Descrecimiento, buen vivir y justicia ambiental

Estos términos tienen distinto origen, pero señalan un camino común. La décroissance es una palabra nacida en Francia hacia 1972 de boca de André Gorz, repetida en el libro de Georgescu-Roegen de 1979 que se llamaba Demain la décroissance. Se ha difundido muchísimo a partir de 2002 de la pluma de Serge Latouche y otros autores. Cuatro grandes conferencias se han realizado en Europa desde mayo de 2008 llamando al descrecimiento o post-crecimiento, la última en Leipzig en septiembre de 2014 con 3 mil participantes. En la editorial Routledge de Londres recientemente ha aparecido, compilado por Giacomo d'Alisa, Federico Demaria y Giorgos Kallis, un Diccionario del descrecimiento, que saldrá en castellano en abril de 2015 en la editorial Icaria en Barcelona. Emula el famoso diccionario del post-desarrollo que publicaron Wolfgang Sachs, Ashish Nandy, Gustavo Esteva, Arturo Escobar... hace 20 años.


Lo que el descrecimiento propone es una economía y una sociedad que, en lo ecológico, baje su consumo de energía y materiales y, en lo social, ponga en vigor principios de organización basados, no en las prioridades del mercado, sino en la autonomía, en el cuidado de las personas, la reciprocidad, la convivialidad. Mucho de eso procede de Iván Illich y de Cornelius Castoriadis. La décroissance es una idea europea que en Estados Unidos tiene un paralelo en la economía del estado estacionario, que Herman Daly viene proponiendo desde 1973, parecida a la de prosperidad sin crecimiento de Tim Jackson en Inglaterra y a la simplicidad voluntaria de Ted Trainer en Australia. En Alemania le llaman Post-Wachstum, post-crecimiento.
Pero se puede preguntar en México o en cualquier país del Sur: ¿cómo se atreven ustedes a proponer el descrecimiento con la pobreza cruel que persiste en África, la India, América Latina? Una respuesta sería que el descrecimiento es solamente para los países ricos y debe ir junto con un crecimiento económico en el Sur y con la redistribución en todas partes. Otra respuesta mejor, que complementa o modifica la anterior, es que el descrecimiento no es un invento europeo; tiene otras raíces, también debe ir junto con el buen vivir, el sumak kawsay. Esta expresión quechua se usó en 2008 en la Constitución de Ecuador como una alternativa al desarrollo económico uniformizador, como una manifestación de la anticolonialidad.


No hace falta recurrir al quechua; la idea de vivir con lo que es suficiente para una vida buena, sin acumular, es lo que los jain llaman aparigraha desde hace miles de años en la India, o es la eudaimonia de Aristóteles, es decir, la felicidad, la plenitud del ser, el florecimiento de las propias capacidades sin acumular posesiones. Tal vez sumak kawsay se haya dicho ya, aunque no se haya escrito, desde hace muchos centenares de años, con total independencia de Aristóteles. En América se encuentran ya las ideas que necesitamos para una ética del buen vivir que encaje perfectamente con los postulados del descrecimiento. Y a eso hemos de añadir la justicia ambiental.


En economía ecológica insistimos en la imposibilidad de un crecimiento económico que sea sostenible. En economías industriales no existe ni puede existir un crecimiento verde. Y en ecología política estudiamos los conflictos ecológico-distributivos. Y redescubrimos los movimientos de justicia ambiental que luchan contra el racismo ambiental, por la justicia climática, la justicia hídrica. Si dibujamos un mapamundi de industrias contaminantes, veremos cómo sus impactos y las protestas contra ellos, no están distribuidas de forma aleatoria. Muchas de estas actividades han sido colocadas en lugares donde habita gente pobre, pueblos indígenas, gente del color de la tierra.


Por tanto han nacido redes internacionales por la justicia climática, por la justicia hídrica, por la conservación de las semillas campesinas, por el ciclismo urbano, contra las plantaciones de eucaliptos y palma de aceite, por la conservación de los manglares, contra la minería a cielo abierto y contra el fracking, denunciando el comercio ecológicamente desigual y reclamando las deudas ecológicas y los pasivos ambientales de las empresas papeleras, mineras o petroleras por los daños producidos.


Y esas tres ideas, una del Norte y dos de ellas del Sur, a saber, el descrecimiento, el buen vivir y la justicia ambiental, se refuerzan mutuamente. Quienes en Europa, más allá de experimentar nuevas formas de vida comunitarias en las ciudades o en el campo disminuyendo su consumo energético y material, aumentando la intensidad de sus cuidados mutuos y su interés por la vida pública, se sumen a la vez a las denuncias contra la represión contra los ambientalistas y los pueblos indígenas del Sur que protestan contra el extractivismo, estarán apoyando a la vez la justicia ambiental, el buen vivir y el descrecimiento.
*El autor es catedrático de la ICTA-Universitat Autònoma de Barcelona

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Sábado, 28 Marzo 2015 05:49

Agua, ¿preludio de guerra en América?

Agua, ¿preludio de guerra en América?

Aunque la noticia ha pasado prácticamente inadvertida para los medios de comunicación, no deja de ser importante y alarmante por sus posibles consecuencias para todos los países del continente americano.


Un estudio de la NASA ha llegado a la conclusión de que el volumen total de agua en las cuencas de los ríos Sacramento y San Joaquín, en el Estado de California, Estados Unidos, ha disminuido desde 2014 en 34 millones de acre-pie (42 000 millones de metros cúbicos, lo cual significa un efecto demoledor para la economía de ese extenso Estado de la Unión.


La información apareció en un artículo en The Ángeles Times, firmado por el científico del Laboratorio de Propulsión a Chorro de esa institución, Jay Famiglietti, en el cual se afirma que California viene perdiendo agua almacenada desde 2002, y que dos tercios de estas mermas se derivan del uso de aguas subterráneas por los agricultores que han tratado de combatir los efectos de las sequías .


Con gran énfasis, el científico asegura que "los almacenamientos actuales de agua en California podrían acabarse dentro de un año" y que las autoridades deben activar medidas restrictivas sobre el uso del líquido almacenado en todos los sectores y permitir la formación de agencias regionales de sostenibilidad.


En los cálculos del equipo encabezado por Famiglietti se tuvo en consideración los volúmenes que comprenden la nieve fundida, las reservas y el agua subterránea.


La noticia trae a colación el interés manifiesto que a lo largo de estos últimos años ha demostrado Estados Unidos en tener una mayor presencia en la zona cercana al Acuífero Guaraní que se extiende desde el norte de Brasil hasta la pampa argentina. Se calcula que tiene 37 000 millones de metros cúbicos, y cada kilómetro cúbico es igual a 1 billón de litros.


Con 1 190 000 kilómetros cuadrados de extensión, superficie mayor que las de España, Francia y Portugal juntas comprende 850 000 kilómetros cuadrados del Brasil (equivalente al 9,9 % de su territorio), 225 000 de la Argentina (7,8 %), 70.000 kilómetros cuadrados de Paraguay (17,2 %) y 45.000 kilómetros cuadrados de Uruguay, 25,5 % de la superficie de la nación oriental.


Sus fuentes podrían abastecer indefinidamente a 360 millones de personas, mientras la población actual en el área del acuífero, se estima en 17 millones.


Los jefes del Comando del Ejército Sur de Estados Unidos han mantenido una cíclica presencia en esa región y el Banco Mundial comenzó, a partir de 2007, a financiar proyectos en el Guaraní.


Desde hace más de un siglo, los países poderosos han lanzado guerras o controlado a gobiernos dóciles para apoderarse del control de los yacimientos de hidrocarburos existentes en diferentes naciones.


En América Latina casi todos los depósitos estuvieron bajo intervención de Estados Unidos y en otras regiones, han sido lanzadas violentas guerras de rapiñas para apoderarse del petróleo y gas como en Libia, Irak, Siria o Sudán, por citar algunas.
Ahora los expertos auguran que más temprano que tarde, las nuevas guerras tendrán como trasfondo, tratar de apoderarse de las grandes fuentes de agua, debido a la escasez y la contaminación en algunos países de ese líquido fundamental para la vida en el planeta.


Observemos estos datos: El 70 % de la tierra esta cubierta por agua salada y solo el 2,5 % potable. De éstas, el 70% se utiliza en la agricultura, el 20 % en la industria y el 10 % al consumo humano. La contaminación de las aguas provocan la muerte de más de 5 000 000 de personas, principalmente de menores de edad.


Unos 1 200 millones de habitantes no tienen acceso al agua y 2 200 millones viven sin condiciones sanitarias. Para 2050 la Organización de Naciones Unidas estima una población mundial de 9 000 millones con una demanda superior al 60 % de la actual, mientras que el 85 % de las fuentes hídricas se encuentran donde habita el 12 %.


Resulta muy sintomático que un informe de la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA) ha afirmado que para el 2015 el agua será una de las mayores causas de conflicto internacional. En 1997, cuando en América Latina primaban gobiernos dóciles a Estados Unidos, varios países abrieron sus puertas al Banco Mundial, al pasar las universidades de Santa Fe y Buenos Aires, la de Uruguay y varias de Brasil, los derechos de investigación del acuífero Guaraní a esa institución financiera.
Para noviembre de 2001 el BM, por medio de una de sus instituciones especializadas, el Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés) comenzó a financiar la investigación y los trabajos para lograr el "desarrollo sustentable" de ese reservorio.


Dos años después, en noviembre de 2003, se reunieron en Montevideo los integrantes del MERCOSUR con el BM y se firmó el Proyecto de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable del Sistema Acuífero Guaraní. El GEF garantizó para el financiamiento, 13,4 millones de dólares aportados por bancos de Estados Unidos, Holanda y Alemania. La Organización de Estados Americanos y la Unidad para el Desarrollo Sostenible (OEA-USDE) con sede en Washington actuarían como la filial regional de ejecución y el Banco Mundial como la agencia de implementación.


Durante el IV Foro Mundial del Agua celebrado en Ciudad de México en marzo de 2006, el entonces presidente del BM, Paul Wolfowitz emitió un documento denominado "Espejismo en el Agua", donde expresaba que el Banco Mundial solo facilitaría préstamos para la asistencia del agua con la condición de que dicho servicio se privatizara.


Pero como ha expresado el presidente ecuatoriano Rafael Correa, ya comenzaba para la región un "cambio de era" y el texto fue descalificado por los asistentes. En ese documento se indicaba que el país que se negara a acatar las decisiones vería recortados los créditos para otras inversiones en el sector público.


Con la reciente información de la NASA referente a la escasez de agua en el extenso Estado norteamericano de California, las naciones del sur del continente tendrán que estar alertas para evitar las nuevas amenazas que se ciernen sobre el Acuífero Guaraní.

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Árboles transgénicos y resistencia campesina

El pasado 5 de marzo, mujeres del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra (MST) y Via Campesina Brasil detuvieron la primer liberación comercial de árboles transgénicos en América Latina. Cerca de mil mujeres ocuparon una planta de FuturaGene en Itapetininga, estado de São Paulo, arrancando plántulas de eucaliptos transgénicos de esa empresa, propiedad de la transnacional brasilera Suzano Papel e Celulosa, una de las diez mayores productoras globales de celulosa.

 

Ese mismo día, 300 mujeres de los movimientos ocuparon las instalaciones de la CNTBio (Comisión Nacional Técnica de Bioseguridad, Brasil), interrumpiendo la reunión que pretendía aprobar la plantación comercial de eucaliptos transgénicos, consiguiendo con ambas acciones parar la decisión. El día anterior, se había realizado una jornada internacional de acciones de protesta en Brasil, Estados Unidos y otros países (Campaña para detener los árboles transgénicos, stopgetrees.org )
La valiente acción de las mujeres de MST y Via Campesina tiene repercusiones que van más allá de las fronteras de su país, y forman parte de una creciente resistencia mundial contra este nuevo asalto transgénico a la biodiversidad, la alimentación y los territorios campesinos e indígenas.


Como reporta el Movimiento Mundial por los Bosques (wrm.org.uy) hay cientos de parcelas experimentales de árboles transgénicos, pero la gran mayoría está en Estados Unidos, China, Brasil y Canadá. Solamente China ha aprobado la liberación comercial de árboles transgénicos maderables y esta es la primera vez que se plantea su liberación comercial a gran escala en América Latina. Varios países del continente tienen investigación y alguna experimentación en esta área, incluyendo a Argentina, Chile, Costa Rica, Uruguay y México. Según un informe de la Coalición Mundial por los Bosques (globalforestcoalition.org), desde 2007 hay empresas experimentando con eucaliptos y pinos transgénicos en Guerrero, México, lo cual sería grave ambiental y socialmente, pero además ilegal, ya que no existe ninguna solicitud a este respecto en los registros de la Cibiogem (Comisión de bioseguridad y OGM, México).


El MST advirtió que los eucaliptos transgénicos tiene fuertes impactos negativos sobre los campesinos, la biodiversidad, el agua y la tierra. Al igual que los transgénicos agrícolas, no son para satisfacer ninguna necesidad de la gente, sino que están diseñados solamente para aumentar las ganancias de las empresas. Los enormes monocultivos de eucaliptos que existen han desplazado miles de familias indígenas y campesinas. Esas plantaciones no permiten que nada subsista dentro o alrededor, debido al uso intensivo de agrotóxicos y a la cantidad de agua que absorben para crecer. Las plantaciones de eucaliptos son cortadas para procesar en 6-7 años. Luego vuelven a crecer una o dos veces más, pero en 20 años, sólo queda un enorme desierto de tocones estériles, el suelo completamente agotado, envenenado y sin nutrientes y las fuentes de agua de los alrededores desecadas. En varios países, no sólo han desplazado a los campesinos de su tierra, también los vecinos han debido marcharse debido a la falta de agua. Dentro de las plantaciones no crecen otras especies vegetales ni animales, por lo que los movimientos los llaman desiertos verdes .


Los eucaliptos transgénicos de FuturaGene son manipulados para crecer en solo 4-5 años, por lo que requieren más agrotóxicos y mucha más agua, aumentando dramáticamente la crisis hídrica en esas regiones. Además, señala el MST, son una amenaza a los apicultores, mayoría campesinos, ya que si su miel se contamina de polen transgénico, no sólo deteriora el consumo, además no pueden exportarla.


La contaminación con polen de cultivos agrícolas transgénicos es un problema serio, pero con los árboles transgénicos, por estar emitiendo polen por décadas, a distancias mucho mayores, la situación se vuelve dramática. Las interacciones de ese polen con especies silvestres o cultivadas, así como sobre la biodiversidad, son imprevisibles por el tiempo y distancia que cubren. Paradójicamente, en lugar de que esto lleve a prohibir los árboles transgénicos, éste es el argumento que usan en Brasil las empresas para presionar la legalización de otra peligrosa tecnología transgénica: Terminator, una tecnología para hacer plantas suicidas, con semillas que se vuelven estériles al contacto con ciertos químicos. La actual ministra de agricultura de Brasil, Kátia Abreu, defensora de latifundistas y empresas de agronegocios, fue quien presentó siendo diputada, la primer propuesta para legalizar esa tecnología en Brasil, donde está prohibida, siguiendo una moratoria internacional de Naciones Unidas contra su aplicación.


La acción del MST frenó la decisión de la CNTBio, pero la amenaza de los árboles transgénicos sigue pendiente y al igual que ha sucedido con otros transgénicos en Brasil, su aprobación afectará en efecto dominó a muchos otros países.


A pocos días de esta acción, comenzó a circular en redes sociales de Brasil una amenaza de muerte contra João Pedro Stédile, unos de los fundadores y líderes del MST, ofreciendo dinero a quien lo capture vivo o muerto, por ser enemigo de la patria. La amenaza, al parecer iniciada en la página de un policía de Río Janeiro, fue repudiada por movimientos y organizaciones de todo el mundo, con la exigencia a las autoridades de que se investigue y castigue a los responsables.


En todas partes del mundo, las empresas, medios y autoridades que las encubren, pretenden avanzar impunemente, destrozando la biodiversidad, territorios y medios de sustento de campesinos e indígenas. Toda nuestra solidaridad contra la criminalización de las resistencias, sus luchas nos fortalecen a todos.
*Investigadora del Grupo ETC

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El código de barras de la vida en busca de las criaturas marinas

Dicen algunos que la taxonomía, la ciencia que clasifica las formas de vida, está en declive, pero nada más lejos de la realidad. Ayudada por las nuevas técnicas y especialmente por la identificación genética, llamada el código de barras de la vida, los expertos están actualizando y poniendo orden en lo que se conoce. Ahora lo han hecho con los habitantes del mar y lo curioso es que se están conociendo constantemente nuevas especies, incluso de animales relativamente grandes, como una barracuda que habita en el Mediterráneo.

 

Se ha confirmado la existencia de 228.450 especies marinas conocidas y se han descartado, por duplicidad, otras 190.000 (casi la mitad del total) de las registradas con nombres científicos desde hace dos siglos y medio, a raíz del pionero trabajo del científico sueco Lineo. En realidad, esas 190.000 eran las mismas con otros nombres.


El número que ahora se presenta es, sin embargo, solo una pequeña parte del número total de criaturas existentes en los océanos. Una reciente estimación indica que quedan entre 500.000 y tres millones de especies por descubrir, en todo caso muchas más de las ahora conocidas. Los descubrimientos no paran. Desde 2008 se han identificado más de 1.000 peces nuevos, entre ellos 122 tiburones y rayas, a pesar de que esto no indica que haya ahora una mayor abundancia de peces que antes. El problema es que muchas de las formas de vida desconocidas probablemente se extingan antes de que se puedan describir y quizás aprovechar. El número total de especies en la Tierra se ha estimado recientemente en 8,7 millones.

 

Toda esta información es el resultado del trabajo de 200 expertos en el marco del programa WORMS, el Registro Mundial de Especies Marinas, en el que se inscriben cada día cuatro nuevas especies como media y que tiene su base en el Instituto Marino de Flandes (Bélgica). El inventario está casi terminado, después de ocho años de trabajo, con financiación sobre todo de la Unión Europea vía el proyecto LifeWatch.

 

"Aunque quedan algunos huecos menores por rellenar consideramos que el registro está ya prácticamente completo respecto a las especies descritas a lo largo de la historia de la ciencia", explica Jan Mees, copresidente de Worms. "Y estamos constantemente actualizando los datos con nuevas descritas, revisiones de la taxonomía y añadiendo algunas que no se habían inventariado".


En 2014, por ejemplo, se añadieron 1.450 criaturas marinas, entre ellas dos delfines y 139 esponjas, y no solo eso, sino que se describieron 12 familias y 141 géneros nuevos, escalones superiores al de especie en la clasificación. Anteriormente algunas esponjas han resultado ser una fuente de compuestos de interés médico. El mes pasado llegó a las listas un nuevo caballito de mar, de color rojo intenso, descubierto en Australia, cuyo análisis genético ha permitido distinguirle de dos especies similares.
En cuanto a la mutiplicidad de nombres científicos, la palma se la lleva un caracol marino que consta en los registros con 113 nombres distintos, desde que lo describiera por primera vez en 1792 el italiano Giuseppe Olivi en aguas de Venecia y se le adjudicara el nombre Littorina saxatilis. Al expurgar esta multiplicidad, el censo retiene el nombre más antiguo pero anota todos los sinónimos para evitar confusiones.

 

Por hábitats, el 30% de los peces recientemente descubiertos proceden de los arrecifes de coral y otro 30% del océano profundo. De las especies marinas que han pasado el filtro del nuevo censo un 86% son animales, un 9% son del reino Chromista (sobre todo algas), un 4% son plantas y menos de un 1% son bacterias, hongos, protozoos, arqueas o virus, todos ellos muy desconocidos todavía en general en los océanos.

Confirma la NASA que hay un océano en luna de Júpiter

Científicos que trabajan con el telescopio espacial Hubble confirmaron que Ganímedes, una de las lunas que orbitan a Júpiter, alberga un océano bajo su superficie congelada, dijo el jueves la NASA.


El hallazgo resuelve uno de los misterios sobre la luna más grande del sistema solar, después de que la sonda Galileo –ahora desactivada– entregó señales de que Ganímedes contaba con un océano tras una misión de exploración a Júpiter y los cuerpos que lo orbitan entre 1995 y 2003.


Los científicos dijeron a periodistas que tuvieron que realizar un trabajo detectivesco para confirmar el descubrimiento.
Al igual que la Tierra, Ganímedes tiene un núcleo de hierro líquido que genera un campo magnético, aunque el área está supeditada al propio campo magnético de Júpiter.


Este factor establece una dinámica que arroja ciertas señales visibles para los expertos: bandas dobles de una aurora brillante alrededor de los polos norte y sur de Ganímedes.


Dado que Júpiter rota, su campo magnético se desplaza y provoca que la aurora de Ganímedes se agite. Los científicos midieron este movimiento y consideraron que era insuficiente, por lo que usaron modelos computarizados y descubrieron la existencia de un océano salado, que puede conducir energía, bajo la superficie de la luna y que contrarrestaba el efecto del campo magnético de Júpiter.


El planeta es como un faro cuyo campo magnético cambia debido a la rotación. Ejerce influencia sobre la aurora, explicó el geofísico Joachim Saur, de la Universidad de Colonia en Alemania. Gracias al océano, la agitación es significativamente menor, agregó.


Los científicos trabajaron con más de 100 modelos computarizados para determinar si algún otro factor podía tener un impacto sobre la aurora de la luna. También realizaron series de observaciones de siete horas con el telescopio Hubble y analizaron los datos de los dos cinturones de la aurora.


Es asombroso, desarrollaron un nuevo método para examinar a un cuerpo planetario con un telescopio, indicó Jim Green, administrador adjunto de la NASA.


Ganímedes se suma a una creciente lista de lunas en la parte exterior del sistema solar con una superficie dotada de agua. El miércoles, científicos reportaron que una de las lunas de Saturno, Encélado, alberga aguas termales bajo su superficie de hielo.
Otras dos lunas de Júpiter han sido identificadas como cuerpos celestes con agua: Europa y Calisto.

"La juventud como categoría social está muriendo de éxito"

"Todo lo que él quería eran las mismas respuestas que el resto de nosotros: ¿de dónde vengo?, ¿a dónde voy?, ¿cuánto tiempo me queda?". La voz en off de Harrison Ford en Blade Runner trata de explicar por qué el cazador de replicantes ha sido perdonado por el último replicante. Esa reflexión peliculera sirve de punto de partida para entrar en el trabajo de Carles Feixa, doctor en antropología social por la Universidad de Barcelona y autor de varios libros sobre la juventud, el último de ellos De la generació[email protected] a la #generación. La juventud en la era digital. Para Feixa, "la gran contradicción de nuestra sociedad es que los jóvenes quieren ser adultos y no les dejan, y los adultos quieren ser jóvenes y no pueden". Eso nos emparenta con los replicantes y los cazadores de replicantes de Blade Runner: los jóvenes son perseguidos por los adultos, que los aman y los temen. Conversamos con Feixa sobre esta relación esquizofrénica.


Un siglo después de que naciese este concepto, ¿qué significa ser joven?


Una de las citas que abre el libro es de un manifiesto surgido a partir del 15M que se centra en la crítica al concepto de juventud. Los jóvenes actuales se resisten o impugnan la noción de juventud como el mito de la imposibilidad de transitar al mundo adulto, como la permanencia en un estado de moratoria social, como se definió hace un siglo en los inicios de la psicología actual. Stanley Hall fue un psicólogo norteamericano que publicó hace un siglo un libro sobre la adolescencia en el que definía la juventud como una nueva etapa vital. Él lo veía como algo positivo en sus efectos aunque no en sus manifestaciones. Hall definía la juventud como una crisis de identidad. Otro Hall, Stuart Hall, que es un referente en estudios subculturales, en los 70 y 80, junto a otros compañeros de la escuela de Birmingham redefinió la noción de juventud como categoría cultural. Para Stanley Hall era una categoría biológica, para Stuart Hall, Tony Jefferson, etc., era una construcción cultural del capitalismo avanzado que respondía por una parte a unas necesidades del mercado de consumo y de las industrias culturales, y por otra a una autodefinición de los propios jóvenes. Por ello investigaron las llamadas subculturas, y contraculturas de los 60 y 70: hippies, rockers, mods, etc.


Mi libro es un intento de hacer una tercera fase de reflexión sobre la noción de juventud en la era de la red. De alguna manera, tras el nacimiento de la juventud a comienzos del siglo XX y su apogeo en los 60-70 se anuncia una muerte de esta categoría social. Se trata de una muerte de éxito. La juventud como categoría, que empezó siendo una etapa transitoria relativamente corta, centrada en la educación y cuyo apogeo consistió en ser la reina del mercado, se eterniza en la era digital, la era de la información y la era de la precariedad laboral. Se eterniza hasta el punto de que se convierte en la etapa más duradera de la vida y, por tanto, pierde su sentido porque deja de ser un etapa transitoria y se convierte en algo intransitivo. Esto tiene aspectos positivos en cuanto a la flexibilidad cultural y en cuanto a la capacidad innovadora de los jóvenes, pero también aspectos dramáticos como su exclusión del mercado laboral y de la toma de decisiones políticas de grandes ámbitos de la sociedad.


¿Cómo delimitamos hoy día esta etapa vital?


Stanley Hall delimitaba esta fase de los 14 a los 21 o a los 26 años. Las encuestas del Injuve que se dan hoy llegan hasta los 34 e incluso a veces hasta los 39. Obviamente, ha aumentado mucho la esperanza de vida pero, además, el ciclo vital industrial está en profunda crisis. En parte por las transformaciones del sistema productivo, porque el sistema profesional ya no es para toda la vida sino que es un constante flujo. Esta vía lineal se convierte en una vía en bucle. La formación hoy ya dura toda la vida. No hay ninguna profesión, menos las intelectuales, en las que lo que has aprendido de joven te sirva toda la vida. Al mismo tiempo el ocio, o el descanso, que era el objetivo de los ancianos, ya es una característica central de la sociedad. Todos los grupos sociales necesitan un tiempo para divertirse, para consumir, para disfrutar del tiempo libre. En cambio, el trabajo, que se había convertido primero en un castigo del capitalismo, es ahora un privilegio de unos pocos. Si no se replantea profundamente hay una crisis social que no se puede sostener.


De momento, los jóvenes han sido las víctimas de esta primera reestructuración. La noción del "precariado" en cierta manera recupera la noción del lumpen-proletariado marxista del siglo XIX. Ésta se basaba en una división de clases que marcaba las diferencias sociales. En el siglo XXI, la clase no ha desaparecido pero la división central de acceso a los recursos, a los salarios y a los derechos sociales es la edad. La reforma que se está produciendo es en perjuicio de los jóvenes y en beneficio de unas élites que están saliendo de la crisis sin adaptarse a este reto. Creo que en el futuro esto no va a ser sostenible. No tiene sentido que los adultos trabajemos cada vez más horas y nos jubilemos más tarde mientras que hay una capa de jóvenes pre-parados, con mayor formación, más y mejor información y, sin embargo, con unas dificultades enormes de acceso al mercado laboral y, sobre todo, con una precariedad y una desigualdad salarial que en otras circunstancias serían el motor de una revolución. Esa revolución no se da –aunque se producen microrevoluciones– porque la gran diferencia es que las clases duraban para siempre; en cambio, se supone que los jóvenes algún día dejarán de ser jóvenes. Lo que es engañoso porque esta categoría temporal es cada vez más permanente. Para los jóvenes actuales cada vez es más difícil abandonar el estigma que supone la inestabilidad emocional, vital y laboral.


¿Por qué hablas de la transexualización de la nueva generación?


La crisis de la identidad juvenil, según Stanley Hall, era una doble crisis, la crisis de la masculinidad y la crisis de la feminidad. En los 60 y 70 hay una primera feminización de la cultura juvenil. Esto se produce, no sólo por una razón objetiva como es la píldora, que permite separar la reproducción de la sexualidad, sino también porque hay un camino paralelo entre el feminismo y los movimientos contraculturales. El cambio en las formas de vida aúna a ambos colectivos. Por otro lado, los estilos de vida que introducen las culturas juveniles, aunque en principio eran masculinistas (rockers, sobre todo), pasan a ser más equitativos e incluso andróginos, como por ejemplo el movimiento punk, donde lo femenino y lo masculino no desaparecen pero se metamorfosean. En la era digital, en teoría, es posible una superación de las divisiones de género que habían marcado este tránsito a la vida adulta, en parte porque el mercado laboral ya no depende de la fuerza física, por los cambios en la biomedicina, que permiten unos viajes de transexualización no sólo simbólica sino real, y finalmente porque hay una confusión de los géneros. Había unas etiquetas, unos ritos de paso, unas aperturas del armario, que dejaban claro a cada uno cuál era su recorrido. En la actualidad los jóvenes están en la incertidumbre, es la era de la no definición, y por tanto hay que inventar. De hecho en el mundo digital, las minorías sexuales son las más activas. Eso no significa que vayan a desaparecer los sexos ni tampoco que vaya a desparecer la masculinidad. De hecho puede haber un reflujo: en algunos sectores hay una recuperación de ciertas retóricas de la división sexual que pensábamos superadas pero que no lo están tanto.


Otro de los aspectos que definen a la juventud es el nomadismo: una ruptura sin precedentes de la noción de espacio y de pertenencia.

 

Hablo de 'nomadismo', un término de Michel Maffesoli, pero también de 'translocalismo', que utiliza la autora mexicana Rossana Regui¬llo. No es sólo la movilidad geográfica y física de los jóvenes –por ejemplo la 'generación erasmus'–, sino que es sobre todo una metáfora de la inestabilidad laboral, del flujo de roles profesionales y educativos y la inestabilidad emocional en la que se ven sumergidos. Si lo aplicamos a los movimientos sociales, supone una vuelta a lo más próximo. Pensa¬mos que la era digital suponía la máxima distancia cuando en realidad el uso que hacen los jóvenes de las redes tecnológicas es muy personalizado, lo convierten en una parte de su cuerpo. Por eso cuando acampan en Plaza de Catalunya, Sol, o Tahrir hay una máxima cercanía, hasta el punto de que Madrid se convierte en una pequeña "micrópolis". No en una metrópolis, sino en una pequeña ciudad en la que todo el mundo se conoce, como en las polis griegas. Pero con una conciencia de que esa micrópolis forma parte de la aldea global. Hay una conexión que para otras generaciones resulta más compleja entre lo local y lo global, y es una conexión que se produce a diario. Lo local y lo global se yuxtaponen y se hibridan en esa noción de 'glocalismo'. Con todo lo bueno y lo malo que esto supone, porque en ocasiones el viaje a lo global es una escapatoria de los problemas de lo local y al mismo tiempo, como es imposible una revolución 'glocal' –todo cambio debe estar anclado en algún sitio– los efectos no son inmediatos. En ninguno de los países las protestas han tenido efectos inmediatos y en algunos países ha habido una vuelta atrás. Pero sí hay una oleada que va acompañando un cambio de ciclo en la percepción cultural que los jóvenes tienen de su participación en el mundo.


Dices que una generación concluye cuando los acontecimientos históricos vacían de sentido al sistema previo. La conclusión del libro es que estamos en ese momento.


Estamos en un cruce de caminos y, cuando te desorientas en el cruce de caminos, estás perdido. No está claro hacia dónde vamos. En un sentido geográfico creo que, no sólo España, sino todo el sur de Europa, está a caballo de las transformaciones que se están produciendo en el norte y el sur, transformaciones que la crisis no ha causado pero que ha hecho más visibles y lacerantes, como son los cambios en la noción de trabajo, esta desigualdad generacional en salarios y otras muchas cuestiones. Uso la imagen del replicante no tanto en relación con la tecnología sino para explicar esta nueva manera de crecer. El replicante es mitad humano-mitad máquina de la misma manera que los jóvenes no son niños pero tampoco son adultos y esto, que en el pasado era un tránsito rápido, era un sarampión, hoy parece que es un virus que se ha convertido en algo crónico. La única manera que tienen los jóvenes de superar esta situación es la que han tenido siempre las subculturas: convertir el estigma en emblema. Convertir algo que es negativo y paralizante en algo que puede ser un juego, que puede ser algo con lo que aprender. Mientras no nos dejen ser adultos, hagamos cosas: juguemos, viajemos, protestemos y dediquemos nuestro tiempo a este mundo digital que de entrada parece un juego pero que quizá en el futuro acabe siendo productivo. De hecho, en los inicios de la salida de la crisis estamos viendo muchas iniciativas, sobre todo juveniles, no tanto de nuevo empresariado sino de reestructuración del espacio y el tiempo y de la condición social muy innovadoras.


¿Qué herramientas necesitamos para esta nueva transformación?


Creo que claramente tiene que haber un contrato social. De entrada por una cuestión de supervivencia de la seguridad social. [Este contrato] no puede producirse como una imposición de los poderosos –los adultos– sobre los que no lo son –los jubilados y jóvenes– si no que tiene que haber un tipo de acuerdo en el que todos salgamos beneficiados. En segundo lugar tiene que haber un cambio cultural en la percepción de que el ciclo vital de las personas ya no es lineal sino que es en bucle y en espiral. Hasta ahora esto se ha visto solo como algo negativo: precariedad, ines¬tabilidad, tiempo parcial... pero puede verse también como un recurso que hace más flexibles los espacios y los tiempos de la vida cotidiana. Por ejemplo, debe haber una transformación de los horarios. Debe irse a un tipo de actividad por tarea, por producción, que nos permita trabajar menos horas. Los jóvenes son los que están innovando en ese sentido. También la jerarquía laboral debe reconstruirse en base a relaciones más horizontales o relaciones en red. La red no es amorfa pero tampoco es una pirámide. La sociedad digital no puede funcionar como una sociedad jerárquica. Si funciona así está condenada al fracaso.



La evolución de la juventud


Nacimiento


En 1904 Stanley Hall publica el primer tratado sobre la juventud contemporánea. Inspirado en Darwin, Hall considera la juventud como una nueva etapa vital que no había existido en sociedades primitivas o en otras culturas. Se tiene como una fase de formación.


Militarizadas


El fascismo da un nuevo estatus a la juventud, con base a las experiencias surgidas en los 20 y por medio de los boy scouts de Baden Powell. Las juventudes hitlerianas, la Falange y los Balilla italianos utilizan a la juventud como fuerza de choque. Desde la cárcel, el comunista italiano Antonio Gramsci dedica parte de sus cuadernos a la cuestión de los jóvenes.


Rock and roll


Los 40, que en España dieron lugar a lo que José Luis Aranguren llamó "la generación abatida", dan paso en los 50 a la generación rock and roll, la primera generación globalizada de la historia.


Mayo del 68


La contracultura se convierte en un paradigma que tiene influencia en todo el mundo. El mercado aprende y aprehende el núcleo de las reivindicaciones juveniles, que toman visos revolucionarios en algunos países.


No hay futuro


Del "no hay futuro" al "fin de la historia" se suceden dos décadas en los que la juventud se convierte en la reina del mercado. En el 76 se publica Rituales de resistencia, de Stuart Hall y Tony Jefferson, el estudio más importante sobre subculturas juveniles.


Antiglobalización


El levantamiento zapatista utiliza la potencia de internet para conectar con una nueva generación de activistas. Posteriormente el movimiento antiglobalización articula nuevas formas de protesta.

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Mujica, aclamado en su despedida como presidente de Uruguay

En su último discurso se mostró hoy agradecido con sus ciudadanos por el apoyo recibido y aseguró que, de tener dos vidas más, las volvería a gastar en luchar por su país.


MONTEVIDEO.- En su último discurso como presidente de Uruguay, José Mujica se mostró hoy agradecido con sus ciudadanos por el apoyo recibido cuando se sintió solo en el poder, y aseguró que de tener dos vidas más, las volvería a gastar en luchar por su país.

"Querido pueblo, gracias por tus abrazos, críticas, cariño y, sobre todo, gracias por tu hondo compañerismo cada una de las veces que me sentí solo en el medio de la Presidencia. No dudes que si tuviera dos vidas las gastaría enteras para ayudar a tus luchas, porque es la forma más grandiosa de querer la vida que he podido encontrar a lo largo de mis casi 80 años", dijo Mujica.

Fueron las palabras finales que el "Pepe", como se le conoce popularmente, dirigió a su pueblo en su último acto como presidente, el tradicional y protocolario acto de entrega del Pabellón Nacional, por el que el mandatario saliente recibe la bandera uruguaya que ondeó en la sede de la Presidencia durante toda la legislatura.


Y tal vez el momento más emotivo de un discurso breve y escrito previamente, al contrario de lo que suele ser habitual, como confesó, que puso sobre la mesa vastos conceptos como la vida, la lucha o la constante pugna entre solidaridad y egoísmo.

"La vida como entrega y como valor para defender por encima de todas las cosas" y el trabajo y la lucha por el pueblo como "forma superior de estar con la vida", ideas de una alocución en la que eludió hacer balance de su gestión o repasar conquistas de su mandato.

Mujica lamentó que los cinco años de legislatura pasaran "tan rápido" y en una lucha permanente y fratricida entre el egoísmo y la solidaridad.

"El egoísmo natural, que llevamos dentro, y que nos lo puso la naturaleza para defender nuestra vida y la de nuestros seres queridos, en lucha con la solidaridad, que es la defensa en el largo plazo de la especie", distinguió.

Palabras que inciden en la doble naturaleza del hombre como ser solitario y ser social, que parafraseando al científico Albert Einstein viene repitiendo el "Pepe" en sus últimos días como gobernante.

Lo hizo ayer durante un encuentro mantenido con el presidente de Bolivia, Evo Morales, en la sede del sindicato uruguayo PIT-CNT, y hoy en una intervención radial.

"Como ser solitario (el hombre) procura proteger su existencia y la de los que están más cercanos a él (...). Como ser social intenta ganar el reconocimiento y el afecto de sus compañeros humanos (...) y siempre mejorar sus condiciones de vida", dijo hoy en la emisora local M24.


Constantemente ovacionado y aplaudido por la multitud de simpatizantes que le acompañaron esta tarde en la Plaza de la Independencia de Montevideo, Mujica rememoró su niñez, "con escuelitas atestadas de gurises remendados, zapatillas rancheras y madres duras que siempre le daban la razón a la maestra".

También esquematizó el devenir de Uruguay a través de la historia, desde la emigración española tras la Guerra Civil hasta su etapa como guerrillero tupamaro, en un mundo, "de utopía militante".

"Sufrimos e hicimos sufrir y somos conscientes, pagamos precios enormes, pero seguimos por milagro vivos y templados, mucho más humildes y republicanos, porque nos quedó incrustado que nadie es más que nadie", subrayó al respecto.

Acompañado por su mujer, la senadora Lucía Topolansky, y por el presidente electo, Tabaré Vázquez, que asumirá su cargo el domingo, Mujica quiso, ante todo, como había anunciado previamente, que el acto de hoy fuese un homenaje a su pueblo, más que a su figura.

"Cuando baje el estandarte trataré en lo posible de simbolizar un abrazo de agradecimiento a aquellos que nos acompañen y una invitación humilde a respaldar con toda la fuerza, por la suerte del país, al gobierno que viene", había dicho horas antes en su alocución en la emisora M24.

Pero hacía tiempo que por las redes sociales corrían diversos llamamientos para acudir en masa a despedirle y la ceremonia resultó multitudinaria.

Y de récord, a tenor de lo que algunos asistentes contaron respecto a ocasiones anteriores, con una nube de fotógrafos y cámaras que rodeó a Mujica en cada movimiento a la vez que el público, que portó multitud de pancartas e incluso caretas con el rostro del exguerrillero tupamaro, coreó su nombre constantemente.

Parte de la muchedumbre acompañó al presidente hasta la Intendencia (alcaldía) de Montevideo, donde concluyó la jornada ofreciendo la conferencia "Los desafíos de la sociedad del futuro".

Antes por la tarde, Mujica ya había comenzado sus actos protocolarios de despedida descubriendo un cuadro suyo en el Museo de la Casa de Gobierno, en el Palacio Estévez, donde figuran enmarcados también el resto de presidentes democráticos del país.

 

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Sábado, 21 Febrero 2015 11:51

Manipulación climática a la carta

Manipulación climática a la carta

El 10 de febrero 2015, la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos publicó dos informes sobre geoingeniería en los que se recomienda invertir más en propuestas de manipulación del clima, teóricamente para paliar los síntomas del cambio climático. El estudio fue financiado por la CIA, la Nasa y el Departamento de Energía de Estados Unidos, entre otras instituciones.


Casi al mismo tiempo, la revista científica de alto perfil Nature publicó un artículo de opinión de científicos progeoingeniería, que demandan que se haga no sólo investigación en laboratorio, sino también pruebas de campo de esas tecnologías para estar preparados en caso de necesitarlas. (Nature, 4/2/2015).


La geoingeniería consta de propuestas tecnológicas para manipular el clima a escala global, como inyectar sulfatos en la estratósfera para bloquear la luz del sol, blanquear las nubes para reflejarla, grandes instalaciones para absorber dióxido de carbono de la atmósfera y enterrarlo en fondos geológicos o marinos, alterar la química de océanos para que absorban más carbono, megaplantaciones de cultivos transgénicos reflejantes y otras. Todas conllevan altos riesgos y efectos sinérgicos impredecibles.


Presentar la geoingeniería como algo a usar solamente si se necesita, es el núcleo de argumentación de sus promotores, intentando justificar que se inviertan fondos públicos y privados en tecnologías de altísimo riesgo. Ésta no se dirige en ningún caso a cambiar las causas del cambio climático, sólo lidia con los síntomas: intentar bajar la temperatura bloqueando la radiación solar o remover carbono de la atmósfera cuando ya se ha emitido.


Por ello, si se permite, será un jugoso negocio para los inversores, porque al seguir emitiendo gases de efecto invernadero, continuará el calentamiento global, y la venta de tecnologías para paliar las consecuencias no tendría fin, generando dependencia perpetua con quién las controle.


En ese sentido, y para completar la semana de promociones, Ken Caldeira, de la Universidad de Stanford, uno de los autores de los informes de la Academia de Ciencias y conocido entusiasta de geoingeniería, publicó un artículo en The Guardian, explicando que la geoingeniería puede ser, literalmente, una máquina de hacer dinero para las empresas. Agrega que si el tema es tan relevante para la CIA, debe serlo igualmente para las empresas. (The Guardian, 11/02/15)


La geoingeniería ya integra la propaganda de las trasnacionales de la energía (petróleo, carbón, fracking), para justificar la explotación ilimitada de sus reservas billonarias, contra la información científica sobre la gravedad del cambio climático, que exige terminarla.


Aunque el equipo que elaboró los informes de la academia no llegó a consenso para respaldar todas las propuestas de geoingeniería, incluso hay párrafos críticos sobre los riesgos, el mensaje central es que esas propuestas, que antes era consideradas sólo como armas de guerra y en el ámbito militar, ahora deben estar en el portafolio de opciones para enfrentar la crisis climática.


El estudio hace también ingeniería de conceptos, para hacerlos tan técnicos que dificulten la crítica pública. En lugar de manejo de la radiación solar, ahora le llaman modificación de albedo. Pero el mensaje sigue siendo legitimar la geoingeniería, como propuestas que se deben indagar y según los más agresivos, experimentar.


Puede hasta sonar razonable que se investigue y experimente, para saber si sirve en caso de necesitarla. Sin embargo, cualquier forma de experimentación en campo real, es decir fuera de laboratorios y computadoras, es una trampa, ya que por definición, la geoingeniería se propone modificar el clima planetario y las experiencias a pequeña escala no sirven para saber si tendrá efecto en el clima global. Son en realidad un tobogán para legitimar experimentar a escalas cada vez mayores, con riesgos inaceptables para muchos países.


Tal como investigó Naomi Klein en su reciente libro sobre cambio climático This changes everything, si se hicieran experimentos de geoingeniería a la escala necesaria para impactar el clima global, de todos modos sería imposible diferenciar el efecto de estas tecnologías de otros fenómenos naturales y problemas climáticos ya presentes y, por tanto, sólo se podría sacar alguna conclusión, quizá, extendiendo el experimento por muchos años, al menos una década.


Por todo ello, no tiene sentido hablar de etapa experimental en geoingeniería, ya que por escala y duración, experimentación es igual a implementación, poniendo en riesgo a muchos países (que seguramente ni sabrán que esta puede ser la causa de sus problemas) y a ecosistemas enteros. Básicamente todos los estudios de impactos potenciales sobre geoingeniería, en Naciones Unidas, en el Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC) e incluso éstos de la academia, reconocen que los impactos serán desiguales en el planeta, lo que quiere decir que si Estados Unidos, con una coalición de voluntarios despliega geoingeniería en el Ártico para bajar la temperatura, los impactos los sufrirán otros. Estudios de 2014 muestran que el bloqueo de la radiación solar alterará el régimen de lluvias y vientos en los trópicos en Asia, África y América Latina, en algunas regiones con potencial disminución de lluvias de hasta 30 por ciento. Urge prohibir la geoingeniería en Naciones Unidas. Quizá esto no la detenga totalmente, pero al menos no será legal ni podrá usar recursos públicos. Nunca será legítima.

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Sábado, 21 Febrero 2015 06:17

Campesinos contra multinacionales

Campesinos contra multinacionales

"Una de las formas de operar del Estado guatemalteco es decir que el combate contra la pobreza se hace trayendo capital extranjero para la inversión en mega proyectos. Pero llegan esos capitales y el Gobierno lo único que hace es concesionar los bienes naturales de los pueblos a petroleras, a empresas que tienen el interés de establecer proyectos mega hidroeléctricos, o a mineras. Por eso tenemos problemas en diversas comunidades como San Miguel Ixtahuacán, Sipacapa, San Rafael las Flores, San José el Golfo, San Juan Sacatepéquez, San Pablo la costa, San Pablo Tacana, Santa Caterina... ".


Quien cuenta estas cosas es Feliciano Velásquez, líder campesino guatemalteco y uno de los fundadores del Frente de Resistencia, En Defensa de los Recursos Naturales y los Derechos de los Pueblos (FRENA), que visitó Madrid a finales del año pasado. Estaba acompañado del abogado Ramón Cadena, director de la Comisión Internacional de Juristas de Guatemala (CIJ).


Este último insiste en el discurso de su compañero, agregando que el gobierno de Guatemala, desde la firma de la paz —en 1996 tras más de tres décadas de conflicto civil— se ha convertido en "el guardián de las empresas privadas". Por otro lado, asegura, las empresas privadas transnacionales han adquirido tanto poder que superan al poder del Estado. "Y por eso es muy difícil hacerlas responsables de sus actos en el país. Por esa razón es que hemos venido, además de para informar de lo que está sucediendo en Guatemala, a pedirle al Parlamento español, al catalán y al europeo que establezcan un marco legal más amplio que permita establecer la responsabilidad penal de las transnacionales por los actos que realizan sus filiales en el extranjero", agrega.


De la mano de la organización Éxodo y la Cooperativa l'Olivera, los dos activistas empezaron en Madrid un periplo que les llevaría a visitar el Congreso español, el Parlamento de Cataluña, el Parlamento europeo y la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra. Organismos ante los que han denunciado la situación de su país y pedido acciones concretas que ayuden a cambiar la realidad de que se vive allí.

 

Guatemala


Tras décadas de guerra civil, en 1996 se firmaron los acuerdos de paz que ponían fin al conflicto guatemalteco. Desde entonces, pocos avances se han logrado en la convivencia nacional y en la mejora de la vida de los sectores más vulnerables del país, sobre todo de los indígenas, que representan un 65% de la población.


Dos años después de la firma, el 24 de abril, la Comisión Nacional de Reconciliación, presidida por el obispo católico Monseñor Juan Gerardi, presentaba el resultado de sus investigaciones en materias de derechos humanos en un documento titulado Guatemala: nunca más. El informe recogía los testimonios de miles de testigos y víctimas de la represión estatal y culpaba de la mayoría de los crímenes al ejército guatemalteco; documentaba más de 54.000 violaciones de los derechos humanos durante la dictadura militar (1960-1996); y atribuía al ejército y la represión estatal la autoría de las masacres, torturas, violaciones masivas, desapariciones forzadas, mutilaciones y otros crímenes que caracterizaron aquel periodo.


Dos días después, el 26 de abril, el obispo Gerardi era asesinado en la casa parroquial donde residía en Ciudad de Guatemala.
Feliciano Velásquez comenta que, con este asesinato, el Ejército quiso evitar "ese señalamiento por nombre a todos los militares culpables que habían cometido el genocidio. A partir de ese momento, los militares tomaron el poder a través del terror, del miedo, y de la persecución, que es la situación en la que hoy día nos encontramos en Guatemala".


El abogado Ramón Cadena insiste en que, debido a la falta de cumplimiento de los acuerdos de paz, hoy día se están nuevamente manifestando prácticas del pasado como la criminalización de la protesta social, situación que se dio durante la guerra. "Pero antes acusaban a los dirigentes de las comunidades y a los abogados y abogadas que los apoyaban de comunistas, hoy se nos acusa de terroristas. Y a las comunidades y a sus dirigentes se les persiguen acusadas de ser terroristas y de violar la ley. Lo que se está tratando de hacer es afectar la protesta social, de anular la oposición al modelo de desarrollo económico que el estado pretende imponer".


Conflictos por los recursos


El incumplimiento de los acuerdos de paz por parte del Estado guatemalteco motivó el aumento de los conflictos en el mundo rural, el cual rechaza un modelo de desarrollo impuesto desde arriba y que se resume en la enajenación de los recursos naturales a favor de grandes compañías internacionales. Feliciano Velásquez cita el ejemplo de la empresa española Unión Fenosa como una de las responsables, según él, de la represión y violaciones que sufren los campesinos guatemaltecos, especialmente en el departamento de San Marcos.


Con la privatización de la producción y distribución de energía eléctrica, en el Gobierno de Alvaro Arzú (en la actualidad alcalde de Guatemala), en 1998 Unión Fenosa se quedó por 50 años con la concesión de la distribución de energía eléctrica a 20 de los 22 Departamentos de Guatemala. En el año 2011 el fondo de inversión Actis del Reino Unido compró las acciones de Unión Fenosa.


La obligación de la concesión es llevar electricidad a todas las comunidades de los departamentos donde opera. Pero en 2000 empezaron a producirse anomalías como contadores irregulares, lecturas erróneas de los mismos, precios abusivos y apagones constantes que causaron pérdidas de productos perecederos como carnes y lácteos, riesgos en centros de salud y hospitales, quema de aparatos electrodomésticos, sabotajes al sistema de baja y alta tensión para echarle la culpa a usuarios, cortes injustificados y cobros muy elevados por re-conexión.


Desde 2008, la población ha interpuesto un mínimo de 90.000 denuncias ante la Comisión Nacional de la Energía Eléctrica. Antes, a lo largo de siete años, se buscó el dialogo con la empresa. Sin embargo, comenta Velásquez, "la respuesta fue el menosprecio, la prepotencia, las amenazas y la represión: primero cortando el servicio eléctrico a determinadas comunidades y pronto con la violencia, criminalización y asesinatos, utilizando las fuerzas militares y policiales para amedrentar y sembrar el terror a la población. En diciembre de 2009, el Gobierno decretó el estado de sitio, restringiendo una serie de garantías constitucionales".


Fue a raíz de estos problemas que en noviembre de 2002 las comunidades campesinas crearon el FRENA, cuyo objetivo era resolver "los problemas relacionados con la pésima distribución de energía eléctrica, la introducción de permisos para minería, violaciones a los derechos humanos por parte de las transnacionales y la represión desde entidades gubernamentales del Estado. Se trataba de empoderar a la población. Al no haberse resuelto las anomalías y no haber tenido reparación de los daños, el FRENA decidió que la resistencia se basara en el no-pago de la factura".


Según Velásquez, desde 2009 los líderes del FRENA sufren amenazas, persecución y asesinatos por su lucha contra diferentes transnacionales. En 2009 se denunció el asesinato de 16 líderes comunitarios y otros cuatro en 2010. Por ejemplo, el 13 de enero de ese año, cuando viajaba a San Marcos desde Ciudad de Guatemala, fue asesinada Evelinda Ramírez Reyes, presidenta del FRENA de Retalhuleu. El 11 de febrero, el activista Germán Antonio Curup, del movimiento opositor a la instalación de la planta de Cementos Progreso en San Juan Sacatepéquez, fue secuestrado por desconocidos y hallado muerto tres días después, degollado y con señales de tortura.


Seis días después, el 17 de febrero, Octavio Roblero, también dirigente del FRENA, fue asesinado en Malacatán, departamento de San Marcos. Ese mismo día, fue también asesinado Juan Antonio Chea, abogado indígena maya, colaborador de la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado (ODHA) y del Programa Nacional de Resarcimiento (PNR) por disparos efectuados por desconocidos en Cobán, Alta Verapaz.


Dichos atentados provocaron la intervención de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y una acción urgente por parte de Amnistía Internacional. Por su parte, las distintas transnacionales han negado cualquier relación con este tipo de hechos, procediendo a su vez a interponer denuncias contra miembros del FRENA por amenazas. A partir de diciembre de 2014, se está viviendo un recrudecimiento de las acciones contra las comunidades, llevándose a cabo nuevas detenciones de siete dirigentes del FRENA, lo que provocó la huida de muchos otros y sus familias que siguen refugiadas en la selva, informa Velásquez tras el regreso a su país.


Dos modelos económicos contrapuestos


Frente a la enajenación de los recursos naturales a favor de las multinacionales extranjeras, los campesinos guatemaltecos proponen "proyectos alternativos que garanticen la soberanía alimentaria y la soberanía territorial y el manejo adecuado de los recursos que les pertenecen", dice Velásquez. Como consecuencia de este movimiento, concluye el líder, "estamos declarando nuestros territorios libres de transnacionales".


Los dos activistas de los derechos de los campesinos guatemaltecos están convencidos de que se encuentran en la buena dirección, de que van a ganar la lucha contra las empresas y el estado guatemalteco, aunque por el camino se queden muchos compañeros.


"Porque vale la pena lo que hacemos, es que no hemos claudicado ni retrocederemos pase lo que pase; no importa el desgaste que estemos pasando, aparte de la persecución, el señalamiento, las amenazas y la calificación que nos hacen tanto las empresas como las fuerzas de seguridad del Estado, o este mismo, calificándonos de terroristas y de que somos unos movimientos que promovemos las desestabilización del país... creemos, sin embargo, que los que claramente desestabilizan son algunas empresas en alianza con el Estado", concluye Vásquez.

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En 2025 habrá 10 bolsas llenas de plástico por cada 30 cm de costa en el mundo

Los océanos están llenos de suficiente basura plástica para formar una densa capa sobre todas las costas del orbe, según la primera evaluación mundial detallada del problema.


Científicos estiman que unos 8 millones de toneladas de basura plástica, como empaques y botellas, son descargados en los océanos cada año, y la cantidad acumulada de desperdicios provocará un aumento de 10 veces la cantidad total de ese material en el mar antes de 2020.


Nuestra estimación de 8 millones de toneladas que llegaron a los océanos en 2010 es equivalente a cinco bolsas del mandado llenas de plástico por cada pie (30 centímetros) de línea costera en el mundo, comentó Jenna Jambeck, profesora asistente de ingeniería ambiental en la Universidad de Georgia (Estados Unidos).


En 2025, la cantidad anual será el doble que en 2010, es decir, 10 bolsas llenas de plástico por cada 30 centímetros de costa. Entonces, el efecto acumulado hacia 2025 será de unas 20 veces nuestro cálculo de 2010: 10 bolsas de plástico por cada 30 centímetros de costa en el mundo.


Investigadores habían calculado anteriormente que habría unas 245 mil toneladas de desperdicios plásticos en los océanos. Pero este cálculo se basaba en la cantidad de plástico que se encontraba flotando en la superficie y no tomaba en cuenta el que se ha hundido.


La estimación más reciente proviene de la cantidad total de basura plástica que genera gente que vive a 50 kilómetros o menos de la costa en los 192 países estudiados.


Hasta ahora habíamos calculado la cantidad de contaminación por plástico en el océano llevando un barco muy lejos de la costa, lanzando una red de plancton y contando todas las piezas de plástico que recogíamos. Es una tarea muy tediosa y costosa, relató la doctora Jambeck.


Nuestra cifra es más grande ahora porque lo que encontramos en la superficie es sólo una porción de lo que entra. Una parte se hunde, otra se va a otras zonas. No sabemos con precisión adónde llega todo.


El estudio, publicado en la revista Science, estima que cada año se generan unos 275 millones de toneladas de desperdicio plástico en 192 países, y entre 4.8 y 12.7 millones derivan hacia el mar.


Las predicciones de cómo este desperdicio se incrementará en el futuro próximo toman en cuenta la creciente industrialización de las naciones en desarrollo, el aumento de la población y los intentos de limitar el flujo de basura plástica hacia los océanos por medio de actividades de manejo de desechos en tierra.


Nuestros cálculos futuros son acordes al crecimiento del plástico en nuestros desperdicios y también al aumento de la población, explicó Jambeck.


La basura plástica afecta especies marinas como delfines, focas, tortugas, aves y peces, que quedan atrapados o se asfixian en ella. Y cuando el plástico se descompone en partículas de menos de un milímetro, puede causar problemas para organismos más pequeños si es ingerido, apuntaron científicos.


La investigación más reciente se ha enfocado en plásticos que se fragmentan en el océano y se vuelven partículas microplásticas, que llegan a los extremos más bajos de la cadena alimentaria, por ejemplo peces pequeños, observó la doctora.


Kara Law, de la Asociación de Educación Marina en Woods Hole, Massachusetts, coautora del estudio, señaló: Este trabajo nos da una idea de cuánto necesitamos encontrar en el océano para sumarlo al total. Hay un montón de plástico en el fondo del océano y en las playas de todo el mundo. Por ahora hemos medido principalmente el plástico que flota, y sólo en relativamente pocos lugares.


Traducción: Jorge Anaya

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