Sábado, 16 Octubre 2021 06:06

Erotismo y enfermedad

Erotismo y enfermedad

A comienzos de 1983, creo, una noticia estremeció al mundo: una nueva enfermedad había comenzado a instalarse y se difundía con la presteza de una peste, como otras que habían afligido a la humanidad y de las que numerosos libros se escribieron y películas que se filmaron y cuadros que se pintaron a propósito y que ilustran sus espantosos alcances. Se llamó SIDA y lo que se empezó a ver como sus efectos era escabroso, un cáncer de nombre terrorífico, sarcoma de Kaposi, tuberculosis y otros flagelos que omito mencionar, no veo para qué lo haría, está fresco el recuerdo de lo que iba produciendo y sigue produciendo, parece que África es su lugar preferido, no tanto porque los africanos lo hayan elegido sino porque los medicamentos que abundan afortunadamente en Europa y otros continentes no llegan hasta esas remotas regiones.

Conocí a algunos afectados; todavía están en mi memoria sus tristes gestos de despedida, la vida se les iba yendo y las esperanzas en la medicina salvadora adelgazaban cada día, aunque poco a poco no sólo empezaron a encontrarse drogas al principio paliativas sino también hasta curativas, no sé si total o parcialmente curativas de modo que, como todo se termina por olvidar, al cabo de algunos años pareciera que dejó de ser tema, ya casi no se habla de eso que tanto conmovió en su momento: hoy, para qué decirlo, se habla de Covid que, da la impresión, es más mortífera, desde su punto de vista más eficiente, si es que se trata de castigar al género humano, objetivo que ambas pestes alcanzaron y la última sigue alcanzando.

Cuando la peste del SIDA iba manifestándose se dijo que había sido introducida por un sobrecargo de un avión que venía de Europa y tenía como destino los Estados Unidos. Se trataba de un homosexual de modo que fue fácil atribuir el origen de la enfermedad a la homosexualidad, equivalente en esos primeros meses a una devastadora y mortífera potencia. Todo se dirigía a los homosexuales que, se puede inferir, debían empezar no sólo a tomar más precauciones que las que habían tomado previamente, desaprensivos o incautos o poseídos por una pasión que no reconocía riesgos, sino a sentirse culpables, hasta el punto de abandonar la decisión de vida que habían tomado. Pero, no deja de ser sorprendente, eso no ocurrió; diría que, al contrario, la homosexualidad masculina adquirió mucho más volumen que antes, se situó en la escena social, salió de la oscuridad y empezó a exigir y logró muchas cosas, el matrimonio igualitario por empezar.

Eso fue un triunfo si se trata de derechos y, por añadidura, se logró quitar ese detestable cartelito de la homosexualidad como enfermedad del cuerpo y del alma, de la moral y la civilización, tal vez no del todo pero en una gran medida y, además, algo tanto o más importante, ampliar el horizonte de la sexualidad que estaba recluido en el psicoanálisis pero no en la superficie de las relaciones sociales. Y a eso me quiero referir.

Algo, entonces, se destapó o se despertó, la temática sexualizante --ya había ocurrido en otros momentos, siglo XVIII, fines del XIX-- cobró tal fuerza que generó dispositivos de todo tipo, desde la vestimenta hasta la publicidad pasando por la literatura, el cine y el periodismo, hasta llegar a la Universidad, campo de contiendas teóricas e institucionales en el cual se ha dado una proliferación de investigaciones, seminarios, secciones, departamentos, maestrías, cursos, tesis de doctorado sobre toda clase de modalidades de la sexualidad; por supuesto en el lenguaje, ejemplo de lo cual es la aparición de la respetable palabra “gay” y, desde luego, en expresiones quizás no novedosas pero ahora públicas, el travestismo, la transexualidad y hasta la generalización del concepto de género. Pero, para lo que me interesa ahora, el majestuoso reinado del erotismo que, por cierto, tenía ya notables antecedentes a partir de las categorías básicas freudianas.

Sólo que el interés que ha despertado es también desconcertante porque si la dimensión erótica, que Freud puso en el tapete, junto con su antagónica, la tanática, no sólo era central sino la garantía de la existencia misma, en un momento como el actual, desde fines del 2019 hasta ahora y vaya uno a saber cuánto tiempo más, con tanto muerto efectivo y tanto en ciernes, parecería en retirada, el Tánatos, triunfante, sonríe en su trono mientras que el Eros se encoge pero no se rinde, justamente el combate contra la peste descansa sobre un impulso erótico que sigue buscando las maneras de hacer retroceder la muerte, me refiero a la ciencia, al cuidado, a la conciencia y, sobre todo, al amor.

Pero todo eso es de orden general, es la lucha misma por la vida; en lo particular se trata del concepto y de sus alcances y características, además de la historia de las interpretaciones y aproximaciones que se han venido haciendo y se siguen haciendo pese a todo, en el heroico combate que la inteligencia realiza entre quienes no renuncian a pensar y rechazan el temor.

¿Vale la pena, cuando estamos tan preocupados por la fuerza del covid, reflexionar sobre el concepto, afilarlo, invocarlo con precisión y neutralizar los equívocos que son como una red que lo aprisiona? Quizás no y sea inútil pero como tampoco es útil repetirse incesantemente que la situación es realmente horrible, al menos podemos hacer que la cabeza no entre en el marasmo de una repetición viciosa, más angustiosa que esclarecedora. Por eso, me congratulo de mi suerte: formé parte de un proyecto de investigación sobre el erotismo en la literatura latinoamericana que, bajo la dirección de mi querido amigo Gustavo Lespada, se llevó a cabo y terminó recientemente; no sólo eso: en la reunión anual del Instituto de Literatura Hispánica hubo varios trabajos que giraban sobre ese deseo de precisión, inteligencia y belleza.

Me costaría enumerar las ideas que se presentaron, tal fue su sutileza, que surgieron como ilustraciones de lo que es el erotismo más allá de la vulgar identificación con lo exclusivamente sexual y las distinciones con la pornografía. Reside en el toque físico, por cierto, en el deseo, categoría central para el psicoanálisis sin duda, pero también en el básico gesto de la escritura ..la escritura per se, no necesariamente de un decir lo erótico.-, en las rupturas y en las transgresiones, se encuentra en el derroche y en el desperdicio, en la holgazanería, en el movimiento de transformación de la materia y del sueño, en la fuerza de la representación, en fin en todo lo que encarna lo que puso Freud cuando lo ubicó en el inconsciente como el ariete que detiene, por no se sabe cuánto tiempo, los arrebatos del Tánatos.

Suficiente como para enriquecerse y comprender que si bien nos acecha y asedia una peste furiosa, a la que como escapatoria del miedo y la angustia se ve preponderantemente desde una mirada política --basta con considerar lo que intenta lograr la llamada “oposición” con sus delirios acusatorios-- no nos queda otra que tratar de comprender mediante el rescate del erotismo lo que está en riesgo creyendo que en esa comprensión, o su intento, reside la única posibilidad de al menos acercarse a lo que la peste produce, más allá de la muerte que produce y que está ahí nomás acechante en los recovecos de lo cotidiano.

Comprender lo erótico, salvarlo, distinguirlo en el lenguaje pero también en lo político mismo, comprender el erotismo al revés de los que aprovechan, los ricos cada vez más ricos, los politicastros que suponen que fabricando el fracaso de unos encontrarán su menguado y triste éxito, pero también comprender lo que se hace y cómo se hace, en la eterna lucha contra el mal.

 Comprendí, además, que más allá de su existencia previa, la del niño que busca el pecho de su madre, el erotismo se construye, nace de la presencia del otro, lo necesita del mismo modo y recíprocamente lo necesita el otro, en una interacción silenciosaambos construyen esa vibración, ambos “quieren”, y en ese querer está todo, no estar solos en el desamparo.

Publicado enSociedad
Llamamiento a la acción urgente para limitar el aumento de la temperatura global, restaurar la biodiversidad y proteger la salud

Este comentario se publica simultáneamente en varias revistas (apéndice). Esta lista completa de revistas, así como una lista adicional de revistas de apoyo, también se puede encontrar en el sitio web del BMJ.

 

La Asamblea General de las Naciones Unidas de septiembre de 2021 reunió a los países en un momento crítico para organizar una acción colectiva para hacer frente a la crisis medioambiental mundial. Se reunirán de nuevo en la cumbre sobre la biodiversidad en Kunming (China) y en la Conferencia de las Partes de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26) en Glasgow (Reino Unido). En vísperas de estas reuniones fundamentales, nosotros -los editores de las revistas de salud de todo el mundo- hacemos un llamamiento para que se tomen medidas urgentes a fin de mantener el aumento medio de la temperatura mundial por debajo de 1,5°C, detener la destrucción de la naturaleza y proteger la salud.

La salud ya se está viendo perjudicada por el aumento de la temperatura global y la destrucción del mundo natural, una situación sobre la que los profesionales de la salud llevan llamando la atención desde hace décadas /1.

La ciencia es inequívoca: un aumento global de 1,5°C por encima de la media preindustrial y la pérdida continuada de biodiversidad suponen un riesgo de daño catastrófico para la salud que será imposible de revertir /2, 3

A pesar de la necesaria preocupación del mundo por el COVID-19, no podemos esperar a que pase la pandemia para reducir rápidamente las emisiones.

Como reflejo de la gravedad del momento, este Comentario aparece en las revistas de salud de todo el mundo. Estamos unidos en el reconocimiento de que sólo cambios fundamentales y equitativos en las sociedades revertirán nuestra trayectoria actual.

Los riesgos para la salud de los aumentos superiores a 1,5°C están ya bien establecidos /2. De hecho, ningún aumento de temperatura es "seguro". En los últimos 20 años, la mortalidad relacionada con el calor entre las personas mayores de 65 años ha aumentado en más de un 50% /4. El aumento de las temperaturas ha traído consigo un incremento de la deshidratación y de la pérdida de la función renal, de las neoplasias dermatológicas, de las infecciones tropicales, de los resultados adversos para la salud mental, de las complicaciones en el embarazo, de las alergias y de la morbilidad y mortalidad cardiovascular y pulmonar /5, 6. Los daños afectan de forma desproporcionada a los más vulnerables, como los niños, las poblaciones de edad avanzada, las minorías étnicas, las comunidades más pobres y las personas con problemas de salud subyacentes /2, 4

El calentamiento global también está contribuyendo a la disminución del potencial de rendimiento mundial de los principales cultivos, que se ha reducido en un 1,8-5,6% desde 1981; esto, junto con los efectos del clima extremo y el agotamiento del suelo, está obstaculizando los esfuerzos para reducir la desnutrición /4. Los ecosistemas prósperos son esenciales para la salud humana, y la destrucción generalizada de la naturaleza, incluidos los hábitats y las especies, está erosionando la seguridad hídrica y alimentaria, y aumentando la posibilidad de pandemias /3, 7, 8

Las consecuencias de la crisis medioambiental recaen de forma desproporcionada en los países y comunidades que menos han contribuido al problema y que menos pueden mitigar los daños. Sin embargo, ningún país, por muy rico que sea, puede protegerse de estos impactos. Permitir que las consecuencias recaigan desproporcionadamente sobre los más vulnerables generará más conflictos, inseguridad alimentaria, desplazamientos forzados y enfermedades zoonóticas, con graves consecuencias para todos los países y comunidades. Como en el caso de la pandemia de la COVID-19, en el mundo somos tan fuertes como nuestro miembro más débil.

Las subidas por encima de 1,5°C aumentan la posibilidad de alcanzar puntos de inflexión en los sistemas naturales que podrían encerrar al mundo en un estado de inestabilidad aguda. Ello perjudicaría gravemente nuestra capacidad para mitigar los daños y evitar un cambio ambiental catastrófico y desbocado /9, 10.

Resulta alentador que muchos gobiernos, instituciones financieras y empresas estén fijando objetivos para alcanzar las emisiones netas cero, incluyendo objetivos para el 2030. El coste de las energías renovables está bajando rápidamente. Muchos países se proponen proteger al menos el 30% de la tierra y los océanos del mundo para 2030 /11.

Estas promesas no son suficientes. Los objetivos son fáciles de fijar y difíciles de alcanzar. Todavía tienen que ir acompañados de planes creíbles a corto y largo plazo para acelerar las tecnologías más limpias y transformar las sociedades. Los planes de reducción de emisiones no incorporan adecuadamente las consideraciones sanitarias /12. Cada vez es más preocupante que el aumento de la temperatura por encima de 1,5°C empiece a considerarse inevitable, o incluso aceptable, para los miembros más poderosos de la comunidad mundial /13. En relación con esto, las estrategias actuales para reducir las emisiones a cero neto a mediados del siglo XXI asumen de forma inverosímil que el mundo adquirirá grandes capacidades para eliminar los gases de efecto invernadero de la atmósfera /14, 15

Esta acción insuficiente significa que es probable que el aumento de la temperatura supere ampliamente los 2°C /16, un resultado catastrófico para la salud y la estabilidad medioambiental. Lo más importante es que la destrucción de la naturaleza no tiene la misma importancia que el elemento climático de la crisis, y no se ha alcanzado ninguno de los objetivos mundiales para restaurar la pérdida de biodiversidad en el 2020 /17. Se trata de una crisis medioambiental global /18.

Los profesionales de la salud se unen a los científicos medioambientales, a las empresas y a muchos otros para rechazar que este resultado sea inevitable. Se puede y se debe hacer más ahora -en Glasgow y en Kunming- y en los años inmediatos que les siguen. Nos unimos a los profesionales de la salud de todo el mundo que ya han apoyado los llamamientos a una acción rápida /1, 19.

La equidad debe estar en el centro de la respuesta mundial. Contribuir de forma justa al esfuerzo mundial significa que los compromisos de reducción deben tener en cuenta la contribución histórica acumulada de cada país a las emisiones, así como sus emisiones actuales y su capacidad de respuesta. Los países más ricos tendrán que recortar las emisiones más rápidamente, realizando reducciones para 2030 más allá de las actualmente propuestas /20, 21 y alcanzando emisiones netas cero antes de 2050. Se necesitan objetivos similares y medidas urgentes para la pérdida de biodiversidad y la destrucción global del mundo natural.

Para alcanzar estos objetivos, los gobiernos deben introducir cambios fundamentales en la organización de nuestras sociedades y economías y en nuestra forma de vida. La estrategia actual de animar a los mercados a cambiar las tecnologías sucias por las más limpias no es suficiente. Los gobiernos deben intervenir para apoyar el rediseño de los sistemas de transporte, las ciudades, la producción y distribución de alimentos, los mercados de inversiones financieras, los sistemas de salud y mucho más. Se necesita una coordinación mundial para garantizar que la carrera por las tecnologías más limpias no se produzca a costa de una mayor destrucción del medio ambiente y de la explotación humana.

Muchos gobiernos afrontaron la amenaza de la pandemia del COVID-19 con una financiación sin precedentes. La crisis medioambiental exige una respuesta de emergencia similar. Se necesitarán enormes inversiones, más allá de lo que se está considerando o entregando en cualquier parte del mundo. Pero tales inversiones producirán enormes resultados positivos para la salud y la economía. Entre ellos, puestos de trabajo de alta calidad, reducción de la contaminación atmosférica, aumento de la actividad física y mejora de la vivienda y la dieta. La mejora de la calidad del aire por sí sola supondría unos beneficios para la salud que compensarían fácilmente los costes globales de las reducciones de emisiones /22.

Estas medidas también mejorarán los determinantes sociales y económicos de la salud, cuyo mal estado puede haber hecho a las poblaciones más vulnerables a la pandemia de COVID-19 /23. Pero los cambios no pueden lograrse mediante la vuelta a las perjudiciales políticas de austeridad o la continuación de las grandes desigualdades de riqueza y poder dentro de los países y entre ellos.

En particular, los países que han creado la crisis medioambiental de forma desproporcionada deben hacer más para apoyar a los países de ingresos bajos y medios para que construyan sociedades más limpias, más sanas y más resistentes. Los países de renta alta deben cumplir y superar su compromiso pendiente de aportar 100.000 millones de dólares al año, compensando cualquier déficit en 2020 y aumentando las contribuciones hasta 2025 y más allá. La financiación debe repartirse a partes iguales entre la mitigación y la adaptación, incluyendo la mejora de la resiliencia de los sistemas sanitarios.

La financiación debe ser a través de subvenciones en lugar de préstamos, creando capacidades locales y empoderando realmente a las comunidades, y debe venir acompañada de la condonación de grandes deudas, que limitan la agencia de tantos países de bajos ingresos. Hay que movilizar fondos adicionales para compensar las pérdidas y los daños inevitables causados por las consecuencias de la crisis medioambiental.

Como profesionales de la salud, debemos hacer todo lo posible para contribuir a la transición hacia un mundo sostenible, más justo, resistente y saludable. Además de actuar para reducir los daños de la crisis medioambiental, debemos contribuir de forma proactiva a la prevención global de nuevos daños y a la actuación sobre las causas profundas de la crisis. Debemos pedir cuentas a los líderes mundiales y seguir educando a los demás sobre los riesgos sanitarios de la crisis. Debemos unirnos al esfuerzo de lograr sistemas de salud ambientalmente sostenibles antes de 2040, reconociendo que esto significará cambiar la práctica clínica. Las instituciones sanitarias ya han desinvertido más de 42.000 millones de dólares en activos de combustibles fósiles; otras deberían unirse a ellas /4.

La mayor amenaza para la salud pública mundial es el fracaso continuado de los líderes mundiales para mantener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5°C y restaurar la naturaleza. Deben realizarse cambios urgentes en toda la sociedad, que conducirán a un mundo más justo y saludable. Nosotros, como editores de revistas de salud, hacemos un llamamiento a los gobiernos y a otros líderes para que actúen, marcando 2021 como el año en que el mundo cambie finalmente de rumbo.

14 octubre 2021

Publicado enMedio Ambiente
Crean el primer censo de neuronas para comprender mejor el funcionamiento del cerebro

Una de las primeras percepciones que tenemos como seres humanos es que podemos mover partes de nuestro cuerpo. Pero algo tan elemental esconde la tremenda complejidad del sistema que conecta nuestras neuronas a los músculos que queremos activar.

Ese sistema, llamado 'cortex motor primario'  contiene decenas de tipos de neuronas cerebrales diferentes, según explica una batería de 17 estudios publicados en la revista Nature que resumen un proyecto de investigación de más de cinco años.

Hasta ahora se conocían algunos de esos tipos celulares, pero ahora se ha conseguido un 'censo completo' de esa región cerebral.

¿Qué sentido tiene estudiar el cerebro de un ratón?

El sistema motor se ha conservado durante la evolución en los mamíferos: o dicho de otra manera, el sistema motor en nuestro cerebro es básicamente el mismo que el de un ratón.

¿Y por qué no se había hecho esto antes?

Porque tenemos una nueva técnica, llamada 'transcriptonomía de una sola célula' que permite secuenciar la información genética de células individuales. De esta manera se puede distinguir con gran precisión unas células de otras.

¿Los ordenadores ayudan con esto?

Los computadores son fundamentales, pues los científicos obtuvieron la información genética de cientos de miles de células diferentes: se necesita un gran ordenador para cruzar esa información para finalmente organizar esas células en categorías.

Pero el córtex motor es sólo un pedazo del cerebro, ¿qué hay del resto?

En eso están ahora los científicos. La iniciativa conocida como 'BRAIN' y financiada por la agencia pública de investigación biológica de EEUU (NIH) pretende crear un mapa completo del cerebro humano.

La relevancia de este primer estudio está en que demuestra que puede hacerse.

¿Cuántas células hay en mi cerebro?

Alrededor de 100.000 millones de neuronas y otros 100.000 millones de células que no son neuronas.

13 octubre 2021

En 2021, un récord de 19 mil niños migrantes cruzaron la peligrosa selva del Darién rumbo a EE.UU.

Unicef denunció un "máximo histórico" y llamó a considerar a esta "grave crisis humanitaria"

El llamado Tapón del Darién, zona selvática de 266 kilómetros donde conviven animales salvajes, ríos caudalosos y grupos criminales, se convirtió en corredor para los migrantes irregulares que intentan llegar a tierra estadounidense.

 

Cerca de 19 mil niños atravesaron en lo que va del 2021 la peligrosa selva del Darién, ubicada entre Colombia y Panamá, para llegar a Estados Unidos, una cifra que marcó un "máximo histórico" de menores migrantes según advirtió el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). La mitad del total son menores de cinco años, y este pico histórico es cerca de tres veces más que la cifra registrada durante los cinco años anteriores juntos.

La "afluencia tan creciente" de niños migrantes por el Darién "debería ser tratada urgentemente como una grave crisis humanitaria por toda la región, más allá de Panamá", denunció Laurent Duvillier, jefe regional de comunicación de Unicef para América latina y el Caribe, e instó a los gobiernos a garantizar la protección de los niños durante su viaje y a coordinar una respuesta humanitaria. 

Unicef también advirtió sobre un aumento de los niños que cruzan solos el Darién. En 2020 ocho niños no habían sido acompañados, en 2021 fueron 153. "La mayoría no viajan solos, viajan acompañados de sus papás, pero en el trayecto de la jungla pasan muchas cosas, a veces los padres se quedan atrás, la mamá se queda herida o se ven separados al momento de cruzar un río", aseguró Duvillier.

El llamado Tapón del Darién, zona selvática de 266 kilómetros donde la espesa vegetación impide a veces ver el sol, hay animales salvajes (incluso serpientes venenosas), ríos caudalosos y grupos criminales, se convirtió en corredor para los migrantes irregulares que intentan llegar a Estados Unidos.

"Cada niño que cruza el Darién a pie es un sobreviviente", afirmó la directora de Unicef para América Latina y el Caribe, Jean Gough, al detallar que "en lo profundo de la selva, el robo, la violación y la trata de personas son tan peligrosos como los animales salvajes, los insectos y la absoluta falta de agua potable". 

Según los datos de Unicef, en este 2021 al menos cinco niños fueron hallados muertos en la selva. Y entre enero y septiembre pasados el ente de la ONU registró 29 denuncias de abuso sexual de niñas adolescentes durante el viaje.

Unicef señaló que se prevé que el número de niños y familias migrantes que cruzan la selva siga aumentando en las próximas semanas y meses, ante lo cual "está ampliando su respuesta humanitaria para abordar las necesidades urgentes" de esa población.

"Unicef insta a los gobiernos a garantizar la protección de los niños en movimiento a lo largo de su viaje y a coordinar la implementación de una respuesta humanitaria más sólida en todos los países involucrados", dijo el organismo de Naciones Unidas. Se debe, además, "promover la integración de las familias migrantes en las comunidades de acogida y se deben abordar las causas fundamentales que las llevan a migrar".

Entre enero y septiembre pasados, 91.300 migrantes en tránsito llegaron a Panamá tras atravesar la jungla, una cifra que triplica el récord de 2016, según datos del Servicio Nacional de Migración (SNM) panameño citados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en un informe difundido el viernes pasado.

La mayoría eran haitianos (56.600), muchos de ellos acompañados por menores, seguidos de cubanos (12.800), venezolanos (1.500), además de nacionales de países de Asia y África, entre ellos Bangladesh, Senegal, Ghana, Uzbekistán, India y Nepal, dijo la OIM. En los primeros nueve meses de 2021 los menores representaron el 20 por ciento de esa población en movilidad, cuando hace cuatro años era apenas el dos por ciento.

Hacia países del norte del continente americano como Estados Unidos, Canadá o México están viajando familias enteras de haitianos con hijos nacidos en Chile o Brasil, países en lo que se habían radicado años atrás, e incluso con bebés nacidos durante la travesía.

12 de octubre de 2021

Publicado enColombia
Miles de personas marcharon en Bruselas para presionar a líderes mundiales a poner en marcha acciones concretas que reduzcan las emisiones de carbono y frenen el calentamiento del planeta. Alrededor de 80 organizaciones participaron en la protesta, a tres semanas de la cumbre climática de la Organización de Naciones Unidas que se realizará en Glasgow, Escocia. Foto Afp. Agencias

Preocupación de que en la cumbre de Glasgowno se tomen las medidas pertinentes

Bruselas. Miles de personas marcharon ayer en Bruselas para presionar a los líderes mundiales a tomar medidas más audaces en la lucha contra el cambio climático en la cumbre de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Glasgow que dará inicio este mes.

Unas 80 organizaciones participaron en la protesta, la cual buscaba ser el mayor acto de este tipo en la capital de la Unión Europea desde el inicio de la pandemia por el Covid-19, que detuvo en seco las marchas semanales del movimiento climático.

Unas 25 mil personas, 50 mil de acuerdo con los convocantes, se sumaron a la Marcha por el Clima, que partió de la Estación del Norte para llegar al Parque del Cincuentenario, donde se han realizado conciertos y actos masivos. Ciclistas, familias y personas de la tercera edad marcharon por las calles de la ciudad exigiendo justicia climática con pancartas en inglés, francés y holandés. Una llevaba un oso polar de peluche en la cabeza.

"Estamos a la espera de medidas ambiciosas, unidas y coherentes", explicó el presidente de la Coalición por el Clima, Nicolas van Nuffel.

En dicha coalición participan 80 ONG, sindicatos, organizaciones juveniles y movimientos ciudadanos.

A los ambientalistas les preocupa que la 26 Conferencia de las Partes sobre Cambio Climático, conocida como COP26, a celebrarse en Glasgow a partir del 31 de octubre, produzca políticas que no hagan lo suficiente para reducir las emisiones de carbono y frenar el calentamiento del planeta.

La multitud incluía una mezcla de personas con y sin cubrebocas. Con una de las tasas de vacunación más altas del mundo, Bélgica está comenzando a aliviar las restricciones por el Covid-19 y permite tales reuniones nuevamente.

El calentamiento global, causado por las actividades humanas, ya está provocando un agravamiento de los incendios, sequías, tormentas e inundaciones en todo el mundo, por lo que los activistas exigen limitar el calentamiento a 1.5 grados Celsius y lograr la neutralidad de CO2 para 2050.

Los compromisos actuales provocarían un aumento "catastrófico" de 2.7 grados Celsius, según estimaciones de la ONU, lejos del objetivo del Acuerdo de París de mantener el aumento de temperatura por debajo de 2 grados , y si es posible 1.55.

En la ciudad china de Kunming, David Cooper, subsecretario ejecutivo de la Convención de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica aseveró que la comunidad internacional debe invertir mucho más y aumentar la escala y la velocidad de sus promesas de proteger la naturaleza y prevenir la pérdida de especies.

La 15 reunión de la Conferencia de las Partes de la Convención de Naciones Unidas sobre la Diversidad Biológica, conocida como COP15 comenzará hoy en Kunming, con el objetivo de impulsar un ambicioso acuerdo para revertir décadas de destrucción del hábitat causada por la invasión humana y el cambio climático.

Cooper comentó en una sesión informativa que los ministros que asistían a las reuniones virtuales esta semana deben mostrar más ambición y dar una "dirección política clara" a los negociadores, que buscarán llegar a un acuerdo final en Kunming en mayo de 2022.

Los grupos ambientalistas dicen que no hay tiempo que perder en la protección de hábitats y la disminución de las tasas de extinción, en especial después de que los gobiernos no lograron completar ninguno de los objetivos de biodiversidad para 2020 acordados en Japón hace una década.

"Actualmente, la mayoría de los países gastan más fondos en subsidiar actividades que destruyen la biodiversidad de lo que gastan en conservarla, esto tendrá que cambiar", señaló Cooper.

La ONU quiere que los países se comprometan a proteger 30 por ciento de sus tierras para 2030, algo ya acordado por Estados Unidos y otras naciones. China aún no se ha comprometido, a pesar de implementar un sistema de "protección ecológica" que pone 25 por ciento de su territorio fuera del alcance de los desarrolladores.

La agencia oficial Xinhua describió la COP15 como un evento histórico organizado por China que tiene como fin negociar un consenso único de una década sobre la protección de la biodiversidad mundial, y que los países encuentren un terreno común para "construir un futuro compartido para toda la vida en la Tierra".

Publicado enInternacional
Dos tercios de los aumentos (tanto en trastornos depresivos como de ansiedad) afectan a mujeres. Foto: AP.

La crisis por la covid-19 hizo que durante 2020 aumentaran en 129 millones los casos de trastornos de depresión y ansiedad en el mundo, un alza de 25% en comparación con 2019, según un estudio científico que analizó datos de más de 200 países y territorios.

La investigación, cuyos resultados fueron publicados en la revista The Lancet, encontró que en medio de la pandemia el consumo de psicofármacos aumentó cuatro veces más que el de medicamentos en general.

El estudio “Global Prevalence and Burden of Depressive and Anxiety Disorders in 204 Countries and Territories in 2020 Due to the Covid-19 Pandemic” (Prevalencia y carga global de desórdenes depresivos y de ansiedad en 204 países y territorios en 2020 debido a la pandemia de covid-19), señala que se registraron 53.2 millones de casos más de depresión severa (+ 27.6%) y 76.2 millones de casos de ansiedad (+ 25%).

Según sus autores, las mujeres y los jóvenes son los principales afectados. Dos tercios de los aumentos (tanto en trastornos depresivos como de ansiedad) afectan a mujeres: 35.5 millones de casos adicionales de depresión (frente a 17.7 de hombres) y 51.8 millones de ansiedad (frente a 24.4 millones en hombres).

“Antes de la pandemia, los recursos para salud mental estaban infradotados y desorganizados pese a la evidencia de que la prevención efectiva y las herramientas de intervención funcionan”, apuntan los investigadores, y advierten que con la crisis por la covid se hizo más difícil adquirir medicación y tener atención presencial.

Según estimados incluidos en la investigación, de no haber existido la pandemia, 193 millones de casos de trastorno depresivo severo (2 471 casos por 100 000 habitantes) se habrían registrado en todo el mundo durante 2020.

Sin embargo, en un escenario condicionado por la pandemia hubo el pasado año hasta 246 millones de casos (3 153 por 100 000 habitantes), un incremento del 28%. Más de 35 millones de esos casos corresponden a mujeres.

Las cifras referidas al trastorno de ansiedad son mayores. Las estimaciones del modelo sugieren que en 2020, sin pandemia, se habrían dado a nivel mundial 298 millones de casos de trastornos de ansiedad (3 825 por cada 100 000 habitantes).

Pero con el impacto de la covid en las sociedades, el estimado aumenta hasta unos 374 millones de casos (4 802 por 100 000) durante 2020, un 26% más. Casi 52 millones de los casos adicionales fueron en mujeres.

Alize Ferrari, coautora del estudio y líder del grupo de investigación de enfermedades mentales del Queensland Centre for Mental Health Research, en Australia, señaló que la pandemia “exacerbó las desigualdades que existían”.

“Los cuidados y las responsabilidades domésticas siguen recayendo en las mujeres y, además, sufren violencia de género, también incrementada en varias etapas de la pandemia”, agregó.

En cuanto al impacto en los más jóvenes, la investigadora vincula el malestar con el cierre de las escuelas y las restricciones que limitaron la interacción social con iguales de los adolescentes.

La distribución del incremento de trastornos no es homogénea entre países. La investigación concluye que las peores cifras en trastornos depresivos y ansiosos se reportan en los países con mayores tasas de infección y más restricciones de movimiento de la población.

Pero los expertos advierten que estos datos geográficos hay que tomarlos con cautela, porque no se dispone de los mismos estudios en todas las zonas del mundo.

Además, los cálculos se basan más en síntomas que en diagnósticos, no se diferencia entre personas que atravesaron o no la enfermedad y tampoco se distinguen las causas de los trastornos.

OMS señala déficit mundial de inversión en salud mental

9 octubre 2021

(Con información de ANSA)

Publicado enSociedad
Niños Wayúu reciben agua potable de una misión humanitaria en La Guajira, Colombia, el 26 de septiembre de 2021Legion Media / Juana Miyer / Long Visual Press / Ab

Según una investigación periodística, al menos 29 niños han muerto en esa región este año por causas asociadas a la falta de alimentos.

Un total de 16.000 niños y niñas están en riesgo de desnutrición o ya la padecen en La Guajira, región nororiental de Colombia, según los datos que maneja el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).

Yaneris Cotes, directora del ICBF en La Guaijira, detalló a Noticias Caracol que tras una evaluación a unos de 84.000 niños, de entre 0 y 5 años, el instituto pudo determinar qué población ya padece la desnutrición o está en riesgo de sufrirla.

Según ese mismo medio local, la situación también ha provocado la muerte de 29 menores de edad, en lo que va de año, por causas asociadas a la desnutrición en ese departamento, donde viven las poblaciones indígenas wayúu, así como los kogi, ika, kankuamo y los wiwa.

Pilar Redondo, nutricionista de la Fundación Aporta tu granito en La Guajira, ubicada en el municipio Uribia, comentó que este año han recibido a 131 niños con desnutrición, muchos de ellos graves y con signos marcados "tipo marasmo, que es cuando la piel está pegada a los huesos".

También fue consultada Liliana Fernández, una madre wayúu que lleva a su hija a este centro de asistencia nutricional porque no puede producir suficiente dinero para proveer la alimentación de la pequeña. Además, en la región escasean el agua potable y la gasolina.

Ante la situación, el movimiento Guajira Resiste, una organización que se ha dedicado a denunciar las vulnerabilidades que sufre esta población colombiana, se ha declarado en "huelga de hambre" y mantiene una protesta pacífica que el jueves se instaló en la plaza Bolívar de Bogotá, el "epicentro político de toma de decisiones del país", para que el Estado colombiano tome acciones definitivas contra "el hambre y olvido".

La gravedad de la situación en La Guajira fue señalada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en 2016, cuando solicitó al Estado colombiano la adopción de "medidas necesarias para preservar la vida y la integridad personal de los niñas, niños y adolescentes de las comunidades de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao del pueblo wayúu, en el departamento de La Guajira", ya que para ese momento se registraban 4.770 niños muertos en un plazo de ocho años.

"Vulneración generalizada"

En 2017, la Corte Constitucional de Colombia constató que en el departamento de La Guajira se presentaba una "vulneración generalizada, injustificada y desproporcionada de los derechos fundamentales al agua, a la alimentación, a la seguridad alimentaria y a la salud de los niños y niñas del pueblo wayúu".

Una sentencia derivada de la Corte sostenía que la responsabilidad sobre estos hechos recaía en organismos e instituciones del Estado, como la presidencia de la República y los ministerios de salud, vivienda, agricultura, así como el Departamento Administrativo de Prosperidad Social, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, la Superintendencia Nacional de Salud, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, el Departamento de La Guajira y los municipios de Uribia, Manaure, Riohacha y Maicao.

Por esto, la Corte ordenó a la presidencia, para entonces a cargo de Juan Manuel Santos, que en 48 horas debía "iniciar o continuar", según fuera el caso, un plan de acción para atender la crisis. De no cumplir con la medida, los responsables cometerían desacato al amparo de tutela.

En agosto de este año, la Sala Plena de la Corte Constitucional le pidió al Gobierno de Iván Duque que explicara las medidas preventivas que se han adoptado en materia sanitaria para evitar las muertes de niños de La Guajira, por causas asociadas a la desnutrición, además de otras condiciones de vida, como pobreza y marginalidad.

La Corte también le pidió al Gobierno que explicara por qué afirmaba que se habían reducido las muertes de menores, si aún persisten los fallecimientos a pesar del tiempo que ha transcurrido desde la sentencia T-302 de 2017.

"Uno de los mayores problemas"

De acuerdo al informe "Desnutrición en la primera infancia: Causas estructurales y vulneraciones prevenibles y evitables", presentado a mediados de septiembre por la Defensoría del Pueblo, entre 2017 y 2020, el Instituto Nacional de Salud (INS) registró a 54.693 niñas y niños menores de cinco años, con desnutrición aguda en Colombia, una situación que deja "graves consecuencias físicas, psicológicas y cognitivas irreversibles, que afectan su desarrollo integral".

En 2020, señala el estudio, hubo 9.902 niños con desnutrición aguda, de los cuales 2.177 (19,8 %) son menores de seis meses; 2.312 (21,1 %) tienen de 6 a 12 meses, y 6.484 (59,1 %) son niños mayores de un año. Los departamentos que presentan el mayor número de casos registrados de desnutrición en niños y niñas son Bogotá (1.756), la Guajira (1.121), Antioquia (724), Cundinamarca (625) y Cesar (493).

"La desnutrición infantil es uno de los mayores problemas para la primera infancia en Colombia, e incide negativamente en las posibilidades de construir un país con bases sociales, económicas y culturales sólidas. En esa medida, la solución pasa por la articulación de los actores responsables y la comprensión de las causas y consecuencias de esta enfermedad", cita el informe de la Defensoría.

El estudio añade que la pobreza y las desigualdades sociales también "afectan la sobrevivencia de los hogares donde se concentra la primera infancia" y truncan la accesibilidad a los servicio básicos, lo que hace que el desarrollo integral de la vida y el efectivo ejercicio de los derechos humanos fundamentales se vean truncados.

Los grupos más afectados por inseguridad alimentaria son los que habitan en "zonas rurales y dispersas", entre ellos están las mujeres cabeza de familia, los pueblos indígenas y comunidades afrodescendientes, que también se ven afectados por el desempleo, la falta de oportunidades y bajos niveles de acceso a la escolaridad.

"La desnutrición crónica sigue afectando a niñas y niños en los diferentes departamentos y municipios del país, tal como lo señalan los resultados del Índice de Desnutrición Crónica realizado por la Fundación Éxito", señala la Defensoría, que detalla que el problema nutricional afecta a 626 municipios de los 1.076 que hay en el país. 

Publicado: 8 oct 2021 20:27 GMT

Publicado enColombia
Daños a la vida silvestre de California por el derrame de cerca de 500 mil litros de petróleo que afecta el litoral desde el fin de semana.Foto Ap

En 20 años el almacenamiento del líquido en las tierras disminuyó a ritmo de un centímetro anual

 

Ginebra. Más de 5 mil millones de personas podrían tener dificultades para acceder al agua en 2050, advirtió ayer la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

En 2018 ya había 3 mil 600 millones de personas sin acceso suficiente al agua durante al menos un mes, explica un nuevo informe de la organización de la ONU.

La OMM informa también que en los últimos 20 años el almacenamiento de agua en las tierras disminuyó un centímetro anual, tomando en cuenta la superficie, el subsuelo, la humedad, la nieve y el hielo.

Las mayores pérdidas se registran en la Antártida y Groenlandia, "pero muchas zonas densamente pobladas sufren bajas significativas en lugares donde suelen abastecerse de agua", indica la OMM.

Estas pérdidas tienen consecuencias importantes para la seguridad hídrica, subraya el reporte, sobre todo porque el agua dulce utilizable y disponible sólo representa 0.5 por ciento del líquido en la Tierra.

Al mismo tiempo, los riesgos relacionados con el agua aumentaron en las dos últimas décadas. Desde 2000, la cantidad de catástrofes relacionadas con inundaciones aumentó 134 por ciento, en comparación con las dos décadas anteriores, pero el número y la duración de las sequías también aumentó 29 por ciento en el mismo periodo.

La mayoría de muertes y daños económicos causados por inundaciones ocurren en Asia, pero la sequía causa más decesos en África.

Para la OMM es esencial invertir tanto en sistemas que permitan una mejor gestión de los recursos como en los que ayuden a una alerta temprana.

"Los servicios, sistemas e inversiones actuales no son suficientes", advierte la organización. Alrededor de 60 por ciento de los servicios meteorológicos e hidrológicos nacionales –los mismos encargados de ofrecer información y alertas a las autoridades y al público en general– no disponen de la capacidad necesaria para prestar servicios climatológicos al sector hídrico.

A todo esto, el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente y socios de investigación aseveraron que el rápido aumento de la temperatura de la superficie del mar vinculado al calentamiento global provoca la pérdida de los arrecifes de coral del mundo en medio de una amenaza para los modos de vida de las comunidades costeras.

El informe, titulado Estado de los arrecifes de coral del mundo: 2020, revela que alrededor de 14 por ciento de este hábitat vital se ha perdido a nivel mundial desde 2009 a causa del estrés climático, la pesca excesiva y el desarrollo costero insostenible.

Se mantiene derrame petrolero en California

La Guardia Costera de Estados Unidos investiga si el golpe de un ancla contra un oleoducto submarino causó el derrame de miles de litros de petróleo en el litoral de California, de acuerdo con medios locales.

Unos 495 mil litros de combustible se han vertido desde el fin de semana en aguas donde habitan focas, delfines y ballenas.

Un tramo de 24 kilómetros de costa permanece cerrado al público; en tanto, se interrumpió la pesca mientras equipos trabajan para limpiar el vertido, uno de los mayores ocurridos en California.

El diario Los Angeles Times reportó que la Guardia Costera investiga si el ancla de un enorme barco comercial fue lanzada en el lugar equivocado y rompió el oleoducto.

Martyn Willsher, director ejecutivo de Amplify Energy, dijo que "las evaluaciones en el mar arrojaron que mil 200 metros del oleoducto están donde no deberían".

Se negó a especular qué podría haber causado el desplazamiento y si un ancla sería causante del impacto, pero comentó: "es un oleoducto de acero de 40 centímetros, de 1.5 cm de grosor, cubierto por una capa de concreto de tres centímetros. Que se mueva 32 metros no es común".

Los Ángeles y Long Beach figuran entre los puertos más activos del mundo. Los atascos provocados por la pandemia obligan a decenas de enormes buques portacontenedores a estacionarse en altamar mientras esperan atracar.

Publicado enMedio Ambiente
Manabe, Hasselmann y Parisi, quien en conferencia de prensa afirmó: Está claro que debemos actuar muy rápidamente y sin demora en favor de las generaciones futuras. Foto Ap y Afp

Estocolmo. El Premio Nobel de Física 2021 fue concedido este martes a dos expertos en la modelización física del cambio climático, el japonés-estadunidense Syukuro Manabe y el alemán Klaus Hasselmann, así como al teórico italiano Giorgio Parisi, experto en el desorden en los sistemas complejos.

Es la primera vez desde 1995, cuando el Nobel de Química reconoció las investigaciones sobre el agujero en la capa de ozono, que un Nobel científico premia trabajos directamente relacionados con el cambio climático, pero en un contexto de emergencia por completo diferente.

Los expertos en meteorología Syukuro Manabe, nacido en Japón hace 90 años, pero residente en Princeton, Estados Unidos, y Klaus Hasselmann, de 89 años, fueron distinguidos con la mitad del premio por "la modelización física del clima de la Tierra, así como por haber cuantificado la variabilidad y predicho de forma fiable el cambio climático", indicó el jurado.

El comité del Nobel recompensó así la obra fundacional de Manabe sobre el efecto invernadero de los años 60, con los que mostró que los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera se correspondían con un aumento de la temperatura terrestre.

Por su parte, Klaus Hasselmann, radicado en Hamburgo, fue reconocido por haber logrado determinar unos modelos climáticos fiables, pese a las grandes variaciones meteorológicas.

Advertencia desde 1988

El investigador alemán lleva desde 1988 advirtiendo de un cambio climático "irreversible", recordó el instituto alemán Max Planck, donde trabajaba.

"Dentro de entre 30 y 100 años, dependiendo de la cantidad de energía fósil que consumamos, haremos frente a un cambio climático muy significativo", predijo el científico hace más de 30 años.

A un mes de la COP26, cumbre mundial sobre el clima organizada en Glasgow, Reino Unido, el premio concedido a los dos expertos en meteorología y climatología tendrá, a buen seguro, un fuerte eco político.

"Los dirigentes mundiales que todavía no han comprendido el mensaje, no estoy seguro de que lo vayan a entender porque lo digamos nosotros. Sin embargo, es un premio de física y lo que estamos diciendo es que la modelización del clima está sólidamente basada en la física", subrayó Thors Hans Hansson, miembro del comité del Nobel.

Al Gore y expertos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de Naciones Unidas (IPCC) ganaron el premio Nobel de la Paz en 2007. El de 2021 es el primer Nobel de Física que premia investigaciones sobre el clima.

La otra mitad del premio fue atribuida a Parisi, de 73 años y radicado en Roma, "por el descubrimiento de la interacción del desorden y las fluctuaciones en los sistemas físicos, desde la escala atómica hasta la planetaria".

"Creo que es muy urgente que tomemos decisiones muy fuertes (por el clima). Está claro que debemos actuar muy rápidamente y sin demora en favor de las generaciones futuras", afirmó el laureado italiano durante una conferencia de prensa telefónica con la Fundación Nobel.

Los tres galardonados se repartirán alrededor de 1.1 millones de dólares del premio según esta proporción: 50 por ciento será para Parisi y la otra mitad se la repartirán, a partes iguales, Manabe y Hasselmann.

Gran noticia, afirma la OMM

En Ginebra, la Organización Meteorológica Mundial (OMM) afirmó que se trataba de una "gran noticia. Esto demuestra de nuevo que la ciencia climática está fuertemente valorada", declaró su secretario general, Petteri Taalas.

El año pasado, el premio reconoció al británico Roger Penrose, al alemán Reinhard Genzel y a la estadunidense Andrea Ghez, pioneros de la investigación sobre los agujeros negros, las regiones del universo de donde nada se puede escapar.

Los físicos cuánticos, como Parisi, aparecían en las quinielas de posibles premiados de los expertos entrevistados por Afp, aunque decenas de investigadores de todo el mundo se perfilaban como eventuales ganadores del Nobel.

Medicina comenzó el lunes la temporada de los Nobel 2021 al premiar a dos estadunidenses, David Julius y Ardem Patapoutian, cuyos trabajos abrieron el camino al combate de los dolores crónicos.

Hoy es el turno del Nobel de Química. El premio de Literatura será anunciado mañana por la Academia Sueca y el de la Paz se dará a conocer el viernes en Oslo. El de Economía, el de más reciente creación, cerrara la temporada el lunes.

A causa de la crisis sanitaria, por segundo año consecutivo los laureados recibirán el premio en su país de residencia, aunque todavía hay esperanza de que el galardonado con el de la Paz pueda recoger su premio en Oslo.

 Un joven en un centro comunal de salud mental de Perú. — UNICEF

La organización de las Naciones Unidas para la Infancia hace un llamamiento para invertir en la protección de la salud mental de los más jóvenes. En el mundo, denuncia, sólo se destina el 2% del presupuesto de salud en ellos.

 

El Fondo de Naciones Unidad para la Infancia (UNICEF) ha exigido hoy a los gobiernos del mundo que incrementen los esfuerzos para proteger la salud mental de los más jóvenes. Denuncia que uno de cada siete adolescentes del mundo con edades comprendidas entre los 10 y los 19 años (el 13%) padecen un trastorno mental diagnosticado y que el suicidio es ya la quinta causa de muerte entre este grupo de edad, al que recurren anualmente casi 46.000 jóvenes. Sin embargo, los gobiernos del mundo dedican de media a la salud mental tan sólo un 2% de sus presupuestos de salud. 

El problema no es nuevo, pero la pandemia por la covid lo ha exacerbado y profundizado y ha puesto en primera línea la necesidad de atender la salud mental. Así lo desvela el Informe Estado mundial de la Infancia 2021, titulado En mi mente: promover, proteger y cuidar la salud mental de los niños mi mente, hacho público por UNICEF en la madrugada de este martes a nivel mundial. Es la primera vez que el estudio más importante y extenso que realiza las Naciones Unidad sobre la infancia se dedica en exclusiva al problema de la salud mental como la depresión, la ansiedad y el resto de dolencias que aquejan tanto a los más jóvenes como a sus cuidadores. 

Las consecuencias de la pandemia tienen un gran alcance, pero son solo la punta del iceberg. Incluso antes de la pandemia ya había demasiados niños y niñas abrumados por el peso de una serie de problemas de salud mental a los que no se había prestado atención. Los gobiernos están invirtiendo muy poco para atender estas necesidades esenciales. No se está dando suficiente importancia a la relación entre la salud mental y las consecuencias que se producen más adelante en la vida", afirma la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.

Se trata de un iceberg que se ha estado pasando por algo durante demasiado tiempo y a menos que se tomen medidas seguirá generando resultados desastrosos para los niños y las sociedades mucho después de que la pandemia haya terminado, resalta el informe.

Según el estudio, la ansiedad y la depresión representan alrededor del 40% de estos trastornos de salud mental diagnosticados. Los demás incluyen el trastorno por déficit de atención/hiperactividad, el trastorno de la conducta, la discapacidad intelectual, el trastorno bipolar, los trastornos alimentarios, el autismo, la esquizofrenia y un grupo de trastornos de la personalidad.

Desigualdades y recursos escasos

Si bien se trata de un problema global y que la escasez de recursos es generalizada, la investigación hace hincapié en las grandes desigualdades que existen a lo largo y ancho del planeta. En algunos de los países más pobres del mundo, los gobiernos destinan menos de dos céntimos al año por persona al tratamiento de la salud mental. Pero incluso en aquellos de ingresos medianos altos, el gasto anual es inferior a 3 dólares por persona. "Todas estas cifras son demasiado exiguas para tratar las enfermedades de salud mental de los niños, los adolescentes y los cuidadores, especialmente en el caso de quienes se enfrentan a problemas más graves de salud mental", afirma.

El informe también resalta la falta de medios y especialistas par tratar los problemas de salud mental. El número de psiquiatras especializados en el tratamiento de niños y adolescentes es inferior al 0,1 por 100.000 en todos los países, excepto en los de ingresos altos, donde la cifra era de 5,5 por 100.000.

Pero si el coste sobre la vida humana es incalculable, el que económico que supone no dedicar esfuerzos  es muy alto, el coste económico por no prestar atención a la salud mental también importante. Según el estudio, el coste económico que pagamos por este descuido es alto: alrededor de 340.200 millones de dólares al año, según los cálculos que realizaron para este informe David McDaid y Sara Evans-Lacko, del Departamento de Políticas de Salud de la Escuela de Economía y Ciencia Política de Londres. "Se trata de una pérdida de 340.200 millones de dólares en potencial humano que podría destinarse a las economías de los países". 

Salud mental y pandemia

La pandemia se ha cobrado un alto precio. Según los primeros resultados de una encuesta internacional realizada por UNICEF y Gallup entre niños y adultos de 21 países  y cuyos datos adelanta el estudio de UICEF, una media de uno de cada cinco jóvenes de entre 15 y 24 años encuestados afirmó que a menudo se siente deprimido o tiene poco interés en realizar algún tipo de actividad.

En España, los resultados de la encuesta desvelan que el 58,3% de los jóvenes de entre 15 y 24 años reconocen sentirse preocupados, nerviosos o ansiosos "a menudo" y el 36,1% "a veces". Además, el 11,5% de dichos jóvenes asegura que están deprimidos o tienen poco interés en hacer cosas "a menudo" y el 68,2% "a veces".

En vista de estos datos, el presidente de UNICEF España, Gustavo Suárez Pertierra, ha pedido que "se apruebe cuanto antes la Estrategia de Salud Mental, y que tenga muy en cuenta a la infancia. "Es necesario que se cree un grupo permanente de infancia y salud mental que concrete la implementación de esa estrategia abordando las principales cuestiones que afectan a la salud
mental y el bienestar emocional de los niños, niñas y adolescentes. Además, deben aumentar los recursos especializados y los canales a través de los cuales puedan ser escuchados", ha añadido.

A nivel global UNICEF a los gobiernos romper el silencio que rodea a los problemas de salud mental, afrontando el estigma, promoviendo una mejor comprensión de la salud mental y tomando en serio las experiencias de los niños, las niñas y los jóvenes.

También exige que realicen una inversión urgente en la salud mental de los niños y adolescentes "en todos los sectores, no sólo en el de la salud". Aboga por llevar a cabo intervenciones que han demostrado su eficacia en ámbitos como la salud, la educación y la protección social, entre ellas los programas de crianza y los programas integrales en la escuela. Y pide que las sociedades rompan el silencio que rodea a la salud mental, aborden el estigma, promuevan la comprensión y se tomen en serio las experiencias de los niños y los jóvenes.

"La salud mental forma una parte integral de la salud física; no podemos permitirnos seguir considerándola de otra manera", ha afirmado Henrietta Fore. Y añadió que "hemos observado que, durante demasiado tiempo, tanto en los países ricos como en los pobres, no se han hecho los esfuerzos suficientes para comprender esta cuestión e invertir en ella, a pesar de que desempeña un papel fundamental para el potencial de todos los niños. Esto tiene que cambiar".

05/10/2021 07:23

 

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