La cultura entre el silencio, la impotencia y el olvido

Los refugiados de Siria y el norte de África, del Oriente Medio y de otros países africanos son el resultado de todo el conjunto de acciones, políticas, planes y decisiones que hicieron de Europa lo que fue ayer y lo que hoy es.

 

Constituye un serio motivo de aprendizaje para la humanidad. La más rica, la más avanzada, la más próspera en todos los sentidos, de todas las civilizaciones se encuentra en un jaque que puede convertirse en jaque mate debido a la crisis humanitaria de los refugiados en Europa. Occidente, encarnado en este caso en Europa, vive sus días en un callejón oscuro, sin salida. Europa anda reactiva.

 

No hace más de tres generaciones, algo menos, Europa vivió en carne propia una crisis humanitaria de refugiados, sin parangones, debido a la Segunda Guerra Mundial. No sin razones, dos pensadores diferentes, por ejemplo, han puesto el dedo en la llaga acerca del hecho de que Europa vive, y ha vivido siempre, en medio del miedo. T. Todorov escribe de un lado acerca del miedo a los bárbaros. Y bárbaros son todos aquellos diferentes de “mí”.

 

De otra parte, J. Delumeau escribe un libro estupendo acerca del miedo en Occidente. Miedo a la muerte, miedo a la soledad, miedo al desempleo, miedo a la enfermedad, en fin, incluso miedo al miedo.

 

Porque la historia ha sido vivida, hasta la fecha, como la prevalencia del más fuerte sobre el débil. El concepto subterráneo más importante de Occidente ha sido el de “fuerza”, un concepto que, sin embargo, emerge apenas en los marcos de la mecánica clásica en los siglos XVII y XVIII.

 

Sin definiciones ni elevadas comprensiones intelectuales, la cultura se funda en el mestizaje; esto es, aquello mismo que, en otro plano, en la genética, aprendemos como que un linaje se fortalece mediante cruces genéticos diferentes. La diversidad implica fortaleza, en tanto que la especialización comporta debilidades y riesgos.

 

La crisis de los refugiados en Europa, la más grande crisis de la humanidad desde la Segunda Guerra Mundial, según la ACNUR, es el resultado de tres factores estructurales, así:

 

• La propia experiencia de la Segunda Guerra Mundial y la memoria de la misma fue silenciada por sus testigos y supervivientes. El caso conspicuo es Alemania. Un amplio y profundo tejido de silencio sobre los horrores de la guerra y de la postguerra prevalecieron hasta hace muy poco tiempo.

 

• Europa no tiene ni la mentalidad (mindset), ni la capacidad emocional y psicológica y acaso tampoco los medios financieros, logísticos y de gestión: (a) para prevenir la crisis de refugiados, (b) para afrontarla, (c) para resolverla. La situación es la de un enfermo que no sabe de todos sus males a cuál atender primero, de tantas medicinas que toma, de tantos controles impuestos hasta ahora.

 

• En el espacio de dos generaciones, Europa olvidó su propia historia. Historia experiencial y cultural, política y social, económica y humanitaria. A los refugiados hay que tenerlos lejos, y si es adentro, en cordones sanitarios. Desde los “ocupas” en España hasta los refugiados en los países nórdicos, por ejemplo. Como señalara con razón Nietzsche, el olvido es una fuerza activa, y en ocasiones hay que olvidar para poder aguantar el peso de la vida.

 

Contra el estado de bienestar y lo que ello comporta, la verdad es que Europa no vive ya: aguanta. Desde los países cerdos (PIGS: el acrónimo en inglés para Portugal, Irlanda, Grecia y España) hasta la locomotora alemana que impone desde Berlín una idea simple y llana: Ordnungspolitik. Política del orden (tanto como del ordenamiento). Silencio, olvido e impotencia.

 

Los refugiados de Siria y el norte de África, del Oriente Medio y de otros países africanos son el resultado de todo el conjunto de acciones, políticas, planes y decisiones que hicieron de Europa lo que fue ayer y lo que hoy es. Europa descubre su propio rostro en el cadáver de Aylan y en el de tantos anónimos hombres, jóvenes, niños, mujeres y viejos que arriesgan todo lo que tienen: su propia vida, para salvar lo único que pueden tener: su vida propia. Los refugiados no tienen ya nada que perder, puesto que sólo les queda su existencia, y su memoria, hablada, por lo pronto.

 

Esta crisis humanitaria de Europa no es ajena a la crisis medioambiental, a las crisis financieras y económicas, a las tasas de natalidad inferiores a cero o a una tasa de reproducción, a las guerras promovidas en otras geografías; en fin, al miedo cotidiano que se vive en la principales capitales, desde la península ibérica hasta los países balcánicos, desde el Mediterráneo hasta el Mar del Norte. Europa, análogamente a Estados Unidos y Japón, ha producido sus propios miedos, y ahora se alimenta de ellos.

 

Europa, que había superado las necesidades más básicas, se vuelve a encontrar con ellas, pero las ve como ajenas y distantes. En su propio territorio.

 

Entre los dos extremos, la tendencia xenofóbica a la endogamia y la tendencia xenofílica a la exogamia, Europa ha optado decididamente por la primera. Europa, que se hizo posible, alguna vez, en un pasado lejano justamente como el mestizaje entre lo mediterráneo y lo nórdico, como bien lo señala Braudel, se refugia hoy en una imagen deformada de lo nórdico a despecho de lo mediterráneo en toda la extensión de la palabra. Y sí, por eso hay que castigar doblemente a Grecia.

 

Europa olvida, silencia y se siente impotente ante el reconocimiento explícito transmitido por la historia que la mezcla, es el verdadero modo de la historia de la cultura. Con lo cual la conclusión no puede ser menos dramática: Europa, un espacio de mucho confort sin nada de cultura viva, vive sólo de la cultura de los museos y los monumentos.

 

Bien decía J. Barzun, un importante historiador de la cultura: “Europa, esa península de Asia que piensa en sí misma como si fuera un continente”.

 

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Viernes, 18 Marzo 2016 17:43

Peripecias y reflexiones de un desertor

Peripecias y reflexiones de un desertor

Edwar Snowden, uno de los hombres más perseguidos por el sistema imperial incubado en la Casa Blanca, el Pentágono y la Agencia Nacional de Seguridad (Nsa), reflexiona en una larga entrevista sobre un tema que nos involucra a todos.

 

La entrevista, publicada esta semana por el español eldiario.es (en colaboración con el británico The Guardian), permite comprender algunas de las principales consecuencias del sistema de vigilancia montado por Estados Unidos para rastrear las comunicaciones en todo el mundo. El encuentro se realizó en Moscú, en el hotel Metropol, una reliquia del zar Nicolás II que a partir de 1917 fue ocupado por los bolcheviques.

 

Snowden sostiene que el espionaje masivo de las comunicaciones de millones de personas no ha servido nunca para detener el terrorismo. Cuando la Casa Blanca contrató dos auditorías en respuesta al escándalo de espionaje de la Nsa, en 2013, con acceso total a la información, no se pudo encontrar “ni un solo aspecto en que haya prevenido un ataque terrorista”. Más aun, dice el informe de las auditorías, “no hemos encontrado ningún momento en el que el programa haya contribuido de manera directa al descubrimiento de un complot terrorista o a la interrupción de un ataque terrorista”.

 

En una reflexión de cuño foucaultiano, Snowden concluye: “no deberíamos olvidar las lecciones de la historia. La vigilancia no tiene que ver con la seguridad, tiene que ver con el poder”.

 

RECOLECCIÓN A GRANEL.

 

Snowden afirma que el espionaje sobre personalidades de otros países es, de algún modo, esperable, ya que para eso existen las agencias de inteligencia, que cuentan con frondosos presupuestos sobre todo en las grandes potencias.“Estoy mucho más preocupado por la naturaleza indiscriminada de la vigilancia que nos afecta a todos nosotros independientemente de nuestra posición –la recolección indiscriminada, intercepción previa y lectura de este material–, porque cambia el equilibrio de poder entre ciudadano y Estado”, dice.

 

El problema es que se establecen “fichas policiales de personas inocentes que se almacenan sólo por si acaso”, pero ese tipo de datos ha servido a todas las dictaduras. A los nazis, por ejemplo, les sirvió como parte de su política de exterminio.

 

Las reflexiones de Snowden se vinculan con algo tan sencillo como las libertades y la relación entre los ciudadanos y el Estado. Su alegato es contra la capacidad de las instituciones estatales de controlar y vigilar a los ciudadanos, sin la menor capacidad de éstos de controlar a sus controladores. Si este control llega a triunfar, en ancas de las nuevas tecnologías, las diferencias entre democracia y dictadura dejarán de existir.

 

EL FBI CONTRA APPLE.

 

“Ningún otro país en el mundo, ni siquiera China, Rusia o Irán, ha pedido lo que el Fbi estadou¬nidense pide a Apple. El Fbi le está pidiendo que se invente una tecnología que todavía no existe para que ellos puedan entrar en el dispositivo con facilidad”, señala Snowden. El ex analista de inteligencia hoy refugiado en Rusia se refería a la demanda que la Policía Federal de Estados Unidos le hizo a la justicia para que obligara a Apple a permitirle acceder al Iphone de un terrorista. Apple se paró en sus pedales: si da acceso a esa “puerta trasera”, pierde toda ventaja comercial. La justicia le dio la razón en primera instancia. “Un dispositivo que tiene una puerta de atrás nunca puede ser seguro, un dispositivo diseñado para que pueda entrar el gobierno también está diseñado para que entren los hackers, criminales, adversarios, espías... Es binario: estamos seguros, o no lo estamos en absoluto. Por eso es tan importante que Apple gane este caso”, comentó Snowden.

 

Por otro lado, Apple está defendiendo su negocio, ya que si el gobierno de Estados Unidos consigue su objetivo, ni ella ni ninguna otra compañía nacional del sector podrá producir dispositivos seguros, aunque sus competidores extranjeros puedan hacerlo. Snowden estima que en este caso hay que aplaudir a Apple, aunque cree que también “podría negociar con el gobierno en secreto, darle acceso y seguir con sus cosas, como ya ha ocurrido varias veces en el pasado”.
Snowden abrió una cuenta en Twitter. La considera más segura que Facebook. “Sé de primera mano lo que son capaces de hacer. Es mucho más difícil interactuar de manera segura en Facebook que en Twitter. El volumen y la variedad de los datos que guarda Facebook es simplemente tan enorme, boyante y opaca, que es difícil ver lo que hacen y cómo lo usan.” Aunque reconoce que las comunicaciones en Twitter tampoco son seguras, cree que hay una diferencia considerable. En todo caso, alerta, se debe tener muy claro “qué estamos dispuestos a arriesgar” cuando se utilizan las redes sociales.

 

ALTO PRECIO.

 

La última parte de la entrevista está dedicada al propio Snowden, a la opción ética que hizo y los elevados costos que le supuso para su vida. Recuerda el caso de otros colegas que terminaron en prisión. El más conocido es el del australiano Julian Assange, fundador de Wikileaks, que lleva casi cuatro años refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, y uno de los menos divulgados es el de Thomas Drake, un ex directivo de la Nsa quien alertó a la agencia sobre sus acciones ilegales y al no obtener respuesta acudió a los medios. Drake fue acusado en 2010 de retener información clasificada, pero se negó a cooperar y a aceptar los cargos. Finalmente se le retiraron las acusaciones y fue juzgado por un delito menor, aunque su carrera se vio truncada. Su ejemplo inspiró a Snowden: “Tenía una vida extraordinariamente satisfactoria, un trabajo extraordinario, una mujer, una casa, y lo perdió todo. Perdió su carrera, y recibió la amenaza de décadas y décadas de cárcel. Arruinó su vida. Y sin embargo no se arrepiente de lo que hizo”. Dice a su vez el estadounidense: “lo único de lo que me arrepiento es de no haberlo hecho antes”.


“Cuanto más se permite que exista este espionaje masivo sin que la opinión pública se pueda resistir, más se enquista. Cuanto más poder consiguen los gobiernos, más rápidamente se acostumbran a ese poder. Cuanto más tiempo lo tienen, más difícil es quitárselo. Así que no puedo evitar preguntarme cómo sería esta entrevista si mi filtración hubiese llegado en 2003, en vez de en 2013”. Finaliza con una frase tremenda: “Prefiero renunciar a mi patria que renunciar a mi voz”.


 

Snowden y el terrorismo

 

No cambiar nuestra forma de vida

Consultado sobre lo sucedido con un grupo de titiriteros en España, que estuvieron cinco días en la cárcel sin derecho a fianza y aislados en aplicación de la legislación antiterrorista por haber incluido en los diálogos de una obra una referencia a la Eta, Snowden fue muy claro.

“Esto nos lleva al corazón del asunto del terrorismo, la palabra mágica que desbloquea las más increíbles capacidades del gobierno con la mínima supervisión. España tiene un historial de terrorismo –como lo tiene Estados Unidos– que es anterior al 11 de setiembre de 2001, anterior a Al Qaeda. Pero, ¿por qué esto tiene que cambiar la naturaleza de nuestra sociedad? Hemos reordenado nuestra sociedad, hemos reordenado nuestras libertades a la medida de las fuerzas de seguridad, para detrimento de la sociedad.”

A diferencia de lo que sucede con las guerras, cuando se impone una legislación de excepción de modo transitorio, el terrorismo es la excusa para un control permanente, para un “estado de excepción permanente”, en palabras del italiano Giorgio Agamben.

“Ni siquiera los grupos terroristas más agresivos del mundo, gente como el Estado Islámico, que quema personas vivas, suponen una amenaza existencial para nuestras sociedades; no tienen esa capacidad de operación. Esto no quiere decir que el terrorismo no sea un crimen que debemos tomar muy en serio. No digo que no debamos luchar contra el terrorismo, ni que no debamos estar vigilantes y tratar de mitigar la amenaza tanto como se pueda. Pero sin sacrificar la naturaleza de nuestras sociedades como respuesta a lo que no deja de ser un crimen aislado y esporádico.”

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Viernes, 19 Febrero 2016 06:16

Guantánamo en Israel

Guantánamo en Israel

Hay actualmente en Palestina unos 650 presos y presas en “detención administrativa”, sin acusación ni juicio. Cada seis meses tribunales militares van renovando su detención, que puede extenderse indefinidamente. Uno de ellos es Mohammed al-Qiq, que está en huelga de hambre desde noviembre, y está al borde de la muerte.


Mohammed al-Qiq está muriendo en el hospital Haemek de Afula [Galilea]. Qiq, cuya detención administrativa fue suspendida la semana pasada cuando su condición se agravó, está consciente pero no puede comunicarse. Ha perdido el oído y el habla. El sábado su huelga de hambre cumplió 81 días. En la aldea cisjordana de Dura su familia espera noticias, incluyendo su esposa Fayha y sus dos pequeños hijos, Islam y Lur. No han visto a Mohammed desde el 20 de noviembre del año pasado.


Mientras tanto los oficiales anónimos del Shin Bet (servicio de seguridad) que recomendaron arrestar a Qiq sin juicio ni evidencia continúan viviendo y trabajando normalmente en sus hogares y oficinas. Ni ellos ni los políticos se van a ablandar cuando vean las fotos del hospital que recuerdan a un muselmann (un preso de campo de concentración que está muriendo lentamente). En lo que a ellos respecta, que se muera.


La vida en casa y en el trabajo también continúa como siempre para Elyakim Rubinstein (vicepresidente de la Suprema Corte), Zvi Zylbertal y Dafne Barak-Erez, los jueces del máximo órgano judicial que aprobaron su detención sin juicio ni cargos ni derecho a defensa.


El 4 de febrero el órgano dictó la suspensión de la orden de detención, pero sólo debido a su deteriorada salud. Ya no es necesario esposarlo a la cama, dijeron, fallando contra el Estado. Su familia puede visitarlo, decretaron magnánimamente. No obstante, permanecerá en la unidad de cuidados intensivos del hospital de Afula. No será liberado ni imputado, sino que continuará en una detención suspendida. Una nueva invención legal.


Esto es lo que escribieron en su retorcido fallo: “Después de deliberar llegamos a la conclusión de que debido a la condición médica del demandante, como se muestra en el informe detallado y actualizado, y como seres humanos, le deseamos una rápida recuperación, él se ha provocado esto, incluyendo el grave deterioro neurológico y comunicativo; un riesgo que obliga en este momento a imponer una orden de detención designada para prevenir más que castigar. Por lo tanto, hemos decidido suspender la orden de detención administrativa (...) de modo que cuando su condición se estabilice y pida abandonar el hospital, deberá solicitarlo a las autoridades, y se mantiene su derecho de petición. Esto es una suspensión, con la interpretación implícita, y no una expresión de nuestra opinión”.


El viernes dos activistas sociales israelíes, Anat Lev y Anat Rimon-Or, fueron a la residencia prersidencial en Jerusalén. Intentaron reunirse con el presidente, Reuven Rivlin, para pedirle que interviniera y así evitar la muerte de un ser humano por inanición. Cuando el presidente se negó a recibirlas y se acercaba el Shabbat, decidieron quedarse allí e iniciar una huelga de hambre, sentadas en colchones en la acera. Detrás de ellas está el edificio que alguna vez albergó el tribunal militar del Mandato Británico, “en el cual tuvieron lugar juicios contra combatientes judíos clandestinos, que no aceptaron la jurisdicción del tribunal” (según reza una placa junto al portón).


Rimon-Or, que enseña filosofía y educación en el colegio universitario Beit Berl, dijo el viernes: “Yo veo a una persona que está diciendo: ‘No voy a jugar con vuestras reglas’. La opresión existe en tantos niveles, y si no podemos hacer nada y nuestra batalla está perdida, al menos mostremos alguna responsabilidad personal diciendo un enfático no”. Previamente ella había estado parada frente al hospital de Afula durante dos semanas, sosteniendo un cartel que exigía la libertad de Qiq. “Estuve allí porque me sentía impotente frente a todo lo que está pasando”, explicó.


Después de que los jueces suspendieron la orden de detención, la gente empezó a visitar a Qiq, incluyendo activistas palestinas y judías (todos ellos con ciudadanía israelí). Lev entró en la habitación y vio “a un hombre gritando de dolor, sin voz”. El martes 9 una docena de activistas de derecha vino al hospital “a expresar su espanto ante las expresiones de preocupación por un árabe”, según lo explica Rimon-Or, y para manifestar contra las otras activistas. Dos mujeres lanzaron una asombrosa sarta de insultos que a Rimon-Or le costó repetir, incluyendo “putas” y “terroristas”. Un palestino-israelí les respondió en el mismo tono, y las mujeres presentaron una denuncia contra él; ahora está bajo sospecha de acoso sexual.


El miércoles 10 varios activistas consiguieron una ambulancia para trasladar a Qiq a un hospital en Ramala. Asumían que así él aceptaría terminar la huelga de hambre. Rápidamente el hospital de Afula se llenó de personal de seguridad que frustró el traslado. El viernes el Club para los Prisioneros Palestinos presentó otra petición ante la Suprema Corte, pidiendo que ordenara el traslado de Qiq a Ramala. “Es nuestro último recurso”, dijo el abogado Ashraf Abu Sneineh.


Algunas activistas usaron sus teléfonos para mostrarle a Qiq un video en el cual su familia le trasmitía su apoyo. Su esposa, Fayha, dijo al periódico Haaretz: “Nosotros rechazamos el fallo de la Suprema Corte que nos permite visitarlo. No vamos a ser parte de este juego: ‘Por favor, bese a sus hijos y continúe bajo detención suspendida’. Lo queremos libre. No sabemos a qué apuesta el Estado si piensa que puede resistir los resultados de su huelga de hambre. Nosotros, la familia, sabemos que podemos manejar esos resultados”.


“Su estado es muy grave. Los niños saben que su padre está detenido por el ejército y que está enfermo –agregó–. No entienden mucho lo que significa una huelga de hambre. Yo les digo que su padre es un héroe y trato de trasmitirles que si –Dios no lo permita– algo le pasa, estará en el paraíso.”


(Publicado en Haaretz, Israel, el lunes 15. Traducción de María Landi.)

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Neo paramilitarismo en el Quindío pone en serio peligro la paz

Mientras en la Mesa de conversaciones de paz de La Habana se aborda el fin del conflicto, uno de cuyos temas principales es la erradicación del paramilitarismo y su actual versión en bandas criminales, en las regiones, los municipios y las veredas, esta lacra violenta de los poderes oligárquicos terratenientes y mafiosos se reorganiza y funciona a todo vapor con sus métodos sangrientos y criminales.

Los paramilitares son ejércitos privados de poderosos hacendados, narcos, ganaderos, generales y parapolíticos, que son utilizados para intimidar, desplazar y eliminar trabajadores, campesinos y activistas de los derechos humanos y sociales.

No obstante que los voceros del gobierno santista niegan su existencia, particularmente jefes militares de batallones, brigadas y comandos policiales; en el departamento del Quindío hay un febril proceso de reorganización de tales bandas asesinas.

Los Urabeños ya se instalaron en municipios, barrios, veredas y áreas mineras estratégicas de la Cordillera Central, financiados por potentes redes mafiosas del Magdalena Medio, asociadas con Ramón Isaza, Raúl Guzmán Mejía, Guillermo Ceballos, Miguel Ángel Rodríguez, David Moreno, Marisol Wager y Libardo Mejía Urrea -de las nuevas generaciones de narcos-, artificies y patrocinadores de la exuberante burbuja inmobiliaria de Armenia y municipios metropolitanos, que es utilizada como mecanismo para el lavado de millonarias cifras originadas en el tráfico de cocaína, desde las pistas de Puerto Boyacá, Puerto Araujo y Barrancabermeja hacia Centro América y México.

La fenomenología más reciente en ese sentido está ocurriendo en la zona que comprende los municipios de Génova, Pijao y Córdoba, principales campos de la violencia de los años 50 del siglo XX.

En Génova, un prominente parapolítico santista, artífice del saqueo de las regalías petroleras del departamento, ha expulsado de las veredas a cientos de campesinos y se ha quedado con las mejores tierras cafeteras de la localidad. Con anterioridad hemos hecho las denuncias respectivas y ninguna autoridad judicial ha tomado cartas en el asunto, como corresponde, para comprobar, por lo demás, la ineptitud de tales instituciones, que deben ser reemplazadas próximamente por la jurisdicción especial de paz consensuada en La Habana entre el gobierno y las Farc.

Hoy, hay gran conmoción en toda esta zona cafetera por lo que está ocurriendo en el municipio de Pijao, una localidad donde viven cerca de 7 mil personas y lugar donde fueron instalados en los años 50, por Laureano Gómez, contingentes de la tropa paramilitar chulavita, protagonista de la más violenta arremetida contra las masas liberales campesinas.

Hay alarma en Pijao por quema de fincas, compra de predios por extraños personajes y desplazamiento de varias familias, mientras los militares, policías e instancias judiciales se hacen los de la vista gorda.

El desplazamiento de quince familias de la vereda La Palmera de Pijao y la compra de más de 20 predios por parte de desconocidos (fichas de los Urabeños y de los Carteles de Cartago y Alcalá), tienen en alerta a los habitantes y líderes del municipio cordillerano.

En diciembre pasado, cerca de 50 personas fueron obligadas a dejar las fincas, ubicadas en la zona rural de la localidad, tras ser amenazadas por hombres armados (paramilitares, con prendas oficiales del Ejército) que exigían el pago de una extorsión a los dueños de los predios.

Nosotros fuimos los últimos en irnos. Un día que salimos a caminar por la finca se metieron a la casa y se comieron lo que teníamos en la cocina. Apenas 24 horas después recibimos una llamada en la que nos decían que teníamos que decirle al patrón que pagara una plata, para que no nos mataran a nosotros. El dueño dijo que no iba a pagar y a los poquitos días mataron a un muchacho en el mismo sector. Mi esposo y yo decidimos no correr riesgos y por eso volvimos al casco urbano de Pijao. Nunca los vimos, pero la gente decía que eran varios hombres con fusil. Uno de los vecinos, que se encontró con ellos, contó que se habían identificado como miembros de la guerrilla, lo cual es parte de la estrategia para la acción criminal paramilitar, contó una de las afectadas, quien prefirió mantener su nombre en reserva por su seguridad.

A estos hechos, se suma la compra de más de 30 predios, considerados los más grandes y productivos de la zona, por personas cuyas procedencias son un misterio, aunque muchas personas saben de su articulación con poderes mafiosos de Armenia, Cartago y el Magdalena Medio, especialmente grandes constructores de edificios de apartamentos.

Todas las tierras han sido adquiridas de una manera no muy correcta. Hace menos de un mes se cerró un negocio por más de 900 hectáreas. El comprador llegó en helicóptero, típica infraestructura de los militares y paramilitares, eso no es común, dijo un líder popular.

También informaron que se han utilizado medios de presión para lograr la adquisición de dichos terrenos, los cuales van desde la extorsión hasta la quema de las edificaciones, practica muy utilizada en el Meta, en Urabá, Cesar, Cauca y Caquetá en hechos paramilitares recientes que se repiten.

Tengo conocimiento de por lo menos tres fincas que fueron incendiadas por los paramilitares. Luego de que esto ocurrió, apareció una persona, en una camioneta de alta gama, y ofreció un dinero por la propiedad, la
coincidencia se ha repetido en todos los casos. Además, sabemos que algunos de los vendedores han accedido a firmar los papeles por montos más altos de los cancelados, con el fin de facilitar el 'lavado' de dinero. Esos campos, que antes eran utilizados en ganadería y café ahora los están usando en los cultivos de plátano y aguacate, los cuales son muy dañinos para el medio ambiente.

El anterior dato ha llevado a inferir que se trata de algunos grandes comerciantes con negocios y bodegas en Mercar, la plaza pública de Mercado de Armenia, donde Ramón Isaza, recién salido de la Cárcel de Itagüí, posee gran cantidad de bienes y bodegas, a través de testaferros oriundos de Medellín y Pereira.

Otra persona afirmó que hay redes de narcotráfico y micrográfico que están utilizando los corredores rurales, para transportar estupefacientes hasta el Valle del Cauca.

El consumo y expendio de droga se ha incrementado, hay sitios específicos, identificados plenamente por la ciudadanía y la Policía, en donde les venden a los muchachos. Pero además del comercio interno, está la utilización de la ruta entre las veredas La Quiebra y La Maizena, la cual desemboca finalmente en Caicedonia, viejo y actual refugio de los "pajaros" conservadores, articulados con la policía local.

Estos hechos se han denunciado en varias oportunidades, pero las acciones de la fuerza pública han sido muy reducidas, por no decir nulas, confirman los alarmados habitantes de Pijao y el Quindío.

Toda esta movida paramilitar, militar, policial, parapolítica y mafiosa es lo que explica que en lo corrido del año la tasa de homicidios en el Quindio, en operaciones de limpieza social, sea altísima.

Estos hechos desmienten al gobierno sobre este peligroso fenómeno que pone en grave riesgo los diálogos de paz que se adelantan en La Habana.

Con paramilitarismo en el Quindío, y en Colombia, la paz es una entelequia.

Que militares, policías y autoridades judiciales asuman su responsabilidad sobre esta delicada situación que afecta gravemente el fin del conflicto social y armado.

Que respondan por estos hechos los delegados del señor Santos en La Mesa de diálogos de La Habana.

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Viernes, 05 Febrero 2016 05:49

Google lo sabe todo de ti

Google lo sabe todo de ti

En nuestra vida cotidiana dejamos constantemente rastros que entregan nuestra identidad, dejan ver nuestras relaciones, reconstruyen nuestros desplazamientos, identifican nuestras ideas, desvelan nuestros gustos, nuestras elecciones y nuestras pasiones; incluso las más secretas. A lo largo del planeta, múltiples redes de control masivo no paran de vigilarnos. En todas partes, alguien nos observa a través de nuevas cerraduras digitales. El desarrollo del Internet de las cosas ( Internet of Things ) y la proliferación de objetos conectados (1) multiplican la cantidad de chivatos de todo tipo que nos cercan. En Estados Unidos, por ejemplo, la empresa de electrónica Vizio, instalada en Irvine (California), principal fabricante de televisores inteligentes conectados a Internet, ha revelado recientemente que sus televisores espiaban a los usuarios por medio de tecnologías incorporadas en el aparato.


Los televisores graban todo lo que los espectadores consumen en materia de programas audiovisuales, tanto programas de cadenas por cable como contenidos en DVD, paquetes de acceso a Internet o consolas de videojuegos... Por lo tanto, Vizio puede saberlo todo sobre las selecciones que sus clientes prefieren en materia de ocio audiovisual. Y, consecuentemente, puede vender esta información a empresas publicitarias que, gracias al análisis de los datos acopiados, conocerán con precisión los gustos de los usuarios y estarán en mejor situación para tenerlos en el punto de mira (2).


Esta no es, en sí misma, una estrategia diferente de la que, por ejemplo, Facebook y Google utilizan habitualmente para conocer a los internautas y ofrecerles publicidad adaptada a sus supuestos gustos. Recordemos que, en la novela de Orwell 1984, los televisores –obligatorios en cada domicilio–, "ven" a través de la pantalla lo que hace la gente ("¡Ahora podemos veros!"). Y la pregunta que plantea hoy la existencia de aparatos tipo Vizio es saber si estamos dispuestos a aceptar que nuestro televisor nos espíe.


A juzgar por la denuncia interpuesta, en agosto de 2015, por el diputado californiano Mike Gatto contra la empresa surcoreana Samsung, parece que no. La empresa fue acusada de equipar sus nuevos televisores también con un micrófono oculto capaz de grabar las conversaciones de los telespectadores, sin que éstos lo supieran, y de transmitirlas a terceros (3)... Mike Gatto, que preside la Comisión de protección del consumidor y de la vida privada en el Congreso de California, presentó incluso una propuesta de ley para prohibir que los televisores pudieran espiar a la gente.


Por el contrario, Jim Dempsey, director del centro Derecho y Tecnologías, de la Universidad de California, en Berkeley, piensa que los televisores-chivatos van a proliferar: "La tecnología permitirá analizar los comportamientos de la gente. Y esto no sólo interesará a los anunciantes. También podría permitir la realización de evaluaciones psicológicas o culturales, que, por ejemplo, interesarán también a las compañías de seguros". Sobre todo teniendo en cuenta que las empresas de recursos humanos y de trabajo temporal ya utilizan sistemas de análisis de voz para establecer un diagnóstico psicológico inmediato de las personas que les llaman por teléfono en busca de empleo..

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Repartidos un poco por todas partes, los detectores de nuestros actos y gestos abundan a nuestro alrededor, incluso, como acabamos de ver, en nuestro televisor: sensores que registran la velocidad de nuestros desplazamientos o de nuestros itinerarios; tecnologías de reconocimiento facial que memorizan la impronta de nuestro rostro y crean, sin que lo sepamos, bases de datos biométricos de cada uno de nosotros... Por no hablar de los nuevos chips de identificación por radiofrecuencia (RFID) (4), que descubren automáticamente nuestro perfil de consumidor, como hacen ya las "tarjetas de fidelidad" que generosamente ofrece la mayoría de los grandes supermercados (Carrefour, Alcampo, Eroski) y las grandes marcas (FNAC, el Corte Inglés).


Ya no estamos solos frente a la pantalla de nuestro ordenador. ¿Quién ignora a estas alturas que son examinados y filtrados los mensajes electrónicos, las consultas en la Red, los intercambios en las redes sociales? Cada clic , cada uso del teléfono, cada utilización de la tarjeta de crédito y cada navegación en Internet suministra excelentes informaciones sobre cada uno de nosotros, que se apresura a analizar un imperio en la sombra al servicio de corporaciones comerciales, de empresas publicitarias, de entidades financieras, de partidos políticos o de autoridades gubernamentales.


El necesario equilibrio entre libertad y seguridad corre, por tanto, el peligro de romperse. En la película de Michael Radford, 1984, basada en la novela de George Orwell, el presidente supremo, llamado Big Brother, define así su doctrina: "La guerra no tiene por objetivo ser ganada, su objetivo es continuar"; y: "La guerra la hacen los dirigentes contra sus propios ciudadanos, y tiene por objeto mantener intacta la estructura misma de la sociedad" (5). Dos principios que, extrañamente, están hoy a la orden del día en nuestras sociedades contemporáneas. Con el pretexto de tratar de proteger al conjunto de la sociedad, las autoridades ven en cada ciudadano a un potencial delincuente. La guerra permanente (y necesaria) contra el terrorismo les proporciona una coartada moral impecable y favorece la acumulación de un impresionante arsenal de leyes para proceder al control social integral.


Y más teniendo en cuenta que la crisis económica aviva el descontento social que, aquí o allí, podría adoptar la forma de motines ciudadanos, levantamientos campesinos o revueltas en los suburbios. Más sofisticadas que las porras y las mangueras de las fuerzas del orden, las nuevas armas de vigilancia permiten identificar mejor a los líderes y ponerlos fuera de juego anticipadamente.


"Habrá menos intimidad, menos respeto a la vida privada, pero más seguridad", nos dicen las autoridades. En nombre de ese imperativo se instala así, a hurtadillas, un régimen de seguridad al que podemos calificar de "sociedad de control". En la actualidad, el principio del "panóptico" se aplica a toda la sociedad. En su libro Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión , el filósofo Michel Foucault explica cómo el "Panóptico" ("el ojo que todo lo ve") (6) es un dispositivo arquitectónico que crea una "sensación de omnisciencia invisible" y que permite a los guardianes ver sin ser vistos dentro del recinto de una prisión.

Los detenidos, expuestos permanentemente a la mirada oculta de los "vigilantes", viven con el temor de ser pillados en falta. Lo cual les lleva a autodisciplinarse... De esto podemos deducir que el principio organizador de una sociedad disciplinaria es el siguiente: bajo la presión de una vigilancia ininterrumpida, la gente acaba por modificar su comportamiento. Como afirma Glenn Greenwald: "Las experiencias históricas demuestran que la simple existencia de un sistema de vigilancia a gran escala, sea cual sea la manera en que se utilice, es suficiente por sí misma para reprimir a los disidentes. Una sociedad consciente de estar permanentemente vigilada se vuelve enseguida dócil y timorata" (7).


Hoy en día, el sistema panóptico se ha reforzado con una particularidad nueva con relación a las anteriores sociedades de control que confinaban a las personas consideradas antisociales, marginales, rebeldes o enemigas en lugares de privación de libertad cerrados: prisiones, penales, reformatorios, manicomios, asilos, campos de concentración... Sin embargo, nuestras sociedades de control contemporáneas dejan en aparente libertad a los sospechosos (o sea, a todos los ciudadanos), aunque los mantienen bajo vigilancia electrónica permanente. La contención digital ha sucedido a la contención física.


A veces, esta vigilancia constante también se lleva a cabo con ayuda de chivatos tecnológicos que la gente adquiere libremente : ordenadores, teléfonos móviles, tabletas, abonos de transporte, tarjetas bancarias inteligentes, tarjetas comerciales de fidelidad, localizadores GPS, etc. Por ejemplo, el portal Yahoo!, que consultan regular y voluntariamente unos 800 millones de personas, captura una media de 2.500 rutinas al mes de cada uno de sus usuarios. En cuanto a Google, cuyo número de usuarios sobrepasa los mil millones, dispone de un impresionante número de sensores para espiar el comportamiento de cada usuario (8): el motor Google Search, por ejemplo, le permite saber dónde se encuentra el internauta, lo que busca y en qué momento. El navegador Google Chrome , un megachivato, envía directamente a Alphabet (la empresa matriz de Google) todo lo que hace el usuario en materia de navegación. Google Analytics elabora estadísticas muy precisas de las consultas de los internautas en la Red. Google Plus recoge información complementaria y la mezcla. Gmail analiza la correspondencia intercambiada, lo cual revela mucho sobre el emisor y sus contactos. El servicio DNS ( Domain Name System , o Sistema de nombres de dominio) de Google analiza los sitios visitados. YouTube , el servicio de vídeos más visitado del mundo, que pertenece también a Google –y, por tanto, a Alphabet–, registra todo lo que hacemos en él. Google Maps identifica el lugar en el que nos encontramos, adónde vamos, cuándo y por qué itinerario... AdWords sabe lo que queremos vender o promocionar. Y desde el momento en que encendemos un smartphone con Android , Google sabe inmediatamente dónde estamos y qué estamos haciendo. Nadie nos obliga a recurrir a Google, pero cuando lo hacemos, Google lo sabe todo de nosotros. Y, según Julian Assange, inmediatamente informa de ello a las autoridades estadounidenses...


En otras ocasiones, los que espían y rastrean nuestros movimientos son sistemas disimulados o camuflados, semejantes a los radares de carretera, los drones o las cámaras de vigilancia (llamadas también de "videoprotección"). Este tipo de cámaras ha proliferado tanto que, por ejemplo, en el Reino Unido, donde hay más de cuatro millones de ellas (una por cada quince habitantes), un peatón puede ser filmado en Londres hasta 300 veces cada día. Y las cámaras de última generación, como la Gigapan, de altísima definición –más de mil millones de píxeles–, permiten obtener, con una sola fotografía y mediante un vertiginoso zoom dentro de la propia imagen, la ficha biométrica del rostro de cada una de las miles de personas presentes en un estadio, en una manifestación o en un mitin político (9).


A pesar de que hay estudios serios que han demostrado la débil eficacia de la videovigilancia (10) en materia de seguridad, esta técnica sigue siendo refrendada por los grandes medios de comunicación. Incluso una parte de la opinión pública ha terminado por aceptar la restricción de sus propias libertades: el 63% de los franceses se declara dispuesto a una "limitación de las libertades individuales en Internet en razón de la lucha contra el terrorismo" (11).


Lo cual demuestra que el margen de progreso en materia de sumisión es todavía considerable..

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Notas:


(1) Se habla de "objetos conectados" para referirse a aquellos cuya misión primordial no es, simplemente, la de ser periféricos informáticos o interfaces de acceso a la Web, sino la de aportar, provistos de una conexión a Internet, un valor adicional en términos de funcionalidad, de información, de interacción con el entorno o de uso (Fuente: Dictionnaire du Web ).
(2) El País , 2015.
(3) A partir de entonces, Samsung anunció que cambiaría de política, y aseguró que, en adelante, el sistema de grabación instalado en sus televisores sólo se activaría cuando el usuario apretara el botón de grabación.
(4) Que ya forman parte de muchos de los productos habituales de consumo, así como de los documentos de identidad.
(5) Michael Radford, 1984, 1984.
(6) Inventado en 1791 por el filósofo utilitarista inglés Jeremy Bentham.
(7) Glenn Greenwald, Sin un lugar donde esconderse , Ediciones B, Madrid, 2014.
(8) Véase "Google et le comportement de l'utilisateur", AxeNet (http://blog-axe-net-fr/google-analyse-comportement-internaute).
(9) Véase, por ejemplo, la fotografía de la ceremonia de la primera investidura del presidente Obama, el 20 de enero de 2009, en Washington (http://gigapan.org/viewGigapanFullscreen.php?auth=033ef14483ee899496648c2b4b06233c).
(10) "'Assessing the impact of CCTV', el más exhaustivo de los informes dedicados al tema, publicado en febrero de 2005 por el Ministerio del Interior británico (Home Office), asesta un golpe a la videovigilancia. Según este estudio, la debilidad del dispositivo se debe a tres elementos: la ejecución técnica, la desmesura de los objetivos asignados a esta tecnología y el factor humano". Véase Noé Le Blanc, "Sous l'oeil myope des caméras", Le Monde diplomatique, París, septiembre de 2008.
(11) Le Canard enchaîné , París, 15 de abril de 2015.

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Sábado, 30 Enero 2016 06:28

Más allá de la pobreza y el miedo

Más allá de la pobreza y el miedo

La favela es un mundo complejo en el que conviven la pobreza y la violencia policial y del narcotráfico. En una primera mirada parece el espacio más difícil para construir alternativas desde abajo y desde la izquierda. Sin embargo, cientos de activistas la eligieron como un lugar donde crear lo nuevo.

El coche pasa casi rozando entre dos gruesas moles de cemento de un metro de alto. Un pequeño error de cálculo y la chapa terminaría estropeada. "Por aquí no pasa el caveirão", dice alguien, en referencia al vehículo blindado construido especialmente para que la Policía Militar entre en las favelas. "Tampoco pasan los patrulleros", festeja un tercero. La entrada a la Comunidad Chico Mendes en el Morro de Chapadão, zona norte de Rio de Janeiro, está restringida para los cuerpos represivos.


Subimos ladera arriba por calles estrechas y bien pavimentadas, entre viviendas sencillas pero cuidadas. En minutos llegamos al local del Movimiento de Comunidades Populares (Mcp), una enorme puerta de hierro al lado de un pequeño y prolijo almacén que vende alimentos y productos de limpieza. "No vendemos cigarrillos", dice una voz de mujer. Con serenidad y firmeza agrega: "Son malos para la salud".


El portón se abre sobre un amplio patio techado con oficinas y salas de reuniones al fondo y un segundo piso con más salones. Un enorme cartel advierte contra el consumo de alcohol y en otro costado del patio otro cartel más grande detalla las diez "columnas del movimiento": economía, religión liberadora, familia, salud, vivienda, escuela, deporte, arte, ocio e infraestructura. Les dicen columnas porque son los pilares de la organización, identificadas de acuerdo a las "necesidades de los sectores populares".


Un hombre bajo y fornido de unos 60 años ofrece agua fresca para paliar el tremendo calor carioca, e invita a recorrer los espacios. Todo sucede como en cámara lenta, con mucha calma, quizá para contrarrestar el calor. Aparece la mujer del almacén, Janduir, que nos dice que ambos fueron los primeros militantes del Mcp en llegar a la favela, cuando las casas eran de madera, precarias y pequeñas, hace más de veinte años.


UNA COMUNIDAD DIFERENTE.


La principal diferencia entre la Comunidad Chico Mendes y otras favelas es que se instaló como consecuencia de una toma o invasión, no de la agregación de familias y personas a modo de goteo. Aquí las personas ya estaban organizadas antes de la ocupación del morro, llegaron todas juntas y comenzaron a construir las viviendas y el barrio. Eran militantes de izquierda que decidieron ponerle al asentamiento el nombre del más emblemático organizador de los recolectores de caucho, asesinado por hacendados en 1988.


Ahora la comunidad tiene alrededor de 25 mil habitantes, pero Gelson recuerda que cuando llegaron tuvieron que hacer mutirão (trabajo colectivo) para conectar decenas de caños a una fuente de agua a 300 metros. Salía apenas un hilo de agua y había que hacer una fila de hasta cuatro horas para llenar una lata. "La gente fue luchando y consiguió tener agua, luz, saneamiento y también obras para asfaltar las calles", explica Gelson. Las dificultades ahora son otras: "Las cosas están lejos, los precios son altos, entrar y salir de la comunidad es muy difícil por la violencia del tráfico".


Recuerdan que la primera camada de militantes que formaron la comunidad hoy ya no está; algunos fueron asesinados por los traficantes y otros desaparecieron, se cree que secuestrados. Esa generación se enfrentó duro al tráfico para impedir que se asentara en la comunidad. Ahora trabajan de otro modo, menos ideologizado, evitando la confrontación con enemigos superiores, como la policía y el narcotráfico, y sobre todo "construyendo poder popular".


Los primeros pasos en la Chico Mendes los dieron organizando campeonatos de fútbol con equipos de varones y de mujeres. Fue el modo de hacerse apreciar por los vecinos, de ganar su confianza, de conseguir un lugar. A Gelson le gusta mucho el fútbol y lo practica.


Hace casi 20 años crearon el grupo de apoyo escolar, que recibe a 70 niños y niñas de 2 a 14 años en dos turnos con cuatro maestras y dos ayudantes. Formaron una red de apoyo a esta escuela para financiar el sueldo de las maestras. Hace seis años armaron una guardería para las madres de la comunidad, que ya tiene 20 alumnos en dos turnos, con tres cuidadoras.


Los dos grupos de educación son apoyados por los padres, que aportan dinero y realizan actividades para recaudar fondos. Una vez al mes hacen una asamblea para debatir sobre la marcha de las escuelas y tratar de resolver los problemas de forma colectiva. El jardín funciona en un espacio, frente al salón central y el apoyo escolar, en el patio del principal edificio del movimiento.


El área o columna de economía es la más importante. Hay un Grupo de Ventas Colectivas con siete personas que tienen a su cargo el almacén de productos de alimentación, donde se abastecen unos 150 vecinos. Este grupo abrió hace poco tiempo, a partir de un préstamo del Grupo de Inversión Colectiva (Gic), una barraca de materiales de construcción atendida por dos personas del movimiento. Diez familias se organizan en torno al Grupo de Compras Colectivas, que les permite comprar en grandes cantidades consiguiendo precios más bajos que los del mercado.


Luego formaron el Grupo de Producción Colectiva, en el cual cinco familias producen jabones, detergentes, desinfectantes y suavizantes a partir de aceite vegetal usado. Comenzó como parte de una campaña en defensa del ambiente y ahora vende sus productos a una cooperativa del gobierno de Rio de Janeiro.


El grupo más importante del área de economía es el Gic. Cuenta con 400 inversores que reciben un 2 por ciento de interés, es administrado por voluntarios y realiza préstamos a personas del barrio. Gelson asegura que más de 30 casas del lugar fueron adquiridas con dinero del Gic, además de que facilitó la compra de camionetas a vecinos que trabajan con ellas trasladando personas desde el metro hasta el morro.


"El Gic resuelve muchos problemas de la gente, y la incentiva a ahorrar, porque en los sectores populares no se ahorra", dice Gelson. Es muy común que a una familia se le termine el gas y no pueda reponerlo simplemente porque no tiene dinero. Ahora acude al Gic y resuelve el problema sin necesidad de acudir a la banca.


UN VIEJO-NUEVO MOVIMIENTO.


Lo que hoy es el Mcp comenzó hace 40 años a partir de un grupo de personas, como Gelson, que integraban la Juventud Agraria Católica. Realizaron un seminario bajo la dictadura militar en el que decidieron "construir un movimiento que no sólo trabajara por reformas y mejoras, sino con una propuesta anticapitalista". Y crearon el Movimiento de Evangelización Rural, que en los hechos dejó de ser un grupo dependiente de la Iglesia.


Gelson recuerda la pobreza del campo. Su madre tuvo 12 hijos, seis varones y seis mujeres, en un pueblo de Paraíba. "Compraba un litro de leche para todos y como no alcanzaba le echaba mucha agua." Trabajaba la tierra, y una noche, con 11 años, abrió las porteras para que salieran las vacas y los novillos. Fue su primera rebeldía.


Con los años el movimiento se modificó a medida que la sociedad fue cambiando. En los ochenta se produjo una gran migración hacia la ciudad, entre otras razones por la mecanización del campo y la concentración de la tierra en latifundios. Entonces comenzaron a trabajar en las ciudades y crearon la Corriente de Trabajadores Independientes. Pero en los noventa percibieron la precarización laboral y tomaron una decisión importante: trabajar con los sectores más sufridos del pueblo, "desempleados, peones, habitantes de las periferias, campesinos pobres", según puede leerse en uno de los primeros números del periódico Voz das Comunidades.


"Fue el momento más duro –asegura Gelson–. Los militantes tenían una cultura de clase media, tenían sus familias, no aguantaron ir a la favela y decidieron adherir a partidos como el PT y a las centrales sindicales." En esa instancia decisiva perdieron más de un tercio de los militantes. En paralelo decidieron no integrarse al PT, porque consideraban que dividiría a los sectores populares al separar a los dirigentes de las bases.


Su actividad en las periferias de las ciudades transformó al movimiento y sus integrantes. Comenzaron a trabajar de acuerdo a las diez columnas y a crear comunidades populares. Hoy son más de 60 comunidades, la mitad en áreas urbanas. En 2006 editaron Voz das Comunidades, para cohesionar al movimiento, que ya tiene presencia en 12 estados. En 2011 decidieron ponerse el nombre actual: Mcp.


El movimiento se propone tres objetivos. A corto plazo, movilizar a la gente para que resuelva sus problemas sociales y necesidades culturales más sentidas. A mediano plazo, organizar a la población en comunidades populares. Y a largo plazo, "conquistar un gobierno popular de abajo hacia arriba para construir una sociedad comunitaria basada en el buen vivir indígena, en los quilombos de los esclavos, en las comunidades campesinas igualitarias, como la de Canudos,1 y en el socialismo obrero y popular", como acordaron en el segundo encuentro del movimiento, en 2012. Para ellos gobernar de abajo hacia arriba es "controlar, a partir de la base, los servicios públicos y comunitarios a través de la democracia participativa", creando las condiciones para que la gente participe.


Janduir y Gelson explican que el movimiento se inspira en luchas históricas como las de los guaraníes, los quilombos de los esclavos que fugaban de las plantaciones, la experiencia de Canudos y las luchas obreras del siglo XX. Tiene como principios la independencia de los partidos y la autonomía política pero también económica de los emprendimientos.


EL MUNDO NUEVO EN LAS PERIFERIAS.


El Gic de Chico Mendes tiene 400 inversores y moviliza 700 mil reales (unos 170 mil dólares), que son administrados en reuniones masivas de 60 a 70 personas. En sólo 12 años consiguieron ser una fuente de financiación para las familias del barrio, sin deudores, porque cada persona que toma un préstamo lo tiene como aval. Cero deudas, control comunitario de las cuentas. Janduir muestra un cuaderno donde anota todo a mano. "Me gusta más hacerlo así que usar la computadora", dice sonriendo.


Entre todas las comunidades tienen 30 Gic, que son administrados por más de cien personas y benefician a varios miles. Los Mcp cuentan con 100 grupos de producción, ventas y servicios colectivos, con más de 1.500 integrantes. Producen ropa, bolsas, artículos de limpieza, crían animales y cultivan la tierra. Los de ventas tienen mercados colectivos, venden gas y cereales. Los de servicios cuentan con lavanderías, recolección de residuos, construcción civil y han comprado camiones para la comunidad.


Han instalado diez escuelas, cuentan con grupos de salud que hacen campañas contra el consumo de alcohol y dan cursos de salud bucal y reproductiva, y comenzaron con un equipo de terapia comunitaria. "Se trata siempre de las cosas que necesita el pueblo", aseguran Gelson y Jundair.


"Imagina que un día la gente construya millones de grupos de este tipo en Brasil", reflexiona Gelson. "Es muy distinto si quisieras reclutar gente para la revolución, tomar el poder, ¿qué hacemos después?" Es un camino diferente para procesar los cambios. "En este proceso de construcción vamos aprendiendo a gobernar un Gic, una microempresa, y ahí vamos aprendiendo a gobernar una escuela, un municipio, de forma colectiva y solidaria, sin corrupción, con transparencia", sigue Gelson.


Todos los trabajos que realizan, desde el deporte hasta las escuelas y los grupos de inversión, o sea, todo lo que es construcción de comunidad, tiene como norte la creación de poder popular. Con una doble vertiente: que sean iniciativas por fuera del mercado y del Estado (no reciben nada de los gobiernos) y que las gestionen los mismos miembros del movimiento de forma colectiva. A todo eso le llaman poder popular.


"La economía popular es la economía que ya está ahí, es la economía del pueblo, como la venta ambulante y los mercados populares. Pero lo que necesitamos es una economía popular organizada, con conciencia de gestión colectiva." No inventan nada, organizan y sistematizan lo que ya está, a través de la formación y la organización colectivas. La autogestión puede entenderse como la sistematización de lo que hacen los sectores populares de forma embrionaria y espontánea.


En la asamblea nacional anual realizada en agosto de 2014 los militantes del Mcp llegaron a la conclusión de que no están caminando con los dos pies, como ellos desean. "Continuamos realizando más actividades comunitarias (economía solidaria, actividades culturales y acciones colectivas) que luchas reivindicativas por políticas públicas y en defensa de derechos", se lee en el último ejemplar del periódico. Ese desbalance se debe, según el Mcp, a que durante diez años se focalizaron en la construcción de comunidades y que en ese período los líderes de los movimientos fueron cooptados por el gobierno.


Este es un debate presente en todos los movimientos de nuevo tipo en América Latina: cuánta energía dedicar a construir lo propio y cuánta a disputar con las instituciones estatales. El debate en torno a las políticas públicas (participar en la gestión de instituciones públicas a escala local) contiene dos posiciones: el temor a la cooptación por el Estado y el temor al aislamiento. Es la necesidad de escoger entre crear poder popular comunitario sin gobernar, o gobernar sin tener poder.


"La contradicción entre ambas es permanente", razonan los militantes del Mcp. Por eso Gelson, cuando se le pregunta por las dificultades del movimiento, las coloca dentro, no fuera. "Lo más difícil es la formación de los jóvenes", dice sin dudar un segundo. Cuando era joven, en la década de 1960, en plena dictadura, era la realidad la que formaba la conciencia, la que mostraba los caminos a seguir. Hoy las cosas son más complejas. El consumismo, las redes sociales, son fuente de confusión, piensa. El trabajo de hormiga de todos los días puede parecer poco, pero saben que no hay otro camino.


1. Movimiento popular en el nordeste en torno a la figura de Antonio Conselheiro, en la comunidad de Canudos (norte de Bahía), que fue derrotado por el ejército. Inspiró películas y relatos periodísticos, como Los sertones, de Euclides da Cunha (testigo de la última expedición militar contra la comunidad), y novelas como La guerra del fin del mundo, de Mario Vargas Llosa.

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La NSA defiende el cifrado y el resto del mundo se pregunta por qué

El cifrado es fundamental para el futuro". La frase podría parecer más propia de defensores de la privacidad, pero provino de alguien que no asociaríamos con esa misión: la hizo el director de la NSA, Mike Rogers. De hecho, debatir si debíamos o no tener privacidad era para él "una pérdida de tiempo".


Las declaraciones del máximo responsable de la agencia que lleva espiándonos durante años son sorprendentes desde luego: este es el organismo que precisamente ha invertido miles de millones de dólares en descifrar todo tipo de comunicaciones y protocolos de seguridad, así que ¿qué significa la defensa del cifrado por parte de la NSA?


El FBI la NSA enfrentados en este debate


Diversos gobiernos de países occidentales han abogado por la inclusión de "puertas traseras" en comunicaciones cifradas para que diversas agencias y organismos de inteligencia puedan acceder a esas comunicaciones en caso de necesidad.
Las grandes de la tecnología, encabezadas por Apple, han dejado claro que debilitar este tipo de sistemas de cifrado es un grave error, pero aún así muchos insisten en que estas medidas dificultan el trabajo que pretende evitar actos terroristas.
James Comey, director del FBI, era especialmente crítico con este tipo de protección, algo que era de esperar de una agencia que se dedica a intentar saberlo todo de todos. Y sin embargo Rogers se declaraba contrario a ese tipo de posibilidad y hablaba de cómo ese debate de sacrificar privacidad a cambio de seguridad no era el adecuado. Ambas, decía, son primordiales:


La preocupación respecto a la privacidad nunca ha sido más importante. Tratar de hacerlo todo bien, darse cuenta de eso, significa no centrarse en una o en otra. Ni la seguridad es tan imperativa que debamos centrarlo todo en ella, ni la privacidad tampoco. Tenemos que lidiar con estos dos requisitos.


¿Puede la NSA romper cualquier cifrado?


Las declaraciones de Rogers podrían apuntar a otra posibilidad: que la agencia ya fuera capaz de romper el cifrado de prácticamente cualquier comunicación. Eso haría innecesario tener que obligar a los usuarios a no poder aprovecharlo, y a la NSA le daría igual porque cifradas o no, esas comunicaciones estarían a su alcance para ser escrutadas.
Como revelan en The Next Web, un estudio (PDF) de varios organismos a finales del año pasado revelaba que ningún cifrado actual parece invulnerable.


La misma conclusión podría desprenderse de la entrevista que mantuvimos con Phil Zimmermann el año pasado. En ella el creador del protogolo PGP para la protección de todo tipo de comunicaciones afirmaba básicamente que el hecho de usar cifrado no asegura de forma total las comunicaciones.


Hacking gubernamental


La NSA podría en efecto haber logrado varios sistemas de cifrado, pero desde luego, no todos. Sin embargo la inversión de esta agencia a la hora de romper todo tipo de códigos es inmensa.


Uno de los documentos filtrados por Edward Snowden señalaba que el presupuesto para este propósito ascendía a 10.000 millones de dólares, y como señalaban en The Intercept, tanto la NSA como el FBI son capaces de superar el cifrado a través del hacking.


Así pues, no solo está el problema de que nuestras comunicaciones cifradas estén en peligro: también existe el riesgo de que los propios gobiernos de nuestros países -o de países extranjeros- podrían estar hackeando nuestros ordenadores y smartphones, algo que haría que de hecho el cifrado no sirviese de demasiado. Según esta teoría, que Rogers defienda o no el cifrado daría lo mismo, pero aún así sus declaraciones siguen dejándonos con la duda.

 

Por Javier Pastor, editor de Xataka
(Tomado de Xataka)

Miércoles, 23 Diciembre 2015 07:19

La discreta construcción de un Estado policíaco

La discreta construcción de un Estado policíaco

Estados Unidos vive desde hace décadas enredado en una maraña de guerras que bien merecen el nombre de 'guerras imperiales'. ¿Cómo es posible, preguntarán algunos ingenuos, que una república democrática, en la que predomina la división de poderes, se embarque en varias aventuras militares interminables y simultáneas?


Las declaraciones de guerra eran antiguamente un acto de gran solemnidad. Se anunciaban en medio de un grave protocolo y de acuerdo con un ceremonial diseñado para animar sentimientos de patriotismo. Pero hoy todo ha cambiado. Las guerras aparecen en la pantalla de televisión y la gente ya ni se pregunta ¿cuándo comenzó esta guerra?


La última vez que Estados Unidos declaró formalmente la guerra contra una potencia enemiga fue en 1941 después del ataque japonés sobre Pearl Harbor. Los conflictos en Corea, Vietnam, el Golfo Pérsico, Afganistán, Irak y ahora en contra del Estado islámico, todos ellos no son formalmente guerras.


Hoy las guerras se autorizan vía el presupuesto. Por ejemplo, el Congreso estadunidense acaba de aprobar un descomunal paquete presupuestal para el Pentágono. Se trata del presupuesto para el año fiscal 2016 que supera los 572 mil millones de dólares (mmdd) y si está lejos de ser el más alto en la historia de las fuerzas armadas de Estados Unidos, sí es un mal presagio para las guerras en curso y las que vienen. Hay además un regalo de más de 111 mmdd para proveeduría y adquisiciones, además de 50 mmdd para investigación y desarrollo experimental (un incremento de más de 13 mil millones de dólares con respecto del año anterior).


En esta lluvia de dinero para el Departamento de la Defensa se incluyen 58 mil millones de dólares para un rubro con las siglas misteriosas de GWOT/OCO que significan la famosa guerra global contra el terrorismo y el renglón de operaciones contingentes en el extranjero. El presidente del poderoso Comité de asignaciones presupuestales de la Cámara de Representantes, el señor Hal Rogers, afirma que este presupuesto proporciona los recursos y entrenamiento para que nuestras tropas puedan llevar a cabo exitosamente sus operaciones y puedan combatir a nuestros enemigos alrededor del mundo.


La nueva ley presupuestal contiene más de 2 mil páginas. Es difícil navegar en su interior y, por supuesto, casi imposible captar las sutilezas legales que vienen inmersas en este voluminoso texto. Es ya práctica común del poder ejecutivo en muchos países enviar documentos muy voluminosos para la aprobación del legislativo y así filtrar disposiciones que de otro modo serían rechazadas. Para fines de supervisión de las actividades del poder ejecutivo y de las fuerzas armadas, es indispensable escudriñar todo el texto, casi renglón por renglón. Muy pocos congresistas están dispuestos a realizar este trabajo.


Hal Rogers también ha señalado que el paquete del Pentágono incluye recursos para combatir la amenaza real del Estado Islámico de Irak y del Levante (ISIL). ¿Significa eso que el poder legislativo le está dando una autorización al ejecutivo para involucrar a las fuerzas armadas estadunidenses en una guerra en contra del Estado Islámico? Eso significaría que el ejecutivo tendría de hoy en adelante los poderes para hacer la guerra en contra de la extraña entidad en el norte de Irak y Siria.


En principio, el poder del presidente estadunidense para hacer uso de la fuerza militar está limitado por la constitución (el congreso es la única entidad que puede declarar una guerra). Pero a raíz de los abusos durante la administración Nixon (en especial las noticias sobre los bombardeos secretos en Camboya) el Congreso aprobó la llamada Resolución de poderes de guerra en 1973. De acuerdo con esta ley, no es posible inferir de una simple asignación presupuestaria la autorización para el uso de la fuerza, a menos que dicha asignación vaya acompañada de una autorización explícita para la introducción de las fuerzas armadas de Estados Unidos en las hostilidades.


Pero las asignaciones presupuestales han sido interpretadas en numerosas ocasiones como una forma de consentir el uso de la fuerza o, lo que es igual, para hacer la guerra sin una declaración formal por parte del Congreso. Un precedente muy importante se encuentra en las asignaciones presupuestales para desarrollar hostilidades en Kosovo en el año 2000. Las asignaciones presupuestales fueron interpretadas por el consejo legal de la oficina del procurador como luz verde para la guerra. Hoy nadie en Washington está preocupado por la forma discreta en que se autorizan y prolongan las guerras interminables en las que ya está envuelto Estados Unidos.


Este proceso de deterioro en materia de derecho constitucional y de descomposición de los elementos esenciales de la vida republicana en Estados Unidos no es casualidad. Es cierto que el deterioro comenzó antes de que se instaurara el neoliberalismo, pero el proceso se ha intensificado de manera notable con la expansión del sector financiero y, desde luego, con la crisis global de 2008. Hoy la construcción del estado policiaco sigue su curso en Estados Unidos.


Twitter: @anadaloficial

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EU: nueva Ley de Tráfico Trasnacional de Drogas

El pasado 8 de octubre, el Senado estadunidense aprobó por unanimidad la Ley de Tráfico Trasnacional de Drogas, con la cual se pretende combatir esta importante amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos. Actualmente se encuentra en proceso de discusión y análisis en la Cámara de Representantes (http://1.usa.gov/1SX5hmh).


La finalidad de esta ley es facilitar la elaboración de casos de extradición de traficantes que utilizan otras organizaciones criminales de intermediarias para ingresar drogas a Estados Unidos, por ejemplo las Bacrim (bandas criminales de Colombia), que entregan cargamentos de cocaína a los cárteles mexicanos –generalmente en Centroamérica– con destino al mercado estadunidense.


Con las leyes actuales, los productores sudamericanos que venden la droga a los cárteles mexicanos aprovechan las lagunas legales para evitar ser enjuiciados por la justicia estadunidense. Con esta nueva legislación se agregaría la disposición motivos razonables para creer, debido a que cada vez es más complicado probar que éstos sabían que el destino final de las drogas era Estados Unidos, explicó Chuck Grassley, autor de este proyecto de ley (http://1.usa.gov/1Napzd1).


Asimismo, se proyecta que con esta ley las sanciones actuales en contra de los productores de precursores químicos utilizados para la elaboración de metanfetaminas se apliquen correctamente, ya que de igual forma se agregaría la disposición de motivos razonables para creer que el exportador sabía que dichos químicos serían utilizados para la fabricación de drogas sintéticas.


En este caso podríamos mencionar el tema de los productores asiáticos, que de acuerdo con el Informe Mundial sobre las Drogas de la ONUDC 2015, son los principales exportadores de precursores químicos utilizados para la elaboración de drogas sintéticas ilegales, teniendo a México como el principal destino, donde se lleva a cabo su elaboración e introducción al territorio estadunidense.


Los productores asiáticos también serían enjuiciados aunque no estén directamente implicados en la fabricación o el transporte de las drogas hacia Estados Unidos. Pero de igual forma en estos casos, los narcotraficantes se han aprovechado de los huecos legales.


La legislación agrega además una disposición que prohíbe el uso de marcas falsas para traficar cualquier droga. Si ésta finalmente se aprueba, se podría aplicar a los traficantes que usan logos corporativos falsos para identificar los cargamentos de drogas ilícitas, así como las que se trafican como productos farmacéuticos falsos.


En los dos primeros casos, el papel de los cárteles mexicanos para la ejecución del delito es fundamental, porque son ellos quienes finalmente introducen y distribuyen los narcóticos en territorio estadunidense; por ende, los que más se arriesgan y en caso de ser detenidos asumen gran parte de las consecuencias, por obvias razones son también los que se llevan gran parte de la ganancia.


Por su papel protagonista, el crimen organizado trasnacional de México se mantiene como la mayor amenaza criminal para Estados Unidos y ningún otro grupo puede desafiarlos a corto plazo, debido a que la mayor parte de los estupefacientes que se consumen en Estados Unidos se producen en México o lo utilizan como país de tránsito, señala la Evaluación de la Amenaza Nacional de Drogas 2015 de la DEA (http://1.usa.gov/1Nu8fyg).


Aún es pronto para predecir cuál será el efecto de esta nueva ley en las extradiciones de narcotraficantes a Estados Unidos. Sin embargo, los principales promotores de esta legislación aseguran que con los cambios se eliminarían los obstáculos y la burocracia que enfrenta el Departamento de Justicia para elaborar los casos de extradición contra narcotraficantes, especialmente contra aquellos que operan en Sudamérica.


Sin embargo, se corre el riesgo de que con estos cambios salgan perjudicados los eslabones más débiles de esta cadena de delitos, como los agricultores o transportistas, hecho que no impactaría en gran medida el proceso del narcotráfico, pues son fácilmente remplazables por los cárteles.


Finalmente, se debe tomar en cuenta este tipo de medidas y analizarlas con atención, puesto que podrían significar el inicio de una revaluación más profunda de las estrategias del gobierno estadunidense en su guerra internacional contra las drogas.


Por Simón Vargas Aguilar, analista en temas de seguridad, justicia, política y educación.


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Miércoles, 16 Diciembre 2015 07:53

El poder invisible

El poder invisible

El análisis del caso Samarco le permite a Esteban Magnani afirmar que ningún algoritmo es ni puede ser neutral y que los mismos constituyen un poder invisible en el mundo digital.


Para la mayoría de los argentinos la palabra "Samarco" no contiene demasiada información. En Brasil, en cambio, es el nombre con que se sintetiza el desastre ambiental que ocurrió en Bento Rodrigues, un pueblo del estado de Minas Gerais de cerca de 600 habitantes. En las montañas cercanas, la transnacional Samarco había construido un dique para contener los desechos que producía una mina de hierro. El 5 de noviembre último las paredes cedieron y se produjo un deslave de 55 millones de metros cúbicos de barro y deshechos que cubrieron el pueblo totalmente. Hay más de veinte víctimas entre muertos y desaparecidos. El desastre no terminó allí: el barro, alimentado por las lluvias, llegó al río Doce afectando la vida y el abastecimiento de agua de casi 300.000 personas. Por esa vía los desechos están llegando al océano para agregar otro eslabón al desastre ecológico.


El relato medio ambiental podría continuar e incluir, por ejemplo, que no es infrecuente en el mundo este tipo de roturas de diques de desechos mineros. Pero para esta columna "Samarco" es el punto de partida de un debate sobre el poder de los algoritmos en Internet. En estos últimos días circuló por las redes sociales una comparación entre los resultados que arrojaban dos buscadores al ingresar el nombre de la minera. En Google imágenes daba como resultado una serie de fotos y logos de la empresa sin ninguna referencia al desastre ecológico. El resultado se comparó con el de DuckDuckGo (DDG), un buscador similar a Google pero que no acumula información sobre sus usuarios y que viene creciendo aunque es muchísimo menos utilizado que su competidor. Al buscar "Samarco" en DDG las imágenes eran todas del desastre ecológico y el barro acumulado.


¿Por qué tanta diferencia? La discusión entre expertos, informáticos, ecologistas y demás se multiplicó en el ciberespacio. Desde un extremo se suponía que, al ser Google una corporación, lo que hacía era defender los intereses de otra ocultando el desastre ecológico. Desde el otro rincón se explicaba que el algoritmo simplemente daba ese resultado y que quien quisiera información sobre el "desastre medioambiental" no tenía más que agregar esas dos palabras para obtener el mismo resultado que en DDG. Entre ambas posiciones florecieron las explicaciones intermedias y los detalles técnicos.


Los buscadores utilizan un algoritmo, es decir, una fórmula matemática para jerarquizar las respuestas. El algoritmo de Google, de millones de líneas de código, es constantemente probado por los especialistas y empresarios para entender su lógica; comprenderla es fundamental para poder posicionarse mejor en esa puerta de entrada a Internet que es el buscador. Distintos analistas indican que son cerca de doscientas las variables analizadas, entre las que priman búsquedas anteriores, información sobre el usuario y sus intereses, links desde otras páginas, palabras exactas, localización, etc.. Ese entramado de variables entretejidas hace muy difícil saber qué primó finalmente. ¿Es posible una manipulación puntual para silenciar o amplificar determinados contenidos? Sin duda: la empresa ha quitado resultados por una orden judicial o pedidos específicos.


Resulta muy difícil concluir definitivamente que Samarco es un ejemplo de manipulación intencionada de información. En cambio queda claro que ningún algoritmo es ni puede ser neutral. El problema es que en la práctica, el de Google determina el flujo de la información en Internet a nivel mundial. La experiencia indica que resulta difícil resistirse a la tentación de usar el poder cuando es muy grande, más aún si no está contrabalanceado por fuerzas equivalentes, una diversidad de opciones de peso similar o controles externos. Más preocupante aún resulta si tenemos en cuenta, como dicen especialistas como Julian Assange o Edward Snowden, que esta corporación del mundo digital, al igual que otras, trabaja tan cerca de los aparatos del Estado norteamericano que resulta muy difusa la frontera entre ambos.


Más allá de las dificultades para sacar conclusiones definitivas para este caso, van saliendo a la luz discusiones acerca de un poder hasta ahora invisible: el de los algoritmos.

 


Por Esteban Magnani. periodista y docente. Autor de Tensión la red.

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