Comando Estratégico de EE.UU. sobre China y Rusia: "Por primera vez avanzamos hacia una confrontación con dos adversarios con capacidades nucleares"

El comandante de la entidad no descartó que los conflictos actuales en la palestra internacional puedan degenerar rápidamente en una confrontación nuclear.

 

Por primera vez en la historia EE.UU. se enfrenta a la vez con China y Rusia, dos potencias con capacidades nucleares poderosas, expuso el jefe del Comando Estratégico estadounidense, Charles Richard, en su intervención ante el Comité de Servicios Armados del Senado este martes. 

En opinión de Richard, "China y Rusia desafían nuestra fuerza [de EE.UU.] a través de una amplia gama de actividades que requieren una respuesta concertada e integrada del Gobierno. Por primera vez en nuestra historia, la nación avanza hacia la confrontación con dos adversarios estratégicos que al mismo tiempo tienen capacidad nuclear, pero que deben ser disuadidos de manera diferente". Richard consideró como signo preocupante la cooperación estratégica en el ámbito militar entre los dos países, citando como ejemplo los ejercicios conjuntos Kavkaz-2020.

Los potenciales adversarios

Según Richard, China continúa avanzando en los programas de modernización de su arsenal nuclear, destinados a cumplir los objetivos de largo alcance para negar la proyección de poder de EE.UU. en el Indo-Pacífico, y suplantar a la nación norteamericana como el socio de seguridad preferido de los países de la región. "China ya es capaz de ejecutar cualquier estrategia de empleo de armas nucleares dentro de su región y pronto podrá hacerlo también con alcances intercontinentales", sostuvo el militar estadounidense, que además subrayó que el país asiático ya no es una amenaza inferior a la que representa Rusia.

En cuanto a Moscú, aseguró que las armas nucleares siguen siendo un elemento fundamental de la estrategia de seguridad de Rusia, que está finalizando su campaña de modernización de la tríada estratégica y los sistemas de doble uso. El comandante afirmó que el armamento nuclear puede ser aplicado en respuesta a un ataque convencional en caso de la presencia de una amenaza a su existencia. "Por lo tanto, nuestras fuerzas nucleares deben incluir una gama suficiente de capacidades y atributos para que Rusia nunca perciba erróneamente ninguna ventaja del uso de armas nucleares en ningún umbral de violencia", subrayó. 

"Si bien la extensión del tratado de Reducción de Armas Estratégicas proporciona ventajas útiles de mayor transparencia y previsibilidad para gran parte del arsenal estratégico de Rusia, persiste un considerable nivel de incertidumbre con respecto al alcance y la disposición del arsenal nuclear de Rusia, incluidas las armas nucleares no desplegadas y sus novedosos sistemas no previstos en el Tratado", comentó el militar. 

También Corea del Norte representa un desafío para la  seguridad de EE.UU., ya que Pionyang "continúa realizando actividades que amenazan la estabilidad regional y desafían las normas internacionales", dijo el militar. A su vez, Irán, que posee del mayor arsenal de misiles balísticos de Oriente Medio, "seguirá siendo una fuerza desestabilizadora en la región", a juicio del jefe del Comando Estratégico de EE.UU. 

Resumiendo, Richard dijo que "la particularidad del conflicto actual consiste en que no es lineal ni predecible". "Debemos tener en cuenta la posibilidad de que este conflicto cree unas condiciones que podrían llevar muy rápidamente a un adversario a considerar el uso de armas nucleares como la opción menos mala", añadió.

En este contexto, Richard concluyó que EE.UU. requiere unas fuerzas nucleares y una infraestructura de apoyo completamente modernizadas para garantizar la protección de su pueblo. "No podemos continuar extendiendo indefinidamente la vida de nuestras armas y sistemas sobrantes de la era de la Guerra Fría", puntualizó.

Rusia: "No buscamos ningún enfrentamiento"

A principios de abril, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, declaró que Washington se comporta como un "gamberro de patio". "Ahora se ha puesto de moda describir lo que pasa con ejemplos tomados de la vida. Todos jugamos en el patio en la infancia [...] y siempre había dos o tres gamberros principales" que "controlaban a todos" y "les quitaban dinero", explicó el diplomático. 

"Pero pasaron dos, tres, cuatro años, y estos pequeños niños crecieron y fueron capaces de responder. Ni siquiera necesitamos crecer. No buscamos ningún enfrentamiento", agregó Lavrov, al tiempo que enfatizó que el presidente ruso, Vladímir Putin, ha mostrado reiteradamente su disposición a trabajar con EE.UU. "en aras de los pueblos de ambos países y de la seguridad internacional".

"Nunca hemos representado y no representamos una amenaza para nadie. Pero, por supuesto, nunca permitiremos que nadie, incluido EE.UU., nos amenace, nos dicte algo e infrinja nuestros intereses", señaló, por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Publicado: 20 abr 2021 23:22 GMT

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Rusia anunció que construirá su propia estación espacial

El primer módulo estaría listo en 2025

El gobierno de Rusia anunció este martes que tendrá lista la construcción del primer módulo de su propia estación espacial para 2025, luego de deslizar que podría abandonar la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés).

 “El primer módulo básico para la nueva estación orbital rusa ya está en construcción. El objetivo es que esté listo para ser lanzado en órbita en 2025”, reveló el jefe de la agencia espacial rusa Roscosmos, Dmitri Rogozin, a través de la aplicación Telegram.

Rogozin también publicó un video que muestra los trabajos del proyecto, los cuales se están llevando a cabo en el taller 439 de la corporación constructora de cohetes y aparatos espaciales Energía.

El anuncio se produjo después de que el viceprimer ministro, Yuri Borisov, sugiriera el domingo que Moscú se retiraría de la ISS en 2025 con el objetivo de enfocarse en la construcción de su propia estación.

A pesar de esto, Roscosmos indicó este martes que la decisión se tomaría después de 2024 “sobre la base del estado técnico” de la estación. Según Moscú, la ISS deja mucho que desear, ya que posee módulos que “casi han llegado al final de su vida".

A principios de abril, el director de vuelo del segmento ruso de la ISS, Vladimir Soloviev, estimó que la vida útil del ISS podía prolongarse hasta 2030, pero que esperaba “una avalancha de fallos” a partir de 2025.

En tanto, Borisov resaltó que el estado de envejecimiento del ISS vaticinaba una “catástrofe”. 

 “No podemos poner en peligro las vidas” de los cosmonautas, manifestó el viceprimer ministro y luego planteó que la futura estación espacial rusa podría colocarse en una órbita más alta que la ISS y servir de “punto de transferencia intermedio para vuelos a la Luna”.

La explotación de la Estación Espacial Internacional es uno de los pocos ámbitos de cooperación entre Rusia y Estados Unidos, que se encuentran en un período de tensiones desde 2014.

El pasado 17 de abril los cosmonautas rusos Serguei Ryzhikov y Serguei Kud-Sverchkov y la astronauta estadounidense de la NASA Kate Rubins aterrizaron en la estepa de Kazajistán tras permanecer durante medio año a bordo de la ISS.

¿Cuál será el mensaje sobre la "nueva época" de Putin que sacudirá al mundo el 21 de abril?

Un día después de que el Wall Street Journal diera a conocer la creación del ciber-yuan (https://on.wsj.com/3mTV4wP), Russia Today anunció que el zar Vlady Putin "se prepara a presentar su visión del futuro en un dramático discurso" que sus aliados juzgan será “el más importante hecho político del mundo (sic)”. Se trata de la detonación de una "nueva época" conforme desvanece la pandemia del Covid-19 en Rusia (https://bit.ly/32quTUR).

El ciber-yuan constituye un genuino game changer (punto de inflexión) y se moverá fuera de la dolarización y del sistema Swift de Estados Unidos que controla las transacciones financieras en más de 21 mil (sic) bancos del mundo. Swift y dólar son los dos verdaderos pilares del poder financierista omnipotente y omnímodo de Washington.

La poderosa presidenta del Consejo de la Federación, Valentina Matviyenko, adelantó que el discurso del 21 de abril daría respuestas a un sinnúmero de desafíos (sic) en el planeta: "será un mensaje para una nueva época", en medio del "ambiente difícil que enfrenta el mundo".

Russia Today rememora la conferencia realista de Putin en el Foro Económico Mundial de Davos de enero, donde expuso que la medida de "incrementar deuda para estimular las economías" es "obsoleta", ya que "sirve para ensanchar la brecha entre ricos y pobres", cuando “el costo de la educación y los servicios médicos ha aumentado en la mayoría de los países desarrollados (sic) en los pasados 30 años (https://bit.ly/2RLbHzd)”. En esa ocasión Putin sonó como epígono del economista francés Thomas Piketty, quien propone ideas creativas sobre la imperante desigualdad, la imperativa necesidad de fiscalizar los paraísos fiscales y la urgencia de elevar los impuestos a los multimillonarios de Forbes.

Hace 18 días (cinco antes del artículo perplejo del Wall Street Journal sobre el ciber-yuan y seis días antes del dramático "cambio de época" de Putin el 21 de abril), Bajo la Lupa ya había adelantado que “China tiene ya su sistema alternativo al Swift: el China International Payments System, al que algunos bancos rusos, asfixiados por las sanciones, han empezado a adherirse. Pronto seguirán el 15-RCEP y los países incrustados a las tres rutas de la seda que encabeza China. Rusia y China ya olieron sangre en el vulnerable dolarcentrismo y su insostenible Swift (https://bit.ly/3sqxOHN)”.

El pasado 13 de abril el canciller ruso Sergei Lavrov, durante su visita a Irán –21 días después de haber visitado a su homólogo chino Wang Yi, en Guilin–, en una entrevista a la agencia iraní Irna dio luz sobre las medidas a tomar para contrarrestar las asfixiantes sanciones masivas de Estados Unidos, con el fin de “adoptar pasos graduales hacia la desdolarización de las economías nacionales y a la transición (sic) de pagos con divisas nacionales o alternativas, así bien como cesar de usar el Sistema Internacional de Pagos Swift controlado por Occidente (https://bit.ly/2RK4krR)”.

El cronograma es seminal: reunión de China y Estados Unidos en Anchorage 18/19 de marzo (https://bit.ly/3mURrqe); tres días después, Lavrov en China 22/23 de marzo (https://bit.ly/3tFvA97); Wang Yi, el 27 de marzo en Irán (https://bit.ly/2Reo6LN); Lavrov, el 13 de abril en Irán (https://bit.ly/2QCsljK): ¡26 vibrantes días de recomposición geopolítica!

Un día después de la alerta sísmica del canciller Lavrov, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, aseveró que el “Kremlin no descarta la desconexión de Rusia del sistema de pagos occidental (https://bit.ly/32BRVsh)”, dada la “actitud hostil de varios (sic) países contra Rusia”. Dmitry Peskov expuso que el sistema de pagos ruso MIR "ha madurado lo suficiente y con el tiempo tendrá distribución global".

Cinco días antes del bombástico anuncio sobre la "nueva época" de Putin, el muy influyente Sputnik da vuelo al “yuan digital chino: una reinvención del dinero que sacudirá el poder del dólar estadunidense (https://bit.ly/3giJ2M1)”.

¿El "cambio de época" de Putin pondrá el acento en su salida del Swift y en su desdolarización, bajo la cobertura de sus hasta hoy insuperables “armas hipersónicas (https://bit.ly/3e8G9e9)”?

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Domingo, 18 Abril 2021 06:25

Última advertencia

Última advertencia

Que los nexos entre Rusia y Estados Unidos no podrían haber caído más bajo es indisputable, aunque tras conocer el reciente paquete de sanciones de Washington contra Moscú queda la esperanza de que aún es posible recomponer la deteriorada relación bilateral y, a la vez, se percibe que la confrontación entre ambos no deja opción: o buscan entendimientos en áreas de interés común, a pesar de mantener sus diferencias en otras, o será inevitable la ruptura definitiva.

Las medidas anunciadas esta semana por Estados Unidos contra Rusia hacen más ruido que daño; son indignantes en lo político, inadmisibles como presión para dialogar, carentes de tacto unos días después de proponer celebrar una cumbre de los dos mandatarios y todo lo que se quiera, pero no afectan de verdad la economía rusa.

Son, de hecho, la última advertencia de lo que puede pasar si Moscú no acepta las reglas del juego que Washington quiere imponerle: para empezar, podría excluir a Rusia del sistema de transferencias bancarias Swift, prohibir que las tarjetas de pago Visa y Mastercard trabajen con bancos rusos o bloquear sectores clave de su economía, como son el petrolero y el del gas natural, por mencionar tres ámbitos en los que las sanciones causarían estragos.

Al mismo tiempo, es quimérico pensar que se puede hablar con Rusia –más débil en lo económico, pero igual de poderoso en términos de arsenal nuclear– desde posiciones de fuerza. El Kremlin jamás va a tomar una decisión que parezca obligada por otro: ni dejará a su suerte las regiones separatistas del sur de Ucrania ni mucho menos devolverá Crimea, ni tampoco pondrá en libertad al opositor Aleksei Navalny ni aceptará cualquier otra exigencia que provenga del exterior y que, si la cumple, se interprete como prueba de que lo hizo contra su voluntad.

La relación entre Rusia y Estados Unidos depende de qué tan lejos esté dispuesto a llegar Washington en materia de sanciones contra Moscú. Mientras, transmitida ya la respuesta rusa a la afrenta más reciente, que por el principio de reciprocidad se sabía inevitable, los diplomáticos de ambos países, sin perder la cara nadie, deben sentarse a negociar la necesaria cumbre de sus presidentes y, de no existir aún condiciones, al menos contribuir a evitar que la creciente tensión termine en hecatombe nuclear.

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Amagar en el mar del Sur de China para golpear en Ucrania

Desde hace algunos meses el ex secretario de Estado Henry Kissinger viene alertando sobre la posibilidad de un conflicto armado entre EEUU y China, apuntando la necesidad de que su país tome el camino de la cooperación con Pekín, ya que puede "conducir a buenos y grandes resultados".

Por el contrario, desaconseja justo lo que viene haciendo el presidente Joe Biden, ya que "una coalición que apunta a un país específico no es razonable".

A fines de marzo, con 97 años, Kissinger insistió en "un entendimiento con China sobre un nuevo orden global para garantizar la estabilidad o el mundo enfrentará un período peligroso como el que precedió a la Primera Guerra Mundial". Lo dice con la experiencia que le da el haber piloteado uno de los giros de política internacional más importantes de la década de 1970, al haber concretado una alianza de EEUU con China para contener a la Unión Soviética.

En un evento de Chatham House en Londres, dijo que "es infinitamente más peligroso ahora de lo que era entonces", en referencia a la situación de 1914 que desencadenó la primera guerra, ya que "el armamento de alta tecnología en ambos lados podría conducir a un conflicto".

En el mismo sentido se pronunció el analista Michel T. Klare: "La historia nos dice que los conflictos no siempre comienzan debido a la planificación y la intención", explica Klare en un largo artículo en Tom Dispatch.

En junio de 1914, sostiene, "las principales potencias europeas tropezaron con la Primera Guerra Mundial". Y agrega: "Lamentablemente, nos enfrentamos a la posibilidad de una situación muy similar en los próximos años. Las tres principales potencias militares de la era actual, China, Estados Unidos y Rusia, se están comportando de manera inquietante, igual que sus contrapartes de esa era anterior".

Argumenta que el actual despliegue de fuerzas en las fronteras de sus adversarios, o de los aliados de esos adversarios, y las operaciones de "flexión muscular y demostración de fuerza (…) implican un alto grado de riesgo cuando se trata de provocar un choque accidental o no intencionado que podría resultar en un combate a gran escala o incluso, en el peor de los casos, en una guerra global".

A mi modo de ver, el despliegue naval de EEUU en el mar del Sur de China es apenas un amague previo a la presión, con atisbos de guerra "localizada", en la frontera de Ucrania con Rusia.

A principios de abril un grupo de ataque de portaviones de EEUU entró en el mar de China, pero Pekín reaccionó desplegando un grupo de tareas del portaviones Liaoning en el Estrecho de Miyako, perteneciente a la prefectura de Okinawa pero relativamente cerca de Taiwán, la isla que está en el centro de las disputas.

En efecto, el despliegue de la Armada del Ejército Popular de Liberación, incluía el portaviones Liaoning y estaba acompañada por el destructor de misiles guiados Nanchang, que navegaron a través del estrecho de Miyako, situado entre las islas japonesas de Miyako y Okinawa, en dirección al océano Pacífico, según Global Times.

El periódico oficialista chino agrega que el despliegue de su Armada se realizó "comenzando ejercicios regulares cerca de la isla de Taiwán, en un momento en que los buques de guerra estadounidenses, incluido un portaviones, hicieron provocaciones puntiagudas cerca de China".

Los destructores chinos de la clase 055 son considerados "las naves de combate más poderosas del mundo", superiores incluso a los estadounidenses Zumwalt, según la revista especializada MilitaryWatch Magazine. Lo más sugestivo es que China ha sido capaz de botar ocho de esas naves en tiempo récord de tres años.

La impresión es que China no es vulnerable en sus aguas territoriales, ni en los mares que la circundan. Un reciente estudio de Military.Direct, concluye que las tres potencias militares del mundo tienen sus puntos fuertes en cada una de las tres armas: EEUU en la superioridad aérea, Rusia en la terrestre y China en la naval.

Según este análisis, el poder aéreo del Pentágono es superior al de China y Rusia sumados. Pero China duplica la capacidad naval de EEUU en sus aguas, donde además de su Armada cuenta con misiles antibuque para los que el Pentágono no tiene respuesta, además de la guerra cibernética que el Dragón está en condiciones de desplegar, cegando las defensas enemigas.

Por eso, limitado en el Mar del Sur de China, el Pentágono parece estar apuntando hacia las fronteras de la Unión Europea con Rusia. Como señala el analista de Asia Times, Pepe Escobar, "Ucrania y Rusia pueden estar al borde de la guerra, con graves consecuencias para toda Eurasia".

Según su análisis, el 24 de marzo el presidente ucraniano Volodímir Zelenski firmó un decreto que define que la política oficial del país consiste en "recuperar Crimea de Rusia", lo que equivale a una declaración de guerra apoyada por la OTAN. Esa es la razón para Escobar de que Rusia refuerce sus fronteras.

¿Qué buscan la OTAN y el Pentágono al crear una situación bélica en las fronteras de Rusia? Creo que se trataría de un golpe estratégico de tres dimensiones:

El primero significa la ruptura deseada por Washington entre la Unión Europea y Rusia. Aislar a Rusia es un deseo largamente acariciado por las elites de EEUU, que buscan a mediano plazo un cambio de régimen en Moscú para instalar un gobierno pro occidental que abra sus enormes riquezas naturales a las multinacionales del Norte.

El segundo es el fin del gasoducto Nord Stream 2, al que le faltan apenas 35 kilómetros y dos meses para su finalización, lo que asegura el suministro energético a Alemania y Europa en el largo plazo. Las reiteradas sanciones a empresas europeas y rusas que construyen el gasoducto no han podido impedir su desarrollo, considerado "peligroso" por Washington que desea vender su propio a gas a Europa.

El tercero se relaciona con China y Eurasia, como apunta Escobar. Debilitar a Rusia es el paso imprescindible para bloquear o acotar la Ruta de la Seda. Como señala el exembajador de la India MK Bhadrakumar, el acuerdo China-Irán firmado el 27 de marzo, cambia las reglas del juego porque "afecta las estrategias globales estadounidenses", al punto que aliados tradicionales de EEUU como Turquía y Arabia Saudí ya no siguen sus orientaciones.

A la defensiva en todo el mundo, apretar en Crimea y en las repúblicas de Donetsk y Lugansk puede ser una salida, peligrosa por cierto, para una estrategia global que no encuentra puntos de apoyo como antaño.

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 Los presidentes de Rusia y China, el 4 de julio de 2017, en Moscú.Foto Afp

A los dos días de la reunión en Alaska entre China y EU para intentar suavizar el deterioro de su relación, el canciller ruso, Sergei Lavrov, fue invitado por su homólogo chino, Wang Yi, en la paradisiaca ciudad Guilin –que tuve el gusto de conocer (https://bit.ly/3deli8I)– para evaluar "los recientes desarrollos de sus lazos con EU".

Global Times titula que "La asociación (sic) de China y Rusia es clave para equilibrar la hegemonía de EU", cuando "promueven los pagos en divisas locales para sustituir al dólar", lo cual es "importante para evitar riesgos" (https://bit.ly/31umlMo).

Tales "lazos" han periclitado, pero Lavrov y Wang tuvieron cuidado en definir que su "asociación" no significa una alianza contra EU, sino que toman medidas precautorias ante el flagrante injerencismo de Biden que incita a revoluciones de color y a la desinformación con el fin de derrocar a los regímenes de Pekín y Moscú.

Los ejercicios militares de Rusia y China se basan en el "principio del no-alineamiento, la no-confrontación y la no-focalización en un tercer país" –con el fin de no indisponer a EU ni a la Unión Europea–.

Los dos cancilleres discutieron el acuerdo nuclear con Irán, el proceso de paz en Afganistán, la situación en Myanmar, el tema candente de Siria, el cambio climático y la reforma de la ONU.

El portal chino informa que tras la reunión en Alaska, China tuvo un intercambio de actualización con su aliado de Norcorea que acaba de realizar pruebas misilísticas balísticas para recordar que sigue presente en la escena mundial.

Las inusitadas 30 (sic) reuniones en ocho años entre el zar Vlady Putin y el mandarín Xi Jinping delatan mucho más que una vulgar "asociación" entre Rusia y China, quienes públicamente "no se alinearán" ya que ambos "necesitan lidiar conjuntamente sus amenazas comunes (sic) mediante una asociación flexible (sic)" cuando "EU ha creado muchos desafíos como las sanciones y la interferencia en asuntos regionales para interrumpir el desarrollo de ambos países", según Global Times.

¿Y el "G2 en el espacio" para conquistar la Luna entre Rusia y China (https://bit.ly/39lgopi) es "flexible asociación estratégica" o de plano constituye su "alianza" en movimiento que no se atreve a pronunciar su nombre?

Impactó el endurecimiento de Lavrov para "promover el pago con divisas locales y otras divisas internacionales que puedan sustituir al dólar y alejarse gradualmente (sic) del sistema internacional de pagos controlado por Occidente [el SWIFT con más de 11 mil entidades financieras en más de 200 (sic) países], y así reducir los riesgos de las sanciones de EU y Occidente contra Rusia y China". ¿Alguien en su sano juicio en EU y en Occidente "piensa" que van a doblegar a Rusia y China con sus sanciones?

Dong Dengxin, director del Instituto de Seguridad y Finanzas de la Universidad de Wuhan, propone a la divisa china yuan/renminbi como "divisa de compensación" en el sistema comercial y fustiga que "Washington ha abusado del SWIFT para sancionar arbitrariamente a cualquier país a voluntad, lo que ha provocado insatisfacción global", y exhorta a que Rusia y China colaboren para "desafiar la hegemonía del dólar".

El intercambio comercial entre Rusia y China es más que raquítico: 10 mil millones de dólares anuales,cuando se prevé que prevalezcan próximamente los servicios, mientras Rusia se ha posicionado como la primera exportadora de productos agrícolas a China.

Es consabida la complementariedad de hidrocarburos de Rusia y China: 40 millones de toneladas de crudo anuales y 4 mil millones de metros cúbicos de gas natural licuado (LNG) por año que transporta el gasoducto ruso a China.

China tiene ya su sistema alternativo al SWIFT: el China International Payments System (CIPS), al que algunos bancos rusos, asfixiados por las sanciones, han empezado a adherirse. Pronto seguirán el 15-RCEP y los países incrustados a las tres rutas de la seda que encabeza China.

Rusia y China ya olieron sangre en el vulnerable dolarcentrismo y su insostenible SWIFT.

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De la Tierra a la luna: la política de Biden hacia China, condenada desde el principio

Desde el “giro a Asia” de Washington, es decir, la reversión de la política exterior estadounidense que implicaba poner mayor énfasis en Oriente Medio, hay poca evidencia de que las políticas de enfrentamiento de Washington hayan debilitado la presencia, el comercio o la diplomacia de Beijing en el continente.

 

El tan esperado cambio en la política exterior estadounidense bajo el Gobierno de Biden sobre cómo contrarrestar el crecimiento económico y las ambiciones políticas sin obstáculos de China llegaron en forma de una cumbre virtual el 12 de marzo, conectando, aparte de a Estados Unidos, a India, Australia y Japón.

Aunque el llamado ‘Quad’ no reveló nada nuevo en su declaración conjunta, los líderes de estos cuatro países hablaron sobre la “histórica” reunión, descrita por la web de The Diplomat como “un importante hito en la evolución de la agrupación”.

En realidad, la declaración conjunta tiene poca sustancia y ciertamente nada nuevo respecto a un plan sobre cómo revertir –o siquiera ralentizar– los éxitos geopolíticos de Beijing, su creciente confianza militar y presencia en o alrededor de lugares globales estratégicos.

Durante años, el Quad ha estado ocupado formulando una estrategia unificada sobre China pero no ha conseguido elaborar nada con importancia práctica. Aparte de reuniones ‘históricas’, China es la única gran economía mundial de la que se predice que crezca de forma relevante este año y de forma inminente. Las proyecciones del Fondo Monetario Internacional muestran que se espera que la economía china se expanda un 8,1% en 2021 mientras que, por otro lado, según los datos de la Oficina de EEUU de Análisis Económico, el Producto Interior Bruto ha disminuido alrededor de un 3,5% en 2020.

El Quad –que significa Diálogo de Seguridad Cuadrilateral– comenzó en 2007, y revivió en 2017, con la obvia intención de rechazar el avance chino en todos los terrenos. Como la mayoría de las alianzas estadounidenses, el Quad es la manifestación de una alianza militar, concretamente los Ejercicios Navales Malabar. Estos últimos empezaron en 1992 y pronto se expandieron para incluir a los cuatro países.

Desde el “giro a Asia” de Washington, es decir, la reversión de la política exterior estadounidense que implicaba poner mayor énfasis en Oriente Medio, hay poca evidencia de que las políticas de enfrentamiento de Washington hayan debilitado la presencia, el comercio o la diplomacia de Beijing en el continente. Aparte de los encuentros entre las armadas estadounidenses y chinas en el mar del Sur de China, hay poco más de lo que informar.

Aunque mucha cobertura mediática se ha centrado en el giro estadounidense hacia Asia, poco se ha dicho sobre el giro chino hacia Oriente Medio, que ha sido mucho más éxito como proyecto económico y político que el giro geoestratégico estadounidense.

El cambio sísmico de EEUU en sus prioridades de política exterior proviene de su fracaso para traducir la guerra e invasión de Iraq de 2003 en un éxito geoeconómico descifrable como resultado de hacerse con la riqueza petrolera iraquí –las segundas mayores reservas de petróleo del mundo. La estrategia de EEUU demostró ser un completo error.

En un artículo publicado en el Financial Times en septiembre de 2020, Jamil Anderlini plantea una cuestión fascinante. “Si el petróleo y la influencia fueran los premios, entonces parece que China, no Estados Unidos, ha ganado en última instancia la guerra de Iraq y sus secuelas –sin siquiera pegar un tiro”, escribió.

No sólo es ahora China el mayor socio comercial de Iraq, sino que la enorme influencia económica y política de Beijing en Oriente Medio es un triunfo. China es ahora, según el Financial Times, el mayor inversor extranjero en Oriente Medio y un socio estratégico de todos los Estados del Golfo –salvo Bahrein. Comparemos esto con la confusa agenda de política exterior de Washington en la región, su indecisión sin precedentes, ausencia de una doctrina política definible y la sistemática ruptura de sus alianzas regionales.

Este paradigma se vuelve más claro y convincente cuando se entiende a escala global. Para finales de 2019, China se convirtió en el líder mundial en términos de diplomacia, al presumir entonces de 276 representaciones diplomáticas, muchos de los cuales son consulados. A diferencia de las embajadas, los consulados juegan un papel más importante en términos de intercambios comerciales y económicos. Según las cifras de 2019 que se publicaron en la revista Foreign Affairs, China tiene 96 consulados en comparación con los 88 de EEUU. Hasta 2012, China se quedaba atrás de la representación diplomática de Washington, concretamente por 23 representaciones.

Donde sea que China esté presente diplomáticamente, lo que sigue es el desarrollo económico. A diferencia de la inconexa estrategia global de EE UU, las ambiciones globales de China se articulan mediante una enorme red, conocida como la Iniciativa de la Franja y la Ruta, que se estima en billones de dólares. Cuando se complete, se prevé que la Iniciativa unifique a más de 60 países alrededor de estrategias económicas y rutas comerciales lideradas por los chinos. Para que esto se materialice, China se movió rápido para establecer una mayor proximidad física a las rutas marítimas más estratégicas del mundo, invirtiendo fuertemente en algunas y, como en el caso del Estrecho de Al-Mandab, estableciendo su primera base militar de ultramar en Yibuti, situada en el Cuerno de África.

En un momento en que la economía estadounidense se está contrayendo y sus aliados europeos están políticamente fracturados, es difícil imaginar que algún plan estadounidense contrarrestando la influencia de China, ya sea en Oriente Medio, Asia u otro sitio, tenga mucho éxito.

El mayor obstáculo para la estrategia china de Washington es que nunca puede darse un resultado en el que EE UU consiga una victoria clara y precisa. Económicamente, ahora China está liderando el crecimiento global, equilibrando así la crisis estadounidense e internacional como resultado de la pandemia de covid-19. Dañar económicamente a China también debilitaría a EE UU, así como a los mercados globales.

Lo mismo ocurre política y estratégicamente. En el caso de Oriente Medio, el giro hacia Asia ha resultado contraproducente en múltiples frentes. Por un lado, no registró ningún éxito palpable en Asia mientras que, por otro lado, creó un enorme vacío para que China reenfocara su propia estrategia en Oriente Medio.

Algunos argumentan equivocadamente que toda la estrategia política de China se basa en su deseo de simplemente “hacer negocio”. Aunque el dominio económico es históricamente el principal motor de toda superpotencia, la búsqueda de la supremacía global de Beijing apenas se reduce a las finanzas. En muchos frentes, o China ya ha tomado la delantera o se está acercando a hacerlo. Por ejemplo, el 9 de marzo China y Rusia firmaron un acuerdo para construir la Estación de Investigación Lunar Internacional (ILRS, por sus siglas en inglés). Teniendo en consideración el largo legado ruso en la exploración del espacio y los recientes logros de China en el campo –incluyendo el primer aterrizaje de la historia de una nave en el área lunar del Polo Sur-Cuenca Aitken–, se prevé que ambos países tomen la delantera en la resurrecta carrera espacial.

Ciertamente, la cumbre del Quad liderado por EEUU ni fue histórica ni fue un punto de inflexión, ya que todos los indicadores muestran que el liderazgo global chino seguirá sin obstáculos, un acontecimiento relevante que ya está reordenando los paradigmas geopolíticos mundiales que han estado en funcionamiento durante más de un siglo.

Por Ramzy Baroud

Traducido por Eduardo Pérez

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Foto de archivo (09/01/2018) de civiles y voluntarios de la Defensa Civil Siria mientras buscan supervivientes después de que varios ataques aéreos en Hamoria, al-Ghouta (Siria). — MOHAMMED BADRA / EFE

La atroz guerra que desde el marzo de 2011 está devastando Siria lleva el sello de dos acontecimientos que sucedieron de forma simultánea:

  • El estallido de las protestas ciudadanas contra la dictadura de la familia Assad y sus políticas de reajustes neoliberales que llevaron a la ruina a millones de trabajadores y pequeños empresarios. Esta rebelión fue aplastada con tanques y fuego real por orden del presidente Bashar al-Assad alejándole aun más de los ciudadanos.
  • El proyecto de EEUU-Israel para reconfigurar el mapa de Oriente Próximo, con el objetivo de convertir estados estratégicos en estados ‘fallidos' y así controlar (con tranquilidad), una región cuya importancia radica en dos puntos: ser la primera reserva mundial de hidrocarburos y una zona próxima a China y Rusia.
  • Con este fin:
  1. en 2002, George Bush incluye a Siria en su lista de ‘eje del mal’, y
  2. en enero de 2011 EEUU traslada a su embajador en Bagdad, Robert Ford, a Damasco, fecha que empiezan los atentados y la guerra en el suelo sirio. Ford junto con John Negroponte (el jefe de los escuadrones de la muerte en Centroamérica) son creadores de los escuadrones chiitas y sunnitas en Irak. Curiosamente, dos años después este bombero pirómano será nombrado embajador en El Cairo para respaldar a la Hermandad Musulmana, y secuestrar la Primavera Árabe egipcia, como otra pieza para recomponer el nuevo rompecabezas de Oriente Próximo a la medida de los intereses de EEUU, en sustitución del que fue diseñado por Gran Bretaña y Francia en 1918.

Desde 2011, en una década de horror, han muerto en Siria al menos 400.000 civiles, la mitad de la población ha sido desplazada, tres millones siguen atrapados en zonas de guerra como Idlib, decenas de miles de niñas y mujeres han sido violadas y, no pocas, asesinadas. La economía, el sistema productivo y las infraestructuras han sido destruidas, el 83% de los sirios vive por debajo del umbral de la pobreza y el 60% pasa hambre debido a la inflación y el desempleo. La esperanza de vida ha caído unos 13 años hasta colocar a esta nación en el puesto 125 del ranking mundial (2016) y medio millón de menores de cinco años malnutridos sufren retraso en el crecimiento. Mientras tanto, EEUU ha endurecido las sanciones económicas sobre Siria… a eso se llama ‘guerra genocida’.

Por si fuera poco, la pandemia de la covid-19 se expande en un país con hospitales bombardeados y sin apenas red sanitaria: hasta Bashar al-Assad y su esposa Asma han sido contagiados, aunque ellos sí tienen acceso a servicios de salud.

Baile de ganadores sobre los escombros

  1. La guerra empezó para consolidar y ampliar el poder de Israel sobre la región, siendo éste el primero de los otros 12 objetivos de la contienda, mediante 1) deshacer el llamado Eje de la Resistencia, formado por Irán, Siria, Hizbolá y Hamas; 2) aislar y debilitar a Irán, entonces el principal rival de Israel en la región (ahora es Turquía); 3) el acceso a Israel a la totalidad de las reservas de petróleo y gas del Mediterráneo oriental, que también pertenecen a Gaza, Siria y Líbano; 4) lograr que los jeques árabes se sumaran al Gobierno de Tel Aviv contra el enemigo común: los ayatolás, y 5) dar una solución final a la ‘cuestión palestina’.

Después de reducir a cenizas y escombros a Irak y Libia, y paralizar el desarrollo de Irán mediante prolongadas sanciones económicas, la desgarrada Siria dejaría de ser un espacio estratégico donde cuestionar la hegemonía regional de Israel, el único poseedor de armas de destrucción masiva. En esta conjura contra Siria, Israel ha estado del lado del Estado Islámico.

  1. EEUU ha conseguido, por primera vez, instalar bases militares en este país de Eurasia y apoderarse del petróleo y gas sirios, además de ‘legitimar’ el dominio de Israel sobre los Altos de Golán. Pero, Washington ignora la lógica de los vasos comunicantes.
  2. Rusia, al proporcionar ayudas tácticas a Al Assad, ha conseguido objetivos estratégicos y, lo más importante, ha puesto fin a la hegemonía unilateral de EEUU, imponiendo, junto a China, un nuevo orden mundial multipolar. Desde Siria, el 'camarada Putin' pudo dar forma a su doctrina , con la restauración del poder de Rusia en los conflictos internacionales que le ha permitido transitar de una ‘potencia regional’ a ‘mundial’. El Kremlin ha tenido contrato de alquiler de la base de Tartus por otros 49 años y se hizo con otra en Hameimim. Aplicar las Enseñanzas de Primakov para un orden ‘post-occidental’ ha sido una de las claves de este éxito.


Grandes perdedores

Bashar al-Assad: Los planes para el presidente sirio de la Casa Blanca (experta en derrocar y asesinar a mandatarios de otros países) cambiaron varias veces. El primero fue acabar con él, como hizo con Sadam Husein, Slobodan Milošević o el coronel Gadafi. Pero Barack Obama se negó por tres motivos:

  1. a) Su prioridad fue firmar con Irán un acuerdo nuclear para evitar que este país usara la temida bomba;
  2. b) No consiguió una alternativa viable a Al-Assad;
  3. c) Era más beneficioso para EEUU e Israel mantener al presidente sirio en el poder que eliminarlo, la misma táctica que se usó con Saddam Husein entre 1991 y 2003.

De esta manera, EEUU no sólo dividía a los actores del conflicto en los ‘pro-Assad’ y los ‘anti-Assad’ (mezclando a millones de ciudadanos críticos al régimen con terroristas exportados y creando un pantano para defensores y opositores), sino que también prolongó la destrucción social y material de Siria hasta lograr que este país fuera incapaz de levantar cabeza en décadas, cuando el problema era, y sigue siendo, el sistema capitalista-dictatorial- tribal-sectario en sí mismo, y no su representante.

La Resolución 2254 del Consejo de Seguridad de 2015 (firmada también por China y Rusia) estipulaba la celebración de elecciones parlamentarias en Siria bajo la supervisión de la ONU antes de junio de 2021, pero EEUU ha desacreditado desde el primer momento este proceso. Teniendo en cuenta que sin un acuerdo entre Biden y Putin no habrá estabilidad en Siria, y que Biden ha llamado "asesino" al presidente ruso, todo apunta a una guerra sin fin, mediante el envío de otros miles de terroristas (desde los campamentos de Jordania) para terminar la balcanización de Siria y establecer una nueva arquitectura de seguridad en Oriente Próximo ‘made in USA’.

El representante especial de EEUU para Siria, James Jeffrey, propone una partición camuflada del país: dejar que Al-Assad gobierne una autonomía alauita en Damasco, que Turquía administre el norte a cambio de consentir una autonomía kurda al este del Éufrates (no significa un Estado kurdo), y que el resto quede bajo dominio de EEUU y sus aliados árabes. Esta misma idea ha sido atribuida al jefe del llamado Consejo Militar Sirio, el general Manaf Tlass, instalado en París y quien al parecer ha viajado a Rusia para negociar un proceso electoral que ponga fin al régimen presidencial actual, y otorgar a Al-Assad el cargo de ‘presidente honorífico’ de un estado federal.

Pero los Países Bajos pretenden llevar al presidente sirio Al-Assad ante un tribunal internacional bajo la acusación de violaciones de derechos humanos. Hubiera sido buena idea, si tuvieran autoridad moral, celebrar un juicio justo contra él, pero también contra EEUU y sus aliados por crear cárceles secretas, secuestrar, torturar y asesinar a ciudadanos de otras naciones o hacer guerras ilegales con el resultado de miles de civiles muertos.

Irán: La salida de Al-Assad del poder pondría fin a las pocas opciones que tiene la República Islámica de mantener alguna influencia en Siria, para meter el dedo en el ojo de Israel. Hafez al-Assad, padre del actual presidente, se unió a los ayatolás en 1980 para luchar juntos contra dos enemigos comunes: Saddam Husein y Yaser Arafat. Pero, a pesar de gastar entre 20 y 30 mil millones de dólares en la guerra de Siria (datos de Heshmat Falahat, miembro de la Comisión de Exteriores del Parlamento iraní) y de perder a cientos de hombres y numerosos comandantes, Teherán no ha alcanzado sus dos propósitos: a) Disuadir a Israel en sus ataques a Irán y asesinar a sus dirigentes; y b) devolver Jerusalén al islam. Y ahora, que empieza el reparto de Siria, todos los actores -a pesar de sus antagonismos- coinciden en un punto: Irán debe marcharse; y ésta es la principal condición que ponen las petromonarquías de Golfo Pérsico para invertir en la reconstrucción de devastada nación. El ataque estadounidense del 25 de febrero a las posiciones de Irán en Siria, con el que Joe Biden se estrenó, indica que el nuevo residente de la Casa Blanca aplicará la política de mano dura contra la República Islámica en Irán, Siria y Líbano.

Turquía: ha instalado una base militar en Idlib, y es poco probable que desaloje esta provincia. Hubiera sido una gran ganancia si no fuera por la ruina económica que ha supuesto la guerra para las arcas públicas de Ankara o porque los grupos terroristas a los que ha patrocinado en Siria ya cuentan con base (autónoma) en suelo turco. Recep Tayyip Erdoğan no logró que la OTAN derrocara a Al-Assad (la muerte del pequeño Alan Kurdi fue su último intento), y ahora tendría que aguantar un enclave kurdo en Siria.

¿Por qué la guerra se ha alargado tantos años?

  • ‘No hay más de cinco notas musicales, sin embargo, sus diferentes combinaciones pueden crear melodías únicas’, decía Sun Tzui. Los cambios de alianza entre los actores de esta guerra han impedido crear bloques antagónicos (como los que se formaban durante la Guerra Fría). Turquía, por ejemplo, se unió a Arabia Saudí, Qatar y Emiratos para desalojar a Al-Assad del poder, pero los abandonó para acercarse a Rusia, mientras se suicidaba en tierras sirias.
  • Los actores no han conseguido ni imponer su voluntad a los demás ni establecer un orden consensuado.
  • La ausencia de una alineación completa entre los intereses de los países aliados, como Irán y Rusia. Que Israel haya podido lanzar unos 200 ataques mortales sobre los grupos patrocinados por Teherán en Siria, estando el cielo del país bajo el control ruso, ha mosqueado bastante a los ayatolás.
  • La cuestión kurda es un gran pretexto para llevar la guerra a un callejón sin salida. Los kurdos empezaron a luchar contra Al-Assad, bajo el favor de EEUU, pero tuvieron que pedir ayuda a Damasco cuando Donald Trump les abandonó invitando a su ‘amigo’ Erdogan a que diese un paseo con sus tanques por el norte de Siria matando kurdos. La única solución en estas circunstancias es que las minorías étnicas gocen de autonomía dentro de un sistema federal en los estados donde habitan.
  • Por ser un gran mercado de armas: la CIA ha transferido todo tipo de artefactos a los ‘rebeldes’ sirios por un valor de mil millones de dólares. Otros proveedores de los grupos terroristas han sido Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Turquía, Croacia, Israel y Jordania. Por su parte, Rusia, no sólo aumentó la venta de sus armas al gobierno de Al-Assad sino también consiguió un nuevo cliente, Turquía, el socio de la OTAN, provocando un profundo conflicto en el seno de la Alianza.
  • La ausencia de un movimiento internacional contra las guerras, sin duda, es otro motivo de la continuidad de la tragedia de la nación siria.

De los 20 propósitos iniciales que tuvo Kremlin en su intervención en Siria, ha conseguido renovar el contrato de alquiler de la base de Tartus por otros 49 años, y hacerse con otra en Hameimim. Aplicar las Enseñanzas de Primakov para un orden "post-occidental" ha sido una de las calves de este éxito.

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El mundo unipolar ha terminado, el momento multipolar ya está aquí

Poco después que Joe Biden definiera a Putin como un asesino, Vladimir Putin invitó a Biden a una discusión pública, en vivo y en línea, diciendo que sería beneficioso tanto para los norteamericanos como para los rusos.

Para poner la respuesta de Putin en el contexto adecuado hay que observar el gran contraste existente entre la visita de Lavrov a China y la llamada reunión «estratégica» de Estados Unidos con China a fines de la semana pasada.

Unos días más tarde Putin y el Ministro de Defensa, Sergei Shoigu se tomaban unos días de “vacaciones” en la fría taiga siberiana. Me pregunto si los gobiernos occidentales han descubierto por qué ahora.

Paralelamente el Canciller Ruso visitaba a China. Echemos un vistazo a lo le dijo Sergei Lavrov a los lideres chinos

  • “Consideramos la nueva era de las relaciones ruso-chinas, principalmente en un contexto de un nuevo escenario político internacional. El mundo está experimentando una transformación muy profunda con el fortalecimiento de nuevos centros de crecimiento económico, poder financiero e influencia política.
  • Lamentablemente, esta tendencia objetiva, que aboga por el surgimiento de un mundo verdaderamente democrático multipolar, está siendo obstaculizada por algunos países occidentales liderados por Estados Unidos, que desean preservar su dominio de la economía global y la política internacional a toda costa. En respuesta a esto, Rusia y China están promoviendo una agenda de unificación constructiva. Queremos que la arquitectura de las relaciones internacionales sea justas y democráticas.
  • China para nosotros es un socio verdaderamente estratégico y un país con ideas afines. Nuestra cooperación en el escenario internacional está teniendo un efecto estabilizador en la situación global y regional.
  • Rusia cree que nuestro diálogo con China basado en la confianza y el respeto mutuo debe ser un ejemplo para otros países, incluidos aquellos que están tratando de desarrollar lazos con Rusia y China sobre principios que no se basan en la igualdad. Esto no es aceptable para Rusia ni para nuestros amigos chinos.
  • Continuaremos desarrollando nuestra política exterior de manera constructiva y flexible, mostrando disposición para el compromiso, pero exclusivamente sobre la base del respeto mutuo y el equilibrio de intereses”.

En este interesante vuelco de la historia hay un factor económico que será determinante para la libertad financiera de muchas naciones.

Bueno, ahora ya podemos afirmar qué dirección tomarán Rusia y China en el corto plazo: imposibilitarán que Estados Unidos siga usando el arma de sanciones.

Veamos que dijo Sergei Lavrov.

  • “Estados Unidos tiene como objetivo limitar el desarrollo tecnológico de Rusia y China, por lo que los dos países deben fortalecer su independencia”
  • «Estados Unidos y otros países occidentales ya no son capaces de utilizar la diplomacia clásica y en estos momentos sólo recurren a una herramienta: las sanciones.
  • “Debemos formar una coalición de países lo más amplia posible que se opongan opondrán a esta práctica ilegal. Los riesgos de sanciones de Estados Unidos deben aliviarse cambiando a monedas alternativas y dejando de usar el dólar»

Los observadores y analistas geopolíticos, siempre están buscando señales que con frecuencia se esfuman en medio del farrago noticioso. Esta vez, sin embargo, las señales de Rusia y China no son humo, sino que se nos muestran con un lenguaje claro y directo.

De los últimos días podemos aprender algunas cosas: China y Rusia son amigos y seguirán siendo amigos. Trabajarán juntos para defender sus intereses comunes.

En palabras de Lavrov: “… la arquitectura de las relaciones internacionales debe ser justa, democrática, capaz de garantizar la estabilidad y una amplia interacción de los estados”.

Si esta declaración todavía lo confunden, diremos que en resumen significa que las sanciones se eliminarán como arma y que el petrodólar tiene los meses contados para muchos países que solo usan el dólar como moneda de intercambio internacional.

El reloj está marcando el tiempo de descuento. La única arma restante que tiene Estados Unidos es la OTAN (que, según muchos de nuestros analistas, es un tigre de papel) y la capacidad de usar armas nucleares y convencionales.

No comentaré sobre esto ya que no estoy calificado en este campo. La capacidad del Imperio de hacer daño económico se está reduciendo. Lo más probable es que tengamos un “reinicio económico” diferente, con países que recuperan su poder utilizando sus propias monedas. (Este no será precisamente el “gran reinicio” soñado por el Foro de Davos).

Luego veremos qué pasa con la esfera de las armas. Pueden convertirse en último recurso de una hegemonía mundial en crisis.

Por Chris Faure | 25/03/2021

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La alianza agrícola-estratégica entre China y Rusia

Las alianzas estratégicas no pueden soldarse sobre la base de la competencia, sino de la complementariedad económica y de objetivos de largo alcance. Tener enemigos comunes de alta peligrosidad, contribuye a superar rencores y desconfianzas y a unificar voluntades.

 

En plena pandemiaChina le propuso a Rusia crear una "alianza de la industria de la soja", para reforzar los lazos económicos y evitar la gran dependencia que el país asiático tiene de las importaciones de soja de EEUU.

China es el mayor consumidor de soja del mundo y está buscando diversificar los proveedores para no depender de un puñado de países, como Brasil y EEUU. Se sabe que Rusia no puede sustituir a EEUU como su principal proveedor de soja, ya que los suministros rusos representan sólo 1% de las importaciones chinas, aunque el comercio agrícola binacional está creciendo.

Por otro lado, China quiere aumentar la producción de soja y de todos los productos agrícolas para garantizar su seguridad alimentaria. Este es el aspecto principal de su política agrícola, como mencionó el primer ministro Li Keqiang a principios de marzo: "Asegurar que nuestra gente tenga suficiente comida sigue siendo una de las principales prioridades de nuestro gobierno".

Según Li, China ejercerá mayor presión sobre sus regiones para aumentar los rendimientos de granos y aumentar el apoyo a su industria nacional de semillas, para superar las dificultades generadas por la pandemia de COVID-19 en el comercio internacional.

El anteproyecto de política rural anual, conocido como 'Documento No. 1', puso mayor énfasis en la seguridad alimentaria que en años anteriores, instando a todas las provincias a mejorar los rendimientos de grano en los próximos cinco años.

China necesita garantizar la alimentación para una población de 1.400 millones, lo que no le resulta sencillo por la escasez de tierras de calidad y de agua en gran parte de su territorio, lo que genera incertidumbre para el futuro inmediato.

Cinco años atrás el Instituto Internacional de Investigación de Política Alimentaria (IIIPA) señaló que la seguridad alimentaria en China enfrenta presiones que requieren de la acción del gobierno., ya que "la manufactura y los servicios reemplazan a la agricultura como motores económicos, lo cual puede tener un impacto en la seguridad alimentaria".

El estudio apunta que la urbanización y la industrialización han reducido la ya de por sí limitada base de tierras arables. Agrega que China debe "promover la agricultura sostenible", para lo cual "los escasos y degradados recursos naturales requieren de una mayor investigación y desarrollo de prácticas y tecnologías agrícolas más eficientes", dijo Shenggen Fan, director general del IIIPA.

La apuesta de China consiste en la "agricultura inteligente". Un reciente artículo de Global Times, escrito por el presidente de Syngenta Group China, sostiene que el Dragón tiene "el 20% de la población mundial pero solo el 7% de su tierra cultivable", lo que se agrava por "la escasez de buenas tierras agrícolas, así como tensión en el suministro de agua".

Esta situación lleva al gobierno a considerar que "la seguridad alimentaria es la principal agenda agrícola del gobierno". El XIV Plan Quinquenal chino sostiene que "la clave para avanzar en la modernización agrícola radica en el desarrollo de la tecnología".

Para ello defiende mejorar la calidad y la nutrición de los cultivos, enseñar a los agricultores a mantener los rendimientos sin abusar de fertilizantes y pesticidas. La apuesta por la agricultura inteligente incluye la utilización de "imágenes de drones y satélites y modelado de patrones, convirtiendo los teléfonos móviles de los agricultores en herramientas y recursos ambientales inteligentes".

En paralelo, desde 2017 el conglomerado ruso de empresas Cognitive Technologies y la Universidad Federal de los Urales (UrFU) ha puesto en marcha un programa internacional de robotización de la agricultura. El programa pretende aumentar la eficiencia de las compañías agrícolas nacionales "a través del uso de sistemas y tecnologías de inteligencia artificial robóticas".

Se trata de aplicar las nuevas tecnologías ya que "el uso de los sistemas robóticos en la agricultura permite mejorar los procesos de negocio en un promedio de entre el 50 y el 70%, sobre todo gracias a la reducción del consumo de combustible, de las pérdidas de agua y electricidad, y al aumento de la cosecha mediante la reducción de las pérdidas alimenticias (entre un 60 y 80%)".

Las ventas de productos agroindustriales de Rusia registraron cifras récord en 2020, cuando el país está volviendo a ser un gran exportador en ese rubro. El pasado año exportó un 20% más productos agrícolas que en 2019, alcanzando un valor de 30 mil 700 millones de dólares.

Rusia exporta alimentos a 150 países, estando China a la cabeza (13%), seguida de Turquía (10%), y Kazajstán (7%), siendo el 33% de los envíos al exterior de cereales, en su mayoría trigo.

Detrás de la modernización de la agricultura china y rusa, está la competencia con EEUU, país que cuenta con amplios recursos de agua y de tierras cultivables, lo que le permite ser un gran productor y exportador de alimentos. En un período de graves tensiones internacionales, cuando Washington apuesta a la confrontación con sus dos grandes adversarios, la seguridad alimentaria puede jugar un papel determinante.

Siendo el país más vulnerable en ese terreno, China necesita imperiosamente profundizar la alianza estratégica con Rusia, que tiene amplias potencialidades de desarrollo agrícola y una vasta frontera común, para asegurarse los alimentos que no es capaz de producir.

La estabilidad política en un período de crispación y de agudización de las tensiones con EEUU y otros países de la región Asia-Pacífico, sólo puede garantizarse asegurando el nivel de vida la población, pero sobre todo alimentos en cantidad y calidad. En el pasado China sufrió hambrunas, antes y de después de la revolución socialista de 1949, hechos que están en la memoria colectiva del pueblo y pueden jugar un papel destacado en la necesaria cohesión nacional para afrontar uno de los momentos más difíciles de su historia reciente.

El editorial de Global Times del 22 de marzo lo dice de forma transparente: "China y Rusia están fortaleciendo su cooperación estratégica de manera franca, abierta y normal". Lo que le da gran seguridad al gobierno chino en estos difíciles momentos.

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