Sábado, 03 Enero 2015 09:14

El fin de la televisión de masas

El fin de la televisión de masas

La televisión sigue cambiando rápidamente. Esencialmente por las nuevas prácticas de acceso a los contenidos audiovisuales que observamos sobre todo entre las jóvenes generaciones. Todos los estudios realizados sobre las nuevas prácticas de uso de la televisión en Estados Unidos y en Europa indican un cambio acelerado. Los jóvenes televidentes pasan del consumo "lineal" de TV hacia un consumo en "diferido" y "a la carta" en una "segunda pantalla" (ordenador, tablet, smartphone). De receptores pasivos, los ciudadanos están pasando a ser, mediante el uso masivo de las redes sociales, "productores-difusores", o productores-consumidores (prosumers).


En los primeros años de la televisión, el comportamiento tradicional del telespectador era mirar los programas directamente en la pantalla de su televisor de salón, manteniéndose a menudo fiel a una misma (y casi única) cadena. Con el tiempo todo eso cambió. Y llegó la era digital. En la televisión analógica ya no cabían más cadenas y no existía posibilidad física para añadir nuevos canales, porque un bloque de frecuencia de seis megahercios equivale a una sola señal, un solo canal. Pero con la digitalización, el espectro radioeléctrico se fracciona y se optimiza. Por cada frecuencia de 6 MHz, en vez de una sola cadena, se pueden ahora transmitir hasta seis u ocho señales, y se multiplica de ese modo la cantidad de canales. Donde antes, en una zona había siete, ocho o diez canales, ahora hay cincuenta, sesenta, setenta o centenares de canales digitales...


Esa explosión del número de cadenas disponibles, particularmente por cable y satélite, dejó obsoleta la fidelidad del telespectador a un canal de preferencia y suprimió la linealidad. Como en el restaurante, se abandonó la fórmula del menú único para consumir platos a la carta, simplemente zapeando con el mando a distancia entre la nueva multitud de canales.

La invención de la Web –hace 25 años– favoreció el desarrollo de Internet y el surgimiento de lo que llamamos la "sociedad conectada" mediante toda clase de links y enlaces, desde el correo electrónico hasta las diferentes redes sociales (Facebook, Twitter, etc.) y mensajerías de texto y de imagen (WhatsApp, Instagram, etc.). La multiplicación de las nuevas pantallas, ahora nómadas (ordenadores portátiles, tablets, smartphones), ha cambiado totalmente las reglas del juego.

La televisión está dejando de ser progresivamente una herramienta de masas para convertirse en un medio de comunicación consumido individualmente, a través de diversas plataformas, de forma diferida y personalizada.
Esta forma diferida se alimenta en particular en los sitios de replay de los propios canales de televisión, que permiten, vía Internet, un acceso no lineal a los programas. Estamos presenciando el surgimiento de un público que conoce los programas y las emisiones pero no conoce forzosamente la parrilla, ni siquiera el canal de difusión al que pertenecen esos programas originalmente.


A esta oferta, ya muy abundante, se le suman ahora los canales online de la Galaxia Internet. Por ejemplo, las decenas de cadenas que YouTube difunde, o los sitios de vídeo alquilados a la carta. Hasta el punto de que ya no sabemos siquiera lo que la palabra televisión significa. Reed Hastings, director de Netflix, el gigante estadounidense del vídeo en línea (con más de 50 millones de suscriptores), declaró recientemente que "la televisión lineal habrá desaparecido en veinte años porque todos los programas estarán disponibles en Internet". Es posible, pero no es seguro.


También están desapareciendo los propios televisores. En los aviones de la compañía aérea American Airlines, por ejemplo, los pasajeros de clase ejecutiva ya no disponen de pantallas de televisión, ni individuales, ni colectivas. Ahora, a cada viajero se le entrega una tablet para que él mismo se haga su propio programa y se instale con el dispositivo como mejor le convenga (acostado, por ejemplo). En Norvegian Air Shuttle van más lejos, no hay pantallas de televisión en el avión, ni tampoco entregan tablets, pero el avión posee wi-fi y la empresa parte del principio de que cada viajero lleva una pantalla (un ordenador portátil, o tablet, o smartphone) y que basta pues con que se conecte, en vuelo, al sitio web de la Norvegian para ver películas, o series, o emisiones de televisión, o leer los periódicos (que ya no se reparten...).

Jeffrey Cole, un profesor estadounidense de la Universidad UCLA, experto en medios en Internet y redes sociales, confirma que la televisión se verá cada vez más por la Red. Nos dice: "En la sociedad conectada la television sobrevivirá, pero disminuirá su protagonismo social; mientras que las industrias cinematográfica y musical podrían desvanecerse".
Sin embargo Jeffrey Cole es mucho más optimista que el patrón de Netflix, ya que afirma que, en los próximos años, el promedio de tiempo consagrado a la televisión pasará de entre 16 a 48 horas a la semana actualmente, hasta 60 horas, dado que la televisión, dice Cole, "va saliendo de la casa" y se podrá ver "en todo momento", gracias a cualquier dispositivo-con-pantalla, con sólo conectarse a Internet o mediante la nueva telefonía 5G.

También hay que contar con la competencia de las redes sociales. Según el último informe de Facebook, casi el 30% de los adultos de EE UU se informa a través de Facebook y el 20% del tráfico de las noticias proviene de esa red social. Mark Zuckerberg afirmó hace unos días, que el futuro de Facebook será en vídeo: "Hace cinco años, la mayor parte del contenido de Facebook era texto, ahora evoluciona hacia el vídeo porque cada vez es más sencillo grabar y compartir".
Por su parte, tambien Twitter está cambiando de estrategia: y está pasando del texto al vídeo. En un reciente encuentro con los analistas bursátiles de Wall Street, Dick Costolo, el consejero delegado de Twitter, reveló los planes del futuro próximo de esa red social: "2015 –dijo– será el año del vídeo en Twitter". Para los usuarios más antiguos, eso tiene sabor a traición. Pero según Costolo, el texto, su esencia, los célebres 140 caracteres iniciales, está perdiendo relevancia. Y Twitter quiere ser el ganador en la batalla del vídeo en los teléfonos móviles.

Según los planes de la dirección de Twitter, se pueden subir vídeos desde el móvil a la red social a partir de ahora, a comienzos de 2015. Se pasará de los escasos seis segundos actuales (que permite la aplicación Vine), a añadir un vídeo, tan largo como sea, directamente en el mensaje.

Google también quiere ahora difundir contenidos visuales destinados a su gigantesca clientela de más de mil trescientos millones de usuarios que consumen unos seis mil millones de horas de vídeo cada mes... Por eso Google compró YouTube. Con más de 130 millones de visitantes únicos al mes, en Estados Unidos, YouTube tiene una audiencia superior a la de Yahoo! En Estados Unidos, los 25 principales canales online de YouTube tienen más de un millon de visitantes únicos a la semana. YouTube ya capta más jóvenes de entre 18 y 34 años que cualquier otro canal estadounidense de televisión por cable.

La apuesta de Google es que el vídeo en Internet va a terminar poco a poco con la televisión. John Farrell, director de YouTube en América del Sur, prevé que el 75% de los contenidos audiovisuales serán consumidos vía Internet en 2020.
En Canadá, por ejemplo, el vídeo en Internet ya está a punto de sustituir a la televisión como medio de consumo masivo. Según un estudio de la empresa de sondeos Ipsos Reid and M Consulting "el 80% de los canadienses reconocen que cada vez ven más vídeos en línea en la Red", lo que significa que, con semejante masa crítica (¡80%!), se acerca el momento en que los canadienses verán más vídeos y programas en línea que en la televisión.

Todos estos cambios se perciben claramente no sólo en los países ricos y desarrollados. También se ven en América Latina. Por ejemplo, los resultados de un estudio, realizado por la investigadora mexicana Ana Cristina Covarrubias (directora de la empresa Pulso Mercadológico) confirman que la Red y el ciberespacio están cambiando aceleradamente los modelos de uso de los medios de comunicación, y en particular de la televisión, en México. La encuesta se refiere exclusivamente a los habitantes del Distrito Federal de México y concierne a dos grupos precisos de población: 1) jóvenes de 15 a 19 años; 2) la generación anterior, padres de familia de entre 35 y 55 años de edad con hijos de 15 a 19 años. Los resultados revelan las siguientes tendencias: 1) tanto en el grupo de los jóvenes como en la generación anterior, las nuevas tecnologías han penetrado ya en elevada proporción: el 77% posee teléfono móvil, el 74% ordenador, el 21% tablet, y el 80% tiene acceso a Internet. 2) El uso de la televisión abierta y gratuita está bajando y se sitúa apenas en el 69%, mientras que el de la televisión de pago está subiendo y ya alcanza casi el 50%. 3) Por otra parte, aproximadamente la mitad de los que ven la televisión (29%), usan el televisor como pantalla para ver películas que no son de la programación televisiva, ven DVD/Blu-ray o Internet/Netflix. 4) El tiempo de uso diario del teléfono móvil es el más alto de todos los aparatos digitales de comunicación. El móvil registra 3 horas 45 minutos. El ordenador tiene un tiempo de uso diario de dos horas y 16 minutos, la tablet de una hora y 25 minutos; y la televisión de apenas dos horas y 17 minutos. 5) El tiempo de visita a redes sociales, es de 138 minutos diarios para Facebook, 137 para WhatsApp; en cambio para la televisión es de sólo 133 minutos. Si se suman todos los tiempos de visitas a las redes sociales, el tiempo de exposición diaria a las redes es de 480 minutos, equivalentes a 8 horas diarias, mientras el de la televisión es de sólo 133 minutos, equivalentes a 2 horas y 13 minutos. La tendencia indica claramente que el tiempo dedicado a la televisión ha sido rebasado, ampliamente, por el tiempo dedicado a las redes sociales.

La era digital y la sociedad conectada son ya pues realidades para varios grupos sociales en la Ciudad de México. Y una de sus principales consecuencias es el declive de la atracción por la televisión, especialmente la que emite en abierto, como resultado del acceso a los nuevos formatos de comunicación y a los contenidos que ofrecen los medios digitales. El gran monopolio del entretenimiento que era la televisión en abierto está dejando de serlo para ceder espacio a los medios digitales. Cuando antes un cantante popular, por ejemplo, en una emisión estelar de sábado por la noche, podía ser visto por varios millones de telespectadores (unos 20 millones en España), ahora ese mismo cantante tiene que pasar por 20 canales diferentes para ser visto a lo sumo por 1 millón de televidentes.

De ahora en adelante, el televisor estará cada vez más conectado a Internet (es ya el caso en Francia para el 47% de los jóvenes de entre 15 y 24 años). El televisor se reduce a una mera pantalla grande de confort, simple extensión de la Web que busca los programas en el ciberespacio y en Cloud ("Nube"). Los únicos momentos masivos de audiencia en vivo, de "sincronización social" que siguen reuniendo a millones de telespectadores, serán entonces los noticiarios en caso de actualidad nacional o internacional espectacular (elecciones, catástrofes, atentados, etc.), los grandes eventos deportivos o las finales de juegos de emisiones de tipo reality show.

Todo esto no es únicamente un cambio tecnológico. No es sólo una técnica, la digital, que sustituye a otra, la analógica, o Internet que sustituye a la televisión. Esto tiene implicaciones de muchos órdenes. Algunas positivas: las redes sociales, por ejemplo, favorecen el intercambio rápido de información, ayudan a la organización de los movimientos sociales, permiten la verificación de la información, como es el caso de WikiLeaks... No cabe duda de que los aspectos positivos son numerosos e importantes.

Pero también hay que considerar que el hecho de que Internet esté tomando el poder en las comunicaciones de masas significa que las grandes empresas de la Galaxia Internet –o sea, Google, Facebook, YouTube, Twitter, Yahoo!, Apple, Amazon, etc.– todas ellas estadounidenses (lo cual en sí mismo ya constituye un problema...) están dominando la información planetaria. Marshall McLuhan decía que "el medio es el mensaje", y la cuestión que se plantea ahora es: ¿cuál es el medio? Cuando veo un programa de televisión en la web, ¿cuál es el medio? ¿la televisión o Internet? Y en función de eso, ¿cuál es el mensaje?


Sobre todo, como reveló Edward Snowden y como afirma Julian Assange en su nuevo libro Cuando Google encontró a WikiLeaks (1), todas esas mega-empresas acumulan información sobre cada uno de nosotros cada vez que utilizamos la Red. Información que comercializan vendiéndola a otras empresas. O también cediéndola a las agencias de inteligencia de Estados Unidos, en particular a la Agencia Nacional de Seguridad, la temible NSA. No nos olvidemos de que una sociedad conectada es una sociedad espiada, y una sociedad espiada es una sociedad controlada.


*Periodista español. Presidente del Consejo de Administración y director de la redacción de "Le Monde Diplomatique" en español. Editorial Nº: 231 Enero 2015.

Nuevas elecciones en Grecia con Syriza en punta

El primer ministro griego, Antonis Samaras, anunció ayer el llamado anticipado a elecciones presidenciales para el 25 de enero, al fracasar el intento de que el Parlamento aprobara la designación de su candidato. Esta medida fortificó las posibilidades electorales de la principal oposición, el movimiento popular Syriza, que lidera todas las encuestas electorales, si bien la distancia frente a los conservadores de Nueva Democracia de Samaras se acortó. En la que fue la tercera y última votación que permite la Constitución griega para elegir presidente, Stavros Dimas obtuvo el respaldo de 168 de los 300 diputados que integran la cámara legislativa, doce menos de los 180 necesarios para ungirse como candidato del oficialismo. El líder de Syriza, Alexis Tsipras, aseguró que un gobierno dirigido por su formación garantizará los depósitos bancarios de los griegos, en cooperación con sus socios europeos y el Banco Central Europeo, con los que negociará. Las encuestas de los últimos meses dan como favorito a Syriza, con un apoyo que ronda entre el 30 y el 34 por ciento.


La Constitución griega establece que si el presidente de la república, un cargo que en el país heleno es básicamente representativo, no es elegido en ninguna de las tres votaciones, el Parlamento debe disolverse obligatoriamente en un plazo de diez días y se deben convocar a elecciones entre tres y cuatro semanas después. Para la votación nominal los diputados sólo tenían dos opciones: aclamar el nombre del candidato oficialista, en señal de respaldo, o decir "presente", lo que implicaba el rechazo. En la votación estuvieron presentes los 300 parlamentarios, de los que 132 sólo votaron con un "presente". Los representantes de la oposición, especialmente los alineados con Syriza, rompieron en aplausos y muestras de júbilo cuando el presidente de la cámara anunció el resultado de la compulsa


Respecto de las primeras dos rondas de votación de los diputados en las que se requería el respaldo de dos tercios de la cámara, es decir de 200 diputados, Dimas había obtenido 160 y 168 votos respectivamente. Tsipras dejó claro desde un principio que no apoyaría a ningún candidato para forzar elecciones. El último sondeo publicado anteayer en la prensa local confirmó el liderazgo de la fuerza conducida por Tsipras, aunque achicó a 2,4 puntos porcentuales la distancia con Nueva Democracia de Samaras. Aunque antes de la debacle económica de 2009, el partido de izquierda apenas tenía un cinco por ciento de apoyo electoral, la crisis lo convirtió en el mayor y más duro opositor a las políticas de austeridad y ajustes impulsadas por la troika europea, compuesta por la Comisión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo. En cada elección que atravesó Grecia durante la crisis, el establishment europeo y nacional demonizaron a Syriza y sus propuestas de abandonar el euro y dejar de cumplir con las metas de ajuste impuestas por el FMI y Bruselas, e impulsadas públicamente por el motor económico de la Unión Europea (UE), Alemania.

Por eso, el sábado pasado, en un último intento por conseguir que los 182 diputados apoyaran a su delfín, Samaras advirtió que todos aquellos que no lo hicieran automáticamente se aliaban con Syriza. En el mismo discurso, el primer ministro saliente pronosticó que una eventual victoria electoral de Syriza en enero llevaría forzosamente al país a la quiebra. Para reforzar ese escenario sombrío, el FMI anunció ayer la suspensión del desembolso del paquete de ayuda a Grecia hasta que asuma un nuevo gobierno en ese país.

En un encendido mensaje pronunciado en un cine del centro histórico de Atenas, que dio comienzo a la campaña electoral, un apasionado Tsipras exclamó: "¡Acabemos con los relatos de terror!". El discurso tuvo lugar horas después de que el primer ministro griego anunciara la convocatoria a elecciones anticipadas. El líder de Syriza cargó contra lo que llamó "campaña del miedo" lanzada por Samaras y aseguró que lo que funcionó en 2012, cuando se celebraron los anteriores comicios generales, no funcionará esta vez, pues el pueblo sabe que el culpable de su miseria no es Syriza sino el gobierno actual.

El líder de la oposición aseguró que el gobierno intenta sembrar el miedo entre la ciudadanía presentando un ejercicio democrático, como son las elecciones, como una anomalía, o "la voluntad popular como inestabilidad", logrando con ello socavar la imagen internacional del país y tratando de asustar a los ahorristas. Según Tsipras, la campaña lanzada por el oficialismo no funcionará esta vez porque, entre otras cosas, la situación financiera en la UE cambió. "2014 no es 2012, porque los bancos sistémicos pasaron las pruebas de choque, la consolidación de la banca ha progresado y los cuatro bancos sistémicos forman parte del sistema bancario europeo. El equilibrio del sistema bancario es un tema que concierne a todos", señaló.

Tsipras también aseguró que los socios europeos mostraron su disposición a cooperar con el nuevo gobierno griego. "En contraste con 2012, países como Francia e Italia renunciaron unilateralmente a normas de austeridad y disciplina fiscal, y las políticas de austeridad están haciendo mella incluso en Alemania", sostuvo Tsipras, y agregó que todo eso son factores que mejoran la capacidad de negociación del futuro gobierno. Pese a ello, auguró difíciles tratativas con los acreedores, por lo que manifestó su esperanza de que Syriza logre reunir una amplia mayoría en el Parlamento, que evite que el futuro gobierno tenga las manos atadas a la hora de negociar con los socios.


Por otra parte, el líder de la oposición griega acusó a Samaras de haber prometido una serie de alivios fiscales y mejoras de ingresos para los ciudadanos y haber hecho lo contrario. Además, se refirió a los recortes que todavía quedan por delante como parte de los compromisos con la troika de acreedores, y que en principio debían haberse aplicado antes de finales de febrero, fecha en la que concluye la prórroga del rescate, como nuevos despidos o una suba del impuesto sobre el valor agregado.

Hace dos años y medio, Samaras ganó las elecciones legislativas, pero para poder formar gobierno el líder conservador tuvo que aliarse con su histórico rival, los socialistas del Pasok. De esta manera, las dos grandes fuerzas del bipartidismo griego impulsaron duras políticas de austeridad y un severo ajuste presupuestario que dispararon el desempleo (más del 26 por ciento) y la pobreza (40 por ciento) y provocaron el cierre de miles de comercios y emprendimientos. A nivel macroeconómico, ni el déficit cayó ni la deuda se achicó, aunque el país salió técnicamente de la recesión ese año luego de tres trimestres de leve crecimiento. Tsipras intentará capitalizar esas cifras en el próximo mes de campaña electoral.

"Hoy el gobierno de Antonis Samaras, que hundió a la sociedad durante dos años y medio y que ya se comprometió a nuevas medidas de austeridad, es una cosa del pasado", sentenció el líder del principal partido de izquierda de Grecia y el favorito para tomar las riendas del país el año que viene.

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2015: Crisis económica, paz y movilización social

Llegamos al 2015 y tres grandes procesos signaran su curso. Proceso de paz, crisis económica y elección de alcaldes y gobernadores.

 

Los diálogos de La Habana entre Santos y las Farc seguirán siendo eje primordial en el movimiento de la sociedad y el Estado. Se cerrará satisfactoriamente el tema de las víctimas y tomará plena forma el "fin del conflicto" con debates de mucho espesor. Ya hay un trecho recorrido en materia de cese al fuego y hostilidades. Una comisión de militares y guerrilleros ha realizado un encomiable trabajo para llevar a la práctica aspectos muy puntuales en la materia. Un asunto clave, desde mi enfoque, será el tratamiento de los ajustes institucionales para la paz que debe contemplar una reforma a fondo del Estado y su gobierno para ampliar los alcances de la construcción de una democracia en los términos pactados en materia de participación, pluralismo y garantías para los nuevos movimientos políticos y sociales. La política elevará su nivel en las conversaciones merced a la audaz iniciativa de la delegación plenipotenciaria de los revolucionarios, tal como lo registramos con la decisión del cese unilateral y definitivo del fuego y las hostilidades. La paz no tiene vuelta atrás y ya se ha dibujado el perfil de la Colombia de los próximos 30 años, como ocurrió al inicio del Frente Nacional de 1958 y con la Constituyente de 1991 que ya agotó sus recursos e instrumentos neoliberales.

 

La crisis económica con sus impactos fiscales tendrá consecuencias demoledoras en millones de colombianos. El desplome económico nacional es un escenario asociado a la prolongación de la gran crisis bancaria del 2008, pues sigue la recesión en el plano global, hoy en su sexto momento, detonado por la impresionante destorcida de los precios del petróleo apalancada por la ralentización de los Brics y la Unión Europea, y las maniobras geopolíticas de los gringos empeñados en asfixiar a Putin, a Venezuela y en sembrar el caos planetario. Serán 12 meses con desajustes en las cuentas del Estado: caída de los ingresos petroleros, severos desajustes en la balanza comercial, recortes en las inversiones en carreteras y viviendas, incremento de la deuda externa, disfuncionalidad del gasto militar, pinchada de la burbuja inmobiliaria, caída del PIB y recorte masivo de subsidios, como los de familias en acción, bonos juveniles y para los adultos. Crecerá la pobreza, miseria y segregación social de los sectores más débiles de la sociedad, pues los ricos no cederán en sus privilegios y la casta burocrática y política proseguirá en el saqueo de los patrimonios públicos a través de la mermelada en Regalías y los cupos presupuestales autorizados por el señor Santos y su camarilla presidencial.

 

Como lo han señalado algunos, esta tormenta enlazada con la volatilidad de los precios del petróleo tirará a la lona gobiernos y propiciará agudas rebeliones sociales. No lo descarto en Colombia.

 

Hasta el 25 de octubre todo el país vivirá una intensa agitación pública por cuenta de la elección de 1.113 alcaldes municipales y 32 gobernadores departamentales. Estas autoridades locales son elegidas gracias a acuerdos pasados del Estado con las guerrillas revolucionarias. Las negociaciones de las Farc con Belisario Betancur en 1986, dejaron como saldo la elección directa de los burgomaestres locales. La Constituyente de 1991 ordenó la elección ciudadana de los gobernadores. Son conquistas democráticas que es preciso consolidar y profundizar. La resistencia campesina y revolucionaria, el movimiento popular, deben integrarse plenamente a este proceso planteando programas de cambio y reivindicación de los derechos sociales, políticos y económicos de la multitud y sus singularidades. Hay que exigir garantías y señalar la manipulación clientelista de los gamonales locales y regionales favorecidos con las prebendas del señor Santos. La paz debe ser la principal bandera de los candidatos alternativos y de origen popular. Un elemento importante de este escenario es exigir, en el caso de Bogotá, la elección directa de los alcaldes locales y la creación de 20 nuevas localidades.

 

Es un escenario agitado en el que se dará la presencia de los movimientos sociales. La multitud se expresará con sus diversas problemáticas. Las de la salud, educación, tierra, vivienda, empleo, los derechos indígenas, los de los afros, los de las mujeres, jóvenes y tercera edad. Seguirá adelante el movimiento de las constituyentes por la paz y municipales. Millones de bogotanos harán sentir su inconformidad por el desastre de Trasnmilenio afectado por la mediocre administración del señor Petro y sus ineptos equipos de gestión atrapados por el clientelismo y la microcorrupción. En Medellín crecerá la movilización ciudadana contra el Pot neoliberal. En Barranquilla se sentirá la exigencia por la autonomía de las localidades. En Calí las masas populares demandarán la paz, mejoras en la movilidad y efectividad de los derechos sociales. En Bucaramanga crecerá el repudio a la corrupción. En Cúcuta se amplía la movilización por los derechos humanos. En el eje cafetero el ambientalismo marchará por la defensa de la naturaleza y contra el extractivismo minero. Las masas campesinas e indígenas del Putumayo, Huila, Caquetá y Tolima, radicalizaran sus pliegos agrarios y contra los proyectos mineros depredadores como el de la Colosa. En el Meta y los Llanos orientales reclamarán equidad con las regalías petroleras.

 

El movimiento social debe pedir garantías para su acción. De gran importancia es el acceso democrático a los grandes medios de comunicación monopolizados por conglomerados de la oligarquía dueña del Estado.

La Ceja, 28 de diciembre de 2014.

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EU promueve modelos fallidos de libre mercado para después dominar países

El presidente de Bolivia, Evo Morales Ayma, condenó la creación de modelos fallidos del libre mercado con la que se ha afectado a algunos países de la región, y sostuvo la necesidad de poner en marcha una sólida unidad que supere todas las diversidades ante la ofensiva de Estados Unidos, que sin duda pretende avanzar sobre nosotros.


Al hablar con La Jornada, durante la reciente cumbre del Mercado Común del Sur en Paraná, Entre Ríos, Argentina, razonó que la guerra contra el narcotráfico es otra forma de que Estados Unidos entre a los países y la use para actuar contra dirigentes populares, contra los pueblos de la región. "Debe entender (Estados Unidos) que ya no somos parte de ese reparto imperial que ellos tenían con nosotros. Eso se terminó y ahora, cuando hacen terrorismo económico a los países, no hay miedo en la dirigencia. El tiempo de esos miedos se terminó. Como su guerra contra el narcotráfico, que manejan con fines de carácter geopolítico y ahora le sirve para tratar de acusar a gobiernos y acabarlos de esa manera. A mí incluso me dijeron el Bin Laden andino y nos acusaron de terroristas y narcotraficantes cuando el primer país que impulsa y al que favorece el narcotráfico es Estados Unidos.


El gran negocio del capitalismo


El narcotráfico parece el gran negocio del sistema capitalista. Un país tan desarrollado, con tanta tecnología, el que más consume drogas ¿cómo no va a poder controlar el narcotráfico? Como antes mandaban asesinar dirigentes políticos o sociales y los acusaban de comunistas, de rojos, o derrocaban gobiernos que no manejaban, ahora a los presidentes y a los pueblos antimperialistas los acusan de narcotraficantes, de terroristas. Pienso que el país que impulsa el narcotráfico es Estados Unidos, un gran negocio; es el gran negocio ilegal del sistema capitalista, expuso.


Desde hace tiempo el presidente Morales Ayma denuncia esta situación ante el mundo y sostiene que cuando ellos terminen con ese mercado (de la droga) no habrá los que desvíen la coca para que se transforme en cocaína. No les interesa acabar con el narcotráfico, sino con nuestros campesinos, nuestros pueblos. Esa es la verdadera diferencia con nosotros.


También Morales, al condenar las sanciones a imponerse a Venezuela (la entrevista se realizó antes de la confirmación de este hecho) por violación a los derechos humanos, sostuvo que los mismos países que están reconociendo esos crímenes cometidos por sus soldados quieren castigar a Venezuela por defenderse. No lo vamos a aceptar en América Latina.


Criticó duramente que Estados Unidos continúe como si nada hubiera pasado con su política de agresión.


Reiteró que la rebaja del petróleo provocada por Estados Unidos está dirigida a agredir económicamente a Venezuela y también a Rusia. Consideró que las presiones y sanciones económicas son utilizadas como terrorismo económico, porque fracasan en intentar golpes militares y otras formas de golpes, que han sufrido todos los países en estos años recientes.
Olvidan que estamos en tiempos de integración y unidad de América Latina y que esta integración es un proceso liberador, sentenció.


El presidente participó en la cumbre de la Alianza Bolivariana para los pueblos de América Latina y el Caribe (Alba) que se realizó en La Habana, Cuba, antes de su viaje a Entre Ríos.


Consideró la Alba el grupo de integración con mayor definición política ideológica y antimperialista, respondiendo al pensamiento y la necesidad de los pueblos. Rusia quiere ser parte de la Alba; eso sería un problema para Estados Unidos. China y Rusia ofrecen toda su cooperación.


Reflexionó, asimismo, sobre lo que sucede en el continente, donde "hemos logrado liberarnos políticamente, que es una forma de liberarnos económicamente y decidir nosotros. Ellos querían dominarnos políticamente para robarnos, pero eso terminó, ha cambiado. Querían dividirnos para dominarnos. Y nosotros nos estamos uniendo cada vez más y no dependemos ahora de las decisiones políticas que vienen del Banco Mundial o del Fondo Internacional, pero tienen otras formas nuevas de intentar dominarnos, con provocaciones, agresiones, como lo que está pasando ahora con Venezuela, o en Argentina con esos fondos buitres, que amenazan con embargos, con todo. Pero hay reacciones en nuestros pueblos y nos solidarizamos con los hermanos. Tiene que ser una solidaridad activa".


–¿Qué más se necesita para hacer frente a estas situaciones?


–Todos estamos amenazados: la Alba, los otros procesos de integración. Estados Unidos ha fracasado en la mayoría de los golpes de Estado que intentó, en su conspiración contra los demócratas verdaderos. Ahora están en sus conspiraciones económicas, esas organizaciones no gubernamentales que trabajan todo los días contra los gobiernos nuestros. De Bolivia hemos expulsado a aquellos que estaban trabajando para dividirnos, derrotarnos, hasta para matarnos. Y en Bolivia pensamos que cuando hay esta provocación política, económica o militar, los gobiernos nunca los podemos enfrentar solos, y por eso es lo más importante la conciencia de nuestros pueblos. No hay nada que un hombre, un gobierno solo pueda hacer. Nosotros pedimos participación del pueblo, la inclusión de los que representan a los movimientos sociales, que son organizaciones de los pueblos. Si no fuera así no sería una democracia participativa, y ahí es que decimos a todos que no hay que ser ambiciosos. Algunos políticos y sectores siguen pensando en ellos mismos y no en otros, en todos, en el país. Eso también debe cambiar.


"Al servicio del pueblo"


De la misma manera, afirmó con convicción que en estos tiempos nuevos los políticos deben estar al servicio de su pueblo, y no servirse de la política para su beneficio o intereses.


–¿Se ha planteado una lucha cultural, una descolonización cultural?


–Es en lo que estamos avanzando en Bolivia, liberarnos, una lucha anticolonial en que avanzamos. Una educación anticolonial, una conciencia anticolonial. Creo que hay que estar siempre hablando con los pueblos y escuchando, no que sólo nos escuchen a nosotros. Tenemos que estar en todas partes. En este caso mencionamos al Mercosur, organización que ha sido atacada duramente por los medios masivos en la región.


Morales sostiene que el Mercosur avanza; hay propuestas que son muy importantes, de cambios de fondo, de ir verdaderamente al problema social. El Mercosur debe abrirse a todos los espacios de integración. Sabemos que sin la participación de todos no podemos ser más fuertes para enfrentar las amenazas. Una participación más integral. Hay muchos ataques, hay guerras económicas, de los medios, políticas, cibernéticas, de seguridad, todo tipo de planes para nosotros. Se necesita gran unidad para toda América. Acabar con los estados fallidos del libre mercado que nos quieren imponer y que han impuesto en algunos países. Ellos hacen los estados fallidos para después dominarnos, invadirnos. Es nuestra obligación defendernos. Porque integración es liberación económica y política.


Añade que se está logrando con las experiencias compartidas bajo una integración de la Unión de Naciones Sudamericanas, el Mercosur, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.


Subrayó que esta última organización es un gran avance liberador, pero que tiene sus tiempos y sus procesos, y por eso hay que andar, marchar con los pueblos, acompañando a gobiernos para esta liberación.


En ese camino se han producido extraordinarios y profundos cambios, como en Bolivia, país caracterizado como uno de los modelos más avanzados en la región, y que además ha resurgido de una situación colonial, que habían profundizado los gobiernos neoliberales de los años 90 derrotados por la acción popular en calles y carreteras, como Morales relata cada vez.
Las elecciones más recientes en Bolivia demostraron que el trabajo de Morales y sus equipos no sólo han avanzando en diversos terrenos sino, explicándolos a la población, va logrando unir fuerzas, algunas hasta ayer antagónicas.


Un ejemplo de esto es que en las zonas de las Tierras Bajas (Tipnis) amazónicas, desde donde habían partido algunas movilizaciones de grupos originarios, pero evidentemente vigilados por Estados Unidos, como se demostró, Morales ganó con 70 por ciento.


El constante contacto del presidente con los pueblos amázonicos, demostrando los cuidados proyectos, ha sido entendido y nos están apoyando ante la necesidad de esa corta carretera, única posibilidad de integrar territorialmente al país, cuidando al máximo el medio ambiente, en una región donde compañías extranjeras, estacionadas allí, depredadoras, estaban al frente supuestamente de la defensa ambiental.


Explicó que está contra el crecimiento del evismo. No es eso, quiero que crezca el masismo y más. Estamos desarrollando una coordinación nacional por el cambio, donde está la Central Obrera Boliviana, los maestros, las cooperativas, las organizaciones nacionales, el transporte libre; participan todos. No es el poder de Evo, sino de los movimientos sociales, el pueblo, las organizaciones todas.


No es sólo un sueño, es una decisión precisa, para el futuro de Bolivia, como la unidad es el futuro único de América Latina. Espera mucho Evo Morales del poder de la solidaridad y de la justicia internacional en el tema de la salida al mar de su país.
Nuestro país nació con mar, con salida al mar. Y fuimos invadidos nada menos que por esas oligarquías de Chile y empresas trasnacionales. Tenemos el derecho frente a lo que fue injusto y esto está siendo reconocido por el mundo.


Así como se opone a la sanciones económicas contra Venezuela, también ha salido al frente por las sanciones contra Rusia por parte de Estados Unidos y países europeos, manifestando respeto y admiración por el presidente (Vladimir) Putin.


Tanto Morales como los mandatarios del Mercosur en su conjunto se han definido por el diálogo en todas las circunstancias, contra las guerras coloniales y de la misma manera por establecer a América Latina y el Caribe como una zona de paz en un mundo convulsionado.


No queremos intervenciones ni chantajes ni que nos condicionen. Espero que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama no se equivoque, concluyó.

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Cuba tiene la mayor inversión en educación en el mundo. Bolivia y Venezuela le siguen en AL

La Paz, 26 de diciembre (MC).- La inédita inversión de Bs 16.064 millones este año en tema de educación otorgó a Bolivia el segundo lugar entre los países de América Latina, un aspecto que fue resaltado por parte del Banco Mundial (BM).


Así lo reflejó el ranking en inversión e incentivo a la educación realizado por el BM en el período 2009-2013.
En Latinoamérica, el Banco Mundial situó a Bolivia detrás de Cuba que destina más de 13% de su Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, la mayor cifra en el mundo.


"En tema de educación, somos el segundo país de América Latina y El Caribe en inversión, después de Cuba", destacó este 26 de diciembre el presidente Evo Morales Ayma, desde Palacio de Gobierno, tras hacer una evaluación de la gestión gubernamental 2014.


En segundo lugar mundial se sitúa la República Democrática de Timor Oriental, que invirtió 11,3% en 2009; 10,5% en 2010 y 9,4% en 2001. Siguen Dinamarca con 8,7%; Ghana 8,1%; Islandia y Tailandia con 7,6%, Nueva Zelandia 7,4%; Chipre 7,3% y Venezuela y Bolivia con 6,9% cada uno.


El BM dio validez a la inversión en la educación inicial boliviana incrementada en 319%, en educación primaria 105% y secundaria 306%, con relación a los montos que se invertían en 2006 con sólo Bs. 6,519 millones.


Por su parte, el presidente Morales expresó su satisfacción con los resultados alcanzados. "En lo social, quienes tenemos la responsabilidad de conducir el país estamos muy alentados, los reconocimientos de organismos internacionales son muy buenos", puntualizó.


(Tomado del sitio del Ministerio de Comunicación de Bolivia)

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Crisis fiscal y económica, movimiento popular y nuevo proyecto político

Algunos analistas y dirigentes de izquierda se hacen ilusiones sobre la posibilidad de que el movimiento popular en Colombia retome su dinámica de lucha y reaccione frente a las medidas que tendrá que tomar el gobierno obligado por la caída de los precios internacionales del petróleo y la crisis evidente de su modelo de reprimarización de la economía basado en la locomotora minero-energética.


Mi tesis es que el movimiento popular ya tensionó sus fuerzas al máximo desde 2008 hasta 2013, pero las organizaciones que hacen parte del "movimiento democrático" no estuvieron en la capacidad de dirigir con acierto esa lucha, no consiguieron canalizarla ni potenciarla para obtener triunfos políticos contundentes. Por el contrario con su actitud economista, oportunista y grupista, ayudaron a derrotar al movimiento popular.


El Moir, por su lado, entregó el movimiento a los intereses de la burguesía agraria, se quedó en las luchas por subsidios, y contribuyó a derrotar y desestimular a los pequeños y medianos productores; y la izquierda armada o cercana a la armada, por el otro, ayudó a derrotar y desestimular a los pequeños campesinos colonos y jornaleros cocaleros, entregando la lucha a los intereses de los campesinos ricos de las zonas de colonización (nueva burguesía agraria emergente).


Por ello, ante esa incapacidad manifiesta – que nos llevó en el campo electoral a escoger entre lo malo y lo peor (Santos y Zuluaga) – se hace necesario construir un Nuevo Proyecto Político, tomando como base estratégica a un sujeto social y político que ya se viene expresando con fuerza desde la "Ola Verde", los "cacerolazos" de solidaridad con el Paro Nacional Agrario y el apoyo a la Bogotá Humana, que está compuesto principalmente por jóvenes profesionales, tecnólogos y técnicos que el gran capital ha "proletarizado" (trabajadores del conocimiento y la cultura o "cognitariado precariado"), y que será – indudablemente – la base social más dinámica de la lucha por la democracia, la transparencia administrativa y la equidad social en los próximos años.


Ellos serán fundamentales para que el "movimiento democrático" sea gobierno en 2018, apoyándose en las figuras democráticas que ya existen (Gustavo Petro, Jorge Robledo, Sergio Fajardo, Claudia López, Feliciano Valencia, Iván Cepeda, Clara López, Aída Abella, Camilo Romero, Antonio Navarro y demás) pero imprimiéndole un espíritu verdaderamente democrático a nuestras luchas, derrotando el grupismo, el individualismo y el caudillismo, forzando la unidad y estimulando la participación política del pueblo, con métodos pacíficos, civilistas, con autonomía y sin presiones externas, con creatividad, flexibilidad e inteligencia.


Que el 2015 sea el año de avance por ese nuevo camino. ¡Eso esperamos!!! ¡Feliz año!

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Martes, 16 Diciembre 2014 07:06

La idea comunista y la crítica histórica

La idea comunista y la crítica histórica

“¿Debería el proyecto comunista, tal como se le ha elaborado desde el siglo XIX, arrinconarse entre las grandes utopías que han marcado la historia del pensamiento político occidental… o aún es capaz de proporcionar significados y perspectivas para nuestras luchas actuales?”*

 

Esta pregunta de Emmanuel Terray sintetiza la preocupación general de varios estudiosos que intentan recuperar la idea comunista. Terray explica el desastroso final del socialismo realmente existente como consecuencia de la transformación del comunismo en una religión seglar, que creó una auténtica iglesia con sus dogmas, sus rituales, su jerarquía y su inquisición. Una organización que difícilmente podía convertirse en instrumento de la emancipación colectiva.

 

Pero puesto que la caída del socialismo realmente existente no significó el fin de la explotación capitalista y las formas de opresión que la acompañan, era fácil predecir que el fénix comunista renacería pronto de sus cenizas, muchas señales de lo cual aparecen en la primera década del siglo XXI. Y estas señales de renacimiento exigen inquirir por las lecciones de la historia del comunismo.

 

Terray cuestiona la estrategia de los partidos comunistas del siglo XX; fundada en la toma del poder y, por tanto, la hipótesis decisiva según la cual el poder del Estado es el instrumento indispensable para la emancipación: hay una contradicción manifiesta entre el objetivo que se persigue (el comunismo) y los medios empleados (el Estado y el partido que lo refleja, p. 221). ¿Qué otras lecciones deja el fracaso del socialismo real, qué hay que preguntarnos? Una primera serie de preguntas tiene que ver con el tema de la abolición de la propiedad privada, así como los modos de propiedad alternativos a la propiedad estatal. Otras preguntas inquieren por la planificación. Finalmente, se abren preguntas sobre la democracia en el lugar de trabajo; no la democracia política ni su ficción liberal, sino la abolición misma del trabajo asalariado. Preguntas, porque cualquier pretensión de refundar el comunismo debe partir de la crítica al socialismo realmente existente.

 

A su vez, Alain Badiou señala que durante el siglo XIX la idea comunista estuvo ligada a cuatro tipos específicos de violencia. De una de esas formas de violencia, el terror revolucionario, depende casi exclusivamente la propaganda anticomunista. ¿Cómo combatir esa propaganda desde la idea comunista? Se puede negar la existencia del terror, o minimizarlo y presentarlo como algo necesario, o relativo a su época, pero no inherente a la idea comunista. Pero también se puede mostrarlo como el síntoma de una desviación del comunismo que debió haberse evitado. Esto es aún más importante cuando críticos de izquierda señalan que el terror es inherente a la idea comunista y suponen que dicha idea está muerta y enterrada.

 

Frente a ello, Badiou propone examinar (y destruir) la teoría del consenso, que achaca toda la responsabilidad del terror a la idea comunista (p. 13). La reflexión sobre el terror implica la inquisición sobre el proceso concreto del primer ensayo de la idea comunista en la historia (y la analogía que recuerda la parábola del Gran Inquisidor, de Dostoyevsky: ¿Estaba la idea cristiana ligada en un principio a la Inquisición o a la visión de San Francisco de Asís?, ¿el comunismo son las purgas de Stalin?)

 

El terror, lejos de ser una consecuencia de la idea comunista, en realidad proviene de una fascinación por el enemigo, de una rivalidad mimética con él; y a fin de cuentas, de una renuncia a la idea comunista. Y esta conclusión abre la verdadera pregunta para el siglo XXI: ¿la idea comunista está necesariamente vinculada a la violencia?

 

Y entonces, Slavoj Zizek nos recuerda que las preguntas carecen de sentido en un mundo donde no hay verdad posible, donde el poder procura deshistorizar (en México le llaman desmitificar) y despolitizar (en México le llaman todos son iguales). A menos que volvamos a colocar en el centro la política (y la economía política). Y entonces, pueden abrirse todas las preguntas posibles: ¿Qué organización social puede reemplazar al capitalismo existente? ¿Qué clase de nuevos líderes necesitamos? ¿Qué organismos, incluso de control y represión?, partiendo, como Badiou y Teray, de la crítica histórica, del hecho concreto de que las alternativas del siglo XX no funcionaron.

 

Para estos autores, del EZLN a los movimientos altermundistas, de los israelíes antisionistas a Ocupa Wall Street, se abre la necesidad de, sin abandonar la defensa del multiculturalismo, volver a poner en el centro de la discusión la economía política, el Estado y la violencia; y recuperar, tras una consistente crítica histórica, la idea del comunismo.

 

*Slavoj Zizek, editor, La idea de comunismo, Madrid, Akal, 2013, p. 219.

 

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Lunes, 15 Diciembre 2014 15:46

Desafíos organizativos

Desafíos organizativos

ALAI AMLATINA, 15/12/2014.- En diversos espacios de intercambio y reflexión entre nuestros movimientos, al analizar el período que estamos viviendo, hemos coincidido en que asistimos al ocaso del capitalismo industrial –y las construcciones sociales que surgieron con éste–, ante la hegemonía que ha establecido el capital financiero y especulativo, con un trasfondo marcado por la crisis estructural que tiene en primer plano a la dimensión financiera, pero con repercusiones en otros planos, ya que es sistémica.

Con esta transformación, lo que tenemos es una ofensiva del capital, nacional e internacional, que busca apropiarse de todos los bienes de la naturaleza (biodiversidad, tierra, agua, oxígeno, etc.), principalmente vía la minería, las usinas hidroeléctricas y nucleares, que causan graves problemas como la devastación de los biomas, el cambio climático, desalojos, etc.; pero que también afectan directamente a la soberanía de los países y de los pueblos.

Es en esta dinámica que se inscribe la crisis climática que se expresa en sequías, inundaciones, huracanes, incendios, falta de agua y una infinidad de problemas que están alterando las condiciones de vida en nuestro planeta, cuyas víctimas principales son los más pobres, cerca de 3 mil millones de personas en el mundo. Y concomitantemente está la crisis energética, en la que la actual matriz energética basada en los combustibles fósiles prácticamente ha colapsado.

Además, tenemos una crisis alimentaria, debido a que los alimentos, fuente de nuestra vida y reproducción humana, fueron mercantilizados, estandarizados, dominados por solamente 50 empresas transnacionales en el mundo. La consecuencia es que hay novecientos mil millones de hambrientos en el planeta y la seguridad alimentaria de todos los pueblos del mundo está amenazada.

En este orden de cosas, también asistimos a una mayor precarización del trabajo, al tiempo que se recorta los derechos de los trabajadores. Tan es así que en la mayoría de los países el desempleo aumenta a cada año, sobre todo entre los jóvenes, al punto que en algunos países el desempleo juvenil llega al 50%.

En general se trata de una dinámica marcada por una creciente concentración de la propiedad de la tierra, de la riqueza, de la ciudad, de los medios de comunicación y de la política, en una minoría de capitalistas, que no pasa del 1% de la población mundial: 737 corporaciones, 80% del sector financiero y 147 empresas transnacionales. Mientras el 70% de la población mundial tiene solo 2,9% de la riqueza.

No hay que perder de vista que Estados Unidos y sus aliados del G8, Organización Mundial del Comercio mediante, controlan la economía mundial con el poder del dólar, los tratados de libre comercio (TLC's). Como tampoco, que con la maquinaria de guerra y el control de los medios de comunicación imponen sus intereses a la humanidad.

Y en la medida que el poder corporativo a nivel mundial controla la economía y los gobiernos, ya que estos pueden tener sus reuniones para simplemente no decidir nada, se registra un deterioro de la democracia y de las formalidades de representación, pues dejaron de responder a los intereses ciudadanos. Esto se registra tanto en los organismos internacionales, como en una mayoría de países donde, aunque mantengan elecciones, el pueblo no tiene el derecho de participación efectiva en el poder político. Y, por lo general, las políticas públicas no priorizan las necesidades de los más pobres, o se restringen a políticas compensatorias que no apuntan a resolver los problemas desde la raíz.

Por otra parte, las guerras en curso son estúpidas e inaceptables, pues se traducen en la pérdida de millones de vidas inocentes, tan solo para atender los intereses económicos, energéticos, geopolíticos de los países imperiales, que muchas veces utilizan falsos motivos étnicos, religiosos o de "combate al terrorismo".

En este escenario es gravitante el control monopólico de los medios de comunicación, para obtener no solo ganancias sino el control ideológico de las mentes de la población. Cuanto más que por ahí se promueve y amplifica una cultura mercantilizada, de la defensa de los falsos valores del consumismo, del egoísmo y del individualismo.

Y cabe acotar que también entra en juego el hecho de que la academia y la ciencia han sido manipuladas y utilizadas solamente para aumentar la productividad y la ganancia del capital, y no al servicio de las necesidades de los pueblos.

La necesidad de articularnos

Para encarar esta realidad, es preciso reconocer primeramente que estamos ante una crisis de proyecto alternativo, lo cual dificulta la construcción de procesos unitarios y de programas orientados a modificar la correlación de fuerzas. Esto es, las organizaciones populares, infelizmente, están aún débiles, con muchas dificultades en sus acciones, pues estamos en un período histórico de reflujo del movimiento de masas.

En términos generales, las luchas sociales aún están en la fase de "protestas" y no en la construcción de un proyecto de sociedad que involucre a los trabajadores y movimientos sociales que tenga como bases la solidaridad, la igualdad y, especialmente, la justicia, punto clave, pues sin justicia no hay futuro.

En este sentido, destacamos el Encuentro Mundial de Movimientos Populares (EMMP), realizado en Roma y el Vaticano (27-29 octubre 2014), con el auspicio del Papa Francisco[1], en la medida que fue una exitosa experiencia que evidenció, una vez más, la necesidad de mantenernos organizados y articulados para avanzar en la unidad de los trabajadores en todo el mundo, pero con un sentido de autonomía respecto a los Estados-gobiernos, partidos, iglesias e instituciones afines, sin que implique abstenerse de establecer relaciones y espacios de diálogo.

Por lo mismo, acordamos seguir aglutinando a los más amplios y distintos sectores organizados alrededor de las luchas por la tierra y la soberanía alimentaria, por la vivienda y los derechos humanos en las ciudades, por los derechos de todos los trabajadores y trabajadoras, por el fin de las guerras genocidas y por el derecho a la soberanía de los pueblos, por los derechos de la naturaleza y del medio ambiente.

Por supuesto que esto nos debe llevar a afinar una plataforma a partir de lo acordado en la Declaración Final del EMMP que señala: "debe buscarse en la naturaleza inequitativa y depredatoria del sistema capitalista que pone el lucro por encima del ser humano la raíz de los males sociales y ambientales. El enorme poder de las empresas transnacionales que pretenden devorar todo y privatizarlo todo –mercancías, servicios, pensamiento- son primer violín de esta destrucción"[2].

En este sentido, el desafío pasa por la construcción de un proyecto alternativo al capitalismo con una amplia convergencia de fuerzas de los diversos sectores sociales a nivel mundial. Esto implica, por cierto, elaboración teórica que permita profundizar el entendimiento de la realidad vigente pero en consonancia con las luchas sociales, pues solamente éstas construyen y alteran la correlación de fuerzas en la sociedad; y organicidad entre los luchadores del pueblo.

A nuestro entender, esto nos remite a la importancia del trabajo de base y la formación como procesos permanentes, en tanto allí se conjuga la relación práctica-teoría-práctica, que se nutren mutuamente. Por lo mismo, no da espacio al activismo sin reflexión de lo que hacemos, como tampoco a la teoría distante de las luchas y las prácticas cotidianas. Después de todo, los cambios que queremos no dependen de nuestra voluntad personal, sino de nuestra capacidad como clase trabajadora para organizarnos, pelear y disputar. De ahí que asumimos el compromiso de construir escuelas de formación política para elevar el nivel de conciencia de nuestras bases.

Otro eje fundamental para nuestras organizaciones y la articulación internacional tiene que ver con el desafío que enfrentamos ante el poder mediático que se ha convertido en el articulador político de los poderes establecidos, ante el desgaste de los partidos políticos, y por tanto en puntal de la formación ideológica de nuestras sociedades con las ideas de los poderes hegemónicos.

Vale decir, enfrentamos a un poder mediático altamente concentrado que a nivel global y en los espacios nacionales busca controlar las ideas, los deseos y la opinión pública, por lo cual ejerce una virtual represión ideológica contra cualquier lucha social. Es por eso que en nuestra lucha por una verdadera democracia, donde el pueblo realmente pueda participar activamente en la definición de sus destinos, reclamamos, en primer lugar, la democratización de los medios de comunicación.

En esta línea nos incumbe la tarea de propiciar y potenciar nuestros propios medios de comunicación y conectarlos en red, a la vez que articularnos con los medios alternativos y populares y la lucha por la democratización de la comunicación para disputar la hegemonía comunicacional y cultural.

 

Notas:


[1] Este encuentro de Movimientos Populares es un gran signo - Papa Francisco [2014-10-28] http://alainet.org/active/78382
[2] Declaración final Encuentro Mundial Movimientos Populares - [2014-10-29] http://alainet.org/active/78404

- João Pedro Stedile es miembro de la Coordinación Nacional del MST y de la Vía Campesina Brasil. Integrante del Consejo de ALAI.

* Este texto es parte de la Revista América Latina en Movimiento, No.500 de diciembre de 2014, que trata sobre el tema "América Latina: Cuestiones de fondo" - http://alainet.org/publica/500.phtml

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Viernes, 12 Diciembre 2014 07:06

"Cambiemos el sistema, no el clima"

"Cambiemos el sistema, no el clima"

Mientras en el cuartel general del ejército, conocido como el Pentagonito, Ollanta Humala y otros presidentes hablaban en la Cumbre Climática Mundial COP 20, en las calles de Lima miles de personas marchaban levantando consignas contra la cumbre oficial y en defensa de "la madre tierra" y los derechos de los pueblos indígenas. "Cambiemos el sistema, no el clima", se escuchaba en las calles. Organizaciones sociales y campesinas, representantes de poblaciones indígenas del Perú y otros países, grupos ambientalistas, sindicatos, se unieron a esta marcha pacífica organizada por la alternativa Cumbre de los Pueblos. Unas diez mil personas participaron de la movilización, que terminó con un mitin en la Plaza San Martín, en el centro histórico de Lima.


Agitando banderas multicolores y levantando consignas como "la tierra está que quema, cambiemos el sistema", la multitud recorrió, bajo un fuerte sol, las calles del centro de la capital peruana. "En defensa de nuestra madre tierra", "la selva es de todos, autoridades, ayúdennos a salvarla", "energía 100% limpia" y otras demandas, como "Conga no va", en referencia a un millonario proyecto minero en el norte del Perú al que se oponen los campesinos y organizaciones sociales de esa región, se leían en las banderas que acompañaban la marcha.


Desde un estrado levantado en la Plaza San Martín, la segunda más importante de la capital peruana, se sucedieron, uno tras otro, los discursos. Hubo cerca de una veintena de oradores, quienes coincidieron en cuestionar el sistema capitalista, al que acusaron de ser responsable de la crisis ambiental, en criticar con dureza a las transnacionales y exigir el cambio de la política extractivista de recursos naturales que "depreda y enferma la madre tierra", en acusar a los gobiernos de no hacer nada efectivo contra el calentamiento global y en reivindicar los derechos de los pueblos indígenas.


"Los gobiernos plantean paliativos contra el calentamiento global, pero el pueblo no pide paliativos, el pueblo exige un cambio de rumbo", exclamó un orador. "Estamos en pie de lucha en defensa de la tierra, tenemos muertos y eso no se olvida", dijo una representante de las comunidades nativas. "Rechazamos la criminalización de la protesta social", señaló un tercer orador. "Tenemos todos que actuar, levantarnos en resistencia, no quedarnos en los discursos", demandó otro.


La congresista del Frente Amplio de Izquierda Verónika Mendoza acusó al presidente Humala de tener un doble discurso: "Se habla del cambio climático, mientras se dan normas que les dan impunidad a las empresas que contaminan, se depredan los bosques, se criminaliza y mata a los campesinos que luchan defendiendo la madre tierra". Mendoza acusó que en la COP 20 hay "hipocresía y falsos discursos".


"Esta marcha es para decirles a los gobiernos que nos tomen en cuenta. A nosotros el gobierno peruano nos ha dado la espalda. A los que están en la COP 20 les diría que, en vez de estar encerrados con todas las comodidades, salgan, vayan a las comunidades, a la Amazonia, y vean la realidad", le dijo a Página/12 Marishöri Samaniego, de la etnia amazónica asháninka, mientras marchaba con un grupo de miembros de su comunidad.


Como parte de las actividades paralelas a la COP 20, sesionó en Lima el Tribunal por los Derechos de la Naturaleza, que tuvo un panel de jueces internacionales. Doce casos de violaciones ambientales y de los derechos indígenas en distintas partes del mundo fueron analizados por este tribunal, que tiene un carácter ético. Empresas y Estados fueron puestos en el banquillo de los acusados. En unos casos se emitió sentencia, otros fueron recién presentados y se decidió continuar las investigaciones.


En uno de los casos presentados al Tribunal por los Derechos de la Naturaleza se acusó a la empresa petrolera argentina Pluspetrol por la contaminación que sus actividades producen en la Amazonia peruana, afectando severamente el medio ambiente y la vida de las comunidades nativas. La denuncia contra Pluspetrol fue admitida por el tribunal. En seis meses, el tribunal volverá a sesionar para seguir tratando esta denuncia.


Pluspetrol está acusada de contaminar con desechos tóxicos las cuencas de cuatro ríos en una amplia zona amazónica, donde viven unos 25 mil pobladores de distintas comunidades nativas. En diálogo con este diario, Aurelio Chino Dahua, apu de la etnia amazónica quechua que vive en la zona de operaciones de Pluspetrol, habló de la situación de los pueblos indígenas. "Nuestros hermanos se enferman por consumir el agua de los ríos y por comer los peces y animales que están contaminados. Pluspetrol no está cumpliendo con su compromiso de remediar los daños ambientales. La contaminación sigue y sigue y no se hace nada. Nos están dando a entender que no quieren sentarse a conversar con nosotros".


El Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza condenó a la transnacional Chevron por los "daños irreversibles" de sus actividades petroleras en Ecuador, también se condenó al Estado de Ecuador por la explotación petrolera en el Parque Nacional Yasuní. Otras condenas fueron a la British Petroleum, por el derrame de petróleo en el Golfo de México, considerado el peor de la historia, y al gobierno de Queensland (Australia), por la destrucción del Arrecife de Coral.


Entre los casos aceptados por este tribunal figuran la muerte de 33 personas en una protesta indígena en la Amazonia peruana en junio de 2009 y el procesamiento judicial a 52 dirigentes indígenas por esas protestas; el cuestionado proyecto minera Conga en el Perú, contra el que se levantaron las comunidades campesinas, protestas que dejaron cinco muertos; la construcción de la central hidroeléctrica Belo Monte en la selva de Brasil, entre otros.


"Este es un tribunal ético; sus resoluciones se mantienen en ese nivel, sus sentencias son un llamado al mundo para defender la naturaleza. Venimos con un mensaje que pretende hacer ver al mundo la importancia de proteger la naturaleza para la existencia de la humanidad", le señaló a este diario el ecuatoriano Alberto Acosta, presidente del Tribunal Internacional por los Derechos de la Naturaleza.

Publicado enMedio Ambiente
Viernes, 12 Diciembre 2014 06:50

Desafiar la lógica geopolítica

Desafiar la lógica geopolítica

Las revoluciones y los revolucionarios siempre caminaron contra la corriente. Se abrieron paso, en particular, contra las ideas hegemónicas en el campo de quienes luchaban por construir un mundo nuevo. Si las fuerzas revolucionarias se hubieran limitado a seguir el sentido común dominante en cada época, no hubieran sido revolucionarias. Uno de los desafíos más trascendentes que debieron enfrentar fue no someterse a la lógica de las relaciones interestatales. Lo que no quiere decir que les haya sido indiferente.


Ante nuestros ojos están sucediendo alineamientos que no son novedosos, porque se repiten con asiduidad en la historia, pero que resultan como mínimo chocantes, en particular desde el punto de vista ético. Me refiero al alineamiento acrítico con aquellos estados y gobiernos enfrentados al imperio estadunidense y a sus aliados, pero sin cuestionar su carácter opresor en las relaciones internas ni la lógica de gran potencia que utilizan frente a los países más pequeños.


La Comuna de París y la revolución rusa tuvieron en común que aprovecharon una coyuntura de debilitamiento extremo de los estados-nación para derribar a las clases dominantes. Lenin y los bolcheviques fueron muy claros en rechazar el alineamiento con los respectivos gobiernos en la Primera Guerra Mundial. No dudaron en sostener una posición de principios, pese al tremendo aislamiento que implicaba.

En la Conferencia de Zimmerwald, en septiembre de 1915 en Suiza, ya de por sí minoritaria en el campo socialista europeo, Lenin y sus camaradas fueron apenas ocho entre 38 delegados (todos los internacionalistas cabían en dos coches, se dijo como ironía). Proponían convertir la guerra entre naciones en una guerra de clases y se denominaban derrotistas porque querían la derrota de su burguesía. No sólo eran pocos; su posición era casi extravagante para las mayorías que seguían apoyando a sus gobiernos en la guerra.


Esa ínfima minoría se convirtió pocos años después en la primera revolución proletaria triunfante, construyó un poderoso Estado y fue el germen de la Tercera Internacional. Pero en el momento, nadie los seguía. Serán precisos tres años de matanzas en las trincheras, de sufrimientos en la retaguardia y de irrefrenable ira popular, escribe Pierre Broué en El Partido Bolchevique (Ayuso, Madrid, 1973, p. 112), para que los de abajo irrumpieran echando abajo la monarquía y abrieran las compuertas de la revolución.


La revolución china (1949) fue posible porque Mao y sus seguidores desoyeron los consejos de la Unión Soviética y tomaron un rumbo opuesto desde que Stalin apoyó al Kuomintang de Chiang Kai Shek, a quien invitó incluso a formar parte de la Tercera Internacional. Haber tomado un camino propio les permitió responder a la agresión japonesa y liberar el país. Fidel también tomó un camino propio en Cuba. Los estados, aunque estén administrados por revolucionarios, tienen siempre intereses conservadores, en particular en la arena geopolítica. Calculan qué impactos pueden tener las luchas de los pueblos en los equilibrios globales.

Hoy se puede comprobar una extendida confusión entre la cuestión interestatal y la lucha emancipatoria de los pueblos. Estados Unidos y el gran capital multinacional se confrontan, parcial o totalmente, con los países emergentes, algunos de ellos agrupados en el BRICS. Esta disputa interestatal es positiva porque desestabiliza la dominación y puede abrir espacios a la lucha de los sectores populares del mundo. Pero ninguno de los emergentes, ni el más radicalmente enfrentado con Washington, deja de ser Estado y gobierno enfrentado a su propio pueblo.

Esta afirmación elemental no es compartida por buena parte de los analistas actuales, en particular aquellos que se focalizan en la geopolítica, como si fuera la clave de bóveda de los cambios deseables en el mundo actual. En general, predomina una profunda desconfianza en la capacidad de los pueblos de organizarse y levantarse contra la opresión. Geopolítica y emancipación circulan por carriles distintos.


La Rusia de Vladimir Putin y la China de Xi Jinping, así como otros gobiernos, tienen intereses geopolíticos que los llevan a confrontarse con Estados Unidos y algunas de sus trasnacionales. Pero, en lo fundamental, forman parte del entramado global de las potencias capitalistas. Considerarlos revolucionarios es tanto como blanquear las opresiones y represiones que realizan. Desde hace algún tiempo el gobierno de Turquía está enfrentado a Washington y ahora selló una alianza con Rusia por los gasoductos. Pero sigue siendo un Estado genocida del pueblo kurdo y de los trabajadores turcos.


No hay una línea política que permita separar las relaciones interestatales, y en cierto sentido el antimperialismo, de la lucha por la emancipación y el mundo nuevo. En realidad se trata de ética, de cómo nos posicionamos ante la resistencia de la gente común frente a los poderosos. Cualquier otro cálculo sería desastroso. En la historia de los procesos revolucionarios, el primer paso en falso fue el apoyo irrestricto a los estados que administraron las revoluciones triunfantes, como Rusia y China. Aun al precio de bloquear revoluciones, como sucedió en Grecia al finalizar la Segunda Guerra Mundial.


La misma lógica se aplica ante los gobiernos progresistas, al punto de que hoy mismo en Sudamérica quienes salen a la calle por sus derechos frente al progresismo son acusados de hacerle el juego a la derecha. Actos idénticos se juzgan de modo diferente según los gobiernos que los ejecuten.


La ética no garantiza la victoria. Pero una política sin ética conduce al fracaso, porque se pierde legitimidad, que es el único patrimonio de quienes queremos crear un mundo nuevo. La ética es una orientación general, una suerte de brújula de la que no se puede deducir una línea concreta. Pero la ética es mucho más que una línea. Nos dice por qué caminos no debemos transitar, porque si lo hacemos dejamos de ser lo que queremos ser.

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