El 'austericidio' ya afecta a todos: Europa se contraerá un 0,4% en 2013

La recesión va a ir a peor en Europa, según las previsiones económicas de primavera publicadas este viernes por la Comisión Europea. La economía de la eurozona se contraerá un 0,4% este año —en lugar del 0,3% anteriormente previsto—, mientras que el conjunto de la UE caerá un 0,1% —frente al crecimiento del 0,1% que se calculaba en febrero—, debido al alto paro y al desendeudamiento de empresas y hogares tras la crisis financiera, .


La recesión va a afectar a todos los Estados de la UE menos Alemania, aunque en su caso también ve rebajados sus cálculos de crecimiento.  El Ejecutivo comunitario empeora también sus pronósticos para los grandes Estados miembros de la eurozona. Así, la economía alemana apenas crecerá un 0,4% —frente al 0,5% previsto en febrero—, mientras que Francia retrocederá un 0,1% —en lugar de crecer un 0,1%— e Italia se contraerá un 1,3% —en lugar del 1%—.

 

Entre los países rescatados el hundimiento será mayor: la economía chipriota se desplomará un 8,7% este año, Grecia caerá un 4,2% y Portugal un 2,3%. Irlanda es la única que se recupera con un crecimiento del 1,1%. La Comisión avisa de que persisten los "riesgos a la baja" a este escenario, en particular porque "los altos niveles de paro en algunos Estados miembros podrían afectar a la cohesión social y convertirse en permanentes si no se llevan a cabo más reformas".

 

El Ejecutivo comunitario resalta además que "la aplicación eficaz de las medidas de ajuste y políticas para reforzar la arquitectura de la unión económica y monetaria sigue siendo crucial para evitar que vuelva el estrés en los mercados financieros".

 


En el caso de España, la Comisión sigue sin creerse del todo las previsiones económicas del Gobierno de Mariano Rajoy. Corrigió este viernes las previsiones económicas que el Gobierno de Mariano Rajoy presentó hace sólo una semana y pronosticó una contracción del 1,5% para este año —en lugar del 1,3% que anticipó la semana pasada el ministro de Economía, Luis de Guindos— y una tasa de paro que se situará de media en el 27% de la población activa.

 

 En estas circunstancias, la Comisión prevé que España incumpla incluso los nuevos objetivos de déficit propuestos por el Gobierno tras retrasar dos años, hasta 2016, la meta del 3%. Sin medidas adicionales, el déficit alcanzará en 2013 el 6,5% (en lugar del 6,3% que espera Guindos) y volverá a subir el año que viene al 7% (en lugar del 5,5%).

 

En este sentido el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn, confirmó que España tendrá dos años más para rebajar su déficit por debajo del 3 % del PIB. "A la vista de las previsiones económicas adversas y gracias a la estrategia fiscal de medio plazo creíble, hemos aconsejado al Gobierno español ampliar en dos años [de 2014 a 2016] el horizonte para corregir el déficit excesivo", señaló.

 


Bruselas retrasa además el inicio de la recuperación al primer trimestre de 2014. En los próximos seis meses la economía española seguirá cayendo (-0,2% en el segundo trimestre, -0,1% en el tercer trimestre), y sólo se estabilizará a finales de año, según las previsiones de la Comisión.

 

 En el conjunto de 2014, España crecerá en 2014 un 0,9% —en lugar del 0,7% previsto por el Gobierno—, aunque el Ejecutivo comunitario avisa de que este cálculo no tiene en cuenta el impacto contractivo de las medidas de ajuste adicionales que deberán tomarse para cumplir el nuevo objetivo de déficit. El paro apenas bajará y se situará en el 26,4%, la tasa más alta de la UE. Es decir, es probable que ese 0,9% no se cumpla.

 

"La mayor sensibilidad de los salarios a las condiciones del mercado laboral, uno de los objetivos clave de la reforma laboral de 2012, debería contribuir a moderar la caída del empleo", considera la Comisión.

 

 El nivel de deuda aumentará del 84,2% en 2012 al 91,3% este año y al 96,8% en 2014 debido a "los grandes déficits públicos, el bajo crecimiento nominal del PIB y los costes de la recapitalización bancaria".

 

 El dato más positivo de las previsiones de Bruselas es el de la inflación, que se situará de media este año en el 1,5% y el que viene en el 0,8%.

 

 España es el quinto país de la UE que registrará una mayor caída del PIB este año, sólo superada por Chipre (-8,7%), Grecia (-4,2%), Portugal (-2,3%) y Eslovenia (-2%). La eurozona en su conjunto se contraerá un 0,4%, mientras que en el conjunto de la UE el retroceso será del 0,1%.


Condiciones

 

 Bruselas espera que la demanda doméstica en España se contraiga este año "a un ritmo más rápido" como consecuencia "del desendeudamiento de los hogares, el elevado paro y la caída de la renta disponible". También caerá la inversión privada debido a "las débiles perspectivas de demanda, el ajuste de los balances empresariales y las dificultades de acceso al crédito, especialmente para las pymes". El sector de la construcción seguirá contrayéndose.

 

 En contraste, las exportaciones mantendrán su impulso gracias a la mejora de la competitividad en materia de costes y la diversificación geográfica. "Como resultado, en 2013 España tendrá superávit por cuenta corriente por primera vez desde 1997", dice Bruselas.

 

 "Las condiciones financieras seguirán siendo probablemente un lastre para el crecimiento económico en el futuro próximo. La necesaria reestructuración del sector bancario y las débiles perspectivas de crecimiento implicarán que las condiciones de crédito sigan siendo restrictivas para otros sectores domésticos a corto plazo, limitando el consumo privado y las decisiones de inversión", avisa el informe.

 

03/05/2013 11:04 Actualizado: 03/05/2013 12:20

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Miércoles, 01 Mayo 2013 06:51

Huelga General en Grecia

Huelga General en Grecia

En Grecia no paran los suicidios por la crisisGrecia vive hoy su segunda huelga general del año en protesta por los recortes del Gobierno, en un llamamiento convocado por los principales sindicatos aprovechando que la festividad del Día del Trabajo ha sido trasladada a la próxima semana por coincidir con la Pascua ortodoxa.

 

Para las 11.00 hora local (08.00 GMT) esta prevista una manifestación en el centro de Atenas, en la plaza de Klathmonos, convocada por los dos sindicatos mayoritarios, el ADEY del sector público y el GSEE, del privado.

 

Los transportes públicos están desarrollando numerosos paros, aunque no se vive una parálisis total en el tráfico, ya que los autobuses han decidido funcionar entre las 09.00 y las 21.00 horas locales (06.00 a 18.00 GMT), y sumarse a la huelga tan solo en el turno nocturno.

 

De esta forma, el sindicato quiere facilitar la participación masiva en las manifestaciones de protesta.

 

El metro, el tren suburbano y los trolebuses, en cambio, han acordado hacer el paro a la inversa, y permanecerán en las cocheras hasta las 21.00 horas locales.

 

Los hospitales únicamente ofrecen desde esta mañana servicios mínimos y las farmacias están cerradas en Atenas, pero no en El Pireo, donde abren con normalidad.

 

Todo el transporte marítimo está paralizado desde la medianoche y los barcos seguirán amarrados a puerto hasta transcurridas las veinticuatro horas de la huelga.

 

En el tráfico aéreo, en cambio, todo funciona con normalidad, y según indico a Efe una portavoz del aeropuerto de Atenas, el transporte aéreo no se ha adherido a la huelga.

 

La huelga tiene lugar tan solo tres días después de que el Parlamento aprobara las nuevas medidas de recorte acordadas entre el Gobierno tripartido dirigido por el conservador Andonis Samarás, y la troika formada por el Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional.

 

Este nuevo plan de ajuste, que ha sido requisito para obtener el próximo tramo del rescate financiero, contempla, entre otras medidas, el despido de 14.000 empleados públicos hasta finales de 2014.

 

Además, incluye una nueva reducción del salario mínimo y de los 580 euros mensuales actuales pasa a 490 euros para los mayores de 25 años y a 427 euros para los menores de esa edad.

 

1 mayo 2013

 

(Con información de El País)

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Estados Unidos, deuda y declive de su poder mundial

Todo el mundo habla de la deuda y la debilidad económica de Grecia, Portugal, España, y ahora también Hungría, como causa de fondo de la inestabilidad que recorre los mercados y de las amenazas a la recuperación económica y la salida a la crisis. ¿Es pensable, sin embargo, que media docena de países periféricos, subordinados y dependientes hayan pasado a convertirse hoy en el centro de la economía mundial?


Para contestar a esta pregunta, hay que remontarse atrás en el tiempo. Desde 1980, con la llegada de Reagan a la Casa Blanca, la economía norteamericana dio un giro de 180 grados, convirtiéndose de uno de los principales acreedores del mundo, en el mayor deudor del planeta.
Aunque este fenómeno ha podido ser relativamente enmascarado durante tres décadas por el éxito en la Guerra Fría y su transformación en la única superpotencia realmente existente, el estallido de la crisis financiera ha sacado a la luz esta realidad oculta: la deuda de la economía norteamericana constituye un termómetro que refleja con precisión fidedigna los cambios en la distribución del poder económico mundial y las nuevas tendencias de fondo que marcan el ocaso imperial yanqui y el ascenso de las potencias emergentes.


La madre de todas las deudas


Se ha dicho que la economía norteamericana es en la actualidad un caballo desbocado, galopando sin freno a la búsqueda de los ingentes recursos de capital que necesita para financiar la inmensa montaña de deuda sobre la que se asienta su hegemonía político-militar. Bastarán unos pocos datos para corroborar esta afirmación.


La deuda de la economía norteamericana asciende a un total de 55,7 billones de dólares. Por comparación, la deuda total española no llega a los 4 billones de dólares.


Al gobierno federal y los gobiernos estatales y locales les corresponde un 23,4% de esa deuda, algo más de 13 billones de dólares. Lo que a su vez significa que la deuda pública norteamericana, en relación a su PIB, es del 90,4%, muy por encima del 55% que supone la deuda pública española en relación a nuestro PIB.


¿Puede alguien en su sano juicio pensar de verdad que los poco más de 750 mil millones de dólares de deuda pública española son una grave amenaza, mientras que los más de 13 billones de deuda yanqui no suponen ningún problema? ¿Quieren hacernos creer que la deuda pública de España desequilibra la economía mundial, pero que la deuda de 18 Españas juntas no?


Por otra parte, se ha convertido casi en un tópico, sobre todo en sectores de izquierdas, considerar que en la base del gigantesco endeudamiento USA está el desaforado consumismo de las familias medias norteamericanas. Nada más alejado de la realidad, pues el endeudamiento de los hogares en hipotecas, créditos al consumo o tarjetas de crédito no llega a ser el 30% del total de la deuda. El resto, es decir, el 47% corresponde a los préstamos solicitados por la banca y las grandes corporaciones monopolistas en los mercados de capitales, endeudamiento con el que hicieron el negocio del siglo levantando una gigantesca burbuja inmobiliaria en el interior del país y una no menos gigantesca estafa a escala mundial con los productos financieros derivados del mercado inmobiliario.


En la base de este enorme endeudamiento, que es el origen de todos los desequilibrios de la economía mundial, se encuentran dos factores entrelazados.


En primer lugar, la necesidad de la oligarquía financiera yanqui de parasitar al resto del mundo a fin de seguir apropiándose de una cuota de la plusvalía mundial que ya no se corresponde a su peso real en la economía mundial. La sofisticada ingeniería financiera ideada por Wall Street estas últimas décadas, la desregulación de los mercados de capitales a escala global o el mantenimiento del dólar como núcleo del sistema monetario internacional y moneda de reserva mundial son otros tantos mecanismos de los que dispone el capital monopolista norteamericano para mantener la apropiación de la mayor parte de la plusvalía mundial, aunque sea a costa de precipitarse en un abismal déficit comercial y en unos niveles insondables de deuda.


El segundo factor es el coste del gigantesco aparato político-militar que exige el mantenimiento de su hegemonía mundial. Para hacernos una idea de lo que esto significa, sólo los gastos del Departamento de Defensa en 2009 consumieron en EEUU tantos recursos como la Seguridad Social en su conjunto. Si un país como España mantuviera esa misma relación de proporcionalidad entre uno y otro gasto, tendríamos que multiplicar los gastos en defensa... ¡por más de 15 veces! De hacerlo, en un sólo año el ejército español podría disponer de 25 portaaviones de última generación.


La acumulación, año tras año, de esta gigantesca deuda pública, bancaria y corporativa es la que está en el origen de todos los desequilibrios de la economía mundial que han estallado con la crisis de las hipotecas subprime.


Cambios en los flujos mundiales de capital


Antes del estallido de la crisis, los bancos facilitaban la salida de flujos internacionales de capital desde las regiones excedentarias, cuyos cuatro grandes pivotes están situados en Japón, la zona euro, los centros financieros asiáticos y los países exportadores de petróleo. El sistema bancario mundial –hegemonizado por Wall Street y la City londinense– canalizaba los fondos desde estas regiones a través de oficinas en el Reino Unido y los centros financieros del Caribe para transferirlos en última instancia a prestatarios de Estados Unidos.


Los altos retornos, en forma de dividendos o de intereses, que durante este tiempo estuvo proporcionando la burbuja inmobiliaria y el mercado de derivados financieros norteamericanos facilitaba este flujo de capitales desde todas las regiones productoras (y ahorradoras) hacia la economía norteamericana.


Sin embargo, a partir del estallido de la crisis se ha invertido la dirección de los flujos de capitales entre varias de las principales economías del mundo. El mayor cambio ha sido el rápido aumento de los reflujos netos desde EEUU hacia el Reino Unido, como resultado de una menor concesión de préstamos y de reducciones del valor contable de las posiciones frente a residentes en Estados Unidos por parte de las oficinas londinenses de los principales bancos con sede en Europa.


Pero no sólo Europa ha invertido el flujo de sus capitales. El pasado mes de diciembre, el Banco Central de China cogía a todo el planeta financiero por sorpresa al anunciar que ya no era el mayor tenedor de bonos del Tesoro USA, como resultado de haber puesto discretamente a la venta en el mercado mundial un paquete superior a los 36.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, los países productores de petróleo, poseedores también de grandes reservas de divisas, tras los catastróficos resultados de su inversión en la banca anglosajona los meses inmediatamente anteriores a la caída de Lehmann Brothers, han puesto en marcha un proceso de retirada de fondos y repatriación de capitales.
Sólo Japón ha mantenido de forma regular y constante su transferencia de ahorros hacia EEUU. Algo totalmente insuficiente para la voracidad recaudatoria de la economía USA.


Pero que esos capitales “huyan” actualmente de la economía norteamericana, no quiere decir, en absoluto, que permanezcan quietos. Simultáneamente a su retirada de los grandes mercados financieros de Occidente, se está produciendo un movimiento masivo en los flujos de capitales con destino a las economías emergentes, donde está concentrado el crecimiento de la economía mundial y las ganancias producidas por esa inversión son incomparablemente más altas y seguras que las que hoy proporciona el deteriorado mercado de EEUU.
Hasta el punto de que países como China o Brasil se han visto obligados, a fin de evitar un “recalentamiento” de su economía o la creación de burbujas financieras en torno al mercado de la vivienda o al bursátil, a dictar medidas de contención, poniendo nuevos impuestos para su entrada o bien simplemente limitándola.


Es importante partir de este movimiento pendular de los flujos de capitales para comprender la urgencia de Washington en “poner orden” en la zona euro.


Las sacudidas sísmicas que vive Europa desde principios de año, no están sólo dictadas –como desde algunos sectores se nos quiere hacer creer– por la intransigencia de la banca alemana para proteger sus inversiones y préstamos en el sur de Europa, sino también por las necesidades norteamericanas –gestionadas a través del FMI– de transferir rentas desde las economías más débiles y dependientes de su órbita de dominio y obtener para sí una mayor parte del mercado mundial de captación de capitales, expulsándolas de ellos.


Liderazgo dubitativo y frentes que se abren


Si hubiera que resumir en una sola idea la naturaleza de la profunda crisis que atraviesa el mundo capitalista occidental, ésta sería la siguiente: el endeudamiento de la economía norteamericana es insostenible por más tiempo en las actuales condiciones geoestratégicas y de distribución del poder económico mundial.


La abismal separación que existe –y que cada día se profundiza más– entre la base económica real de EEUU y su supremacía política y militar ha podido ser mantenida durante los últimos 30 años gracias al endeudamiento. Pero éste ya no da más de sí.


En el capitalismo, el sistema crediticio es por naturaleza elástico, la velocidad de circulación de los capitales a través del crédito proporcionado por el sistema bancario permite acelerar y expandir el proceso de revalorización y acumulación de capital. Pero Wall Street ha llevado está elasticidad mucho más allá de cualquier límite razonable, precipitando así la crisis.


Esta situación de deterioro acelerado tiene, a su vez, efectos en la política mundial y en la correlación de fuerzas entre los distintos jugadores activos.


En la base del dubitativo liderazgo que Obama ha mostrado hasta ahora en la escena internacional está precisamente esta cada vez más insostenible contradicción. 
  
Los bandazos en las relaciones con China, que inició Obama con la propuesta de un G-2, a la que le siguieron unos meses de duros enfrentamientos con los motines de Xinjiang, la venta de armas a Taiwán, el incidente político con Google patrocinado por el departamento de Estado o la reunión con el Dalai Lama, para a continuación volver otra vez mansamente a la mesa de diálogo estratégico. Acontecimientos como los ocurridos en la cumbre de Copenhague sobre el cambio climático, donde China, India, Brasil y Sudáfrica negociaron las resoluciones al margen de EEUU. La incapacidad para someter a Irán y limitar su programa nuclear. O el más reciente ataque israelí contra la flotilla de Free Gaza, poniendo de relieve tanto la capacidad de “insumisión” de Tel Aviv frente a Washington, como la acelerada emergencia de Turquía como potencia regional en Oriente Medio. 


Todos ellos superan con mucho la categoría de anécdota  al mostrar a un Obama que va a remolque de los acontecimientos, en lugar de preverlos y conducirlos, la lógica que se correspondería a su condición de superpotencia. Como decía hace poco un reputado columnista del Washington Post, David Ignatius, es un axioma de la política internacional que “si no estás en la mesa es que estás en el menú”.
Su creciente debilidad multiplicada por la crisis hace que EEUU no pueda estar en todas “las mesas” del planeta. Y en cada una de ellas que no está, o que llega tarde, forma parte “del menú”. Es decir, le dan bocados a una hegemonía que en otro tiempo fue omnímoda.

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Martes, 30 Abril 2013 06:58

París no es una fiesta para Merkel

París no es una fiesta para Merkel

El modelo de una amistad donde uno de los integrantes, en este caso Alemania, domina como un amo los contenidos de la relación ha encendido un conflicto de fuertes acentos entre la derecha francoalemana y el Partido Socialista francés. Hace unos días, en un documento de 21 páginas emitido por la dirección del Partido Socialista, el PS interpelaba al presidente François Hollande para que, abiertamente, enfrentara a la canciller alemana Angela Merkel y a la misma derecha alemana a fin de cambiar la aplanadora de austeridad que impera en Europa bajo la batuta de Berlín. El texto contenía términos poco usuales dentro de la relación estratégica entre los dos países. El PS francés recriminó a Merkel su “intransigencia egoísta” y estimó que el “proyecto europeo está herido” debido a la “alianza de circunstancia” entre Merkel y el primer ministro británico, David Cameron. De inmediato, la dividida derecha francesa hizo causa común contra el Ejecutivo socialista y salió en defensa de la canciller alemana, a la cual, sin embargo, tanto conservadores, socialistas europeos y economistas de renombre acusan de tener una responsabilidad aplastante en la situación de recesión, crisis de la deuda y políticas de rigor por las que atraviesa Europa.

 

Al concierto de la mediocre derecha francesa –pocas veces ha sido tan pobre en ideas y líderes– se le sumó la respuesta del propio campo de Merkel, quien impugnó abiertamente a Francia y abrió con ello un frente antagónico que rompió el sano consenso de las relaciones. Hasta ahora, el presidente socialista François Hollande se había limitado a evocar la “tensión amistosa” que existía entre París y Berlín. El Partido Socialista rompió el consenso público que imperaba en el seno de la socialdemocracia europea y los lobos liberales no tardaron en aullar sus letanías. El Ejecutivo alemán suavizó la controversia y habló del excelente “trabajo mutuo” de Merkel y Hollande. El portavoz de Merkel, Steffen Seibert, dijo que sólo importaba el trabajo “de los gobiernos, no el de los partidos”. La formación de la canciller, CDU, en cambio, fue mucho más lejos. El diputado Andreas Schockenhof habló de “expresiones improcedentes” y dijo que “el de izquierda no puede desviar la atención del hecho de que Francia necesita reformas estructurales profundas”. Schockenhof señaló que el texto del PS francés no hacía más que “mostrar la desesperanza en la cual se encuentran los socialistas franceses. Incluso un año después de su llegada al poder (el próximo seis de mayo) no encuentran ninguna respuesta convincente a los problemas financieros y económicos de su país”. La derecha francesa le agregó su manto de hipocresía a la polémica. En un comunicado conjunto firmado por los dos hermanos enemigos de la derechista UMP, su actual presidente provisorio Jean-François Copé y su contrincante, el ex primer ministro François Fillon, ambos denuncian la “responsabilidad personal” de Hollande en la degradación “constante de la relación francoalemana”. A su vez, estos dos líderes políticos que hipotecaron su credibilidad durante la batalla indecente que protagonizaron por el control de la UMP denunciaron el “clima germanófobo que gana al PS y a su aliado de la extrema izquierda”, en este caso Jean-Luc Mélenchon. La derecha francesa se ha vuelto una calamidad. No tiene ideas, ni proyectos y sólo existe por la xenofobia, el conservadurismo rancio y la pesca constante de los errores de sus adversarios.

 

En realidad, los socialistas no hicieron más que llenar con palabras audibles los espacios en los cuales todo el mundo se expresa de la misma manera pero en silencio. El consenso hace que cualquier crítica abierta al liberalismo alemán se convierta en un insulto o en una falta histórica cuando, de hecho, desde hace dos años no hay líder político que no haga la misma reflexión, aunque con otras palabras. Pero el aparato bancario alemán es intocable. La Europa del sur viene clamando a gritos otra política. El recién nombrado presidente del Consejo Italiano, Enrico Letta (ver aparte), fue el último en exponer un vibrante alegato contra las políticas de austeridad impuestas por Alemania y la Comisión Europea. Letta dijo que “con sólo sanear las cuentas Italia se muere. Al cabo de una década sin crecimiento, las políticas de estímulo no pueden esperar más. Ya no hay más tiempo”. Sin embargo, el control de los déficit, el ahorro público a costa de matar al Estado de bienestar del Viejo Continente se imponen a cualquier estímulo público de la economía. La posición del PS deja al descubierto la existencia de una ya encarnada guerra de modelos. Como lo expresó muy bien el jefe de la diplomacia alemana, Guido Westerwelle, “el debate actual sobre el porvenir de Europa no es un conflicto entre Francia y Alemania, sino una discusión necesaria entre escuelas políticas diferentes sobre el camino adecuado para salir de la crisis”. De hecho, Alemania empuja a Francia a ahondar las llamadas “reformas estructurales”, es decir, la reforma del sistema de pensiones, la del mercado de trabajo y la supresión de puestos de trabajo en el servicio público. En una situación de recesión grave y desempleo record, esas medidas serían una sentencia de muerte para el socialismo francés, que en 2014 enfrenta dos elecciones: las europeas y las municipales. Nunca hubo en Francia tantos desempleados como hoy y jamás hasta ahora, luego de apenas un año de mandato, un presidente había llegado a niveles tan bajos de popularidad como Hollande.

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Europa sale a la calle en contra del ajuste

Azotados por el ajuste y el desempleo, en un continente movilizado por el comienzo de lo que siente y vislumbra como una gran ola de ajustes privados y estatales, en España, Grecia, Francia y Gran Bretaña los principales gremios anunciaron que transformarán la tradicional conmemoración del Día del Trabajador en una gigantesca protesta.

 

En un clima de tensión marcado por la criminalización de los reclamos por parte del Ejecutivo, para el 1º de mayo están convocadas en España cinco concentraciones y 77 manifestaciones en todo el país bajo el lema “No tienen límite. Lucha por tus derechos”. A las protestas también se sumarán cientos de organizaciones y movimientos sociales de todo el país, así como grupos anticapitalistas y los indignados que rechazan las políticas neoliberales y exigen un cambio de rumbo. En este contexto, las dos grandes centrales de trabajadores del país ibérico se movilizarán ante el incuestionable fracaso de las políticas neoliberales del gobierno del conservador Mariano Rajoy, que mantienen bloqueada la economía, y contra la violación de los derechos civiles. Para salir de la crisis y revertir las políticas económicas que mantienen estancado el consumo y frenan la inversión, los sindicatos reclaman un pacto social, aunque denunciaron que no son escuchados. Asimsimo, los convocantes denuncian que el gobierno del Partido Popular (PP) está atacando las libertades básicas al intentar limitar el derecho de manifestación y huelga, pese al creciente descontento social derivado del aumento del desempleo, la desigualdad y la pobreza. “El gobierno está entre la espada y la pared, porque tiene que rectificarse a sí mismo”, afirmó Cándido Méndez, secretario general de la Unión General de Trabajadores (UGT), al anunciar el cronograma de las protestas que se producirán el miércoles a partir del mediodía, en todo el país. Por su parte, Ignacio Fernández Toxo, líder de Comisiones Obreras (CC OO), la otra gran central sindical, aseguró que a esta altura las reservas familiares se están agotando. “Desde que se inició la `austeridad`, los datos evidencian el fracaso de las políticas económicas, laborales y sociales aplicadas en España y la Unión Europea”, remarcó Toxo.

 

En menos de dos años, la implementación de ajustes y recetas fondomonetaristas no sacaron a España de la recesión mientras la tasa de desempleo pasó del 20 al 27 por ciento, lo que se traduce en más de 6,2 millones de desocupados, una cifra record en su historia. Los sindicatos advirtieron que el recorte del empleo en el sector privado no terminó y que el Ejecutivo prepara un “ajuste brutal” en el sector público que hará crecer aún más la desocupación. “¿Quién va a asumir responsabilidades? Las políticas inspiradas por la Unión Europea (UE) a favor de Alemania y sus bancos están destrozando el sur de Europa”, se preguntó Toxo. En la misma línea, Méndez insistió en que entre 2010 y 2012 el déficit se disminuyó en seis décimas y, en contrapartida, el desempleo aumentó en seis puntos.

 

Algo similar sucedió en Grecia donde para esa jornada se prevé una paralización casi total en Atenas y en las principales ciudades del país luego de que los sindicatos griegos anunciaran una jornada de protesta y movilización en repudio a las constantes políticas de ajuste, que esta semana sumaron el anuncio del gobierno de una monumental reducción de puestos de trabajo en el sector público. El primer ministro, Antonis Samaras, dio el visto bueno a la reducción de 15 mil empleos en la administración antes de 2015 tal y como exigieron los acreedores internacionales para conceder nuevas entregas del préstamo. La decisión fue tomada de acuerdo con los responsables de los ministerios implicados, pero sin consultas con los dos socios del gobierno de coalición, Pasok e Izquierda Democrática, que se habían opuesto a la medida. Esto hizo estallar a los sindicatos que inmediatamente anunciaron movilizaciones y una jornada de huelga general para el Día del Trabajador, que si bien estaban previstas antes del anuncio, cobrarán un grado de participación y protesta mucho mayor aún. Con los despidos masivos previstos en la función pública, se estima que se incrementará la altísima tasa de desempleo en el país situada en el 27,2 por ciento y que desde la aplicación de las recetas neoliberales y de ajustes permanentes exigidas por la troika integrada por la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Según la versión oficial, estas bajas se llevarán a cabo mediante jubilaciones anticipadas y el despido de funcionarios inmersos en procesos disciplinarios, y las dos mil primeras tendrán lugar a partir de la segunda semana del mes de mayo.

 

En tanto, en Francia, la tradicional manifestación del 1º de mayo promete dejar en claro el creciente descontento de los ciudadanos con el gobierno socialista del presidente François Hollande, quien esta semana cumplirá un año en el poder. Hasta el momento están previstas 258 manifestaciones en 92 departamentos –sobre 98– en toda Francia, convocadas por la Confederación General del Trabajo (CGT), Fuerza Obrera (FO), la Federación Sindical Unitaria (FSU) y Solidaires, quienes manifestarán conjuntamente por las calles de París. En la capital, la marcha se prevé multitudinaria y unirá las plazas de la Bastilla y Nation, en el oeste de la ciudad. Sin embargo, este año la movilización por el Día del Trabajador contará con la particularidad de que la mitad de los sindicatos se movilizará por separado. La Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT) junto a la Confederación Francesa de Trabajadores Cristianos (CFTC) y la Confederación Francesa de Empresarios-Confederación General de Ejecutivos (Cfecgc) no participaran de la convocatoria parisina y realizarán una movilización en Reims (Este). Es que estos tres sindicatos apoyaron la reforma laboral promovida por el gobierno y consensuada con el Medef, organismo que nuclea a la patronal gala. En este sentido, la reforma es calificada como “un retroceso histórico” por los sindicatos opositores y de esta manera las divergencias entre las centrales sindicales quebró la tradicional manifestación conjunta de cada 1º de mayo.

 

La secretaria de la CGT encargada de la comunicación, Agnes Naton, detalló que manifestarán para denunciar las políticas de ajuste presupuestario impuestas a los ciudadanos europeos. “Nuestra intención es denunciar el engaño del gobierno socialista que endilga al costo del empleo esta crisis, cuando es la circulación del capital y el mundo de las finanzas los que avanzan en detrimento del trabajo y la inversión”, señaló. Según la responsable de comunicación del principal sindicato galo, la manifestación cuenta con tres reclamos fundamentales. “La oposición frontal a las políticas de rigor económico, la exigencia de que se implante una política laboral responsable para asegurar los puestos de trabajo existentes y crear nuevos empleos, y el reclamo de que el gobierno instaure nuevos controles para evitar el fraude y la evasión fiscal”, confió.

 

Las marchas tendrán este año un condimento especial en el Reino Unido tras la profundización de los ajustes que, según la secretaria general del Congreso de Sindicatos (TUC), Frances O’Grady, aumentan las desigualdades regionales y la pobreza. “Recortar una ayuda vital en un momento en que los salarios reales están cayendo es injusto y una mala política económica, ya que mientras menos plata tenga el pueblo para gastar, menos demanda habrá en nuestra economía”, añadió. La concentración se hará en Clerkenwell Green, una calle del centro de Londres, mencionada por Charles Dickens en Oliver Twist y ligada a la lucha sindical.

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Reconoce el gobierno de Rajoy que no se crearán empleos en España hasta 2016

El gobierno español, del conservador Mariano Rajoy, reconoció este viernes que en el país no se creará empleo hasta 2016, lo que supondrá que en los cuatro años de legislatura no se logrará el principal argumento que esgrimió el Partido Popular (PP) para llegar al poder: reconducir la maltrecha economía y recuperar la senda del crecimiento económico.

 

La radiografía de la situación actual y de futuro de España es, según las estimaciones de las propias autoridades, peor de lo que esperaban, al aumentar la recesión –que sólo este año será de 1.3 por ciento, en lugar de 0.5 que preveían– y el desempleo alcanzará a finales de año más de 27.1 por ciento.

 

En una de las conferencias de prensa más concurridas de los últimos meses, comparecieron por el gobierno la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, junto a los ministros de Economía y Hacienda, Luis de Guindos y Cristóbal Montoro, respectivamente.

 

El mandatario español, como es habitual en los últimos meses, no compareció ante la prensa ni explicó a la opinión pública las nuevas reformas aprobadas para mantener el guión de la recuperación económica impuesto por la Unión Europea (UE): más medidas de austeridad, reducción del gasto público, carga impositiva, menos gasto social y en infraestructuras, y una transformación de raíz tanto de las pensiones como de la administración de las cuentas de los gobiernos locales y autonómicos.

 

Los representantes del gabinete del gobierno de Rajoy, que paradójicamente se mostraron muy risueños y bromistas durante la rueda de prensa, fueron muy criticados por negarse a comparecer ayer tras la publicación de los últimos datos del desempleo en España, que ya suman los seis millones 200 mil personas, la peor tasa de la historia, con un 27.16 por ciento de la población activa. Su respuesta fue que el presidente del gobierno comparecerá en los próximos días en el Congreso de los Diputados para explicar los detalles de las reformas rubricadas hoy y que entrarán en vigor a partir de la publicación en el Boletín Oficial del Estrado (BOE).

 


Entre los anuncios más importantes hechos por el gobierno español destacan las proyecciones de los datos macroeconómicos del país, que confirmarían que la situación es grave y delicada, al prolongarse la recesión más allá del 2014y reconocer que el desempleo no bajará del 25 por ciento antes de 2016, año en que la tasa estará, según sus cálculos, en 24.8. Para este año prevé una tasa de 27.1, que ya es una realidad; en 2014 el paro se quedará en 26.7 y en 2015 llegará a 25.8 por ciento.

 

Otros anuncios de calado fue el incumplimiento de una de las promesas que hicieron tras tomar posesión e incrementar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que entonces prometieron que sería eventual y duraría como máximo dos años.

 

Hoy confirmaron que ese impuesto se mantiene intacto y además se aprobó una batería de nuevas cargas impositivas, que todavía no se conocen con detalle, pero que afectarán sobre todo al consumo y a lo relacionado con el medio ambiente. También se aprobó la eliminación de varias deducciones fiscales de las que se benefician las empresas, que tampoco fueron explicadas de forma pormenorizada.

 

La cifra del desempleo se mantendrá en una situación dramática, entre otras cosas por el escaso crecimiento previsto. De hecho, en este 2013, el gobierno prvevé que el PIB va a caer 1.3 por ciento.

 

El crecimiento llegará tímidamente en 2014, cuando la economía crecerá 0.7 por ciento. En 2015, 0.9. Sólo el año 2016, el año prometido, crecerá 1.3 por ciento. En cualquier caso, el avance en los próximos tres años será insuficiente para crear empleo, según reconocieron los propios responsables del área económica del gobierno.

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Viernes, 26 Abril 2013 06:30

Son más de seis millones los parados

Son más de seis millones los parados

España alcanzó el mayor índice de desempleo desde 1976 al escalar, con 6.202.700 desocupados, al 27,16 por ciento en el primer trimestre de 2013. Esa cifra se desprende de datos revelados por la Encuesta de Población Activa (EPA), difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Sólo en el primer trimestre de este año se destruyeron 322.300 puestos de trabajo, de los cuales 251.000 pertenecían al sector privado (-1,8 por ciento respecto del trimestre anterior) y 71.400 al sector público (-2,4 por ciento). Se trata de la mayor caída, en valores absolutos, registrada por el empleo público en un primer trimestre, al menos, desde 2008.

 

La pérdida de empleo público de los tres primeros meses de 2013 duplica la experimentada en igual período de 2012 (-32.000) y contrasta con los avances de 2009, 2010 y 2011. Al segmentar los datos por género, los hombres sumaron 130.400 desempleados más (4,1 por ciento) que en el trimestre anterior y las mujeres 107.000 casos (3,8 por ciento). Así el índice de desempleo masculino se ubicó en 26,78 por ciento y el femenino en el 27,61 por ciento, con un incremento intertrimestral superior al punto porcentual en ambos casos.

 

Entre los jóvenes la desocupación alcanza ya el 57 por ciento, uno de los datos más alarmantes para España. Todo el empleo destruido en el primer trimestre fue a tiempo completo (-385.300), 2,7 por ciento menos, frente al aumento de 63.000 empleos a tiempo parcial (+2,4 por ciento). Por su parte, los trabajadores por cuenta propia bajaron en el primer trimestre en 9900 personas (-0,3 por ciento), lo que situó el número total de empleados por cuenta propia en 3.012.100 personas.

 

La falta de trabajo también golpea fuerte en los hogares. Los hogares con todos sus miembros de-socupados subieron en el primer trimestre del año en 72.400, lo que supone un casi 4 por ciento más que en el trimestre anterior, hasta situarse en 1.906.100, según datos de la EPA. En el último año, los hogares españoles con todos sus miembros desocupados se incrementaron en 177.700, un 10,3 por ciento más.

 

Por su parte, los hogares con todos sus integrantes ocupados se redujeron en 190.400 durante enero y marzo de este año, un 2,3 por ciento respecto del trimestre anterior, hasta un total de 8.143.900 hogares. En el último año, las familias con todos sus miembros ocupados bajaron en 449.800 (-5,2 por ciento). Las familias con al menos un pariente activo se redujeron hasta marzo en 28.400 (-0,2 por ciento) y suman 12.917.100 hogares, cifra inferior en 82.200 a la del primer trimestre de 2012 (-0,6 por ciento), mientras los hogares en los que no hay ningún activo aumentaron en 14.000 en el primer trimestre, hasta superar los 4,4 millones.

 

Al menos, dos mil personas se concentraron ayer, cerca del Congreso de los Diputados español, en el marco de una protesta de asedio, convocada por un grupo de indignados, para forzar la renuncia del gobierno de Mariano Rajoy por sus políticas neoliberales y antisociales. Las autoridades desplegaron un fuerte operativo policial integrado por 1400 agentes antidisturbios para blindar la Cámara baja, que no celebró sesiones plenarias. Por la mañana, la Unidad de Intervención Policial (UIP) ingresó al campus Somosaguas, de la Universidad Complutense de Madrid, donde detuvo a once estudiantes.

 

Finalmente, la policía disolvió por la fuerza la protesta. Con disparos al aire de balas de fogueo, cientos de antidisturbios avanzaron sobre la gente –que llevaba más de dos horas realizando una manifestación pacífica frente al Parlamento– que respondió arrojando botellas y palos en su desbandada. Según la prensa española, la manifestación dejó un saldo de al menos 15 detenidos y 14 agentes heridos. La marcha tuvo lugar un día antes de la aprobación de nuevos recortes en España. “Vergüenza” o “Asesinos a sueldo, abuso de poder” fueron algunas de las consignas lanzadas a los agentes en medio de los incidentes. Como en anteriores ocasiones, la policía avanzó en grupo y persiguió a los manifestantes por las calles de Madrid forzándolos a desplazarse varias cuadras, por el Paseo del Prado hasta la Estación de trenes de Atocha y hacia otros puntos del centro de la capital.

 

Algunas plataformas se desmarcaron de la concentración, que fue promovida principalmente por la Coordinadora 25-S, la misma que convocó la primera protesta que llamaba a rodear el Congreso en septiembre del año pasado y que terminó con varios detenidos y heridos. El Ejecutivo de Rajoy intentó criminalizar la protesta identificándola con “grupos de la izquierda más radical y antisistema”, advirtió que la concentración era ilegal, porque no había sido convocada, y que la policía actuaría para hacer cumplir la ley.

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Martes, 23 Abril 2013 06:13

China: desaceleración a la vista

China: desaceleración a la vista

Datos revelados el 15 de abril por la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) de China muestran que la tasa de expansión del país se redujo a 7.7% de un año a otro en el primer trimestre de 2013, contra 7.9 en el anterior. Las cifras han suscitado serias dudas sobre las perspectivas de la economía china este año, pues aportan evidencia de debilidades en campos claves como las ventas al por menor, la producción industrial y la inversión en bienes raíces. Sin embargo, existen indicios de que el panorama general tal vez no sea tan sombrío como indica esa información.

 

Los datos del PIB fueron mucho más débiles de lo que EIU esperaba. De hecho, la ligera desaceleración del crecimiento anualizado enmascara la escala del descenso. Según la ONE, en términos ajustados a la temporada el crecimiento cayó de 2% en el cuarto trimestre de 2012 a 1.6 en enero-marzo de 2013, el aumento más lento desde el primer trimestre de 2012, cuando las serias dificultades experimentadas por la economía llevaron a las autoridades a adoptar medidas de relajamiento monetario y de política fiscal hacia finales de ese año.

 

Varios sectores importantes batallaron en los primeros tres meses de 2013. Las ventas al por menor continuaron el pobre desempeño demostrado en enero-febrero, con­tenidas por la campaña contra gastos extravagantes en el sector público. La tasa anualizada de crecimiento de las ventas minoristas en enero marzo, de 12.4%, fue significativamente más baja que el 14.5 visto en el cuarto trimestre de 2012. Sin embargo, el ritmo de expansión al menos subió un poco en marzo, comparado con los primeros dos meses del año.

 

Mientras, el crecimiento de la producción industrial descendió a 9.5% anualizado en el primer trimestre respecto del 9.9 de octubre-diciembre de 2012. Una preocupación particular fue que el crecimiento anual de la producción se detuvo en marzo en comparación con junio-febrero. El crecimiento de la producción fue lastrado por los débiles desempeños en sectores líderes, como el acero y el cemento, aunque la producción de vehículos y plásticos se mantuvo un poco mejor.

 

Ventas de inmuebles repuntan, inversión no

 

Las flojas cifras del cemento y el acero apuntan a un elemento que ha socavado el crecimiento: la continua debilidad de la inversión en bienes raíces. La contribución del gasto de consumo final a la tasa principal de 7.7% de crecimiento del PIB, de 4.3 puntos porcentuales, fue en realidad apenas un poco más alta que en el trimestre anterior. En contraste, la contribución de la formación bruta de capitales cayó a 2.3 puntos porcentuales, cuando fue de 3.9 en el último trimestre de 2012.

 

Es probable que una continua reducción de inventarios, que crecieron en forma alarmante en muchos sectores en 2012, influya en la baja del desempeño de la inversión (los cambios de inventarios se capturan en la cifra de contribución a la formación de capital). Sin embargo, es probable que la persistencia de una inversión deslucida participe en la misma medida. La inversión en bienes raíces en enero-marzo creció 20.2% de un año a otro, según la ONE, contra la tasa de 16.3% lograda en el trimestre anterior.

 

Sin embargo, el repunte es modesto comparado con el aumento en las ventas de bienes raíces en el primer trimestre, que según el gobierno subieron 41.2% de un año a otro en términos de espacio vendido y 69% en términos de valor. Un signo preocupante para las perspectivas del sector inmobiliario chino es que el crecimiento de la inversión fue más lento en marzo. Además, la superficie adquirida por desarrolladores inmobiliarios en enero-marzo fue 22% menor que en ese periodo del año anterior, y el ritmo de contracción se ha pronunciado en meses recientes, lo cual puede presagiar problemas para gobiernos locales que dependen del ingreso por concepto de impuestos a las ventas de inmuebles. El bache en la actividad de los desarrolladores desconcierta porque ocurre contra un trasfondo de condiciones relajadas del crédito en meses recientes: a menudo las empresas inmobiliarias están entre las primeras beneficiarias del acceso al crédito.

 

Exportaciones, único punto brillante

 

Es difícil encontrar muchas buenas noticias en los datos de la ONE, pero el desempeño del sector exportador sí mejoró. Las exportaciones netas aportaron 1.1 puntos porcentuales al crecimiento del PIB en el primer trimestre, primera vez que no se han desviado del crecimiento desde el tercer trimestre de 2011. Sin embargo, dadas las dudas planteadas por posibles errores en los datos de comercio en meses recientes, el alza en exportaciones netas tendrá que observarse con cierto escepticismo.

 

Vale la pena recordar que los niveles de confianza son más altos este año que en la última ocasión en que el impulso económico retrocedió, en 2012. Los dos principales índices de gerentes de compras, compilados por separado por la Federación de Logística y Compras de China y por HSBC, mostraron un repunte en marzo con respecto a febrero, y ninguno se ha debilitado en comparación con el trimestre final de 2012. En marzo la ONE reveló también que las ganancias industriales en enero-febrero subieron 17.2% en 12 meses, comparadas con un aumento de apenas 5.3 en todo 2012. Esto sugiere de nuevo que las empresas están en mucho mejor situación que el año pasado.

 

Las perspectivas para 2013 no han cambiado en lo esencial a la luz de los datos más recientes. El consumo debe de continuar recibiendo el impulso del rápido crecimiento del ingreso –los ingresos nominales urbano y rural se elevaron 9.3% en el primer trimestre en términos anualizados–, así como del relajamiento de la campaña gubernamental contra gastos suntuarios en los próximos meses. Las perspectivas de inversión parecen menos optimistas, pero aún es difícil imaginar que las ventas residenciales continúen expandiéndose a sus niveles actuales sin una aceleración de la actividad de construcción. El crecimiento del crédito ha sido rápido en meses recientes, lo cual debe alentar una inversión más robusta.

 

Sin embargo, a la luz de los datos más recientes, es probable que revisemos a la baja en forma significativa nuestros pronósticos de crecimiento del PIB para 2013, que por ahora son de 8.4%. Un crecimiento más débil también reduciría las presiones inflacionarias, por lo que también bajaría nuestra previsión de que la inflación de precios al consumidor promediaría 4.3% este año. Conforme a las menores presiones sobre los precios, también es probable que se pospongan los aumentos de las tasas de interés; antes habíamos previsto que el primero ocurriría en el tercer trimestre.

 

Si bien reduciremos nuestro pronóstico del PIB, es positivo que la mayoría de las debilidades observadas hasta ahora en el año se hayan dado del lado de la inversión. Dar un nuevo equilibrio a la economía, alejándola de su anterior dependencia de la inversión hacia un crecimiento más impulsado por el consumo, es necesario para que la expansión económica china sea más sustentable. Los datos más recientes sugieren que este cambio ya ocurre, y más aprisa de lo que esperábamos.

 

Fuente: EIU

Traducción: Jorge Anaya

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Elías Jaua

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, modificó el Gobierno y anunció para la gestión de seis años que asumió el pasado viernes la creación de una vicepresidencia económica que encabezará Nelson Merentes. "He decidido crear la vicepresidencia de economía", anunció Maduro en su segundo día de gestión al dar a conocer su "primer equipo de Gobierno", después de que resultara elegido en los comicios del domingo pasado.

 

"Necesitamos un Gobierno económico, seguimos insistiendo en ese concepto: gobernar la economía, dirigir la economía", añadió el jefe de Estado, al señalar que se trata de una economía "compleja, de transición al socialismo". El gobernante citó entre las tareas pendientes "el control de la inflación" de dos dígitos que registra actualmente el país, garantizar productos hechos en Venezuela y el abastecimiento del mercado.

 

Merentes estaba al frente del Banco Central de Venezuela (BCV) y pasará al Gabinete, al que llegan también Andrés Izarra, como titular de Turismo, y Jesse Chacón, en Energía Eléctrica, quienes habían encabezado otras carteras durante los Gobiernos de Chávez.

 

Entre las nuevas caras del Gabinete se encuentran Iván Gil, que ocupará el despacho de Agricultura antes en manos de Juan Carlos Loyo; Reinaldo Iturriza, en Comunas; la esgrimista Alejandra Benítez, en Deporte; e Isabel Iturria, en Salud. También se incorpora como ministro de Interior, que ahora pasará a llamarse de Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, que sustituye a Néstor Reverol, que regresa al frente de la Oficina Nacional Antidrogas (ONA).

 

Jesse Chacón, quien había sido ministro de Comunicación e Información y del Despacho de la Presidencia, reemplazará a Héctor Navarro en el Ministerio de Energía Eléctrico, servicio que Maduro aseguró será declarado de "seguridad de Estado". El Gobierno ha advertido que detrás de los apagones que han afectado en los últimos meses algunas zonas del país pueden haber intentos de sabotaje.

 

Aislar a los intolerantes

 


Quedaron sin cambio los ministerios de Planificación, en el que sigue al frente Jorge Giordani, aunque ya no de Finanzas, así como Petróleo y Minería, dirigido por Rafael Ramírez; de Trabajo, María Cristina Iglesias; y Servicios Penitenciarios, Iris Varela. Ratificó, igualmente, al vicepresidente y yerno de Chávez, Jorge Arreaza, y a la almirante Carmen Maniglia en el Ministerio de la Presidencia y Seguimiento de la gestión.

 

Maduro destacó que con estas decisiones arrancará este lunes. "Arrancar acelerados con pie de plomo, eso sí, asentados en la realidad y arrancar en el trabajo creador y creativo", agregó en una comparecencia transmitida en cadena de radio y televisión. Llamó a aislar a los intolerantes, a los que siembran odios y a quienes siembran una ideología "fascista". Pidió la bendición de Cristo Rendentor y a San Francisco de Asís para su Gobierno, al tiempo que llamó a todos los venezolanos "a trabajar" y anunció la "revolución en revolución".

 

EFECaracas22/04/2013 07:22 Actualizado: 22/04/2013 07:33

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Lunes, 22 Abril 2013 06:37

¿Viraje del FMI?

¿Viraje del FMI?

La reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial en Washington durante la semana pasada no fue un acontecimiento que marcara un cambio de estrategia decisivo para la gestión de la crisis económica europea, la debilidad estadunidense y la inestabilidad global que se extiende por los países emergentes.

 

Luego de cinco años la perspectiva sigue siendo para unos muy mala, para otros apenas representa signos pobres de recuperación y para otros más una situación de riesgos al alza para mantener el crecimiento del PIB y el empleo y la estabilidad financiera. La osadía de la enorme expansión monetaria en Japón es un asunto que dice mucho de lo que está pasando.

 

La política económica no acierta a dirigir las acciones del sector público y privado hacia una recuperación bien cimentada, durante años se ha castigado a gran parte de la población con un muy alto nivel de desempleo, la pérdida de ingresos y de acceso a los servicios sociales y de las viviendas, y se ha afectado el valor y las condiciones de los sistemas de retiro.

 

La atención se ha centrado de modo insistente en la necesidad de reducir la deuda gubernamental, considerada la causa de la crisis y el freno para cualquier proceso de recuperación sostenida. Surgió en los círculos académicos una idea de que cuando se rebasa el nivel de 90 por ciento de la deuda con respecto del PIB las condiciones del crecimiento se hacen insostenibles.

 

Hoy esa propuesta está fuertemente cuestionada en ese mismo medio y no es un asunto menor, no sólo para la competencia por las credenciales académicas, que es lo de menos, sino para salvaguardar las condiciones de vida de millones de personas.

 

Así que la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, parece haber marcado un viraje en la concepción que hasta hace poco había mantenido de manera muy decisiva. Se afirmaba que el ajuste económico requerido por la acumulación de las deudas de los gobiernos y de las familias, junto con su efecto adverso en el sistema bancario y financiero en general, requería la imposición de una fuerte austeridad fiscal, como ocurrió en el caso de los países de la zona del euro.

 

No estaba sola en esa obsesión, sino que era parte de un esfuerzo conjunto, que en el caso europeo está formado por la llamada troika: el propio FMI, la Unión Europea (UE) y el Banco Central Europeo(BCE). El comisionado de asuntos económicos de la UE, Olli Rehn, aparece como un cruzado del ajuste recesivo; el presidente del BCE, Mario Draghi, mantiene una especie de doble discurso para aplacar la embestida de los inversionistas, pero su fe está puesta, igualmente, en la austeridad. En Europa lo que se ha conseguido es una fuerte recesión y gran inestabilidad política, que tiende a afectar incluso a la misma Alemania, cuyo gobierno marca las pautas de las políticas regionales.
Ahora desde el FMI se sigue sosteniendo (ver el comunicado de la 27 reunión del Comité Monetario y Financiero Internacional del 20 de abril) que tales políticas “han desactivado los riesgos de corto plazo”, no obstante de que siguen apareciendo casos de insostenibilidad fiscal y financiera. Se dice también que “se está perfilando una recuperación desigual, pero el crecimiento y la creación de empleo aún son demasiado débiles”.

 

De ahí empiezan los planteamientos de qué se debe hacer, aunque cómo hacerlo es una lista de medidas difícil de implementar. La verdad, no se advierte una clara dirección para evitar lo que el propio FMI llama una economía mundial de tres velocidades, que tiende a la inestabilidad general, y a una redefinición del entusiasmo por la globalidad de hace apenas unos años.

 

Por lo que hace a las economías emergentes se planteó que las que “experimentan un crecimiento relativamente elevado deberían comenzar a reconstituir el espacio de la política económica; por su parte, las que están expuestas a flujos de capitales volátiles deberían evitar vulnerabilidades financieras”.

 

Así que el balance aún aparece como bastante precario y las renovadas concepciones del FMI y de su equipo de economistas no apuntan a una alteración suficiente de los criterios técnicos y políticos con los que administra la crisis y sus efectos en la periferia. El viraje propuesto por Lagarde es limitado, exige una cooperación política de la Unión Europea, Estados Unidos y Japón que no sera fácil conseguir cuando prevalecen intereses nacionales muy fuertes.

 

Por otra parte, los riesgos que se advierten en los países emergentes son muy similares a los que han ocurrido en otras etapas de desequilibrios fiscales y monetarios desde la mitad de la década de 1970. Ahora hay más experiencia e instrumentos para limitar las repercusiones que empujan a una crisis. Pero los flujos de capital siguen como un elemento de inestabilidad muy grande, y las condiciones para una nueva etapa de crecimiento tiene restricciones estructurales que no se han superado.

 

Mientras, México apareció en la reunión de Washington como un caso predilecto por la estabilidad financiera alcanzada y por las propuestas de reformas del nuevo gobierno que se espera apuntalen la inversión, la competencia y el crecimiento. Para eso falta mucho y hasta ahora hay demasiadas fricciones con lo que ya se ha empezado a hacer. Ya veremos.

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