Industria cárnica. Juan Soto

Tras seducir a la población con las supuestas maravillas de la dieta vegana, las transnacionales de producción de carne y los grandes fondos de inversión aterrizaron en la industria de los alimentos que se presentan como sustitutos

 

Hasta no hace mucho tiempo, seis o siete décadas atrás, la alimentación mayoritaria de la población rural era austera, equilibrada y sujeta a las posibilidades de sus territorios. En paralelo al desarrollismo y a la concentración de la población en las ciudades, desde centros de estudios, universidades y revistas de prestigio –en coordinación con la industria alimentaria– se difundió el mensaje de la necesidad de mejorar los patrones alimentarios, aumentando el consumo de proteínas, especialmente las de origen animal. A fuerza de mucha publicidad y propaganda, pensemos en el caso del fastfood, el mensaje permeó culturalmente y se instaló en el imaginario como el patrón a seguir. Para satisfacer esta demanda “creada”, se justificó, se agradeció y se encumbró a la industria alimentaria capaz de producir mucha leche, carne y sus derivados a precios baratos, sin contemplar ni preocuparse por sus desmedidas externalidades. Se llegó a despreciar y ridiculizar la alimentación y la agricultura tradicional, afectando cuerpos y territorios. De comprar y cocinar alimentos frescos se pasó a los ultraprocesados recalentados en el microondas y la industria salió claramente vencedora. Algo tan íntimo como nuestra alimentación ha acabado delegándose en pocas megaempresas controladas por fondos de inversión.  

Sabiendo de lo ocurrido, y ahora que las tendencias alimentarias veganas están alcanzando cuotas importantes, ¿puede ser que se esté repitiendo la historia? ¿Es un éxito inducido culturalmente? Y, si fuera así, ¿son nuevos actores o los de siempre?

Aunque pueda parecer contradictorio, las principales empresas transnacionales de producción industrial de carne son quienes están detrás de los alimentos que, basados en vegetales o en proteínas cultivadas en laboratorios, se presentan como sustitutos de la carne, el pescado, los huevos y la leche. En el informe Proteínas y Políticas de la entidad Ipes-Food o en las páginas de la plataforma científica ALEPH2020 se puede encontrar mucha información sobre esta realidad. Por ejemplo, la empresa Vivera, muy conocida en Alemania, Holanda y Reino Unido por sus más de cien referencias tipo salmón vegano o pollo kebab vegano, pertenece a la brasileña JBS, la mayor productora del mundo de carne avícola y de vacuno y la número dos en producción de carne de cerdo. En la cartera de JBS también descubrimos que es la accionista mayoritaria de la española BioTech Foods, dedicada al sector de la carne cultivada. En Estados Unidos, dos de las principales empresas cárnica del país, Tyson Foods y Smithfield, han creado divisiones propias para producir sus nuggets y salchichas a base de vegetales para competir con las dos líderes en el sector, Impossible Foods (asociado con Burger King) y Beyond Meat. En España nos encontramos con el mismo fenómeno. La mayor integradora del país, líder en macrogranjas de pollos y cerdos, Vall Companys, lanzó en 2019 el proyecto empresarial Zyrcular Foods para elaborar sucedáneos de carne a partir de guisantes, trigo o soja llegada de muy lejos, del cual ya podemos encontrar productos en diferentes supermercados con su marca blanca. Y su expansión seguirá si se les concede los 134 millones de euros presentados a los fondos de recuperación Next Generation para abordar nuevos retos en este campo. 

Si seguimos desmenuzando el mercado vegano, acabamos encontrando a más empresas multinacionales que desde hace décadas controlan la alimentación mundial, como Cargill, Nestlé, Danone, etc. Además, también encontramos fondos de inversión como BlackRock, el mayor del mundo (apoyando a Tyson o JBS entre otras), o Breakthrough Energy Ventures presidido por Bill Gates (participando activamente en Impossible Foods y Beyond Meat).

El aterrizaje de las multinacionales alimentarias en este “segmento” no podía hacerse sin la seguridad de haber seducido previamente a la población. Como siempre han hecho empresas tan competitivas entre ellas, no tienen ningún problema para encontrar lugares comunes, como la plataforma EAT, gracias a la cual –con “la ciencia” amaestrada y los inversionistas mencionados– se encargan de transmitir y cabildear a favor de estos nuevos patrones alimentarios. Repitiendo cual mantras las maravillas de esta dieta vegana para frenar la crisis climática y garantizar la salud eterna, han conseguido imponer un relato que ha calado en la población y en las administraciones. Y lo cierto es que reducir la solución de todos nuestros males a retirar de nuestras dietas la proteína animal no solo es un relato reduccionista, también es incorrecto. ¿Por qué no abordan las diferencias en los modelos productivos de proteína animal, sabiendo como se sabe de la importancia de los herbívoros en el ciclo de los nutrientes, el aprovechamiento que hacen de alimentos que no compiten con la población humana, su papel de fertilizadores de la tierra, etc.? ¿Ignoran que una alimentación a base de proteínas de guisantes, soja, maíz o trigo es replicar el mismo modelo de monocultivos responsables de los problemas que dicen quieren solucionar? ¿Por qué no se reconoce la dependencia del petróleo para tanto procesamiento, viajes y plásticos que visten a estos pseudoalimentos? 

¿Creíamos que el veganismo era un éxito del trabajo de sensibilización de algunas oenegés? Cárnico o vegano, el capitalismo alimentario de siempre nos aleja de la soberanía que urge recuperar y que solo puede establecerse adaptando nuestra dieta a los ciclos de la abundancia de la tierra que campesinas y campesinos, pastores y pastoras de nuestros territorios correspondientes saben gestionar: en sus huertos y en sus granjas. Lo sencillo es hermoso. 

4/08/2022

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Al menos cuatro muertos en protestas en Sudáfrica por los altos costos de la energía

Las protestas se intensificaron los últimos días en la localidad de Thembisa contra los cortes de luz en el marco del aumento de las tarifas energéticas, el aumento del costo de vida y una desocupación que llega a 64% entre los jóvenes.

 

Al menos cuatro muertos se registraron en el municipio de Thembisa, al noreste del Johannesburgo, durante la represión policial a las protestas contra los cortes de luz en la zona, en el marco del aumeto de las tarifas energéticas y del descontrolado crecimiento del costo de vida y de la desocupación. Particularmente entre los jóvenes.

El lunes los residentes del lugar bloquearon las carreteras con neumáticos e incendiaron un edificio municipal. Las autoridades reconocieron que al menos dos de los manifestantes habían sido asesinados por la represión policial durante las protestas y que al menos otras dos personas, cuyos cuerpos fueron encontrados cerca de la entrada del edificio quemado, murieron en circunstancias poco claras.

Las protestas por los servicios deficientes han venido creciendo en Sudáfrica. En este caso en particular se debe a los cortes de energía frecuentes en los últimos meses, ya que la empresa nacional de servicios públicos Eskom alega tener altas deudas, lo que lo llevó a aumentar las tarifas a pesar del pésimo servicio.

La situación ha empeorado por el aumento generalizado de los precios de los alimentos ocasionado por las interrupciones en el suministro de trigo a medida que continúa la guerra en Ucrania. Y también se agudiza por la aguda situación de pobreza, desigualdad y desempleo generalizados, que se sitúa en más del 34 %, con un desempleo juvenil de casi el 64 %.

El aumento de las protestas también agitó las internas políitcas. El expresidente Thabo Mbeki acusó al actual presidente Cyril Ramaphosa de no cumplir sus promesas y advirtió que el país podría presenciar un levantamiento similar a la Primavera Árabe , provocado por el creciente descontento.

Hace un año, Sudáfrica vio uno de los mayores estallidos sociales desde el final del apartheid hace tres décadas. En medio de protestas masivas, la brutal represión policial dejó más de 350 muertos.

Los 10 días de manifestaciones siguieron al encarcelamiento del expresidente Jacob Zuma por desairar a los investigadores de corrupción. Ocurrieron principalmente en la provincia de KwaZulu-Natal, pero también en Gauteng, donde se encuentra Johannesburgo.

La crisis social y económica cada vez más severa se suma a las internas dentro del CNA (Congreso Nacional Africano), que gobierna Sudáfrica desde el fin del Apartheid. Tanto Mbeki, como Zuma y Ramaphosa pertenecen a este partido. Allí conviven diversos intereses entre empresarios multimillonarios, políticos de carrera ligados a la corrupción con empresas y estados, un Ejército con negocios propios y mucho poder político y económico acumulado, exdirigentes sindicales devenidos en empresarios con influencia dentro del partido, entre otros.

Esto es así hace décadas, solo que las internas que llevaron a la caída de Zuma mediante un golpe palaciego en 2018, y las que siguieron durante su juicio y las protestas del año pasado, ahora se agudizan con una situación social y económica cada vez más insostenible para las mayorías populares en el país.

Martes 2 de agosto

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Domingo, 31 Julio 2022 05:47

Tomaron el parlamento de Irak

Tomaron el parlamento de Irak

En medio de una crisis politica y a la espera del nombramiento de un nuevo presidente y un primer ministro

Al menos 100 manifestantes y 25 policías resultaron heridos en las manifestaciones realizadas alrededor del Congreso en Bagdad.

Miles de partidarios del influyente líder político chiita Moqtada Sadr volvieron a entrar el sábado el parlamento de Irak y planean ocuparlo hasta nuevo aviso, tras una jornada de protestas en un país sumido en una profunda crisis política. Los manifestantes ondeaban banderas iraquíes e imágenes de Sadr dentro del edificio, mientras que miles de personas protestaban afuera. En el hemiciclo, se paseaban haciendo la señal de victoria y tomándose selfies.

La crisis política en Irak es total a la espera del nombramiento de un nuevo presidente y un primer ministro, diez meses después de las elecciones legislativas de octubre de 2021. Moqtada Sadr lanzó una campaña de máxima presión contra sus oponentes, rechazando al candidato para el puesto de jefe de gobierno.

Tres días después de haber ocupado ya brevemente el Parlamento el miércoles, los manifestantes anunciaron "una sentada hasta nuevo aviso", según un comunicado de la corriente pro-Sadr. Algunos de los manifestantes estaban tumbados en los pasillos enmoquetados, apoyados en los pilares, matando el tiempo con sus teléfonos móviles, mientras que otros se abanicaban con cajas de cartón o se habían quitado las camisas.

El presidente del parlamento, Mohamed Al Halbusi, anunció en un comunicado "la suspensión de todas las sesiones parlamentarias hasta nuevo aviso" y pidió a los manifestantes que "preserven la propiedad del Estado".

"Gobierno corrupto e incapaz" 

Los manifestantes rechazan la candidatura a primer ministro de Mohamed Chia Al Sudani, considerado cercano al exjefe de gobierno Nuuri Al Maliki, oponente histórico de Sadr. En los jardines del Parlamento, Sattar Al Aliawi, de 47 años, dijo que se manifestaba contra "un gobierno corrupto e incapaz", en referencia a los opositores de Sadr. "No queremos al señor Sudani", afirmó. "El pueblo rechaza totalmente a los partidos que han gobernado durante 18 años. Haremos una sentada bajo la cúpula del parlamento, dormiremos aquí", dijo.

Sudani, un exministro y gobernador provincial de 52 años, es el candidato del Marco de Coordinación, una alianza de facciones chiitas proiraníes que incluye a la formación de Maliki y a representantes de los Hachd Al Shaabi, antiguos paramilitares ahora integrados en las fuerzas regulares.

Aunque Sadr decidió mantener la presión sobre sus oponentes, les dejó sin embargo la tarea de formar un gobierno porque hizo dimitir a sus 73 diputados en junio. Los sadristas representaban entonces la mayor fuerza en el parlamento, con 329 miembros. Tras las incursiones en el Parlamento, el Marco de Coordinación llamó a "las masas populares (...) a manifestarse pacíficamente para defender el Estado y su legitimidad".

Escalada

Al menos cien manifestantes y 25 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos el sábado durante las manifestaciones, según el Ministerio de Sanidad. La policía lanzó gases lacrimógenos frente a las piedras de los manifestantes. "La escalada en curso es profundamente preocupante", lamentó en Twitter la Misión de Asistencia de la ONU en Irak, pidiendo una "desescalada".

Todo el espectro político iraquí hizo llamamientos al diálogo y a la desescalada. En una alocución televisada, el primer ministro, Mustafa Al Kazimi, en funciones, pidió a los bloques políticos "sentarse a negociar y ponerse de acuerdo". Hadi Al Ameri, que dirige una facción de los influyentes Hashd Al Shaabi, los antiguos paramilitares proiraníes, también pidió al movimiento pro-Sadr y al Marco de Coordinación que prioricen "la moderación (...), el diálogo y los acuerdos constructivos para superar las diferencias".

El viernes por la noche, partidarios de Moqtada Sadr saquearon las oficinas del partido Daawa de Maliki en Bagdad, así como las oficinas de la Corriente Hikma, la formación del político chiita Ammar Al Hakim, que forma parte del Marco de Coordinación, según una fuente de seguridad. 

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El proyecto de Gabriel Boric para asegurar el acceso gratuito de salud a cinco millones de chilenos

Plan Copago Cero

"Los derechos no tienen que ser negocios", sostuvo el presidente de Chile, Gabriel Boric, al presentar este miércoles el plan Copago Cero que asegurará el acceso gratuito al sistema público de salud a 5 millones de familias de ingresos medios. Hasta ahora, el plan del Fondo Nacional de Salud (Fonasa) cubría a quienes percibían ingresos inferiores a 415 dólares mensuales. 

Boric presentó el plan en el hospital Félix Bulnes, de Santiago de Chile, y sostuvo que el plan es parte del propósito de su gobierno de "bajar la carga que las familias tienen ante lo que deberían ser derechos" para un sistema de salud pública que antiende a 15 millones de chilenos, sobre una población cercano a los 20 millones.  

El plan Copago Cero que entrará en vigencia el 1 de septiembre significará una inversión por parte del Estado chileno de 23 millones de dólares, cerca de 21.000 millones de pesos chilenos. "Esos 21.000 millones que estamos instalando para que esta política pública se genere, estamos pensando que pueden tener sostenibilidad y, por tanto, esta política pública se sostendrá en el tiempo y nosotros esperamos que pasos como este nadie se atreva a retroceder", advirtió la ministra de Salud, María Begoña Yarza.

El programa fue ordenado a través de una medida administrativa, por lo que no requiere una ley que pase por el Congreso  y permitirá un ahorro promedio anual equivalente a unos 290 dólares por hogar, según datos del Estudio de Caracterización del Gasto 2019, elaborado por el Fonasa.

Boric calificó la medida como un "avance histórico" en materia de salud, que viene a cumplir uno de los compromisos de su programa de gobierno. "Para eso nos la vamos a jugar y dar lo mejor de nosotros, para que la salud, pensiones, la vivienda, la educación, sean accesibles para todos los ciudadanos de nuestra patria sin importar cuánta plata tengan en el bolsillo", aseguró.

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  El presidente peruano, Pedro Castillo, a 5 de junio de 2022. — Archivo

Ha sido una gestión dubitativa y con nombramientos de ministros sin capacidades para el cargo, lo que alimentó los ataques opositores. Ha habido cuatro gabinetes y la derecha parlamentaria ha intentado hasta dos veces destituir al presidente.

 

Lima (perú).Un año de esperanzas y desilusión, de expectativas y frustraciones, de incertidumbre, de maniobras desestabilizadoras desde una derecha golpista que no aceptó su derrota electoral, y de una sucesión de errores, inoperancia y escándalos de corrupción en el Gobierno.

Así ha sido el primer año del Gobierno del maestro rural y sindicalista de izquierda Pedro Castillo, que se cumple este jueves 28. Un año de polarización extrema en una guerra sin pausa entre el Ejecutivo y el Congreso controlado por la derecha, en el cual el fujimorismo y otros grupos de ultraderecha marcan la pauta. Un primer año de Gobierno que abre un escenario de muchas dudas de que Castillo pueda terminar su presidencia.

La llegada al poder de Castillo, un campesino que viene de una de las zonas más pobres y excluidas del país, supuso una reivindicación de las poblaciones andinas, rurales, de las provincias y los sectores populares históricamente marginados, que en las elecciones derrotaron a los grupos de poder económico y los sectores sociales y políticos dominantes concentrados en Lima que tuvieron como candidata a Keiko Fujimori.

Una reivindicación que llegó en el año del bicentenario de la independencia del país y que despertó la ilusión del inicio de un cambio histórico. La derecha y los grupos dominantes le declararon la guerra desde el primer día. Las esperanzas y expectativas con el nuevo Gobierno de corte popular y reivindicativo eran muchas, y el reto enorme. Pero Castillo no ha estado a la altura de ese reto.

Con una gestión dubitativa, débil, sin convicción para implementar las promesas de cambio, que fueron abandonadas, una notoria carencia de reflejos y capacidades políticas para enfrentar la guerra declarada por la derecha, un entorno implicado en denuncias de corrupción, la insistencia en nombramientos de ministros sin capacidades para el cargo convertidos en presa fácil para los ataques opositores, y una vocación por el sectarismo y la división en el partido de Gobierno, Castillo ha terminado, involuntariamente, jugando a favor de la derecha y su apuesta para desacreditar y destruir no solamente su Gobierno, sino cualquier opción de cambio.

Ha sido un año convulsionado. Castillo inició su gestión convocando a otros sectores de izquierda para armar un frente progresista. Fue un buen comienzo. Pero duró poco. Desde su propio frente interno se encargaron de dinamitar esa alianza de Gobierno. El secretario general del partido oficialista Perú Libre (PL), Vladimir Cerrón, empeñado en monopolizar el Gobierno para su partido y para él mismo, se convirtió en el principal enemigo de ese frente progresista que le podía dar estabilidad al Gobierno. Su prioridad fue atacar a los aliados de Castillo que no eran de su partido, para lo que no dudó en aliarse con la ultraderecha.

El sectarismo de Cerrón, quien se declara marxista-leninista y le gusta usar un lenguaje pretendidamente de izquierdas pero hace pactos con la extrema derecha, sumado a las denuncias de corrupción que se comenzaron a conocer y el abandono de las promesas de cambio, terminaron en unos pocos meses con el frente progresista.

Las ambiciones de poder de Cerrón lo han distanciado de Castillo. En las últimas votaciones en el Congreso los legisladores cerronistas han votado de la mano con la derecha en contra del Gobierno. Así, Castillo llega a su primer año en la presidencia cada vez más solo y aislado.

En este primer año de Gobierno, Castillo ha tenido cuatro gabinetes ministeriales, todo un récord. Uno de sus jefes de gabinete fue un legislador de ultraderecha, que duró apenas unos días. Un nombramiento que revela la falta de convicciones de Castillo. Ha cambiado ministros una y otra vez. Una muestra de esa alta rotación son los siete ministros que en un año han pasado por el Ministerio del Interior.

En sus primeros meses de gestión, los del frente progresista, Castillo pudo mostrar éxitos en la política económica y la campaña de vacunación contra la covid, pero bajo la presión de Cerrón, y la guerra de la derecha, sacó a sus dos ministros más exitosos, los de Economía y Salud. El Ministerio de Economía pasó del reconocido economista de izquierda Pedro Francke, que impulsaba una reforma tributaria para aumentar los impuestos a las grandes empresas mineras y a la riqueza, a un tecnócrata neoliberal, el actual ministro Oscar Graham, que archivó esa reforma.

La derecha parlamentaria ha intentado dos veces destituir a Castillo utilizando arbitrariamente la ambigua figura de la "incapacidad moral". En ambos casos fracasó en conseguir los dos tercios de los votos del Congreso unicameral para consumar el golpe parlamentario. Ahora esa derecha promueve dos acusaciones constitucionales contra el mandatario para destituirlo. Una es por el absurdo cargo de traición por haber declarado en una entrevista periodística su simpatía con facilitar una salida al mar a Bolivia.

La otra es por cargos de corrupción que están en investigación. Para aprobar una acusación constitucional y remover al jefe de Estado por esa razón no se necesitan dos tercios de los votos sino solamente la mitad más uno de los 130 congresistas. Por eso la derecha apuesta ahora a esta vía. Y también pretende destituir por este mismo mecanismo a la vicepresidenta Dina Boluarte, para así despejar el terreno para capturar desde el Congreso el poder que perdió en las elecciones.

En un país donde los últimos presidentes están presos o procesados por corrupción, la aparición de una figura como Castillo, ajeno a la clase política, fue vista como una opción de cambio también en este terreno. Pero en esto Castillo también ha sido una decepción. Su entorno, incluidos su exsecretario personal, ministros y dos de sus sobrinos, están acusados de corrupción. Las denuncias de malversación en la asignación de obras públicas y el cobro de comisiones en los ascensos policiales salpican a Castillo. El presidente asegura que es inocente, mientras las denuncias están en investigación en la Fiscalía.

Si a Castillo le ha ido mal en su primer año de Gobierno, al Congreso opositor le ha ido peor. Según un encuesta de Ipsos de este mes, Castillo tiene un rechazo del 74% y una aprobación del 20%, mientras en el caso del Congreso controlado por la derecha el rechazo ciudadano se eleva a 79% y su aceptación baja a 14%. En este escenario, se escucha con cada vez más insistencia el "que se vayan todos". Y eso pasa por un adelanto de las elecciones presidenciales y parlamentarias.

Hay una pregunta que domina el debate político y las charlas en las calles al cumplirse el primer año del Gobierno de Castillo: ¿Podrá el presidente terminar el mandato de cinco años para el que fue elegido? La insistencia en este interrogante es un reflejo de la debilidad de un Gobierno que camina en la cornisa, amenazado por sus opositores que lo quieren hacer caer y por sus propias carencias y problemas internos. Las apuestas de si Castillo termina o no su Gobierno no favorecen al presidente.

 

28/07/2022 10:52  

Carlos Noriega

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Jueves, 28 Julio 2022 05:19

El arte es un modo de ver

El arte es un modo de ver

Al explorar lo que las obras de arte nos pueden dar a ver y oír me fui encontrando con que estas están enlazadas sutil e íntimamente con las producciones del inconsciente, dando lugar a resonancias impensadas para quienes se adentran en ellas.

Freud, en el texto “El Moisés de Miguel Ángel” descubrió un Moisés que jamás imaginó a partir de no censurar su mirada con lo supuestamente sabido y consagrado sobre la obra. Frente a un Moisés que supuestamente colérico estaría por levantarse y romper las tablas de la ley tal como se describía al Moisés de Miguel Ángel, Freud vio otro Moisés, el que haciendo un esfuerzo por retener su ira ante la multitud idólatra logra introducir mesura en su actitud y salvar las tablas. Un Moisés menos iracundo y más introspectivo. Un Moisés que Freud va a descifrar a partir de ciertos indicios que le da a ver la escultura de Miguel Ángel.

Partamos de una hipótesis, la de distinguir el mirar de la mirada. O mejor dicho poner en juego otro ver que la mirada oculta, oscurece o disimula. Los objetos, artísticos o cotidianos, nos devuelven generalmente una mirada estandarizada, es necesario analizarla y deconstruirla para ejercitar otros modos de ver.

La física cuántica, que tiene buena relación con las ideas psicoanalíticas, propone, a diferencia de la física clásica, que los fenómenos solo existen cuando son mirados como estados entrelazados.

Intentaremos dar cuenta de un entrelazamiento singular entre mirada, memoria y experiencia. Para esto comenzaré por quien se ocupó magistralmente de la cuestión. Se trata de un escritor. Me estoy refiriendo a Marcel Proust.

***

En su obra más conocida En busca del tiempo perdido, más específicamente en El mundo de los Guermantes, Proust relata un suceso del que me valdré para desarrollar el tema.

El narrador de esta obra literaria, volviendo a su casa de un viaje, ve a su abuela sin ser visto por ella y por un momento no la reconoce.

“No había allí más que el testigo, el observador, con sombrero y gabán de viaje; el extraño que no es de la casa, el fotógrafo que viene a tomar un clisé de unos lugares que no volverán a verse. Lo que, mecánicamente, se produjo en aquel momento en mis ojos cuando vi a mi abuela fue una fotografía... Por vez primera y sólo por un instante, pues desapareció bien pronto, distinguí en el canapé, bajo la lámpara, colorada, pesada y vulgar, enferma, soñando, paseando por un libro unos ojos extraviados, a una vieja consumida, desconocida para mí”.

Esa mirada extrañada, mecánica, es comparada por Proust con el impasible objetivo de una cámara fotográfica. Estamos en el siglo XIX en el comienzo de la fotografía, esta es entendida más como registro que como arte. La idea de frialdad e impavidez de la cámara fotográfica llevará a Walter Benjamin a formular su idea de inconsciente óptico en su ensayo “Pequeña historia de la fotografía”. Decía Benjamin en 1931, “es una naturaleza distinta de la que le habla al ojo la que le habla a la cámara, distinta ante todo porque, en el lugar de un espacio entretejido a conciencia porel hombre, aparece uno entretejido inconscientemente”.

En el relato de Proust el narrador repentinamente descubre algo que el velo de su amor por su abuela ocultaba. Lo que el velo le impedía ver era que su abuela estaba por morir. La calavera detrás del rostro. Ver en este instante el cadáver lo dejó atónito.

En estado de extrañamiento diríamos psicoanalíticamente. Sabía que se trataba de su abuela pero por un instante la desconoce.

Lo que ve está más allá de su mirada. Es un encuentro no programado que desestabiliza por un instante su certeza. Quién es esa mujer, se sorprende preguntándose el narrador.

Seguramente este breve relato traerá a vuestra memoria aquel bello texto de Freud Sobre un trastorno de la memoria en la Acrópolis.

La comparación entre la mirada extraviada del narrador de la novela de Proust que lo lleva por un instante a desconocer a su abuela y el fallo de memoria frente a la Acrópolis que tuvo Freud se sustentan en un mismo mecanismo. El rechazo a lo que no se quiere reconocer. En un caso, el cadáver que asoma en la imagen de la amada anciana, en el caso de Freud sabemos que es la muerte de su padre y la prohibición fantasmática de ir más allá del mismo lo que se interpone entre la mirada de la Acrópolis y la duda sobre su existencia.

“Me parecía --confiesa Freud-- estar más allá de los límites posibles a los que yo pudiera llegar. Viajar tan lejos, que yo llegara tan lejos”.

Inquietante extrañeza que embarga al viajero Freud en el momento en que su paso ya no sigue otras huellas sino que dibuja las propias.

Momento crucial en que la mirada se extravía. ¿Ante qué zozobra la mirada de Freud en Atenas?

“De modo que todo esto realmente existe”  se asombra como si en el pasado hubiese dudado de la existencia de la Acrópolis.

Una otra verdad se revela en el campo escópico y conmueve sobremanera al sujeto que mira.

La Acrópolis es el mensajero.

Como el rey Boabdil --nos comenta Freud-- cuando le anuncian la caída de la Alhambra, mata al mensajero. Freud al dudar de la existencia de la Acrópolis podemos decir que comete acropolicidio.

Si bien coloca esa duda en el pasado no deja de advertir lo extraño de ese pensamiento. Es que la vista de la Acrópolis le anunciaba que había ido más allá de su padre muerto. Y como nos deja enigmáticamente formulado al final del texto: “Pareciera que lo esencial del éxito consistiera en llegar más lejos que el propio padre y que tratar de superar al padre fuera aún1 algo prohibido”.

Ahora bien, volviendo al ver y a la mirada, si se atraviesa ese momento de extrañamiento y perplejidad, ese instante de ausencia de reconocimiento, donde las certezas a las que nos aferramos tambalean por algo que la mirada deja filtrar a nuestro ver, es posible que se abra en el espectador extrañado una senda hacia una nueva y distinta iluminación cognitiva y afectiva.

En nuestra práctica debemos afrontar lo invisible y lo inaudito, para intentar hacerlo ver y darlo a oír.

Por Luis Vicente Miguelez, psicoanalista. Fragmento del libro Exploraciones. Un psicoanalista por los territorios del arte, que será presentado el miércoles 3 de agosto a las 19 en el Museo del libro y de la lengua Horacio González (Las Heras 2555), con la participación de Martín Vicondoa y Claudia Lorenzetti (psicoanalistas) y Milagros Coll (bailarina y actriz). Coordinadora: Marcela Altschul (psicoanalista).

  1. [El destacado es mío]. Intrigante ese aún que concibe Freud. Una marca de enunciación que afirma para cada lector, independiente del momento en que se produzca su lectura, una prohibición presente. Al mismo tiempo se propone como un horizonte de promesa en el que la interdicción podría ser superada. ¿Dejará de serlo alguna vez? ¿Dejó de serlo para Freud? ¿Para el psicoanálisis? O es mejor suponerlo como una de esas paradojas donde su desenlace consiste sólo en su tentativa. Se me hace que ese aún ante el que Freud se detiene simboliza el momento en el que el tiempo de la superación del padre (nombrado psicoanalíticamente como muerte o asesinato simbólico) anticipa ya la propia. Paradoja que hace que en el instante presente de la dicha o del éxito, como lo denomina Freud, se materialice, en el trasfondo de un sentimiento de culpa inconsciente y ancestral, el fantasma de un duelo aún por hacer. El trabajo psíquico que nos humaniza, esto es, el duelo por la mítica muerte del padre omnipotente, no es de una vez y para siempre, su realización deberá conjugarse en gerundio.
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Honduras: medio año de Xiomara Castro en el poder

Avances, pendientes y desafíos del gobierno de izquierda

Combatir la pobreza, cicatrizar las heridas del Golpe de 2009, y enfrentar la corrupción, tres factores que han atravesado los primeros seis meses de gestión. 

 

Desde Tegucigalpa

Se cumple medio año desde que Xiomara Castro se convirtiera en la primera mujer en asumir la presidencia de Honduras luego de unos históricos comicios, donde no solo consiguió la mayor cantidad de votos en una elección del país centroamericano, sino que además se comenzó a cicatrizar la herida causada por el golpe de Estado que su compañero Manuel Zelaya sufriera en 2009.

A seis meses de comandar el poder ejecutivo a nivel nacional a través del Partido Libre, de gobernar las ciudades más importantes y de obtener mayoría simple en el Congreso junto a sus -por momentos- aliados del Partido Salvador de Honduras (PSH), ¿cuáles han sido los avances, los pendientes y los mayores retos que atraviesa el autodenominado “gobierno socialista del poder popular”?

Para Rodolfo Pastor de María Campos, Secretario de Estado en el Despacho de la Presidencia, lo primero que hay que hacer es un análisis de cómo se encontraron a las instituciones: “Hubo que llegar a literalmente a apagar fuegos, a poner tapones para que no nos hundiéramos”, ilustra el politólogo, quien añade que en los últimos 12 años, la nación “sufrió el impacto de un régimen autoritario y corrupto en el que se fueron deteriorando todos los índices de derechos humanos, con un aumento de la desigualdad y de la violencia”.

Honduras es, después de Haití, el segundo país más empobrecido del continente, con un nivel mayor al 73% de la población y con un 50% de indigencia, al que los anteriores dirigentes del Partido Nacionalista endeudaron para militarizar y saquear, mientras establecían un narco gobierno que cooptaba todas las esferas del Estado, a la vez que la gente comenzaba a escapar en caravanas migrantes con la esperanza de encontrar mejores oportunidades de vida en otras tierras.

“La presidenta Castro nos ha instruido y hemos empezado a desmontar la dictadura. Por ejemplo, derogamos una Ley de Secretos que le daba el derecho al anterior gobierno de administrar recursos públicos sin tener que rendir cuentas, siempre que lo justificara como un tema de seguridad nacional”, explica Pastor. También, el Ministro de Defensa José Zelaya -sobrino de la presidenta- acaba de disolver el polémico Consejo de Defensa y Seguridad creado en 2011 por el ex mandatario Porfirio “Pepe” Lobo Sosa.

“Estas son medidas que van encaminadas a hacerle frente al monstruo de la corrupción que tenemos instalado. Porque además, estamos todavía enfrentados a unos operadores de justicia, a una Corte Suprema y a un Ministerio Público que siguen permeados de manera profunda por el anterior régimen y que nunca persiguieron a Juan Orlando Hernández -el ex presidente hondureño extraditado en abril a Estados Unidos por conspirar para meter 500 toneladas de cocaína-, a pesar de que habían más que suficientes pruebas”, dispara el asesor de Xiomara.

La recién aprobada ley para nombrar a una junta que propusiera a los candidatos para la nueva Corte generó un quiebre -al menos temporal- en la alianza entre el partido Libre y el PSH. Los diputados alineados con Salvador Nasralla votaron en contra, porque “la Corte Suprema de Justicia debe ser totalmente independiente y las personas que lleguen no deberían tener conflictos de intereses por ser funcionarios públicos de este o de anteriores gobiernos”, describe la médica y diputada del PSH Ligia Ramos.

De todas formas, la doctora aclara que “hemos avanzado bastante, acompañando la mayor parte de los proyectos del Ejecutivo y de la agenda legislativa que hemos tenido en común con Libre.” Destaca la nueva política energética, “de la cual yo me siento muy orgullosa y la cual respaldo al 100%”, en la que se declaró a la electricidad como un derecho humano y por lo que el gobierno la subsidia a quienes tienen poco consumo.

También, a pesar de importarlo en su totalidad y en medio del conflicto bélico en Europa del este, se ha rebajado el valor del combustible por tercera semana consecutiva, en un intento de reducir la inflación. Por otro lado, se lanzó el Bono Tecnológico para aliviar al campo -con semillas transgénicas- y la Red Solidaria para asistencia social. Otro hito ha sido la creación de la Policía Comunitaria, a través de la cual se busca mejorar la funcionalidad de una de las instituciones más criticadas luego de una década marcada por la represión.

En materia de salud es donde la médica del PSH ve una “carencia de una política clara, con bastante desabastecimiento de remedios y conflicto laboral por colegas que tienen siete meses de no recibir sueldo”. Para la periodista Jennifer Ávila -directora del medio digital ContraCorriente.red-, se debe a que “el gobierno anterior dejó amarrados muchos tratos que no se pueden pagar”, en un país donde “el clientelismo político y el dar trabajo por ser activista, ha sido la forma normal en que en las instituciones del Estado emplean gente”, explica.

Según Ávila, hay promesas de campaña que aún no se han cumplido y que generan cierta incomodidad: “Una de las exigencias más grandes del movimiento feminista es la aprobación de la de la píldora anticonceptiva de emergencia (PAE), ya que Honduras es el único país en Latinoamérica que tiene prohibida su venta y su distribución”, denuncia. La “pastilla del día después” era legal hasta que, posterior al golpe, fue prohibida por considerarse abortiva (sic).

Para Pastor, la demora en volverla a legalizar se debe a que la PAE estará enmarcada en la “Ley integral contra las violencias hacia las mujeres” que se está socializando entre diversos sectores. “Hay grupos de poder fáctico que tienen todavía mucha capacidad mediática de utilizarlo en contra. Y requiere de un trabajo muy cuidadoso para que no se perciba como una imposición del poder, sino como el resultado de un diálogo”, describe Pastor. Pero mientras se construye ese consenso, la PAE sigue prohibida y las mujeres no pueden acceder a un medicamento esencial -según la Organización Mundial de la Salud- “ni siquiera durante un protocolo de atención a víctimas de violencia sexual”, argumenta Ávila.

“La labor de gobernar es un arte de equilibrios y en este momento sabemos el apoyo que tenemos, pero también estamos conscientes del frágil equilibrio que hemos logrado establecer y como podría ser afectado de dar un paso en falso”, ilustra el Secretario de Estado. Por esa misma razón queda -por el momento- apartada la idea de una Asamblea Constituyente, prometida también en la campaña electoral. “Es nuestra razón de ser. Libre nace a partir de un Golpe de Estado que lo que buscó fue interrumpir un proceso de apertura democrática y de consulta popular. Entonces, la Constituyente es una parte fundamental de nuestro proyecto, pero entendemos la realidad en la que estamos y sabemos que no hay condiciones”, describe Pastor.

Para Bertha Zúñiga, la hija de la asesinada defensora de los recursos naturales Berta Cáceres, “como COPINH constatamos la fuerza de los grupos de poder para los cuales plantear los derechos territoriales de las comunidades indígenas y negras -y la reivindicación que debe hacer el Estado- es una de las mayores amenazas a sus intereses”, analiza. Y más allá de ser recibidos en Casa de Gobierno por la presidenta Xiomara, aclara que “a pesar de la voluntad manifiesta, no hay avance en las demandas territoriales de los pueblos. Pero seguimos esforzándonos para que este tema sea abordado estructuralmente”, advierte.

“Sí ha habido ciertas cosas simbólicas importantes, pero todavía no se ve, por ejemplo, el impacto de la derogación de la Ley de las Zede, como mejoró o resolvió los conflictos socioambientales”, grafica la periodista Jennifer Ávila. Para la doctora y diputada Ligia Ramos, “tenemos que buscar el balance. El gobierno en el Poder Ejecutivo ha hecho cosas importantes que nosotros acompañamos en el Congreso. Tenemos al crimen organizado todavía dentro de las instituciones, que hace más difícil que las cosas funcionen bien rápidamente. Pero en seis meses, hemos avanzado bastante”, afirma.

Según Rodolfo Pastor de María Campos, Secretario de Estado en el Despacho de la Presidencia,”siendo optimistas y lo más realistas posible, en estos tres años y medio que nos quedan por delante, si somos capaces, vamos a lograr estabilizar el país, terminar de apagar esos fuegos, poner la casa en orden y sentar las bases, para que el próximo gobierno sea el que pueda empezar a construir un país más justo, más democrático, más próspero y también por eso más pacífico”.

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Un inédito ejercicio de empalme en salud

Como en todo proceso de cambio de gobierno, en estos días en Colombia se ha llevado a cabo un ejercicio de empalme entre el gobierno saliente del presidente Iván Duque y el entrante del electo presidente Gustavo Petro[2]. Si bien este ejercicio ha seguido la costumbre de la presentación de informes y las conversaciones de oficina, el actual empalme ha tenido una particularidad, dado que se ha realizado en medio de una intensa dinámica de participación social.

Esto ha sido muy evidente en el sector salud donde durante quince días un nutrido grupo de personas, cerca de 235 voluntarios seleccionadas ad hoc por la comisión de empalme del sector salud designada por el presidente electo[3], asistieron a reuniones con funcionarios de diferentes instancias del Ministerio de Salud y Protección Social y de otras instituciones del sector, con el fin de entender las ejecutorias del gobierno que termina y valorar la situación que deberá afrontar el próximo gobierno.

Como parte de esa labor, los diferentes grupos repartidos en varias mesas de trabajo elaboraron unos breves informes que fueron sintetizados y socializados el pasado 14 de julio, en las instalaciones de la Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca, en la ciudad de Bogotá. Los resultados presentados, que serán recogidos y publicados en una página web (http://empalmeminsalud.com/ ), servirán de insumos para el informe final de empalme que le presentará la ministra de salud designada, Carolina Corcho, al electo presidente Petro y a la electa vicepresidenta Francia Márquez.

En este artículo, se presenta una visión general de lo ocurrido en dicho evento de socialización del trabajo de empalme en salud, en el cual se expusieron algunos de los hallazgos del ejercicio, se establecieron varias alertas y se formularon sugerencias para la acción mediata e inmediata.

La lógica del evento

La socialización se llevó a cabo en una jornada de medio día que, en términos generales, tuvo dos grandes momentos. En el primero, las personas que participaron en las 156 reuniones con funcionarios y en la lectura de informes y documentos se reunieron según la dependencia que tenían a su cargo, para organizar de manera conjunta los hallazgos obtenidos en el ejercicio, y definir la mejor manera de presentar el balance general por dependencia.

En el segundo, a modo de plenaria, se presentaron esos balances con el fin de tener una visión panorámica de la situación y se acordaron algunos tiempos específicos para entregar los insumos escritos y dar paso a una nueva fase del trabajo que tiene previsto el equipo de empalme del gobierno entrante.

En este momento se escucharon los informes referentes al trabajo realizado en el despacho ministerial y la secretaria general, el viceministerio de salud pública, el viceministerio de protección social, la superintendencia de salud, y algunos de los institutos que forman parte del sector (Invima, Instituto Nacional de Salud, Instituto de Evaluación de Tecnologías en Salud, Instituto Cancerológico). Y también se escuchó el informe especial de un grupo de trabajo que analizó el tema étnico, como eje transversal de la labor que se hace en el sector salud.

En conjunto, el evento se tornó en un muy interesante escenario pedagógico, en el cual los diferentes participantes pudieron intercambiar sus experiencias y aprender acerca de la complejidad del sector salud y las dinámicas institucionales que se adelantan. Pero también se pudieron recoger algunas importantes lecciones, de cara a los retos que se le plantean al nuevo gobierno.

Por ahora, resulta de interés resaltar tres características del evento que reflejan, a su vez, la importancia que adquiere esta labor de empalme. En primer lugar, cabe señalar que el evento reunió conocedores del tema de la salud con formaciones técnicas y profesionales distintas y roles diferentes. De tal manera que el evento contó con la participación de activistas sociales, académicos, políticos profesionales y expertos técnicos en distintas áreas. Fue, por tanto, multidisciplinar, multiprofesional y plural.

En segundo lugar, el evento reunió personas de diferentes regiones del país así que fue un evento participativo y de alcance nacional aunque, claro está, muchas de las personas que participaron más activamente de la labor de empalme viven o trabajan en Bogotá, dado que la labor implicó reunirse con funcionarios que trabajan en esta ciudad.

En tercer lugar, el evento le dio mucha voz a las mujeres y a miembros de los grupos indígenas y afrodescendientes. En este sentido el evento fue plural y diverso. Y posibilitó que distintas personas analizaran la labor institucional del sector salud, valoraran qué tanta apertura existe frente a la diversidad y opinaran sobre lo que es posible hacer en el futuro inmediato.

Todo esto le dio una gran riqueza al trabajo, pero también hizo visible los enormes retos que se tienen por delante. En algunos instantes, los reclamos y las críticas en el actuar del sector salud se hicieron presentes, si bien los intercambios se orientaron a precisar elementos de análisis, llamados de alerta y sugerencias para la acción gubernamental.

Los llamados de alerta

 Como parte del proceder metodológico de los diferentes grupos de trabajo, se elaboró una guía de análisis que posibilitaba que todos los participantes en las reuniones con funcionarios y todos los analistas de documentos se enfocaran en algunos puntos esenciales, sin menoscabo de recurrir a su experticia personal para identificar retos, oportunidades, amenazas y riesgos.

Por ello, los cortos informes de los distintos grupos, que fueron reunidos por dependencia en el primer momento del evento, incluían una descripción de la situación y una identificación de alertas técnicas, administrativas, financieras y jurídicas. Cada grupo quedó de entregar un reporte escrito de cada situación analizada y de todas las alertas. Por ello, estas no fueron presentadas en extenso en el segundo momento del evento, aunque adquieren una gran importancia en el ejercicio de empalme. Aun así, algunas de los llamados de alerta fueron conocidos por todos, y ellos hacen referencia a contratos que se están haciendo a último momento, deudas que tiene el sector, compromisos adquiridos, recientes recortes de personal y presupuestos con baja o nula ejecución.

Por ejemplo, se mencionó que el despacho del ministerio tiene una oficina de manejo de desastres y gestión territorial en la cual las labores de gestión territorial y participación social no son visibles, existen algunos recortes presupuestales identificados por quienes analizaron la labor de la oficina asesora de planeación y se hace necesario darle seguimiento a proyectos de baja ejecución. A su vez, el grupo que analizó la oficina de tecnología identificó problemas de seguridad informática.

También se mencionaron algunos problemas de contratación de personal, precarización del trabajo en salud, compromisos presupuestales para cumplir acuerdos internacionales y algunos aspectos que involucran seguimiento de patrimonios autónomos de algunas instituciones y cobros coactivos. Entre otros asuntos adicionales que se mencionaron, cabe resaltar el énfasis que se dio frente al hecho de que el presupuesto para la salud pública en el país tiene un déficit histórico que es necesario empezar a cubrir.

Además, se señaló que existe un problema de gobernanza de la salud pública en el país, que la Atención Primaria en Salud (APS) brilla por su ausencia y que existe una gran desarticulación dentro del sector. Por último, cabe mencionar tres alertas especiales de las que se habló: una referida a la asignación de recursos para la implementación del Plan Decenal de Salud Pública (PDSP); otra al hecho de que el viceministerio de protección social ancla su enfoque en una visión empresarial y, por tanto, le cuesta pensar en una lógica propia de las entidades públicas garantes de derechos; y, una más, señaló que al sector salud le hace falta muchísima más acción intercultural.

Algunas de las sugerencias

También cabe señalar que en la plenaria se presentaron algunas sugerencias para la acción futura aunque, nuevamente, hay que decir que el propósito de la jornada, más que detenerse en el detalle de las propuestas de cada grupo de trabajo, fue socializar de manera breve lo trabajado por los diferentes grupos y organizar la continuación del proceso, en el cual los hallazgos específicos deben cumplir una función esencial como guía del accionar del nuevo gobierno.

Algunas de las sugerencias presentadas pasan por hacer seguimiento a proyectos de baja ejecución, fortalecer los procesos de desarrollo y monitoreo de los planes departamentales y municipales de salud, fortalecer el presupuesto para contratación del personal en salud, reorganizar algunas dependencias, reevaluar la política de participación social en el sector e invertir en tecnología de información y comunicación que posibilite la transformación digital en el sector salud y la articulación del sistema de información.

Otras sugerencias resaltan la necesidad de aumentar el financiamiento de las labores en salud pública, mejorar la gobernanza en salud, mejorar las condiciones del trabajo en salud y mejorar la autoridad sanitaria nacional. Se piensa también en rediseñar el sistema de información para poder gobernar adecuadamente y resulta indispensable revalorar el vínculo que tanto el PDSP como el Plan Nacional de Salud Rural tienen con el conjunto de acciones en salud. Y se señala que es fundamental iniciar un proceso de recuperación de la responsabilidad pública y estatal con la garantía del derecho a la salud, respetando y estimulando la diversidad cultural que se encuentra en el país.

En fin, aunque no hubo tiempo para decantar toda la labor de cada grupo y mucho menos discutir los detalles de sus hallazgos, el evento sirvió para compartir una visión general de los retos que se enfrentan y una oportunidad para que muchos de quienes han sido críticos de la acción gubernamental se enfrenten al reto de pensar en lo que significa ser gobierno.

La tarea sólo ha empezado, puesto que aún quedan muchas cosas por hacer antes de entrar en propiedad al trabajo gubernamental, pero el empalme en salud ha resultado inédito puesto que se articula con un proceso de movilización social previo, involucra nuevos actores en el ejercicio y reivindica de múltiples maneras y en todas las instancias la diversidad. Veremos si esto es suficiente para superar algunas de las resistencias institucionales presentes en nuestro sistema sanitario y para reencausar el trabajo del sector pensando de manera amplia, y ambiciosa en la posibilidad de lograr una sociedad sana, justa y en paz.

Bogotá, 18 de julio de 2022

 

Por Juan Carlos Eslava C[1]

 

[1] Profesor asociado, Departamento de Salud Pública, Facultad de Medicina, Universidad Nacional de Colombia.

[2]https://www.eltiempo.com/politica/gobierno/gustavo-petro-definido-su-equipo-de-empalme-presidencial-683285 ; https://www.elnuevosiglo.com.co/articulos/06-29-2022-empalme-presidencial-privilegia-estudio-de-siete-sectores-claves

[3] Al final, la comisión de empalme quedó compuesta por las siguientes personas: Carolina Corcho, Claudia Beatriz Naranjo, Claudia Vaca, Tatiana Andia, Jaime Urrego, Mario Hernández, Aldo Cadena, Yoseth Ariza, Jhon Jairo Tapie, Luis Alberto Martínez, Sergio Isaza, Ulahy Dan Beltrán, Félix Martínez, Abdiel Mateus, Luz Marina Umbasia, Francisco Rossi. Mauricio Bustamante y Guillermo Alfonso Jaramillo.

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El logo del BCE a la entrada de su sede en Fráncfort. — Daniel Roland / AFP

El banco central con una política monetaria más agresiva es el de Zimbabue con unos tipos de interés del 200% para doblegar los movimientos especulativos contra su moneda en una economía con tradición de hiperinflación y cuya estrategia contrasta con un precio del dinero aún en territorio negativo en dos mercados de rentas altas como Suiza y Japón.

El inesperado movimiento de medio punto de encarecimiento del dinero por parte del BCE confirma que el pistoletazo de la carrera monetaria internacional lanzado en diciembre pasado por el Banco de Inglaterra (BoE) entre los bancos centrales de potencias industrializadas se ha escuchado en la práctica totalidad de las capitales del planeta. Aún con excepciones, como en Japón, a pesar de que su moneda, el yen, ha retrocedido en los cuatro primeros meses desde el estallido de la guerra de Ucrania en casi un 17% frente al dólar y acaba de superar la psicológica barrera de los 140 yenes por cada billete verde americano, en medio de mensajes cada vez más insistentes del mercado en los que se reclama al BoJ una primera maniobra alcista de los tipos de interés que acuda en defensa de la cotización de su divisa. Ni siquiera el Banco de Suiza, que encareció en medio punto a finales de junio el precio del franco de su territorio, moneda refugio en época de vacas flacas bursátiles, aunque para aproximarlo a la cota cero; es decir, sin sacar aún los tipos de territorio negativo a la espera de que la economía helvética sortee unos posibles números rojos.

En esta trayectoria de súbito encarecimiento del dinero y, por tanto, de restricciones financieras a hogares y empresas para frenar la alocada escalada de la inflación en todo el mundo y que ha cobrado especial celeridad tras el estallido del conflicto armado en Europa, el BCE acaba de dar por finalizada a su etapa de rebajas de tipos. Es el primer toque alcista en once años, cuando el hasta ahora primer ministro italiano, Mario Draghi -devorado, una vez más, por otra crisis política transalpina- dominaba las riendas de la institución monetaria del euro y el que determina que la carrera de los bancos centrales, efectivamente, tiene como misión esencial frenar la espiral inflacionista. Más que espolear unas economías en riesgo latente de recesión a pesar de escaso bagaje del ciclo de negocios post-covid.

En este panorama, el mapa de tipos de interés en el mundo se ha distorsionado. Con naciones que han encarecido hasta límites estratosféricos el precio de su dinero. Como Zimbabue, que ha disparado su tasa hasta el 200%. Récord absoluto. Pero una maniobra impulsada desde su banco central para hacer frente a una doble amenaza. Por un lado, para contener el meteórico ascenso de los precios y, en paralelo, lejos de ser además un segundo plato, para estabilizar su moneda de los ataques especulativos y que ha llevado a su gobierno a decretar la reintroducción oficial del dólar como divisa de curso legal en el país.

Estos movimientos del mercado contra el llamado dólar RTGS (siglas en inglés de Liquidación Bruta en Tiempo Real), que se instauró en febrero de 2019 después de un carrusel de cambios monetarios que se inició en 2009 cuando el dólar de EEUU puso el epitafio a 29 años de vida del zimbabuense que, a su vez, reemplazó al rodesiano, la antigua denominación del país, adoptado en 1970, han motivado otra cirugía urgente del banco central. Acostumbrado, sin embargo, a lidiar con intensos episodios de hiperinflación, ya que el IPC del país subsahariano alcanzó el estratosférico registro del 231.000.000% en 2009 y motivó la penúltima adopción del billete verde americano, que ha duró un decenio. Porque la última acaba de ser decretada por las autoridades de Harare.

El termómetro catastrofista de Zimbabue

La de Zimbabue ha sido una gestión monetaria en estado de permanente estado de alarma, tal y como se reconoce desde la diplomacia económica española. Es un mercado que "se ha visto en la obligación de adoptar una cesta de monedas internacionales liderada por la divisa de EEUU y que ha permitido a la gente pagar en dólares, rands sudafricanos, bonos y mediante un sistema de pago por teléfono móvil (Ecocash)", a pesar de que en esa cesta de monedas se encontraba también el yuan, la moneda china apenas se llegó a utilizar, precisan las autoridades comerciales que resaltan, a la vez, la condición de Zimbabue como economía mayoritariamente importadora para explicar su fragilidad. Con cierta frecuencia -aducen- se queda sin dólares estadounidenses para hacer frente a las operaciones comerciales tanto locales como internacionales.

El gobernador de su banco central, John Mangudya, justificó la subida de tipos del 80% al 200% que, en el fondo, desde el inicio de año, ha supuesto un alza de 14.000 puntos básicos, la de más calado de todo el planeta, en la necesidad de restaurar la demanda del consumo y la confianza en los gastos de los hogares ante la persistente nueva escalada de la inflación porque, en el caso de que no surta efecto, "se perderá irremediablemente el progreso económico de los últimos dos años". Además de apelar a la mayor subida de tipos desde los años ochenta ante unas tasas de precios en estado de ebullición que impulsan la huida de capitales y debilitan las divisas tanto de potencias industrializadas como de mercados emergentes y naciones en desarrollo, aseguró Mangudya, "dañando también las rentabilidades de los mercados de bonos".

La inflación saltó un 192% en junio en Zimbabue en términos interanuales, su mayor incremento en más de un año, porque el precio de los alimentos se triplicó con creces lo que, además, llevó a una dura depreciación del dólar zimbabuense que ha perdido más de dos terceras partes de su valor respecto al dólar este año. El peor comportamiento monetario de todo África.

Desde el Ministerio de Finanzas que dirige Mthuli Ncube se promete hacer causa común con el gobernador. "El Gobierno está enfocando claramente su política económica al mantenimiento del sistema de multi-divisas basado en el uso dual del dólar americano y zimbabuense" para que se consigua "eliminar la especulación y el arbitraje" en los mercados cambiarios. Motivo por el que -afirma Ncube- "el uso del billete verde americano se prolongará durante otro periodo de 5 años". Así como el repunte de la tasa de depósito bancario hasta el 40% desde el 12,5% y el uso de monedas de oro en circulación como medida de intercambio de valor alternativa. Unidades que serán acuñadas y gestionadas desde la estatal Fidelity Gold Refineries que las venderá a los habitantes y empresas del país a través de los canales bancarios, apuntó Mangudya sin ofrecer mayores detalles, aunque la pretensión sea la de crear un precio alternativo a la moneda oficial.

Sin embargo, la reacción económica y monetaria oficial no parece contentar ni a empresas ni a expertos. OK Zimbabwe, la mayor compañía de comercio minorista del país, duda de que esta doble estrategia pueda torcer la trayectoria inflacionista y considera que la espiral de precios, la volatilidad de los tipos de cambio y el desorbitado precio del dinero contribuirán a deteriorar su cuenta de resultados. También Jee-A van der Linde, economista de Oxford Economics emite una nota en la que "pone en serias dudas la eficacia de unos tipos de interés tan altos sobre el IPC" y en la que advierte de un "deterioro gradual de las condiciones de vida y del clima empresarial a corto plazo".

Pulso entre economía e inflación

Las tensiones generadas por una fase de estanflación demasiado pasajera y que pronostica un clima tormentoso en medio de cumbres borrascosas a partir de otoño ha propiciado un cuadro de mando con múltiples variaciones entre los bancos centrales. Sometidos al dilema de hallar el punto de equilibrio entre el control de los precios y el estímulo de sus economías. Así lo concreta un reciente estudio elaborado por el World Economic Forum (WEF), la institución que gestiona las cumbres de Davos, y Visual Capitalist en el que pasan revista de forma gráfica y elocuente a la capacidad de resiliencia emprendida por las autoridades monetarias desde que el estallido del conflicto armado en Ucrania ha distorsionado completamente los precios y elevado las cotas de riesgo sistémico globales.

En su diagnóstico conjunto inciden en que el precio del dinero se apresta a protagonizar un año con múltiples subidas, las mayores en décadas, que generan dudas sobre el punto de reversión de los índices de inflación, y menos incertidumbre sobre la reducción de la capacidad de compra de las familias y de los proyectos de inversión empresariales. "Es como una bola de nieve que se desliza por la ladera y coge cada vez más dimensión" sobre la que la Reserva Federal ha decidido actuar con mucha mayor celeridad y con un calibre monetario mucho más amplio que el de otras autoridades como el BCE. La infografía de Visual Capitalist resulta elocuente. Junto a la evolución de los tipos en las potencias industrializadas.

El WEF describe el escenario al que se enfrentan las autoridades monetarias como la de un viaje en coche en el que el conductor necesita frenar -aplicar tipos al alza- para evitar un obstáculo en medio de la carretera. Pero, en este desplazamiento, hay bancos centrales con los frenos más sobrecalentados que otros, explican, para hacer frente a una espiral de precios que ha disparado las tasas de inflación desde el pasado otoño, aunque se ha intensificado de manera muy aguda a raíz de la invasión rusa de Ucrania. Con efectos colaterales perniciosos en las cadenas de valor, la demanda de materias primas de todo tipo; pero en especial energética y alimenticias y unos colapsos logísticos de los flujos de bienes, servicios y capitales.

Estos esfuerzos por combatir la inflación ya se han trasladado a los tipos interbancarios y a los depósitos de las entidades financieras que han encarecido hipotecas y condiciones prestamistas consumidores y empresas y que han deteriorado súbitamente "la favorable climatología que se había instalado sobre el consumo desde el comienzo del ciclo de negocios post-covid". Ahora, será más arriesgado financiar la compra de una vivienda o un coche -admite el WEG- y mucho más complejo disponer de liquidez inicial para amortiguar cualquier montante crediticio. Y, de igual manera, será más costoso llenar una cesta de la compra sobre la que las compañías habrán repercutido ya el valor adicional de sus costes productivos y operativos.

Entre las economías de rentas altas las hojas de ruta hacia el encarecimiento del dinero tampoco están siendo demasiado sincronizadas. Por no decir que siguen velocidades distintas en rumbos divergentes en función de las cotas de inflación que se ven obligados a reducir por debajo del 2%, el límite que, por norma general, rige en sus mandatos estatutarios como contraprestación a su asunción de la soberanía monetaria que les entregaron en su momento los Estados.

La Fed, por ejemplo, ha sido la más agresiva con una subida de tres cuartos de punto, la última, desconocida desde 1994 y que dejó en junio los tipos en el 1,5%. Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, adujo que la inflación es la prioridad monetaria de los próximos meses y que resulta imperiosa la acción del organismo regulador por hacer retroceder un IPC en los niveles más elevados de los últimos cuatro decenios. La senda de incrementos iniciada en enero podría prolongarse hasta mediados de 2023, aduce el mercado.

En el otro lado, el BCE, ha retrasado siete meses respecto a la Fed el primer gesto alcista de los últimos casi once años, pese a tener la inflación de la zona del euro por encima del 8%, un hecho excepcional, que lleva varios meses de registros desorbitados y que precipitará nuevas subidas en septiembre y diciembre, según su nueva política de rigor informativo que está avanzando no pocas decisiones de inversión y gasto, aunque sin lograr estabilizar las disrupciones del mercado.

La tensión, pues, no es si los bancos centrales incrementarán el precio del dinero sino, más bien, cuánto y hasta cuándo mantendrán esta política restrictiva para frenar la inflación. Porque hay partidarios del estilo Paul Volcker, presidente de la Fed en los ochenta, que llegó a elevar tipos hasta el 20% durante el último gran episodio inflacionista de EEUU y precipitó a su economía a la recesión para rebajar el IPC de sus dobles dígitos. En cambio, quienes apelan a la moderación admiten que un aumento sosegado del precio del dinero complicaría anticipar o comprobar el momento en el que las tasas de inflación tocan techo y si la primera bajada de los precios será un punto de regresión continuado que les devuelva en el medio plazo a su estadio de control por debajo del 2%. Como reconoce el propio Jerome Powell, presidente de la Fed: "siempre hay un riesgo de ir demasiado lejos o de no hacer lo suficiente, aunque por encima de todo está el temor a no cumplir con el juramento de tener los precios bajo control".

Los bancos centrales son las únicas instituciones capaces de influir con su gestión monetaria en la consecución de una demanda equilibrada. Algo determinante porque esta espiral inflacionista está motivada por las distorsiones en las cadenas de valor asociadas, desde el otoño pasado, a unos precios energéticos desbordados por los cortes de suministro del gas ruso, a la guerra de Ucrania, a la revalorización fulminante de las materias primas y a los cuellos de botella tanto comerciales como logísticos que todavía atenazan a los flujos de bienes y servicios y que han colisionado con las inversiones directas en el exterior a cuyas huidas de ciertos mercados han contribuido las sanciones económicas occidentales a Rusia y las respuestas del Kremlin desde su escudo financiero forjado con la colaboración de China.

 24/07/2022 20:43  

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Domingo, 24 Julio 2022 06:25

La nueva Constitución chilena

La nueva Constitución chilena

El presidente Gabriel Boric sorprendió a propios y extraños. Mientras era entrevistado para Chilevisión, declaró: “Chile votó de manera clara en un plebiscito que quiere una nueva Constitución, pero no votó sólo esto, votó que quería una Constitución escrita por un organismo especialmente electo para ese fin (…). De ganar la alternativa Rechazo, lo que va a pasar es que vamos a tener que prolongar este proceso por un año más, en donde va a tener que discutirse todo de nuevo a partir de cero”. ¿El parche antes que la herida? ¿Un plan B que a nadie gusta?

En primer lugar, la convención constitucional fue el resultado no querido del estallido social de octubre de 2019. Los partidos del orden buscaron minimizar los daños y firmaron el acuerdo por la paz y una nueva Constitución, el 15 de noviembre de 2019, conocido como "pacto de la traición". Desprestigiados socialmente, 66 por ciento de los convencionales electos lo fueron de listas independientes. Por consiguiente, la redacción de una nueva carta magna se les escapó de las manos a quienes habían gobernado el país durante 40 años. La derecha pinochetista inició su campaña descalificando a muchos de los convencionales, y hoy cuestiona su redacción final. Asimismo, un grupo de notables, ex miembros de los gobiernos progresistas de la Concertación y Nueva Mayoría, a medida que avanzó el proceso, ha torpedeado su propuesta. Haciendo piñata, nace el grupo de los Amarillos. Una confluencia de ex ministros, ex diputados, ex senadores socialistas, democristianos, PPD, intelectuales, etcétera, cuyo objetivo es renegar públicamente de la nueva Constitución. Para ellos, de ser aprobada, se rompería el consenso, dividiendo el país. No es una propuesta inclusiva con respecto a la Constitución de 1980, dirán, ya que fue refundada democráticamente por Ricardo Lagos en 2005, por lo cual no cabe adjetivarla de pinochetista. Su opción: rechazar la propuesta de los convencionales.

En segundo lugar, el Poder Legislativo se renovó el 21 de noviembre de 2021. Los diputados lo son hasta 2026 y los senadores hasta 2030. Aunque la derecha no obtuvo mayoría absoluta, controla el Senado, 25 de sus 50 miembros, y en la Cámara de Diputados, la balanza se inclina hacia los firmantes del pacto, cuya propuesta de nueva Constitución se aceptó a regañadientes. Así, sea cual sea el resultado del plebiscito del 4 de septiembre, se apruebe o rechace la nueva Constitución, no habrá Congreso constituyente. Felipe Portales, Premio Nacional de Historia y uno de los intelectuales más destacados, señala esta contradicción: “… el órgano encargado de concretizar en leyes gran parte del nuevo texto constitucional será ¡el Congreso actual, que para entonces representará una Constitución fenecida! Y, lo que es peor, será un Congreso donde la derecha más tradicional –acérrima enemiga del nuevo texto– posee mayoría, a través de su 50 por ciento (25) del Senado. Es decir, un Poder Legislativo electo por el ‘antiguo régimen’, y ¡claramente enemigo del nuevo!, será el encargado de poner en marcha la nueva Constitución. Algo absurdo y contradictorio por donde se mire (…). Desgraciadamente, todo esto nos coloca en un escenario en que cualquiera que sea el resultado del plebiscito de septiembre, no podemos esperar ninguna trasformación fundamental del ‘modelo chileno’ en un futuro previsible”.

Si la redacción es un avance, al reconocer derechos sociales hasta ahora negados o recuperados al mercado como educación, salud, vivienda, pensiones, sus contradicciones dividen a los partidarios del Apruebo. Su articulado tiene sombras. La nueva Constitución no contempla la nacionalización de los recursos naturales no renovables. Los convencionales no lograron reunir el quórum necesario de los 2/3. Por consiguiente, el cobre, el litio y cualquier recurso, excepto el agua, pueden ser explotados por compañías extranjeras. Así, surge la pregunta de quienes son escépticos a la hora de dar el Sí. ¿Cómo se financian los derechos sociales, reconocidos en la nueva Constitución? El debate está servido. La promoción del voto nulo o blanco, gana adeptos. Su argumento cobra fuerza: “Chile le regaló a la minería privada del cobre 120 mil millones de dólares en 10 años, según CIPER, y esto va a seguir ocurriendo según la nueva Constitución. ¿Imagina usted lo que Chile podría hacer con todo ese dinero? Sin plata, los derechos sociales son una quimera. No se engañe con falsas promesas.

En esta disyuntiva, los firmantes del acuerdo del 15 de noviembre, Por una nueva Constitución y la paz, buscan una salida, promover el Apruebo, para reformar posteriormente en el Congreso. Así, los artículos de hondo calado democrático serían limados en el Congreso. En esta dirección debe interpretarse el acuerdo del Senado del 20 de junio, dando el visto bueno a la propuesta que reduce el quórum para reformar la Constitución de 2/3 a 4/7. En palabras del senador de la derecha, primero de Renovación Nacional y hoy del ultraderechista Partido Republicano, Rojo Edwards, "lo que estamos haciendo hoy es justamente dar certeza, seguridad a los chilenos que queremos una nueva y buena Constitución y no la que ha propuesto la Convención Constitucional, que no dio el ancho, que no fue capaz de construir una casa para todos y que sigue dividiendo a los chilenos".

En definitiva, la redacción y posterior puesta en leyes de una carta magna, es una disputa política, da cuenta de una correlación de fuerzas. Y hoy, en Chile, no corren buenos tiempos para romper el modelo neoliberal. Para el gobierno, la propuesta, aprobar para reformar, es una opción para evitar el rechazo. Otra vez el dilema del mal menor está sobre la mesa.

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