Con 88 mil investigaciones se confirma que humanos han causado el cambio climático

Fundamental, admitir el papel de las emisiones de gases de efecto invernadero para aportar nuevas soluciones, alertan

 

Más de 99.9 por ciento de los artículos científicos revisados por pares coinciden en que el cambio climático es causado principalmente por los humanos, según 88 mil 125 estudios relacionados con el tema.

La investigación de la Universidad de Cornell actualiza un documento similar de 2013 que revela que 97 por ciento de los estudios publicados entre 1991 y 2012 apoyaron la idea de que las actividades humanas están alterando el clima. La actual examina la literatura publicada desde 2012 hasta noviembre de 2020 para explorar si el consenso ha cambiado.

"Estamos virtualmente seguros de que el consenso está muy por encima de 99 por ciento ahora y que está prácticamente cerrado el caso de cualquier conversación pública significativa sobre la realidad del cambio climático causado por los humanos", destacó Mark Lynas, miembro visitante de la Alianza para la Ciencia en Cornell University y el principal autor del artículo.

"Es fundamental reconocer el papel principal de las emisiones de gases de efecto invernadero para que podamos movilizar rápidamente nuevas soluciones, dado que ya somos testigos en tiempo real de los devastadores impactos de los desastres relacionados con el clima en las empresas, las personas y la economía", señaló Benjamin Houlton, decano de la Facultad de Agricultura y Ciencias de la Vida en Cornell y coautor del estudio, publicado en Environmental Research Letters.

A pesar de estos resultados, las encuestas de opinión pública, así como los juicios de políticos y representantes públicos, apuntan a creencias falsas y afirman que todavía existe un debate significativo entre los científicos sobre la verdadera causa del cambio climático.

En 2016, el Centro de Investigaciones Pew descubrió que sólo 27 por ciento de los adultos estadunidenses creen que "casi todos" los científicos estaban de acuerdo en que el cambio climático se debe a la actividad humana, según el documento. Una encuesta de Gallup de 2021 señaló una división partidista cada vez más profunda en la política de Estados Unidos sobre si el aumento de las temperaturas desde la revolución industrial fue causado principalmente por los hombres.

"Para comprender dónde existe un consenso, es necesario cuantificarlo. Eso significa examinar la literatura de una manera coherente y no arbitraria para evitar intercambiar papeles seleccionados, que es a menudo la forma en que estos argumentos se llevan a cabo en la esfera pública."

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Interpretación ética de los Papeles de Pandora

En esta sociedad capitalista, los empresarios junto a las llamadas élites culturales, actrices, escultores, pintores, literatos, cantantes, son quienes perciben rentas por encima del nivel medio. Junto a ellos, deportistas, arquitectos, médicos, ingenieros, modelos, etcétera. No importa si son hombres o mujeres, representan una minoría, pero gozan de popularidad, en parte gracias a sus fortunas y al éxito mediático. La prensa rosa les dedica cientos de páginas donde desnudan su vida privada, placeres, extravagancias, divorcios, amantes y hobbies. Todo en ellos es lujo. Sus viajes, fiestas, coches, yates, jets privados son noticia siempre. Parte importante de la población los consideran íconos, envidian su suerte y desearían ser como ellos.

No importa su ideología, son personajes cuyas fortunas se tasan cada año. Jeff Bezos, Elon Musk, Bernard Arnault, Bill Gates o Mark Zuckerberg. A la cola, le siguen los millonarios del montón, sean mexicanos, estadunidenses, chilenos, españoles, etcétera. Sus nombres también ocupan portadas. Crean fundaciones con sus apellidos. Rockefeller, March... Sus donaciones son objeto de alabanzas y se les considera filántropos. Carlos Slim, Donald Trump, Sebastián Piñera, Amancio Ortega, Ana Botín, Françoise Bettencourt, Alice Walton, MçKenzie Scott, Esther Koplowitz, Julia Koch, Miraim Andelson, Susanne Klatten o Gina Rineheartvich se benefician de esta publicidad. Participan de actos sociales para remarcar su compromiso. Participan de galas benéficas, prestan sus nombres a la Cruz Roja, la asociación contra el cáncer, la lucha contra el hambre, el sida, la defensa de las ballenas o el cambio climático. Incluso después de su muerte, donarán su fortuna a sus fundaciones. Algunos dan el salto a la política, otros prefieren seguir entre bambalinas, pero les financian sus campañas, les protegen, les hacen regalos, en definitiva, les dominan y compran.

Unos y otros se consideran ciudadanos ejemplares. Pero la realidad es tozuda. Cada vez con mayor frecuencia se ven implicados en escándalos por evasión de impuestos y lavado de dinero. Su indignidad les precede. La fórmula es variopinta, paraísos fiscales, sociedades pantalla, cuentas opacas, la lista es interminable. Esta red de evasión de impuestos cuenta con la complicidad de grandes despachos de abogados, asesores fiscales y banqueros. Sin su participación sería imposible robar a la hacienda pública. Si por algún motivo son descubiertos, niegan la mayor, piden clemencia y perdón. Ante la evidencia, reconocen ser o haber sido propietarios de compañías offshore, pero agregan: las hemos cerrado. Como si el problema fuera un desliz pasajero, y no remitiera a un compromiso ético con la sociedad y el bien común. Su conducta la justifican como si de una agresión sexual se tratase, argumentando que sólo violaron a la víctima en una ocasión, pero decidieron no reincidir. En nuestro caso: defraudé un poquito.

Para ellos, sus millones son sagrados. Responden al esfuerzo, el mérito y el sacrificio individual. Han tenido iniciativa, visión para los negocios, pensamiento positivo. Su riqueza les pertenece. No de­ben a nadie. Se han sacrificado. No son privilegiados, son emprendedores y la sociedad tiene una deuda con ellos. Crean riqueza, promueven el empleo, financian investigaciones, becas, apoyan la ciencia, mecenas por convicción. Pagar impuestos proporcionalmente a sus fortunas lo consideran un exceso. El Estado les roba. Este relato incorpora cantantes, deportistas y en la actualidad, youtubers e influencers.

Los Papeles de Pandora son un ejemplo. En ellos hay 35 jefes de Estado y ex jefes de Estado, reconocen nombres como Mario Vargas Llosa, Shakira, Miguel Bosé, Julio Iglesias, Elton John, Luis Miguel, Alejandra Guzmán, Santiago Calatrava, Tony Blair, Dominique Strauss-Kahn, Claudia Schiffer, Abdala II de Cisjordania, Andrés Babis, premier de la República Checa; el ministro de Finanzas holandés, Wopke Hoekstra; los presidentes de Ucrania, Volodimir Zelenski; de Ecuador, Guillermo Laso; de Dominicana, Luis Abinader; de Chile, Sebastián Piñera, y los legionarios de Cristo. Sólo piensan en engañar, mentir, y reírse de sus conciudadanos. Se reconocen en el fraude y la codicia, en una sociedad donde el dinero es la medida de todas las cosas, el fraude fiscal, es más bien un acto inherente al capitalismo.

Pagar impuestos es cuestión de pobres. Descubrir la evasión no es noticia. Las multas, por fraude a la hacienda pública, salpican continuamente a personajes públicos. Futbolistas como Leo Messi, Cristiano Ronaldo, Casillas, llegan a pactos por valor de decenas de millones de euros para evitar la cárcel. Otros se benefician de amnistías fiscales o se declaran insolventes. Además, existe la ingeniería fiscal que facilita a las grandes trasnacionales cotizar a la baja, pagando cantidades irrisorias a la hacienda pública. ¿Cuál es el mensaje de los defraudadores? Sencillo: evada hasta que le pillen, está en su derecho. Sólo recibirá un rapapolvo. Para más inri, la Unión Europea decide en medio del escándalo, retirar de la lista negra de paraísos fiscales a Seychelles, Anguila y Dominica. Su mundo está alejado de los valores éticos y el bien común. Ya sabe, defraudar es de listos, sea inteligente y hágalo. Nadie le pasará factura, pero todos sufriremos su decisión corrupta. Habrá menos escuelas, hospitales, viviendas sociales, transporte público, zonas verdes y, sobre todo, justicia social, igualdad y democracia. Usted decide. Viva el capitalismo.

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 Sancho R. Somalo

La nueva filtración nos muestra una vez más que la estructura económica, comercial y jurídica global está diseñada específicamente para las personas y empresas que aparecen en los papeles.

 

LuxLeaks, Panama Papers, Paradise Papers y ahora los Pandora Papers. Vuelve a salir otro de esos escándalos de la mano de periodistas que nos muestran las cloacas fiscales globales y su funcionamiento. Desde presidentes latinoamericanos que repiten mucho eso de que “el dinero está mejor en el bolsillo del contribuyente” a artistas y deportistas que no dudan en abanderar sus nacionalismos frente a las cámaras. Ya no solo aparecen los más ricos del planeta o las empresas más rentables, la industria de la evasión de impuestos toca a las puertas de todo aquel que tenga el suficiente capital como para dejarle una suculenta comisión al mover ese dinero. Ya no es una cuestión solo de grandes empresarios. Existen despachos de abogados con oficinas en la Castellana o la Diagonal que moverán tu capital a Andorra o Panamá, seas rey o youtuber. Y entendedme, no quiero decir que El Rubius o Vargas Llosa no sean ricos, pero no son ningún Amancio ni ningún rey.

La evasión de impuestos cada vez está más disponible y al alcance de todo tipo de capitales. A todos los niveles y en todos los lugares. Y lo peor de todo es que la gran mayoría de esas prácticas son legales, porque el sistema lo permite. O más bien porque el sistema lo promueve, está diseñado para ello.

Erramos al considerar lo que nos cuentan estas nuevas filtraciones como un escándalo, aunque nos escandalice. Es mucho más que eso. Lo que muestran los Pandora Papers y el resto de filtraciones es que el mundo está hecho para los que aparecen en ellos. Los gobiernos liberales (incluidos los que se hacen llamar socialdemócratas) y las organizaciones supranacionales, como el Banco Mundial, el FMI o la Comisión Europea, han estructurado un planeta bajo las normas del libre mercado y la libre circulación de capitales diseñado para que las empresas y los grandes capitales puedan escapar de las haciendas públicas, para que puedan esquivar el reparto de la riqueza que realizan los Estados para repartirla únicamente entre sus accionistas o simplemente no repartirla.

Los bufetes y asesorías no son más que facilitadores. Son aquellos que conocen bien esas estructuras, porque en muchas ocasiones han formado parte de los partidos políticos o son funcionarios que las han diseñado, y saben construir una estructura personalizada al gusto del cliente.

Que quieres comprar una mansión o un yate y no pagar impuestos, pues una sociedad pantalla en Bahamas. Que quieres que los dividendos que recibes de tus acciones en empresas no paguen impuestos al rendimiento del capital, pues los repartes en Luxemburgo y los cobras mediante otra empresa pantalla en Islas Caimán. Que tu empresa necesita instaurarse en Europa pero no quieres contribuir a las arcas de los países europeos, pues te diseñan una estructura con base en Irlanda, que paga dividendos a Luxemburgo y que acaban en una de esas islas caribeñas. Hay técnicas de evasión para todos los gustos y necesidades.

Y con esto no quiero decir que no sean culpables y cómplices de prácticas ilegales o de ayudar a limpiar dinero negro de todo tipo de oscuras procedencias, sino que creo que es necesario mirar a la luna y no quedarse tan solo escandalizados mirando al dedo.

Evadir para subsistir

Sí, suena raro, pero es así. El libre mercado, la competencia globalizada y la esclavitud de las empresas hacia sus accionistas que exigen beneficios y reparto de dividendos en el corto plazo, sumado a que al gran capital cada vez le cuesta más encontrar nuevos mercados que explotar y nuevos países que sangrar, ha endurecido la competencia entre empresas. Es difícil ser “más productivos”, se complica cada vez más explotar trabajadores y los circuitos financieros apenas dan beneficios con los tipos de interés en mínimos históricos. En medio de todo eso, la única manera que tienen para poder crear márgenes de beneficios es ahorrarse la factura fiscal. O evades impuestos o eres más caro que tus competidores. O te llevas tus beneficios a un paraíso fiscal o no repartes tanto dividendo como tus competidores y los inversores venderán tus acciones para comprar de tus competidores, bajará su precio y el valor de tu empresa. Evaden impuestos porque todo el mundo en su nivel y de su clase social lo hace.

Ahí entra la industria de la evasión fiscal y los paraísos fiscales: “¿Quieres ser más competitivo y tus productos más baratos? ¿Quieres contentar a tus accionistas repartiendo un mayor dividendo? Pues te podemos ayudar”. Otra vez, insisto, los bufetes de abogados no son más que pequeñas partes del engranaje de un capitalismo podrido que ya no busca la innovación, sino el ahorro egoísta. La evasión fiscal es un freno a la innovación, porque quién va a querer invertir en I+D para ser más productivos cuando puedes serlo evadiendo impuestos.

Y ojo, no me malinterpretéis de nuevo, no digo que esas empresas no tengan culpa y responsabilidad de sus egoístas actos. Si acabáramos con todos los paraísos fiscales y muchas de esas empresas quebraran no me daría ninguna pena, porque los que me dan pena realmente son las pymes que pagan un 25% de su beneficio y que quiebran porque no pueden competir con multinacionales que pagan un 3% de manera global. Me da pena la empresa que ética y responsablemente contribuye a las arcas públicas y ve cómo una Amazon o una Zara destroza los precios y quiebra al no poder competir con ellas. La evasión fiscal y los paraísos fiscales deforman y desprecian esa “libre competencia” que los liberales dicen defender.

Países compiten, empresas ganan, ciudadanos pierden

En toda esa vorágine, los Estados también se quedan sin ideas para hacer más atractivos sus países para las empresas y la inversión. La vía que han seguido muchos países es la competición fiscal a la baja, o sea, rebajar tus impuestos a las empresas y a los rendimientos del capital hasta que el ahorro en impuestos atraiga a las empresas, generen negocio y beneficio en el propio país o no. Pequeños territorios que ante la falta de una industria o de exportaciones deciden atraer a pequeñas oficinas donde conviven miles de domicilios fiscales de empresas pantalla a cambio de no cobrarles ni un euro en impuestos.


Más sangrante todavía es el ejemplo de la Unión Europea. Ya no hablamos de pequeñas islas sin industria que han encontrado en la evasión fiscal su nicho de mercado, sino de países en el corazón de Europa. Luxemburgo, Países Bajos, Irlanda y Malta. Los dos primeros responsables de la mayor pérdida de ingresos tributarios para el resto de países europeos, según la organización Tax Justice Network.

Estados que practican un juego sucio frente a sus vecinos porque, claro, queda muy bien decir a tus conciudadanos que les vas a bajar los impuestos mientras llenas las arcas públicas con el dinero que corresponde a los países de tu entorno. Queda muy bien aparentar ser un país que “crea riqueza” en vez de mostrar que no eres más que una sanguijuela de la riqueza creada en otros lugares y que estás al servicio de las multinacionales y no al de las personas.

Entre todas las revelaciones de famosos, esta misma semana se han dado dos noticias que han pasado más bien desapercibidas, pero que tienen mucho que ver con los Papers. La primera, es la publicación por parte de la Agencia Tributaria del resumen de los datos del Informe País por País de 2018 que recoge 122 multinacionales con sede fiscal en España. Los datos mostraban que 20 multinacionales españolas han pagado un tipo impositivo efectivo sobre beneficios del 1,8% de media global.

La otra noticia es que la Unión Europea ha sacado de la lista negra de territorios no cooperantes a Anguila, Dominica y las Islas Seychelles pese a que esta última aparece en los Papeles de Pandora como uno de los territorios protagonistas y fundamentales en las estructuras de evasión de impuestos. Europa, o sea los gobiernos que conforman la Unión Europea, decide justo esta semana levantar el veto de un país que está en el centro del nuevo “escándalo”. Que Europa haga esto no es un escándalo en sí, aunque lo sea un poco, sino que es el “sistema” global y europeo que impulsa.

Más allá de señalar al millonario

¿Cuántos escándalos hacen falta para que dejen de serlo? O, mejor dicho, cuántos escándalos debemos conocer para darnos cuenta de que no son hechos puntuales, sino un sistema global de egoísmo forjado en los dogmas neoliberales. No es la “ingeniería fiscal de una empresa”, sino la estructura global económica hecha a medida para un mundo empresarial y de grandes riquezas. La estructura del, por y para el capital.

Y los nombres que llenan los medios estos días no son simples evasores, sino una nueva clase social que ha decidido que lo del progreso común y los sistemas de bienestar sociales no va con ellos. Se juntan en sus fiestas, comparten los contactos de sus asesores y se suben al carro de la evasión de impuestos. No se ven como delincuentes, sino como integrantes de una nueva élite global por encima del bien y del mal. Se creen seres superiores porque el mundo globalizado está hecho a su medida. En esta última revelación de documentos, además, hemos visto a varios jefes de Estado. Personas encargadas de dirigir un país, eludiendo las responsabilidades fiscales del mismo. Una impunidad absoluta de los lobos que cuidan de las gallinas.

Por todo ello, lo que se necesita no es hacer pagar a los evasores lo que deben más su sanción correspondiente, que también, sino que se necesita atajar de raíz las técnicas y estructuras globales que facilitan la ingeniería fiscal y las prácticas de planificación fiscal, o sea de evasión de impuestos. No llega con hacer dimitir a un par de políticos, sino que necesitamos decisiones políticas valientes y tomadas de manera conjunta entre Estados para acabar con el negocio de la evasión de impuestos. No podemos contentarnos con señalar a unos cuantos bufetes de abogados, debemos señalar a las instituciones europeas y globales. Ejercer una presión a nuestros gobiernos para empezar un proceso global que desmonte esas redes cooperantes de paraísos fiscales, para sancionar a quienes no cumplan con esas reformas, para dejar sin negocio a esos bufetes y sin posibilidad de evadir a esos millonarios y esas empresas. El escándalo de los Pandora Papers nos ayuda a enfadarnos y a abrir los ojos, pero a lo que tenemos que mirar y señalar es al sistema.

Por Yago Álvarez Barba

@EconoCabreado

7 oct 2021 19:18

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Con una fortuna de 2.5 mil mdd Donald Trump no alcanzó a ingresar a la lista de los 400 estadunidenses más ricos, el mínimo requerido es de 2.9 mil mdd. A la derecha, Jeff Bezos, fundador de Amazon, quien repite por cuarto año consecutivo en el número uno de los más ricos del país. Ambos en imagen de archivo. Foto Ap

Incrementaron sus fortunas 40% en año de pandemia // Trump sale de la lista de Forbes por primera vez en 25 años // Pagan tasas muy por debajo de la mayoría de los contribuyentes

 

Nueva York., Los 400 estadunidenses más ricos incrementaron su riqueza total 40 por ciento el año pasado, en plena pandemia, cuyas consecuencias económicas han devastado a millones de personas en este país y el resto del mundo, elevando el monto de su fortuna colectiva a 4.5 billones de dólares.

Casi todos en este exclusivo club tienen más dinero ahora que hace un año, pero entre las excepciones está un ex presidente, según la lista anual de los 400 más ricos de Estados Unidos calculada y publicada por Forbes.

Muchos de estos mismos individuos y sus empresas legalmente pagaron poco o nada de impuestos federales, con tasas muy por debajo de la gran mayoría de los contribuyentes, a tal extremo que no requieren de los servicios para ocultar sus fortunas del fisco en cuentas y entidades offshore como las reveladas por los Papeles de Pandora esta semana.

Jeff Bezos, fundador de Amazon, repitió por cuarto año consecutivo en su puesto número uno en la lista de Forbes de los estadunidenses más ricos con una fortuna personal de 201 mil millones de dólares (su ahora ex esposa MacKenzie Scott está en el número 15 con 58.5 mil millones). Elon Musk, de Tesla, le sigue con una fortuna de 190.5 mil millones y en tercero está Mark Zuckerberg, de Facebook, con 134.5 mil millones. Bill Gates está en cuarto puesto con 134 mil millones (su ex esposa Melinda French Gates ocupa el número 158 con 6.3 mil millones). Los fundadores de Google, Larry Page y Sergey Brin ocupan los siguientes dos lugares, y entre los 20 más ricos también están Michael Bloomberg, y en los sitios 11, 12 y 13 están los integrantes de la familia Walton, dueños de Walmart. (Para ver la lista completa: https://www.forbes.com/forbes-400/).

Para ingresar a este exclusivo club de los 400 más ricos, se requiere una fortuna mínima de 2.9 mil millones. Unos 51 fueron expulsados de la lista de ricos supremos, entre ellos, el ex presidente Donald Trump, quien por primera vez en 25 años no figura en la lista, su fortuna se calcula en sólo 2.5 mil millones. Fue uno de los pocos ricos que no disfrutaron del auge de los multimillonarios del año pasado, con la fortuna del autoproclamado "genio" empresarial perdiendo 600 millones.

La concentración de riqueza que este club representa es parte de la mayor desigualdad económica en la historia de Estados Unidos desde 1928, tema que está al centro del debate político y social nacional. El hecho de que se volvieran más ricos que nunca durante una pandemia con consecuencias económicas masivas para las mayorías en el país expresadas en mayor pobreza, más hambre, y por un tiempo con niveles de desempleo dramáticos, sólo confirmó para muchos un sistema que algunos críticos –como el senador Bernie Sanders o intelectuales como Noam Chomsky, Cornel West y Robert Reich– califican de llegar casi a una oligarquía.

Los Papeles de Pandora, proyecto de investigación periodística del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), que está provocando un terremoto al revelar los clientes y cómplices de una economía clandestina internacional para los ricos y sus métodos de operación, arrojó una interrogante al no encontrar a muchos estadunidenses entre los individuos ultra-rricos que suelen usar los llamados paraísos fiscales.

Una razón de ello, concluyen algunos de los investigadores, es que estos estadunidenses no necesitan esos paraísos fiscales para ocultar sus fortunas, ya que bajo las leyes y el sistema tributario de su país logran evitar el pago de impuestos de manera legal.

Los más ricos de Estados Unidos, Bezos, Musk, Bloomberg... pagan casi nada en impuestos federales sobre sus ingresos, y muchas veces ni un solo centavo, confirma una investigación reciente de ProPublica. La organización de periodismo de investigación obtuvo un enorme acervo de la agencia federal de impuestos –el IRS– de los datos sobre miles de los individuos más ricos del país a lo largo de15 años, y concluyó que "destruye el mito de la piedra angular del sistema de impuestos estadunidense: que todos pagan su justa parte y que los más ricos pagan más que todos". Los documentos oficiales muestran que los más ricos, de manera legal, logran pagar apenas una mínima fracción en impuestos sobre el crecimiento por cientos de millones, y hasta miles de millones, de sus fortunas.

La tasa media de impuestos federales de un hogar estadunidense es de 14 por ciento, y el más alto sobre una pareja llega a 37 por ciento si tienen ingresos superiores a 628 mil 300. Pero el análisis realizado por ProPublica descubre que lo que llaman la "tasa real de impuestos" sobre el incremento de riqueza cada año de los 25 estadunidenses más ricos es de sólo 3.4 por ciento. La tasa real para Jeff Bezos entre 2014 y 2018, cuando su fortuna creció 99 mil millones, fue de 0.98 por ciento, la de Warren Buffett de 0.10 por ciento, y así (https://www.propublica.org/article/the-secret-irs-files-trove-of-never-before-seen-records-reveal-how-the-wealthiest-avoid-income-tax).

En algunos años, estos megarricos pagaron cero en impuestos –fue el caso de Bezos, entre otros–, en 2007 y lo mismo en 2011.

Fideicomisos para heredar

A la vez, más de la mitad de los 100 estadundienses más ricos usan fideicomisos para evitar el pago de impuestos cuando trasladan sus fortunas a sus herederos, descubrió ProPublica. Bloomberg, los hermanos Koch, la viuda del fundador de Apple están entre los que usan estos mecanismos especiales, todo lo cual lleva a que las arcas públicas pierdan, según algunos cálculos, cientos de miles de millones.

Chuck Collins, especialista en maniobras de los más ricos para proteger sus fortunas y coordinador del programa sobre desigualdad económica del Institute for Policy Studies (https://inequality.org), bautiza a los banqueros, abogados y contadores dedicados a esta sagrada misión como "la industria de defensa de los ricos" en su libro Los acaparadores de la riqueza.

Así, los estadunidenses con más dinero ya viven esencialmente en un paraíso fiscal, y no necesitan recurrir al extranjero, o sea, offshore, bajo las reglas del juego actuales en su país para evitar pagar impuestos, aunque muchos desean ocultar partes de sus fortunas por otras razones, y varias empresas estadunidenses siempre buscan formas de trasladar parte de sus activos a otros "paraísos", a fin de reducir sus impuestos.

Con las revelaciones de los Papeles de Pandora, junto con el trabajo de otros como ProPublica e IPS, es cada vez más difícil fingir que los más ricos en Estados Unidos viven bajo las mismas reglas que los demás.

Todo eso está provocando un debate nacional que buena parte de la cúpula económica y los políticos cómplices de este juego clandestino habían logrado evitar durante años sobre la existencia, transparencia y legitimidad del paraíso de los ricos

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¿Modernización ecológica o «ecologización transmoderna»?

La sustentabilidad ha devenido, indudablemente, en un imperativo ético-político y un principio de responsabilidad en el presente y a nivel intergeneracional. Sin embargo, no siempre es claro qué se entiende al respecto. Por ejemplo, la necesidad de proteger y/o conservar la naturaleza es una posición común, pero la misma idea o concepto de naturaleza no lo es. Una muestra de ello es la discusión sobre sus derechos. Dicho debate varía mucho según el enfoque que se asuma. Hay perspectivas antropocéntricas, ecocéntricas y biocéntricas que reflejan, en parte, las tres grandes corrientes de la sustentabilidad (débil, fuerte y superfuerte) y los tres grandes tipos de ecologías políticas descritos por Eduardo Gudynas. Todo ello ocurre, a su vez, auspiciando o tensionando la propuesta de una modernización ecológica. En este escrito, quiero referirme puntualmente a los límites de dicha proposición y señalar, por consiguiente, qué implicaría un giro hacia lo que llamaré una «ecologización transmoderna».

En términos generales, la modernización ecológica se basa en la religión secular del optimismo tecnológico. Esto supone que los cambios sociotécnicos por sí solos son suficientes para optimizar los procesos productivos, disminuyendo su impacto ambiental y sin necesidad de imponer límites al desarrollo y crecimiento económico. La modernización ecológica se enmarca en la corriente de la sustentabilidad débil al considerar viable el establecimiento de políticas de conservación en simultáneo a la ejecución de planes de industrialización sostenible o el fomento de un ecologismo pronuclear. Bajo esta mirada, los derechos de la naturaleza en sí mismos no existen. Por el contrario, se reconoce y promueve el derecho a un medio ambiente sano, lo que permite apreciar el carácter especista y utilitarista de esta propuesta. La naturaleza, esa idea no-tan-común que todos dicen enarbolar, solo tiene sentido y valor en tanto es útil a las y los seres humanos.

Por tanto, más que una modernización reflexiva, la modernización ecológica se autoafirma en la falsa complacencia que produce la tecnofilia. Iniciativas como la agricultura climáticamente inteligente o la biotecnología asociada al manejo de plantaciones forestales dan forma a un régimen de tecno-naturaleza que promueve y celebra un mundo “más verde”, pero que guarda silencio ante la alta conflictividad socioambiental a lo largo y ancho del planeta. En suma, los límites de la modernización ecológica son, precisa y paradójicamente, sus pilares: un modo de ser autocentrado, uno modo de hacer mecanicista, un modo de sentir egocéntrico, un modo de pensar dualista y un modo de vivir hiperconsumista.

¿Cómo trascender, entonces, la programática ecomodernizadora? En principio, explicitando los lugares de enunciación en el análisis de la crisis ecológica global y la recomendación de propuestas de transformación y/o emancipación socioecológica. Esto es importante porque, en el fondo, la ontología política de la modernización ecológica produce y reproduce continuamente una única idea de naturaleza. Esta estrecha visión cercena las posibilidades de una ecología de mundos donde diversos conocimientos, técnicas, espiritualidades, sensibilidades y naturalezas conformen en su heterogeneidad un núcleo ético-mítico pluriversal.

Aquí es donde quisiera sugerir un juego de palabras que va más allá de la mera inversión de uno u otro vocablo, buscando proponer vías para abrazar otras ideas de naturaleza y sus respectivas formas de organización comunitaria. Lo que llamo una ecologización transmoderna remite a dos puntos centrales profundamente entrelazados. Por un lado el reconocimiento de que la naturaleza solo existe en pluralidad. Y por otro lado el establecimiento de un diálogo crítico intercultural en contextos asimétricos de poder. Para que tal diálogo no quede en una teorización abstracta y para que la pluralidad de visiones sobre la naturaleza no sea reducida al multiculturalismo liberal, es necesario identificar, tematizar y analizar los contenidos últimos de cada cosmovisión y su sistema de conocimientos y técnicas.

Esto nos lleva a la hermosa pregunta formulada por el profesor Eduardo Rueda sobre qué significa pensar míticamente el mundo. A mi juicio, una posible respuesta puede hallarse en una reflexión del maestro Enrique Dussel a propósito de su idea de transmodernidad, es decir, pensar míticamente el mundo implica ahondar en los supuestos ontológicos y en las estructuras ético-políticas de cada narrativa. De esta manera podríamos conocer concretamente los temas de tan necesaria conversación y los términos sobre los cuales activar políticamente el pluriverso.

La ecologización transmoderna busca una ambientalización de las existencias y los entramados comunitarios al tiempo que va recuperando creativa y críticamente todas las experiencias y expectativas de vida negadas por la modernidad, así como aquellas que le anteceden y las que continúan reexistiendo en contra/desde/y más allá de ella. En consecuencia, en lugar de continuar insistiendo en las promesas prometeicas de una razón tecnocientífica indolente, que está en la raíz de la crisis ecológica global, es importante abrirnos al estudio y comprensión de otras racionalidades para poder diseñar en conjunto un futuro con muchos futuros.

En síntesis se trata de un giro biocéntrico o de un enfoque de sustentabilidad superfuerte, donde la identificación de los lugares de enunciación en el debate sobre el reconocimiento de los derechos de la naturaleza es un primer paso para tejer, como ya había mencionado, una ecología de mundos donde otras temporalidades, otras escalas y otras estéticas, por nombrar unos pocos tópicos, formen parte de la conversación junto a temáticas acuciantes como otras formas de política, otros marcos jurídicos y otras economías.

Ante la elección que plantea la interrogante que abre este texto, la ecologización transmoderna es el camino más largo, la opción más utópica, pero la más honesta y consecuente con la diversidad biocultural del planeta.

Esta breve reflexión fue escrita en el marco del Diploma Superior en Ambiente y Sociedad que ofrece el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), bajo la coordinación académica del profesor Augusto Castro (Pontificia Universidad Católica del Perú), y como una asignación para el módulo sobre bioética, derechos y emancipación socioambiental en América Latina dictado por el profesor Eduardo Rueda Barrera (Pontificia Universidad Javeriana, Colombia).

04/10/2021

Por Marx José Gómez Liendo. Laboratorio de Ecología Política
Centro de Estudios de la CienciaInstituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC)

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La jefa del Tesoro de EEUU advierte sobre una "catástrofe económica" por la deuda del país

Si el Congreso no eleva el techo de la deuda, EEUU se "hundirá" en una crisis financiera, advirtió la secretaria del Tesoro, Janet Yellen, a los legisladores. El Departamento del Tesoro ya invocó medidas de ahorro de emergencia y así evitar que la economía más endeudada del mundo incumpla sus compromisos que ascienden a billones de dólares.

"EEUU siempre ha pagado sus facturas a tiempo, pero el consenso abrumador entre los economistas y los funcionarios del Tesoro de ambos partidos es que no aumentar el límite de la deuda produciría una catástrofe económica generalizada", escribió Janet Yellen en un artículo de opinión para el diario Wall Street Journal.

La jefa del Tesoro enfatizó que "en cuestión de días" millones de estadounidenses podrían tener problemas de efectivo. "Podríamos ver retrasos indefinidos en pagos críticos y casi 50 millones de personas mayores podrían dejar de recibir cheques del seguro social por un tiempo. Las tropas podrían quedarse sin paga. Millones de familias que dependen de los créditos fiscales mensuales por hijos podrían sufrir retrasos. EEUU, en definitiva, incumpliría con sus obligaciones", advirtió la responsable de las arcas públicas del país.

El artículo de Yellen llega justo cuando aumenta la presión sobre los demócratas para que voten por elevar el techo de la deuda antes de que en octubre se agoten las reservas para pagar las deudas existentes del Gobierno federal. El Congreso no extendió la suspensión del techo de la deuda antes de partir para unas vacaciones de seis semanas y los republicanos, encabezados por el líder de la minoría del Senado, Mitch McConnell, han prometido no apoyar el aumento del límite, supuestamente por un sentido de conservadurismo fiscal.

El techo existente se restableció el 1 de agosto, cuando la deuda estadounidense se situó en unos 28,4 billones de dólares. Esa cifra supone más del 150% del PIB de la economía estadounidense, la más grande y también la más endeudada del mundo. En agosto, el Departamento del Tesoro invocó medidas de emergencia para ahorrar efectivo y así evitar que EEUU incumpla sus decenas de billones de dólares de deuda federal.

Para evitar un cierre de Gobierno, los legisladores deberán aprobar un proyecto de ley de financiación temporal de emergencia, conocida como resolución continua. EEUU ya ha experimentado este escenario unas 10 veces desde 1980, incluido un cierre de 35 días entre finales de 2018 y principios de 2019 durante la Administración Trump.

El Congreso ha elevado el techo de la deuda de EEUU aproximadamente 80 veces desde los años sesenta. Estimaciones apuntan a que, para el 2029, el total de la deuda federal más otras obligaciones públicas y privadas ascenderá a unos 89 billones de dólares o más de cuatro veces la economía estadounidense actual.

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Totalitarismo corporativo. Entrevista con Julian Assange

El totalitarismo corporativo se está expandiendo rápidamente, y no sólo van a por Assange o Manning. Van contra todo aquél que desafíe su narrativa oficial.

Una parte superficial de la vasta red subterránea de agencias gubernamentales y de inteligencia de todo el mundo dedicadas a destruir WikiLeaks y arrestar a su fundador, Julian Assange, espera afuera del edificio de ladrillos rojos en Hans Crescent Street que alberga la Embajada de Ecuador. Assange, el refugiado político más conocido del mundo, ha estado en la embajada desde que se le ofreció refugio allí en junio pasado. La policía británica, con chalecos negros de Kevlar, está encaramada día y noche en los escalones que conducen al edificio, y otros esperan en el vestíbulo directamente frente a la puerta de la embajada. Un oficial está parado en la esquina de una calle lateral frente a los icónicos grandes almacenes Harrods, a media manzana de distancia en Brompton Road. Otro oficial mira por la ventana de un edificio vecino a unos metros de la habitación de Assange en la parte trasera de la embajada. La policía se sienta las veinticuatro horas del día en una camioneta de comunicaciones con un conjunto de antenas que presumiblemente captura todas las formas electrónicas de comunicación de la suite de la planta baja de Assange.

El Servicio de Policía Metropolitana (MPS), o Scotland Yard, dijo que el costo estimado de rodear la Embajada de Ecuador desde el 19 de junio de 2012, cuando Assange ingresó al edificio, hasta el 31 de enero de 2013, es el equivalente a $ 4.5 millones.

Gran Bretaña ha rechazado una solicitud ecuatoriana de que se le otorgue a Assange un pasaje seguro a un aeropuerto. Está en el limbo. Es, dijo el mismo Assange, como vivir en una "estación espacial".

"El statu quo, para ellos, es una derrota", dijo Assange refiriéndose a la campaña liderada por Estados Unidos contra él mientras estábamos sentados en su pequeña sala de trabajo, abarrotada de cables y equipos informáticos. Tenía la cabeza llena de canas y barba incipiente en el rostro y vestía una tradicional camisa ecuatoriana bordada en blanco. “El Pentágono amenazó a WikiLeaks y a mí personalmente, nos amenazó ante el mundo entero, exigió que destruyéramos todo lo que habíamos publicado, exigió que dejemos de 'solicitar' nueva información a los denunciantes del gobierno de Estados Unidos, exigió, en otras palabras, la aniquilación total de un editor. Declaró que si no nos autodestruíamos de esta manera, estaríamos 'obligados' a hacerlo”.

“Pero han fallado”, prosiguió. “Ellos establecieron las reglas sobre lo que era una victoria. Perdieron en cada batalla que plantearon. Su derrota es total. Hemos ganado las cosas importantes. La pérdida de prestigio es difícil de exagerar. El Pentágono volvió a emitir sus amenazas el 28 de septiembre del año pasado. Esta vez nos reímos. Las amenazas se inflan rápidamente. Ahora el Pentágono, la Casa Blanca y el Departamento de Estado tienen la intención de mostrarle al mundo lo vengativos perdedores que son a través de la persecución de Bradley Manning, de mí y de la organización en general”.

Assange, Manning y WikiLeaks, al hacer público en 2010 medio millón de documentos internos del Pentágono y el Departamento de Estado, junto con el video de 2007 de pilotos de helicópteros estadounidenses disparando despreocupadamente a civiles iraquíes, incluidos niños, y dos periodistas de Reuters, expuso la hipocresía del imperio, su violencia indiscriminada y el uso de torturas, mentiras, sobornos y crudas tácticas de intimidación. WikiLeaks mostró el funcionamiento interno del imperio -la función más importante de la prensa- y por esto se ha convertido en su presa. Aquellos en todo el mundo con las habilidades informáticas para descubrir sus secretos son ahora los más temidos por el imperio. Si perdemos esta batalla, si estos rebeldes son derrotados, significará el advenimiento de la oscura noche del totalitarismo corporativo. Si ganamos, si se desenmascara el estado corporativo, éste se puede destruir.

Funcionarios del gobierno estadounidense citados en cables diplomáticos australianos obtenidos por The Saturday Age describieron la campaña contra Assange y WikiLeaks como "sin precedentes tanto en su escala como en su naturaleza". El alcance de la operación también se ha extraído de las declaraciones realizadas durante la audiencia previa al juicio de Manning. Según parece, el Departamento de Justicia de EE. UU pagará al contratista ManTech de Fairfax, Virginia, más de millones de dólares solo este año por un sistema informático que -según la licitación- parece diseñado para manejar los documentos de la acusación. La partida del gobierno hace referencia únicamente al "Mantenimiento de hardware y software de WikiLeaks".

El fiscal principal en el caso Manning, el mayor Ashden Fein, le dijo al tribunal que el expediente del FBI que trata de la filtración de documentos gubernamentales a través de WikiLeaks tiene "42.135 páginas o 3.475 documentos". Esto no incluye un gran volumen de material acumulado por una investigación del jurado. Según Fein, Manning representa solo 8.741 páginas o 636 documentos diferentes en ese archivo clasificado del FBI.

No hay divergencias entre los departamentos gubernamentales o los dos principales partidos políticos estadounidenses sobre cuál debería ser el destino de Assange. “Creo que deberíamos ser claros aquí. WikiLeaks y las personas que le difunden información a este tipo de organizaciones son criminales”, dijo el entonces secretario de prensa Robert Gibbs, hablando en nombre de la administración Obama, durante una conferencia de prensa en 2010.

La senadora Dianne Feinstein, una demócrata, y el entonces senador Christopher S. Bond, un republicano, escribieron en una carta conjunta al fiscal general de los EE. UU pidiendo el enjuiciamiento de Assange: “Si el Sr. Assange y sus posibles cómplices no pueden ser acusados mediante la Ley de Espionaje (o cualquier otro estatuto aplicable), tenga en cuenta que estamos listos y dispuestos a apoyar sus esfuerzos para 'cerrar esas brechas' en la ley, tal como mencionó...”

La republicana Candice S. Miller, congresista por Michigan, dijo en la Cámara: “Es hora de que la administración Obama trate a WikiLeaks por lo que es: una organización terrorista, cuya operación continua amenaza nuestra seguridad. Apágalo. Apágalo. Es hora de acabar con este terrorista, este sitio web terrorista, WikiLeaks. Ciérrelo, Fiscal General [Eric] Holder”.

Al menos una docena de agencias gubernamentales estadounidenses, incluido el Pentágono, el FBI, el Departamento de Investigación Criminal del Ejército, el Departamento de Justicia, la Oficina del Director de Inteligencia Nacional y el Servicio de Seguridad Diplomática, están asignadas al caso de WikiLeaks, mientras que la CIA y la Oficina del Director de Inteligencia Nacional están asignadas para rastrear las supuestas violaciones de seguridad de WikiLeaks. El asalto global, que hizo que Australia amenazara con revocar el pasaporte de Assange, es parte de la aterradora metamorfosis de la “guerra contra el terror” en una guerra más amplia contra las libertades civiles. Se ha convertido en una cacería no de terroristas reales, sino de todos aquellos con la capacidad de exponer los crecientes crímenes de la élite del poder.

Esta dinámica ha arrasado con cualquier persona u organización que se ajuste al perfil de aquellos con las habilidades técnicas y la inclinación para excavar en los archivos del poder y difundirlo entre el público. Ya no importa si han cometido un delito. El grupo Anonymous, que ha montado ataques cibernéticos contra agencias gubernamentales a nivel local y federal, vio a Barrett Brown, un periodista asociado con Anonymous y que se especializa en contratistas militares y de inteligencia, arrestado junto con Jeremy Hammond, un activista político que presuntamente proporcionó a WikiLeaks 5,5 millones de correos electrónicos entre la firma de seguridad Strategic Forecasting (Stratfor) y sus clientes. Al parecer, Brown y Hammond fueron detenidos debido a las acusaciones hechas por un informante llamado Héctor Xavier Monsegur, conocido como Sabu, que parece haber intentado tender una trampa a WikiLeaks mientras estaba bajo la supervisión del FBI.

Para atrapar y espiar a los activistas, Washington ha utilizado una serie de informantes, incluido Adrian Lamo, quien vendió a Bradley Manning al gobierno de Estados Unidos.

Los colaboradores o partidarios de WikiLeaks son detenidos de forma rutinaria, a menudo en aeropuertos internacionales, y se intenta reclutarlos como informantes. Jérémie Zimmerman, Smári McCarthy, Jacob Appelbaum, David House y una de las abogadas de Assange, Jennifer Robinson, han sido abordados o interrogados. Las tácticas suelen ser de mano dura. McCarthy, un islandés y activista de WikiLeaks, fue detenido e interrogado extensamente cuando ingresó a Estados Unidos. Poco después, tres hombres que se identificaron como miembros del FBI se acercaron a McCarthy en Washington. Los hombres intentaron reclutarlo como informante y le dieron instrucciones sobre cómo espiar WikiLeaks.

El 24 de agosto de 2011, seis agentes del FBI y dos fiscales aterrizaron en Islandia en un jet privado. El equipo le dijo al gobierno islandés que había descubierto un plan de Anonymous para piratear las computadoras del gobierno islandés. Pero pronto quedó claro que el equipo había llegado con una agenda muy diferente. Los estadounidenses pasaron los días siguientes, en flagrante violación de la soberanía islandesa, interrogando a Sigurdur Thordarson, un joven activista de WikiLeaks, en varias habitaciones de hotel de Reykjavik. Después de que el equipo estadounidense fuera descubierto por el Ministerio del Interior de Islandia y expulsado del país, Thordarson fue llevado a Washington para cuatro días de interrogatorio adicional. Thordarson parece haber decidido cooperar con el FBI. Se informó en la prensa islandesa que fue a Dinamarca en 2012 y vendió al FBI discos duros de computadora de WikiLeaks robados por alrededor de 5.000 dólares.

Ha habido órdenes secretas de búsqueda de información de proveedores de servicios de Internet, incluidos Twitter, Google y Sonic, así como la incautación de información sobre Assange y WikiLeaks de la empresa Dynadot, un registrador de nombres de dominio y alojamiento web.

La maleta y el ordenador de Assange fueron robados en un vuelo de Suecia a Alemania el 27 de septiembre de 2010. Sus tarjetas bancarias fueron bloqueadas. La cuenta de donación principal de Moneybookers de WikiLeaks se cerró después de haber sido colocada en una lista negra en Australia y en una "lista de vigilancia" en los Estados Unidos. Empresas de servicios financieros como Visa, MasterCard, PayPal, Bank of America, Western Union y American Express, tras las denuncias de WikiLeaks por parte del gobierno de Estados Unidos, incluyeron a la organización en la lista negra. El mes pasado, la Corte Suprema de Islandia determinó que la lista negra era ilegal y ordenó que se levantara en Islandia el 8 de mayo. Adicionalmente, cabe destacar que ha habido frecuentes ataques masivos contra la infraestructura de WikiLeaks.

También hay una campaña de desprestigio bien orquestada contra Assange, que incluye descripciones erróneas en el caso de conducta sexual inapropiada presentado contra él por la policía sueca. Assange no ha sido nunca acusado formalmente de ningún delito. Las dos mujeres involucradas no lo han acusado de violación.

Por su parte, el heroísmo de Bradley Manning incluye a su firme negativa, a pesar de lo que parece ser una tremenda presión, a implicar a Assange en el espionaje. Si Manning alegara que Assange le había dado instrucciones sobre cómo descubrir documentos clasificados, Estados Unidos podría intentar acusar a Assange de espionaje.

Assange buscó asilo en la embajada de Ecuador tras agotar su lucha por evitar la extradición del Reino Unido a Suecia. Él y sus abogados dicen que una extradición a Suecia significaría una extradición a Estados Unidos. Si Suecia se negara a cumplir con las demandas estadounidenses de Assange, el secuestro o la “entrega extraordinaria” seguiría siendo una opción para Washington.

El supuesto del secuestro recibió cobertura legal en un memorando de 1989 emitido por el Departamento de Justicia que establece que "el FBI puede usar su autoridad legal para investigar y arrestar a personas por violar la ley de los Estados Unidos, incluso si las acciones del FBI contravienen el derecho internacional consuetudinario" y que un "arresto que sea incompatible con el derecho internacional o extranjero no viola la Cuarta Enmienda". Este es un ejemplo asombroso del doble discurso orwelliano del estado de la seguridad y la vigilancia. La persecución de Assange y WikiLeaks y la práctica de entregas extraordinarias encarnan la destrucción de la Cuarta Enmienda, que fue diseñada para proteger a la ciudadanía de registros e incautaciones irrazonables y requiere que cualquier orden judicial sea sancionada judicialmente y respaldada por una causa probable.

En agosto pasado, Estados Unidos apresó dos suecos y un británico en algún lugar de África (seguramente fue en Somalia) y los retuvo en uno de nuestros sitios negros. De repente reaparecieron, con el británico despojado de su ciudadanía, en un tribunal de Brooklyn en diciembre enfrentando cargos de terrorismo. Suecia, en lugar de oponerse a la extradición de sus dos ciudadanos, retiró los cargos suecos contra los prisioneros para permitir que ocurriera la entrega. Los prisioneros, informó The Washington Post, fueron acusados en secreto por un gran jurado federal dos meses después de ser apresados.

La persistencia de WikiLeaks, a pesar del ataque, ha sido notable. En 2012 publicó algunos de los 5,5 millones de documentos enviados desde o hacia la empresa de seguridad privada Stratfor. Los documentos, conocidos como “los archivos de inteligencia global”, incluían un correo electrónico con fecha del 26 de enero de 2011 de Fred Burton, un vicepresidente de Stratfor, quien escribió: "No publicar. Nosotros [el gobierno de Estados Unidos] tenemos una acusación sellada contra Assange. Por favor proteja".

La incursión más reciente de WikiLeaks en la divulgación de documentación incluye los archivos de Kissinger, o la Biblioteca Pública de WikiLeaks sobre la diplomacia estadounidense. Los archivos, que han incorporado un motor de búsqueda notable, brindan acceso a 1,7 millones de comunicaciones diplomáticas, alguna vez confidenciales pero ahora en el registro público, que se enviaron entre 1973 y 1976. Henry Kissinger, Secretario de Estado de septiembre de 1973 a enero de 1977, fue el autor de muchos de los 205.901 cables que tratan de sus actividades.

De acuerdo con los archivos parece que el difunto primer ministro indio Rajiv Gandhi pudo haber sido contratado por el grupo sueco Saab-Scania para ayudar a vender su avión de combate Viggen a India, mientras que su madre, Indira Gandhi, era primera ministra.

En 1975, Kissinger, durante una conversación con el embajador de Estados Unidos en Turquía y dos diplomáticos turcos y chipriotas, aseguró a sus anfitriones que podía evitar un embargo de armas oficial en vigor en ese momento. Se le cita en los documentos diciendo: “Antes de la Ley de Libertad de Información, solía decir en las reuniones: Lo ilegal lo hacemos de inmediato; lo inconstitucional tarda un poco más [risas].  Pero desde la Ley de Libertad de Información, tengo miedo de decir cosas así”.

Los documentos, además de detallar las colaboraciones con las dictaduras militares en España y Grecia, muestran que Washington creó una exención de tortura para permitir que el gobierno militar de Brasil reciba ayuda estadounidense.

Los documentos se obtuvieron de la Administración Nacional de Archivos y Registros y tardaron un año en prepararse en un formato digital accesible. “Es esencialmente lo que estaba haciendo Aaron Swartz, poner a disposición documentos que hasta ahora eran difíciles de acceder o que solo se podían obtener a través de un intermediario”, dijo Assange en la entrevista.

Swartz fue el activista de internet arrestado en enero de 2011 por descargar más de 5 millones de artículos académicos de JSTOR, una biblioteca en línea para revistas académicas. Swartz fue acusado por fiscales federales de dos cargos de fraude electrónico y once violaciones de la Ley de Abuso y Fraude Informático. Los cargos conllevan la amenaza de 1 millón de dólares en multas y 35 años de prisión. Swartz se suicidó el pasado 11 de enero.

Assange, de 41 años, trabaja la mayor parte de la noche y duerme hasta altas horas de la tarde. A pesar de que usa un dispositivo de luz ultravioleta, estaba pálido, lo que no es sorprendente para alguien que no ha estado expuesto a la luz solar durante casi un año. Rara vez concede entrevistas. Una cinta de correr estaba apoyada contra una pared de su habitación; dijo que lo configura y trata de correr entre 3 y 5 millas todos los días. Recibe visitas de un entrenador personal, con quien practica calistenia y boxeo. Es larguirucho, mide 6 pies y 2 pulgadas de alto y destila una energía cruda y nerviosa. Salta, a veces de forma desconcertante, de un tema a otro, de una idea a otra, y sus palabras se apresuran a seguir el ritmo de sus pensamientos en cascada. Trabaja con un personal reducido y tiene un flujo constante de visitantes, incluidas celebridades como Lady Gaga. Cuando la embajadora ecuatoriana Ana Alban Mora y Bianca Jagger se presentaron a última hora de una tarde, Assange bajó los vasos y les sirvió a todos whisky de una reserva de licor que guarda en un armario. Sus visitantes charlaban en una pequeña mesa redonda, sentados en sillas de cuero sintético. Jagger quería saber cómo proteger su sitio web de los piratas informáticos. Assange le dijo que “hiciera muchas copias de seguridad”.

Es desde esta sala que Assange y sus seguidores han montado una campaña electoral para un escaño en la cámara alta del Parlamento de Australia. Las encuestas públicas del estado de Victoria, donde Assange es candidato, indican que tiene buenas posibilidades de ganar.

Assange se comunica con su red global de asociados y simpatizantes hasta diecisiete horas al día a través de numerosos teléfonos celulares y una colección de computadoras portátiles. Cifra sus comunicaciones y tritura religiosamente todo lo que se escribe en papel. Los frecuentes movimientos del cordón policial fuera de su ventana dificultan el sueño. Y extraña a su hijo, a quien crió como padre soltero. También puede tener una hija, pero no habla públicamente sobre sus hijos, negándose a revelar sus edades o dónde viven. Su familia, dijo, ha recibido amenazas de muerte. No ha visto a sus hijos desde que comenzaron sus problemas legales. El costo emocional es tan pesado como el físico.

Assange dijo que considera que el papel principal de WikiLeaks es dar voz a las víctimas de las guerras estadounidenses y las guerras subsidiarias (proxy wars) mediante el uso de documentos filtrados para contar sus historias. La publicación de los archivos de la Guerra de Afganistán e Irak, dijo, reveló el alcance de la muerte y el sufrimiento de civiles, y la plétora de mentiras contadas por el Pentágono y el estado para ocultar el número de víctimas. Los registros, dijo Assange, también desenmascararon la decadencia de la prensa tradicional y su obsequioso servicio como propagandistas de guerra.

“Había 90.000 registros en los archivos de la guerra afgana”, dijo Assange. “Tuvimos que mirar diferentes ángulos en el material para sumar el número de civiles que habían muerto. Estudiamos los registros. Clasificamos los eventos de diferentes formas. Me preguntaba si podríamos averiguar la mayor cantidad de civiles muertos en un solo evento. Resultó que esto ocurrió durante la Operación Medusa, dirigida por las fuerzas canadienses en septiembre de 2006. El gobierno local respaldado por Estados Unidos era bastante corrupto. Los talibanes eran, en efecto, la oposición política y tenían mucho apoyo. Los lugareños se levantaron contra el gobierno. La mayoría de los jóvenes de la zona, desde una perspectiva política, eran talibanes. Hubo una ofensiva gubernamental que encontró una fuerte resistencia. La ISAF [la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad dirigida por la OTAN] llevó a cabo un gran barrido. Fue de casa en casa. Luego, un soldado estadounidense fue asesinado. Llamaron a una cañonera AC-130. Este es un avión de carga C-130 reacondicionado con cañones en el costado. Dio vueltas por encima e hizo una lluvia de proyectiles. Los registros de guerra dicen que 181 "enemigos" murieron. Los registros también dicen que no hubo heridos ni capturados. Fue una masacre significativa. Este evento, el día en que la mayor cantidad de personas murieron en Afganistán, nunca ha sido debidamente investigado por los medios tradicionales”.

La Operación Medusa, que ocurrió a veinte millas al oeste de Kandahar, se cobró la vida de cuatro soldados canadienses e involucró a unos 2.000 soldados de la OTAN y afganos. Fue una de las mayores operaciones militares de la ISAF en la región de Kandahar.

Assange buscó relatos de reporteros que estaban en la escena y lo que descubrió lo horrorizó. Vio a un periodista de guerra canadiense, Graeme Smith del Toronto Globe and Mail, usar estas palabras en un sitio web militar canadiense para describir sus experiencias durante la Operación Medusa:

En septiembre de 2006 tuve una de las experiencias más intensas de mi vida. Estaba en el frente de algo llamado Operación Medusa. Fue una gran ofensiva canadiense contra los talibanes que se concentraron en las afueras de la ciudad de Kandahar. Los talibanes estaban cavando trincheras e intimidando a los lugareños, y los canadienses decidieron desplegarse allí en grandes cantidades y expulsarlos. Viajaba con un pelotón que se hacía llamar los "Nómadas". Se trataba de tipos que habían sido enviados por todas partes, ya sabes, una especie de caja de 50.000 kilómetros cuadrados a los mismos límites de la ciudad de Kandahar, por lo que se movían todo el tiempo; nunca dormían en el mismo lugar dos veces e incluso se habían inventado estos pequeños parches para sus uniformes que decían "Nómadas" en ellos. Los nómadas me acogieron y me convirtieron en uno de ellos. Pasé lo que originalmente se suponía que era solo una integración de dos o tres días con ellos, extendido en dos semanas. No tenía una muda de ropa interior. No tenía una muda de camisa. Recuerdo que me duché con mi ropa, lavé primero la ropa de mi cuerpo, luego me quité la ropa y me lavé el cuerpo, y eso fue solo usando un cubo como ducha. Fue una experiencia intensa. Dormí con mi chaleco antibalas muchas noches. Estábamos bajo fuego juntos, ya sabes, oíamos los RPG[1] silbando a nuestro alrededor. Una vez estaba parado detrás de un transporte de tropas y nos estábamos relajando un poco, estábamos en un momento de depresión, y creo que algunos chicos tomaron café alrededor del vehículo y escuché un fuerte golpe junto a mi oreja derecha. Era como si alguien se hubiera acercado sigilosamente detrás de mí y me hubiera gastado una broma aplaudiendo junto a mi oreja. Me di la vuelta para decir, oye, eso no es muy gracioso, es un poco ruidoso, y todos los soldados estaban tirados en el suelo porque saben qué hacer cuando llega una ronda de fuego, y yo no porque [se ríe] fue mi primera vez bajo fuego. Así que me tiré al suelo también. Como que me habían convertido en uno de ellos, me dieron un pequeño parche de "Nómadas" que pegué a mi chaqueta antibalas y, como periodista, intentas evitar el auto-engaño, pero sentí una sensación de pertenecer con esos chicos.

“El comportamiento de este hombre, la forma en que describe la vida al aire libre, me llevó a entender que aquí había alguien que nunca había boxeado, escalado montañas, jugado rugby,  o había estado involucrado en cualquiera de estas actividades habitualmente masculinas”, Assange dijo. “Ahora, por primera vez, se siente un hombre. Ha ido a la batalla. Fue uno de los muchos ejemplos del fracaso de los reporteros de guerra en informar sobre la verdad. Ellos eran parte del equipo”.

Assange tiene razón. La prensa de una nación en guerra, en cada conflicto que cubrí, es un engranaje más de la máquina, animadora de la matanza e incansables creadores de mitos para la guerra y el ejército. A los pocos renegados dentro de la prensa que se niegan a ondear la bandera y enaltecen servilmente a las tropas, no se les otorgarán una serie de virtudes como el heroísmo, el patriotismo o el coraje, se encontraran a sí mismos como parias en las salas de redacción y serán atacados brutalmente por el Estado, como ha sido el caso de Assange y Manning.

Como reportero de The New York Times, estaba entre los que se esperaba que estimulara a las fuentes dentro de los órganos de poder para proporcionar información, incluida información ultrasecreta. Los Papeles del Pentágono, publicados en el Times en 1971, y la exposición del Times -ganadora del Pulitzer en 2005- sobre las escuchas telefónicas sin orden judicial de ciudadanos estadounidenses por parte del Consejo de Seguridad Nacional utilizaron documentos de "alto secreto", una clasificación más restringida que el "secreto" de los documentos publicados por WikiLeaks. Pero a medida que la prensa tradicional se atrofia con una velocidad vertiginosa, efectivamente castrada por el uso de la Ley de Espionaje por parte de Barack Obama media docena de veces desde 2009 para atacar a informadores internos como Thomas Drake, los renegados -personas como Assange y Manning- deben dar un paso al frente e informar al público.

Los documentos que publicó WikiLeaks, por muy inquietantes que fueran, invariablemente tenían un sesgo en favor de Estados Unidos. La realidad en la guerra suele ser mucho peor. Aquellos contados como combatientes enemigos muertos son a menudo civiles. Las unidades militares redactan sus propios informes posteriores a la acción y, por lo tanto, intentan justificar u ocultar su comportamiento. A pesar de la acalorada retórica del estado, nadie ha proporcionado evidencia de que cualquier cosa publicada por WikiLeaks haya costado vidas. El entonces secretario de Defensa, Robert Gates, en una carta de 2010 al senador Carl Levin admitió este mimo hecho. Escribió a Levin: “La evaluación inicial de ninguna manera descarta el riesgo para la seguridad nacional. Sin embargo, la revisión hasta la fecha no ha revelado ninguna fuente de inteligencia sensible ni métodos comprometidos por la divulgación".

The New York Times, The Guardian, El País, Le Monde y Der Spiegel imprimieron copias redactadas de algunos de los archivos de WikiLeaks y luego arrojaron rápidamente a Assange y Manning a los tiburones. No solo era moralmente repugnante, sino también asombrosamente miope. ¿Creen estas organizaciones de noticias que si el estado cierra organizaciones como WikiLeaks y encarcela a Manning y Assange, los medios tradicionales de noticias se quedarán tranquilos? ¿No pueden atar cabos entre los enjuiciamientos de los denunciantes del gobierno bajo la Ley de Espionaje, las escuchas telefónicas sin orden judicial, el monitoreo de las comunicaciones y la persecución de Manning y Assange? ¿No les preocupa que cuando el estado termine con Manning, Assange y WikiLeaks, estos medios de comunicación atrofiados sean los siguientes? ¿No se han dado cuenta de que se trata de una guerra de una élite empresarial global, no contra una organización o un individuo, sino contra la libertad de prensa y la democracia?

Y, sin embargo, Assange es sorprendentemente optimista, al menos a corto y mediano plazo. Él cree que el sistema no puede protegerse por completo de aquellos que destruyen sus muros digitales.

“El estado de seguridad nacional puede intentar reducir nuestra actividad”, dijo. “Puede estrechar el cerco un poco más. Pero hay tres fuerzas que actúan en su contra. El primero es la vigilancia masiva necesaria para proteger su comunicación, incluida la naturaleza de su criptología. En el ejército, ahora todo el mundo tiene una tarjeta de identificación con un pequeño chip para que sepa quién está conectado a qué. Un sistema tan vasto es propenso al deterioro y avería. En segundo lugar, existe un conocimiento generalizado no solo sobre cómo filtrar, sino también sobre cómo filtrar y no ser atrapado, cómo incluso evitar la sospecha de que se está filtrando. Los sistemas militares y de inteligencia recopilan una gran cantidad de información y la mueven rápidamente. Esto significa que también puede sacarlo rápidamente. Siempre habrá personas dentro del sistema que tengan una agenda política que les lleve a desafiar la autoridad. Sí, existen disuasiones generales, como cuando el DOJ [Departamento de Justicia] procesa y acusa a alguien. Pueden disuadir a las personas de  este comportamiento. Pero lo contrario también es cierto. Cuando ese comportamiento tiene éxito, es un ejemplo. Anima a los demás. Por eso quieren eliminar a todos los que brindan este estímulo”.

“La perspectiva a medio plazo es muy buena”, dijo. “La educación de los jóvenes se realiza en Internet. No se puede contratar a nadie que sea experto en cualquier campo sin que se haya formado en Internet. Los militares, la CIA, el FBI, todos no tienen más remedio que contratar entre un grupo de personas que han sido educadas en Internet. Esto significa que están contratando a nuestros topos en grandes cantidades. Y esto significa que estas organizaciones verán disminuir su capacidad para controlar la información a medida que se contraten más y más personas con nuestros valores”.

Sin embargo, es posible que a largo plazo la perspectiva no pueda ser tan optimista. Assange completó recientemente un libro con tres coautores, Jacob Appelbaum, Andy Müller-Maguhn y Jérémie Zimmermann, llamado Cypherpunks: Freedom and the Future of the Internet. Advierte que estamos “galopando hacia una nueva distopía transnacional”. Internet se ha convertido no solo en una herramienta para educar, escriben, sino en el mecanismo para cimentar una “distopía de vigilancia posmoderna” que es supranacional y está dominada por el poder corporativo global. Este nuevo sistema de control global “fusionará a la humanidad global en una red gigante de vigilancia y control masivos”. Es solo a través del cifrado que podemos protegernos, argumentan, y solo rompiendo los muros digitales del secreto erigidos por la élite del poder podemos eliminar el secreto de estado. “Internet, nuestra mayor herramienta de emancipación”, escribe Assange, “se ha transformado en el facilitador más peligroso del totalitarismo que jamás hayamos visto”.

Estados Unidos, según uno de los abogados de Assange, Michael Ratner, parece estar listo para apresar a Assange en el momento en que salga de la embajada. Washington no quiere ser parte en dos solicitudes de extradición en competencia a Gran Bretaña. Pero Washington, con una acusación sellada del jurado preparada contra Assange, puede tomarlo una vez que se resuelva el embrollo sueco, o puede tomarlo si Gran Bretaña toma la decisión de no extraditar. Neil MacBride, quien ha sido mencionado como un posible jefe del FBI, es el fiscal federal del distrito este de Virginia, que dirigió la investigación del jurado, y parece haber completado su trabajo.

Assange dijo: “El jurado estuvo muy activo a fines de 2011, reuniendo testigos, obligándolos a testificar y obteniendo documentos. Sin embargo, ha sido mucho menos activo durante 2012 y 2013. El Departamento de Justicia parece estar listo para proceder con el enjuiciamiento propiamente dicho inmediatamente después del juicio de Manning”.

Assange habló repetidamente sobre Manning, con evidente preocupación. Ve en el joven soldado del Ejército un reflejo de su propia situación, así como de las draconianas consecuencias de negarse a cooperar con la seguridad y vigilancia del estado.

El juicio militar de doce semanas de Manning está programado para comenzar en junio. La fiscalía llamará a 141 testigos, incluido un Navy SEAL anónimo que formó parte de la redada que mató a Osama bin Laden. Assange llamó al Navy SEAL la “diva estrella” del “musical de Broadway de doce semanas” del estado. Manning está tan desprovisto de apoyo del establishment como Assange.

“Los medios tradicionales intentaron eliminar sus supuestas cualidades heroicas”, dijo Assange sobre Manning. “Un acto de heroísmo requiere que hagas un acto consciente. No es una expresión irracional de locura o frustración sexual. Requiere hacer una elección, una elección que otros puedan seguir. Si haces algo únicamente porque eres un homosexual loco, no hay elección. Nadie puede elegir ser un homosexual loco. Así que lo despojaron, o intentaron despojarlo, de todas sus cualidades”.

“Sus supuestas acciones son extraordinarias”, continuó Assange. “¿Y por qué ocurre un evento extraordinario? ¿Qué sabemos de él? ¿Qué sabemos sobre Bradley Manning? Sabemos que ganó tres certámenes científicos. Sabemos que el chico es brillante. Sabemos que estuvo interesado en la política desde el principio. Sabemos que es muy elocuente y franco. Sabemos que no le gustaban las mentiras... Sabemos que era hábil en su trabajo de analista de inteligencia. Si los medios buscaban una explicación, podrían apuntar a esta combinación de sus habilidades y motivaciones. Podrían señalar sus talentos y virtudes. No deberían señalar que sea gay o de una familia desestructurada, excepto quizás de pasada. El diez por ciento de los militares estadounidenses es gay. Más del 50 por ciento proviene de familias desestructuradas. Considere esos dos factores juntos. Eso lo reduce, digamos, al 5 por ciento, al 5 por ciento en el exterior. Hay 5 millones de personas con autorizaciones de seguridad activas, por lo que ahora tienes 250.000 personas. Todavía tienes que pasar de 250.000 a uno. Solo se puede explicar a Bradley Manning por sus virtudes. Virtudes de las que otros pueden aprender”.

Estuve caminando durante mucho tiempo por Sloane Street después de salir de la embajada ecuatoriana. Los autobuses rojos de dos pisos y los automóviles avanzaban poco a poco por la vía. Pasé frente a boutiques con escaparates dedicados a Prada, Giorgio Armani y Gucci. Los compradores me empujaron con bolsas llenas de compras de alta gama. Ellos, estos consumidores, parecían felizmente inconscientes de la tragedia que se desarrollaba a unas cuadras de distancia. “En este sentido, nuestra gente del pueblo era como todos los demás, envuelta en sí misma; en otras palabras, eran humanistas: no creían en las pestilencias”, escribió Albert Camus en La peste. “Una pestilencia no es algo hecho a la medida del hombre; por lo tanto, nos decimos a nosotros mismos que la pestilencia es un mero fantasma de la mente, un mal sueño que pasará. Pero no siempre pasa y, de un mal sueño a otro, son los hombres los que mueren, y los humanistas ante todo, porque no han tomado precauciones”.

Me detuve frente a las cuatro columnas blancas que conducían al hotel Cadogan. El hotel es donde Oscar Wilde fue arrestado en la habitación 118 el 6 de abril de 1895, antes de ser acusado de “cometer actos de grave indecencia con otros hombres”. John Betjeman imaginó el impacto de ese arresto, que arruinó la vida de Wilde, en su poema “El arresto de Oscar Wilde en el hotel Cadogan”. Aquí hay un fragmento:

Un golpe y un murmullo de voces - (“Oh, ¿por qué tienen que hacer tanto alboroto?”) Cuando la puerta del dormitorio se abrió y dos policías de ropa sencilla entraron:

“Señor Wilde, hemos venido a por usted. Donde moran delincuentes y criminales: debemos pedirle que se vaya tranquilamente, porque este es el hotel Cadogan.”

El mundo está patas arriba. La pestilencia del totalitarismo corporativo se está extendiendo rápidamente por la tierra. Los criminales se han apoderado del poder. Al final, no es simplemente Assange o Manning a quien quieren. Son todos los que se atreven a desafiar la narrativa oficial, a exponer la gran mentira del estado corporativo global. La persecución de Assange y Manning es el presagio de lo que está por venir, el surgimiento de un mundo amargo donde los criminales con trajes de Brooks Brothers y gángsteres con uniformes militares con cintas, apoyados por un vasto aparato de seguridad interno y externo, una prensa obediente y un élite política moralmente en bancarrota: vigilar y aplastar a quienes disienten. Escritores, artistas, actores, periodistas, científicos, intelectuales y trabajadores se verán obligados a obedecer o serán sometidos a servidumbre. Temo por Julian Assange. Temo por Bradley Manning. Temo por todos nosotros.

07/09/2021

[1] N. del T.: Iniciales para Rocket Propelled Granade hace referencia a un tipo de arma antivehículo a menudo cargada por un solo soldado y de uso habitual en conflictos contemporáneos.

Por Chris Hedges

es un periodista ganador del Premio Pulitzer, autor de best sellers del New York Times, fue profesor de la Universidad de Princeton. Pasó casi dos décadas como corresponsal extranjero en Centroamérica, Oriente Medio, África y los Balcanes.

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Cumbre y contracumbre ecológica en Marsella: la grieta llegó a la preservación de la naturaleza

Macron inauguró un congreso mundial conservacionista en Francia con Harrison Ford y Christine Legarde

Mientras un ministro misionero cosechó elogios en el congreso, líderes indígenas de todo el mundo hicieron una contracumbre.

 

Este viernes, poco antes de las 5 de la tarde de Francia, después de que entraron el actor Harrison Ford y el presidente de Francia Emmanuel Macron, un auto blindado trasladó a la ahora presidenta del Banco Central Europeo y ex titular del FMI, Christine Lagarde, al interior del Centro Chanot de Marsella, justo detrás del Velódromo, el estadio del Olympique. En ese momento el viento mistral comenzó a soplar: se desató una tormenta que alivió el calor húmedo de la segunda ciudad de Francia pero empapó a las casi mil personas que marchaban al otro lado de la ciudad hacia el viejo puerto y arruinó las pancartas de cartón que decían “No más mentira verde”.

Macron, Lagarde y Ford fueron a inaugurar el Congreso Mundial de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), donde la mayoría de los oradores son funcionarios de Estado. Mientras en Chanot discutían cómo comprar bonos de carbono, en una contracumbre celebrada en el viejo puerto reclamaban una conservación inclusiva.

La cumbre

En Marsella se esperaba que antes de ir al evento Macron anuncie medidas contra la crisis de infraestructura en las escuelas de esta ciudad: un informe del diario Le Monde revela que entre ratas, chinches, problemas de filtración de agua y aulas superpobladas al menos 174 establecimientos educativos no deberían estar habilitados. Macron salvó su día difícil en Marsella con una foto junto a Harrison Ford, quien agradeció al presidente francés por su “compromiso contra el cambio climático”. El actor de "Indiana Jones" es el vicepresidente desde 1991 de Conservation International, una ONG que colabora con grandes empresas para que donen dinero para “la preservación de la naturaleza”.

Vestida con un traje blanco Lagarde fue una de las voces que inauguró el evento relacionando ecología y economía: “no hay estabilidad económica sin estabilidad de la naturaleza”. El primer ministro Chino Li Keqiang, salió por videollamada y siguió esa línea: habló de buscar una “economía circular” y de “construir un hermoso y limpio futuro”. Macron, por su parte, defendió el proyecto “30 x 30”, promovido por el G7 e impulsado por Joe Biden, que busca conseguir que el 30 por ciento del planeta sea un área protegida para el año 2030.

La cumbre de la UICN ofrece diferentes excursiones a la costa azul a los periodistas acreditados, cobra 1300 euros la entrada y ocupa cinco pabellones del centro de exposiciones Chanot, entre salas de conferencia y stands armados por organizaciones conservacionistas pero también por gobiernos, como el Departamento de Estado de Estados Unidos o la Comisión Europea, y grandes empresas francesas de rubros muy distintos, como L'Oreal, BNP o Pernod Ricard.

En el congreso de la UICN hubo una convención mundial de pueblos indígenas, pero duró solo cuatro horas, fue completamente virtual y mezcló voces indígenas con la de funcionarios franceses, suizos, norteamericanos y noruegos. El 80 por ciento de la biodiversidad que queda en el planeta, según Naciones Unidas, está en territorio indígena. 

Pionero y misionero

El juez de la corte suprema Ricardo Lorenzetti participará este martes de un panel en el Congreso de la IUCN, sobre “los jueces y el medio ambiente”. Lo hará de manera virtual desde Argentina. El único funcionario argentino que participa en persona del Congreso es Patricio Lombardi, ministro de cambio climático de Misiones, el primero en liderar una cartera con ese nombre en la historia de América Latina. Compartió panel con la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, y con el Bérangère Abba, secretario de biodiversidad del gobierno francés.

En diálogo con Página/12, Lombardi aseguró que “hay que apoyarse en el saber ancestral de los pueblos indígenas, yo de acá me voy a Zurich a ver a un senador suizo que trabaja con una fundación que quiere comprar dos mil hectáreas que tiene un aserradero en Montoya, Misiones, y se las quieren dar a las comunidades guaraníes para que la conserven”. Lombardi trabajó con Jeb Bush en el Estado de Florida y también en la fun­da­ción R21 con el baterista de Soda Stereo, Charly Alberti. Se ganó la confianza del Papa Francisco después de que lo visitó y le mostró una foto satelital de Misiones, en donde se ve a la provincia argentina como una isla verde, en medio de la deforestación para plantar soja de Paraguay y del sur de Brasil. El objetivo de Lombardi es que Misiones aproveche eso para insertarse en el mercado de Carbono.

Cuando se le pregunta sobre el modelo de creación de energía que representa la represa de Yaciretá en el contexto del cambio climático, Lombardi afirma: “Yaciretá ya está, hay que producir energía, en Misiones hace 39 grados y la gente quiere prender el aire acondicionado”. El ministro misionero se lleva bien con sus pares nacionales pero dice que nadie en Argentina se está preguntando cómo hacer una gran transición ecológica.

La discusión por el cambio climático es todavía una novedad en Argentina, Lombardi dice que a veces se siente un extraterrestre entre pares: “no entienden lo que hago, digo que es necesario un carácter holístico y me miran como diciendo este es un hippie, pero no, es la que hay que hacer, sino nos vamos a quedar sin planeta, acá no hay grieta”. 

La contracumbre

Mientras tanto la ONG Survival International, de origen inglés, y referentes indígenas de los cinco continentes organizaron una contracumbre llamada "Nuestra tierra, nuestra naturaleza" para "descolonizar la conservación". Se llevó a cabo este jueves y viernes en el tercer piso del centro cultural Coco Velten, en el viejo puerto, uno de los barrios más populares de Marsella. Mordecai Ogada, el ecologista keniata autor del libro “La gran mentira de la conservación” -una de los principales oradores de la contracumbre- dijo a Página/12, refiriéndose al congreso de la UICN: “si Harrison Ford va a abrir un congreso sobre la conservación que a mí me inviten a inaugurar los premios Oscar”.

En la contracumbre las voces de líderes indígenas se intercalaron con la de antropólogos y especialistas como Ogada, quien opina que los indígenas no deberían prestarse a debatir con quienes defienden el actual paradigma de la conservación. Ogada acusa a la organización WWF, por ejemplo, de promover la creación de parques nacionales desplazando a los indígenas que viven allí, como al pueblo baka en la Cuenca del Congo. “El actual paradigma de la conservación quiere proteger la naturaleza de la gente del lugar, protegerlas de los locales, de los humanos. En Occidente ser conservacionista parece ser progresista pero en África los conservacionistas son conservadores, son el príncipe de Inglaterra, la derecha, los racistas que dan armas a los guardaparques”, dice Ogada.

Para el antropólogo de la Universidad de Rennes, Guilliame Blanc, la grieta radica en humanizar o deshumanizar la conservación, ya que en algunas áreas protegidas “reemplazaron a los cultivadores por los turistas”. La argentina Fiore Longo, de Survival International, coincidió con Blanc y afirmó que la crisis climática es en realidad una “crisis humana”. Ashish Kothari, del pueblo indígena Kalpavriksh de India, denunció que “no queda espacio para participar en la conservación”: “dejar la vida silvestre en un 30 por ciento sin cambiar el modo de vida en el 70 restante no sirve de nada”.

03/09/2021

Desde Marsella

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La mitigación del cambio climático debe ser una prioridad para la salud pública

El 9 de agosto, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) publicó su último informe, Climate Change 2021: The Physical Science Basis, la contribución del Grupo de Trabajo I al Sexto Informe de Evaluación. El IPCC cuenta con tres grupos de trabajo: El Grupo de Trabajo I, centrado en la comprensión física más actualizada del sistema climático y el cambio climático; el Grupo de Trabajo II, que detalla los impactos, la adaptación y la vulnerabilidad; y el Grupo de Trabajo III, que se ocupa de la mitigación del cambio climático. Los dos siguientes grupos de trabajo presentarán sus informes en 2022. 30 años después del primer análisis del IPCC, esta último proceso añade precisión y mayor nivel de detalle, con, por ejemplo, nuevas evaluaciones regionales del cambio climático, para informar sobre la evaluación de riesgos y la elaboración de políticas. En particular, el informe eleva la influencia humana en el calentamiento global de forma clara a inequívoca. Su conclusión más importante es que es probable que el mundo alcance el objetivo del Acuerdo de París de 2015 de entre 1 y 5 ºC de calentamiento en los próximos 20 años, pero que aún es posible estabilizarse en 1-5 ºC si se producen reducciones drásticas de las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero en las próximas décadas.

Actuar frente a la crisis climática es una prioridad clara, pero aún descuidada, para la salud pública. En la actualidad existe un gran número de trabajos que establecen una clara relación entre el cambio climático y la salud. Los efectos del cambio climático en la salud pueden ser directos –relacionados principalmente con los cambios en la frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos (como olas de calor, sequías, incendios, inundaciones o tormentas)– e indirectos, a través de los cambios en los ecosistemas (por ejemplo, las enfermedades transmitidas por el agua y la contaminación atmosférica) y a través de los efectos mediados por los sistemas humanos (como los impactos laborales, la desnutrición, la salud mental, pero también la migración y los conflictos).

Los beneficios colaterales para la salud de la mitigación se han expuesto de forma exhaustiva en informes como el de la Comisión Lancet sobre Salud y Cambio Climático de 2015. La reducción de las emisiones disminuye la contaminación atmosférica y las enfermedades respiratorias; el transporte activo seguro disminuye las lesiones por accidentes de tráfico y puede reducir la incidencia de la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardíacas. Y lo que es más importante, la respuesta al cambio climático puede aportar inmensos beneficios para la salud humana, con un aire más limpio, dietas más sanas, ciudades más habitables, y puede reducir los factores de riesgo de futuras enfermedades infecciosas. Tener en cuenta los beneficios colaterales para la salud pública podría contribuir de forma importante a compensar los costes de las estrategias de mitigación.

La mitigación del cambio climático es también una cuestión de justicia. El cambio climático afecta de forma desproporcionada a los más vulnerables de las sociedades: personas mayores, niños, grupos socioeconómicos desfavorecidos y quienes viven en los países más frágiles.

Según el informe “Lancet Countdown” (“Cuenta Atrás”), las muertes relacionadas con el calor en los ancianos han aumentado en más de un 50% en las últimas dos décadas. Los efectos del calor sobre la capacidad laboral podrían provocar pérdidas de ingresos equivalentes al 4-6% del PIB en algunos países de renta media-baja. El cambio climático amenaza con socavar los últimos 50 años de avances en materia de salud pública. La comunidad de la salud pública tiene un papel crucial que desempeñar para acelerar los avances en la lucha contra el cambio climático.

Aunque la mayoría de los líderes mundiales reconocen las amenazas climáticas para la salud, sus acciones actuales son profundamente insuficientes. Los gobiernos han firmado el Acuerdo de París y han aceptado las conclusiones del último informe del IPCC (el llamado Resumen para Responsables de Políticas – Summary for Policymakers). Sin embargo, dentro de los países del G20 –responsables colectivamente del 80% de las emisiones–, 12 países (China, India, Brasil, Rusia, Sudáfrica, Arabia Saudí, México, Australia, Turquía, Corea del Sur, Indonesia y Japón) no han reforzado sus objetivos de emisiones tal y como pedía el Acuerdo de París, según The Times. Esta falta de compromiso de liderazgo es un mal augurio para la Cumbre del Clima de la ONU COP26, que se celebrará en noviembre de 2021.

Antes de la Cumbre, y junto con la publicación del informe anual “Cuenta Atrás” de The Lancet sobre el clima y la salud, The Lancet Public Health publicará el segundo informe de la “Cuenta Atrás” sobre el clima y la salud para China (el mayor emisor de carbono del mundo y donde vive una quinta parte de la población mundial). La revista también publicará una introducción al proyecto sobre cambio climático y salud en Europa para apoyar a los responsables políticos en sus decisiones.

El Reino Unido será quien presidirá la Cumbre del Clima COP26, posiblemente la última oportunidad para acordar medidas que puedan limitar el calentamiento global a un aumento de 1-5ºC, deberá liderar la revolución de las emisiones netas cero. Existe una oportunidad única para alinear la recuperación global de la COVID-19 con la respuesta al cambio climático para mejorar la salud pública, crear economías sostenibles y proteger el planeta.

18 agosto 2021

Traducción: Viento Sur

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La contaminación del aire está recortando años de la vida de miles de millones según un informe

El aire contaminado es mucho más mortal que fumar, los accidentes automovilísticos o el VIH/SIDA, siendo el carbón la causa principal.

 

La contaminación del aire está acortando la vida de miles de millones de personas hasta en seis años, según un nuevo informe, lo que la convierte en una causa de muerte mucho mayor que el tabaquismo, los accidentes automovilísticos o el VIH/SIDA .

La quema de carbón es el principal fuente, dijeron los investigadores, y la India es la más afectada, ya que el ciudadano promedio muere seis años antes e incluso hasta 9 años menos. China ha reducido drásticamente la contaminación del aire en los últimos siete años, pero el aire sucio todavía está recortando 2,6 años de la vida útil de sus habitantes.

Más de 480 millones de personas que viven en las vastas franjas del centro, este y norte de la India, incluida la capital, Nueva Delhi, padecen niveles de contaminación significativamente altos, según el informe elaborado por el Instituto de Política Energética de la Universidad de Chicago (EPIC).

La quema de combustibles fósiles está causando la contaminación del aire y la crisis climática. A la crisis climática, también se le está sumando a la contaminación del aire al provocar incendios forestales generando un círculo vicioso provocado por el sistema capitalista.

El equipo dijo que los acontecimientos recientes habían ilustrado los diferentes futuros posibles dependiendo de si los gobiernos actúan o no. Los bloqueos por coronavirus redujeron la contaminación, comparando el Himalaya a algunos habitantes de ciudades indias, mientras que los incendios forestales en el oeste de los EE. UU. causaron una contaminación grave en el otro lado del continente en la ciudad de Nueva York.

"La contaminación del aire es la mayor amenaza externa para la salud humana en el planeta, y eso no está ampliamente reconocido, o no se reconoce con la fuerza que cabría esperar", dijo el profesor Michael Greenstone de la Universidad de Chicago. Greenstone y sus colegas desarrollaron el Índice de calidad de vida del aire (AQLI por sus siglas en inglés), que convierte los niveles de contaminación del aire en su impacto en la esperanza de vida.

El ciudadano global promedio pierde 2,2 años de vida con los niveles actuales de contaminación del aire y, si nada cambia, eso suma 17 mil millones de años perdidos, dijo Greenstone. "¿Qué otra cosa en el planeta está provocando que las personas pierdan 17.000 millones de años de vida?"

“Lo más sorprendente es que hay países grandes donde, efectivamente, una combinación de normas gubernamentales y [sociales] están eligiendo permitir que las personas vivan vidas realmente dramáticamente más cortas y más enfermas”.

El informe estimó la cantidad de años adicionales de vida que ganarían las personas si los niveles de contaminación del aire en su país se redujeran a las pautas de la Organización Mundial de la Salud. En India, la cifra es de 5,9 años; en el norte del país, 480 millones de personas respiran una contaminación que es 10 veces más alta que en cualquier otro lugar del mundo, dijeron los científicos. Reducir la contaminación agregaría 5.4 años en Bangladesh y Nepal , y 3.9 años en Pakistán .

En África central y occidental, los impactos de la contaminación por partículas en la esperanza de vida son comparables a los del VIH/SIDA y la malaria, pero reciben mucha menos atención, según el informe. Por ejemplo, la persona promedio en el delta del Níger puede perder casi seis años de vida, con 3.4 años perdidos por el nigeriano promedio.

China inició una "guerra contra la contaminación" en 2013 y ha reducido los niveles en un 29%. Esto está agregando un promedio de 1,5 años a las vidas, asumiendo que los recortes se mantengan, dijeron los científicos, y muestra que es posible un cambio radical.

“El carbón es la fuente del problema en la mayor parte del mundo”, dijo Greenstone. "Si estos costos [de salud] estuvieran integrados en los precios, el carbón no sería competitivo en casi todas las partes del mundo".

El gas fósil es significativamente menos contaminante que el carbón y Japón dijo en junio que ofrecería US$ 10 mil millones en ayuda para proyectos de descarbonización de energía en el sudeste asiático, incluidas las centrales eléctricas de gas. Pero la quema de gas todavía impulsa el calentamiento global y Christiana Figueres, exjefe de clima de la ONU, dijo el domingo: “Seamos claros, el gas no es una alternativa al carbón y tampoco es un combustible de transición. Las inversiones en gas nuevo deben detenerse de inmediato si se quiere alcanzar la neutralidad de carbono para 2050".

El informe AQLI se basa en una investigación que compara las tasas de mortalidad de las personas que viven en lugares menos contaminados que otros, siendo los problemas cardíacos y pulmonares la principal fuente de muertes prematuras. El análisis se basa en la contaminación por partículas pequeñas, pero es probable que incluya los efectos de otros contaminantes del aire, ya que todos tienden a ser altos en los mismos lugares. Las estimaciones de la contaminación del aire en todo el mundo se obtuvieron a partir de datos satelitales a una resolución de 3.7 millas (6 km).

El sistema capitalista se revela cada vez más predatorio destruyendo los biomas y convirtiendo el aire en un asesino silencioso que afectan la vida millones de personas en el mundo.

Miércoles 1ro de septiembre

Con información de The Guardian y Al Jazeera.

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