Bolivia abre a la exploración petrolera áreas protegidas

La necesidad de descubrir nuevas reservas ha llevado al Gobierno de Bolivia a autorizar la exploración petrolera en zonas protegidas por razones ambientales, una medida que ha generado el rechazo de las asociaciones ecologistas e indígenas. El Ejecutivo de Evo Morales ha respondido con dureza y asegura que incluso expulsará del país a las organizaciones no gubernamentales que se opongan al desarrollo de la industria. El Gobierno pretende que las empresas puedan actuar pagando a las comunidades un 1% de su inversión.


El Gobierno de Evo Morales ha aprobado recientemente un decreto que autoriza la exploración petrolera en todas las áreas que Bolivia protege por razones ambientales. La medida ha generado el respaldo del sector petrolero y la crítica de varias organizaciones ambientalistas. Morales replicó a estas últimas con un discurso durísimo, pronunciado al pie de un pozo recién inaugurado, en el que amenazó con expulsar del país a las organizaciones no gubernamentales que se opongan a la expansión de la industria de los hidrocarburos, el motor de la economía nacional, y afirmó que los bolivianos no se convertirán, como estas organismos quieren, en los "guardabosques" de los países desarrollados. Morales aseguró también que "las reservas forestales han sido creadas desde el imperio norteamericano", el cual quiere territorios "intocables, intangibles" en el tercer mundo para compensar sus propios crímenes contra el ambiente. En contraposición, afirmó, "tenemos la obligación de explorar cuanto tenemos".


Las ONG han sido amenazadas por cuestionar que el Gobierno boliviano, al mismo tiempo que pretende liderar la lucha mundial contra el calentamiento global mediante la generalización de un modelo de desarrollo de bases indígenas que respete los "derechos de la Madre Tierra", tome medidas como la que acaba de aprobar, y que no es la primera que estos grupos califican como "extractivista". "Con esta autorización, el Gobierno ha cruzado una línea roja", dice la ambientalista Cecilia Requena, "porque la misma no afecta a un área o un proyecto en particular, sino a todos los parques y territorios indígenas, en cualquier momento del futuro".


Al movimiento ecologista también le preocupa que se pretenda eliminar la obligación que ahora tienen las empresas petroleras de convencer a los indígenas que habitan en áreas reservadas de la necesidad y de la inocuidad de sus proyectos, mediante un procedimiento que se denomina "consulta previa", y se lo sustituya por un pago del 1% de la inversión que hagan con destino al área protegida. "Seguramente habrá conflictos entre las petroleras y los indígenas", anticipa Requena, "y el Gobierno quiere evitarlos amenazando a las ONG con la expulsión". Los expertos en hidrocarburos argumentan que existen nuevas tecnologías que permiten la explotación en sitios naturales delicados sin causar serios daños .


La decisión de Evo Morales, que ya había sido anunciada antes pero quedó postergada hasta después de las elecciones, se origina en la urgencia que tiene el país de descubrir nuevas reservas de gas, dado que las que actualmente posee se agotarán en 10 años. La falta de exploración petrolera en la última década se ha debido, según fuentes de la industria, al oneroso sistema de impuestos, así como a las dificultades que presenta la normativa del país, entre ellas la prohibición, que ahora quedó suspendida, de trabajar en las áreas protegidas.

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La encíclica ecologista del papa Francisco

En medio de polémicas y tensiones, el papa Francisco hace pública su encíclica Alabado seas, sobre el cuidado de la casa común, en la que advierte los gravísimos problemas del medio ambiente y hace responsable al sistema económico mundial de llevar a la humanidad al borde del colapso, por carecer de sustento ético. La voracidad del capitalismo de mercado y del dios dinero están llevando a la humanidad también a la contaminación del alma del ser humano y la corrosión de su espíritu.
Bergoglio se arropa en el pensamiento de sus predecesores y de manera audaz recupera la crítica de Ratzinger a la cultura del relativismo, aplicada por Francisco al sistema económico y al deterioro del medio ambiente. Para Bergoglio la cultura del relativismo es la misma enfermedad que impulsa a una persona a tomar ventaja de la otra y tratarla como un mero objeto.


Por otra parte, el papa Francisco en este importante texto cuestiona a aquellos que argumentan que el derecho a la propiedad privada es un principio absoluto e intocable, haciendo hincapié en la función social de cualquier forma de propiedad. Dice el Papa: La tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier forma de propiedad privada.


La encíclica, que lleva el título Alabado seas, tiene seis capítulos y dos oraciones finales. El lenguaje del Papa es sencillo, directo, sin excesivos tecnicismos teológicos ni doctrinales. Su tono es crítico sin ser catastrofista.


Tiene un primer capítulo demoledor titulado Lo que está pasando en nuestra casa. El severo análisis del Papa aborda la interconexión entre contaminación y cambio climático, la mala gestión del agua, la pérdida de la biodiversidad, la gran desigualdad entre regiones ricas y pobres; la debilidad de políticas insuficientes ante la catástrofe ecológica. Como era de esperarse, sus poderosos detractores lo critican –desde Jeb Bush hasta la extrema derecha italiana y sectores de la curia– porque no sólo diagnostica los problemas, sino que señala a los culpables.


Francisco pretende abrir un debate; se dirige no sólo a los creyentes, sino a todos los que pueden colaborar en invertir la tendencia de la degradación del planeta. Esta encíclica está dirigida a todos los que puedan recibir su mensaje y crecer en la responsabilidad hacia la casa común que Dios nos ha confiado. Hay un intento explícito del Papa de que el texto sea acogido y discutido por otras grandes corrientes religiosas que viven la amenaza ecológica.


La versión italiana de la encíclica fue filtrada y publicada en el sitio web del semanario L'Espresso tres días antes de la fecha proyectada. Podríamos decir que Francisco ya tuvo también su Vatileaks.


Según expertos vaticanistas la filtración es una estrategia de los círculos conservadores con un doble propósito: a) debilitar el mensaje e impacto de la encíclica, porque en algunos pasajes es muy crítico a los países poderosos y b) golpear y bloquear la imagen del Papa en el contexto de la resistencia a su obra de renovación de la Iglesia.


La filtración ha provocado, por ejemplo, que Jeb Bush, precandidato a la presidencia de Estados Unidos, representante de los rancios intereses de compañías petroleras, arremeta contra el Papa por denunciar en su encíclica el cambio climático: No me dejaré dictar en la política económica por mis obispos, mis cardenales o mi Papa. Incluso llega a insinuar la arrogancia de Francisco, al decir: Es una arrogancia sostener que con relación a los cambios climáticos exista una ciencia exacta. Esperando leer el texto completo, Jeb Bush afirmó en New Hampshire que la religión debería ocuparse de hacer mejores a las personas y menos de cuestiones que tienen que ver con aspectos políticos.


En la encíclica el Papa encara lo que llama los depredadores del planeta. En el capítulo Desarrollo y progreso, Francisco provoca: no es suficiente conciliar el cuidado de la naturaleza con los ingresos financieros, o la preservación del medio ambiente con el progreso. El término ambiental es sólo un pequeño retraso en el desastre. Se trata simplemente de redefinir el progreso.


En Economía cuestiona los fundamentos de la economía mundial como responsables no sólo de los daños ecológicos irreversibles, sino de la lacerante desigualdad entre los países y los criterios obsoletos que se siguen para gobernar el mundo. Francisco es enfático: la producción no siempre es racional, a menudo está vinculada a variables económicas que dan al producto un valor que no se corresponde con el real. Esto provoca a menudo la sobreproducción de ciertos bienes, con un impacto ambiental, al mismo tiempo perjudica a muchas economías.


En Deuda externa, el Papa señala que "la deuda externa de los países pobres se ha convertido en una herramienta de control, pero no es lo mismo que ocurre con la deuda ecológica... es necesario que los países desarrollados contribuyan a la solución de este límite tan importante para el consumo de energía no renovable de la deuda, y traer recursos a los países más necesitados para promover políticas y programas de desarrollo sostenible".


La tecnología. El Papa dice que no se puede ignorar que "la energía nuclear, la biotecnología, la tecnología de la información, el conocimiento de nuestro propio ADN y otras capacidades que hemos adquirido nos ofrecen un enorme poder... ¿En manos de quién está y qué puede lograr tanto poder? Es terriblemente arriesgado que resida en una pequeña parte de la humanidad".


El cambio climático. Bergoglio alarmado advierte: Si la tendencia actual continúa, este siglo podría presenciar un cambio climático sin precedente y la destrucción de los ecosistemas, con graves consecuencias para todos. El Papa no ocultó el hecho de que "muchos de los que tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse principalmente en los problemas superficiales y en ocultar los síntomas, tratando de minimizar los efectos negativos del cambio climático. Pero muchas señales indican que estos efectos pueden ser peores si seguimos con los actuales patrones de producción y consumo.
Francisco habla de una nueva relación con la Tierra. La tierra y su cultivo como expresiones de espiritualidad. No es casualidad que la encíclica inicie con el Cántico de las criaturas, de San Francisco de Asís, considerado el primer texto ecológico de la historia, escrito antes de la muerte este defensor de la naturaleza, en 1226.

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Mapa publicado por la NASA muestra que la Tierra se está quedando sin agua

Un mapa de la NASA muestra cómo el planeta se está quedando sin agua. Los acuíferos subterráneos más grandes del mundo, que son fuente de agua dulce para cientos de millones de personas, se están agotando a un ritmo alarmante, según nuevos datos proporcionados por satélites de esta agencia.


Se estima que 21 de los 37 acuíferos subterráneos más grandes del mundo, que se ubican en regiones que van desde la India y China hasta EE.UU. y Francia, han pasado sus puntos de inflexión de sostenibilidad, informa 'The Washington Post'. Según científicos de la NASA, esto significa que fue extraída más agua de la fue repuesta durante el período de estudio que duró una década, desde 2003 hasta 2013.


Los datos de satélites de la NASA conformaron la primera evaluación detallada para demostrar que los principales acuíferos realmente están dando batalla para mantener el ritmo de las demandas de la agricultura, las poblaciones en crecimiento, y de industrias como la minería. "La situación es bastante crítica", afirma Jay Famiglietti, científico de la NASA. Según él, los problemas con el agua subterránea se ven agravados por el calentamiento global.


Los acuíferos subterráneos suministran el 35% del agua utilizada por los seres humanos en todo el mundo. Los más problemáticos se encuentran en regiones pobres y densamente pobladas, como en el noroeste de la India, Pakistán y el norte de África.


El acuífero del mundo que presenta más dificultades —que está sufriendo un agotamiento rápido con poco o ningún signo de reabastecimiento— es el Acuífero Árabe, una fuente de agua utilizada por más de 60 millones de personas. Le siguen la cuenca del Indo en la India y Pakistán, y la cuenca del Murzuk-Djado en Libia y Níger.


Tomado de RT: http://actualidad.rt.com/actualidad/177824-mapa-nasa-falta-agua-mundo

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Cancelados en el mundo, megaproyectos de gas y petróleo por 200 mil millones de dls.

Proyectos petroleros en aguas profundas y las complejas instalaciones de gas, valuados en casi 200 mil millones de dólares, han sido cancelados o suspendidos a escala mundial en los últimos meses por la fuerte caída en los precios del crudo el año pasado, dijo el martes la consultora Ernst & Young.


Más recortes y retrasos en los proyectos son probables en momentos en que la industria se prepara para un extenso periodo de bajos precios del crudo como resultado de un exceso de suministros.


La mentalidad en la industria en este momento es que es improbable que los precios repunten a corto plazo, dijo Andy Brogan, líder de transacciones de petróleo y gas de Ernst & Young, durante una presentación.


Existe la expectativa de que la volatilidad estará por un periodo razonable y las compañías necesitan lidiar con eso, agregó.
Los retrasos en proyectos de miles de millones de dólares que pueden necesitan hasta 10 años para desarrollarse, y que se requerían para impulsar la creciente demanda global de energía, podrían crear escasez en el futuro.


Las compañías internacionales han respondido rápido a la reducción de casi 50 por ciento en los precios del crudo desde junio de 2014, recortando el gasto de capital en decenas de miles de millones de dólares a fin de impulsar sus hojas de balance y mantener el pago de dividendos a los inversores.


Un total de 200 mil millones de dólares en proyectos de petróleo y gas han sido aplazados o cancelados, dijo Brogan.
Las revisiones de carteras están sucediendo con más frecuencia y probablemente con mayor severidad, apuntó Brogan en un congreso de compañías petroleras.


Los principales 24 megaproyectos que han sido suspendidos o descartados se encuentran repartidos por todo el mundo, según la consultora.


Afectan a México, África, Asia...


En el caso del petróleo, muchos proyectos son complejos yacimientos en aguas profundas en el Golfo de México, el Mar del Norte, África Occidental y el sudeste de Asia con presupuestos hasta de 20 mil millones de dólares.


Entre los más costosos están las instalaciones de gas natural licuado (GNL), como el proyecto Arrow en Australia, operado por Royal Dutch Shell y PetroChina, y el proyecto Prince Rupert que opera BG Group en Canadá.


Aunque a menudo son igual de costosos, la mayoría de los megaproyectos de petróleo se benefician de la ventaja de que pueden devolver valor en los tres a cuatro años de su primera inversión, en comparación con hasta 12 años para los proyectos de GNL, dijo Brogan.

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La economía no es circular sino entrópica

Un eslogan político que se oye en China y también en la Unión Europea es que la economía debería ser circular. Los activistas que luchan contra la avalancha y el desperdicio de la basura doméstica, a veces usan el eslogan residuo cero, zero waste, que se parece un poco a ese eslogan oficial. Es decir, hay que disminuir los residuos y hay que reciclar los que se producen. ¿Quién podría estar en contra?


¿Cómo funcionaría una economía circular? Por ejemplo, entra aluminio en la economía procedente de la minería de bauxita, el proceso consume mucha electricidad y deja un barro rojo tóxico. Ya no más: vamos a reciclar todo el aluminio que producimos y usamos, reciclar todas las latas y todos los marcos de ventana, además los vamos a hacer más finitos e igual de resistentes. Se acabó la minería de bauxita. Se gasta además –suponemos– menos energía para reciclar que para producir el aluminio. ¡Qué bien!


Como ha escrito Jesús Ramos Martín, bajo la ilusión de la economía circular, parecería que el crecimiento puede continuar de manera ilimitada, pues reciclaremos los residuos y los convertiremos en nuevos recursos. Por si fuera poco, si cada vez somos más eficientes en el uso de recursos, vamos a necesitar menos cantidad de los mismos. Pero ahí aparece una paradoja (la Paradoja de Jevons): la mayor eficiencia abarata el costo, y por tanto puede llevar a un mayor uso.


Además, veamos algunas cifras sobre el uso mundial de materiales y la falsa ilusión de una economía circular. ¿Cómo funciona realmente la economía mundial? Un artículo reciente de Willi Haas y sus colegas vieneses en el Journal of Industrial Ecology da algunas cifras. Recuerden que la población mundial es de algo más de 7 mil millones. Todas las cifras que siguen están también en miles de millones de toneladas (o lo que es lo mismo, gigatoneladas, GT), de manera que vemos que el uso de materiales por persona y año es de alrededor de ocho toneladas en promedio –pero en la India es solamente cuatro, y en Estados Unidos más de 20. Ese uso de materiales por año se divide en las siguientes categorías:


Doce GT de combustibles fósiles (petróleo, gas, carbón) que en su casi totalidad van para ser quemados en la producción de electricidad o consumo doméstico, o en el transporte, es decir se usan como fuentes de energía. Son como fotosíntesis embotellada hace millones de años, la descorchamos y allá se va. No se puede quemar dos veces. El calor se disipa, por la segunda ley de la termodinámica o ley de la entropía.


Diecinueve GT de biomasa, para muchos usos distintos, la alimentación del ganado o directamente la alimentación humana (un kilogramo al día, más o menos), la producción de pasta de papel (eventualmente, una parte del papel es reciclado), la producción de madera para construcción, y la mayor parte de madera para quemar. Gracias a la fotosíntesis, esa biomasa se produce cada año otra vez, gracias a la energía solar y al agua, pero no se recicla más que en una pequeña parte. Además, los nutrientes (fósforo, potasio, nitrógeno) no regresan a los campos, en general. Mientras en algunos lugares faltan, en otros son producidos en exceso, llevan a la eutrofización de los cursos de agua por el exceso de nutrientes, o contaminan la napa freática con nitritos.


Veintidós GT de materiales de construcción, arenas y gravas para cementos. Esa extracción suele dañar el ambiente, pero además esos materiales apenas se reciclan. Aumenta el stock acumulado en los edificios, autopistas. Se puede discutir si se podría reciclar en mayor parte, y tal vez una economía sin crecimiento podría usar únicamente viejos materiales de construcción reciclados para reponer infraestructuras y rehabilitar viviendas. Estamos muy lejos de esta situación, no sólo porque la economía mundial todavía crece sino porque resulta seguramente más caro el reciclaje que la nueva extracción.
Por último, el cuarto sumando, a nivel mundial, es 4.5 GT de materiales metalíferos (de lo cuales la mayor parte se convierte en escorias y relaves), ingresando en la economía en promedio menos de una GT de metales ya concentrados y refinados. Algunos son de más fácil reciclaje que otros.


En conjunto, lo que se recicla actualmente en el mundo no es más de 6 por ciento de los materiales extraídos. Estamos lejísimos de una economía circular. Una economía que funcionara exclusivamente con energías renovables también sería entrópica, sin duda, pero dependería del flujo continuo de energía solar. Tal vez consiguiera reciclar todos los materiales, llevando a cero la extracción nueva. Estamos muy lejos de esta situación.
*ICTA-Universitat Autònoma de Barcelona

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Sábado, 13 Junio 2015 06:47

Emisiones netas cero: ni netas ni cero

Emisiones netas cero: ni netas ni cero

Mientras avanza el caos climático en el planeta y las previsiones de los científicos son cada vez más oscuras, desde los centros de poder de la civilización petrolera se teje una trampa que necesitamos conocer, entender y desarmar. Se llama emisiones netas cero y su exponente más reciente es un documento del Banco Mundial, que básicamente nos receta que las empresas pueden aumentar sus emisiones de gases de efecto invernadero si al mismo tiempo les pagamos para que las secuestren, con mecanismos de mercado y riesgosas tecnologías.


Es una trampa para confundirnos: no se trata de bajar emisiones, mucho menos de cero emisiones, al contrario, al agregarle la palabra netas, quieren ocultar que pese a la gravísima situación de calentamiento global, las empresas seguirán aumentando la emisión de gases con sus actividades contaminantes, pero presentarán una contabilidad –no una realidad– que muestre que esas emisiones serán supuestamente absorbidas en otra parte y el resultado dará cero, por lo que no hay de qué preocuparse.
Por el contrario, todo es para preocuparse. Porque además de que aumentarán las emisiones y por tanto el caos climático, las propuestas en sí mismas son un desastre social y ambiental, que además pretenden desviar aún más recursos públicos para las empresas.


Las causas del cambio climático están claramente identificadas (y confirmadas con los datos más recientes del IPCC). Se conoce cuál es el problema y lo que hay que cambiar: la expansión del modelo industrial de producción y consumo basado en combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), mayoritariamente para producción de energía, sistema alimentario agroindustrial y urbanización/transporte.


Esto en el contexto de que 80 por ciento de la población mundial apenas tiene 5 por ciento de la riqueza global, mientras el uno por ciento más rico tiene 50 por ciento de ésta, lo cual es un fuerte indicador de que ese progreso industrial, basado en altas emisiones, en la devastación, uso y abuso de recursos planetarios, en realidad sólo beneficia a una pequeña minoría, los mismos que se oponen ferozmente a cualquier reducción real de emisiones.


Y no sólo no quieren reducir, además quieren aumentar las emisiones y elevar sus lucros con el desastre. Para esto diseñaron el concepto de emisiones netas cero y desde las más poderosas industrias y centros de poder anexos, se han lanzado a asentarlo, en medios, en el público, en las negociaciones internacionales, en las políticas y programas nacionales.


Un documento que acaba de publicar el Banco Mundial –Tres pasos para lograr cero emisiones netas– resume el concepto y ordena el abanico de medidas que los gobiernos deberían tomar. Muchas ya existían, otras son nuevas. Lo realmente nuevo es englobarlas a todas en el concepto de emisiones netas cero, que incluso traducen intencionalmente mal del inglés, para crear más confusión y dar la impresión de que se trata de cero emisiones.


El paquete menciona vagamente elementos que pueden ser útiles, como un mejor diseño de transporte público, pero incluye en forma abrumadora el apoyo a falsas soluciones que empeoran la crisis climática: tecnologías nocivas como captura y almacenamiento de carbono, agricultura climáticamente inteligente, más mercados de carbono y de bonos verdes, pagos por servicios ambientales y programas como REDD, conectados a esos mercados. Obviamente, apoya la demanda de las petroleras para establecer precios al carbono, pieza clave ahora que esas empresas ven un excelente negocio en la venta de secuestro de carbono.


En un artículo anterior (Cambio climático: armando la trampa, La Jornada 30/5/15), expliqué que la tecnología CCS –captura y almacenamiento de carbono– es altamente riesgosa e ineficaz para asegurar que el carbono permanezca enterrado, pero muy útil a las petroleras para extraer sus reservas hasta ahora inaccesibles, con subvenciones públicas para las costosas instalaciones y ganancias con los bonos por el supuesto secuestro de carbono enterrado, mientras paradójicamente explotan más petróleo y emiten más gases... que luego pueden volver a cobrar por remover de la atmósfera.


La lógica de la llamada agricultura climáticamente inteligente se parece en su circularidad viciosa: pese a ser un factor principal de cambio climático, se propone intensificar la agricultura, con transgénicos resistentes al clima, con alto uso de fertilizantes sintéticos –destructores del suelo y emisores de gases como metano y óxido nitroso, respectivamente 25 y 100 veces más nocivos que el CO2 para el cambio climático–, todo lo cual aumentará los mercados y ganancias de las trasnacionales de agronegocios. Bajo el mismo paraguas incluyen vender la capacidad de secuestro de carbono de los suelos, como técnica separada de la vida campesina, lo cual, como ha pasado con los programas REDD, será una forma de quitarle a los campesinos y comunidades el manejo de su territorio.


Paradójicamente, existen soluciones reales y posibles, que benefician a la mayoría del planeta, la más potente son los sistemas agroalimentarios descentralizados, campesinos y urbanos, agroecológicos y con mercados locales, y muchas otras soluciones reales, igualitarias y desde abajo, incluidas tecnológicas. Pero lo que se propaga desde el engañoso concepto de emisiones netas cero es todo lo contrario: legalizar el aumento de la contaminación y el caos climático por parte de las grandes industrias y que además las víctimas paguemos para que sigan con ello.

 

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Estados Unidos se convierte en el primer productor mundial de crudo

La revolución del fracking ha conseguido por fin cambiar equilibrios que se habían quedado inalterados durante décadas: Estados Unidos se convirtió en 2014 en el mayor productor mundial de petróleo, por delante de Arabia Saudí, y superó a Rusia en la clasificación de los países que extraen más hidrocarburos —el conjunto de crudo y gas—. El método de la fracturación hidráulica permitió al gigante norteamericano satisfacer el 90% de sus necesidades energéticas.


Los datos que documentan el nuevo orden mundial del petróleo aparecen en el anuario estadístico de 2015 que British Petroleum presentó esta semana en Londres, una guía considerada de referencia en todo el mundo. Certifican el avance de Estados Unidos hasta alcanzar el liderazgo, una circunstancia que se veía venir desde hace tiempo. El año pasado fue clave para el mercado del crudo. El desplome de los precios en un 50% ha sentado las bases de una guerra comercial entre los productores tradicionales del Golfo Pérsico y las empresas de EE UU.


El país norteamericano vive un boom petrolero. En 2014 la producción de EE UU subió en 1,6 millones de barriles al día —el mayor incremento a nivel global— y alcanzó los 11,6 millones de barriles diarios, un 15,9% más que en 2013 y 139.000 por encima de Arabia Saudí. Se convirtió así en el primer país en aumentar su producción en al menos un millón de barriles al día durante tres años consecutivos, lo cual le permitió satisfacer el 90% de sus necesidades energéticas. Bob Dudley, economista jefe de BP, ha definido el liderazgo de EE UU como "una perspectiva impensable hace 10 años".


Las cifras elaboradas por la petrolera británica demuestran una mejora de la eficiencia productiva de las empresas estadounidenses, ya que el aumento de producción se registra mientras el número de pozos activos en ese país toca nuevos mínimos: según la empresa de servicios petroleros Baker Hughes, la semana pasada ascendían a 868. Es la cifra más baja desde enero de 2003 y significa que hay 992 pozos menos que en el mismo periodo de 2014.


Pese a la actual sobreoferta mundial, la OPEP —el cartel de los productores tradicionales— lleva meses sin rebajar su producción. Como consecuencia, abarata el precio del crudo y así dificulta que el negocio de las firmas norteamericanas sea rentable. Si bien ha conseguido expulsar a algunas de las compañías del mercado, esta estrategia ha acabado por tener también un revés positivo para EE UU, que ha mejorado su eficiencia.


Oferta abundante


"El punto ahora es qué va a hacer Estados Unidos con todo este petróleo. Una oferta doméstica sobreabundante puede inducir una bajada de los precios y hasta llevar a un parón de la producción. Para evitarlo hay dos alternativas: levantar el bloqueo a las exportaciones en vigor en EE UU; o invertir en el sector del refino, que ahora mismo no está listo para tratar el petróleo ligero que se extrae en EE UU", explica Henry Tchilinguirian, analista del banco BNP Paribas. "No es casual que la cantidad de petróleo almacenado en EE UU sea 92 millones de barriles más que la media de los últimos cinco ejercicios en este mismo periodo del año. Y, en efecto, hay señales de que algo se está moviendo en el sector del refino", añade.


"El auge de la industria petrolera estadounidense implica que ahora, además de Arabia Saudí, existe otro swing producer [un estado cuyas fluctuaciones productivas pueden afectar los equilibrios del mercado]. Y esto mantendrá el crudo barato, con un beneficio para la economía global", afirma Álvaro Mazarrasa, director de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos (AOP).


Arabia Saudí, por su parte, tiene intención de seguir con su batalla. El pasado abril aumentó su producción en 13.700 barriles diarios, según los datos de la OPEP. A pesar de que, según BP, la producción mundial de crudo creció el año pasado más del doble del consumo.


El duelo entre los dos grandes productores parece entonces lejos de concluir: "La industria petrolera de EE UU cuenta con un modelo de producción parecido al de la industria manufacturera. Las empresas pueden activar o parar la producción con facilidad, y esto las ayudará a la hora de ajustarse a lo que les pida el mercado", asegura Mazarrasa.

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¿Adquirieron los Bush parte del Acuífero Guaraní, el más grande del mundo de agua dulce?

El consultor Jo-Shing Yang, quien se ha consagrado a escudriñar a los megabancos de Wall Street que compran el agua global (http://goo.gl/eMCZ52), dedica una parte de su investigación a la presunta compra por el nepotismo dinástico de los Bush de 121 mil 407 hectáreas que, en forma coincidente, contienen parte del Acuífero Guaraní, considerado el mayor del planeta y que cubre un millón 200 mil kilómetros cuadrados, con un volumen de 40 mil kilómetros cúbicos de agua (https://goo.gl/EoXdCv).


Jo-Shing Yang comenta que tal extenso reservorio subterráneo puede abastecer de agua fresca potable al mundo por 200 años.


Se trata de cifras imponentes: el Acuífero Guaraní equivale a un poco más del territorio de Colombia. ¡Superuf!
Su ranking es controvertido ya que otras fuentes colocan antes al Sistema Acuífero de Piedra Arenisca de Nubia –que se extiende en 2 millones de kilómetros cuadrados con 150 mil kilómetros cúbicos de agua subterránea–, cuya principal parte la posee Libia, según Bloomberg: un enorme reservorio geológico transfronterizo de agua que comparte con Egipto, Chad, y Sudán (http://goo.gl/FehjaN), lo cual fue motivo, entre otras causales, de la invasión tripartita de Estados Unidos/GranBretaña/Francia (http://goo.gl/rOY9nl).


En 2005 y 2006, durante la presidencia dinástica de George W. Bush, la familia Bush –desde Daddy Bush (hoy de 90 años), quien compró 80 mil 937 hectáreas, hasta su nieta Jenna (hija de Baby Bush), quien compró casi 40 mil 470 hectáreas– adquirió un total de 121 mil 407 hectáreas en Chaco (Paraguay), cerca de la truculenta Triple Frontera (Brasil, Argentina y Paraguay), a 200 kilómetros de la frontera con Bolivia, pletórica en gas.


El término guaraní se refiere a un pueblo indígena sudamericano que habitó en un territorio que se extendía desde el Amazonas hasta el Río de la Plata, hoy reducido a grupos aislados en Paraguay y Brasil.


El consultor Jo-Shing Yang explica que las tierras compradas por la familia Bush se asientan en el mayor acuífero tanto de Sudamérica como del mundo, el Acuífero Guaraní, que es compartido por cuatro países: Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, que equivale a Texas y California juntos.


The Earth Institute, de la Universidad de Columbia, expone que el Acuífero Guaraní es un recurso de agua poco conocido en Sudamérica (http://goo.gl/TGvlUI).


Perturba la ingenuidad hidráulica de los cuatro países transfronterizos del Acuífero Guaraní, que son asesorados por el Banco Mundial, que justamente promueve su obscena privatización exógena.


El territorio transfronterizo del Acuífero Guaraní es compartido por Brasil, con 850 mil kilómetros cuadrados (el equivalente a toda Venezuela); Argentina, con 225 mil kilómetros cuadrados (el equivalente a Rumania); Paraguay, con 70 mil kilómetros cuadrados (equivalentes a Irlanda), y Uruguay, con 45 mil kilómetros cuadrados (equivalentes a Dinamarca).


Una de las características del Acuífero Guaraní es que su parte subterránea se encuentra en gran medida debajo de la cuenca fluvial del río de la Plata, el más ancho del mundo, con el que conforma un sistema de retroalimentación de agua dulce y donde desembocan los ríos Paraná y Uruguay.


La Cuenca de Plata tiene una superficie de 3.2 millones de kilómetros cuadrados y es catalogada como la segunda cuenca hidrográfica más grande del mundo.


Las adquisiciones inmobiliarias de Jenna Welch Bush Hager –gemela de Barbara Pierce Bush– fueron consolidadas durante su extraño viaje de 10 días a Paraguay –rodeada de 10 guardaespaldas estadunidenses–, quien viajó en forma oficial bajo los auspicios de Unicef para visitar proyectos sociales (sic).


Durante su estancia rocambolesca, Jenna se reunió con el entonces presidente de Paraguay, Nicanor Duarte, y el polémico embajador de Estados Unidos, James Cason, quienes, según los servicios de espionaje rusos, concluyeron la compra de terrenos en nombre de la familia Bush.


Como que el perfil de Jenna –autora, editora de la revista Southern Living y corresponsal de la cadena NBC News (propiedad de General Electric: uno de los pilares del complejo-militar industrial)– no coteja con sus actividades catastrales extracurriculares.


El grupo paraguayo de noticias Neike sugirió que la visita de Jenna tenía que ver con los terrenos adquiridos por su padre, próximos a las reservas de gas (¡supersic!) de Bolivia y a las zonas pantanosas de Brasil, al unísono de la presencia en Paraguay de 400 marines (http://goo.gl/0vJ8LI), quienes gozan de insólita inmunidad diplomática (http://goo.gl/lyM9ZV).


La mayor parte de la región de Chaco pertenece a empresas privadas y la adquisición de la familia Bush se encuentra a pocos kilómetros de la base militar estadunidense Mariscal Estigarribia (http://goo.gl/jXqnUm), cuya instalación aérea es más grande que el aeropuerto de Asunción (la capital).


¿Quién se puede interesar en la tierra semiárida de Chaco en el norte de Paraguay?


The Thinkering pregunta el interés de la familia Bush por Paraguay (http://goo.gl/FQCxkn) y sentencia en forma perentoria: quien controle el abasto mundial del agua, controla el mundo.


Aporta datos duros: "el agua representa 71 por ciento de la superficie terrestre (...) Solamente 2.5 por ciento del agua terrestre es fresca. Mil millones de personas carecen de acceso al agua fresca potable. En los países en vías de desarrollo la demanda de agua excede su abasto hasta en 50 por ciento".


Una de las razones de la presencia de Estados Unidos en la base militar Mariscal Estigarribia, que tiene un aeropuerto internacional, yace en la importancia estratégica de su proximidad con la mítica Triple Frontera, además del Acuífero Guaraní, lo cual ha sido desmentido en forma solemne (http://goo.gl/t6lnMU) y sistemática por Estados Unidos (http://goo.gl/kjr66r).
En contraste, las filtraciones de Wikileaks exponen el poderoso interés de Estados Unidos en una extensa zona que abarca Paraguay, Bolivia y el norte de Argentina (http://goo.gl/aIw0tv).


Según Source Watch, la presencia militar secreta de Estados Unidos se debe a la vigilancia a "alrededor de 20 mil inmigrantes provenientes del Medio Oriente –mayormente de Líbano y Siria–, a los que la narrativa desinformativa de Estados Unidos atribuye las peores intenciones terroristas debido a su triple conectividad con Hezbolá, Hamas y Al Qaeda, donde se dedican a toda clase de tráficos: desde las armas pasando por las drogas hasta el lavado de dinero (http://goo.gl/crkY5g).


No importa que la guerrilla chiíta de Hezbolá y la guerrilla palestina sunita de Hamas sean enemigos acérrimos de los sunitas fundamentalistas de Al Qaeda. ¡La desinformación a lo que da!


Los mismos desinformadores ocultan la perturbadora relación de Prescott, el patriarca financiero de los Bush, y sus vínculos con Hitler (http://goo.gl/srQT3H), cuando existe amplia bibliografía que señala que Guaraní (Paraguay) fue una ruta de escape favorita para los criminales nazis de guerra.


Pareciera que Estados Unidos, desde Chaco, tenga en jaque simultáneo las pletóricas reservas de gas de Bolivia y al cuatripartita Acuífero Guaraní, sin contar la presencia catastral, con 400 mil hectáreas, del megaespeculador George Soros, presunto títere de los banqueros esclavistas Rothschild, en una de las mayores reservas agrícolas del planeta: la pampa argentina (http://goo.gl/UHeacq).


¡La macabra privatización financierista del planeta por los Bush y los Rothschild!


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Publicado enMedio Ambiente
¿Qué dice la neurobiología de las plantas?

Asistimos, manifiestamente, a una época de una magnifica vitalidad en el conocimiento. Y entre las expresiones más recientes y sólidas se encuentra la neurobiología de las plantas. Un capítulo refrescante de la complejidad misma de la vida.

 

Parte de la vitalidad del conocimiento que tiene lugar actualmente en la ciencia de punta es el permanente nacimiento de nuevas ciencias y disciplinas. Pues bien, lo que ayer se llamaba botánica hoy se denomina biología molecular. Y más exactamente, en relación con el estudio de las plantas, ha surgido no hace más de dos décadas, la neurobiología de las plantas. La punta de esta área del conocimiento se sitúa en Italia.


Los estudios sobre neurobiología han sido determinantes para comprender el funcionamiento del cerebro y, más allá aún, las relaciones entre mente y cerebro, y entre mente y cuerpo. Sin embargo, hasta la fecha, el foco principal se había concentrado en los seres humanos y en algunas especies animales.


Las plantas son seres vivos que piensan, huelen, sienten, comen, digieren, se reproducen, ven y recuerdan, a pesar de carecer de esqueleto, cerebro, estómago, aparato digestivo, ojos o nariz, por ejemplo. La organización de las plantas es modular; a la manera de múltiples centros de control, distribuidos desde las puntas de las raíces, pasando por las raíces mismas, el tallo, las ramas y las hojas. Si se prefiere, las plantas son humanos con la cabeza metida en la tierra y los pies y manos hacia el aire.
Estudios recientes coinciden en señalar, sin ambigüedades, que las plantas tienen más de cinco sentidos —por lo menos más de quince—, que sienten, son inteligentes y piensan. Exactamente como los seres humanos, o mejor aún. La única "dificultad" que tienen las plantas, en general, es que son lentas. Específicamente, comparadas con los humanos y los animales, son demasiado lentas. Y, sin embargo, se mueven, actúan, entienden el entorno, lo modifican en provecho propio.


La anatomía y la fisiología de las plantas son fascinantes, tanto que, en numerosas ocasiones, algunos de los descubrimientos biológicos más importantes han tenido lugar a raíz del trabajo e investigación con plantas, antes que con animales. Desde Mendel hasta B. McClintock o R. Jorgensen, por ejemplo. Solo que la comunidad científica se ha demorado —siempre— en reconocer la valía de los estudios sobre botánica y ocasionalmente sólo lo ha hecho cuando las mismas investigaciones se han llevado a cabo sobre la célula animal y procesos con animales.


Las plantas procesan información, pero lo hacen de forma distribuida, paralela y no–local, a diferencia de los animales, incluidos los humanos. La organización modular de las plantas permite un descubrimiento fantástico, a saber: una planta no es un individuo; mejor aún, es una colonia, y su inteligencia es exactamente inteligencia de enjambre (a la manera de los insectos sociales, las bandadas de aves o las escuelas de peces, por ejemplo). Para la comprensión de la complejidad de la vida, el procesamiento de información y la trama de los sistemas vivos, estos descubrimientos marcan una verdadera inflexión.
En verdad, las plantas poseen procesos fisiológicos que arrojan nuevas y refrescantes luces sobre el conjunto de los seres vivos en el planeta. Así, por ejemplo, la célula de las plantas y de los animales son exactamente iguales con una salvedad puntual: las plantas poseen, además, cloroplasto, y es ese factor el que hace posible la vida en el planeta.


En efecto, las plantas producen componentes biológicos orgánicos volátiles (BVOCs, en inglés), encargados de destruir y producir moléculas permanentemente en la atmósfera. De manera puntual, controlan y regulan el balance de oxígeno en la atmósfera, de suerte que nunca baje del 18% o suba del 22%, pues, en un caso, el planeta se congelaría y, en el otro, el oxígeno se haría combustible. La fotosíntesis es la expresión epidérmica de la importancia de las plantas para el sostenimiento de la vida en el plantea.


El fenómeno es apasionante. De la pregunta clásica originada en los griegos acerca de lo específica y distintivamente humano, hemos pasado al descubrimiento, gradual, de que algunos atributos que se creyeron siempre propios de los humanos son compartidos con las diferentes escalas de los animales. Hasta llegar, ahora, a las plantas. El punto crucial, sin duda, lo constituye el problema de la mente y la conciencia. Pues bien, también las plantas saben, aprenden, recuerdan, son conscientes y son inteligentes. La diferencia estriba en los tiempos, ritmos y pasos lentos del "reino" vegetal.


De manera atávica, se ha considerado que las cucarachas constituyen un ejemplo conspicuo de resiliencia de la vida. Los ejemplos típicos son su capacidad de supervivencia ante explosiones o bombas atómicas (Hroshima, Nagasiaki, Chernobil). Pues bien, lo cierto es que al lado de las cucarachas, las plantas constituyen otro ejemplo de robustez y resiliencia de la vida. O como lo sostiene algún autor, de antifragilidad de la vida. Es decir, la capacidad para aprovechar circunstancias negativas y convertirlas en oportunidades de desarrollo y adaptación.


Asistimos, manifiestamente, a una época de una magnifica vitalidad en el conocimiento. Y entre las expresiones más recientes y sólidas se encuentra la neurobiología de las plantas. Un capítulo refrescante de la complejidad misma de la vida. Hasta el punto de que toda la cadena de la vida depende absolutamente de las plantas, esto es, de su inteligencia, aprendizajes y adaptación. Lo demás es la imagen inflada de los humanos sobre sí mismos y, con ellos, en un nivel inferior de los animales.


Dos estudios puntuales sobre neurobiología de las plantas son: What a Plant Knows. A Field Guide to the Senses of Your Garden and Beyond, de D. Chamowitz (2013), y Brilliant Green. The Surprising History and Scienc of Plants Intelligence, de S. Mancuso y A. Viola (2015). Sin embargo, son cada vez crecientes los trabajos en esta dirección, para no mencionar la Society for Plant Neurobiology, creada en el 2005 (www.plantbehavior.org). Sí, la lingua franca de la ciencia es el inglés.

Martes, 05 Mayo 2015 14:51

Lo que mata es la pobreza

Lo que mata es la pobreza

Geólogos y físicos de todo el mundo advirtieron hace apenas tres semanas que en Nepal ocurriría un movimiento sísmico de gran magnitud. El pronóstico se cumplió y los muertos pueden llegar a 10 mil. "Es la calidad de las casas lo que mata a la población, no el terremoto en sí", dice un científico en Katmandú.

 

"Serían alrededor de las 11 de la mañana, no sé exactamente, estaba en el hotel y de repente sentí una extraña sensación. Sentí que algo se movía en la habitación, unos segundos. Pero después parecía como si estuviera en un barco y de repente tienes la sensación de que pierdes el suelo, era un movimiento leve de la habitación, cuando saltó la alarma del hotel. Me asomé a la ventana y vi a un montón de gente parada, sin saber qué hacer, rezando en el suelo, y bajé tal como estaba, en pantalón corto, camiseta y con las chancletas puestas, sin nada más. Toda la gente bajaba por las escaleras a trompicones y empujones saliendo a la calle. Han sido unos instantes." Desde Calcuta (India), el relato que el fotógrafo español Juan Díaz hace a Brecha ilustra la dimensión de lo ocurrido el sábado 25 por la mañana en Nepal, a casi mil quilómetros de distancia. Al cierre de esta edición, el terremoto que tuvo una magnitud de 7,8 en la escala de Richter había provocado la muerte de por lo menos 5 mil personas en Nepal, unas 70 en el norte de India y 18 en Tíbet. El primer ministro nepalí, Sushil Koirala, reconoció que los fallecidos en su país podrían llegar a ser 10 mil.


La población de Nepal, unos 29 millones de personas, vive en una estrecha franja montañosa cuya extensión es menor a la de Uruguay, casi imperceptible en el mapa por estar situada entre las gigantes India y China. Pequeño país, pero imposible de ignorar por albergar la montaña más alta del mundo, el Everest. La cordillera del Himalaya, de la que forma parte el Everest, se ha formado a lo largo del tiempo sobre la colisión de placas tectónicas indo-euroasiáticas que hace de esta una de las zonas con mayores riesgos sísmicos del planeta. Nepal despierta, en ese sentido, gran inquietud entre geólogos y físicos. De hecho, hace casi tres semanas un grupo de 50 investigadores liderado por Laurent Bollinger, de la Comisión de Energías Alternativas y Energía Atómica de Francia, estuvo en la zona, observó y vaticinó lo ocurrido. "Este terremoto definitivamente no fue una sorpresa. El último evento similar en esta parte del Himalaya fue hace unos 500 años, aproximadamente el promedio de tiempo en que se producen estos eventos", dijo Marin Clark, geofísico de la Universidad de Michigan, a la agencia Efe. Se trató, según palabras del grupo de científicos, de una "pesadilla" previsible, por lo que podrían haberse tomado recaudos para mitigar sus consecuencias. El experto en movimientos sísmicos David Wald aseguró a otra agencia, Reuters, que un terremoto de la misma magnitud hubiera causado la muerte de 20 o 30 personas por cada millón de habitantes en California, pero 1.000 o más por cada millón en Nepal. "Físicamente y geológicamente lo ocurrido es exactamente lo que pensábamos que iba a suceder", apuntó James Jackson, otro de los científicos presentes.


Las consecuencias eran previsibles no sólo por los factores naturales sino también por los humanos. Por ejemplo, existe en Nepal la tradición de que cada hijo construya su vivienda sobre la de sus padres. Esto lo hacen con delgados ladrillos u hormigón de mala calidad, como la mayoría de las casas que fueron destruidas en la capital, Katmandú, y en el distrito de Gorkha, donde tuvo lugar el epicentro del terremoto. "Es la calidad de las casas lo que mata a la población, no el terremoto en sí", manifestó Jackson. La inoperancia del gobierno nepalí para afrontar un golpe de esta naturaleza se vio en el propio aeropuerto, incapaz de organizar la llegada de aviones con ayuda internacional. El martes 28 los helicópteros sobrevolaron la zona más afectada y pudieron comprobar que varias aldeas habían quedado totalmente enterradas bajo los deslaves provocados por la lluvia que no ha cesado de caer durante estos días.


Tras el terremoto cerca de un millón de menores se han quedado sin hogar, en un país donde según la Unicef el 40 por ciento de los niños padece desnutrición. Las Naciones Unidas estiman que 8 millones de personas se han visto afectadas por el desastre, y 1,4 millones necesitan alimentos. La Onu señala que entregará 15 millones de dólares para las víctimas del terremoto, que permitirán ampliar las operaciones y proporcionar refugio, agua, suministros médicos y servicios logísticos. Estados Unidos y la Unión Europea anunciaron la donación de millones de euros o dólares para la reconstrucción, "que bien podrían haberse utilizado en tareas de prevención y construcciones decentes", tal como comenta uno de los tantos foristas indignados en las redes sociales.


Naturaleza humana.

 

"Por muy 'natural' que parezca, ninguna catástrofe es natural. Un seísmo de intensidad idéntica causa más víctimas en un país empobrecido que en otro rico e industrializado. Ejemplo: el terremoto de Haití, de magnitud 7,0 en la escala de Richter, ocasionó más de 100 mil muertos, mientras que el de Honshu (Japón), de idéntica fuerza (7,1), acaecido hace seis meses, apenas provocó un muerto y un herido", escribió el periodista Ignacio Ramonet en Le Monde después del terremoto de Haití en 2010. El periodista español Iván M García, que estuvo en Haití hace cinco años, dijo a Brecha que allí "todo salió mal de entrada". "En Haití había un gobierno ausente, promesas incumplidas en cuanto a fondos internacionales y una ayuda humanitaria enfocada en el corto plazo. Al cabo de un año, de dos años, los desplazados seguían en los asentamientos, normalmente en plazas de la capital, Puerto Príncipe. Se habituaron a recibir plata, comida y agua. En el país más pobre de Latinoamérica si te aseguran eso, te quedas. Obvio. Nadie pensó o casi nadie pensó en la reconstrucción."


En las últimas décadas Nepal vivió bajo una monarquía absoluta que desembocó en un parricidio y la disolución del régimen, además de una guerra interna que culminó en 2006, dejando como saldo 13 mil muertos. Hoy el país tiene un gobierno democrático al que en su último informe la organización Social Watch califica como "frágil" e inestable, entre otras cosas por su extrema pobreza. Si ésta no se supera, los terremotos y otros desastres naturales seguirán matando de a miles. "Si usted vive en el valle de Katmandú tiene otras prioridades, urgencias cotidianas propias de la pobreza. Pero eso no aleja a los terremotos", expresa el científico Jackson.


El panorama actual hace prever una lenta y peliaguda recuperación, dependiente además "de un pequeño grupo de burócratas", asegura el periódico británico The Guardian. El país tiene por delante la atención de 7 mil heridos, el suministro de alimentación, agua, medicamentos y carpas. El peligro, alerta el español García, es que lo provisorio se convierta en permanente. "Hay asentamientos, campos de refugiados, que terminan por ser barrios. Pasó en Beirut con los refugiados palestinos, pasa en Palestina con los desplazados por los militares israelíes. Campos no ya de carpas sino de edificios. En Haití no se han tomado medidas para evitar otra catástrofe." En Nepal es probable que tampoco se tomen.

 

 

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