Laboratorios del CIM, en La Habana, en capturas de pantalla.

El biológico fue diseñado en el Centro de Inmunología Molecular de la isla y desarrollado con la institución Roswell Park, de EU

Los enfermos de cáncer de pulmón avanzado tienen una esperanza con CIMAvax-EGF®, vacuna terapéutica creada en Cuba, fruto de más de dos décadas de investigaciones y que ha beneficiado a más de 10 mil pacientes en la isla con ese padecimiento en atención de salud secundaria y terciaria, y que ahora está conquistando a la comunidad científica estadunidense, según la prensa cubana.

Ayer, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, destacó los avances alcanzados por el biológico, diseñado por el Centro de Inmunología Molecular (CIM). En su cuenta de Twitter el mandatario compartió el artículo de Granma en el que se describe cómo la alianza entre el CIM y el Centro de Investigación del Cáncer Roswell Park, en Estados Unidos, propició el desarrollo del medicamento, pese al bloqueo que por más de 60 años Estados Unidos mantiene contra la isla.

Para contextualizar, el CIM y el Centro de Investigación del Cáncer Roswell Park, en Buffalo, Estados Unidos, se aliaron hace algunos años para facilitar el acceso a equipamiento y a los reactivos, a fin de propiciar el desarrollo del medicamento, relación que no ha estado exenta de dificultades, a causa de la política de bloqueo económico contra Cuba.

El CIM es una empresa biotecnológica cubana de investigación-desarrollo, producción y comercialización de productos para el cáncer y otras enfermedades del sistema inmunitario. El Centro de Investigación del Cáncer Roswell Park, ubicado en Buffalo, Nueva York, es el primero en Estados Unidos en enfocarse específicamente en las investigaciones oncológicas.

Elia NeningerVinageras, con 44 años de experiencia en oncología, asegura en un artículo de Granma que el medicamento tiene dos grandes ventajas: pocas reacciones adversas y una solución a un grave problema de salud en Cuba como es el cáncer de pulmón.

Kalet León Monzón, director adjunto del CIM, explicó que los beneficiados se pueden recuperar de un cáncer de pulmón avanzado y podrían tener una perspectiva de sobrevida en condiciones normales a muy corto plazo.

Combinación de tratamientos

De acuerdo con declaraciones de la directora de Investigación Colaborativa y profesora asociada de oncología del centro Roswell Park, Mary Reid, éste es el único lugar en Estados Unidos que utiliza esa vacuna con fines investigativos. Se efectúa, detalló, un primer ensayo en cáncer de pulmón avanzado, combinado con las terapias estándares aprobadas para el tratamiento de esa dolencia en la nación norteamericana. El segundo tiene un enfoque preventivo, refirió, pues se usa en personas con alto riesgo de padecer la enfermedad y en otro grupo de pacientes curados para evitar una recaída.

En Cuba, el producto transita por un ensayo en su fase cuatro, reveló la directora de investigaciones clínicas del CIM, Tania Crombet, publicó Prensa Latina. La experta reveló que en territorio antillano se emplea ya en la atención primaria de salud y, según detalló, los datos recabados hasta la fecha confirman la efectividad mostrada en las investigaciones anteriores. Doctora en ciencias, resaltó que una de las ventajas más importantes es su uso en la atención primaria de salud.

"Ello es una oportunidad porque no es imprescindible que el paciente tenga que acudir a la atención secundaria, es decir, a un hospital para recibir la vacuna. Hemos demostrado que es suficientemente segura y que el uso en la atención primaria garantiza una mejor adherencia al tratamiento", agregó la investigadora.

En el estudio realizado por el Roswell Park, añadió, se usa el fármaco cubano combinado con un droga inmunomoduladora, un monoclonal llamado Nivolumab, que demostró ser segura y también incrementó la inmunogenicidad, gracias a lo cual un conjunto de pacientes está obteniendo una supervivencia muy larga.

Mary Reid destacó a la prensa que "la colaboración entre el centro Roswell Park y el CIM comenzó basada en la ciencia, sin intereses de negocios o políticos. Simplemente, creímos desde el inicio que CIMAvax-EGF® podía tener un impacto en la prevención del cáncer de pulmón, uno de los problemas más graves de salud que afecta a Estados Unidos, y también a Cuba".

Miguel Creus, un paciente que empezó a recibir CIMAvax hace 15 años, cuando la enfermedad se encontraba en la fase cuatro y la vacuna en ensayos clínicos, asegura que el fármaco le "ha prolongado la vida con un estado de salud satisfactorio", puesto que en la actualidad no tiene rastros ni de tumores ni de síntomas de la enfermedad.

A pesar de los efectos del bloqueo económico de la Casa Blanca, la colaboración entre ambas instituciones no se detiene, y la vacuna se sobrepone a los desafíos. En la actualidad hay ensayos clínicos, como los que menciona la investigadora Tania Crombet, que combinan esta vacuna cubana con otros tratamientos exitosos contra el cáncer, y se estudian sus efectos en pacientes de alto riesgo o en estadio inicial de la enfermedad.

 Foto: Nicolas Pousthomis / Subcoop

El máximo tribunal norteamericano ordenó que Bayer-Monsanto pague una condena de 25 millones de dólares a un ciudadano que contrajo linfoma no-Hodgking por el uso habitual del herbicida Roundup. A pesar del fallo, el órgano de control ambiental estadounidense mantiene la aprobación del uso de glifosato. En Argentina hay 44 eventos transgénicos aprobados resistentes al agrotóxico.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el último recurso de Bayer-Monsanto, sin necesidad de revisión, y dio sentencia definitiva al emblemático caso de Edwin Hardeman, ciudadano norteamericano demandó a la empresa farmacéutica alemana por contraer linfoma no-Hodgkin a partir del uso habitual de Roundup, herbicida a base de glifosato. La condena indemnizatoria por 25 millones de dólares sienta jurisprudencia para otras 30.000 denuncias presentadas en el Poder Judicial norteamericano contra el agrotóxico estrella del modelo transgénico. 

En Argentina —donde se estima la tasa de uso de agrotóxicos más alta del mundo—, existen fallos similares como el caso de la docente Estela Lemes. Tanto en Estados Unidos como en la Argentina, los organismos de control estatal siguen sosteniendo la habilitación comercial del agrotóxico, a pesar de las pruebas científicas sobre su impacto en la salud y el ambiente. 

El Ministerio de Agricultura autorizó en la Argentina 44 eventos transgénicos resistentes al glifosato. El primero fue la soja de la empresa Nidera, en marzo de 1996. El último es un maíz transgénico resistente a glifosato, dicamba y glufosinato de amonio —agrotóxico que generó debate por la aprobación del trigo transgénico HB4— de nada menos que Monsanto Argentina S.R.L. Monsanto cuenta con la última aprobación de un evento transgénico en el país, emitida por resolución en noviembre de 2021.

Las demandas contra Bayer-Monsanto comenzaron a multiplicarse en los tribunales norteamericanos en 2015, cuando la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirmó la vinculación entre el herbicida y el cáncer. Y lo categorizó como “posiblemente cancerígeno para los seres humanos”. 

Hardeman, a quien la Corte Suprema le dio la razón este martes, vio la noticia de la IARC en su casa, cuando estaba atravesando las sesiones de quimioterapia por linfoma no-Hodgkin —tipo de cáncer que ataque el sistema linfático—, que le fue diagnosticado ese mismo año. La causa del hombre de 70 años —que usó el herbicida durante 26 años en su jardín— y otras cientos fueron tramitadas por el juez Vince Chhabria del Tribunal de San Francisco.

La de Hardeman fue elegida como la causa testigo y la investigación destapó los denominados Monsanto Papers, una serie de documentos internos —desclasificados por orden del juez de San Francisco— en los que se observa cómo era el modus operandi de la empresa para aprobar el uso del herbicida en las agencias de control estatales con estudios hechos por la propia Monsanto y cómo se organizaba el lobby ante los gobiernos y la propia IARC.  

Tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos —de mayoría conservadora—,  Bayer-Monsanto dijo “discrepar” con la decisión judicial y anunció contar con un fondo especial de 16.100 millones de dólares para seguir enfrentando el “riesgo legal” de la comercialización del agrotóxico de Monsanto (empresa que el grupo alemán compró por 63 mil millones de dólares en 2018). 

La empresa dispuso 11.600 millones en el inicio de los juicios y, en julio de 2021, anunció un incremento de esos fondos en 4.500 millones ante la posibilidad de que se rechazara su intento de un acuerdo colectivo por las demandas presentes y futuras. En su informe anual de marzo pasado, Bayer-Monsanto informó que resolvió unos 107.000 casos de un total de 138.000 demandas. 

En el comunicado del martes 21, replicado en las agencias Reuters y AFP,  la farmacéutica sostuvo “no admitir ningún fallo ni responsabilidad” y anunció que continuará vendiendo sus productos Roundup por ser “una herramienta valiosa para una producción agrícola eficaz en el mundo”. El argumento más relevante de la empresa es que no debería estar siendo juzgada por un herbicida que mantiene la aprobación de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de los Estados Unidos. “Espero que este sea un cambio significativo en la historia de Monsanto”, se había ilusionado Hardeman en una entrevista con The Guardian en 2019, tras el fallo de primera instancia. 

El glifosato y la complicidad de los Estados

La aprobación vigente del Rondup por parte del EPA también comienza a ser cuestionada. En la previa del fallo de la Corte Suprema, el viernes pasado, el Tribunal de Apelación del 9º Circuito de Estados Unidos, con sede en San Francisco, hizo lugar el reclamo de varios grupos de defensa del medio ambiente, de trabajadores agrícolas y de la seguridad alimentaria que denuncian que la EPA no consideró adecuadamente si el glifosato provoca cáncer y amenaza a especies en peligro de extinción, por lo que exigió que examine de nuevo si el ingrediente activo glifosato plantea riesgos irrazonables para los seres humanos y el ambiente. 

El glifosato, base del herbicida patentado por Monsanto en 1974, fue clasificado como “posible cancerígeno” por la OMS en 2015 basándose en una amplia prueba científica de que es cancerígeno para los animales. “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos”, sostuvo la OMS al recategorizar al herbicida y su vínculo con el cáncer. 

Gran parte de la prueba científica acumulada está presente en el informe Antología Toxicológica del Glifosato +1000, recopilado por Eduardo Martín Rossi y editado por la ONG Naturaleza de Derechos, que reúne 1100 estudios científicos que dan cuenta de los efectos del glifosato en el ambiente y en la salud. Entre ellos, más de 200 trabajos científicos son de universidad públicas de la Argentina. 

La antología recoge informes que vinculan el glifosato al cáncer, malformaciones, encefalopatía, autismo y parkinson. También investigaciones que lo asocian a mecanismos de fisiopatología celular (promotor el cáncer), apostosis celular (muerte celular programada), genotoxicidad y trastornos en el sistema endocrino. Y, por último, su afectación en los sistemas reproductivo, inmunitario, digestivo, nervioso, renal y cardiovascular.

En el caso de Argentina, la creciente documentación de estudios científicos y casos relevados por los pueblos fumigados frente a la falta de control estatal sobre los agrotóxicos comenzó a generar luchas ciudadanas para conseguir ordenanzas municipales que alejen el uso de agrotóxicos de cascos urbanos, escuelas rurales y espejos de agua y demandas judiciales. Entre 2003 y 2019, se lograron al menos 28 fallos judiciales que prohíben o limitan las fumigaciones con agrotóxicos en ocho provincias. 

A nivel global, según la ONG Sustainable Pulse, existen más de una veintena de países que limitan su uso. Italia lo prohibió en áreas públicas y en rociados de precosecha; Francia lo retiró de los espacios verdes. Bélgica, República Checa, Dinamarca, Portugal y los Países Bajos también pusieron barreras. 

También hay restricciones adicionales en Asia (Tailandia, Vietnam, Sri Lanka, Omán, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes, Bahrein y Qatar), África (Malawi, Togo) y en Latinoamérica (Colombia, Costa Rica, El Salvador, Bermudas, San Vicente y las Granadinas). El último caso en la región es el de México, que prohibió el uso de glifosato y maíz transgénico para 2024. El glifosato también está prohibido en distintas zonas de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Escocia, España, Australia, Nueva Zelanda, Malta, Eslovenia y Suiza.

Por | 27/06/2022


Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/glifosato-la-corte-suprema-de-estados-unidos-confirmo-la-condena-contra-monsanto/

Publicado enMedio Ambiente
Descubren red cerebral vinculada a las adicciones

Logran hallazgo por medio de un estudio de personas que dejaron el cigarrillo de forma abrupta tras sufrir daños en el cerebro

 

Mediante la técnica conocida como mapeo de redes de lesiones, investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard cartografiaron una red cerebral vinculada a las adicciones a través del estudio de fumadores que dejaron abruptamente el cigarrillo tras sufrir daños de este tipo.

Los expertos captaron la remisión de la adicción en circuitos cerebrales completos en lugar de regiones específicas, apuntando a nuevos objetivos para el tratamiento. Las afecciones humanas conducen a un circuito cerebral que podría ser el punto para tratar las adicciones.

Sus resultados se publicaron en Nature Medicine.

En opinión de Juho Joutsa, uno de los autores del estudio y neurólogo de la universidad finlandesa de Turku, "la red identificada proporciona un objetivo que puede ser probado para los intentos de terapia".

Los tratamientos de neuromodulación, como la estimulación cerebral profunda y magnética transcraneal, así como la ecografía guiada por resonancia magnética, permiten ir directamente a los circuitos del cerebro y mejorar los síntomas de maneras que tal vez no sean posibles con medicamentos. Pero conocer la ubicación del objetivo es fundamental, según dicta un boletín emitido por la institución.

En una investigación anterior, especialistas usaron el mapeo de la red de lesiones para examinar a los pacientes cuyos temblores esenciales estaban resueltos, confirmando los logros del tratamiento con estimulación cerebral profunda.

Los autores del estudio se propusieron aplicar el mismo enfoque a la remisión de la dependencia. "Aunque sabemos mucho sobre los mecanismos neurobiológicos de la adicción, las opciones de tratamiento aún son muy limitadas. Nuestros hallazgos con el temblor esencial hicieron que nos dieramos cuenta del potencial de este enfoque para localizar los circuitos cerebrales claves que median en la mejora de los síntomas", agregó Joutsa, miembro del Centro de Cerebro y Mente y Neurociencias Clínicas, de Turku.

Una de las causas de muerte entre jóvenes en EU

En Estados Unidos, los trastornos por uso de sustancias son una de las principales causas de muerte entre los jóvenes. Los tratamientos como la estimulación cerebral profunda son prometedores para ayudar a las personas a superar la adicción. El nuevo trabajo aumenta el conocimiento obtenido de los pacientes que no son adictos a la nicotina después de sufrir una lesión cerebral, como un derrame.

Los investigadores estudiaron a 129 pacientes que fumaban a diario y que sufrieron una lesión cerebral. Más de la mitad siguió con el cigarrillo después de la afección y una cuarta parte lo dejó inmediatamente sin dificultad.

Las lesiones asociadas a la remisión se ubican en varias zonas del cerebro, pero estarían vinculadas a la "red de remisión de la adicción", indicaron.

Hallaron que una lesión que llevaría a una persona a renunciar a una adicción probablemente afectaría a partes del cerebro como el córtex cingulado anterior dorsal, el córtex prefrontal lateral y el córtex insular, pero no al córtex prefrontal medial.

Análisis anteriores habían mostrado que las lesiones en la corteza insular reducían la adicción, pero no tomaron en cuenta otras partes del cerebro, identificadas en este nuevo estudio. Para confirmar los resultados, examinaron a 186 pacientes con daños en ese órgano que se habían sometido a una evaluación del riesgo vinculado al alcohol. Hallaron que las lesiones de la red cerebral relacionadas con la adicción que descubrieron en los fumadores también reducían el riesgo de alcoholismo, "lo que sugiere una red compartida de adicción a través de estas sustancias".

"Al mirar más allá de las regiones cerebrales individuales y, en cambio, en el circuito cerebral, hemos encontrado objetivos para la remisión de la dependencia y estamos ansiosos por probarlos a través de ensayos clínicos", agregó Michael D. Fox, profesor asociado de neurología en el Hospital Brigham y Mujeres, donde se ubica la escuela de medicina de Harvard. "En última instancia, nuestro objetivo es dar pasos más grandes a fin de mejorar las terapias existentes para la adicción y abrir la puerta a la remisión", precisó.

(Con información de agencias)

Sábado, 04 Junio 2022 05:51

Tuberculosis, la pandemia de los pobres

Phenduka Mtshali, una paciente con tuberculosis resistente a los medicamentos, en su casa en Mbongolwane, Sudáfrica, con un trabajador de campo de MSF. — Tadeu Andre / Médicos sin Fronteras

Mientras que la covid mata a dos de cada mil infectados, la tuberculosis, a 180 de cada mil. Y eso sin contar a los pacientes que no reciben tratamiento: entonces, la probabilidad de sobrevivir a la tuberculosis es solo del 30%. O del 0%, si además tienen VIH.

 

De cada mil personas enfermas por covid, dos morían, según la tasa media de letalidad global que publicó la OMS a principios del año pasado. Mientras en el mundo desarrollado no se hablaba de otra cosa y científicos y gobiernos se dejaban la piel en resolver el problema, con medidas sanitarias e investigación acelerada para dar con una vacuna en menos de un año, en esas partes del mundo que no salen nunca en televisión otra pandemia mataba a 180 de cada mil personas infectadas. Y eso sin contar a los pacientes que no reciben tratamiento: entonces, la probabilidad de sobrevivir a la tuberculosis es solo del 30%. O del 0%, si además tienen VIH.

En el mejor de los casos, es 100 veces más letal que la covid. Y son ya mil millones las personas que se ha llevado por delante en los últimos 200 años. Sin embargo, por cada 1.000 dólares invertidos en encontrar una vacuna para el coronavirus, se ha destinado solo un dólar a encontrar otra que sea eficaz contra la tuberculosis. ¿Tendrá que ver con quiénes son los que mueren?

Según la OMS, el 98% de los tuberculosos viven en países de ingresos bajos o medianos. India (con un 25% de los casos mundiales), China, Indonesia, Filipinas, Pakistán, Nigeria, Bangladesh y Sudáfrica se llevan la palma.

"Personas atrapadas en el círculo de la pobreza, con pésimas condiciones de vida, hacinamiento, inseguridad alimentaria, estrés provocado por desplazamientos forzosos y conflictos armados, y un sistema sanitario frágil o inexistente". Son las presas favoritas de la tuberculosis, según dice a Público la doctora Laura Moretó, referente de VIH, TB y hepatitis de Médicos Sin Fronteras, que ha trabajado en Sudán del Sur y Sudán atendiendo a poblaciones desplazadas por el conflicto. "Es un círculo vicioso, porque cuanto más enfermos están, menos trabajan y más pobres son", explica. Cuando conviven veinte personas en una misma chabola de cartón y hojalata y una tose, el contagio es casi inevitable, más cuando la desnutrición multiplica por tres las probabilidades de enfermar.

"En Malakal, en Sudán, diagnosticamos a más de 400 paciente al año. A la hora de curarlos, el reto es que se queden, que sigan manteniendo el tratamiento, porque es una población móvil. O, al menos, que vayan al otro centro de atención en su punto de destino donde continuar tratándose", nos dice Moretó. Por ellos y por todas las personas que pueden contagiar por el camino.

La cura de la tuberculosis existe: es una mezcla de fármacos que deben tomarse a rajatabla durante seis meses. Y esto es lo malo. "Si no se sigue bien el tratamiento, nacen cepas resistentes", explica a PúblicoCarlos Martín Montañés, catedrático de Microbiología en la Universidad de Zaragoza y miembro del Comité Asesor de Tuberculosis Vaccine Initiative de la UE. Estas variantes inmunes a los medicamentos se hallaron a principios de los años 2000 y son las más peligrosas. "Nos han hecho retroceder a la era anterior a los antibióticos. La única opción en los casos totalmente resistentes es el aislamiento del paciente para que no contagie a nadie más", nos dice Martín.

El problema es que "el diagnóstico no es fácil, requiere de test moleculares que no siempre están disponibles, y la cura es una quimioterapia muy tóxica y con muchos efectos secundarios, durante 20 o 24 meses", apunta Moretó. El precio, 1.200 euros por paciente (un gasto que es asumido por el Fondo Mundial). En este sentido, la OMS ha anunciado que seguirá las recomendaciones de un estudio reciente de Médicos Sin Fronteras, donde se demuestra que con ayuda de un cóctel de nuevos fármacos el tratamiento podría acortarse a seis meses (igual que en el caso de la tuberculosis no resistente). Y a 800 euros por paciente.

Aunque la OMS la considera la enfermedad infecciosa más mortífera por detrás de la covid; según como se valoren las cifras, la tuberculosis podría merecer el dudoso honor del primer puesto. Más cuando, lejos de estar controlada, a día de hoy ha vuelto a crecer. "En 2021, por primera vez en diez años, ha subido el número de contagios", señala Carlos Martín. "El avance de la enfermedad es muy lento, puede tardar un par de años en desarrollarse, y también se tarda en hacer el diagnóstico, empezar el tratamiento... En uno o dos años, veremos cuáles han sido las consecuencias de la pandemia de covid, durante la que han subido los casos de tuberculosis, al mismo tiempo que bajaba el acceso a la atención médica para tratarla", se lamenta. Por el momento, no parece que la cosa vaya a acabarse en un futuro cercano. "En 1982, la OMS dijo que se erradicaría en 2000. Ahora dice que será en 2035, si se encuentra una nueva vacuna. Si no, en 2050", comenta este experto.

Va a ser difícil lograrlo con dinero insuficiente (5.300 millones de dólares anuales en 2020, en vez de los 13.000 millones que harían falta, según la OMS). En el mundo desarrollado, la amenaza de una epidemia de cepas no tratables es el aguijón que anima a invertir (tímidamente) en investigación científica contra la tuberculosis. Sobre todo, Estados Unidos, que aporta el 50% de la financiación de donantes internacionales.

"El miedo que tenemos en Occidente es que las cepas multirresistentes a los tratamientos lleguen hasta aquí. En España, se detectan entre 20 y 30 casos de este tipo cada año", nos dice Carlos Martín. Y, aunque España tiene, por cierto, las cifras más altas de tuberculosis de Europa Occidental, es una menudencia comparada con los casos de variantes resistentes a los fármacos que arrasan países como India, donde solo uno de cada tres paciente con la enfermedad farmacorresitente recibieron tratamiento en 2020.

El laboratorio del doctor Martín está volcado en la genética de estas cepas rebeldes desde hace 30 años. "Es una investigación muy lenta. Solo con la vacuna llevamos los últimos diez años. Parece que solo nos acordamos de invertir en ciencia básica cuando vienen los problemas, como ha pasado con la covid", explica. MTBVAC se llama la vacuna viva con cepas humanas atenuadas que ha desarrollado su equipo en la Universidad de Zaragoza. Su logro es ofrecer protección contra la tuberculosis multirresistente con una sola inyección.

Sudáfrica, Senegal y Madagascar son algunos países donde están causando más estragos las variantes inmunes a los antituberculosos, por eso, es allí donde el equipo de Martín está probando su vacuna hecha 100% en España. "Ya estamos en la fase tres de ensayos clínicos, con 7.000 pacientes. Es la hora de la verdad", dice.

Pero tampoco hace falta coger un avión para codearse con la Mycobacterium tuberculosis que, según Carlos Martín, "es una bacteria perfectamente adaptada a la vida humana". Nada menos que una de cada cuatro personas en todo el mundo (incluida España) está infectada por el bacilo de la tuberculosis.

Porque, aunque nos suene a anacronismo romántico, "nunca ha dejado de ser endémica en Europa", nos recuerda Laura Moretó. La buena noticia es que el 90% de los infectados nunca sufrirán la enfermedad. Ni tampoco la contagiarán porque, como aclara Martín, "para la transmisión, tiene que haberse desarrollado la enfermedad respiratoria". Es decir, solo te puedes contagiar a través de la saliva (con la tos) de alguien que está ya enfermo.

En nuestro mundo, a pesar de la ubicuidad del bacilo, mantenerse ahí, sin caer enfermo, es fácil cuando comemos a diario, tenemos un grifo por el que sale agua limpia o un médico a dos manzanas de casa al que acudir para hacernos una radiografía... Mientras, en la otra parte del mundo, de los 200.000 niños que mueren cada año de tuberculosis, el 90% de ellos no recibió tratamiento. Y es que no se ha inventado aún la pastilla que cure la pobreza, el verdadero caldo de cultivo donde triunfa esta enfermedad.

03/06/2022 21:42

Laura G. De Rivera@LauraGDeRivera

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Diez circunstancias que nos abocan a una nueva pandemia

 

 

23 mayo 2022

Que existan epidemias y pandemias no es nada nuevo. Basta un repaso a la historia de la humanidad para comprobar que la lucha de las personas contra las enfermedades infecciosas ha sido constante. La peste negra, el cólera, la tuberculosis, la gripe, el tifus o la viruela son tan solo algunos ejemplos de enfermedades que nos han dejado cicatrices imborrables.

Cada enfermedad requiere una actuación específica y la puesta en marcha de distintos mecanismos de prevención, respuesta y tratamiento. Por esta razón, es fundamental identificar los orígenes y los patrones de aparición de los patógenos.

En este sentido, alrededor del 60 % de las enfermedades infecciosas emergentes que se notifican a nivel mundial son zoonosis (que se transmiten entre animales y humanos). Las estimaciones apuntan que, en todo el mundo, cada año, alrededor de mil millones de personas enferman y millones mueren a consecuencia de eventos zoonóticos. Y de los más de 30 nuevos patógenos humanos detectados en las últimas décadas, el 75 % se han originado en animales.

La emergencia reciente de diversas enfermedades de origen zoonótico –la influenza aviar H5N1, la influenza aviar H7N9, el VIH, el Zika, el virus del Nilo Occidental, el síndrome respiratorio agudo severo (SARS), el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS), la enfermedad por el virus Ébola o la covid-19 (SARS-CoV2)– han planteado serias amenazas para la salud humana y el desarrollo económico mundial.

En general son impredecibles, ya que muchas se originan en animales y son causadas por virus nuevos que solo son detectados una vez producido un brote. Sin embargo, hay al menos diez factores que ya sabemos a ciencia cierta que están vinculados a la aparición de una futura epidemia o pandemia. Los enumeramos.

  1. Guerras y hambrunas

Los daños causados por la guerra son muchos y complejos. La muerte, las lesiones y el desplazamiento son los más obvios. Pero la aparición de epidemias infecciosas también está estrechamente relacionada con los conflictos bélicos.

En el año 2006, se informó de brotes de cólera en 33 países africanos, y en el 88 % de los casos los informes procedían de países afectados por conflictos bélicos. En los últimos años, diferentes países de Oriente Medio y África han sufrido brotes infecciosos como efecto directo de la guerra, agravados por la escasez de alimentos y agua, el desplazamiento y los daños a la infraestructura y a los servicios de salud.

  1. Cambio de uso del suelo

El cambio en el uso de la tierra es una modificación en el ecosistema inducida por el ser humano. Estas alteraciones pueden afectar a la abundancia y distribución de la vida silvestre, y la hacen más susceptible a la infección por patógenos. Además, al crear oportunidades de contacto nuevas, facilitan la circulación de patógenos entre especies, lo que en última instancia conduce a la infección humana y a una mayor propagación de los patógenos.

  1. Deforestación

Con la deforestación y la fragmentación de los bosques favorecemos la extinción de especies especialistas en hábitats, permitiendo que prosperen las generalistas. Se ha comprobado que las especies de vida silvestre que son anfitrionas de patógenos, particularmente en el caso de murciélagos y otras especies de mamíferos como los roedores, son relativamente más abundantes en paisajes manipulados por el ser humano, como los ecosistemas agrícolas y las áreas urbanas, que en sitios adyacentes no perturbados.

El establecimiento de pastos, plantaciones o granjas de ganadería intensiva cerca de los márgenes del bosque también puede aumentar el flujo de patógenos de la vida silvestre a los humanos.

  1. Urbanización descontrolada y aumento poblacional

Los cambios demográficos en el tamaño y la densidad de la población a través de la urbanización afectan a la dinámica de las enfermedades infecciosas. Por ejemplo, la gripe tiende a exhibir brotes más persistentes en regiones urbanas más pobladas y densas.

  1. Cambio climático

El cambio climático aumenta el riesgo de transmisión viral entre especies. Muchas especies de virus son todavía desconocidas, pero es probable que tengan la capacidad de infectar a los humanos. Por suerte, en la actualidad la gran mayoría circula silenciosamente en los mamíferos salvajes. Sin embargo, el aumento de las temperaturas provocará migraciones masivas de animales que busquen condiciones ambientales más suaves, facilitando la aparición de puntos críticos de biodiversidad. Si llegan a áreas de alta densidad de población humana, principalmente en Asia y África, surgirán nuevas oportunidades para la propagación zoonótica al ser humano.

Predicciones recientes bajo escenarios de cambio climático apuntan que, para el año 2070, la transmisión de virus entre especies aumentará unas 4 000 veces.

  1. Globalización

La globalización ha facilitado la propagación de numerosos agentes infecciosos a todos los rincones del planeta. La transmisión de enfermedades infecciosas es el mejor ejemplo de la creciente porosidad de las fronteras. La globalización y el aumento de la conectividad aceleran la posible aparición de una pandemia por la movilización constante de los microorganismos a través del comercio y el transporte internacional.

  1. La caza, el comercio y el consumo de carne de animales silvestres

La transmisión de enfermedades zoonóticas puede ocurrir en cualquier punto de la cadena de suministro de carne de animales silvestres, desde la caza en el bosque hasta el punto de consumo. Los patógenos que se han propagado a los humanos a partir de la carne de animales silvestres son numerosos e incluyen entre otros el VIH, el virus del Ébola, el virus espumoso de los simios o el virus de la viruela del mono.

  1. Tráfico ilegal de especies y mercados de animales salvajes

Un ecosistema natural con un alto grado de riqueza de especies reduce la tasa de encuentro entre individuos susceptibles e infecciosos, disminuyendo la probabilidad de transmisión de un patógeno. Por el contrario, los mercados de animales vivos y los recintos dedicados a ocultar animales destinados al comercio ilegal son lugares donde especies animales de todo tipo son enjauladas y hacinadas.

En esas circunstancias no solo comparten el mismo espacio insalubre y antinatural, sino también los ectoparásitos y endoparásitos vectores de enfermedades. Los animales sangran, babean y se defecan y orinan unos sobre otros, lo que lleva al intercambio de microorganismos patógenos y parásitos, forzando interacciones entre especies que nunca deberían ocurrir.

  1. Evolución microbiana

Los microorganismos están en constante evolución en respuesta a las presiones de selección indirectas y directas en su entorno. Un claro ejemplo son los virus influenza tipo A, cuyo reservorio ancestral son las aves acuáticas, a partir de las cuales han conseguido infectar a otros tipos de animales.

Otro ejemplo evidente de la capacidad de los microorganismos para adaptarse rápidamente es el desarrollo mundial de muchos tipos de resistencia antimicrobiana en patógenos humanos comunes.

  1. Colapso del sistema de salud pública

En las últimas décadas, en numerosos países, ha acontecido una retirada paulatina del apoyo financiero a los sistemas de salud pública. Esta situación ha diezmado la infraestructura esencial y necesaria para hacer frente a brotes epidémicos sorpresivos. La rápida aparición reciente de nuevas amenazas de enfermedades infecciosas como la covid-19, unida al resurgimiento de afecciones antiguas como el sarampión o la tuberculosis, tiene implicaciones importantes para los sistemas de salud públicos mundiales.

Debemos ser conscientes de que la preparación contra posibles futuras epidemias y pandemias requiere de un estudio profundo y concienzudo de los potenciales factores que facilitan la emergencia de enfermedades infecciosas. El análisis sosegado y crítico permitirá diseñar futuras estrategias de previsión y prevención.

Fuente: https://theconversation.com/diez-circunstancias-que-nos-abocan-a-una-nueva-pandemia-182868

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El científico David Riaño, durante la entrevista en su casa. Daniel Sánchez

A David Riaño le diagnosticaron este tipo de esclerosis en el otoño de 2009. “Es una sentencia de muerte. Básicamente, decirte que no te queda mucho tiempo”, afirma. Su historia lo refuta y, tras grabar el documental ‘7 lagos, 7 vidas’, su próximo proyecto es casarse. Con su silla de ruedas.

 

David Riaño tenía 33 años cuando en verano de 2008, durante sus vacaciones en España, empezó a notar que algo no iba bien. Se preocupó porque había desaparecido un músculo de la palma de su mano izquierda. Lo comentó con una amiga médica y ahí empezó todo. Mirando hacia atrás comprendió que los síntomas habían empezado antes. Jugando al fútbol había tenido un par de caídas. “Vas al choque y de repente sales disparado. La cabeza va a una velocidad diferente que el cuerpo. Es como una desconexión de la noche a la mañana entre la orden de la mente y los movimientos de los músculos”, recuerda. Aquel mismo verano empezaron las consultas. “En Estados Unidos [donde residía], fui al médico. Me dijeron que sí, que probablemente tenía ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica), pero que había que descartar otra posibilidad, la neuropatía multifocal”. Esa enfermedad es autoinmune y con unas infusiones mensuales el enfermo puede recuperarse. “Estuve con esas infusiones un año y vieron que no mejoraba”. Le diagnosticaron como persona con ELA en otoño de 2009. “Es una sentencia de muerte. Básicamente, decirte que no te queda mucho tiempo”.

La conversación con David Riaño tiene lugar una mañana del mes de marzo de 2022. Nos recibe en su casa, en Alcalá de Henares. Lleva catorce años conviviendo con la enfermedad. Cuando le comunicaron que tenía ELA, vivía en Michigan (Estados Unidos) con su mujer y el hijo de esta. Riaño había logrado en 2007 una plaza de científico titular del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y acababa de convertirse en investigador principal de un proyecto de la NASA. “Era competitivo dentro de Estados Unidos y me gustaba lo que hacía”. Pero, poco a poco, a consecuencia de la enfermedad, notó que no podía seguir el ritmo. “Vas desapareciendo”. Recuerda aquella etapa como un proceso de aceptación de la enfermedad: “Una enfermedad de dos a cinco años de esperanza de vida. Hoy puedes andar, mañana no. Y hoy puedes hablar, mañana no. Entonces es difícil que la cabeza se ajuste a los cambios que suceden en tu cuerpo”.

Como en su caso la enfermedad le ha dado más tiempo, Riaño cree que ha tenido la oportunidad de aceptarla. “Ya estoy curado de la ELA”, afirma. Y esta convicción la desarrolla con detalle: “Sigo haciendo lo mismo que hacía antes de la ELA. He vuelto a participar en proyectos de investigación, reinventándome. Ahora igual más dirigidos a resaltar la importancia de la inclusión y aporte de personas con diversidad funcional en la ciencia, no ya solo como científicos, sino también como ciudadanos. He vuelto a bañarme en lagos. No renuncio a jugar al fútbol algún día con mis amigos, cuando tenga una silla un poquito más rápida. Voy a seguir haciendo las mismas cosas que antes. Lo que me hace falta es usar la cabeza para, de una manera diagonal, hacer lo mismo que hacía antes, pero con ayuda o reinventándome”.

Riaño cree que asumir la enfermedad fue incluso más difícil para su familia. De aquellos años en Michigan recuerda cómo estuvo trabajando de asistente de un equipo de fútbol, recuerda la terapia psicológica y “una montaña rusa de cuestiones muy difíciles”.

En 2011 el hijo de su mujer falleció en un accidente de tráfico. Tenía 18 años. “Era una mezcla entre mi hijo y mi amigo. Yo era el que me encargaba de llevarle al colegio, de todo lo que conllevaba la logística con él. Era un tipo muy alegre, con un gran corazón. Claro, para mí es difícil, pero para una madre.... Eso nunca se supera”. Y en algún momento, en esa montaña excesiva, su relación de pareja se fue deteriorando. “Creo que lo que nos pasó es que no nos ayudábamos. No sumábamos el uno al otro. Entonces cada uno tiene que seguir su vida. Yo en Estados Unidos estaba porque estaba ella. No podía mantener una vida independiente”. En 2018 se divorciaron y Riaño regresó a España. Llevaba quince años en Estados Unidos. “Siempre es mucho más difícil que la ida porque no te queda nada por idealizar”, señala.

Nos situamos en septiembre de 2018. Volver significa regresar a la casa de sus padres. Pero Riaño tiene un proyecto que en esa fecha se convierte en una realidad: grabar un documental que cuente su viaje para bañarse en lagos de Europa. El baño es un momento de libertad: su cuerpo se mueve ligero. El resultado se estrenó en 2021 en el Festival de Cine de Málaga. Se titula 7 lagos, 7 vidas. Lo dirigió Víctor Escribano y lo produjo José Luis López-Linares. Cuenta el viaje en furgoneta, el baño en los lagos, las relaciones entre Riaño y quienes le acompañan en la aventura, las dificultades que afronta, las incomprensiones, los momentos de plenitud. “Era una ilusión que tenía y una manera de buscar una excusa para seguir vivo y no darle muchas vueltas a seguir pensando en la enfermedad”.

Junto a Riaño, uno de los protagonistas del documental es uno de sus asistentes, Serigne Mbacke Ndiaye, un joven senegalés que, en ocasiones, parece el único capaz de seguir el ritmo y las necesidades que el viaje y el propio Riaño plantean. El documental muestra la relación entre ambos, los aprendizajes compartidos. Riaño, que se refiere siempre a Mbacke como el Capi —de capitán—, es consciente de que tiene a su lado a alguien que nunca le falla: “La historia del Capi es más interesante que la mía… Todos estos años hasta que consigue su documentación y consigue volver a Senegal, a ver a sus hijos. Su hija pequeña tenía once meses cuando él se vino a vivir a España”. Pero Riaño también sabe que su relación con quien siempre está ahí, con quien le ayuda en todo momento, se mueve en un equilibrio difícil. “Yo estoy muy contento con el Capi y le quiero un montón, pero entiendo que en algún momento de su vida le va a tocar tomar otro rumbo, porque no puedes estar anulándote como persona toda la vida. Tener un ayudante que tenga la capacidad de sufrimiento del Capi, la empatía, el anularse a uno mismo para tus necesidades… está muy bien, pero también es importante tratar de buscar un equilibrio y es muy difícil poder encontrar ese equilibrio”.

El día en que tiene lugar la entrevista, el Capi se encuentra en Senegal. Cuando él se vino a vivir a España su hija menor tenía once meses y acaba de cumplir trece años. Durante la jornada de la entrevista, acompaña a Riaño su ayudante, una mujer sonriente, de movimientos precisos. Es ella quien le ayuda a caminar unos pasos, quien sigue sus indicaciones para encender y apagar la cámara que Riaño lleva instalada en su silla, quien cuida cada detalle. Es ella quien nos acompaña en un paseo por Alcalá de Henares, en el que podemos apreciar los obstáculos que afronta una persona con ELA al tratar de moverse en silla de ruedas por la ciudad.

En el documental y en su vida diaria, Riaño se rebela contra las barreras: “Lo que más me afecta son las barreras mentales de la gente que toma las decisiones y de la gente con la que tengo que relacionarme. Las leyes están ahí, y el problema es que no se aplican y la gente no entiende cómo se tienen que aplicar”. Pone varios ejemplos: un escalón que consideran parte del patrimonio, un coche mal aparcado que le impide acceder a su furgoneta, una piscina de nado en la que le dicen que no puede entrar porque es demasiado lento. Señala que los edificios son seres vivos, que han de cambiar para ser accesibles. Y subraya la incomprensión que encuentra: “Es imposible que la gente entienda, porque no van en silla de ruedas. Somos otro animal. Entonces se buscan excusas para excluirte en vez de encontrar soluciones para quedar incluidos. Y ese es el problema que nadie entiende. Y, cuando reclamas y peleas por tus derechos, al final quedas excluido e incluso criminalizado. Es doloroso porque existen razones de peso para quedar incluidos: artículo 14 de la Constitución Española, la Convención Internacional de los Derechos de las Personas con Discapacidad del año 2006…”.

Durante el paseo por las calles de Alcalá de Henares, Riaño se detiene para agradecer al propietario de una tienda de fotos y marcos que haya instalado una rampa en su establecimiento. También le paran a él para preguntarle cuándo se podrá ver el documental en Alcalá. Y Riaño agradece la pregunta y explica que muy pronto. 7 lagos, 7 vidas está teniendo un recorrido intenso, con proyecciones acompañadas de debates.

Regresamos a la casa y, durante la comida, nos acompañan además su padre, su hermana y su cuñado. Todo resulta esmerado y cálido. Nos adentramos en una conversación sobre viñedos y viajes por hacer. Si algo queda claro después de un día con David Riaño es que su vida está llena de proyectos y que no piensa detenerse por muchos impedimentos que encuentre.

Tras el estreno del documental en junio de 2021, siguió viajando. “7 lagos, 7 vidas expandió los límites de lo que creíamos que era posible. Y eso es muy potente. Estoy haciendo cosas que nunca pensaba que iba a hacer. Cuando estaba en Estados Unidos fui de San Diego a Detroit en avión, hablo de hace cuatro años, y aquello me pareció el límite, mi límite. Y ahora estamos haciendo cosas increíbles. Acabo de estar en Japón”. En el último trimestre de 2021, gracias a una beca de la Japan Society for Promotion of Science y el apoyo del CSIC, pudo estudiar en Japón cómo evoluciona la humedad de la vegetación en el contexto de los incendios forestales y el cambio climático. Su investigación, que sigue en marcha, analiza el impacto de los incendios a partir de imágenes de satélite, datos meteorológicos y proyecciones de modelos climáticos a futuro.

En enero de este año, Riaño viajó al Festival de Palm Springs, en California, donde se presentaba 7 lagos, 7 vidas. La crisis del coronavirus provocó la suspensión de las proyecciones del festival, pero aun así el protagonista del documental mantuvo su viaje y 7 lagos, 7 vidas fue galardonada con una mención especial en la categoría de cine iberoamericano.

Su próximo proyecto es casarse. “Me caso”, dice. Y sabe que provoca el interés y la sorpresa de su interlocutor. Luego entra en detalles: “Me caso con mi silla de ruedas. Va a ser una historia que quiero grabar”. Explica entonces que piensa ir al registro civil con la factura de la silla y que quiere seguir todos los trámites y ritos que acompañan a una boda. Quiere hablar así del derecho a la vida de las personas con discapacidad, del derecho a una vida digna y del derecho al amor. Confía en poder celebrar la boda este año y en que, en el viaje posterior, cuando quieran separarle de su silla al entrar en un avión, pueda explicar —y grabar— que se acaba de casar con su silla, que no tienen derecho a separarle de ella. “Se va a liar”, pronostica.

También tiene proyectos para el próximo verano: viajar a Cabo Norte, en Noruega. Quería ir a Vladivostok e iniciar la vuelta al mundo, pero reconoce que ahora resulta complicado. Y tal vez el año que viene —“si se abren un poco las fronteras”, matiza— intentará ir a Senegal por carretera para conocer la tierra del Capi.

Dice que no es ningún héroe, que todos los días son muy duros. “Somos personas a las que nos hace falta apoyo social y que se cumpla la ley para poder seguir vivos”, argumenta. Quisiera que las personas con ELA pudieran, si lo desean, continuar siendo lo que eran antes de tener ELA. “A mí me gustaría eso: seguir investigando, seguir bañándome hasta el último día en un lago, seguir estando con mis amigos. Cuando queden para jugar un partido de fútbol, ir con ellos con una silla un poquito más rápida. Seguir siendo yo”.

Imagen de la boina de contaminación en Madrid, a 10 de febrero de 2022.— Jesús Hellín /EUROPA PRESS

Una de cada seis muertes en el mundo se debe a la polución. El 92% de los fallecimientos por este problema se producen en los países de ingresos bajos y medios.

Las repercusiones de la contaminación en la salud siguen siendo enormes, y los países de ingresos bajos y medios son los que más sufren esta carga, afirma Richard Fuller, autor principal de un informe que se publica esta semana en The Lancet Planetary Health. En este trabajo, se destaca que la polución fue responsable de nueve millones de muertes en 2019, esto es: una de cada seis muertes se debió a este problema.

Fuller destaca que, "pese a las graves consecuencias sanitarias, sociales y económicas, la prevención de la contaminación se pasa por alto, en gran medida, en la agenda internacional de desarrollo".

El nuevo informe es una actualización del que publicó en la misma revista en 2015. En él se pone de relieve que el número de muertes por fuentes de contaminación asociadas a la pobreza extrema (como la contaminación del aire en interiores y del agua) ha disminuido. Sin embargo, han aumentado los fallecimientos atribuibles a la contaminación industrial (del aire ambiental y la contaminación química).

Según Fuller, "pese al incremento bien documentado de la preocupación pública por la contaminación y sus efectos en la salud, la atención a estos problemas y la financiación han aumentado mínimamente desde 2015".

La mayor amenaza para la salud humana y planetaria

"La contaminación es la mayor amenaza para la salud humana y planetaria y pone en peligro la sostenibilidad de las sociedades modernas". Su prevención también puede frenar el cambio climático, indica por su parte Philip Landrigan, coautor del informe y director del Programa de Salud Pública Global y del Observatorio de la Contaminación Global del Boston College. Por ello, subraya Landrigan, el actual informe "reclama una transición masiva y rápida para abandonar todos los combustibles fósiles y sustituirlos por energías limpias y renovables".

La Comisión Lancet sobre Contaminación y Salud de 2017, que utilizó datos del estudio de la Carga Mundial de la Enfermedad (GBD, por sus siglas en inglés) de 2015, descubrió que la contaminación era responsable de unos nueve millones de muertes, el 16% de todos los decesos en el mundo.

El nuevo informe ofrece estimaciones actualizadas de los efectos de la contaminación sobre la salud, basadas en los datos más recientes del GBD de 2019 y en actualizaciones metodológicas, así como una evaluación de las tendencias desde el año 2000.

De los nueve millones de muertes atribuibles a la contaminación en 2019, la contaminación del aire (tanto doméstica como ambiental) sigue siendo responsable del mayor número de muertes, con 6,67 millones en todo el mundo. La contaminación del agua fue responsable de 1,36 millones de muertes prematuras. El plomo contribuyó con 900.000 muertes, seguido de los riesgos laborales tóxicos con 870.000 muertes.

El descenso de las muertes por contaminación tradicional desde el año 2000 (contaminación del aire en los hogares por combustibles sólidos y agua no potable) es más evidente en África. Esto puede explicarse por las mejoras en el suministro de agua y el saneamiento, los antibióticos y los tratamientos, y los combustibles más limpios, indican los autores.

Contaminación industrial y envejecimiento de la población

Sin embargo, este descenso de la mortalidad se ha visto contrarrestado por un aumento sustancial de las muertes por exposición a la contaminación industrial —como la polución atmosférica, la contaminación por plomo y otras formas de contaminación química— en todas las regiones durante los últimos 20 años. Esto es especialmente evidente en el sudeste asiático, donde el aumento de los niveles de contaminación industrial se combina con el envejecimiento de la población y el aumento del número de personas expuestas.

La contaminación ambiental del aire fue responsable de 4,5 millones de muertes en 2019, frente a 4,2 millones de muertes en 2015 y 2,9 millones en 2000. Las muertes por contaminantes químicos peligrosos aumentaron de 0,9 millones en 2000, a 1,7 millones en 2015, y a 1,8 millones en 2019, con 900.000 muertes atribuibles a la contaminación por plomo en 2019.

En general, las muertes por la contaminación actual han aumentado un 66% en las últimas dos décadas, pasando de unos 3,8 millones de muertes en 2000 a 6,3 millones en 2019. Es probable que las cifras de muertes por contaminantes químicos estén subestimadas, ya que solo un pequeño número de productos químicos fabricados en el comercio han sido sometidos a pruebas adecuadas de seguridad o toxicidad.

Perdidas y desigualdad

El informe destaca que el exceso de muertes debido a la contaminación provocó pérdidas económicas por un total de 4,37 mil millones de euros en 2019, lo que equivale al 6,2% de la producción económica mundial.

También pone de manifiesto la profunda desigualdad de la contaminación, ya que el 92% de las muertes relacionadas con la polución y la mayor carga de pérdidas económicas por este motivo se producen en los países de ingresos bajos y medios.

Los autores concluyen con ocho recomendaciones. Entre ellas, se pide la creación de un grupo científico y político independiente, al estilo del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), así como un aumento de la financiación para el control de la contaminación por parte de gobiernos, donantes independientes y filántropos, y la mejora del control de la contaminación y la recogida de datos.

Las organizaciones internacionales también deberían aprobar y establecer una mejor conexión entre la ciencia y la política en materia de contaminación, al igual que las que se ocupan del clima y la biodiversidad, en un principio de los productos químicos, los residuos y la contaminación atmosférica.

"Está claro que la contaminación es una amenaza planetaria y que sus causas, su dispersión y sus efectos sobre la salud trascienden las fronteras locales y exigen una respuesta global. Es necesario una actuación global sobre todos los principales contaminantes actuales", destaca Rachael Kupka, coautora y directora ejecutiva de la Alianza Mundial sobre Salud y Contaminación.

madrid

18/05/2022 09:41

Sinc

Publicado enMedio Ambiente
Colombia fue el primer país de Latinoamérica en despenalizar la eutanasia. Imagen de archivo. EFE/Martin Divisek/

La decisión del alto tribunal fue tomada teniendo en cuenta que este mecanismo no califica como delito y que, por el contrario, está amparado por la Constitución Política

 

La Corte Constitucional, a través de un fallo histórico debido a la discusión suscitada en diferentes sectores sociales y políticos, legalizó el Suicidio Médicamente Asistido como procedimiento permitido en Colombia para tener una muerte digna.

La decisión fue tomada teniendo en cuenta una ponencia presentada por el magistrado Antonio José Lizarazo que registró una votación de seis votos a favor y tres en contra. Al togado lo acompañaron en su tesis, Diana Fajardo, Natalia Ángel, Gloria Ortiz y Alejandro Linares, quienes a través del fallo, sacaron del Código Penal una prohibición que pesaba sobre los médicos al momento de asistir a personas con el deseo de morir dignamente

Cabe señalar que esta determinación de la Corte se produjo tras el estudio de una demanda presentada por los ciudadanos Camila Jaramillo Salazar y Lucas Correa Montoya, ambos miembros del Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales -DescLAB-, contra el inciso segundo del artículo 107 del Código Penal, el cual castiga la inducción al suicidio otorgando penas carcelarias de entre 16 y 36 meses a quienes guíen a una persona hacia el suicidio con el fin de terminar con intenso sufrimiento producto de enfermedades graves o incurables.

Ante esto, el alto tribunal ratificó que el hecho de asistir a un paciente que desea morir dignamente no se configura como un delito y que, por el contrario, es un proceso amparado por la Constitución en las condiciones ya mencionadas.

Asimismo, la demanda precisaba que penalizar el suicidio médicamente asistido vulnera el derecho a morir con dignidad, así como el libre desarrollo de la personalidad por impedir el acceso a una ayuda médica para poner fin a la vida del paciente bajo consenso.

La demanda señala que, “Algunas personas pueden preferir la eutanasia, unas veces porque no pueden causar su propia muerte y otras veces porque no quieren. En otros casos, las personas prefieren poner ellas mismas fin a sus vidas (suicidio médicamente asistido) y al hacerlo buscan tener la ayuda necesaria para lograrlo de forma segura, acompañada y protegida”, añadiendo que la legalización del SMA lo vuelve un acto transparente y seguro.

¿Qué diferencia hay entre el Suicidio Médicamente Asistido y la eutanasia?

Básicamente, mientras que en el primer mecanismo el paciente se autoadministra el medicamento para causar la muerte, en la eutanasia, el médico es quien facilita el deceso. En ese sentido, los demandantes promovieron varias iniciativas indicando que, así como la eutanasia se puede ejecutar bajo determinados parámetros, para el suicidio médicamente asistido deben cumplirse las mismas normas.

Vale resaltar, además, que durante el estudio de la demanda el ministro de Salud Fernando Ruiz, dijo que, en Colombia, “la inclusión de otra opción de muerte médicamente asistida en el país, requiere una discusión a profundidad, cuya competencia recae en el Legislador”.

El jefe de la cartera de la salud añadió en su momento que el Congreso debe abordar este tema “con un desarrollo por vía estatutaria, en especial, teniendo en cuenta la complejidad que supondría la inclusión del SMA como proceso asistencial en el Sistema General de Seguridad Social en Salud”. Misma conclusión tuvo la Procuraduría.

Para el Ministerio Público, el SMA no es una alternativa desconocida; sin embargo, es el legislativo el que debe reconocerlo como válido, pero teniendo en cuenta la decisión tomada este miércoles por la Corte, Colombia se convierte en el primer país de América Latina en despenalizar el suicidio asistido y la eutanasia.

En el mundo, los países que tienen ambos procedimientos reglamentados son Suiza, Canadá, Luxemburgo, España, los estados de Western Australia y Victoria, en Australia y Suiza, así como también Países Bajos y Luxemburgo.

11 de Mayo de 2022

Publicado enColombia
Decesos por sobredosis alcanzaron cifra récord en Estados Unidos en 2021

Se eleva el consumo de fentanilo, heroína y cocaína

 Nueva York. Más de 107 mil personas murieron por sobredosis de drogas en Estados Unidos el año pasado, informaron ayer los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), cifra sin precedente que refleja la magnitud de la epidemia que aqueja al país.

Eso quiere decir que en promedio un estadunidense muere por sobredosis cada cinco minutos. La cantidad, además, es 15 por ciento mayor al récord anterior, fijado en 2020.

Los CDC revisan las partidas de defunción y hacen un estimado para tomar en cuenta certificados demorados o incompletos.

Nora Volkow, directora del Instituto Nacional para el Combate al Abuso de Drogas, calificó la cifra de realmente espeluznante.

Las muertes por sobredosis de drogas en Estados Unidos han aumentado casi todos los años desde hace más de dos décadas. La tendencia empezó en los años 90 debido a la prevalencia de analgésicos opioides, aunque en años más recientes han dominado la heroína y el fentanilo.

Este último, un opioide sintético desarrollado para tratar los síntomas del dolor crónico, fue por lejos el mayor causante de 71 mil 238 muertes el año pasado, un aumento de 23 por ciento comparado con 2020. Le siguieron las metanfetaminas cristalinas, que tuvieron un alza de 34 por ciento, la cocaína con un aumento de 23 por ciento, y los opioides naturales (heroína y morfina).

En ocasiones las muertes por sobredosis se deben a más de una droga. Hay quienes ingieren distintas sustancias y a veces los traficantes combinan el fentanilo barato con otros estupefacientes, incluso sin el conocimiento del comprador, aseguran expertos.

“El efecto neto es que muchas personas –incluidos quienes consumen drogas ocasionalmente e incluso adolescentes– están expuestas a estas potentes sustancias, capaces de causar una sobredosis incluso con una pequeña cantidad”, dijo Volkow en una nota de prensa.

De acuerdo con los expertos, la pandemia agravó la crisis, ya que muchas personas quedaron aisladas y la atención médica fue difícil de conseguir.

Las muertes por sobredosis variaron de región en región. En Alaska aumentaron 75 por ciento, el índice más alto de todos los estados, mientras en Hawai disminuyeron 2 por ciento.

Los especialistas dicen que las personas con trastornos por uso de sustancias se han visto muy afectadas por las alteraciones de la vida diaria provocadas por la emergencia sanitaria; en tanto, las autoridades están incautando cantidades récord de medicamentos falsificados provenientes de México.

El gobierno del presidente Joe Biden anunció en abril una estrategia nacional de control de drogas para abordar la crisis por adicciones no tratadas y el narcotráfico.

La administración está buscando ampliar el acceso a tratamientos que salvan vidas, como el medicamento naloxona, las pruebas reactivas de drogas y los programas de suministro de jeringas.

También ha solicitado un aumento de presupuesto para las agencias encargadas de detener el flujo de drogas ilegales en el país.

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“Epidemia” de sobrepeso causa 1.2 millones de muertes al año en Europa

Copenhague. Una "epidemia" de sobrepeso y obesidad, que causa más de 1.2 millones de muertes al año, castiga a Europa, alertó el martes la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un nuevo informe.

"La tasa de sobrepeso y de obesidad han alcanzado niveles epidémicos en toda la región y siguen progresando", lamentó en un comunicado la sección europea de la Organización, que agrupa a 53 Estados.

En Europa, cerca de un cuarto de los adultos son obesos, cifras solo superadas por la región Américas, según la OMS.

Ningún país de la región puede parar el avance y la magnitud del problema, que se incrementó durante la pandemia del covid-19, durante la cual se favoreció el sedentarismo y una dieta poco saludable.

Además, la obesidad es un factor de riesgo adicional en el covid-19 y en otras enfermedades graves.

"El aumento del índice de masa corporal es un factor de riesgo mayor de enfermedades no transmisibles como el cáncer y las enfermedades cardiovasculares", dijo el director de la OMS Europa, Hans Kluge, citado en el informe.

Europa está deforestando sus bosques a un ritmo alarmante

La obesidad sería la causa de 1.2 millones de muertes por año, es decir del 13% de las muertes en la región, según este estudio.

En concreto, el sobrepeso origina al menos 13 tipos de cáncer y sería el origen de 200 mil nuevos casos de cáncer al año, según la OMS.

Y "esta cifra aumentará en los años venideros", previó la organización.

Los últimos datos completos disponibles, que se remontan a 2016, muestran que el 59% de los adultos y casi un niño de cada tres (29% de los chicos y el 27% de las chicas) tienen sobrepeso en el Viejo Continente.

En 1975, apenas un 40% de los adultos europeos tenían sobrepeso.

La prevalencia de la obesidad en los adultos se ha disparado un 138% desde esa fecha, con una progresión del 21% entre 2006 y 2016.

Según la OMS, la pandemia de covid-19 permitió tomar consciencia del impacto de la epidemia de sobrepeso en la región.

En paralelo, las restricciones (cierre de escuelas, confinamiento) "comportaron un aumento de la exposición a ciertos factores de riesgo que influyen en la probabilidad de que una persona padezca obesidad o sobrepeso", subrayó Kluge.

La pandemia está en el origen de unos cambios nefastos en los hábitos alimentarios y deportivos cuyos efectos, duraderos, deberían invertirse, defendió la OMS.

"Las intervenciones políticas que apuntan contra los determinantes medioambientales y comerciales de una mala alimentación […] son susceptibles de ser los más eficaces para darle un giro a la epidemia", consideró la organización.

Según la OMS, también conviene gravar las bebidas azucaradas, subvencionar los alimentos saludables, limitar la venta de alimentos nocivos a niños y apoyar los esfuerzos para incentivar la actividad física a lo largo de toda la vida.

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