Fotografías de Gonzalo Valdés

Caminantes sin rumbo en busca de un futuro mejor, deciden arrancarle un pedazo a la montaña para asentar su vivienda, y en ella su hogar, y así no sufrir más las inclemencias de la calle. Instalados, comienzan a rasgar la tierra para sembrar palos que sirvan como columnas para las casas. Niños sin zapatos, fogones de leña, telas de paroi, casas de latas de zing que se aferran al filo de la loma, se convierten en los nuevos nidos para las familias.

Así comienza una nueva vida que trae necesidades que deben superarse en comunidad para garantizar una vida en dignidad, dando paso a las gestas por la traída de servicios públicos al barrio; pero también se emprende la apertura de vías de acceso, se abren canaletas para los desechos de las aguas negras, se arman placa huellas para poder caminar mejor en medio del barrizal. Así comienzan a nacer esos barrios donde se ven una casa encima de la otra cubriendo la loma y armando laberintos para caminar en medio de callecitas enlodadas.


Tocaimita

La vida con un techo es mucho mejor, aunque se filtre el viento y el agua de la lluvia. Sin embargo, en muchas ocasiones estas casas construidas a pulso, en el afán por suplir un derecho fundamental que es letra muerta, no aguantan la fuerza del invierno y se vienen abajo con las familias que han autoconstruido entre sus entrañas un hogar donde menguar tantos fríos, contener el hambre y sentir calor entre familia, pese a las dificultades y a la incomodidad.

Este fue el caso en un sector de la montaña donde se asienta el barrio Tocaimita, ubicado en la zona quinta de Usme, al sur oriente de la ciudad de Bogotá, donde desde el 8 de junio comenzó un deslizamiento que se volvió en tragedia el 22 del mismo mes, pues después de 15 años de vida de barrio, la montaña no aguantó más y se vino abajo llevando con ella 17 casas, dejando en la calle a las familias que allí vivían su día a día y que se aferraban a sus precarios techos como su único bien.

 


“Estábamos almorzando, le serví a mis hijos en la pieza mía para comer y cuando salí a dejar los platos vi toda esa tierra encima, entonces le dije a mis hijos ‘tenemos que irnos’, nos salimos y el barro me tapo mí casa”, es lo que nos dice Marisol Ortiz, una mujer que llegó desplazada a Bogotá desde Santander de Quilichao y se asentó hace 13 años en el barrio.

Aunque está recibiendo alguna ayuda –que no es suficiente– por parte de la Alcaldía, que le dieron unos bonos para pagar cinco meses de arriendo en otra casa, Marisol es clara y sostiene: “Si en cinco meses no tengo un proceso de vivienda, o veo que las entidades nos dejaron botadas, yo vengo y vuelvo a construir mi casa, no estoy para pagar un arriendo, vivo de un diario. Aquí yo no invadí, yo compré mi terreno y eso es lo que me tiene aferrada a esta tierra, porque es mi casa, yo la construí con mi familia”.

Marisol vive con su hija, quien ya hizo su familia, por lo que son dos núcleos que habitaban la casa que se llevó la tierra, y a pesar de esforzarse y trabajar día a día dice no ver nada distinto, “sigo en las mismas, buscando una vivienda digna, y aunque sí han venido muchas ayudas, y yo les doy muchas gracias a las personas que nos han apoyado a todas las familias, la verdad nosotros no necesitamos más comida, necesitamos es un apoyo para una vivienda digna, cada familia sabe conseguirse lo de la comida, vivimos de un diario y Dios no nos desampara”.

Con la voz quebrada y lágrimas en sus ojos dice: “Yo vengo de un conflicto armado y ya estoy muy cansada… he intentado hasta atentar contra mi vida, me tiré de la iglesia, pero no alcance a caer al vacío y la gente me sacó, pero la verdad yo ya quiero vivir dignamente, a pesar de mis errores, como un ser humano que soy”; toma un poco de aire y concluye diciendo “Si nos tocó morirnos tapados ahí, pues nos morimos, porque en la calle yo no me voy a quedar, estaré decidida a lo que Dios quiera hacer conmigo y mi familia”.

La montaña recibe
a todos y todas

En Tocaimita viven pueblos indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca, así mismo habitan pueblos negros y mestizos. Según habitantes del barrio hoy son casi 400 viviendas, sin poder decir que en una habita una sola familia porque hay algunas casas donde viven dos o hasta tres familias.

Una de estas familias es la de Doña Sandra Milena Salgado, una mujer desplazada del Huila, habitante desde hace 15 años en el barrio, y aunque milagrosamente su casa no salió afectada por el deslizamiento, nos dice que hoy en día no cuenta con servicio de agua en su casa, pero mantiene alguna esperanza en el nuevo gobierno nacional, “Aquí somos petristas y esperamos que tomen cartas en el asunto, pero para bien del pueblo, no que vengan a desalojar y nos dejen debajo de un puente. No. Es otra clase de solución y soluciones buenas las que necesitamos, como una vivienda digna”.

 

 

 

Bryan Garcés, habitante del barrio desde hace 12 años, nos cuenta que llegó a vivir allí por el desempleo, “Pagábamos arriendo y ya todo era muy costoso, entonces sin trabajo nos tocó llegar aquí, llegué con dos hijos, me tocaba luchar con ellos, subirlos cargados. Usted mira y todas las calles las hicimos con nuestras propias manos, pero ni así el Estado nos ha visto como un barrio, no nos quieren legalizar”.

También dice que la única solución que están dando es la de la reubicación, pero esta tiene varios matices pues para Bryan reasentar es un problema porque, “Si van a reasentar a los indígenas no pueden meterlos en un apartamento, porque ellos están acostumbrados a vivir en campo abierto, porque ellos están temiendo por no dejar perder su cultura, aquí muchos hablan su idioma propio y todo. Ya, si nos van a reubicar a todos, pues debe ser en las mismas condiciones por igual”.


Solidaridad, ternura
de los pueblos


En medio de esta situación la solidaridad brota por todas partes. La Mona o Monita, como le dicen por cariño, es una lideresa desmovilizada del M-19, quien consagró su vida al trabajo comunitario, “me he dedicado a hacer la paz, porque esta se hace en los territorios más apartados, donde más se le violan los derechos al pueblo, la paz se hace con las familias no en un pinche escritorio”.

Desde que se presentó la situación en Tocaimita, se organizó con otros y otras para llevar mercados y ropa para las familias que lo perdieron todo, “Lo que uno hace algunos lo pueden llamar asistencialismo, paternalismo, yo lo llamo humanidad”, dice con toda la firmeza.

La recolección de mercado y donaciones la organizan desde hace años, y la pandemia y los confinamientos obligatorios se vivieron realizando este tipo de ejercicios permanentes, pues la respuesta del Estado fue nula y en los barrios la gente pasaba hambre constantemente, “Estos lazos comunitarios se fortalecen a través del voz a voz, por redes sociales, es un trabajo que debe hacer el Estado, pero que la solidaridad de las organizaciones sociales y comunitarias fortalece y crea alternativas para la vida”.

Para La Monita, como para las demás personas que ven y se mueven al ver la situación de Tocaimita, el problema no es solo darle de comer a la gente, es darle una alternativa de vivienda, que no son tres o cinco meses de arriendo y después quedar tirados a la deriva. Pronto se cumplirá un mes y la situación no tiene solución real para las familias. Es por esto que en medio de las necesidades debería fortalecerse el tejido social y comunitario y, cómo dice La Mona, pues “hay que generar lazos de afecto, cuando hay afecto usted puede construir, pero si empiezan los problemas por quién recibe más o menos ayudas empieza a fracturase todo”.

* Integrante del equipo desdeabajo y del colectivo Loma Sur; colaborador de Desinformémonos de México.

 

Para adquirir suscripción

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Publicado enColombia
Viernes, 22 Julio 2022 10:50

El cambio está en las reformas

https://twitter.com/jorgerojas2022/status/1547184669636136960/photo/1

Gustavo Petro puede ser el primer presidente de una era progresista en Colombia o el primero y el último, eso depende de cómo sea su gobierno. Él ha dicho que el cambio no está en las formas –quienes ocupen el poder– sino en las reformas. Es importante analizar las razones de los nombramientos y movidas políticas hechas hasta el momento.

Una sociedad entra en crisis cuando lo viejo no termina de morir ni lo nuevo termina de nacer.
Gramsci.

 

Gobernar no es igual a hacer oposición y el gobierno no es todo el poder. La victoria electoral de Gustavo Petro y Francia Márquez fue histórica, pero hay dos tramos importantes por recorrer para entender si será una victoria única en la historia de Colombia o el inicio de una nueva época, como en su tiempo lo fueron la llamada República Liberal o la Hegemonía Conservadora.

El primero de estos tramos, de aquí al 7 de agosto que será el momento de la posesión. El segundo, su primer año de gobierno, ejecución que será escrutada al detalle por las fuerzas que perdieron la contienda, pero también por quienes acompañaron desde diversos sectores populares para concretarla. Avanzaremos con el primer tramo y daremos puntadas sobre el segundo para entender por qué el cambio no está en las formas sino, en palabras del Presidente electo, en las reformas que se adelanten durante estos 4 años con el capital político conquistado.

Preámbulo

Desde su discurso en el Coliseo Movistar, Gustavo Petro delineo lo que será el gobierno del Pacto Histórico (PH) en estos 4 años alrededor de la construcción de paz, la justicia social y ambiental. Un gobierno que por primera vez –casi desde los tiempos de Simon Bolívar– tendrá una política exterior articulada de manera coherente con su política interna, por lo cual es importante destacar no solo el nombramiento de Álvaro Leyva como su Canciller, un conservador que ha dedicado los últimos 40 años de su vida a hacer la paz en Colombia, sino también la intención expresa de reconstruir la integración latinoamericana alrededor de la transición ecológica y la paz continental. Intención en la que serán claves los gobiernos de Chile y México y sus coincidencias ideológicas con el colombiano.

Senda en la cual será importante el espacio de acción conjunta y cooperación que abrirá el probable gobierno de Lula en Brasil a partir del 2023, y la cooperación del cubano en la necesidad de retomar los diálogos con el Eln en la isla, de la mano de un cese bilateral inmediato al fuego entre el Estado y esta agrupación, medida que ya fue anunciada como una intención por parte del presidente electo.


Acuerdo Nacional y
el abandono de la violencia

Claramente el cambio de tono también tiene que ver con el objetivo de convertirse en un proyecto hegemónico a largo plazo. Eso significa, más allá de ganar electoralmente hacerlo en términos culturales. Es evidente que hay un país que todavía se involucra en la conversación pública en las claves que llevaron a Álvaro Uribe Vélez al poder en el 2002 como las de creer que ser exguerrillero te inhabilita para ser presidente o suponer que existe “gente de bien” y “vándalos” o ciudadanía de segunda categoría. En esto el Presidente electo a manifestado en repetidas ocasiones ser consciente del papel simbólico de su liderazgo y la responsabilidad que esto conlleva a la hora de expresar las ideas que busca se impriman en la conversación pública cotidiana del país.

En este marco resalta que el Acuerdo Nacional propuesto por el PH no es un Frente Nacional y, realmente significa construir modernidad en Colombia y abandonar la violencia como instrumento legitimo para tramitar las diferencias políticas. Es por esto por lo que Petro ha cambiado el tono confrontativo, mostrándose dispuesto en este primer tramo a reunirse con todos, entre otros con Álvaro Uribe Vélez, Rodolfo Hernández y German Vargas Lleras, sin temas vetados, mientras que sus congresistas han conversado con personajes como José Félix Lafaurie ya que la principal clave de este acuerdo es que el dialogo sustituya a la violencia como vía de tramitación de las diferencias políticas en Colombia.

Es también la intención de obligar a los enemigos del proyecto del PH a jugar a la política con las reglas que ponga el mismo Pacto. Es entender que entre esos enemigos también existen intereses que desde los poderes mediáticos seguirán intentando imponer sus agendas de odio.

También hace parte de ese tejer de manera abierta en este primer tramo la definición de Roy Barreras como el presidente del Congreso de la República. Una decisión polémica pero alimentada por el hecho real que es el congresista electo con la mayor experiencia parlamentaria, además de haber demostrado una clara habilidad política en las discusiones en el Congreso para imponerse o llegar a acuerdos entre sectores diversos con intereses clientelistas o defensores de las elites tradicionales. El cambio se hará con sectores del orden viejo que se busca desmontar, quien no lo quiera entender es porque no ha pensado seriamente ese cambio. El compromiso urgente que hizo explícito Roy fue recuperar el tiempo perdido en estos últimos 4 años en la implementación legislativa del Acuerdo de La Habana.

La elección pudo ser ética, eligiendo a senadores como Iván Cepeda, un luchador histórico por la paz o Gustavo Bolívar que ha demostrado su compromiso anticorrupción, pero fue pragmática pues como señaló el propio Petro en su primer entrevista como presidente electo “el cambio esta en las reformas” y Roy como político ha demostrado no solo su compromiso con el PH y su programa de gobierno sino también la habilidad para dirigir la discusión en un Congreso en donde el Pacto no tiene la mayoría absoluta y deberá construirla nuevamente con cada discusión que se dé.

Los ministerios clave y las voces polifónicas en ellos

La primera discusión será la de la reforma tributaria estructural y eso explica la elección de José Antonio Ocampo como su Ministro de Hacienda. El elegido es el colombiano que más alto ha llegado en el sistema de Naciones Unidas. No solo es necesario llegar y ocupar el poder sino cambiar todo lo que deba ser cambiado en función de hacer real el principio constitucional de la democracia participativa, pero además, como le ha tocado a la izquierda en diversos lugares del mundo, corregir los errores de administración de sectores de derecha ultraconservadores y Ocampo fue la elección para adelantar lo referente a lo económico, empezando por el presupuesto. Para asegurar el pago de la deuda pública y al mismo tiempo el financiamiento de los planes, programas y proyectos que el Pacto quiere adelantar en estos 4 años. En esto el compromiso es progresividad tributaria y eliminación de beneficios –exenciones– a sectores privilegiados de la sociedad, un primer paso para garantizar esa justicia social. Solo concretar este primer paso seria histórico.

Otra de las ministras designadas es Susana Muhammad, encargada de la cartera de Ambiente. Siendo ya secretaria de Ambiente de la Bogotá Humana demostró su capacidad de gestión. Ha pasado los últimos 3 años defendiendo en el Concejo de Bogotá las banderas del movimiento ambientalista de la ciudad, siendo vicepresidenta de la junta nacional de la Colombia Humana. Su nombramiento es una demostración del carácter angular que tiene para Gustavo Petro y Francia Márquez el desarrollo de esa justicia ambiental.

En sus primeras declaraciones, entendiendo también que estamos en el momento del empalme con el gobierno Duque, la ministra declaró con contundencia que el fracking y el glifosato no iban más. Además fue clara en la necesidad de avanzar en la transición ecológica en un dialogo con Minas y Energía y particularmente –creería que– también con Ecopetrol. Si el apoyo legislativo se mantiene más allá del primer año y se articula esa política nacional con la política exterior este será un ministerio clave en la intención del gobierno del PH por reconstruir la integración latinoamericana alrededor de su bandera de la justicia ambiental.

Una más. Cecilia López Montaño es una socialdemócrata transparente que ya ha sido ministra de gobierno y también directora de Planeación Nacional. Es lo que dirían algunos “una técnica” prestigiosa. Desde sus primeras declaraciones se hizo explicita que su objetivo fundamental será la reforma agraria integral a la que se comprometió el PH en campaña. Una reforma que pasa no solo por hacer real el Acuerdo de La Habana sino también modernizar el campo para que Colombia se transforme en un mediano plazo en un país exportador de alimentos, al tiempo que garantice su soberanía alimentaria para que nadie más muera en el país de hambre. Con su nombramiento el PH le arrebata al Partido Conservador el botín burocrático en que había convertido ese ministerio.

En consonancia con la disputa por el liderazgo social, fue designada Patricia Ariza como Ministra de Cultura. No fue solo un homenaje al genocidio sufrido por la Unión Patriótica como sobreviviente sino también uno de los primeros reconocimientos al movimiento social y popular colombiano, de la mano del nombramiento de Carolina Corcho como Ministra de Salud. Ambas, Patricia y Carolina han luchado como lideresas por los y las trabajadoras de la cultura y la salud, se han peleado los problemas de esos sectores desde un enfoque de derechos popular, negándose a la simple mercantilización. Son mujeres berracas. Son también un giño a la igualdad de género que se demostró eficaz al generar una fuerte reacción de muchísimos hombres líderes de la opinión pública en Colombia que las cuestionaron con una vara muy diferente a si hubieran sido hombres las ministras nombradas.

En el caso de Patricia como Ministra de Cultura está la intención adicional, expresada por el Presidente, de que la cultura haga el proceso de sanación transformadora del sentido común contemplado por ese acuerdo nacional para conquistar posiciones en clave hegemónica para las próximas décadas de Colombia. Falta ver como puede funcionar esa intención en un Ministerio que históricamente ha sido relegado al folclorismo racista, que observa con condescendencia la riqueza patrimonial, étnica y cultural de nuestros territorios diversos.

Finalmente, y hasta el día que se escribe este artículo, está el nombramiento de Alejandro Gaviria como Ministro de Educación. Otro funcionario que, como Cecilia y José Antonio, tiene una larga experiencia en la administración pública y también privada ya que antes de lanzarse como precandidato presidencial era rector de la Universidad de los Andes. Es cierto que ha defendido acercamientos de lo público que son muy cercanos a lo que sin matices se denomina en la opinión neoliberalismo. Es cierto también que hace parte de la elite tradicional de este país, aunque tenga cierta imagen autoconstruida de intelectual de la misma.

También es cierto que, aunque ha demostrado públicamente sus diferencias con Gustavo Petro es lo que debería hacer desde el gobierno nacional para sacar adelante este país, es que fue el único, entre los precandidaturas presidenciales de lo que fue la llamada Coalición de la Esperanza, que con coherencia demostró su apoyo publico a Gustavo Petro en segunda vuelta bajo unas razones muy propias de un socialdemócrata. Se esperaría, al igual que con Roy en la presidencia del Congreso, que demuestre su compromiso con el programa del PH en su gestión como Ministro.

El cambio está en las reformas

Para que no le explote en la cara su victoria electoral, como presidente Gustavo Petro debe alcanzar un equilibrio imposible entre lo viejo que se niega a morir y lo nuevo que no termina de nacer. Reto inmenso, mucho más si se tiene en cuenta que el gobierno del Pacto lo es de una sola oportunidad, nadando en un contexto que no se la pudo poner más difícil a los sectores populares para hacerse con el gobierno.

Con ese propósito, se cuenta a favor que el gobierno nacional en el sistema político colombiano tiene muchísimo poder por el carácter presidencialista del mismo, pero al mismo tiempo debido a equilibrios complejos con los poderes militares, financieros y mediáticos que si no se tienen en cuenta fácilmente pueden desestabilizar cualquier proceso político.

En ese escenario el escenario no estaba cerrado para Petro, quien tuvo la opción de hacer un gobierno radical, nombrar en cada ministerio a un representante popular de ese sector, pero no lo hizo, entre otras cosas porque los sectores populares, con contadas excepciones –precisamente por la desigualdad estructural–, no tienen experiencia en la gestión administrativa de lo público. Este es un gobierno de una sola oportunidad.

Claramente, con lo que hemos podido evidenciar en este primer tramo, será un gobierno comprometido con los cambios que ha planteado debe adelantar el PH en por lo menos los próximos 12 años, preocupado porque lo suceda un gobierno del PH para que continúe y profundice, pero al mismo tiempo un gobierno con la difícil tarea de no equivocarse, construir mayor confianza y apoyo social y, sobre todo, mantener el poder y las conquistas ganadas para ampliarlas.

 

* Politólogo y Magíster en Estudios Políticos Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Colombia. Estudiante de Doctorado en Estudios Políticos de la Universidad Externado. Docente universitario. Twitter: @ShameelThahir

 

Para adquirir suscripción

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Publicado enColombia
Lunes, 18 Julio 2022 18:11

El cambio está en las reformas

https://twitter.com/jorgerojas2022/status/1547184669636136960/photo/1

Gustavo Petro puede ser el primer presidente de una era progresista en Colombia o el primero y el último, eso depende de cómo sea su gobierno. Él ha dicho que el cambio no está en las formas –quienes ocupen el poder– sino en las reformas. Es importante analizar las razones de los nombramientos y movidas políticas hechas hasta el momento.

Una sociedad entra en crisis cuando lo viejo no termina de morir ni lo nuevo termina de nacer.
Gramsci.

 

Gobernar no es igual a hacer oposición y el gobierno no es todo el poder. La victoria electoral de Gustavo Petro y Francia Márquez fue histórica, pero hay dos tramos importantes por recorrer para entender si será una victoria única en la historia de Colombia o el inicio de una nueva época, como en su tiempo lo fueron la llamada República Liberal o la Hegemonía Conservadora.

El primero de estos tramos, de aquí al 7 de agosto que será el momento de la posesión. El segundo, su primer año de gobierno, ejecución que será escrutada al detalle por las fuerzas que perdieron la contienda, pero también por quienes acompañaron desde diversos sectores populares para concretarla. Avanzaremos con el primer tramo y daremos puntadas sobre el segundo para entender por qué el cambio no está en las formas sino, en palabras del Presidente electo, en las reformas que se adelanten durante estos 4 años con el capital político conquistado.

Preámbulo

Desde su discurso en el Coliseo Movistar, Gustavo Petro delineo lo que será el gobierno del Pacto Histórico (PH) en estos 4 años alrededor de la construcción de paz, la justicia social y ambiental. Un gobierno que por primera vez –casi desde los tiempos de Simon Bolívar– tendrá una política exterior articulada de manera coherente con su política interna, por lo cual es importante destacar no solo el nombramiento de Álvaro Leyva como su Canciller, un conservador que ha dedicado los últimos 40 años de su vida a hacer la paz en Colombia, sino también la intención expresa de reconstruir la integración latinoamericana alrededor de la transición ecológica y la paz continental. Intención en la que serán claves los gobiernos de Chile y México y sus coincidencias ideológicas con el colombiano.

Senda en la cual será importante el espacio de acción conjunta y cooperación que abrirá el probable gobierno de Lula en Brasil a partir del 2023, y la cooperación del cubano en la necesidad de retomar los diálogos con el Eln en la isla, de la mano de un cese bilateral inmediato al fuego entre el Estado y esta agrupación, medida que ya fue anunciada como una intención por parte del presidente electo.


Acuerdo Nacional y
el abandono de la violencia

Claramente el cambio de tono también tiene que ver con el objetivo de convertirse en un proyecto hegemónico a largo plazo. Eso significa, más allá de ganar electoralmente hacerlo en términos culturales. Es evidente que hay un país que todavía se involucra en la conversación pública en las claves que llevaron a Álvaro Uribe Vélez al poder en el 2002 como las de creer que ser exguerrillero te inhabilita para ser presidente o suponer que existe “gente de bien” y “vándalos” o ciudadanía de segunda categoría. En esto el Presidente electo a manifestado en repetidas ocasiones ser consciente del papel simbólico de su liderazgo y la responsabilidad que esto conlleva a la hora de expresar las ideas que busca se impriman en la conversación pública cotidiana del país.

En este marco resalta que el Acuerdo Nacional propuesto por el PH no es un Frente Nacional y, realmente significa construir modernidad en Colombia y abandonar la violencia como instrumento legitimo para tramitar las diferencias políticas. Es por esto por lo que Petro ha cambiado el tono confrontativo, mostrándose dispuesto en este primer tramo a reunirse con todos, entre otros con Álvaro Uribe Vélez, Rodolfo Hernández y German Vargas Lleras, sin temas vetados, mientras que sus congresistas han conversado con personajes como José Félix Lafaurie ya que la principal clave de este acuerdo es que el dialogo sustituya a la violencia como vía de tramitación de las diferencias políticas en Colombia.

Es también la intención de obligar a los enemigos del proyecto del PH a jugar a la política con las reglas que ponga el mismo Pacto. Es entender que entre esos enemigos también existen intereses que desde los poderes mediáticos seguirán intentando imponer sus agendas de odio.

También hace parte de ese tejer de manera abierta en este primer tramo la definición de Roy Barreras como el presidente del Congreso de la República. Una decisión polémica pero alimentada por el hecho real que es el congresista electo con la mayor experiencia parlamentaria, además de haber demostrado una clara habilidad política en las discusiones en el Congreso para imponerse o llegar a acuerdos entre sectores diversos con intereses clientelistas o defensores de las elites tradicionales. El cambio se hará con sectores del orden viejo que se busca desmontar, quien no lo quiera entender es porque no ha pensado seriamente ese cambio. El compromiso urgente que hizo explícito Roy fue recuperar el tiempo perdido en estos últimos 4 años en la implementación legislativa del Acuerdo de La Habana.

La elección pudo ser ética, eligiendo a senadores como Iván Cepeda, un luchador histórico por la paz o Gustavo Bolívar que ha demostrado su compromiso anticorrupción, pero fue pragmática pues como señaló el propio Petro en su primer entrevista como presidente electo “el cambio esta en las reformas” y Roy como político ha demostrado no solo su compromiso con el PH y su programa de gobierno sino también la habilidad para dirigir la discusión en un Congreso en donde el Pacto no tiene la mayoría absoluta y deberá construirla nuevamente con cada discusión que se dé.

Los ministerios clave y las voces polifónicas en ellos

La primera discusión será la de la reforma tributaria estructural y eso explica la elección de José Antonio Ocampo como su Ministro de Hacienda. El elegido es el colombiano que más alto ha llegado en el sistema de Naciones Unidas. No solo es necesario llegar y ocupar el poder sino cambiar todo lo que deba ser cambiado en función de hacer real el principio constitucional de la democracia participativa, pero además, como le ha tocado a la izquierda en diversos lugares del mundo, corregir los errores de administración de sectores de derecha ultraconservadores y Ocampo fue la elección para adelantar lo referente a lo económico, empezando por el presupuesto. Para asegurar el pago de la deuda pública y al mismo tiempo el financiamiento de los planes, programas y proyectos que el Pacto quiere adelantar en estos 4 años. En esto el compromiso es progresividad tributaria y eliminación de beneficios –exenciones– a sectores privilegiados de la sociedad, un primer paso para garantizar esa justicia social. Solo concretar este primer paso seria histórico.

Otra de las ministras designadas es Susana Muhammad, encargada de la cartera de Ambiente. Siendo ya secretaria de Ambiente de la Bogotá Humana demostró su capacidad de gestión. Ha pasado los últimos 3 años defendiendo en el Concejo de Bogotá las banderas del movimiento ambientalista de la ciudad, siendo vicepresidenta de la junta nacional de la Colombia Humana. Su nombramiento es una demostración del carácter angular que tiene para Gustavo Petro y Francia Márquez el desarrollo de esa justicia ambiental.

En sus primeras declaraciones, entendiendo también que estamos en el momento del empalme con el gobierno Duque, la ministra declaró con contundencia que el fracking y el glifosato no iban más. Además fue clara en la necesidad de avanzar en la transición ecológica en un dialogo con Minas y Energía y particularmente –creería que– también con Ecopetrol. Si el apoyo legislativo se mantiene más allá del primer año y se articula esa política nacional con la política exterior este será un ministerio clave en la intención del gobierno del PH por reconstruir la integración latinoamericana alrededor de su bandera de la justicia ambiental.

Una más. Cecilia López Montaño es una socialdemócrata transparente que ya ha sido ministra de gobierno y también directora de Planeación Nacional. Es lo que dirían algunos “una técnica” prestigiosa. Desde sus primeras declaraciones se hizo explicita que su objetivo fundamental será la reforma agraria integral a la que se comprometió el PH en campaña. Una reforma que pasa no solo por hacer real el Acuerdo de La Habana sino también modernizar el campo para que Colombia se transforme en un mediano plazo en un país exportador de alimentos, al tiempo que garantice su soberanía alimentaria para que nadie más muera en el país de hambre. Con su nombramiento el PH le arrebata al Partido Conservador el botín burocrático en que había convertido ese ministerio.

En consonancia con la disputa por el liderazgo social, fue designada Patricia Ariza como Ministra de Cultura. No fue solo un homenaje al genocidio sufrido por la Unión Patriótica como sobreviviente sino también uno de los primeros reconocimientos al movimiento social y popular colombiano, de la mano del nombramiento de Carolina Corcho como Ministra de Salud. Ambas, Patricia y Carolina han luchado como lideresas por los y las trabajadoras de la cultura y la salud, se han peleado los problemas de esos sectores desde un enfoque de derechos popular, negándose a la simple mercantilización. Son mujeres berracas. Son también un giño a la igualdad de género que se demostró eficaz al generar una fuerte reacción de muchísimos hombres líderes de la opinión pública en Colombia que las cuestionaron con una vara muy diferente a si hubieran sido hombres las ministras nombradas.

En el caso de Patricia como Ministra de Cultura está la intención adicional, expresada por el Presidente, de que la cultura haga el proceso de sanación transformadora del sentido común contemplado por ese acuerdo nacional para conquistar posiciones en clave hegemónica para las próximas décadas de Colombia. Falta ver como puede funcionar esa intención en un Ministerio que históricamente ha sido relegado al folclorismo racista, que observa con condescendencia la riqueza patrimonial, étnica y cultural de nuestros territorios diversos.

Finalmente, y hasta el día que se escribe este artículo, está el nombramiento de Alejandro Gaviria como Ministro de Educación. Otro funcionario que, como Cecilia y José Antonio, tiene una larga experiencia en la administración pública y también privada ya que antes de lanzarse como precandidato presidencial era rector de la Universidad de los Andes. Es cierto que ha defendido acercamientos de lo público que son muy cercanos a lo que sin matices se denomina en la opinión neoliberalismo. Es cierto también que hace parte de la elite tradicional de este país, aunque tenga cierta imagen autoconstruida de intelectual de la misma.

También es cierto que, aunque ha demostrado públicamente sus diferencias con Gustavo Petro es lo que debería hacer desde el gobierno nacional para sacar adelante este país, es que fue el único, entre los precandidaturas presidenciales de lo que fue la llamada Coalición de la Esperanza, que con coherencia demostró su apoyo publico a Gustavo Petro en segunda vuelta bajo unas razones muy propias de un socialdemócrata. Se esperaría, al igual que con Roy en la presidencia del Congreso, que demuestre su compromiso con el programa del PH en su gestión como Ministro.

El cambio está en las reformas

Para que no le explote en la cara su victoria electoral, como presidente Gustavo Petro debe alcanzar un equilibrio imposible entre lo viejo que se niega a morir y lo nuevo que no termina de nacer. Reto inmenso, mucho más si se tiene en cuenta que el gobierno del Pacto lo es de una sola oportunidad, nadando en un contexto que no se la pudo poner más difícil a los sectores populares para hacerse con el gobierno.

Con ese propósito, se cuenta a favor que el gobierno nacional en el sistema político colombiano tiene muchísimo poder por el carácter presidencialista del mismo, pero al mismo tiempo debido a equilibrios complejos con los poderes militares, financieros y mediáticos que si no se tienen en cuenta fácilmente pueden desestabilizar cualquier proceso político.

En ese escenario el escenario no estaba cerrado para Petro, quien tuvo la opción de hacer un gobierno radical, nombrar en cada ministerio a un representante popular de ese sector, pero no lo hizo, entre otras cosas porque los sectores populares, con contadas excepciones –precisamente por la desigualdad estructural–, no tienen experiencia en la gestión administrativa de lo público. Este es un gobierno de una sola oportunidad.

Claramente, con lo que hemos podido evidenciar en este primer tramo, será un gobierno comprometido con los cambios que ha planteado debe adelantar el PH en por lo menos los próximos 12 años, preocupado porque lo suceda un gobierno del PH para que continúe y profundice, pero al mismo tiempo un gobierno con la difícil tarea de no equivocarse, construir mayor confianza y apoyo social y, sobre todo, mantener el poder y las conquistas ganadas para ampliarlas.

 

* Politólogo y Magíster en Estudios Políticos Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Colombia. Estudiante de Doctorado en Estudios Políticos de la Universidad Externado. Docente universitario. Twitter: @ShameelThahir

 

Para adquirir suscripción

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Publicado enEdición Nº293
Fotografías de Gonzalo Valdés

Caminantes sin rumbo en busca de un futuro mejor, deciden arrancarle un pedazo a la montaña para asentar su vivienda, y en ella su hogar, y así no sufrir más las inclemencias de la calle. Instalados, comienzan a rasgar la tierra para sembrar palos que sirvan como columnas para las casas. Niños sin zapatos, fogones de leña, telas de paroi, casas de latas de zing que se aferran al filo de la loma, se convierten en los nuevos nidos para las familias.

Así comienza una nueva vida que trae necesidades que deben superarse en comunidad para garantizar una vida en dignidad, dando paso a las gestas por la traída de servicios públicos al barrio; pero también se emprende la apertura de vías de acceso, se abren canaletas para los desechos de las aguas negras, se arman placa huellas para poder caminar mejor en medio del barrizal. Así comienzan a nacer esos barrios donde se ven una casa encima de la otra cubriendo la loma y armando laberintos para caminar en medio de callecitas enlodadas.


Tocaimita

La vida con un techo es mucho mejor, aunque se filtre el viento y el agua de la lluvia. Sin embargo, en muchas ocasiones estas casas construidas a pulso, en el afán por suplir un derecho fundamental que es letra muerta, no aguantan la fuerza del invierno y se vienen abajo con las familias que han autoconstruido entre sus entrañas un hogar donde menguar tantos fríos, contener el hambre y sentir calor entre familia, pese a las dificultades y a la incomodidad.

Este fue el caso en un sector de la montaña donde se asienta el barrio Tocaimita, ubicado en la zona quinta de Usme, al sur oriente de la ciudad de Bogotá, donde desde el 8 de junio comenzó un deslizamiento que se volvió en tragedia el 22 del mismo mes, pues después de 15 años de vida de barrio, la montaña no aguantó más y se vino abajo llevando con ella 17 casas, dejando en la calle a las familias que allí vivían su día a día y que se aferraban a sus precarios techos como su único bien.

 


“Estábamos almorzando, le serví a mis hijos en la pieza mía para comer y cuando salí a dejar los platos vi toda esa tierra encima, entonces le dije a mis hijos ‘tenemos que irnos’, nos salimos y el barro me tapo mí casa”, es lo que nos dice Marisol Ortiz, una mujer que llegó desplazada a Bogotá desde Santander de Quilichao y se asentó hace 13 años en el barrio.

Aunque está recibiendo alguna ayuda –que no es suficiente– por parte de la Alcaldía, que le dieron unos bonos para pagar cinco meses de arriendo en otra casa, Marisol es clara y sostiene: “Si en cinco meses no tengo un proceso de vivienda, o veo que las entidades nos dejaron botadas, yo vengo y vuelvo a construir mi casa, no estoy para pagar un arriendo, vivo de un diario. Aquí yo no invadí, yo compré mi terreno y eso es lo que me tiene aferrada a esta tierra, porque es mi casa, yo la construí con mi familia”.

Marisol vive con su hija, quien ya hizo su familia, por lo que son dos núcleos que habitaban la casa que se llevó la tierra, y a pesar de esforzarse y trabajar día a día dice no ver nada distinto, “sigo en las mismas, buscando una vivienda digna, y aunque sí han venido muchas ayudas, y yo les doy muchas gracias a las personas que nos han apoyado a todas las familias, la verdad nosotros no necesitamos más comida, necesitamos es un apoyo para una vivienda digna, cada familia sabe conseguirse lo de la comida, vivimos de un diario y Dios no nos desampara”.

Con la voz quebrada y lágrimas en sus ojos dice: “Yo vengo de un conflicto armado y ya estoy muy cansada… he intentado hasta atentar contra mi vida, me tiré de la iglesia, pero no alcance a caer al vacío y la gente me sacó, pero la verdad yo ya quiero vivir dignamente, a pesar de mis errores, como un ser humano que soy”; toma un poco de aire y concluye diciendo “Si nos tocó morirnos tapados ahí, pues nos morimos, porque en la calle yo no me voy a quedar, estaré decidida a lo que Dios quiera hacer conmigo y mi familia”.

La montaña recibe
a todos y todas

En Tocaimita viven pueblos indígenas organizados en el Consejo Regional Indígena del Cauca, así mismo habitan pueblos negros y mestizos. Según habitantes del barrio hoy son casi 400 viviendas, sin poder decir que en una habita una sola familia porque hay algunas casas donde viven dos o hasta tres familias.

Una de estas familias es la de Doña Sandra Milena Salgado, una mujer desplazada del Huila, habitante desde hace 15 años en el barrio, y aunque milagrosamente su casa no salió afectada por el deslizamiento, nos dice que hoy en día no cuenta con servicio de agua en su casa, pero mantiene alguna esperanza en el nuevo gobierno nacional, “Aquí somos petristas y esperamos que tomen cartas en el asunto, pero para bien del pueblo, no que vengan a desalojar y nos dejen debajo de un puente. No. Es otra clase de solución y soluciones buenas las que necesitamos, como una vivienda digna”.

 

 

 

Bryan Garcés, habitante del barrio desde hace 12 años, nos cuenta que llegó a vivir allí por el desempleo, “Pagábamos arriendo y ya todo era muy costoso, entonces sin trabajo nos tocó llegar aquí, llegué con dos hijos, me tocaba luchar con ellos, subirlos cargados. Usted mira y todas las calles las hicimos con nuestras propias manos, pero ni así el Estado nos ha visto como un barrio, no nos quieren legalizar”.

También dice que la única solución que están dando es la de la reubicación, pero esta tiene varios matices pues para Bryan reasentar es un problema porque, “Si van a reasentar a los indígenas no pueden meterlos en un apartamento, porque ellos están acostumbrados a vivir en campo abierto, porque ellos están temiendo por no dejar perder su cultura, aquí muchos hablan su idioma propio y todo. Ya, si nos van a reubicar a todos, pues debe ser en las mismas condiciones por igual”.


Solidaridad, ternura
de los pueblos


En medio de esta situación la solidaridad brota por todas partes. La Mona o Monita, como le dicen por cariño, es una lideresa desmovilizada del M-19, quien consagró su vida al trabajo comunitario, “me he dedicado a hacer la paz, porque esta se hace en los territorios más apartados, donde más se le violan los derechos al pueblo, la paz se hace con las familias no en un pinche escritorio”.

Desde que se presentó la situación en Tocaimita, se organizó con otros y otras para llevar mercados y ropa para las familias que lo perdieron todo, “Lo que uno hace algunos lo pueden llamar asistencialismo, paternalismo, yo lo llamo humanidad”, dice con toda la firmeza.

La recolección de mercado y donaciones la organizan desde hace años, y la pandemia y los confinamientos obligatorios se vivieron realizando este tipo de ejercicios permanentes, pues la respuesta del Estado fue nula y en los barrios la gente pasaba hambre constantemente, “Estos lazos comunitarios se fortalecen a través del voz a voz, por redes sociales, es un trabajo que debe hacer el Estado, pero que la solidaridad de las organizaciones sociales y comunitarias fortalece y crea alternativas para la vida”.

Para La Monita, como para las demás personas que ven y se mueven al ver la situación de Tocaimita, el problema no es solo darle de comer a la gente, es darle una alternativa de vivienda, que no son tres o cinco meses de arriendo y después quedar tirados a la deriva. Pronto se cumplirá un mes y la situación no tiene solución real para las familias. Es por esto que en medio de las necesidades debería fortalecerse el tejido social y comunitario y, cómo dice La Mona, pues “hay que generar lazos de afecto, cuando hay afecto usted puede construir, pero si empiezan los problemas por quién recibe más o menos ayudas empieza a fracturase todo”.

* Integrante del equipo desdeabajo y del colectivo Loma Sur; colaborador de Desinformémonos de México.

 

Para adquirir suscripción

https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=179&search=suscri

Publicado enEdición Nº293
Fuentes: Rebelión - Imagen: "City Building" (1930-31), Thomas Hart Benton.

El gran quiebre del siglo XXI

¿Dónde se demuestra que la prosperidad procede de la riqueza acumulada de los ricos? ¿Por qué no ver que el desarrollo y la riqueza son productos de la humanidad, sobre la experiencia y el conocimiento acumulado de la milenaria historia humana?

El profesor Walter Scheidel, en su libro The Great Leveler mostró, de forma más que convincente, que desde la prehistoria hasta nuestros días todos los sistemas socioeconómicos que conoció la humanidad tendieron a la desigualdad y terminaron en catástrofes globales. Lo primero es bastante obvio y lo estamos viendo hoy en día: aquellos que tienen poder financiero y económico tienen poder político inflamado, lo que lleva a un efecto bola de nieve. Los ricos y sus corporaciones son los grandes donantes de los partidos políticos y luego escriben las leyes a su conveniencia. En 1971, un clásico de los comics políticos, The Wizard of Id  lo resumió de forma insuperable: “La regla de oro consiste en que quien tiene el oro hace las reglas”. 

En 2013, el filósofo francés Thomas Piketty escribió su aclamado libro El Capital en el siglo XXI donde expresó que, en gran medida, el crecimiento de la desigualdad se debe a que la riqueza de los ricos (basado en acciones y propiedades) creció más rápido que la economía y los ingresos del resto, es decir, más rápido que los salarios de quienes luchan por sobrevivir. 

Pero la desigualdad no es solo económica; también es racial, sexual, religiosa, ideológica y cultural. Desde generaciones, las sociedades han debatido sobre el significado de desigualdadsocial y si esto es bueno o malo. Una de las hipótesis conservadoras (ya que nunca alcanzaron categoría de teorías) radicó en justificar la desigualdad como una consecuencianatural de la prosperidad.  En una tribu o en la Antigüedad las diferencias nunca fueron tan grandes como en nuestras (orgullosas) sociedades actuales. De ahí se impuso la idea de que (1) la prosperidad procede de la inequidad o (2) la inequidad es una consecuencia necesaria e inevitable de la prosperidad. “Nunca antes los pobres fueron menos pobres que hoy”, y todo eso hay que agradecérselo al capitalismo y a los ricos. 

Esta demostración de ignorancia radical es la bandera de libertarios y neoliberales, misioneros contra la intervención de los gobiernos (de sus regulaciones y sus impuestos) en la vida social y económica de los pueblos. Irónicamente, tienen a EEUU como modelo ideológico, cuya prosperidad, como la europea, fue construida en base a la esclavitud y a fuerza de brutales intervenciones imperiales (de los gobiernos y sus agencias secretas) sobre el resto de la humanidad. Tampoco consideran que las corporaciones son dictaduras como lo eran los feudos en la Edad Media y las repúblicas bananeras más recientemente. 

Meros mitos. ¿Dónde se demuestra que la prosperidad procede de la riqueza acumulada de los ricos? ¿Por qué no ver que el desarrollo y la riqueza son productos de la humanidad, sobre la experiencia y el conocimiento acumulado de la milenaria historia humana?

Otro de los dogmas del mundo actual radica en una mala lectura del mismo Adam Smith, según el cual todo progreso social se basa en la ambición y el egoísmo del individuo. De ahí, el mito social según el cual el progreso y la prosperidad se basan en la ambición de los individuos por ser millonarios, razón por la cual no hay que “castigar el éxito” con impuestos. Un mito popular pero barato, si consideramos que todos los progresos, todos o casi todos los inventos técnicos, científicos y sociales que registra la historia (incluso en la Era capitalista) han sido hechos por gente que no estaba pensando en el maldito dinero. 

Los mitos sociales no proceden del pueblo. Proceden del poder. Sí, (1) la Revolución Industrial multiplicó (2) la riqueza y (3) la desigualdad por cien, pero no se puede separar los tres elementos del (4) brutal imperialismo euro-estadounidense. Si América del Sur hubiese saqueado al resto del mundo por siglos, hoy sería modelo de progreso y desarrollo. 

El hecho de que hoy los pobres sean menos pobres que ayer no es una prueba de las bondades del capitalismo, ya que la Humanidad ha venido haciendo progresos por milenios y todos de forma acelerada. Ningún progreso técnico o científico se debe al capitalismo ni a los capitalistas. Los millonarios solo lo secuestraron. El capitalismo corporativo actual es una herencia del sistema esclavista: en nombre de la libertad, la explotación de los de abajo, la concentración de la riqueza, la sacralización de los amos-empresarios y la demonización de los trabajadores-esclavos.

En este momento, el capitalismo no está aportando nada más que problemas existenciales, como (1) la destrucción del planeta a fuerza de crecimiento basado en el consumo y la destrucción y (2) el agravamiento de las diferencias sociales, las que conducirán a mayores conflictos. El capitalismo está agotado y la crisis radica en negar la socialización del progreso humano, el cual será inevitable (luego del quiebre) con la robotización masiva y el desarrollo de las IA. 

Sugerir que el problema de la desigualdad sea solucionado con limosnas es como combatir una infección con una aspirina. En lugar de curarse, la infección aumenta. El quiebre podría evitarse por un acuerdo global, pero si la sensatez no fuese un bien escaso, no estaríamos ahogándonos en una crisis ambiental. La alternativa es un colapso global, una situación distópica dende se rompan todas las leyes aceptadas hoy como dogmas, como el valor del dólar, de la propiedad privada. Un colapso donde no haya ganadores sino una regresión definitiva a la Edad Media. 

Si en un pueblo hubiese gente muriéndose de hambre y alguien se le ocurriese encender un cigarro con un billete de cien dólares, sería calificado de inmoral. Bueno, esa es la situación hoy en día. Es decir que estamos en el primer nivel de tres:

1) Moral: Es inmoral que mueran niños de hambre en un mundo superrico e hiper tecnológico. Necesidades básicas cubiertas sería el primer escalón de una civilización humanista.

2) Injusticia: Luego, quedaría la discusión de la injusticia de lo que le toca a cada uno y en base a qué razón. 

3) Conveniencia: una discusión menos relevante es sobre la necesidad o la conveniencia de la inequidad. Para muchos de nosotros, la equidad favorece el desarrollo y hasta la producción de riqueza. El crecimiento como condición previa a cualquier redistribución es un dogma creado por el poder.

Los superricos son los enemigos de la Humanidad. No sólo le secuestran riqueza al resto, no sólo monopolizan la política en democracias y dictaduras, sino que lo mantiene en estado de hipnosis a través de (1) los grandes medios de propaganda, (2) los medios de distracción, de diversión tóxica y fragmentaria, y (3) por la virtud de mantener a otros millones de humanos en estado de necesidad, como esclavos asalariados sin tiempo para pensar que los piratas no son sus hermanos ni sus vecinos. 

Pero gran parte de la humanidad ama, admira y desea a los superricos, como los esclavos amaban a los amos que les arrojaban una pócima al final de una jornada agotadora. El amo y la pócima eran recibidos como una bendición y los rebeldes como los demonios que querían poner el mundo patas arriba. 

Por| 16/07/2022

Publicado enSociedad
Un hombre sostiene la bandera de Sri Lanka durante la multitudinaria protesta. — REUTERS/Dinuka Liyanawatte

Cientos de manifestantes entraron este sábado por la mañana en la residencia oficial de Rajapaksa tras romper el perímetro de seguridad.

El presidente de Sri Lanka, Gotabaya Rajapaksa, y el primer ministro, Ranil Wickremesinghe, anunciaron este sábado su dimisión después de que miles de manifestantes irrumpieran en sus residencias oficiales en una jornada de multitudinarias protestas en Colombo contra el Gobierno por su gestión de la crisis económica.

Mientras las calles se llenaban de cánticos contra Rajapaksa, evacuado a un lugar seguro en una jornada que dejó imágenes de manifestantes exultantes bañándose en la piscina de la residencia presidencial y ejercitándose en su gimnasio, Wickremesinghe anunció en primer lugar su dimisión.

El portavoz del Parlamento de Sri Lanka, Mahinda Yapa Abeywardena, anunció por su parte la dimisión de Rajapaksa. "Porque quiere entregar el liderazgo del país pacíficamente, me pidió que informase a la nación de que su dimisión será entregada el miércoles (13 de julio)", dijo Abeywardena en un mensaje televisado.

Entrada a edificios oficiales

Cientos de manifestantes entraron este sábado por la mañana en la residencia oficial de Rajapaksa tras romper el perímetro de seguridad, a pesar de que la Policía recurrió a gases lacrimógenos para impedir la intrusión, afirmó el diario esrilanqués Ada Derana.

El mandatario había previamente abandonado la zona, alertado por las fuerzas de seguridad sobre la masiva manifestación convocada desde hacía días en Colombo, aunque desde entonces el dirigente no se ha mostrado en público y su paradero es desconocido.

La jornada dejó imágenes, emitidas en directo por televisiones locales y en las redes sociales, de cientos de personas dándose un relajado baño en la piscina presidencial, probando las máquinas del gimnasio o incluso en dormitorios de la residencia.

Los manifestantes irrumpieron también en los edificios de la Secretaría Presidencial y en la residencia oficial de Temple Trees del primer ministro. Además, la oficina del primer ministro les acusó de haber incendiado la casa privada de Wickremesinghe al anochecer.

"Manifestantes han entrado en la residencia privada del primer ministro, Ranil Wickremesinghe, y la han incendiado", dijo la oficina del mandatario en un comunicado.

El diario esrilanqués Daily Mirror mostró imágenes de cientos de personas congregadas en torno a la residencia privada de Wickremesinghe en Colombo, en un ambiente cargado por el humo y con la casa en llamas al fondo.

Ada Derana informó que las fuerzas de seguridad lanzaron gases lacrimógenos y atacaron durante la tarde a manifestantes fuera de la residencia del primer ministro.

"Condeno de todo corazón el brutal e inhumano ataque contra los periodistas de News First por oficiales de Policía estacionados para proteger a Ranil Wickremesinghe. Vergüenza, primer ministro ilegítimo", lanzó en Twitter el político opositor y dirigente del Samagi Jana Balawegaya (SJB), Sajith Premadasa.

Un portavoz del Hospital Nacional de Colombo afirmó a los medios de comunicación que al menos doce personas han resultado heridas. Por su parte, los manifestantes se mostraron durante la jornada inamovibles en sus peticiones de dimisión.

"Lo que gano no me basta para vivir, ya que todo es tan caro. Vivo con mis padres y me ayudan pero, ¿cuánto puedo continuar así? Creo que si Gotabaya se va, las cosas irán a mejor", dijo a Efe Sarasi Thanuja, de 21 años, desde uno de los focos de las protestas en la capital.

El primer ministro afirma que dimitirá

Con las masivas manifestaciones como telón de fondo y antes de que manifestantes incendiasen su hogar, Wickremesinghe anunció su dimisión como primer ministro a penas dos meses después de haber accedido al cargo.

"Para asegurar la continuidad del Gobierno, incluyendo la seguridad de todos los ciudadanos, acepto la recomendación de hoy de los líderes de los partidos para dejar paso a un Gobierno de unidad. Para facilitar esto, dimitiré como primer ministro", dijo el político en Twitter.

Wickremesinghe fue nombrado primer ministro después de que el hermano de Gotabaya Rajapaksa, Mahinda Rajapaksa, se viese obligado a dimitir a principios de mayo en medio de una ola de violencia que se propagó por toda la isla que se saldaron con al menos 10 muertes y más de 300 heridos, desatada por un ataque de los seguidores del político contra manifestantes en Colombo.

La mayoría de partidos políticos del país habían pedido la dimisión de Rajapaksa y de Wickremesinghe durante una reunión convocada por el presidente del Parlamento.

Crisis sin precedentes en el país

Las masivas manifestaciones de hoy se enmarcan en un contexto de protestas continuadas desde hace meses, debido al impacto sobre los esrilanqueses de una de las peores crisis económicas a las que ha tenido que enfrentarse el país desde su independencia en 1948, derivada de la merma de divisas de reservas internacionales y de un gran endeudamiento.

La tensión y el descontento aumentó en la isla a finales de marzo, cuando las autoridades impusieron cortes de luz de más de 13 horas, lo que llevó a la población a salir a las calles para pedir la dimisión del Ejecutivo de Sri Lanka.

Desde entonces, centenares de manifestantes se han instalado en las inmediaciones de la Secretaría Presidencial de Colombo y las protestas pacíficas alrededor de la nación isleña se volvieron habituales, mientras las autoridades tratan de llegar a un acuerdo de rescate con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

09/07/2022

Publicado enInternacional
La policía texana acordonó la zona e informó de la detención de tres personas. Foto Ap

San Antonio., Al menos 46 personas fueron encontradas muertas ayer dentro de un tráiler en una carretera en Texas, informó el Departamento de Bomberos de San Antonio en uno de los episodios más mortíferos de tráfico de personas en la frontera entre México y Estados Unidos.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, calificó de "tragedia" la muerte por asfixia de los migrantes y ofreció sus condolencias a las víctimas y sus familias. Informó que el cónsul se dirigía al lugar.

"Aún no conocemos nacionalidades", tuiteó Ebrard, aunque después detalló que al menos dos son guatemaltecos.

El gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, culpó al presidente Joe Biden de la tragedia. "Estas muertes son responsabilidad de Biden, son el resultado de su mortal política de fronteras abiertas. Muestran las consecuencias mortales de su negativa a hacer cumplir la ley", tuiteó.

El acalde de San Antonio, Ron Nirenberg, dijo a periodistas: "La difícil situación de los migrantes que buscan refugio es siempre una crisis humanitaria. Pero esta noche nos enfrentamos a una horrible tragedia humana".

El jefe de bomberos de San Antonio, Charles Hood, declaró a periodistas: "en este momento hemos procesado 46 cuerpos".

Indicó que 16 personas –12 adultos y cuatro niños– fueron trasladadas al hospital vivas y conscientes.

"Los pacientes que vimos estaban calientes al tacto, sufrían de insolación, agotamiento por el calor y sin señales de agua en el vehículo. Era un camión refrigerado, pero no había evidencias de que hubiese una unidad de aire acondicionado funcionando", añadió.

Los oficiales dijeron que tres personas fueron detenidas. Un funcionario del departamento de bomberos detalló que no había niños entre los muertos.

Más temprano, la policía comenzó a buscar al conductor del tráiler que aparentemente abandonó a las afueras de San Antonio.

Las altas temperaturas en el área de San Antonio, a 250 kilómetros de la frontera con México, llegaron ayer hasta los 39 grados Celsius, según el Servicio Meteorológico Nacional.

El vehículo fue encontrado por agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas, conocido como ICE, en un área remota al suroeste de la ciudad texana, en una carretera cercana a la autopista I-35, que llega directo a la frontera con México.

El Departamento de Seguridad Nacional se hará cargo de la pesquisa, que se investiga como un intento de contrabando de migrantes, indicó el jefe de policía de San Antonio, William McManus.

En los últimos meses se ha registrado un número récord de cruces de migrantes en la frontera entre Estados Unidos y México.

Diez migrantes fallecieron en 2017 después de quedar atrapados en un camión que estaba estacionado en un Walmart de San Antonio. En 2003 fueron hallados 19 migrantes dentro de un camión bajo intensas temperaturas al sureste de la misma ciudad.

Publicado enInternacional
Viernes, 24 Junio 2022 05:36

La herencia que dejó la pandemia

La herencia que dejó la pandemia

Conclusiones del informe fiscal de la Cepal sobre la región

El organismo sostiene que la política fiscal se ve desafiada por menor crecimiento, mayor inflación y necesidad de recursos para atender las consecuencias de la crisis. 

La política fiscal se ve desafiada en un 2022 con menor crecimiento económico que el año pasado, mayor inflación y necesidad de recursos para atender las consecuencias de la crisis económica post-pandemia. El diagnóstico fue trazado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en su Panorama Fiscal de la región 2022. El organismo puso en énfasis en el diseño de una política fiscal que fortalezca la recaudación y la progresividad de la estructura tributaria y oriente estratégicamente el gasto público para convertirlo en instrumento de desarrollo.

Durante la presentación del informe, el secretario ejecutivo interino de la Cepal, Mario Cimoli, fue determinante: “Todos están de acuerdo en que la política fiscal va a jugar un papel decisivo y quizás la política de tasas no es suficiente, se pueden usar otros instrumentos. Hay que revisar los gastos tributarios, el tema de la evasión y la elusión fiscal, entre otros. La crisis apremia a intervenir, y la política fiscal debe intervenir”, declaró.

Tendencias fiscales

Entre las principales tendencias fiscales observadas en la región durante 2021 destaca el fuerte aumento de los ingresos públicos, en concordancia con la reactivación de la actividad económica, y el retiro progresivo del impulso fiscal. "Aunque el nivel del gasto público se redujo, se mantuvo por encima de los niveles observados antes del inicio de la pandemia. Esta combinación de mayores ingresos y menor gasto permitió la reducción de los déficit fiscales", afirma el informe.

En el caso del resultado primario, el déficit promedio representó un 1,7 por ciento del PIB frente al 4,2 por ciento del PIB en 2020 que Cepal atribuye al repunte del ingreso total y la contracción del gasto público "debido al retiro proyectado de gran parte de los programas extraordinarios de asistencia a la población y la economía, en especial de los programas de transferencias monetarias directas". 

A nivel país, los mayores déficit globales de 2021 se registraron en Chile y Colombia, donde representaron un 7,7 por ciento del PIB y un 7,1 por ciento del PIB, respectivamente. Los siguen Panamá, con un déficit global equivalente a un 6,3 por ciento del PIB, y la Argentina, el Brasil, Costa Rica, El Salvador y Honduras, con uno que representa entre un 4 por ciento y un 5 por ciento del PIB.

Por su parte, la deuda pública bruta se redujo de forma moderada, y su nivel sigue siendo superior a los valores observados en los 20 años anteriores a la pandemia. En el informe, la Cepal señaló que en 2021 la deuda pública de los gobiernos centrales de la región tuvo una reducción relevante como proporción del Producto Interno Bruto  (PIB), porque pasó de un promedio del 56,5 por ciento del PIB en 2020 a un 53,7 por ciento del PIB en 2021. El organismo atribuye la mejora a la recuperación de la actividad económica - en la dinámica de 2021 incidió en gran medida el dinamismo del PIB nominal de algunos países-.

Para Argentina, aclara particularmente que la reducción de la deuda pública "se debió al rápido crecimiento del PIB nominal en un contexto inflacionario, crecimiento que compensó el aumento del saldo y las variaciones del tipo de cambio". A pesar de la caída, el país se encuentra entre los tres países que encabezan el ranking de 2021 de la deuda pública bruta del gobierno central más alta de América Latina. Primero se encuentra Brasil con 80.3 por ciento de deuda con respecto al PIB, le sigue Argentina con 79,9 por ciento y finalmente Costa Rica con 68,3 por ciento de deuda pública sobre PIB. Más abajo pero encima del promedio latinoamericano se encuentran Panamá, Colombia, El Salvador, Uruguay, Honduras y Ecuador. 

Uno de los principales motivos de la posición Argentina en el ranking es la deuda pública denominada en moneda extranjera - que se compone en el caso de Argentina mayormente por el préstamo que tomó Mauricio Macri con el FMI-, que empeoró en 2021 dada la depreciación del tipo de cambio. "Resaltan los casos de la Argentina, el Ecuador, Panamá, el Paraguay y la República Dominicana, donde la deuda denominada en moneda extranjera, sobre todo en dólares, representa más del 70 por ciento de la deuda total", explica el informe.

Párrafo aparte merece el análisis de los marcos fiscales aplicados a la actividad petrolera y la minería en países productores de la región. "El alza de los precios internacionales en el contexto actual subraya la relevancia de contar con marcos fiscales que permitan a los países recaudar una proporción justa de la renta económica proveniente de las actividades extractivas de bienes que pertenecen a la nación", asegura la Cepal.

Desafío 2022

"En 2022 se enfrentan retos importantes en lo que atañe a la política fiscal de la región. La mayor desaceleración del crecimiento debilitaría la recaudación tributaria, que en 2021 había desempeñado un papel central en la reducción del déficit fiscal, mientras que la aceleración de la inflación ha llevado a los bancos centrales a un manejo más restrictivo de la política monetaria, lo que podría tener un impacto negativo de la dinámica del crecimiento", describe la Cepal

"A su vez, el aumento de precios ejercería presión para que los países tomaran medidas que tuvieran impacto en las finanzas públicas, como otorgar subsidios y desgravar productos básicos y combustibles para limitar la erosión del poder adquisitivo de los hogares, especialmente de los más vulnerables. Adicionalmente, riesgos financieros como posibles rebajas de las calificaciones crediticias y depreciaciones de las monedas locales implican mayores costos de financiamiento y servicio de la deuda soberana", continúa.

Publicado enEconomía
AL: riqueza y miseria extremas// Concentración y subdesarrollo// Biden-Unión Europea: ladrones

La buena: en 2022, todas las economía latinoamericanas crecerán; la mala: el beneficio se queda en la cada vez más compacta cúpula y la proporción de avance no es suficiente para cubrir el hoyo abierto por la pandemia; la peor: la patria grande se mantiene como la más desigual del planeta, de tal suerte que mientras no se atienda y resuelve el gravísimo problema de la concentración del ingreso y la riqueza nuestras naciones no saldrán del subdesarrollo ni abatirán los terroríficos índices de pobreza.

Según información de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y Oxfam, el 10 por ciento más ricos de América Latina y el Caribe concentra 71 por ciento de la riqueza regional, mientras el 90 por ciento restante se queda (también de forma por demás desigual) con el 29 por ciento restante. Gobiernos van, gobiernos vienen (de todos colores y sabores), y el panorama empeora.

Por ejemplo, se estima que menos de nueve decenas de oligarcas latinoamericanos concentran algo más de 10 por ciento del producto interno bruto regional. En el caso mexicano, 15 barones acaparan alrededor de 13 por ciento del PIB nacional, sin olvidar que la mitad de esa proporción es acaparada por un oligarca: Carlos Slim, quien en los dos años de covid-19 incrementó sus de por sí abultados haberes en cerca de 60 por ciento; el tóxico Germán Larrea lo hizo en 55 por ciento.

Mientras la pandemia hundió –aún más– a miles de millones de seres humanos, los oligarcas nacionales e internacionales no dejaron de acumular y concentrar riqueza, de tal suerte que si no se modifican las "reglas" del juego esta espeluznante historia será perenne con o sin crecimiento económico.

En vía de mientras, la Cepal considera que el panorama para la patria grande no es muy grato, aunque, con todo, se mantienen las cifras positivas (insuficientes a todas luces) en materia de crecimiento. Dice el organismo que la región "enfrenta una coyuntura compleja en 2022 debido al conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, una nueva fuente de incertidumbre para la economía mundial que afectan negativamente el crecimiento global, estimado en 3.3 por ciento, un punto porcentual menos de lo proyectado antes del inicio de las hostilidades. Para Latinoamérica el menor crecimiento va junto con una mayor inflación y una lenta recuperación del empleo; para ella se prevé un avance promedio de 1.8 por ciento; Sudamérica crecerá 1.5, Centroamérica más México, 2.3, y el Caribe, 4.7".

En las nuevas proyecciones de la Cepal des-taca el crecimiento estimado para la economía venezolana, la cual acumuló varios años en caídas libre. Para 2022 se espera avance de 5 por ciento, el tercero de mayor magnitud en la región, sólo superado por Panamá (6.3 por ciento), y República Dominicana, con 5.3 por ciento. En el tablero, las tres mayores economías regionales registrarían un crecimiento de 1.7 por ciento, en el caso mexicano; 0.4 por ciento, en el brasileño, y 3 por ciento, en el argentino.

La Cepal advierte que "si bien los mercados del trabajo dan señales de recuperación, ésta ha sido lenta e incompleta. Para 2022, en concordancia con la desaceleración que se espera en materia de crecimiento regional, se prevé que el ritmo de creación de empleo se reduzca. La acción conjunta de una mayor participación laboral y un bajo ritmo de creación de plazas im-pulsará un alza en la tasa de desocupación durante este año". Previamente, el organismo advirtió que "la desaceleración esperada en 2022, junto con los problemas estructurales de baja inversión y productividad, pobreza y desigualdad, requieren reforzar el crecimiento como un elemento central de las políticas, al tiempo que se atienden las presiones inflacionarias y riesgos macrofinancieros".

Pues bien, a ese ritmo y con creciente concentración del ingreso y la riqueza América Latina corre el riesgo de ser perpetuamente la campeona de la desigualdad mundial.

Las rebanadas del pastel

Si de bandoleros se trata, ahí está la denuncia del ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov: "los pagos por nuestros recursos energéticos se hacían por medio de bancos occidentales; tras la imposición de sanciones, las reservas acumuladas por nuestra nación fueron congeladas por los gobiernos de Estados Unidos y la Unión Europea, lo que supone un robo de más 300 mil millones de dólares; simplemente los tomaron y robaron; no tenemos el derecho ante nuestro propio pueblo de permitir que Occidente siga con sus hábitos de ladrón".

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

Publicado enEconomía
Lunes, 11 Abril 2022 05:22

Estos también huyen

Estos también huyen

En este tramo de la carretera que cruza el desierto de Coahuila hay un reguero de mochilas de todos los colores, cobijas y piezas de ropa, al pie de las puertas abiertas de un furgón de carga. Allí iban encerrados, a una temperatura infernal, 64 migrantes con destino a Estados Unidos. El sábado 5 de marzo, cerca del poblado de Monclova, y cuando faltaban 300 kilómetros de recorrido, fueron abandonados por los coyotes con los que habían contratado el viaje en la Ciudad de México.

Clorinda Alarcón, nicaragüense, tenía 20 años y ocho meses de embarazo. La madrugada del 12 de febrero había salido de su lejana comunidad del Hormiguero, en el mineral de Siuna, junto con su esposo Pedro Manzanares, una niña de tres años, y su hermano Saturnino. Vendieron la casa y sus enseres, y todo quedaba atrás en sus vidas. La noche del viernes 4 de marzo ella llamó desde algún lugar de Coahuila a Cenia, su hermana mayor, para decirle que se iban acercando a la frontera.

Se dieron cuenta de que los coyotes los habían abandonado porque el furgón no se movía. "Estábamos casi todos desmayados por la asfixia, y entonces decidimos abrir un hoyo en la parte trasera del tráiler y sacamos a un chavalo delgado para que pudiera abrir por fuera porque si no nos hubiéramos ahogado toditos", cuenta Pedro. En la angustia por salir, pisotearon el vientre de Clorinda, quien se había caído. Murió en el hospital al segundo día, víctima de "síndrome de disfunción multiorgánica". El niño también. "Muerte fetal", declararon los médicos.

El 4 de marzo, la noche en que Clorinda habló con su hermana Cenia por última vez, otro grupo de migrantes buscaba atravesar las aguas del río Bravo cerca de Piedras Negras, también en el estado de Coahuila. En la oscuridad, metidos en la corriente hasta la cintura, hacían una cadena con las manos para evitar ser arrastrados.

Angélica Silva, también nicaragüense, formaba parte de la cadena, y uno de los hombres que cruzaba con ella le había hecho el favor de cargar a su niña de cuatro años, Angélica Mariel. Casi al alcanzar la orilla del otro lado, la madre fue arrebatada por la corriente, pero logró alcanzar la otra orilla. El hombre fue arrastrado también, y no pudo retener a la niña.

Es lo que ella cuenta a la emisora La Rancherita del Aire, desde Eagle Pass, en Texas. Escuchó a la niña gritar pidiendo auxilio, y por alguna razón creyó que la habían rescatado del lado mexicano.

Al fin la encontró, aguas abajo, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. Fue identificada por la vestimenta que llevaba, una licra de color negro y una blusa de botones rosados y medias del mismo color.

A la madre le fue concedido asilo político. Su intención era llegar a Miami, donde tiene familiares. Ahora debió seguir el viaje sola.

Gabriela Espinoza, de 32 años, de Managua, también pereció en el río Bravo el 21 de marzo. Según La Voz, de Coahuila, un pescador intentó inútilmente rescatarla mientras era arrastrada por la corriente.

Había iniciado su viaje el 15 de febrero. Quería reunir dinero para mejorar la vida de su madre, María Mercedes Espinoza, dueña de una pulpería. "¿Para qué te vas a ir, mi hijita? Me estás dejando ya vieja, de 71 años, mejor quédate conmigo, sos mi única hija mujer", le suplicó, pero no pudo hacerla desistir. "Ella quería que yo viviera como una reina", dice.

El cuerpo se encuentra ahora en una morgue en México y la repatriación cuesta 7 mil dólares, que la familia no tiene.

Es un drama que se multiplica en miles de vidas. Sólo en diciembre de 2021 la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos reportó más de 15 mil detenciones de nicaragüenses que intentaban cruzar desde México, y en todo ese año la cifra llegó a 87 mil personas.

En El Paso, Texas, los nicaragüenses se entregan por centenares cada día a las autoridades con la esperanza de recibir asilo, pero no todos tienen suerte, y muchos son obligados a regresar a México. Y para llegar hasta los pasos fronterizos hay que exponerse a los engaños de los coyotes, a extorsiones de la policía, a los secuestros. Y al riesgo constante de la muerte.

Muchos huyen de la represión, de la venganza gubernamental que se ceba en los que disienten y son vigilados en sus barrios, o en sus trabajos en el gobierno. Haber estado presente en una marcha de protesta es ya un delito, opinar en las redes sociales también. Decir algo contra el régimen en un chat es suficiente para ser encarcelado.

Ahora que la atención mundial se concentra en los miles que huyen de sus hogares en Ucrania, para librarse de las bombas ultrasónicas de Putin, no olvidemos a estos otros refugiados que huyen de una dictadura de la que sólo se sabe muy de vez en cuando.

www.sergioramirez.com

Facebook: escritorsergioramirez

Twitter: sergioramirezm

Instagram: sergioramirezmercado

Publicado enSociedad
Página 1 de 35