Viernes, 24 Febrero 2012 07:07

Dos continentes contra el neoliberalismo

Dos continentes contra el neoliberalismo

Desde América Latina observamos con preocupación los derroteros que va tomando la crisis económica y política europea, y estamos esperanzados en las respuestas que van dando, y seguramente darán, los diversos pueblos con la convicción de que el futuro de los de abajo de ambos continentes tendrá mucho en común.
 

En diferentes periodos históricos (durante la década de 1990 en América del Sur, luego de 2008 en Europa), el capital financiero lanzó brutales y miserables ofensivas para arrebatar a los de abajo conquistas históricas, empujando a los sectores populares a situaciones de sobrevivencia en condiciones de dominación. Es necesario considerar que esto no es un desvío ni un error del sistema, sino el modo cada vez más habitual en que el capital se comporta en esta etapa de decadencia, que será prolongada, porque busca arrastrarnos a todos a la ruina para alargar su agonía.
 

Los pueblos sudamericanos hemos conseguido plantarle cara al modelo neoliberal. Aunque no conseguimos derrotarlo completamente, fue posible por lo menos deslegitimar sus aristas privatizadoras y crear una nueva relación de fuerzas que nos permite mirar el futuro con mayor esperanza. Lo que sigue son apenas apuntes y reflexiones sobre cómo fue posible dar aquellos pasos, sin la menor pretensión de indicar o sugerir lo que los demás deben hacer.
 

El tiempo es la primera dimensión a tener en cuenta. La resistencia contra el modelo demandó un largo periodo para poder comprender lo que estaba sucediendo y, sobre todo, para adecuar las fuerzas sociales a la nueva realidad. Muchas de las viejas formas de lucha se revelaron inadecuadas o insuficientes a la hora de enfrentar los nuevos desafíos. Pero esa dimensión temporal requiere no sólo miradas hacia delante, que nos permitan imaginar cómo avanzar, sino también mirar hacia atrás para recuperar las mejores tradiciones que, naturalmente, no pueden ser reproducidas sin más.
 

La segunda cuestión es que el capital es insaciable e incontenible. Nunca se da por satisfecho y siempre quiere más. No se conformará con ese brutal 30 por ciento que arrancó a los salarios de los funcionarios griegos. La rapiña es su modo de ser y no entiende otro lenguaje. No tiene freno y sólo entiende el lenguaje de la fuerza: tanto la que utiliza para imponer sus deseos como la que es capaz de hacerlo retroceder.
 

En la experiencia sudamericana, fue la irrupción de la gente en los espacios públicos lo que forzó un cambio, ya que deslegitimó a las autoridades que defendían el modelo. Pero hay algo más. No sólo se consiguió la caída sucesiva de gobiernos, sino el derrumbe del viejo sistema político. En Ecuador, en Bolivia, en Venezuela y en Perú las fuerzas políticas que alcanzaron el gobierno no existían dos décadas atrás. En otros países de la región fuerzas que nunca habían gobernado ocuparon los palacios presidenciales.
 

En lo relativo a la revuelta, que de eso se trata, conviene hacer algunas matizaciones. No se trató sólo de hechos puntuales, por importantes que fueran, sino de procesos. El caracazo de 1989, respuesta a un paquete de ajuste estructural, fue la primera gran revuelta anti neoliberal. Luego hubo decenas de sucesos similares hasta la segunda guerra del gas en Bolivia, en 2005. Pero esos grandes hechos se inscribieron en ciclos de luchas relativamente prolongados que consiguieron introducir un palo en la rueda de la gobernabilidad neoliberal, anclada en el autoritarismo y la represión.
 

Como hacía notar un jornalero días atrás en Écija (Sevilla), no habrá cambios sin que la gente se lance a la calle, ya que sólo en el espacio público es posible descarrilar el modelo. No se trata de un capricho de revoltosos, sino de algo mucho más profundo: la gobernabilidad neoliberal exige orden para lubricar la acumulación que fue bloqueada impidiendo la circulación de mercancías. No es un orden para el Estado, como el de las dictaduras, sino un orden para el capital, que es lo que caracteriza a las democracias electorales.
 

Por eso cada vez que se sienten con el agua al cuello, como los patéticos gobernantes griegos, tan parecidos a los Menem y los Fujimori, sólo atinan a llamar a elecciones para renovar su imposible legitimidad. En el caso sudamericano sucedieron dos hechos: en algunas consultas electorales se registró una avalancha de votos blancos y nulos, sobre todo allí donde quienes podían ganar representaban más de lo mismo. En otros casos, cuando la gobernabilidad quedaba hecha trizas y los defensores del modelo se batían en retirada, aparecieron nuevas configuraciones políticas para sustituir a las viejas dirigencias.
 

Este es uno de los aspectos más controvertidos. Es evidente que no alcanza con llevar a palacio a políticos diferentes, aunque hayan nacido abajo. Pero no debemos dar por sentado que los partidos y fuerzas políticas históricas (socialistas y comunistas, pero también anarquistas) serán quienes resolverán esta crisis luego de que las derechas sean barridas del poder. No es esa, por lo menos, la configuracióón política posneoliberal en Sudamérica.
 

El punto nodal está en otra parte. Si los de abajo, organizados en movimientos, han sido capaces de construir espacios e imaginarios suficientemente potentes, el ciclo de luchas no se termina con el recambio gubernamental, incluso cuando ocupan los sillones personas que provienen de esos movimientos. Como los cambios no dependen de personas, sino de relaciones de fuerza, el papel de los movimientos es decisivo tanto en la dispersión del modelo como en la recomposición de algo diferente.
 

En todo caso, la vida nos seguirá dando sorpresas. Esto recién empieza y el 15M aún no cumplió su primer año. No sería nada extraño, observando la rapidez de los hechos, que los de abajo nos sorprendan una vez más, como sucedió en 1936 en España, cuando se lanzaron a las calles para frenar el golpe de Estado de Franco, escribiendo una de las más bellas páginas de la historia popular. La historia nunca se repite, pero deja enseñanzas que no deberíamos desestimar.
 

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Miércoles, 15 Febrero 2012 15:52

Desalojados los manifestantes de El Quimbo

 Desalojados los manifestantes de El Quimbo
El martes 14 de febrero, tras múltiples dilaciones y artimañas oficiales para ganar tiempo a favor de las empresas contratistas, la comunidad huilense opuesta al proyecto del embalse El Quimbo, que implica el desvío del río Magdalena, fue desalojada violentamente por el Esmad. La arremetida policial se llevó a cabo en la playa del río Magdalena (vereda Domingo Arías) entre los municipios de Paicol y Gigante, a cinco minutos de Puente Paso el Colegio (Vía a la Plata).
 
El desalojo, que dejó tres heridos, uno de ellos el obrero de construcción Luis Carlos Trujillo Obregón, quien según reporte del Hospital Universitarios de Neiva perdió su ojo derecho, se lleva a cabo tras mes y medio de protesta de la comunidad huilense afectada de manera directa por el proyecto El Quimbo, y tras una frustrada acta de acuerdos y compromisos firmada el pasado 17 enero, dilatada de manera perversa por parte del Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. 
 
Guardando ciertas formalidades, el acto para el desalojo fue precedido por la lectura de un documento a cargo de la personera del municipio de Paicol, quien llegó al lugar gracias a una lancha facilitada por la empresa Endesa Emgesa, responsables de la obra. El sitio autorizado para el acto policial, al cual se hacia referencia en el documento, no correspondía al lugar donde se encontraban ubicados los manifestantes. Pese a ello, con gases lacrimógenos y bombas de ruido fueron expulsados del lugar, sin recato ni miramientos con niños y mujeres embarazadas, cerca de 400 personas, muchas de las cuales son grupos familiares que viven de la pesca. Las personas fueron sacadas del lugar y metidas en chivas contratadas y facilitadas por la empresa contratista de la obra. La orden era llevarlos y no parar en sitios cercanos.
 
Mientras sucedía el desalojo, se encontraba afuera de la misma concentración de protesta otro grupo de manifestantes, integrado por cerca de 250 personas, las cuales no habían podido ingresar porque desde la noche anterior el ejercito impedia la circulación y concentración de manifestantes, excepto para la empresa Endesa Emgesa, quien sí tenía libre movilidad para sus empleados y sus vehículos. La inconformidad de los manifestantes, entre ellos los representantes de Asoquimbo, los medios de comunicación que empezaron a transmitir desde allí y las gestiones del Observatorio Internacional de Paz que acompaña a la comunidad, hizo que aceptaran la entrada de algunos medios de comunciación, excepto los independientes.
 

¿Amparo para quién?
 

Puntual y formalmente, la orden de desalojo correspondía a un amparo policial presentado por la empresa bajo el argumento que los manifestantes ubicados a la orilla del río invadian su territorio, ante lo cual los manifestantes apoyados en la legislación nacional –que indica que treinta metros de ronda del río son zona de interés público y libres para el desarrollo de la pesca-, instauraron otro amparo policivo que no tuvo la misma suerte del primero.
Según el investigador y miembro de Asoquimbo, Miller Dussan: “desde el Ministerio del Interior se llevó a cabo una estrategia política y militar entre el Estado y la empresa, denunciamos esta estrategia que se evidenció en este desalojo violento, en el cual utilizaron como títere al alcalde de Paicol”. 
 
Recordemos que en los primeros días de la protesta el gobierno guardó silencio, posteriormente, el 17 de enero se dio un diálogo que terminó con unos acuerdos y compromisos (hacer audiencia ambiental, instalar mesas sectoriales, protección de derechos y parar la desviación del río Magdalena), los cuales fueron abandonados una semana después por el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible. El silencio posterior fue interrumpido por el Ministerio del Interior, que en su papel de “garante”, convocó a los líderes a Bogotá para hacer un preacuerdo con el viceministro y presentárselo al Ministerio del Medio Ambiente, la firma de este preacuerdo fue evadida por el Ministerio del Interior, argumentando que parecía que para el lunes 13 de febrero el ministerio del Medio Ambiente se iba a pronunciar sobre la audiencia ambiental, cuando en realidad éste ya había emitido una carta de negativa a la realización de dicha audiencia. Finalmente el gobierno ganó tiempo mientras llegaba la fecha del desalojo.
 

El hermano del Ministro del Interior es el presidente de CODENSA
 

José Antonio Vargas Lleras, es el actual presidente de la empresa de energía CODENSA, que también presta servicios en Bogotá. Esta empresa, y Emgesa, son las encargadas de la comercialización y distribución de energía, a su vez estas empresas tienen como una de sus principales capitalizadoras a la empresa Endesa Enel, propietarias del proyecto El Quimbo. Hay que aclarar que Emgesa es la filial de la empresa española Endesa y que Enel es una empresa de capital italiano. Como ministro del Interior funge Germán Vargas Lleras, quien se declaró “impotente” ante los reclamos que hicieron los afectados en su integridad física, derechos políticos y humanos, al reclamar sus derechos ante la obra de El Quimbo.
 
Para el profesor Miller Dussan, llama la atención esta casualidad con la declaración como “impotente” que tomó el Ministro del Interior ante decisiones y actuaciones de otras instancias oficiales que afectaban la comunidad. Pasividad que se permitió el desenlace parcial que el 14 de febrero ha tenido este conflicto.
 

La comunidad se prepara
 

Durante el desalojo, los manifestantes que permanecían afuera del sitio, acordaron realizar asambleas para el 17 y 18 de frebero, para evaluar y proyectas las nuevas acciones de protesta. Este acuerdo fue alimentado en la tarde del día 14 con la llegada al sitio de protesta del Arzobispo de La Plata, quien se comprometió a trabajar para que la gente apoye esta protesta. Por el momento, Asoquimbo anuncia la realización de una marcha regional contra el criminal desalojo del Estado y Emgesa y por la defensa del territorio, el río Magdalena y la dignidad de los agredidos.
 
Pese a esto, queda la preocupación con respecto a la desviación del río, pues la misma no se ha ejecutado por la presencia masiva de la comunidad. Luego de haber logrado dos aplazamiento del desvío del río, ahora la empresa lo ha progrado para el próximo lunes 20 de febrero. La víspera es ceracana pero la comundiad se afana para recuperar su espacio e impdir el crimen ecológioco.
 
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Viernes, 10 Febrero 2012 07:11

La tierra, el agua y la resistencia

La tierra, el agua y la resistencia
Lo que está sucediendo en América Latina en relación con los bienes comunes (agua, tierra, biodiversidad) es algo más que una sucesión de conflictos locales. Por momentos la intensidad de los enfrentamientos da la impresión de que marchamos hacia una conflagración general, que por ahora tiene expresiones locales y regionales, pero que se repiten en casi todos los países.


La Gran marcha nacional del agua, que comenzó el primero de febrero en Cajamarca, es la respuesta de los movimientos populares a la represión y al estado de excepción en tres provincias por parte del gobierno de Ollanta Humala, ante la huelga de 11 días en Cajamarca contra el proyecto minero Conga. La caravana llegará este viernes a Lima para frenar el uso de productos contaminantes como el mercurio y declarar el agua como derecho humano.


Conga es un proyecto de la Minera Yanacocha, la primera en extracción de oro en América del Sur, que prevé invertir casi 5 mil millones de dólares y drenar cuatro lagunas, dos para extraer oro y otras dos para almacenar desechos. Las actividades en Conga están paralizadas desde la huelga de noviembre. Lo más importante es que el movimiento ha conseguido trascender lo local para convertirse en la confluencia de las más importantes organizaciones sociales para una gran acción de carácter nacional.


En el norte de Argentina se reactivó la resistencia a la minería. En enero se produjeron masivas movilizaciones impulsadas por las asambleas ciudadanas, en La Rioja, Catamarca y Tucumán, contra los proyectos mineros Famatina y Bajo La Alumbrera. En La Rioja la movilización popular forzó al jefe comunal de la capital provincial a pronunciarse contra la megaminería, aunque está alineado con el gobierno nacional.


En Catamarca el bloqueo a los camiones que se dirigen a Bajo La Alumbrera llevó a la empresa a licenciar al personal y detener la explotación por la falta de insumos y provisiones en la mina. Hace más de tres semanas que los militantes de la Asamblea de Ciudadanos en Defensa de la Vida y el Agua bloquean el tránsito de camiones que pertenecen a la empresa minera y que circulan por Tinogasta, Belén y Santa María.


Uno de los conflictos menos visibles pero con gran potencial desestabilizador es el que se está registrando en Paraguay entre campesinos y colonos de origen brasileño, conocidos popularmente como brasiguayos. Se estima que hay 8 millones de hectáreas, 20 por ciento de la superficie del país, adjudicadas ilegalmente, sobre todo bajo la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989). Una parte importante fueron entregadas a colonos provenientes de Brasil, en hasta un dólar la hectárea en la zona fronteriza.


Ahora son grandes productores de soya que sacan su producción por Brasil sin pagar siquiera impuestos. Tranquilo Favero, el rey de la soya, posee 45 mil hectáreas de tierras de alta calidad en las que cosecha hasta 130 mil toneladas cada año, que le rinden unos 50 millones de dólares, en la zona de Ñacunday, Alto Paraná. Esta es la región más caliente del conflicto actual, en la que se enfrentan sin tierra y terratenientes, pero en la que están también involucrados los gobiernos de Fernando Lugo y Dilma Rousseff.


Si la producción de soya, con su secuela de contaminación y expulsión de campesinos, es grave, la cuestión fronteriza también lo es. De los 400 mil brasileños que viven en Paraguay, unos 250 mil ocupan la faja fronteriza con Brasil. En 2007 el gobierno paraguayo aprobó la Ley de Frontera por la cual los extranjeros no pueden tener tierras a menos de 50 kilómetros de la frontera, como forma de afirmar la soberanía nacional. Brasil tiene una legislación similar aunque más estricta.


En 2011 se conformó la Coordinadora Nacional de Lucha por la Recuperación de Tierras Malhabidas –en la que participan más de 20 organizaciones campesinas, sociales y partidos de izquierda–, que realizó su primera marcha el 25 de octubre pasado. Los dirigentes sostienen que la recuperación de esas tierras podrían favorecer a 400 mil campesinos.


La cuestión de la tierra es uno de los temas más delicados en Paraguay, por la larga historia de corrupción, abusos y represión que forzaron el despojo de los campesinos. Lugo llegó al gobierno en gran medida por su estrecha relación con la lucha por la reforma agraria cuando era obispo. Bajo su gobierno no se avanzó en la reforma agraria, pero en los últimos meses los campesinos agrupados en la Liga Nacional de Carperos (porque acampan en carpas) están ocupando tierras de brasiguayos.


La liga nació dos años atrás ante la inacción del movimiento campesino en la lucha por la tierra, pero la coordinadora en un reciente comunicado estima que sus acciones forman parte de una "estrategia desestabilizadora" contra el gobierno de Lugo y que en su interior está "primando la influencia de provocadores que objetivamente perjudican la histórica lucha por la tierra y la reforma agraria".


En el complejo panorama de los movimientos paraguayos, no conviene simplificar. La lucha de los "carperos" es legítima pero todo indica que junto a una nueva camada de dirigentes populares se puede percibir la influencia de políticos tradicionales de la derecha, ya sea colorados o liberales, éstos aliados de Lugo, y oportunistas que nunca faltan. Sin embargo, también es cierto que los movimientos históricos, que integran la coordinadora, priorizan las negociaciones en vez de la presión desde abajo por la reforma agraria, y se muestran muy preocupados por la sucesión presidencial en las elecciones de 2013.


La lucha por los bienes comunes está en el primer lugar de la agenda en toda la región. Es posible, como señala un dirigente sindical de Chilecito, que las multinacionales mineras estén sufriendo una "una derrota catastrófica" en el norte de Argentina. Grupos pequeños como las asambleas ciudadanas, en lugares remotos de la cordillera, han logrado frenar gigantescas empresas que gozaron de todo el apoyo estatal. Es mucho. Es el producto del tesón, que en algún momento rinde frutos.
Viernes, 10 Febrero 2012 06:21

El frente antiminas

El frente antiminas

La compacta columna de manifestantes ingresó a Lima coreando “agua sí, oro no”. La consigna los había acompañado durante los nueve días que duró su marcha desde Cajamarca, unos 850 kilómetros al norte de la capital. La movilización –llamada Marcha por el Agua– organizada para protestar contra la explotación minera que agota el agua y contamina la que no consume, estaba formada mayoritariamente por campesinos, pero también había trabajadores de las ciudades, sindicalistas, jóvenes, representantes de organizaciones sociales y ambientalistas. La caravana se había iniciado a 4 mil metros de altura, en las lagunas andinas de Cajamarca, que el proyecto minero Conga, de la empresa Yanacocha, de capitales norteamericanos y peruanos, pretende secar para explotar oro.
 

El rechazo al proyecto Conga originó una huelga en Cajamarca entre noviembre y diciembre de 2011 y ha sido el detonante de la Marcha por el Agua. Las organizaciones campesinas y sociales y el gobierno regional de Cajamarca se oponen a la mina Conga por sus efectos en el abastecimiento de agua de la zona al secar cuatro lagunas y las consecuencias ambientales negativas que tendría por tratarse de una mina a cielo abierto en una zona ecológicamente sensible, una cabecera de cuenca en la que nacen varios ríos. El gobierno, por su parte, defiende la continuidad del cuestionado proyecto minero, que implica una inversión de 4800 millones de dólares, la mayor inversión privada en el país, señalando que necesita los ingresos que dejará la mina en impuestos para financiar los programas sociales ofrecidos por el presidente Humala y aduciendo que el proyecto Conga ya ha sido aprobado por el Estado peruano –lo que ocurrió en los últimos meses de la gestión de Alan García– y que anularlo espantaría otras inversiones.
 

“He heredado una criatura de seis meses de vida y no puedo producir un aborto”, ha dicho el presidente Humala, tratando de graficar su cambio de postura frente a la mina Conga. Durante la campaña electoral, Humala había expresado su oposición a este proyecto minero y ofrecido a los campesinos estar de su lado en su lucha contra la minera. Ahora, esas bases campesinas le exigen que cumpla esa promesa.
 

En cada poblado y ciudad por los que pasó la caravana de la Marcha por el Agua hubo muestras de respaldo, mitines, que en algunos casos llegaron a reunir unas cinco mil personas, foros públicos y diálogos ciudadanos sobre los efectos de la minería en el abastecimiento y la calidad del agua. Alcaldes de varios distritos por los que pasó la caravana se unieron a la protesta. A su ingreso a Lima, la marcha en defensa del agua reunía más de mil personas. Fue recibida en la céntrica Plaza 2 de Mayo por la dirigencia de la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP), el principal gremio sindical del país. Luego marcharon por las calles del centro de la capital. Para ese momento, con la gente que se les había unido en Lima, ya eran algo más de cinco mil personas. La protesta contra la contaminación minera se cerrará hoy con un Tribunal Hídrico, en el que se juzgarán simbólicamente los casos más emblemáticos de contaminación y agotamiento del agua por actividades extractivas, y con un mitin en la Plaza San Martín, en la zona céntrica de Lima.
 

Las demandas centrales de la Marcha por el Agua se centran en exigir la anulación del proyecto minero Conga; prohibir toda minería en cabeceras de cuenca y glaciales, así como el uso de cianuro y mercurio en sus actividades; demandar la puesta en vigencia de la ley de consulta a las comunidades indígenas antes de darle luz verde a un proyecto extractivo en sus tierras, la que ha sido promulgada por este gobierno, pero que todavía no entra en vigencia por falta de un reglamento; una moratoria de nuevas concesiones mineras, y revisión de las ya otorgadas; y que se reconozca en la Constitución al agua como un derecho fundamental.
 

El sacerdote Marco Arana, ambientalista con una larga trayectoria denunciando la contaminación y abusos de las mineras, es uno de los principales dirigentes de la Marcha por el Agua. A su ingreso a Lima al frente de la marcha, dialogó con Página/12. Lucía cansado, pero satisfecho. “Hemos cumplido ampliamente nuestro objetivo de sensibilizar a la población e informarla sobre nuestras razones para oponernos al proyecto Conga. El nivel de respaldo que hemos tenido en cada pueblo por el que hemos pasado ha sido impresionante. La marcha se ha dado en un ambiente de fiesta, de celebración, pero también de mucha energía en nuestra protesta”, le dijo Arana a este diario. Arana aclaró que la marcha no era una protesta contra el gobierno de Humala, pero le exigió que cambie su postura de apoyo a la mina Conga. “Humala todavía puede reencontrarse con sus electores, que exigen justicia social y respeto a sus derechos. Para eso debe cumplir con sus promesas electorales y declarar la inviabilidad del proyecto Conga. Pero si eso no ocurre, seguirán las movilizaciones”, apuntó Marco Arana.
 

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Viernes, 10 Febrero 2012 06:14

Los políticos griegos acordaron recortar

Los políticos griegos acordaron recortar

Grecia anunció ayer un acuerdo político sobre los recortes del presupuesto, que debería liberar un paquete de ayuda de 130 mil millones de euros y permitir que Atenas evite un potencial default el mes que viene. Después de tres semanas de tirantes negociaciones entre los tres partidos que componen el gobierno de coalición gobernante, la oficina del primer ministro, Lucas Papademos, confirmó ayer que el nuevo acuerdo para recortar gastos se había logrado.
 

Los que apoyan financieramente a Grecia en la Unión Europea habían dicho que no darían la ayuda que Atenas necesita para rescatar los 14.400 millones de euros de sus bonos el mes que viene si el gobierno no se comprometía a nuevas y duras medidas de austeridad. El paquete de recortes, equivalente a cerca del 1,5 por ciento del Producto Bruto Interno de Grecia, impondrá profundos recortes en los salarios más bajos y resultará en que miles del sector público pierdan sus empleos. El anuncio produjo una furiosa respuesta de los sindicatos griegos, que prometieron huelgas de protesta hoy y durante el fin de semana.
 

También hubo una renuncia ministerial en respuesta al acuerdo de los recortes. El ministro de Trabajo, Yannis Doutsoudos, un miembro del partido socialista Pasok, se fue del gobierno acusando a los acreedores extranjeros de Grecia de someter al país a “chantaje”.
 

Los mercados financieros reaccionaron con alivio a la noticia del acuerdo de ayer a la tarde, haciendo subir los valores de la Bolsa y del euro. Pero hay que pasar aún más obstáculos políticos antes de que Atenas se asegure su nueva financiación. Los ministros de Finanzas de la Eurozona necesitan aprobar el paquete del presupuesto griego antes que firmar el rescate por 130 mil millones de euros. Este debía tener lugar originalmente en la reunión del Eurogrupo en Bruselas anoche, pero los ministros de Alemania y Holanda dijeron que no tenían detalles suficientes como para tomar una decisión. “Hemos llegado muy lejos, pero todavía no estamos lo suficientemente lejos”, dijo el ministro alemán de Finanzas, Wolfgana Schaüble.
 

El nuevo acuerdo de ayuda también necesita el visto bueno del Parlamento alemán, donde algunos delegados de la línea dura del Bundestag indicaron que votarán en contra de un nuevo rescate para Atenas. La canciller alemana, Angela Merkel, se reunirá con los líderes de su partido parlamentario hoy, en un intento de conseguir apoyo para el acuerdo. Se espera que el Bundestag tenga un voto sobre el tema la semana que viene.
 

El convenio de ayer debería allanar el camino para que se cierre el acuerdo entre Atenas y los tenedores de bonos. Este acuerdo por separado, por el cual el sector privado de los tenedores de bonos de Grecia tendrá una reducción del 70 por ciento en el valor a largo plazo de sus bonos, le dará a Atenas alrededor de 100 mil millones de euros en asistencia de la deuda, llevando la deuda del país al 120 por ciento del Producto Bruto Interno para fines de la década.
 

Hubo una fuerte insinuación por parte de Mario Draghi ayer de que el Banco Central Europeo (BCE) se está preparando para jugar su parte en reducir la deuda soberana de Grecia. El BCE acumuló un estimado de 55 mil millones de euros en bonos griegos a un gran descuento en 2010 y 2011 cuanto estaba intentando estabilizar los mercados de bonos de la Eurozona. Si llegan a su madurez, esos bonos podrían rendirle al BCE una ganancia de alrededor de 15 mil millones de euros.
 

En su conferencia de prensa mensual en Frankfurt ayer, Draghi negó que esto representara una violación a la Constitución del BCE, que proscribe prestar directamente a los Estados miembros (o “financiar monetariamente”) por parte del banco central a los gobiernos. “Si el BCE les da dinero a los gobiernos, eso es financiar monetariamente. Si el BCE distribuye parte de sus ganancias a países miembro, eso no es financiar monetariamente”, les dijo Draghi a los periodistas.
 

Por Ben Chu, de The Independent de Gran Bretaña. Especial para Página/12.

Traducción: Celita Doyhambéhère.
 

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Viernes, 27 Enero 2012 07:24

Izquierda social e izquierda política

Izquierda social e izquierda política
La profundización de las diversas crisis y la emergencia de nuevos movimientos están promoviendo un debate sobre el papel de la izquierda en los cambios posibles y deseables. Muchos apuestan a una profunda renovación o a la unidad como forma de encontrar un norte que permita quebrar la hegemonía del sector financiero.

En general, los debates apuntan al papel de la izquierda política, o sea los partidos que se proclaman de izquierda. Superar las divisiones históricas, supuestamente alimentadas por diferencias ideológicas, sería un paso decisivo para ir más allá de la situación actual. La unidad entre las tres grandes corrientes, socialistas o socialdemócratas, comunistas y anarquistas o radicales, sería un paso imprescindible para que este sector esté en condiciones de jugar un papel decisivo en la superación de la crisis actual.

La experiencia histórica dice, sin embargo, otra cosa. La primera es que los partidos de izquierda no se unen si no existe un poderoso movimiento desde abajo que les imponga una agenda común. Quiero decir que los partidos de izquierda dependen del estado de ánimo y la disposición, para resistir o para acomodarse al sistema, de los trabajadores. Para la gente común los debates ideológicos son cosa de poca importancia.

Las experiencias del Frente Popular en la España republicana, de la Unidad Popular en el Chile de Salvador Allende y del Frente Amplio en Uruguay, indican que es el empuje de los diversos abajos lo que termina por derribar los sectarismos e impone, como mínimo, la unidad de acción. Fue la potencia del movimiento obrero la que decidió a los anarquistas a apoyar en las urnas a los candidatos del Frente Popular, venciendo sus resistencias a lo electoral.

La segunda es que ese 99 por ciento que se supone que somos, frente al uno por ciento que detenta el poder y la riqueza, tiene intereses diversos y, en esta etapa del capitalismo, contradictorios. A grandes rasgos, hay dos abajos, como dicen los zapatistas. Los de más abajo, o los del sótano –indios, afros, inmigrantes, clandestinos e informales–, componen el sector más oprimido y explotado del amplio mundo del trabajo. Ese mundo está integrado básicamente por mujeres y jóvenes pobres, en general de piel oscura, que viven en áreas rurales y en periferias urbanas. Son los más interesados en cambiar el mundo, porque son los que no tienen nada que perder.

El otro abajo es diferente. En 1929 sólo uno por ciento de los estadunidenses tenía acciones que cotizaban en la bolsa de Wall Street. En 1965 ya eran 10 por ciento, y en 1980, 14 por ciento. Pero en 2010 50 por ciento de los estadunidenses eran propietarios de acciones. Con la privatización del sistema de jubilaciones y la creación de los fondos de pensiones, todo un sector de la clase trabajadora quedó engrapado al capital. General Motors y Chrysler fueron salvadas de la quiebra en 2009 por los aportes de los fondos controlados por los sindicatos.

La segunda minera del mundo, la brasileña Vale, rechazada por ambientalistas y sin tierra, es controlada por Previ, fondo de pensiones de los empleados del Banco de Brasil, que tiene junto al BNDES una sólida mayoría en el consejo de administración de la multinacional. Los fondos de pensiones de Brasil tienen inversiones que representan casi 20 por ciento del PIB del país emergente y controlan enormes empresas y grupos económicos. Los fondos son el núcleo de la acumulación de capital y son gestionados por sindicatos, empresas y Estado.

Se trata apenas de dos ejemplos bien distantes para ilustrar el hecho de que la izquierda social, o los movimientos, supuestamente antisistémicos, tienen intereses contradictorios.

La tercera cuestión es que si reconocemos esta diversidad de intereses es para construir estrategias de cambio que estén enraizadas en la realidad y no en declaraciones o ideologías. ¿Cómo unir obreros manuales que ganan una miseria con empleados de cuello blanco que se sienten más cerca del patrón que de sus "hermanos de clase"?

Los obreros que construyen la gigantesca hidroeléctrica de Belo Monte en Brasil, que será la tercera del mundo, se lanzaron a la huelga en diciembre porque ganan 500 dólares mensuales por 12 horas diarias de trabajo y la comida que les sirven está podrida. Los representantes sindicales fueron hasta la obra para convencer a los obreros de que volvieran al trabajo. Los fondos de pensiones de tres empresas estatales tienen 25 por ciento de las acciones del consorcio que construye Belo Monte.

Los trabajadores de Petrobras, de la Caja Económica Federal y del Banco do Brasil están interesados en el éxito de Belo Monte ya que sus fondos de pensiones, controlados en gran medida por delegados sindicales, repartirán más dinero a costa de la explotación de los obreros, de la naturaleza y de los indígenas que desplaza la hidroeléctrica.

La cuarta es que toda estrategia para cambiar el sistema debe instalarse sólidamente entre aquellos que más sufren este sistema, los del sótano. Pensar en la unidad orgánica de los de abajo es colocar en el timón de mando a los que hablan y negocian mejor, a los que tienen más medios para estar allí donde se toman las decisiones, o sea, el arriba del abajo. Son los que mejor se mueven en las organizaciones formales, las que cuentan con locales amplios y cómodos, funcionarios y medios de comunicación y de transporte.

Los del sótano se reúnen donde pueden. A menudo en la calle, el espacio más democrático, como los Occupy Wall Street, los indignados de Grecia y España, y los rebeldes de El Cairo. No lo hacen en torno a un programa sino a un plan de acción. Y, claro, son desordenados, hablan a la vez y a borbotones.

Las estrategias para cambiar el mundo deben partir, a mi modo de ver, de la creación de espacios para que los diferentes abajos, o izquierdas, se conozcan, encuentren formas de comunicarse y de hacer, y establezcan lazos de confianza. Puede parecer poco, pero el primer paso es comprender que ambos sectores, o trayectorias, nos necesitamos, ya que el enemigo concentra más poder que nunca.
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Miércoles, 25 Enero 2012 06:52

La fruta que no cayó

La fruta que no cayó

Cuba se vio forzada a luchar por su existencia frente a una potencia expansionista, ubicada a pocas millas de sus costas, que proclamaba la anexión de nuestra isla, cuyo único destino era caer en su seno como fruta madura. Estábamos condenados a no existir como nación.

 
En la gloriosa legión de patriotas que durante la segunda mitad del siglo XIX luchó contra el aborrecible coloniaje impuesto por España a lo largo de 300 años, José Martí fue quien con más claridad percibió tan dramático destino. Así lo hizo constar en las últimas líneas que escribió cuando, víspera del rudo combate previsto contra una aguerrida y bien pertrechada columna española, declaró que el objetivo fundamental de sus luchas era: “… impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso.”

 
Sin comprender esta profunda verdad, hoy no se podría ser ni patriota, ni revolucionario.

 
Los medios de información masiva, el monopolio de muchos recursos técnicos, y los cuantiosos fondos destinados a engañar y embrutecer a las masas, constituyen sin duda obstáculos considerables, pero no invencibles.

 
Cuba demostró que -a partir de su condición de factoría colonial yanki, unida al analfabetismo y la pobreza generalizada de su pueblo-, era posible enfrentar al país que amenazaba con la absorción definitiva de la nación cubana. Nadie puede siquiera afirmar que existía una burguesía nacional opuesta al imperio, tan cercana a  este se desarrolló que incluso poco después del triunfo envió catorce mil niños sin protección alguna a Estados Unidos, aunque tal acción estuvo asociada a la pérfida mentira de que sería suprimida la Patria Potestad, que la historia registró como operación Peter Pan y fue calificada como la mayor maniobra de manipulación de niños con fines políticos que se recuerde en el hemisferio occidental.
 

El territorio nacional fue invadido, apenas dos años después del triunfo revolucionario, por fuerzas mercenarias, -integradas por antiguos soldados batistianos e hijos de terratenientes y burgueses- armadas y escoltadas por Estados Unidos con buques de su flota naval, incluidos portaaviones con equipos listos para entrar en acción, que acompañaron a los invasores hasta nuestra isla. La derrota y la captura de casi la totalidad de los mercenarios en menos de 72 horas y la destrucción de sus aviones que operaban desde bases en Nicaragua y sus medios de transporte naval, constituyó una derrota humillante para el imperio y sus aliados latinoamericanos que subestimaron la capacidad de lucha del pueblo cubano.
 

La URSS frente a la interrupción del suministro de petróleo por parte de Estados Unidos, la ulterior suspensión total de la cuota histórica de azúcar en el mercado de ese país, y la prohibición del comercio creado a lo largo de más de cien años, respondió a cada una de esas medidas abasteciendo combustible, adquiriendo nuestra azúcar, comerciando con nuestro país y finalmente suministrando las armas que Cuba no podía adquirir en otros mercados.
 

La idea de una campaña sistemática de ataques piratas organizados por la CIA, los sabotajes y las acciones militares de bandas creadas y armadas por ellos, antes y después del ataque mercenario, que culminarían en una invasión militar de Estados Unidos en Cuba, dieron origen a los acontecimientos que pusieron al mundo al borde de una guerra nuclear total, de la que ninguna de sus partes y ni la propia humanidad habría podido sobrevivir.

 
Aquellos acontecimientos sin dudas costaron el cargo a Nikita Jruschov, que subestimó al adversario, desoyó criterios que les fueron informados y no consultó su decisión final con los que estábamos en la primera línea. Lo que pudo ser una importante victoria moral se convirtió así en un costoso revés político para la URSS. Durante muchos años las peores fechorías continuaron realizándose contra Cuba y no pocas, como su criminal bloqueo, se cometen todavía.

 
Jruschov tuvo gestos extraordinarios con nuestro país. En aquella ocasión critiqué sin vacilación el acuerdo inconsulto con Estados Unidos, pero sería ingrato e injusto dejar de reconocer su extraordinaria solidaridad en momentos difíciles y decisivos para nuestro pueblo en su histórica batalla por la independencia y la revolución frente al poderoso imperio de Estados Unidos. Comprendo que la situación era sumamente tensa y él no deseaba perder un minuto cuando tomó la decisión de retirar los proyectiles y los yankis se comprometieron, muy secretamente, a renunciar a la invasión.

 
A pesar de las décadas transcurridas que suman ya medio siglo, la fruta cubana no ha caído en manos yankis.
 

Las noticias que en la actualidad llegan de España, Francia, Iraq, Afganistán, Pakistán, Irán, Siria, Inglaterra, las Malvinas y otros numerosos puntos del planeta, son serias, y todas auguran un desastre político y económico por la insensatez de Estados Unidos y sus aliados.
 

Me limitaré a unos pocos temas. Debo señalar según cuentan todos, que la selección de un candidato republicano para aspirar a la presidencia de ese globalizado y abarcador imperio, es a su vez, -lo digo en serio- la mayor competencia de idioteces e ignorancia que se ha escuchado nunca. Como tengo cosas que hacer, no puedo dedicarle tiempo al asunto. De sobra sabía que sería así.

 
Ilustran más algunos despachos cablegráficos que deseo analizar, porque muestran el increíble cinismo que genera la decadencia de Occidente. Uno de ellos, con pasmosa tranquilidad, habla de un preso político cubano que, según se afirma, murió tras huelga de hambre que duró 50 días. Un periodista de Granma, Juventud Rebelde, noticiero radial, o cualquier otro órgano revolucionario, se puede equivocar en cualquier apreciación sobre cualquier tema, pero jamás fabrica una noticia o inventa una mentira.

 
En la nota de Granma se afirma que no hubo tal huelga de hambre; era un recluido por delito común, sancionado a 4 años por agresión que provocó lesiones en el rostro a su esposa; que la propia suegra solicitó la intervención de las autoridades; los familiares más allegados estuvieron al tanto de todos los procedimientos que se emplearon en su atención médica y estaban agradecidos por el esfuerzo de los especialistas médicos que lo atendieron. Fue asistido, afirma la nota, en el mejor hospital de la región oriental como se hace con todos los ciudadanos. Había muerto a causa de fallo multi-orgánico secundario asociado a un proceso respiratorio séptico severo.

 
El paciente había recibido todas las atenciones que se aplican en un país que posee uno de los mejores servicios médicos del mundo, los cuales se brindan gratuitamente, a pesar del bloqueo impuesto por el imperialismo a nuestra Patria. Es sencillamente un deber que se cumple en un país donde la Revolución tiene el orgullo de haber respetado siempre, durante más de 50 años, los principios que le dieron su invencible fuerza.
 

Más valdría realmente que el Gobierno español, dadas sus excelentes relaciones con Washington, viaje a Estados Unidos y se informe de lo que ocurre en las cárceles yankis, la conducta despiadada que aplica a los millones de presos, la política que se practica con la silla eléctrica y  los horrores que se cometen con los detenidos en las cárceles y los que protestan en las calles.

 
Ayer lunes 23 de enero, un duro editorial de Granma titulado “Las verdades de Cuba” en una página completa de ese órgano explicó detalladamente la insólita desvergüenza de la campaña mentirosa desatada contra nuestra Revolución por algunos gobiernos “tradicionalmente comprometidos con la subversión contra Cuba”.

 
Nuestro pueblo conoce bien las normas que han regido la conducta intachable de nuestra Revolución desde el primer combate y jamás mancillada a lo largo de más de medio siglo. Sabe también que no podrá ser jamás presionado ni chantajeado por los enemigos. Nuestras leyes y normas se cumplirán indefectiblemente.

 
Es bueno señalarlo con toda claridad y franqueza. El Gobierno español y la destartalada Unión Europea, sumida en una profunda crisis económica, deben saber a qué atenerse. Produce lástima leer en agencias de noticias las declaraciones de ambas cuando utilizan sus descaradas mentiras para atacar a Cuba. Ocúpense primero de salvar el euro si pueden, resuelvan el desempleo crónico que en número creciente padecen los jóvenes, y respondan a los indignados sobre los cuales la policía arremete y golpea constantemente.
 

No ignoramos que ahora en España gobiernan los admiradores de Franco, quien envió a miembros de la División Azul junto a las SS y las SA nazis para matar soviéticos. Casi 50 mil de ellos participaron en la cruenta agresión. En la operación más cruel y dolorosa de aquella guerra: el cerco de Leningrado, donde murieron un millón de ciudadanos rusos, la División Azul formó parte de las fuerzas que trataron de estrangular a la heroica ciudad. El pueblo ruso no perdonará nunca aquel horrendo crimen.

 
La derecha fascista de Aznar, Rajoy y otros servidores del imperio, debe conocer algo de las 16 mil bajas que tuvieron sus antecesores de la División Azul y las Cruces de Hierro con las que Hitler premió a los oficiales y soldados de esa división. Nada tiene de extraño lo que hace hoy la policía gestapo con los hombres y mujeres que demandan el derecho al trabajo y al pan en el país con más desempleo de Europa.

 
¿Por qué mienten tan descaradamente los medios de información masiva del imperio?

 
Los que manejan esos medios, se empeñan en engañar y embrutecer al mundo con sus groseras mentiras, pensando quizás que constituye el recurso principal para mantener el sistema global de dominación y saqueo impuesto, y de modo particular a las víctimas cercanas a la sede de la metrópolis, los casi seiscientos millones de latinoamericanos y caribeños que viven en este hemisferio.

 
La república hermana de Venezuela se ha convertido en el objetivo fundamental de esa política. La razón es obvia. Sin Venezuela, el imperio habría impuesto el Tratado de Libre Comercio a todos los pueblos del continente que lo habitan desde el Sur de Estados Unidos, donde se encuentran las mayores reservas de tierra, agua dulce y minerales del planeta, así como grandes recursos energéticos que, administrados con espíritu solidario hacia los demás pueblos del mundo, constituyen recursos que no pueden ni deben caer en manos de las transnacionales que le imponen un sistema suicida e infame.

 
Basta, por ejemplo, mirar el mapa para comprender el criminal despojo que significó para Argentina arrebatarle un pedazo de su territorio en el extremo sur del continente. Allí emplearon los británicos su decadente aparato militar para asesinar bisoños reclutas argentinos vestidos con ropas de verano cuando ya estaban en pleno invierno. Estados Unidos y su aliado Augusto Pinochet le dieron a Inglaterra un desvergonzado apoyo. Ahora, en víspera de las Olimpiadas de Londres, su Primer Ministro David Cameron también proclama, como ya lo hizo Margaret Thatcher, su derecho a usar los submarinos nucleares para matar argentinos. El gobierno de ese país desconoce que el mundo está cambiando, y el desprecio de nuestro hemisferio y de la mayoría de los pueblos hacia los opresores se incrementa cada día.

 
El caso de las Malvinas no es único. ¿Conoce acaso alguien cómo terminará el conflicto en Afganistán? Hace muy pocos días soldados norteamericanos ultrajaban los cadáveres de combatientes afganos, asesinados por los bombarderos sin pilotos de la OTAN.

 
Hace tres días una agencia europea publicó que “el presidente afgano Hamid Karzai, dio su aval a un negociado de paz con los talibanes, subrayando que esta cuestión debe ser resuelta por los ciudadanos de su país”, luego añadió: “…el proceso de paz y reconciliación pertenece a la nación afgana y ningún país u organización extranjera puede sacarles a los afganos este derecho.”

 
Por su parte, un despacho publicado por nuestra prensa comunicaba desde Paris que “Francia suspendió hoy todas sus operaciones de formación y ayuda al combate en Afganistán y amenazó con anticipar el retiro de sus tropas, luego de que un soldado afgano ultimara a cuatro militares franceses en el valle Taghab, de la provincia de Kapisa [...] Sarkozy dio instrucciones al Ministro de Defensa Gérard Longuet para trasladarse inmediatamente a Kabul, y avizoró la posibilidad de un retiro anticipado del contingente.”

 
Desaparecida la URSS y el Campo Socialista, el Gobierno de Estados Unidos concebía que Cuba no podía sostenerse. George W. Bush tenía ya preparado un gobierno contrarrevolucionario para presidir nuestro país. El mismo día que Bush inició su criminal guerra contra Iraq, solicité a las autoridades de nuestro país el cese de la tolerancia que se aplicaba a los cabecillas contrarrevolucionarios que en esos días demandaban histéricamente la invasión a Cuba. En realidad, su actitud constituía un acto de traición a la Patria.

 
Bush y sus estupideces imperaron durante 8 años y la Revolución Cubana ha perdurado ya más de medio siglo. La fruta madura no ha caído en el seno del imperio. Cuba no será una fuerza más con la que el imperio se extienda sobre los pueblos de América. La sangre de Martí no se habrá derramado en vano.

 
Mañana publicaré otra Reflexión que complementa esta.
 


Fidel Castro Ruz
 
Enero 24 de 2012
 
7 y 12 p.m.
 

Publicado enInternacional
Andrés Rincón, activista de la Federación Universitaria Nacional (FUN, Comisiones), y Óscar Aponte, activista de Rebeldía Estudiantil Organizada (REO), conversan sobre el significado, la experiencia, las lecciones y los retos que deja la lucha contra la reforma de la Ley 30, y por el derecho a la educación.

da.: Para acercarnos a la coyuntura que vive el movimiento estudiantil, y en sentido histórico, ¿encuentran ustedes relación entre la experiencia vivida en 1971 y la que ahora transcurre?
AR.: Es importante analizar los diferentes momentos del Movimiento Estudiantil para poder entender el valor de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil (Mane), sus alcances, logros y limitaciones. En este sentido, es básico conocer el Movimiento Estudiantil de 1971 y sus logros con el Programa Mínimo de la época, que fue una suerte de hoja de ruta convertida en derrotero de las luchas estudiantiles de esa época.



Aquel Programa Mínimo condensó un conjunto de reivindicaciones en el terreno financiero, político y de autonomía universitaria. Más allá de estos logros, aquel movimiento impactó las estructuras de la universidad pública con el cogobierno, el cual permitía que estudiantes y profesores pudieran hacer parte de los órganos colegiados de la Universidad. Esta fue una gran conquista –temporal– con respecto a la autonomía universitaria.

Además, hay un logro que no es muy tenido en cuenta, y es la salida de la iglesia católica de la universidad pública colombiana. Hay que recordar que en los Consejos Superiores de las universidades había un representante de aquélla. También tenían asiento en los consejos universitarios los representantes de las multinacionales, política que obedecía a las directrices del plan Atcon. Estos logros permitieron plasmar una nueva idea de universidad.

Otra conquista de gran importancia es cultural, porque se plasman nuevas formas de entender y hacer la política, lo que permitió permear el ejercicio político en los contextos urbanos. Los actuales logros del movimiento estudiantil se deben, en buena medida, a lo sucedido en aquella época.




OA.:
Tanto en el movimiento del 71 como en el actual, encontramos la construcción de un programa mínimo que contiene elementos como financiación, autonomía y democracia universitaria. Podemos evaluar que en ambos casos estos movimientos se mueven en el ámbito nacional de las luchas sociales y tienen incidencia en ellas, como sucedió con el paro de 1977. También podemos señalar que estos movimientos cuestionan siempre la orientación de la política, como sucedió con los gobiernos de Carlos Lleras Restrepo y de Misael Pastrana. Hay que tener en cuenta que para cada momento las luchas tienen sus particularidades: no es lo mismo la lucha antes y después de la Ley 30.

da.: ¿Se puede decir que, así como el 71 fue un eco tardío de lo sucedido en el 68, el año 2011 es un eco simultáneo de lo que está sucediendo en varias regiones del mundo?
OA.: Es necesario hacer una interpretación de nivel global del sistema para entender lo que sucede en cada uno de estos lugares. Vemos que desde 2008 el modelo vive una crisis que se manifiesta de distintas maneras pero con un solo centro: el dominio del sector financiero. La crisis lleva a los defensores mundiales del sistema dominante a profundizar o potenciar el neoliberalismo. Las respuestas de la sociedad no se han dejado esperar y las contradicciones se agudizan. Con la crisis, vemos que el imperialismo, en procura de nuevos nichos de acumulación de capital, se expande a espacios que antes no eran factores dinámicos de tal acumulación, como el ánimo de lucro en la educación y la salud. La respuesta de los estudiantes de Chile da cuenta de esta situación. De igual manera, la Primavera Árabe tiene que ver con el reacomodamiento del capitalismo en busca de salidas a su crisis.

AR.: Con respecto a las protestas en Europa y el Norte de África, no se puede considerar que estas se generaron simplemente porque alguien las convocó desde Facebook. Si miramos la realidad de estos países, encontramos que desde hace tiempo allí se libran luchas como las protestas obreras en Egipto, desde hace tres años, y lo mismo sucede en Grecia. Todas estas protestas se dinamizan a partir de la crisis de 2008, lo que necesariamente nos ha influido. No es una casualidad. Lo mismo ocurre en Chile, aunque allí hay unos antecedentes de desarrollo de políticas neoliberales en la educación. Las diversas luchas tienden a agudizarse en todo el mundo, y no es un problema sólo de América Latina sino que lo es de la crisis del sistema capitalista.

da.: En el 71 había una lucha social en auge: campesinos con tomas de tierras, obreros movilizados, ligados al sindicalismo independiente. También había una lucha global por el cambio (Vietnam y países africanos por la descolonización), de alguna manera algo muy parecido a lo que hoy sucede. ¿Qué se puede analizar desde aquí, teniendo en cuenta que en Colombia hoy no tenemos una lucha social en auge, como en el 71?
AR.: En Colombia, a pesar de lo golpeado que ha sido el movimiento social, podemos ver que en los últimos tres años se presenta una reagrupación que se ve en el Congreso de los Pueblos, la Marcha Patriótica y el escenario incipiente que es Comosocol, todo lo cual permite alimentar el movimiento estudiantil, algo imposible si el movimiento social estuviera acabado. Guardadas las proporciones, vemos que para ambos momentos históricos el movimiento estudiantil logra convertirse en un referente de las luchas sociales.

OA.: La guerra sucia contra el movimiento social, expresada en el genocidio contra la UP, ¡A luchar!, y otras organizaciones, dejó un gran vacío que precisamente es lo que está empezando a superar el reagrupamiento en el Congreso de los Pueblos y la Marcha Patriótica. En este contexto, y con respecto al movimiento estudiantil, éste logra empezar a dar el salto hacia la movilización social.

da.: Respecto a la actual lucha del movimiento estudiantil, ¿qué balance se puede hacer?
OA.: Lo primero es en términos organizativos, porque los intentos unitarios y gremiales son de los estudiantes históricos, incluso desde la FUN de 1960, que agrupó a gran parte del estudiantado. Lo conseguido hasta el momento por la Mane permite recoger todos estos intentos históricos de organización y plantearse el horizonte unitario y gremial. Esto nos va a permitir avanzar en lo organizativo y también en términos de propuesta política para sacar el movimiento estudiantil del coyunturalismo. A pesar de todos los problemas que tiene la Mane, ha logrado que los estudiantes tengan el imaginario de una organización gremial, unitaria.

En segundo lugar, la movilización, porque haber logrado coordinar un paro nacional en la mayoría de universidades públicas, con protestas en parte de las privadas, le da un fuerte impulso a la movilización callejera, precisamente en el sentido de que su principal objetivo es ejercer presión política. Hemos logrado interiorizar dentro del estudiantado que es necesaria la lucha callejera para avanzar a escenarios más elevados de la misma. En un primer momento logramos esto a través del paro, se realizaron jornadas semanales de protesta y tuvimos una gran marcha nacional el 10 de noviembre. La movilización ha sido ese músculo que le permitió avanzar al movimiento estudiantil.

En tercer lugar, lo relacionado con el Programa Mínimo, que contiene más de lo que en algún momento llegamos a pensar. Allí se sintetizan reivindicaciones históricas del movimiento estudiantil. Grandes banderas como alcanzar la gratuidad de la educación o que el dinero para la educación venga de acabar las exenciones tributarias que tienen las multinacionales en nuestro país. Estos elementos han aportado en la agitación, como también ha sido clave con la apuesta de articulación.

AR.: Este movimiento estudiantil logra detener la consolidación de un modelo de educación superior neoliberal en Colombia. Vimos como Uribe y Santos afinaron esa propuesta. Gracias a la movilización estudiantil, el gobierno se vio obligado, por ahora, a retirar la propuesta de reforma a la Ley 30. Si esto no hubiera sucedido, hoy en Colombia tuviéramos una educación superior totalmente neoliberal.

En segunda instancia, el movimiento estudiantil logró abrir una puerta para discutir en Colombia la educación como derecho. Hoy, en términos políticos, el pueblo colombiano tiene la posibilidad de plasmar este modelo de educación entendido como derecho. Otro elemento de gran importancia: el pueblo colombiano entendió que es válido luchar, que al Estado hay que exigirle. Se empieza a salir, así, del letargo en que estábamos. Creo que ni el propio movimiento es consciente de que logró sembrar la semilla para que mucha gente en nuestro país se plantee cambiar las cosas. Esto es un cambio profundo en el terreno de la lucha en Colombia, que en unos años lograremos ver con total claridad.

OA.: Para insistir. Esta no es únicamente una lucha entre el movimiento estudiantil y el gobierno sino que asimismo es la posibilidad de sopesar la propuesta de éste y la que está construyendo el estudiantado en compañía de algunos otros sectores sociales, para luego, de cara a la sociedad, discutir la propuesta de educación que necesita el pueblo colombiano. Esto le da un nuevo carácter a la lucha.

da.: ¿Han hecho un balance de por qué los medios de comunicación le dieron realce a la lucha?
OA.: Hay un punto que no se ha tenido muy en cuenta: cuando vieron que esto agarraba fuerza, los medios de comunicación pretendieron conducir la movilización estudiantil callejera. Por ejemplo, pasaban a la Ministra de Educación, que decía: “No está mal que marchen, pero que sea pacífico”.

AR.:
En parte es eso, pero creo además que la fuerza que agarró el movimiento logró remover esas estructuras del poder que hay en Colombia. La fuerza del movimiento les hizo una exigencia a los medios de comunicación. Para éstos, a pesar de estar manejados por el poder, les es difícil abstraerse totalmente de su realidad inmediata. El protagonismo que generó el estudiantado obligó a los medios a estar muy atentos de los principales aspectos políticos en el escenario de la opinión pública; la fuerza de los hechos los fue llevando a eso. Particularmente vimos que el periodista de a pie estaba con nosotros. Los medios no podían abstraerse de movilizaciones gigantescas, de las decisiones de la Mane, porque sabían que ahí estaba el quehacer y el futuro inmediato del movimiento.

da.: ¿Hay balance respecto a las formas que utilizaron para expresarse, para comunicarse?
AR.: Una de las principales características por resaltar es que se trata de un movimiento amplio y diverso, lo cual ayuda a que la expresión política en el terreno cultural lleve un mensaje que sea entendido, que llegue a la sociedad y que la gente se lo apropie. En este sentido, se logra que lo cultural tenga un asiento, pero más allá de esto es que el movimiento tiene una multiplicidad de actores de todos los órdenes: se manifiesta lo artístico, lo clandestino, lo radical, lo político, lo gremial, etcétera. El movimiento tuvo la capacidad de ganarse el corazón de la gente y de llevar la lucha a otros escenarios.

da.: Una pregunta que no podemos dejar de lado: ¿A pesar de que el tema ya pueda ser conocido, cómo surge la Mane?
OA.: La Mane se viene pensando desde hace tiempo, por lo menos dos años, a propósito de la necesidad de consolidar la organización gremial del movimiento estudiantil. Desde esta idea, se empezó a discutir la necesidad de aglutinar al movimiento estudiantil alrededor de algo más que una marcha, que un encuentro, es decir, más allá de la coyuntura. Es así como se fueron decantando elementos hasta que en el primer encuentro del ENEU (primer semestre de 2011) se decide que se va a crear la Mane y que se va a convocar a una sesión de concreción de lo que ésta debía ser. Así se produce la primera reunión de lo que hoy es la Mane, donde se decanta qué es, quiénes la integran, cómo se va a desarrollar organizativamente en las diferentes universidades, en lo local y en lo regional. Pero, además, al preguntarse por el eje articulador surge la necesidad del programa mínimo. Otro elemento fue la relación con la coyuntura que ya se veía venir y que fue su prueba de fuego.

AR. La Mane no es coyuntural. Si se rastrea al movimiento estudiantil, nos encontramos en 2004 con la Coordinadora Nacional Estudiantil Universitaria (CNEU), coordinadora que pretendió, producto de la iniciativa de diferentes sectores políticos, que el movimiento tuviera articulación y orientación nacionales. Tampoco podemos olvidar los intentos coordinadores vividos en 2002 y 2003, lo cual nos permite decir que por lo menos durante una década el movimiento estudiantil vivió intentos de aglutinación nacional, particularmente el proceso de la CNEU, que por varias dificultades terminó en 2006, momento a partir del cual se realizaron varios encuentros estudiantiles, de emergencia, para mirar el tema de coyuntura, y hace dos años –en Manizales– surge la idea de la Mane, la idea de aglutinarnos. Los tres ejes fundamentales que discute hoy la Mane (lo organizativo, lo programático y la movilización) son los mismos que discutíamos en 2004.

da.: La propuesta de reforma gubernamental de la Ley 30 fue un elemento catalizador. ¿Cuál es el aspecto que ayudó a consensuar con relación al programa mínimo?
AR.: Un aspecto es la necesidad de frenar la reforma impuesta por Santos, y el otro es que dentro del movimiento estudiantil hay conciencia sobre la necesidad de construir una propuesta propia. El movimiento logra adquirir conciencia de que debe salir del No y proponer; tiene conciencia de que necesita aglutinarse para construir una propuesta de educación como derecho. La necesidad de los contenidos hizo urgente construir la propuesta de un Programa Mínimo que ayudara a definir un derrotero para el movimiento. Tal programa tiene como referente el de 1971 y la necesidad de unas propuestas que no sean cortoplasistas.

da.: ¿Qué balance se puede hacer sobre los puntos del programa mínimo?
OA.: Recordar, antes que nada, los puntos del programa: financiación, autonomía, democracia universitaria, bienestar universitario, calidad académica, libertades democráticas y relación Universidad-Sociedad. Llamar la atención de algo importante: más que puntos, son ejes que aglutinan diversidad de elementos en torno a un tema en concreto. Ahora, el balance del Programa Mínimo es que ha servido, primero, como elemento de agitación entre los estudiantes. A pesar de no haber tenido la propuesta ya desarrollada la educación necesaria para el pueblo, el Programa Mínimo nos permitió llegar a universidades, facultades y carreras, diciendo “este es el Programa Mínimo sobre el cual construir una propuesta de educación”. Mientras el gobierno presentaba su propuesta, los estudiantes no nos quedamos sólo en lo contestatario; pusimos nuestro granito de arena al llegar a todos los estudiantes con una propuesta.

El segundo elemento es preguntarnos sobre la validez social, histórica y política que en este momento contienen los elementos que contiene el Programa Mínimo. ¿Son efectivamente la base necesaria para la construcción de la propuesta de educación? Esto nos lleva a que debemos revisar las discusiones anteriores –como las de Manizales– porque el programa mínimo, en efecto, aún no es la propuesta de educación, es la base de ella.

AR.:
El programa mínimo logra condensar o sintetizar unas banderas de lucha del movimiento: por ejemplo, el tema de gratuidad, que terminó convertido en bandera central de lucha del mismo, incluso no sólo como consigna sino también como propuesta. Aquí viene la discusión: ¿Es posible en Colombia la gratuidad para los 500.000 o 600.000 estudiantes que tiene la educación superior? Y, para un Estado que se presume democrático, es fundamental darle respuesta positiva al interrogante, pues para el caso de la Universidad Nacional tal gratuidad no supera, por año, los 70 u 80 mil millones de pesos. Si comparamos estas cifras con las exenciones tributarias que ese mismo Estado le garantiza a una multinacional, entonces pensar en ese dinero no sería descabellado.

Otro ejemplo es el tema de autonomía universitaria, que pone en discusión la esencia de la universidad colombiana. Si vemos tal autonomía como lo que permite que la Universidad sea un centro de debate e ideas, esto controvierte el modelo de Universidad-Empresa. Dentro de este tema podemos hablar de extraterritorialidad, y vemos los abusos de la policía contra el estudiantado, y así cada elemento se va desarrollando en el entramado político que es la Universidad. Hoy, el Programa Mínimo va a ser la plataforma para el desarrollo de la propuesta de educación.

da.: ¿Sienten que hubo apropiación y comprensión del programa por parte de los estudiantes?
OA.: Sí. Un elemento que así lo evidencia fue la agitación, que se fue desarrollando poco a poco en las universidades y ganando más aceptación en su mensaje. También vimos cómo los medios de comunicación aludían cada vez más al Programa Mínimo. Pero, además, la base de todos los encuentros estudiantiles desarrollados durante 2011 descansa en el Programa Mínimo.

da.: A partir del retiro de la propuesta de ley del gobierno, ¿qué escenario se constituye para el movimiento estudiantil?
AR.: El principal escenario es desarrollar la Mane en sus tres aspectos: movilización, organización y construcción de propuesta. Este último aspecto es el más importante en el actual momento; allí el movimiento encuentra las bases de su desarrollo. En la última reunión de la Mane –Huila– se desarrolló una metodología para lo nacional, lo regional y lo local. Esta metodología debe permitir tres cosas: 1. Tener una idea de Universidad o educación que se relacione claramente con una apuesta de país, lo cual debe quedar muy claro en la exposición de motivos de la propuesta de ley que se va a generar; 2. El movimiento debe desarrollar cada uno de esos ejes en sus contenidos políticos, en el tema de financiación, que es uno de los más difíciles; tiene que precisar cómo es ese modelo de financiación desde el sector social y popular; 3. convertir su propuesta política en articulado. Para 2012, el escenario es el desarrollo de propuestas en compañía de la movilización.

OA.: Hay que ver lo que se viene para 2012. En 2011 tuvimos un momento de presión a través del paro, pero ahora estamos en otro momento político, en un momento de construcción de propuesta. Esta construcción tiene varias discusiones. La primera: lo organizativo, lo cual tiene que ver con las características de los objetivos que se levantan, más cuando se está hablando de un espacio gremial. La gran apuesta es lograr unas formas organizativas desde lo local hacia lo nacional, y desde lo nacional hacia lo local, que sean operativas en términos de construcción de propuesta, y que todo esto le permita a la Mane tener un funcionamiento fluido. La segunda: un replanteamiento táctico que viene acompañado de esa nueva fase de la lucha y lo que implica la construcción de propuesta. Hay que precisar cuánto tiempo requerimos para la construcción de la propuesta, aspecto que se planteó en la Mane del 3 y 4 de diciembre en Neiva. ¿Cuáles van a ser los elementos políticos generales, el plan de acción y los tiempos para el período de lucha que se viene? Eso implica preguntarnos por el carácter de la movilización, porque no es lo mismo lo que ha sucedido hasta ahora que lo que se viene. Un tercer momento es cómo avanzamos en la articulación política con otros sectores, para que tal articulación no se quede reducida al mero acompañamiento en la movilización.

da.: ¿De acuerdo al Programa Mínimo, se puede pensar que en este momento el elemento relevante es la relación Universidad-Sociedad?
AR.: Este elemento termina siendo transversal. En la Mane hemos discutido que el primer paso para ponernos de acuerdo y avanzar son las ideas de Universidad, educación y país. Si no logramos ponernos de acuerdo en estos aspectos, podemos hacer muchas propuestas de financiación, autonomía universitaria, pero no tendrían el mismo efecto. El reto de elaborar una exposición de motivos le implica al movimiento estudiantil entrar en una relación más clara con la sociedad, lo que permitiría tener proyección de lucha y tener más claro a qué se enfrenta cuando se enfrenta con el Gobierno. El gobierno tiene su idea de país y de Universidad; los estudiantes, cada vez que salgamos a la calle, al barrio, a la fábrica, debemos tener clara nuestra idea de Universidad y de país.

da.: ¿En la reunión de Neiva se pensó metodológicamente en foros y otras actividades para construir con la sociedad la idea de Universidad?
OA.: Uno de los objetivos de la reunión de Neiva fue empezar a decantar los elementos de la metodología. En un primer momento empezar la construcción de la exposición de motivos desde la comunidad universitaria, y desde allí lanzar foros regionales que se sistematicen y se hagan foros nacionales que permitan la participación de diferentes sectores organizados del pueblo, Incluso, hay sectores que ya tienen avances en las propuestas, como es la educación campesina y la educación étnica.

da.: ¿Hay un calendario para este trabajo o está por elaborarse?
AR.: Hay un calendario que contempla encuentros regionales y dos encuentros nacionales. La idea es que, finalizando el primer semestre de 2012, se tenga un buen camino recorrido en términos de construcción de propuesta.

da.: ¿Cualquier universidad, localmente, puede tomar la iniciativa y citar a un debate que considere pertinente?
OA.: El escenario de construcción principal va a ser lo local. En Bogotá está el ejemplo de la Universidad Católica, que un día llegó a la Mane diciendo que las discusiones que habían desarrollado les permitían acercarse a este espacio de discusión y descisión nacional.

da.: ¿Y con los intelectuales…?
AR.: La idea es que se pueda constituir un espacio que hasta ahora hemos pensado como una comisión de expertos. El movimiento entiende que sólo no puede; que necesita que los profesores y los intelectuales se vinculen. Los espacios naturales de la academia son claves, como las carreras, las facultades, las sedes, etcétera. Estos espacios no se deben desligar de la construcción de propuesta porque, de lo contrario, no tendría la misma profundidad.

da.: ¿Qué otros aspectos se decidieron en Neiva?
OA.: Lo programático, de movilización, y lo organizativo, este último el más candente en el debate, discusiones sobre el carácter de la Mane para poder avanzar, sobre lo que significa una mesa local, la Mane hacia el futuro, cómo se toman las decisiones, etcétera. Todas estas son discusiones que se abordaron y no lograron decantarse, y por eso se proyectó un encuentro organizativo el 28 de enero, bajo la idea de cómo vamos a organizarnos para la construcción de propuesta. Hay unas fechas clave: el 15 y 16 de abril en Cartagena. No sólo en torno a la construcción de la propuesta sino también como protesta por la presencia del presidente Obama en la Cumbre de las Américas, y por la aprobación del TLC.

AR.: La idea es que cada mes, a partir de febrero, discutamos de cara a la sociedad sobre uno de los ejes del Programa Mínimo, y para debatirle al gobierno. La primera discusión es la relación Universidad-Sociedad, y la del mes de abril girará alrededor del tema de la financiación, y por qué el movimiento estudiantil no está de acuerdo con el TLC.ν

Bogotá, miércoles 14 de diciembre de 2011


La Represa El Quimbo se tragará el corazón del Huila
Los habitantes del centro y EL occidente del Huila terminaron el año con un claro deseo para 2012: detener el megaproyecto El Quimbo. Por este motivo, iniciaron un paro cívico a partir del día martes 3 de enero, con tres claros objetivos y una adenda:
  • Realización de una audiencia pública ambiental que devele las irregularidades de la licencia ambiental otorgada para la construcción de la represa, para hacerla caduca.
  • Que la transnacional Endesa Engesa, que dirige la obra de El Quimbo, construya el Puente Paso del Colegio, dañado por efecto de las obras. El puente se encuentra en el municipio de Gigante, sobre el río Magdalena, en la vía que conduce de Neiva al municipio de La Plata.
  • Que se arreglen las vías del departamento. Entre las principales carreteras por arreglar están las que comunican con el occidente, desde Íquira, Hobo-Gigante y Garzón.

Adenda. El otorgamiento de licencia ambiental a la empresa petrolera Emerald Energy, en el Páramo de Miraflores, es otro factor de inconformidad.

Fuerzas motrices


Este paro ha sido impulsado por Asoquimbo (Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico del Quimbo), el Comité Cívico por la Defensa del Occidente del Huila, el Movimiento Regional por la Defensa de los Territorios, el Movimiento Cívico Puente Paso del Colegio, el Comité Regional Indígena del Huila y la Asociación de Trabajadores Campesinos del Huila. Ha sido un paro pacífico que ha mantenido su epicentro en Puente Paso del Colegio, paralizando las obras con el bloqueo a la entrada de El Quimbo y complementado con otros bloqueos que han variado en diferentes puntos y momentos. La zona del paro está ubicada en el centro y el occidente del Huila, donde, después de la Represa de Betania, pretenden que esté la Represa del Quimbo sobre el río Magdalena, la que contaría con una extensión de 55 kilómetros en un área de embalse de 8.250 hectáreas que cubrirán un hermoso valle agrícola, ganadero, pesquero y de bosque.

Asoquimbo


Existe desde hace tres años y medio, con una dirección colegiada que representa a las diferentes regiones. Su articulación con otras organizaciones de afectados por las represas permitió el año pasado constituir el Movimiento Colombia por la Defensa de los Territorios y Afectados por Represas Ríos Vivos, el cual funciona a partir de paneles itinerantes para construir una propuesta de nueva política minero-energética y agroalimentaria-alimentaria soberana. Asoquimbo se caracteriza porque, además de su articulación nacional, hace parte de la organización Ríos Internacionales, convocante de todos los movimientos contra la construcción de represas.

La cabeza del Ministro


En los primeros días del paro se logró que el departamento se comprometiera a coadyuvar en la búsqueda de una audiencia ambiental y en realizar una veeduría. Resultado de una solicitud realizada ante la Contraloría el año pasado y ratificada actualmente, se abrieron indagatorias preliminares contra el Ministerio del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial, y la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena con respecto a la licencia del megaproyecto El Quimbo. Hay que señalar que, con respecto a tal megaproyecto, hay una demanda ante el Consejo de Estado. Según Miller Dussán, uno de los impulsores del paro, “en el departamento los políticos no se interesaban en lo del Quimbo, pero apenas vieron que la Gobernadora se comprometió con la audiencia ambiental, entonces han empezado a ponerse del lado de la causa. Hoy ya todo el mundo está empezando a hablar y a preguntarse por lo que pasa en El Quimbo”.

En la primera etapa del paro, el gobierno nacional no se presentó con funcionarios que pudieran plantear soluciones, y más bien tuvo una actitud desinteresada y cómplice con los intereses de la empresa Endesa Engesa. Esta situación empezaba a inspirar entre los pobladores la decisión de pedir la cabeza de Frank Pearl, ministro del Medio Ambiente, así como a realizar una marcha hacia Neiva y Bogotá, situación que finalmente dependerá de los compromisos que se desprendan de la primera reunión con los manifestantes, el día martes 17 de enero en el Ministerio del Medio Ambiente, y del cumplimiento por parte del gobierno nacional.

Antecedentes inmediatos y detonante

El Gobierno se demoró para afrontar la problemática denunciada porque sabe que ha incumplido en reiteradas ocasiones los compromisos contraídos con los movimientos sociales del Huila.

La problemática de El Quimbo ha sido denunciada varias veces en el Congreso y en muchos escenarios nacionales y departamentales, pero ante los mismos hechos los diferentes funcionarios se han hecho los de la vista gorda. El daño de Puente Paso del Colegio, que se dio desde agosto como consecuencia de las obras de El Quimbo –y no del invierno de los últimos meses, como quiere hacer creer la empresa– se puede ver o entender como un símbolo del descaro. Al dañarse este puente, hubo que buscar vías alternas que alargan los trayectos e incrementan los costos de movilización, y, además, recurrir al transporte por canoa.

Con el incremento del invierno y los daños que dejan el proyecto El Quimbo y las petroleras sobre las vías, la comunidad reaccionó e hizo que durante el segundo semestre de 2011 el Ministerio de Transporte e Invías se comprometieran a presentar soluciones. A pesar de los acuerdos, lo único que se obtuvo fueron burlas, por lo cual el 9 de diciembre –en otra reunión en la cual estaban presentes los alcaldes del departamento– se obtuvo nuevo compromiso de las entidades señaladas. El problema de vías, sin resolución efectiva, se puede ver como el detonante de la problemática que soportan los habitantes de la región.

Además de los problemas históricos acumulados que tiene la región, en este momento los proyectos energéticos (electricidad y petróleo) son factores que determinan en gran medida la realidad de la región, razón por la cual el conflicto del Puente es el problema de las obras de El Quimbo, de las vías alternas, del deterioro de los vehículos, de los incrementos en el costo del transporte, de los campesinos desplazados, de las nuevas explotaciones de petróleo en zona de páramo que afectarán las aguas de la región. En fin, son manifestación de la problemática general que afecta al conjunto del territorio y de la cual sus pobladores demandan soluciones concretas y sin más dilaciones.

Lucha y naturaleza; territorio y conflictos. En medio de la protesta que al momento de escribir esta nota (enero 14) ya suma 13 días, pareciera que la naturaleza se solidarizara con quienes pretenden protegerla. Es así como el 12 de enero, por una falla geológica, se hundió la banca de la vía Neiva-Florencia, aislando a los departamentos del Huila y Caquetá. Y esto cuando problemas en otras vías ya tenían al departamento con dificultades de comunicación con el Cauca. En decir, el país se va rompiendo en dos: norte-sur, y siempre son los marginados quienes padecen las peores consecuencias de estos sucesos.

El hundimiento de la banca en la vía que conduce hacia Florencia confirma la tesis de los manifestantes, quienes han argumentado que esta zona no es apta para una represa del tamaño propuesto, toda vez que las fallas geológicas que convergen allí han quebrado la tierra en diversos lugares, como lo sustenta el geólogo independiente Édgar Roa, según comentó el sacerdote y activista social Samuel Pineda.

Al Quimbo le cabrían más mentiras que agua


Hay que recordar que para este proyecto solicitaron licencia ambiental por primera vez en 1997, la misma que fue negada por considerarse, entre otros factores, que no se pueden inundar las zonas fértiles de un departamento que tiene pocas tierras de esas características. La iniciativa persiste, y finalmente, en el gobierno de Álvaro Uribe, de la nada se inician las obras. Después, sin consultarle a nadie en el Huila y mediante la Resolución 321 de 2008, se da la declaratoria de utilidad pública del terreno para la obra, incluso sin tener aún la licencia ambiental. Esta resolución permite que una empresa privada expropie a propietarios de predios necesarios para acometer su obra si es el caso.

Finalmente, el Ministerio del Medio Ambiente otorgó la licencia ambiental, pese a que la Procuraduría le advirtió a Andrés Felipe Arias, ministro de Agricultura, que no recomendaba esa licencia. Lo que se puede considerar como un robo liderado por las transnacionales mismas, fue premiado con una licencia ambiental de pocas exigencias, lo que motivó que la Defensoría del Pueblo expresara su desacuerdo con este megaproyecto.

Todo parece indicar que la identidad con la obra de la cabeza del alto gobierno –Uribe Vélez– derrumbó los obstáculos que impedían el arranque de la construcción de la represa, la cual ya estaba proyectada desde el Plan Estratégico aprobado por el Consejo Nacional de Política Social y Económica (Colombia 2019), en el cual se proyectó -a través de megaproyectos– que el país sería potencia suramericana en generación de energía eléctrica. La beneficiaria, la multinacional ítalo-española Endesa Engesa.

El afán del Gobierno por hacer posible la obra llegó a tal punto que, saltándose la Ley 56 de 1981, no se elaboraron por la parte gubernamental los pertinentes estudios socioeconómicos que permitieran una debida información para tomar decisiones de esta magnitud. Al final, y para poder argüir, el Gobierno se soportó sobre los estudios adelantados por la propia multinacional Endesa Engesa.

La inundación se comerá a un valle con su gente


Si finalmente el Gobierno logra mantener el megaproyecto, será un éxito para la locomotora minero-energética santista y para las multinacionales que se lleven las ganancias. Pero para el pueblo huilense, la inundación hará desaparecer un valle con toda su riqueza geográfica, de flora y fauna, arqueológica, agrícola, ganadera, pesquera, de infraestructura, social y cultural. Bajo el agua quedará el territorio que un pueblo cobijó por siglos. El porvenir no es amable: la destrucción de la estructura económica y social, y el desplazamiento de la población configurarán un nuevo mapa del territorio que se caracterizará por la marginación. No son exageraciones: la experiencia vivida con la represa de Betania así lo confirma.

Este megaproyecto, para generar energía, tendrá un área de embalse de 8.250 hectáreas y en obras 336 de éstas. Hay seis municipios que verían involucrados sus territorios de la siguiente manera: Gigante, 43,91 por ciento; Garzón, 16,76; Altamira, 0,21; Agrado, 37,83; Paicol, 0,04; y Tesalia, 1,25.
Publicado enEdición 176
Huelga de hambre por la supervivencia de Emcali
Cali, como el resto del país, vive las mismas condiciones de abandono de lo público por el gobierno local y nacional, expresión de una política agenciada e impuesta por el capital transnacional y sus organismos financieros, consistente en el despojo a los sectores populares de los bienes comunitarios y del Estado mediante la privatización de las más productivas y eficientes empresas estatales y de los servicios, objetos de derechos esenciales para la vida y el desarrollo social. Emcali (Empresas Municipales de Cali) es patrimonio de los habitantes de la ciudad, construido en más de 70 años, que en el momento pasa de los 500.000 suscriptores en los servicios básicos domiciliarios, como son: acueducto y alcantarillado, energía eléctrica y telecomunicaciones. Igualmente, Emcali E.S.P. E.I.C. ha sido un baluarte del desarrollo social de los caleños, que se palpa en obras de infraestructura, ampliación y mejoramiento de los servicios, educación, apoyo y promoción del deporte, y actividades culturales.

Estas son las razones por las cuales los usuarios y los trabajadores defienden el carácter de Empresa Industrial y Comercial del Estado y rechazan los planes de los administradores y del propio Estado de llevarla a la privatización total, utilizando la corrupción y una injusta intervención por la Superservicios para declararla ineficiente e incompetente.

Nos acercamos el 21 de diciembre a los trabajadores de Emcali, a la carpa instalada en la Plaza Caicedo, donde se concentran los huelguistas, para conocer un poco sobre la suerte de la que fuera la más importante empresa pública del suroccidente colombiano, Emcali, con más de ocho años de estar intervenida por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios. En sus alrededores hay unas 60 personas presentes y solidarias con esta lucha. Uno de los trabajadores presentes es Carlos Arbey Rodríguez (CAR), secretario general de Sintraemcali, con él dialogamos.

da.: ¿Cuál es la situación en Emcali, cómo va el proceso de intervención, de recuperación o de mejoramiento de la situación respecto a la prestación de los servicios, y la participación de la ciudadanía y el gobierno municipal en la junta directiva y en la administración?
CAR.: La empresa fue intervenida el 4 de mayo de 2004. La Superintendencia ha mantenido la prestación del servicio. Es evidente que la Empresa ha entrado en un deterioro, sobre todo en lo que tiene que ver con el componente de comunicaciones, que requiere una atención especial, dado que la apertura después de la Ley 142 y la nueva Ley de TICS la obliga a ser más competitiva.

A pesar de que la Empresa tiene una gran tecnología, con una red multiservicios que se adquirió y que tiene instalados 82.000 puertos de banda ancha, la gestión empresarial ha sido precaria en los últimos años, especialmente en la administración pasada, en el afán de subastar el componente de telecomunicaciones de una manera rápida frente al Acuerdo 275 que aprobó el Concejo Municipal. Se desatendió la gestión operativa y la gestión empresarial en lo que tiene que ver con los daños, en la atención a las nuevas instalaciones y nuevos servicios; se permitió el avance de la competencia, es decir, las transnacionales de Telmex, Telefónica, inclusive de UNE, EPM de Medellín.

da.: ¿Qué consecuencias inmediatas tiene el descuido en la gestión empresarial?
CAR.: No son de poca monta. Emcali ha perdido alrededor de 80.000 clientes en los últimos cuatro años. Cada dìa se ahonda más la crisis, porque los tiempos de respuesta tanto de instalaciones como de reparaciones son muy largos. La atención al servicio es precaria y se requiere –como lo plantea el Sindicato– que, una vez resueltas todas las causales de intervención, se le debe devolver la empresa a la municipalidad, pero en forma responsable, decisión que permita competir especialmente en el componente de telecomunicaciones y en los otros dos componentes, reduciendo los índices de pérdidas.

No tiene justificación el gobierno nacional para mantener esta situación. Es necesario entregársela a la municipalidad, no para que se vuelva a dar el saqueo desde el Concejo Municipal y desde la administración sino para que sea gestionada en forma transparente, que sus utilidades sean revertidas hacia la sociedad, hacia los sectores menos favorecidos en salud, en educación, en vivienda.

da.: ¿Cuál sería la disposición del Alcalde y de los concejales electos respecto al futuro de Emcali? ¿Sabe usted algo sobre esto?
CAR.: No hemos tenido la oportunidad de hablar con el alcalde Rodrigo Guerrero, pues teníamos algunas distancias a raíz de lo que sucedió con Termoemcali y las posiciones del Alcalde frente al Acuerdo 274-275 cuando era concejal. Nos hemos reunido con algunos concejales electos; con algunos que pretenden llegar a la comisión de institutos descentralizados, que tiene que ver con los servicios públicos y de Emcali específicamente. Les hemos mostrado las posibilidades que tiene la Empresa, especialmente en telecomunicaciones, de obtener una empresa rentable. Pensamos que la gestión empresarial es fundamental, que se debe actuar en contra de toda esa externalización que ha generado nóminas paralelas en detrimento para la ciudad. Esperamos que con la posesión del Alcalde se fije una posición frente al tema de Emcali. Una posición clara de recuperación económica, empresarial, de gestión, pensando en una empresa para la ciudad que realmente sirva para el apalancamiento del desarrollo social de los caleños.

da.: ¿Cuál ha sido el papel, la participación de los usuarios en este proceso, para garantizar el reintegro total de las empresas a la ciudadanía?
CAR.: Se han hecho varios foros sobre el tema de la intervención, que, como lo hemos demostrado, es una intervención desgastada de parte del gobierno nacional. Se han hecho movilizaciones con la comunidad, solicitando y exigiendo la devolución de la Empresa al municipio. Esperamos que en esta nueva etapa se dé una devolución responsable, para que nuestra empresa siga siendo la más importante del suroccidente colombiano y siga brindando beneficios para todos los caleños.

da.: Sabemos de la huelga de hambre que realizan algunos trabajadores despedidos de Emcali en los últimos 17 días. Cuéntenos por qué se da ese despido en una empresa que se encuentra en proceso de intervención, donde también están pendientes los derechos de los trabajadores.
CAR.: En 2004, a raíz de una asamblea permanente que hizo la organización sindical en el Centro Administrativo Municipal, el gobierno nacional determinó un cese ilegal de servicios públicos. Entonces el gerente despidió a 51 trabajadores que estaban en la asamblea, inclusive algunos que no participaban de ella, como una manera de atacar a la organización sindical. Se establecieron la acciones jurídicas correspondientes en los tribunales laborales, de estos han salido 34 fallos favorables a los trabajadores en segunda instancia y en estos momentos se encuentran en la Corte Suprema de Justicia en casación, dadas las pretensiones de la demanda. La OIT ha hecho cuatro pronunciamientos en el Comité de Libertad Sindical de normas sindicales, en cabeza de la doctora Karen Curtis, recomendando el reintegro de los trabajadores.

La OIT instauró una mesa de diálogo con altos funcionarios y la gerente Susana Correa en la ciudad de Bogotá, pero esas reuniones realmente no tuvieron avances positivos. Se nota una estrategia de dilación del gobierno nacional frente al tema del reintegro. Sintraemcali decide entonces instaurar una acción de tutela en base a hechos anteriores de unos trabajadores en Ecopetrol y una empresa de servicio de aseo en Medellín, que a través de esos pronunciamientos se ordenó el reintegro por parte de un juez constitucional, y efectivamente, con esas herramientas se instauró la acción de tutela que hizo tránsito en la primera y la segunda instancia del Juzgado 11 Penal Municipal del Circuito de Cali, quien le dio la razón al sindicato ordenando que en 48 horas se hiciera el reintegro de los 51 trabajadores despedidos injusta y antisindicalmente.

En todo este tiempo hemos visto una estrategia de dilación de parte del actual gerente, Sabas Danilo Tafur, porque la tutela se falló el 18 de octubre pasado en segunda instancia y las acciones de tutela son de estricto cumplimiento, independientemente de que haga tránsito en la Corte Constitucional, y que incluso la Corte lo escoja para su revisión. Esto muestra la manera como la Superintendencia de Servicios Públicos ha dilatado el cumplimiento de la sentencia. A raíz de esto, dos compañeros despedidos en 2004 decidieron iniciar una huelga de hambre aquí en la Plaza de Caicedo, dada la difícil situación que están atravesando con sus familias. Ya han completado 17 días en esta huelga, con unas situaciones delicadas de salud, con desmayos, pero aquí están definitivamente hasta tanto el gobierno nacional y el gerente interventor cumplan la sentencia de segunda instancia que ordena el reintegro de los trabajadores.

da.: ¿Qué alega la empresa para no cumplir el reintegro ordenado por un juez de la república?
CAR. El gerente interventor, Sabas Tafur, ha salido a decir ante los medios de comunicación que está esperando la revisión que ordenó la Corte Constitucional en su Sala de Revisión, en cabeza del magistrado Jorge Iván Palacio Palacio. El Decreto 2591 no exime la responsabilidad de cumplir la sentencia. Independientemente de que ésta haya sido escogida, los mandatos de tutela son de estricto cumplimiento, como lo comunicó en un documento el magistrado Palacio Palacio. Las decisiones que pudieran tomarse después que la sentencia sea revisada por parte de la Corte Constitucional son independientes del cumplimiento del fallo. Por tanto, el gerente está obligado a cumplir inmediatamente la sentencia. Además, la organización sindical ha planteado jurídicamente el incidente de desacato por el incumplimiento del fallo.


Recuadro 1

“En este país toca llegar a las acciones de hecho para que el gobierno escuche”


Muchas de las privatizaciones de los bienes públicos llevadas a cabo en Colombia, han despertado resistencia. También la defensa de los derechos. En el caso de la lucha contra la privatización de Emcali, y por el respecto de los derechos de sus trabajadores, se mantiene la norma: manifestaciones, mítines, agitación, toma de instalaciones, denuncia judicial, hasta llegar al extremo de la huelga de hambre, donde se arriesga la propia vida por una causa común.

En días pasados desdeabajo visitó a los huelguistas de Emcali en la Plaza Caicedo. En camillas encontramos a dos de los 51 trabajadores despedidos, que realizan la huelga de hambre. Ellos son Eduard Alberto Villegas Carabalí y Liliana Villamil.

da.: ¿Cuál es la causa de la huelga?
Eduard Alberto Villegas. Estamos en esta acción de hecho para pronunciarnos porque han pasado más de 57 días y el gerente de Emcali no ha cumplido con la acción de tutela que ordena nuestro reintegro. La juez tampoco ha cumplido con el desacato. Llevamos 59 días en que un juez de la república le ordena al gerente de Emcali que en el término de 48 horas nos reintegre a los 51 despedidos. Esta es la forma como en este país toca llegar a acciones de hecho para que el gobierno nos escuche. Es algo preocupante porque el pueblo colombiano tiene algunos derechos como la tutela, y, si ésta no se hace valer, qué va a pasar con otras personas cuando la tutela es un mecanismo de agilizar algún proceso.

da.: ¿Qué adujo Emcali para despedir a los trabajadores?
EAV.: En 2004 había problemas con contratos en Emcali. Estaba agitada la problemática de los altos costos de los servicios públicos, y en esa época se le hizo saber al gerente que los trabajadores no estábamos de acuerdo con los costos de los servicios públicos ni con los contratos, pues se iba a ver perjudicada la comunidad. Y por esto nos echaron.

da.: ¿Cuántas personas participan en la huelga?
EAV.: Participamos mi compañera Liliana Villamil y yo, en representación de los 51 compañeros despedidos.

da.: ¿Cómo ha sido la solidaridad y la salud de ustedes al interior de la carpa?
EAV.: Las organizaciones sindicales y los organismos indígenas del Cauca, la ASIN y el CRIC, lo mismo que el cabildo de Cerro Tijeras, donde hago parte de la guardia indígena, han estado pendientes de este proceso, acompañando y pendientes de ver qué va a pasar. Si el Estado no define esta situación a corto plazo, las organizaciones indígenas están dispuestas a marchar en solidaridad con nuestra lucha.

da.: ¿Cómo ha sido el apoyo de los sindicatos, especialmente de Sintraemcali, a esta lucha?
EAV.: Nuestro sindicato ha estado apoyándonos desde el día en que nos echaron. Gracias también a los trabajadores de Emcali por el aporte que ellos nos dan cada 15 días, lo que nos ha permitido sobrevivir. Este aporte es un préstamo, en un acuerdo que se hizo con la junta directiva.

da.: ¿En cuanto a la asistencia médica, qué organismos han estado pendientes de ustedes?
EAV.: Aquí está llegando EMI y otra enfermera particular que nos visita en la mañana y en la tarde, y en las horas de la noche nos hacen otro chequeo.


Recuadro 2

Historia de rapiña


Primero fue Emsirva, empresa municipal de aseo de la ciudad que los administradores del municipio le entregaron al capital privado (los hijos de Uribe Vélez), que ansiaba quedarse con la valiosa basura que los caleños producimos y pagamos por ella, la que un gran sector popular reciclaba para calmar el hambre y la necesidad. El proceso violó los derechos de los trabajadores y los de la comunidad. Luego vienen el desprestigio, la corrupción, el saqueo de Emcali por los administradores y politiqueros y la consecuente intervención por el Estado, preludio de la posterior división en sus tres componentes (acueducto y alcantarillado, energía y telecomunicaciones) y posterior total privatización de las empresas.

El componente telecomunicaciones es el más productivo, de alto desarrollo tecnológico y de mayores perspectivas en el mercado. Por esto, la intención de las últimas administraciones de separarla para poder venderla, mientras se preparan las condiciones para la privatización del componente energía (cuenta con una amplia infraestructura en redes de distribución y transformación), tras lo cual están los colonialistas financieros españoles, los capitalistas mexicanos, el Sindicato Antioqueño y las mafias. Aún intervenida, Emcali continúa generando alta rentabilidad como empresa pública, es eficiente en cuanto a servicios, atención y cobertura regional, que incluye usuarios de municipios como Yumbo, Jamundí y Puerto Tejada, con los servicios de energía y telecomunicaciones.

Una reestructuración más democrática y transparente, con apoyo del Estado y la comunidad, puede llevarla a ser tan competente como la ETB o la EPM. Si se trata de defender, conservar y mejorar el patrimonio nacional; de administrar los bienes de la nación y del pueblo colombiano, ninguna de las empresas industriales y de servicios, ninguna institución de educación, de salud, de investigación científica debió ni debe ser entregada al sector capitalista privado. Por el contrario, en una sociedad realmente democrática, el destino de estos bienes sólo lo deben definir los usuarios, los consumidores directos, mediante consulta. Pero esto no puede realizarlo una oligarquía apátrida, egoísta y avarienta que administra el Estado como si fuera su finca, en su propio beneficio y en el de las mafias transnacionales del capital financiero.

De todas maneras, es necesario fortalecer el sentido de pertenencia en los sectores populares con lo público, planteándose la autonomía local y regional como instrumento de soberanía popular y nacional, pensando modelos que permitan su fiscalización por parte de la comunidad, abordando procesos cada vez más limpios en lo ambiental y cada vez menos onerosos para los sectores populares, porque no basta con elegir corruptos cada cuatro años para que administren nuestros bienes y entregarles nuestro poder de decisión sobre la economía y el futuro de nuestro país.
Publicado enEdición 176