HSBC en Suiza ayudó a evadir impuestos a famosos y criminales

Las revelaciones sobre las cuentas no declaradas de 106 mil clientes extranjeros en una filial suiza del banco HSBC confirman que el secreto bancario ha sido utilizado para evitar pagar impuestos, afirmó la Comisión Europea (CE).


En Londres, un informe del Consorcio Internacional de Periodismo de Investigación (Cipi) señaló que HSBC en Suiza ayudó a evadir impuestos a traficantes de armas o drogas, así como a gente rica y famosa en todo el mundo. Según Cipi, más de cien mil millones de euros pasaron por la HSBC en Ginebra sin ser declarados.


Hay unos 7.6 billones de dólares en paraísos fiscales, lo cual priva a los gobiernos de 200 mil millones de dólares anuales en ingresos fiscales, señala el informe de Cipi. La portavoz comunitaria de Servicios Financieros, Vanessa Mock, recordó que la Unión Europea ha firmado un acuerdo sobre la fiscalidad de los ahorros con Suiza en 2004, precisamente para poner fin a la evasión y el fraude fiscal.


El pacto se está actualizando para tener un nuevo estándar aplicado por el G-20 y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, lo que ampliará su alcance. Esperamos que su entrada en vigor, a más tardar en 2018, ponga fin a la evasión fiscal y al fraude mediante el uso del secreto bancario, confió la vocera.


Investigan a hsbc en Bélgica


Las 4 mil 612 cuentas bancarias relacionadas con Bélgica suman 6.3 mil millones de dólares. Según la prensa local, la mayoría pertenece a gente ligada a la industria del diamante de la ciudad de Amberes. HSBC es objeto de investigación de la justicia belga desde noviembre pasado, por fraude fiscal organizada, blanqueo de dinero, organización criminal y ejercicio ilegal como intermediario financiero.


El juez a cargo de una investigación en Bélgica sobre la filial de de HSBC en Suiza analiza emitir una orden internacional de arresto contra los directores del grupo, citó una portavoz de la fiscalía. Bélgica acusó a la unidad de fraude fiscal y blanqueo de dinero en noviembre, al afirmar que el banco con sede en Reino Unido ofrecía a comerciantes de diamantes y otros clientes opulentos en Bélgica formas de ocultar dinero y evadir impuestos. El banco no está dando la información de forma voluntaria. El juez ha dicho que si es tan difícil conseguirla entonces considerará emitir órdenes internacionales de detención contra los directores actuales en Bélgica y en Suiza, afirmó la portavoz.


HSBC admitió el domingo fallas en su subsidiaria suiza, en respuesta a reportes de medios de que ayudó a clientes ricos a evadir impuestos y ocultar millones de dólares de activos. El informe del Cipi y varias empresas noticiosas se publicó en momentos en que los gobiernos tratan de frenar la evasión fiscal, fortalecer unas arcas nacionales vaciadas por la crisis financiera y responder a las críticas de que los ricos no pagan lo que les toca.


Los documentos filtrados, que abarcan hasta 2007, se refieren a cuentas por cien mil millones de dólares que pertenecen a más de cien mil personas y entidades jurídicas de unos 200 países.


Algunos detalles de las operaciones salieron a la luz cuando Estados Unidos multó a HSBC en 2012 por permitir que criminales usaran sus servicios para lavar dinero. El informe del lunes revela un más datos e información.


El gobierno francés recibió los archivos de un denunciante anónimo en 2010 y los compartió con autoridades impositivas de Estados Unidos, Gran Bretaña y Alemania, entre otros países.


En Gran Bretaña, donde HSBC tiene su sede, el informe provocó críticas de que las autoridades de la Hacienda no tomaron medidas suficientes para castigar a los evasores. La agencia recuperó 135 millones de libras (236 millones de dólares) de algunos de los 3 mil 600 británicos identificados como clientes de HSBC en Ginebra, pero sólo se ha juzgado a uno.


Francia inicia 103 demandas


Francia, en cambio, inició 103 demandas. El primer ministro Manuel Valls declaró a radio Europe 1 que el gobierno está muy resuelto a combatir la evasión impositiva y habrá más medidas, tanto en el país como en Europa. En Gran Bretaña, los legisladores reaccionaron con indignación. Al ver la magnitud del fenómeno, uno se pregunta qué se necesita para llevar a un evasor fiscal ante los tribunales, dijo a la BBC Margaret Hodge, presidenta de la Comisión de cuentas públicas del parlamento.


Hodge externó que el ex presidente de HSBC, Stephen Green, nombrado ministro de Comercio después que renunció al banco en 2010, debe responder a preguntas graves acerca de si estaba durmiendo al volante o estaba enterado y por lo tanto era partícipe de prácticas impositivas evasivas.


HSBC destacó que los informes eran de ocho años atrás y desde entonces ha puesto en práctica medidas para prevenir el uso de sus servicios bancarios para evadir impuestos o lavar dinero. Franco Morra, director general de la subsidiaria suiza de HSBC, sostuvo que la nueva gerencia había cerrado cuentas de clientes que no satisfacían nuestros estándares elevados.


Los archivos de HSBC fueron analizados por el diario parisino Le Monde, el británico The Guardian, la BBC y el consorcio con sede en Washington. Las informaciones filtradas por el exinformático de HSBC, Hervé Falciani, precisan los esquemas por los que la instiutución en Suiza ayudaba a sus clientes a evadir sumas de dinero.


Detalles de la lista habían sido difundidos antes. Los nombres de 2 mil griegos con cuentas de HSBC se hizo público en 2010 y fue conocido como la lista Lagarde, por la ministra de Finanzas francesa Christine Lagarde.

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Sábado, 24 Enero 2015 07:18

Imaginemos algo diferente

Imaginemos algo diferente

"Imaginen si hiciéramos algo diferente".

 

Esas fueron tan solo cinco de las casi 7.000 palabras que el presidente Barack Obama pronunció durante su discurso del Estado de la Unión esta semana. Obama pronunció su discurso ante las dos cámaras del Congreso, cuya mayoría está en manos de sus más implacables opositores. Lo más importante, sin embargo, es que se dirigía al país. De forma característica, Obama empleó una retórica muy encendida para transmitir su mensaje a favor del bipartidismo. "La sombra de la crisis ya pasó, y el Estado de la Unión es fuerte", aseguró.

 

¿Para quiénes pasó la sombra de la crisis? ¿Y para quién es fuerte esta Nación?

 

"¿Aceptaremos una economía donde solo a unos pocos de nosotros les va muy bien? ¿O vamos a comprometernos con una economía que genere mayores ingresos y oportunidades para todos los que hagan el esfuerzo?".

 

Oxfam, la organización internacional de lucha contra la pobreza, opinó sobre esta cuestión en un informe publicado el día anterior al discurso de Obama, titulado "Riqueza: Tenerlo todo y querer más". Oxfam analizó los datos del informe mundial sobre riqueza 2014 publicado por el banco de inversiones Credit Suisse y la lista de la revista Forbes de los multimillonarios del mundo para determinar algunos hechos impactantes sobre la desigualdad mundial.

 

En primer lugar se concluyó que, a partir de 2014, las 80 personas más ricas del mundo son más ricas en conjunto que la mitad de la población mundial. Vale la pena repetirlo: las 80 personas más ricas, un grupo que podría entrar en un autobús, controla más riqueza que 3.500 millones de personas. Los ricos no sólo están acumulando cada año más riqueza, sino que además lo hacen cada vez más rápido. Oxfam informa que entre 2009 y 2014 la riqueza de esas 80 personas se duplicó. Mientras tanto, el resto del mundo estaba sumido en la llamada Gran Recesión, con un desempleo atroz y los ahorros de toda la vida de las personas viéndose esfumados. Si las tendencias actuales continúan, señala Oxfam, en 2016 el 1% más rico de la población mundial controlará más riqueza que el 99% de la población menos favorecida.

 

Una de las formas en que los ricos logran aumentar su riqueza, informa Oxfam, es a través de grupos de presión o lobby. El informe identifica dos industrias: la de finanzas y seguros, y la de farmacéutica y salud, como las principales fuentes de riqueza de los más ricos y las principales fuentes de financiamiento político. Cada año estas industrias destinan cientos de millones de dólares a influenciar la política pública y salvaguardar sus ingresos.

 

Obama también habló sobre este tema en su discurso del Estado de la Unión: "Durante demasiado tiempo, los grupos de presión han manipulado el código impositivo con lagunas tributarias que permiten que algunas empresas no paguen nada mientras las demás pagan toda la carga. Lo han llenado de concesiones para los más ricos, que no las necesitan, y han negado un recorte a las familias de clase media que sí lo necesitan.".

 

Obama ha propuesto aumentar los impuestos a los más ricos: "Vamos a eliminar las lagunas tributarias que fomentan la desigualdad al permitir que el 1% más rico evite pagar impuestos sobre su riqueza acumulada".

 

David Cay Johnston, periodista ganador del premio Pulitzer, es un experto en impuestos. Lo entrevistamos en "Democracy Now!" poco después del discurso del Estado de la Unión. "La idea de que no hay que ajustar las tasas impositivas para las personas más ricas, y que hacerlo de alguna manera constituye una lucha de clases, es absurda. El presidente está proponiendo que las personas que constituyen la mitad superior del 1% más rico paguen una tasa de impuesto sobre las ganancias de capital similar a la tasa vigente durante el gobierno de Ronald Reagan, que era del 28%. Casi todo el dinero lo pagaría solo la décima parte superior del 1%, que son personas que ganan más de dos millones de dólares. Y los republicanos están diciendo que eso es una barbaridad. Bueno, lo siento, pero siempre nos dijeron que Ronald Reagan era un santo".

 

¿Para qué se usaría el dinero de estos impuestos? Entre otras cosas, Obama se comprometió a hacer el cuidado infantil más asequible y prometió educación terciaria gratuita. Estas son buenas ideas, genuinas. Tras su discurso, los republicanos en repetidas ocasiones afirmaron que Obama está abogando por la "redistribución de la riqueza", es decir, en sus códigos, por el socialismo. Pero la riqueza ya está siendo actualmente redistribuida por el gobierno: solo que de abajo hacia arriba, de los pobres a los ricos, a través de políticas promovidas por los dos grandes partidos, como las lagunas fiscales y los acuerdos de "libre comercio", que protegen los beneficios de las empresas antes que los derechos de los trabajadores.

 

¿Y quiénes promulgan estas leyes? El Centro para la Política Receptiva (CRP, por sus siglas en inglés), un observatorio sobre el financiamiento político, informa que, por primera vez en la historia, más de la mitad de los miembros del Congreso son millonarios. El grupo sostiene que esto "representa un punto de inflexión en un momento donde los legisladores están debatiendo cuestiones como prestaciones por desempleo, cupones de alimentos y salario mínimo, que afectan a las personas de menores recursos, además de evaluar la revisión del código tributario".

 

Como dijo el presidente Obama en su discurso del Estado de la Unión: "A todos los que todavía se niegan en este Congreso a aumentar el salario mínimo, les digo: 'Si realmente creen que podrían trabajar a tiempo completo y mantener una familia con menos de 15.000 dólares al año, inténtenlo'".

 

La creciente desigualdad económica no sólo perjudica a los pobres y a la clase media y obrera, sino que también desestabiliza a la sociedad en su conjunto. Sí, como dice Obama, "imaginemos si hiciéramos algo diferente". Todo el mundo debe interesarse por el estado de la nación.

 

Traducción al español del texto en inglés: Inés Coira. Edición: María Eva Blotta y Democracy Now! en español, Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

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"Una gran desigualdad perjudica incluso al capitalismo"

La revista New Left Review es una de las publicaciones de análisis político más prestigiosas del mundo. A mediados de diciembre, Robin Blackburn, miembro del comité editorial, visitó Madrid para presentar la edición en castellano de esta revista fundada en Londres en 1960.


¿Qué ha definido la crisis desde el estallido de la burbuja en 2008?


La raíz de la crisis está en la palabra subprime, que se refiere a la clase subprime, sin capacidad de crédito. Se intentó fomentar que las personas pobres, no sólo las desempleadas, sino las que tienen salarios bajos, firmasen hipotecas altas y cumplieran las obligaciones que estipulaban sus contratos. Ahora, en EE UU hay entre diez y quince millones de familias que se enfrentan a de¬sahucios, se ha desalojado a varios millones de personas y esto es un gran problema. La pobreza y los bajos salarios en China y otros lugares productores de Asia son también parte del problema: se trasladó la producción porque era bueno para los beneficios, pero los salarios bajos de los chinos significan que no se crea un mercado para los productores de Europa o las Américas. La fragilidad de la demanda es uno de los factores que dispararon la crisis. Se intentó prevenirla ampliando créditos e hipotecas a personas pobres y hacer que fuera más fácil endeudarse con las tarjetas de crédito, sin cobrar penalizaciones por mora, para reducir la falta de consumo. Ésa fue la conjunción esencial para mantener la demanda y los beneficios.


¿Qué supone el descenso generalizado de salarios?


Los empleadores intentaron bajar los salarios, pero esto entraba en contradicción con el deseo de encontrar mercados amplios, ya que los trabajadores más pobres no podían seguir manteniendo estos créditos. Con el big bang de las instituciones financieras, éstas encontraron varias maneras de estimular la demanda ampliando el crédito y ofreciendo préstamos de distintas maneras. Esto acabó en 2008, momento en que Estados Unidos tuvo que convocar a los directivos de los principales bancos de Wall Street para decirles que estaban en quiebra porque los pobres no tenían dinero para pagar los créditos. Esto quedó un poco oculto por la opacidad del sistema bancario, se escondían los estados financieros de los bancos fuera de los balances. En ese punto los bancos aceptaron que estaban en bancarrota y se nacionalizó el sistema bancario por un tiempo para permitir que los bancos organizasen sus asuntos y llegaran a balances de pagos más sólidos. Los bancos son reacios a admitir pérdidas y a las autoridades financieras se les ocurrió el Quantitative Easing (QE) [o expansión cuantitativa, una herramienta para aumentar la oferta de dinero a disposición de las entidades financieras], que se aplica en la zona euro por el Banco Central Europeo. Esto es otra manera de intentar frenar la crisis del crédito: se le dio dinero a los bancos, pero no lo han utilizado para invertir en la economía real, sino para presumir de balance de pagos y sustituir los activos tóxicos por otros más sólidos. No fomentaron la producción, que es lo que se supone que deberían hacer, porque han visto una gran fragilidad de la demanda. En primer lugar, las familias tenían una deuda, ésta la asumían las instituciones financieras, que intentaban librarse de la deuda vendiéndola a fondos de inversión. Se ¬produjo un exceso de deuda generalizado, las empresas también asumieron esto y les resultaba im¬posible vender sus bienes. ¿El parecido entre los bancos estadounidenses y europeos? En ambos casos la vivienda tiene un gran papel, mediante la creación de una economía-burbuja.


¿Cuáles son los peligros para los Estados endeudados?


Si fueran honestos, los bancos reconocerían más deudas. Por ejemplo, si hablamos de Grecia, la principal amenaza es para los bancos que han comprado los bonos de los bancos griegos en los últi¬mos diez años, los bancos euro¬peos, especialmente los alemanes, que tienen deuda griega, y quieren que Grecia liquide toda la deuda. La ideología del mercado libre dice que se tienen que pagar todas las deudas. El punto crítico para la izquierda es tener un plan realista para la reestructuración, aunque lo más sincero sería reconocer pérdidas y perdonar deudas, incluso hipotecas. ¿Cómo debería hacerse esto? No debe ser un eslogan vacío ni debe ser todo a la vez, sino hacerse de una forma programada y deliberada para no entrar en un caos económico y financiero. Un buen ejemplo es la deuda del Go¬bierno ecuatoriano. Antes de que estallara la crisis, el Go¬bierno de Correa decidió auditar la deuda y nombró a especialistas financieros que investigaron las condiciones y circunstancias que habían creado la deuda pública ecuatoriana. Llegaron a acuerdos financieros con países proveedores, vieron las condiciones desventajosas que les habían ofrecido. Tras muchos meses, consiguieron reducir la deuda externa ecuatoriana en 2.500 millones de dólares. Eso mejoró la situación del país. Fue un poco distinto de otro Go¬bierno latinoa¬mericano que re¬pudió la deuda: Argentina. Ar¬gentina estaba ya en crisis antes de poder seguir el ejemplo de Ecua¬dor. El elemento de caos se dio en la situación argentina.


¿En que consistiría esa recuperación tras la crisis de la deuda?


Es importante la idea de una auditoría de la deuda privada y no sólo de la pública, porque muy a menudo a los tenedores de las hipotecas se les venden propiedades muy por encima del valor real y sin declarar todos los riesgos que implican estas hipotecas, sobre todo en el caso de que los tenedores no cumplan estos términos.


Economistas técnicos, tanto de izquierdas como de derechas, están de acuerdo en que la falta de demanda es crucial en la crisis, y algunos expertos del mercado libre dicen que es necesario estimular la demanda. La frase que utilizan es "lanzar millones de euros desde helicópteros y que la gente se pelee por coger todo lo que pueda". Lo que intentan decir en realidad es que tenemos una situación desastrosa de deuda que está afectando a toda la economía y tenemos que tomar medidas estrictas.


En lugar de lanzar el dinero desde helicópteros se lo dieron a Wall Street y sus equivalentes, bajo el sistema QE. Otra solución sería dar dinero a los ciudadanos bajo fórmulas de renta básica, con la ventaja de que los estratos pobres y desfavorecidos consiguieran este dinero y lo gastaran. Porque si das más dinero a los ricos no saben qué hacer con él, les gusta acumularlo. Puede que aumenten su consumo de lujo, pero las personas que son muy ricas son tan ricas cuando suben los activos que ganan millones sin ninguna posibilidad de gastarlo. La gran de¬sigualdad perjudica incluso a un sistema capitalista, ya que restringe la demanda. Hay una propuesta de lo que podría hacer un Gobierno, que es dar dividendos a los ciudadanos, unos 50.000 euros a cada uno, con la condición de que, si tuvieran deudas, deben usar ese dinero para saldarlas. Así la masa ciudadana vería que se trata a todo el mundo por igual. Esto sería una manera de solucionar el problema de la deuda. Creo que la idea de una comisión auditora de deuda sería más positiva, habría que ver quién paga los costes de reconocer la deuda y las pérdidas. A menudo se usan los fondos de pensiones, las futuras pensiones de los trabajadores se verían afectadas. He escrito un libro al respecto: El futuro del sistema de pensiones. Las pensiones privadas en pocos países cubren a todos los trabajadores. Si se pudiera crear un perdón de la deuda selectivo, que no penalice a los pobres, sería una manera de acabar con la deuda. Los fondos de pensiones privados, que tienen bastante importancia en Reino Unido y EE UU, sólo cubren al 40% de los trabajadores; el 10% más rico se beneficia del 50% de exención fiscal por tener un fondo de pensiones, así que si se les anulase el 10% o el 20% sería una manera de compartir los daños y de estimular la demanda.


¿Qué hacemos con el trabajo y la producción? ¿Hacia dónde se tienen que dirigir las políticas de transformación?


La experiencia generalizada, restringiéndonos solo a la gestión de demanda, como harían los economistas neokeynesianos, se ceñiría a programas para no privilegiados. No se ha demostrado que funcione. Una vía que Keynes previó en sus escritos son las agencias públicas que se comprometen directamente en programas de desarrollo económico. Incluso la UE hace esto con sus programas de infraestructuras (gasto en autopistas y aeropuertos). Hay veces que estos gastos no son plenamente productivos sino que son redundantes. Es añadir, en cierta manera, un enfoque a la inversión que dice que con infraestructura popular, hospitales y colegios, esto podría ser una parte de la solución. También por ejemplo el fomento gubernamental de la agricultura, la producción y la generación de energía ecológicas estimularía la demanda pero crearía al mismo tiempo nuevos valores y aseguraría las cifras del PIB, que son bastante arbitrarias. Con una comisión auditora que investigase la deuda y las hipotecas, se podría unir una red de inversión pública en un país como España con una población formada y recursos naturales, que podría canalizar modos de producción buenos y programas para financiar la educación superior para todos los jóvenes entre 17 y 20 años, que es un elemento más en el bienestar de la población.

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Viernes, 26 Diciembre 2014 20:47

Paz y bancarrota fiscal.

Paz y bancarrota fiscal.

El proceso de paz que adelanta el gobierno neoliberal de Santos con las Farc en La Habana presenta hasta el momento avances muy importantes. Todo indica que se ha llegado a un punto de no retorno y las condiciones parecen propicias para la firma de un Acuerdo final en el mediano plazo. Sin embargo, el campo económico y fiscal, tanto del Estado como de la sociedad, está registrando serias restricciones que pueden interferir e incidir en el cierre del conflicto como consecuencia de la gestión antidemocrática de la crisis cristalizada con ocasión de la caída de los precios del petróleo en el mercado global.

 

Parece de Perogrullo recordar el vínculo estrecho entre economía y política. O entre paz y economía. Los únicos que intentan su separación e incluso la eliminación de la política son los neoliberales, que todo lo quieren reducir a la lógica del mercado y la competencia. Pero la realidad se encarga de contradecirlos.

 

Es curioso, siempre que hay una conmoción económica, a las elites dominantes en el Estado les da el afán por resolver rápidamente el conflicto social y armado, ofreciendo de todo (incluso una extensa zona de distensión), como ocurrió en el gobierno de Andres Pastrana (1998-2002), coyuntura en que se presentó una descomunal crisis económica, con una caída del PIB equivalente al 9%, colocando en bancarrota todo el aparato productivo, presupuestal y bancario. El juego político del señor Pastrana consistió en simular una gran disposición para resolver la guerra mientras salían de la tormenta y simultáneamente hacían los ajustes en el dispositivo militar con el Plan Colombia para doblegar al adversario mediante una larga e integral ofensiva que incorporo la presencia masiva de los grupos paramilitares desde el 2002 hasta el 2007.

 

Hoy parece repetirse el escenario. En la medida en que se conocen las complicadas cifras en diversos frentes económicos sube la presión para que se firme una "paz express", una rendición militar de la resistencia campesina revolucionaria.

 

La crisis no se quiere resolver con medidas que obliguen a la minoría oligárquica a ceder en sus fortunas y privilegios. No se quiere tocar la fuente del desorden, esto es el modelo económico neoliberal de despojo que prevalece desde hace décadas. Como siempre, el plan es descargar todas las terribles consecuencias de los faltantes en las magras economías populares y de las clases medias.

 

Con el paso de los días, en la medida en que se sientan los daños provocados por el derrumbe de los ingresos petroleros, en que se den los recortes en los subsidios estatales, en que brote la inconformidad social y en que se formulen los análisis correspondientes, el asunto tendrá que llegar a la Mesa de diálogos de La Habana para plantear salidas que armonicen con los ideales de la paz con justicia social.

 

En ese sentido asuntos como la deuda pública externa, el gasto militar (de casi 16 mil millones de dólares), la mermelada (cuya fuente son las regalías petroleras y mineras del orden de los 5 mil millones de dólares anuales) que alimenta la corrupción y el clientelismo de la casta política santista/uribista, las exoneraciones fiscales, los privilegios pensionales y los tributarios de poderosos conglomerados empresariales, se tendrán que asumir sin rodeos en las conversaciones que se adelantan en Cuba. La paz no se puede utilizar para favorecer a unos cuantos oligarcas y para arruinar más a millones de colombianos sometidos a la pobreza y miseria.

 

Coloco los datos que ya salen a la superficie para que el debate se adelante con toda claridad en el año que se inicia la semana entrante.

 

Primero. Por cada dólar que cae el precio del petróleo, el gobierno deja de percibir unos $240.000 millones por dividendos e impuestos. La caída a la fecha del WTI Texas es de US$45 que merma el ingreso fiscal en $10.8 billones. Si a eso se suma los $12.5 billones (otros estudios hablan de 18 billones) que era el faltante que hizo necesaria la mini reforma tributaria, el lío para 2015 y sobre todo 2016 será bastante grave: reducciones brutales del gasto público, junto con la resistencia a la tributación que se enardece cuando la economía se desacelera, harán más complejos los problemas del fisco. A pesar de que hay una regla de Ecopetrol que hace que la gasolina esté atada a su precio internacional, el gobierno buscará que el beneficio no lo reciba el consumidor ni los transportistas, aumentando así subrepticiamente la tributación sobre los combustibles (http://bit.ly/1456ft8).

 

En esos términos, señala un experto (http://bit.ly/16P1AMR), el modelo de crecimiento basado en la minería se vino abajo y está arrastrando al resto de la economía. De acuerdo con la información del tercer trimestre, el producto nacional entró en la fase de crecimiento cercana a 3% con visos a disminuir.

 

Aún más dicientes son las cifras sectoriales del tercer trimestre del 2014. La minería cayó 1% con respecto al mismo período del año anterior, la industria disminuyó 0,2% completando dos años en recesión y la agricultura sin café aumentó 2%. La construcción creció 11,2% y explica dos puntos porcentuales del incremento del PIB, pero no tiene ninguna posibilidad de sostenerse a la luz del retraso y el agotamiento del programa de inversión vial y el desinfle de la burbuja de la construcción de vivienda. En septiembre y octubre se frenó la expansión de cemento, se desplomaron las licencias de construcción y, según la información de la encuesta de hogares, el empleo del sector sólo aumentó 3,7%.

 

Segundo. De acuerdo con el Informe del Instituto de Derecho Tributario y su Comisión Académica Tributaria para el Congreso de la República de Colombia, con fecha noviembre 25 de 2014, el nuevo galimatías tributario aprobado por el partido del presidente Santos el pasado lunes 15 de diciembre, no cierra el 'hueco fiscal', es confiscatorio, alejará las inversiones y causará desempleo.

 

"Las proyecciones del gasto y del ingreso público en los próximos años –señala el Instituto- evidencian que las cifras incluidas en el Marco Fiscal de Mediano plazo (http://bit.ly/1HN3zg4) y las metas trazadas por la regla fiscal (http://bit.ly/1wrKsSd) estarán muy lejos de la realidad. Observemos algunos datos que no se reflejan en las cifras oficiales". A continuación se mencionan los PIB estimados para 2015.

 

- La caída de los precios del petróleo bien puede dejar de contribuir en el presupuesto con cerca del 0,5 % del PIB. Otros lo estiman en 1,0 % del PIB.

- El plan obligatorio de seguridad social está subvalorado en cerca del 0,9 % del PIB.

- El sistema pensional también presenta una subvaloración cercana al 0,3 % del PIB.

- Los ingresos nacionales pueden estar sobrevalorados por Cárdenas y sus asesores en el 1 % del PIB.

- La financiación de eventuales acuerdos de paz, la restitución de tierras y reparación de las víctimas, según el propio Gobierno, demandará no menos de $80 billones en diez años, también cerca del 1 % del PIB anual (http://bit.ly/1CYITRf).

- La deuda pública externa en agosto de 2014 alcanza US$57.000 millones (114 billones de pesos colombianos) con un crecimiento de 44% desde 2010. El gobierno sacaba pecho de que con un dólar a $1.800 representaba sólo el 13.6% del PIB; sin embargo, con un dólar a $2.400 la deuda pública abarca 18.2% del PIB, con la perspectiva de un crecimiento mucho menor del producto del que disfrutamos hasta este año.

- Para el sector privado, la perspectiva es más compleja pues aumentó su deuda externa en un 64% entre 2010 y 2014 a US$41.300 millones. Endeudarse con un dólar cada vez más barato y con tasas de interés internacionales muy inferiores a las locales parecía el mejor negocio del mundo. Ahora tanto el gobierno como los empresarios enfrentan pagos por intereses y amortización 33% más elevados que hace un año.

- La economía está en un descuadre de balanza de pagos tan grave como la de 1999 y como la del euro. Para el primer semestre de 2014 la cuenta corriente era negativa en US$8.107 millones, -4.4% del PIB. Un año atrás, el déficit era de -3.0% del PIB. Mientras las exportaciones vienen cayendo en 2014 con cada vez mayor fuerza, las importaciones continuaron aumentando. Antes de acercarnos a algún tipo de equilibrio externo, el déficit seguirá ampliándose hasta que las importaciones se contraigan con fuerza con el dólar caro y las exportaciones comiencen a aumentar, equilibrio que puede tardar varios años en lograrse.

 

Si esta realidad no se reconoce y no se actúa en consecuencia, el país puede verse abocado a un estado de difícil retorno. El Gobierno y los organismos unilaterales ocultan el verdadero estado de la economía pintando cifras de crecimiento milagrosas de 5% para el próximo año., aunque en días recientes el Ministro de Hacienda corrigió para colocar un 4,4% en el PIB del 2015.

 

Durante todos estos años de bonanza el país gastaba más de lo que ganaba, manifiesto en el déficit externo y el déficit fiscal que ahora se tornan más problemáticos. Antes el déficit fiscal del gobierno central (de 2 a 4% del PIB) se escondía presentando el del sector público consolidado que contenía la renta petrolera y decíamos que éramos la economía mejor administrada del continente. Con la renta considerablemente reducida, el déficit en ambas cuentas se evidencia como una amenaza para la estabilidad macroeconómica del país.

 

Para rematar la cuenta financiera y las entradas de capital que financiaban el déficit externo, también entrarán en terreno negativo. Se eleva así el riesgo en el país y se encarecerá el nuevo crédito que requeriremos para sobreaguar tantas penurias (http://bit.ly/1zGqSJ5).

 

La suma de estos rubros, adicionada a los $12,5 billones que sí ha reconocido el Gobierno como déficit, el 1,5 % del PIB, puede llegar a afectar las finanzas públicas nacionales en más de $30 billones anuales, hasta el 2025, faltante que ya supera el 4 % del PIB (http://bit.ly/1zGqSJ5).

 

Lo cierto es que las perspectivas son desalentadoras. La oferta carece de sectores con capacidad de liderazgo y arrastre para impulsar la producción, la demanda agregada está expuesta a una cuantiosa contracción y la confluencia puede ocasionar una caída del crecimiento y el empleo de grandes dimensiones. Las causas del drama son el modelo de las locomotoras fallidas y la teoría de tipo de cambio flexible, y la solución es cambiarlo empezando por los aspectos más nocivos. Hay que intervenir en forma abierta el tipo de cambio, restaurar los aranceles de manera selectiva, limitar las entradas y salidas de inversión extranjera, suspender la regla fiscal y renegociar los TLC (http://bit.ly/16P1AMR).

 

Con esos porcentajes ingresan los miembros de la Unión Europea, como España, Grecia, Portugal e Italia, a 'cuidados intensivos' en el Banco Central, mangoneado por la señora Merkel, la Jefa del Directorio, vocera de los mercados y dueña del garrote neoliberal.

 

Algunos sugieren, para empezar, que será necesario, ahora sí, contar con un nuevo estatuto tributario racional que se nutra del ingreso de las personas más que de las empresas y no seguir con esperpentos como el impuesto al patrimonio de las firmas y el 4 por mil. Un aumento del IVA, como lo contempla el hombre más rico del país (Sarmiento Angulo), tendrá un impacto más recesivo que si se aumenta el que recae sobre la renta de las personas como él (http://bit.ly/1456ft8).

 

Como quiera que el señor Santos y la oligarquía que representa no cederán en sus repugnantes privilegios es previsible en las próximas semanas un nuevo auge, como en el 2013, de las luchas populares, campesinas, obreras, juveniles y urbanas. Por supuesto, saldrá a relucir la violencia, la persecución y los montajes judiciales para aplastar la rebelión popular. Sin embargo, la movilización será un hecho, con el estimulo de las negociaciones que se hacen en La Mesa de La Habana.

 

Viviremos momentos de turbulencia y de luchas emancipatorias con nuevos sujetos políticos atentos a las demandas de la multitud que reclama cambios sustanciales en todos los ámbitos de la sociedad. Es lo que sucede por el momento en España. La muy aclamada Madre Patria de los oligarcas hispanófilos.

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Japón entra en recesión con una caída del PIB de 0,4% en el tercer trimestre

La subida del IVA del pasado abril está pasando factura a la economía japonesa más de lo esperado. La tercera economía mundial entró este lunes técnicamente en recesión al conocerse que el PIB nipón cayó un 0,4% en el tercer trimestre (lo que equivale a una tasa anualizada de caída del 1,6%), una bajada que se añade al descenso del 1,9% (7,3% anualizado) registrado entre abril y junio. Estas circunstancias complican enormemente los objetivos del primer ministro del país, Shinzo Abe, que desde que llegó al poder ha puesto en marcha medidas contundentes para que el país abandone más de 15 años de estancamiento económico y deflación. En tasa interanual, la economía japonesa desciende un 1,2%.


La caída del tercer trimestre se ha atribuido principalmente al incremento del IVA en abril, que pasó del 5% al 8%. El ministro de Economía japonés, Akira Amari, aseguró el lunes que el efecto por la subida impositiva "ha sido mayor de lo esperado", según recoge la agencia de noticias Kyodo. El consumo interno, que supone un 60% del PIB del país, creció solamente un 0,4% durante el tercer trimestre mientras que la inversión de las empresas y del sector inmobiliario bajó un 0,2% y un 6,7% respectivamente. Los números publicados hoy divergen mucho de lo esperado por los analistas, que auguraban un repunte de hasta el 2%. La Bolsa de Tokio respondió hoy al anuncio con fuertes pérdidas y cerró la jornada con un descenso del 2,96%.


Con la economía en recesión, las posibilidades de que Abe convoque elecciones anticipadas aumentan exponencialmente. Los periódicos locales Sankei Shimbun y Mainichi Shimbun publicaron antes de que se conocieran los datos que el primer ministro "tenía decidida" la convocatoria electoral para finales de año. El Partido Liberal Demócrata (PLD) de Abe se presentaría a los comicios con la máxima de no llevar a cabo una nueva subida del IVA, que aprobó el anterior ejecutivo para octubre de 2015. Aunque con mucha controversia, el parlamento nipón dio luz verde a la medida en 2012 a iniciativa del entonces primer ministro Yoshihiko Noda, del Partido Democrático de Japón (PDJ), que la defendió como el remedio para hacer frente a la ingente cantidad de deuda pública y a la financiación de la seguridad social.


"El Gobierno analizará cuidadosamente si se debe proceder o no con la segunda subida de impuestos", aseguró Amari. Abe podría disolver la Cámara de Representantes esta misma semana y el país celebraría los comicios a finales de año, por lo que el nuevo parlamento tendría prácticamente todo el 2015 para discutir si pospone o cancela el nuevo incremento. En principio, el primer ministro no necesita elecciones para derogar el plan del anterior gobierno, ya que su partido cuenta con una amplia mayoría en ambas cámaras. Sin embargo, Abe querría dar un golpe de efecto y conseguir el respaldo de los electores al tratarse de un cambio sustancial en la política económica del país. De ser elegido nuevamente, también le permitiría encarar otros cuatro años de mandato —la legislatura actual termina oficialmente en 2016—.


Ante el flaqueo de la economía, el Banco de Japón acordó a finales de octubre ampliar su programa de estímulos con más dinero en los mercados financieros y mayores compras de deuda pública. Con esta medida, el organismo regulador espera lograr una tasa de inflación cercana al 2% a mediados de 2015 y reavivar la tercera economía mundial. Algunos analistas defienden, sin embargo, que la actuación del banco central podría no surtir efecto si no se lleva a cabo una política fiscal acorde a las circunstancias.

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El ministro Cárdenas, al presentar el Presupuesto Nacional para el año 2015, anunció que había un hueco fiscal ­—una desfinanciación— del tamaño de $12,5 billones. Muchos se sorprendieron y preguntaron: ¿"No habían dicho que el país iba bien"? Sin embargo, no nos asombró a quienes, desde 2012, advertimos que fracasaría la Reforma Tributaria de entonces, la que rebajó impuestos al gran capital rentista y a las transnacionales y los elevó a las clases medias y a las rentas del trabajo.

Las cifras no mienten. De diciembre de 2010 a diciembre de 2012, el recaudo total de impuestos creció de $70,2 billones a $99,27 billones, un 29% en pesos corrientes. Sin embargo, de diciembre de 2012 a diciembre de 2014, con la nueva Reforma ya andando, los impuestos totales, según los valores esperados por Hacienda, subirán hasta $112,9 billones, apenas un 13%. Es la evidencia del fracaso del experimento.


Por su parte, los gastos totales (en compromisos) desde diciembre de 2010 a diciembre de 2012, pasaron de $148 billones a $161,2 billones, 13,4%; y de diciembre de 2012 a 2014, subieron a $203 billones, el 26%. Es decir, mientras que los ingresos tributarios por la Reforma de 2012 empezaron a subir por la escalera, los gastos lo hacen por el ascensor. Y, de estos, es especialmente notorio el del servicio de la deuda. Si en 2011 tuvo su punto más bajo de los últimos cinco años, con $33,7 billones, en 2014 marcará $42,5 billones y en 2015 se disparará hasta $48 billones, es decir, en solo cuatro años crecerá 45%.


El funcionamiento, "mermelada" y burocracia incluidas, también tuvo su cota más baja en 2011, $81,6 billones. Pero en 2015 llegará a $121 billones, 48% más. ¿Qué ha pasado con la inversión pública, tan necesaria para la dinámica en periodos de estancamiento? Creció casi el doble entre 2010 y 2014, de $24,4 billones hasta $46,6 billones, pero para 2015 apenas llegará a $49 billones, limitada por los otros dos grandes rubros nombrados.


Para cubrir la desfinanciación, el gobierno de Santos no corrige donde se causan los males sino que insiste en seguir el derrotero trazado por el error de 2012. Recurre a prorrogar dos impuestos cuyo marchitamiento había prometido. En primer lugar, el gravamen a las operaciones financieras, o 4 x 1.000, que aportará $15,1 billones hasta 2018, asumido por los millones de cuentahabientes.
El otro, el del patrimonio –al que se le cambió el nombre por "impuesto a la riqueza"– afecta principalmente a las personas naturales y a pequeñas y medianas empresas que se desenvuelven en un entorno de mayor competencia. Son los ricos de Colombia, tal como los entiende el doctor Santos. Los oligopolios, que se mueven con posición dominante en sectores como el financiero, las comunicaciones, el arroz procesado y el cemento, para solo nombrar unos cuantos, ajustarán sus precios para trasladarlos a los consumidores finales. Pero hay más, tal como lo ha repetido Juan Mario Laserna, el gravamen se aplicará por el valor en libros, inferior al valor real de mercado, en tanto los poseedores de apartamentos o inmuebles —como en Bogotá, donde el avalúo catastral ya expresa el 85% del valor comercial— recibirán el golpe con todo rigor. Y finalmente, a las firmas con altos valores en equipo e instalaciones pero con resultados negativos en 2014, se les colgará así otra piedra al cuello en medio del naufragio.


Jorge Espitia ha expuesto que el 10% de las empresas más ricas, entre las primeras mil, concentran el 78% del patrimonio y que, entre las personas naturales, ese mismo porcentaje abarca apenas el 35%. Aplicar aquí un tributo sonaría equitativo si no se tuvieran en cuenta las salvedades ya expuestas y enmarcadas en esos rodeos impositivos que al final lo que buscan es evadir el único impuesto verdaderamente progresivo: el de renta.


Podrá aducirse que la sobretasa del 3% en el CREE cumple tal función. No es cierto. Se aplica sobre una base gravable una vez descontados los primeros mil millones de pesos de las utilidades netas. Lo sucedido en 2013 con respecto a 2012, para tres casos estudiados, da una idea: el Banco de Bogotá vio caer sus utilidades en 13,25%; Claro en 13% y Pacific Rubiales en 27%. Aparecen incrementado sus gastos, pues, los ingresos subieron, con relación a 2012, en 8,9%, 7,7% y 17,3%, respectivamente. Sin inferir que se trate aquí de actos de mala fe, se ratifica que el CREE, del cual se destina un monto específico al ICBF, al Sena y a parte del régimen contributivo para salud, es, por decir lo menos, incierto y volátil.


¿Nada por hacer? Sí y mucho. Hay que desmontar el ensayo fallido de 2012 y volver a una tarifa de renta efectiva, especialmente sobre las que provienen del capital. Un buen ejemplo es Dinamarca, cuya tasa sobre este tipo de ingreso es la más alta, hasta 59%, y así ha construido una sociedad altamente equitativa. La OCDE ha mostrado que, cuando se enfoca en el 0,01% más rico de la sociedad, este segmento obtiene sus rentas, provenientes de las ganancias de capital, en un 33% en Estados Unidos; en 58% en Francia y en el 31% en España. En Colombia estas rentas son intocables, en consonancia con la globalización, que le ha impuesto al país tal inviolabilidad. De hecho, la tarifa para los ingresos en los países de la OCDE (dizque "los de las buenas prácticas") ha bajado, entre 1981 y 2013, de un promedio del 66% al 43%. Los menores recaudos tributarios se compensan con IVA o con tarifas regresivas sobre el consumo.
Pero aquí hay aberraciones aún mayores por corregir. Empezando porque el coeficiente de GINI por ingresos empeora luego de impuestos y están libres las remesas de las utilidades que envían las compañías filiales extranjeras a sus casas matrices y provenientes de inversión directa o especulativa, tanto de largo como de corto plazo. Se rebajó, del 33% al 14%, el tributo que grava los intereses devengados por los fondos extranjeros que invierten en Títulos del Tesoro, TES; se han concedido toda suerte de gabelas y exenciones a mineras y petroleras que, según Guillermo Rudas, se acercan a $3 billones por año; se acordaron contratos de "estabilidad jurídica" con grandes firmas que las vuelven sagradas en varias materias fiscales y se consolidan pérdidas del Banco de la República por más de $3 billones en la operación de "compra de divisas". La ONG, Justicia Tributaria, ha denunciado un hecho insólito: quien trae las divisas le presta los recursos al Emisor para que se las adquiera.


No obstante, el principal correctivo, acorde con todo lo anterior, es el de la política económica que tiene como variable principal al capital extranjero, un modelo por el cual Colombia importa ahorra externo y exporta rentas internas, una sangría a la economía nacional que la está llevando al traste, con un déficit por financiar en sus cuentas externas cada vez mayor, con el consiguiente déficit fiscal, son los conocidos "déficit gemelos".


El monto estimado del recaudo para estaLey de Reforma Tributaria, inicialmente concebida como de financiamiento, al tenor del artículo 347 de la Constitución, es de $53,1 billones hasta 2018. Tal como se ve el panorama y dado que los correctivos no son estructurales, puede ser insuficiente. Ojalá no lo sea tanto como esa otra célebre máquina "tapahuecos", de la que se dijo que taparía 220 mil en ocho meses y hasta ahora no va ni en el 2%. De acontecer así, sería una catástrofe para la política fiscal.

24 de octubre de 2014.

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