Un científico observa la secuencia de un genoma en la pantalla de un ordenador.Andrew Brookes / GETTY

El libro de instrucciones de una persona tiene 3.055 millones de letras, según la nueva lectura, que incluye un 8% del ADN que permanecía oculto por falta de tecnología

 

El tamaño de la ignorancia humana solo se percibe con el paso del tiempo. La humanidad vivió sin saber que existían los microbios hasta que un comerciante de telas holandés, Antonie van Leeuwenhoek, los vio a finales del siglo XVII con un rudimentario microscopio de su invención. Otro gran avance tecnológico ha permitido ahora obtener por primera vez la secuencia completa de un genoma humano. Los Homo sapiens han tardado unos 300.000 años en ser capaces de leer entero su propio manual de instrucciones.

Un multitudinario consorcio internacional anunció hace 20 años el primer borrador de la secuencia del genoma humano, pero aquella versión todavía estaba llena de agujeros. El bioinformático estadounidense Adam Phillippy compara la tarea con un puzle de un paisaje, en el que faltaban las piezas azules del cielo, demasiado similares como para ser encajadas con la tecnología de entonces. Otro numeroso equipo científico, el denominado Consorcio T2T, ha publicado ahora “la primera secuencia verdaderamente completa” de un genoma humano. Son 3.055 millones de nucleótidos, las letras químicas con las que está escrito el libro de instrucciones de una persona. Los autores calculan que el 8% del genoma estaba todavía sin leer.

El manual de funcionamiento de las células, plegado en su interior, es básicamente una gigantesca molécula de ADN de unos dos metros de longitud. Ahí están las directrices para que, por ejemplo, una neurona del cerebro sepa transmitir un pensamiento. El libro de instrucciones de la célula está escrito con combinaciones de solo cuatro letras químicas (ATTGCTGAA…). Las actuales técnicas de secuenciación masiva —empleadas en los hospitales para estudiar las enfermedades con un componente genético— no son capaces de leer el larguísimo genoma humano del tirón, pero pueden reconocer fragmentos de unos cientos de letras, que luego se ordenan gracias a un genoma de referencia, que actúa como la foto del paisaje en la caja del puzle.

Los investigadores sostienen que se abre “una nueva era de la genómica, en la que ninguna región del genoma está fuera del alcance”

El problema llega al colocar los tramos de ADN muy repetitivos (ATATATATATAT...), como ocurre con las piezas del cielo azul. Para sortear este obstáculo, los investigadores han utilizado técnicas de vanguardia, como los secuenciadores de la empresa británica Oxford Nanopore, unos dispositivos capaces de leer cientos de miles de letras a la vez al pasarlas por un poro diminuto.

Los miembros del Consorcio T2T —liderados por la bióloga Karen Miga, de la Universidad de California en Santa Cruz, y por el propio Adam Phillippy, del Instituto Nacional de Investigación del Genoma Humano, ambos en EE UU— sostienen que ahora se abre “una nueva era de la genómica, en la que ninguna región del genoma está fuera del alcance”. Los autores publicaron un borrador con sus resultados el 27 de mayo. Con sus nuevos datos, el genoma humano tendría 19.969 genes asociados a la producción de proteínas, 140 de ellos descubiertos por el consorcio.

La médica holandesa Renée Beekman, del Centro de Regulación Genómica (CRG) de Barcelona, aplaude el nuevo trabajo, en el que no ha participado. “Estas piezas que faltaban son nuevos frentes en los que buscar errores en el ADN que puedan conducir a enfermedades, como el cáncer”, opina la investigadora. “Hasta ahora estábamos ciegos ante estas regiones, pero este estudio proporciona la información y las herramientas necesarias para estudiarlas”, destaca.

La médica Renée Beekman cree que la nueva técnica servirá para buscar errores en el ADN asociados con el cáncer

Beekman subraya que el consorcio ha obtenido el ADN de células de una única mujer, por lo que la secuencia no permite distinguir variaciones entre personas y además carece de la información del cromosoma sexual Y, presente solo en los hombres. “La técnica utilizada por los autores es una herramienta prometedora para obtener esta información en un futuro próximo”, apunta la científica holandesa.

El genetista Lluís Montoliu cree que el nuevo estudio confirma la complejidad de uno de los grandes problemas de la ciencia. “No existe el genoma humano, existen genomas humanos”, reflexiona el investigador, del Centro Nacional de Biotecnología, en Madrid. “Escoger un genoma de referencia es, probablemente, uno de los asuntos más complicados que tenemos en la genética humana en estos momentos”, subraya. Montoliu recuerda que hace unos años, cuando los genomas de referencia dominantes eran de personas anglosajonas de EE UU, se interpretaba que algunos cambios de letras observados en otras poblaciones eran mutaciones asociadas a enfermedades, cuando en realidad eran variaciones perfectamente normales.

Los miembros del Consorcio T2T proponen utilizar su nueva secuencia como modelo mundial: la foto de la caja del puzle. El actual genoma de referencia fue elaborado en 2013, con fragmentos de ADN de muchas personas, por un consorcio internacional en el que participa el Instituto Europeo de Bioinformática.

Montoliu, presidente de la Asociación para la Investigación Responsable e Innovación en Edición Genética (ARRIGE), muestra sus dudas ante el posible cambio del “molde” del genoma humano. “Los problemas del actual genoma de referencia eran conocidos y arbitrariamente aceptados por todos. Si cometíamos errores, todos cometíamos el mismo error, así que podíamos entendernos”, explica el investigador. Montoliu teme que se genere confusión si se añade otro genoma humano de referencia. “Solo funcionará si lo hacemos todos a la vez. Tiene que ser una decisión a nivel mundial”, advierte.

Por Manuel Ansede

03 jun 2021 - 9:42 CEST

Los esqueletos examinados durante los pasados ocho años provienen de una excavación realizada en Jebel Sahaba, en el norte de Sudán, en 1965. Foto cortesía Archivos Wendorf del Museo Británico

Expertos detectan agresiones más feroces de lo necesario para matar en restos hallados en valle del Nilo

 

Una nueva investigación arqueológica sugiere una naturaleza humana extremadamente violenta durante la Edad de Piedra.

Un análisis detallado de las heridas sufridas por los miembros de una comunidad pequeña que vivió en valle del Nilo hace alrededor de 20 mil años reveló que los guerreros prehistóricos atacaban poblaciones indiscriminadamente, matando e hiriendo a mujeres y niños con la misma frecuencia con que asesinaban a hombres adultos.

De acuerdo con el estudio llevado a cabo por el Museo Británico y el Centro Nacional de Investigación Científica francés, las grandes batallas campales no eran frecuentes; en lugar de eso, parece que las agresiones en pequeña escala a grupos familiares eran la norma, algunas veces con una ferocidad y violencia mucho mayores a los necesarios para simplemente quitarle la vida a alguien, señala The Independent.

De los restos estudiados se ha descubierto que muchas de las víctimas tenían entre 10 y 20 heridas de flecha o lanza no curadas. En ocho casos los científicos encontraron fragmentos de puntas de flecha de piedra incrustrados en los huesos de las víctimas, en 28 casos más también encontraron restos de flecha en otras partes del cuerpo, lo que sugiere una gran cantidad de heridas en órganos y carne.

Isabelle Crevecoeur, líder de la investigación, señaló que las heridas curadas y no curadas causadas por flechas, lanzas y otras armas fueron encontradas en alrededor de dos tercios de los 61 individuos enterrados en el sitio, de forma independiente de su edad o sexo, incluyendo niños pequeños.

Durante los pasados ocho años, los científicos usaron microscopios para examinar en gran detalle el cementerio prehistórico conocido como Jebel Sahaba, en el norte de Sudán. De las 61 personas analizadas, 41 por ciento sufrieron heridas de flecha o lanza en los huesos restantes, otro 21 por ciento habían sido lastimados o asesinados con garrotes o alguna otra arma sin filo.

En muchos casos casi la mitad de las heridas habían sanado, sugiriendo que esos individuos habían sido atacados en múltiples ocasiones, tal vez incluso varias veces al año. Sin embargo, el conteo de heridas todavía permanece como una pequeña fracción del posible total de ataques sufridos por las víctimas debido a que muchos de los huesos no han logrado sobrevivir y porque muchas heridas en órganos y carne se han perdido.

En términos de género, tanto hombres como mujeres parecen haber sido atacados el mismo número de veces por agresiones hechas a distancia; en el caso de los niños las muertes parecen haber sido perpetradas con martillos de piedra o hueso y garrotes de madera. El único grupo más o menos ausente en el estudio fueron los adolescentes.

Los científicos estiman que los niveles de violencia en Jebel Sahaba eran probablemente muy altos debido a que los cambios climáticos incrementaron la competitividad entre distintas comunidades del valle del Nilo.

Cementerio

Para Daniel Antoine, del Museo Británico, Jebel Sahaba ha sido mostrado como el más viejo cementerio en el valle del Nilo y uno de los más tempranos lugares en mostrar violencia interpersonal extensa en el mundo. La competencia por los recursos debido a un cambio en el clima fue muy probablemente responsable de esos conflictos frecuentes.

La edad exacta de Jebel Sahaba es desconocida, pero las pruebas indican que los esqueletos fueron enterrados de hace 13 mil 400 a 20 mil años; sin embargo, el cementerio en sí mismo parece que sólo fue utilizado durante dos o tres generaciones.

La investigación, publicada en Nature, sugiere que en la época pudieron no haber existido reglas, tradiciones y tabús entre las comunidades, lo que a su vez sugiere la inexistencia de valores éticos, al menos hacia los miembros de otras comunidades. La excesiva cantidad de violencia y el brutal asesinato de niños también brinda pistas sobre los atacantes y su posible deseo de eliminar a una comunidad en lugar de simplemente someterla.

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Financial Times: Nestlé admite que la mayoría de sus productos no son saludables

La multinacional asegura que está trabajando para mejorar la calidad de sus productos, pero algunos expertos dudan sobre esas promesas.

 

La multinacional suiza de alimentos y bebidas Nestlé admitió que la mayoría de sus productos no son saludables, y que algunos de ellos nunca podrán considerarse saludables sin importar cuánto renueven, informa el diario Financial Times citando documentos internos de la compañía a los que ha tenido acceso el medio.

Según el periódico, el documento se preparó a principios de este año y se distribuyó entre los altos ejecutivos de la empresa. En él se indica que solo el 37% de los alimentos y bebidas producidos por Nestlé lograron una calificación superior a 3,5 puntos en un sistema de calificación australiano con un puntaje máximo de 5 estrellas, que es utilizado por expertos del sector en todo el mundo. De esos productos se excluyen alimentos para bebés, para personas con ciertas condiciones médicas, para mascotas y el café puro.

Dentro de la cartera general de alimentos y bebidas de la multinacional suiza, alrededor del 70% no logró las 3,5 estrellas necesarias para alcanzar una "definición reconocida de salud". De ellos, el 96% de las bebidas y el 99% de los productos del segmento de confitería y helados no alcanzaron los 3,5 puntos. Sin embargo, el 82% de las aguas minerales y el 60% de los lácteos obtuvieron un puntaje superior a dicha cifra.

"Generar dinero lo más rápido y en la mayor cantidad posible"

"Hemos realizado mejoras significativas en nuestros productos, [pero] nuestra cartera aún tiene un desempeño inferior al de las definiciones externas de salud en un panorama donde la presión regulatoria y las demandas de los consumidores se están disparando", destacó el documento de Nestlé. La empresa asegura estar trabajando para que sus productos ayuden a satisfacer las necesidades nutricionales de los consumidores y fomenten una dieta equilibrada.

Por su parte, una experta en nutrición citada por Financial Times considera que los esfuerzos de esa y otras compañías del sector difícilmente podrán concretarse. "El trabajo de las empresas de alimentos es generar dinero para los accionistas y generarlo lo más rápido y en la mayor cantidad posible. Van a vender productos [comida chatarra] que lleguen a una audiencia masiva y sean comprados por tantas personas como sea posible", dijo Marion Nestle, profesora de la Universidad de Cornell, en EE.UU.

Publicado: 31 may 2021 13:22 GMT

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Esquema del sistema que decodifica y presenta letras cuya escritura a mano se imagina la persona. — ERIKA WOODRUM / F. WILLETT ET AL./NATURE 2021

Con la ayuda de un algoritmo un parapléjico plasma en la pantalla las letras que imagina. 

 

Eso que parece tan sencillo, escribir lo que uno va imaginando mentalmente con un boli sobre el papel o a través de un teclado en una pantalla resulta imposible para personas con parálisis total o con otros tipos de discapacidad. Se han ido abriendo vías diversas para que algunos en esa situación se puedan comunicar, como el movimiento de los ojos o el reconocimiento del habla, pero a menudo son lentas o engorrosas o no se ajustan a las características de la persona. Ahora se abre una vía que traduce directamente y en tiempo real la actividad cerebral a la escritura y que alcanza una velocidad de crucero muy aceptable, de hasta 90 caracteres, unas 18 palabras, por minuto. 

La interfaz cerebro-ordenador que se utiliza es compleja, porque depende de diminutos electrodos implantados en el paciente, siendo esta la parte más delicada, y se basa en un algoritmo que traduce lo que el sujeto va imaginando cuando piensa en escribir a mano. Este tipo de interfaz convierte el pensamiento en acción, aunque falten las manos o no se puedan mover e incluso si no se puede hablar. 

Para llegar a este estado de desarrollo los investigadores han tenido que descifrar la actividad cerebral asociada con la escritura a mano de letras sueltas. El algoritmo va identificando las letras imaginadas y las presenta inmediatamente en una pantalla. La persona tetrapléjica en la que se ha ensayado este sistema consiguió una velocidad de 90 caracteres por minuto, el doble de lo conseguido hasta ahora con enfoques distintos, explican los autores del trabajo en la revista Nature. 

"Es un gran avance que se podría aplicar a personas con diversos tipos de discapacidad ", señala José Carmena, un especialista de la Universidad de California que no ha participado en este trabajo. "Es un ejemplo perfecto, la interfaz decodifica el pensamiento de escribir y lo traduce en acción".

Hasta ahora los trabajos se habían centrado sobre todo en decodificar la actividad cerebral asociada al habla, o al movimiento de un brazo para trasladar un cursor por un teclado y así escribir, pero nadie había intentado hacer lo mismo con la escritura imaginada, informa el Howard Hughes Medical Institute, cuyos científicos han trabajado con la Universidad de Stanford y varias otras instituciones de Estados Unidos. Resulta que la actividad cerebral asociada a cada letra es distinta y más fácilmente reconocible que la de, por ejemplo, intentar mover un cursor, por lo que el algoritmo de inteligencia artificial que se aplicó funcionó muy bien. Si con el cursor se emula la mecanografía, ahora se emula la escritura a mano y se puede obtener el doble de velocidad.

El participante tenía 65 años cuando se hizo el experimento y está paralizado del cuello para abajo desde 2007. Su ritmo de escritura se acercó mucho al de una persona de su edad que teclea un teléfono móvil, un ritmo que siempre es mucho menor que la velocidad a la que se habla. Pudo copiar frases y también escribirlas y el algoritmo iba aprendiendo con las repeticiones hasta diferenciar sin apenas error unas letras de otras según las neuronas que se disparan al imaginar cada una . "Hemos visto que el cerebro mantiene la capacidad de gobernar pequeños movimientos una década después de que el cuerpo haya perdido la posibilidad de hacerlos", explica Frank Willet, primer autor del artículo publicado. "Las letras del alfabeto son distintas una de otra y se pueden diferenciar".

Este nuevo paso en el desarrollo del control mental se enmarca en un gran programa de investigación clínica llamado BrainGate 2 con el que colaboran desde hace años los dos directores del trabajo que ahora se presenta, Jaimie Henderson y Krishna Shenoy, de la Universidad de Stanford. El equipo de Shenoy piensa que escribir imaginando las letras se podrá combinar en un futuro con pulsaciones en una pantalla como se hace en un teléfono móvil e incluso con el reconocimiento del habla, tres tipos de comunicación que utilizamos habitualmente pasando de una a otra sin pensarlo. El sistema es experimental, porque no se puede olvidar que es necesario implantar en la corteza cerebral del participante dos pequeños chips de 100 electrodos cada uno que se conectan por cable con un ordenador. Sin embargo, cada vez son más las personas con chips implantados, incluso durante varios años, sin efectos perjudiciales. 

Entre las incógnitas por resolver antes de una posible generalización de esta tecnología están las de si los algoritmos seguirán funcionando a lo largo del tiempo con cada persona y cómo se puede ampliar a otros idiomas que utilicen alfabetos mucho más complicados que el latino, de solo 26 letras en inglés y 27 en español. 

madrid

01/06/2021 07:37

Malen Ruiz de Elvira

Organismos desconocidos adheridos a una roca en el lecho marino. Foto: Dr. Huw Griffiths / British Antarctic Survey.

En las profundidades congeladas de la Antártida, una nueva forma de vida está encerrada bajo una plataforma de hielo. Más allá del océano abierto, a unos 260 kilómetros, el planeta esconde secretos todavía sin resolver por la mirada científica. Éste es uno de ellos, recientemente encontrado por el British Antarctic Survey.

Un desafío a la vida en la Tierra

Una serie de criaturas nunca antes vistas fueron encontradas de manera casual. Tras un intento de recolectar un pedazo de sedimento debajo de una capa gruesa de hielo, un equipo de científicos británicos encontró una comunidad de microorganismos adheridos a una piedra congelada.

La cámara adjunta al taladro utilizado para cavar captó la imagen que se muestra arriba. A cargo del Dr. Huw Griffiths, científico del British Antarctic Survey, el equipo observó organismos similares a esponjas marinas. El hallazgo fue tan impresionante que fue publicado en la revista científica Frontiers in Marine Science, ya que desafía todos los parámetros pasados que se tenían para definir a la vida en el planeta.

Investigaciones previas ya habían visto algunos depredadores móviles, como peces, gusanos y algunos tipos de krill. Sin embargo, estos animales son fijos, y parecen ser filtradores que dependen de la comida en la superficie. Alejados de la luz solar, estos animales viven en completa oscuridad, con temperaturas cercanas a los -2,2 ° C.

Una dirección diferente

El Dr. Huw Griffiths se ha mostrado sorprendido por las condiciones extremas en las que estos organismos sobreviven. Como biogeógrafo y autor principal de la investigación, mostró su asombro como sigue en un comunicado:

“Este descubrimiento es uno de esos afortunados accidentes que empuja las ideas en una dirección diferente y nos muestra que la vida marina antártica es increíblemente especial y está increíblemente adaptada a un mundo helado”.

Una de las preguntas más importantes que surgió a partir del estudio gira en torno a cómo es que estos organismos nuevos obtienen su energía.

Una de las posibilidades es que el deshielo les pueda transmitir filtraciones de metano. Sin embargo, para entenderlo a profundidad habría que tomar muestras directamente de los organismos.

Sin embargo, esto resulta complicado, dada la posición geográfica extremadamente remota en la que viven. Al día de hoy, gran parte de la plataforma continental de la Antártida está totalmente inexplorada. Junto con otras colonias de bacterias, podría ser que estas nuevas formas de vida convivan con otros organismos diferentes, que la ciencia no ha analizado todavía.

28 mayo 2021 |


(Con información de National Geographic)

Los estigmas que rodean a la menstruación frustran las vidas de millones de niñas en pleno siglo XXI

 

En muchos países del mundo, los mitos y las falsas creencias en torno a la regla siguen provocando serias violaciones de los derechos humanos de las niñas y adolescentes.

 

En pleno siglo XXI la menstruación sigue siendo un tabú y está rodeada de estigmas que llegan a truncar la vida de millones de niñas a lo largo y ancho del planeta. En un día cualquiera, alrededor de 300 millones de mujeres y niñas de todo el mundo tienen la regla y, sin embargo, es importante recordar que este proceso natural es otro factor de desigualdad de género para muchas de ellas. Así lo recuerda este viernes, coincidiendo con el Día Internacional de la Higiene Menstrual, la organización Plan International. En muchos países el mundo la menstruación sigue siendo un tema tabú que genera vergüenza, discrimina a las niñas y las expulsa de sus ambientes. 

En no pocos países los mitos y las falsas creencias en torno a la regla siguen provocando serias violaciones de los derechos humanos de las niñas y adolescentes. Un mapa creado por la organización de defensa de la infancia hace un recorrido del horror por algunas de ellas.

En algunas comunidades de Malawi, por ejemplo, a las niñas que tienen la regla por primera vez se les dice que tienen que tener relaciones con un hombre como rito de iniciación y si quedan embarazadas están obligadas a casarse. En algunos lugares de Togo sigue vigente la tradición de que una niña no puede tener el período dos veces en la casa de los padres, lo que significa que deberá casarse tras su primera menstruación. En muchos casos esta llega tan pronto como a los 9 años

El lugares de Vietnam las niñas no pueden recolectar frutos del árbol mientras están con la regla porque dejará de florecer al año siguiente. En zonas de Indonesia las jóvenes no pueden utilizar tampones ni copas menstruales si no están casadas puesto que se asocian con la pérdida de la virginidad. En Camerún, por ejemplo, ellas son responsables de la infertilidad de la tierra si caminan cerca de los cultivos mientras están con el período

"Casi la mitad de las adolescentes de Uganda e Indonesia no van a la escuela cuando están menstruando, perdiendo hasta 24 días de clase al año, según una de nuestras investigaciones. Si queremos romper tabúes, debemos conseguir que en todas las sociedades se hable abiertamente de la menstruación y derribar sus mitos", señala Elspeth Chapman, directora de Programas Internacionales de Plan International.

Uno de los mitos más frecuentes y extendidos en casi todo el mundo es el de  considerar la menstruación como una enfermedad, lo que obliga a las niñas a quedarse en casa y, muchas veces, a dejar sus estudios. La idea de que las niñas y mujeres son sucias y que no deben tocar nada porque lo contaminan es otro bulo ampliamente compartido por diversas culturas. Se trata de un proceso natural que es preciso ocultar y que debe provocar vergüenza. En muchas zonas del planeta, la falta de instalaciones diferenciadas y dispositivos higiénicos convierten la regla en un motivo de discriminación. 

Una prioridad sanitaria

Esta cultura del silencio en torno a la regla tiene además consecuencias en la salud, puesto que los productos sanitarios como las compresas no están disponibles, no son asequibles o no se priorizan en el gasto doméstico. Esto tiene como consecuencia que en muchas ocasiones las niñas y mujeres se vean obligadas a utilizar productos antihigiénicos como periódicos, trapos, tierra, arena, ceniza, hierba u hojas, que no solamente son incómodos, sino que además pueden provocar serias irritaciones o graves infecciones.

El acceso a los productos higiénicos es también un problema para miles de mujeres y niñas que se encuentran confinadas en campos de refugiados. En muchos de ellos las mujeres tienen que pagar por ellos, lo que las obliga a buscar trabajos extra, como la recogida de leña en los alrededores del campo, lo que las sitúa en una posición vulnerable de sufrir abusos sexuales. 

En muchos países los productos de higiene menstrual están considerados aún como productos de lujo. En El Salvador, por ejemplo, comprar 10 compresas cuesta lo mismo que adquirir kilo y medio de arroz o un kilo de judías negras. 

Las organizaciones que trabajan por los derechos de la infancia y de las mujeres recuerdan que las fechas señaladas como esta suponen un momento importante para sensibilizar y conseguir acabar con la discriminación. Ante la falta de productos sanitarios o su carestía, Plan International ha comenzado a impartir  talleres para que ellas mismas fabriquen compresas lavables y reutilizables con materiales locales y puedan vender estos productos para generar sus propios ingresos. De esta forma, afirman, no solo se mejora la gestión de la higiene menstrual de las adolescentes, sino su calidad de vida, la de sus familias y comunidades. Recuerdan la importancia de romper estigmas y mitos al tiempo que se dota a los colegios y a las comunidades de los productos higiénicos que permitan a niñas y mujeres llevar una vida digna.

Tampoco en muchos países con mayores ingresos los productos higiénicos se consideran una necesidad básica que facilita la vida de mujeres y niñas. En España compresas y tampones siguen gravados con un 10% de IVA, lo mismo que se paga al tomarse un café en un bar o al comprar una entrada de cine. El Ministerio de Igualdad se ha comprometido a reconocer productos como de primera necesidad y a rebajar el impuesto al 4%, una exigencia que tiene ya un largo recorrido pero que aún no se materializado.

madrid

28/05/2021 07:13 Actualizado: 28/05/2021 09:08

Marisa Kohan@kohanm

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Las múltiples concepciones psi del trauma

Un recorrido conceptual y temporal sobre un tema clave en psicoanálisis

El doctor en Psicología y psicoanalista Luis Sanfelippo encara un estudio histórico sobre ese concepto.

 

La noción de “trauma” forma parte de la cultura occidental que trascendió la esfera psicoanalítica para integrar la jerga social. El concepto de “trauma” surgió de lo somático y luego devino en una conceptualización psíquica que Freud le dio estatuto. Sin embargo, no existe una sola concepción de “trauma” en la obra del padre del psicoanálisis. Fue cambiando no sólo por cuestiones inherentes a su pensamiento sino también por el contexto histórico en el que Freud vivió. Un recorrido conceptual y temporal es el que establece el doctor en Psicología y psicoanalista Luis Sanfelippo en su libro Trauma. Un estudio histórico en torno a Sigmund Freud (Miño y Dávila Editores). Un cruce entre psicoanálisis e historia es el eje de la investigación de Sanfelippo para abordar las múltiples concepciones psi del trauma.

“Intenté abordar el tema del trauma en relación a Freud y en relación al psicoanálisis pero no sólo centrándome en el psicoanálisis sino más en un campo crítico más amplio en torno de la noción de ‘trauma’”, comenta Sanfelippo en diálogo con Página/12. “Pero también traté de justificar, de acuerdo a lo que investigué a lo largo de las transformaciones históricas de la noción de ‘trauma’, que no hay una sola noción psicoanalítica de trauma. Para Freud el trauma no es una sola cosa sino que en distintos momentos y frente a distintos problemas surgieron distintas nociones de trauma. No es lo mismo la noción de trauma que establece cuando está construyendo su teoría de la seducción que cuando conceptualiza las neurosis de guerra”, ejemplifica este docente e investigador.

--¿La idea fue tomar sólo la obra de Freud para abordar esa multiplicidad?

--En realidad, el trauma puede ser un problema infinito e inabordable porque hay muchísimas concepciones del trauma, hay muchas teorías y distintos saberes construidos en torno a la noción de trauma, también muchas prácticas. Centrarme en Freud era estratégico en relación a acotar en torno a los trabajos de un autor, pero poniendo los trabajos de un autor en discusión con otros autores con ciertos problemas históricos en el contexto en el que Freud vivió. Entonces, centrarme en Freud y su contexto permitió que el trabajo sea abordable, pero por otro lado yo confiaba en que centrándome en Freud, su contexto y los interlocutores, pudiera ubicar problemas centrales respecto de la noción de trauma. Por ejemplo, si la noción de trauma depende únicamente de un acontecimiento del pasado o si también depende de la respuesta que damos en el presente.

--¿Se trata sólo de diferencias conceptuales o también de procedimientos clínicos y terapéuticos los que se modifican?

--Al modificarse las nociones conceptuales se transforman las prácticas clínicas. Pero a veces también cuando en la práctica clínica aparece una innovación técnica o un problema nuevo, los autores se ven forzados a cambiar su teoría. Por ejemplo, una cosa es suponer que frente a un trauma hay que olvidar y, entonces, que la terapia apunte sólo a olvidar el trauma; otra es suponer que frente a un trauma hay que recordar y entonces, la terapia empuje a que la persona hable de los traumas. Y otra es lo que, de distintas formas, plantea Freud: es una especie de combinación entre olvido y recuerdo. Es necesario que ciertos elementos que son demasiado traumáticos se pierdan y es necesario que se inscriban otros y que se armen nuevas tramas, después de haber vivido un trauma.

--¿Qué le permitió el tomar el concepto de trauma como un objeto de indagación histórico?

--Por un lado, permitió un recorrido exhaustivo pero al mismo tiempo mostrar que en torno al trauma hay una noción que se usa en el campo clínico pero también en la historia, lo que se considera “un acontecimiento traumático”. Esto permite ubicar muchos problemas que son importantes para la clínica psicoanalítica, pero al mismo tiempo problemas que son importantes para el pensamiento de la cultura occidental. Una de las preguntas que existe después del siglo XX es: ¿qué hacemos con ciertos acontecimientos colectivos como la Shoa y la dictadura que parecen funcionar como un trauma? Parecen ser demasiado presente y no poder convertirse en pasado.

--¿Cómo influyó la Primera Guerra Mundial en la conceptualización de Freud sobre el trauma?

--La Primera Guerra Mundial le permitió ubicar que un trauma no es sólo una escena del pasado que la persona olvidó pero que puede convertirse en un relato sino que le demostró que hay experiencias que no se llevan bien con el relato: introducen elementos que hacen muy difícil poder convertirlos en un relato. Le hizo repensar no sólo su conceptualización del trauma sino su concepción del aparato psíquico. Freud murió justo en 1939, cuando la Segunda Guerra Mundial estaba empezando. Pero es interesante porque aun cuando murió antes, escribió Moisés y la religión monoteísta, que es un texto en el cual él intenta pensar cómo ciertas experiencias colectivas son posibles de ser transmitidas de generación en generación, aun cuando esa transmisión no sea consciente ni voluntaria.

--¿A partir de esa conceptualización se puede hablar de trauma colectivo?

--Sí. En textos como Tótem y tabú y Moisés y la religión monoteísta, Freud concibe que hay traumas que son colectivos y que se transmiten de generación en generación. Y me parece que es un problema central de las sociedades occidentales contemporáneas porque vivimos la Shoa, el apartheid, las dictaduras latinoamericanas. Y seguimos pensando cómo algo de esas experiencias traumáticas sigue teniendo influencia en el presente y se siguen transmitiendo de generación en generación sin volverse del todo pasadas.

--O sea que las transformaciones de la noción de trauma en Freud no dependieron exclusivamente de motivos inherentes a su pensamiento sino también a cuestiones externas, ¿no?

--No se pueden leer las transformaciones de las concepciones y las prácticas de Freud sobre el trauma sólo como debidas a problemas internos de la teoría o la práctica psicoanalítica. La guerra es el ejemplo crucial. Así como antes los accidentes de ferrocarril les obligaron a otros autores a cambiar ciertas concepciones, para Freud y sus contemporáneos la Primera Guerra Mundial introdujo problemas nuevos, síntomas nuevos, formas de presentación del malestar nuevas que obligaron a repensar su teoría y obligaron también a cambiar un poco la práctica. Por eso, está bueno leer a Freud en su contexto cultural, político y de interlocutores.

--¿En qué aspectos con el devenir del tiempo se produjo una psicologización del trauma?

--Hacia fines del siglo XIX la noción de trauma todavía era una noción anatómica, como la especialidad médica “traumatología”. Un trauma era un impacto sobre el organismo que producía lesiones, pero los accidentes de ferrocarril y luego las guerras, los abusos y otra serie de problemas que atraviesan muchas personas empujaron a pensar que existía la posibilidad de que un trauma no sea solamente un impacto mecánico sobre un organismo sino que se pueda llamar trauma a la conmoción subjetiva, a la conmoción psíquica que genera una experiencia, aun cuando no produzca lesiones en el organismo. Metafóricamente sería como “una herida en el alma que permanece abierta” y por lo tanto sigue siendo presente aun cuando haya ocurrido en el pasado.

Por Oscar Ranzani

27 de mayo de 2021

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En la imagen, la persona con la que se experimentó el nuevo método. Foto tomada Nature Medicine

La terapia permitió al paciente, que padece retinopatía pigmentaria, localizar y tocar objetos, explican autores de la investigación

 

París. Un hombre de 58 años ciego a causa de una enfermedad genética degenerativa recuperó parcialmente la vista gracias a una técnica innovadora optogenética y a la estimulación lumínica.

Es la primera vez que esa técnica permite obtener una recuperación parcial de la función visual, afirman los investigadores que desarrollaron este ensayo clínico, que asocia equipos franceses, suizos y estadunidenses.

El paciente que participó en el estudio está afectado por retinopatía pigmentaria, enfermedad genética degenerativa que provoca la destrucción de las células fotorreceptoras de la retina, causando la pérdida progresiva de la visión que evoluciona generalmente hacia la ceguera.

Cuando antes sólo podía percibir la presencia de la luz, la terapia le facilitó localizar y tocar objetos, según el estudio, publicado el lunes por la revista Nature Medicine.

En la visión normal, los fotorreceptores de la retina utilizan proteínas que pueden reaccionar a la energía lumínica, las opsinas, que suministran informaciones visuales al cerebro a través del nervio óptico.

Sensibilidad a la luz

A fin de restaurar la sensibilidad a la luz, al paciente se le inyectó el gen codificador para una de esas proteínas, llamada ChrimsonR, que detecta la luz ambarina, describe el estudio.

Cerca de cinco meses después de haber recibido la inyección, con la finalidad de dar tiempo a su organismo para producir esta proteína en cantidad suficiente, efectuó diferentes ejercicios, equipado de gafas específicas dotadas con una cámara.

Concebidas por los investigadores, esas gafas facilitan proyectar imágenes de color ámbar sobre la retina del paciente.

"Siete meses después, el paciente comenzó a registrar signos de mejoría visual", señalan en un comunicado el Instituto de la Visión (Universidad de la Sorbona, Instituto Nacional de Investigación en Salud y Medicina, así como el Centro Nacional para la Investigación Científica) y el hospital parisino Quinze-Vingts, especializado en oftalmología.

"Con la ayuda de las gafas, puede ahora localizar, contar y tocar objetos", agrega.

La retinopatía pigmentaria afecta a una de cada 3 mil 500 personas, según la base de datos Orphanet, y puede comenzar a cualquier edad, con una frecuencia de aparición mayor entre los 10 y 30 años.

La evolución del hombre en una ilustración utilizada por Thomas Huxley, firme defensor de Darwin en su época. — ARCHIVO

Se cumplen este año 150 años de la publicación de uno de los libros más influyentes de Charles Darwin, 'El origen del hombre', posterior a y menos conocido que el pionero 'El origen de las especies'.

 

Se cumplen este año 150 años de la publicación de uno de los libros más influyentes de Charles Darwin, El origen del hombre, posterior a y menos conocido que el pionero El origen de las especies. Con sus aciertos y sus errores, esta obra, con la que culminaba la exposición de su teoría de la evolución, tuvo un gran peso en el desarrollo de las modernas teorías científicas en esta área y tres de sus más importante enunciados han sido reforzados por la ciencia, recuerdan varios especialistas siglo y medio después.

Se confirma, por ejemplo, que los seres humanos compartimos muchas características (ahora se sabe que entre ellas está el 96% del material genético) con los simios antropoides como el gorila y el chimpancé, de los que nos separamos evolutivamente hace entre 8 y 6 millones de años. Además, los humanos tenemos la habilidad de un alto nivel de cooperación, reforzado por las normas morales y sociales. Por último hemos ampliado mucho la capacidad de aprendizaje social que vemos en otros primates. Es lo que dicen el conocido etólogo y primatólogo Frans de Waal y sus colegas Peter Richerson y Sergey Gravilets, en la revista Science al evaluar la situación actual a la luz del aniversario.

Para Darwin estaba claro que los humanos actuales eran animales, vertebrados, mamíferos y primates, descendientes de un ancestro común, y que constituyen una misma y única especie, lo que refutaba la teoría racista de que existían varias especies humanas. Darwin también creía que la cultura y la evolución cultural son especialmente importantes para el progreso y constituyen la fuente principal de variación, que se trasmite por la imitación y la educación. La selección natural queda así en un segundo plano. Finalmente aseguraba que la cooperación y el sentido moral, "la mejor y superior diferencia entre el hombre y los animales inferiores", evolucionaron a partir de las tendencias a la ayuda mutua y la abnegación que son "comunes a la mayor parte de los animales sociales", algo revolucionario para su época. De hecho, solo bastante recientemente la ciencia ha estudiado y confirmado tanto esto como la existencia de cultura animal.

Además, Darwin pensaba que era más probable que nuestros antepasados vivieran en África que en cualquier otro lugar, aunque no lo pudo probar, frente al eurocentrismo de muchos de sus colegas de la época. También eso se ha confirmado. Lo que no pudo llegar a ajustar en su teoría es la pregunta que cualquiera se hace: "¿Por qué nosotros?", respecto al salto que representa la gran diferencia mental (y de tamaño cerebral) entre humanos y sus parientes más cercanos. A esa pregunta resulta que todavía no existe una respuesta aceptada de forma general, reconocen De Waal y sus compañeros, aunque hay muchas teorías interesantes.

Entre los cambios evolutivos que emergieron en el desarrollo de la especie humana sobresalen los que llevaron a la aparición de sistemas sociales para apoyar a las madres cuyos bebés nacían sin poderse valer por sí mismos y tenían luego un lento desarrollo, al contrario que en la mayoría de las especies. Esa evolución dio por fruto un alargamiento sustancial del intervalo entre nacimientos y una vida más larga. Asimismo, el lenguaje es un rasgo característico del Homo sapiens y todavía se desconoce cómo surgió.

En El origen del hombre, sin embargo, también hay sombras, o errores cuando se contempla desde nuestros días. "Es un texto del que aprender, pero que no hay que venerar", dice Agustín Fuentes, de la Universidad de Princeton, en la misma revista. Darwin se mostró como representante de su época, al apoyar una visión racista y sexista de la humanidad sin basarse en datos. Despreció a los indígenas de América, Australia y África como menos capaces que los europeos a pesar de que ello contradecía sus propias teorías, y llegó a justificar los imperios, el colonialismo e incluso el genocidio por "la supervivencia del más apto", aunque estaba en contra de la esclavitud. También consideró inferiores a las mujeres blancas respecto a los hombres blancos, nuevamente con argumentos pseudocientíficos que todavía resuenan, asegura Fuentes, quien aboga por una actitud crítica respecto a la importante obra de Darwin y por avanzar hacia una ciencia de la evolución de los humanos, no del "hombre".

madrid

25/05/2021 07:30

Por Malen Ruiz de Elvira

Jueves, 13 Mayo 2021 05:38

Freud en el mes de su nacimiento

Freud en el mes de su nacimiento

La intacta potencia revulsiva del pensamiento freudiano

La impiadosa visión negativa y el encarnizamiento pasional testimonian que sus ideas siguen siendo indigestas para una sociedad no menos hipócrita que la suya.

 

En 1916 Freud ubicó al psicoanálisis dentro de los tres grandes descubrimientos que hirieron el amor propio de la humanidad. Copérnico mostró que la Tierra no es el centro del universo, conmoviendo la pretensión del hombre de sentirse dueño de este mundo. Darwin puso fin a la arrogancia humana de crear un abismo entre su especie y la del animal. Pero ni la afrenta cosmológica ni la afrenta biológica han sido tan sentidas por el narcisismo como la afrenta psicológica. Porque el psicoanálisis enseña que el yo, no sólo no es amo del mundo ni de la especie, sino que no es amo en su propia casa.

Ubiquemos los comienzos del psicoanálisis, ya que en ellos está en germen su particularidad. Freud tiene una formación racionalista, su espíritu es kantiano, es decir que él es un racionalista crítico. Tiene la vocación iluminista de querer salir de la minoría de edad sin otra tutela --como dice Kant-- que no sea la de la razón. Su descubrimiento le mostrará el límite de la razón: la sexualidad. De este modo, el psicoanálisis se presenta como la Filosofía de las luces, interpelada, asediada, alterada por el "factum" freudiano de la pulsión. El psicoanálisis no es oscurantista, por eso Lacan nos dice que Freud prosigue el debate de las luces. Pero también indica el punto en el que estas se apagan, y esto conduce a su ética: las luces deben se moderadas.

La vida pulsional de la sexualidad no puede domesticarse plenamente, lo que no se integra se reprime, nuestra morada está habitada por aspectos que no queremos reconocer, ya que no entran en armonía con nuestros ideales. Pero el empeño por rechazar fracasa y lo más extraño de nosotros emerge desfigurado a través de los síntomas. No cabe asombrarse, afirma Freud, que el yo no le otorgue su favor al psicoanálisis y se obstine en rehusar su crédito. Diremos que tanto ayer como hoy.

Las terapias no analíticas son aceptadas pues se empeñan por erigir al yo como soberano, le enseñan cómo liberarse mejor de lo que irrumpe, elevan su apetito de control, lo invitan a no acercarse nunca al suelo molesto de su hábitat. Pero ello, no lo dudamos, conducirá siempre a lo peor, no sólo porque se habrá limitado el campo del conocimiento, sino por el destino infernal que sufrirá lo que se intenta elidir.

Freud invita a la aventura humana que es la cura psicoanalítica, aventura de ese explorador que, recorriendo los caminos más alejados de sus creencias vuelve con recursos de los que no disponía. Y esas energías gastadas antaño en preservar sus dominios, estarán libres para fines acordes al deseo que siempre excede los límites del yo.

En los últimos tiempos, el pensamiento de Sigmund Freud es objeto de crecientes críticas. Podría decirse, es cierto, que las impugnaciones al psicoanálisis lo acompañan desde sus propios orígenes. Pero al período de las resistencias iniciales le sucedió otro de amplia difusión y aceptación general logradas muchas veces, también hay que decirlo, a expensas del rigor. La impiadosa visión negativa, el encarnizamiento pasional, testimonian que la potencia revulsiva del pensamiento de Freud permanece intacta y sus ideas siguen siendo indigestas para una sociedad no menos hipócrita que la suya. Más sutilmente hipócrita, eso sí. Si es cosa de suprimir síntomas molestos, poner lo más rápidamente posible a un sujeto en condiciones de retomar el automatismo ciego de la vida actual, reintegrarlo al mercado como productor exitoso y --sobre todo-- consumidor voraz e insaciable, reactivando sus apetencias, es plausible que el tratamiento psicoanalítico no sea el camino más indicado. Mejor Prozak o la reeducación cognitivista.

La práctica analítica es altamente efectiva si se trata de emprender una de las pocas aventuras aún accesibles al hombre de nuestro tiempo, en un mundo ya totalmente explorado y donde incluso los viajes han sido expropiados por la industria del turismo. El psicoanálisis no es solo una cura, que nunca fue el interés prioritario de Freud, él como explorador de la vida anímica, quiso construir un sujeto a la altura de la época, un sujeto que al ampliar y redefinir el campo de la subjetividad, sea apto para desenvolverse digna y humanamente en los tiempos de la muerte de Dios. Es decir, en el trance de la devaluación de los valores más altos que identificaron a Occidente, del derrumbamiento del orden tradicional, de la pérdida de toda referencia y, por ende, de la errancia planetaria

Freud no quería ser médico, le interesaba la ciencia, la biología, la investigación. Deudor de distintos descubrimientos y de una Viena liberal luego de la destrucción del imperio austro-húngaro, el psicoanálisis tiene una especificidad propia. El anhelo freudiano por descifrar los enigmas del mundo fue superior al de curar. Creía en la ciencia y en su juventud, el laboratorio de Brucke le permitió afincarse en la fisiología histológica. Y fue éste --su maestro admirado-- quien le advirtió que, en vista de sus reducidas posibilidades materiales, no le sería posible una dedicación a una carrera puramente teórica por la cual sentía devoción. Es así que pasa de la histología del sistema nervioso a la neuropatología, y más tarde, será un enigma --el de la neurosis-- quien dará lugar a su creación: el psicoanálisis. Este encuentro hará que Freud tome un interés creciente en la clínica, pie fundamental para una teoría que jamás se separó de ella. Siempre recordó una frase de Charcot que éste emitió sin darle importancia y la evocó a lo largo de su vida cuando conmovía al mundo con lo que le revelaba: “La teoría es buena pero no impide que los hechos existan”. Creyente de la ciencia, gustaba definirse como explorador: “No soy en absoluto un hombre de ciencia, ni un observador, ni un experimentador, ni un pensador. Por temperamento no soy más que un conquistador, un aventurero, si quieres traducir esta palabra, con toda la curiosidad, la osadía y la tenacidad de ese tipo de hombre”.

Freud nació en un siglo fuertemente marcado por la impronta biológica, por el positivismo y es desde esta base que descubre el síntoma histérico como no respondiendo a esta lógica. Nada más alejado del psicologismo que pretende vincular todo lo que sucede en el cuerpo con un correlato psíquico, haciendo de tales campos un todo indivisible. Lacan dice que no hubiese sido posible el paso freudiano sin el cartesiano. Aclaremos: Freud no quería ser médico ya que le interesaba fundamentalmente la investigación aunque, de todos modos, su saber como médico concordaba con el de su época. Lejos de la medicina hipocrática, la medicina de su tiempo --como también la de hoy-- considera que el hombre tiene un cuerpo, lo que no era algo obvio, antes del paso cartesiano. En efecto, Descartes introduce un corte, a partir del cual quedan atrás la unidad del ser humano, el alma como forma del cuerpo. La división está hecha. Dice Lacan que, de aquí en más el médico encarará al cuerpo con la actitud de un señor que desmonta una máquina. Y que es desde esta posición de la que Freud partió, siguiendo lo que era su ideal: la anatomía patológica, el sistema nervioso. Si el síntoma histérico habla de un cuerpo que no es el biológico, fue sin embargo necesaria la fundación de la biología para ubicarlo en otro paradero.

A fines de 1800 el conocimiento médico era el hegemónico: el saber lo tenía el médico y el paciente escuchaba obedeciendo. Pero ya en los primeros casos freudianos se halla un cambio fundamental, su modo de trabajar parte de suponer saber en sus pacientes, invirtiendo así la posición del saber. En pocas palabras: hay un cambio en la idea de razón a partir de Freud cuyas incidencias en el campo del conocimiento son sin precedentes.

Por Silvia Ons

13 de mayo de 2021

Silvia Ons es psicoanalista.

Sigmund Freud nació el 6 de mayo de 1856.

Publicado enCultura