El informe sobre el apartheid de la Facultad de Derecho de Harvard deja a quienes defienden a Israel sin palabras

El Laboratorio Internacional de Derechos Humanos (IHRC) de la Facultad de Derecho de Harvard publicó últimamente un informe que encuentra que el trato de Israel a las y los palestinos en Cisjordania equivale al delito del apartheid.

El estudio «Apartheid in the Occupied West Bank: A Legal Analysis of Israel’s Actions» salió a la luz el 28 de febrero a raíz de cinco informes más amplios sobre el apartheid publicados desde 2020, y justo antes de que el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos en los territorios palestinos ocupados publicara otro informe sobre el apartheid el 21 de marzo.

Preparado por el laboratorio de derechos humanos de la facultad de derecho, coordinado con la Asociación de Apoyo a los Presos y Derechos Humanos Addameer, con sede en Ramalá, el informe se publicó sin eco mediático y recibió una cobertura mínima de prensa. Y, hasta ahora, no ha recibido ninguna condena pública por parte del lobby israelí. El Estado de Israel reaccionó solo con una declaración superficial y no sustantiva de su embajador en la ONU, Gilad Erdan, de que «los que escribieron el informe en nombre de Harvard… decidieron deslegitimar al estado judío debido a sus puntos de vista antisemitas».

Aunque solo tiene 22 páginas, el informe incluye 130 notas a pie de página que respaldan adecuadamente el texto y permiten a las y los lectores profundizar más. El enfoque estrecho del informe arroja luz sobre los instrumentos y procesos legales personalizados implementados desde 1967 para privar a las y los palestinos de Cisjordania de sus derechos humanos, civiles y políticos.

La descripción precisa de la guerra de leyes por la que Israel, con impunidad, ha intimidado, confundido, humillado, ultrajado, encarcelado, torturado y matado a palestinos y palestinas desde 1967 genera un impacto acumulativo irresistible. Los artículos individuales de la letanía no son en sí mismos nuevos, pero verlos representados en su totalidad coordinada es ver cómo la máquina israelí de la injusticia hace su trabajo antihumano.

Dada la potencia del informe y el prestigio de la marca Harvard, no hay duda de que el lobby finalmente perseguirá al IHRC. La formulación del embajador israelí en sus comentarios insinúa la probabilidad de que se intente presionar a Harvard y a la Facultad de Derecho de Harvard para que se desvinculen de «quienes lo han escrito en nombre de Harvard», es decir, el laboratorio internacional de los derechos humanos de la facultad de derecho de Harvard, el IHRC.

Mientras tanto, las y los autores del informe han sido circunspectos, al igual que el órgano de las Naciones Unidas al que se presentó el informe. La Comisión Internacional Independiente de Investigación de las Naciones Unidas sobre el Territorio Ocupado, incluida Jerusalén Oriental, e Israel, que fue convocada por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en mayo de 2021, había pedido a los grupos de la sociedad civil que documentaran posibles violaciones del apartheid. (Addameer y el grupo de asistencia jurídica e investigación Al-Haq habían enviado otro informe de este tipo en enero de este año, titulado «Afirmando y manteniendo un régimen de apartheid sobre el pueblo palestino en su conjunto»).

Después de una descripción meticulosa del crimen de apartheid en el derecho internacional, incluida una explicación clara de cómo y por qué los grupos étnicos, como el palestino (o el Rohinga de Myanmar), se consideran «grupos raciales» según la ley, el estudio de Harvard-Addameer describe el «sistema legal dual que afianza la supremacía judía israelí» en Cisjordania.

Comienza citando lo que el comandante de las fuerzas de las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel, el ejército israelí) en Cisjordania expresó a las y los palestinos en 1967:

«Todos los poderes del gobierno, legislación, nombramiento y administración pertenecientes a la región o a sus residentes ahora estarán exclusivamente en mis manos y serán ejercidos solo por mí o por cualquier persona designada por mí o que actúe en mi nombre».

Cincuenta y cinco años después, este poder dictatorial, que podría ser comprensible inmediatamente después de una reciente ocupación de un territorio enemigo, se ha ejercido e institucionalizado inquebrantablemente. El poder se despliega a través de órdenes militares, más de 1.800 de las cuales se han abatido sobre las y los palestinos, pero nunca sobre las y los colonos israelíes en asentamientos ilegales reservados a las y los judíos que se han extendido por todo el territorio palestino ocupado.

Las órdenes militares definen las “infracciones a la seguridad» que van desde el terrorismo hasta los delitos de tráfico. Son procesados en tribunales militares, cuyo funcionamiento está evidentemente sujeto al Tribunal Supremo de Israel, que, a lo largo de los años, ha hablado severamente de las muchas y estrictas garantías que deben controlar al poder militar. De hecho, sin embargo, el tribunal se remite a las conclusiones y determinaciones del ejército israelí. Así, por ejemplo, a partir de 2021, el informe dice que, de los cientos de revisiones del Tribunal Supremo de las órdenes de detención administrativa, solo una ha dado lugar a la revocación de una orden.

Según el informe Harvard-Addameer, las y los palestinos pueden ser procesados por cosas como:

«Entrar en una zona militar cerrada´, que puede ser una designación adjunta en el momento a una zona de protesta, o ‘pertenencia y actividad en una asociación ilegal’ (hay que tener en cuenta que el ejército israelí se ha arrogado el poder de declarar como ‘asociaciones ilegales’ grupos que abogan por «incitar al odio o al desprecio, o la excitación de la desafección contra” las autoridades de ocupación israelíes).

«Del mismo modo, hay órdenes militares que criminalizan las reuniones de más de 10 personas que ‘podrían interpretarse como políticas’ si tienen lugar sin permiso; la publicación de material que «tenga un significado político»; y la ostentación de «banderas o símbolos políticos» sin aprobación militar previa. La expresión pacífica de la oposición a la ocupación puede ir en contra de las órdenes militares que criminalicen a cualquier persona que «intente, oralmente o de otra manera, influir en la opinión pública en la región [Cisjordania] de una manera que pueda dañar la paz o el orden público»; «publique palabras de elogio, simpatía o apoyo a una organización hostil, a sus acciones o a sus objetivos”; o cometa un “acto o una omisión que provoque un perjuicio, un daño o una perturbación de la seguridad de la región o de las fuerzas de defensa israelíes”.

Si este conjunto de órdenes no cubre algún «acto u omisión», o un discurso o un silencio, que no les guste a los comandantes israelíes, los términos se modifican fácilmente o se puede emitir una nueva orden. Cualquier persona palestina que quiera discutir sobre su presunto delito es fácilmente detenida, y encarcelada, utilizando la detención administrativa, un proceso de encarcelamiento simplificado que, según el estudio:

«no está sujeto a una orden judicial y no es necesario revelar los cargos al detenido. La Orden Militar nº 1651 otorga además al ejército israelí amplios poderes para privar a un detenido del derecho a comunicarse con un abogado y a ser llevado ante un juez cuando debiera corresponder. En el curso de los procedimientos administrativos para confirmar una orden de detención administrativa, los tribunales militares pueden basarse exclusivamente en «pruebas secretas» no puestas a disposición de la persona detenida. Si se confirma la orden de detención, la ordenanza establece que el comandante militar puede prorrogar la orden de detención cada seis meses, sin límite de tiempo total».

Miles de hombres, mujeres, niñas y niños palestinos son encerrados de esta manera cada año. Durante su encarcelamiento, pueden experimentar «prácticas corrientes de tortura y malos tratos, incluidas palizas, agresión física y tortura posicional», dice el estudio, basándose en la larga historia de Addameer de defensa de los prisioneros contra los abusos.

En cuanto a la tortura, las decisiones del Tribunal Supremo de Israel son particularmente nobles en apariencia y completamente ineficaces en la práctica. Los jueces han declarado que «la tortura y los malos tratos a los detenidos son ilegales, haciendo hincapié en la prohibición absoluta de la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes en el derecho internacional», dice el estudio Harvard-Addameer. Pero el tribunal también ha «reconocido escenarios de ‘bomba de relojería’ en los que la ‘necesidad’ podría ser una posible defensa penal para usar ‘métodos de interrogatorio físico'». Los jueces han insistido en que la «defensa de necesidad» debe aplicarse solo si el trato de una persona no es tan severo como para constituir tortura, una determinación que dependería de las «circunstancias concretas» en cada caso. Por lo tanto, los interrogadores militares tienen la apertura que necesitan para justificar siempre los «interrogatorios de necesidad».

Recientemente, el tribunal ha aclarado que la excepción de «bomba de relojería» no significa que el peligro sea inminente, sino simplemente que hay una necesidad inmediata de obtener información. En otras palabras, no se necesita ninguna bomba. «En la práctica», dice el estudio, el tribunal «ha creado una grave laguna» que permite «el uso de la tortura y los malos tratos contra las y los detenidos palestinos con impunidad».

Según el estudio, las y los palestinos también están «privados del derecho a ser juzgados ante un tribunal independiente e imparcial». «Los fiscales, los oficiales administrativos y, lo que es más importante, los jueces de los tribunales militares son todos oficiales militares israelíes», escriben los autores, señalando que la imparcialidad de los jueces está «fundamentalmente socavada» porque están sujetos al «sistema de disciplina y promoción dentro del ejército».

Dada la sofocante opresión que este régimen impone a los palestinos de Cisjordania, se puede entender por qué a veces se dice que su suerte es peor en ciertos aspectos que la de quienes viven en la Franja de Gaza. Además, el informe señala cómo «la supresión de la libertad de asociación y reunión palestina se ha intensificado en los últimos años, y la criminalización de las asociaciones «ilegales» se ha extendido recientemente a seis destacadas organizaciones de la sociedad civil palestina», incluidas Al-Haq y la propia Addameer.

Irónicamente, se cree que la razón principal por la que los seis grupos han sido declarados ilegales es una represalia contra su colaboración con la ONU y la Corte Penal Internacional y otros organismos que buscan investigar las condiciones en Palestina-Israel.

Habiendo descrito la parodia de la justicia del apartheid, el informe concluye:

«Estos marcos e instituciones, junto con las políticas israelíes a largo plazo de confiscación y despojo de tierras, de restricción de la circulación de los palestinos y expansión de las colonias israelíes ilegales, sirven sistemáticamente al propósito de privilegiar y mantener la dominación de los israelíes judíos sobre los palestinos».

A pesar de su silencioso despliegue, la alta calidad del estudio y su asociación con Harvard probablemente signifiquen que desempeñará un papel importante en el reconocimiento de la realidad del apartheid de Israel. Michael Lynk, el Relator Especial de las Naciones Unidas, me dijo que el estudio está «excepcionalmente bien investigado y razonado» y que «se basó en él en [su] informe de la ONU porque era convincente y riguroso». En su informe al Consejo de Derechos Humanos de la ONU en marzo, Lynk señaló las «características despiadadas del gobierno de “apartheid” de Israel en el territorio palestino ocupado, que no se practicaban en el Sudáfrica». Escribió que particular que: «Ante los propios ojos de la comunidad internacional, Israel ha impuesto a Palestina una realidad de apartheid en un mundo post-apartheid».

Su informe no encontró escasez de comentarios, «en su mayoría positivos y algunos injuriosos y con insultos, que realmente no añaden nada al debate», dice Lynk, en otras palabras, la ausencia habitual y completa de críticas sustantivas de cualquiera de las pruebas y de los análisis legales en los que se basa el veredicto de apartheid. Lynk se negó a especular sobre la falta de respuesta al informe Harvard-Addameer.

El silencio del lobby israelí puede explicarse por el hecho de que la prensa aún no ha publicado el informe, pero parece inconcebible que el lobby deje sin oposición la idea de que Harvard, el sanctasanctórum de la academia estadounidense, respalde una condena tan implacable de Israel. El IHRC puede tener que vérselas con algunos inconvenientes. Al menos, es probable que la relación del laboratorio con Addameer sea atacada.

La propia Addameer, por supuesto, corre el riesgo de sufrir represalias directas por parte de Israel, que, como se mencionó, ya la declaró una «asociación ilegal», junto con las otras cinco distinguidas organizaciones de derechos humanos y de la sociedad civil, en octubre de 2021. Israel no ha proporcionado pruebas concretas de los vínculos «terroristas» que afirma que justifican las prohibiciones. Solo se han invocado supuestas «pruebas secretas», lo que ha llevado a los países occidentales a retrasar la imposición de sus propias sanciones antiterroristas. Además, hasta la fecha, Israel ha retrasado en gran medida la ejecución de las órdenes.

Este enfoque in terrorem es análogo a la forma en que Israel utiliza miles de órdenes de demolición emitidas contra estructuras palestinas pero mantenidas en suspenso, a veces durante años, para mantener una amenaza continua de demolición repentina. Si Israel decide que Addameer, por ejemplo, ha ido demasiado lejos al exponer los crímenes de apartheid, podría, además de atacar físicamente las oficinas y al personal de Addameer, presionar a las personas arrestadas para que den falso testimonio contra Addameer a cambio de un indulgente acuerdo de declaración de culpabilidad. Tales pruebas podrían presentarse a otros países para que sancionaran a Addameer y a su personal (y, por supuesto, la falsa acusación contra Addameer, y tales pruebas, serían citadas por el lobby israelí en ataques contra la IHRC para que Harvard condenara el informe del apartheid).

Sin embargo, la publicación del informe es una victoria para los derechos humanos de las y los palestinos. Además, la cautela mostrada por los líderes del lobby israelí parece mostrar que están empezando a medir la creciente magnitud del movimiento contra el apartheid a medida que continúa creciendo, el potencial del concepto de apartheid para aclarar las percepciones públicas y desencadenar la indignación pública, y el riesgo de que los endebles ataques ad hominem contra quienes denuncian el apartheid solo puedan hacer crecer la atención sobre los informes y alienarse a las y los partidarios más desinformados del estado judío.

Por Steve France | 16/04/2022

Traducción: Faustino Eguberri para viento sur

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El complejo industrial de Vizar, en los suburbios de la capital ucrania, resultó con severos daños. Foto Afp

En represalia por el hundimiento del Moskva, las fuerzas del Kremlin atacan fábrica de misiles antibuque

Kiev. Ucrania informó ayer que trataba de romper el asedio de las fuerzas rusas a Mariupol y que sus fuerzas sostuvieron combates alrededor de la acería y el muelle de Illich en la ciudad, mientras la capital, Kiev, fue sacudida por algunas de las explosiones más feroces registradas en dos semanas.

Rusia indicó que atacó durante la noche una planta en Kiev que fabrica y repara misiles antibuque Neptune, en una aparente represalia por el hundimiento del Moskva, la nave insignia de su flota en el Mar Negro, ocurrido antier.

La planta Vizar y el edificio administrativo adyacente, situados a unos 30 kilómetros del aeropuerto internacional de Kiev, registraron daños importantes, indicaron periodistas de la agencia Afp.

Kiev afirmó que uno de sus misiles Neptune había provocado el hundimiento del Moskva, en un símbolo de su resistencia a un enemigo mejor armado. Moscú dijo que su navío lanzamisiles de 186 metros de eslora se hundió mientras era remolcado en medio de una tormenta después de un incendio causado por una explosión de municiones. Un alto funcionario del Pentágono, citado por Afp, declaró que el barco fue alcanzado por dos misiles Neptune y que Moscú sufrió algunas bajas.

El Moskva, operativo desde hace 50 años, portaba 16 misiles antinavío Bazalt/Voulkan, misiles Fort (la versión marina de los S-300 de largo alcance) y misiles de corto alcance Osa. La tripulación –unos 500 hombres según las fuentes disponibles– fue evacuada tras el incendio, declaró el ministerio de Defensa ruso.

Sin embargo, una oficial militar ucrania negó esta situación. "Observamos cómo los barcos intentaban ayudar, pero incluso las fuerzas de la naturaleza estaban del lado de Ucrania", ya que "una tormenta impidió el rescate del barco y la evacuación de la tripulación", aseguró Natalia Gumeniuk, portavoz del mando militar del sur de Ucrania.

"Somos perfectamente conscientes de que no nos lo perdonarán", añadió, refiriéndose a posibles nuevos ataques rusos.

La pérdida del Moskva es un duro golpe para Rusia porque "aseguraba la cobertura aérea de otras naves durante sus operaciones, especialmente para el bombardeo de la costa y las maniobras de desembarco", explicó el portavoz de la administración militar de Odesa, Serguei Bratchuk.

El presidente ucranio, Volodymyr Zelensky, consideró que "el mundo entero" debería estar "preocupado" por el riesgo de que su par ruso, Vladimir Putin, acorralado por sus reveses militares en Ucrania, utilice un arma nuclear, al hacer eco de comentarios del director de la CIA, William Burns.

Rusia realizó ayer una advertencia directa: "El número y la magnitud de los ataques con misiles en lugares de Kiev aumentarán en respuesta a todos los ataques de tipo terrorista y a los sabotajes perpetrados en territorio ruso por el régimen nacionalista de Kiev", dijo su Ministerio de Defensa, luego de que supuestos helicópteros ucranios atacaron antier un pueblo fronterizo.

Moscú espera tomar el control del puerto

Mariupol, en el Mar de Azov, era hogar de unas 400 mil personas antes de la guerra, pero ha quedado reducida a escombros luego de siete semanas de asedio y bombardeos, con decenas de miles de habitantes aún atrapados en su interior. Miles de civiles han muerto en la ciudad.

"La situación en Mariupol es difícil. Se están produciendo combates en este momento. El ejército ruso llama constantemente a unidades adicionales para asaltar la ciudad", señaló el portavoz del Ministerio de Defensa, Oleksandr Motuzyanyk.

"Pero hasta ahora los rusos no han logrado capturar el área por completo", indicó en rueda de prensa.

Motuzyanyk señaló que Rusia usó bombarderos de largo alcance para atacar Mariupol por primera vez desde que empezó la ofensiva, el 24 de febrero, y que las fuerzas de Moscú se estaban concentrando en otras zonas para apoderarse de las ciudades de Rubizhne y Popasna, en el este de Ucrania.

El Kremlin ha dicho que su principal objetivo de guerra es capturar Donbás, una región oriental de dos provincias que ya está en parte en manos de los grupos separatistas, después de que su unidad fue repelida de los suburbios de Kiev a principios de este mes.

Mariupol es el principal objetivo ruso en Donbás y Moscú ha dicho que espera capturarla pronto, lo que la convertiría en la única gran ciudad de Ucrania sobre la que ha tomado control hasta ahora.

El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que había capturado la acería del muelle de Illich. El informe no pudo ser confirmado. Se cree en buena parte que la defensa ucrania está resistiendo en Azovstal, otra siderúrgica de la zona.

Ambas plantas son propiedad de Metinvest, el imperio del empresario más rico de Ucrania y la columna vertebral del este industrial de ese país, quien dijo a Reuters ayer que nunca permitiría que sus empresas operen bajo una ocupación rusa.

En otros frentes, y al citar a los residentes de Mariupol, el Concejo Municipal dijo que las tropas rusas están exhumando cadáveres enterrados en patios residenciales y que no permiten enterrar a "personas muertas por ellos". No fue posible verificar la denuncia en forma independiente.

Mientras en la región que rodea Kiev, más de 900 cadáveres de civiles han sido descubiertos tras la retirada de las fuerzas rusas, la mayoría de ellos con heridas de bala, informó la policía, en lo que da un indicio de que muchas personas fueron "simplemente ejecutadas".

La viceprimera ministra ucrania, Iryna Vereshchuk, informó que 2 mil 864 personas fueron evacuadas de zonas de conflicto el viernes, incluyendo a 363 residentes de Mariupol que utilizaron su propio medio de transporte.

Mil 982 civiles muertos y 5 millones refugiados

Las víctimas civiles ascendieron a mil 982 fallecidos y 2 mil 651 heridos desde el comienzo de la operación militar de Rusia, indicó la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

Más de 5 millones de personas huyeron de Ucrania desde que comenzó la ofensiva, indicó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

La fiscalía rusa ordenó el cierre del portal de The Moscow Times y la cadena radiofónica francesa Radio France International. Al tiempo, clasificó a nuevas personalidades influyentes y críticas con el Kremlin como "agentes del extranjero".

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Sábado, 16 Abril 2022 06:01

Neutralidad

Neutralidad

Los países de la antigua Unión Soviética, sin incluir a los tres bálticos que desde su ingreso a la OTAN dejaron de formar parte del espacio postsoviético, rechazan los argumentos del Kremlin para invadir Ucrania, salvo Bielorrusia, cuyo gobernante se mantiene en el poder gracias al respaldo económico y militar de Rusia.

Algunos condenan lo que califican de agresión, pero ninguno votó en favor de la resolución de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que exige a Rusia retirar de inmediato y sin condiciones sus tropas del territorio ucranio: la mayoría, menos Bielorrusia que votó en contra, optaron por la abstención o de plano no participaron en la votación, como Azerbaiyán y Uzbekistán.

Ninguno se ha sumado a las sanciones contra Moscú y todos prefieren mantener intactos sus nexos económicos y comerciales con la antigua metrópoli. Incluso lo hacen los países que más critican al Kremlin, Georgia y Moldavia, y tienen motivos para estar preocupados, el primero por su intención de ingresar a la OTAN desde que perdió Abjazia y Osetia del Sur, y el segundo por su identificación con Rumania, vecino y miembro de la alianza noratlántica.

Kazajistán, cuyo presidente recibió el pasado enero el apoyo de Moscú en la revuelta que enfrentó a los clanes que gobiernan ese país centroasiático, no se alineó con el Kremlin y se pronunció por respetar la integridad territorial de Ucrania, consciente de que un sector de la élite rusa considera que parte de su territorio debería pertenecer a Rusia.

Kirguistán, Turkmenistán y Uzbekistán promueven que las controversias deben resolverse mediante el diálogo, sin el uso de la fuerza, Tayikistán evita comentar la guerra entre Moscú y Kiev, Azerbaiyán envía ayuda humanitaria a Ucrania y Armenia sólo aclara que no está en sus planes reconocer la independencia de Donietsk y Lugansk.

En síntesis, la decisión de desatar la guerra en Ucrania alejó de la órbita de Moscú a sus vecinos de la ex Unión Soviética y, a partir del 24 de febrero pasado, la casi unánime neutralidad de éstos anticipa que el Kremlin ya no puede esperar un apoyo incondicional, como el de Bielorrusia, lo cual pone en entredicho la aspiración de Rusia de ostentar en el espacio postsoviético el liderazgo que debería tener por extensión, población, economía y arsenal nuclear

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El buque Moskva, insignia de la flota rusa en el mar Negro.. Imagen: AFP

Moscú atribuye la explosión del buque Moskva a una detonación de municiones a bordo y Kiev a un ataque con misiles

El gobierno ucraniano anunció este jueves la apertura de un total de nueve corredores humanitarios en el país, la mayoría en zonas del este y del sur, tras haberlos mantenido cerrados ante la intensidad de las hostilidades.

Rusia sufrió este jueves, en el día 50 de la invasión a Ucrania, una de las pérdidas materiales más importantes cuando el buque Moskva, insignia de su flota en el mar Negro, se vio "seriamente dañado" por una explosión que Moscú atribuye a una detonación de municiones a bordo y Kiev a un ataque con misiles. En paralelo, el gobierno de Ucrania anunció este jueves la apertura de un total de nueve corredores humanitarios en el país, la mayoría en zonas del este y del sur, tras haberlos mantenido cerrados ante la intensidad de las hostilidades.

Versiones contrapuestas en torno al Moskva

En un momento en que las tropas rusas intentan tomar el puerto estratégico de Mariupol, en el mar de Azov, cuyas aguas bañan el sur del Donbass, y extender así su ofensiva en sur y en el este de Ucrania, el buque Moskva sufrió daños importantes. "Debido a un incendio hubo municiones que explotaron a bordo" y la tripulación fue evacuada, informó el ministerio de Defensa de Rusia, citado por las agencias de noticias estatales Ria Novosti y Tass.

Las autoridades ucranianas afirmaron, sin embargo, que el Moskva fue alcanzado por "misiles Neptune que protegen el Mar Negro y provocaron importantes daños en este buque ruso". Un asesor del presidente ucraniano, Oleksiy Arestovich, confirmó en YouTube que "el buque insignia de la flota rusa en el mar Negro recibió una sorpresa" y que había 510 tripulantes a bordo en el momento del ataque.

Un funcionario de alto rango del Departamento de Defensa de Estados Unidos dijo que Rusia trasladó hacia el sur los barcos que tenía en el norte del mar Negro tras los daños sufridos en el Moskva. En una llamada con periodistas, la fuente estadounidense señaló que "menos de media docena" de embarcaciones rusas que operaban dispersas en el norte del mar Negro se trasladaron hacia el sur, por los "daños significativos" en su buque insignia.

El Moskva inició sus operaciones en la era soviética en 1983 y participó en la intervención rusa en Siria a partir de 2015. El buque del Ejército en el mar Negro ganó notoriedad al principio de la guerra por el ataque en la isla de las Serpientes, en la que 19 marineros ucranianos fueron capturados e intercambiados por prisioneros rusos.

Denuncian ataque ucraniano sobre territorio ruso

En paralelo al ataque al buque, el Comité de Investigación ruso afirmó que dos helicópteros ucranianos "equipados con armamento pesado" habían entrado en Rusia y llevado a cabo "al menos seis disparos contra viviendas residenciales del pueblo de Klimovo", en la región de Briansk, a una decena de kilómetros en el interior. Siete personas, entre ellas un bebé, resultaron heridas "de diversa consideración", según esa fuente. 

Kiev rechazó esas afirmaciones acusando a Rusia de poner en práctica "ataques terroristas" en la región fronteriza para alimentar la "histeria antiucraniana".

Mientras tanto el Parlamento ucraniano aprobó este jueves por mayoría una resolución que califica de "genocidio" las acciones del Ejército ruso en Ucrania, y pide a gobiernos parlamentos y organizaciones internacionales que hagan lo mismo. "Las acciones de Rusia están dirigidas a aniquilar sistemática y coherentemente al pueblo ucraniano, privándolo del derecho a la autodeterminación y de un desarrollo independiente", indica la resolución.

Se reanudan las evacuaciones

La viceprimera ministra ucraniana, Iryna Vereschuk, anunció la apertura de nueve corredores humanitarios para permitir la evacuación de ciudadanos de las zonas más afectadas por el conflicto y llevar productos de primera necesidad. El más problemático es el corredor abierto desde la ciudad de Mariupol, prácticamente destruida por los bombardeos y donde quedan, según las autoridades locales, unos 120 mil habitantes. 

El ministerio de Defensa de Rusia dice recibir a diario centenares de solicitudes de ucranianos que desean evacuar hacia Rusia, mientras Kiev acusa a Moscú de deportaciones forzosas de ucranianos. Según fuentes ucranianas, decenas de miles de personas, entre ellas muchos menores, han sido trasladadas de forma forzosa a territorios bajo control ruso desde Mariupol, aunque algunos optaron por esa ruta al no poder alcanzar el territorio ucraniano controlado por las autoridades de Kiev.

Más de 4,7 millones de refugiados ucranianos huyeron del país en los 50 días transcurridos desde el inicio de la invasión, el 24 de febrero, según las cifras reveladas el jueves por el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur). El 90 por ciento de ellos son mujeres y niños, ya que las autoridades ucranianas no permiten la salida de hombres que estén en edad de combatir.

Amenaza latente sobre Kiev

Moscú amenazó el miércoles con atacar Kiev si se producían "intentos de sabotaje y bombardeos de las fuerzas ucranianas contra posiciones en el territorio de la Federación de Rusia". Desde el inicio de la guerra, el presidente ucraniano Volodimir Zelenski se mantiene atrincherado con su administración en el centro de la capital, desde donde no ha dejado de reclamar a los países occidentales armamento pesado para resistir a la ofensiva rusa.

"Rusia trajo miles de tanques, piezas de artillería y todo tipo de armas pesadas a la región, esperando aplastar simplemente a nuestro ejército", dijo el jueves su ministro de Exteriores, Dmitro Kuleba, en una entrevista a la cadena alemana ARD, en alusión a la inminente ofensiva rusa en el Donbass.

El presidente estadounidense, Joe Biden, prometió el miércoles una nueva entrega de ayuda militar por 800 millones de dólares, luego de haber dudado por los temores a agravar más las tensiones con Moscú y ser considerado como una parte en el conflicto. Este paquete incluye artillería de última generación como los cañones M777 Howitzer, 40 mil obuses, 300 drones kamikaze, 500 misiles antitanque Javelin, radares antiartillería y antiaéreos, 200 vehículos blindados de transporte y 100 blindados ligeros.

Todas las miradas están puestas en el estratégico puerto de Mariupol, en el sudeste. Su conquista sería una victoria importante para las fuerzas rusas, ya que les permitiría consolidar su posición en el mar de Azov, uniendo el Donbass y la península de Crimea, que Moscú se anexó en 2014. El alcalde de Mariupol, Vadim Boishenko, desmintió el jueves que las fuerzas rusas controlen su zona portuaria, como anunció el ministerio ruso de Defensa el día anterior

"Los rusos despliegan nuevas fuerzas, pero mantenemos nuestra línea y Mariupol sigue siendo una ciudad ucraniana, lo que hace que Rusia está furiosa", aseguró Boishenko. Varios expertos consideran ahora que la caída de la ciudad es inevitable, pero los militares ucranianos no se han rendido y los combates se concentran en el vasto complejo metalúrgico de Azovstal.

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Viernes, 15 Abril 2022 07:05

Hacia una escalada bélica

El sitio de Sebastopol. Franz Roubaud

La debilidad militar rusa en la primera fase de la guerra ucraniana determina mayor presión militar en la segunda fase e incentiva el impulso occidental para una gran contienda

 

Asistimos en Ucrania a una repetición de la situación vivida en la Guerra de Invierno de la URSS contra Finlandia, de noviembre de 1939 a marzo de 1940. El fracaso de la “guerra relámpago”, que los rusos parecían contemplar como primer escenario de su invasión de Ucrania, está teniendo como claro efecto incentivar el intervencionismo militar occidental en el conflicto. 

Precedente finlandés

En lugar del esperado desmoronamiento, la confraternización y masiva deserción del ejército regular ucraniano, de la huida del Gobierno hacia Ucrania Occidental ante la proximidad de las tropas rusas en Kiev y de una escasa resistencia en el este y sur del país, Moscú se encontró con otro cuadro que le ha obligado a cambiar de plan e incrementar la presión militar. 

Como ahora en Ucrania, Moscú buscaba distancia en aquella Guerra de Invierno. Leningrado, actual San Petersburgo, quedaba entonces a unos 40 kilómetros de la frontera finlandesa. Finlandia, como Polonia, había logrado salirse del Imperio ruso con la quiebra del zarismo y la posición de la antigua capital imperial estaba geográficamente demasiado comprometida y expuesta a una invasión. La guerra buscaba ampliar la zona de seguridad, algo que los dirigentes rusos mencionan ahora referido a Ucrania y que desde hace siglos ha sido uno de los motivos básicos del expansionismo defensivo ruso en un país de enormes espacios sin barreras ni límites geográficos. 

También entonces las cosas salieron mal –o “como siempre”, según el dicho ruso popularizado por el ex primer ministro Viktor Chernomyrdin en los noventa– y lo que debía ser una “corta guerra victoriosa” ante un pequeño adversario, se cobró un enorme precio de centenares de miles de bajas rusas. El ataque estuvo pésimamente planeado, sin tener en cuenta el escenario, el clima ni problemas logísticos básicos. Los prisioneros soviéticos se quejaban de falta de material y municiones. Muchos años después, Nikita Jrushov calificó de “peligrosa” aquella derrota  de los finlandeses, precisamente porque “la evidencia de que la URSS era un gigante con los pies de barro animó a nuestros enemigos”, dijo. Quince meses después de la firma de la paz con Finlandia, Alemania invadía la URSS.  

Sangrar al oso

Ahora Estados Unidos, la OTAN y la Unión Europea, que en el inicio de la campaña aseguraron que no intervendrían, se están animando. No solo son los ojos y oídos tecnológicos del ejército ucraniano, lo que permite a este golpear con precisión, limitar la superioridad aérea del adversario y matar a sus generales, sino que incrementan el suministro de armas con la manifiesta intención de sangrar al oso en la trampa en la que él mismo se ha metido

2.500 millones de dólares desde el inicio del conflicto, solo por parte de Estados Unidos, que se suman a los envíos previos a la invasión y al intenso entrenamiento de cuadros del ejército y los servicios secretos ucranianos a cargo de la CIA que comenzó en 2015, inmediatamente después del cambio de régimen en Kiev.  

En Europa, el consenso es que “este conflicto se ganará en el campo de batalla”, en palabras de Josep Borrell tras anunciar otros 500 millones de euros del Fondo Europeo en Apoyo de la Paz (FEAP) para proveer de más armas a los ucranianos. La OTAN ha puesto 40.000 hombres más en su flanco oriental, establecerá más bases militares permanentes en Europa Oriental y suministrará misiles tierra-aire para abatir aviones rusos y misiles contra naves rusas en el Mar Negro. De Eslovaquia han llegado baterías antimisiles de fabricación rusa S-300, que los rusos dicen haber destruido ya en Dniepropetrovsk (Dnipró). Los más insensatos del club europeo, es decir, los polacos, insisten en llevar a cabo una intervención militar terrestre en Ucrania Occidental, aunque sea sin la bandera de la OTAN. Washington no enviará tropas a Ucrania (los cuadros de las SAS británicas y los Delta americanos están allí “desde el principio de la guerra”, dice el corresponsal de Le Figaro, Georges Malbrunot) pero está dispuesto a apoyar a los países de la OTAN si alguno de ellos lo decide, declara la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield.  

Presión informativa

En el fomento de esta escalada, el papel del complejo mediático es clave. Los crímenes de la soldadesca, que en las guerras de Occidente son considerados excepciones en los contados casos en los que son desvelados, están siendo considerados norma y debidamente amplificados, incluso en los casos en los que no hay evidencia independiente de su verosimilitud. Por desgracia, algunos de ellos han sido demostrados y nos retrotraen a escenas ya conocidas como las vividas en la localidad chechena de Shamashkí en abril de 1995. 

“Todos los rusos son ahora nuestros enemigos”, “Tanques para la ofensiva”, titula el Frankfurter Allgemeine Zeitung, principal diario alemán. “Una intervención militar de la OTAN ya no debe ser tabú”, señala Die Welt. Poco después de un mes de iniciada la invasión rusa, la negociación ha desaparecido por completo del horizonte occidental: “Nuestro objetivo es que Rusia no gane esta guerra”, dice el canciller Olaf Scholz. “Eso es lo que hay detrás de nuestros envíos de armas, de nuestra ayuda financiera y humanitaria, de las sanciones y de la recepción de refugiados”, explica.

El presidente Biden, que puede tener en sus bajos niveles de popularidad y en la inflación, que achaca “a los rusos”, un motivo político para la guerra exterior, está sometido a influencias de sentido diverso. Desde el Pentágono y la CIA se le aconseja prudencia, desde el complejo mediático y el Departamento de Estado se le invita a implicarse más. En sus declaraciones, Biden ya habla de un conflicto de años por delante “entre democracia y autocracia, libertad y represión” y se le escapa en un discurso la voluntad de cambiar el régimen en Moscú al afirmar que Putin (“criminal de guerra” y autor de “genocidio”) “no puede seguir mandando” allá. Una mayoría de americanos apoyan en las encuestas el establecimiento de una “zona de exclusión aérea” si la guerra persiste, pese a que los militares advierten que eso supone derribar aviones rusos y que los rusos derriben los propios, así como la necesidad de atacar defensas antiaéreas en territorio ruso. En su editorial del 10 de abril, The Observer aboga por la intervención militar directa en Ucrania Occidental, que los polacos desean, suministrar tanques y aviones y destacar fuerzas navales en el Mar Negro que disuadan de cualquier propósito de tomar Odesa. “Los riesgos son obvios, pero su única alternativa es una carnicería sin fin. Si Occidente es serio en su propósito de detener la guerra, esas medidas fuertes pueden ser la única vía”. 

Preparativos contra China

En Washington el dilema “o contra Rusia o contra China” que tantas divisiones creó en el establishment durante la presidencia de Donald Trump se ha resuelto definitivamente: contra ambas. “La mejor manera de actuar contra China es derrotar a Rusia”, dice un conocido analista local, expresando el nuevo consenso.

En su última reunión de ministros de exteriores, el día 8 de abril en Bruselas, la OTAN señaló claramente los preparativos de guerra contra China que se reflejarán en el anunciado “nuevo concepto estratégico” que debe aprobarse en la cumbre del próximo junio en Madrid. Por primera vez en su historia los ministros de exteriores de Corea del Sur y de Japón participaron en un cónclave de la OTAN de ese nivel en Bruselas, además de los de Australia y Nueva Zelanda. Japón se ha sumado a las sanciones contra Rusia y ha deshecho en cuestión de días todos los avances en la complicada relación bilateral con Rusia trabajosamente logrados bajo el mandato de Shinzo Abe. El Aukus (Australia, Inglaterra y Estados Unidos) ha anunciado el desarrollo de nuevos misiles hipersónicos para el escenario asiático. “Las políticas coercitivas de China a nivel global son un desafío sistémico a la seguridad de la OTAN”, ha dicho su secretario general, Jens Stoltenberg. 

Los chinos toman buena nota de todo ello. “Estados Unidos siente que la fuerza de sus aliados en el Pacífico occidental no es suficiente y quiere implicar a toda la OTAN en su diseño indopacífico”, estima el diario chino Global Times.

Los resultados de la primera fase de la invasión, tan ambiguos para Moscú y tan desastrosos para la imagen internacional de Rusia en Occidente, han incrementado la expectativa de un segundo desastre ruso en la batalla del Donbass que ahora se anuncia y en la que los rusos esperan rodear y aniquilar al mayor y más combativo cuerpo de ejército ucraniano. Habrá que ver si las armas y recursos occidentales, así como el empeño ucraniano, logran torcer de nuevo el propósito.

En Moscú el revés de la primera fase ha generado una mezcla de mal humor, contrariedad y jactancia entre los propagandistas de la guerra que salen por la televisión. El inquietante endurecimiento del discurso, contra Ucrania, contra la nación ucraniana y contra los ucranianos en general, es la consecuencia. También la emigración: 100.000 jóvenes rusos, en gran parte especialistas cualificados, abandonaron el país en marzo y se espera que las cifras de abril sean similares.

Podemos preguntarnos hasta dónde llegará esta locura en Rusia, sin perder de vista esa demencia mucho más general que empuja inequívocamente al mundo hacia una gran guerra.

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Civiles aprovechan una tregua en los bombardeos en Mariupol,. Imagen: Télam

La tropas rusas ya ocupan gran parte de la región del Donbass, este de Ucrania 

El jefe de los separatistas prorrusos de Lugansk aseguró que sus tropas controlan la mayor parte de esta región. Moscú amenazó con atacar "centros de mando."

El avance de tropas rusas continuó este miércoles en Ucrania. Rusia anuncióla caída del puerto de la estratégica ciudad portuaria de Mariupol, sitiada desde hace semanas, tras rendición de más de mil marinos ucranianos. Mientras tanto el jefe de los separatistas prorrusos de Lugansk, en el este de Ucrania, aseguró que sus tropas controlan la mayor parte de esta región, uno de los objetivos prioritarios del Kremlin. Además el ejército ruso amenazó el con atacar centros de mando en la capital ucraniana y denunció que tropas ucranianas están atacando territorio ruso.

En el frente, los combates se concentraron ahora en la zona industrial de Mariupol, cuya conquista es considerada vital para las autoridades rusas dado que posee un puerto que da al mar de Azov, y que, de quedar en su poder, las fuerzas invasoras controlarían el territorio del sudeste, desde Crimea hasta la región del Donbass, donde se hallan las provincias separatistas de Donetsk y Lugansk.

Sabotajes y bombardeos

"Vemos intentos de sabotaje y bombardeos de las fuerzas ucranianas contra posiciones en el territorio de la Federación de Rusia", dijo el portavoz del ministerio ruso de Defensa, Igor Konashenkov. "Si estos hechos continúan, el ejército ruso atacará centros de toma de decisiones, también en Kiev, lo que el ejército ruso se ha abstenido de hacer hasta ahora", añadió. Las tropas rusas se retiraron de la región de Kiev a finales de marzo. Durante un mes, trataron de rodear la capital y la bombardearon. Moscú dispone entre otros de misiles hipersónicos, imposibles de destruir en vuelo debido a su velocidad, y dice haberlos utilizado ya en Ucrania. El pasado 1 de abril Moscú había denunciado que dos helicópteros ucranianos atacaron un depósito civil de combustible cerca de la ciudad de Bélgorod, a lo que se suman otros incidentes menores como los disparos efectuados este miércoles contra un puesto fronterizo en la región de Kursk, dijo el portavoz ruso. 

Konashenkov también anunció que la zona del puerto de Mariupol, una ciudad estratégica del sureste de Ucrania, había sido conquistada. El lunes, el jefe de los separatistas prorrusos de Donetsk, que combaten junto al ejército ruso en Mariupol, había hecho el mismo anuncio. "Los restos de las unidades ucranianas y de los nazis [del batallón] Azov presentes en la ciudad están bloqueados y privados de la posibilidad de salir del cerco", dijo Konashenkov el miércoles. También aseguró que Moscú había destruido 36 objetivos militares ucranianos durante ataques en las últimas 24 horas.

Rendición de marinos

El vocero militar ruso aseguró que más de 1.000 infantes de marina ucranianos se rindieron en la estratégica ciudad portuaria de Mariupol, sitiada desde hace semanas, aunque Ucrania afirmó "no tener informaciones" sobre esto. "En la ciudad de Mariupol, en la zona de la fábrica metalúrgica Ilich (...) 1.026 militares ucranianos de las 36ª brigada de marina depusieron de manera voluntaria las armas y se rindieron", anunció Konashenkov. El funcionario precisó que entre los militares que se rindieron hay 162 oficiales y 47 mujeres. De los militares rendidos, señaló, 151 heridos recibieron primeros auxilios en el sitio y más tarde fueron trasladados al hospital de Mariupol para recibir tratamiento, reportó la agencia de noticias rusa Sputnik.

Ante los anuncios del Kremlin el Ministerio de Defensa ucraniano afirmó no tener informaciones acerca de la presunta rendición de Mariupol. "Desconocemos esas informaciones", aseguró un portavoz de Defensa, en un mensaje difundido por el portal "Kyiv Independent". Las autoridades regionales del sudeste de Ucrania habían calculado este martes en al menos 20.000 el número de muertos en Mariupol, bombardeada desde hace 40 de los 49 días que lleva la invasión rusa a Ucrania.

Control de Lugansk

Al norte de esa ciudad, en el noreste de Ucrania, durante una conferencia de prensa  el líder independentista Leonid Pasechnik dijo que "entre el 80 y el 90 por ciento" de la región de Lugansk había sido conquistada. Cerca de la central eléctrica en Chtchastia, una ciudad que estaba bajo el control de Kiev antes de la ofensiva rusa del 24 de febrero, Pasechnik dijo que los "nazis" ucranianos aún controlan "la ciudad de Kreminna, una parte de la de Rubizhne, Severodonetsk, Lisichansk y una parte de Popasnaia" en la región.

 "Tan pronto como hayamos liberado (toda la región), tomaremos la decisión de proporcionar una posible ayuda a nuestros hermanos de Donetsk, y eventualmente a la Federación de Rusia", continuó Pasechnik. Si dichos intentos continúan, agregó, "las Fuerzas Armadas de Rusia lanzarán ataques contra los centros de toma de decisiones, inclusive en Kiev, de lo que hasta ahora el Ejército ruso se había abstenido".

Objetivos militares

En su habitual reporte diario el portavoz de Defensa agregó que "las fuerzas de misiles y artillería destruyeron 693 objetivos del enemigo, de los cuales 676 son grupos militares y equipos, 11 puntos de gestión, cinco almacenes de mantenimiento". El fuego de las fuerzas rusas, indicó, también alcanzó 46 instalaciones militares, incluidos dos puestos de mando, una estación de radar, dos sistemas de lanzacohetes múltiple, así como cuatro áreas de concentración de equipos de combate. Además, relató, los sistemas rusos de defensa aérea derribaron dos drones ucranianos sobre la localidad de Afanasievka en la provincia de Nikolaev (sur). El ministerio informó de cuatro helicópteros derribados en el aeródromo militar de Mirgorod (dos Mi-8 y dos Mi-24), y dos almacenes de armamento de artillería destruidos desde mar y aire.

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Una mujer identificada como Nadiya, residente en el pueblo de Zalissya, noreste de Kiev, muestra, ayer, un agujero en una casa tras un bombardeo. Foto Afp

Ahora resulta que, de acuerdo con la hierática semiótica bélica de las grandes potencias, Estados Unidos (EU) y Gran Bretaña (GB) libran una "guerra secreta" en Ucrania contra Rusia.

¿Qué criterios deberá cumplir lingüísticamente la participación militar "directa" de EU y GB junto al ejército de Ucrania para que sea definida como una guerra frontal de la anglósfera contra Rusia? ¿Cómo puede ser "secreta" una guerra cuando es ampliamente conocida por sus actores?

El reportero Georges Malbrunot, del rotativo galo Le Figaro –cercano al ejército francés– asentó en un tuit que "la visita de Boris Johnson a Kiev confirma el lugar de Londres como primer (sic) aliado de Ucrania" cuando "las unidades de élite de las fuerzas especiales SAS se encuentran presentes en Ucrania desde el inicio de la guerra, así como la Fuerza Delta de EU", según confió una fuente francesa de espionaje (https://bit.ly/3xsFQpX). Malbrunot agrega que su "fuente" comentó que los “rusos no lo ignoran, saben lo que es una guerra secreta (https://bit.ly/3jzkHlu)”.

Ya había señalado la pugnacidad del primer conservador de la monarquía globalista neoliberal de GB, Johnson (https://bit.ly/3M58tO1), quien, temerariamente desafiante, fue a atizar el fuego al borde de una catástrofe nuclear cuando parece que la Unión Europea (UE) se encamina a una guerra total contra Rusia, como espetó el español Josep Borrell, jefe de la política exterior de la UE, en su visita al presidente jázaro-ucranio Zelensky a Kiev: la “guerra será ganada (sic) en el campo de batalla (https://bit.ly/3rlcB4x)”. No comment!

El tuit de Malbrunot causó revuelo. Un internauta, con el seudónimo @kotronis7, asevera que la filtración anuncia que Francia "se desolidariza" de las actividades militares clandestinas de EU y GB (https://bit.ly/3Jui9Qk).

A propósito, un soldado británico (sic) fue capturado ayer en Mariupol con la unidad del ejército ucranio que se rindió, según Daily Mail (https://bit.ly/37Irbf7). ¡Todo lo que no será exhumado de la santa alianza del batallón nazi Azov y los mercenarios a sueldo de la OTAN cuando sea totalmente controlado el superestratégico puerto de Mariupol!

RT, portal ruso censurado por la OTAN y la UE, da vuelo a la filtración de Le Figaro y delata que durante su temeraria visita a Kiev (https://bit.ly/3v6kwDy), el primer Johnson –con rechazo ciudadano de 70 por ciento y su Partygate a cuestas por lo que puede ser defenestrado (https://bit.ly/3uAhMiU)– "estuvo rodeado por guaruras de la fuerza de élite SAS", miembro de la "Legión Foránea" de la OTAN. Según el tabloide británico Daily Mirror, veteranos del SAS (su "equipo crac") se sumó de inmediato al ejército de Ucrania para combatir a Rusia (https://bit.ly/3JCIUC9).

El reportero francés Malbrunot, de regreso de Ucrania, donde acompañó durante ocho días a voluntarios combatientes franceses en el campo de batalla, causó conmoción cuando imputó que los "estadunidenses (¡megasic!) están a cargo" de los operativos del ejército de Ucrania: “pensé que estaba con las brigadas internacionales, y me encontré frente al Pentágono (https://bit.ly/37KsM4o)”. Malbrunot refirió lo archisabido de que EU abastece a Ucrania con "drones suicidas" –“drones merodeadores (https://bit.ly/3xmNKRn)”– equipados con misiles guiados que han causado estragos en las posiciones de artillería y tanques de Rusia en Ucrania.

Cáustico, Rebel News comenta que el “aserto de que las unidades de fuerzas especiales de GB y EU operan en el terreno de batalla en Ucrania, es contrario a las declaraciones públicas (sic) del Departamento de Estado y la Oficina Foránea británica, que aseguraron (sic) que no tendrían "ninguna bota de sus ejércitos" en Ucrania, ya que con las "sanciones catastróficas" de Biden sería más que suficiente para humillar y arrodillar a Rusia –lo cual no está sucediendo y que, al contrario, según la revista Politico, muy cercana al Pentágono/CIA/Israel, está teniendo un “efecto bumerán (https://politi.co/38MR6Da)”.

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Posiciones de defensa ucranianas en Lugansk, frenando operaciones rusas.. Imagen: AFP

La ciudad portuaria ya estaría ocupada según los separatistas prorrusos

Rusia lleva semanas asediando Mariupol, cuya captura les permitiría consolidar sus conquistas territoriales en la franja costera a lo largo del mar de Azov, conectando así las dos provincias que forman el Donbass (Lugansk y Donetsk) con la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014.

Las fuerzas ucranianas aseguraron el lunes que temen la caída inminente de Mariupol, una ciudad estratégica en el sudeste del país asediada desde hace más de 40 días por el Ejército ruso, y cuyo puerto estaría ya ocupado según los separatistas prorrusos. Autoridades de Ucrania dicen que hasta diez mil personas podrían haber muerto luego de más de 40 días de asedio y bombardeos rusos a esta ciudad situada a orillas del mar de Azov, y que varios cuerpos siguen tirados en las calles. Mientras tanto el canciller ruso, Serguei Lavrov, aseguró que la operación especial de Rusia en Ucrania está destinada a poner fin a "la expansión temeraria y al curso imprudente de la dominación total de Estados Unidos y el resto de los países occidentales".

"Las tropas rusas pasarán a una ofensiva aún más grande en el este de nuestro país. Pueden utilizar contra nosotros más misiles y más bombas aéreas, pero nosotros nos estamos preparando para esas acciones y vamos a responder", señaló el presidente ucraniano Volodimir Zelenski. "Vemos la concentración de tropas y de equipos en el este y el sur de nuestro país. Sabemos qué es lo que quieren hacer y entendemos que de la velocidad del envío de ayuda, sobre todo la de Estados Unidos, dependerá si podremos resistir o no", dijo el mandatario en una entrevista a la cadena CNN.

El líder de la autoproclamada república popular de Donetsk, Denis Pushilin, confirmó las palabras de Zelenski sobre un recrudecimiento próximo en el campo de batalla en el este de Ucrania. "Respecto al puerto de Mariupol, está ahora bajo nuestro control", declaró Pushilin a la televisión pública rusa. Rusia lleva semanas asediando Mariupol, cuya captura les permitiría consolidar sus conquistas territoriales en la franja costera a lo largo del mar de Azov, conectando así las dos provincias que forman el Donbass (Lugansk y Donetsk) con la península de Crimea, anexionada por Moscú en 2014.

Analistas especulan con que Putin se quiere asegurar una victoria en el Donbass antes del desfile militar del nueve de mayo en la Plaza Roja, que marca la victoria soviética sobre los nazis. "La batalla por el Donbass durará varios días", alertó en Facebook Serguei Gaidai, gobernador de Lugansk, llamando nuevamente a los civiles a abandonar la zona. Según Gaidai, "el escenario de Mariupol se puede repetir en Lugansk".

En tanto la región de Jarkov, una de las más castigadas en el este del país por las hostilidades de la campaña militar rusa, habría sido bombardeada en 66 ocasiones en las últimas 24 horas en unos ataques que causaron al menos 11 muertos y 14 heridos. Así lo anunció el jefe de la Administración Militar Regional, Oleg Siniegubov, quien agregó que los ataques incluyeron bombardeos con artillería, morteros y sistemas lanzacohetes múltiples rusos.

En Rusia, el ministerio de Defensa dijo que había destruido varios sistemas de defensa antiaéreos en provincias del este y sur de Ucrania vecinas o cercanas al Donbass que, según el gobierno ucraniano, son clave para resistir la operación militar rusa. En uno de los ataques, Moscú dijo que alcanzó cuatro lanzaderas de misiles S-300 cerca de la ciudad de Dnipro que habían sido suministardas a Ucrania por un país europeo al que no mencionó.

Lavrov contra la "dominación total" de EEUU

Este lunes el ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov, aseguró que su país no detendrá la operación militar en Ucrania para las siguientes rondas de conversaciones de paz. "Nuestra operación militar especial está destinada a poner fin a la expansión temeraria y al curso imprudente de la dominación total de Estados Unidos y, bajo ella, del resto de los países occidentales. Una dominación que se construye en flagrante violación del derecho internacional, según unas reglas que solo ahora repiten y que desarrollan de forma puntual", dijo Lavrov en una entrevista con Russia 24.

El canciller ruso, además, condenó las declaraciones del jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, de que no existe alternativa a una solución militar del conflicto en Ucrania. "Se trata de una reacción personal acumulada, o bien de un lapsus o bien que hizo pública una cosa que nadie le encomendó divulgar. Pero se trata de una declaración inaudita, por supuesto", planteó Lavrov.

En el plano diplomático Zelenski llamó a los países occidentales a "seguir el ejemplo del Reino Unido", cuyo primer ministro Boris Johnson realizó una visita sorpresa a Ucrania el sábado, y les pidió que impongan "un embargo total a los hidrocarburos rusos". Reunidos en Luxemburgo, los cancilleres de la Unión Europea estudiaron este lunes un sexto paquete de sanciones contra Moscú, que sin embargo no afectará las compras de petróleo y gas. 

Mientras tanto, el éxodo de empresas occidentales de Rusia continúa. Este lunes, el banco francés Societé Générale se sumó a la lista de compañías que anunciaron el cese de sus actividades en el país desde la invasión de Ucrania. Pocas horas después, el fabricante sueco de equipamiento para telecomunicaciones Ericsson anunció que suspendía sus actividades en Rusia, donde abastece a dos de los principales operadores de telefonía móvil.

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El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, posan en una foto de familia con los ministros de Exteriores en Bruselas. — Evelyn Hockstein / Reuters

Los dos países bálticos podrían recibir su invitación en la cumbre que la Alianza celebra en junio en Madrid. El Kremlin, que lo ve una provocación, advierte de consecuencias graves.

 

La guerra en Ucrania constituye un "cambio tectónico" en la historia de Europa. En un mes y medio de invasión rusa, muchas cosas ya han cambiado para siempre en el orden global. Dentro de la UE se han roto numerosos tabúes. Dos hechos en dos países son especialmente notables: el fin a la política no armamentística en Alemania y el posible adiós a la neutralidad no alineada de Finlandia y Suecia.

Una de las consecuencias directas de la contienda en Ucrania podría ser la adhesión a la Alianza Atlántica de los dos países bálticos, que tradicionalmente se han mantenido alejados del foro militar. En Estocolmo, el apoyo a formar parte del mayor foro de defensivo del mundo ha pasado del 35% al 46%; en Helsinki supera ya el 60%. Por primera vez desde la Guerra Fría, los dos países debaten seriamente la unión a la OTAN.

¿Cuándo?

La última reunión que los ministros celebraron esta semana en los cuarteles generales ya debatió este paso. Fuentes aliadas afirman que la cita de junio en Madrid, a la que se refieren como la cumbre de la OTAN "del siglo", podría representar la invitación oficial. Eso sí, solo se hará si los dos países expresan previamente a Jens Stoltenberg su voluntad y su deseo de dar este paso. No se darán pasos de ciego. Finlandia prevé tomar una decisión al respecto antes de verano y lo que hagan los suecos estará muy influenciado por su vecino.

¿Cómo es el proceso?

Mucho más rápido que, por ejemplo, la incorporación a la UE, cuyo procedimiento se prolonga de medio una década en medio de reuniones maratonianas, incontables reformas y miles de páginas de análisis. La incorporación a la OTAN podría formalizarse en poco más de cuatro meses. Se necesita unanimidad de los Treinta, pero en la Alianza confían en que todos apoyarían la decisión. El mayor impedimento vendría de la necesidad de ratificarlo en los 30 Parlamentos nacionales.

¿Por qué?

Ucrania es un país socio y en 2008 la OTAN le abrió la puerta. Pero su entrada no se prevé como un escenario realista en el corto plazo. Tampoco lo era en la antesala de la guerra. Ser miembro de la Alianza Atlántica implica estar bajo el paraguas del Artículo 5, la cláusula de defensa colectiva (solo activada tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York). Si Ucrania hubiese sido parte del foro defensivo, el resto de países habrían estado obligados a intervenir de manera directa en el conflicto y en el cuerpo a cuerpo bélico con Rusia. Esta situación de inestabilidad global y de vecino cada vez más amenazante e imprevisible ha impulsado un cambio de paradigma en la sociedad y en la política finlandesa y suecas. El miedo a un ataque futuro ha derribado la tradicional postura no alineada de los dos países.

¿Cuál es la situación actual?

Finlandia y Suecia son países de la UE, pero no de la OTAN. Una coyuntura que comparten con Austria, Malta, Chipre e Irlanda. Finlandia es el único caso que, además, comparte frontera con Rusia: más de 1.300 kilómetros. El bloque comunitario cuenta con su propia cláusula de defensa: el Artículo 42.7 de los Tratados. Pero es mucho más limitado. Establece que ante el ataque a un Estado miembro, el resto de países europeos deben proporcionarle ayuda. Pero este instrumento es más débil que el de la Alianza, principalmente por la ausencia de los ejércitos estadounidense, británico o turco.

Tras la Guerra Fría, los países adoptaron una postura no alineada, que le permitió consagrar su independencia a cambio de mantener un estatus de neutralidad. De hecho, poco antes de que comenzase la invasión rusa, el propio Emmanuel Macron, presidente francés, planteó la vía de la "finlandización" (un término peyorativo en el país) para Ucrania como vía para apaciguar a Moscú.

Pero lo cierto es que desde la agresión a Crimea y al Donbás de 2015 los dos países han estrechado sus lazos con el foro militar participando en entrenamientos conjuntos.

Posibles consecuencias

Rusia ya ha avisado de graves consecuencias si este movimiento se consuma. El Kremlin ha advertido recientemente de que la entrada de Finlandia y Suecia supondría un "reequilibrio de la situación", aunque ha rebajado la tensión asegurando que no sería una "amenaza existencial" para el país. Una de las razones que Vladimir Putin alegó para invadir Ucrania fue su rechazo a la entrada de este país a la OTAN y a la expansión de esta organización cerca de sus fronteras. Desde la desintegración de la Unión Soviética, cada vez más países del Este se han unido al foro.

La gran incógnita es cómo reaccionará Rusia a este hecho, cada vez más próximo e inimaginable hace unos meses. Es difícil imaginar que a Putin, con una guerra que parece no estar saliendo todo lo bien que preveía y esperaba, le interese atacar uno de estos países y propiciar una guerra abierta y frontal con la OTAN.

De momento, en la Alianza se jactan de que el presidente ruso está consiguiendo lo contrario de lo que anhelaba: acercar a Ucrania a Occidente; empujar a Suecia y Finlandia hacia la OTAN; y rearmar las fronteras del flanco oriental y un despliegue militar a niveles no vistos desde la Guerra Fría.

Bruselas

11/04/2022 07:20

Por María G. Zornoza@MariaGZornoza

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El general Mark Milley consideró que el envío de tropas de Estados Unidos a Ucrania "hubiera iniciado la tercera guerra mundial". La imagen fue captada ayer en Chernígov.Foto Afp

El jefe de las Fuerzas Armadas Conjuntas del Pentágono, general Mark Milley (MM), reveló al Comité de las Fuerzas Armadas de la Cámara (https://spoti.fi/3DVyix5) que "la guerra en Ucrania probablemente duraría muchos años. No sé si sea una década, pero seguro varios años" (https://bit.ly/3DVnsXI): se trata de un "conflicto extendido" en el que la "OTAN, Estados Unidos, Ucrania y todos (sic) nuestros aliados y socios que apoyan a Ucrania estarán implicados en esto (sic) por un buen tiempo".

Agregó que el "potencial de un conflicto internacional significativo está aumentando, no decreciendo, por lo que Estados Unidos probablemente aumentaría la presencia de su ejército en la región en el largo plazo" con "bases permanentes". Confesó que el envío de tropas de Estados Unidos a Ucrania "hubiera iniciado la tercera guerra mundial". Para no dejar dudas, el Pentágono anunció una "ayuda" a Ucrania de 300 millones de dólares en armas para reforzar sus defensas (https://bit.ly/3rAVs75).

El primer conservador de la monarquía globalista neoliberal británica Boris Johnson –con un aterrador rechazo ciudadano de 70 por ciento y a quien le fascina atizar los fuegos bélicos al borde del precipicio nuclear– realizó una temeraria visita a Kiev para reunirse con el presidente jázaro israelí Zelensky, a quien prometió la entrega de 120 vehículos blindados y misiles antitanques y antiaéreos (https://washex.am/37u36sy).

Más que defender a Ucrania "hasta el último soldado ucranio", pareciera que Estados Unidos y Gran Bretaña se percatan de que el sistema unipolar dolarcéntrico puede fenecer en las fértiles planicies de Europa oriental colindantes con el mar Negro.

Las reverberaciones de la confrontación del eje Rusia-China con la anglósfera –que encabeza la OTAN– han alcanzado Pakistán –dotada de 165 ojivas nucleares y con 438 km de frontera con China–, donde han propiciado la defenestración del primer Imran Khan, quien se rebeló por no ser más "esclavo" de Londres y Washington (https://bit.ly/3LMYtZo).

Joe Biden, con un terrorífico rechazo ciudadano hoy de 57 por ciento, y los exégetas del Partido Demócrata –específicamente la tríada de los jázaros israelí-estadunidenses de Jake Sullivan/Antony Blinken/"Vicky" Nuland– buscan repetir hoy en Ucrania el empantanamiento militar de la ex URSS en Afganistán, que resultó una "trampa", con ayuda de la CIA y los yihadistas (¡mega sic!), como confesó el ex asesor de Seguridad Nacional de Carter e íntimo de Obama, el fallecido polaco-canadiense-estadunidense Zbigniew Brzezinski en su indeleble entrevista de 1998 a la revista Le Nouvel Observateur (https://bit.ly/3Kz3FjC). Con el mismo guion, Hillary Clinton alabó a los mujahidines (sic) de haber expulsado a Rusia de Afganistán, por lo que aconsejó otorgar a Ucrania "suficientes armas" (https://bit.ly/34TMr0G).

Sergei Naryshkin (SN), director de los Servicios de Inteligencia Foránea de Rusia (SVR), en un artículo para la revista National Defense, explayó que la "operación especial" en Ucrania constituye el "momento de la verdad para el mundo ruso" (https://bit.ly/3NUHEhf) que está más "determinado" (sic) que nunca a "defender el derecho a su propia identidad" frente al "globalismo agresivo" encarnado por la "hegemonía de Estados Unidos, la expansión de la OTAN" y su política de intervencionismo.

SN postula que Rusia "está creando un genuino mundo multipolar (sic) nunca visto" (https://bit.ly/37xqHbG), cuando un "nuevo estadio de la historia de Europa y el mundo se despliega ante nuestros ojos", lo cual "implica el colapso del mundo unipolar (sic) y el sistema de las relaciones internacionales basado en el derecho del Estado más poderoso, específicamente Estados Unidos, para aplastar a los otros países", como sucedió en "Yugoslavia, Afganistán, Iraq, Siria y Libia". SN concluye que "si Europa y Estados Unidos demuestran una falta de madurez y valentía para moverse en esta vía, otros centros de poder tendrán que diseñar un futuro global sin ellos".

El conflicto en Ucrania rebasa por mucho su singularidad específica cuando está en juego la arquitectura del nuevo orden mundial (https://bit.ly/3rapu12). Ya no hay vuelta atrás.

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