Sábado, 12 Septiembre 2015 07:02

Caracas defiende la condena de López

Caracas defiende la condena de López

La canciller venezolana, Delcy Rodríguez, salió en defensa de la decisión judicial de condenar a López a 14 años de cárcel, mientras Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Cancillería de EE.UU. criticaron el fallo.

 

La condena a 14 años de cárcel de la Justicia venezolana al líder opositor Leopoldo López anunciada anteanoche provocó reacciones encontradas. López, que está preso desde hace un año y medio, fue condenado por incitar a la violencia durante las protestas contra el gobierno a principios del año pasado en las que 43 personas murieron. El fallo fue criticado por la oposición y cuestionado por organismos internacionales de derechos humanos. Frente a ello, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez, salió en defensa de la decisión judicial.


La sentencia indica que López debe cumplir la condena en la cárcel militar de Ramo Verde, en la ciudad de Los Teques, donde está recluido desde que se entregó a las autoridades. La jueza Susana Barreiros declaró culpable al fundador del partido de centroderecha Voluntad Popular (VP) de los cargos de daños e incendio, instigación pública y asociación para delinquir. "Se demostró que los pronunciamientos realizados por López a través de los medios de comunicación y las redes sociales incitaron a sus seguidores a generar violencia en las calles y desconocer al Gobierno Nacional y a las instituciones", indicó la fiscalía.


La audiencia final del caso se vio agitada por un enfrentamiento en los alrededores del tribunal, donde simpatizantes de López que pedían por su liberación se cruzaron con partidarios del oficialismo. En la trifulca, uno de los activistas de VP murió a causa de un infarto.


El dirigente opositor fue juzgado en relación con los acontecimientos ocurridos el 12 de febrero del año pasado, cuando una marcha de estudiantes en contra del gobierno del presidente Nicolás Maduro llegó a la sede del Ministerio Público y derivó en hechos de violencia en los que murieron tres personas, dos estudiantes y un paramilitar oficialista. La acusación lo señalaba a López como responsable de la ola de violencia que se desató en los días posteriores a la protesta, que además de los 43 muertos dejó un saldo de más de 800 heridos.


La jueza no solo condenó a López, sino también a los estudiantes Cristian Holdack, Angel González y Demián Martín. Sin embargo, ellos no irán a la cárcel. En el caso de Holdack, quien fue condenado a diez años de prisión, la jueza Barreiros decidió mantener la medida humanitaria que hace unos meses le impuso el Tribunal Supremo de Justicia por motivos de salud, razón por la cual podrá cumplir su sanción en su casa y solo tendrá que presentarse cada 15 días ante los tribunales. González y Martín, por su parte, seguirán en libertad porque la condena impuesta (cuatro años y seis meses de cárcel) de acuerdo con el Código Orgánico Procesal Penal, es excarcelable. Pero al igual que Holdack, deberán presentarse cada 15 días ante los tribunales.


La decisión de la jueza fue criticada por el director para las Américas de Human Rights Watch, José Miguel Vivanco. "El juicio estuvo marcado por gravísimas violaciones del debido proceso, y no se aportaron pruebas que vinculen a los acusados con ningún delito", estimó. Vivanco explicó que en el expediente no encontró elementos que justifiquen el fallo.
En la misma línea, la directora para las Américas de Amnistía Internacional aseguró que la sentencia de prisión en contra de López tiene una clara motivación política. "Nunca debió haber sido arrestado arbitrariamente o enjuiciado. Es un prisionero de conciencia y debe ser liberado inmediata e incondicionalmente", aseveró.


Por su parte, la jefa de la diplomacia venezolana defendió la decisión de la magistrada. "Es peligroso que desde algunas voces internacionales se pretenda legitimar los actos de violencia terrorista", señaló. "Los poderes públicos en Venezuela son independientes, se ha dado una decisión, se ha respetado el derecho al debido proceso, se han respetado los derechos humanos", dijo la jefa de la diplomacia venezolana tras reunirse con el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. El diplomático coreano, según su vocero, preguntó sobre la condena impuesta a López durante un encuentro con la canciller para hablar de la crisis fronteriza entre Venezuela y Colombia. Rodríguez advirtió a Ban sobre la necesidad de no caer en una contradicción al hablar de terrorismo. "Hay que ser muy cuidadoso para no tener dobles estándares cuando se habla de terrorismo desde la comunidad internacional", dijo. De esta forma, Rodríguez le respondió al secretario de Estado de los Estados Unidos, John Kerry, quien había criticado la sentencia a través de un comunicado oficial. "La nota interfiere en asuntos internos venezolanos. El Estado de Derecho de nuestro país es un asunto que no compete a ningún otro país", señaló. "Estados Unidos persiste en dar golpes de Estado, como hace justamente 42 años cuando derrocó al gobierno socialista en Chile de Salvador Allende", dijo.


En tanto, la Secretaría General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), a cargo del ex presidente colombiano Ernesto Samper, se limitó a señalar que respeta el fallo en contra de López, ya que no se entromete en las decisiones que adopten las autoridades de los Estados miembro

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Crisis migratoria: brazos abiertos para dar la bienvenida, armas para matar

La avalancha de personas que huyen de la guerra y la miseria aumenta diariamente y alcanza las orillas y fronteras de Europa en un intento desesperado por verse a salvo. La mayoría viene de Siria, donde una guerra civil descarnada ha provocado la muerte a más de 200.000 personas en los últimos cinco años y el desplazamiento dentro y fuera de las fronteras de ese país de doce millones de personas, la mitad de la población siria.


Otros emigrantes vienen de África subsahariana. Huyen de la pobreza y los conflictos armados en sus países. Al igual que muchos sirios, estas personas logran llegar a Libia, país que actualmente se encuentra en un virtual estado de anarquía, y se arriesgan a cruzar el Mediterráneo en embarcaciones tan peligrosas como sobrecargadas de pasajeros. Miles se han ahogado. Paradójicamente, muchos de esos migrantes se dirigen hacia los mismos países que vendieron las armas que se utilizan en las guerras de las que huyen.


Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, se refirió a la crisis migratoria en su discurso sobre el estado de la Unión Europea, pronunciado esta semana en Estrasburgo, Francia: "No hablo de 40.000 ni de 120.000. Hablo de 160.000. Esa es la cifra de refugiados de la que los europeos debemos hacernos cargo y a los que debemos acoger con los brazos abiertos". Junker utilizó en su discurso la expresión en inglés "take in arms", refiriéndose obviamente a la idea de dar un abrazo protector, pero la palabra "arms", paradójicamente, significa también "armas". Otra europea, que ha visto de cerca el sufrimiento de los refugiados, toma la voz inglesa en ese otro sentido.


"Son nuestras armas las que destruyen esos países y diezman a sus poblaciones", sostuvo Annette Groth en el noticiero "Democracy Now!". Groth integra el Parlamento Alemán y es la portavoz de derechos humanos del partido alemán La Izquierda. Retornó recientemente de un viaje a Hungría, donde fue testigo de los miles de inmigrantes que se encuentran varados en la estación de trenes de Budapest: "Alemania es el tercer mayor exportador de armas, y tenemos muy buenas relaciones, hasta la exageración, con países como Arabia Saudita y Qatar, a pesar de que existe una gran oposición a esto, y mi partido siempre se opone, al igual que el verdadero movimiento pacifista. Nuestro gobierno aún está entregando armas a Arabia Saudita, que a su vez apoya al ISIS, a los yihadistas. ¿De qué estamos hablando?".


El Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés) analiza y brinda información sobre el comercio de armas a nivel mundial. Un informe reciente del SIPRI destaca: "El volumen del comercio internacional de armas de gran envergadura registrado entre 2010 y 2014 fue 16% más alto que el registrado entre 2005 y 2009. Los cinco principales exportadores entre 2010 y 2014 fueron Estados Unidos, Rusia, China, Alemania y Francia". Entre los cinco principales receptores de esos cargamentos de armas de gran envergadura figuran Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, dos aliados de Estados Unidos que, según afirman múltiples informes, estarían apoyando de manera significativa al ISIS, que es el principal antagonista en la guerra civil en Siria y en Irak. A todo ello se suman las últimas noticias respecto a que Rusia ha incrementado su asistencia militar al régimen del presidente sirio, Bashar al-Assad, que el Reino Unido participó directamente en ataques aéreos en Siria y que Francia se prepara para hacer lo mismo.


Si bien muchos países europeos están aceptando refugiados (el primer ministro finlandés incluso puso a disposición su casa de huéspedes), superando así ampliamente cualquier tipo de bienvenida que haya ofrecido el gobierno de Obama, nada de eso resuelve el problema. Lo que hay que resolver son los conflictos en Medio Oriente. Pero, ¿es posible que eso suceda si Estados Unidos (y Rusia, y Alemania, y Francia) continúan vendiendo grandes cantidades de armas a los beligerantes países de la región? El rey King Salman de Arabia Saudita visitó la Casa Blanca la semana pasada y se aseguró una nueva inyección de misiles y de las llamadas bombas inteligentes, además del arsenal que normalmente proporciona Estados Unidos a su país aliado, rico en petróleo.


"En Medio Oriente hay más armas que pan", reflexionó Annette Groth, del Parlamento Alemán. "Recuerdo una conversación que mantuvimos con un embajador de esa región hace unos tres años atrás. Él nos miró, a mí y a otros parlamentarios, y nos dijo: 'Es hora de que occidente pase a buscar las armas que nos llevó'. Un concepto muy, muy cierto y muy simple".
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Traducción al español del texto en inglés: Fernanda Gerpe. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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Los criminales económicos y ambientales quedan en la mirilla

Así como un día de la década del 90 el entonces juez español Baltasar Garzón sorprendió al mundo con el inicio de la investigación de los crímenes de lesa humanidad cometidos por las dictaduras militares de Argentina (1976-1983) y Chile (1973-1990), así también este jueves en Buenos Aires decenas de juristas, autoridades nacionales e internacionales y víctimas de violaciones de derechos humanos comenzaron a soñar con una justicia universal que persiga a los criminales económicos y ambientales. La idea en realidad había empezado a gestarse hace un año en el primer congreso de jurisdicción universal que organizó la fundación de Garzón en Madrid. Y esta semana en la capital argentina, en el segundo congreso de la entidad, terminó de elaborarse la llamada Declaración de Principios de Madrid y Buenos Aires de Jurisdicción Universal. No es la proclama de ningún gobierno en particular, pero tampoco lo era la acción de Garzón contra los dictadores. Solo bastará con que algunos jueces comiencen a aplicarla.


"La jurisdicción universal a lo largo de las últimas décadas se ha revelado como instrumento necesario para que la respuesta judicial frente a los crímenes internacionales sea íntegra y plenamente satisfactoria", comienza la declaración que fue leída por partes por una treintena de disertantes y participantes del congreso porteño en el escenario del teatro Cervantes. El primer principio establece que "la jurisdicción universal determina la facultad o la obligación de investigar y, en su caso, enjuiciar por los tribunales internos" determinados crímenes, "con independencia del lugar donde se hayan cometido, de la nacionalidad del posible responsable, de las víctimas o de la existencia de cualquier otro vínculo de conexión con el Estado que ejerza jurisdicción, mediante la aplicación del derecho penal interno y/o internacional".


Los principios 2, 3 y 4 especifican qué tipo de delitos estarán perseguidos. Por un lado, los genocidios, los crímenes de lesa humanidad, de guerra y de agresión, la piratería, la esclavitud, la desaparición forzada, la tortura y el tráfico de seres humanos, pero se aclara que estas aberraciones también pueden cometerse mediante actividades económicas y las que contaminen el medio ambiente. Por otra parte, se especifica que se perseguirán los crímenes económicos y contra la naturaleza que afecten los derechos humanos de grupos o que supongan la destrucción irreversible de ecosistemas. Por último, se establece que la justicia universal también rija contra delitos especificados en tratados internacionales.


En un anexo se detallan crímenes que podrán ser perseguidos por la justicia penal pero también por la civil: "Los fraudes alimentarios, la especulación de precios sobre productos de primera necesidad de los que dependan la supervivencia o la salud de una generalidad de personas, la explotación laboral de menores y el incumplimiento de los derechos de los trabajadores reconocidos a nivel internacional, la desviación ilícita de fondos internacionales aprobados para paliar catástrofes humanitarias, el tráfico ilícito de armas hacia lugares o zonas de conflicto o con prohibición expresa de exportación por Naciones Unidas, el aprovechamiento ilícito de bienes de las víctimas de los delitos identificados en estos principios, los traslados forzosos de comunidades con fines de explotar los recursos naturales de sus tierras ancestrales, la obstrucción ilegal del disfrute de recursos transfronterizos como la contaminación severa de ríos internacionales y la explotación ilícita de recursos naturales que afecten gravemente a la salud, la vida o la convivencia pacífica de las personas con el entorno natural en el espacio donde se produzca la explotación".


Antes de la lectura de los principios y después de dos días de exposiciones de disertantes de Argentina, España, Brasil, Reino Unido, Ecuador, Costa Rica, Paraguay, Australia, Palestina, Guatemala, Francia, Canadá, EE UU y Kenia, llegó el turno de la Nobel de la Paz guatemalteca Rigoberta Menchú. "Los que diseñan las políticas de lesa humanidad siguen ahí diseñando nuevas estrategias, estrategias de corrupción, crimen organizado, narcotráfico, políticas sociales. Ya no dan golpes de Estado sino que pueden ganar elecciones como la espuma que nace de la nada", advirtió Menchú, en clara alusión a los recientes comicios presidenciales de su país, en los que un cómico, Jimmy Morales, ganó la primera vuelta.

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Expertos en derechos humanos buscan en Buenos Aires un nuevo horizonte de la justicia universal

Baltasar Garzón organiza un Congreso en la capital argentina para debatir fórmulas que permitan que los delitos económicos, financieros y medioambientales puedan ser considerados crímenes de lesa humanidad.

 

BUENOS AIRES.— Referentes de todo el mundo en materia de derechos humanos y jurisprudencia asisten en Buenos Aires al Congreso sobre Nuevos Principios de la Jurisdicción Universal con la finalidad de que los delitos económicos, financieros y medioambientales puedan ser considerados crímenes de lesa humanidad.

"Se trata de una elaboración de los principios", destacó a Público el juez Baltasar Garzón, organizador del encuentro. "Este jueves se van a presentar los principios de la jurisdicción universal que en parte son nuevos y en parte son ratificación de los ya existentes, y luego empezaremos con toda la fase de difusión, desarrollo y organización para conseguir su conocimiento y aplicación".


El objetivo del Congreso es plantear los nuevos alcances que podría tener la jurisdicción universal si abarcara los delitos económicos, financieros y medioambientales.

"De este modo habrá jueces, fiscales y tribunales que, una vez se consolide una opinión jurídica, puedan ser citados y el espíritu de la jurisdicción universal pueda ser aplicado. De hecho, ya hay algunos países que están interesados en la justicia universal, porque ven que es la línea que hay que seguir, como ha pasado con la Unión Africana. Ellos han catalogado hasta 15 crímenes que deben ser de persecución internacional, y entre ellos están los crímenes económicos", añadió Garzón.

Durante la primera jornada del Congreso intervinieron, entre otros, el ex miembro de la Corte Suprema argentina, Raúl Zaffaroni, y el abogado español Joan Garcés, que dirigió el proceso judicial contra el ex dictador Julio Pinochet por delitos de lesa humanidad, torturas y terrorismo y escribió el libro Soberanos e Intervenidos.

También participó el premio Nobel Héctor Sejenovich, premio Nobel de la Paz que compartió en 2007 con el Panel Intergubernamental de Cambio Climático. "Hay que reestructurar los paradigmas de desarrollo y los mitos existentes", indicó en su conversación con Garzón . "O protegemos los recursos renovables y la capacidad homeostática de los organismos, o la renovación de los recursos se acaba. Es necesaria una intervención conservativa".


Assange, desde una pantalla


Una de las apariciones más esperadas en el Congreso fue la del fundador de WikiLeaks Julian Assange, que habló por teleconferencia sobre Jurisdicción Universal y Cibercrimen. El australiano intervino desde la embajada de Ecuador en Londres, donde permanece desde hace tres años bajo asilo político.

"A Estados Unidos hace años que no he podido volver", contó. "He pasado por un proceso bastante complejo de espionaje, conspiración, abuso, piratería informática, robo de documentos y conspiración en general. Esto es interesante desde el punto de vista de la jurisdicción universal".

El activista destacó que aunque no era ciudadano estadounidense y Wikileaks no estaba registrado en este país, el Gobierno reclama la jurisdicción universal con todo lo que tenga que ver con la nación. "Si alguien publica algo sobre la defensa de Estados Unidos o alguna información al respecto, el Gobierno reclama jurisdicción universal completa. Es por eso que ha podido perseguir mi persona. La investigación más grande que ha realizado en torno a un editor ha sido contra mí", destacó.

Assange indicó que está trabajando con un grupo de trabajo de la ONU sobre su detención en la embajada. "El argumento de los británicos es que yo no estoy detenido para nada, que podría irme cuando quisiera. Y claro, tengo la libertad de ser detenido cuando quiera", bromeó.

El australiano también se refirió a la crisis migratoria en Europa. "Desestibilizaron a Siria de tal forma, que ahora vemos el resultado de ISIS, lo que hace que muchos refugiados se vayan".

"Desde una perspectiva conservadora, Europa quiere eliminar las flotas de refugiados por completo. La parte humanitaria desea las personas que vienen. No obstante, esto ha llevado a que en Suecia y en Finlandia haya partidos de derecha, incuso antiinmigrantes, y hay otros partidos que se están formando en coalición con el mismo criterio".

Assange habló por último de Estados Unidos, un país que está buscando salirse de la Organización Mundial de Comercio (OMC), según comentó. "Está intentando armar una ley internacional que defina relaciones comerciales y economicas. A traves de mecanismos separatistas quiere salirse de la OMC, y trata de colocarse en una posicion ilegal con un nuevo bloque de comercio".

En su última jornada, este jueves, el Congreso contará con la presencia de la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú y con el fundador del Centro Palestino para los Derechos Humanos Raji Sourani.

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Los muros se multiplican en Europa contra el mayor éxodo humano desde la II Guerra Mundial

Por Jairo Vargas

 

Poner alambradas de espino a la Europa sin fronteras es la única solución implementada por los Estados miembro de la Unión Europea a la crisis de los refugiados. Salta a la vista, no obstante, que no merece el nombre de solución.

Desde que estalló la guerra en Siria, hace ya cuatro años, el goteo de refugiados que llegaban a la UE con destino final Alemania o Suecia se ha convertido en una auténtica riada que desborda a los países más pobres. Pero las bombas y las balas no son el único motivo por el que se huye de un país. El hambre, el arma más mortífera del planeta, sigue azotando los países africanos, que sumado a los distintos conflictos armados, ha generado el éxodo que llena de cadáveres el Mediterráneo. El mayor éxodo humano desde la II Guerra Mundial tiene varias etapas hasta su fin, y entre ellas, varios obstáculos que sortear.

 

Erdine (Grecia-Turquía)

 

Valla entre la frontera turca y griega, cerca de Erdine.

 

Desde el Este, el recorrido que siguen los refugiados sirios comienza en la frontera con Turquía. Los que no se pueden permitir jugarse la vida en una lancha neumática para llegar a la isla griega de Kos y de ahí alcanzar la península para seguir hasta Macedonia, tratan de superar el primer obstáculo terrestre: la valla fronteriza en provincia turca de Erdine. Se construyó en 2013 con tres millones de euros de fondos europeos para tapar el único agujero ─de 12,5 kilómetros─ por el que podían colarse los refugiados, entre los que también hay afganos, iraquíes y palestinos.

 

Lesovo y Kraynovo (Bulgaria-Turquía)

 

Valla fronteriza entre Turquía y Bulgaria en la localidad de Kraynovo.- FRONTEX

 

Pero el resultado es el de un parche en un barco que se inunda. El agua, en seguida, encuentra otra grieta por la que colarse. Y en este caso, la grieta era el país más pobre de la UE. Bulgaria, con 7,4 millones de habitantes, tiene 1.808 kilómetros de frontera. Una parte importante la comparte con Serbia, siguiente destino antes de la próxima parada: Hungría.

Desde que se levantó la valla de Erdine, Bulgaria pasó de recibir unos cientos de refugiados e inmigrantes al año a contar 11.500 en 2013. Siguiendo el modelo anterior ─criticado por la UE, que tampoco ofrece otra solución─, el Gobierno búlgaro con ayuda económica comunitaria levantó 30 kilómetros de alambre y concertinas en las localidades fronterizas de Lesovo y Kraynovo. 2014 cerró con 6.000 nuevos refugiados en territorio búlgaro. Como parecía que la valla y el control policial funcionaban, el pasado enero, el Gobierno búlgaro aprobó la construcción de 82 kilómetros adicionales. Problema resuelto para Bulgaria, pero no para la UE.

 

Hungría

 

Refugiados sirios cruzan debajo de una alambrada con cuchillas e la frontera entre Hungría y Serbia, cerca Röszke.- REUTERS / Laszlo Balogh

 

No hay, al menos de forma estable por el momento, concertinas entre Grecia y su vecina del norte, Macedonia. El cierre de la frontera búlgara no hizo sino aumentar el éxodo por la vía marítima. El Egeo se convirtió en la única forma de llegar a Europa desde Turquía y se triplicó el número de personas que optó por esta ruta. De 5.800 durante el segundo cuatrimestre 2014 a casi 15.000 durante el tercero. Las islas griegas se han convertido en campos de refugiados que se cobijan en hoteles en ruinas, y el Gobierno heleno ha tenido que fletar barcos para trasladarlos a la península y que sigan su dura ruta hacia el norte rico y desarrollado.

Serbia es la etapa común tanto para las personas que se desplazan desde Macedonia (Sur) como para los que llegan desde Bulgaria (Este). En cualquier caso, es un país de tránsito que no ha perdido ni tiempo ni dinero en tratar de frenar la desesperación humana, a diferencia de Macedonia, cuyos policías han cargado duramente contra los miles de refugiados que se agolpaban en la frontera para coger el tren a Serbia, en la localidad de Gevgelija. Hungría es el siguiente destino después de Serbia.

Y ante la postura de Serbia, el Gobierno conservador y nacionalista húngaro no está dispuesto a que ningún extranjero más ─ sólo un 1,5% de su población es extranjera─ se quede rezagado en su país durante la travesía. Serán 135 kilómetros de vallado con una altura de cuatro metros. Su construcción va a marchas forzadas y ya está instalada en algunos pasos. Según datos de la oficina de inmigración húngara, en estos ocho meses de 2015 han recibido 57.000 inmigrantes ilegales (no distingue entre refugiados e inmigrantes). 43.000 llegaron en 2014 frente a los escasos 2.000 en 2012. Aunque el número de extranjeros no ha aumentado.

 

Ceuta y Melilla (España-Marruecos)

 

Inmigrantes subsaharianos encaramados a la valla de Melilla.- AFP

 

Ceuta y Melilla, las ciudades españolas en la costa africana, fueron objeto de una "fuerte presión migratoria" entre 2013 y 2014. El foco se puso sobre los inmigrantes subsaharianos y lo que la prensa decidió llamar "asaltos" a la valla fronteriza. Sobre todo en Melilla. Sin embargo, las ONG de la zona advirtieron en repetidas ocasiones de que, en realidad, la presión migratoria era provocada por lo refugiados sirios.

Aún así, España reforzó la triple valla ─de doce kilómetros en Melilla y ocho en Ceuta─ para frenar a esos inmigrantes que, pese a sufrir guerras, matanzas y persecuciones en sus países, "no tienen derecho a asilo", según el ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz.

El CETI melillense se encontraba desbordado (vea aquí las condiciones en las que viven) precisamente de ciudadanos sirios, que no cruzaban saltando la valla, sino pasando la aduana de Marruecos con un pasaporte falso. Eran los sirios más pudientes, ya que esta ruta ─en avión desde Turquía a Argelia─ costaba miles de euros. En cualquier caso, Alemania y los países nórdicos son la meta para todos los que intentan llegar.

 

Calais (Francia-Inglaterra)

 

Varios inmigrantes llaman por teléfono cerca de una cerca con alambre de púas, junto al campamento improvisado llamado "La nueva jungla" en Calais, Francia.- REUTERS / Regis Duvignau
 


Ceuta y Melilla no deja de ser un esfuerzo en vano para muchos migrantes. El alzado de la valla española, más la construida por Marruecos recientemente, y el refuerzo de agentes y las devoluciones en caliente es un obstáculo demasiado grande para, al fin y al cabo, continuar separado de Europa por el Mediterráneo.

Las tragedias de naufragios en aguas libias e italianas durante estos dos últimos años han puesto de manifiesto el problema al que se enfrenta la UE. Aún así, la última reunión de alto nivel para buscar una solución terminó sin ningún acuerdo, y los inmigrantes que no murieron en las aguas del Mediterráneo, tras atravesar Italia, han acabado llamando a las puertas de Reino Unido. El Canal de la Mancha, que comunica por carretera subterránea Francia e Inglaterra, ha ocupado efímeramente las portadas de todos los diarios.

La crisis migratoria de Calais, la región francesa por la que se accede al Canal, ha sido tratada con la misma fórmula fallida. A principios de agosto, el premier británico, David Cameron, y el primer ministro francés, François Hollande, llegaron un acuerdo para frenar lo que Cameron tildó de "plaga": nuevas vallas con alambre de espino y docenas de cámaras de seguridad adicionales en el extremo francés del Eurotúnel.

 

 

(Tomado de Público)

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Jueves, 03 Septiembre 2015 06:04

Refugiados: ¿perdimos la compasión?

Refugiados: ¿perdimos la compasión?

La Gran Muralla China, las murallas de Roma y de toda ciudad medieval, la Línea Sigfrido, la Línea Maginot, el Muro Atlántico: las naciones –imperios, dictaduras, democracias– han usado toda cadena montañosa, todo río, para rechazar a ejércitos extranjeros. Y ahora los europeos tratamos a las masas de pobres y hacinados, a los verdaderos inocentes de Siria e Irak, de Afganistán y Etiopía, como si fueran invasores extranjeros decididos a saquear y subyugar nuestra soberanía, nuestra identidad, nuestra tierra verde y placentera.


Alambrada de púas en la frontera húngara. Alambrada de púas en Calais. ¿Acaso hemos perdido la única victoria que obtuvimos en la Segunda Guerra Mundial: la compasión?


Puesto que nuestra frase hecha más reciente es decir al mundo que la crisis de refugiados es la más grande desde esa guerra, recordé cómo respondió Winston Churchill ante las columnas de refugiados alemanes que huían a través de las nieves de Europa oriental en 1945, frente al avance del vengador Ejército Rojo. Eran, tomémoslo en cuenta, los civiles del Tercer Reich, los que habían llevado a Hitler al poder y se habían regocijado con los bárbaros genocidios y las victorias militares de la Alemania nazi sobre naciones pacíficas. Eran el pueblo de una nación culpable que avanzaba con ánimo desfallecido hacia un destino incierto.


Habían pasado años desde que leí la carta que Churchill escribió a su esposa, Clementine, en el camino a la conferencia de Yalta, en febrero de 1945. Pero volví a leerla este fin de semana, y he aquí la sección clave: Me siento libre de confesarte que mi corazón se entristece por los relatos sobre las masas de mujeres y niños alemanes que huyen sobre los caminos por todas partes, en columnas de 60 kilómetros de largo hacia Occidente, delante de los ejércitos que avanzan. Estoy del todo convencido de que se lo merecen, pero eso no se lo quita a uno de la vista. La miseria de todo el mundo me abruma y temo cada vez más que puedan surgir nuevas luchas de aquellos a quienes hoy estamos acabando.


Churchill habría llamado magnanimidad a ese sentimiento. Era compasión.


De manera increíble, es Alemania –la nación de la que decenas de miles de refugiados huyeron antes de la Segunda Guerra Mundial, y de cuyos ejércitos escapaban por millones una vez que empezó el conflicto– el destino que hoy eligen los cientos de miles de personas que se arraciman en el viaje a Europa. La generosidad de Alemania refulge como un faro junto a la respuesta de Dave Cameron y sus amigos. ¿Será que nuestro primer ministro nunca leyó a Churchill? ¿O leyó demasiado a Tennyson? Le gusta citar una línea del Ulises de Tennyson –Luchar, buscar, encontrar y no ceder– que se inscribió en un muro de la villa de los atletas en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012. ¿Pero tal vez, me pregunto, también disfrutó el soneto favorito de Tennyson, Montenegro, en el que nuestro laureado poeta victoriano se regocija con los guerreros (montenegrinos) que golpean al enjambre/de islamitas turcos? Buena palabra, enjambre. Buena como principio, pero mala como etiqueta, como el propio Churchill advirtió en un mensaje a Hitler anterior a la guerra, con respecto al desprecio que el Fuhrer mostraba hacia otro pueblo inculto.


Hace más de 30 años, en Jerusalén, conocí a ese príncipe de los periodistas, James Cameron. Él había defendido mis notas sobre Irlanda del Norte –y por ello, claro, era mi héroe–, pero él, como Churchill, era un hombre de gran compasión. Pensé en él hace no mucho tiempo, cuando me quejaba de otro grupo de jóvenes refugiados ferales sirios que me habían seguido por una calle de Beirut. Hace casi 40 años Cameron informaba para la BBC sobre otra flota de refugiados que buscaba la salvación en embarcaciones precarias.


"Fue una convención periodística deshonesta llamar 'gente en botes' a los refugiados vietnamitas", escribió en su guión, que tenía un sonido casi confortable, como de personas en un viaje de placer. Los refugiados... son fugitivos, gente que huye, víctimas, los perdidos y abandonados... refugiados judíos, árabes, indios, paquistaníes, rusos, coreanos, de Bangladesh. Cameron evocó a los hugonotes que huyeron de Gran Bretaña en el siglo XVII, y a los perseguidos judíos que escaparon de Europa oriental a Estados Unidos en la década de 1900.


Y entonces Cameron se acercó a un momento como los de nuestro primer ministro. En aquellos días el mundo era un lugar más o menos vacío; había espacio casi en todas partes para el forastero sin hogar. Todos los lugares donde un extraño podría querer refugiarse están ahora sobrepoblados y ya tienen sus propios problemas. Y algunos refugiados son ambiciosos, algunos están salvando el pellejo, otros siguen al rebaño. Pero aún no encuentro a un bebé refugiado que haya salido de su casa por otra razón que porque tenía que hacerlo. No hay un mandato divino, sostenía Cameron, que diga que uno debe permanecer donde nació.


¿Acaso los seguidores de Moisés no fueron refugiados, como siguieron siéndolo durante dos mil años, hasta que remplazaron su éxodo con el de alguien más? Una ironía única de nuestra tragedia actual es que un navío irlandés ha estado salvado la vida a miles de refugiados náufragos a unas cuantas millas de la costa libia. Hace siglo y medio el éxodo irlandés por la hambruna arrojaba a sus refugiados en las costas de Canadá, con barcos atestados de hombres, mujeres y niños que morían o habían muerto de tifus, y fueron recibidos con compasión... pero también con miedo de que la peste contaminara a la población de las Provincias Marítimas canadienses.


Correspondió a Pól Ó Muirí, el editor en lengua inglesa de The Irish Times, cuyo padre fue un trabajador migrante de la construcción en Gran Bretaña, resaltar la semana pasada cuántos irlandeses ayudaron a construir el túnel del Canal de la Mancha, y cómo hoy día los migrantes están del otro lado, intentando pasar.


Sí, algo se tiene que hacer acerca de los refugiados, concedió retóricamente Ó Muirí. Pero entonces –y, puesto que me encanta la gran escritura, tienen que aguantarse conmigo– añadió: "Todo este asunto infunde un poco de temor, toda esa gente que se arroja a las vallas en la boca del túnel que los de Donegal ayudaron a construir... Pero cuando la cámara hizo un paneo hacia atrás para mostrar hombres de pie que observaban, con toda la dignidad de la que podían hacer acopio, de pronto me di cuenta de que veía... a mi padre en Inglaterra... ¿También ustedes vieron a su familia en esos rostros? Miren un poco más de cerca. No tengan miedo".


Como dicen, la necesidad no conoce ley. La compasión tampoco.



Traducción: Jorge Anaya


Estremece a Europa imagen de niño sirio ahogado en Turquía

Afp, The independent, Reuters, Ap y Dpa

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La foto de un niño sirio de tres años ahogado en una playa de Turquía tras el naufragio de dos embarcaciones de refugiados provocó conmoción en Europa, en momentos en que continúa el caos en la estación de trenes de Budapest, donde las autoridades no permiten abordar a cientos de migrantes sin documentos. Además, el túnel del Canal de la Mancha, que une a Francia con Gran Bretaña, fue bloqueado por por una multitud deseosa de llegar a Inglaterra.


Dos barcos de migrantes salieron este miércoles de la localidad turca de Bodrum hacia la isla griega de Kos. Los guardacostas escucharon gritos de los pasajeros cuando los barcos se hundían; sin embargo, no lograron salvar a 12 personas, entre ellos una mujer y cinco niños, cuyos cuerpos fueron fotografiados en la playa por un periodista turco.
El de menor de edad era Aylan Kurdi. La imagen, que se hizo viral en medios y redes sociales, evidenció el horror de los refugiados que huyen de la guerra civil, iniciada hace tres años, y del avance del Estado Islámico en Siria. También murieron su hermano Galip, de cinco años, y su madre, Rihan.


En su corta vida, Aylan Kurdi sólo conoció el miedo, comentó el diario británico The Independent. Si imágenes tan poderosas como la de un niño muerto arrastrado por las olas no cambian la actitud de Europa frente a los refugiados, nada lo hará, agregó el rotativo.


Cientos de frustrados migrantes que exigían pasajes a Alemania se enfrentaron este miércoles con la policía antimotines a las afueras de la principal estación ferroviaria de Budapest. Hungría, que ha erigido vallas de púas en su frontera con Serbia, intentó por segundo día consecutivo evitar que los solicitantes de asilo llegaran a otros países de la Unión Europa (UE).


En Calais, donde está el ingreso francés al Eurotúnel, cientos de inmigrantes ocuparon las vías ferroviarias que unen París con Londres, dejando a miles de pasajeros del Eurostar varados a oscuras y sin ventilación en los trenes durante horas.
Al continuar el flujo de refugiados en otros puntos del continente europeo, más de 4 mil personas llegaron al puerto de El Pireo, en Atenas, al tiempo que los gobiernos de Italia, Francia y Alenania llamaron a revisar la actual normativa de la UE para garantizar el asilo y una justa distribución de los migrantes en el bloque.

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Domingo, 30 Agosto 2015 06:09

A los jóvenes británicos, austeridad

A los jóvenes británicos, austeridad

Desde el punto de vista tory, los jóvenes, a diferencia de los jubilados, votan poco y mal. El costo de las matrículas estudiantiles se multiplicó mientras recortan la ayuda social para los menores de 25 años. Pura lógica clientelista.


Los conservadores británicos tienen un nuevo campo de batalla. En la actual maqueta de guerra de la austeridad, los jóvenes forman parte del campo enemigo y cargan con un desproporcionado peso de los recortes fiscales anunciados en los últimos cinco años. Esta diferencia tiene un claro impacto en los ingresos y beneficios sociales que reciben en comparación con jubilados tanto ricos como pobres, único sector que ha escapado de la guadaña fiscal. La disparidad tiene una lógica clientelista. La participación de los jubilados en el cuarto oscuro duplica la de los jóvenes y, a diferencia de ellos, se inclina mayoritariamente por los tories.


La austeridad ha sido el caballo de batalla de los conservadores tanto cuando gobernaban en coalición con los liberal-demócratas (2010-2015) como a partir de la victoria el 7 de mayo pasado que les dio mayoría parlamentaria propia. Uno de los primeros actos de la coalición en 2010 fue el anuncio de un ajuste fiscal equivalente a unos 125 mil millones de dólares anuales, entre los que figuraba la triplicación de las matrículas universitarias y recortes a los beneficios sociales que recibían los más jóvenes.


El presupuesto presentado en julio muestra que la guadaña nuevamente se concentrará de manera desproporcionada en los menores de 25 años con el objetivo de eliminar el déficit fiscal para 2020. El gobierno eliminó la ayuda a estudiantes universitarios más pobres, a la vivienda para los jóvenes de 18 a 21 años y anunció un nuevo salario vital básico (living wage) para todos.... menos para los menores de 25 años. La cofundadora de la ONG Intergenerational Foundation, Liz Emerson, explicó a Página/12 el impacto generacional de todos estos años de austeridad. "Los ingresos de los menores de 25 años decrecieron un 10 por ciento mientras que los jubilados crecieron un 5,1 por ciento y son el único grupo que sigue recibiendo todos sus beneficios sociales, sean pobres, que indudablemente lo necesitan, o millonarios", señaló Emerson.


La política gubernamental tiene una lógica política. En las elecciones del 7 de mayo la participación de los mayores de 65 años fue del 78 por ciento frente a un 43 por ciento de los jóvenes de entre 18 y 24 años. Entre los mayores un 47 por ciento se inclinó por los conservadores y un 23 por ciento por los laboristas. Entre los jóvenes la proporción fue la inversa: 43 por ciento por laboristas, 8 por ciento por los Verdes y 27 por ciento por los conservadores.


El tema es indudablemente complejo. Desde que el canciller conservador alemán Otto von Bismarck introdujo el primer sistema jubilatorio del mundo en 1880, la protección de este sector es un pilar de todo Estado de Bienestar. Pero hoy el universo de jubilados en el Reino Unido (y en otros países desarrollados) incluye una considerable proporción de millonarios. Age UK calcula que hay unas 12 millones de personas de más de 60 años. En este universo conviven 1,7 millones que están en situación de pobreza y necesitan subsidios para sobrevivir junto a más de dos millones que son millonarios.


El acceso a la propiedad es la clave. La actual generación de jubilados –las mujeres que se jubilaron a los 60 y los hombres a los 65– crecieron en una época de bajos precios inmobiliarios que fueron creciendo en los últimos 20 años de la mano de distintas burbujas especulativas. Hay más de 14 millones de propietarios en el Reino Unido: una tercera parte tiene más de 65 años.


Los jóvenes, en cambio, forman parte de lo que se ha llamado la generation rent (la generación que alquila). A diferencia de la generación mayor que ingresaba en el mercado inmobiliario poco después de salir de la universidad o dar sus primeros pasos en el mercado laboral, hoy se estima que un 28 por ciento de los que tienen entre 22 y 30 años ni siquiera pueden aspirar a alquilar y viven con sus padres (casi tres millones y medio de jóvenes). Según el banco hipotecario Hallifax, uno de cada tres jóvenes acepta que jamás adquirirá una propiedad y un 52 por ciento cree que en las próximas décadas la norma será alquilar.


Esta disparidad generacional no se limita al tema de la propiedad. El desempleo juvenil es casi el triple del promedio nacional. Con los nuevos valores de las matrículas universitarias (equivalente a unos 15 mil dólares anuales), la mayoría de los estudiantes salen de la universidad con una deuda equivalente a unas 40 mil libras esterlinas de promedio (70 mil dólares) que les dificulta la obtención de préstamos hipotecarios. "Con una perspectiva de empleo precario, salarios a la baja y altos costos de alquiler, los jóvenes no tienen muchas chances de ahorrar o de pensar en el futuro", señala Emerson.


La generación cool de los Beatles y los Rolling Stones forman parte hoy de la nueva camada de jubilados en un tiempo en que ser joven ya no es tan cool como solía serlo. Los testimonios no sugieren mucha simpatía de este sector con las tribulaciones de los jóvenes. "Cuando éramos jóvenes vivimos lo mismo que estos jóvenes. Yo viví en áticos y trabajé hasta los 70. La vida es lo que uno hace: hay que salir y ganársela. No tener 10 hijos y vivir de los beneficios sociales", comentó al dominical The Observer Ursula Smith, una jubilada de Christchurch, en el sur del país.


En los '60 y '70 novelas como La naranja mecánica especulaban sobre un futuro de virtuales guerras generacionales (en Argentina Diario de la guerra del cerdo de Adolfo Bioy Casares trabajó el mismo tema). Con la explosión demográfica (la expectativa de vida en el Reino Unido es de casi 82 años) y en tiempos de escasez económica, esta tensión generacional está marcando la política británica. Una estudiante universitaria Joy Howley reconoció que es un tema de peso. "Si uno pertenece a una familia rica quizás no se nota. Pero si uno no tiene esa ayuda familiar, se nota. Creo que como generación es en parte nuestra responsabilidad porque no nos hemos involucrado políticamente", comentó Howley al The Observer a principios de julio.


La fecha es relevante porque las cosas han cambiado en estos dos meses. En 2011 hubo un gran movimiento estudiantil de protesta contra la triplicación de las matrículas que pareció evanescerse cuando el Parlamento aprobó la reforma en el financiamiento universitario. Pero la derrota laborista en las últimas elecciones generó un sorprendente fenómeno en la actual búsqueda de un sustituto para el líder partidario Ed Miliband. El principal candidato es hoy Jeremy Corbyn, de 66 años, que ha recibido un fuerte espaldarazo de miles de jóvenes que parecen haber salido del estupor previo y desbordan sus actos políticos. "El último presupuesto estuvo bien para los jubilados y fue muy duro para los estudiantes. Jeremy Corbyn es nuestra esperanza", señala George Sutton, un estudiante de 16 años.


Esta nueva participación, que recuerda un poco al entusiasmo de La Cámpora o de Podemos en España, puede ser clave en los próximos años, pero la Intergenerational Foundation cree que se necesita comenzar ya con un programa que reequilibre las cosas. "Solo se podrá progresar si aceleramos la construcción de viviendas, reducimos las matrículas universitarias y los intereses de los préstamos, condicionamos los beneficios sociales de los jubilados a sus niveles de ingresos y cambiamos el énfasis fiscal centrándolo más en crecientes cargas impositivas sobre la vivienda y menor carga sobre el salario. Si queremos solucionar temas como la pobreza y la desigualdad, necesitamos tomar en cuenta esta brecha generacional", señaló a Página/12 Emerson.

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"Suelen ser las personas más marginadas"

Después de las críticas, la organización aclaró que no penalizar lo que denomina "trabajo sexual" no implica eliminar las sanciones penales para la trata de personas. Y argumentó que no hay estudios que demuestren que la despenalización aumente la explotación sexual.

 

Amnistía Internacional sostuvo que la política anunciada la semana pasada sobre "protección de los derechos humanos de las y los trabajadoras/es sexuales (...) no protege a los proxenetas" y ratifica en ese sentido que "los terceros que exploten a trabajadores o trabajadoras sexuales o abusen de ellos deben ser criminalizados". Ante las repercusiones críticas del anuncio, tanto a nivel nacional como internacional, Amnistía insiste en que "defiende todos los aspectos del sexo consentido entre adultos, que no incluyan coerción, explotación o abuso". Sobre ese punto aclara que le preocupan la existencia de leyes "excesivamente amplias, como las que prohíben 'promover la prostitución' o 'regentear burdeles'" porque "se utilizan a menudo contra trabajadores y trabajadoras sexuales y criminalizan las acciones que emprenden para tratar de mantenerse a salvo". Como ejemplo señala que "en muchos países, si dos trabajadores o trabajaras sexuales trabajan juntos por motivos de seguridad se considera que forman un 'burdel'".


Respecto de este tipo de situaciones, Amnistía señala que la política aprobada el 11 de agosto pasado en Dublín, Irlanda, en una reunión de la que participaron 400 delegados de 70 filiales nacionales del organismo, lo que está pidiendo es que "las leyes se orienten para abordar los actos de explotación, abuso y trata, en lugar de establecer delitos de carácter muy general que criminalizan a los trabajadores y las trabajadoras sexuales y ponen en peligro su vida". La postura de Amnistía está contenida en dos documentos enviados a Página/12, para precisar algunos aspectos de la información publicada el miércoles 12 de agosto, sobre la base de cables difundidos por agencias internacionales de noticias.


En la introducción, Amnistía recuerda que viene trabajando desde "hace más de 50 años" en defensa de los derechos humanos de "los grupos e individuos en situación de mayor exclusión y vulnerabilidad". De allí su preocupación por las y los trabajadores sexuales "que a menudo se encuentran entre las personas más marginadas de la sociedad" porque "son perseguidas/os y violentadas/os por la policía, discriminadas/os a la hora de acceder a servicios de salud, seguridad social, vivienda y educación".


Luego reitera que Amnistía "condena enérgicamente todas las formas de trata de personas, incluida la trata con fines de explotación sexual" y precisa que "la despenalización del trabajo sexual no significa eliminar las sanciones penales para la trata de personas", que constituye "una violación inadmisible a los derechos humanos y debe ser penalizada como cuestión de derecho internacional". Al mismo tiempo, puntualiza que "no hay estudios ni indicios que sugieran que la despenalización da lugar a un aumento de la trata".


Luego de señalar que la política de Amnistía "no protege a los proxenetas", ratifica que al mismo tiempo "defiende todos los aspectos del sexo consentido entre adultos, que no incluyan coerción, explotación o abuso". En el documento se dice que perseguir a trabajadoras y trabajadores sexuales los "expone a situaciones de riesgo" porque "la desigualdad de género y la discriminación pueden influir enormemente en que mujeres y travestis se dediquen al trabajo sexual".


Afirma que no son "ingenuos ni indiferentes" ante los problemas que arrastran a esos grupo a la prostitución, pero sostiene el convencimiento de que "criminalizar a las mujeres y travestis por su falta de opciones o el utilizar leyes penales y prácticas policiales" no hacen otra cosa que exponerlos "a mayores riesgos para su vida; no creemos que el derecho penal sea la respuesta a este problema".


El organismo internacional advierte que sus acciones están orientadas a que "ninguna persona se inicie en el trabajo sexual contra su voluntad ni se vea obligada a depender de él como único medio de supervivencia", pero dice al mismo tiempo que "los Estados deben tomar medidas adecuadas para garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de todas las person

as" y en el caso de los que se dedican al trabajo sexual deben buscar que "puedan abandonarlo cuando lo deseen".
En este sentido, la advertencia apunta a "las leyes que criminalizan la compra de sexo" porque "trasladan a las/os trabajadoras/es sexuales los riesgos para proteger a los compradores y evitar que sean detectados por la policía". En referencia a los clientes, la política de A.I. "no establece que pagar por trabajo sexual sea un derecho humano ni defiende los derechos de quienes compran sexo: se centra exclusivamente en proteger a las/os trabajadoras/es sexuales que se enfrentan a una serie de violaciones de derechos humanos vinculadas a la criminalización".


Resaltan que la política diseñada a partir de la reunión en Dublín se basa "en una sólida investigación y consulta con una diversidad de organizaciones y personas", tomando en cuenta el trabajo realizado por organizaciones como la Organización Mundial de la Salud, Onusida, el relator especial de la ONU sobre el derecho a la salud y otros organismos de la ONU.

También se tuvieron en cuenta "las posturas adoptadas por otras organizaciones como ONU Mujeres, OIT, Anti-Slavery International y Human Rights Watch, Open Society Institution (OSI), la Alianza Global contra la Trata de Mujeres". Además, fueron escuchados "testimonios de más de 200 trabajadores/as sexuales, y ex trabajadoras/ es sexuales, la policía, gobiernos y otros organismos".

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Miércoles, 19 Agosto 2015 07:45

Los Nadies de Colombia

Los Nadies de Colombia

La ONG Somos Defensores presentó un informe con cifras alarmantes: 34 activistas dedicados a la defensa de los derechos humanos fueron asesinados en lo que va del año y 322 recibieron amenazas. Aumentaron las detenciones arbitrarias.

 

Velas blancas, marchas con posters sobre el hastío y remeras que denuncian la impunidad son el pan de cada día entre los defensores de derechos humanos en Colombia. Este año, sin embargo, la preocupación y las movilizaciones van en aumento. Los mismos denuncian que se incrementaron las agresiones en su contra aun cuando en La Habana y en todo el país se habla a todas voces de paz. Ayer fue presentado un informe sobre el tema por la ONG Somos Defensores donde, entre otras cifras alarmantes, se habla de amenazas a 322 hombres y mujeres en todo Colombia dedicados a la promoción y defensa de los derechos humanos, lo que significa un aumento del 216 por ciento de las mismas en comparación con el año pasado. Las agresiones, en general, subieron en todos los aspectos para esta población que, a menudo, ejerce su tarea de manera voluntaria, y, en el caso de las regiones más apartadas, se convierte en la única garantía de sobrevivencia y protección en zonas donde ni el Estado tiene presencia y los grupos armados ilegales se disputan el poder.


De acuerdo con el informe Los Nadies, titulado tal cual el poema de Eduardo Galeano, en lo que van del año fueron registradas 399 agresiones individuales contra defensores en todo Colombia. En cuanto a homicidios, se han sumado ya 34, entre ellos por ejemplo el del profesor Luis Fernando Wolff en Medellín, quien hacía parte del Frente Amplio por la Paz, que respalda las negociaciones con la insurgencia en Cuba. Es en esta región andina, Antioquia, así como en Cauca (suroriente) donde es más grave la situación de asesinatos contra los defensores. "De estos 34 homicidios, en 13 de ellos las fuentes consultadas confirman que los defensores habían denunciado amenazas antes su asesinato. En muchos casos de homicidio, familiares o amigos de los defensores(as) siguen siendo agredidos en estos hechos saliendo heridos o incluso muertos; esta misma situación fue detectada en los análisis de los años 2012, 2013 y 2014", declara la organización que realizó la investigación condensada en el informe dado a conocer ayer.


Somos Defensores habla, además, del incremento de las detenciones arbitrarias a defensores de derechos humanos –van cuatro este año–, mientras se sigue haciendo uso arbitrario del sistema penal. De acuerdo con el Sistema de Información sobre Agresiones contra Defensores de Derechos Humanos en Colombia citado en el informe (Siaddhh), en la mayoría de los casos los presuntos responsables serían, en su mayoría, fuerzas paramilitares. A estos grupos ilegales que desde 2005 comenzaron un proceso de entrega de armas con poco éxito y que resultaron reciclándose en las llamadas Bacrim, se les atribuye el 72 por ciento de los casos de agresiones contra promotores de derechos humanos. Los agentes estatales tendrían un 5 por ciento de los casos, mientras en el 22 por ciento de los casos se desconoce el agresor. "Las guerrillas de las FARC y el ELN aparecen con presunta responsabilidad en tres casos, que vale la pena señalar, una de ellas es un homicidio cuyo presunto responsable es el ELN", describe el citado informe.


Los indígenas, quienes en la última semana han sido fuertemente estigmatizados por los medios que señalan relación de éstos con la guerrilla, aparecen en este informe como las principales víctimas de homicidios entre los defensores de derechos humanos. De los 34 que perdieron la vida en el primer semestre del año, nueve eran líderes de comunidades indígenas, cinco eran activistas Lgbti, y cuatro eran integrantes de asociaciones comunitarias y en defensa de la tierra.


Asimismo, los sindicalistas, líderes estudiantiles periodistas y los campesinos continúan siendo víctimas de homicidio y agresiones en todo el país, en especial en Cauca y Caquetá (Sur), donde las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tienen especial presencia.


"No nos cansamos de decir que en medio de una coyuntura política tan importante e histórica como la actual, donde está priorizada la búsqueda de la paz, aún no se dimensiona la valía del liderazgo social y de defensores en los territorios, para la construcción de una democracia real", afirma la ONG Somos Defensores, que cuenta con el apoyo de las embajadas de Canadá y Noruega, y de la ONG Diakonia Suecia. Ellos insisten en recordar que los actores en la Mesa de Conversaciones en La Habana "han insistido en que la construcción de la paz debe hacerse desde y para las regiones, con las organizaciones sociales y las comunidades", pero la realidad es otra, "pues ni los protegen ni los respetan".


La preocupación se da además por la falta de procesos judiciales eficientes en estos casos de agresiones. Falta eficacia de la fiscalía para investigar, "el 95 por ciento de los casos nunca pasó de la etapa de investigación preliminar (...) y tan solo un caso contaba con una sentencia en firme contra los asesinos", señala el informe.

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Sábado, 15 Agosto 2015 06:39

El mar se tragó a 2300 migrantes

El mar se tragó a 2300 migrantes

Desde principios de 2015 habrían muerto en el Mediterráneo al menos 2300 migrantes, 500 más que el año pasado. Según la OIM, a fines de agosto serán unos 250.000 los refugiados que habrán llegado este año por distintas vías a tierras europeas.


Mientras exponentes de la Iglesia mantienen una polémica con los políticos italianos, a los que acusan de no hacer lo suficiente para ayudar a los miles de inmigrantes que siguen llegando a la península, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) dio a conocer ayer el último estudio de sus expertos que afirma que desde principios de 2015 han muerto en el Mediterráneo al menos 2300 migrantes, 500 más que el año pasado. Según la OIM, a fines de agosto serán unos 250.000 los refugiados que habrán llegado este año por distintas vías a tierras europeas para pedir asilo, superando ampliamente la cifra del 2014, que en todo el año fue de 219.000 migrantes.


Integrada por 157 países, la OIM tiene su sede principal en Suiza, pero cuenta también con oficinas en Italia y otros países. La organización internacional dijo también en un comunicado que desde principios de 2015, 102.000 migrantes atravesaron el canal de Sicilia –el espacio de unos cien kilómetros que separa la isla de Sicilia de Libia, en la costa norte africana–, al que caracterizó como "la ruta más mortal del mundo" para quien escapa de la violencia, los desastres y la pobreza. De todas maneras, aclaró que el desierto del Sahara, por el que pasan camiones de traficantes repletos de nigerianos, eritreos y somalíes, entre otros, para llegar a las costas de Libia y embarcarse hacia Europa, podría ser peor, pero el problema es que no hay datos suficientes como para poder hacer cálculos precisos ni previsiones. "La situación en el Mediterráneo es muy preocupante", subrayó el portavoz de OIM, Joel Millman. Por su parte, el director general de la OIM, William Swing, indicó que si bien ha habido progresos, al reforzarse las operaciones de rescate Tritón, organizada por la Unión Europea, "hay que hacer más para ofrecer al apoyo adecuado a las personas desesperadas que ponen su vida en manos de los traficantes sin escrúpulos". Si bien Italia es uno de los países que más migrantes ha recibido vía mar, el record le corresponde a Grecia que, agregados a sus infinitos problemas económicos, ha recibido este año 134.988 refugiados provenientes de Turquía como país de paso, aunque los principales países de origen son Siria, Eritrea, Afganistán, Nigeria y Somalia.


En cuanto al rol desempeñado por Italia y sus políticos en toda esta tragedia, Monseñor Nunzio Galantino, secretario de la Conferencia Episcopal Italiana, haciéndose eco de los innumerables mensajes y alusiones del papa Francisco a favor de los inmigrantes, en una entrevista con Radio Vaticana tuvo palabras muy duras para con los políticos. "Nosotros como italianos deberíamos distinguir entre la realidad y la percepción que de ella tenemos –dijo–. Escuchamos que se habla de que es 'insoportable' el número de las personas que piden asilo político. En mi opinión ésta es una actitud que viene alimentada por esos 'comerciantes de poca monta' que con tal de conseguir votos dicen cosas extraordinariamente insípidas. Sé que la recepción (de los inmigrantes) es un esfuerzo, sé que es difícil abrir la propia casa, abrir el propio corazón, abrir la propia realidad." El obispo recordó además que Jordania, un país que tiene poco más de seis millones de habitantes y que acababa de visitar, ha recibido más de dos millones de refugiados. "Y no porque ellos tienen más medios. Probablemente porque tienen sólo un corazón más grande", indicó.


Las palabras del obispo Galantino desencadenaron un infierno. Los políticos italianos, sobre todo de la derecha conservadora de Forza Italia, el partido de Silvio Berlusconi, y La Liga Norte, se ensañaron con el prelado y con el papa Francisco, al que alguno de ellos le dicen que, ya que tanto habla a favor de los refugiados, por qué no los recibe en el Vaticano, que es un Estado con territorio propio (aunque de poco más de 1 km2). Giorgio Silli, el responsable de temas migratorios de Forza Italia, en una carta abierta a Galantino, dijo –hablando como católico practicante, aclaró– que "es fundamental acoger, indispensable alimentar y curar, pero es impensable e imposible hacerlo con un número infinito de personas". Siempre dentro de la derecha, otros sugirieron al papa Francisco que hiciera una llamada a los premier Merkel, de Alemania; Hollande, de Francia; Rajoy, de España, y Cameron, de Inglaterra, exhortándolos a recibir más migrantes, dado que esos países han puesto límites mayores de lo que se esperaba. Roberto Maroni, de la Liga Norte y actual presidente de la región Lombardía, ha propuesto hacerle juicio al gobierno de centroizquierda de Matteo Renzi que permite la "entrada incontrolada de clandestinos". Para algunos intendentes y presidentes de regiones, la situación es desesperante, no quieren saber más nada con los migrantes, como el presidente de la región Veneto, Luca Zaia, que le propuso al Papa que escuche a los sacerdotes que viven en su región porque piensan igual que él. Pero algunos intendentes están a favor de los pobres refugiados, como el alcalde de Florencia, Dario Nardella, que el 11 de agosto, día que conmemora la liberación de la ciudad del nazi-fascismo, comparó a los inmigrantes con la Resistencia. "Los que buscan desesperadamente la libertad y para eso atraviesan el mar sabiendo que corren serios riesgos, no son menos dignos que nuestro partisanos que llevaron adelante la Resistencia", dijo.


Mientras el gobierno italiano ha mantenido un discreto silencio sobre toda esta polémica, algunas organizaciones humanitarias como Emergency salieron a defender a Galantino y al Papa. "El Vaticano ha hecho bien al llamar la atención de Italia sobre la recepción de los inmigrantes. Nuestro país podría hacer más pero con la ayuda de Europa –dijo la presidenta de esa organización, Cecilia Strada–. Creo que el Vaticano se ha manifestado sobre un aspecto ético sobre el que tiene autoridad para hablar. Es un principio y un deber el recibirlos y dejar de tratar a los que intentan llegar, escapando de situaciones peores, como si fueran ciudadanos de serie Z, que merecen ser dejados morir en el mar."

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