El cine que hace existir a los excluidos del planeta

Naomi Kawase y Jacques Audiard hacen protagonistas de sus películas, 'Una pastelería en Tokio' y 'Dheepan', a las mujeres y hombres que siempre están en la sombra. Excluidos o inadaptados, las víctimas de los informativos son los héroes del cine de autor


MADRID.- Los excluidos, los inadaptados, los personajes que suelen estar en segundo plano "en la vida y en la ficción", son los héroes del cine de autor de hoy. Dos grandes y muy singulares cineastas, la japonesa Naomi Kawase y el francés Jacques Audiard, hacen protagonistas de sus nuevas películas a estas mujeres y hombres que siempre están en la sombra.

Son trabajos, por cierto, merecidamente recompensados: 'Una pastelería en Tokio', por la que su autora ha ganado la Espiga a la Mejor Dirección en la Seminci, y 'Dheepan', con la que Audiard se alzó con la flamante Palma de Oro en Cannes.

'Una pastelería en Tokio'


Pocas veces se ve salir de una sala de cine, en una proyección matinal para la prensa, a los periodistas con los ojos húmedos. Y no es una anécdota, la experiencia se vivió en Cannes y se ha repetido ahora en las proyecciones en la Seminci. Llorar de emoción es una de las conquistas más excepcionales del cine. Sentaro, Tokue y Wakana, los personajes de 'Una pastelería en Tokio', conmueven al espectador con un relato que refleja con precisión la filosofía de su creadora: "Suelo pensar de forma negativa en la muerte y con alegría de la vida".

"Intento interpretar lo invisible", dice Kawase, la más joven de los ganadores de la Cámara de Oro en toda la historia de Cannes, una cineasta que con su obra celebra la vida y que con esta película lo hace de una manera especial. "En este mundo hay siempre gente que recibe poco, son los que están siempre fuera de foco, pero ellos también tienen una vida y tienen emociones. He querido poner el énfasis en estas personas, hacerles existir y poner de manifiesto que es maravilloso ese simple hecho de existir", añade la directora sobre sus personajes.

Sentaro tiene una pequeñísima pastelería donde sirve dorayakis, un dulce tradicional en Japón (pasteles rellenos de pasta de judías rojas). Un día, Tokue, una anciana con las manos deformadas, le pide trabajo. A pesar de las reticencias del primero, el sabor de la pasta de judías que ella hace le convence. Son dos solitarios, marginados de la 'normalidad' por razones diferentes. A ellos se une Wakana, una joven estudiante que necesita atención.

"Con mis películas, pero con ésta de una manera más evidente, quiero decir que el mundo es bello, poner de manifiesto esa belleza y decir que hay esperanza", sentencia Naomi Kawase, que ha construido buena parte de su filmografía sobre su propia autobiografía. "Esta película es, muy claramente, una mirada de mujer y de madre".


'Dheepan'


Y si la cineasta japonesa apuesta por la vida en sus películas, Jacques Audiard es un tenaz rastreador de humanidad en su cine. En 'Dheepan' cuenta una historia de amor y de familia, pero sobre todo del 'desconcierto de la inmigración'. Jesuthasan Antonythasan, un ex guerrillero tamil que escapó de la muerte en Sri Lanka y en Francia se convirtió en escritor, ahora es actor y el protagonista de esta historia, donde interpreta parte de su propia vida.


Un ex guerrillero, una mujer y una niña que no se conocen se hacen pasar por una familia para huir de la guerra civil en Sri Lanka. En Francia, él comienza a trabajar en los suburbios, en un barrio dominado por bandas de traficantes de droga. Mientras los tres aprenden a quererse, mientras nace una historia de amor entre los dos adultos, la violencia de la calle devuelve a Dheepan el recuerdo de la ferocidad.

"El cine comercial ha abandonado la realidad, porque ya no la necesita, mientras que los demás seguimos usando el cine como una herramienta. Hasta la generación posterior a la mía, el cine era una garantía, lo que se decía en el cine era verdad, nos hemos educado con el cine.

Eso ya no es así", sentencia Audiard, que explica que para él el cine es, entre otras cosas, "una manera de dar una identidad a algunas personas"."Se trata de identificar a las personas sin rostro, las que parece que solo son una masa, sin pensamiento y sin alma", añade, refiriéndose a su protagonista Dheepan, como símbolo hoy de los refugiados sirios que huyen de su guerra. "Con 'Un profeta' quería mostrar a los árabes

 

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Sábado, 10 Octubre 2015 07:58

Svetlana: la voz de los otros

Svetlana: la voz de los otros

Los libros de Svetlana Alexievich, premio Nobel de Literatura 2015, se caracterizan por una pasión: transmitir las voces de todas las personas que vivieron, como ella, la época histórica del comunismo soviético, vivencia que no se encuentra en los innumerables libros publicados. Hay una historia oficial que circula en los libros, y hay una historia que cuenta lo que verdaderamente se vivió.

Eltchaninoff le pregunta: ¿Qué queda de sus recuerdos? Cierta desconfianza de la palabra impresa. Svetlana no escribe novelas, da la palabra a los actores de la vida real. Y lo real, para esta escritora, es el apego a la verdad y a lo justo. A diferencia de las novelas históricas o de las biografías ficticias, donde sus autores toman de la historia a sus personajes y reinventan sus vidas poniendo en sus bocas palabras que los protagonistas no pueden contradecir puesto que han muerto tiempo atrás, creándole hijos bastardos, Alexievich escribe de personas vivas, no las inventa, las representa tal cual son porque las visita y sabe escucharlas: Svetlana no se permitiría desfigurarlas con su imaginación. Más cercana al reportaje que a la ficción, la autora conversa con la gente, altos funcionarios del régimen en sus oficinas aterciopeladas o personas de los más diversos oficios populares en sus cocinas: ¿por qué en sus cocinas? "Las cocinas rusas... Esas cocinas miserables de los años 60, nueve metros cuadrados o incluso 12 (¡el gran lujo!), separadas de los excusados por una delgada pared. Un arreglo típicamente soviético... La perestroika es la generación de las cocinas. ¡Gracias, Khrouchtchev! En su época la gente dejó los departamentos comunitarios y comenzaron a tener cocinas privadas, en las cuales se podía criticar el poder y, sobre todo, no se tenía miedo, porque se estaba en su casa."


El destino del pueblo ruso ha pasado por cambios tan imprevisibles que Svetlana no pretende explicarlos. Así, escucha. Los testigos son numerosos: una polifonía.


Voy hacia el hombre para hallar su misterio, de alma a alma, porque todo sucede ahí, dice Alexievich. A diferencia de los historiadores que escriben la historia oficial, sin trazas de sentimientos, sueños o costumbres, Svetlana escucha a las personas en su vida diaria, con sus recuerdos dolorosos o tiernos, momentos de horror de la guerra, cuando, por ejemplo, una mujer prefiere ahogar a sus hijos que verlos caer en las manos de los nazis, alternados con momentos de ternura de recuerdos de amor.


La escritora busca descubrir en cada encuentro la esencia del alma rusa. Admiradora de Dostoievski, ve en sus personajes el alma de Rusia. ¿Qué es esa alma? ¿Cómo recuperarla? Porque, para Svetlana, el alma rusa, contra la cual ni siquiera el comunismo pudo atentar, se está perdiendo ahora aplastada por las leyes del mercado de la sociedad de consumo. Alexievich, hija de un comunista, habiendo pertenecido ella misma a la juventud comunista, satiriza y critica, no sin humor, a la sociedad soviética: intentaron sustituir al homo sapiens por el hombre ideal; lograron crear el homo sovieticus. Lúcida, a pesar de su rechazo absoluto al totalitarismo, no puede dejar de observar que, sin el totalitarismo estaliniano no se habría vencido a las tropas hitlerianas. Como sin ese absolutismo, los hombres que penetraron en mangas de camisa, a sabiendas de que pagarían con sus vidas esa incursión al interior del sarcófago de Chernóbil, salvaron a millones de habitantes. Los rusos estaban dispuestos a morir por principios más altos que la compra de un aparato de televisión, unos jeans o un auto. Cada quien, ahora, nota Svetlana, se preocupa de su vida personal, el alma rusa, esa pasión de poseídos, locura mística a la Dostoievski, va extinguiéndose frente al egoísmo de cada quien.


La escritura de Svetlana Alexievich es revolucionaria, vuelta al origen: el autor es sólo un transcriptor. Homero no ejerce otro oficio cuando deja la palabra a la Diosa y a los héroes.


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Las 25 Noticias más censuradas por la prensa corporativa de Estados Unidos

Éstas son las top ten entre las 25 noticias más censuradas por la gran prensa corporativa de Estados Unidos, que en la práctica moldea la (des) información mundial, difundidas este 6 de octubre por el ranking 2014-2015 del Proyecto Censurado de California, que animan los sociólogos Peter Phillips, Mickey Hugg y Andy Lee Roth:

 

El 1% más rico posee la mitad de la riqueza mundial, el fracking envenena las aguas subterráneas, 89% de las víctimas paquistaníes asesinadas por drones estadounidenses ni siquiera eran identificables como militantes islámicos, aumentan los países que ahora siguen el ejemplo de Bolivia en la lucha por el derecho humano al agua, se profundiza el desastre nuclear en Fukushima, científicos opinan que exceso de metano amenaza al Ártico y a muy corto plazo pone en riesgo la vida en el planeta (20 años) por aumento de 5 a 6 grados del calentamiento global, por miedo al espionaje del gobierno se "enfría" la libertad de expresión de los escritores de todo el mundo, la policía de EEUU mata más que ninguna otra del planeta... y demasiado a menudo, obvio: los pobres reciben menos cobertura de medios que sus dueños multimillonarios y, por último, Costa Rica avanza en energía renovable hidráulica... mientras no haya sequía.


1.- El 1% más rico posee la mitad de la riqueza mundial


Hacia 2016 el 1% de la población mundial poseerá más riqueza que el 99% restante combinado, según un informe difundido en enero 2015 por Oxfam, una organización internacional sin fines de lucro que tiene como objetivo combatir la pobreza. Para el estudio de Oxfam la desigualdad extrema no es inevitable, pero en los hechos es el resultado de decisiones políticas y económicas establecidas y mantenidas por la élite global del poder, los individuos ricos cuya poderosa influencia mantiene el status quo amañado a su favor. La proporción de la riqueza mundial que pertenece al 1 por ciento aumentó del 44% en 2009 al 48% en 2014 y se prevé que alcance el 50% en 2016.


2.- El fracking envenena aguas subterráneas


Los acuíferos de California fueron contaminados ilegalmente con unos 11 millones de litros de aguas residuales envenenadas desde que fueron inutilizadas en el proceso llamado fracking, o fractura hidráulica del subsuelo para extraer petróleo y gas, según documentos del Estado de California difundidos a fines de 2014 por el Centro para la Diversidad Biológica. Según esta fuente, la fuga de contaminantes se produjo en por lo menos nueve pozos de eliminación de inyección utilizados por la industria petrolera para eliminar residuos de aguas contaminadas, práctica que probablemente se repite en otras latitudes donde también utilizan fractura hidráulica para extraer petróleo y gas.


3.- El 89% de víctimas paquistaníes de drones de EEUU ni siquiera son reconocibles como militantes islámicos


Desde que Barack Obama asumió la presidencia en 2009, se calcula que EEUU ha dado muerte a 2.464 personas en bombardeos con aviones no tripulados enviados fuera de lo que Washington declaró "zonas de guerra". La cifra fue publicada en febrero 2015 por Jack Serle y el equipo de la Oficina de Periodismo de Investigación, quienes mantienen una base de datos con todos los ataques conocidos –basándose en trabajo de campo, informes de medios y fuga de documentos– que proporcionan una imagen más clara de la escala y el impacto del programa de aviones no tripulados de EEUU, en comparación con la información episódica proporcionada por los grandes medios corporativos de información.


4.- Muchos países siguen ahora el ejemplo de Bolivia en la lucha por el derecho al agua


En el 15º aniversario de las protestas de Cochabamba, la resistencia popular al control corporativo del agua continúa expandiéndose en todo el mundo, abarcando re-municipalización de los servicios públicos de agua privatizados, acción directa contra bloqueos injustos al agua y recolección de aguas pluviales, mientras el acceso al vital elemento se entroniza como derecho humano fundamental.


En enero de 2000, el pueblo de Cochabamba cerró la ciudad en protesta contra la privatización de su sistema de agua municipal, que rápidamente duplicó y triplicó las facturas de agua. En febrero de ese año, el corresponsal de Pacific News Service Jim Shultz rompió la historia en la prensa occidental con sus informes de primera mano de los enfrentamientos entre la policía antidisturbios y los manifestantes en la llamada "guerra por el agua", que hoy se extiende entre los agricultores locales contra los rancheros o los urbanitas, pero también implica a nuevos "barones corporativos del agua", como Goldman Sachs, JPMorgan Chase, Citigroup, el Grupo Carlyle y otras mega corporaciones de inversión que están comprando derechos de agua en todo el mundo a un ritmo sin precedentes.


5.- Se profundiza el desastre nuclear en Fukushima


Continúa sin resolverse la debacle 2011 del reactor nuclear en Fukushima, Japón, a pesar de las garantías de las autoridades gubernamentales y de los principales medios de comunicación de que la situación ha sido contenida y de una evaluación de la Agencia Internacional de Energía Atómica de las Naciones Unidas donde afirma que Japón ha hecho "progresos significativos" en la limpieza del sitio. La verdad es que el vertido continuo al Océano Pacífico del agua de refrigeración extremadamente radiactiva de la planta nuclear destruida, ya detectado a lo largo de la costa de Japón, tiene el potencial de impactar porciones enteras del Pacífico y la costa occidental de América del Norte. Aparte de la posible liberación de plutonio en este Océano, Tokyo Electric Power Company (TEPCO) admitió recientemente que a diario la instalación lanza al mar grandes cantidades de agua contaminada con tritio, cesio y estroncio.


6.- El Ártico peligra ante el creciente impacto del metano en el calentamiento global


Los niveles de metano en la atmósfera alcanzaron un máximo histórico en los últimos años. Este gas de efecto invernadero es uno de los principales contribuyentes al calentamiento global, mucho más destructivo que el dióxido de carbono. En un informe para Truthout, el periodista Dahr Jamail citó a Paul Beckwith, profesor de climatología y meteorología en la Universidad de Ottawa: "En las primeras etapas, el cambio climático será abrupto para nuestro sistema climático, sin control, conduciendo a un aumento de temperatura de 5 a 6 grados centígrados dentro de una o dos décadas". Tales cambios tendrían "efectos sin precedentes" para la vida en la Tierra.


El derretimiento previo de los hielos árticos dejará atrapado al metano en la atmósfera. "Lo que suceda en el Ártico no se queda en el Ártico", observó Beckwith. La pérdida de hielo ártico afecta a la Tierra como un todo. Por ejemplo, al disminuir la diferencia de temperatura entre el Ártico y el ecuador aumentará la potencia de las corrientes, que a su vez acelerarán el derretimiento del hielo ártico.


7.- Miedo al espionaje de gobiernos "enfría" libertad de expresión de escritores


La vigilancia masiva hace dudar a los escritores de todo el mundo que los gobiernos democráticos respeten sus derechos a la intimidad y a la libertad de expresión, según un informe de enero 2015 del PEN America basado en las respuestas de 772 autores de cincuenta países. Un reportaje de Lauren McCauley en Common Dreams además de difundir el PEN América Report dio a conocer un informe de julio 2014 de la Unión Americana de Libertades Civiles y Human Rights Watch donde se da cuenta que periodistas y abogados de EEUU evitan cada vez más trabajar sobre temas potencialmente controvertidos debido al temor al espionaje del gobierno.


8.- La policía de EEUU mata... y demasiado a menudo


En comparación con otros países capitalistas desarrollados, EEUU sin duda es diferente cuando se trata del nivel de violencia estatal dirigida contra las minorías, informó Richard Becker, de Liberation, en enero 2015. Usando cifras de 2011, Becker escribió que sobre una base per cápita, "la tasa de muertes a manos de la policía de EEUU Unidos fue aproximadamente 100 veces mayor que la de los policías ingleses en 2011", 40 veces más letal que la tasa de los policías alemanes y 20 veces más mortífera que la de sus colegas canadienses. Becker dijo que probablemente éste no es el tipo de "excepcionalismo [norte] americano" que el presidente Obama tenía en mente cuando se dirigió a los cadetes graduados de West Point en mayo 2014.


9.- Los pobres reciben menos cobertura de medios que millonarios, al fin y al cabo sus dueños


En junio de 2014, Equidad y Exactitud en la Información (FAIR, por su sigla en inglés) publicó un estudio donde muestra que ABC World News, CBS Evening News y NBC Nightly News ofrecen más cobertura mediática a los 482 multimillonarios de EEUU que a los 50 millones de personas que hoy viven en la pobreza. Asimismo, se transmiten casi cuatro veces más historias que incluyen el término "multimillonario" que notas utilizando vocablos como "personas sin hogar" o "bienestar".


10.- Costa Rica avanza en energía renovable


Por 75 días consecutivos de los primeros meses de 2015, Costa Rica no quemó ningún combustible fósil para generar electricidad. Gracias a fuertes lluvias atribuidas al cambio de clima, las plantas hidroeléctricas generaron casi la totalidad de la electricidad del país, que junto a los recursos geotérmicos, el viento y las fuentes de energía solar anulan la dependencia de fuentes fósiles como carbón y petróleo.


Un informe de Myles Gough en Science Alert indica que las industrias primarias de Costa Rica son el turismo y la agricultura, que requieren poca energía, en comparación con industrias como la minería o la fabricación. La nación también tiene características topográficas (incluyendo volcanes) que facilitan la producción de energía renovable. El problema puede presentarse ante eventuales sequías originadas por el cambio climático.


11.- Fabricantes de plaguicidas gastan millones en relaciones públicas para ocultar desaparición de abejas


Dos neonicotinoides ampliamente usados en la fabricación de pesticidas parecen perjudicar seriamente las colonias de abejas, según un estudio de la Escuela de Salud Pública de Harvard. En abril de 2015, la revista Science publicó dos estudios adicionales que corroboran los hallazgos de Harvard sobre neonicotinoides utilizados en tratamientos de semillas para más de 140 cultivos. Estos pesticidas sistémicos fabricados por Bayer, Syngenta y Monsanto se absorben a través de las raíces y las hojas y se distribuyen a través de toda la planta, incluyendo su polen y néctar.


12.- Con gastos en relaciones públicas se imponen nuevas " semillas de la duda" : maíz y soya transgénicos


A despecho de la crítica de casi 400.000 peticiones en contra firmadas por ciudadanos, profesionales de salud y agricultores, en septiembre 2014 el ministerio de Agricultura (USDA) aprobó una nueva generación de maíz y soja genéticamente modificados creados por la corporación biotecnológica Dow AgroSciences. Las nuevas semillas marca Enlist toleran un nuevo herbicida diseñado también por Dow llamado Enlist Duo, que combina por primera vez el letal ácido Diclorofenoxiacético 2,4 –componente del tóxico Agente Naranja utilizado en la guerra de Vietnam– y el glifosato, elemento clave del herbicida Roundup de Monsanto.


13.- Bases del Pentágono y la OTAN rodean a Rusia y China


El Pentágono y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) cercan a Rusia y China con bases militares y sistemas de misiles, con la mirada puesta en los recursos naturales apetecidos en esas regiones por el gran capital corporativo y los intereses creados, informó Bruce K. Gagnon, del Plymouth Institute for Peace Research.


EEUU estableció bases militares en Rumania y Bulgaria, y planea otra en Albania, para rodear a Rusia. Ya existen bases con sistemas de misiles en Turquía, Polonia y Rumania, mientras destructores estadounidenses de capacidad comparable operan en el Mar Negro. A su vez, la OTAN se amplió a Letonia, Lituania y Estonia, en la frontera de Rusia, mientras negocia la incorporación de Georgia, Suecia, Ucrania y Finlandia, para aumentar así el potencial del cerco y "salvaguardar los yacimientos de petróleo y gas en la región [Mar Caspio]", según palabras del general James Jones, comandante supremo aliado de la OTAN en 2006.


14.- Hay más de 50 millones de desplazados forzados


El desplazamiento forzado total mundial de personas en el Día Mundial de los Refugiados 2014 fue el más alto registrado desde la Segunda Guerra Mundial. El informe Tendencias Globales del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) estableció en 51,2 millones las personas desplazadas en todo el mundo a fines de 2013, con un incremento de 6 millones desde los 45,2 millones de 2012. La población desplazada en todo el mundo incluye refugiados, solicitantes de asilo y desplazados internos que en sus países de origen han huido de sus hogares a otras áreas.


15.- Los grandes del azúcar copian tácticas de las tabacaleras


La Union of Concerned Scientists (UCS) informó en junio 2014 que "los fabricantes de alimentos y bebidas, junto con organizaciones de apoyo a la industria, como asociaciones comerciales, grupos de fachada y empresas de relaciones públicas" buscan asegurarse activamente que los estadounidenses continúen consumiendo altos niveles de azúcar. La industria azucarera adoptó tácticas desarrolladas por la industria del tabaco, que incluyen ataques a evidencia científica, difusión de información falsa en sitios web de la industria, institutos de investigación y asociaciones comerciales para engañar al público, despliegue de científicos de la industria, influencia en el mundo académico y socavamiento de la política.


16.- Militares estadounidenses perpetran asaltos sexuales contra niños colombianos


Según un informe de 800 páginas encargado por el gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), personal militar estadounidense violó al menos 54 menores en Colombia entre 2003 y 2007. Adriaan Alsema, escribiendo para Colombia Reports, fue el primero en sacar a la luz esta historia en la prensa de habla inglesa, el 23 de marzo de 2015.


Con abundante información basada en una investigación del académico Renán Vega, Alsema documentó que contratistas militares de EEUU abusaron sexualmente de niñas menores de edad en el municipio de Melgar en 2004, en "impunidad absoluta" debido a "los acuerdos bilaterales y la inmunidad diplomática de los funcionarios de los Estados Unidos". Según Vega, los contratistas militares estadounidenses también "filmaron [los abusos] y vendieron las películas como material pornográfico".


17.- Grandes medios blanquearon el Reporte de Tortura de la CIA al Senado


Aunque el informe del Comité de Inteligencia del Senado sobre el programa secreto de la CIA de secuestros, interrogatorios "brutales" y tortura de sospechosos de terrorismo atrajo la atención de la gran prensa corporativa en diciembre 2014 en, Nafeez Ahmed informó en AlterNet que esta cobertura había "blanqueado la extensión en que la tortura ha sido siempre una práctica de inteligencia integral y sistemática desde la segunda guerra mundial (...) Pese a las afirmaciones del presidente Barack Obama de que él prohibió oficialmente la tortura en 2009, estas prácticas continúan hoy en día, "bajo la cuidadosa recalibración de Obama y sus altos funcionarios de inteligencia militar" que sirve para legitimar la existencia y expansión del aparato de seguridad nacional, escribió Ahmed.


18.- ICREACH: el mega motor de búsqueda secreto de la NSA


Basándose en documentos filtrados por Edward Snowden, Ryan Gallagher informó en Intercept que la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) desarrolló un motor de búsqueda llamado ICREACH, que con su gran capacidad para recopilar información personal puede acceder a más de 850 millones de registros personales, incluyendo correos electrónicos privados, chats y algunas locaciones telefónicas. La NSA comparte los datos recogidos través de ICREACH con casi dos docenas de agencias del gobierno de EEUU.


19.- Evaluación "más completa" advierte contra riesgos de la geoingeniería


Informes de decenas de investigadores convocados por la Academia Nacional de Ciencias (NAS, por su sigla en inglés) ofrecieron "una condena crítica de la geoingeniería", según Tim McDonnell de la revista Mother Jones. Altamente controversial, la geoingeniería se refiere a los esfuerzos tecnológicos para contrarrestar el calentamiento global mediante la alteración de la composición química de la atmósfera.


20.- El FBI busca una puerta trasera para actualizarse en nuevas tecnologías de comunicación


En respuesta a los anuncios de Apple y Google de que harán más seguros los datos de sus clientes, difundidos en octubre de 2014, el director de la Oficina Federal de Investigación James Comey anunció que están tratando de ampliar su capacidad de recopilación de datos para incluir el acceso directo a los teléfonos celulares, tabletas y computadores a través de una expansión de la llamada ley CALEA de 1994 (Communications Assistance for Law Enforcement Act - Ley de las Comunicaciones para Instituciones Policíacas). Comey dijo a una audiencia en la Institución Brookings que la expansión de la vigilancia respondía al interés de la "seguridad pública" para proteger a la nación contra "amenazas terroristas potenciales".


21.- Deforestación canadiense: nuevo Amazonas del Norte


En 2000 Canadá ingresó activamente al mundo de la deforestación, aunque ha sido eclipsada por los informes de los bosques de Brasil e Indonesia. Con sólo el 10% de los bosques del planeta, Canadá representa hoy el 21% de toda la deforestación del mundo. Extensos desarrollos de petróleo y gas en arenas y esquistos bituminosos, tala y expansión de carreteras han sido los principales contribuyentes a la destrucción de los bosques canadienses.


22.- Aumentan drásticamente asesinatos globales de ambientalistas


Deadly Environment, un informe de la ONG Global Witness, reveló que de 2002 a 2013 por lo menos 908 personas perdieron la vida en todo el mundo debido a su defensa del medio ambiente. Mientras la tasa de asesinatos se duplicó en los últimos cuatro años, América Latina y Asia muestran lo más altos rangos de violencia, así como aumento de tensiones sobre los recursos naturales limitados de estas regiones. Will Potter escribió en Foreign Policy que hoy en día "Brasil sigue siendo abrumadoramente más peligroso para los ecologistas que otros países". En Brasil fue asesinado el doble de los ambientalistas que en cualquier otra nación.


23.- En EEUU los violadores se procesan muy poco


"Violación y Asalto Sexual: Un llamado renovado a la acción", un informe del Consejo de la Casa Blanca sobre Mujeres y Niñas emitido en enero de 2014, reveló que casi una de cada cinco mujeres estadounidenses han sido víctimas de violación o intento de violación en su vida. El informe indica que se acumulan los "kits" con las pruebas sin revisar de la violación o asalto sexual –exámenes forenses que reúnen evidencia, incluido el ADN del perpetrador– que pueden ser "vitales para el enjuiciamiento de los casos", en una acumulación de estuches sin analizar que explica las bajas tasas de enjuiciamiento por violación.


24.- El programa AuroraGold de la NSA "hackea" teléfonos móviles alrededor del mundo


La Agencia Nacional de Seguridad (NSA) "hackea" desde hace muchos años las redes de telefonía celular en todo el mundo, según un informe publicado en Intercept basado en documentos proporcionados por Edward Snowden. El artículo de Ryan Gallagher analizó el contenido de al menos nueve documentos de la NSA que muestran cómo ha espiado a cientos de empresas, así como a otros países que están cerca de los EE.UU.


25.- Derretimiento de Groenlandia contribuye al aumento del nivel del mar


En febrero de 2015, Tim Radford informó en Climate News Network que el calentamiento atmosférico es capaz de llegar masivamente a miles de metros bajo la capa de hielo de Groenlandia, lo que podría aumentar la tasa de flujo de los glaciares y la creación de grupos de "deshielo" atrapados debajo del hielo.

Por Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno, jurado internacional de Proyecto Censurado.

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Andrei Konchalovsky declara la guerra al "cine moderno"

El veterano cineasta ruso ganó el León de Plata a la Mejor Dirección en Venecia con 'El cartero de las noches blancas', una película que el artista retiró voluntariamente de la carrera por el Oscar y con la que planta cara "al cine moderno".

 

"He empezado a entender la esencia contemplativa del cine", aseguró en el Festival de Venecia el veterano Andrei Konchalovsky, un cineasta sorprendente, con una trayectoria exótica que le ha llevado de Tarkovsky a Chejov y Turguénev, pasando por Sylvester Stallone y Kurt Russell. Ahora, con su nueva película, 'El cartero de las noches blancas' (León de Plata a la Mejor Dirección en la Mostra), vuelve a mirar hacia Rusia para plasmar el desconcierto de los habitantes de un mundo a punto de desaparecer.

Rodada en el Norte de Rusia, en una población asentada a las orillas del lago Kenozero y con los residentes reales de ese lugar, la película muestra el paso de los días en un mundo en el que parece haberse detenido el tiempo. Un universo amenazado. Conectados con la Rusia continental solamente por una lancha, los vecinos del pueblo viven ahora casi de la misma forma que sus antepasados, aunque en este siglo XXI están a unos pocos kilómetros de un centro de lanzamiento espacial, a un paso de la desintegración.

El cartero del pueblo, Liokha, es el vínculo diario con la ciudad. Aleksey Tryaptisyn, el auténtico cartero de la localidad, es el protagonista del filme y, aunque debutante, fue una de las apuestas en el festival italiano para alzarse con el premio de interpretación.


Las malas influencias del cine de Hollywood


Un año y medio vivió Andrei Konchalovsky en ese pueblo antes de comenzar el rodaje de la película. Una producción que él retiró voluntariamente de la lista de títulos en la carrera por el Oscar. "Luchar por recibir un premio de Hollywood, me parece simplemente ridículo –dijo a la agencia ITAR-TASS -. En los últimos años he criticado duramente la 'hollywoodización' del mercado ruso, las malas influencias del cine comercial estadounidense en la formación de los gustos y las preferencias de nuestros espectadores. En cambio, los griegos con la crisis han demostrado ser originales".

'El cartero de las noches blancas' nace, de hecho, de su propia contrariedad ante la deriva del cine actual. "Desde hace pocos años, he comenzado a pensar que el cine moderno trata de impedir que el público se concentre en la contemplación", escribe el cineasta en las notas de dirección de la película. "Durante todo ese tiempo he vivido en la incertidumbre de saber si realmente había comprendido la esencia del cine. Este filme es mi intento por descubrir las nuevas posibilidades que ofrecen las imágenes en movimiento unidas por el sonido. Un intento por estudiar la vida sin ninguna prisa. La contemplación es el momento en que una persona asume su unidad con el Universo".


Cine para gente que come palomitas


Decidido a hacer la guerra al "cine de hoy", apuesta por volver la mirada a sus inicios, a un momento en que la cultura no estaba sometida a las reglas del mercado. "El cine ha dejado de responder a las preguntas. Toda la verdad está a un golpe de click, aunque sea una verdad banalizada", sentenció hace unos años en Segovia, en el homenaje que recibió en la Muestra de Cine Europeo. "Ahora que todo el mundo puede hacer cine con un iPhone, cambia la forma del cine, pero también cambia la conciencia humana".

'El cartero de las noches blancas' es una prueba real con la que el cineasta refuerza la afirmación que ha hecho varias veces de que él no hace películas "para gente que come palomitas. No se puede apreciar un filme mientras se está comiendo". Y, en esta línea, ahora reniega de uno de sus títulos más conocidos, 'Tango & Cash', la película que rodó con Sylvester Stallone y Kurt Russell y que abandonó finalmente por su enfrentamiento con el productor. "Como todas las películas de Hollywood, esa película es para gente incapaz de leer", declaró a The Guardian.


La competencia de McDonald's


El recorrido de Andrei Konchalovsky le ha llevado de vuelta a Rusia y al teatro y la ópera. 'Edipo Rey', de Sófocles, en los escenarios italianos es el nuevo proyecto de este cineasta de origen aristocrático. Descendiente lejano de Tolstoi, es hermano de Nikita Mijalkov, otro hito del cine de aquel país. Hijo de Sergei Mikhalkov, autor de la letra del himno nacional soviético y el himno nacional ruso, y de la escritora Natalia Konchalovskaya, es bisnieto y nieto de los pintores Vasili Súrikov y Piotr Konchalovsky. Estudiante de Música, cambió ésta por el cine, donde inmediatamente conoció al gran Tarkovski, con quien escribió 'La infancia de Iván'.

La filmografía de este cineasta ha recorrido desde entonces diferentes caminos, en los que ha dejado grandes títulos, muchos de ellos premiados, como 'Siberiada' (Gran Premio de Cannes en 1979), 'La Odisea' (Premios Emmy), 'Tío Vania' (Concha de Oro en San Sebastián), 'La casa de los engaños' (Gran Premio Especial del Jurado en Venecia), 'Homer y Eddie' (Concha de Oro en San Sebastián)... películas muy conocidas, algunas de gran éxito, rodadas en su época americana, como 'Los amantes de María', 'El tren del infierno' o la mencionada 'Tango & Cash'... y las más recientes, la adaptación de 'El cascanueces. La historia jamás contada' y 'El cartero de las noches blancas'.

Cine y cultura para un artista que ahora se ha aliado con su propio hermano (Mijalkov) para luchar contra la invasión americana... y no solo en el cine. Los cineastas se han convertido en propietarios de la cadena de cafetería Comemos en Casa, "una alternativa a las cadenas de comida rápida occidentales y a los McDonald's". Su intención es participar con los beneficios de este negocio en proyectos sociales, "colaborar con orfanatos, colegios internados y otras organizaciones".

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Lunes, 04 Mayo 2015 06:12

Festivo y reivindicativo

Festivo y reivindicativo

En un país que tiene tanto que celebrar y más que reivindicar, el Primero de Mayo supone la oportunidad perfecta para hacer ambas cosas.

 

El Día Internacional de las y los Trabajadores ha sido celebrado en Bogotá bajo un gran despliegue policial que ha acompañado el recorrido de la marcha festiva y reivindicativa del 1º de mayo.


Trabajadoras y trabajadores, de la educación, de la justicia, del reciclaje, de la agricultura, de la prensa, de fábricas de bebidas gaseosas, de entidades bancarias o de compañías de telefonía celular, todas y todos se han reunido a lo largo de la carrera séptima de Bogotá para terminar concentrándose en la plaza de Bolívar y festejar un día en el que es justo reclamar los derechos para la clase trabajadora, esos que un sistema depredador y neoliberal están recortando y negando.


Este 2015 se cumplen 129 años de la movilización obrera que dio lugar a todo un movimiento mundial reivindicador de trabajos decentes en condiciones dignas para hombres y mujeres. Constituyéndose así esta fecha como el día para la celebración y el reconocimiento de las y los trabajadores.


Un dato curioso es que precisamente el país en el que sucedieron los hechos que llevaron a constituir el Día Internacional del Trabajo no celebre tal festividad el día uno de mayo. Para evitar la fortaleza de los sindicatos decidieron pasarlo al primer lunes de septiembre y denominarlo eufemísticamente día de los caballeros del trabajo.


No hay que olvidar el destacado papel que jugaron los medios masivos de difusión en la represión y el ataque al movimiento obrero. Esos medios que hoy siguen tomando partido a favor del poder y se empeñan más en resaltar los escasos y aislados incidentes que la fuerza y el potencial de la clase trabajadora. En esto Colombia no es una excepción, los mass media se empeñan en atacar lo reivindicativo de las manifestaciones pacíficas, que han contado con miles de seguidores en todo el país, haciendo mayor énfasis en los actos violentos.


En un tiempo en que gran parte de los sindicatos, sobre todo en Europa, no pasan por su mejor momento, es necesario reivindicarlos porque siguen siendo necesarios para la supervivencia de una lucha de clases que es imprescindible para lograr la transformación social. Los medios, y por ende la opinión pública que crean, tienen una mirada negativa sobre estas organizaciones sindicales, sobre sus seguidores y sobre lo que representan. Pero su papel ha sido fundamental antes y lo sigue siendo hoy para contrarrestar el poder neoliberal que, en este mundo globalizado, considera los derechos sociales como obstáculos para el enriquecimiento y el progreso de los de siempre.


Cualquier acto es un buen espacio para reclamar la paz y solicitar los derechos tantas veces violentados. Las demandas recogidas en las pancartas a lo largo de la marcha del Primero de Mayo en Bogotá dan cuenta de la realidad social del país y de las solicitudes, legítimas y pertinentes, de la sociedad y la ciudadanía. Sus mensajes han sido lo más destacado de esta convocatoria.


¿Por qué los medios se fijan más en las escenas violentas? Siguen haciendo prevalecer el espectáculo frente al contexto, lo negativo frente a las propuestas, la violencia frente a la reflexión.


Puede que, según las cifras que los propios medios ofrecen, no haya habido un seguimiento masivo, pero son ellos quienes informan y deforman la noticia para plegarse a los intereses del poder. Crean un imaginario colectivo de inseguridad, de altercados, de peligro que hace que la ciudadanía no participe. Detrás de quienes sí asisten hay mucha más gente que respalda lo que se demanda aunque no se hagan presentes.


¿Quién no va a estar a favor de un salario y unas condiciones dignas para el colectivo de la enseñanza pública? La base sobre la que se tiene que formar y educar la ciudadanía del futuro.


¿Quién no apoya una justicia independiente, transparente y eficiente? Tan necesaria para la paz y la estabilidad social.
¿Cómo no respaldar la defensa del medio ambiente? En un país que cuenta con tanta riqueza natural que sin embargo no es suficientemente protegida.


¿A quién se le va a ocurrir no dar crédito para que el campesinado, la despensa del país, tenga unas condiciones laborales, sociales y económicas dignas? Para poder enfrentar las dificultades que les plantean los diversos tratados de libre comercio que piensan más en la plata que en la población.


¿Quién, en definitiva, no va a estar de acuerdo con las demandas de paz y de justicia social? En momentos claves de la historia colombiana que han de servir para ir dando carpetazo a doscientos años de violencia física y estructural.


Sería bueno revisar las imágenes de la marcha del 1º de mayo en Bogotá para hacerse una idea de lo que está detrás de un acto como éste. No es sólo la festividad de las y los trabajadores, que de una u otra manera somos todos, sino que también es la oportunidad de transmitir al mundo todo lo que se demanda y cómo se hace. Con criterio, en calma, con argumentos y de manera pacífica.


¿Qué hay grupos provocadores que utilizan la violencia? Pues sí, pero es que reventar cualquier acto, conversación o proceso es muy fácil. Y piensen que son una minoría que no personifica al resto de la ciudadanía. Sin embargo, los medios insisten en mostrar esa imagen como la representativa de la colombianidad. Nada más lejos de la realidad.


Sería bueno recordar, aprovechando que su imagen preside la fachada del Congreso de la República, las palabras de Rafael Uribe Uribe en 1910 en una conferencia ante la Unión Nacional de Industriales y Obreros y el ministro de Instrucción Pública cuando se refirió, al hablar de los problemas nacionales, al problema de la paz interna diciendo "Bastante se ha avanzado para establecerla en la única parte donde ella debe residir, que es en el ánimo de los mismos colombianos. Pero confesemos que todavía abrigamos duda sobre su estabilidad y todavía tememos que pueda alterarse, porque bajo el rescoldo haya aún carbones mal apagados, capaces de hacer llamarada al soplar un viento propicio."


Creo que los medios masivos de difusión de noticias no deberían ser los que soplaran, con sus discursos y mensajes, para avivar esos carbones. Más bien al contrario, deberían apostarle al país, a la ciudadanía, a la paz y a la justicia social. Colombia, sus trabajadoras y trabajadores, como el resto del mundo, se manifiestan en paz y para la paz.
Trabajo, pan, justicia y dignidad.

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Viernes, 17 Abril 2015 17:51

El celebrador de asombros

El celebrador de asombros

Galeano aceptó participar en la revista Crisis con la condición de tener absoluta libertad para hacer lo que quisiera, y lo que quiso Galeano fue tender puentes entre la cultura literaria, las artes plásticas, el teatro y la música con las respiraciones de la vida sin más, lejos de las academias.

 

Viajo a 1974. La muerte es violenta. Tengo 18 años y una amiga me insiste en que le lleve uno de mis cuentos a Eduardo Galeano, el director de la revista Crisis, que para miles de lectores es una cita mensual con la literatura, el arte, la cultura popular y la historia de América Latina. La revista publica textos de Alejo Carpentier, João Guimarães Rosa, Gabriel García Márquez, Augusto Roa Bastos, Juan Carlos Onetti, Jorge Amado, Ernesto Cardenal, Nicolás Guillén, Pablo Neruda, Haroldo Conti, Héctor Tizón, Daniel Moyano; en sus páginas publica sus reportajes María Esther Gilio, también Ernesto González Bermejo, Aníbal Ford, Vicente Zito Lema; la historia argentina y latinoamericana por el detalle, la literatura portuguesa y la africana, investigaciones económicas, de mercado, informes sociales, revisiones políticas, fascinantes misceláneas escritas como cuentos breves; cada número es una fiesta y una novedad. Vende alrededor de 20 mil ejemplares, ha creado una editorial propia, publica fascículos temáticos para los quioscos, reúne en cada número un retrato de la realidad y la creación.


El nombre se lo puso Ernesto Sábato, que renunció a dirigirla, y un golpe de timón trajo a Federico Vogelius a Montevideo para convencer a Galeano, el brillante periodista de Marcha y del diario Época, el autor de Las venas abiertas de América Latina. Vogelius fue un empresario argentino con debilidad por las artes y la cultura. Galeano aceptó con la condición de tener absoluta libertad para hacer lo que quisiera, y lo que quiso Galeano fue tender puentes entre la cultura literaria, las artes plásticas, el teatro y la música con las respiraciones de la vida sin más, lejos de las academias.
Entonces yo no sé qué rumbo tomar. Sólo se me da por escribir. La revista Crisis es para mí un sitio muy alejado de mis posibilidades, y de mis condiciones. Pero tanto me insiste Dorilda que finalmente me animo. Voy a la revista, sobre la avenida Pueyrredón. Es un apartamento mediano en un octavo piso, con cuatro escritorios, una oficina de diseño y armado, donde trabaja Eduardo Ruccio Sarlanga, ese gran diagramador, la oficina de Eduardo, y poco más. Me recibe. Me pide que le dé un mes para leerlo. Dice que me llamará, pero yo no creo que vaya a hacerlo. Recibe cientos de textos cada semana. Y al mes siguiente me llama. Me dice que le gustó, pero al cuento le falta trabajo y me vincula con el traductor del área portuguesa de la revista, Santiago Kovadloff. Comienzo un taller literario con Santiago y a los pocos meses me ofrecen la oportunidad de probarme en la revista. Me encargan un artículo, después me mandan a la calle a recoger testimonios sobre los oficios insalubres, los choferes de ómnibus, obreros que trabajan en industrias asesinas, historias de vida que recojo en los hospitales de enfermedades infecciosas. Eduardo me alienta, le gustan mis notas, nos hacemos amigos, pese a la diferencia de edad y de experiencia.


En 1975 mueren mis padres y Argentina es un infierno asolado por la Alianza Anticomunista Argentina, el más siniestro engendro de López Rega, la Triple A. El gobierno de Isabel Perón se desmorona. Las guerrillas y el aparato represivo del Estado cruzan balas y secuestros. Varios periodistas de Crisis son amenazados y secuestrados, Carlos Villar Araujo, el jefe de producción de la revista, Luis Sabini Fernández. La decisión de Galeano y Vogelius es seguir adelante mientras se pueda, pero el golpe militar de Videla, en marzo del 76, lo empeora todo. Cada número de la revista debe pasar primero por la censura. Seguimos adelante, sin embargo. Cada vez que subo a la redacción espero encontrarme con Haroldo Conti, pero una tarde de mayo me topo con Marta Scavac, su mujer, en un ataque de nervios, y la noticia de que lo acaban de secuestrar. Entro a un mundo que golpe a golpe se desmorona y todo lo que estoy por tocar se desordena y deshace como en una pesadilla.


Varios escritores y periodistas allegados a la revista tienen actividad política, cada uno por su lado, pero en la redacción todas las tendencias de la izquierda y el peronismo revolucionario confluyen y armonizan bajo la firme dirección de Galeano. Las amenazas aumentan y un día caen sobre Eduardo, vigilan su apartamento, se ve obligado a dormir en otras casas y a andar armado. Me advierte que es peligroso, que puedo decirle que no, pero lo refugio varias noches en casa. Nos sentamos a escribir juntos en la modesta mesa donde trabajo, en la habitación donde murió mi madre, cada cual en sus cosas. Antes que la literatura nos reúnen los gestos, el cariño sin explicaciones, los silencios. Entonces Eduardo tiene mucha fama y pocos amigos; me lo dice. Sus ojos claros son francos, muestran una enorme dicha de vivir. Es un celebrador de asombros, con un gran sentido del humor y esa parquedad muy uruguaya, lo comprendo después, para confesar el dolor.


En algún momento del 76, creo que para celebrar un cumpleaños de Zito Lema, nos reu-nimos varios amigos a pasar el día en la quinta de Vogelius, en San Miguel, curiosamente, a pocas cuadras de las instalaciones militares. Es una gran quinta con varias edificaciones, una para su pinacoteca –Fico vendió un Chagall para financiar el inicio de la revista–, y otra para su hemeroteca, de donde salen los facsímiles históricos que publica la revista junto a las serigrafías de pintores. Entre los invitados de Zito Lema llega Helena Villagra, la ex mujer del diputado Ortega Peña, asesinado en julio de 1974 mientras viajaba con Helena en un taxi. Entonces Eduardo y Helena se conocen, se enamoran.


Poco después la censura prohíbe a la revista publicar testimonios populares y Eduardo decide que si Crisis no puede decir lo que quiere decir, es mejor el silencio y que muera de pie. La revista cierra en agosto del 76 y poco después Eduardo y Helena parten al exilio en Barcelona. Los despedimos en un restaurante de Buenos Aires, con Horacio Achával, en un almuerzo que festeja el amor y calla la tristeza de la partida. El amor y la guerra, como contó después.


Es el inicio de una fraterna correspondencia hasta que el regreso de la democracia en Argentina, Uruguay, vuelve a juntarnos, también profesionalmente, cuando con Zito Lema, Osvaldo Soriano y Jorge Boccanera montamos la segunda etapa de Crisis, y más tarde, con Boccanera y Eduardo Jozami, la tercera. Después volvemos a coincidir en Brecha, entre sus viejos y mis nuevos amigos.


Ahora regreso a este Montevideo sin él, a este borrón de mi inicio en el periodismo, y miro una de las postales que me envió desde Calella de la costa, en junio de 1978. Detrás de la imagen de una yegua que pasta, junto a su potrillo, con un pájaro en el lomo, me cuenta que por dos vintenes se acaba de comprar un bote que encontró abandonado en la playa, que el casco está descuidado pero es de buena madera y mañana va a la ciudad a comprar los remos. Le deseo la mejor suerte, la merece, en el cruce de la canal.

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"En el sur de Bogotá, creadoras de vida y comunidad"

Al sur de Bogotá, en la ondulación de una de las montañas de Ciudad Bolívar, se encuentran cuatro mujeres que gracias a su esfuerzo como vecinas, trabajadoras, lideresas y madres, se distinguen por cumplir una labor social, aportando con su participación en distintos espacios comunitarios dentro de la localidad, además de responder por la crianza de sus hijas e hijos y el cuidado del hogar.

Atravesando Colombia, llegaron desde los departamentos de Boyacá, el Chocó y el César en busca de mejores oportunidades para ellas y para sus familias. A pesar de la gran diversidad de sus culturas, todas ellas comparten las vivencias de las problemáticas de una sociedad en conflicto que cuenta, entre otros, con pocas oportunidades de vivienda, educación y de trabajo digno.

Mujeres que convergieron en el territorio de Ciudad Bolívar, donde construyen sueños y esperanzas, fortalecieron su accionar comunitario participando activamente en grupos sociales, deportivos y culturales, escenarios en los cuales generaron un reconocimiento de sus cuerpos, saberes, habilidades y conocimientos, fortaleciendo su interés de explorar el mundo y socializar con otros y otras.

Hoy en día, además de ser madres amorosas que quieren educar a sus hijas e hijos como seres humanos con principios ético-políticos, sueñan con ser profesionales y continuar participando activamente en grupos deportivos, culturales y/o comunitarios. Todas ellas señalan la importancia de cuidar a los otros y las otras, ya sea en la privacidad del hogar o en el cuidado de su comunidad.

Las cuatro historias de vida que inician esta serie, simbolizan a miles de mujeres que en sus prácticas cotidianas, inciden en las políticas públicas de su vereda, corregimiento, barrio, localidad, ciudad y país. Historias que también ejemplifican cómo la mujer popular, desde la labor que realizan diariamente, mantiene la fuerza y la constancia social por medio de la crianza y el cuidado del hogar (economía del cuidado) abriendo caminos a la transformación de la realidad de su comunidad.

 

María Del Carmen Alfonso

"Así fue como se luchó y hoy en día tenemos lo que tenemos"

 

El recorrido empieza con doña María Del Carmen Alfonso, ahora con 57 años a cuestas; madre de dos hijos y abuela. Oriunda de Boyacá, vive hoy con su esposo en Bogotá, en el barrio Potosí, localidad de Ciudad Bolívar. Además de ser madre, es lideresa, bailarina y trabajadora. Desde siempre ha estado comprometida con su barrio, en donde es coordinadora de cuadra desde hace doce años, tiempo que le ha servido para construir confianza sobre su vitalidad y potencialidad entre su comunidad.

Entre los valores que resalta, la solidaridad y el ejercicio de la corresponsabilidad –que debe generarse en los espacios colectivos, ya sea en el hogar o en el barrio–, ocupan lugar especial. Con voz templada dice: "Se debe criar a los hijos sobre sus derechos y deberes, se les debe explicar y hablar, para que quede claro usted cumple, yo le cumplo".

Al recorrer su memoria teje las palabras que expresan sus saberes como lideresa. Nos mira fijamente y recuerda que su historia en este territorio está altamente caracterizada por la lucha y el sentido de comunidad.

María llegó a la loma del barrio Potosí junto a su familia en busca de un lugar para vivir dignamente, allá por los años 80. Por ese entonces también estaban iniciando la construcción de los barrios El Tanque, y Jerusalén.

Entre recuerdos, compartiendo memoria y risas, resalta que al llegar a su barrio no existían escuelas, ni calles, ni transporte. Esta realidad marcó su camino y su vida, comenzando a trabajar en pro de sus vecinos, señala que "la misma vida le enseña a una a ser berraca, berrionda, no quejarse porque no hay luz, agua; yo le pedí a Dios para que me socorriera un lote, fuera como fuera, medio lote, en paroi o en plástico, si uno no se arriesga, si no hubiera guerreando que...", porque "al llegar todo era barranco [...] y así fue como se luchó y hoy en día tenemos lo que tenemos". María toma aire, descansa su cabeza al lado izquierdo de su hombro, como queriendo volver al momento vivido y subraya cómo comenzó el barrio, "porque las cosas no llegaron de mamey". Junto a esta frase, recalca que las personas que ahora llegan al barrio desconocen las disputas afrontadas para poder lograr que el barrio esté en condiciones dignas para vivir, es por eso que no participan de las reuniones que cotidianamente se realizan.

Poco a poco, al recorrer su memoria y revivir sus recuerdos María, una de las fundadoras del barrio Potosí y participante en el paro del 93 de Ciudad Bolívar, con una sonrisa en sus labios, con sus ojos brillando, menciona que "le gusta todo lo que tenga que ver con el barrio, la comunidad y el hogar [...], a todo hay que sacarle tiempo y comprometerse".

María es un ejemplo de lucha y resistencia, porque desde muy temprana edad se vino "a Bogotá para hacer su vida, a realizarse como persona", y lo demuestra día a día haciendo "política constructiva". Su lucha continúa. Ya abrió camino, y con seguridad tendrá futuro.

 

"La inteligencia no se lleva en un papel, yo no sé leer, ni escribir entonces no me sabría expresar [...] por eso uno debe pensar, mirar cómo es que va actuar y hablar, para eso Dios dio esa inteligencia, porque uno es como una memoria".

 

Paola Mogollón

"Me considero una mujer trabajadora y echada pa´ delante".

 

De calle en calle cada mujer se convierte en un ejemplo. Al igual que doña María, Paola Mogollón de 22 años, es una madre de dos hermosas niñas que son el motor de su vida. Le preguntamos cómo se definiría y con timidez, pero al mismo tiempo reflejando orgullo en sus ojos, dijo como "Una mujer trabajadora y echada pa´ delante".

Con voz altiva y orgullosa por su pasión, nos cuenta que desde niña empezó a jugar fútbol. Su amor por este deporte la llevó a ser contratada por la gobernación de Bucaramanga para representar la liga fémina de fútbol, como futbolista profesional viajaba a los departamentos de Colombia a campeonatos. Pero su vida cambió en uno de estos viajes, donde recibió un golpe en el estómago, "gracias" a lo cual se enteró que tenía 6 meses de gestación. Su mayor amor que ahora es su hija mayor, en ese entonces fue la razón por la que la expulsaron de la liga.

Y como si fuera poco, la vida le depararía más lecciones, porque mientras vivía su pasión por el fútbol, su pueblo vivió el conflicto interno que desde décadas atrás ha embargado a nuestro país. Su familia no fue ajena a esta guerra en la cual perdió a su hermana y a su madre, difícil trance por el cual su padre se desplazó a la ciudad de Bogotá, quedando ella al cuidado de su tía.


Como heridas que no sanan y que cada vez duelen más, Paola tuvo que enfrentar el dolor no solo de la perdida de sus seres queridos sino también el dolor por la impunidad pues dice: "Yo demandé lo que pasó con mi familia y empezaron con la amenazadera, que dejáramos eso quieto", motivo por el cual se vio obligada a dejarlo todo: su pueblo, sus amigos, y su casa. En busca de preservar y mejorar su calidad de vida, vivió por un tiempo en Melgar y en Soacha, para terminar finalmente en el barrio Caracolí de Ciudad Bolívar.

En el tiempo que vivió en Soacha, estuvo terminando el bachillerato, pero no pudo continuar por estar al cuidado de sus hijas. Con mucha determinación y con voz fuerte nos cuenta que su sueño es estudiar para mejorar sus oportunidades laborales y poder montar su propia empresa. Además, cuida y educa a sus hijas con amor para que sean buenas personas, motivo de orgullo y ejemplo para otras personas.

A pesar de todas las tragedias que han rodeado su vida su mirada no refleja tristeza, por el contrario muestra la esperanza de salir adelante y afirma que :"Lo importante es no quedarse quieta, no dejarse ahogar en un vaso de agua, si no hay pues una se mueve y mira como rebusca".

Sus palabras optimistas muestran los sueños de una mujer trabajadora que vive su día a día entre los cuidados del hogar, en las reuniones de programas que dan ayuda a familias en condiciones de segregación social y en cursos de manualidades.

 

"Nada es gratis, las cosas hay que ganárselas"

 

Lina Mosquera

"Me considero una mujer afro"

 

En una localidad como la de Ciudad Bolívar, que cuenta con 733.764 habitantes –según el censo del 2005– sobresale Lina Mosquera, una mujer afrodescendiente que desde los 13 años está vinculada a "RejalL: Red jóvenes afrocolombiana de liderazgo". Para ella este espacio significó un reencuentro con la cultura afro, con los bailes, la comida, en definitiva con las raíces que la hacen sentir orgullosa de quien es.

Con su hijo en brazos y con una mirada que denota alegría, cuenta que esté espacio de participación fue para ella un escenario de construcción humana que aportó a su vida y a su manera de entender y valorar su raza, le permitió reconocerse como afro; ahora, con orgullo, dice: "[...] Soy afro porque mis antepasados la lucharon muchísimo, los africanos lucharon para que nos liberarán a nosotros, por eso y mucho más me considero afro". Termina la frase dándole un cariñoso beso a su hijo en la frente.

Ella, a sus 24 años, con mucha honra lucha todos los días, como mamá, como estudiante de enfermería, como trabajadora de call center, y como mujer: "Me levanto a cuidar a mi hijo y los cuidados de la casa, luego me voy a trabajar". En los espacios que tiene en su ajetreada vida, se encarga de enseñar a los niños las costumbres afros para que "[...] Reconozcan su raza negra y puedan defenderla". En sus proyectos de vida quiere convertirse en "[...] un canal de comunicación para enseñar a otros la defensa de su cultura".

Al igual que sus antepasados, su familia también la ha luchado. Son oriundos de Río Sucio, Chocó, y desplazados por la violencia que atemoriza a la comunidad. Se vieron obligados a viajar a la capital a buscar oportunidades y educación; en esta búsqueda tomaron asiento en el barrio Caracolí, soñando con que pudieran conseguir una casita y suplir todas las necesidades que tenía su familia.

Esta mujer soñadora, de rostro alegre y sonrisa profunda, de corta edad y grandes sueños, amante del cuidado a los otros, le "gusta mucho la atención al público, atender a las personas en sus necesidades". Pasando la mano con suaves y cariñosos movimientos, acaricia el cabello de su bebé al tiempo que nos cuenta que desde siempre su sueño ha sido estudiar enfermería y, "gracias a Dios", por lo pronto, lo está cumpliendo. También desea ser una muy buena mamá y educar muy bien a su hijo, apoyar a su familia: hermanas, mamá y sobrinos y sobrinas; sueña con darle una casa a su madre, para que ella no tenga que trabajar. Considera que para alcanzar esos sueños debe estudiar y proyectarse.

"Quiero convertirme en un canal de comunicación para enseñar a otros la defensa de la cultura afro".

 

Alicia López

 

"La unión hace el esfuerzo"

 

Armada con una toalla, un saco y con su inmenso compromiso por la defensa del territorio comunal, el día de la entrevista, Alicia Lopéz, como toda una guerrera con sudor en su frente y sus rostro enrojecido, se encontraba junto a uno de sus hijos intentando apagar un incendio en la montaña donde se encuentra "El palo del ahorcado". Entre risas ahogadas por el cansancio dijo: "La Defensa Civil está para las que sea".


Este compromiso se debe a que desde los 16 años empezó a participar en la Defensa Civil, en los campeonatos de fútbol, en las asociaciones de padres de familia de los colegios y desde hace 8 años es coordinadora de cuadra en el consejo comunal del barrio Potosí. Hoy en día participa en un grupo de investigación y educación popular.

El mismo día de la reunión con Alicia, la calle que pasa frente a su casa estaba siendo pavimentada. Con alegría cuenta que fue una lucha histórica del barrio, "Es un beneficio, una bendición (tener la calle pavimentada) porque ya puede entrar una ambulancia... Seguiré participando para apoyar a las otras compañeras, porque la unión hace el esfuerzo".

Por estas y otras acciones esta mujer se ha convertido en un referente para la comunidad; con la cabeza en alto dice: "En este barrio es donde más he tenido participación y la gente, las entidades, lo conocen más a uno, la gente confía en mí y yo devuelvo esa confianza".

Con la actitud de una joven luchadora afirma que uno de sus sueños es que "mis hijos se den cuenta que la mamá es muy guerrera, me gusta participar, si hay que pegar bloque se pega, inclusive aquí participé en atletismo, en fútbol, yo soy una persona muy activa, quiero que mis hijos sigan este ejemplo".

 

"Si queremos conseguir algo debemos trabajar todos en conjunto para lograrlo"

 

Reflexiones finales

 

A raíz del proceso que nos posibilitaron estas cuatro mujeres creadoras de vida y de comunidad, comprendimos que su participación política tiene cimiento en el cuidar. La participación en espacios públicos como privados de estas mujeres, es un compromiso que ellas asumen en la búsqueda de ayudar y la disfrutan porque les posibilita aprendizajes además de tejer relaciones con otras personas.

El cuidado de sus hijos, esposo, familia y de la casa, se extiende al cuidado de los otros u otras. El cuidar y atender es una imposición cultural que las mujeres dinamizan con amor, por tanto se logra extender ese cuidado a los escenarios públicos y comunitarios, conectando el ayudar a los demás con la búsqueda del bienestar colectivo, que en este caso se enmarca en las luchas propias de la comunidad en Ciudad Bolívar. Estas mujeres, como muchos y muchas de los y las habitantes de la localidad, se encuentran en una intensa búsqueda por la satisfacción de las necesidades básicas, negadas estructural e históricamente a sus habitantes, en su mayoría procedentes de otras regiones del país a raíz del conflicto social y armado.

Estas historias de vida son un fiel reflejo del aporte social que realizan las mujeres populares por medio de la crianza, el cuidado del hogar y la comunidad.Por lo anterior, es necesario situar la economía del cuidado, en tanto posiciona las acciones cotidianas de cuidado como trabajo y, reivindican la importancia del mismo para la familia y la sociedad. El carisma, amor y disposición que las mujeres tienen con su familia, lo extienden al escenario comunitario, convirtiéndose en la fuerza del movimiento social que se gesta en la localidad de Ciudad Bolívar.

Publicado enEdición 210
Teatro iberoamericano, entre el carnaval y la resistencia

Pocas veces un golpe de peluquería cobró tanto significado escénico. Es difícil desligar al Festival Iberoamericano de Teatro de Bogotá, uno de los más grandes y populares del mundo, del culto a la imagen de su creadora y gestora hasta 2008, la argentina Fanny Mikey, actriz, directora y empresaria cuyo pelo rojo simbolizó durante décadas ese "acto de fe en Colombia" que rezaba el primer eslogan del festival, ideado en 1988 junto a Ramiro Osorio. Tras su muerte, a Mikey la sustituyó al frente su eterna ayudante y colaboradora, Anamarta de Pizarro, quien, al año del fallecimiento de su jefa y amiga tomó, una decisión polémica: teñirse el pelo de azul. Un gesto a lo Eva Harrington que fue cuestionado en su día pero que ahora, con un festival consolidado que apela al orgullo patrio, no es más que otro ingrediente del nuevo culto a la nueva directora de este monstruo escénico que atrae cada dos años y durante 17 días a compañías de todo el mundo. En esta edición, el número de espectáculos suma 190 y las funciones, 1100 (entre obras de sala, de calle, parques y plazas). Y el país invitado, Brasil, una superpotencia en artes escénicas, garantiza con su metralla carnal el éxito de la apuesta.

 

El festival sigue su curso con naturalidad pese a que este reinado bicéfalo -rojo y azul, celestial y terrenal- pueda provocar cierta esquizofrenia en el recién llegado. El programa, aunque se cimenta en el teatro, fagocita todo: música, danza... Mientras un concierto de la Filarmónica de Bogotá ofrecía en la plaza Simón Bolívar su homenaje a las víctimas (cuyo día se celebró el miércoles con marchas de miles de campesinos desheredados que reclaman recuperar sus tierras), 24 horas después abría sus puertas en el Museo del Arte del Banco de la República una impagable retrospectiva del artista sudafricano William Kentridge, cuyo Ubú y la comisión de la verdad para la Handspring Puppet Company recrea el lamento de otras víctimas: las del apartheid. Considerado como un espectáculo político ya histórico, pondrá el broche la próxima semana con su sobrecogedor diálogo entre animación, marionetas y actores.


Entre un extremo y otro, en un viejo edificio colonial que mantiene el encanto descascarillado de las elegantes ruinas, la compañía colombiana Mapa Teatro ofrece un montaje-collage, Los incontados: un tríptico, que nadie quiere perderse: su exuberancia plástica y su narración desatada sobre los estragos de la violencia en este país elevan el teatro documento a la categoría de la alta experiencia estética. A partir del discurso político que se encontró en la camisa del narcotraficante Pablo Escobar el día que lo mataron y que supuestamente fue clasificado por la CIA, el grupo reflexiona sobre la legalización de las drogas y los excesos de los reyes de una mafia fatalmente pegada al subconsciente del país.


El narco, mago y maestro de ceremonias, observa los efectos de sus desmanes. A su alrededor, mujeres y hombres revolcados en confeti, disfrazados, acelerados... "hay que ser de aquí para sentir placer con el dolor", dice un personaje. Un cantante de hip-hop recita los nombres de los criminales (paramilitares, narcotraficantes y guerrilleros) y un tipo absurdo fumiga una saltarina planta de coca. Finalmente, en un ambiente que cruza la videoinstalación con la performance, una mujer aúlla: "Que se acabe el carnaval y empiece la revolución".


La intensa tradición del teatro político colombiano da para esto y para mucho más. Prueba de ello es otro festival, el de Teatro Alternativo, que corre en paralelo al Iberoamericano y que también dirige una mujer, la actriz, poeta y dramaturga Patricia Ariza. De Pizarro y Ariza participaron esta semana junto Faith Liddell, directora de festivales de Edimburgo, en una de las mesas organizadas en el marco del Congreso IPSA, International Society for the Performing Arts, que se celebra también estos días en Bogotá.


Bajo el techo de uno de los edificios más modernos de la Universidad Javeriana, Pizarro, Ariza y Liddell llevaron un frío encuentro sobre gestión a un imprevisto terreno emocional que dejó mudo -o directamente entre lágrimas- al personal. La sesión empezó con los apabullantes números que ofreció la escocesa ("los festivales de Edimburgo generan 406 millones de dólares [292 millones de euros] y superan al turismo del golf de toda Escocia, pero el impacto económico solo es una parte del éxito: los festivales han generado cohesión social, mayor educación e identidad nacional", dijo) para seguir con la experiencia mucho más joven, frágil y amenazada de las colombianas. "Antes del festival Iberoamericano lo más moderno que pasaba por Bogotá era la Zarzuela, el ballet clásico y el español", aseguró Anamarta de Pizarro, que recordó cómo los sectores más conservadores (indignados con la coincidencia del certamen con la Semana Santa) atacaron la primera edición. Un atentado con bomba en un teatro fue la bienvenida en 1988 a una cita que hoy, según sus datos, mueve a 380.000 personas y logra la mitad de su financiación con la taquilla (los precios oscilan entre los 60 y 25 euros). "Bogotá es hoy una ciudad más abierta y el festival ha jugado un papel fundamental", añadió la directora.


Frente a sus dos exitosas colegas, Patricia Ariza, no pudo poner sobre la mesa un solo dato económico positivo. La suya es una historia de pura resistencia a la sombra de los focos de su mimada ("por las instituciones y por la prensa", apuntó) hermana. Para Ariza (que puso en pie la sala con sus palabras dedicadas a un país de "antígonas errantes en busca de sus hermanos muertos") los grandes festivales representan hoy poder, pero poder de exclusión, y el ninguneo estatal, la negación de la existencia del "otro", solo es censura refundada. "Yo no vengo a pedir, vengo a exigir", proclamó después de aclarar que "el tema" no son los festivales de teatro sino "la política". "Porque ocurren en un lugar, aquí y ahora, y por eso hablamos de política y presupuestos del estado", afirmó. "Se hacen en esta ciudad donde acaba de destituirse a un alcalde elegido por voto popular, suceden en este país donde la paz se debate entre balas y se han expropiado 10 millones de hectáreas a los campesinos. Y a los que reclaman, los matan". "Pero algunos", prosiguió, "seguimos creyendo que en la fiesta está la resistencia y que necesitamos como ningún otro país ocuparnos del relato nacional, porque el conflicto que se nombra como armado también es cultural".


Esa idea de la fiesta como el territorio de la vida y de la muerte, como campo de la batalla cultural, es el karma de estos días. ¿Pero a quién pertenece la fiesta? Para el Taita Santos, portavoz del pueblo Kamëntsá, a todos. "No hay arte sin el otro", dijo el Taita después de arrastrar al salón de actos de la espléndida Biblioteca Virgilio Barco a una comunión de "energías" y de "vibra artística". "Solo hay igualdad desde la diferencia", concluyó. Siguieron sesiones con el dicharachero Carlos Vives, que desgranó su árbol genealógico musical con la ayuda de un power point y su banda, o con Henry Arteaga, referente juvenil y líder de la banda de Medellín de hip-hop Crew Peligrosos. Arteaga extendió, además de una invitación a su barrio de Aranjuez ("les aseguro que nunca será una oferta turística de este país"), cierta esperanza. Nadie le invitó a ninguna fiesta así que se inventó la suya propia: "Yo quería estudiar danza, tango, luego jazz, pero no. Hasta que descubrí el hip-hop, al fin encontraba algo que sí se parecía a mi mundo".


Pero no hay que engañarse con los poderes curativos del arte. Lo recordó el veterano coreógrafo y maestro Álvaro Restrepo. Ni con un buen puerto para los que nadan a contracorriente, como reconoció el actor César Badillo Pérez, miembro del Teatro La Candelaria: "Nos resistimos a que el teatro sea una industria. Nosotros creamos para un público ausente". Ni con la salvación para un pueblo que en palabras de otro gran colombiano, el fallecido dramaturgo Enrique Buenaventura, no consume sino que "es consumido". Eso sí, él creía que el teatro es revolucionario porque su naturaleza estará siempre, incluso cuando atrae a las masas, alejada de la cultura de masas. "Mientras por el lado del sistema los horizontes se nos cierran", escribió, "por el lado del hombre, de la vida y del arte se nos abren".

Publicado enColombia
Miércoles, 31 Diciembre 2008 08:15

Si esto no es un hombre

Todos creemos que conocemos su historia: el sobreviviente de Auschwitz, el autor de Si esto es un hombre, el hombre que durante cuarenta años demostró que era posible la vida después de Auschwitz, hasta que se tiró por el hueco de las escaleras de su casa desde un tercer piso y se desnucó, en 1987. Pero hay infinidad de cosas más que asombran en Primo Levi. El tipo acababa de recibirse de bioquímico en Turín, cuando fue capturado por la milicia fascista y enviado al campo de detención de Fossoli (de donde sería deportado a Auschwitz). Cuando por fin logró volver a Turín, después de sobrevivir al campo y a un año de increíbles peripecias por los territorios soviéticos de posguerra, Levi retomó su puesto como bioquímico en la misma fábrica de pintura donde trabajaba antes de ser capturado y donde permaneció cuarenta años, hasta jubilarse, un año antes de su muerte.

A lo largo de esos cuarenta años, cada día cuando terminaba su jornada laboral, se quedaba escribiendo un par de horas en la fábrica vacía. Su obligación como sobreviviente era dar testimonio, decía, y escribió sus experiencias usando como modelo los informes semanales que le pedían en la fábrica, intentando la mayor claridad y precisión informativa. Uno de los méritos más asombrosos de su obra es que no muestre nunca odio ni rencor por los nazis. El lo explica así: “He preferido el lenguaje mesurado y sobrio del testigo, no el lamento de la víctima ni la ira del vengador, porque mi palabra resultaría más creíble cuanto más objetiva y desapasionada fuese. Sólo así cumple su función el testigo para el juez. Y el juez son ustedes, los que leen”.

Levi tardó un año en escribir Si esto es hombre. Al terminar lo llevó a la editorial Einaudi pero se lo rechazaron. Consiguió que un sello ignoto se lo publicara, pero lo dejaron durmiendo en un depósito los ejemplares de la única edición hasta que, once años después, la misma persona que había rechazado el libro en 1947 se lo pidió para publicarlo en Einaudi: se trataba de la escritora Natalia Ginzburg, no sólo judía y antifascista sino también viuda de Leone Ginzburg, asesinado a golpes por los nazis en la cárcel de Regina Coeli en 1944.

Aunque ganó todos los premios literarios importantes de Italia (y sus diez libros son, estilísticamente hablando, formidables), Levi nunca se consideró un escritor exactamente. Seguía prefiriendo la definición inicial que había dado de sí mismo: un testigo, alguien que daba testimonio de ese medirse a la manera de los personajes de Conrad, intentando dilucidar hasta dónde llegaban sus límites y los de los demás como personas. En el capítulo más emocionante de su último libro (Los hundidos y los salvados), publicado meses antes de morir, Levi cuenta el sacudón que le produjo la noticia de que Si esto es un hombre se iba a publicar en Alemania: “Si bien yo había escrito mi libro en italiano, para italianos, sus verdaderos destinatarios eran los alemanes. Y no los alemanes del futuro sino aquellos que yo había visto de cerca, aquellos que habían creído en Hitler, o que no creyendo se habían callado, aquellos que no habían tenido el mínimo valor de mirarnos a los ojos, de murmurarnos una palabra humana”. El libro de Levi se publicó en 1960 en Alemania y se reeditó muchas veces a partir de entonces. En Los hundidos y los salvados, Levi dice que desde 1960 a 1987 recibió exactamente cuarenta cartas de alemanes que leyeron su libro. Una de ellas, escrita por una mujer, dice: “Tal vez usted no se dé cuenta completamente de cuántas cosas ha dicho implícitamente de sí mismo, y por consiguiente del hombre en general. Eso es precisamente lo que confiere peso y valor a cada página de sus libros”.

De todas las impresionantes confesiones y reflexiones sobre la condición humana hechas como al pasar por Primo Levi en sus libros, yo me quedo con dos. Una la dice cuando explica por qué no se ve a sí mismo como un intelectual, por qué el escritor que es le debe más a la bioquímica que a la literatura: “He adquirido con mi oficio una costumbre que sé que puede ser juzgada de maneras diametralmente opuestas, pero así soy: nunca he sido capaz de verme diferente de los personajes que la ocasión me pone delante”. La segunda es una divergencia que tiene con el filósofo Jean Amery, otro sobreviviente de Auschwitz que volcó sus experiencias en libros antes de suicidarse. Amery había dicho que en el lager no se pensaba si se iba a morir porque eso se daba por descontado; lo que se pensaba era cómo se iba a morir. Levi: “Quizá porque yo era más joven, o porque era más ignorante que él, o menos consciente, casi nunca tuve tiempo que dedicar a la muerte. Tenía otras cosas en qué pensar: encontrar un poco de pan, descansar del trabajo demoledor, remendarme los zapatos, robar una escoba, interpretar las caras que me rodeaban. Los objetivos de la vida son la mejor defensa contra la muerte, no sólo en el lager”.

Cuando se dio a conocer la noticia de que Levi se había matado al caer por el hueco de las escaleras de su casa, se especuló que, tratándose del hombre que había hecho del testimonio una forma de vida, debería forzosamente haber una nota si se trataba de suicidio. Pero Levi no dejó ninguna nota. Hay quienes hasta hoy sostienen que cayó accidentalmente (estaba débil, sin recuperarse aún de una operación de próstata, y la baranda de la escalera era baja) al creer oír la voz de su esposa abajo y asomarse para contestarle. Y hay quienes citan el sueño recurrente que Levi describe en el párrafo final de su libro La tregua (que narra su peregrinaje desde que fue liberado del campo por los rusos hasta que llegó de vuelta a Italia): “Estoy a la mesa con mi familia, o trabajando, o con mis amigos, ya les he contado todo lo que pasó, y de pronto el decorado va deshaciéndose a mi alrededor, estoy solo en una nada gris y turbia y de pronto sé que nada afuera del lager es verdad. Que la familia, el trabajo, los amigos, fueron una vacación breve, un engaño de los sentidos. Y oigo en mi oído una voz conocida, que dice una sola palabra. Es la orden del amanecer en Auschwitz, esa palabra extranjera, temida y esperada: Wstawaç. A levantarse”.

Por Juan Forn
 

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