«Q Train», de Nigel Van Wieck (2012)

Si los problemas estructurales se viven como sufrimientos privados, entonces el desafío pasa por tender puentes que los conviertan en causas colectivas y apunten a construir soluciones públicas.

La distancia cínica de la ciudadanía hacia la política es la contracara de la impotencia del poder político formal para implementar transformaciones y dar respuestas a las variadas demandas materiales. Zygmunt Bauman plantea que en el marco de la globalización neoliberal los gobiernos han perdido la capacidad de resolución de los problemas públicos frente a la emergencia de poderes globales. Los Estados nacionales han mermado su soberanía a mano de las grandes corporaciones globales, que actúan por encima de las autoridades locales.

Más que a un orden opresivo y orquestado por la voluntad humana, esta situación parece asemejarse más a una maquinaria de gobernanza global sin sujeto, abstracta y automatizada, lo que dificulta encontrar los puntos de resistencia. Las variantes de localismo primitivista con democracia directa no presentan una alternativa al globalismo del capital y, por otro lado, tampoco existen instituciones supranacionales de coordinación y planificación que funcionen como contrapoder.

El capital se caracteriza por una necesidad de crecimiento constante en función de lograr ventajas competitivas mediante innovaciones tecnológicas y aumento de la explotación laboral. Un mecanismo de destrucción creativa que, en lo social, aumenta la fractura, porque a medida que aumenta la automatización algorítmica de la economía también aumenta la población sobrante y se precariza el trabajo. Lo que debería ser liberador para el ser humano, se transforma así en una experiencia de mayor desigualdad y explotación. 

De esta manera, el capitalismo impulsa el progreso pero también lo frena. Y, aunque el malestar social es creciente, nuestro contexto está desprovisto de alternativas a futuro. El aluvión cultural de distopías críticas no afecta al sistema, que las convierte en consumo e incluso las alienta para entretener, creando una fascinación de masas por el apocalipsis. Tal como señala Mark Fisher, la ideología capitalista puede convertirse de hecho en anticapitalista. El neoliberalismo como tecnología de poder captura el deseo, no ofrece perspectivas de futuro y se agota en una cultura del presentismo.

Las plataformas, donde hoy por hoy transcurre gran parte de la interacción social, se hacen dueñas de los datos. Y los datos, como apunta Srnieck, son la materia prima más importante en el capitalismo del siglo XXI: retroalimentan el algoritmo, habilitan la predicción y abren la posibilidad de regular los comportamientos con el objetivo de obtener mayores ganancias. El lucro y la vigilancia coinciden en este capitalismo de plataformas, que tiende a una cada vez mayor concentración de la propiedad de las infraestructuras claves de la sociedad. Es por ello que Srnicek plantea una solución radical: socializar las plataformas y convertirlas en servicios públicos.

¿Es posible controlar el panóptico digital? Su importancia estratégica deriva de un proceso de subjetivación que da forma a la mentalidad algorítmica que pareciera limitar las formas de pensar. Vivimos una apariencia de libertad individual dada por la elección entre una serie de opciones que en realidad son ajenas, agotando el tiempo entre el consumo y el entretenimiento. Hay creencias y gustos preconstruidos para cada uno, ya sea que se trate de elegir un producto o un político. Da igual: todo es mercancía, y en tanto tal entra en el juego de la ilusión por alcanzar la distinción individual, la construcción de una identidad propia y exclusiva.

Si los problemas estructurales se viven como sufrimientos privados, entonces el desafío pasa por tender puentes que los conviertan en causas colectivas y apunten a construir soluciones públicas. La cuestión es cómo traducir esas frustraciones individuales, esa impotencia que en realidad es colectiva, en modos organizativos que le den salida. Debemos imaginar otra sociabilidad, formas de asociación que puedan darle cauce a las explosiones aisladas y evitar que el explotado se convierta en depresivo.

Cambio climático y soberanía 

El Antropoceno designa a una era geológica marcada por la acción humana. Como señala Bratton en La Terraformación, «las respuestas al cambio climático antropogénico deben ser igualmente antropogénicas». La idea del cambio climático es de hecho un logro epistemológico de la tecnología computacional que ha permitido hacerlo medible, legible y comunicable a escala planetaria. 

Los conflictos que se anuncian a futuro en caso de no darse cambios drásticos antes de 2030, con una población mundial actual de nueve mil millones de habitantes y un agotamiento de recursos, conducen naturalmente a interrogarse por los procesos de decisión. ¿Dónde se asentará la soberanía en fenómenos que son globales como el cambio climático y la automatización de la economía? ¿Qué arquitectura institucional emergerá de la crisis? Como plantea Bratton: «si el soberano no es solo aquel que puede proclamar un estado de emergencia, sino también aquello que la emergencia produce a su propia imagen, ¿qué soberanos traerán las emergencias del cambio climático?».

En esta línea no existe aún una geopolítica, un mecanismo de gobierno que funcione para hacer frente a los desafíos que se imponen. Por el contrario, la actual arquitectura de la gobernanza institucional funciona como un obstáculo, y ello en parte explica el descrédito ciudadano hacia las instituciones democráticas.

Siguiendo con el autor, el cambio tecnológico debería provocar el cambio político más que a la inversa. Se trata de que la geoingeniería, la geotecnología, y la geopolítica estén sincronizadas y puedan asemejarse entre sí. Ello requiere una planificación que se sobreponga al individualismo conservador que domina la cultura, que sea una planificación democrática para una planetariedad viable distinta a la de las plataformas monopólicas (Google, Walmart, Amazon, Facebook, etc.) y que también aborde las consecuencias de la automatización algorítmica. Esto implica dejar atrás el «modelo avatar de la representación política», entendido como 

una cadena de suministro simbólica para la articulación de intereses transitorios y el cumplimiento de deseos: primero, designa un mal que perjudica a la gente, y luego imagina lo contrario de lo malo para convertirlo en lo bueno y que todo el mundo se identifique con ello. A continuación, encuentra avatares humanos que lo personifiquen (…) mientras tanto, la bioquímica planetaria permanece impasible.

Este modelo funciona como un guion ordenador del sistema político que está agotado porque no resuelve los problemas. Basta analizar su expresión en las denominadas «grietas», polarizaciones políticas que viabilizan una dimensión identitaria emocional. Este modelo puede producir gratificaciones instantáneas encontrando culpables, pero inmediatamente después tiene como efecto un aumento de la frustración y su potencial canalización en salidas autoritarias. Necesitamos un giro copernicano. Como observa Bratton,

el ser humano individual no debería ser el centro de la geotécnica ni de la geoeconomía más de lo que ya es el centro del mundo. Los mecanismos de gobernanza algorítmica en sí deben ser menos antropocéntricos, mucho menos movilizados en torno a los deseos y anhelos individuales, y mucho menos obsesionados con la microgestión de la cultura humana. En cambio, deben tomar como propósito de su proyecto la transformación material de la bioquímica planetaria, los ecosistemas regionales incluidas las ciudades, la heterogeneidad ecológica viable (tanto dada como artificial) y demás.

Construir un futuro que ilusione

La descripción crítica de las tendencias a futuro no puede agotarse en un aferrarse al presente, porque las cosas podrían ponerse peores. Pero, más allá de esta caracterización, debemos evitar caer en el fatalismo catastrofista y conservador, que es a lo que lleva el aparato cultural de propaganda del individualismo y el libre mercado. Si la imaginación está capturada y predeterminada por el sistema, entonces es necesario salir de ese lugar y construir otros futuros que ilusionen. Al respecto, Bauman se pregunta:

si la libertad ya ha sido conquistada, ¿cómo es posible que la capacidad humana de imaginar un mundo mejor y hacer algo para mejorarlo no haya formado parte de esa victoria? ¿Y qué clase de libertad hemos conquistado si tan solo sirve para desalentar la imaginación y para tolerar la impotencia de las personas libres en cuanto a temas que atañen a todas ellas?

Como plantean los aceleracionistas de izquierda, la democracia debería definirse por sus fines (el autodominio colectivo) y no por sus medios formales. También debería reconstruirse el poder de clase, integrando en un sujeto político a las diversas identidades fragmentadas del precariado posfordista. Si las ideas del neoliberalismo fueron diagramadas a partir de 1947 —con la fundación de la Sociedad Mont Pelerin por parte de Friedrich Hayek y Milton Friedman— en contra el socialismo y a favor del libre mercado, habría también que construir una infraestructura intelectual de carácter global que reproduzca ese tipo de experiencia cristalizando nuevos modos de organización política y económica.

Por último, es necesario agregar que estos desafíos que mencionan los aceleracionistas se enfrentan con un problema derivado de los encierros de la experiencia pandémica, que han profundizado un tipo de vínculo identitario con la política. Y, sin dudas, las redes sociales potencian esta circunstancia, puesto que allí se exacerba el mostrar y comunicar todo el tiempo lo que es el individuo enunciando principios morales. Las redes separan a la gente para hablarle solo al espejo que son los iguales.

El desafío reside entonces en lograr una política que parta de lo común. Una política que sea duradera, que se desprenda de las polémicas efímeras que alimentan los egos en las redes y que intervenga en la realidad.

Referencias bibliográficas

Bauman, Zygmunt (2001) En busca de la política, Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica.

Bratton, Benjamin (2021) La Terraformación: Programa para el diseño de una planetariedad viable, Ciudad Autónoma de Buenos Aires: Caja Negra.

Fisher, Mark (2016) Realismo capitalista: ¿No hay alternativa? Buenos Aires: Caja Negra.

Galliano Alejandro (2022) «El planeta se quema, el país se estanca y esta democracia ya no sirve» en El DiarioAr, 23 de abril de 2022. Disponible en https://www.eldiarioar.com/cultura/planeta-quema-pais-estanca-democracia-no-sirve_129_8936055.html 

Entrevista a Francisco Martorell Campos (2021) «¿Por qué el capitalismo no les teme a las distopías?» en Revista Nueva Sociedad, diciembre de 2021. Disponible en https://nuso.org/articulo/distopias-capitalismo-izquierdas-neoliberalismo-libro/ 

Srnicek Nick y Willians Alex (2013) Manifiesto por una Política Aceleracionista. Disponible en https://syntheticedifice.files.wordpress.com/2013/08/manifiesto-aceleracionista1.pdf 

Publicado enPolítica
Lunes, 27 Junio 2022 07:44

Diplomacias

Diplomacias

El asunto claramente no es de tipo "me encanta".

Pero, mientras me torcía de rabia, me encantó observar cómo tras el asesinato de Shireen Abu Akleh, una periodista palestina de Al Jazeera (bit.ly/3zSG8aK) y una de las más prominentes comunicadoras del mundo árabe, alcanzada a principios de mayo por una bala de un francotirador israelí durante una "redada antiterrorista" en Jenin (bit.ly/3zUJ1rp) en los territorios ocupados de Cisjordania, la "hasbara", la propaganda del Estado de Israel (bit.ly/3OffOMk), diseñada para desviar las responsabilidad de sus fuerzas armadas (IDF) y del gobierno, se desnudó por completo, exponiendo su núcleo principal: mentira, mentira, mentira (y todo para dar un vuelco completo de 180 grados).

Primero ha sido: “¿De qué toda esta bulla, los periodistas en Cisjordania son blancos legítimos (sic), al final andan ‘armados de cámaras’ (sic)...”, no, no lo estoy inventando ( nyti.ms/3n4Gfbw nyti.ms/3n4Gfbw).

Luego: "No hemos sido nosotros, definitivamente han sido los propios combatientes palestinos" (bit.ly/3nbRJdg).

Luego: "No se sabe quién fue y será imposible determinarlo" (bit.ly/3n7kLLl).

Después: "Es probable que hayamos sido nosotros, alguna bala perdida, ya saben...", o sea: "No han sido los combatientes palestinos, la matamos nosotros, pero nosotros matamos a los civiles sólo por error, ellos los matan a propósito" (bit.ly/39IumoE).

Y finalmente de modo tácito de la boca de uno que otro oficial: "Hemos sido nosotros y ¿qué nos van a hacer...?", todo acompañado a largo de este salto mortale propagandístico por los habituales “puntos de discusión’ hasbaristas: "Ya mejor hablemos de algo otro, no es más terrible la situación en otros países, ¡¿acaso son antisemitas al insistir tanto en hablar de Israel?!"

He aquí en acción la "diplomacia pública israelí", el eufemismo burocrático para la "hasbara" −no, tampoco lo estoy inventando (bit.ly/3tWnUkW)−, que él mismo parece salido de esta picadora de carne orwelliana, el más grande esfuerzo de la propaganda estatal en el mundo de hoy, con su propia secretaria en el gobierno (aunque "hasbara" quiere decir "explicación" [de las políticas de Israel] y para la "propaganda" hay otra palabra en hebreo, esta es su esencia).

Al final alguien tiene que ir tapando "diplomáticamente" la cloaca de crímenes coloniales del sionismo: literalmente miles y miles de civiles palestinos asesinados en las últimas dos décadas, incluidos más de 140 periodistas (sic).

Si bien los medios occidentales (BBC, The Guardian, The New York Times, etc.) que a menudo tragan y reproducen la propaganda israelí, algo que los hace corresponsables por las masacres y la impunidad persistente (bit.ly/39NfyoN), al principio a pesar de claros testimonios palestinos reprodujeron la desinformación y los "puntos" del ejército −que "Abu Akleh murió por fuego palestino" (bit.ly/39IngQU)−, o reportaron el suceso en habituales términos pasivos −"Abu Akleh muere a los 51 años" [solita, vaya...] (bit.ly/39NjEgE)−, al final dieron su propio vuelco y un golpe a las mentiras de la "diplomacia" israelí.

Primero: la investigación de CNN estableció que no había ningunos militantes palestinos en la vecindad y que la periodista fue víctima de un ataque premeditado de un francotirador israelí ( cnn.it/3HEpXiY).

Para Israel seguían siendo “ fake facts” (bit.ly/39IQRtP).

Luego: la investigación de Washington Post igualmente confirmó lo que los palestinos decían desde el principio −Abu Akleh fue un blanco premeditado de las IDF (otro de sus colegas quedó herido)−, exponiendo de paso las cambiantes versiones de la "hasbara" ( wapo.st/3yatSkB, wapo.st/3xMTimL).

A estas alturas ya era "tal vez hemos sido nosotros".

Y finalmente, hace unos días, un material de New York Times rastreó literalmente la fatal bala directamente a un convoy de las IDF ( nyti.ms/39K8ucA).

No hay nada más que añadir.

Claro. Los grandes medios tardaron semanas en señalar a los asesinos, algo que no ocurre, por ejemplo, con la cobertura de la guerra en Ucrania, donde los periodistas y los civiles, incluso los involucrados en una resistencia armada, gozan de una simpatía unánime y donde la ocupación rusa siempre es "abominable", mientras la ocupación sin fin de Palestina es apenas mencionada (bit.ly/3QF2Qc7).

Pero yo digo que algo es algo.

Además, este asesinato dejó mal paradas a la administración y la diplomacia de Joe Biden en vísperas de su gira por Medio Oriente (primero a Arabia Saudita, luego a Israel): ocurre que Abu Akleh tenía también la ciudadanía estadunidense, pero bueno, no es que por ello le haya dado a alguien mucho insomnio en Washington (bit.ly/3HLyIbh).

Aun así −esto también me encantó− la proximidad de la visita a Riad y a Tel Aviv resaltó, como bien notó uno de los comentaristas, el orden de la permisividad hacia los aliados en la región.

Los sauditas pueden matar sólo a los periodistas-residentes permanentes estadunidenses (Jamal Khashoggi asesinado, descuartizado y disuelto en ácido por los verdugos del príncipe bin Salmán); los israelíes, los aliados incondicionales, pueden asesinar impunemente a los periodistas-ciudadanos.

La diplomacia de Biden se limitó −desde luego nada de exigir justicia, ni siquiera esclarecimiento− a pedir a sus compadres israelíes "bajar las tensiones", un eufemismo digno de la propia "hasbara" para: "No sean malitos, no maten a ningún otro periodista hasta que el Air Force One no salga de su espacio aéreo".

Publicado enInternacional
Lunes, 27 Junio 2022 07:00

Resistencia

Activistas por el derecho al aborto se reunieron ayer en el centro de Los Ángeles. La Suprema Corte de Estados Unidos anuló el derecho constitucional a la interrupción del embarazo que había estado vigente durante casi 50 años.Foto Ap

“Las nietas hoy no deberían tener que luchar las batallas que ya habían ganado sus abuelas”, declara una pancarta en las protestas de decenas de miles que estallaron alrededor del país ante el fallo de la Suprema Corte de Estados Unidos anulando el derecho constitucional al aborto, mientras en los desfiles anuales masivos de orgullo gay con pancartas señalando que "seguimos nosotros" con un amplio coro de representantes de las diversas fuerzas democratizadoras de este país advirtiendo que el fallo es sólo una parte del ataque contra los derechos y libertades civiles de este país.

Algunos proclaman que esta ofensiva derechista no es nada menos que el avance del "cristo-fascismo". El fallo sobre el aborto es sólo uno de una serie de triunfos derechistas a nivel federal y estatal recientes, a pesar de la expulsión de Trump y que los demócratas controlan la Casa Blanca y el Congreso. Esto incluye la imposición de prohibiciones contra libros que abordan temas gay o sobre el racismo e historia, reducción de restricciones sobre armas de fuego, suprimir el derecho al voto, reducción de libertades civiles de inmigrantes y de la comunidad gay en varios estados, entre otros avances ominosos. En parte, esta estrategia derechista ha prosperado porque los republicanos ahora controlan los congresos en 30 estados, los demócratas sólo 17.

Algunos advierten que este fallo es un paso más hacia detonar una "guerra civil" que muchos en la ultraderecha han promovido durante años, incluyendo organizar fuerzas paramilitares para ese propósito, y cuyo primer ensayo fue el intento de golpe de Estado por fuerzas neofascistas hace año y medio.

Los demócratas, desde el presidente para abajo, de inmediato usaron esa decisión para propósitos electorales (y junto con diversas ONG, para recaudar fondos), esperando que pueda cambiar la dinámica de las elecciones legislativas federales de noviembre donde hasta ahora el pronóstico era que los republicanos retomarían el control del Congreso.

Pero el problema con ese mensaje, expresaron diversos activistas, es que la gente ya votó para que los demócratas retomaran el control de la Casa Blanca y el Congreso hace menos de dos años y aun así, esto sucedió.

Vale subrayar que entre 60 y 70 por ciento del país apoya el derecho al aborto, así como las mayorías respaldan una reforma migratoria, control de armas, acceso universal servicios de salud, derechos laborales, medidas para combatir el cambio climático y la desigualdad económica y más. Pero como se demostró de nuevo la semana pasada, la voluntad del pueblo no es lo que impera en este "faro de la democracia".

Por cierto, con este fallo y otros fracasos democráticos continúa el deterioro de la legitimidad de las principales instituciones de la república. La confianza popular en la Suprema Corte se ha desplomado en 11 puntos desde el año pasado a su nivel más bajo con sólo 25 por ciento, según la encuesta más reciente de Gallup. La tasa de aprobación del presidente ahora oscila en alrededor de 39 por ciento; la del Congreso está en sólo 21 por ciento en el promedio de las principales encuestas más recientes.

Ante el avance de la derecha minoritaria, es cada vez más claro que sólo votar o salir a marchar sobre el tema de cada quien no es suficiente. El desfile del orgullo gay de Nueva York este domingo fue encabezado por la organización nacional de servicios de salud para las mujeres Planned Parenthood que marchó con pancartas que declaraban "juntos, luchamos para todos".

Rage Against the Machine, Olivia Rodrigo, Madonna y otros artistas denunciaron las últimas noticias y están recaudando fondos para apoyar de manera directa a organizaciones que ofrecen servicios de aborto en varios estados y para defender derechos civiles. Organizaciones y movimientos de defensa de derechos y libertades civiles dicen que están buscando como responder de una manera conjunta contra la violencia legal, política, social y física de la ofensiva derechista contra las mujeres, los gay, las minorías, los inmigrantes, los periodistas entre otros.

Algunos dicen que ahora inicia –o debería iniciar– un movimiento amplio de resistencia para el rescate democrático de Estados Unidos.

Aretha Franklin. Respect. https://www.youtube.com/watch?v=6FOUqQt3Kg0

Publicado enSociedad
 Foto: Nicolas Pousthomis / Subcoop

El máximo tribunal norteamericano ordenó que Bayer-Monsanto pague una condena de 25 millones de dólares a un ciudadano que contrajo linfoma no-Hodgking por el uso habitual del herbicida Roundup. A pesar del fallo, el órgano de control ambiental estadounidense mantiene la aprobación del uso de glifosato. En Argentina hay 44 eventos transgénicos aprobados resistentes al agrotóxico.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó el último recurso de Bayer-Monsanto, sin necesidad de revisión, y dio sentencia definitiva al emblemático caso de Edwin Hardeman, ciudadano norteamericano demandó a la empresa farmacéutica alemana por contraer linfoma no-Hodgkin a partir del uso habitual de Roundup, herbicida a base de glifosato. La condena indemnizatoria por 25 millones de dólares sienta jurisprudencia para otras 30.000 denuncias presentadas en el Poder Judicial norteamericano contra el agrotóxico estrella del modelo transgénico. 

En Argentina —donde se estima la tasa de uso de agrotóxicos más alta del mundo—, existen fallos similares como el caso de la docente Estela Lemes. Tanto en Estados Unidos como en la Argentina, los organismos de control estatal siguen sosteniendo la habilitación comercial del agrotóxico, a pesar de las pruebas científicas sobre su impacto en la salud y el ambiente. 

El Ministerio de Agricultura autorizó en la Argentina 44 eventos transgénicos resistentes al glifosato. El primero fue la soja de la empresa Nidera, en marzo de 1996. El último es un maíz transgénico resistente a glifosato, dicamba y glufosinato de amonio —agrotóxico que generó debate por la aprobación del trigo transgénico HB4— de nada menos que Monsanto Argentina S.R.L. Monsanto cuenta con la última aprobación de un evento transgénico en el país, emitida por resolución en noviembre de 2021.

Las demandas contra Bayer-Monsanto comenzaron a multiplicarse en los tribunales norteamericanos en 2015, cuando la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), organismo especializado de la Organización Mundial de la Salud (OMS), confirmó la vinculación entre el herbicida y el cáncer. Y lo categorizó como “posiblemente cancerígeno para los seres humanos”. 

Hardeman, a quien la Corte Suprema le dio la razón este martes, vio la noticia de la IARC en su casa, cuando estaba atravesando las sesiones de quimioterapia por linfoma no-Hodgkin —tipo de cáncer que ataque el sistema linfático—, que le fue diagnosticado ese mismo año. La causa del hombre de 70 años —que usó el herbicida durante 26 años en su jardín— y otras cientos fueron tramitadas por el juez Vince Chhabria del Tribunal de San Francisco.

La de Hardeman fue elegida como la causa testigo y la investigación destapó los denominados Monsanto Papers, una serie de documentos internos —desclasificados por orden del juez de San Francisco— en los que se observa cómo era el modus operandi de la empresa para aprobar el uso del herbicida en las agencias de control estatales con estudios hechos por la propia Monsanto y cómo se organizaba el lobby ante los gobiernos y la propia IARC.  

Tras el fallo de la Corte Suprema de Estados Unidos —de mayoría conservadora—,  Bayer-Monsanto dijo “discrepar” con la decisión judicial y anunció contar con un fondo especial de 16.100 millones de dólares para seguir enfrentando el “riesgo legal” de la comercialización del agrotóxico de Monsanto (empresa que el grupo alemán compró por 63 mil millones de dólares en 2018). 

La empresa dispuso 11.600 millones en el inicio de los juicios y, en julio de 2021, anunció un incremento de esos fondos en 4.500 millones ante la posibilidad de que se rechazara su intento de un acuerdo colectivo por las demandas presentes y futuras. En su informe anual de marzo pasado, Bayer-Monsanto informó que resolvió unos 107.000 casos de un total de 138.000 demandas. 

En el comunicado del martes 21, replicado en las agencias Reuters y AFP,  la farmacéutica sostuvo “no admitir ningún fallo ni responsabilidad” y anunció que continuará vendiendo sus productos Roundup por ser “una herramienta valiosa para una producción agrícola eficaz en el mundo”. El argumento más relevante de la empresa es que no debería estar siendo juzgada por un herbicida que mantiene la aprobación de la Agencia de Protección Medioambiental (EPA) de los Estados Unidos. “Espero que este sea un cambio significativo en la historia de Monsanto”, se había ilusionado Hardeman en una entrevista con The Guardian en 2019, tras el fallo de primera instancia. 

El glifosato y la complicidad de los Estados

La aprobación vigente del Rondup por parte del EPA también comienza a ser cuestionada. En la previa del fallo de la Corte Suprema, el viernes pasado, el Tribunal de Apelación del 9º Circuito de Estados Unidos, con sede en San Francisco, hizo lugar el reclamo de varios grupos de defensa del medio ambiente, de trabajadores agrícolas y de la seguridad alimentaria que denuncian que la EPA no consideró adecuadamente si el glifosato provoca cáncer y amenaza a especies en peligro de extinción, por lo que exigió que examine de nuevo si el ingrediente activo glifosato plantea riesgos irrazonables para los seres humanos y el ambiente. 

El glifosato, base del herbicida patentado por Monsanto en 1974, fue clasificado como “posible cancerígeno” por la OMS en 2015 basándose en una amplia prueba científica de que es cancerígeno para los animales. “Hay pruebas convincentes de que el glifosato puede causar cáncer en animales de laboratorio y hay pruebas limitadas de carcinogenicidad en humanos”, sostuvo la OMS al recategorizar al herbicida y su vínculo con el cáncer. 

Gran parte de la prueba científica acumulada está presente en el informe Antología Toxicológica del Glifosato +1000, recopilado por Eduardo Martín Rossi y editado por la ONG Naturaleza de Derechos, que reúne 1100 estudios científicos que dan cuenta de los efectos del glifosato en el ambiente y en la salud. Entre ellos, más de 200 trabajos científicos son de universidad públicas de la Argentina. 

La antología recoge informes que vinculan el glifosato al cáncer, malformaciones, encefalopatía, autismo y parkinson. También investigaciones que lo asocian a mecanismos de fisiopatología celular (promotor el cáncer), apostosis celular (muerte celular programada), genotoxicidad y trastornos en el sistema endocrino. Y, por último, su afectación en los sistemas reproductivo, inmunitario, digestivo, nervioso, renal y cardiovascular.

En el caso de Argentina, la creciente documentación de estudios científicos y casos relevados por los pueblos fumigados frente a la falta de control estatal sobre los agrotóxicos comenzó a generar luchas ciudadanas para conseguir ordenanzas municipales que alejen el uso de agrotóxicos de cascos urbanos, escuelas rurales y espejos de agua y demandas judiciales. Entre 2003 y 2019, se lograron al menos 28 fallos judiciales que prohíben o limitan las fumigaciones con agrotóxicos en ocho provincias. 

A nivel global, según la ONG Sustainable Pulse, existen más de una veintena de países que limitan su uso. Italia lo prohibió en áreas públicas y en rociados de precosecha; Francia lo retiró de los espacios verdes. Bélgica, República Checa, Dinamarca, Portugal y los Países Bajos también pusieron barreras. 

También hay restricciones adicionales en Asia (Tailandia, Vietnam, Sri Lanka, Omán, Arabia Saudita, Kuwait, Emiratos Árabes, Bahrein y Qatar), África (Malawi, Togo) y en Latinoamérica (Colombia, Costa Rica, El Salvador, Bermudas, San Vicente y las Granadinas). El último caso en la región es el de México, que prohibió el uso de glifosato y maíz transgénico para 2024. El glifosato también está prohibido en distintas zonas de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Escocia, España, Australia, Nueva Zelanda, Malta, Eslovenia y Suiza.

Por | 27/06/2022


Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/glifosato-la-corte-suprema-de-estados-unidos-confirmo-la-condena-contra-monsanto/

Publicado enMedio Ambiente
La insoportable reducción de la complejidad

Caímos en la burda simplificación de clasificar todos los sistemas políticos en un registro binario que los divide entre órdenes democráticos o autoritarios. ¿En qué momento? Los pensadores griegos morirían de risa de esta inopinada reducción. Para Aristóteles, por mencionar tan sólo uno, existen tres formas políticas instituyentes (la monarquía, la aristocracia y la politeia –léase: la república–) y otras tres derivadas (la tiranía, la oligarquía y la democracia). Y en la práctica, sólo operan combinaciones de esta complejidad, donde cada una de las "constituciones" merece su diferenciación específica. En el caso de la democracia, por ejemplo, hay democracias fundadas en agricultores, otras más que se apegan al sitio donde se nace, o las que admiten hombres de cualquier lugar –"hombres libres"– como posibles representantes, etcétera. ¿Qué es lo que tenía en mente la sutileza de esta tipología? En primer lugar, la pregunta de cuál de ellas era capaz de preservar el buen gobierno y una relativa paz. Y, en segundo, cómo responder a la interrogante que los griegos nunca lograron responder: ¿cuál de ellas redundaba en una estabilidad ascendente y fructífera en la gestión del "bien común"? Todo esto de acuerdo con el principio básico de que a cualquier forma política se le debe clasificar en función de quiénes la representan y, en segundo término, de los resultados y dividendos que arroja sobre la población. Las ciudades griegas nunca encontraron lo que dio vida a siete siglos de historia romana: el senado y, durante vastos periodos de zozobra e incertidumbre, la república.

La historia de las formas políticas modernas no es menos compleja. Se inicia acaso con el surgimiento del Estado absolutista en el siglo XVI y, un siglo después, con la instauración del paradigma que trajo consigo la revolución inglesa en el XVII: la monarquía parlamentaria. Por cierto, una forma híbrida que buscaba poner un límite al poder del monarca absoluto y que sedujo a toda Europa durante siglo y medio. Pero fueron las revoluciones de Estados Unidos y Francia las que descubrieron un orden que no requería de un monarca para ser gobernado y que se sostenía en el principio del gobierno representativo. Desde entonces, se discuten sin cesar las formas óptimas de esta representación.

Hay dos corrientes al respecto. Una, que se podría llamar formalista, se atiene estrictamente a los mecanismos que convalidan a la representación misma. Por ejemplo, la democracia estaría definida por elecciones libres, pluralismo político e ideológico, una vida parlamentaria abundante y división de poderes. La otra corriente de interpretación es menos inocente, digamos más escéptica, pues no basta con observar las formas de la representación, es preciso tomar en cuenta los efectos de esa representación sobre la configuración de las sociedades. Si un gobierno electo con amplia representación no actúa para mejorar la calidad de la vida de la gente –sino, con frecuencia como sucede en la actualidad, en sentido estrictamente contrario–, ¿puede definirse como democrático? ¿O sería preciso, según el procedimiento de Aristóteles, definir distintas formas de democracia? Ni hablar del dilema, donde líderes distintivamente autocráticos, como Bolsonaro, en Brasil, Trump, en Estados Unidos, o Putin, en Rusia, llegan al poder por la vía de las elecciones y preservan incluso el formalismo democrático.

La interpretación formalista pretende incluir bajo un solo concepto, el de "democracia liberal", a sociedades tan disímbolas como Estados Unidos, Suecia, Japón o Polonia. ¿Pero cómo poner en un solo canasto a Suecia, que cuenta con una maximalización de la distribución del ingreso, con Estados Unidos, que suma después de la pandemia 39 por ciento de pobreza nacional? La vieja, y a la postre inmóvil, democracia estadunidense ha entrado en una zona cubierta por la lógica del armamentismo y las grandes corporaciones, una suerte de democracia de (y para) élites, valga el oxímoron.

En el otro extremo se encuentra el paradigma de la democracia social. Es decir, sociedades que han encontrado en la gestión democrática un instrumento para reconfigurar toda su estructura social, desde los ingresos hasta la salud y la educación. El dilema para la izquierda en América Latina que, en sus más diversas acepciones, gobierna hoy a la mayor parte de los países del continente, reside en cómo pasar de un parlamentarismo oligárquico –al que inopinadamente se le ha llamado "democracia"– a sentar las bases mínimas para allanar el camino en búsqueda de una democracia social. En Colombia, Chile, Honduras y los otros países gobernados por coaliciones de centro-izquierda, ya no basta con aplicar disciplinadamente el esquema neoliberal soñando que si se le agregan consumidores a través del gasto social algo va a cambiar. Es preciso cambiar el concepto mismo de democracia, tal y como ha sucedido varias veces en la historia moderna. Y esta redefinición pasa inevitablemente por reconsiderar las bases sociales profundas que hacen posible el fenómeno democrático.

Publicado enPolítica
Continua la persecución a la juventud popular en Colombia

“Ay amor mío, sé que estás cansada,
 y yo te quiero acariciar la frente. 
Eres la tierra más adoloría
 pero eres grande, oh, dulce madre mía”.
Canción El Amanecer – 
Edson Velandia y Adriana Lizcano

 


A pocos días de la segunda vuelta presidencial en Colombia, se intensifican las capturas a la juventud popular que participó en el estallido social que comenzó el 28 de abril de 2021. El 15 de junio se presentó la más reciente de las capturas de jóvenes en las ciudades de Cali y Bucaramanga, meses atrás ya venían realizándose operativos en Medellín, Bogotá, Neiva, entre otras regiones del país.


“Desde las 4 de la mañana se realizaron allanamientos en lugares cercanos a Puerto Resistencia, barrios como Mariano Ramos, República de Israel, La Unión, Llano Verde, Villa del Sur, son algunos de los sectores donde normalmente habitan las personas que fueron capturadas”, nos cuenta Peter Sepúlveda, defensor de Derechos Humanos e integrante de la Corporación Colectivo de Abogados Suyana, quien acompañó a los detenidos en la ciudad de Cali.


“A los muchachos se les está imputando delitos como: daño en bien público, microtráfico, homicidio simple, secuestro y tortura. Por el momento tenemos registro de 9 personas detenidas, todas de Puerto Resistencia, varios de ellos han liderado procesos sociales después del estallido de 2021, realizando pedagogía, ollas comunitarias y trabajo social en los barrios”, concluye Peter. Vale la pena decir que entre los capturados destacan algunos líderes visibles de Puerto Resistencia como el profe Papas, Soldado, Indio y Desconfiado, todos jóvenes populares que junto a sus demás compañeros se declararon en huelga de hambre hasta quedar en libertad.

 

 


Al mismo tiempo que esto sucedía en Cali, en la ciudad de Bucaramanga fueron detenidas 12 personas, la mayoría estudiantes de la Universidad Industrial de Santander, quienes fueron acusadas por el delito de terrorismo. De igual manera el día anterior (14 de junio) en Bogotá un juez envió a la cárcel a: Andrés Felipe Rodríguez Chaves, Jonathan Stiven Cortes Aldana, Maura Valentina Díaz Flórez, Karina Yurley Cepeda Andrade y Julián Andrés Moreno Otero, cinco jóvenes, capturados en octubre de 2021, tras haber participado en las jornadas de protesta del 28 de abril.
Entre los argumentos del juez para su condena están las siguientes declaraciones:


“(…) el delito de secuestro el que afecta uno de los derechos fundamentales de las personas como lo es la libertad e integridad personal en donde tuvieron retenidas a las victimas durante un término de 40 a 70 minutos, además siendo agredidas estas personas física y psicológicamente” (1).


Un accionar continuo que se profundiza


Las capturas contra la juventud popular comenzaron desde el año pasado tras cerrarse el ciclo de protestas en Colombia. Un ejemplo de esto fueron las detenciones en el mes de julio de 2021, de seis integrantes de la primera línea en Cundinamarca, quienes supuestamente retuvieron a un policía infiltrado en las movilizaciones y participaron en la incineración del peaje en el municipio de Sesquilé (2).


Así mismo el 14 de febrero del 2022, en la ciudad de Bogotá fueron capturados cuatro integrantes de la primera línea en las localidades de Usme y Suba, siendo imputados por los delitos de concierto para delinquir y daño en bien ajeno (3); dos meses después, cuando se cumplía el primer año del estallido social (28 de abril), en las ciudades de Medellín y Neiva fueron capturadas 13 personas que son acusadas por la Fiscalía de “hechos vandálicos en las manifestaciones de 2021”, concierto para delinquir, hurto agravado, financiación al terrorismo y grupos de delincuencia organizada, fabricación y porte de armas de fuego y explosivos (4).


Según un medio del poder, el general Jorge Vargas, director de la Policía Nacional sostuvo que desde el año pasado hasta hoy: “en el acumulado, hasta el momento, y como resultado de 57 operaciones ya materializadas han sido capturados 267 integrantes de esas estructuras (primeras líneas), 228 por orden judicial y 39 en flagrancia, en el marco de 161 diligencias de registro y allanamiento a nivel nacional” (5).


Adicional a esto, en video el 15 de junio del presente año sostuvo el general que: “Esta semana se van a producir resultados muy importantes contra estas denominadas líneas” y que la Policía se encuentra en “máximo estado de alerta frente a hechos de violencia a personas que desconozcan los resultados en las elecciones, la Policía está preparada con todas sus capacidades” (6). Todo un disparate, pues actúan como si ya se supiese cuál será el resultado electoral...


Según una fuente directa que participó en las protestas del 2021, quien prefiere ser anónima, desde hace cuatro días hay persecución policial y hostigamientos en la ciudad de Montería: “Llegaron a mi casa con la excusa de que había una denuncia por maltrato intrafamiliar, pidieron todos mis datos, solicitaron mis horarios de estar en la casa y de salida. Esta mañana (16 de junio), a las 3:45 hicieron un allanamiento en mi casa. En la carta que llevaban los cargos, decía que estaban buscando material probatorio de porte de armas, producción y tenencia de material explosivo, además de esto hacen la investigación por delitos como extorsión, daño en bien público y por hostigamiento a la fuerza pública”.


Recrudecimiento del conflicto armado en las zonas rurales


Mientras este es el panorama en las ciudades, en las regiones rurales del país el conflicto se intensifica. Por cuestión de extensión solo mencionaremos algunos casos, pero la situación es crítica en todo el país.


El martes 7 de junio del presente año, a las cinco de la tarde, integrantes de la comunidad de El Guamo, territorio colectivo del Curbaradó, encontraron el cuerpo del campesino Humberto de Jesús Pérez, quien había desaparecido desde el 14 de mayo. Su cuerpo se encontró en un alto estado de descomposición y con desmembramiento de extremidades superiores. Humberto era habitante de la zona de biodiversidad “La fortuna” ubicada en el territorio colectivo del consejo Comunitario de El Guamo, Chocó (7).


En el Norte del Cauca el Tejido de Defensa de la Vida y los Derechos Humanos de la Acin, denunció la situación que están viviendo y que generan terror e inseguridad en los territorios indígenas, campesinos y de comunidades negras, como también en zonas urbanas. El 12 de junio se registró el feminicidio de Daniela Tobar en el centro poblado del corregimiento de Mondomo, así mismo ocurrió un doble homicidio en la vereda Las Lajas del resguardo de La Concepción.


El 13 de junio fue asesinado Jaider Campo, menor de 15 años quien se encontró con signos de tortura en el resguardo de Las Delicias. Los posibles responsables del crimen son miembros de la Columna Móvil Jaime Martínez. El 15 de junio en la vereda Campo Alegre del municipio de Miranda, se encontró el cuerpo de un hombre amarrado y con tiros de gracia. El mismo día se registraron hostigamientos en el casco urbano del municipio de Corinto y en horas de la tarde fue detonada una motocicleta bomba a una cuadra de la casa del cuerpo de gobierno propio del resguardo indígena Páez de Corinto (8).
En el departamento de Nariño, la Unidad Indígena del Pueblo Awá (Unipa), denunció que el lunes 13 de junio se presentó el desplazamiento forzado de 480 familias del resguardo Inda Gucary, tras enfrentamientos entre grupos armados en la región (9). Así mismo el miércoles 15 de junio, en el Litoral San Juan, Chocó, ingresaron 25 hombres armados de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia al caserío del resguardo indígena de Pichimá Quebrada, intimidando a alrededor de 540 indígenas Wounaan. Este hecho es la segunda vez que se presenta en los últimos cinco meses (10).


¿Encrucijada de esperanza?


La paradoja es que: mientras las investigaciones de la Fiscalía y el establecimiento son feroces contra la juventud popular que salió a las calles llena de rabia ante la miseria, pobreza y no futuro reinante, hay indulgencia para quienes asesinaron y desaparecieron jóvenes en el marco de las protestas de 2021, para estos casos simplemente las investigaciones no avanzan y los responsables siguen en la impunidad, sabiéndose que muchos de los perpetradores de estos hechos hacen parte de la fuerza pública del Estado. Así mismo las investigaciones y acciones contra las atrocidades que acontecen en las zonas rurales del país, son nulas y por el contrario se naturalizan y justifican como acciones de “actores armados al margen de la ley”.


Son tiempos difíciles y crudos, pero sin duda este país y su gente carga esperanza. Estamos en una encrucijada, pues todas las fuerzas se están aferrando a la posibilidad de un cambio de gobierno que dé un respiro a la terrible crisis que estamos padeciendo como país, sin embargo, los retos son mucho mayores para superar esta situación y tal vez un primer paso sería profundizar la organización de los pueblos más allá de lo electoral, encontrando referentes y formas de construcción comunitarias que superen las agendas institucionales y fortalezcan las raíces organizativas en los territorios de cada lugar. De esta manera, a lo mejor ocurrirá y alcanzaremos a ver en un futuro cercano lo que dicen Edson Velandia y Adriana Lizcano en su canción El Amanecer: “Ay tierra mía vas a ver que nace, otro país de tus entrañas. Será sabroso ver el día, en que renacerás del barro, madre mía”.


*Integrante del equipo desdeabajo y del colectivo Loma Sur, colaborador de Desinformémonos de México.


Notas
1. Ver: https://www.eltiempo.com/bogota/miembros-de-la-primera-linea-en-bogota-son-enviados-a-la-carcel-680102
2. Ver: https://www.youtube.com/watch?v=pij6YII_pY8
3. Ver: https://www.elespectador.com/bogota/capturan-a-cuatro-presuntos-integrantes-de-la-primera-linea-en-usme-y-suba-en-bogota/
4. Ver: https://www.elespectador.com/colombia/medellin/capturaron-a-presuntos-miembros-de-la-primera-linea-en-neiva-y-medellin/
5. Ver: https://www.semana.com/nacion/articulo/megaoperativo-contra-primeras-lineas-deja-mas-de-diez-capturados-en-cali-medellin-y-bucaramanga/202254/
6. Ver a partir del minuto 2:18: https://www.youtube.com/watch?v=7YIoBDaCn8o
7. Ver: https://www.justiciaypazcolombia.com/aparece-cuerpo-sin-vida-del-campesino-humberto-de-jesus-perez-habitante-de-la-zona-de-biodiversidad-la-fortuna-ubicada-en-el-territorio-colectivo-del-consejo-comunitario-de-el-g/?fbclid=IwAR2-ZMmYe4t0L9mwYoYt6DYT6yr8Z136uZmrBek88c_-3tJds6dhBnD6COU
8. Ver: https://nasaacin.org/boletin-de-dd-hh-situacion-critica-de-derechos-humanos-en-el-norte-del-cauca/
9. Ver: https://www.contagioradio.com/pueblo-awa/
10. Ver: https://www.justiciaypazcolombia.com/comunidad-wounaan-pichima-quebrada-ocupada-por-agc/?fbclid=IwAR2whGCQTHfO07E6FmWlVuxlGpOlpo2C0ztOMVNXz5YHMWBlEK91OCrA19s

Publicado enColombia
Sábado, 11 Junio 2022 05:47

Condenan a Jeanine Añez

Jeanine Añez

Recibió una pena de 10 años por el golpe a Evo Morales en Bolivia 

El Tribunal Primero de Sentencia Anticorrupción de La Paz condenó la noche de este viernes a 10 años de cárcel a la expresidenta Jeanine Áñez por el caso Golpe de Estado II, en el que fue juzgada por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, informó el diario La Razón de Bolivia.

Inicialmente, en noviembre de 2021, el Ministerio Público había informado que solicitará “la pena máxima” de 10 años contra Áñez, luego planteó 12 años de cárcel y en mayo de este año el ministro de Justicia, Iván Lima, afirmó que su condena puede llegar incluso a 15 años de prisión.

Pena máxima

Finalmente, el pasado lunes, el fiscal general del Estado, Juan Lanchipa, confirmó que la comisión de fiscales, que investigó este caso, pedirá 15 años de cárcel para la exmandataria transitoria, mientras la defensa de la exmandataria solicitó su absolución.

El juicio oral en contra de Áñez y otros ocho involucrados comenzó el 28 de marzo y la mañana de este viernes, en su última exposición de alegatos ante el Tribunal de Sentencia, la exsenadora insistió en que es inocente y afirmó que “volvería a hacer” lo que hizo en la crisis de noviembre de 2019, cuando se proclamó mandataria en medio de un caos político y social.

“Hice lo que tenía que hacer, asumí la presidencia por compromiso, asumí la presidencia de acuerdo a lo establecido en la Constitución, siguiendo cada uno de los pasos y respetando todo lo que dice; (…) y me siento muy orgullosa, y lo volvería a hacer si tuviera la oportunidad; lo volvería a hacer porque para eso a nosotros nos eligen en el parlamento, para estar en las buenas y en las malas, para estar en situaciones de tranquilidad y situaciones de violencia, eso es tener compromiso”, sostuvo.

Áñez está detenida desde marzo de 2021 e inicialmente fue capturada acusada por la presunta comisión de los delitos de terrorismo, sedición y conspiración dentro del proceso denominado Golpe de Estado I, a instancias de la exdiputada del Movimiento Al Socialismo (MAS) Lidia Patty.

El otro proceso

Luego fue abierto otro proceso en su contra por los delitos de incumplimiento de deberes y resoluciones contrarias a la Constitución y a las leyes, que se denomina Golpe de Estado II.

Este segundo proceso es el que tuvo mayor agilidad y es en el que Áñez fue juzgada por delitos cometidos antes de que asuma sus funciones como mandataria transitoria en la crisis de noviembre de 2019.

El 10 de noviembre de 2019, el entonces presidente Evo Morales renunció a su cargo en medio de protestas cívicas que denunciaban un supuesto fraude electoral, un motín policial y hasta una “sugerencia” de las Fuerzas Armadas para que dimitiera.

Dos días después, la entonces segunda vicepresidenta del Senado asumió la presidencia de dicho órgano camaral y luego la jefatura del Estado en sendos actos en la Asamblea Legislativa sin quorum ni asistencia de la bancada mayoritaria del Movimiento Al Socialismo (MAS). Ese hecho fue calificado como un golpe de Estado

Publicado enInternacional
El éxito de la investigación se podrá medir "si somos capaces de preservar la democracia estadunidense", afirma Jamie Raskin, integrante del comité que investiga los hechos. En la pantalla se presenta testimonio de Ivanka Trump. Foto Ap

Trump, en el centro de la conspiración

 El comité legislativo presenta avances de su pesquisa sobre la insurrección de seguidores del magnate // Prominente republicano detenido por su participación en el levantamiento

l

Nueva York., Un comité legislativo dedicado a investigar el intento de golpe de Estado y otras maniobras del equipo de Donald Trump para descarrilar la transición pacífica del Poder Ejecutivo, por primera vez en la historia estadunidense, empezó a divulgar sus evidencias y conclusiones en la primera de una serie de audiencias públicas, alertando que la democracia permanece bajo riesgo en Estados Unidos.

El comité especial sobre el 6 de enero de la Cámara Baja ha investigado la llamada "insurrección" en el Capitolio del 6 de enero de 2021 durante casi un año, entrevistando a más de mil testigos, examinó 140 mil documentos, videos, audios y otras evidencias, y ayer comenzó a presentar en público por primera vez lo que ha encontrado con el propósito de demostrar que el asalto violento a la sede legislativa por miles de simpatizantes del entonces presidente, junto con esfuerzos para invalidar resultados electorales en varios estados, fue parte de un intento deliberado y coordinado de Trump y sus cómplices para anular la certificación del triunfo electoral de Joe Biden.

El jefe del comité, el diputado Bennie Thompson, al abrir la sesión, declaró: "el 6 de enero y las mentiras que llevaron a la insurrección han puesto en riesgo dos y medio siglos de democracia constitucional", y advirtió que "nuestra democracia permanece en peligro. La conspiración para anular la voluntad del pueblo no ha acabado".

Agregó que “el mundo está observando lo que hacemos aquí… Estados Unidos ha sido un faro de esperanza y libertad, un modelo para otros… ¿Cómo podemos jugar ese papel cuando nuestra casa está en tal desorden?”

Thompson proclamó que el 6 de enero "fue la culminación de un intento de golpe de Estado" y afirmó: "Donald Trump estaba al centro de esta conspiración". Ese día, acusó, "enemigos domésticos" de la Constitución actuaron y el "presidente de Estados Unidos intentó frenar el traslado pacífico del poder".

En esta primera audiencia pública –trasmitida en vivo en hora pico por casi todas las cadenas y noticieros nacionales del país, con la excepción de Fox News–, el comité compuesto por siete demócratas y dos republicanos ofreció un primer resumen de la amplia investigación, presentó testimonios y videos nunca antes vistos. Dos testigos, Nick Quested, documentalista (quien ha realizado documentales sobre la guerra en Afganistán y otro sobre un cártel mexicano) que estaba filmando las actividades del grupo derechista Proud Boys –quienes participaron en el asalto al Capitolio–, y Caroline Edwards, policía del Congreso que fue herida –al igual que otros 100 de sus colegas– por quienes tomaron por asalto la sede legislativa, declararon lo que vivieron ese día.

El ex presidente quería seguir en el poder

Durante las dos horas de la audiencia se mostraron fragmentos de entrevistas videograbadas de varios testigos a lo largo de los últimos meses por el comité, incluyendo una al ex procurador de Trump, Bill Barr, afirmando que nunca hubo evidencia de un fraude, como funcionarios de la Casa Blanca y hasta la hija del ex presidente señalaron.

La diputada republicana Liz Cheney, copresidenta del comité y quien ha sufrido feroces ataques del liderazgo de su partido por participar en la investigación, ofreció adelantos de lo que los legisladores investigadores presentarán a lo largo de la serie de audiencias públicas que han programado para las próximas semanas. Presentó fragmentos de entrevistas con testigos que se mostrarán para documentar que "la intención de Trump fue permanecer como presidente en violación de la Constitución".

Concluyó que "la sagrada responsabilidad del traslado pacífico del poder ha sido respetada por todo presidente con la excepción de uno". Y en un mensaje a sus colegas republicanos que han seguido apoyando al ex mandatario afirmó: "llegará un día en que Donald Trump ya no esté presente, pero el deshonor de ustedes permanecerá".

Con nuevas revelaciones y más pruebas sobre cómo Trump personalmente intentó bloquear el traslado del poder para seguir en él, lo más preocupante, subrayan los investigadores, es que este esfuerzo sigue con el magnate y fuerzas extremistas promoviendo la llamada "gran mentira" del fraude y la narrativa de que el sistema electoral y las instituciones democráticas ya no son legítimas.

Habrá más revelaciones

Entre los más de mil testigos entrevistados por el comité, incluidos varios ex asesores y funcionarios de Trump, decenas de figuras claves han rehusado las invitaciones del comité, incluyendo al ex jefe de gabinete Mark Meadows, el asesor político Steve Bannon y el actual líder de la bancada republicana en la Cámara Baja, Kevin McCarthy, entre varios otros legisladores republicanos implicados en participar de alguna manera en el asalto o en coordinarse con las agrupaciones que intentaron tomar el Capitolio y con ello frenar el proceso de certificación de la elección que se realizaba ante el Congreso ese día.

Desde el año pasado, el liderazgo republicano y aliados de Trump buscan descalificar el comité como un esfuerzo demócrata dedicado a desacreditar al magnate como posible candidato en 2024. Más aún, varios diputados republicanos que se atrevieron a votar para aprobar la creación del comité han sido víctimas de represalias electorales de su partido, y los dos integrantes republicanos de la comisión legislativa, la diputada Cheney y su colega Adam Kinzinger, han sido aislados por el liderazgo de su partido y atacados como traidores.

La investigación del Comité ha abordado varios aspectos de esta conspiración que seguirá revelando en las próximas semanas, incluyendo lo que ayer presentaron, una estrategia de siete puntos para descarrilar el proceso electoral, entre ellos el papel de fuerzas extremistas domésticas –como los Proud Boys y los Oath Keepers– en el asalto al Capitolio.

Por cierto, esta misma semana el Departamento de Justicia anunció nuevos cargos criminales contra el cubanoestadunidense Enrique Tarro, líder de los Proud Boys, y varios de sus colegas por conspiración sediciosa. Ayer, antes de la primera audiencia, la FBI arrestó a Ryan Kelley, candidato republicano a la gubernatura de Michigan, por sus acciones durante el 6 de enero en el Capitolio.

Más de 850 personas han sido arrestadas en relación con los actos violentos de ese día. Sin embargo, Trump y la mayoría de sus asesores y cómplices más cercanos –señalados de autores intelectuales de esa conspiración antidemocrática– aún no han sido formalmente acusados.

El Congreso no puede dictar cargos criminales, pero puede instar al Departamento de Justicia a investigar a los responsables y usar las evidencias de la investigación.

El diputado demócrata Jamie Raskin, otro integrante del comité, comentó a medios que el éxito de esta investigación y presentación de evidencia al público estadunidense se podrá medir "si somos capaces de preservar la democracia estadunidense y nuestra instituciones: es una prueba de largo plazo".

La siguiente audiencia será la próxima semana.

Publicado enInternacional
Colombia: Duque es condenado a cinco días de arresto domiciliario por no proteger un parque nacional

El Tribunal Superior de Ibagué entiende que el mandatario no atendió un fallo de la Corte

De acuerdo con la sentencia, el gobierno colombiano no cumplió con la creación de un Comando Especial de la Fuerza Pública para delitos ambientales en el parque Los Nevados, ubicado en el Eje Cafetero.

El Tribunal Superior de Ibagué ordenó el arresto domiciliario por cinco días del presidente colombiano, Iván Duque, por incumplir una orden judicial para proteger el Parque Nacional Natural Los Nevados. La sanción obedece al desacato a una orden que había emitido la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia, que declaró como sujeto de derechos al parque natural ubicado en la región del Eje Cafetero.

De acuerdo con la sentencia publicada por medios locales este sábado, el gobierno que encabeza Duque no cumplió con la creación de un Comando Especial de la Fuerza Pública para delitos ambientales en ese parque nacional. La orden judicial ordena "imponer como sanción medida de arresto domiciliario por cinco días", para cuyo cumplimiento se encargará el director de la policía colombiana o el superior que atienda las funciones en el Palacio de Nariño, sede del Ejecutivo.

El alto tribunal también ordenó que se imponga una multa de quince salarios mínimos legales mensuales vigentes al jefe de Estado colombiano "a menos que antes se acredite el cumplimiento de la orden tenida como cumplida". En diciembre de 2020, la Corte Suprema de Justicia dio a las autoridades nacionales, departamentales y locales un plazo perentorio de un año para poner en marcha un plan conjunto para la recuperación, mantenimiento, manejo y conservación del Parque Nacional Natural Los Nevados, al que consideró como sujeto de derechos a la vida, salud y ambiente.

La reacción de Duque

"Esa sentencia está más que cumplida y los reportes están, pero aparte de eso la decisión no solamente es inconstitucional, no está en firme, es un abierto prevaricato", aseguró Duque desde la caribeña ciudad de Montería, capital del departamento de Córdoba. 

El mandatario de derecha explicó que su gobierno acata las decisiones judiciales porque con sus funcionarios han ido "trabajando para darle cumplimiento a la protección del Parque de Los Nevados". Pidió además a la Procuraduría que actúe para que "quede absolutamente claro y se pueda saber cuál era el verdadero sentido de una decisión política sin soporte jurídico".

El parque natural está conformado por cinco picos nevados: el Ruiz, el Tolima, el Cisne, el Santa Isabel y el Quindío y abarca terrenos de los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima, en el centro del país. Alberga ecosistemas de páramos y bosques altoandinos, que se caracterizan por la presencia de tres volcanes nevados que lo visibilizan en toda la ecorregión del Eje Cafetero.

Publicado enColombia
Colombia fue el primer país de Latinoamérica en despenalizar la eutanasia. Imagen de archivo. EFE/Martin Divisek/

La decisión del alto tribunal fue tomada teniendo en cuenta que este mecanismo no califica como delito y que, por el contrario, está amparado por la Constitución Política

 

La Corte Constitucional, a través de un fallo histórico debido a la discusión suscitada en diferentes sectores sociales y políticos, legalizó el Suicidio Médicamente Asistido como procedimiento permitido en Colombia para tener una muerte digna.

La decisión fue tomada teniendo en cuenta una ponencia presentada por el magistrado Antonio José Lizarazo que registró una votación de seis votos a favor y tres en contra. Al togado lo acompañaron en su tesis, Diana Fajardo, Natalia Ángel, Gloria Ortiz y Alejandro Linares, quienes a través del fallo, sacaron del Código Penal una prohibición que pesaba sobre los médicos al momento de asistir a personas con el deseo de morir dignamente

Cabe señalar que esta determinación de la Corte se produjo tras el estudio de una demanda presentada por los ciudadanos Camila Jaramillo Salazar y Lucas Correa Montoya, ambos miembros del Laboratorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales -DescLAB-, contra el inciso segundo del artículo 107 del Código Penal, el cual castiga la inducción al suicidio otorgando penas carcelarias de entre 16 y 36 meses a quienes guíen a una persona hacia el suicidio con el fin de terminar con intenso sufrimiento producto de enfermedades graves o incurables.

Ante esto, el alto tribunal ratificó que el hecho de asistir a un paciente que desea morir dignamente no se configura como un delito y que, por el contrario, es un proceso amparado por la Constitución en las condiciones ya mencionadas.

Asimismo, la demanda precisaba que penalizar el suicidio médicamente asistido vulnera el derecho a morir con dignidad, así como el libre desarrollo de la personalidad por impedir el acceso a una ayuda médica para poner fin a la vida del paciente bajo consenso.

La demanda señala que, “Algunas personas pueden preferir la eutanasia, unas veces porque no pueden causar su propia muerte y otras veces porque no quieren. En otros casos, las personas prefieren poner ellas mismas fin a sus vidas (suicidio médicamente asistido) y al hacerlo buscan tener la ayuda necesaria para lograrlo de forma segura, acompañada y protegida”, añadiendo que la legalización del SMA lo vuelve un acto transparente y seguro.

¿Qué diferencia hay entre el Suicidio Médicamente Asistido y la eutanasia?

Básicamente, mientras que en el primer mecanismo el paciente se autoadministra el medicamento para causar la muerte, en la eutanasia, el médico es quien facilita el deceso. En ese sentido, los demandantes promovieron varias iniciativas indicando que, así como la eutanasia se puede ejecutar bajo determinados parámetros, para el suicidio médicamente asistido deben cumplirse las mismas normas.

Vale resaltar, además, que durante el estudio de la demanda el ministro de Salud Fernando Ruiz, dijo que, en Colombia, “la inclusión de otra opción de muerte médicamente asistida en el país, requiere una discusión a profundidad, cuya competencia recae en el Legislador”.

El jefe de la cartera de la salud añadió en su momento que el Congreso debe abordar este tema “con un desarrollo por vía estatutaria, en especial, teniendo en cuenta la complejidad que supondría la inclusión del SMA como proceso asistencial en el Sistema General de Seguridad Social en Salud”. Misma conclusión tuvo la Procuraduría.

Para el Ministerio Público, el SMA no es una alternativa desconocida; sin embargo, es el legislativo el que debe reconocerlo como válido, pero teniendo en cuenta la decisión tomada este miércoles por la Corte, Colombia se convierte en el primer país de América Latina en despenalizar el suicidio asistido y la eutanasia.

En el mundo, los países que tienen ambos procedimientos reglamentados son Suiza, Canadá, Luxemburgo, España, los estados de Western Australia y Victoria, en Australia y Suiza, así como también Países Bajos y Luxemburgo.

11 de Mayo de 2022

Publicado enColombia
Página 1 de 100