Sábado, 31 Octubre 2009 09:14

Noticias relevantes

En días recientes ocurrieron en nuestro país importantes acontecimientos.
El 28 de octubre, a las 7 y 30 de la mañana, se conmemoró el 50 Aniversario de la desaparición física de Camilo Cienfuegos. El triste suceso ocurrió un atardecer tempestuoso cuando viajaba en avioneta de Camagüey a la capital, por el norte de Cuba.

En Yaguajay había librado su último combate victorioso contra la tiranía a fines de diciembre de 1958. Allí se inauguró un mausoleo, donde yacen los restos de los caídos durante la guerra en el Frente Norte de Las Villas o después del 1º de Enero de 1959 y yacerán los de aquellos de su Columna Invasora o los que se unieron a ella en el centro del país y que aún viven.

Alguien lo llamó el Héroe de Yaguajay y perduró ese título. Era todavía más: el Héroe de la Columna Invasora Antonio Maceo. El audaz comandante, en el avance de su columna ligera, iba destinado a Pinar del Río, y hasta sus montañas habría llegado si no se le indicara desde la Sierra Maestra detenerse, y luchar junto al Che y bajo sus órdenes, en el centro del país. No era necesario arriesgarlo en esa misión, que constituía una interpretación incorrecta de las circunstancias históricas. El 2 de enero inició con el Che la marcha histórica hacia la capital. ¡Cuánto se podría investigar y reflexionar sobre eso!

Por decisión del Partido y el Gobierno, desde este 50 Aniversario, su silueta de acero ilumina, junto a la del Guerrillero Heroico, el fondo de la Plaza de la Revolución, montando guardia ante la estatua de Nuestro Héroe Nacional José Martí.

También el 28 de octubre, a las 9 de la mañana, quiso el azar que se iniciara el debate sobre la resolución presentada por Cuba contra el bloqueo económico, financiero y comercial de Estados Unidos a nuestra Patria. Se escucharon palabras emotivas de los representantes de numerosos países del Tercer Mundo, que dejaron constancia de su aprecio por el país indoblegable y solidario que durante medio siglo se ha enfrentado al imperio despiadado y genocida que se erigió en la vecindad de nuestra isla. Gran número de países vieron en la resistencia de Cuba una lucha por su propio derecho a la soberanía.

La obra discreta y solidaria de nuestro pueblo desde los primeros años de la Revolución, y su heroica resistencia frente al cruel bloqueo de Estados Unidos, no era olvidada por la abrumadora mayoría de los 192 Estados soberanos del mundo.

Los argumentos irrebatibles de nuestro canciller, Bruno Rodríguez, resonaban como martillazos en aquella sala ubicada en el corazón de Nueva York y muy próxima a Wall Street.
Por primera vez, en muchos años de debates, todos los Estados que integran las Naciones Unidas participaron en la discusión del espinoso y comprometedor tema.

Hasta los aliados europeos de la OTAN y los miembros de la comunidad europea, desarrollados, consumistas y ricos, se sintieron en la necesidad de expresar su inconformidad con el bloqueo económico a Cuba. La réplica de nuestro Canciller al discurso justificativo y plañidero de la representación de Estados Unidos fue contundente.

Cuando el Presidente de la Asamblea procedió a la votación, de los 192 Estados, solo tres delegaciones votaron contra el proyecto de Cuba: Estados Unidos; su aliada en el holocausto palestino, Israel, y la isla de Palau. Un abogado norteamericano con ciudadanía israelí que representa a Palau, un territorio en el Océano Pacífico de 450 kilómetros cuadrados que estuvo bajo la administración yanki por casi 50 años, votó por Estados Unidos en la ONU. Dos Estados se abstuvieron y 187 condenaron el bloqueo.

Estos hechos, sin embargo, por puro azar, no fueron los dos únicos importantes para los cubanos ese día. En horas de la tarde finalizaba la visita a nuestra Patria de la doctora Margaret Chan, Directora General de la Organización Mundial de la Salud (OMS), acompañada de Mirta Roses, Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Ambas representan los dos más importantes organismos internacionales que asumen la responsabilidad por esa vital tarea. El pasado martes 27 tuve el honor de compartir con ellas.
Dado el hecho de que el tema de la epidemia de gripe A H1N1 es de gran interés para todos los pueblos, especialmente los del Tercer Mundo –que son los que más han sufrido las consecuencias de la explotación y el saqueo–, les solicité un encuentro dentro de su apretado programa.

A pesar de la preocupación y los esfuerzos de nuestro Ministerio de Salud Pública, y sus programas de información a nuestros ciudadanos, pensé en la conveniencia de profundizar en el tema de la epidemia.

La salud pública fue una de las causas que hicieron necesaria una revolución en Cuba. No pretendo exponer los avances obtenidos, que nos ubican como el país con más médicos per cápita en el mundo –un ejemplo de lo que puede hacerse por otros pueblos–, a pesar de ser una nación bloqueada y agredida por el poderoso imperio durante medio siglo. Nuestra Patria no solo fue víctima del robo despiadado de cerebros, sino también objetivo de las agresiones biológicas del gobierno de Estados Unidos, que no se limitó al empleó de virus y bacterias contra plantas y animales, sino que los utilizó contra la propia población. El dengue afectó a más de 300 mil personas, y el serotipo número 2 lo introdujeron en Cuba y el hemisferio cuando aún no estaba presente como epidemia en ningún otro país.

Omitiendo otros muchos datos, en aras de la brevedad, baste recordar a los efectos de esta reflexión que el dengue se transmite a través del mosquito, pero la gripe A H1N1 se expande mucho más fácil y directamente a través de las vías respiratorias.

Nuestra población debe conocer que, al finalizar la Primera Guerra Mundial, una epidemia de gripe mató a decenas de millones de personas en una etapa en que la población del planeta apenas rebasaba los 1 500 millones de habitantes. Los recursos científicos y técnicos de la humanidad eran mucho menores que los de hoy.

Esta realidad no nos debe inducir a un exceso de confianza. Cuando surgen epidemias de esa índole se requiere de recursos que las prevén o combaten, como ocurrió con la fiebre amarilla, la poliomielitis, el tétanos y otras, como las vacunas que desde hace años protegen a los niños y a la población en general de numerosas enfermedades sumamente dañinas.
Hoy existen además otros tipos de vacunas, en especial las que protegen a la población contra los virus gripales y se aplican a los casos de mayor riesgo por causas pasajeras o permanentes.

Nuestros ciudadanos deben tener presente que las vacunas contra determinados virus son más difíciles debido a las mutaciones genéticas de los mismos, como los asociados a la gripe A H1N1 y otros.

Los países más desarrollados y ricos cuentan con laboratorios bastante sofisticados y costosos. La propia Cuba, a pesar del subdesarrollo y el bloqueo yanki, fue capaz de crear algunos laboratorios para la producción de vacunas y medicamentos.

En la esfera internacional se ha producido un temor lógico con la mencionada gripe, por su capacidad de diseminación y sus efectos en determinadas personas más vulnerables. Aparte de los aspectos relacionados con la cooperación internacional de nuestros médicos –que le han aportado a Cuba gran autoridad moral y prestigio–, deseaba analizar con la Directora General de la OMS el tema de la epidemia A H1N1. Ella me reiteró que la dificultad con las vacunas se debe a que los laboratorios capaces de producirlas en Europa, Estados Unidos y Canadá están obteniendo mucho menos volumen de vacunas que las necesarias; la demanda en los países desarrollados era grande y las primeras vacunas disponibles para los demás países no estarían listas hasta fines de año, y sus precios tienden a crecer considerablemente. Entre los países a priorizar ella ha incluido a Cuba por su cooperación internacional y su capacidad de aplicar inmediatamente las vacunas a personas priorizadas a través de su red hospitalaria.

La doctora Chan conoce que, dondequiera que se encuentren, los médicos cubanos cooperarán en la rápida aplicación de las vacunas.

Son noticias obviamente positivas para nuestro pueblo. Sin embargo, debemos tener presente determinadas circunstancias.

Las primeras vacunas tardarán en llegar varias semanas o tal vez dos o tres meses.
Para la OMS su inquietud mayor es que la capacidad mutante del virus de la epidemia sobrepase rápidamente el efecto de las vacunas y sea necesario iniciar de nuevo la búsqueda de otra vacuna eficaz. Ello, a mi juicio, determina la importancia de una red adecuada de servicios médicos como la que existe en nuestro país, y la orientación sistemática de una población que cuenta con altos niveles de educación para que coopere con las medidas pertinentes.

La falta de servicios médicos adecuados en muchos países, incluido Estados Unidos, donde casi 50 millones de personas no reciben atención médica, eleva considerablemente el número de posibles víctimas. En ese país se ha declarado la Emergencia Sanitaria. Hace dos días escuchaba la noticia de que la Gripe A H1N1 entre noviembre y marzo podría ocasionar 90 mil muertes en Estados Unidos, ya que los meses de frío favorecen el desarrollo de la epidemia. Ojalá tales cálculos resulten equivocados y el daño sea menor. Con una población que supera por lo menos 27 veces la población de Cuba, sería equivalente a más de 3 mil fallecidos en nuestro país, y a muchos millones de personas en el mundo, a pesar de los avances de la ciencia.

Los síntomas iniciales del A H1N1 surgieron en México desde el primer trimestre del presente año y casi, simultáneamente, en Estados Unidos y Canadá. De éstos se trasladó a España, uno de los primeros países de Europa adonde se extendió la epidemia.

Cuando el Presidente actual de Estados Unidos levantó las restricciones a los cubanoamericanos para los viajes a Cuba, en gran número de Estados de esa nación ya se había extendido la epidemia. De esta forma resultó que los cuatro países que más generan turismo o viajes a nuestro país por otras causas, eran aquellos en los que, en mayor grado, se había extendido la epidemia en el mundo.

Los primeros casos portadores del virus fueron viajeros procedentes del exterior. Las personas contagiadas en nuestro país eran relativamente pocas, durante meses no se produjo un solo fallecimiento. Pero a medida que el virus se extendió a todas las provincias, principalmente aquellas con un mayor número de familiares residentes en Estados Unidos, se hizo necesario adquirir nuevos equipos de análisis para el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kourí”, y multiplicar el esfuerzo a la vez que se luchaba contra el dengue.

Se produjo así el extraño caso de que Estados Unidos, por un lado, autorizó los viajes del mayor número de personas portadores del virus y, por otro, prohíbe la adquisición de equipos y medicamentos para combatir la epidemia. No pienso, desde luego, que esa haya sido la intención del gobierno de Estados Unidos, pero es la realidad que resulta del absurdo y
vergonzoso bloqueo impuesto a nuestro pueblo.

Con los equipos de otras procedencias estamos en condiciones de conocer, con absoluta precisión, el total de afectados por la epidemia y el número de personas cuyo fallecimiento se relacione con la presencia del virus que la origina.

Afortunadamente, además de los servicios y el personal médico bien capacitado de nuestro país, en el mercado internacional existe un medicamento antiviral eficaz, especialmente si se aplica a las personas con inconfundibles síntomas de posibles portadores del virus y a quienes directamente los atienden.

Disponemos de ese antiviral y, adicionalmente, de la materia prima necesaria para continuar produciendo una cifra similar a la disponible, y se realizará cuanto esfuerzo sea necesario para contar con las dosis indispensables.

Aunque en muchos países, por falta de redes de servicios y personal médico, se deje de ofrecer a los organismos internacionales la información pertinente sobre la epidemia, conocemos el firme propósito de nuestro gobierno de comunicar con toda precisión, a esos organismos, el número de casos y los fallecimientos asociados a la epidemia, como hemos hecho siempre con los datos de la salud pública de Cuba.

Nuestro país, por su parte, cuenta afortunadamente con una amplia red de servicios de salud; la posibilidad de atención inmediata de las personas afectadas es real, y dispone del número suficiente y la calidad de sus médicos, muchos de los cuales han cumplido honrosas e inolvidables misiones internacionalistas.

Fidel Castro Ruz
Octubre 30 de 2009
2 y 52 p.m.
Publicado enInternacional
Sábado, 17 Octubre 2009 10:45

La era del compromiso

Cualquier parecido con hechos reales, personas vivas o muertas no es accidental, es deliberado". Esa frase figuraba al inicio de Z, el filme que abordó el asesinato del líder pacifista Grigoris Lambrakis durante la dictadura de los coroneles griegos. Han pasado 40 años y Constantin Costa-Gavras, el director de Z, que el cineasta François Truffaut ya calificó de "filme hermoso y, al mismo tiempo, útil", sigue persiguiendo sin descanso la realidad. ¿O es al revés? ¿Es la realidad la que persigue a este eterno cronista, a este hombre comprometido, de mirada valiente y clara ante las injusticias, una especie de conciencia social colectiva? "Nosotros contamos historias y las historias muestran el mundo. Muy rápidamente me di cuenta de que el explosivo más poderoso era la injusticia y la impotencia o la incapacidad para reaccionar frente a esa injusticia. Eso es lo que lleva al terrorismo, a todas las formas de terrorismo". Es temprano por la mañana y Costa-Gavras, nacido en Atenas hace 76 años y afincado en Francia desde muy joven, está en su casa de París, en pleno barrio latino, frente a la Sorbona. Las dudas en el patio que uno encuentra desde la calle sobre hacia dónde dirigir los pasos se desvanecen rápidamente cuando, antes de hacer sonar ningún timbre, se abre a lo lejos la puerta de la vivienda y aparece un sonriente y amable Costa-Gavras. Claramente, ha estado atento a los ruidos de la entrada, a pesar de que la cita se ha adelantado unos minutos.

"¿La denuncia de mi cine? A mí, la palabra denuncia me interesa, pero yo prefiero utilizar la de mostrar. A mí, más que denunciar, me gusta mostrar para que la gente mire. Luego, si uno denuncia o no es otra cosa. Es el público quien tiene que decidir, yo sólo le muestro la realidad a través de imágenes", asegura Gavras, mientras al fondo, desde unos grandes ventanales que dan a un jardín trasero, se oyen risas que proceden de alguna escuela infantil cercana. Muchos libros, bellas pinturas, dos o tres ramos de flores sencillos y un mobiliario cálido y confortable hacen de este lugar el sitio ideal para conversar con el hombre que denunció los métodos estalinistas en La confesión; relató la acción de la guerrilla tupamara de Uruguay en Estado de sitio; mostró la colaboración estadounidense en el golpe de Pinochet en Missing; habló del conflicto entre israelíes y palestinos en Hanna K, indagó en la culpa y el nazismo en La caja de música o hurgó en el silencio cómplice del Vaticano ante el Holocausto en Amen. Ahora ha puesto su mirada en los sin papeles, no sólo en la tragedia de las miles de personas que llegan a diario a las costas europeas en busca de una vida mejor, sino también en todos aquellos emigrantes instalados ya en nuestras ciudades, con trabajo pero sin derechos, y que viven con un miedo constante de que les manden de vuelta a sus países. Edén al Oeste, que mañana se proyectará en la Mostra de Valencia, donde participa en la sección oficial a concurso y que se estrena en España el próximo viernes día 23, está protagonizada por Riccardo Scamarcio, con guión del propio Gavras y de Jean-Claude Grumberg.

Es el viaje de la Odisea. A semejanza de Ulises, Elías, el personaje protagonista, cruza el Mediterráneo, luchando contra tormentas y tribulaciones y enfrentándose a mitos y monstruos de ahora. Ulises buscaba el camino de vuelta a casa. Elías va en busca de un sueño y una magia: la ciudad de París. Con apenas diálogos, Edén al Oeste narra la aventura de este hombre sin nacionalidad que recorre países y atraviesa mares, que tiene encuentros fortuitos con una turista británica, un matrimonio griego, unos camioneros alemanes o una gran dama francesa, en lo que se convierte en todo un retrato de la sociedad europea a través de ese personaje. "Quiero mostrar que antes que nada los emigrantes son hombres y mujeres. No queremos saber su nacionalidad porque son eso, hombres. Si hubiera puesto una nacionalidad a Elías, ya uno especularía y la vincularía con determinada problemática social o política concreta. Lo importante en Edén al Oeste es sólo el hombre, independientemente de dónde nace o de dónde viene", explica su realizador.

París es el sueño de Elías. También lo fue del joven Costa-Gavras. Aunque Edén al Oeste no es autobiográfica, sí que hay mucho de la experiencia personal de este realizador. "Es una aventura que conozco bien", asegura. Nació en Atenas en 1933 y su padre participó de manera activa en la resistencia contra la invasión de los alemanes en 1941. "Recuerdo a los muertos que recogíamos asesinados por los nazis, el frío y el hambre. Mi padre nos envió a un pequeño pueblo y aquello fue la libertad. No había alemanes y conocí la vida del campesino, su pragmatismo, cómo guardaban el aceite necesario para el año, también el trigo o la leña. Cómo vigilaban a las cabras y se fijaban en las veces que el macho iba a ver a la hembra para calcular luego la leche y la carne que tendrían para sobrevivir. Recuerdo también las largas misas ortodoxas de tres horas en las que había que estar de pie, con los chicos y chicas separados, y los barbudos griegos, los resistentes, a los que admirábamos muchísimo". Ante la imposibilidad del joven Gavras de proseguir sus estudios en Grecia por sus antecedentes familiares -se necesitaba un certificado de buena conducta-, abandonó su país en 1952 y se trasladó a la capital francesa.

"París era el lugar mágico donde uno podía encontrar todo, esas estatuas griegas del Louvre que yo veía en los libros, aquí estaban las cosas que a mí me interesaban, la literatura, los estudios. En aquella época, el Estado griego regalaba billetes a los jóvenes para ir a Alemania, Australia o América para enriquecerse. Yo lo que quería era estudiar. A pesar de todo fue doloroso al principio. Viví en París como extranjero, sin conocer a nadie, ni sus costumbres ni su lengua. Se produce una ruptura total con la familia, con los amigos, no teníamos muchos recursos económicos...". Gavras se detiene un segundo en su reflexión, como temiendo que el interlocutor pueda llegar a pensar o a comparar lo que está narrando con la situación que viven los sin papeles ahora en Europa. Y se explica: "En aquella época era más fácil venirse a París. Encontrabas trabajo con facilidad. Yo vine a la universidad, a la Sorbona, y en el centro de estudios había una lista enorme con puestos de trabajo, desde lavar coches, cuidar niños... Había trabajo suficiente para poder estudiar y sobrevivir al mismo tiempo".

PREGUNTA. ¿Qué le ha llevado en este momento de su carrera a fijarse en la tragedia de los sin papeles?

RESPUESTA. Lo primero de todo, yo no hablo de carrera porque un director en realidad no hace carrera. La carrera es para los políticos, los militares, los diplomáticos. Nosotros sólo hacemos películas y nunca sabemos cuándo va a llegar la siguiente. De una película a otra un realizador puede desaparecer si las cosas no van bien. Hacemos películas, no carreras.

P. ¿Cada vez es más difícil entonces hacer cine?

R. Sí, sin ninguna duda.

P. ¿Incluso para un cineasta como usted?

R. Es complicado cuando queremos tratar ciertos temas. Para las comedias, las películas de acción o los thrillers no hay problemas, uno siempre encuentra dinero. Las televisiones que están detrás de muchos de nuestros títulos aquí en Francia, y en España probablemente también, aplican la filosofía del señor Le Lay [ex responsable de la primera cadena de la televisión francesa], que decía que ellos hacen cine para preparar a sus espectadores para comprar coca-colas y no los pueden enfrentar a temas demasiado complicados. Como cada día hay más y más cadenas de televisión, la calidad está bajando.

P. Volviendo a la pregunta de antes, ¿qué le ha llevado a poner su mirada hoy en los emigrantes?

R. En París hay unas 400.000 personas sin papeles que están trabajando, que tienen familias, que llevan una vida normal. Para hacer Edén al Oeste yo me entrevisté con algunos de ellos. Una señora latinoamericana me contó que para llegar a su trabajo tenía que caminar una hora diaria de ida y otra de vuelta, que no se subía ni al metro ni al autobús porque allí hay controles policiales permanentes. "¿Y cuando llueve?", le pregunté. "Cojo un paraguas", me contestó. Y me lo dijo con una sonrisa de oreja a oreja. A los emigrantes se les presenta muchas veces como una molestia, y discursos en Francia como los de Le Pen van generando un miedo contra ellos. El hecho de recibir a alguien de fuera siempre es positivo, nunca es negativo. Con Edén al Oeste he querido mostrar que los emigrantes, los sin papeles, son gente como cualquiera de nosotros, son personas luminosas, que tienen luz propia.

P. ¿Cree entonces que ahora hay más miedo en Europa hacia la emigración?

R. Más que nunca, porque nos los presentan como si fueran una masa de gente que llega, como si fuera una invasión, nunca nos los presentan como individuos, nunca como una sola persona con sus problemas. Lo que está claro es que uno se identifica más fácilmente con una persona que con miles. Ese miedo también responde a una realidad, porque Europa tiene problemas económicos y no puede recibir a todo el mundo. Michel Rocard dijo una vez que Europa no podría recibir todas las miserias del mundo, pero que Francia debería recibir una parte de ellas. Ésa es la verdad. Ahora se suele recordar la primera parte de la frase, pero nunca la segunda, cuando la realidad está ahí, en la que cada país tiene que asumir una parte, según sus posibilidades económicas o sociales.

Habla pausado y sonríe en muchas ocasiones. Sentado en el sofá, se incorpora y se adelanta cuando quiere que sus reflexiones lleguen claro. No tiene Costa-Gavras una buena opinión sobre la política europea. Dice que la conciencia la lavan enviando dinero a dictadores africanos, un dinero que, en muchas ocasiones, va a parar a cuentas en Suiza o paraísos fiscales. "El drama europeo es que no hay una filosofía política, no hay una política única, al contrario que en la línea económica que funciona bastante bien. Tampoco la política cultural se ha desarrollado".

Todavía quedan muchos temas en la recámara de este retratista de las miserias y las injusticias, pero hay uno que le tienta especialmente. "El capitalismo, esa pasión por el dinero. Dinero, dinero, tener más coches y más grandes, una casa en el campo, piscina, eso es lo que mueve hoy al mundo. En el pasado hice una película, Consejo de familia, que creo que no me salió bien del todo porque lo que yo quería era mostrar que ahora la sociedad piensa más en la cantidad que en la calidad de la vida. ¿Y dónde está esa calidad? En las relaciones, en el amor, en el humor, en cómo recibimos al extraño. Es aquí donde Europa puede representar un papel importante y es lo que yo les reprocho a los dirigentes y políticos europeos. Europa ha vivido todo lo peor, las masacres, las guerras más terribles, junto a lo más maravilloso, el arte, la filosofía, la literatura. ¿Y qué hacemos ahora que estamos juntos en la Unión Europea? Hablar de economía, ver dónde se gana más dinero. Cuando cayó el muro de Berlín pensamos que por fin el mundo iba a ser diferente, pero no, es peor. ¿Qué le estamos diciendo a la juventud sobre la necesidad de crear un mundo mejor? Que todo, el medio ambiente, el paro, la economía, que todo es peor, que no hay esperanza. No proponemos una vida mejor, sólo que cada vez vamos hacia un mundo más oscuro".

Se interesa por la política española, por Zapatero, también está al tanto de la pensión millonaria y vitalicia de la que va a disfrutar el ex directivo del BBVA José Ignacio Gorigolzarri. "Es inaceptable cuando hay gente que tiene que vivir con 400 euros. Tengo la sensación de que estamos echando marcha atrás, de que volvemos a los años previos a la Revolución Francesa, en los que una minoría, la nobleza, lo tenía todo. Hoy parece que estamos reviviendo aquello, hay una mayoría de gente que es la que hace todo el trabajo, que es la que permite que la sociedad siga funcionando, frente a los capitalistas que son la nueva nobleza. Necesitamos otra revolución, sin sangre, para cambiar esta situación".

Se entusiasma con Obama -"su elección es algo formidable, no sólo para Estados Unidos, sino para el resto del mundo"-, aunque no oculta sus temores. "Es el político más moderno, el que se ha preocupado por todos los temas, ha tocado las cosas que verdaderamente interesan a la gente, con un enfoque positivo y sin demagogias. Pero igual que Obama ha conseguido ganarse a los estadounidenses, no lo ha hecho en Washington, que es donde está el verdadero poder. Me temo que acabe siendo aplastado por Washington". Y también aborda el espinoso y delicado tema Polanski: "Lo que sucedió en su día es algo inaceptable que hay que condenar, pero ya han pasado 30 años y los delitos prescriben. Hoy esa mujer, la víctima, ha retirado la denuncia y ha habido acuerdo. Polanski tiene casa en Suiza y va muy a menudo. ¿Por qué ahora las autoridades suizas detienen a Polanski? ¿No será que quieren mejorar su imagen internacional, después de que se haya demostrado que guardan dinero robado, riquezas de todos los dictadores del mundo?".

No le importa que le recuerden como el director de Z -"una vez comiendo con Orson Welles me habló de ello y yo le dije que sí, pero que a él le pasaba igual con Ciudadano Kane, terminamos riendo"- y habla con devoción del cine europeo. Tiene en un rincón las películas que le han enviado de la Academia de Cine Europeo para la votación de los premios del próximo mes de diciembre y asegura haberse topado con auténticos tesoros. "El cine en Estados Unidos está perdiendo terreno en cuanto a la calidad y contenido, se ha convertido un poco como el fútbol, un mero espectáculo. En cambio, en Europa hay un deseo y una voluntad de hacer cosas grandes".

Aún se oyen los gritos lejanos de los niños en la escuela. Costa-Gavras sale de nuevo hasta la puerta para la despedida. En el patio de la casa descansa un triciclo. La vida está ahí.

Por ROCÍO GARCÍA 17/10/2009


Publicado enInternacional
Sábado, 17 Octubre 2009 10:39

La vigencia del pensamiento de Juan Bosch

Quisiera comenzar mi apreciación del pensamiento de Juan Bosch con dos citas de poetas bien conocidos en Nuestra América, como la llama José Martí. Estas líneas de poesía tienen que ver con el ideario y la praxis de Juan Bosch.

La primera cita es del poeta salvadoreño Roque Dalton: “Los muertos están cada día más indóciles”. Así es hoy, y se manifiesta en las luchas e insurrecciones populares de los movimientos sociales. Juan Bosch está más indócil que nunca, y su pensamiento es aún más relevante que antes.

La segunda cita es del poema “Homenaje a Clase Media” por el recién fallecido poeta uruguayo Mario Benedetti, ¡presente!

Clase media
medio rica
medio culta
entre lo que cree ser y lo que es
media una distancia medio grande

Desde el medio
mira medio mal
a los negritos
a los ricos
a los sabios
a los locos
a los pobres

Si escucha a un Hitler
medio le gusta
y si habla un Che
medio también …

Así, medio rabiosa
se lamenta
(a medias)
de ser el medio del que comen otros
a quienes no alcanza
a entender
ni medio

En varios escritos de Bosch como “Crisis de la democracia de América en la República Dominicana”, “Composición social dominicana”, “Clases sociales en República Dominicana” y “La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana”, se ve la vigencia de su análisis de las clases medias que profundizan y dan sustancia a la perspicacia graciosa de Benedetti. Ni Bosch ni Benedetti tuvieron ilusiones en cuanto al carácter confiable de aquellas clases intermedias tan confundidas y oportunistas, ubicadas entre las dos grandes fuerzas de la historia moderna, el proletariado y la burguesía... y siguiendo los más poderosos en cada momento.

Poco después de la ocupación militar estadounidense y la heroica resistencia del pueblo dominicano en 1965, Bosch introdujo varios conceptos originales en el análisis de los problemas de la economía, política y desarrollo de Nuestra América que nos quedan hoy día como valiosísimas herramientas. Algunos fueron y siguen siendo controversiales. Dos de éstos fueron “la dictadura con respaldo popular” y “el Pentagonismo, sustituto del imperialismo.”

A mucha gente, la palabra “dictadura” le puede resultar chocante, pero cuando se le explica en el contexto de lucha de clases comienza tener cierto sentido. “Dictadura con respaldo popular” se hace eco de la frase de Marx y Engels “dictadura del proletariado”. De la misma manera surge como una respuesta necesaria al conflicto de las dos grandes clases sociales del sistema capitalista, en el cual la dictadura de la burguesía o “la oligarquía” apoyada por sus aliados extranjeros debe ser tumbada por las clases populares y en un período de tiempo reemplazada por una “dictadura” popular para defender la victoria del pueblo contra los ya "ex dictadores”.

Bosch creyó en la democracia, pero una democracia verdadera con justicia económica y social. Su propia experiencia política le enseñó que los trujillistas y neotrujillistas, la oligarquía dominicana, y su aliado principal del norte, es decir, el imperialismo yanqui, prohibían una transición democrática hacia una verdadera democracia. Para “democratizar la democracia,” una creciente demanda de los movimientos sociales hoy por hoy, hay que establecer suficiente poder popular para vencer al enemigo y transformar la sociedad. Ese fue el contexto que confrontaba Bosch cuando elaboró su idea de una “dictadura con respaldo popular”.

A la vez, Bosch entendió y escribió bien (por ejemplo en su obra “El Estado, sus orígenes y desarrollo”) del papel del Estado en todos aspectos de la lucha de clases. El Estado siempre representa los intereses de la clase dominante. Por eso, si las fuerzas populares conquistaran el poder del Estado habría que fortalecer ese poder en el interés de las grandes masas. Ese fortalecimiento es necesario para democratizar la limitada democracia anterior, a través de la introducción del poder popular, la llamada “democracia participativa”.

Por un lado, una fuerte defensa del pueblo y sus intereses por parte del Estado (“dictadura”), y por otro lado, una creciente participación popular y servicio del Estado al pueblo, o sea “respaldo popular”. Bosch, como Hugo Chávez, Evo Morales y otros pensadores contemporáneos, se dio cuenta de que todo esto no se podría lograr sin la introducción de profundos cambios económicos y culturales, o sea un nuevo sistema no capitalista, un socialismo democrático y humanista, entendido e implementado en formas apropiadas de cada sociedad o nación.

La experiencia política y la evolución ideológica de Juan Bosch le llevaron a estudiar aún más los pensamientos de grandes intelectuales de Nuestra América y, desde luego, el marxismo. La Revolución Cubana y las ideas de Fidel Castro le inspiraron. Terminó su gran obra “De Cristóbal Colón a Fidel Castro. El Caribe, frontera imperial” con el pronunciamiento de la ruptura de la frontera imperial estadounidense con la victoria del pueblo cubano en Playa Girón el 19 de abril de 1961 y el comienzo de una “etapa de luchas más duras, más desenfrenadas”. En la opinión de su nieto José Stefan Bosch, respondiendo a una pregunta en este salón ayer, Don Juan perdió cualquier restante esperanza por una democracia dentro del capitalismo y un camino pacífico y electoral a la democracia en 1973, después del golpe militar en Chile que mató o hizo desaparecer a miles de personas y produjo el asesinato del “compañero Presidente” Salvador Allende, cuyo centenario honramos el año pasado.

Su aprendizaje del imperialismo, que vivió en su propia sangre, le condujo a introducir el concepto “el Pentagonismo, sustituto del imperialismo.” Otra vez un concepto chocante. Y otra vez da en el blanco, porque fue y es precisamente la poderosa y bien financiada maquina de guerra del Pentágono de Estados Unidos la que ha estado bloqueando la democracia en Nuestra América durante más de medio siglo de invasiones y guerras sucias que no han terminado y ahora se extienden a todo el globo en un auténtico proceso de globalización del Plan Cóndor. La prueba de la vigencia de este nuevo y original énfasis boschiano del papel del Pentágono en el desarrollo del imperialismo contemporáneo es bastante evidente en las recientes guerras de “shock and awe”.

Debo aprovechar la oportunidad de publicar esta ponencia en un libro planeado por la Comisión Nacional Centenario Juan Bosch para hacer hincapié en el significado del golpe militar en Honduras que ocurrió durante la mañanita del día después de la ponencia, el 28 de junio de 2009. El golpe, una gravísima amenaza a toda Nuestra América, fue infelizmente una prueba más de lo apropiado del concepto boschiano “el Pentagonismo”. He escrito en otros lugares de aquel golpe y de la historia de Honduras, un país conocido desde el decenio de 1980 como “una república del Pentágono”. [1]

Claro que el imperialismo tiene muchas formas y combinaciones de formas de operación, como hemos visto en los últimos días cuando el gobierno estadounidense presionó a los presidentes de un centenar de naciones para que no asistieran a una conferencia de prensa de la ONU programada para el fin del mes en Nueva York. En la conferencia de prensa habría sido presentado y discutido un plan alternativo a lo del G-20 para manejar y resolver la crisis económica mundial. El documento de parte de 120 naciones fue preparado por muy distinguidos expertos bajo el mandato del presidente de la Asamblea General, Miguel d’Escoto. Se dice que Hugo Chávez fue el único presidente que aceptó la invitación a Nueva York.

Lo que sostiene estas formas y combinaciones de formas del imperialismo yanqui en nuestra época, desde tales presiones “diplomáticas” hasta incidentes del “golpismo” militar o electoral, es precisamente el poder militar, o sea el Pentagonismo, sin el cual ningún esfuerzo imperialista podría dar resultado. El imperialismo estadounidense sigue más bélico e intervencionista que nunca. La amenaza militar ha crecido mucho. Se manifiesta en el envío de la Cuarta Flotilla a las aguas latinoamericanas y el presupuesto reciente del Pentágono de 46 millones de dólares para el desarrollo de la base militar en Palanquero, Colombia, para “operaciones de contingencia” en América Central y Sudamérica. Así que se puede resumir el Pentagonismo actual como militarización y guerras sin fin, más destructivas que cuando Don Juan lanzó su conceptualización.

Cómo otros ponentes en esta celebración del centenario de Juan Bosch han explicado bien, Don Juan fue muy martiano y bolivariano. Fue patriota en el sentido martiano. Es decir, defendió la patria como defensor de la humanidad y toda Nuestra América, como lo hacen los Cinco héroes cubanos secuestrados hace 11 años y encarcelados y torturados en las cárceles estadounidenses. [2]

Bosch fue internacionalista. Como Simón Bolívar, José Martí y Ernesto “Che” Guevara, pasó tiempo en varios países de Nuestra América y consagró su vida a la batalla contra la dominación de Estados Unidos. Llevó sus excepcionales talentos literarios e intelectuales al mundo político en una lucha por la liberación de su país. Trató de educar a su pueblo.

Durante este encuentro hemos hablado mucho de la ética y su valor en la política, de cómo Don Juan lo personificó en su vida. Se destaca la manera en que Don Juan practicó ciertos principios martianos, por ejemplo:

    * Comportarse a favor del respeto de los principios éticos y la justicia social
    * Ser honesto consigo mismo y siempre decir la verdad a los pueblos y sus vecinos
    * No temer en buscar la utopía universal del hombre (se dice que Don Juan leyó 21 veces El Quijote de Cervantes)
    * Ser políticamente activista, aprendiendo a “convertir los reveses en fortuna”
    * Arraigar el corazón en la patria que es la humanidad
    * Defender la soberanía nacional, siempre consultando, antes de todo, el interés humano
    * Entender las amenazas desde el imperio del Norte y dedicar la vida a vencerlas
    * Reconocer que “trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra”

Bosch dijo “Si no llego a ver por mí mismo la liberación de este pueblo, la veré a través de mis ideas”. Para honrar ese sentimiento, debo concluir esta ponencia insistiendo en que, como he dicho frecuentemente en Cuba en cuanto a Che Guevara, para ganar las batallas de ideas y la liberación de nuestros pueblos hay que enseñar a nuestras juventudes las ideas de sus libertadores, de sus apóstoles, de sus maestros, pues. Es vergonzoso que haya poca enseñanza del pensamiento del Che en las escuelas y universidades cubanas o de Don Juan en los centros de estudio dominicanos. ¡Ojalá que uno de los resultados de este encuentro informativo será una campaña inmediata para llevar a cada rincón de la República Dominicana y a otros países los escritos y pensamientos de Juan Bosch, la historia de su vida y su ejemplo, y la de otros grandes pensadores de Nuestra América!

Notas:

[1] Véase James Cockcroft, “Honduras: el momento de la verdad en la administración de Obama”, Rebelión http://www.rebelion.org/noticia.php?id=88206 y TeleSUR www.telesurtv.net , entre otros lugares, 05 de julio de 2009, y en 4 idiomas en www.jamescockcroft.com . Se menciona Santo Domingo 1965 en ese breve artículo analítico. Para historias políticas de Honduras y la República Dominicana, véase James D. Cockcroft, América Latina y Estados Unidos historia y política país por país (México & Buenos Aires: siglo veintiuno editores, 2001; con una nueva introducción del autor, La Habana: Instituto del Libro, Ciencias Sociales, 2004), Capítulos 4 y 10.

[2] http://www.thecuban5.org/ , http://www.antiterroristas.cu/ .

Por James Cockroft, Ph.D., Universidad de Stanford, es Internet Profesor de la Universidad Estatal de Nueva York y Redactor Honorario de Latin American Perspectives. Tres veces un becario Fulbright es autor galardonado de 40 libros sobre América Latina; imperialismo; migración; [email protected]; y la cultura. También es poeta. Como inmigrante canadiense, el doctor Cockcroft es miembro del Consejo Mundial del Proyecto José Martí de Solidaridad Mundial patrocinado por la UNESCO; la Coordinadora Internacional de Redes en Defensa de la Humanidad; el Comité Internacional por la Libertad de los Cinco Héroes Cubanos; la Table de Concertation de Solidarité Québec-Cuba; y la Alianza Literaria Canadiense-Cubana. Fue el autor de la primera carta publicada por el New York Times en abril de 1965 y firmada por la mayoría de becarios Fulbright en México condenando la invasión yanqui de la República Dominicana. Escribió “Santo Domingo: funerales del modelo reformista”, un capítulo en su libro con André Gunder Frank y Dale L. Jonson, Economía política del subdesarrollo en América Latina (Buenos Aires: Ed. Signos, 1970, edición estadounidense Dependence and underdevelopment Latin America's political economy, (New York: Doubleday Anchor, 1972.) Su página multilingüe es www.jamescockcroft.com .
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Cochabamba, 8 de octubre. El presidente boliviano, Evo Morales Ayma, participó esta tarde en Vallegrande, 850 kilómetros al sudeste de La Paz, en los actos de sentido homenaje al cumplirse los 42 años de la muerte del legendario guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara.

Se estima que unas 3 mil personas, entre los que destacaban delegados al V Encuentro Social Alternativo 2009, marcharon este día hacia el poblado de La Higuera, donde el Che murió asesinado el 9 de octubre de 1967, un día después de ser capturado por el ejército boliviano.

En la peregrinación había asistentes al foro junto con pobladores de Vallegrande y comunidades aledañas, además de colaboradores cubanos de la salud, la educación y trabajadores sociales comunitarios.

Morales recibió las conclusiones del Encuentro Social Alternativo que se inició el martes y en el que participan líderes latinoamericanos que analizaron la problemática social, económica y política continental, para que a su vez los haga llegar a los jefes de Estado de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba), que se reunirán en esta ciudad el 16 y 17 de este mes.

Durante el foro, el mandatario destacó que ha llegado el momento de cerrar las venas abiertas de América Latina, al citar al escritor uruguayo Eduardo Galeano y una de sus obras más famosas sobre la situación histórica de la región.

A su vez, las fuerzas armadas del país homenajearon en el gran cuartel de Miraflores, en la sede de gobierno, a los 59 militares caídos en el combate a la guerrilla en 1967.

En el acto castrense, el general Enrique Alvan Cejas recordó que el propio comandante guerrillero dijo nunca pensé que el ejército de Bolivia nos diera tanto trabajo, cómo nos persiguieron esos soldados, no descansaron ni de día ni de noche hasta derrotarnos.? Esas palabras, agregó, valen más que mil harapos, ya que provienen de una figura legendaria que combatió en Sierra Maestra, en el Congo, en el Líbano y sufrió una terrible y amarga derrota en suelo boliviano al empuje de nuestros valerosos soldados, oficiales, suboficiales y sargentos.?

Apuntó que para las fuerzas armadas, esos señores de la guerra revolucionaria de la década de 1960 no interpretaron la rica historia del ejército boliviano que forjó la patria, que combatió en el norte, en el sur, este y oeste del territorio nacional, según reportó la estatal Agencia Boliviana de Información.

En tanto, el reconocido intelectual Boaventura de Sousa Santos aseveró que el pensamiento crítico occidental no necesita una teoría de vanguardia, necesitamos una teoría de retaguardia, o sea una teoría que valore lo que los movimientos sociales están haciendo en países como Bolivia, Ecuador o Venezuela, al participar en la V Conferencia Latinoamericana y Caribeña de Ciencias Sociales.

En su conferencia magistral la víspera, ante el presidente Morales, en este evento organizado por el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (Clacso), señaló que las bases para la refundación del Estado son desmercantilizar, democratizar y descolonizar.

Al hablar del contexto en el que vive el continente americano, planteó que en este momento coexisten en el continente las luchas más avanzadas y ofensivas con las luchas más retrasadas y defensivas, en las primeras el Estado es parte de la solución, en la segundas el Estado es parte del problema.

Entre las primeras mencionó el constitucionalismo transformador de Bolivia y Ecuador, la revolución bolivariana, el moderno nacionalismo en el control de los recursos naturales, la plurinacionalidad, que son, dijo, luchas ofensivas.

Pero, dijo, hay luchas retrasadas, de defensa, como la lucha contra la criminalización de la protesta; centenares de líderes indígenas y campesinos han ido a prisión en el Perú, en Chile, en Argentina acusados de ser terroristas cuando su crimen es bloquear carreteras para no permitir que las multinacionales entren en sus territorios.

Destacó además la criminalización contra el Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra en Brasil, los intentos en Brasil por transformarlo en una organización terrorista, el paramilitarismo, el golpismo hondureño y la lucha contra él, además del control de los medios que nos obliga a luchas defensivas ante este nuevo poder de oposición que es el más claro poder de oposición ante todas las transformaciones progresistas, no solamente en el continente sino en África y en India.

Otro contexto, apuntó De Sousa, en el continente hay en este momento una doble guerra de oposición, dos violentas negaciones de la democracia liberal en América Latina, dijo citando al pensador peruano Mariátegui: el comunismo, podemos decir también el socialismo por un lado y el fascismo por otro lado, lo que está pasando hoy es que de alguna manera estas negaciones están luchando dentro del marco democrático.

Aseveró que por un lado el socialismo intenta avanzar a través de formas de radicalización de la democracia, lo que podemos llamar una demo-diversidad, que por ejemplo en Bolivia está en la Constitución, no con una forma de democracia sino tres: representativa, participativa y comunitaria, y otras formas como la democracia del acceso a la tierra, la democracia del acceso a la renta de los recursos naturales, una democracia intercultural.

El socialismo, señaló, entra por esa vertiente pero el fascismo intenta también penetrar, es un fascismo nuevo, es un fascismo fragmentario que a veces es estatal y a veces público-privado, el paramilitarismo, y el control de los medios, y por eso hay una dualidad de poderes, uno que lucha por el socialismo pero también la negación fascista dentro de la lucha democrática.

Manifestó que en el continente hay un debate civilizatorio abierto y una imposibilidad de hablar en la lengua colonial de esta realidad, por lo que se hace necesario utilizar nuevos conceptos para cambiar, por ejemplo, la dualidad que existe entre hablar de recursos naturales por un lado y de la pachamama –madre tierra– por el otro, Estado-nación de un lado y pueblos y nacionalidades del otro, desarrollo global de un lado y suma qamaña –buen vivir– del otro, o sociedad civil-derechos colectivos…

Concluyó que esto no es un choque de civilizaciones, es una lucha por un encuentro finalmente más igual, una diferencia igual, en camino de una interculturalidad que esa sí va a cambiar las relaciones de producción.

Rosa Rojas
Corresponsal y agencias

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Miércoles, 30 Septiembre 2009 06:43

Aprendizaje, desafío y viaje de las palabras

Para expresar mi gratitud a esta alegría inmensa que me han regalado no encuentro mejor manera que contar tres historias. No son inventadas por mí, sino que son por mí vividas.

La primera es sobre mi aprendizaje. Yo no tuve la suerte de conocer a Sherezade. No aprendí el arte de narrar en los palacios de Bagdad. Mis universidades fueron los viejos cafés de Montevideo. Los cuentacuentos anónimos me enseñaron. En la poca enseñanza formal que tuve –porque no pasé de primero de Liceo– fui un pésimo estudiante de historia. Y en los cafés descubrí que el pasado era presente. Y que la memoria podía ser contada de tal manera que dejara de ser eterna para convertirse en ahora.

No recuerdo la cara ni el nombre de mi primer profesor. Pero él contó una historia de 1904 –por la edad se veía que él no había nacido en aquel entonces–, pero la contaba como si hubiera estado ahí. Fue mi primera lección: el arte es una mentira que dice la verdad. Y escuchando aprendí que se puede contar lo que pasó de tal manera que vuelva a ocurrir cuando uno lo cuenta. Que pueda uno escuchar ese remoto trueno de los cascos de los caballos. Y que pueda uno ver las huellas de arena aunque el suelo sea de baldosa o de madera.

Y aquel hombre para decir la verdad mintió que él había recorrido las praderas ensangrentadas después de la batalla y había visto los muertos. Y uno de los muertos dijo –era un ángel, un muchacho bellísimo con la hincha blanca, roja de sangre–: Por la patria y por ella más.

Un segundo relato sobre mi primer desafío en el arte de narrar. En un pueblo boliviano, un día de laguna –Laguna devoraba a sus hijos metidos en los socavones de las tripas del estaño–, los mineros perseguían las betas de estaño y en esa cacería perdían en pocos años los pulmones y la vida. Yo había pasado un tiempo ahí, me había hecho algunos amigos y había llegado la hora de departir. Estuvimos toda la noche leyendo, los mineros y yo, cantando y contando chistes, a cual más malo. Cuando ya estábamos cerca del amanecer, cuando poco faltaba para que el chillido de la sirena los llamara al trabajo, mis amigos callaron todos a la vez y alguno preguntó, pidió, mandó: Y ahora hermanito, dinos cómo es la mar. Yo me quedé mudo, pero insistían, cuéntanos, cuéntanos cómo es la mar. Ninguno de ellos iba a verla nunca. Todos iban a morir temprano. Y yo no tenía más remedio que traerles la mar. La mar estaba lejísimos y yo tenía que encontrar palabras que fueran capaces de mojarlos.

Y la tercera historia sobre los extraños viajes de las palabras. Hace pocos meses, ante los estudiantes mexicanos leí algunos relatos. Uno de ellos, de mi libro Bocas del tiempo, contaba que el poeta español Federico García Lorca había sido fusilado y prohibido durante la larga dictadura de Franco. Y que un grupo de teatreros del Uruguay había estrenado una obra suya en un teatro de Madrid, al cabo de tantos años de obligado silencio. Y al fin de la obra esos teatreros no habían recibido los aplausos esperados; el público español había aplaudido con los pies pateando el piso. Y ellos se habían quedado estupefactos. No entendían nada. Tan mal habían actuado –pensaban–. Cuando me lo contaron pensé que quizás el trueno sobre la tierra había sido para el autor fusilado por rojo, por marica, por raro… Una manera de decirle: Para que sepas Federico lo vivo que estás. Y cuando lo conté en la Universidad de México me ocurrió lo que nunca me había ocurrido en las otras ocasiones en que había contado esa historia. Los estudiantes aplaudieron con los pies. Miles de pies pateando el piso con alma y vida. Y así continuaron mi relato y continuaron lo que mi relato contaba como si eso estuviera ocurriendo en un teatro de Madrid unos cuantos años antes. Ese segundo trueno sobre la tierra estaba también dirigido al poeta fusilado y era también una manera de decirle: Para que sepas, Federico, lo vivo que estás.

Eduardo Galeano

 

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Madrid, 29 de septiembre. Eduardo Galeano, escritor que aprendió desde muy joven que uno de los desafíos del arte de narrar permitía convertir la memoria en “ahora, un hombre que confiesa que su curiosidad por todo cuanto acontece en el mundo es infinita, un narrador que se dedica a rastrear los extraños viajes de las palabras”, recibió un cálido homenaje en Madrid.

El Círculo de Bellas Artes le entregó la medalla de oro en reconocimiento a su mirada crítica, su lirismo, su agudeza, su memoria histórica y su compromiso.

Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) intentó contener la emoción, ponerse a salvo de esa “abrasante” calidez de sus lectores, que se fundieron en un prolongado aplauso, de pie y con la admiración desatada.

Con la voz entrecortada, rota en ocasiones por el llanto sincero, Galeano agradeció la ovación, la medalla y el cariño con tres relatos (reproducidos aquí) que hablan de su andadura por los caminos del arte de narrar.

Peligrosa impunidad

Galeano, con esa dicción nítida y sobrecogedora, explicó que su camino literario ha estado marcado por su capacidad de escuchar, por su infatigable labor de sentarse al lado de cualquier ser humano, rico, pobre, negro, amarillo o mulato, a compartir con él una conversación de café o un refrigerio en medio del campo. Por eso hombre anónimo es en realidad el mayor héroe que se ocurre cuando piensa en las dificultades de la “dictadura del miedo” en la que vivimos.

Recordó, por ejemplo, el difícil camino de la memoria de las torturas y la represión de la dictadura militar de su país, la misma que lo obligó al exilio y no le permitió volver a su barrio, a sus cafés, durante 15 años.

“El problema es que cuando la memoria desaparece, cuando es artificialmente borrada y se dice que esto no ocurrió, se está condenado al fracaso. De algún modo, la desmemoria traducida en impunidad estimula el crimen, estimula a los delincuentes. La impunidad es muy peligrosa por eso.”

Las palabras de Galeano emocionaban e indignaban a sus lectores, más de mil en el atiborrado teatro del Círculo de Bellas Artes.

Galeano regaló palabras sencillas y profundas: “¡Qué clase de democracia es ésta! En qué clase de mundo democrático e igualitario vivimos cuando los cincos países que tienen derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU (Reino Unido, Francia, Estados Unidos, China y Rusia) pueden decidir el destino de todos los demás. Los cinco países que velan por la paz son a la vez los cinco países que son los principales fabricantes de armas. Los que hacen el negocio de la guerra se ocupan de la paz en este mundo al revés, que está patas arriba.”

Lamentó que vivamos “sometidos a una dictadura universal del miedo”, que prohíbe ser, sentir, decir, recordar. Y esa dictadura interior se produce a partir de hechos concretos de la vida cotidiana de todos nosotros. “El miedo a la inseguridad desatada ahora, en la que la persona está siempre esperando ser atacada por alguien, en la que el otro es siempre una amenaza. Y si no te ataca al menos te va a contagiar alguna gripa animal.”

Armando G. Tejeda
Corresponsal
 

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Miércoles, 12 Agosto 2009 06:22

De cómo los conductores evitan colisiones

–Usted se dedica a la neuroetología... O por lo menos dentro del Laboratorio de neurobiología de la memoria esto se llama unidad de neuroetología. Nunca antes había escuchado esa palabra... Cuénteme qué quiere decir.

–Es una rama de la neurología que está destinada a entender las bases neuronales del comportamiento. La salvedad, con respecto a otras ramas, es que se estudia el comportamiento de animales que realmente se observen en la naturaleza. Digo esto para contraponerlo a lo que son estudios con animales de laboratorio. A no- sotros nos interesa entender el comportamiento de animales que pueden ser efectivamente observados.

–¿Por ejemplo?

–Por ejemplo, el fenómeno de ecolocalización de los murciélagos. Lo que nos interesa no es simplemente estudiar el fenómeno conductual, sino que consideramos que hay animales que son campeones para desarrollar determinadas tareas. Ese es el caso de los murciélagos: en animales que tienen capacidades especiales puede ser más fácil estudiar las propiedades del cerebro. El objetivo es, por supuesto, conocer el funcionamiento de los cerebros. El hecho de que estos animales hayan generado mecanismos tan espectacularmente complejos como la ecolocalización o algunas respuestas de escape lleva a que los cerebros estén hiperadaptados para esas funciones. Entonces hay mayores chances para entender cómo funciona el cerebro. Es como elegir el animal campeón de determinada disciplina, donde la habilidad está hiperdesarrollada, y estudiarlo ahí.

–¿Y qué es lo que pretende, o mejor, qué es lo que llega a averiguar?

–Bueno, yo he trabajado mucho con neurobiología de la memoria, pero ahora estoy muy entusiasmado con el tema de cómo se detectan las colisiones y cómo los animales somos capaces...

–¿Dijo “somos”?

–Dije somos. Capaces de reaccionar y de anticipar el momento de la colisión. Piense en la situación de manejo, cuando uno tiene un camión adelante: siempre va regulando cuánto pisa el acelerador y el freno para no chocar. O el tipo que juega al tenis y recibe un saque. Ese saque viene, por ahí, a 200 kilómetros por hora. Pero el tipo es capaz de pegarle a la pelotita y devolverla para el otro lado. Para lograrlo, tiene que haber hecho previamente un cálculo, que debe realizarse en el orden de los milisegundos, o menos aún. Y está basado, fundamentalmente, en la imagen de la pelotita que se viene expandiendo sobre la retina del observador, y a partir de esa expansión, el cerebro hace cálculos de cuánto tiempo falta y se produce la maniobra anticipatoria. Esto de estimar el tiempo para la colisión lo hacen muchísimo los animales. Los que vuelan, por ejemplo, lo hacen cada vez que tienen que aterrizar, desde una paloma hasta una mosca. Momentos antes de aterrizar, la paloma despliega el tren de aterrizaje (sus patas delanteras) luego de haber hecho un cálculo de cuánto le falta para llegar al suelo. Los animales, cuando detectan un predador que se les viene encima, no siempre salen corriendo. Ellos hacen una serie de cálculos y muchas veces prefieren quedarse quietos y pasar desapercibidos. Si el predador se sigue acercando, deciden correr. Muchas de esas decisiones son tomadas en función del análisis de la imagen del predador que se acerca. El interés no es sólo teórico (entender cómo funciona el cerebro), sino también práctico.

–A ver...

–Pensemos por ejemplo en una mosca, que vuela por el medio de todo y no colisiona nunca y, por si fuera poco, evita de manera muy efectiva nuestros manotazos. Eso sucede con un animal que tiene un cerebro mínimo. Hay mucho interés, por parte sobre todo de ingenieros, en algo que se llama “Robots biológicamente inspirados”. La pregunta es: ¿Cómo puede ser que en un microchip tan chiquito como el de una mosca se puedan llevar adelante estas tareas de manera tan eficiente? Si podemos entender cuáles son los principios computacionales que operan en ese cerebro, tal vez el día de mañana podamos utilizar esos principios de cómputos en sistemas artificiales. Si uno pudiera tener un sistema efectivo de cálculo de colisiones sería posible, por ejemplo, hacer que los cinturones de seguridad o los airbags (que ahora se activan en el momento en que chocan) pudieran activarse antes.

–Bueno... ¿y cómo hace ese cerebro chiquito para ser eficiente a la hora de evitar colisiones?

–No hay una única manera en la cual se calculan los tiempos dentro de ese cerebro. Es poco lo que se sabe sobre su implementación. Se pueden hacer análisis de comportamiento, pero el problema es estudiarlo, después, en un animal que está entero y viviendo (no en una rebanada de cerebro) cómo esas neuronas están computando.

–Cuénteme cómo se hace eso.

–No hay muchos modelos en vertebrados donde se pueda hacer. Por eso son importantes los animales más sencillos, que sí permiten un estudio de este tipo. En insectos, por ejemplo, se emplea mucho la langosta. Nosotros elegimos el cangrejo por una cantidad de ventajas metodológicas: podemos hacer estudios conductuales de manera muy precisa. En su caso hay una respuesta de escape, en la que el animal va continuamente controlando la velocidad a la que se va alejando de acuerdo a la velocidad a que se va acercando el objeto, y la dirección también es continuamente modificada de acuerdo a las direcciones que va tomando el objeto que se aproxima. Con lo cual es una situación mucho más parecida a la que se da cuando nosotros manejamos: no apretamos a fondo el pedal o lo soltamos del todo, sino que vamos regulando. El cangrejo nos sirve como modelo para estudiar este tipo de cosas. Son problemas muy complicados de estudiar, pero en el cangrejo tenemos, además de su comportamiento, la ventaja de que, por el duro caparazón que tiene y por la disposición que tiene su cerebro, al acceder a neuronas con una técnica que se llama “registros intracelulares”, nos podemos meter en una única neurona a través de un pequeño agujerito en el caparazón y, con el animal vivo, presentarle los estímulos que generaban el escape pero analizando estas neuronas que están involucradas en el proceso, para darnos una idea de cómo son los procesos de cómputo.

–¿Y cómo son?

–No se sabe demasiado al respecto. Hasta ahora, lo que encontramos es que las neuronas parecen leer la velocidad a la que se expanden los bordes de una imagen. Todo objeto que se acerca genera una determinada dinámica de expansión sobre la retina. Aparentemente, lo que estas neuronas están haciendo es leer esas velocidades.

–Es curioso, porque la expansión de los bordes es lineal...

–Depende. Si uno tiene un objeto que se acerca a velocidad constante, la manera en que lo hace es exponencial, porque cuanto más cerca está viniendo, la velocidad parece crecer más rápidamente. Creemos que esa información luego es transformada en otra información acerca de cuánto tiene que modificarse la velocidad del animal. Estamos trabajando en esta línea.

–¿Y en el laboratorio cómo hacen... mmmm.... estos estudios?

–Colocamos al animal sobre una esfera de telgopor que flota en el agua, donde el animal puede correr, y tenemos dos mouses de computadora con los cuales integramos los movimientos de la bola.

–¿Cómo hace la neurona para registrar que se expande la imagen? ¿Y cómo informa que hay que cambiar la velocidad?

–Eso es algo que no conocemos. Hasta acá pudimos ver cómo se correlacionan estas cosas. Las neuronas disparan potenciales de acción (que es el código por el cual envían sus mensajes). Cuando una imagen se acerca, la frecuencia de disparos aumenta con una dinámica que se corresponde con la velocidad de expansión de los bordes. Y después, cuando trato de relacionar esa frecuencia del disparo con el comportamiento del animal, me encuentro con una correspondencia entre el incremento de frecuencia y la aceleración.

–Eso tiene una explicación evolutiva perfecta.

–Claro. Es una respuesta esencial, inherente a todos los animales. No necesita ni siquiera ser aprendida.

–Y, por ejemplo, tienen distancias a las que reaccionan de acuerdo a la especie. Una paloma tarda más en escaparse que un gorrión.

–Pero eso sí es modificable por educación. Es un proceso que se conoce como habituación. Por ejemplo, en parques nacionales donde además del interés biológico prima el interés turístico, se habitúa a los animales a no escaparse ante el hombre. Durante muchísimos años estudiamos que el fenómeno de la memoria tiene que ver con esta modificación en la reacción de escape ante un fenómeno que era potencialmente peligroso pero que, al final, no traía consecuencias. Para esta línea, que es el tema que ocupa a todo el laboratorio, descubrimos que las neuronas que disparaban frente al peligro, cuando se dan cuenta de que no pasa nada, dejan de disparar.

–¿Y cómo saben que tienen que disparar menos potenciales?

–Hay muchas maneras por las cuales una neurona puede aumentar o disminuir su excitabilidad, desde cambios en los canales que tienen las membranas hasta fenómenos de mayor duración, que hacen que se modifiquen los contactos de una neurona con la siguiente.

Por Leonardo Moledo
 

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Un grupo de antropólogos argentinos comenzó el martes la búsqueda de los restos de más de medio centenar de personas que murieron hace 39 años en acciones guerrilleras en los alrededores de Teoponte, un pequeño pueblo boliviano situado en las estribaciones de Los Andes y la región amazónica, unos 300 kilómetros al noreste de La Paz.

El grupo argentino, que cuenta con el apoyo de forenses bolivianos, llegó el domingo a Teoponte, tras un viaje por una sinuosa y estrecha carretera que bordea varios farallones antes de llegar a la llanura tropical.

Los guerrilleros fueron enterrados en al menos 19 sitios previamente identificados, señaló la presidenta de la Asociación de Familiares de Desaparecidos y Mártires de la Dermocracia (Asofamad), Delia Cortez.

Teoponte y sus alrededores, con una densa vegetación y ríos caudalosos, fueron escenario de un brote guerrillero que unió a un gran número de universitarios bolivianos en el intento de continuar con las acciones de la abatida guerrilla de Ernesto Che Guevara en octubre de 1967, en el suroriente boliviano, pero sucumbió ante la falta de experiencia, las duras e inhóspitas condiciones del terreno y el duro entrenamiento de los militares del Ejército boliviano. Se calcula que unas 58 personas, casi todas pertenecientes a la Democracia Cristiana, murieron entre julio y noviembre de 1970, entre ellas Néstor Paz Zamora, hermano del ex presidente Jaime Paz Zamora (1989-1993), cuyos restos fueron recuperados en esa gestión presidencial.

"Hemos logrado financiamiento para esta búsqueda", dijo Cortez al señalar que se trata de un avance importante de la Asofamad con el objetivo de encontrar a muchas otras víctimas desaparecidas a causa de los regímenes militares que gobernaron Bolivia entre 1964 y 1982.

Algunos de los antropólogos argentinos trabajaron también en la exhumación e identificación de unos 13 cadáveres de personas ejecutadas durante el régimen de facto más largo de la historia boliviana, presidido por Hugo Bánzer Suárez entre 1971 y 1978.

El golpe de Estado de noviembre de 1979, resistido por civiles en la plaza de San Francisco de La Paz, dejó también muertos y desaparecidos, reclamados aún por sus familiares.

El derrocamiento de la presidenta interina Lidia Gueiler, el 17 de julio de 1980, supuso asimismo un alto coste en vidas humanas, entre ellas las del líder socialista Marcelo Quiroga Santa Cruz y el dirigente sindical Carlos Flores, abatidos por paramilitares durante el asalto a la sede de la Central Obrera Bolivia y la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, en pleno paseo de El Prado de La Paz.

"Se han realizado muchas indagaciones al respecto, pero no hay avances", lamentó Cortez al aludir a las gestiones realizadas en vano por el ex juez Marcelo Costa Obregón para que Luis Arce Gómez, ex ministro del Interior del régimen de facto de Luis García Meza (1980-1981), encarcelado en el penal de máxima seguridad de Chonchocoro, indique el lugar donde se puedan encontrar los restos de Quiroga Santa Cruz y de Flores.

A pocas horas de su retorno a Bolivia procedente de Miami (EE UU), donde cumplió una pena de 15 años por narcotráfico, los abogados de Arce Gómez insinuaron la posibilidad de contribuir al hallazgo de los restos a cambio de negociar los años de cárcel -30 sin derecho a indulto- que le esperan a su cliente, según informaron medios de comunicación bolivianos.

García Meza cumple una condena similar, con largos periodos en un hospital militar a causa de su delicado estado de salud. Tanto el ex dictador como su hombre fuerte, Arce Gómez, fueron condenados a la máxima pena por la comisión de delitos contra la Constitución, delitos económicos y tortura y asesinato de muchas personas; entre ellas, Quiroga Santa Cruz y Flores.

La búsqueda de desaparecidos -156, según el cálculo total- ha cobrado un nuevo impulso después de la huelga de hambre que protagonizaron los familiares de las víctimas el pasado mayo, una medida que logró que las Fuerzas Armadas accedieran a abrir los archivos clasificados a fin de encontrar los restos de sus seres queridos.

El Ministerio de Defensa señaló los requisitos para acceder a los archivos, entre ellos el "legítimo interés respecto a la información contenida en los archivos" militares, previa la plena identificación de los interesados y la documentación que acredite el "interés legítimo de encontrar datos" sobre una persona desaparecida.

MABEL AZCUI - Cochabamba - 23/07/2009

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Miércoles, 17 Junio 2009 06:18

Imaginando el cerebro del futuro

–En el mundo hay dos grandes tipos de sistemas de información. Uno son las computadoras, que son más o menos todas descendientes de la primera computadora digital, en la década del ’40. El otro gran grupo son los cerebros, que son todos descendientes de un organismo con ganglios neurales y con sistema nervioso que tiene ya entre cientos y miles de millones de años.

–Hay un cuento de Asimov en el que hay otra inteligencia en el mundo.

–Bueno, yo creo que hay muchos más sistemas de información en el universo, pero no creo que haya otro sobre la faz de la tierra. Hay, sí, computadoras analógicas que resuelven pequeños problemas, pero van desapareciendo. La relación que tenemos actualmente entre los cerebros y las computadoras (digitales) es muy dispar. La computadora más grande que hay hasta este momento tiene la complejidad del cerebro de una abeja. El cerebro de un hombre o el de un delfín es millones de veces más complejo que la mejor computadora. Ahora se están empezando a hacer computadoras cien veces más grandes que el de una abeja, con lo cual nos acercaríamos al cerebro de un pez. Pero ni de lejos al del cerebro de un ratón. Una cosa que podemos ponernos a considerar es cómo nos comunicamos con el cerebro y con la computadora. En todo el mundo nosotros nos vinculamos con la computadora a través de dos cosas: el mouse y el teclado. Ni siquiera entienden la voz humana, la interfase que tenemos con el mundo de las computadoras es una interfase tosca, primitiva. Los cerebros nuestros, en cambio, operan con señales distintas: con señales químicas, internamente, y se comunican con otros cerebros (de otros hombres o de un perro, por ejemplo) mediante señales mecánicas (auditivas o a través de la luz visible por medio de los ojos). Sería interesante poder comunicarse con las computadoras como uno se relaciona con su propio cerebro. Veamos un ejemplo: si yo pienso en la multiplicación de 8 por 7 me viene a la mente el 56 . En cambio si pienso en coseno de 22º, no me viene nada a la mente. Ahora bien: si uno pudiera comunicar una computadora con un cerebro, uno podría pensar en el seno de 22º y le viene a la mente el número. Uno podría, si se comunicara con una computadora, recordar imágenes que de otro modo no recuerda.

–Usted lo que dice, entonces, es que sería ideal tener como prótesis una computadora trabajando prácticamente sin interfase. Como los anteojos...

–O los libros. El libro es esencialmente información conceptual. Uno podría meter esa información conceptual en el cerebro guardada en algún lado y leerlo rápidamente. Todas estas cosas tienen una línea conductora: cómo relacionar la computadora y el cerebro. La computadora se maneja con señales eléctricas, mientras que el cerebro se maneja fundamentalmente con señales químicas. Hay señales eléctricas, pero esas señales funcionan como interfase entre dos señales químicas: la comunicación eléctrica es muy básica y de baja calidad de información. El cerebro maneja bien el circuito químico y lo puede modificar: cuando aprendemos, modificamos la forma que tiene nuestro cerebro de enviar señales químicas a otro lado. Lo que hago en el laboratorio es tratar de diseñar sistemas que permitan la comunicación entre las señales químicas y las eléctricas. Uno agarra el cerebro (generalmente de un animal), se le ponen electrodos, se recuperan algunas neuronas y se monitorea lo que pasa.

–¿Y esto lo hacen sobre cerebros de animales?

–Lo hacemos sobre rodajas de cerebro de ratón o sobre cerebros de sanguijuela. La ventaja que tiene la sanguijuela es que tiene como 20 cerebros y que, además, al ser un animal tan inmundo no da pena.

–¿Se hacen con anestesia previa esos experimentos?

–Con la sanguijuela no, con el ratón sí. De hecho, después del experimento el ratón vive normalmente. Uno puede acceder a ver lo que pasa en el cerebro del ratón a través de elementos que cambian su fluorescencia cuando las neuronas están excitadas. Uno puede, de esa forma, mandar información al cerebro y recibir información; con las técnicas que se usan sólo hace falta dejar una ventana transparente para que pase la luz (en eso consiste la operación que se le hace en el quirófano antes del experimento: en dejar una ventana transparente).

–¿Y entonces?

–Entre esto que le estoy contando y la comprensión cabal de los códigos que usan los cerebros hay una distancia enorme. Hoy sabemos que todas las computadoras, más o menos, tienen los mismos códigos. No estamos tan seguros de que esto mismo pase con el cerebro. La diferencia de circuitería entre dos humanos diferentes es mucho más grande que la diferencia de circuitos entre dos PC. Nuestros drivers, probablemente, se vayan generando poco a poco a lo largo de la vida. Hay casos médicos para ejemplificar: personas que nacieron ciegas, que se les diagnosticó (mal) una ceguera cerebral en la década del ’40 (cuando en verdad lo que tenían era una simple catarata), son operadas en la década del ’70 y vuelven a tener ojos que funcionan. Pero sin embargo siguen sin ver: el cerebro mismo rechaza esos ojos. Habiendo estado privados de esa función durante treinta años, el cerebro usa el espacio para otra cosa. Si yo me dediqué desde hace 20 años a catar vinos, tengo una parte del cerebro desarrollada que otros no tienen. No queda claro que si uno toma esa parte desarrollada de un cerebro y la extrapola a otro, esa información vaya a ser procesada.

–Yo pensaba en cosas más básicas...

–Hay un experimento interesante que se hace con un mono. Se le conectan electrodos en la cabeza y se lo inmoviliza en una silla. El mono está conectado a una computadora, que está conectada a un brazo mecánico. El mono aprende que, si piensa determinadas cosas, el brazo mecánico se mueve y le lleva la banana a la boca. De alguna forma la computadora detecta cómo codifica el cerebro la información que les manda a los brazos, o a las distintas extremidades, para agarrar algo. Eso tiene implicaciones médicas muy fuertes, como se imagina. El problema más grande no pasa por entender qué es la conciencia, o la inteligencia, o los códigos, sino por cosas más banales como entender de qué manera se puede evitar que el sistema inmune rechace los electrodos implantados. Poco a poco eso se va solucionando.

–¿Y qué están haciendo específicamente en el laboratorio?

–Estamos tratando de hacer compuestos para espiar esos cerebros que funcionen con luz visible. Lo que hay hasta ahora son compuestos que funcionan con luz ultravioleta (que destruye el tejido celular). En este momento tenemos los compuestos para ser usados con luz visible más eficientes del mundo.

–Todas estas investigaciones resultan inquietantes. Por ejemplo, yo pienso que sería maravilloso aprender un idioma mediante un chip. Pero hay otras cosas, como por ejemplo los libros. El libro parece una invención que no puede modificarse mucho, como el vaso para tomar agua. Se modifica el material, un poco la forma, pero la esencia es la misma.

–Bueno, ahora está cambiando un poco. Los primeros libros, apenas creada la imprenta, trataban de emular el pergamino. Con el tiempo se dieron cuenta de que eso no servía para nada, que lo importante son las letras que tienen adentro. Actualmente está cambiando el soporte del libro: no le queda mucho tiempo al papel. El problema de Botnia no se genera porque la humanidad es buena y Finlandia es mala. Se genera porque la gente quiere papel y las fábricas más contaminantes de papel son las de papel bueno, lo cual significa llenar el ambiente de compuestos azufrados y olorosos.

–¿Cómo está cambiando el libro?

–Hoy por hoy se está yendo hacia un libro bochornoso y berreta y que funciona muy mal (tal vez tan mal como el libro de Gutenberg) que es el ebook, el libro que es como una pantallita y uno va pasando las páginas. Pero tiene poca luz, mala resolución, el libro es grandote, caro y lo roban en el subte. No es una excelente alternativa. Ahora bien: eso probablemente cambie, se abarate, mejore. De todos modos, va a seguir siendo más o menos lo mismo. Palabras.

–Palabras, palabras, palabras.

–Lo que cambia es el soporte material. La esencia del libro no es el papel, eso cambió: fue piedra, fue arcilla, fue papiro, fue pergamino. La próxima será silicio (no creo que dure mucho) y después, por qué no, nada. –Como en Fahrenheit 451, donde cada uno se aprendía un libro de memoria.

–Y además, se lo puede compartir. ¿Por qué no recordar los libros? No todo el tiempo, pero sí cuando queremos. Tenerlos incorporados dentro nuestro y acceder a ellos. Alguno puede pensar que esto nos vuelve un poco androides, poco humanos. Sí: como los anteojos.

–Da la sensación de que son un poco más que los anteojos.

–Pero probablemente, en su momento, los anteojos eran más que los anteojos. Eran más avanzados, por ejemplo, que un bastón.

–Lo que yo me pregunto es si este tipo de cosas no son una extrapolación un poco exagerada para este momento. Por ejemplo: los anteojos están muy bien, pero meter un microscopio y un telescopio en el ojo...

–Si se pudiera, ópticamente, ¿cuánta gente veríamos con microscopio y telescopio? ¡Todo el mundo! ¿O acaso no tenemos un celular en la mano desde que se puede? No es algo normal. No es normal que un ser humano hable con otro ser humano que esté en la otra faz de la Tierra. Los seres humanos no evolucionamos para eso.

–No biológicamente, pero sí culturalmente.

–En los últimos doscientos o trescientos años. La cultura del último millón de años del ser humano fue vivir en bandas de 50 personas y matar al enemigo.

–Yo no digo que tengo una objeción. Pienso que, tal vez, es una cosa innecesaria. El libro, salvo por el problema de los bosques, me parece que alcanzó una estabilidad que no sé si hace falta modificar. La pregunta es si no estamos yendo un poco lejos. Aunque para acceder a esa tecnología casi de ciencia ficción hacen falta siglos.

–Y sí.

Sí. Yo me imagino una supercomputadora parecida a la que describe Asimov en Fundación y Tierra: una mesa con un par de manos dibujadas; uno pone las manos, de pronto siente que esas manos se hunden y allí está en contacto con la computadora, que le proyecta un mundo virtual sobre la mente. Es completamente externo: el tipo no tiene nada, se conecta a través de sus manos. Es una especie de realidad virtual.

–Hay otro problema, que es que no sabemos casi nada del cerebro.

–Es verdad. Sabemos cosas muy toscas.
 

 Por Leonardo Moledo

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"Mi intención fue hacer algo así como una historia universal contada desde el punto de vista de los que no han salido en la foto", dice a 7 Días el escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano sobre su nuevo libro "Espejos", que Editorial Siglo XXI lanzará en Buenos Aires a mediados de este mes. De la mano de Galeano, los lectores descubren que cuando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al Africa; que la escritura y el álgebra se inventaron en Irak y no en Texas; que las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó. En sus historias minimas Galeano cuenta que John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de la Royal Africa Company, que compraba y vendía esclavos. Que la Coca Cola inventó la Fanta, en plena guerra, para el mercado alemán, que la IBM hizo posible la identificación y clasificación de los judíos, y ésa fue la primera hazaña en gran escala del sistema de tarjetas perforadas. Las historias narradas por Galeano son pequeñas, minimalistas, y se sitúan al margen de grandes gestas. La Historia se hace poesía, denucia, humor, fábula y leyenda. En esta entrevista exclusiva, Galeano defiende su pasión por el fútbol, , admite sus contradicciones respecto de Hugo Chávez , critica a Fidel pero rescata a Cuba, advierte contra el monocultivo y propone una solución para el conflicto entre Argentina y Uruguay por la instalación de las pasteras de celulosa

--¿Por qué escribió "Espejos"?

--"Espejos" es la culminación de un trabajo que inicié con "Las venas abiertas..." y que continué con "Memorias del Fuego". En Memorias encontré mi lenguaje, mi estilo para contar el pasado de tal manera que se convirtiera en presente. Para que el lector sintiera que eso que había ocurrido, seguía ocurriendo mientras yo lo contaba---

¿Qué es para usted el pasado?

--Es un señor que se hace el dormido o -a veces-, simula estar muerto, pero que en realidad está vivo en todos nosotros aunque no lo sepamos. En Memorias del fuego las historias chiquitas fueron formando la Historia grande. Allí me di cuenta de que estaba encontrando amigos y enemigos en otras épocas, en otros tiempos.

--¿Pero porqué lo tituló Espejos?

--Porque en los espejos uno se reconoce en otros aunque esos otros ya no estén. De algún modo te reconoces: en lo que amas o en lo que odias. El libro está escrito para contar cosas, contar historias que le ocurrieron "a los que no salieron en la foto". O sea, a los que fueron excluidos por la historia oficial: las mujeres, los negros, los indios, los chinos, los indúes, los árabes. Es gente que tiene una enorme historia pero que no se sabe que ha ocurrido.

--Cuando dice que es una Historia casi universal, no es también la historia de los vencidos, de los derrotados...

--Sí. Creo que sí. Porque creo que los mensajes más interesantes que podemos recibir son los mensajes no escuchados, porque los que emitieron esos mensajes fueron los derrotados de la Historia oficial. Yo fui rescatando cosas que me fueron asombrando en la medida que las iba descubriendo. Se trata de recoger el testimonio de los no escuchados, justamente porque sus vencedores se ocuparon de callarlo. De todos modos, la prueba de que la Historia está viva es que los vencidos de hoy pueden ser los vencedores de mañana o a la inversa.

--Usted trabaja mucho con la mirada, con el punto de vista para cuestionar aquellas cosas que uno da por obvias.

--Yo lo que hago es mirarlas de otro lado. Siempre digo que desde el punto de vista de una lombriz un plato de spagettis es una orgía. Se trata de mirar desde el otro ángulo. ¿Porqué fueron "normales" cosas que fueron tan anormales?. ¿Cómo pudieron ser aceptadas tantas exclusiones, tanta discriminación, tantas mutilaciones?

--Deme un ejemplo

--La Iglesia católica impidió durante siete siglos y medio que las mujeres cantaran en los templos. ¿Porqué eso resultó "normal?. La idea que las voces de las hijas de Eva ensuciaba la pureza del templo porque era la voz que había tentado a Adán.

Lo mismo pasa con el celibato sacerdotal. Los curas se casaban hasta que la Iglesia -que era dueña de la tercera parte de todas las tierras de Europa- que no se podía timbear el patrimonio si se dejaba en manos de las mujeres y los hijos de los curas. Para preservar su patrimonio inmobiliario, la Iglesia se convirtió en la única empresa de solteros del mundo.

--¿Cómo prefiere definirse: como periodista, como historiador, como cronista?

--Como nada. Yo no sé bien lo que soy. Lo que escribo es un género de géneros, es una cosa muy difícil de clasificar. Lo que sé es que la mirada humana es subjetiva: la objetividad es una aventura imposible y que en general se usa como máscara para ocultar las deformaciones más colosales de la realidad.

--¿Cuál es la respuesta que ha encontrado para todas las injusticias que recopila en el libro?

--El libro no da respuestas, sólo formula preguntas y después cada cual lo interpretará a su manera. Esa es la diferencia entre este tipo de narrativa y un libro como "Las venas abiertas...." que era un ensayo clásico. Aquí hay un juego más libre con el lector. Yo intento conversar con él y entregarle estas cosas para que cada uno haga con ellas lo que le parezca.

--La denuncia es una constante en sus libros y artículos, pero el tono de la denuncia ha cambiado ¿Por qué?

--He ido descubriendo que todo lo que uno intente hacer para desenmascararla realidad va a ser más eficaz, va a funcionar mejor si uno se limita a mostrarla tal cual es. La denuncia explícita me parece menos eficaz a largo plazo que la denuncia implícita. Es como la diferencia entre la pornografía y el erotismo.

--¿Cuándo le indignan cuestiones del presente, no le dan ganas de subir el tono?

--Yo creo que la prosa vibra mejor, tiene más electricidad cuando uno cabalga mejor con riendas cortas. Si uno da rienda suelta, se deja ir, es mucho menos eficaz. Yo no quiero dictar cátedra, pero eso es lo que me pasa a mí. Me parece que mejor que formar es informar. Mejor que desarrollar las ideas en abstracto es encarnarlas. Que las ideas transpiren, que respiren, que tiemblen, que lloren y que rían. Después hay que ver que pasa con las palabras que el lector recibe y ahí no hay estadística válida. La prueba de que un libro de veras funciona no está en el libro sino en el lector o la lectora.

--¿Cómo trabaja?

--Siempre ando con una libretita (saca del bolsillo una libreta del tamaño de una caja de fósforos). Acá tomo nota de cosas que veo , que leo, que no sé si se van a convertir en algo: (hojea la libreta y lee:)

"Todo se hace desde abajo, salvo los pozos se hacen desde arriba"

Ocho años, hijo de un cartonero en Buenos Aires:

--¿Qué es lo que más te gustaría?

--Conocer a Dios pero sin morirme

--¿Cómo elige a sus enemigos?

--No hay malos y buenos. Todo lo que nos mutila la diversidad posible, no ayuda a vivir. Las concepciones fanáticas, dogmáticas de la religión, la política o la cultura o de lo que sea, son mutiladoras de la diversidad. Lo mejor que el mundo tiene es la cantidad de mundos que el mundo contiene. Lo que yo siento como enemigo es aquello que me niega la diversidad del mundo.

--Por ejemplo, los fundamentalismos de cualquier signo...

--No sólo los fundamentalismos. También las mutilaciones heredadas. ¿Cómo puede ser que la estatua más alta de la Argentina sea la del general Roca, el exterminador de los indios? Eso es anormal.

--Sin embargo, usted lo pone a Diego Armando Maradona en el lugar de un Dios.

--Si, pero de un Dios sucio. En el texto sobre Maradona digo que fue un rebelde: el único ídolo del fútbol que cuestionó el negocio del fútbol, que fue solidario con otros jugadores que no eran ni famosos ni importantes como él y eso es algo muy positivo. Pero las claves de su ascenso a su condición divina no están sólo en sus virtudes sibo también en sus defectos. Ha sido más admirado por el gol robado a los ingleses que por el gol que realizó en la jugada más prodigiosa que se ha visto en la Copa del Mundo. Por eso la gente lo quiere tanto: porque es un Dios sucio, pecador, que se nos parece: es borrachín, mujeriego, mentiroso, borrachín. El drama de Maradona es que los dioses no se jubilan. El no va a volver a la anónima multitud de la que proviene. El necesita ser el muerto de cada velorio.

--¿Cómo concilia su pasión por el fútbol con el fútbol-negocio, el fútbol de las barrasbravas?

--Nada ha sido más mercantilizado que el sexo. Mucho más que el fútbol y sin embargo ahí está. Con el fútbol pasa lo mismo. El fútbol bien jugado es una hermosa fiesta de los ojos que lo miran y de las piernas que lo juegan, a pesar de del cochino negocio que rige el fútbol en el mundo de hoy. Lo mismo pasa con muchas otras pasiones humanas que merecen ser vividas.

--¿Qué piensa de la nueva generación de líderes latinoamericanos?

--Hay una voluntad de cambio que me parece muy saludable, pero las generalizaciones son injustas y no muy respetuosas de la realidad. Me parece que existe una voluntad popular de cambio: la gente quiere otra cosa. Se hizo una experiencia muy desgraciada con esta idealización del mercado como una solución mágica para los problemas hasta que país por país se ha ido demostrando que el libre mercado es enemigo de la libertad humana.

--¿Cómo explica la aparición de líderes como Hugo Chávez?

--Es un hombre muy contradictorio. Con algunas cosas me identifico, con otras no. A veces mete la pata, a veces me parece que dice la verdad. Yo lo que resaltaría como su mérito principal es su generosidad. Es un hombre solidario y es muy raro que un país petrolero sea solidario. Los países petroleros siempre son egoístas y jodidos, empezando por Arabia Saudita- El hecho que Venezuela a partir de Chávez se haya convertido en un país tan generoso y solidario me parece muy importante y debe ser tenido en cuenta a la hora de medir la longitud de sus discursos o algunas ideas disparatadas que se le pueden ocurrir.

--¿Y que aspectos le disgustan?

-Cuando me cuenta que Irán es una maravilla. O cuando hace la apología de las Farc a mi no me convence para nada.

--En "Espejos" enumera las críticas que se le han formulado a Fidel Castro...

--Si. Sus enemigos dicen que fue rey sin corona y que confundía la unidad con la unanimidad.

Y en eso sus enemigos tienen razón. También dicen que si Napoleón hubiera tenido un diario como el diario Granma, ningún francés se habría enterado del desastre de Waterloo. Y en eso sus enemigos tienen razón. Pero sus enemigos no dicen que Cuba es un raro país que no compite en la Copa Mundial del Felpudo. Cuba es lo que pudo ser y no lo que quiso ser.

--Usted siempre alerto contra el monocultivo pero ahora Uruguay afronta el riesgo de monocultivo de celulosa y Argentina el de la soja.

--El monocultivo otorga la ilusión de glorias fugaces que después te convierten a la ruina perpetua. La historia latinoamericana es una historia de esas ruinas. Todo monocultivo es devastador. El de soja para la Argentina y el de celulosa para el Uruguay.

--¿Qué haría con las pasteras que procesan celulosa?

--Yo ya sugerí, pero no me hicieron caso. Propuse que las pongan todas en Punta del Este porque van a mejorar mucho la calidad de vida del balneario.

Por, Walter Goobar
Revista 7 Días
 

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