La UNICEF califica de "hito" a Cuba por sus resultados contra el VIH y la sífilis

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) calificó hoy de "hecho histórico" que Cuba haya sido el primer país del mundo en haber eliminado la transmisión del virus del sida (VIH) y de la sífilis de madre a hijo.


"Este hito histórico (...) ha sido posible gracias a los esfuerzos de las autoridades sanitarias (de Cuba) por garantizar la atención prenatal, un parto atendido por personal cualificado y el acceso a pruebas de detección de VIH y a tratamiento antirretroviral", indicó UNICEF desde su sede regional en Panamá.


El pasado 30 de junio, Cuba fue el primer país del mundo en recibir la certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que acredita que erradicación de la transmisión vertical de estos dos virus y que debe de ser solicitada por los propios países.


La OMS considera que un país ha eliminado la transmisión vertical del VIH cuando se registran menos de dos bebés infectados por cada 100 nacidos de madres portadoras del virus. El baremo para la sífilis es de menos de 1 caso por cada 2.000 nacidos de madres con la enfermedad.


En Cuba, solo dos bebes nacieron con VIH en 2013, y solo tres nacieron con sífilis congénita.


"Todo ha sido posible por nuestro sistema social y por la voluntad política desde el más alto nivel. Eso es lo que ha permitido que un país con escasos recursos haya hecho estos logros", dijo el ministro cubano de Sanidad, Roberto Morales Ojeda, al momento de recibir la certificación.


Cada año, alrededor de 1,4 millones de mujeres con VIH quedan embarazadas en el mundo. Si no reciben tratamiento, tienen entre un 15 % y un 45 % de posibilidades de transmitir el virus a sus hijos durante el embarazo, el parto o la lactancia.


Sin embargo, ese riesgo se reduce a poco más del 1 % si se suministran antirretrovirales a las madres y a los niños en las etapas en las que puede producirse la infección.


En el continente, según datos proporcionados por los países (no certificados por la OMS), hasta ahora ocho países eliminaron solo la transmisión del VIH de madre a hijo y 14 solo la transmisión de la sífilis congénita.


En cuanto a la sífilis, casi un millón de embarazadas en todo el mundo se infectan anualmente, lo que puede derivar en muerte fetal, muerte perinatal o infecciones neonatales graves.


Esas consecuencias pueden evitarse con mecanismos simples y económicos de detención y tratamiento de esta enfermedad durante el embarazo, como la penicilina.


Aunque los jóvenes en Cuba toman más precauciones para prevenir el VIH que en el resto de países de la región, para Unicef "aún persisten retos y desafíos importantes".


"Casi un tercio de los jóvenes en Cuba inicia su vida sexual sin tomar medidas de protección", advirtió el organismo.
Se estima que el número de niños que nacieron con VIH en el continente americano se redujo un 45 % entre 2010 y 2013, con un total de 2.324 casos ese año.


(Con información de EFE)

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La clave del envejecimiento corre por nuestras venas

El año pasado, el equipo de Saul Villeda hizo un experimento clave. Conectaron a dos ratones, uno joven y otro anciano, y analizaron qué les sucedía. El mayor tenía 18 meses, el equivalente a 70 años humanos, y el joven, tres, unos 11 años de persona. Bajo los puntos que unían su piel había una red de vasos por la que circulaba la misma sangre compartida. Los resultados, y el de otros equipos que hicieron experimentos similares, se convirtieron en uno de los hallazgos del año. Algo en la sangre del ratón joven había "reactivado" el cerebro del ratón viejo. Al igual que las personas, los ratones mayores pierden poco a poco la memoria y la capacidad cognitiva. Pero en los animales del experimento su memoria había mejorado de forma significativa tras la unión con los jóvenes y se había reactivado la producción de nuevas neuronas en su encéfalo. Ante la posibilidad de que lo mismo pasase en humanos, Villeda y el resto de su equipo se lanzaron a identificar cuáles eran los ingredientes de la sangre joven que podrían revertir los efectos del envejecimiento y las enfermedades asociadas a este, como la demencia y el alzhéimer.


En un estudio publicado hoy, Villeda y su mentor científico, el investigador de Stanford Tony Wyss-Coray, describen una proteína que circula en la sangre y que parece activar los efectos perniciosos del envejecimiento. La proteína en cuestión se llama beta-2 microglobulina (B2M) y su concentración en la sangre tanto de ratones como en humanos aumenta con la edad. Los niveles de esta proteína también son especialmente altos en enfermos de alzhéimer.


Hijo de inmigrantes guatemaltecos, Saul Villeda dirige su propio laboratorio en la Universidad de California


En su estudio, publicado en Nature Medicine, el equipo científico demuestra que esta proteína es responsable de parte del deterioro cognitivo asociado a la edad. Los ratones que no la expresan en su sangre ni su cerebro envejecen sin pérdidas de memoria aparentes. Sin embargo, cuando se la inyectan a ratones jóvenes, estos sufren una repentina pérdida de memoria y sus cerebros dejan de generar nuevas neuronas. Todo esto, dicen los autores del estudio, parece indicar que la proteína en cuestión puede ser una nueva diana para desarrollar nuevos tratamientos.


"Estamos muy estimulados por los resultados porque muestran que hay dos maneras de revertir el deterioro mental asociado a la edad", explica Villeda, que lidera su propio grupo de investigación en la Universidad de California en San Francisco. El primero sería introducir factores "rejuvenecedores" presentes en la sangre, algo que también se descubrió el año pasado y cuya efectividad se demostró en ratones. Los animales no solo veían sus cerebros rejuvenecer, sino también sus músculos, gracias a una proteína que circula en la sangre joven. Ahora, este trabajo apunta una segunda táctica basada en el nuevo factor de envejecimiento "que podría atacarse para hacer recuperar la memoria en las personas mayores", resume Villeda.
Sistema inmune
Su equipo explora la posible conexión entre el sistema inmune y ese deterioro cognitivo que se observa en personas de edad avanzada. La proteína B2M es un ejemplo de esa conexión, pues, hasta ahora, sólo se conocía su función como parte del sistema inmunitario. Hijo de guatemaltecos llegados a EE UU, Villeda explica que "ahora la idea es desarrollar anticuerpos neutralizantes o pequeñas moléculas que puedan bloquear los efectos de esta proteína o ayudar a eliminarla de la sangre". Por su parte, el equipo de Wyss-Coray en Stanford, está realizando un estudio piloto con personas mayores y síntomas de alzhéimer que serán tratadas con plasma de jóvenes de 30 años o menos.


Estamos muy estimulados por los resultados porque muestran que hay dos maneras de revertir el deterioro mental asociado a la edad


Uno de los méritos de este estudio es reafirmar ideas sobre las causas del envejecimiento que ya llevaban cierto tiempo circulando, explica Carlos Dotti, experto en envejecimiento cerebral del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO-CSIC), en Madrid. "El concepto de que hay factores circulantes que envejecen y otros que rejuvenecen ya tiene unos 10 años y si bien está bastante aceptado, los factores específicos no estaban bien definidos", resalta.


Para Guillermo García-Ribas, que dirige la unidad de alzhéimer del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, este es un estudio "sólidamente documentado" que, sobre todo, avanza en el conocimiento básico del envejecimiento a nivel biológico. Más adelante, señala, también puede ayudar a "destilar" los factores en la sangre que influyen en el envejecimiento e intentar desarrollar nuevos tratamientos.


Dolores Ledesma, investigadora del CBMSO, advierte de que aún es pronto para pensar en posibles tratamientos y que antes habrá que averiguar cómo la proteína en cuestión deteriora el cerebro. Lo interesante, dice, es que "sugiere una interesante relación entre nuestra respuesta inmune a lo largo de la vida y el envejecimiento cerebral".

Gaza un año después de la guerra: en ruinas y sin esperanza

Un año después del inicio de la última invasión israelí de Gaza, la situación en la Franja ha empeorado significativamente debido al bloqueo impuesto por Israel. La reconstrucción prácticamente no ha comenzado y 1,8 millones de civiles pagan las consecuencias a diario.



JERUSALÉN – La situación de la Franja de Gaza siempre es susceptible de empeorar. Es el camino que emprendió tras la guerra de 1948 y el que ha seguido desde entonces, especialmente tras las tres guerras de la última década, que han hecho del sufrimiento de la población civil palestina moneda corriente ante la pasividad de la comunidad internacional.

En la noche del 7 al 8 de julio de hace un año Israel desencadenó la Operación Margen Protector, que se prolongó durante 50 días y dejó más de 2.200 palestinos muertos, el 70 por ciento civiles, incluidos 551 niños, según las Naciones Unidas, mientras que en el lado israelí murieron 67 soldados y seis civiles.

La invasión causó además una destrucción descomunal, sin precedentes en la historia de la Franja. Se contabilizó la destrucción completa o severa de 18.000 viviendas, así como la destrucción parcial de otras 138.000 viviendas. Algunos escombros se han retirado de las zonas más castigadas por los bombardeos, pero la mayoría siguen donde estaban.

Puede decirse con propiedad que la reconstrucción no ha comenzado. A Gaza tan solo ha llegado un 1 por ciento de los materiales que se necesitan para devolver las zonas castigadas a la situación en que estaban en junio de 2014, según ha señalado la UNRWA, que es la agencia de las Naciones Unidas para los refugiados.

Esto se debe al bloqueo que Israel ha declarado sobre Gaza, un bloqueo que ya dura más de siete años y que ha atravesado por momentos de una agresividad extraordinaria que incluso ha afectado a alimentos y medicinas, y que en las circunstancias actuales se centra sobre todo en los materiales de construcción.

"Si no se abordan el bloqueo y la ocupación de Palestina, asistiremos de nuevo a este ciclo absurdo de destrucción y reconstrucción, como lo hemos visto en los últimos siete años, con consecuencias catastróficas para palestinos e israelíes", ha dicho Jan Egeland, secretario general del Consejo Noruego para el Refugiado.

El bloqueo vulnera el derecho humanitario internacional y afecta a 1,8 millones de civiles que residen en la Franja. Esta situación se ha agravado desde el golpe de Estado de hace dos años en Egipto, puesto que la primera decisión de los golpistas fue destruir cientos de túneles que comunicaban la Franja con Egipto y por donde entraban todo tipo de bienes y alimentos.

En consecuencia, el precio de algunos productos básicos se ha disparado. Israel permite la entrada de productos desde Israel pero no de todos los productos que precisan los gazatíes. El gobierno hebreo sostiene que algunos productos son de doble uso, de ahí que no haya autorizado la entrada de materiales de construcción.

En las circunstancias actuales, el 80 por ciento de la población de Gaza depende de la ayuda internacional que en su mayor parte se gestiona a través de la UNRWA. La ayuda que se prometió después de la guerra del año pasado no siempre se ha materializado, de manera que la agencia de las Naciones Unidas no puede asistir a todas las personas necesitadas.

Las dos terceras partes de la población son refugiados o descendientes de los refugiados de la guerra de 1948, a quienes no se les permite salir de la Franja salvo en contadas ocasiones. Esto se debe tanto al cierre de la Franja por parte de Israel como al cierre por parte de Egipto, que únicamente abre el paso de Rafah en contadas ocasiones.

Como consecuencia de la destrucción de la guerra de 2014 hubo casi medio millón de desplazados, es decir casi la tercera parte de la población. Todavía hoy hay alrededor de 100.000 personas que carecen de techo puesto que sus casas no se han podido reconstruir debido a la persistencia del bloqueo. Otros damnificados están viviendo en casas ajenas, bien de familiares bien de personas de buena voluntad.

La economía se basaba en el comercio, pero a causa del bloqueo han desaparecido los medios de subsistencia de buena parte de la población. Por todas partes se ven negocios cerrados y la tasa de desocupación supera holgadamente el 50 por ciento, mientras que muchas de las personas ocupadas trabajan a cambio de salarios simbólicos. Según Robert Turner, director de operaciones de la UNRWA, el bloqueo "ha destruido" la precaria economía local.

La UNRWA estima que al nivel al que actualmente están entrando materiales de construcción se tardará más de medio siglo reconstruir las viviendas destruidas durante la operación Margen Protector. Sin embargo, la comunidad internacional asiste pasiva a la tragedia de los palestinos de la Franja.

Una de las consecuencias de la guerra de 2014 ha sido la decisión de Palestina de denunciar a Israel ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad. El proceso judicial ha comenzado pero puede durar años. De momento la fiscalía de La Haya está estudiando los informes presentados por los palestinos y todavía no ha tomado una decisión al respecto.

Naturalmente, que la CPI adopte una decisión favorable a los palestinos no significa que se vaya a acabar con el conflicto puesto que existen un montón de resoluciones vinculantes del Consejo de Seguridad de la ONU que Israel nunca ha cumplido. Los israelíes cuentan con el apoyo incondicional de Estados Unidos mientras que los países europeos han optado por permanecer con los brazos cruzados.

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Por qué algunas personas envejecen antes que otras

Un conjunto de factores, como el nivel de colesterol, el índice de masa corporal o la presión sanguínea permiten medir las diferencias entre edad biológica y edad cronológica


El tiempo no pasa igual para todos. Cuando se acercan los cuarenta, unos pocos siguen pasando por veinteañeros mientras otros parecen cerca de la edad de jubilación. Más allá del aspecto estético, en una sociedad cada vez más envejecida, medir la edad real y la velocidad de envejecimiento individual puede ser muy útil para contrarrestar los efectos del paso del tiempo cuando aún no ha comenzado a causar enfermedades. Hasta ahora, sin embargo, no existen buenos métodos para medir el proceso de envejecimiento en adultos jóvenes. Eso es lo que trata de cambiar un equipo internacional de científicos liderado desde la Universidad Duke (EE UU).


Los investigadores emplearon información obtenida en el estudio Dunedin, que ha recopilado información sobre la salud de más de mil personas de la ciudad neozelandesa desde su nacimiento, entre 1972 y 1973, hasta la actualidad. Por un lado, tomando un algoritmo que incluye 10 biomarcadores, como el índice cintura-cadera, la salud de las encías, el nivel de colesterol y triglicéridos o la presión arterial, calcularon la edad biológica de los individuos que querían estudiar. Pese a que todos tenían 38 años, a algunos de ellos les correspondía una edad biológica de hasta 28 años mientras otros llegaban a los 61.


Además, los científicos midieron el ritmo de envejecimiento de los voluntarios tomando como referencia la variación de 18 biomarcadores entre los 26 y los 38 años. Así observaron que mientras la mayor parte de la gente envejece un año biológico por año cronológico, algunos envejecían hasta tres años biológicos por año cronológico. En el otro extremo, tres de los participantes en el estudio Dunedin tenían un ritmo de envejecimiento biológico inferior a cero, recuperando juventud fisiológica durante la treintena.


Los autores del trabajo, que se publica hoy en la revista PNAS, también observaron que quienes envejecían más rápido y tenían una edad biológica mayor, sufrían un descenso más rápido del cociente intelectual, mayor riesgo de demencia o peor equilibrio. Además, los propios voluntarios que acumulaban años biológicos a mayor velocidad tenían una percepción peor sobre su salud y parecían más viejos a ojos de observadores independientes.


Aunque los investigadores reconocen que aún deberán afinar sus mediciones para saber, por ejemplo, si algunos factores relacionados con el envejecimiento tienen más influencia en la acumulación de años biológicos que otros, estos resultados muestran que es posible cuantificar las diferencias en la velocidad a la que envejecen personas jóvenes, poniendo la base para poder medir la efectividad de tratamientos antiedad aplicables antes de que el deterioro físico se vea en forma de enfermedades.


"Nuestra investigación puede impulsar los esfuerzos para prevenir enfermedades y la discapacidad relacionada con la edad de dos maneras. En primer lugar, hace posibles otros estudios que prueben de qué manera diferentes factores de riesgo pueden acelerar el envejecimiento. Esos estudios pueden identificar objetivos para trabajar en la prevención", explica Dan Belskey, investigador de la Universidad Duke y autor principal del estudio. "En segundo lugar, hace posible la evaluación de terapias antienvejecimiento en personas jóvenes", añade. "Antes, los estudios se tenían que centrar en tratar adultos más mayores porque los efectos de la edad se suelen medir evaluando patologías cognitivas o físicas", continúa. "Tratar de ralentizar el envejecimiento en individuos que ya han desarrollado enfermedades crónicas es una batalla cuesta arriba. Las terapias para ralentizar el envejecimiento en personas jóvenes pueden ser más efectivas porque los procesos relacionados con la enfermedad aún no se han puesto en marcha", concluye.


Para completar sus resultados, en el futuro, los investigadores quieren medir qué parte del ritmo al que envejecemos está relacionado con la genética y qué parte con el estilo de vida. Además, tratarán de comprender por qué algunos de los individuos estudiados mostraban rasgos fisiológicos que indicaban que, al menos durante un cierto periodo, con el paso del tiempo se volvían más jóvenes.

Escalada conservadora contra la edición genética

El pasado 18 de abril, un grupo científico chino dio a conocer los primeros resultados a escala mundial sobre el empleo de las novedosas técnicas de edición genética en embriones humanos. Los investigadores de la Universidad Sun Yat-sen, en Guangzhou, emplearon embriones no viables (que no pueden dar lugar a un nacimiento) obtenidos de las clínicas de fertilización, para ensayar la modificación del gen causante de una enfermedad llamada beta talasemia, en la cual se reduce la producción de hemoglobina (proteína presente en los glóbulos rojos que transporta el oxígeno a todas las células del organismo) y puede provocar la muerte. Para los autores del trabajo, publicado en la revista Protein & Cell, sus resultados ilustran que aún hay grandes problemas por resolver y una enorme distancia para pensar en las aplicaciones clínicas de la técnica; sin embargo, el reporte ha levantado una ola de preocupaciones éticas en el mundo, entre las que se revela sin ambigüedades la añeja guerra que libra la Iglesia contra el avance del conocimiento científico.


El dilema ético consiste en que, por una parte, la técnica denominada CRISPR/Cas9, que emula un mecanismo de defensa bacteriana y permite eliminar o reparar genes defectuosos, aparece como una de las mayores promesas hacia el futuro para corregir defectos genéticos devastadores antes del nacimiento. Pero, por otra parte, la modificación genética implica la introducción de cambios en el genoma humano que podrían propagarse en generaciones sucesivas, sin que aún se conozcan a cabalidad todos sus efectos en el organismo. Como puede entenderse, en los dos casos se trata de escenarios inexistentes, aunque potencialmente factibles. No obstante, para algunos estas dudas son suficientes para detener la investigación en este campo.


Pese a ser ahora tan criticado en occidente, el trabajo liderado por Junjiu Huang, al que hago referencia, ilustra claramente estas dos posibilidades, pues, por un lado, muestra cierto porcentaje de éxito al lograr en su modelo la edición del gen HBB, que codifica la proteína beta-globulina humana (cuya mutación es la causa de la beta talasemia). No obstante, está más que presente la otra cara de la moneda, pues la eficiencia es muy baja: de un total de 86 embriones sólo fueron empalmados con éxito 28 y, lo más importante, se encontraron mutaciones genéticas no deseadas en otras regiones del genoma, lo que desde luego habla de un problema enorme de seguridad. De acuerdo con Sara Reardon, quien ha seguido de cerca este debate en la sección de noticias de la revista inglesa Nature, el propio Huang ha reconocido que si se quiere explorar lo anterior en embriones normales se requeriría antes estar cerca del ciento por ciento de eficiencia.


El tsunami provocado por el estudio citado ha obligado a las principales organizaciones científicas en Estados Unidos, como las academias Nacionales de Ciencias y de Medicina, a programar reuniones para este mismo año, de las que surgirán recomendaciones para normar estas investigaciones, entre las que se puede anticipar la limitación de llevar estos proyectos a un nivel de estudios clínicos, sobre lo cual existe consenso entre las comunidades científicas del mundo, incluso, como hemos visto, el grupo chino. Pero lo anterior no implica una prohibición (aunque las leyes de los diferentes estados del país del norte no la prohíben, existe desde los antiguos debates sobre la clonación la prohibición de emplear financiamiento público para la investigación en embriones humanos).


Pero ahora se han incorporado en este debate las agrupaciones religiosas utilizando a la Cámara de Representantes de Estados Unidos, en la que los sectores republicanos más conservadores han realizado una modificación en el proyecto de presupuesto para la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA, por sus siglas en inglés) para 2016. El proyecto de esa cámara pretende hacer más difícil la edición genética en embriones para los ensayos clínicos. Se trata de una disposición que impediría a la FDA el uso de fondos federales para evaluar o permitir la investigación que involucre tanto a embriones viables o células sexuales (espermatozoides u óvulos) que pudieran ser utilizados para crear un embrión.


La Cámara de Representantes pretende que la FDA incorpore en estos casos a un panel de expertos que incluya representantes de las organizaciones religiosas con conocimientos en bioética y de asociaciones médicas basadas en la fe. Se trata de algo completamente inusual, pues la FDA se encarga de evaluar la seguridad y eficacia e los medicamentos y otros productos médicos, no de las implicaciones éticas y sociales de la investigación. Este proyecto aún no es aprobado, pero muestra cómo, al igual que en nuestro país, la Iglesia trata de ocupar todos los resquicios posibles de manera abierta o disfrazada para oponerse al avance del conocimiento.

Descubren un nuevo mecanismo de reparación del ADN

Un grupo de investigadores, liderado por Vasily M. Studitsky, profesor de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú, Rusia, descubrió un nuevo mecanismo de reparación del ADN, lo que abre nuevas perspectivas para el tratamiento y la prevención de las enfermedades neurodegenerativas, como se describe en un artículo publicado en Sciece Advances. La molécula de ADN es químicamente inestable generando lesiones del ADN de distinta naturaleza, por lo que es necesario la detección de daños en el ADN, la señalización y la reparación, conocidos como la respuesta al daño de ADN.

"En los organismos superiores, el ADN se une con las proteínas en complejos llamados el nucleosoma. Cada aproximadamente 200 pares de bases se organizan en nucleosomas, lo que consta de ocho proteínas histonas, que, como el hilo en la bobina, enrolla la doble hélice del ADN, que se enrosca en dos bucles superenrollados. Parte de la superficie de la hélice de ADN se oculta, ya que interactúa con las histonas. Todo nuestro genoma está formado de esta manera, a excepción de las áreas de las que la información se está leyendo actualmente", explica el investigador principal, Vasily M. Studitsky, jefe del Laboratorio de Regulación de la Transcripción y Replicación de la Facultad Biológica de la Universidad Estatal Lomonosov de Moscú.

El denso embalaje permite a la molécula de ADN con una longitud de aproximadamente dos metros encajar en un núcleo de la microscópica célula, pero hace de las significativas superficies del ADN inaccesibles a las enzimas de reparación, las proteínas que gestionan la "reparación" de regiones de ADN dañadas. El daño del ADN, si no se repara, conduce a la acumulación de mutaciones, la muerte celular y el desarrollo de diversas enfermedades, incluyendo las neurodegenerativas, como la enfermedad de Alzheimer.

El equipo dirigido por Studitsky investigó el mecanismo de detección de roturas en ADN de cadena sencilla en las que se pierde la conexión entre los nucleótidos en una cadena en los lugares donde el ADN se une a las histonas. Se sabe que para la síntesis de una proteína, la información escrita en el código genético, lo que podría imaginarse como el manual para su montaje donde tripletes de nucleótidos coinciden con ciertos aminoácidos, debe salir del núcleo hacia el citoplasma de la célula.

La fina y larga hebra del ADN se empaqueta en el núcleo y se pueden rasgar en la salida al exterior. Por otra parte, no puede ser sacrificada ya que el ADN nuclear de la célula sólo está presente en dos copias, por lo que, cuando es necesario para sintetizar una proteína específica, la pequeña región de ADN se desenrolla, las dos hebras se desconectan, y la información sobre la estructura de la proteína con una de las hebras de ADN se escribe en forma de ARN, la molécula de una sola cadena. La molécula de ARNm, que sirve como la plantilla para la fabricación de una proteína, es sintetizada por el principio de complementariedad: cada par de nucleótidos corresponde a otro.

Durante la transcripción de la información (su reescritura en ARN), los ARN de la enzima polimerasa se montan en la cadena de ADN y se detiene cuando encuentra la rotura. Tras su estancamiento, la ARN polimerasa desencadena una cascada de reacciones, haciendo que las enzimas de reparación se unan a la zona dañada. Al mismo tiempo, la ARN polimerasa no puede detectar discontinuidades presentes en la otra hebra de ADN.

"Hemos demostrado, sin embargo, no en la célula, pero in vitro, que todavía es posible la reparación de roturas en la otra cadena de ADN, que está 'oculta' en el nucleosoma. Según nuestra hipótesis, se produce debido a la formación de blucles de pequeña ADN especial en el nucleosoma, aunque normalmente el ADN se enrolla alrededor de la bobina de histona muy firmemente", según Vasily M. Studitsky.

"Los bucles se forman cuando el ADN se enrolla de nuevo en el nucleosoma junto con la polimerasa. La ARN polimerasa puede 'colarse' a lo largo de los bucles de ADN casi igual de bien que en regiones de ADN libres de histonas, pero cuando se detiene cerca de los lugares de las roturas en el ADN, se 'siente pánico', desencadenando la cascada de reacciones que empiezan las 'reparaciones' de ADN", detalla.


Roturas en las cadenas de ADN


Durante el experimento, se insertaron en el ADN sitios especiales, donde la rotura de una sola cadena se puede introducir mediante la adición de enzimas específicas en un tubo de ensayo. A continuación, se estudió un solo nucleosoma transcrito por una sola molécula de ARN. En este modelo de sistema, que fue desarrollado en 2002 por el mismo grupo de científicos, las histonas estaban reunidos en la molécula con la precisión de un nucleótido.


Al tener roturas especialmente introducidas en lugares precisos sobre el ADN, los investigadores examinaron el impacto de las roturas en la progresión de la ARN polimerasa.

Resultó que sólo en los nucleosomas, en lugar de en el ADN libre de histonas, la enzima se detuvo, cuando la ruptura estaba presente en la otra hebra de ADN. Fue bastante difícil comprender el mecanismo que le permitió darse cuenta de los daños en el "reverso" de la ARN polimerasa, como si tuviera "ojos en la parte posterior de la cabeza".

El análisis de roturas en diferentes posiciones permitió plantear la hipótesis de que el estancamiento de la RNA polimerasa es provocado por la formación del bucle, que bloquea el movimiento de la enzima. Los resultados abren una nueva dirección para la investigación sobre el tema de la reparación del ADN.

"Hemos demostrado que la formación de bucles, que detienen la polimerasa, depende de sus contactos con las histonas. Si se hacen más robustos, además de aumentar la eficiencia de la formación de bucles y la probabilidad de reparación, a su vez se reduce el riesgo de enfermedad. Si se desestabilizan estos contactos, mediante el uso de métodos especiales de administración de fármacos se puede programar la muerte de las células afectadas", concluye Vasily Studitsky.

En Cuba se desarrolla vacuna contra el cáncer de próstata

Científicos cubanos avanzan en el desarrollo de una vacuna terapéutica contra el cáncer de próstata, un azote para hombres maduros que ocasiona más de 2 mil muertes al año en Cuba, informó un investigador.


Este proyecto entró en su tercera fase tras superar las dos primeras, en las cuales se registraron resultados alentadores en detener el avance de la enfermedad e incluso hacerla retroceder, explicó el científico Roberto Basulto.


Esta vacuna se aplica en siete inyecciones y el organismo desarrolla anticuerpos contra ese péptido, señaló Basulto, jefe del equipo investigador.


Basulto y sus colegas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de Camagüey, 530 kilómetros al este de La Habana, subrayaron que no es una vacuna preventiva, sino destinada a mejorar la calidad de vida de los enfermos.


La tercera fase de pruebas, que demorará al menos cinco años, involucrará a unos 400 pacientes, debe aportar información específica sobre su eficacia y permitir comparar la vacuna cubana con otros tratamientos existentes en el mundo, con principios diferentes.


Actualmente en los centros hospitalarios del país se aplica una vacuna extranjera que inhibe a nivel de la hipófisis la producción de la hormona que provoca la enfermedad.


Para ello se inserta una dosis bajo el ombligo que va liberando todos los días una cantidad constante de 120 microgramos y debe reponerse de uno a tres meses, explicó. Debe seguir aplicándose mientras no se registre una mejoría notable.


Un azote en el Caribe


En 2013, Cuba registró 2 mil 793 muertes por cáncer de próstata, mal que afecta sobre todo a hombres mayores de 50 años, según el Anuario estadístico de salud 2013.


Más de 2 mil 100 nuevos casos son diagnosticados cada año en la isla. Se trata de la segunda causa de muerte entre los cubanos después del cáncer de pulmón y vías respiratorias, en un país famoso por su tabaco.


Cuba está ubicada en una zona geográfica de alta incidencia de cáncer de próstata, que es el Caribe. Aunque no se sabe exactamente cuál es la causa del cáncer de próstata, sí se conocen algunos factores de riesgo para esta enfermedad, como son edad, raza, área geográfica, factores hereditarios y genéticos, así como posibles estilos de vida y hábitos alimentarios, explica Basulto.


La población china, aun cuando supera los mil millones de personas, es una de las de menor incidencia y pudiera estar relacionado con sus hábitos alimentarios más saludables, añadió este científico, quien trabaja en las investigaciones desde 1988 y fue director de la filial de Camagüey, que junto a la de La Habana y Sancti Spíritus, forman el sistema CIGB de la isla.


La situación es dramática en Cuba, pues su población envejece a pasos rápidos. Con una expectativa de vida de 78 años, los cubanos serán la población más vieja de América Latina dentro de 15 años y la cantidad de personas proclives a la enfermedad será mayor, según los expertos.


Un cuarto de siglo después de su creación, el centro biotecnológico de Camagüey se enfoca en la investigación y producción de productos para animales y plantas.


Junto a sus similares de La Habana y de Sancti Spíritus (centro), éste forma el tridente biotecnológico de la isla.
Su producto estrella es el HeberNen, que protege plantas contra los nematodos, organismos microscópicos que afectan las raíces de cultivos bajo techo.


La industria biotecnológica cubana exporta unos 900 millones de dólares anuales, el segundo mayor rubro en venta de productos al exterior después del níquel.

Viernes, 03 Julio 2015 07:05

El triste final feliz de Ovidio

El triste final feliz de Ovidio

Colombia aprueba la primera muerte legal por eutanasia, la de un hombre de 79 años a la que se la cancelaron hace una semana


Un hombre que se está quedando sin rostro por un maldito cáncer se ha convertido en la cara de la lucha por morir dignamente en Colombia. Así lo ha querido la vida, o la muerte más bien. La que le dio esquinazo a Ovidio González Correa hace una semana. Con todo previsto, 15 minutos antes de la hora acordada para el adiós, la clínica detuvo el procedimiento. Este jueves, el mismo comité médico ha dado marcha atrás y ha aprobado que Ovidio sea la primera persona que, de forma legal, muera por eutanasia en Colombia.


"Debo ser la única persona que le cae mal a la muerte", dijo el pasado viernes este zapatero ateo de 79 años. Porque si algo mantiene es el sentido del humor. Un humor ácido. Con él ha afrontado el cáncer en la boca que le diagnosticaron en 2010. Perdió parte de un hueso del lado izquierdo de la cara. Se sucedieron sesiones de radioterapia y quimioterapia. Estéticamente quedó deformado. Anímicamente, golpeado; pero no hundido. Lejos de amilanarse, siguió con su vida sencilla, criando vacas y caballos en Pererira, en pleno eje cafetero. En continuo monitoreo, y con el apoyo de su mujer y cuatro hijos, consiguió esquivar el cáncer cinco años, hasta que a principios de 2015 le volvió a golpear.


Hace tres meses, dijo basta. Le pidió al oncólogo que no le siguiera dando sesiones de quimioterapia, el tumor le había roto la parte izquierda de cara, el cachete. El dolor, intenso, no cesaba. No cesa, de hecho. Cada vez que intenta hablar le supone un sufrimiento adicional. Ovidio solo puede alimentarse con líquidos, recostado. De pesar 81 kilos se ha quedado en 48. "El solo acto de no disfrutar del acto de comer es terrible", asegura su hijo mayor, el reconocido caricaturista colombiano Julio César González, Matador. Fue a él a quien Ovidio le dijo un día: "Quiero la eutanasia, yo sé para dónde voy y no quiero ser un guiñapo en una cama", acabar como lo hicieron algunos de sus hermanos o familiares, una familia perseguida por el cáncer.
La primera opción era recurrir a un médico que había ayudado a morir a decenas de personas y este les instó a seguir los cauces oficiales. Desde el pasado 20 de abril, la eutanasia es legal en Colombia después de que el Ministerio de Salud reglamentase una norma de 1997. El 4 de junio solicitaron a la clínica Oncólogos de Occidente, en Pereira, que autorizasen el proceso para morir con dignidad. Los médicos que trataron a Ovidio vieron que reunía todos los requisitos que exige la ley para autorizar la eutanasia. En síntesis: ser él quien solicitaba el derecho, estar en perfectas condiciones psíquicas y padecer un cáncer terminal.


Todo parecía listo. Ovidio, nadie sabe por qué, decidió morir el viernes 26 de junio a las dos y media de la tarde. Comenzaron los preparativos, las despedidas. Hasta el mismo día se acercaba gente a la casa. Ese viernes, Matador recuerda cómo su padre estuvo escuchando música con un amigo, Gustavo Colorado, a quien regaló un disco de tangos de Charlo. En la dedicatoria, cuenta, se podía leer: "Motivo: viaje". "Lo más duro fue el camino a la clínica", ahonda el primogénito. Ese día jugaba Colombia contra Argentina y las calles estaban impregnadas por un optimismo antagónico que chocaba con Ovidio y su familia. "Él se movía menos que una pirámide de Egipto".


En la clínica, una treintena de personas acompañaba a Ovidio. El proceso consistiría en una sedación para luego aplicarle un fármaco que se lo llevaría, sin sufrimiento. Cuando quedaban 15 minutos para la hora señalada, Diego, otro de los hijos del enfermo, recibió una llamada. Se suspendía el proceso. Pese a que los médicos que habían tratado a Ovidio estaban convencidos, un comité de la clínica formado por un oncólogo, un psicólogo, un abogado y radioterapeuta, decidió, solo con una opinión desfavorable, que no estaba tan claro que el paciente reuniese todos los requisitos y, ante la duda, prefería recurrir a una segunda opinión. La desolación fue total. Solo el humor consiguió limar la tristeza. "¿Por qué no sales cubierto con una sábana blanca? Total, todo el mundo te da ya por muerto", le decían sus próximos.


La semana ha sido intensa y aún más dolorosa para Ovidio. La familia se aferraba a que se cumpliese la ley, esa que permite evitar el sufrimiento a un enfermo terminal. El caso, que se había guardado con mucho celo, saltó a los medios y la expectativa creció. Este jueves, por fin, les dieron la triste buena noticia. El mismo comité que había decidido parar su marcha el viernes, ahora, con el respaldo de la Asociación Colombiana de Radioterapia Oncológica y el visto bueno del Ministerio de Salud, aprobaba la solicitud de Ovidio. La próxima semana dejará de sufrir. Una de las pocas palabras que, según cuenta su hijo, consiguió decir al enterarse de la noticia eran para el médico que había retrasado su adiós: "Muero por conocerlo".

Publicado enColombia
Jueves, 02 Julio 2015 07:06

Un año dentro del cerebro

Un año dentro del cerebro

El milmillonario proyecto de EE UU para entender nuestros 86.000 millones de neuronas empieza a ofrecer nuevas tecnologías para asomarse al interior del cráneo como nunca

 

El ser humano ha conseguido que una sonda lanzada desde la Tierra se pose, tras un viaje de 6.000 millones de kilómetros por el espacio, sobre un cometa que surca el sistema solar a 135.000 kilómetros por hora. Sin embargo, ese mismo ser humano es incapaz de entender su propio cerebro. El órgano de kilo y medio que tenemos dentro de la cabeza es un completo extraño. No hay herramientas para estudiarlo. Contiene 86.000 millones de neuronas, con billones de conexiones entre ellas. Con la tecnología actual, abarcarlo es imposible. Es como intentar comprender el universo mirando por la ventana hacia la Osa Mayor.


Pero esta situación de impotencia podría durar poco. En abril de 2013, el presidente estadounidense Barack Obama anunció el proyecto BRAIN, una iniciativa de 4.500 millones de dólares hasta 2022 para "proporcionar a los científicos las herramientas que necesitan para obtener una fotografía dinámica del cerebro en acción y entender mejor cómo pensamos, aprendemos y recordamos".


BRAIN arrancó el 1 de octubre de 2014, cuando los laboratorios, entre ellos algunos de los Institutos Nacionales de la Salud de EE UU y de la Agencia de Investigación de Proyectos Avanzados de Defensa (DARPA, máximo exponente de la ciencia militar), comenzaron a recibir dólares. En su primer año fiscal, BRAIN empieza a ofrecer sus primeros resultados.


Los neurocientíficos ya se asoman al cerebro como nunca antes lo habían hecho. Uno de ellos es Charles Lieber, de la Universidad de Harvard. Su equipo presentó en junio en la revista Nature Nanotechnology un dispositivo electrónico muy flexible que se puede implantar en el cerebro de ratones con una microjeringuilla. Esta técnica, revolucionaria, permite cubrir con una malla de electrodos la corteza cerebral para registrar in situ las señales eléctricas neuronales.


"Este dispositivo electrónico inyectable tiene una estructura en forma de malla que, a mayor escala, parecería una mosquitera de las que ponemos en las ventanas para que no entren los bichos. Como una mosquitera, que es muy flexible y por la que puedes ver fácilmente a través, nuestro dispositivo electrónico en forma de malla está abierto en el 90% de su superficie, casi es invisible dentro de un vaso de agua", afirma Lieber.


"Y, muy importante, es casi un millón de veces más flexible que el más flexible de los dispositivos electrónicos estudiados por otros investigadores. Su flexibilidad y sus espacios hacen que nuestro dispositivo se asemeje mucho al tejido nervioso y, por ello, no cause reacción en el tejido cerebral una vez implantado", explica.


Las posibles aplicaciones son formidables. Y no solo para entender el cerebro. El dispositivo también podría servir "para estimular la actividad neuronal en regiones cerebrales profundas relevantes en la enfermedad de Parkinson", según Lieber

.
El joven Evan Macosko, de la Escuela de Medicina de Harvard, también se encuentra en la primera línea de fuego del proyecto BRAIN. Cada célula de nuestro cerebro custodia en su interior una copia de todos nuestros genes. Pero cada célula solo lee determinadas páginas de ese manual de instrucciones. Una célula del músculo utiliza los genes que le permiten contraerse. Una célula del riñón emplea los que posibilitan que filtre sangre.


"Todavía no entendemos muchas de las funciones de las células del cerebro. Si pudiéramos saber qué genes están usando, podríamos entender mejor sus funciones y cómo se clasifican", señala Macosko. Dicho más claro, todavía no sabemos cuántos tipos de células hay en nuestro cerebro ni cuántas hay de cada.


El equipo de Macosko presentó en mayo, en la revista Cell, la Drop-seq, una tecnología que identifica qué genes está usando una célula, o las decenas de miles de células en una muestra de tejido. "Nuestro siguiente paso es utilizar Drop-seq para crear un atlas de las células del cerebro, un listado minucioso de los tipos de células que están presentes en cada región cerebral", adelanta. Un atlas así abriría la puerta a entender mejor las funciones de diferentes zonas del cerebro, pero antes Macosko y los suyos tendrán que afinar el tiro: por el momento, Drop-seq solo detecta el 12% de los genes que utiliza cada célula.


El biólogo molecular Bryan Roth, de la Universidad de Carolina del Norte, es otro de los científicos en la vanguardia de BRAIN. Su equipo diseña en su laboratorio receptores celulares, una especie de porteros de discoteca de las células. Estos guardianes sintéticos, conocidos como DREADD, se pueden colocar en células cerebrales para activarlas y desactivarlas mediante fármacos teledirigidos.


"Básicamente, nos permiten tomar el control remoto de las células cerebrales. Podemos encenderlas o apagarlas para entender cómo funciona el cerebro", detalla Roth. Su enfoque es similar al de la optogenética, otra técnica en la frontera del conocimiento: los científicos instalan genes de algas sensibles a la luz a bordo de virus, que inyectan en cráneos de ratas o monos. Una vez colocados en las neuronas de los animales, los genes producen una proteína que hace de interruptor de la célula, activándola o desactivándola en función de ráfagas de luz láser lanzadas por los investigadores.


El problema de la optogenética es que requiere invadir el cráneo para introducir la luz láser. Y los DREADD también tienen un talón de Aquiles, según admite Roth: "No nos permiten un control rápido de la actividad celular, son más lentos que la optogenética".


El grupo del biólogo molecular acaba de presentar un nuevo DREADD, más sofisticado, en la revista especializada Neuron. "Las drogas que usamos no hacen nada a los animales más allá de apagar y encender neuronas", asegura. Los DREADD, y el resto de tecnologías surgidas de la iniciativa BRAIN, pueden ser para el cerebro lo que el telescopio fue para el universo.

Viernes, 26 Junio 2015 07:04

Científicos (y ciencia) sin patrón

Científicos (y ciencia) sin patrón

La reciente organización de congresos y encuentros científicos por la Universidad Nacional de Rosario, en Argentina, fue un buen momento para comprobar el crecimiento de los paradigmas alternativos en la salud, la ciencia y la tecnología. "¿De qué lado estamos?", fue la pregunta que atravesó los debates.

 

Científicos de nueve países latinoamericanos y del Caribe, profesores, estudiantes y militantes de movimientos sociales, debatieron durante una semana aspectos medulares del modelo extractivo imperante en la región. Mucho más allá de la tradicional denuncia sobre sus efectos en el ambiente y la salud, se escuchó una amplia gama de ponencias, desde las que se focalizaron en sólidos análisis científicos hasta las que defendieron modos alternativos de vida, como el "buen vivir".


El análisis de la alimentación fue uno de los tópicos más concurridos, que incluyó desde las exposiciones de dos clásicos, como las autoras de libros exitosos (Soledad Barruti, Malcomidos, y la francesa Marie-Monique Robin, El veneno nuestro de cada día), hasta un análisis de la dieta de Messi a cargo de la nutricionista Myriam Gorban.


La Semana de la Ciencia Digna en Salud, que incluyó al Congreso Internacional de Salud Socioambiental y el de Formación Docente, además de los encuentros de comunicación y ciencia y de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad, celebrada del 15 al 19 de junio, contó con más de 70 actividades, hubo 113 disertantes en conferencias, coloquios y talleres, 110 trabajos académicos, la presentación de cuatro libros, y actuaciones folclóricas al final de cada jornada.


El documento constitutivo de la Unión de Científicos se divulgó al comienzo del congreso, el 16 de junio, fecha del nacimiento del científico Andrés Carrasco, fallecido el año pasado e inspirador de quienes se oponen a los transgénicos, desde que formulara denuncias sobre el nocivo papel de los agrotóxicos en la salud y el ambiente. La declaración sostiene que "el quehacer científico debe desarrollarse de una manera éticamente responsable", aboga por la prohibición total de los agrotóxicos y sostiene que los impactos de la ciencia y la tecnología deben abordarse "desde la filosofía y las ciencias sociales".


Ciencia y cultura.


Los dos congresos anteriores estuvieron más acotados en cuanto a la participación de científicos y se enfocaron en las denuncias hechas por los movimientos sociales sobre los efectos de los plaguicidas. En esta ocasión los análisis y las propuestas de reconocidos científicos jugaron un destacado papel.


La docente y ex diputada argentina Marta Maffei reflexionó, en el inicio del evento, sobre la labor docente en contextos de extractivismo. "Vivimos una crisis civilizatoria que se acelera y genera confusión, cuyo epicentro es la cultura, además de una contaminación simbólica que no nos deja pensar con claridad", dijo. Agregó que el economicismo acota la posibilidad de tener miradas holísticas.


El genetista brasileño Rubens Nodaris, de la Universidad Federal de Santa Catarina, en Florianópolis, explicó las razones culturales por las cuales "la tecnología entusiasma", pero se extendió en las "promesas no cumplidas" de la ciencia. Afirmó que "en los últimos 70 años la ciencia está legitimando lo desconocido", destacando el papel de la agricultura química, la nanotecnología, los organismos genéticamente modificados y la vida sintética, como ejemplos de su afirmación.


Afirmó que el modelo extractivo sobrevive sólo por los subsidios estatales y la posibilidad de externalizar sus costos ambientales, ya que éstos no se trasladan a los precios de los commodities. Con datos en la mano, mostró que –según las agencias oficiales– en las próximas décadas en Estados Unidos (el país con mayor superficie de cultivos transgénicos) un 41 por ciento de la población sufrirá algún cáncer y que uno de cada cinco morirá por ese motivo.


Uno de los principales motivos de la alimentación, ya que la dieta es cada vez menos variada y con más calorías: 75 por ciento de los estadounidenses tienen sobrepeso. Enseñando gráficas, mostró que desde 1995, cuando se liberaron los transgénicos, creció el hambre en el mundo. Y se detuvo en uno de los temas más debatidos en el congreso: las diferencias entre las previsiones que se hacen en los laboratorios y la realidad.


En Brasil, el segundo productor mundial de transgénicos, existe un grave problema para controlar las malezas súper resistentes. Entre 1996 y 2010 ese tipo de malezas se multiplicó diez veces, con 60 especies resistentes cuyo combate ya supone un 10 por ciento de los costos de producción. Por eso hizo hincapié en atender incertidumbres y riesgos, y que la ciencia debe jugar un papel precautorio.


El argentino Carlos Vicente, integrante de la asociación Grain, destacó que en toda la región hay resistencias a las nuevas leyes de semillas que impulsa Monsanto. Recordó que en Colombia, en 2011, las fuerzas armadas irrumpieron en los almacenes de agricultores arroceros en la provincia de Huila, destrozando de manera violenta 70 toneladas de semillas que iban a resembrarse, algo prohibido por la ley que protege a las patentes.


Dijo que Monsanto pretende modificar las leyes de semillas para cobrar regalías, "ahora que toda la región está sembrada con transgénicos". Mientras la Unión Europea le negó a la multinacional el derecho a regalías, la presidenta argentina Cristina Fernández había anunciado en 2012 una nueva ley a su medida, el mismo año que la empresa decidió invertir en una planta de semillas en Malvinas Argentinas.


Hasta ahora la oposición de las organizaciones campesinas y de pequeños y medianos productores rurales, además de la oposición ciudadana que forzó la paralización de la construcción de la planta de semillas, consiguió impedir que se avanzara en esa dirección. La nueva legislación está destinada a impedir una ancestral práctica campesina como es la selección y guardado de semillas para las siguientes cosechas.
MOSQUITOS GM.
La liberación de mosquitos transgénicos se considera una de las mejores formas para combatir el dengue, del que se contagian 50 millones de personas en el mundo cada año, y de las cuales medio millón necesitan atención hospitalaria. Algunas fuentes estiman que más de la mitad de la población mundial está en riesgo de contraer la enfermedad.


El ingeniero en bioquímica Camilo Rodríguez, máster en ciencias posgenómicas por el Instituto Nacional de Ciencias Aplicadas de Toulouse, Francia, analizó en detalle y con abundante material gráfico los problemas que puede generar la liberación masiva de mosquitos transgénicos al ambiente, sin contar con las debidas cautela y prevenciones.


La ingeniería genética no es precisa, dijo, contradiciendo el discurso de las empresas del sector. Los mosquitos transgénicos se crían en laboratorios y son programados genéticamente para morir en la fase larval en ausencia de un antibiótico de uso común, como la tetraciclina. Luego se liberan miles de millones en el ambiente para que superen la cantidad de machos silvestres y se crucen con hembras silvestres que son las que trasmiten el dengue. Como la mayoría de las crías muere antes de alcanzar la edad adulta, se consigue reducir la población silvestre de mosquitos Aedes aegypti, que trasmiten el dengue.


Según Rodríguez, la falta de tetraciclina en el ambiente, que actúa como interruptor genético, no es absoluta, como prevén los laboratorios. Hasta el 3 por ciento de los mosquitos transgénicos sobreviven sin tetraciclina y hasta el 18 por ciento sobrevivieron cuando se los alimentó con comida de gato elaborada con pollos criados industrialmente, que contiene el antibiótico tetraciclina.


Los efectos secundarios abundan. En Panamá se registra un aumento de la cantidad de Aedes albopictus (mosquito-tigre, asiático) por la disminución del Aedes aegypti. El primero ha sido descrito como más peligroso por ser una especie más invasiva, y podría ser difícil de combatir si llega a ser dominante en la zona. La empresa Oxitec, que libera 4 millones de mosquitos machos por semana en Brasil, no ha publicado pruebas de que la disminución de la población de mosquitos Aedes aegypti reduzca la incidencia del dengue. Además, cuando los mosquitos transgénicos de Oxitec se cruzan con mosquitos silvestres, pueden trasmitir algunos de sus rasgos genéticos a la población de mosquitos silvestres.


En suma, el caso de los mosquitos transgénicos es un buen ejemplo de la incertidumbre existente en las relaciones entre ciencia, sociedad y ambiente. La tetraciclina, por ejemplo, no existe en aguas limpias que son el hábitat natural del Aedes aegypti, pero abunda en los desechos urbanos. "Con el tiempo –destaca el ingeniero bioquímico– cabe suponer que el mosquito transgénico puede desplazar al mosquito silvestre, y puede convertirse en vector de otras enfermedades." Más aun, algunos mosquitos genéticamente modificados pueden ser hembras que trasmitan dengue.


Un  tsunami invisible


El ecuatoriano Arturo Quizhpe es pediatra, fue decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de Cuenca y es coordinador regional del Programa de Acción frente a la Resistencia a los Antibióticos (Re Act). "Lo más grave es que el problema sigue siendo invisible", le dijo a la Bbc hace dos años. Considera que la resistencia a los antibióticos afecta especialmente a los países en vías de desarrollo, "y dentro de cada uno afecta a los sectores más vulnerables; a los niños, a los recién nacidos y a la población económicamente desfavorecida".


En el Seminario de la Ciencia Digna, Quizhpe fue tan firme como la Organización Mundial de la Salud cuando, meses atrás, afirmó que "muchas infecciones comunes dejarán de tener cura y podrían volver a matar". Pero en opinión de Quizhpe, "el problema no está en la catástrofe sino en el deterioro de la vida", poniendo así distancias con los organismos internacionales que utilizan la palabra "apocalipsis" para describir el futuro inmediato. Recordó que desde la década de 1980 no se ha descubierto una nueva clase de antibióticos, por lo que la ciencia va muy detrás de los daños que ella misma produce.


Su mirada holística lo llevó a defender que "existe una sola salud" y que la salud humana está estrechamente ligada a la salud animal y vegetal, por lo que propuso establecer nuevas relaciones entre ellas, incluyendo a microbios y bacterias. Como señala la "Declaración Resistencia a los Antibióticos", redactada por una coalición de organizaciones en Ginebra en 2014, "debemos evitar vernos en guerra contra las bacterias y aprender a vivir más armoniosamente con ellas, salvo en las raras ocasiones en las que las cepas infecciosas ponen en riesgo nuestra salud".


En esa dirección, Quizhpe destacó que las bacterias conforman un porcentaje importante de la biomasa, que es el miedo lo que lleva al abuso de antibióticos y que "ese quilo de bacterias que tiene nuestro cuerpo es un saber clave". Fue más lejos: "Podemos aprender de las bacterias, ellas resuelven colectivamente, conforman un súper cerebro donde no hay genios, y tienen una altísima comunicación".


Todo indica que va creciendo, de modo lento pero constante, la porción de científicos críticos y comprometidos con sus sociedades, y no sólo con sus bolsillos. Algo que va de la mano de nuevos paradigmas que, como señalan los científicos comprometidos, pasa por suplantar la metáfora de la guerra en la relación seres humanos-gérmenes por "una metáfora más ecológicamente fundamentada, que incluya el punto de vista de los gérmenes sobre la infección".*


No será sencillo modificar el paradigma de la guerra contra la naturaleza ni la idea de las soluciones tecnológicas a todos los problemas. Pero los paradigmas alternativos se vienen abriendo paso con notable potencia: desde los ámbitos científicos hasta los culturales, desde la experiencia histórica de los pueblos originarios hasta las comunidades religiosas. Tal vez estemos dando, como humanidad, los primeros pasos para que la sociedad vuelva a apropiarse de la ciencia y la salud; lo que pasa, de modo inevitable, por expropiársela a las grandes multinacionales.


*. La cita pertenece a Joshua Lederberg, biólogo molecular que obtuvo el premio Nobel de medicina en 1958.


Encíclica ambientalista

Alabado sea lo verde


La manía ecologista llegó al Vaticano. Para horror de desarrollistas y productivistas a ultranza, el papa Francisco difundió días atrás la encíclica "Alabado seas", en homenaje a san Francisco de Asís. A lo largo de 192 páginas y 246 apartados, el texto destaca la relación entre la degradación del ambiente y el aumento de la pobreza en el mundo, y hace un llamado para salir de la "espiral de autodestrucción".


"Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla", dice la encíclica cuando analiza la relación entre la humanidad y la naturaleza. Hace una defensa especial de los "infantiles", como definen algunos presidentes latinoamericanos a los ambientalistas: "Merecen una gratitud especial quienes luchan con vigor para resolver las consecuencias dramáticas de la degradación ambiental en las vidas de los más pobres del mundo".


Colocó el dedo donde duele al denunciar a quienes despachan el debate sobre el ambiente con argumentos simplistas: "El movimiento ecológico mundial ya ha recorrido un largo y rico camino, y ha generado numerosas agrupaciones ciudadanas que ayudaron a la concientización. Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones concretas a la crisis ambiental suelen ser frustrados no sólo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás. Las actitudes que obstruyen los caminos de solución, aun entre los creyentes, van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas".


Según frei Betto, "ninguna otra encíclica contiene tanta poesía", pero esta es además muy dura con ciertas posiciones políticas y la cultura consumista. Fiel a su propuesta de una "ecología integral" (que para Leonardo Boff es la novedad de este texto), denunció "la incoherencia de quien lucha contra el tráfico de animales en riesgo de extinción, pero permanece completamente indiferente ante la trata de personas, se desentiende de los pobres o se empeña en destruir a otro ser humano que le desagrada".


El texto de Francisco establece también una íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, critica "al nuevo paradigma y a las formas de poder que derivan de la tecnología", formula una invitación a buscar otros modos de entender la economía y el progreso, y formula una severa crítica a los líderes políticos internacionales como responsables y beneficiarios de este modelo.


Según el sociólogo francés Edgar Morin, esta encíclica papal es tributaria de la cultura latinoamericana, que coloca a los pobres en un lugar diferente al europeo, donde en su opinión son marginalizados: "En la encíclica el concepto de pobreza está vivo, como en las manifestaciones del Movimiento Sin Tierra o del pueblo brasileño". Sostuvo, además, que el texto se entronca con las tradiciones populares argentinas, un país que "conoció tantas privaciones y donde hay una vitalidad democrática extraordinaria" (La Croix, domingo 21).


"Este mensaje –concluyó Morin– tal vez sea la primera acción para una nueva civilización", pero no es un milagro, "porque era necesario que un papa llegara de allá, con esta experiencia humana", dijo en referencia a la relación de Francisco con las culturas indígenas, negras y populares de esta región.


Es evidente que "Alabado seas" no tendrá la menor influencia entre los poderosos, a quienes denuncia en varios pasajes, ya sean empresarios, especuladores o gobernantes. Sin embargo, este texto potente y reflexivo será bien recibido por muchos creyentes en los cinco continentes y, en particular, por los ambientalistas que vienen siendo hostigados en muchos países como "enemigos del progreso". Entre el 5 y el 8 de julio Francisco visitará Ecuador, donde Rafael Correa mantiene una dura pugna con indígenas y ambientalistas por sus emprendimientos mineros e hidrocarburíferos.

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