Ayer se llevó a cabo en Nueva York una de 12 movilizaciones que son el preámbulo de una magna marcha por los pobres programada para el 18 de junio. Foto La Jornada

Tienen bajos ingresos 140 millones de estadunidenses

Nueva York., "Fui hacia la casa del rico, / y le arrebaté lo que me había robado, /recuperé mi humanidad, / mi dignidad. / Fui a Wall Street y recuperé lo que me robaron. / No voy a dejar que el sistema me atropelle", cantaron cientos de manifestantes de la Campaña de los Pobres –la resucitacion de la última iniciativa del reverendo Martin Luther King hace medio siglo– al marchar ayer frente a la Bolsa de Valores de Nueva York.

Esta marcha, una de 12 movilizaciones regionales en preparación para una magna "marcha moral" nacional de y por los pobres y trabajadores de bajos ingresos, programada para el 18 de junio, para "irrumpir" y "transformar" este país desde abajo, culminó en un mitin en la histórica iglesia Trinity, que preside Wall Street, donde el codirector de la campaña, reverendo William Barber, declaró que el objetivo es "salvar a este país de sí mismo".

Con canciones viejas y nuevas de lucha social, la marcha sorprendió el corazón del sector financiero así como a turistas de todo el mundo al proceder por esta capital del capital, con el mosaico multiracial y transgeneracional de manifestantes repitiendo versos sobre solidaridad y dignidad social, y pancartas en las que se leía la proclama: "todos tienen el derecho de vivir" y "todos nos elevamos cuando nos levantamos desde abajo".

La voz retumbante, con acento sureño, del reverendo Barber, uno de los herederos de King, sonó dentro de la iglesia que "este país necesita un transplante de corazón", ya que algo está muy mal en una nación que pasó por una pandemia y sigue sin un seguro de salud universal.

Deploró el que “nuestra política esté atrapada en la mentira de la escasez, de la mentira neoliberal… donde culpan a los pobres de la pobreza”, un país en donde casi la mitad de la población –140 millones– vive en pobreza o con ingresos bajos, donde unos 250 mil mueren al año por pobreza y donde lo único que sí falta en éste, el país más rico del mundo, es "conciencia moral".

Denunció el racismo sistémico, la devastación ecológica, la economía de guerra y el militarismo, la "falsa narrativa de los cristianos nacionalistas", y reiteró que "necesitamos una resucitación moral".

La reverenda Liz Theoharis, codirectora de la Campaña de los Pobres, declaró que este movimiento de "fusión" de varios sectores y luchas sociales busca ser "perturbador" y tiene como demanda central "una redistribución radical del poder político y económico" en este país.

Durante la marcha que culminó en la iglesia, Barber y Theoharis invitaron a otros líderes religiosos –cristianos, judíos y musulmanes– a ofrecer breves mensajes del porqué están en este movimiento. A la vez, hubo "testimonios" de aquellos que han luchado contra sus condiciones de pobreza y marginalización, y que ahora son protagonistas en esta campaña, entre ellos una mujer indígena de Long Island, quien señaló que políticos ricos, como el ex alcalde de esta ciudad, el multimillonario Mike Bloomberg, siempre hablan de cómo "nos va ayudar, pero tienen sus mansiones sobre las tierras que nos robaron".

Una joven barista que trabaja en un Starbucks de Ithaca, Nueva York, anunció que hace tres días ella y sus compañeros se acababan de sindicalizar, a pesar de la ofensiva antisindical de esa empresa, afirmando que "nuestra solidaridad resulta ser más fuerte que la riqueza de los ejecutivos". Otros hablaron de sus luchas por justicia racial, por vivienda, por acceso a la salud, por los derechos gay.

"No nos moveremos", entonaron en español los versos de esa vieja canción de lucha social, la cual ahora tiene voces jóvenes, y con ello, el movimiento de justicia social y económica y antimperial de King permite soñar otra vez en este país.

Más información en https://www.poorpeoplescampaign.org/

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Lunes, 11 Abril 2022 05:26

Noticias perdidas

Nunca en 31 años una guerra había recibido tanta atención de los noticieros estadunidenses como la invasión rusa a Ucrania. Los informes sobre la emergencia ecológica que enfrenta el planeta, apenas y aparecen como nota principal. El pasado día 6 más de mil científicos participaron en un acto de desobediencia civil (en la imagen) ante la gravedad de la crisis ecológica del planeta. Foto Scientist Rebellion (Facebook)

American curios

 

 

Con una guerra muy bienvenida por Estados Unidos –por fin una en que Washington puede jugar el papel de defensor de la ley internacional, campeón antintervencionista, promotor de los derechos humanos, denunciante de oligarcas y guardián del "mundo libre"– muchas noticias importantes –tal vez las más– son desplazadas a segundo lugar o perdidas por completo. Por ejemplo:

Detrás de esa palabra abstracta de "inflación" que está de moda otra vez, se oculta el hecho de que las empresas estadunidenses están gozando de las ganancias más elevadas en 70 años, al cobrar cada vez más a los consumidores, todo mientras la mayoría de trabajadores no han tenido un incremento en sus sueldos en términos reales en cuatro décadas.

Junto con ello, los 704 multimillonarios estadunidenses (con fortunas mayores a mil millones de dólares, aumentaron 1.7 billones de dólares su fortuna colectiva desde el inicio de la pandemia en marzo de 2020 –incremento de 57 por ciento– para llegar a un total de 4.6 billones de dólares, según el informe más reciente del Institute for Policy Studies y Americans for Tax Fairness. Eso supera por un tercio el valor neto de la mitad de la sociedad estadunidense, unos 65 millones de hogares. A pesar de tanta retórica oficial sobre los "nefastos oligarcas" rusos, en Washington se prefiere no hablar tanto de sus contrapartes estadunidenses.

Mientras, un nuevo informe y el primero en responsabilizar a 160 países por los daños ecológicos provocados con su uso excesivo de recursos naturales durante el último medio siglo, concluyó que Estados Unidos es el mayor culpable, seguido de la Unión Europea y otros países de altos ingresos que colectivamente son responsables por 74 por ciento del uso excesivo de recursos, mientras los países del sur global, incluida América Latina, son responsables de sólo 8 por ciento (https://www.thelancet.com/journals/lanplh/article/PIIS2542-5196(22)00044-4/fulltext).

Ésta, como otras noticias recientes sobre la emergencia ecológica que enfrenta el planeta, sólo aparecen brevemente como principales, antes de que una cachetada en los Óscar, o algo parecido, las relega a la sección de ciencias.

Ante ello, el 6 de abril, en la acción de desobediencia civil de científicos más grande jamás efectuada, más de mil científicos participaron en una "rebelión" arriesgando arresto en más de 25 países, incluido Estados Unidos, contra instituciones bancarias, gubernamentales y científicas para resaltar la urgencia e injusticia de la crisis ecológica (https://scientistrebellion.com/press/)

Por otro lado, el nivel de censura contra libros impulsada por la derecha no tiene precedente en este país según nuevos datos: en 2021 hubo 729 intentos por prohibir unos mil 597 libros en el país, según la Asociación Americana de Bibliotecarios, con la mayoría de los intentos enfocados sobre libros que abordan o que son escritos por afroestadunidenses o la comunidad LGBT. Según PEN America, en otra investigación, se ha logrado imponer mil 586 prohibiciones contra libros en 86 distritos escolares de 26 estados durante los últimos nueve meses (https://pen.org/press-release/report-1586-school-book-bans-and-restrictions-in-86-school-districts-across-26-states/).

En otra noticia, más de 200 tiendas de Starbucks han solicitado su sindicalización, el doble del número de hace apenas seis semanas; 13 ya lo han logrado recientemente derrotando por primera vez en su historia el intenso esfuerzo antisindical de la empresa. Mientras, el festejo por el triunfo de la sindicalización de la primera planta de Amazon en la historia hace unos días se vuelve un impulsor de campañas similares en otras partes del país.

Nunca en 31 años una guerra había recibido tanta atención de los principales noticieros estadunidenses como la invasión rusa a Ucrania, incluidas las invasiones de éste a otros países en ese periodo (https://responsiblestatecraft.org/2022/04/08/networks-covered-the-war-in-ukraine-more-than-the-us-invasion-of-iraq/).

A veces las guerras pueden servir también para distraer y dejar perdidas otras noticias.

The Beatles. A Day in the Life. https://open.spotify.com/track/0hKRSZhUGEhKU6aNSPBACZ?si=4c30815fc7e34427

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Golpismo en Perú: El Congreso le pide la renuncia a Pedro Castillo

Aprueban un pedido no vinculante

El Congreso de Perú aprobó en la noche de este jueves "exhortar" al presidente Pedro Castillo a presentar su renuncia irrevocable al cargo “de forma inmediata por el bien moral de la Nación". La iniciativa presentada por la congresista Roselli Amuruz, de Avanza País, contó con 61 votos a favor, 43 en contra y 1 abstención. Sin embargo, dicha moción no es vinculante y no obliga al mandatario a dejar el cargo.

En el exhorto, Amuruz acusa a Castillo de demostrar “una total ineficiencia e irresponsabilidad en los asuntos de Estado” y de ejercer un “desgobierno” en el país. Además, lo responsabilizó por la estanflación, “que implica una aceleración de la inflación coexistiendo con tasas de empleo elevadas”.

Para la congresista, el mandatario “se enfrascó en sus cuatro paredes sin dar cuenta al país de las seis muertes de personas inocentes, por su desgobierno total, ineptitud en la administración de la cosa pública e improvisaciones, demostrando un desprecio por los derechos humanos”, frente a los conflictos ocurridos en Huancayo, Lima y diversos puntos del interior del país.

"El desgobierno está mereciendo el rechazo de la población nacional, demostrado en diversas manifestaciones sociales en todo el territorio nacional", corriendo el riesgo de "llegar a niveles graves de convulsión social que perjudicarían más la salud política, social y económica de la República”, expresa Amuruz en la moción aprobada por el Congreso.

Crisis política

Esta moción aprobada por el Congreso se da en medio de una crisis política del gobierno que encabeza Castillo, tras varios días de manifestaciones en las calles que incluyeron un toque de queda en Lima y Callao, aprobado por el mandatario en la madrugada del martes, y tuvieron como saldo decenas de heridos y un fallecido.

En concreto, Castillo había establecido un toque de queda desde las 2:00 de la madrugada de este martes (hora peruana) hasta las 23:59 de ese mismo día. En un mensaje televisivo, Castillo alegó que esta medida era una respuesta “ante los hechos de violencia que algunos grupos han querido crear” y busca “restablecer la paz y el orden interno”.

Las protestas iniciadas por transportistas y trabajadores agroindustriales por el aumento del precio del combustible y su correlato en los productos de primera necesidad, hizo que Castillo decretara un toque de queda que, horas más tarde, fue suspendido ante las críticas de la oposición y en encrudecimiento de las movilizaciones en las calles.

Además de Castillo, gran parte de su gabinete ha sido cuestionado e incluso el propio mandatario le pidió a la población, en el IV Consejo de Ministros Descentralizado, que le digan qué miembro del gabinete ministerial debería ser cambiado en caso de considerar que sus gestiones son deficientes.

Asimismo, el jefe de Gabinete, Aníbal Torres, también ha estado en el centro de las críticas y la congresista Flor Pablo Medina, del Partido Morado, está en plena recolección de adhesiones para llamar a una interpelación en el Congreso. 

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La urgencia de educar(nos) en la autodefensa

Cuando el sistema ha devenido en muerte. Cuando el capitalismo es sinónimo de riesgo para la vida, el medio ambiente y los pueblos. Cuando las grandes obras para acumular capital van de la mano de feminicidios y de genocidios, deberíamos pararnos a pensar cómo frenar este sistema para defender la vida.

Aun quienes sabemos desde tiempo atrás que el capitalismo se va deslizando por la pendiente de la guerra contra los pueblos, guerras permanentes no declaradas, tenemos dificultades para encontrar los modos de actuar, en colectivo, para poner impedir la locura que pretende hacer de la vida mera mercancía.

En primer lugar, descartamos las simetrías. Oponer la guerra a la guerra no es un buen camino, porque los muertos los ponen siempre los mismos: pueblos originarios y negros, mujeres y jóvenes de todos los colores de piel, campesinos, obreros y todo el abanico de los abajos. La experiencia reciente de las guerras latinoamericanas, me refiero a las guerras llamadas revolucionarias, debería convencernos de que la simetría es mal camino.

Pero también rechazamos la quietud y el pacifismo de poner la otra mejilla, ambos funcionales (al igual que la guerra) al sistema genocida y feminicida. Porque el capitalismo no va a caer solo, de muerte natural o por las supuestas "leyes" de la economía, de la historia o de lo que sea. El sistema debe ser derribado. El asunto es "cómo".

Un primer paso es la autodefensa colectiva, que pasa primero por estar organizados. Hay muchos modos y maneras de autodefendernos, como lo enseñan los pueblos latinoamericanos que han creado las más diversas formas de autodefensa para protegerse de grupos paramilitares, policiales y de las fuerzas armadas, pero también de las grandes mineras.

Nos han enseñado mal la historia. O la hemos aprendido mal y debemos recuperarla. Recién conocí que las sufragistas inglesas de comienzos del siglo XX contaban con grupos de autodefensa, gracias al trabajo de la feminista francesa Elsa Dorlin*.

Parte del movimiento, que se negaba a recurrir a la ley por considerar al Estado como principal instigador de las desigualdades, tomaba cursos de jiu-jitsu (arte defensivo con bastón). La autodefensa colectiva, argumenta Dorlin, "politiza los cuerpos, sin mediación, sin delegación, sin representación" (p. 112).

En una reciente entrevista, Dorlin destaca algo relacionado con la autodefensa que vale tanto para los chalecos amarillos franceses, como para los jóvenes de Cali, con quienes estos días pude compartir espacios de formación: se llega a un punto de inflexión cuando el poder desconsidera la vida de ciertas personas. Se trata de vidas que comprendieron que "ya no valen nada y que pueden reventar en medio del silencio y la indiferencia si no se sublevan" (https://bit.ly/3Kgpwfc).

Amplios sectores de la población tienen necesidad de defenderse colectivamente, porque no cuentan ni para el poder ni para el capital. Podemos nombrarlos de muchos modos: los de abajo, descartables, habitantes de la zona del no-ser, población sobrante; esa porción de la humanidad que sólo existe cuando se rebela.

Vale recordar el reciente aserto del periodista israelí Gideon Levy, sobre los palestinos: "Si no utilizan la violencia, el mundo entero se olvidará de ellos" (https://bit.ly/3x6Memh).

No toda autodefensa, apunta, ejerce la violencia, pero eso depende de las decisiones colectivas. Busca sobre todo asegurar la sobrevivencia colectiva, para lo cual es imprescindible frenar la acumulación por despojo/cuarta guerra mundial contra los pueblos: megaminería, monocultivos, megaobras de infraestructura y especulación inmobiliaria urbana. En suma, todos los modos que hacen negocio con la vida.

La autodefensa, o cuidados en común, tiene una dimensión autoeducativa de sus miembros y de los pueblos y barrios que han decidido defenderse. El sistema ha mutado, al punto que es capaz de convertir las emociones más íntimas en mercancías**. Participar en la autodefensa colectiva nos debería ayudar a lidiar con estos nuevos modos de la acumulación por despojo.

La nueva generación de jóvenes zapatistas intentan usar la Internet en un sentido diferente al diseñado por el sistema. Con ello pretendo insinuar que las autodefensas trabajan tanto en la defensa material, colocando límites a los violentos, como en las subjetividades, desaprendiendo los modos de consumir impuestos con modos mucho más sutiles de violencia, pero que igual nos despojan de nuestros sentires e identidades.

Por último, la autodefensa es un arte de vida en medio de un sistema de muerte. Un modo de caminar sorteando obstáculos, enseñándonos a seguir siendo pueblos y seres humanos. No para conquistar algo como el poder, sino, simplemente, para seguir caminando como vidas que somos.

* Autodefensa. Una filosofía de la violencia, Txalaparta, 2019.

**Eva Illouz (comp.) Capitalismo, consumo y autenticidad. Las emociones como mercancía, Madrid, Katz, 2019.

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Jueves, 07 Abril 2022 05:44

Rusia avanza hacia el este en Ucrania

Rusia avanza hacia el este en Ucrania

Las tropas del Kremlin concentran sus objetivos en Donetsk, Lugansk y Mariupol.

El alcalde de Mariupol denunció que el ejército ruso quiere borrar las pruebas de los crímenes de guerra en ciudad portuaria,

A 42 días del inicio de la invasión militar de Rusia, el nuevo foco del Kremlin está en la región este de Ucrania, según informó el ejército de la exrepública soviética. Las tropas de Moscú atacaron localidades cercanas a Donetsk y Lugansk. En tanto el alcalde de Mariupol denunció que Rusia busca borrar toda evidencia de los crímenes cometidos en la ciudad portuaria.

Ataques al este de Ucrania

La estrategia de las tropas del Kremlin estará enfocada en la región este de Ucrania, según el último parte del alto mando del ejército ucraniano que precisa que los soldados rusos continúan la ofensiva en Izium, Sloviansk y Barvinkove, en la provincia de Jarkov. Las fuerzas ucranianas además señalan que estas ciudades son clave en el plan de ofensiva ruso hacia Donetsk y Lugansk, las autoproclamadas repúblicas.

"En la dirección de Donetsk, el enemigo está tratando de mejorar la posición táctica de sus unidades y continúa realizando operaciones de asalto en algunas áreas", dice el parte de las fuerzas armadas. En tanto, el gobernador de Donetsk, Pavlo Kyrylenko, dio cuenta de ataques de artillería en un punto de distribución de ayuda humanitaria en la localidad de Vuhledar. “El enemigo disparó cínicamente a los civiles de Vuhledar que llegaron a recibir ayuda humanitaria. Como resultado del bombardeo hubo cuatro muertos y cuatro heridos”, escribió Kyrylenko en sus redes sociales.

Mientras que el gobernador de Lugansk, Serhiy Gaidai afirmó que diez edificios fueron atacados por las tropas rusas. Según Gaidai hubo ataques a zonas residenciales. “Media docena de edificios de apartamentos, un centro comercial, garajes (…) ninguna instalación militar estratégica fue atacada". El intendente de Lugansk además urgió a los residentes a evacuar y advirtió que las tropas rusas podrían bloquear rutas de escape.

En tanto, la compañía estatal de ferrocarriles de Ucrania denunció que hubo al menos tres víctimas en un ataque que alcanzó a una estación de trenes en el este de la exrepública soviética. El comunicado no precisa el lugar del ataque ni el número de víctimas. 

Mariupol

A su vez, en el puerto de Mariupol, en la costa del mar de Azov, los asedios de Rusia se intensifican. "Los intentos de asaltar Mariúpol no se detienen. Los defensores de la ciudad mantuvieron una heroica defensa durante más de cuarenta días, refrenando las abrumadoras fuerzas de los invasores rusos", dice el Alto Mando ucraniano. Esta semana el ejército ruso había anunciado la ofensiva final para la toma de la ciudad portuaria. Las fuerzas rusas aseguraron que venció el plazo que dieron para que el ejército de Ucrania deponga las armas y abandone Mariupol.

Este miércoles unos 500 civiles huyeron de Mariupol en una columna de siete autobuses y unos 40 vehículos con la protección del Comité Internacional de la Cruz Roja. El convoy llegó la ciudad de Zaporiyia. Según las autoridades ucranianas más 100 mil personas se encuentran atrapadas sin servicios básicos. El alcalde de Mariupol, Vadim Boichenko, aseguró que la ciudad está destruida en un 90 por ciento y el 40 por ciento de su infraestructura es irrecuperable.

Boichenko además dijo que el más reciente balance que da cuenta de unos 5.000 muertos en la ciudad portuaria es prudente. “Pero considerando la talla de la ciudad, las destrucciones catastróficas, la duración del bloqueo y la resistencia encarnizada, podría haber decenas de miles de víctimas en la población civil de Mariúpol", precisa el alcalde. Según el ministerio de Defensa británico, unas 160.000 personas "no tienen luz, comunicación, medicinas, calefacción y agua".

El intendente ucraniano también denunció que las tropas rusas buscan destruir cualquier evidencia de los crímenes que cometieron en la ciudad costera. "Por eso Rusia no tiene prisa por dar luz verde a iniciativas para salvar y evacuar por completo Mariupol", explicó el alcalde. "Recolectan y queman los cuerpos de los residentes asesinados como resultado de la invasión", aseguró. Boichenko además dijo que “el mundo no ha visto la escala de la tragedia en Mariupol desde los campos de concentración nazi (…) ya no es Chechenia o Alepo, sino el nuevo Auschwitz”.

Víctimas de guerra

Según el Alto Comisionado para los Derechos Humanos (Acnudh) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), murieron 1.563 civiles, entre ellos, 67 niños a causa de las hostilidades en Ucrania. La nota señala que entre los fallecidos hay 237 mujeres, 379 hombres, 24 niñas y 43 niños, mientras el sexo de los otros 817 adultos y 63 menores de momento se desconoce.

"La mayoría de las bajas civiles registradas fueron causadas por el uso de armas explosivas con amplia área de impacto, incluidos los bombardeos de artillería pesada y lanzacohetes múltiples, así como ataques aéreos y con misiles", indica el texto

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Paro y marcha en Atenas por la inflación y los bajos salarios.. Imagen: AFP

La inflación alcanzó el 7,2 por ciento interanual en febrero, el mayor índice de los últimos 25 años

La medida de 24 horas, convocada por sindicatos del sector privado y público, se celebró bajo el lema "El salario no alcanza, las cuentas no cierran". 

Grecia vivió este miércoles su primera gran huelga del año, un paro convocado por los sindicatos para protestar contra las subas de precios y exigir aumentos salariales. Aunque el gobierno del conservador Kyriakos Mitsotakis aprobó una serie de ayudas económicas para paliar el encarecimiento de la energía, la inflación, que en febrero alcanzó el 7,2 por ciento interanual (el mayor índice de los últimos 25 años), afecta directamente a los consumidores. Frente a ese escenario el gobierno no dispuso rebajas al IVA, como vienen reclamando sindicatos y partidos de la oposición.

El gobierno destinó desde septiembre pasado alrededor de 3.700 millones de euros en ayudas para hogares, empresas y agricultores, fondos que los gremios consideran insuficientes. Mitsotakis es uno de los gobernantes de la Unión Europea que han reclamado sin éxito intervenciones más directas en el mercado del gas, como un tope a los precios o a las "superganancias de las empresas energéticas". 

Los sindicatos reclaman a su vez que el salario mínimo sea elevado por la inflación galopante hasta los 751 euros, frente a los 663 euros en los que se encuentra actualmente tras la subida del dos por ciento aprobada en enero por el Ejecutivo.

La huelga de 24 horas convocada por el sindicato del sector privado nucleado en la Confederación General de Trabajadores Griegos (GSEE) y a la que se han sumado también los trabajadores públicos, así como representantes de otros gremios, se celebra bajo el lema "El salario no alcanza, las cuentas no cierran". 

"Durante los últimos 14 años, los trabajadores han asumido la carga de una profunda crisis que afectó a los ingresos y las vidas de todo el mundo", dijo la GSEE en relación a la crisis financiera griega que comenzó a finales de 2009 y dejó al país dependiente de rescates internacionales durante una década.

“Los años han pasado y la crisis se ha agravado, las cargas permanecen, los derechos se reducen. Vamos a la huelga y exigimos que el gobierno tome medidas aquí y ahora", advirtió el sindicato de trabajadores privados. Grecia viene registrando un aumento de los precios, especialmente en energía y algunos productos básicos como la harina, luego de la invasión rusa en Ucrania.

Prácticamente todo el transporte público quedó paralizado el miércoles, salvo colectivos que pararon solo desde el inicio del turno hasta las nueve de la mañana y lo volvieron a hacer por la tarde. Además del metro, el tranvía y los trolebuses, se detuvo también buena parte del tráfico ferroviario, tanto de cercanías como de largo recorrido, aunque se garantizaron servicios mínimos.

Tampoco los ferries han salido de los puertos ni trabajaron las administraciones públicas. En el tráfico aéreo la jornada transcurrió con normalidad, ya que un tribunal le prohibió a los controladores aéreos sumarse a la huelga. Los medios de comunicación se han sumado parcialmente a la protesta con un paro de cuatro horas, desde el mediodía hasta las cuatro de la tarde. 

Miles de personas salieron por la mañana a las calles en varias ciudades del país en apoyo a las reivindicaciones sindicales. En Atenas, la marcha discurrió por todo el centro de la capital hasta la plaza de Syntagma, en la que se encuentra el Parlamento. 

Entre los manifestantes se encontraban también empleados de ministerios como Jristina Jristidu, que trabaja en el de Fomento. Jristidu aseguró que después de diez años de crisis económica su sueldo se redujo tanto que todos los meses tiene que pedir adelantos para poder sobrevivir, y el encarecimiento de la energía pone las cosas peor.

Apostolis Dallas, que trabaja como asesor fiscal, sostuvo por su parte que las ayudas que está dando el gobierno griego para afrontar el encarecimiento de la energía "no pueden contrarrestar las enormes subidas de precios", si bien recordó que en Grecia las altos precios energéticos y de los combustibles siempre fueron un problema, incluso antes de la guerra en Ucrania. 

Pero no todas son malas noticias, ya que Grecia completó de manera anticipada el pago al Fondo Monetario Internacional (FMI) de toda su deuda pendiente, contraída con la institución desde 2010 en los distintos rescates del país heleno. "¡Fin de una era para el FMI como prestamista en Grecia! Una era que los griegos no deben y nunca volverán a vivir", sostuvo en su cuenta de Twitter el primer ministro griego, Kyriakos Mitstotakis

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. Imagen: AFP

Denuncian el hallazgo de los cadáveres de 410 civiles

Frente a una serie de condenas de la comunidad internacional, el Kremlin respondió que se trata de "otra producción del régimen de Kiev para los medios occidentales" y pidió una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

Ucrania denunció este domingo una "masacre deliberada" de civiles por parte del Ejército ruso en las zonas que ocupó cerca de Kiev, en particular en la localidad de Bucha. El ministerio de Defensa ruso rechazó las acusaciones y aseguró que las imágenes de cientos de cadáveres en las calles de Bucha, que desencadenaron una serie de condenas a nivel internacional, eran "otra producción del régimen de Kiev para los medios occidentales". Por ese motivo, Moscú pidió para este lunes una reunión urgente del Consejo de Seguridad de la ONU.

En la devastada localidad de Bucha, en los alrededores de la capital ucraniana, las autoridades ucranianas denunciaron haber hallado los cadáveres de 410 civiles después de que las tropas rusas se retiraran de la zona. El presidente Volodimir Zelenski, calificó la situación de "genocidio". En contacto con la televisión estadounidense, el mandatario expresó: "Es la eliminación de una nación entera y de su gente. Somos ciudadanos de Ucrania y tenemos más de 100 nacionalidades viviendo aquí. Esto es la destrucción y exterminio de todas estas nacionalidades".

Periodistas de la agencia francesa de noticias AFP vieron el sábado al menos 20 cuerpos, todos con ropa civil, tendidos en una calle. Tres de los cuerpos estaban enredados en bicicletas, mientras que otros cayeron cerca de vehículos aplastados o con agujeros de bala. Uno tenía las manos atadas a la espalda y su pasaporte ucraniano estaba abierto junto a su cuerpo. "A toda esa gente le dispararon", dijo el alcalde de Bucha, Anatoli Fedoruk. "Estas son las consecuencias de la ocupación rusa", lamentó.

"Estoy profundamente impactado por las imágenes de civiles asesinados en Bucha", dijo por su parte el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Según la organización internacional, que reclama una investigación independiente y preservar las pruebas, el descubrimiento de fosas comunes plantea serias dudas sobre posibles crímenes de guerra.

Sin embargo, la ONU también dijo que no se podía descartar que entre los cuerpos estuvieran los de "soldados ucranianos o rusos que murieron durante las hostilidades". Reino Unido, Francia, Alemania, España, Italia y la Unión Europea (UE) expresaron su horror y pidieron que los responsables sean llevados ante el tribunal internacional de La Haya.

La respuesta de Rusia

Rusia, en cambio, rechazó las acusaciones y aseguró que las imágenes de civiles asesinados eran una fabricación de Ucrania. "Todas las fotos y todos los videos publicados por el régimen de Kiev, que supuestamente dan testimonio de algún tipo de crimen por parte del personal militar ruso en la ciudad de Bucha son otra provocación", indicó el ministerio de Defensa de Rusia.

"Mientras la ciudad estuvo bajo el control de las tropas rusas, y más aún después, hasta hoy en Bucha los residentes locales se movían libremente por la ciudad y usaban comunicaciones de telefonía móvil", señala el Kremlin, que también asegura que no bloqueó la salida desde la ciudad y que "todos los residentes locales tuvieron la oportunidad de abandonar libremente la localidad en dirección norte, incluso a la República de Bielorrusia".

La cartera que dirige Serguei Shoigu señaló que las tropas ucranianas dispararon "las 24 horas con artillería de gran calibre, tanques y sistemas de cohetes de lanzamiento múltiple" contra las afueras del sur de la ciudad, incluidas áreas residenciales. "Queremos señalar especialmente que todas las unidades rusas abandonaron por completo Bucha el 30 de marzo, el día después de la ronda de conversaciones presenciales entre Rusia y Ucrania en Turquía", dijo Defensa.

Rusia sostiene que fue el 31 de marzo cuando el alcalde de Bucha festejó en un mensaje de video que no había ya soldados rusos en la ciudad, "pero no mencionó en ningún momento que había residentes locales baleados en las calles con las manos atadas". Por lo tanto "no es de extrañar que todas las llamadas pruebas de delito en Bucha aparecieran solo el cuarto día, cuando llegaron a la ciudad oficiales de la Servicio Estatal de Seguridad y representantes de la televisión ucraniana", alega Moscú.

Odessa bombardeada

Mientras tanto en Odessa, el principal puerto de Ucrania en el mar Negro, se escucharon explosiones a primera hora de la mañana del domingo y Rusia dijo haber destruido una refinería y depósitos de combustible. Las instalaciones suministraban combustible a las fuerzas ucranianas en dirección a la ciudad de Mikolaiv, más al este, explicó el ministerio de Defensa ruso.

Luego de esas explosiones, que se sintieron hacia las seis de la mañana locales, se vieron columnas de humo negro en una zona industrial de esta ciudad portuaria. Fue un ataque con cohetes que no dejó víctimas, afirmó en un comunicado un oficial del mando regional Sur, Vladislav Nazarov. Esta ciudad histórica del sur es considerada estratégica por su puerto de gran tamaño que permite acceso al mar Negro y al resto de Ucrania.

Rusia acusa a Ucrania de bloquear Mariupol

Los esfuerzos rusos por consolidar su control en el sur y este de Ucrania se ven socavados hasta ahora por la resistencia en Mariupol. Al menos cinco mil personas murieron en el asedio de esa otra ciudad portuaria del sur del país, según las autoridades locales, mientras que las 160 mil que siguen allí sufren la falta de alimentos, agua y electricidad.

El ministerio de Defensa ruso acusó este domingo a las autoridades ucranianas de "frustrar" la operación de evacuación de civiles de la ciudad. Según el el jefe del Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, Mijail Mizintsev, el tramo de la ruta adyacente a Mariupol "fue objeto de ataques reiterados por parte de las unidades del Ejército ucraniano y los batallones nacionalistas con morteros y armas de alto calibre".

"A consecuencia de esto, la columna humanitaria acompañada por representantes del Comité Internacional de la Cruz Roja se mantuvo durante dos jornadas a la espera del cese el fuego de los nacionalistas y la confirmación de las autoridades de Kiev del 'régimen de silencio', que finalmente no tuvo lugar", argumentó Mizintsev.

Siguen las negociaciones

En una posible señal de avance para poner fin a los combates, el jefe de los negociadores rusos en las conversaciones de paz con Ucrania, Vladimir Medinski, elogió el domingo una posición "más realista" de Kiev, dispuesto bajo condiciones a aceptar un estatuto de neutralidad, tal como pide Moscú. Medinski precisó sin embargo que un proyecto de acuerdo adecuado no está aún listo para ser sometido a los presidentes de los dos países. 

Moscú debe responder a una serie de propuestas ucranianas con vistas a un acuerdo. Kiev propone la neutralidad de Ucrania y renunciar a adherir a la OTAN, pero bajo la condición de que su seguridad esté garantizada por otros países frente a Rusia. También propone negociaciones para resolver el estatuto del Donbass ucraniano y de Crimea. 

Esas propuestas fueron hechas durante conversaciones en directo en Estambul, a principios de semana. Esas negociaciones prosiguieron el viernes por videoconferencia, y una nueva ronda está prevista para este lunes, según Medinski.

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El paro de agricultores y transportistas en Huancayo, Junín (Perú), este sábado 2 de abril. Fotografía de Arturo López Llontop.

El paro ha tenido especial fuerza en la región de Junín, donde los enfrentamientos entre policías y manifestantes han dejado al menos dos muertos

Después de seis días de bloqueo de carreteras y protestas en la región Junín contra el alza de precios de los combustibles, fertilizantes y alimentos, este sábado, los enfrentamientos entre manifestantes y la policía llegaron a su peor momento, con un saldo de al menos doce heridos y 14 detenidos. En la víspera, un adolescente de 13 años que no participaba de los reclamos intentó escapar de la represión policial y murió ahogado en un río. Casi el 60% de los electores de esa región votaron en 2021 por Pedro Castillo, y el presidente descalificó las movilizaciones el jueves, señalando que eran de “dirigentes y cabecillas pagados”.

La respuesta de los ciudadanos fue cargar con carteles que decían Castillo traidor oSoy cabecilla de mi familia, y exigir que viaje hasta allí el jefe de Estado para dar solución a los problemas del costo de vida. En su lugar siete ministros llegaron a la ciudad de Huancayo, capital de Junín, para instalar mesas de diálogo con el apoyo del arzobispo de esa ciudad, quien ha sido mediador en muchos otros conflictos sociales por décadas, el cardenal Pedro Barreto. El Gobierno firmó compromisos para reducir en 90% el impuesto selectivo al consumo temporalmente y gestionar en el Congreso la exoneración del impuesto general a las ventas en alimentos básicos como arroz, fideos, pollo y harina por tres meses.

En esta región fue gobernador Vladimir Cerrón, el político que impulsó a Castillo hasta hacerlo llegar a la presidencia. Cerrón tenía un partido, Perú Libre, pero él no podía presentarse a las últimas elecciones presidenciales por una inhabilitación en cargo público. Entonces buscó a Castillo, un dirigente sindical de enseñanza. Los manifestantes, según el Huanca New York Times, un medio local, apredearon la casa de Cerrón. Junín es una de las tres regiones del país andino con mayor producción de lácteos y un gran porcentaje de la población volcada a la agricultura familiar. Los alimentos del Valle del Mantaro salen hacia la capital o hacia la Amazonía por la Carretera Central, vía que ha permanecido bloqueada para el paso de autobuses y camiones de carga desde el lunes último.

El martes, Candy Hinostroza, una agricultora y profesora que era parte de un piquete de manifestantes en la Carretera Central -a 26 kilómetros de Huancayo- fue atropellada por un vehículo cuando sorteaba el bloqueo de la vía. Falleció cuando era trasladada a un sanatorio. Los transportistas no solo convocaron al paro por el alza de precios de combustibles, sino que además piden la revisión de los contratos de peajes -por las altas tarifas- y la falta de seguridad en las carreteras. En los tres primeros días, además de Junín, el paro fue también acatado en regiones de la costa; y en Cusco y Ayacucho, por el sur.

Desde 2021, los agricultores han reclamado al gobierno una solución debido al alza mundial del precio de los fertilizantes. Como solución el Ministerio de Desarrollo Agrario entregó en algunas localidades un abono producido en Perú por aves costeras, llamado guano de las islas, sin embargo la demanda es mucho mayor. Entre los acuerdos firmados en Huancayo, el ministro de ese sector, Óscar Zea, prometió quintuplicar la producción de dicho abono (y llegar a 100.000 toneladas anuales) para venderlo a un “precio social” en el mercado interno, y reducir el volumen dedicado a la exportación a 11%.

El jueves, el presidente Castillo cuestionó las movilizaciones y la oficina del primer ministro, Aníbal Torres, tuiteó que “los transportistas tienen derecho de huelga, pero no pueden afectar la propiedad ni bloquear carreteras porque estos actos constituyen delito”. La declaración enardeció todavía más a los huancaínos. Mientras dialogaban en un coliseo de Huancayo los ministros, el cardenal y los representantes y dirigentes de los agricultores y transportistas, afuera la protesta se mantenía, en algunas calles pacífica, pero en otras, con mucha represión policial.

A mediodía del sábado, Castillo se disculpó por sus expresiones del jueves, y ofreció diálogo para resolver las demandas. “Hoy ha sido el día más difícil. Hay 14 detenidos hasta este momento: afuera del coliseo había vándalos y vagos que aprovecharon la situación. Hay seis policías heridos. “, informó el coronel César Ramos a EL PAÍS. Del lado de los civiles, la prensa local reportó 11 heridos en el Hospital Carrión y cuatro en El Carmen. El brigadista médico voluntario, José Manuel Velázquez Pasmiño, recibió el impacto de perdigones en uno de los ojos y su pronóstico no es favorable.

Castillo, en las últimas horas, trató de apaciguar los ánimos a través de Twitter: “Algunas declaraciones en ese sentido han generado un malentendido y si las tengo que aclarar pidiendo disculpas o perdón al pueblo, lo haré mil veces porque jamás tengo malas intenciones y porque vengo de esa cantera de la lucha”.

Por Jacqueline Fowks

Lima - 02 abr 2022 - 21:37 COT

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´Un hombre pasa junto a un incendio después de un bombardeo ruso en la ciudad ucraniana de Járkov. — Oleg Pereverzev / REUTERS

El Kremlin aseguró que centraría sus esfuerzos en "liberar" el Donbás, pero mantiene la batalla por los alrededores de Kiev y los constantes bombardeos a las ciudades que no ha podido tomar por tierra desde el inicio de su ofensiva.

kiev

Ha pasado ya más de un mes desde que Rusia iniciara la primera guerra del siglo XXI en Europa, y también cuatro días desde que los generales de Vladimir Putin dieran por concluida la primera fase de la contienda. Pero el segundo asalto, hasta el momento, se parece demasiado a lo que ha vivido Ucrania en los últimos 34 días.

Los combates no han cesado, continúan los asedios a grandes ciudades, con bombardeos indiscriminados, y los corredores humanitarios para evacuar civiles siguen siendo una lotería en la que muchos perecen presa de los ataques. La ONU ha confirmado más de 1.100 muertos entre la población civil, aunque es evidente, reconoce, que la cifra es muy superior. Hay ya casi 3,9 millones de refugiados y 6,5 millones desplazados de sus hogares hacia otras zonas más seguras del país. Aunque el éxodo, según la ONU, se ha ralentizado en las últimas semanas, casi al mismo tiempo el avance de las tropas rusas. Ucrania ya es un país que ha normalizado la guerra.

Los barrios de las afueras de la capital siguen siendo una diana (errada o no) casi a diario. Aunque ya son pocos los kievitas que se guarecen cuando suenan las sirenas. La ciudad se ha habituado al sorteo de las bombas, han reabierto algunos mercados y bares y los cajeros automáticos vuelven a dar efectivo. La capital ha resistido el primer intento de cerco, pero el Gobierno sigue convencido de que Kiev es una presa que Putin seguirá tratando de cobrarse en el futuro.

Pocos son los que confían en el cambio de estrategia y objetivos que el Kremlin vendió la semana pasada, cuando aseguró que nunca tuvo intención de conquistar Kiev ni otras urbes importantes. En adelante, dijo, se centraría en "liberar" toda la región del Dombás. Es uno de los frentes más oscuros del conflicto, quizás porque allí la guerra ya dura ocho años y porque es el Gobierno de Zelenski quien bombardea las ciudades. Aún así, es el único frente donde los rusos han logrado avanzar de forma constante desde el inicio de la invasión, pero no han sido capaz de doblegar definitivamente la ciudad portuaria de Mariúpol, totalmente devastada por las bombas.

El anuncio de Moscú, esa segunda fase, ha sido interpretado por Kiev como un intento de partir en dos el país, al estilo de Korea. En Occidente quieren verlo como un síntoma de agotamiento. Una rebaja de objetivos tras una eficaz resistencia ucraniana que ha mantenido las principales ciudades, desde Járkov (la segunda ciudad del país, al noreste), hasta Odesa, último puerto en manos de Kiev en el mar Negro.

En el sur, el avance ruso se estancó en Jersón y tuvo que retroceder en Mykolaiv. Mientras que la batalla por Kiev se antoja ahora lejana, después de que el Ejército de Zelenski haya recuperado terreno en localidades del noreste y el oeste. Pequeñas victorias que en Kiev se celebran como grandes gestas, aunque el terreno sigue siendo un confuso frente de batalla en el que los bombardeos siguen arreciando cada día.

Las autoridades ucranianas no ven signos de que las tropas de Putin hayan cejado en su empeño por rodear la capital y creen que está ganando tiempo para reorganizar sus tropas en Bielorrusia para una nueva ofensiva. También lo cree la inteligencia británica, que advierte de Moscú responderá a estos contratiempos con más bombardeos contra ciudades ya cercadas, como Járkov, Chernígov y Mariúpol.

El actual tablero sería adecuado, según varios grupos de expertos, para iniciar de una vez unas rondas de negociaciones creíbles tras dos semanas sin avances. Las delegaciones de ambos países han viajado este lunes a Estambul para mantener de nuevo encuentros presenciales. Sin embargo, este mismo lunes volvían a empañarse antes de empezar. El diario The Wall Street Journal y el portal ruso Bellingcat aseguraban que tres miembros de las delegaciones, entre ellos, el oligarca ruso Román Abramóvich, habrían sido envenenados durante uno de los encuentros a principios de marzo.

Sobre la mesa, una vez más, las mismas posiciones. Moscú quiere Crimea, la independencia de Donetsk y Lugasnk y una Ucrania fuera de la OTAN y sin un Ejército que le haga la más mínima sombra. Kiev está dispuesta a ceder en su neutralidad, pero no firmará nada mientras los soldados rusos sigan en suelo ucraniano.

28/03/2022 22:22

por Jairo Vargas | ENVIADO ESPECIAL

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Albert Noguera, autor de ‘El retorno de los humildes. El proceso de cambio en Bolivia después de Evo’ (Akal, 2022).

Albert Noguera es el autor de ‘El retorno de los humildes. El proceso de cambio en Bolivia después de Evo’ (Akal, 2022). Le entrevistamos con motivo de la publicación del libro.

 

La victoria de Luis Arce y el Movimiento al Socialismo (MAS) en las elecciones bolivianas de octubre de 2020 ponía fin a once meses de gobierno transitorio derechista, surgido del golpe contra Evo Morales, abriendo así un nuevo ciclo de cambio en el país andino. Hablamos con Albert Noguera, profesor de Derecho Constitucional en la Universitat de València, sobre su último libro, El retorno de los humildes. El proceso de cambio en Bolivia después de Evo(Akal, 2022). Abordamos, al hilo del análisis que se ofrece en el libro, los acontecimientos que han sacudido la política boliviana durante los últimos años, en el marco de los movimientos políticos y sociales que se están dando en distintos lugares de América Latina

Este mes de marzo, Gabriel Boric ha tomado posesión como presidente de Chile. Durante 2020 y 2021 la izquierda recuperaba el poder en Bolivia y ganaba en Chile. ¿Hay una nueva ola progresista en América Latina?
No creo que Bolivia y Chile puedan enmarcarse dentro de una misma ola.

¿Por qué?
Son procesos con características distintas. Por un lado, el proceso boliviano es una continuidad de los gobiernos de la ola del socialismo del siglo XXI, que emergieron a finales de los 90 y la década del 2000, donde ubicamos a Hugo Chávez y Nicolás Maduro, Rafael Correa o Evo Morales. Mientras que, por otro lado, el reciente proceso en Chile estaría más cerca de lo que, en aquel mismo momento, caracterizó otra ola de gobiernos progresistas, con posiciones más ambiguas, como los de Lula y Rousseff o los de Kirchner.

¿En qué se diferencian estos dos tipos de gobiernos?
En muchos aspectos. Uno de ellos hace alusión a los registros desde los que se interpela y construye identitariamente a los sectores populares. Los primeros llevaron a cabo la construcción de grandes identidades unificadoras a través de conceptos como los de pueblo, trabajadores, lo campesino o lo originario. Mientras que en el caso de los segundos, estos grandes procesos identitarios colectivizadores fueron sustituidos por la referencia a conceptos ciudadanistas, como los de sociedad civil, ciudadanos o clases medias, que derivan en la existencia de sectores populares menos federados por discursos políticos colectivos y, en este sentido, de sociedades más individualizadas.

Otro aspecto a destacar es la relación que se plantea entre el Estado y la sociedad. En los primeros se articuló un estrecho nexo entre ambos, de manera que la sociedad operaba como masa de movilización capaz de otorgar al Gobierno la correlación de fuerzas suficiente para aplicar transformaciones estructurales. En los segundos opera, en cambio, la tradicional separación liberal entre sociedad y Estado, donde la primera actúa como mera agregación de ciudadanos-votantes que delegan la soberanía en el segundo, entendido como estructura técnico-administrativa de implementación de políticas públicas y, por tanto, separada de la sociedad.

Por último, podríamos hacer alusión a la manera de garantizar justicia y derechos sociales. Mientras que en el caso de los primeros tanto la justicia como los derechos sociales se garantizaron estableciendo una relación de confrontación con el capital, por medio de nacionalizaciones y empresas públicas, en los segundos se llevó a cabo desde la complementariedad entre Estado y capital. El Estado impulsa programas sociales consistentes en pagar al mercado los bienes que requieren los sectores menos favorecidos o entregándoles dinero para que acudan al mercado a comprarlos.

En el libro dices que el golpe de Estado contra Evo Morales de noviembre de 2019 no se puede explicar desde lo que llamas teoría simple del golpe. ¿A qué te refieres?
La teoría simple del golpe sería aquella que, en primer lugar, presenta la sociedad boliviana como dividida en dos polos prefijados, opuestos y aislados: por un lado, la despótica “oligarquía” y, por el otro, el virtuoso “Gobierno-pueblo”, sin nada en medio. Y que, en segundo lugar, entiende el golpe como una malvada confabulación perfectamente diseñada de antemano y ejecutada por el primer polo, con la ayuda del imperialismo norteamericano, contra el segundo. Este esquema, excesivamente simplista y mecanicista, no permite explicar la complejidad de los hechos que ocurrieron en Bolivia en noviembre de 2019 y que desbordan tal explicación. A la vez, tampoco permiten asumir ninguna responsabilidad ni hacer una autocrítica necesaria que nos lleve a aprender de lo que sucedió para que no se vuelva a repetir.

¿Cómo se produjo entonces el golpe?
En una entrevista publicada meses después del golpe en el periódico boliviano La Razón, le preguntaron a Evo: “¿Cómo fueron sus últimas 48 horas en la presidencia?”.  Y este respondía, sorprendido, que “los empresarios nos daban su respaldo y los obreros nos pedían la renuncia”. Tal respuesta pone en cuestión la explicación simplista y mecanicista del golpe y nos obliga a tener que explicar lo sucedido mediante un análisis mucho más complejo, que es lo que trato de hacer en el libro.

Un análisis más complejo… ¿En qué sentido?
Pues en el sentido siguiente: es cierto que el relato del fraude que actuó como ideologema central de las protestas los días posteriores a las elecciones presidenciales de 2019 se fabricó semanas antes desde los medios de comunicación privados. Pero también lo es que la protesta no se hubiera convertido en un estallido social de tal magnitud sin que se hubieran sumado a la misma sectores de las clases populares y de las clases medias urbanas, que no son de derechas, pero que vieron en la movilización la oportunidad de canalizar un descontento social acumulado durante las dos últimas legislaturas de Evo fruto de lo que en libro llamo los tres secuestros postconstitucionales de la soberanía por parte del Estado capitalista desarrollista. Esta cantidad de gente con un descontento acumulado, junto a una mala gestión política del momento por parte del MAS, así como las maniobras golpistas de la derecha y otros hechos sobrevenidos, favorecieron la creación de un escenario sobre el que la derecha improvisó una estrategia para colocar a Jeanine Áñez en la presidencia.

¿Podrías profundizar un poco más sobre lo que llamas los tres secuestros postconstitucionales de la soberanía?
Sí. La plurinacionalidad reconocida en la Constitución de 2009 no solo fue el reconocimiento de derechos identitarios y diferenciados para los indígenas o los afros, sino que implicó un nuevo Estado con un modelo económico comunitario, en el interior del cual se produce un nuevo reparto de poder que rompe con la idea liberal de soberanía única y centralizada, sustituyéndola por un modelo de soberanía plural y descentralizada que empodera y dota de instrumentos de participación a diversos grupos: las clases medias urbanas, que pasan a participar en la toma de decisiones políticas mediante mecanismos refrendarios, los indígenas, que pasan a adquirir formas de soberanía sobre sus territorios…

En el libro cuento como, a partir de 2010, empieza a producirse una reconfiguración de la alianza de clases del partido de los campesinos en el Gobierno, el MAS. Rompiendo lazos con parte del movimiento indígena y estableciendo una nueva alianza con el sector empresarial, lo que supone un giro en el proyecto económico del país hacia un modelo de capitalismo desarrollista de Estado. En este, el Ejecutivo pasa a convertirse en el motor y organizador central de todo el proceso de producción, acumulación y redistribución del excedente económico obtenido del extractivismo. Y tal papel del Estado, como organizador integral del sistema económico, va acompañado de una recentralización de la soberanía y del poder en el Ejecutivo que arrebata, vacía o secuestra la soberanía a los sujetos que la Constitución de 2009 había empoderado. Esto genera un descontento social en estos sectores, que se amplia y amplifica con la decisión de Evo Morales de hacer caso omiso al resultado negativo del referéndum del 21-F de 2016, sobre la posibilidad de una tercera reelección como presidente.

Pero si existía el descontento social al que te refieres, ¿cómo se explica que el MAS volviera a ganar las elecciones en octubre de 2020 acabando, así, con las pretensiones de los golpistas?
La protagonista del golpe no fue una derecha organizada, con apoyo social y proyecto de país, sino un conjunto de personajes oportunistas de cuarta categoría que se montaron sobre el estallido social para, de manera improvisada, tomar el poder y empezar a saquear lo público. En tan solo once meses del régimen de Jeanine Áñez, la presidenta destituye a 17 ministros por corrupción. ¡En once meses!

Como decía el teórico boliviano René Zabaleta, no basta con percibir plusvalía para ser una efectiva burguesía. También le corresponde a esta, para ser tal, cumplir con unas determinadas funciones de clase. En particular, llevar a cabo la construcción burguesa de la sociedad, del Estado, y del espacio de la ciudadanía. Crear, como señaló Hegel, un nexo orgánico entre sociedad y Estado, sin el cual el Estado capitalista no puede reproducirse. Sin embargo, nunca los sectores patrimonialistas dominantes en Bolivia se han preocupado de llevar a cabo estas funciones. Siempre han percibido el Estado, exclusivamente, como un espacio ajeno a la sociedad civil, desde el que administrar sus negocios y enriquecerse. Por eso hablo en el libro de que el proyecto de Estado de la derecha es un proyecto de régimen político pre-capitalista.

La corrupción de los 11 meses de Gobierno de Áñez, en plena pandemia, además, vuelve a poner este carácter de la derecha boliviana al descubierto. Y ello lleva a que las clases medias urbanas, que durante los últimos años habían mejorado sus condiciones y accedido al consumo, interiorizaran de manera rápida la amenaza que suponía que la derecha tomara las riendas de la gestión económica. Es este escenario el que les hace votar a Luis Arce, que había sido el ministro de economía de Evo y el artífice de su bienestar económico.

La victoria de Luis Arce fue arrolladora, ya en la primera vuelta de las elecciones.
Sí, obtuvo el 55,1% de los votos. Por este lado, si bien entre el 30% y el 35% de los votos provino del conjunto de estructuras orgánicas populares que conforman la base dura y el voto fiel del MAS, el 20% restante provenía, como digo, de las clases medias urbanas. Y no fue tanto un voto de apoyo al MAS como de rechazo y de miedo al retorno de la derecha corrupta. No fue un voto estructural sino, más bien, coyuntural. Prueba de ello son los resultados de las elecciones municipales y departamentales de abril-mayo de 2021. En este caso, el MAS arrasa en las municipales de las zonas rurales, mientras que los resultados entre la clase media urbana son malos. De las diez principales ciudades del país solo gana en dos, Oruro y Sucre. Y por lo que respecta a los gobiernos departamentales, obtiene tres de nueve: Oruro, Cochabamba y Potosí. Ello evidencia que uno de los grandes retos del MAS, si quiere abrir un segundo ciclo hegemónico, pasa por recuperar el apoyo de estas clases medias urbanas.

¿Cómo puede hacerlo?
Una de las maneras que planteo en el libro es invertir en servicios públicos de educación y sanidad de calidad. La Constitución de 2009 reconoce plenamente estos derechos. Pero en la práctica opera en el país un dualismo público-privado. Las capas más humildes de la población, sin recursos ni muchas posibilidades de mejora, ven satisfechos sus derechos a través del Estado. En cambio, ante la mala calidad de tales servicios públicos, las clases medias, que no ven satisfechas sus mínimas aspiraciones por lo que respecta a la calidad de los servicios públicos, deben cubrírselos a través del mercado. Ello no solo genera una pérdida de sentido de solidaridad por parte de estas clases medias, sino también su distanciamiento con respecto a un proceso que, desde su perspectiva, parece no ofrecerles nada.

Durante el primer ciclo hegemónico del MAS, la inexistencia de servicios públicos de calidad no tenía un coste político grande, ya que el apego de los sectores medios al proceso se lograba gracias a elementos coyunturales de otra índole. En primer lugar, la ampliación de la estructura del Estado, fruto de las nacionalizaciones y de una mayor intervención que permitió el acceso de muchos jóvenes de clase media con estudios universitarios a la estructura del Estado, creando una nueva clase de funcionarios públicos con buen salario. Y, en segundo término, el crecimiento económico generaba un derrame de riqueza que repercutía también en los sectores medios y populares. Sin embargo, en las condiciones de recesión económica postpandemia, estas condiciones coyunturales ya no operan. En este nuevo contexto, la única manera de acercar las clases medias urbanas al proceso político del Gobierno pasa por transformar el andamiaje de los servicios públicos de educación y sanidad, de manera que sea posible satisfacer las expectativas de estas clases. Esta sería una manera de integrarlos al proceso y de hacerlos sentir beneficiarios del mismo.

Y los sectores populares ¿se verían beneficiados por esta mejora de los servicios públicos en sanidad y educación?
Totalmente, unos servicios públicos de calidad implican una desestigmatización del status de los pobres, que pueden pasar a gozar también de servicios de calidad de los que hasta ahora solo gozaban los otros sectores sociales mediante el acceso al mercado. Se produciría aquí una eliminación no solo de la preponderancia del mercado, sino también del privilegio de status.

En todo caso, en el libro también te refieres a la distancia que algunos sectores de los movimientos populares e indígenas han establecido con respecto al MAS.
Sí, este es otro de los retos, restablecer los lazos con aquella parte del movimiento popular e indígena, especialmente del oriente del país, que se ha distanciado del MAS. Y ello exige corregir actitudes de los últimos años. En primer lugar, habría que cambiar la manera de “mandar”. El momento normativo no puede llevarse a cabo como decisionismo concentrado en la voluntad del presidente, sino como mediación entre Estado y sociedad. Igualmente, se debería cambiar la manera de resolver las tensiones entre las demandas sociales e indígenas y la política estatal. Tales tensiones entre ambos lados no pueden resolverse ignorando o reprimiendo las demandas, sino mediante la negociación y la aceptación parcial de las mismas. Si bien la implementación de un modelo de capitalismo desarrollista autóctono podría verse como necesario con el fin de dotar a las finanzas públicas del país de los recursos con los que financiar servicios públicos, se debe ser capaz de encontrar un equilibrio entre este y el proyecto de Estado plurinacional comunitario basado en el respeto a la cosmovisión indígena del territorio y la economía comunal.

Por Bruno Aste Leiva

Profesor de Derecho Constitucional. Universidad de Antofagasta (Chile) @BrunoAste1

29 mar 2022

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