El Estado puede convertir Internet en arma opresiva, alerta Greenwald


Glenn Greenwald advierte a los ciudadanos del mundo que la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos tiene la capacidad de vigilar a todos y que este hecho atenta contra la esencia de la libertad y el derecho a la privacidad de todo ser humano.


En su libro Ningún lugar para esconderse: Edward Snowden, la NSA y el estado de vigilancia de Estados Unidos que salió a la venta hoy aquí, afirma que, con las revelaciones de Edward Snowden, queda claro que estamos en una encrucijada histórica: ¿la edad digital llevará a cabo la liberación individual y libertades políticas que la capacidad única del Internet puede desencadenar? ¿O llevará a un sistema de vigilancia y control omnipresente, más allá de los sueños hasta de los más grandes tiranos del pasado? Por ahora, cualquiera de los dos caminos es posible. Nuestras acciones determinarán dónde acabaremos.


Greenwald, el entonces periodista de The Guardian a quien Snowden, el ex contratista de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA), entregó un vasto archivo de documentos secretos en junio de 2013, cuyas revelaciones han detonado un debate mundial sobre la vigilancia masiva a líderes políticos y ciudadanos, escribe que no hay nada nuevo en el intento de gobiernos de vigilar tanto a sus poblaciones como a las de otros países, pero que con la nueva tecnología ha llegado a niveles extraordinarios. Esto, combinado con la veneración estadunidense post-11-9 de la seguridad sobre todo lo demás, ha creado un clima particularmente propicio para los abusos de poder. Gracias a la valentía de Snowden, dice, se ha obtenido un vistazo de primera mano sobre cómo funciona ese sistema de vigilancia.


En un documento secreto, publicado por primera vez en el libro, presentado en una reunión de agencias de inteligencia de cinco países en 2011, la NSA describió su postura así: Recauda todo, procesa todo, explota todo, asocia todo, husmea todo, y finalmente conócelo todo. Esto, durante el mando del recién retirado director de la NSA, Keith Alexander, quien con otros altos funcionarios del gobierno de Barack Obama, ha afirmado repetidamente en público que no vigilaban todo.


En el libro, Greenwald ilustra una capacidad tan enorme de vigilancia de la NSA, que ni la misma agencia puede analizarla ni almacenarla toda. Por ejemplo: en 2012 la NSA procesaba más de 20 mil millones de telecomunicaciones cada día; en un solo mes, el año pasado, una unidad de la NSA recaudó datos sobre más de 97 mil millones de correos electrónicos y 124 mil millones de llamadas telefónicas en el mundo.


Greenwald argumenta que por el hecho de que el Internet se ha vuelto el epicentro de la comunicación humana, este espionaje tiene implicaciones muy diferentes que en el pasado. "Todos los sistemas de espionaje anteriores eran por necesidad más limitados y se tenía la capacidad de evadirlos. Permitir que la vigilancia se establezca en Internet implicaría sujetar al examen total del Estado virtualmente todas las formas de interacción, planeación y hasta el pensamiento humano mismo... (puede) convertir Internet en una herramienta de represión, amenazando con producir el arma más extrema y opresiva de intrusión del Estado que jamás ha visto la historia humana".


Greenwald ha advertido en entrevistas recientes que en las próximas semanas publicarán nueva información que ofrecerá un nuevo giro a lo anteriormente revelado, y sólo ha sugerido que tiene que ver con el uso del sistema de espionaje masivo para fines políticos y vigilancia de disidentes.
De hecho, el título del libro viene de las palabras del senador Frank Church, quien en los 70 encabezó una investigación de las operaciones de vigilancia ilegal de disidentes políticos estadunidenses por la FBI, y describió que la agencia había acumulado una lista de más de medio millón de individuos considerados subversivos potenciales, entre quienes estaban Martin Luther King, John Lennon y líderes del movimiento feminista.


El senador Church advirtió que con la nueva tecnología el abuso de esta vigilancia estatal podía lograr observar todo y que si eso fuera aplicado al pueblo estadunidense no habría ningún lugar donde esconderse.


El libro aborda, entre otras cuestiones, las relaciones de cooperación entre la NSA y empresas de telecomunicaciones, revela un programa en el cual la NSA intercepta equipos de computación (routers, servidores y más) que se exportan al extranjero, instala tecnología para tener acceso secreto al equipo una vez que está en manos de sus usuarios, y empaca todo con sellos de fábrica intactos y describe otro programa, X-KEYSCORE, que permite a la agencia vigilar en tiempo real todo lo que está tecleando un usuario, sea correo electrónico, participación en redes sociales y todo lo que se vea en Internet.


El libro ofrece detalles sobre los primeros encuentros con Snowden, y cómo la información fue transmitida y evaluada por los periodistas y sus editores. También hay críticas a los principales medios sobre el manejo de información sobre seguridad nacional, sobre todo por sus decisiones de consultar con autoridades antes de publicar algunos documentos.


En una de las comunicaciones iniciales de Snowden con Greenwald después de haberle entregado parte del archivo secreto, el ex contratista pronostica que me harán sufrir por mis acciones y que el retorno de esta información al público marca mi fin, y pide que los que deseen ayudar deben luchar para mantener vivo el espíritu de la prensa y el Internet libres. He estado en los rincones más oscuros del gobierno, y lo que temen es la luz.


Greenwald y la documentalista Laura Poitras acaban de ganar el Premio Pulitzer por su trabajo periodístico sobre las revelaciones de Snowden.

Greenwald recientemente dejó el Guardian para fundar, junto con Poitras y otros periodistas de investigación, un nuevo sitio digital llamado The Intercept (https://firstlook.org/theintercept/) donde continúan publicando más sobre las filtraciones de Snowden y temas relacionados.

 


 

 

Glenn Greenwald publica el diario de su encuentro con Edward Snowden

 

CubaDebate

 

Por: Glenn Greenwald

 

El jueves [6 de junio], ya el quinto día en Hong Kong, fui a la habitación de hotel de Snowden, quien enseguida me dijo que tenía noticias "algo alarmantes". Un dispositivo de seguridad conectado a Internet que compartía con su novia de toda la vida había detectado que dos personas de la NSA —alguien de recursos humanos y un "policía" de la agencia— habían acudido a su casa buscándole a él.


Para Snowden eso significaba casi con seguridad que la NSA [Agencia Nacional de Seguridad de EEUU] lo había identificado como la probable fuente de las filtraciones, pero yo me mostré escéptico. "Si creyeran que tú has hecho esto, mandarían hordas de agentes del FBI y seguramente unidades de élite, no un simple agente y una persona de recursos humanos". Supuse que se trataba de una indagación automática y rutinaria, justificada por el hecho de que un empleado de la NSA se ausenta durante varias semanas sin dar explicaciones. Sin embargo, Snowden sugería que habían mandado gente de perfil bajo adrede para no llamar la atención de los medios ni desencadenar la eliminación de pruebas.


Al margen del significado de la noticia, recalqué la necesidad de preparar rápidamente el artículo y el vídeo en el que Snowden se daba a conocer como la fuente de las revelaciones. Estábamos decididos a que el mundo supiera de Snowden, de sus acciones y sus motivaciones, por el propio Snowden, no a través de una campaña de demonización lanzada por el Gobierno norteamericano mientras él estaba escondido o bajo custodia o era incapaz de hablar por sí mismo.


Nuestro plan consistía en publicar dos artículos más, uno el viernes, al día siguiente, y el otro el sábado. El domingo sacaríamos uno largo sobre Snowden acompañado de una entrevista grabada y una sesión de preguntas y respuestas que realizaría Ewen [MacAskill, periodista de The Guardian]. Laura [Poitras, documentalista estadounidense] se había pasado las cuarenta y ocho horas anteriores editando el metraje de mi primera entrevista con Snowden; en su opinión, era demasiado minuciosa, larga y fragmentada. Quería filmar otra enseguida, más concisa y centrada, y confeccionar una lista de unas veinte preguntas directas que yo debía formular.


Mientras Laura montaba la cámara y nos decía dónde sentarnos, añadí unas cuantas de cosecha propia. "Esto, me llamo Ed Snowden", empieza el ahora famoso documental. "Tengo veintinueve años. Trabajo como analista de infraestructuras para Booz Allen Hamilton, contratista de la NSA, en Hawai".


Snowden pasó a dar respuestas escuetas, estoicas y racionales a cada pregunta: ¿Por qué había decidido hacer públicos esos documentos? ¿Por qué era eso para él tan importante hasta el punto de sacrificar su libertad? ¿Cuáles eran las revelaciones más importantes? ¿En los documentos había algo criminal o ilegal? ¿Qué creía que le pasaría a él? A medida que daba ejemplos de vigilancia ilegal e invasiva, iba mostrándose más animado y vehemente. Solo denotó incomodidad cuando le pregunté por las posibles repercusiones, pues temía que el Gobierno tomara represalias contra su familia y su novia. Decía que, para reducir el riesgo, evitaría el contacto con ellos, si bien era consciente de que no podía protegerlos del todo. "Esto es lo que me tiene despierto por la noche, lo que pueda pasarles", dijo con los ojos llenos de lágrimas, la primera y única vez que lo vi así.


A cada día que pasaba, las horas y horas que estábamos juntos creaban un vínculo cada vez más fuerte. La tensión y la incomodidad del primer encuentro se habían transformado en una relación de colaboración, confianza y finalidad compartida. Sabíamos que habíamos emprendido uno de los episodios más significativos de nuestra vida.


El estado de ánimo relativamente más relajado que habíamos conseguido mantener los días anteriores dio paso a una ansiedad palpable: faltaban menos de veinticuatro horas para que se conociera la identidad de Snowden, que a su entender supondría un cambio total, sobre todo para él. Los tres juntos habíamos vivido una experiencia corta, pero extraordinariamente intensa y gratificante. Uno de nosotros, Snowden, pronto dejaría el grupo, tal vez estaría en la cárcel largo tiempo —un hecho que acechó en el ambiente desde el principio, difundiendo desánimo, al menos en lo que a mí respectaba—. Solo Snowden parecía no estar preocupado. Ahora entre nosotros circulaba un humor negro alocado.


"En Guantánamo me pido la litera de abajo", bromeaba Snowden mientras meditaba sobre nuestras perspectivas. Mientras hablábamos de futuros artículos, decía cosas como "esto va a ser una acusación. Lo que no sabemos es si será para vosotros o para mí". Pero casi siempre estaba tranquilísimo. Incluso ahora, con el reloj de su libertad quedándose sin cuerda, Snowden se fue igualmente a acostar a las diez y media, como hizo todas las noches que estuve yo en Hong Kong. Mientras yo apenas podía conciliar el sueño un par de horas, él era sistemático con las suyas. "Bueno, me voy a la piltra", anunciaba tranquilamente cada noche antes de iniciar su periodo de siete horas y media de sueño profundo, para aparecer al día siguiente totalmente fresco.


A las dos de la tarde del domingo 9 de junio, hora oriental, The Guardian publicó el artículo que hacía pública la identidad de Snowden: "Edward Snowden: el soplón de ilegalidades divulgador de las revelaciones sobre vigilancia de la NSA". El artículo contaba la historia de Snowden, transmitía sus motivos y proclamaba que "pasará a la historia como uno de los reveladores de secretos más importante de Norteamérica, junto con Daniel Ellsberg y Bradley Manning". Se citaba un viejo comentario que Snowden nos había hecho a mí y a Laura: "Sé muy bien que pagaré por mis acciones... Me sentiré satisfecho si quedan al descubierto, siquiera por un instante, la federación de la ley secreta, la indulgencia sin igual y los irresistibles poderes ejecutivos que rigen el mundo que amo".


La reacción ante el artículo y el vídeo fue de una intensidad que no había visto yo jamás como escritor. Al día siguiente, en The Guardian, el propio Ellsberg señalaba que "la publicación de material de la NSA por parte de Edward Snowden es la filtración más importante de la historia norteamericana, incluyendo desde luego los papeles del Pentágono de hace cuarenta años".


Solo en los primeros días, centenares de miles de personas incluyeron enlace en su cuenta de Facebook. Casi tres millones de personas vieron la entrevista en YouTube. Muchas más la vieron en The Guardian online. La abrumadora respuesta reflejaba conmoción y fuerza inspiradora ante el coraje de Snowden.


Laura, Snowden y yo seguíamos esas reacciones juntos mientras hablábamos al mismo tiempo con dos estrategas mediáticos de The Guardian sobre qué entrevistas televisivas del lunes por la mañana debía yo aceptar. Nos decidimos por Morning Joe, en la MSNBC, y luego porThe Today show, de la NBC, los dos programas más tempraneros, que determinarían la cobertura del asunto Snowden a lo largo del día.
Sin embargo, antes de que me hicieran las entrevistas, a las cinco de la mañana —solo unas horas después de que se hubiera publicado el artículo de Snowden— nos desvió del tema la llamada de un viejo lector mío que vivía en Hong Kong y con el que había estado periódicamente en contacto durante la semana.


En su llamada, el hombre señalaba que pronto el mundo entero buscaría a Snowden en Hong Kong, e insistía en la urgencia de que Snowden contase en la ciudad con abogados bien relacionados. Decía que dos de los mejores abogados de derechos humanos estaban listos para actuar, dispuestos a representarlo. ¿Podían acudir los tres a mi hotel enseguida?


"Ya estamos aquí", dijo, "en la planta baja de su hotel. Vengo con dos abogados. El vestíbulo está lleno de cámaras y reporteros. Los medios están buscando el hotel de Snowden y lo encontrarán de manera inminente; según los abogados, es fundamental que lleguen ellos hasta él antes que los periodistas".


Apenas despierto, me vestí con lo primero que encontré y me dirigí a la puerta dando traspiés. Tan pronto la abrí, me estallaron en la cara los flases de múltiples cámaras. Sin duda, la horda mediática había pagado a alguien del personal del hotel para averiguar el número de mi habitación. Dos mujeres se identificaron como reporteras del Wall Street Journal con sede en Hong Kong; otros, incluido uno con una cámara enorme, eran de Associated Press.
Me acribillaron a preguntas y formaron un semicírculo móvil a mi alrededor mientras me encaminaba hacia el ascensor. Entraron conmigo a empujones sin dejar de hacerme preguntas, a la mayoría de las cuales contesté con frases cortas, secas e intrascendentes. En el vestíbulo, otra multitud de periodistas y reporteros se sumaron al primer grupo. Intenté buscar a mi lector y a los abogados, pero no podía dar un paso sin que me bloqueasen el camino.


Me preocupaba especialmente que la horda me siguiera e impidiera que los abogados establecieran contacto con Snowden. Por fin decidí celebrar una conferencia de prensa improvisada en el vestíbulo, en la que respondí a las preguntas para que los reporteros se marcharan. Al cabo de unos quince minutos, casi no quedaba ninguno.


Entonces me tranquilicé al tropezarme con Gill Phillips, abogada jefe deThe Guardian, que había hecho escala en Hong Kong en su viaje de Australia a Londres para procurarnos a mí y a Ewen asesoramiento legal. Dijo que quería explorar todas las maneras posibles en que el Guardianpudiera proteger a Snowden. "Alan [Rusbridger, director del diario briánico] se mantiene firme en que le demos todo el respaldo legal que podamos", explicó. Intentamos hablar más, pero como todavía quedaban algunos reporteros al acecho, no disfrutamos de intimidad.


Al final encontré a mi lector junto a los dos abogados de Hong Kong que iban con él. Discutimos dónde podríamos hablar sin ser seguidos, y decidimos ir todos a la habitación de Gill. Perseguidos aún por unos cuantos reporteros, les cerramos la puerta en las narices. Fuimos al grano. Los abogados deseaban hablar con Snowden enseguida para que les autorizara formalmente a representarle, momento a partir del cual podrían empezar a actuar en su nombre.


Gill investigó en Google sobre aquellos abogados —a quienes acabábamos de conocer—, y antes de entregarles a Snowden pudo averiguar que eran realmente muy conocidos y se dedicaban a cuestiones relacionadas con los derechos humanos y el asilo político y que en el mundo político de Hong Kong tenían buenas relaciones. Mientras Gill realizaba su improvisada gestión, yo entré en el programa de chats. Snowden y Laura estaban online.


Laura, que ahora se alojaba en el hotel de Snowden, estaba segura de que era solo cuestión de tiempo que los reporteros los localizaran también a ellos. Snowden estaba ansioso por marcharse. Hablé a Snowden de los abogados, que estaban listos para acudir a su habitación. Me dijo que tenían que ir a recogerle y llevarle a un lugar seguro. Había llegado el momento, dijo, "de iniciar la parte del plan en el que pido al mundo protección y justicia". "Pero he de salir del hotel sin ser reconocido por los reporteros", dijo. "De lo contrario, simplemente me seguirán dondequiera que vaya". Transmití estas preocupaciones a los abogados. "¿Tiene él alguna idea de cómo impedir esto?", dijo uno de ellos.


Le hice la pregunta a Snowden. "Estoy tomando medidas para cambiar mi aspecto", dijo, dando a entender que ya había pensado antes en esto. "Puedo volverme irreconocible".


Llegados a este punto, pensé que los abogados tenían que hablar con él directamente. Antes de ser capaces de hacerlo, necesitaban que Snowden recitara una frase tipo "por la presente les contrato". Mandé la frase a Snowden, y me la tecleó. Entonces los abogados se pusieron frente al ordenador y comenzaron a hablar con él.


Al cabo de diez minutos, los dos abogados anunciaron que se dirigían de inmediato al hotel de Snowden con la idea de salir sin ser vistos. "¿Qué van a hacer con él después?", pregunté. Seguramente lo llevarían a la misión de la ONU en Hong Kong y solicitarían formalmente su protección frente al Gobierno de EE UU, alegando que Snowden era un refugiado en busca de asilo. O bien, dijeron, intentarían encontrar una "casa segura".


En todo caso, el problema era cómo sacar a los abogados del hotel sin que los siguieran. Tuvimos una idea: Gill y yo saldríamos de la habitación, bajaríamos al vestíbulo y atraeríamos la atención de los reporteros, que esperaban fuera, para que nos siguieran.


Al cabo de unos minutos, los abogados abandonarían el hotel sin ser vistos, como cabía esperar. La treta surtió efecto. Tras una conversación de treinta minutos con Gill en un centro comercial anexo al hotel, volví a mi habitación y llamé impaciente al móvil de uno de los abogados.


"Lo hemos sacado justo antes de que los periodistas empezaran a pulular por el vestíbulo", explicó. "Hemos quedado con él en su habitación, frente a la del caimán", la misma en la que nos vimos Laura y yo con él la primera vez, como luego supe. "Luego hemos cruzado un puente que conducía a un centro comercial contiguo, y nos hemos subido al coche que nos esperaba. Ahora está con nosotros". ¿Adónde lo llevaban?

"Mejor no hablar de esto por teléfono", contestó el abogado. "De momento estará a salvo".


Saber que Snowden estaba en buenas manos me dejó la mar de tranquilo, aunque sabíamos que muy probablemente no volveríamos a verle ni a hablar con él, al menos no en calidad de hombre libre. Pensamos que la próxima vez quizá lo veríamos en la televisión, con un mono naranja y esposado, en una sala de juicios norteamericana, acusado de espionaje.


Mientras asimilaba yo la noticia, llamaron a la puerta. Era el director del hotel. Venía a decirme que no paraba de sonar el teléfono preguntando por mi habitación (yo había dejado instrucciones en el mostrador principal de que bloqueasen todas las llamadas). En el vestíbulo también había una multitud de reporteros, fotógrafos y cámaras esperando que yo apareciera.


Lo primero que hice fue entrar en internet con la esperanza de saber de Snowden. Apareció online a los pocos minutos. "Estoy bien", me dijo. "Por el momento, en una casa segura. Pero no sé hasta qué punto es segura ni cuánto tiempo permaneceré aquí. Tendré que moverme de un sitio a otro y mi acceso a Internet es poco fiable, así que no sé cuándo ni con qué frecuencia estaré online".


Se evidenciaba cierta reticencia a darme detalles sobre su emplazamiento y no quise preguntar. Yo sabía que mi capacidad para averiguar cosas de su escondite era muy limitada. Ahora él era el hombre más buscado por el país más poderoso del mundo.


El Gobierno de EEUU ya había pedido a la policía de Hong Kong que lo detuviera y lo entregara a las autoridades norteamericanas. De modo que hablamos breve y vagamente y manifestamos el deseo común de seguir en contacto. Le dije que actuara con prudencia.


Cuando por fin llegué al estudio para las entrevistas con Morning Joe yThe Today show, advertí enseguida que el tenor del interrogatorio había cambiado apreciablemente. En vez de tratarme como periodista, los anfitriones preferían atacar un objetivo nuevo: el Snowden de carne y hueso, no un personaje enigmático de Hong Kong. Muchos periodistas norteamericanos volvían a asumir su acostumbrado papel al servicio del Gobierno.


La historia ya no versaba sobre unos reporteros que habían sacado a la luz graves abusos de la NSA, sino sobre un norteamericano que, mientras trabajaba para el Gobierno, había "incumplido" sus obligaciones, cometido crímenes y "huido a China".


Mis entrevistas con Mika Brzezinski y Savannah Guthrie fueron enconadas y ásperas. Como llevaba más de una semana durmiendo poco y mal, ya no tenía yo paciencia para aguantar las críticas a Snowden implícitas en sus preguntas: me daba la impresión de que los periodistas habrían tenido que estar de enhorabuena en vez de demonizar a quien, más que nadie en años, había puesto de evidencia una doctrina de seguridad nacional harto discutible.


Tras algunos días más de entrevistas, decidí que era el momento de abandonar Hong Kong. Ahora iba a ser sin duda imposible reunirme con Snowden, o por demás ayudarle a salir de la ciudad; había llegado un punto en que me sentía, en un sentido tanto físico como emocional y psicológico, totalmente agotado. Tenía ganas de regresar a Río.


Pensé en hacer escala un día en Nueva York con el fin de conceder entrevistas... solo para dejar claro que podía hacerlo y tenía intención de hacerlo. Pero un abogado me aconsejó que no lo hiciera alegando que era absurdo correr riesgos jurídicos de esa clase antes de saber cómo pensaba reaccionar el Gobierno. "Gracias a ti se ha conocido la mayor filtración sobre la seguridad nacional de la historia de EE UU y has ido a la televisión con el mensaje más desafiante posible", me dijo. "Solo tiene sentido planear un viaje a EE UU una vez sepamos algo de la respuesta del Departamento de Justicia".


Yo no estaba de acuerdo: consideraba sumamente improbable que la Administración de Obama detuviera a un periodista en medio de esos reportajes de tanta notoriedad. No obstante, estaba demasiado cansado para discutir o correr riesgos. Así que pedí a The Guardian que reservara mi vuelo para Río con escala en Dubái, bien lejos de Norteamérica. Por el momento, discurrí, ya había hecho bastante.


(Primer capítulo del libro Snowden. Sin un lugar donde esconderse (Ediciones B) se publica el 21 de mayo en Europa. Publicado originalmente en The Guardian. Versión al castellano, El País.)

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Miércoles, 14 Mayo 2014 07:37

La ideología del sentido común

La ideología del sentido común

"Pues así es –respondió Sancho– ... no hay sino obedecer y bajar la cabeza atendiendo al refrán..." Don Quijote de la Mancha, 2ª parte
Según el imaginario escolar de la cultura global, la historia del mundo podría dibujarse como una línea ascendente en perpetuo progreso, con alguna que otra cresta excepcional y hechos clasificados entre dos polos de celosa extremadura: radiantes tiempos de gloria y épocas infames, gracias a héroes sin tacha o culpa exclusiva de líderes perversos.


En ausencia del Pueblo, el gran relato digiere los acontecimientos sociales y políticos como ajenos o alejados al interés popular y, mediante técnicas e imágenes semejantes en todos los idiomas, construye, incansablemente, sentido común.


El paradigma más tradicional de ser y estar en el mundo ya no pertenece a cada cultura sino a la "Gente", pero continúa ignorando el poder de las gestas colectivas, administrando la resolución de muchos problemas personales o comunitarios y ajustando las percepciones a una presunta única realidad.


Sobre la voz monocorde de los medios, el sentido común se ha reciclado como ideología universal e instala hoy al miedo y la soledad como respuestas.
El estímulo de violencias públicas y privadas es oscuro y penoso. Se trata de exaltar los beneficios de lucrar y burlarse de las debilidades del prójimo y, al mismo tiempo, de desligarse de delitos y discriminaciones inducidas, considerándolos enfermedades inexplicables.


Requiere gran esfuerzo que el sexto sentido conserve resonancias de eternidad. Debe adjudicarse al trabajo intelectual desde la creación de conflictos y conspiraciones al asesinato de inocentes ilusiones y, al mismo tiempo, reconvertir tradiciones ancestrales en productos de consumo.


Sin embargo, ya no es posible ocultar que su prestigio se sostiene sobre el desconocimiento humano de las fuentes de su diseño.


El sentido común jamás fue neutral


A través de la historia, las ciencias sociales siempre reconocieron la funcionalidad del sentido común para perpetuar las relaciones de poder y las instituciones que las reproducen. Desde los inicios del siglo XIX, y con los medios masivos de comunicación acompañando las luchas por el control global de los mercados, se incrementaron sus aplicaciones.


Aprovechando los viejos mecanismos silenciosos ya instalados en individuos y comunidades fueron reforzados los libretos –psicológicos, filosóficos, etc.– que mantenían a cada quien en el rol preasignado y ratificaban las sanciones a quien cuestionaba el guión.


Recién empezaría a perder cierta autoridad con el señalamiento de contradicciones en refranes, textos literarios o de frases hechas que se reducían al ritmo y sonoridad de las palabras.


Sin embargo, apreciar la intencionalidad e intereses en juego, a través de frases como "el que las hace, las paga", continuaría siendo arduo.
Aunque el descubrimiento de vínculos sutiles entre el poder real y el simbólico exige oficio y tiempo para observar y reflexionar al respecto, la mayor dificultad para evaluarlos es el involucramiento emocional del observador.


Por caso, economistas y políticos no suelen relacionar el valor de ahorro que el mercado otorga a una moneda de papel con los atributos de un George Washington o los significados culturales de la capacidad de cotizar hasta en los antípodas del planeta.


La tormenta de arena pasa, las estrellas perduran (proverbio africano)


A pesar de sus legendarias contradicciones y dudosa asertividad, el sentido común aún mantiene la adhesión de sus seguidores.


Registrarlo como ideología y fenómeno cultural no sólo permite identificar a los manipuladores de emociones, sino distinguir entre líderes y jefes de rebaños o entre quienes menosprecian la justicia y sus víctimas y rehenes. Muy especialmente, ayuda a repensar su vigencia como autoridad externa y abstracta para buena parte de la humanidad y recuerda algunas de sus múltiples funciones.


En apretada y antipática síntesis para el orgullo humano, el más común de los sentidos apacigua la mamífera aversión a la incertidumbre y al cambio, legitima la inserción individual en la manada y provee otros ventajosos consensos y acuerdos sociales.


Comprender sus orígenes fortalecería a quienes trabajan en la construcción de un nuevo sentido común, más amable, pacífico y solidario y estimulará a otros, a aprendizajes, crecimientos y elecciones más felices.


A medida que crece la conciencia popular, la batalla cultural es inevitable.


La experiencia histórica demuestra que si el sentido común es una construcción colectiva se convierte en responsabilidad y, tarde o temprano, cumple con las mejores esperanzas.


Una tierra fija e inmóvil fue consigna del sentido común. "Eppur si muove."

por Marta Riskin- Antropóloga UNR.

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Lunes, 28 Abril 2014 06:07

"El medio es cada uno de nosotros"

"El medio es cada uno de nosotros"

Mídia Ninja es un medio de comunicación compuesto por colaboradores en todo Brasil, que trabajan de forma conjunta con el objetivo de difundir la información "sin cortes, sin censura". Este colectivo promueve un periodismo militante, independiente de los sectores de poder, y surgió como una reacción contra la concentración de la información que impera en el gigante tropical. El medio cobró relevancia con las manifestaciones de junio de 2013, cuando millones de brasileños se congregaron en las calles reclamando por una mayor inversión en educación y salud, exigiendo una regulación del precio del transporte público y denunciando abusos policiales y corrupción en las cúpulas de poder. De cara al mundial, dos de sus creadores, Pablo Capilé y Rafael Vilela, analizan el panorama político y social de la sede de la copa y explican el funcionamiento de este medio emergente.


–¿Cómo nace Mídia Ninja?

Rafael Vilela: –Es la consecuencia de un proceso muy amplio que ya tiene como 10 años en Brasil y que surge de Fora do Eixo, que es una red que nació con el objetivo de desarrollar el trabajo de productores culturales independientes. La lógica de Fora do Eixo es que se encuentra fuera del eje cultural, del mainstream de Brasil. Es un descentramiento dado gracias al aporte de Internet que permitió conectar zonas que estaban totalmente desconectadas. Por medio del intercambio lograron llevar a cabo producciones culturales que antes eran imposibles. Fora do Eixo cuenta con 200 colectivos en todo el país. Entonces esta red comenzó a funcionar como un espacio de activismo y así creamos la universidad, el banco y el medio dentro de este marco de acción. De esta forma desarrollamos, gracias a las redes sociales, un conjunto de estrategias de comunicación aprovechando la tecnología que tenemos disponible y así encontramos una red dispersa en todo el país que necesitaba un cauce. En 2011 empezamos a cubrir movilizaciones sociales de todo tipo. Entonces, todos los colaboradores que ya estaban conectados a través de Fora do Eixo se articularon en un sentido más político en función de la red de comunicación. En 2013, se institucionalizó finalmente Mídia Ninja como un proceso proveniente de Fora do Eixo. Mídia Ninja nace en el medio de una crisis de credibilidad hacia los medios tradicionales como parte de un proceso general.


–¿Cómo se financia? Tengo entendido que los acusan de recibir dinero de Petrobrás, Vale y PT.


Rafael Vilela: –La lógica de sustento de Mídia Ninja es la misma que la de Fora do Eixo. Es un sistema muy complejo de sustentabilidad, pero lo principal es comprender que uno puede hacer algo muy grande si hay mucha gente involucrada. Además existen casas colectivas, por ejemplo yo vivo en Río, con ocho personas que no tenemos un sueldo a fin de mes, sino que hay una caja colectiva que sustenta todo el proyecto. El dinero que proviene de las grandes empresas se invierte en cultura, en grandes recitales gratuitos. Por eso hay financiamiento, pero esto no genera ganancias. Es una cuestión problemática, se trata de un sistema de financiamiento que hay en Brasil.


Pablo Capilé: –Somos independientes porque lo que financia Mídia Ninja es nuestra propia fuerza de trabajo. Tenemos autonomía de los poderes económicos y de las cúpulas de la política. Es decir, no determinan la línea editorial ni el contenido de lo que queremos comunicar. Somos aproximadamente 200 personas desparramadas por todo el país. Estas personas trabajan en conjunto para llevar a cabo este proyecto, de manera que esto nos hace independientes, autónomos y nos permite opinar libremente. No tenemos grandes inversores que nos dicen lo que tenemos que hacer. No nos pensamos como un medio masivo sino como una masa de medios, donde el medio es cada uno de nosotros. Donde todos los ciudadanos forman parte del medio. Con la tecnología que hay disponible se pueden comunicar muchas cosas. Nuestras acciones son éstas: creación de redes, participación directa de los movimientos sociales, organización de las movilizaciones, articulación entre movimientos, etcétera.


–Yo sé que es sumamente complejo, pero quisiera que me expliquen cómo funciona la moneda propia y cuál es la ventaja de tener una moneda propia.


Pablo Capilé: –Bruno Torturra, uno de los fundadores de Mídia Ninja, dice que lo que más le gustó de nosotros es que no sabía cómo nos sustentábamos. Yo creo que lo principal para entender cómo sustentamos Fora do Eixo y todo lo que se deriva de ello es entender que todo funciona por la fuerza de trabajo disponible y no por la lógica de la ganancia. Nosotros somos el único movimiento en Brasil que consigue tener 24 horas de activistas disponibles. Porque creamos un sistema de caja colectivo y un sistema de casas colectivas que habitamos con algunos compañeros. Somos muchas personas juntas, trabajando para que las cosas sucedan. Entonces ésta es la principal explicación de nuestra sustentabilidad. El trabajo colectivo es mucho más productivo que la lógica del capital individual. Además, muchos de nosotros vivimos en casas colectivas, de manera que todos cocinamos, limpiamos la casa, etc. Además conseguimos recursos de distintas maneras: fotografiando, editando, escribiendo, etc. De esta manera tenemos gastos muy bajos, porque dividimos las cosas. Con la producción de los recitales tenemos ciertas ganancias que se distribuyen por medio de cajas colectivas. Sin embargo tenemos muy controladas las cuentas, todo es muy transparente. No es fácil, porque mucha gente nos acusa pero nadie logró encontrar ningún tipo de irregularidad. La economía colaborativa da cuenta de que otra forma de organización es posible. Fora do Eixo y Mídia Ninja son un laboratorio de un nuevo mundo posible, estamos todos dentro del proceso. Todos los recursos que entran son para la supervivencia de los que trabajan para desarrollar estos proyectos. Nosotros lidiamos con el real, pero en muchos casos tenemos acuerdos económicos de intercambio para consumir combustible, comida, etc. Se trata de una economía solidaria, es otra lógica.


–¿Tienen pensada alguna movilización para el Mundial? ¿Cuál es la crítica fundamental?


Rafael Vilela: –Ya nos estamos movilizando. La consigna es "Sin derechos, no hay copa", que denuncia que con este modelo sólo se benefician las grandes empresas, además de la falta de inversiones en cuestiones básicas que fueron desviadas al fútbol. Es, entonces, una crítica fundamentalmente para FIFA. El poder de FIFA es enorme: la ley antiterrorista es una ley impulsada por la FIFA porque no quiere problemas durante su evento. Porque lo cierto es que no hay terrorismo en Brasil. Es un proyecto punitivo sin ningún tipo de función, más que penalizar a todo aquel que interrumpa el proceso del Mundial.


–A varios meses de las manifestaciones, ¿qué diagnóstico extraen de las mismas?


Pablo Capilé: –Este es un país con 190 millones de personas, entonces consideramos que no fue un estallido aislado, sino que se trata de un proceso que se viene gestando hace mucho tiempo. Cuando sucedieron las manifestaciones de junio nosotros ya teníamos un red muy grande de colaboradores y así conseguimos asistir a una gran parte de las manifestaciones. Al mismo tiempo, con esto ganamos nosotros mismos una gran visibilidad. Podría decir entonces que estábamos preparados para enfrentar esas manifestaciones. Junio no tuvo consecuencias específicas, sino que contribuyó mucho a los procesos colectivos en Brasil. Los movimientos sociales, los colectivos de todo tipo, crecieron mucho, logrando un salto cualitativo de concientización en las personas. Después de junio, todos están muy dispuestos a realizar un debate político. Los movimientos crecieron, muchas personas se dieron cuenta de las grandes posibilidades que se abren cuando esa masa de personas está unida en las calles. Es posible manifestarse, reivindicar sus derechos, es posible organizarse. Esta es una gran victoria. Entonces, los movimientos sociales que contaban con pocas personas hoy cuentan con más adherentes derivados de las manifestaciones. Además, algunos grandes temas fueron revisados gracias a las manifestaciones. El primero fue el tema del transporte público, el segundo fue la crisis de la seguridad pública y de la represión policial, el tercero fue la crisis de la prensa tradicional y el cuarto fue la crisis de la representatividad política. Entonces los movimientos sociales comenzaron a presionar y a reclamar por la creación de una ley de medios, que culminó en una ley para darle un marco civil a Internet. Estamos trabajando con mucha fuerza para alcanzar una reforma política en Brasil y para la aprobación de una ley de reforma de la seguridad pública que toca la cuestión de la desmilitarización de la policía. Además estamos impulsando el debate para la legalización de la marihuana. Entonces, algunos temas se definieron mucho más gracias al crecimiento de los movimientos a partir de estas manifestaciones.


–Cuando hablan de una reforma, ¿qué tipo de reforma política buscan?


Pablo Capilé: –Queremos hacer una transición de una democracia representativa a una democracia participativa. Es un proceso largo que va a llevar mucho tiempo. Pero creo que los brasileños están más preparados que antes de junio para enfrentar este cambio. Se han creado asambleas populares, los debates en el Congreso cuentan con mayor participación, la discusión sobre el voto obligatorio, la discusión sobre la edad mínima de imputabilidad, etc. Todo esto creció mucho en Brasil los últimos meses. De manera que la sociedad está repensando y criticando el orden establecido.


–Muchos medios señalaron que las manifestaciones se produjeron en reacción al gobierno de Dilma.


Rafael Vilela: –Durante las manifestaciones, los grandes medios instalaron la idea de que las manifestaciones estaban actuando contra Dilma, pero eso es una locura. Se trata de algo mayor, de una crisis institucional, global que no sólo sucede en Brasil. Entonces, no fueron manifestaciones contra Dilma, sino contra las instituciones tal como están planteadas. En todo caso tenemos críticas y reconocemos los aciertos del gobierno también. Es decir, hay que entender que las protestas de junio se produjeron porque existe una sociedad civil que tiene más conciencia de sus derechos y eso en parte es una consecuencia de diez años del gobierno de Dilma y de Lula. Eso es lo que las calles dicen para nosotros. Hay grandes presiones por parte de empresas muy poderosas, entonces la gente en la calle inclina la balanza para que la presidenta no ceda a las presiones de los intereses económicos.


–¿Qué relación tienen ustedes con el PT?


Pablo Capilé: –El principal límite de estos gobiernos es el tamaño de Brasil: tenemos 190 millones de habitantes. El mayor partido de Brasil se llama PMDB, que es un partido de los más poderosos en el país y sin el cual es muy difícil gobernar. La mayoría de los gobernadores, la mayoría de los prefectos, el presidente del Senado, de la Cámara de Diputados son de PMDB. Entonces los gobiernos de Lula y de Dilma se vieron obligados a acordar con una parte de los partidos conservadores. Pero también sabemos que fueron Lula y Dilma quienes sacaron a 40 millones de personas de la extrema pobreza, proporcionaron avances sociales significativos y fueron un gran ejemplo para América latina. Estos representantes son el símbolo de la victoria contra el neoliberalismo. Es una contradicción inexorable para Brasil. Lula fue un caso inspirador para los brasileños. Yo, por ejemplo, soy de Cuiaba, de una pequeña ciudad de Brasil. La victoria de Lula, de un obrero metalúrgico pobre, fue un símbolo para el imaginario del país. Los habitantes de las pequeñas ciudades, como yo, por ejemplo, empezamos a pensar en la posibilidad de transformar la realidad imperante.


–¿Con qué límites se encuentra la aprobación de la ley de medios?


Pablo Capilé: –La ley de medios lleva un debate de cuatro o cinco años y aún no fue aprobada. Pero cobró mucha fuerza con las manifestaciones. Lo que fue aprobado fue el avance sobre Internet, otorgándole libertad y neutralidad. Muchos más movimientos entraron al debate por una nueva ley de medios, entonces creo que estamos más cerca de reformarla. Pero existe una presión muy grande de O Globo para que esto no suceda, ya que la ley apunta a la ruptura del monopolio y a la distribución más democrática de licencias de todo tipo (TV, prensa escrita, radio, etc.).


–¿Cómo están cubriendo ustedes la ocupación de las favelas por la policía?

Pablo Capilé: –Son ocupaciones equivocadas. Son intervenciones militares innecesarias. Este tipo de acciones no es bueno para las favelas y tampoco es necesario. Tenemos colaboradores que viven allí y contacto con muchos movimientos de la periferia de Río de Janeiro. La policía militar es un gran error de nuestro país. La policía mata, quita vidas, es una policía represora, en especial en Río de Janeiro. Entonces, aquellos que viven en las favelas tienen que lidiar cotidianamente con ellos. Actualmente existe un fuerte reclamo para la desmilitarización de la policía en Brasil.

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"Es perfectamente legítimo tener una ley de comunicación"

El jefe de Estado ecuatoriano ha logrado rebajar la pobreza en su lucha contra la desigualdad pero también ha sido acusado de autoritarismo por su política con los medios

 

Rafael Correa (Guayaquil, 1963), economista formado en EE UU, es presidente de Ecuador desde 2007 y fue elegido para un tercer mandato en 2013 tras décadas de inestabilidad política crónica. La lucha contra la desigualdad ha sido uno de los grandes logros de su gestión —en un país de 14,6 millones de habitantes, cerca del 28% vivía bajo el umbral de la pobreza en 2011 frente a un 37% en 2006, según datos del Banco Mundial— así como la bonanza económica, pero también ha sido acusado de autoritarismo, sobre todo por la Ley de Comunicación, que ha recibido críticas unánimes por parte de la prensa internacional y de organismos de defensa de la libertad de expresión.

 

En los últimos tiempos su gestión ha estado marcada por la concesión de asilo político a Julian Assange, el artífice de Wikileaks, en la Embajada de Ecuador en Londres o por la oferta a la comunidad internacional de no explotar un yacimiento petrolífero en el Amazonas, en el Parque Yasuní, a cambio de que Ecuador fuese indemnizado ya que, argumentaba, la lucha contra el cambio climático es global. El dinero nunca llegó. La entrevista se celebró el jueves en Madrid, durante la visita de Correa a España en la que ha sido nombrado honoris causa por la Universidad de Barcelona por su política contra la desigualdad.

 

Pregunta. ¿Proyectos como la Universidad Yachay, el valle tecnológico ecuatoriano, forman parte de su objetivo de lucha contra las raíces de la desigualdad?

R. El desarrollo es un proceso político. América Latina tiene los problemas que tiene por las élites que nos han dominado que, además, son las que poseen los medios de comunicación. El problema del desarrollo es que se requieren muchas cosas necesarias pero ninguna es suficiente por sí sola. Se necesita talento humano, ciencia, tecnología. Hemos avanzado mucho en lo social, hemos avanzado mucho en lo político, pero todavía uno de los principales problemas del país es la baja productividad de su economía, la concentración en pocas actividades económicas. Tenemos que hacer cosas mejores, cosas nuevas. A eso lo hemos llamado diversificar la matriz productiva y por eso son tan importantes la ciencia y la tecnología como generadores de riqueza. Estamos poniendo mucho énfasis en eso. Es un derecho, el derecho humano a la educación, pero también es un factor fundamental en la productividad.

 

P. ¿La lucha contra la desigualdad sigue siendo su principal prioridad como presidente?

R. La pobreza en América Latina es fruto de la inequidad. Con la producción actual del Ecuador, y una distribución igualitaria, se eliminaría la pobreza. Y esto también es cierto en toda América Latina y probablemente a nivel mundial. Por eso el imperativo moral de la humanidad en el siglo XXI es superar la pobreza, porque por primera vez en la historia no es fruto de escasez de recursos sino de sistemas excluyentes y la injusticia. Con esa prioridad y con sano orgullo, podemos decir que somos los campeones en América Latina en disminución de la inequidad.

 

P. ¿Y no hay peligro de crear una economía subvencionada?

R. ¿Quién dijo que la superación de la pobreza son subvenciones? Una de las cosas que siempre repite el diario EL PAÍS, y son las verdades a medias que son dobles mentiras, es que nosotros hemos mantenido el nivel de popularidad en base a bonos, transferencias monetarias. Eso no lo hemos creado nosotros porque en economía hay cosas muy fáciles de hacer y casi imposibles de deshacer. Es fácil poner un subsidio. ¡Sáquelo después! Provoca una crisis tremenda. Es fácil eliminar la moneda nacional y poner el dólar. ¡Vuelva a poner la moneda nacional! Es prácticamente imposible. Son programas que hemos heredado que yo jamás hubiese puesto en marcha. Porque las transferencias monetarias mitigan la pobreza pero no solucionan las causas estructurales de la pobreza. Los pobres no necesitan caridad, necesitan justicia. Y eso es lo que estamos haciendo: educación gratuita, salud gratuita de mucha mejor calidad, universidad gratuita. Esas son las medidas estructurales que van a superar la pobreza.

 

P. La ley de comunicación ha sido muy criticada por muchos otros medios internacionales y organismos de derechos humanos. ¿Está en peligro la libertad de expresión en Ecuador?

R. Como las leyes para supervisar la banca. También decían que eran un peligro para el poder financiero. Y mire que el eliminar las leyes de supervisión bancaria en 1994 nos llevó a la peor crisis financiera en 1999. La crisis que ustedes están viviendo es por la desregulación bancaria. Usted va a coincidir en que el poder mediático es un poder. Entonces todo poder necesita regulación social y eso se hace a través de leyes. ¿Dónde está el problema? ¿Por qué es un poder que se autolegitima diciendo que es libertad de prensa? La banca también se autolegitimaba diciendo que es libertad de mercado y mire dónde nos llevó. Es perfectamente legítimo tener una ley de comunicación, que no es ley de medios, que tiene cosas tan positivas como la profesionalización de los periodistas.

 

P. Pero criticar al poder es uno de los deberes de los periodistas y, si eso no se produce, tiene efectos muy negativos para toda la sociedad. En su país periodistas que han criticado al poder han tenido problemas.

R. Con todo cariño, eso no es cierto. La crítica no se sanciona ni por la ley ni por el Gobierno. Se sancionan las mentiras, la infamia, la calumnia, como en España. Se sancionó al diario El Universo que dijo que el 30 de septiembre de 2010, cuando casi me asesinan, yo había ordenado disparar contra pobre gente. Eso no es crítica, eso es una mentira. Y qué bueno que las leyes sancionen esa mentira. Uno de los problemas de América Latina es que se miente y conozco la diferencia entre la mayoría de la prensa europea y la prensa latina. Ustedes no entienden eso porque están acostumbrados al nivel ético de la prensa europea. El caso que tanto ha maltratado EL PAÍS, de Fernando Villavicencio con Cléver Jiménez. Yo no sé cuál es la información que ustedes tienen. Le dijeron al presidente genocida. Y eso es suficientemente grave. No sé si aquí le pueden decir genocida al rey Juan Carlos. Pero no es eso, es una demanda penal que pusieron con la firma de ellos, con oficio de abogados, a la fiscalía. Porque me han acusado de genocida, de criminal de lesa humanidad, que me había escapado el 30 de septiembre a una universidad cercana a preparar mi supuesto rescate, que todo era un show. Eso lo ponen por escrito. Nueve meses fue investigado el presidente de la República. Tuvimos que pedir hasta una certificación de la Cruz Roja Internacional que ese día no se habían cometido delitos de lesa humanidad. Y, como tenía que ser, eso fue declarado malicioso y temerario y de acuerdo a nuestra ley penal eso es un delito. Como aquí también. ¿En España no hay libertad de expresión porque ustedes también sancionan la acusación de denuncia falsa y simulación de delito? Ustedes tienen un artículo penal muy similar. EL PAÍS no contrasta su información, que es un deber fundamental profesional.

 

P. Si me permite, presidente, creo que sí la contrastamos y por eso le decía que no somos ni de lejos el único medio que ha criticado la Ley de Comunicación sino muchos otros medios internacionales y organismos internacionales.

R. Que me digan dónde está lo malo de la ley de comunicación. ¿Hay censura previa? Bueno, sí, hay censura previa por parte de los dueños de los medios de comunicación, por parte de los que financian la publicidad. Vea todas las estadísticas, todas las encuestas que se hacen. No se pueden quejar de la mala calidad del servicio telefónico porque les retiran la publicidad. Busque un periodista que haya sufrido censura previa por parte del Gobierno.

 

P. ¿Y el caso del caricaturista Xavier Bonilla, Bonil?

R. Aquí está la caricatura [el presidente muestra la viñeta]. Dígame si esto es humor.

 

P. El debate no está en que nos tenga que gustar la caricatura, sino en la preocupación porque se limite el derecho a la libertad de expresión.

R. Este señor tuvo toda la libertad para publicar esta mentira. Porque esto no es broma, esto es mentira con dibujitos. Se la leo a todos los presentes: "Policía y fiscalía allanan el domicilio de Fernando Villavicencio y se llevan documentación de denuncias de corrupción". Esta es la versión del acusado de haber hackeado las comunicaciones del presidente de la República, no es ninguna broma, es un proceso judicial en marcha, la versión del acusado. Hecha con dibujitos, pero no es ninguna broma. Eso lo pudo publicar él, porque eso sí que sería falta de libertad de expresión. Pero tiene que demostrarlo. No lo pudo demostrar y la Superintendencia de las comunicaciones, independiente del Gobierno de acuerdo con la nueva ley, le obligó a rectificar. Y qué bueno. Porque eso es uno de los mayores problemas de América Latina, las mentiras. No me puede demostrar que era una broma. No es lo que dijo la prensa. No se sancionó el humor, se sancionaron las mentiras. ¿Y cómo se sancionó? Obligando a rectificar la falsedad que publicó.

 

P. Cambiando de tema, en el caso Assange, ¿sigue abierta alguna línea de negociación con Reino Unido, ve usted alguna salida?

R. Quisiera dejar sentado que no hemos podido nombrar ningún artículo de la ley de comunicación que vaya en contra de la libertad prensa. El mayor peligro de la Ley de Comunicación es que otros países la quieran tener. En cualquier caso, sobre Assange, siempre están abiertas las puertas al diálogo con Reino Unido pero toda la responsabilidad para solucionar este caso está en Reino Unido y en Suecia y en Europa en general.

 

P. Un tema importante a lo largo de su visita a España ha sido la situación de la inmigración. ¿Usted cambió la ley de hipotecas en Ecuador e introdujo la dación en pago cuando descubrió los problemas que tenían los ecuatorianos en España?

R. Fue un papelón. Cuando yo denunciaba con todas mis fuerzas: ¿cómo puede ser que la garantía no extinga la deuda? Porque el concepto de garantía es garantía para el acreedor. Si no me pueden pagar, de buena fe recupero algo con la garantía. Pero también para el deudor: si no puedo pagar de buena fe, dándote el objeto por el cual me endeudé pierdo el objeto pero quedo libre de deudas. Eso se llama dación de pago. Yo denunciando que no existe en España, en el mundo anglosajón sí, y resulta que en Ecuador teníamos las mismas leyes. Las cambiamos de forma inmediata.

 

P. Ahora mismo, muchos ecuatorianos están volviendo a su país...

R. Gracias a Dios, sí.

 

P. Y muchos españoles están yendo a Ecuador.

R. Y siempre serán bienvenidos.

 

P. ¿Cómo ha marcado la inmigración y la emigración las relaciones entre los dos países?

R. Las relaciones con España están en un momento extraordinario y siempre les agradeceremos haber recibido a nuestros hermanos inmigrantes. Ellos son los héroes de nuestro tiempo. No salieron por su propia voluntad: fueron expulsados precisamente por esa liberalización bancaria que nos llevó a una crisis en el año 99. Tuvieron que emigrar millones, muchos a España. Y les agradecemos mucho haberles recibido. Ellos fueron los que nos mantuvieron porque con sus remesas sostuvieron la economía después de la crisis. En todo caso ahora es Ecuador el que atraviesa un gran momento económico. El flujo migratorio se ha revertido, estamos recibiendo miles de inmigrantes, pero también miles de europeos y todos son bienvenidos a esa tierra de oportunidades llamada Ecuador.

 

P. Después de los resultados de las elecciones locales de febrero, ¿se ha planteado usted volver a presentarse?

R. En principio yo no he cambiado mi opinión, pero sí nos molesta que nos traten de restringir desde el extranjero lo que podemos discutir o no. Ecuador es libre de discutir lo que quiera, la reelección indefinida, eliminar todas las reelecciones. Lo que estamos defendiendo es el derecho a discutir.

 

P. ¿En qué medida puede cambiar su proyecto político haber perdido la alcaldía de Quito?

R. El ganador de las elecciones del 23 de febrero fue nuestro movimiento, el problema es que perdimos algunas ciudades emblemáticas y eso lo utilizó la prensa para decir que hemos perdido. Pero somos los que más alcaldías tenemos, más prefecturas tenemos, más concejales tenemos y le llevamos como el doble de votos al que nos sigue. El verdadero problema es la alcaldía de Quito por lo emblemático que es, al ser capital, y por la estabilidad.

 

P. ¿Va a someter la explotación en el Yasuní a referéndum?

R. No la excluyo, pero en principio no está en mis planes. Se ha querido plantear como si fuese el todo o nada. Fue una propuesta que con toda buena fe, optimismo y bastante ingenuidad presentamos hace siete años. Se pensaban recolectar 3.600 millones y recaudamos creo que 12. Lo que más nos convenía financieramente era sacar ese petróleo pero queríamos buscar una alternativa para luchar contra el cambio climático. Y no lo logramos, al menos en el aspecto financiero. Por eso en 2013, y créame que ha sido la decisión más dura de mi Gobierno, tuve que anunciar el plan para explotar con los máximos cuidados medioambientales y sociales, social significa que la plata vaya para el desarrollo del mismo pueblo y comunidades, el petróleo en el Yasuní. El Yasuní tiene un millón de hectáreas y eso va a afectar a 200, a lo sumo 500. Y lo han planteado como un todo o nada y eso es una gran mentira. Incluso, el 80% está fuera del parque. De hecho, yo hubiese podido explotarlo, pero era para evitar las emisiones de carbono. No tuvo éxito esa iniciativa, necesitamos esos recursos para el desarrollo del país y es algo que se anunció si no funcionaba el plan A. Yo no excluyo la consulta, pero el tema se politizó y no voy a caer en esta trampa.

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La economía brasileña creció el 2,4% el año pasado. En febrero, de nuevo, se batió el récord en la generación de empleo en Brasil. Los salarios siguen subiendo por encima de la inflación. La inflación está controlada, por debajo del 6% anual.


Pero dos institutos —Ibope y Datafolha— publican encuestas más o menos iguales: el apoyo al gobierno habría caído entre un 6 y un 7%, según su interpretación, por "pesimismo económico". ¡En una de ellas se llega al espantoso resultado de que la política de generación de empleo tendría el rechazo del 54% de la población, cuando se está prácticamente con pleno empleo en Brasil!

 

Otros elementos permiten entender estas paradojas. En la primera encuesta –Ibope es un instituto contratado permanentemente por TV Globo que juró en 2010 que Lula no lograría elegir a su sucesor y José Serra sería el próximo presidente de Brasil– a la vez que se publica esa caída de apoyo al gobierno, se difunden los resultados de la encuesta para la elección presidencial y Dilma Rousseff sigue con el mismo resultado anterior –43%-, derrotando a los dos candidatos de la oposición –Aecio Neves y Eduardo Campos– que, sumados, llegan al 22%. Es decir, Dilma vencería en primera vuelta, con lo cual se deduce que el descontento que buscan evidenciar con su gobierno no favorece a ningún candidato opositor, con la gente prefiriendo un nuevo gobierno del PT.


Como parte de sus tradicionales manipulaciones, el instituto divulgó primero el resultado de la encuesta presidencial y, una semana después, aquella sobre el apoyo al gobierno, para dar la impresión de que la primera habría sido superada por el movimiento de pérdida de apoyo del gobierno, cuando son partes de la misma encuesta hecha los mismos días.


El otro instituto –Dadatolha– pertenece a uno de los periódicos opositores, una de cuyas directoras afirmó, en la campaña presidencial de 2010, que, dada la debilidad de la oposición, los medios asumían el rol de partido de la oposición. Y lo siguen haciendo.


Lo cierto es que, después de fracasar en el intento de desprestigiar al gobierno con otras campañas, el medio se concentra en el "terrorismo económico", buscando generar en sectores de la población el sentimiento de insatisfacción, de inseguridad económica. El país crecería menos de lo que podría, ello se debería no a la tendencia especulativa de los grandes capitales, sino a la falta de "garantías" por parte del gobierno debido a sus supuestas tendencias "estatizantes".


Es esa campaña la que, según los institutos de encuestas, justificaría la pérdida de apoyos de parte del gobierno, aunque los candidatos opositores se mantienen en los mismos niveles y Dilma ganaría igual en la primera vuelta. El gobierno paga un precio por no haber avanzado nada en el debate sobre la falta de democracia en la formación de la opinión pública, con unos media fuertemente monopolizados en manos de algunas pocas familias. Sigue aumentando las tasas de interés, como respuesta a las presiones de que habría riesgo inflacionario, especialmente en un año electoral, cuando lo que el país necesita son incentivos a las inversiones productivas y no a las especulativas.


Todo indica que Dilma Rousseff será reelegida este año, con grandes posibilidades de que lo haga en la primera vuelta. Cuenta con un voto clave de los sectores más pobres: más del 70% en el nordeste de Brasil, más del 55% entre los de menor poder adquisitivo. Cuenta con la fuerza movilizadora de Lula, cuenta con candidaturas impopulares en la oposición. Pero en el caso de que no supere el cerco mediático impuesto por los monopolios de la oposición, no podrá imponer los niveles de crecimiento económico que el país necesita para dar seguimiento al extraordinario proceso de democratización social inaugurado al comienzo de los gobiernos del PT, en 2003.

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Con un llamado a poner fin al espionaje masivo y arbitrario de las comunicaciones electrónicas, concluyó hoy aquí la cumbre NetMundial, cuyo documento final establece que la web debe continuar siendo un espacio autoregulado, donde gobiernos, empresas y usuarios tiene todos la misma voz.

Al término de los debates de dos días en esta ciudad brasileña, la cumbre exigió un manejo multilateral de Internet en un intento por reducir la hegemonía de facto de Estados Unidos sobre la red, y evitó dar a los gobiernos un mayor control sobre la red, como pretendían China y Rusia.
Las empresas de Internet temían que los gobiernos usaran la conferencia para presionar por mayor regulación e interferencia, lo que podría inhibir las inversiones y terminar afectando a los usuarios.


La gobernanza de Internet debe ser inclusiva, transparente y permitir la participación de múltiples actores y sectores interesados en un sistema multisectorial que incluya no sólo a los gobiernos, sino a empresarios, académicos, técnicos y representantes de la sociedad civil, indicó el texto, que condenó la vigilancia masiva y arbitraria en la red.


No obstante, hubo divergencias en cuanto a la propuesta brasileña de neutralidad de la red. No hubo consenso respecto de este concepto, indicó el ministro brasileño de Comunicaciones, Paulos Bernardo.


Éste y otros temas, como el peso de la participación de los gobiernos en la gestión multisectorial de Internet, volverán a las discusiones en septiembre, cuando se realice en Estambul la reunión del Foro Global de Internet.


En este contexto, el diario New York Times informó que un pirata informático convertido en informante de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) de Estados Unidos originó en 2012 cientos de ataques contra sitios de Internet de varios gobiernos extranjeros y luego transfirió los datos recuperados a la FBI.


La operación fue coordinada por Hector Xavier Monsegur, del grupo Anonymous, que estuvo involucrado en diciembre de 2010 en la intervención de sitios de tarjetas de crédito.


El hacker pudo haber sido condenado a 124 años de cárcel, pero por su cooperación en la investigación sobre Anonymous, su condena fue postergada.


La operación permitió obtener numerosas bases de datos y correos electrónicos de sitios de los gobiernos de Irán, Brasil, Turquía y Pakistán, entre otros. Documentos judiciales relacionados con el juicio de Monsegur no indican si la FBI ordenó los ataques, pero sugieren que el gobierno habría recurrido a hackers para obtener datos en el exterior", señaló el diario.


Otro miembro de Anonymous, Jeremy Hammond, condenado a diez años de prisión por ataques a la firma de inteligencia Stratfor, señaló que Monsegur le pidió vulnerar sitios de otros países y la lista de sus blancos de ataques comprendía más de 2 mil páginas web.
En otra información relacionada con espionaje con plataformas tecnológicas, la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, defendió la nota diplomática que su gobierno envió a la embajada de Estados Unidos por haber operado desde su país un Twitter cubano secreto con el fin de socavar el gobierno de la isla. El Ministerio de Comunicación señaló que espera una respuesta, y aseguró que su país no estaba enterado de ese tema.
ZunZuneo fue creado a instancias de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y su lanzamiento no se detuvo pese a advertencias de que ese plan podría poner en peligro las relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Cuba.

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Dilma cargó contra el monopolio en la red

La cumbre NetMundial sobre la gobernanza de Internet comenzó ayer en San Pablo con un fuerte llamado a la regulación global de la red, críticas al espionaje de Estados Unidos y a su papel como controlador de facto de la web. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó que ningún país debe monopolizar la gobernanza de la red, en una clara alusión a Washington. "Es importante la participación multilateral. La participación de los gobiernos debe ocurrir con igualdad entre sí, sin que un país tenga más peso que otros", sostuvo la mandataria ante representantes de más de 80 países, así como de la sociedad civil y de empresas de Internet. Rousseff, víctima directa del espionaje estadounidense, saludó también el reciente anuncio de Washington, que cederá a una entidad de carácter multisectorial el control de la Icann –Internet Corporation for Assigned Names and Numbers–, la corporación internacional encargada de administrar el sistema mundial de nombres de dominio de Internet, manejada hasta ahora por el Departamento de Comercio estadounidense y con base en California.


Por razones históricas, Estados Unidos alberga los principales organismos que administran las direcciones, dominios, normas y protocolos de la web, lo que irrita desde hace años a varios gobiernos. Impulsora de esta cumbre mundial tras las revelaciones del analista Edward Snowden sobre la vigilancia de Estados Unidos a ciudadanos, empresas y a gobernantes, la presidenta brasileña insistió en que "para que Internet sea más democrática, necesita más presencia de los países en desarrollo" en su regulación. Rousseff ya había repudiado el espionaje estadounidense en la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2013, cuando propuso un modelo multilateral de administración de Internet.


Al igual que otros países, como Alemania y México, Brasil, reaccionó con fuerza a las denuncias de que Washington espió a millones de brasileños, a la estatal Petrobras, así como a Rousseff y a sus asesores. A raíz de las revelaciones de Snowden, la presidenta incluso suspendió una visita de Estado a Washington programada para octubre pasado. Brasilia quiere convertirse en una voz líder en los cambios a la regulación de Internet como anfitriona de NetMundial, que culmina hoy, para debatir sobre el futuro de la red, que cumplió 25 años.


Un punto en el que Brasil hizo especial atención es el de la privacidad de los datos. "Debemos proteger la privacidad de los ciudadanos, las comunicaciones son inviolables. La ley establece reglas claras para retirar contenido, siempre garantizando la presencia de decisiones judiciales. El desarrollo de Internet no puede prescindir de un debate en el que participen los Estados", explicó Rousseff.


La reunión de San Pablo tiene lugar justo cuando el Congreso de Brasil acaba de aprobar el proyecto del marco civil de la web, considerado una suerte de constitución de la red. Con un fuerte apoyo de los internautas, el proyecto tiene entre sus principales pilares las garantías a la libertad de expresión y comunicación, así como la protección de la privacidad del usuario y de sus datos personales. "Quiero felicitar a los senadores que fueron capaces de aprobar esta ley en un tiempo record. La norma fue construida con la participación de toda la sociedad brasileña", expresó Rousseff durante su discurso en NetMundial.


"Internet sólo es posible en un escenario de defensa de los derechos humanos y de la privacidad. Propuse en la ONU un marco civil global para la gobernanza y el uso de Internet, y medidas para proteger los datos que se transmiten a través de ella", continuó la mandataria al explicar el proceso que llevó a la aprobación de un marco legal de regulación de la web en Brasil. Asimismo, contó que Brasil instó a los Estados que dejaran de recopilar datos personales e hicieran valer el derecho a la privacidad. "Los derechos que tienen las personas fuera de Internet también deben ser protegidos dentro de ella", agregó.
Para la mandataria, "el derecho a la privacidad y el de

recho a tratar los debates en forma democrática y abierta debe ser defendido". Por eso, aseveró, "no se trata de sustituir todos los foros que ya se ocupan de estos temas, sino de imprimir una nueva dinámica al debate. Todos queremos proteger a Internet como un espacio democrático de todos, como un bien común. Además de una herramienta de trabajo y el aporte al crecimiento económico, Internet tiene la posibilidad de reinventar la forma en que interactúan las personas".


De la cumbre participaron tanto funcionarios públicos como representantes de empresas privadas, que se mostraron de acuerdo con la propuesta de Rousseff. "Brasil ha presentado avances importantes en gobernanza de internet, por lo que puede convertirse en una voz fuerte de este proceso", dijo Virgilio Almeida, presidente de la cumbre NetMundial y alto funcionario del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación. En los dos días de cumbre, la prioridad "es obtener resultados concretos que muestren un avance en la discusión sobre la gobernanza de internet y, segundo, emitir un documento que sea aceptado por la mayoría de los participantes", agregó. El documento será una hoja de ruta, no vinculante, sobre el futuro de la red.


En la NetMundial se plantearon diferentes posiciones entre las víctimas del espionaje estadounidense, los Estados que controlan el acceso y contenido a la red, como China, los actores privados celosos de su libertad, como Google, o el grupo WikiLeaks. "El mayor desafío de esta cumbre es el diseño de una gobernanza global, multisectorial, que preserve la libertad y una Internet abierta, que cuente con una protección trasnacional para los derechos de los usuarios", sostuvo Vint Cerf, vicepresidente de Google y uno de los fundadores de Internet. Las revelaciones de Snowden precipitaron la búsqueda de un cambio de paradigma en el control de Internet. "Esto puede ser histórico. ¿Estamos acá para hacer un cambio y atender al llamado de la presidenta Rousseff en Nueva York o estamos aquí para perder el tiempo?", planteó Neelie Kroes, comisaria de la Unión Europea para la Agenda Digital.

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Tenemos Marco Civil, pero la lucha por la libertad en la red continúa

La aprobación del Marco Civil de Internet (MCI) por el Senado, este martes (22 / 04), fue una victoria conquistada por la lucha y la movilización de muchas organizaciones sociales y activistas digitales. Miles de personas se unieron al movimiento para garantizar que Internet siga siendo un entorno democrático.

 

Su aprobación es el mayor ejemplo de que, con la movilización es posible obtener conquistas, incluso si el adversario es un sector con mucho poder político y económico, como los empresarios de las telecomunicaciones.

 

Esto demuestra que Brasil puede y debe mejorar sus instrumentos de construcción colectiva y cooperativa en materia de políticas públicas. El Marco Civil es un referente internacional por su contenido avanzado en la defensa de los derechos de los usuarios y en garantizar la libertad en Internet, pero también por la forma cómo fue elaborado: primero, a través de una plataforma digital con la participación de miles de personas, a continuación, con un amplio debate público a través de audiencias presenciales, agregándose a ello, la participación vía Internet en el portal de la Cámara de Diputados.

 

El texto aprobado por los senadores es muy diferente del que llegó inicialmente a la Cámara de Diputados. La redacción final fue el resultado de un largo proceso de negociación política para construir una mayoría parlamentaria que permita su aprobación. En unos puntos se lo mejoró, en otros no tanto y algunos no debieron ser incluidos en el texto, como el 15, que viola la privacidad del usuario.

 

La neutralidad y lucha internacional

 

Hay muchos aspectos abordados en el MCI. Lo más importante para continuemos con más fuerza y aliento la lucha para asegurar que Internet sea un espacio de arquitectura democrática, descentralizada, permitiendo la innovación tecnológica y la libre distribución de contenidos informativos, culturales y educativos, es la garantía de la neutralidad de la red.

 

Este fue siempre el nudo principal de la polémica del Marco Civil. La negociación de prácticamente todas las demás disposiciones de la Ley tenía como base el artículo 9. Otra lección: no siempre se puede aprobar la agenda máxima, en el camino de la victoria a veces hay que hacer concesiones. Vale la pena decir que éstas no fueron hechas por el movimiento social, que sin dejar de puntualizar sus críticas y desacuerdos, siempre mantuvo su apoyo al Marco Civil.

 

La unidad en torno al Marco Civil, construida pacientemente, fue posible a partir de la comprensión de que la neutralidad de la red es una batalla internacional, que pone en campos opuestos al interés público y al interés privado. Países y corporaciones que se manifiestan contra el principio de neutralidad de la red están bastante interesados legalizar los instrumentos de control de los flujos de datos, sea para tener un beneficio económico de este control, con la creación de nuevos modelos de negocios, sea para imponer un filtro político al contenido que transita por la WWW.

 

Por lo tanto, el haber aprobado el Marco Civil de Internet con neutralidad en la red es un logro internacional. Ganamos una batalla, pero todavía hay una guerra por delante.

 

Gobernanza de Internet: naciones y corporaciones

 

La próxima batalla comienza de inmediato y se desarrolla en los debates que se producirán durante la NetMundial, Encuentro Multisectorial Global sobre el futuro de la Gobernanza de Internet organizado por el Comité Gestor de Internet en Brasil (CGI.br) y la 1Net, foro que reúne a distintas entidades internacionales involucradas con la gobernanza de Internet.

 

El debate sobre la gobernanza de Internet se puso caliente después de las denuncias de prácticas de espionaje hechas públicas por Edward Snowden. El papel de los estados y las corporaciones y el peso de cada sector en un modelo multisectorial de la gobernanza de Internet es un tema central, inclusive para garantizar de hecho que los intereses públicos ocupen el primer lugar en cualquier agenda que involucre a Internet. De lo contrario, las empresas - ya sean de infraestructura, aplicaciones, servicios o producción de contenidos - que mueven miles de millones de dólares y que tienen afán de ampliar aún más sus ingresos, podrán imponer sus modelos de negocios a la agenda pública.

 

El discurso de la presidenta Dilma Rousseff en la Asamblea de las Naciones Unidas en septiembre de 2013 colocó a Brasil en una posición de liderazgo para contribuir a la construcción de un modelo de gobernanza guiado por la defensa de los derechos humanos, la soberanía de las naciones y la libertad de expresión.

 

Como principios y directrices que se persiguen, la presidente destacó:

 

1 - El de la libertad de expresión, la privacidad individual y el respeto a los derechos humanos.

2 - El de la gobernanza democrática, multilateral y abierta, ejercida con transparencia, estimulando la creación colectiva y la participación de la sociedad, de los gobiernos y del sector privado.

3 – El de la universalidad que garantiza el desarrollo social y humano y la construcción de sociedades inclusivas y no discriminatorias.

4 – El de la diversidad cultural, sin imposición de creencias, costumbres y valores.

5 – El de la neutralidad de la red, respetando sólo criterios técnicos y éticos, y volviendo inaceptables las restricciones por motivos políticos, comerciales, religiosos o de cualquier otra índole.

Si estos principios se reflejan en el documento que será aprobado en la Net Mundial, Brasil habrá sido el escenario de dos victorias de dimensiones históricas para garantizar la libertad de la red.

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Miércoles, 23 Abril 2014 06:22

Comunicación alternativa

Comunicación alternativa

En general, hay una idea vaga respecto de lo que se denomina comunicación alternativa. Se la suele asociar con medios pequeños y pobres, que tienen un sentido social y con poco poder económico respecto de los grandes medios. A la comunicación alternativa se la nombra también de maneras diferentes: comunicación para el desarrollo, popular, comunitaria, para el cambio social, entre otros. No quiere decir que estén metidos en la misma bolsa, pero tienen en común principios en los que el lucro y mantenerse en el mercado de la información no son los esenciales. La comunicación alternativa (por tomar una de sus denominaciones) tiene como propósito principal contemplar la comunicación como un derecho, un espacio y camino de transformación social.


Para aterrizar la idea, vayamos a ejemplos. Las radios siempre han llevado la bandera en este campo. Radio Paj Sachama, emisora del Movimiento Campesino de Santiago del Estero, funciona con paneles solares y fue creada con la intención de tener una agenda propia, incluyendo temas como la defensa del territorio. Otra experiencia, esta vez en Buenos Aires, combina la comunicación con la salud mental. Se trata de La Colifata, creada por la asociación civil que tiene su mismo nombre. Ahí hay programas en los cuales los pacientes narran lo que sienten y piensan del mundo, desde su perspectiva. Tenemos así un grupo de radios que se relacionan de manera diferente con la comunidad y que además de desarrollar un proyecto de comunicación, cumplen una función social. ¿De dónde viene todo esto?


La comunicación alternativa nació en el año 1948 en latitudes colombianas, mucho antes de que fuera bautizada así por los teóricos. Se fue forjando con radios, como Sutatenza, que buscaban hacer partícipes a los campesinos colombianos, no sólo para informarlos, sino también para comunicar sus necesidades y opiniones, para enseñarles a leer y escribir, y construir con ellos soluciones a sus problemas. En la misma trayectoria se ubica el trabajo de la red de radios mineras en Bolivia (conformada por 33 emisoras), claves en la búsqueda de una revolución nacionalista radical, encaminada a instaurar el voto universal, promover la reforma agraria y la nacionalización de la minería. En la revisión histórica habría que incluir también el aporte de la cooperación internacional que financió muchos proyectos en comunicación, que si bien estaban planteados para "ayudar" al "desarrollo" de los países del "tercer mundo", permitió visibilizar la comunicación como una herramienta facilitadora de crecimiento social.


Años después vino la crisis económica de los '70, acelerada por la escasez del petróleo. La reflexión dio origen a la "teoría de la dependencia" y se comenzó a hablar también de "dominación cultural" ejercida a través de los medios de comunicación. Distintos teóricos empezaron a formular ideas que manifestaban el deseo de una comunicación más equitativa. ¿Qué pasó entonces? Aunque las razones son numerosas, Luis Ramiro Beltrán, teórico latinoamericano de la comunicación, señala que la fuerte oposición del sector privado y las maniobras de los políticos afectados en sus intereses hicieron que a esta idea se le fuera deteniendo el pulso. Así fue como treinta recomendaciones de la Unesco para una comunicación más democrática, el llamado Informe McBride y las propuestas de los Países No Alineados se quedaron en el papel.


La búsqueda por una comunicación que sume a la transformación de nuestras realidades lleva más de cuarenta años y no han bastado los acuerdos teóricos para materializarla en proyectos palpables en la vida real. Por eso, aunque son importantes los adelantos en legislación que buscan la desconcentración de los medios, como sucede hoy en la Argentina, en la mayoría de los países latinoamericanos el capital extranjero sigue controlando gran parte del sistema mediático. Tendríamos que recordar que no se puede confiar un derecho que es de todos sólo a acuerdos escritos. Democratizar la comunicación supone discutir sobre la propiedad de los grandes medios, pero sin perder de vista también que la comunicación, en sus distintas manifestaciones, es ante todo un espacio donde las personas crecen como sujetos sociales. De eso se preocupa la comunicación alternativa.


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Rousseff gana la Copa de Internet con la primera Constitución de la Red

En el año del Mundial, Brasil se ha convertido en la anfitriona de la Copa del Mundo de Internet con una clara ventaja en el marcador, después de que el Senado aprobase este martes la ley de Marco Civil, la primera Constitución de la web que establece principios, garantías, derechos y deberes para usuarios y proveedores. La señal verde de la Cámara Alta se produjo 24 horas antes de #NETmundial (la cumbre internacional sobre la gobernanza de la Red) que se celebrará hasta el jueves en São Paulo y en el que, además de la presidenta Rousseff, se espera la presencia, entre otros, de Tim Berners Lee, el inventor de la World Wide Web de cuya creación se cumplen 25 años. El objetivo, arrebatar a Estados Unidos la supremacía virtual. "Estamos aquí gracias a Edward Snowden", decían ayer participantes en el encuentro en las redes sociales.


Para entrar en vigor, la ley ya sólo está pendiente de la sanción de Rousseff, cuyo esperado discurso inaugurará la cumbre. El Marco Civil establece, entre otras cuestiones, que las compañías no podrán limitar el acceso a los usuarios a determinados contenidos o cobrar precios diferentes por cada servicio prestado (la neutralidad de la Red), la inviolabilidad de las comunicaciones y que los proveedores de Internet deberán almacenar los registros de conexión por seis meses y ponerlos a disposición de las autoridades previa orden judicial. El proyecto final, que se aprobó sin modificaciones con respecto al texto avalado hace un mes en la Cámara de Diputados, no convence a todos en Brasil y algunos especialistas alertan de ciertos desvíos con respecto al texto original.


Entre los puntos polémicos estarían la neutralidad de la Red, el almacenamiento de datos y el posible castigo a los usuarios– y no a los proveedores- por contenidos vinculados. Sergio Amadeu, sociólogo y representante de la sociedad civil en el Comité que ayudó a crear el Marco Civil aseguró este martes que Rousseff necesita vetar el artículo 15 porque, según él, representa una amenaza a la libertad ya que obliga a las empresas a guardar los datos de los usuarios durante seis meses con fines investigativos. Otra voz en contra es la de Pedro Eckman, coordinador de Intervozes, Coletivo Brasil de Comunicaçao Social. "Esa medida debilita la protección de la privacidad, conculcando la presunción de inocencia al obligar a almacenar de forma obligatoria las actividades de los internautas de forma indiscriminada y masiva".


Gol de Dilma


Este gol de Dilma iría dirigido a la portería geopolítica del gobierno mundial de la web, tras el escándalo de las revelaciones de Edward Snowden y el espionaje de la NSA estadounidense (Agencia Nacional de Seguridad) a amigos y aliados de la Casa Blanca, entre ellos la propia Rousseff y la canciller alemana Ángela Merkel. Berlín y Brasilia, además de la Unión Europea y la Asamblea General de la ONU, quieren establecer unas reglas que impidan el control que Washington ejerce en la Red, algo difícil de conseguir según los especialistas. "Brasil está en la vanguardia de Internet. La nueva ley muestra que estos asuntos preocupan en el país desde hace seis años", dice Camille François, investigadora de la Universidad de Harvard (EE UU) que ha trabajado, entre otros, para Google y la Agencia estadounidense de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA) y que participará en la cumbre paulista. "Es una discusión que ha reunido a muchos expertos y creo que el mundo tiene mucho que aprender".


Ya el presidente estadounidense, Barack Obama, y el Departamento de Comercio de EE UU anunciaron el 15 de marzo su disposición a renunciar a la prerrogativa que ejercen sobre la atribución de los dominios en Internet a través del ICANN (la Corporación de Internet para la asignación de Nombres y Números) una organización sin ánimo de lucro con sede en California, para dejar paso en unos 18 meses a un sistema de gestión global, aunque anunciaron que no pretendían dejarlo en manos de otro grupo de países.


Tumulto en el Senado brasileño

 

Mientras la competición se escenificará en la reunión de São Paulo, la urgencia para aprobar el Marco Civil para hacerlo coincidir con la cumbre hizo del Senado brasileño un campo de batalla.


El precandidato del Partido Socialista Democrático de Brasil (PSDB) a la presidencia de la República, Aécio Neves, y Lindbergh Farias (del Partido de los Trabajadores, PT, en el Gobierno), protagonizaron una intensa discusión, después de que el petista acusara a Neves de alejarse de la sociedad por mostrarse contrario a la aceleración en la aprobación del proyecto, que se debatía desde hace tres años entre el Gobierno y sus aliados.


En vista del acaloramiento, varios senadores tuvieron que contener a Mário Couto (PSDB) que amenazaba a Neves con el dedo en ristre. La oposición alegó que la Cámara Alta estaba siendo "atropellada" para aprobar una ley que serviría de trofeo a Rousseff en el evento #NETmundial durante el que se debatirán más de 200 propuestas, entre paneles y mesas de discusión, de 85 países.


También se espera la presencia en la capital paulista de decenas de activistas, también de otras naciones, como #Our Net Mundial que no se sienten representados por la organización del foro y que, movilizados a través de las redes, que piden una legislación libre de censura y software al alcance de todos.

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