Martes, 04 Abril 2017 08:19

Duro texto de la OEA con Maduro

El organismo exigió a Nicolás Maduro que le otorgue peso a la Asamblea Nacional, en manos de la oposición.

 

El texto, apoyado por 17 de los 21 países presentes, afirma que en Venezuela hay “una grave alteración inconstitucional del orden democrático”. A Bolivia le impidieron ejercer la presidencia de turno del Consejo Permanente.

 

La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó una declaración que afirma que en Venezuela hay una grave alteración inconstitucional del orden democrático. El texto, apoyado por 17 de los 21 Estados presentes en la Sala –se abstuvieron República Dominicana, Bahamas, Belice y El Salvador–no se sometió a votación sino que se aprobó por mayoría, declaró el presidente interino del Consejo Permanente, el embajador de Honduras, Leónidas Rosa Bautista. El organismo exigió a Nicolás Maduro que le otorgue peso a la Asamblea Nacional, en manos de la oposición.

Mientras el embajador de Venezuela, Samuel Moncada, advirtió antes de retirarse de la sala que cualquier cosa que fuera aprobada en la sesión no sería tomada en cuenta por su gobierno porque el encuentro era ilegal, el mandatario de Bolivia, Evo Morales, denunció un golpe institucional en la OEA para impedir que su país ejerza la presidencia de turno del Consejo permanente.

La resolución, que representa el texto más duro aprobado por el organismo contra el gobierno de Maduro, incorpora la posibilidad de que, en la medida que sea necesario, se emprendan “gestiones diplomáticas adicionales para fomentar la normalización de la institucionalidad democrática”, que podrían incluir la convocatoria de una reunión a nivel ministerial. Asimismo, indica que “a pesar de la reciente revisión de algunos elementos de dichas sentencias” (del Supremo sobre la Asamblea Nacional), es esencial que el gobierno de Venezuela “asegure la plena restauración del orden democrático”.

De esa manera, los firmantes instaron a Venezuela a actuar en los próximos días para “garantizar la separación e independencia de los poderes constitucionales” y “restaurar la plena autoridad de la Asamblea Nacional”, según la lectura que hizo del texto la embajadora de Perú, Ana Rosa Valdivieso.

El embajador de Bolivia, Diego Pary, que el sábado asumió la presidencia pro témpore del Consejo Permanente de la OEA, lamentó que un país amigo (por Honduras) asuma de manera golpista e ilegal la presidencia del Consejo, dijo que no aceptaba de ninguna manera que esa facultad le fuera usurpada y abandonó la sala tras su intervención.

Después de la decisión del gobierno boliviano, el asesor jurídico del organismo hemisférico, Jean Michel Arrighi, y otros líderes de la región tomaron las riendas de la organización, anularon la decisión de La Paz y volvieron a convocar la sesión sobre Venezuela. Arrighi explicó que la sesión podía comenzar porque había quórum –un tercio de los 35 Estados miembros, es decir, al menos 12– y que al no estar el presidente –por el representante de Bolivia– ni el vicepresidente del Consejo Permanente –por el de Haití–, le correspondía presidirla al embajador titular con más antigüedad en la organización, en este caso, el hondureño Leónidas Rosa Bautista.

Una hora y media después de lo previsto, el embajador de Honduras ocupó la silla del presidente del Consejo Permanente y dio la palabra a Arrighi, funcionario con 24 años en el cargo de responsable jurídico de la OEA, para que argumentara a favor de la legalidad de la sesión. Arrighi apeló al artículo 37 del reglamento del Consejo que indica que ese órgano celebrará sesiones “cuando cualquier representante lo solicite por escrito” y constató que “hay quórum en la sala” para celebrarlo.

El documento final de la OEA fue presentado por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Estados Unidos, Jamaica, México, Panamá, Paraguay y Perú.

 

 

Publicado enInternacional
La representante permanente de EE.UU. en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Nikki Haley, ofrece un discurso en la conferencia del Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC, por sus siglas en inglés), en Washington D.C. (capital de EE.UU.), 27 de marzo de 2017.

 

Todo lo que hizo el acuerdo nuclear, fue fortalecer a Irán y empoderar a Rusia, denunció la embajadora de EE.UU. ante la ONU, Nikki Haley.

 

Durante la conferencia del Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel (AIPAC, por sus siglas en inglés), en Washington D.C. (capital de EE.UU.), Haley, arremetió el lunes contra la Administración del expresidente Barack Obama por firmar el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) y levantar las sanciones ya impuestas contra Irán.

“Es posible imponer restricciones contra un país, pero si se levanta las sanciones no será fácil retomarlas”, reconoció la representante permanente de EE.UU. en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

En su intervención, también criticó al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CSNU) por su respaldo al acuerdo nuclear de Irán y Grupo 5+1 (EE.UU., el Reino Unido, Francia, Rusia y China, más Alemania) y no apoyar la intención del nuevo presidente del país norteamericano, Donald Trump, de suspender el acuerdo nuclear iraní.

“Mi preocupación es que el CSNU está muy interesado en el acuerdo nuclear con Irán, esto es lamentable. No entiendo por qué es así, por qué permitieron este pacto, por qué lo aprobaron, es horrible”, apostilló Haley.

Sin embargo, ante el aplaudo de los concurrentes por esta parte de su discurso, no mencionó ningún plan del Gobierno de Trump para la suspensión del JCPOA. Donald Trump calificó el JCPOA como ‘el peor acuerdo alcanzado en toda la historia de EE.UU.

Según el pacto nuclear, Irán aceptó limitar su programa de energía nuclear, en contrapartida de la eliminación de las sanciones impuestas contra Teherán en relación con dicho programa.

La Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), desde la entrada en vigor del pacto nuclear, ha confirmado que Teherán está cumpliendo con sus obligaciones en el marco del acuerdo.

El presidente iraní, Hasan Rohani, ha rechazado cualquier renegociación sobre el acuerdo nuclear, si así lo pide el presidente de EE.UU.

msm/rha/msf

 

 

Publicado enInternacional
"La reinvención de las izquierdas radica en la forma de construir alternativas partiendo de la base de ayudar a las poblaciones excluidas"

 

Traducido del portugués para Rebelión por Susana Merino

 

El politólogo Boaventura dos Santos ha publicado el libro La difícil democracia, en el que describe la ascensión del conservadurismo en un mundo cada vez más desilusionado con el proyecto social de los gobiernos de izquierda. En este nuevo libro, publicado en Brasil a fines del año pasado Boaventura dos Santos habla de “reinventar las izquierdas”. Con una visión globalista lanza luz sobre los posibles paralelos entre los movimientos Occupy y los desafíos de la Venezuela post Chávez. Transita entre la Revolución cubana y las experiencias de los refugiados en el sur de Europa. Señala la existencia de una democracia desgastada pero que sigue caminando hacia una meta todavía incierta.

 

 

- La desilusión con las izquierdas ¿es global y generalizada?

-El problema de la izquierda en un nivel más general es la falta de alternativa al capitalismo neoliberal que luego de la caída del muro de Berlín se impuso globalmente a través de la desregulación de los mercados financieros, la liberalización del comercio y las privatizaciones. Mientras existan las desigualdades, la discriminación, la exclusión social habrá siempre espacio para las políticas de la izquierda. Mientras exista la posibilidad de que surja una alternativa, aunque fuera muy modesta, esa alternativa puede surgir. Para poner un ejemplo que conozco bien, mi país. Hace ya más de un año que tenemos en Portugal un Gobierno estable, moderado de izquierda, basado en la unidad de las izquierdas, un gobierno del Partido Socialista con el apoyo del Partido Comunista y del Bloque de Izquierda... Formular una alternativa muy moderada fue posible, aunque significativa y creíble, ante las políticas de austeridad que el Gobierno hiperconservador había impuesto entre el 2011 y el 2015.

 

- ¿La izquierda decepcionada de los EE.UU. es la misma que la de Brasil y Argentina? ¿La frustración tiene los mismos motivos?

-Los motivos de la frustración varían de una región a otra. América Latina tiene la particularidad de haber comenzado el milenio con varios gobiernos de izquierda. Dichos gobiernos no modificaron para nada el modelo de desarrollo y se basaron en que el alto precio de los recursos naturales perduraría mucho tiempo y permitiría que los ricos siguieran siendo ricos y aún más ricos mientras que los pobres dejarían de ser tan pobres. Por lo tanto no hicieron reformas estructurales y gobernaron a la antigua, no solo estableciendo coaliciones con la derecha, sino usando también el mismo tipo de clientelismo político. Pero el modelo era insostenible y se dio vuelta contra la izquierda. Mientras tanto la fuerte reacción, especialmente en Venezuela, Brasil y Argentina fue provocada en buena parte por la clandestina interferencia de la CIA y del imperialismo estadounidense, una interferencia que a los demócratas brasileños les cuesta reconocer. Dentro de algún tiempo los documentos estarán disponibles, pero ya será demasiado tarde.

En los EE.UU. es difícil hablar de izquierda. El Partido Demócrata es un partido de derecha. Existe la izquierda pero enfrenta dificultades para encontrar una fórmula política. Bernie Sanders representó a esa izquierda huérfana, pero el Partido Demócrata acudió a todos los medios, incluyendo los ilegales para impedirle ganar las elecciones primarias. Sanders, para sorpresa del mundo, levantó la bandera del socialismo en el corazón del capitalismo Y la verdad es que los jóvenes y los no tan jóvenes se adhirieron.

 

- Entre el 2011 y el 2014 se registraron en todo el mundo movimientos que alentaban la expectativa de una renovación democrática. ¿Los movimientos y los partidos que compartían esa ideología podrían haber previsto ese brusco cambio del escenario político?

-Esos movimientos constituyen una gran mezcla y diría que no todos tenían por objeto renovar lademocracia. El golpe ocurrido en Ucrania, orquestado por los EE.UU. y la Unión Europea, no tenía por objeto una renovación cualquiera. Se proponía provocar a Rusia y lo consiguió. En España, pese al movimiento de los indignados y luego de tres elecciones destinadas a resolver el impasse político no fue posible cambiar la política de derecha. Pero el partido Podemos es hoy la tercera fuerza política. Si no siguieran cometiendo más errores de los ya cometidos podría convertirse en uno de los factores renovadores de las izquierdas europeas. Los ciclos históricos de verdadera transformación social son muy largos. Continuamos sufriendo las consecuencias de la caída del Muro de Berlín.

 
El balance de las revoluciones

 

En sus trece "Cartas a las izquierdas", publicadas en el libro La difícil democracia, Boaventura Dos Santos sugiere reflexiones y estrategias que pueden conducir a rescatar la fuerza y la relevancia política de la ideología.

Boaventura dos Santos basa la primera parte de La díficil democracia en la elaboración de balances sobre las experiencias políticas que ayudaron a definir las características de la segunda mitad del siglo XX y los primeros años del siglo XXI y culmina su libro con una serie de cuestiones sobre el futuro de la izquierda.

Son trece cartas escritas entre agosto del 2011 y junio del 2016 que apuestan a la idea de recomenzar. “No cuestiono que no haya un futuro para las izquierdas, pero no lo será como continuación lineal de su pasado” escribe, señalando la urgencia de llegar a una izquierda reflexiva que se aproxime nuevamente a la defensa de los derechos humanos más básicos. En la segunda parte de la entrevista concedida a O Povo señala cómo nuestras herencias políticas ayudan a construir un nuevo pensamiento democrático.

 

- En su libro revive el recorrido de la democracia y la ascensión al poder de la izquierda en el siglo XX. Pasa por la revolución de los claveles, la cubana, la Venezuela chavista, etc. ¿Cuál será el aspecto de la democracia en los próximos 50 años?

-La democracia liberal representativa perdió su lucha contra el capitalismo, si es que alguna vez quiso entablar esa lucha. Pensemos en la socialdemocracia europea después de la Segunda Guerra y la trágica experiencia de Allende en Chile. La democracia del futuro deberá establecer una articulación entre la democracia representativa y la democracia participativa y esa articulación debe formar parte de los partidos como una forma de luchar contra la corrupción, la opacidad y el clientelismo.

 

- Muchas de esas naciones periféricas enfrentaron, en el siglo pasado, importantes períodos de democracias restrictivas y de dictaduras civiles.¿De qué manera esa configuración ayudó a definir nuestra democracia subsiguiente? ¿Qué es lo que heredamos -de positivo y de negativo– de esa experiencia?

Heredamos una cultura política autoritaria, racista, sexista, homófoba, "glamurizada" por la riqueza y la banalización de la pobreza y de la discriminación (quien es pobre es porque no merece otra cosa; el joven negro es víctima de la brutalidad policial porque es un bandido; la mujer violada es porque provocó la violación debido a su comportamiento poco recatado).

 

- ¿Cómo ha visto la elección de Donald Trump como presidente de la nación más poderosa del planeta? ¿Cómo se puede seguir pensando en tal escenario en estrategias que terminen con el autoritarismo, con el patrimonialismo y con la falta de reconocimiento de las diferencias?

-Sólo un país muy corrupto, con un sistema político profundamente antidemocrático podría haber elegido a Trump. Y allí está él. Un Gobierno de billonarios y de exejecutivos de Goldman Sachs (un grupo financiero internacional con sede en Nueva York). Los EE.UU. son un imperio en declive. Si los EE.UU. fuesen una potencia tan poderosa, ¿cómo podría explicarse la paranoia en que la cayó sobre la supuesta interferencia de Rusia en las elecciones? ¿O el miedo de que Corea del Norte arroje misiles que la alcancen?. Son lo más poderoso en el plano militar y algunas de sus multinacionales son de hecho muy poderosas, pero ese es otro cantar.

 

- Habla de “reinventar las izquierdas” ¿Cual sería el primer paso a dar para esa reinvención?¿ Qué papel juegan las llamadas “minorías sociales” (movimientos negros, indígenas, LGBT) en esa necesaria revolución?

-La reinvención radica en la forma de construir alternativas partiendo de la base de ayudar a las poblaciones excluidas, violentadas, discriminadas. La izquierda debe ser al mismo tiempo anticapitalista, antirracista y antisexista. Pero debe trabajar en las familias, en los barrios, en las comunidades, en las villas miseria. La que hace actualmente este trabajo de base es la derecha evangélica. Hay que ser absolutamente intolerante con la corrupción.

 

Fuente:http://www.opovo.com.br/jornal/vidaearte/2017/01/boaventura-dos-santos-lanca-a-dificil-democracia.html

 

Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y Rebelión como fuente de la traducción

 

Publicado enPolítica
Sábado, 25 Marzo 2017 08:26

Alianzas de coyuntura

Artillería turca cerca de la ciudad de Kilis en el sur de Turquía abre fuego contra las zonas fronterizas en Siria, 16 de febrero de 2016

 

Mientras perdura la incertidumbre sobre qué va a pasar en la relación bilateral con Estados Unidos, cuando tampoco llegan señales que permitan augurar un inminente cambio de actitud de la Unión Europea hacia Rusia, el Kremlin no se ha quedado de brazos cruzados y busca nuevos aliados –aunque no siempre gocen de impoluta reputación y estén en franca oposición a los regímenes que apoya Moscú– en aras de defender sus intereses.

Ese pragmatismo postsoviético –comportamiento que en nada se diferencia de lo que tanto se critica en cualquier otro país capitalista con ambiciones geopolíticas– ha llevado a Rusia, por ejemplo, a coquetear en Libia con el polémico general Jalifa Haktar.

Adversario del derrocado Muammar Kadafi, Haktar regresó a su país del exilio tras recibir la protección de Estados Unidos y ahora controla la mayor parte de las riquezas petrolíferas de la parte oriental de Libia, de donde fueron expulsadas las petroleras rusas. Empleados de una de las tantas compañías militares privadas que hay (eufemismo que usan los ex miembros de las unidades especiales del ejército ruso en desempleo) ya están operando en Bengasi, oficialmente para ocuparse de labores de desminado y de apoyo al combate contra los piratas del mar, en tanto, a través de quién sabe qué vías de negociantes, llega moderno armamento fabricado en Rusia.

No menos sorprendente es la cooperación militar con otros opositores, en este caso al legítimo gobierno de Siria, los kurdos que dominan parte del norte del país y son enemigos declarados de Turquía, que es aliada de Rusia en la lucha contra los adversarios del presidente Bashar al Assad y, a la vez, busca deponerlo a diferencia de los rusos. Para Ankara, esos grupos kurdos son terroristas; para Moscú, una posibilidad adicional de enfrentar al llamado Estado Islámico y otros grupos radicales, además de ser factor de presión sobre Turquía.

Y de unos meses para acá se habla cada vez con más insistencia de los contactos oficiales de Rusia con los talibanes de Afganistán, antiguos enemigos acérrimos suyos y ahora en la oposición al gobierno de Kabul solapado por Occidente.

Como atenuante de lo que podría parecer una aberración, se filtra que –tras la muerte del anterior líder de los talibanes, el mullah Omar, quien juró acabar con la Unión Soviética y después con Rusia– el movimiento se fraccionó y hay un sector gustoso de recibir ayuda rusa para combatir a las otras corrientes que intentan derrocar el gobierno legítimo en Kabul y que, de imponerse, serían un menor peligro para la seguridad de Moscú.

El Kremlin, con ese tipo de alianzas de coyuntura, reclama que se le reconozca como potencia nuclear con voz y voto en cualquier rincón del mundo que se corresponda con sus intereses, pero corre el riesgo de que su apoyo a personajes o grupos que en el corto plazo le aportan algún beneficio pueda terminar de modo abrupto apenas aparezca un patrocinador más generoso, aparte de afectar sus nexos con otros países que se dicen aliados.

 

 

Publicado enInternacional
Voto histórico en la ONU indica que las armas nucleares serán ilegales en 2017

 

Hacia finales de octubre ocurrió algo histórico en las Naciones Unidas.

 

A pesar de la enorme presión de Estados Unidos, 123 naciones, todas con igual posición en la Asamblea General de la ONU, votaron por iniciar un proceso en 2017 para negociar la prohibición de las armas nucleares. ¿Por qué no circulan estas noticias como un reguero de pólvora? ¿Por qué no hay celebraciones en las calles?

Bueno, una razón es que ya nadie toma en serio la amenaza que son las armas nucleares contra la humanidad. Y cuando decimos “nadie” nos referimos a los principales medios de comunicación, los que dan al tema casi ningún espacio en sus periódicos, estaciones de radio, sitios web y estaciones de televisión. Por lo tanto, “nadie” en este caso significa los magnates de los medios de comunicación que están en alianza con los bancos, los políticos y el complejo militar-industrial para mantener el statu quo durante el mayor tiempo posible, independientemente de las consecuencias para la humanidad, dado que estas personas sólo son capaces de pensar en la cantidad de dinero que pueden hacer en el presente y tal vez en unos años en el futuro.

Otra razón (en realidad, una extensión de la primera) es que la mayoría de la gente seguramente piensa que las armas nucleares ya son ilegales. Si las armas químicas y biológicas son ilegales, si las minas terrestres y las bombas de racimo son ilegales, ¿no lo serán también desde hace años las armas nucleares, siendo éstas mucho más destructivas? ¿Acaso el mundo no eliminó las armas nucleares cuando cayó el Muro de Berlín?

Bueno, en realidad, no. A pesar de la oferta que Gorbachov ofreció a Reagan para erradicar las armas nucleares, nunca sucedió, aunque hubo reducciones en el número de bombas a través de varios tratados. Hoy en día, Estados Unidos y Rusia tienen alrededor de 14.000 bombas (dependiendo de a cuál de las estimaciones realizadas se crea), que es mucho menos de las 80.000 a las que se llegó durante la guerra fría, pero siendo aún un gran número, si se entiende que 100 bombas lanzadas sobre ciudades conducirían a un invierno nuclear que eliminaría al 25% de la población mundial, y quién sabe a cuántas otras especies, y esencialmente llevaría a cualquier superviviente al suicidio.

Pero, independientemente del silencio mediático y de la falta de celebraciones en las calles, ya se hizo historia, y de una manera extraordinaria.

Desde el final de la conferencia de revisión del TNP de 2010 -la conferencia quinquenal que examina los progresos del Tratado de No Proliferación Nuclear para ver cómo se está desarrollando el desarme y recomendar nuevas medidas- algunos gobiernos y la sociedad civil han reorientado el debate sobre el desarme alejándolo de las supuestas “preocupaciones de seguridad” del P5 y de las “preocupaciones humanitarias”: el hecho de que una guerra nuclear sacará a los seres humanos y probablemente a todas las formas de vida -excepto quizás unos cuantos insectos de vida corta y bacterias – de la faz de la tierra.

En otras palabras, de acuerdo con esta nueva estrategia, independientemente de las preocupaciones de seguridad, si una guerra nuclear estalla, todos perdemos. Einstein dijo: “No sé con qué armas se librará la III Guerra Mundial, pero la IV Guerra Mundial será combatida con palos y piedras”. Sin embargo, con los nuevos conocimientos disponibles gracias a los avances de la ciencia climática, Einstein puede haber sido demasiado optimista: no habrá una IV Guerra Mundial, nunca.

El TNP era un gran trato: los que no tienen armas nucleares, nunca las conseguirán; los que tienen armas nucleares se desharán de ellas, y todos tendremos el derecho a desarrollar energía nuclear. Fue una gran idea en ese momento (1968) porque nadie entendió completamente los peligros de la energía nuclear, algo que sólo impactó a la conciencia humana con los accidentes en Three Mile Island y los desastres posteriores en Chernobyl y, más recientemente, en Fukushima.

El problema con la gran negociación es que no se ha cumplido 47 años después, y los países que carecen de armas nucleares están hartos de ser mantenidos como rehenes por los estados con armas nucleares ante la amenaza de una enorme violencia nuclear. Y no importa que los P5 digan de ellos mismos que son países “responsables”; sus doctrinas de seguridad permiten el uso de estas armas y, como un ladrón de banco blandiendo una pistola alrededor, no importa si hay balas en ella o no, el hecho de que él o ella tenga una en la mano constituye el uso.

El proceso de aprobación de esta resolución ha sido difícil. A pesar de la supuesta igualdad de los Estados miembros en la ONU, hay claramente algunos estados que son más iguales que otros. Los P5 tienen un veto en el Consejo de Seguridad, y las diferencias económicas son tales que los países desarrollados son capaces de manipular a los países en desarrollo.

Sin embargo, para el deleite de todos en el movimiento antinuclear de la sociedad civil y entre los 57 gobiernos que patrocinaron la resolución, muy pocos países se sometieron a la presión y 123 países votaron por iniciar negociaciones el próximo año.

Y la posición de los Estados poseedores de armas nucleares y de los que existen en virtud de un acuerdo de defensa denominado “paraguas nuclear”, nunca ha estado más dividido. De los nueve países con armas nucleares, cinco (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia e Israel) votaron en contra de la resolución, tres (China, India y Pakistán) se abstuvieron y uno (Corea del Norte) votó a favor de la resolución.

De los estados paraguas nucleares, los Países Bajos se obligaron a abstenerse como resultado de una campaña de la sociedad civil cada vez más eficaz en el parlamento holandés, absteniéndose también Armenia, Bielorrusia y Kirguistán.

Japón votó en contra de una prohibición: algo que constantemente deja a los observadores sorprendidos dado que es el único país con conocimiento directo de lo que significa tener una bomba lanzada sobre sus ciudades.

Al final de la votación, los países usaron sus ya conocidos discursos para apoyar sus posiciones. Algunos países dijeron que temían que el nuevo proceso podría debilitar el TNP, a pesar de que los países de apoyo han expresado una y otra vez que esta resolución no hará más que fortalecer el artículo VI del TNP. Otros dicen que el nuevo proceso es divisivo, contentándose con el statu quo en el cual nada se ha movido en las conversaciones de desarme en 47 años: El Tratado de Prohibición de Pruebas no ha entrado en vigor, el Tratado de Material Fisible no ha sido escrito, EE.UU. se ha retirado del Tratado de Misiles Antibalísticos y todavía estamos esperando discusiones sobre una zona libre de todas las armas de destrucción masiva en el Medio Oriente. Además de esto, todos los países que poseen armas nucleares están elaborando planes para modernizar sus arsenales, o están en proceso de modernizarlos, a un costo astronómico para la economía mundial y los pobres del mundo.

El nuevo tratado ciertamente no pondrá un arma nuclear fuera de uso el día de su ratificación, pero hará que sean efectivamente ilegales ante los tribunales internacionales y las corporaciones multinacionales y los bancos que no desearán que el público en general sepa que están involucrados con algo ilegal, por lo que el tratado aumentará la presión para que vayan desprendiéndose. Las campañas de la sociedad civil para estigmatizar las armas nucleares serán enormemente impulsadas y ningún político podrá decir nunca que el TNP otorga a su país el derecho legal de mantener armas nucleares y, en última instancia, es por ello que los Estados Unidos (y sus amigos) estaban tan ansiosos por evitar que esta resolución sea presentada a la Asamblea General.

Y es por eso que su aprobación es tan histórica. Aquellos que por décadas han acusado a otros estados de ser naciones “irresponsables” y “parias”, ahora se encontrarán en el extremo receptor de esas acusaciones, y por una muy buena razón.

Tony Robinson. Activista del Movimiento Humanista, co-director de Pressenza y autor del libro "Café con Silo: la busqueda del sentido de la vida" .

 

Fuente: http://www.pressenza.com/es/2017/01/voto-historico-en-la-onu-indica-que-las-armas-nucleares-seran-ilegales-en-2017/

 

 

Publicado enInternacional
Martes, 14 Marzo 2017 08:18

Viejos conocidos

Viejos conocidos

 

La lectura del Interim Economic Outlook publicado por la OCDE a principios de marzo es un reencuentro con viejos conocidos. En un breve texto aparecen junto a cuestiones de actualidad, como las incertidumbres políticas y las relativas al futuro a corto plazo de las reglas comerciales mundiales, algunos viejos fantasmas que tal vez habíamos llegado a creer – se ve que ingenuamente – que se habían evaporado con la crisis, tras contribuir notablemente a causarla.

Por un lado, encontramos referencias a un “rápido crecimiento del crédito al sector privado” y un correlativo “nivel de endeudamiento relativamente alto según pautas históricas”, con especiales referencias al caso de China pero asimismo a otras economías emergentes y en desarrollo. Se mencionan explícitamente el aumento de préstamos con problemas de morosidad “particularmente en India y Rusia”. La OCDE presenta incluso un análisis acerca de si esas variables financieras superan el “umbral a partir del cual se incrementa el riesgo de recesión”, mostrando que ya es así en varios grupos de países. Y para los que crean que el grueso de fragilidades se habrían desplazado a economías diferentes a las occidentales, ese organismo internacional de acreditada ortodoxia hace referencia a un viejo conocido: unos “rápidos aumentos en los precios de la vivienda” en países como Canadá, Suecia, Australia y el Reino Unido. La OCDE explicita que “como la pasada experiencia ha mostrado, un rápido incremento en los precios de la vivienda puede ser un precursor de una inflexión a la baja de la economía”.

Habría bastado una inicial inflexión al alza de los tipos de interés en Estados Unidos – incluso sin producirse todavía en Europa – para que de repente reaparezca el listado de fragilidades que creíamos haber aprendido que nos condujeron a la crisis y que habíamos asumido el compromiso de supervisar que no volviesen a producirse... al menos en una generación. Tradicionalmente se decía que “volver a las andadas” tras una crisis severa requería que la generación que la había experimentado fuese relevada por otras que pudiesen invocar el habitual “esta vez es diferente” como coartada para repetir los errores. Parecería, leyendo el documento de la OCDE, que como una señal más de la aceleración de los tiempos, nuestra generación no quiere esperar tanto para volver a las andadas y casi podría parecer que aspira a un “2x1” en la misma generación.

Una posible explicación de tan lamentable fenómeno es que, desde muchos puntos de vista, la gestión de la salida de la crisis ha estado dirigida por las mismas fuerzas que contribuyeron a provocarla, anteponiendo sus intereses a los del conjunto, maquillando los problemas de fondo en vez de afrontar soluciones efectivas. Las referencias finales del documento de la OCDE acerca de la necesidad de conseguir un crecimiento “más fuerte y más inclusivo”, así como de mejorar la gestión de riesgos, son tan obvias en su necesidad como difíciles de hacerlas realidad.

 

*JUAN TUGORES QUES: CATEDRÁTICO DE ECONOMÍA DE LA UB

 

 

Publicado enEconomía
Martes, 14 Marzo 2017 07:22

Los docentes brasileños van al paro

El presidente no electo de Brasil, Michel Temer, es criticado por la propuesta de reforma.

 

Alrededor de 48 gremios docentes brasileños, que agrupan más de un millón de afiliados, iniciarán el miércoles una huelga por tiempo indeterminado contra el presidente Michel Temer, por la controversial reforma previsional que busca flexibilizar el sistema jubilatorio y limitar el otorgamiento de pensiones especiales. Los maestros, el particular, piden que continúen las jubilaciones especiales y que se cumpla efectivamente el piso del salario mínimo.

La Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de ese país confirmó hoy que se movilizarán en todo el país contra la reforma de pensiones propuesta por el Gobierno “porque va a desmantelar la seguridad pública para promover fondos privados, en detrimento de la clase obrera y los más pobres del país”.

La propuesta de Enmienda Constitucional de Temer fue enviada al Congreso en diciembre. Entre los aspectos más controversiales, plantea que tanto hombres como mujeres, así como trabajadores urbanos o rurales, podrán retirarse únicamente al cumplir 65 años y tener 25 años de contribución. Además, suprime las jubilaciones especiales, aún vigentes para sectores como la educación y el agrícola.

La CNTE explica que en su caso específico la reforma busca acabar con las jubilaciones especiales tanto para los nuevos concursantes como para los que tienen menos de 45 años de aporte, en el caso de las mujeres, y menos de 50 años en el caso de los hombres. Esto significa que casi el 70 por ciento de los profesionales de la enseñanza ya no tendrá derecho a la jubilación especial, teniendo en cuenta que el 66,48 por ciento de los maestras (1,164,254) y el 82.09 por ciento de los maestros (357,871) están por debajo de la línea etárea consignada en el proyecto oficialista.

“Nos movilizaremos para detener esta reforma. Esperamos que nuestro reclamo se traslade a las calles para promover el debate porque la reforma castiga a la clase obrera. Los próximos días serán una larga lucha contra esta reforma”, explicó el presidente de la CNTE, Andre Luiz.

Sumado a este reclamo, los docentes piden que se suba el piso salarial que anunció el gobierno en enero, de 2135.64 reales.

 

 

Publicado enInternacional
Bernie Sanders en un mitin en Santa Monica, California, en junio de 2016.

 

 

*Frente al autoritarismo de Trump, el senador Bernie Sanders propugna en esta entrevista que los demócratas vuelvan a sus raíces más progresistas y abandonen a una élite progresista aislada de los votantes

*"La economía mundial ha sido muy buena para las grandes multinacionales. Eso fue algo positivo para la gente con estudios, pero hay millones de personas que han sido olvidadas”.

*"El Partido Demócrata se ha distanciado enormemente de las necesidades de las familias de clase trabajadora de este país”

 

 

Cuando Donald Trump pronunció hace diez días su discurso ante el Congreso ateniéndose por primera vez con esmero al teleprompter, los medios de comunicación lo alabaron por el tono estadista y presidencial. Una persona sentada en primera fila y a solo unos metros de Trump no pensaba lo mismo.

Con cada frase, Bernie Sanders, de 75 años, se horrorizaba un poco más. Hasta que Trump empezó a hablar sobre el medio ambiente y el senador independiente por Vermont casi estalló en una carcajada. Ese mismo día el presidente había firmado un decreto que echaba por tierra los controles federales para prevenir la contaminación de ríos y canales. Y ahora prometía a los legisladores de EEUU promover “un agua y una atmósfera libres de contaminación”.

“¡Fue de una hipocresía inaudita!”, dice Sanders, todavía sin poder contenerse. “¡Habla de proteger el agua y la atmósfera el mismo día en que firma una orden que aumentará la contaminación del agua y de la atmósfera!”.

La oficina de Sanders en el Congreso luce intacta, como si hubiera pasado sin dejar rastro el estratosférico ascenso que en 2016 lo llevó desde un relativo anonimato hasta convertirlo en un serio aspirante a la Casa Blanca. En las paredes hay colgadas pintorescas fotografías de su Estado. “Primavera en Vermont”, dice una con vacas en un monte. Además hay una estantería llena de libros con títulos del estilo Sanders, como “Never Give In” (Nunca rendirse) o “The Induced Ignorance of Power” (La ignorancia inducida del poder).

Vestido con ropa informal, Sanders entra rápidamente en su oficina. Tiene el pelo blanco despeinado y la apariencia de alguien que ha sido interrumpido mientras estudiaba muy concentrado. En cuanto empezamos a hablar, se vuelve fascinante. Queda claro en un instante por qué tanta gente sintió la llama (“feel the Bern”, un juego de palabras con el nombre del senador y la frase “feel the burn” o sentir la llama): Sanders puede sentir la intensidad de esa llama en su interior.

“Estos son tiempos muy alarmantes para la gente de EEUU y para el mundo entero. Tenemos un presidente que miente patológicamente. Trump miente todo el tiempo”. Sanders cree que las mentiras de Trump no son casuales: “Miente con el objetivo de socavar los cimientos de la democracia estadounidense”. Tomemos como ejemplo sus “feroces ataques contra los medios, cuando dice que casi todo lo que publican los principales medios de comunicación es mentira”. O cómo denigró a uno de los altos cargos judiciales nombrados por George W. Bush, llamándolo “supuesto juez”, y sus falsas afirmaciones de que cerca de cinco millones de personas votaron de manera ilegal en las elecciones.

Según Sanders, este tipo de declaraciones, que él llama “delirantes”, apuntan a que lleguemos a una sola conclusión: “Que la única persona en EEUU que representa a los estadounidenses y que dice la verdad, la única persona que hace las cosas bien es el presidente de EEUU. Eso es algo sin precedentes en la historia de este país”.

Cuando le pregunto cuál podría ser la estrategia final de Trump, Sanders se adentra en el terreno de la distopía. “Lo que él quiere es terminar siendo líder de una nación que ha dado pasos agigantados hacia el autoritarismo; una nación en la que el presidente de EEUU tiene poderes extraordinarios, muchos más de los que otorga la Constitución”.

 

Bernie Sanders Iowa primarias democratas EDIIMA20170311 0276 20

Bernie Sanders en un mitin en Iowa en las primarias demócratas en febrero de 2016. DAVID AKE / AP

 

A estas alturas de la entrevista, Sanders ya ha cogido su ritmo y dirige la conversación haciendo grandes ademanes con los brazos, golpeando las palabras con ese gruñido característico de Brooklyn mezclado con Vermont. Es imposible no sentirse cautivado por un hombre que parece tan auténtico.

Sanders ocupa un lugar prominente en el actual mapa político. En 2016 ganó 23 elecciones primarias y caucus (Hillary Clinton ganó 34) y recibió 13 millones de votos. Teniendo en cuenta las probabilidades en su contra– el poder de Clinton entre el establishment, el sesgo de los “superdelegados” que al darle el 15% de los votos al establishment del Partido Demócrata volcaron las primarias hacia ella, y los cínicos esfuerzos de la maquinaria del partido, a través de la Convención Nacional Demócrata, para debilitar su campaña y poner en duda sus habilidades como líder y sus creencias religiosas (como se supo por supuestamente filtrados por hackers rusos y difundidos por WikiLeaks)– lo conseguido no fue un pequeño logro.

Si Sanders hubiera ganado la candidatura, ¿habría derrotado a Trump? No he terminado la pregunta y ya puedo sentir el rechazo que provoca. El desagrado que expresa el lenguaje corporal de Sanders es tan aplastante que parece haber sido insultado: se le arruga la cara, se encoge de hombros y tiene el aspecto de alguien que está siendo pinchado con agujas. “No creo que esa especulación merezca la pena”, dice. “La respuesta es: ¿quién sabe? Tal vez sí, tal vez no”.

Cambiamos de tema rápidamente. Le pregunto si en la noche electoral anticipaba el resultado o si se quedó estupefacto como tantos otros cuando Trump empezó a ganar con holgura en estados del cinturón industrial como Michigan y Wisconsin (donde, por cierto, Sanders había derrotado a Clinton en las primarias y en los caucus). “No lo esperaba, pero no me sorprendió. Cuando me fui a dormir la noche anterior, pensé que Clinton podía ganar con un margen de dos o tres a uno en su favor, pero no pensaba ‘es imposible que gane Trump’. Nunca pensé eso”.

 

Clinton Sanders historiales propuestas inmigracion EDIIMA20160212 0052 5

Sanders y Clinton en un debate de las primarias demócratas. EFE

 

La optimista respuesta de Sanders está arraigada en su análisis crítico del capitalismo moderno que ha dejado a EEUU, junto con Reino Unido y otras importantes democracias, a merced del ataque de la derecha. Es así como relaciona a Trump con el Brexit y, a su vez, con el miedo que vive el continente europeo en vísperas de las elecciones de Francia y Alemania. Según Sanders, todo ese miedo es una manifestación muy común de los estragos de la globalización.

“Una de las razones que explican el Brexit, la victoria de Trump y el resurgimiento de los candidatos ultranacionalistas de derecha en toda Europa es el hecho de que la economía mundial ha sido muy buena para las grandes multinacionales. En más de un aspecto, eso fue algo positivo para la gente con estudios. Pero hay millones de personas en este país y en todo el mundo que han sido olvidadas”.

Le hablo a Sanders de la epifanía que experimenté en septiembre cuando vi a Trump decir frente a un grupo de multimillonarios en un salón del hotel Waldorf Astoria de Manhattan que él lograría que todos los obreros siderúrgicos recuperen sus empleos. ¿Obreros siderúrgicos? ¿Cómo diantres es posible que el Partido Demócrata, el partido de los trabajadores, haya cedido tanto terreno político para que un multimillonario (un “falso multimillonario”, me corrige Sanders con firmeza) se pueda poner de pie frente a otros multimillonarios en el hotel Waldorf y simular que es el gran defensor de los obreros siderúrgicos?

“Esa es una excelente pregunta”, dice el senador. La incomodidad se esfuma. “A lo largo de los últimos 30 o 40 años, el Partido Demócrata ha pasado de ser un partido de la clase trabajadora (trabajadores blancos, negros e inmigrantes) a ser un partido marcadamente controlado por una élite progresista que se ha distanciado enormemente de las necesidades de las familias de clase trabajadora de este país”.

Sanders continúa lamentándose sobre lo que él ve como una dicotomía innecesaria entre la identidad política elegida por esas élites progresistas y las raíces obreras tradicionales del movimiento, como la que representan los obreros siderúrgicos. Está tan indignado con esa falsa división que es lo que define la definición sobre sus ideas: “Solo por esa razón me considero un progresista y no un liberal” (en este caso, "liberal" en el sentido utilizado en EEUU, sinónimo de progresista del Partido Demócrata)

Le pido que desarrolle la idea. Me explica que la tendencia de la izquierda progresista a concentrarse en intereses transversales, los de género, los de raza o los de estatus (por los inmigrantes), ha hecho que deje de ver las necesidades de una clase media cada vez más pequeña y con grandes niveles de desigualdad en los ingresos. No tenía que haber sido así, dice. “La verdad es que podemos y debemos hacer ambas cosas. No es una o la otra: son las dos”.

Le pregunto si ve un patrón similar en la trayectoria del Partido Laborista británico y la cara se le empieza a arrugar de nuevo. Aparentemente, la política del Reino Unido también está en la lista de temas de discusión indeseables. “No quiero decir que sé más de lo que sé”, dice Sanders. Pero enseguida añade: “Pero obviamente estoy algo informado”.

Hay un lazo que une a Sanders con el Reino Unido y es su hermano mayor, Larry: vive en Oxford y en octubre se presentó (sin éxito) como el candidato del Partido Verde para el escaño de Witney, vacante tras la salida del ex primer ministro David Cameron. Sanders dice que su hermano es una gran influencia en su vida, aunque últimamente no hayan estado muy en contacto. “Hablamos de vez en cuando”.

Los asuntos familiares representan otro de los temas que le incomodan. Sanders también es reacio a hablar sobre Jeremy Corbyn. “No estoy al día con el tema”, dice para esquivar una pregunta acerca del duro momento que está pasando el líder del Partido Laborista.

Pero con gusto hace una broma implícita sobre Tony Blair y el Nuevo Laborismo, en la que sugiere que cayó en el mismo pozo en el que se encuentra el actual Partido Demócrata de EEUU. “Corbyn estableció que hay una enorme brecha entre los líderes del laborismo y las bases del partido. Lo dejó bien claro. Los dirigentes del partido tienen que darse cuenta en qué lugar están la clase trabajadora y los jóvenes del Reino Unido”.

La charla empieza a tomar un giro un poco deprimente. Gran parte de la izquierda moderna se ha separado de la clase trabajadora; el vacío reinante ha dado lugar a su vez a escenas como la del Waldorf, donde los obreros siderúrgicos piden por su salvación a los (falsos) multimillonarios. En la refriega resultante ascienden Trump, el Brexit y la extrema derecha, lanzando al abismo a las democracias más importantes del mundo.

Afortunadamente, no es el fin del relato. Sanders es una persona con demasiada determinación y compromiso con su propia forma de ver la vida como para dejarnos perdidos en una niebla distópica. Y con razón: Sanders sigue siendo una fuerza importante a la que tener en cuenta. Nadie debería cometer el error de pensar que está acabado, aunque estos días no forme parte del debate público como solía hacerlo cuando estaba en el pico máximo de su batalla con Clinton.

Técnicamente todavía es independiente, pero Sanders está haciendo presión para reformar las normas internas del Partido Demócrata: dar más poder a los votantes y quitárselo a los dirigentes para, según dice, reducir la brecha entre la élite progresista y la clase trabajadora. El senador también sigue usando la fuerza de su activismo de base para empujar al partido hacia una postura económica más radical, basada en regular Wall Street y en hacer que los más ricos paguen impuestos. Dice haber tenido algo de éxito: “El programa del Partido Demócrata no llega tan lejos como me gustaría pero trabajé en él con Clinton y es, de lejos, el más progresista en la historia de la política estadounidense”.

 

Trump conservador vitalicio Supremo EEUU EDIIMA20170201 0035 19

Trump saluda a al juez Neil Gorsuch, su candidato para el Tribunal Supremo. EFE

 

En el Senado, Sanders también participa activamente en el proceso de confirmación del Gobierno de Trump. En particular, promete poner en aprietos a Neil Gorsuch, el candidato del presidente para el Tribunal Supremo de EEUU, por su postura sobre el aborto y sobre el fallo de financiación de campañas electorales conocido como “Citizen United”, que desató una gran corriente de dinero de las empresas privadas en el proceso electoral.

Gorsuch nunca ha emitido un fallo sobre el aborto pero sí ha dicho que “quitar la vida a un ser humano de manera intencional siempre está mal”. Sobre la financiación de las campañas electorales, el juez dio a entender que abriría el proceso político para permitir la llegada de aún más capital privado.

Le pregunto a Sanders por qué no piensa ir más lejos en lo relativo a Gorsuch. ¿Por qué no seguir el ejemplo de los republicanos y decir simplemente que no? Después de todo, ellos ni siquiera consideraron al candidato de Obama para el Tribunal Supremo, Merrick Garland. Así fue como robaron, de hecho, un puesto que correspondía a los demócratas. “Hay que buscar las razones para decir que no. Uno no dice: ‘Voy a votar que no incluso antes de saber quién es el candidato’”, responde Sanders.

–Pero eso es lo que hicieron los republicanos...

–Creo que es más efectivo dar un motivo racional.

Pero el verdadero trabajo de Sanders y de la resistencia empieza cuando se apagan las luces de su oficina en el Senado, cuando deja atrás las peleas de Washington y lleva su estilo de populismo progresista al corazón de EEUU. Lo que hace pasa mayormente inadvertido. No lo hace a escondidas pero sí discretamente, sin hacer mucho ruido. Pero lo está haciendo y el objetivo es evidente: reconstruir el movimiento progresista desde abajo.

Tiene reminiscencias del Tea Party, el perturbador grupo de base de la derecha que en sólo dos años desestabilizó la presidencia de Obama y sentó las bases para todo lo que estamos viendo hoy. ¿De eso se trata? ¿Eso es lo que hace Sanders mientras viaja por todo el país, asiste a mítines, habla a las legiones de sus todavía fervientes y jóvenes seguidores y los alienta a resistir? ¿Está sentando las bases de un Tea Party progresista, como han pedido tantas personas influyentes y como pide la guía de resistencia Indivisible escrita por tres exasesores del Congreso?

Como era de esperar, Sanders no está de acuerdo con esa idea. Pero mucho de lo que está haciendo, amplificado por la red que surgió de su campaña presidencial, Our Revolution (Nuestra Revolución), sigue pasos similares: empieza a nivel local y luego lleva el debate a una postura más radical. Ganar una elección primaria por vez.

“Mi trabajo es aumentar considerablemente la cantidad de gente que participa en el proceso político. Hemos tenido bastante éxito en ese sentido, logramos que cada vez más personas se presenten como candidatos. Me estoy centrando en eso”.

Este es el momento en el que un rayo de luz atraviesa la oscuridad: Sanders está convencido de que la resistencia ya está funcionando. En un vídeo de 14 minutos publicado en Facebook Live inmediatamente después del discurso de Trump ante el Congreso, Sanders llegó incluso a decir que los republicanos estaban a la defensiva.

¿A la defensiva? ¿En serio? Parece una afirmación audaz, dada la oleada diaria de decretos presidenciales y la hoguera de regulaciones que procede de la Casa Blanca. Sanders lo demuestra con Trump y el tan promocionado plan de los republicanos para desechar el Obamacare (la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible): “Bueno, sucedió algo gracioso. Millones de personas se involucraron activamente y dijeron: ‘Disculpe, si quiere mejorar la Ley de Protección al Paciente y Cuidado de Salud Asequible, hagámoslo, pero no va a derogarla sin más y mandar a 20 millones de personas a la calle sin ninguna cobertura médica. Ahora los republicanos han quedado en una situación difícil, están avergonzados, y eso me dice que, en ese aspecto, están a la defensiva”.

Sanders pone otro ejemplo aún más evidente. Durante las últimas semanas, los líderes republicanos que organizan reuniones en sus circunscripciones por todo el país han sido abordados por manifestantes enfurecidos, con pancartas en oposición a la derogación del Obamacare. En algunos casos ha tenido que intervenir la policía. Tras los airados encuentros, los líderes conservadores exigieron más seguridad para esas reuniones.

Para Sanders, el significado es claro: “Cuando los republicanos literalmente tienen miedo de asistir a reuniones públicas, algunos argumentan: ‘¡Ay, Dios mío, tenemos miedo por cuestiones de seguridad!’, siento que es porque saben que los estadounidenses están preparados para luchar”.

Esa es la característica clásica de Bernie Sanders: levantarse y luchar. Y eso nos lleva de nuevo al dilema original: cómo responder a la amenaza autoritaria de Trump. ¿Qué consejo daría Sanders a los jóvenes veinteañeros que tienen miedo y sienten que su país está contra ellos? ¿Qué deberían hacer?

“Esto es lo que deberían hacer”, dice Sanders, encendiendo su llama interior. “Reflexionar profundamente acerca de la historia de este país, entender sin ninguna duda que estos son tiempos muy difíciles y aterradores. Pero también entender que en tiempos de crisis lo que ha pasado una y otra vez es que la gente se ha levantado y ha luchado. Perder la esperanza no es una opción”.

 

 

Publicado enInternacional
Un agricultor, con la bandera nacional griega, en la ateniense Plaza de Syntagma, donde está el Parlamento, tras una manifestación reclamando la bajada de impuestos.

 

ATENAS 26/02/2017 09:02

 

HELENA VÁZQUEZ @_Helenadetroia

 


“No podemos vivir con 400 euros”. Este es el lema más coreado en una protesta multitudinaria que termina, como de costumbre, en la plaza Syntagma. Las pancartas y las consignas en contra del gobierno, Syriza y la Unión Europea coinciden con el anuncio de la vuelta de la Troika en Atenas.

El sindicalista Nikos Papageoraio, mientras se quita el pinganillo con el que ha coordinado uno de los bloques de la marcha, explica cómo Syriza decidió andar por la misma senda donde se estrellaron los gobiernos predecesores. Señala las dos calles paralelas que pasan por Syntagma. “Pudes coger la calle Stadiou o la calle Panepisimiou, parecen diferentes pero ambas desembocan en la plaza Omonia”.

Tras siete años de austeridad y tres rescates a las espaldas, el dilema más común en Grecia sigue siendo el mismo: ¿existirá un paradero sin austeridad si andamos por senderos desconocidos?

Mientras camina hacia el Parlamento, junto a los otros manifestantes, un joven que se hace llamar Giorgos para mantener la privacidad afirma que el descontento es muy difícil de vencer a pesar de que “la gente entiende que las medidas que va a tomar el gobierno favorecen a los empresarios”.

La misma marcha organizada por el PAME, el sindicato del Partido Comunista (KKE), transmite este desencanto. Las consignas de los miles de personas que participan en ella se oyen, pero no retumban en las calles colindantes, los brazos de los manifestantes no se entrelazan con fuerza, ni sus pies pisan el arcén con dureza a medida que avanzan.

“Mira todos estos jóvenes que ves a tu alrededor, ¿qué tendrán el día de mañana? Nada”, denuncia Giorgos. Un 72% de los hogares de Grecia han sufrido recientemente recortes en salarios y pensiones, despidos, retrasos en el pago de salarios o viven con trabajos a tiempo parcial, según un estudio del 2016 del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo (BERD) y el Banco Mundial.

 

 

Un 72% de los hogares griegos ha sufrido recortes en salarios y pensiones, despidos o precariedad

 

 

Hablar de política es casi inevitable en Grecia. El brutal ahogo económico de los griegos ocupa muchas conversaciones en los bares y en los espacios públicos. Las discusiones sobre el futuro de Grecia no se han esfumado a pesar de que el pesimismo haya vaciado las calles.

Por lo general, ya no se celebran aquellas multitudinarias protestas con las que media Europa conoció la plaza Syntagma pero las marchas, ahora más pequeñas, persisten. Pero “sólo falta una chispa para que todo se encienda” comenta el representante sindical Nikos Papageoraio.

 

58b171fc6866f

Miembros del sindicato comunista griego PAME marchan en una protesta contra el mantenimiento de las medidas de austeridad frente al Parlamento en la Plaza Syntagma de Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

 

Optimismo de Syriza ante unas negociaciones delicadas


Los acreedores no se lo ponen fácil al gobierno. Los griegos deben apretarse aún más el cinturón si quieren cerrar la segunda revisión del rescate mediante la cual Grecia recibirá un nuevo desembolso del crédito que necesita para evitar el impago que se avecina en julio.

Desde Bruselas, hace tiempo que se exigen medidas muy concretas para terminar este examen: una rebaja del umbral a partir de la cual las familias no pagan a Hacienda, más recortes en pensiones y una reforma laboral.

Syriza, que había prometido no cruzar sus líneas rojas sobre todo en materia laboral, dió un paso atrás el pasado lunes para salir de la reunión con un primer acuerdo en la mano. Tras meses de bloqueo, ambas partas cedieron y lo que antiguamente se conocía como Troika volverá a Atenas para diseñar un paquete adicional de reformas que se aplicarán a partir de 2019.

El primero ministro, Alexis Tsipras, que generalmente no puede esconder la sensación de derrota cuando sus ministros cierran acuerdos en Bruselas que conllevan tijerazos, esta vez dió un giro a su retórica calificando el pacto como “un éxito excepcional” ante el Parlamento.

El partido defiende el acuerdo del lunes porque “por cada euro en nuevas cargas sobre el contribuyente griego se conocederá una cantidad igual de alivio”, en palabras del primer ministro. Asimismo, asegura que se negociarían paralelamente medidas para aliviar la deuda.

Los ciudadanos griegos, sin embargo, no celebran el acuerdo a pesar de que Tsipras insiste que se terminó “la era de la austeridad”.

Para Giannis Nikolopoulos, exmiembro de Syriza, este pre-acuerdo avanza, otra vez, en la senda de la austeridad. Está convencido de que Syriza ha abandonado la izquierda definitivamente. “Va a pasar definitavemente estas medidas porque quiere mantenerse en el gobierno a cualquier precio”, asegura.

Tampoco lo tendría tan fácil para ganar de nuevo unas elecciones. La mayoría de las encuestas le dan una ventaja considerable a la oposición, Nueva Democracia. La oposición y algunos medios de comunicación pregonan de vez en cuando rumores que hablan de elecciones anticipadas porque estas reformas pueden cruzar los límites que un gobierno de izquierdas puede soportar. Sin embargo, el ejecutivo nunca lo ha confirmado.

 

58b1749213391.r 1488096150259.0 445 2999 1990

Varias personas tomando sopa de pollo en un comedor benéfico de la Iglesia Ortodoxa griega en Atenas. REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

Los mercados empiezan a ponerse nerviosos ante la falta de acuerdo. El escenario se asemeja demasiado al de hace dos años si no fuera porque esta vez Tsipras cuenta con dos factores que juegan a su favor.

Bruselas no puede dejar que el tercer rescate se colapse en un año con un calendario electoral tan ajustado (hay elecciones en Holanda, Francia y Alemania). Asimismo, los acreedores europeos tienen la responsabilidad de seducir al FMI para que se sume al tercer rescate. Para ello, Alemania debe ceder y conceder un alivio de la deuda, una petición que difícilmente puede satisfacer antes de que el país saque las urnas el próximo setiembre.

Otro fracaso en la Unión Europea, seguido del Brexit, sería señalado por el nuevo ejecutivo de los Estados Unidos. Donald Trump no sólo se mostró partidario en campaña del Grexit sino que designó a otro partidario de la salida de Grecia de la eurozona para ocupar la embajada de la UE en Grecia.

 

Vuelve el fantasma del Grexit


El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha pronosticado que la economía del país podría crecer un 2,8% el próximo año si el gobierno griego implementa todos los cambios exigidos por sus acreedores. El profesor de economía política Stavros Mavroudeas tampoco lo cree. “Las posibilidades de una recuperación son mínimas”, cuenta este economista que imparte clases en la Universidad de Macedonia, en Tesalónica. A su entender, más recortes y privatizaciones solo pueden conducir a la aplicación de un cuarto programa.

58b175ccccdf0.r 1488096150304.0 45 2999 1590

Varias personas comprando en la zona comercial de Atenas. 2017. REUTERS/Alkis Konstantinidis

 

Tras siete años sin levantar cabeza, cada vez son más los que se preguntan si, en realidad, salir del círculo vicioso del endeudamiento y los recortes, aunque sea ciegas, puede llevar más prosperidad al país. En una encuesta reciente que reveló la televisión griega Kontra channel TV, un 54,8% de los griegos estaría a favor de rechazar las nuevas medidas que el gobierno está negociando, incluso si se ve obligado a entrar en conflicto con los prestamistas con una potencial salida de la zona euro y la vuelta a la moneda nacional.

Abandonar el euro no entra dentro de los planes de Syriza, así lo ratificaron en su congreso celebrado el otoño. Lo que no queda claro es si dentro de sus filas hay voces disonantes, como la de Nikos Xydakis, actual secretario de Estado para Europa, quien en público dijo hace unas semanas que se debería hablar sin tapujos de una vuelta a la dracma a pesar de dejar claro que defiende la pertinencia a la Unión Europea después de que se encenderán las alarmas.

 

 

Publicado enInternacional
¿Triángulo geopolítico entre Rusia, Turquía e Irán?

 

En sólo dos días, 8 y 9 de agosto, quizá se dibujó la nueva cartografía geopolítica que va del mar Negro al mar Caspio –y probablemente hasta el océano Índico– con las dos cumbres que se escenificaron, la primera en Bakú entre los mandatarios de Azerbaiyán, Irán y Rusia (http://goo.gl/IjuQp7), y la segunda, entre los presidentes de Turquía –en su delicada fase posgolpe– y Rusia, nada menos que en San Petersburgo, ciudad natal del zar Vlady Putin.

 

No significa que "dos cantidades iguales a un tercero, sean iguales entre sí", pero los acercamientos espectaculares a Rusia, de parte de dos magnas potencias regionales del "gran Medio Oriente", la sunita Turquía (http://goo.gl/IczzUQ) y la chiíta Irán, son susceptibles de cambiar dramáticamente la coreografía bélica desde el mar Negro hasta el mar Caspio, la cual, mediante el posicionamiento de Irán, puede inclusive conectarse al océano Índico.

 

Antes de las respectivas cumbres de Putin en Bakú y San Petersburgo, el diario ruso Vzgliad había adelantado que “Rusia busca crear un "triángulo" con Irán y Turquía (http://goo.gl/JcEgej)”.

 

En realidad, Rusia busca obliterar su flanco sur, específicamente en el Transcáucaso, pilar euroasiático entre el mar Negro y el mar Caspio: trampa del yihadismo que le ha tendido el "plan Brzezinski" en forma ininterrumpida desde la creación de los muyahidines sunitas a finales de los setenta del siglo pasado: abuelos y padres de los yihadistas posmodernos (http://goo.gl/I1kn6D).

 

Según el portal iraní Press TV, “Irán y Rusia esbozan un mapa que rivalice con el canal de Suez (http://goo.gl/Y0bpEF)”. Se trata de un Corredor de Transporte Internacional Norte-Sur (NSTC, por sus siglas en inglés) de 7 mil 200 kilómetros: "ruta multimodal que conecte India (¡supersic!) y Medio Oriente al Cáucaso, Asia Central a Europa" con el fin de "reducir en forma significativa los costos y la duración del transporte comercial".

 

Según la logística ferroviaria rusa, el nuevo corredor Mumbai/Bandar Abbas/Bakú/Astracán/Moscú/San Petersburgo "recortaría el tiempo de transporte en 14 días y elimina la necesidad de pasar a través del canal de Suez, que se encuentra sobrecargado y es muy caro". Aquí los estrategas rusos tendrán que decidirse entre los vulgares costos mercantilistas y los altos costos geoestratégicos, ya que el premier ruso, Dmitri Medvedev, ha sido un impulsor notorio del ampliado "nuevo canal de Suez" boicoteado por los multimedia occidentales.

 

El "nuevo canal de Suez", que costó 15 mil millones de dólares, fue financiado en forma asombrosa por los patriotas egipcios quienes se volcaron a comprar sus bonos (http://goo.gl/d8Rmol).

 

No veo la razón por la cual tengan que competir el "nuevo canal de Suez" y el proyecto NSTC ruso-iraní, ya que cada uno tiene rutas y objetivos diferentes.

 

Cabe señalar la conectividad de India (hoy tercera potencia geoeconómica global que ya desplazó a Japón) con Irán (con una economía similar a la de Turquía, miembro del G-20) en la construcción conjunta del superestratégico puerto de Chabahar en el país persa (http://goo.gl/4PqoAO).

 

La era multipolar es no lineal e hipercompleja: no apta para reduccionistas mentes maniqueas.

 

Me he tardado más en la dimensión iraní que en su análoga turca, debido a que es menos conocida por el boicot multimediático de "Occidente".

 

No se puede soslayar que la parte norte de Irán es similar étnicamente a Azerbaiyán cuando hasta el supremo líder ayatolá Jamenei pertenece a la etnia azerí, como se llama a los originarios del Azerbaiyán independiente y del "Azerbaiyán iraní".

 

La visita del sultán Erdogan al zar Putin ha provocado repercusiones en dos puntos del mar Negro, específicamente con la desestabilización de la península de Crimea por el gobierno de Kiev (https://goo.gl/Wm5vQb) y el sensible recalentamiento del Donbass: región oriental rusófila de Ucrania.

 

La desestabilización de Crimea –que cobró la vida de dos funcionarios rusos (https://goo.gl/bv2q6q)– ha enfurecido a Putin y ha llevado a que Rusia anuncie ejercicios navales simultáneos en el mar Mediterráneo y el mar Caspio para simular una “batalla total (https://goo.gl/WwxadL)”.

 

¿Se tambalea el pentapartita “acuerdo de Minsk (http://goo.gl/CCb4L6)”?

 

En forma tanto reactiva como preventiva –a cualquier aventura bélica de EU, la OTAN y Ucrania en el mar Negro–, Rusia ha colocado avanzados sistemas antiaéreos S-400 en Crimea (https://goo.gl/XSahPI).

 

Ya habrá tiempo de sopesar los alcances de los acuerdos entre Erdogan y Putin que dejan atrás el derribo del avión ruso en la transfrontera sirio-turca.

 

Erdogan y Putin han generado notables avances en varios rubros –turismo, comercio, tránsito de gasoductos, etcétera– que no necesariamente atraen a Turquía, que todavía es miembro de la OTAN, a la órbita rusa.

 

¿Podrá escapar Turquía de su jaula en la OTAN que domina EU?

 

¿Qué advendrá de la base estadunidense de Incirlik y sus 90 bombas nucleares (http://goo.gl/cu5LDW)?

 

Estas dos interrogantes, después de la reciente visita a Turquía del jefe de las fuerzas militares conjuntas de Estados Unidos, general Joseph F. Dunford Jr. (http://goo.gl/CY0iuY), no tendrán respuesta inmediata, ya que el presidente Erdogan no ha quemado las naves militares ni financieras con "Occidente" cuando la lira turca se ha revaluado en forma antigravitatoria (http://goo.gl/xQOsOl), mientras se considera nombrar como vicegobernador del Banco Central de Turquía a Emrah Sener, anterior banquero de Citigroup y HSBC "formado" en la London School of Economics (http://goo.gl/D9tpBM). ¡Demasiadas concesiones financieras!

 

Insisto: una de las mayores vulnerabilidades a corto plazo de Erdogan son las finanzas y la economía muy dependientes de "Occidente".

 

Turquía ha pedido un precio muy alto para EU: la extradición de Gulen, presunto agente de la CIA (http://goo.gl/Ahv2KU).

 

La prensa rusa considera que la "nueva amistad" de Rusia y Turquía “cambian el orden político en Medio Oriente (http://goo.gl/JLACm0)” y “envía un fuerte mensaje a EU y la OTAN (http://goo.gl/ffld1k)”, mientras Stratfor, la "CIA empresarial", juzga que “adelante habrá más puntos donde colisionen los intereses nacionales de Rusia y Turquía (https://goo.gl/SXkRPx)”.

 

En favor del nuevo "triángulo geopolítico" abona la fructífera visita del canciller iraní, Yavad Zarif, a Ankara, donde saludó el “deshielo de las relaciones entre Turquía y Rusia (http://goo.gl/sxXFsE)”.

 

Falta ver los alcances de la cooperación de Turquía e Irán en el contencioso sirio (http://goo.gl/qPkY6j).

 

Un enorme escollo a la concretización del "triángulo geopolítico" Rusia/Turquía/Irán será el devenir del régimen sirio, lo cual se reflejará en la "batalla del destino" que se escenifica en Alepo y donde colisionan, todavía, los intereses de Turquía con Irán y Rusia, tomando en cuenta que tampoco los intereses de Teherán y Moscú son calcados y son perturbados por el "factor kurdo".

 

Curioso: el acercamiento entre la sunita Turquía y la chiíta Irán se ha dado como consecuencia tanto del alejamiento de ambos con Obama como a su acercamiento con Putin.

 

www.alfredojalife.com

Twitter: @AlfredoJalifeR_

Facebook: AlfredoJalife

Vk: id254048037

 

 

Publicado enInternacional