Sin gasto militar otro mundo bien distinto sería posible

Coincidiendo con el Día Global sobre el Gasto Militar (GDAMS en Inglés), el pasado mes de Abril, el International Peace Bureau y el Centra Delas de estudios por la Paz, dieron a conocer algunos datos que resultan espeluznantes. Vayan aquí como muestra algunas pinceladas:

  • El Gasto Militar Mundial asciende a 1,98 billones de dólares (fuente SIPRI, Stockholm International PeaceResearchInstitute). Un Gasto claramente en aumento (un 50% más alto que al final de la guerra fría y un 2,4% más alto en 2020, en plena pandemia).
  • Con el 9% de ese Gasto, se podría financiar en 10 años la adaptación al cambio climático que propone la " Global Comisión OnAdaptatión".
  • Con el 7% del Gasto Militar mundial, bastaría para cubrir el gasto de vacunación universal contra la pandemia (Oxfam).
  • Con 26 horas sin gastar dinero en armas a nivel mundial, se podría salvar del hambre a 34 millones de personas…

Terrorífico sin duda. Solo el hecho de pensar que los dirigentes que rigen el destino de la humanidad prefieren hacer negocio que salvar vidas humanas. Porque a estas alturas creo que poca gente habrá que piense que la finalidad de la guerra sea la paz, sin lugar a dudas, la finalidad de la guerra es el negocio. Un negocio regido por lo que se denomina " El Complejo Industrial Militar ".

En el libro Economía ( de guerra), Pere Ortega del Centre Delas nos lo define así: " conjunto de organizaciones y personas empresariales, políticos y altos mandos militares que rodean los Ministerios de Defensa, con el deseo de influir en las decisiones sobre política militar relacionadas con las adquisiciones de armamentos. Este entramado es el beneficiario directo de las decisiones adoptadas por los gobiernos sobre los presupuestos militares de los estados, la industria de armas y su comercio; como también influyen en las decisiones sobre intervenciones militares o en las guerras fuera de sus fronteras, que ineludiblemente conducirán al consumo de armamentos y a una mayor producción de estos en las empresas".

En una de sus conferencias, el mismo investigador del Delás, nos puso un pequeño pero gráfico ejemplo, para entenderlo muy bien: " Al día siguiente de que Trump decidiera atacar Siria, en Wall Street, la empresa fabricante Tomahawk subía un 3% en las acciones y ganaba 3000 millones de dólares. Esto es el Complejo Militar Industrial".

Ya en 1960, al dejar el cargo, el Presidente Eisenhower alertaba de que " en los consejos de gobierno, tenemos que protegernos de la influencia injustificada, sea buscada o no, del complejo militar industrial ", y añadía de que " cada arma que se fabrica, cada buque de guerra que se bota, cada misil que se lanza, significa, en última instancia, un robo a aquellos que pasan hambre, a aquellos que pasan frío y no tienen con qué vestirse. "

3 de cada 4 armas que se fabrican en el mundo no existirían si no fuera por el apoyo de la Banca. La Banca Armada Española ha destinado 8686 millones de dólares a 9 compañías que han fabricado armamento exportado a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. BBVA y Banco de Santander, son los Bancos Españoles que más financiación han destinado a las empresas de armas suministradoras de los principales ejércitos involucrados, en la Guerra de Yemen, con 5201 millones de dólares durante el periodo 2015-2019.

Y luego claro está, las consecuencias son nefastas. Según datos del ACNUR, en Yemen, el 80% de la población necesita ayuda humanitaria para sobrevivir, hay cerca de 4 millones de desplazados internos y más de 7 millones de personas necesitan asistencia nutricional. La ONU afirma que más de 233.000 personas, en su inmensa mayoría civiles, han perdido la vida en Yemen.

La industria militar es una industria estratégica que existe por decisión política, igual que lo son las exportaciones de armas. Esas decisiones políticas, son las que hacen posible que por ejemplo, la venta de armas en España a Países involucrados en guerras en las que se cometen crímenes contra la población civil, se ocultan de manera sistemática por parte de los aparatos del Estado, y se incumple de esa manera, tanto la legislación Española como la Europea, que prohíben expresamente enviar material bélico cuando existan " indicios racionales" de que pueda ser usado para " perturbar la paz" o " exacerbar tensiones o conflictos latentes". La guerra del Yemen, es un ejemplo claro de esto, y las exportaciones de material bélico a la coalición que lidera Arabia Saudi, han sido denunciadas por numerosas organizaciones de todo tipo.

Queda claro que la industria armamentística es una cuestión de Estado que ha contado en España con el apoyo de los Gobiernos del PP y del PSOE y con la intervención directa de la Casa Real.

En la última década, las exportaciones de armas españolas crecieron un 300%.

Siguiendo con el ejemplo del Estado Español, vemos como más de una treintena de militares y políticos utilizaron las llamadas " puertas giratorias" para aterrizar en empresas armamentísticas, dichas empresas valoran de manera muy positiva el poder contratar a personal que cuente con influencia en los aparatos del Estado, ya que en última instancia, será este quién deba autorizar  las operaciones en el exterior. Asimismo pueden ser una pieza clave a la hora de vender sus productos armamentísticos tanto al ministerio de defensa como al de exterior. Pedro Morenes y Eduardo Serra, ambos ministros de defensa en gobiernos del PP y que después han pasado a formar parte de consejos de dirección de fábricas de armas, son un claro ejemplo de estas " puertas giratorias ". Como es de imaginar, este no es un problema solo a nivel estatal," en Estados Unidos, en 2016, un 80% de generales que habían abandonado el servicio activo en las fuerzas armadas se incorporaron como consejeros en las industrias militares."( Economía de guerra, Pere Ortega ).

En plena pandemia, el gobierno español anunció que iba a poner en marcha nuevos programas especiales de armamento que alcanzaban la cifra de 13.356 millones de euros. He de mencionar aquí que el Gasto Militar del Estado Español para 2021 será de 21623 millones de euros, más de 59 millones de euros al día, un auténtico despropósito.

Un Estado este, que ocupa el Séptimo puesto como exportador de armas a nivel mundial y el puesto diecisiete en cuanto a Gasto Militar se refiere.

Algunas comparaciones sobre el Gasto Militar y el Gasto en Seguridad Humana, son muy ilustrativas:

  • Frente a los 861 millones de euros que se invierten en I+D Militar, se invierten 287 millones en I+D Sanitaria y 24,52 millones en I+D Medioambiental.
  • En 2021 se destinarán 2341 millones de euros a realizar los Pagos Especiales de Armamento y 2378 millones a la ayuda oficial al Desarrollo.
  • Se emplearán 514 millones de euros a la compra de helicópteros militares, una cifra similar a la del presupuesto anual del Hospital Clínico de Barcelona.
  • Con los 245 millones que cuesta el Blindado 8×8 Dragón, se podría contratar a 6485 profesionales médicos durante un año.

Desde las organizaciones pacifistas se nos advierte de que los gobiernos tienden a minimizar al máximo posible el Gasto Militar para evitar posibles críticas de la opinión pública y tienden a intentar camuflarlo mediante partidas en otros ministerios y organismos.

Cada vez que se presentan los presupuestos de defensa de los estados ( que son los verdaderos financiadores de todo el ciclo económico militar),los ministros de defensa correspondientes, intentan argumentar sin ninguna consideración de tipo ético, que la inversión en Gasto Militar, " genera empleo"....

Un estudio elaborado por Heidi Garre-Peltier y publicado por el Watson Institute de la Brown University, asegura que por cada millón de dólares de inversión en el sector militar, se generarían 6,9 puestos de trabajo. En cambio si la misma inversión se realizará en el sector de las energías renovables, se crearían un total de 8,4 puestos de trabajo en el caso de la energía eólica y de 9,5 en el caso de la energía solar. La modernización para mejorar la eficiencia energética reportaría 10,6 puestos de trabajo.

La creación de empleo en los sectores de educación y sanidad es aún mayor. Así, por cada millón de dólares de inversión se generarían 14,3 puestos de trabajo en el caso de que la inversión fuese dirigida a la sanidad y de 19,2 si la inversión se realizará en enseñanza primaria y secundaria.

Es decir, una determinada inversión realizada en el sector sanitario, genera un empleo 2,8 veces superior( casi el triple), a la misma cantidad invertida en el sector militar.

Como se sabe, después de la Segunda Guerra Mundial, a Alemania y a Japón se les prohibió realizar investigación en I+D Militar, de esta manera pasaron a ser las 2 industrias más competitivas de la segunda mitad del siglo XX.

Los cinco Países que más gastan en gasto militar son EEUU, China, India, Rusia y Reino Unido. Estados Unidos es por mucho la nación con mayor Gasto Militar del mundo, con 649.000 millones de dólares, y como dijo el Ex-Presidente Jimy Carter, " la nación más predispuesta a la guerra, dado que solo ha tenido 16 años de Paz, de los 242 de su historia como nación".

En el libro " Gasto Militar y seguridad global", coordinado por Jordi Calvo del Centre Delás y en el que participan diversxs investigadorxs, se nos cuenta cómo funciona el sistema: " En 2018, el contribuyente medio envió 3456 dólares al Pentágono y sólo 39 dólares a la agencia de Protección Medioambiental…., los ciudadanos Estadounidenses están pagando los incrementos del Gasto Militar de la Administración Trump con un recorte del 36% de los programas medioambientales, un 35% de los programas de vivienda y comunitarios, un 41% en el Departamento de Estado y ayuda exterior y 700.000 familias han perdido ayudas para la alimentación".

Y seguimos leyendo al equipo comandado por Jordi Calvo cuando hace referencia al Gasto Militar y su impacto en el Cambio Climático: " Las actividades militares tienen un impacto significativo en el Cambio Climático. Siendo el mayor usuario mundial de petróleo y el principal productor de gases de efecto invernadero en todo el mundo, el ejército es una causa determinante del calentamiento global..., en este contexto, consideramos que una reducción mundial de los Gastos Militares, junto con una reorientación de esos fondos para cubrir las necesidades humanas y mejorar la seguridad humana mundial, sería una herramienta para reducir el calentamiento global y mitigar los efectos del cambio climático".

Interesante asimismo, la reflexión que hace este grupo de investigadorxs cuando hablan sobre la relación entre el comercio de armas y los conflictos: "....a medida que aumenta el Gasto Militar, las exportaciones de armas tienden a aumentar en una proporción similar…., cuanto mayor la intensidad de un conflicto, más elevado el Gasto Militar el año anterior a la observación del conflicto…, cuanto mayor el volumen de importaciones de armas de un gobierno, mayor la intensidad del conflicto en el que interviene el año posterior".

El mercado armamentístico a nivel global mueve 640 millones de armas y cada año se fabrican 8 millones más.

A nivel mundial, más de 500.000 científicos realizan investigación militar.

Cada año se fabrican más de 12.000 millones de balas…

Cada minuto muere una persona como consecuencia de la violencia armada.

Solo las guerras de Afganistán e Irak han producido más muertos que el Covid 19 a nivel mundial.

Desde 1989, mueren una media de 250.000 personas cada año víctimas de los conflictos armados y cientos de miles son desplazados, heridos, lisiados…

Cada día miles de personas refugiadas se hacinan en las fronteras o se echan al mar, huyendo de las guerras y de las miserias que estas producen.

En la actualidad existen más de 14.000 armas nucleares en el mundo, aunque son suficientes para destruir nuestro planeta más de 50 veces, parece que esto no será un impedimento para que se gasten al año más de 125.000 millones de dólares.

Según el informe " The Military Balance 2017 ", en el mundo existían 19,8 millones de soldados. Para la ONU, para realizar labores de " Paz Mundial", serían suficientes entre 400.000 y 500.000 soldados.

En el 2020, 88.000.000 de personas sufrían de hambre aguda como consecuencia de conflictos e inestabilidad.

Con el dinero empleado en Gasto Militar a nivel Mundial, habría suficiente dinero como para terminar con el hambre en el mundo 32 veces.

El rechazo al Gasto Militar nos llevaría sin duda hacia otra distribución mucho mas justa de los servicios públicos y haría que estos irían destinados en muchísima mayor medida, a la sanidad, al medio ambiente, a la educación, a la lucha contra la pobreza y la desigualdad, a la construcciòn de la Paz…, en definitiva harían posible que comenzaramos a dar forma a otro mundo bien distinto, uno que se pareciera mucho más al que llevamos en nuestros corazones...

" A lo largo de la Historia, los ejércitos sólo han servido para oprimir a los pobres en favor de los ricos, y el único soldado que merece un aplauso es el desertor."

                                        ( Arcadi Oliveres )

*Bernard Lopez Uranga es miembro de Bake-Ekintza Antimilitarista

Sin gasto militar otro mundo bien distinto sería posible

Bernard López Uranga

18 octubre 2021 | Antimilitarismo

Coincidiendo con el Día Global sobre el Gasto Militar (GDAMS en Inglés), el pasado mes de Abril, el International Peace Bureau y el Centra Delas de estudios por la Paz, dieron a conocer algunos datos que resultan espeluznantes. Vayan aquí como muestra algunas pinceladas:

  • El Gasto Militar Mundial asciende a 1,98 billones de dólares (fuente SIPRI, Stockholm International PeaceResearchInstitute). Un Gasto claramente en aumento (un 50% más alto que al final de la guerra fría y un 2,4% más alto en 2020, en plena pandemia).
  • Con el 9% de ese Gasto, se podría financiar en 10 años la adaptación al cambio climático que propone la " Global Comisión OnAdaptatión".
  • Con el 7% del Gasto Militar mundial, bastaría para cubrir el gasto de vacunación universal contra la pandemia (Oxfam).
  • Con 26 horas sin gastar dinero en armas a nivel mundial, se podría salvar del hambre a 34 millones de personas…

Terrorífico sin duda. Solo el hecho de pensar que los dirigentes que rigen el destino de la humanidad prefieren hacer negocio que salvar vidas humanas. Porque a estas alturas creo que poca gente habrá que piense que la finalidad de la guerra sea la paz, sin lugar a dudas, la finalidad de la guerra es el negocio. Un negocio regido por lo que se denomina " El Complejo Industrial Militar ".

En el libro Economía ( de guerra), Pere Ortega del Centre Delas nos lo define así: " conjunto de organizaciones y personas empresariales, políticos y altos mandos militares que rodean los Ministerios de Defensa, con el deseo de influir en las decisiones sobre política militar relacionadas con las adquisiciones de armamentos. Este entramado es el beneficiario directo de las decisiones adoptadas por los gobiernos sobre los presupuestos militares de los estados, la industria de armas y su comercio; como también influyen en las decisiones sobre intervenciones militares o en las guerras fuera de sus fronteras, que ineludiblemente conducirán al consumo de armamentos y a una mayor producción de estos en las empresas".

En una de sus conferencias, el mismo investigador del Delás, nos puso un pequeño pero gráfico ejemplo, para entenderlo muy bien: " Al día siguiente de que Trump decidiera atacar Siria, en Wall Street, la empresa fabricante Tomahawk subía un 3% en las acciones y ganaba 3000 millones de dólares. Esto es el Complejo Militar Industrial".

Ya en 1960, al dejar el cargo, el Presidente Eisenhower alertaba de que " en los consejos de gobierno, tenemos que protegernos de la influencia injustificada, sea buscada o no, del complejo militar industrial ", y añadía de que " cada arma que se fabrica, cada buque de guerra que se bota, cada misil que se lanza, significa, en última instancia, un robo a aquellos que pasan hambre, a aquellos que pasan frío y no tienen con qué vestirse. "

3 de cada 4 armas que se fabrican en el mundo no existirían si no fuera por el apoyo de la Banca. La Banca Armada Española ha destinado 8686 millones de dólares a 9 compañías que han fabricado armamento exportado a Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos. BBVA y Banco de Santander, son los Bancos Españoles que más financiación han destinado a las empresas de armas suministradoras de los principales ejércitos involucrados, en la Guerra de Yemen, con 5201 millones de dólares durante el periodo 2015-2019.

Y luego claro está, las consecuencias son nefastas. Según datos del ACNUR, en Yemen, el 80% de la población necesita ayuda humanitaria para sobrevivir, hay cerca de 4 millones de desplazados internos y más de 7 millones de personas necesitan asistencia nutricional. La ONU afirma que más de 233.000 personas, en su inmensa mayoría civiles, han perdido la vida en Yemen.

La industria militar es una industria estratégica que existe por decisión política, igual que lo son las exportaciones de armas. Esas decisiones políticas, son las que hacen posible que por ejemplo, la venta de armas en España a Países involucrados en guerras en las que se cometen crímenes contra la población civil, se ocultan de manera sistemática por parte de los aparatos del Estado, y se incumple de esa manera, tanto la legislación Española como la Europea, que prohíben expresamente enviar material bélico cuando existan " indicios racionales" de que pueda ser usado para " perturbar la paz" o " exacerbar tensiones o conflictos latentes". La guerra del Yemen, es un ejemplo claro de esto, y las exportaciones de material bélico a la coalición que lidera Arabia Saudi, han sido denunciadas por numerosas organizaciones de todo tipo.

Queda claro que la industria armamentística es una cuestión de Estado que ha contado en España con el apoyo de los Gobiernos del PP y del PSOE y con la intervención directa de la Casa Real.

En la última década, las exportaciones de armas españolas crecieron un 300%.

Siguiendo con el ejemplo del Estado Español, vemos como más de una treintena de militares y políticos utilizaron las llamadas " puertas giratorias" para aterrizar en empresas armamentísticas, dichas empresas valoran de manera muy positiva el poder contratar a personal que cuente con influencia en los aparatos del Estado, ya que en última instancia, será este quién deba autorizar  las operaciones en el exterior. Asimismo pueden ser una pieza clave a la hora de vender sus productos armamentísticos tanto al ministerio de defensa como al de exterior. Pedro Morenes y Eduardo Serra, ambos ministros de defensa en gobiernos del PP y que después han pasado a formar parte de consejos de dirección de fábricas de armas, son un claro ejemplo de estas " puertas giratorias ". Como es de imaginar, este no es un problema solo a nivel estatal," en Estados Unidos, en 2016, un 80% de generales que habían abandonado el servicio activo en las fuerzas armadas se incorporaron como consejeros en las industrias militares."( Economía de guerra, Pere Ortega ).

En plena pandemia, el gobierno español anunció que iba a poner en marcha nuevos programas especiales de armamento que alcanzaban la cifra de 13.356 millones de euros. He de mencionar aquí que el Gasto Militar del Estado Español para 2021 será de 21623 millones de euros, más de 59 millones de euros al día, un auténtico despropósito.

Un Estado este, que ocupa el Séptimo puesto como exportador de armas a nivel mundial y el puesto diecisiete en cuanto a Gasto Militar se refiere.

Algunas comparaciones sobre el Gasto Militar y el Gasto en Seguridad Humana, son muy ilustrativas:

  • Frente a los 861 millones de euros que se invierten en I+D Militar, se invierten 287 millones en I+D Sanitaria y 24,52 millones en I+D Medioambiental.
  • En 2021 se destinarán 2341 millones de euros a realizar los Pagos Especiales de Armamento y 2378 millones a la ayuda oficial al Desarrollo.
  • Se emplearán 514 millones de euros a la compra de helicópteros militares, una cifra similar a la del presupuesto anual del Hospital Clínico de Barcelona.
  • Con los 245 millones que cuesta el Blindado 8×8 Dragón, se podría contratar a 6485 profesionales médicos durante un año.

Desde las organizaciones pacifistas se nos advierte de que los gobiernos tienden a minimizar al máximo posible el Gasto Militar para evitar posibles críticas de la opinión pública y tienden a intentar camuflarlo mediante partidas en otros ministerios y organismos.

Cada vez que se presentan los presupuestos de defensa de los estados ( que son los verdaderos financiadores de todo el ciclo económico militar),los ministros de defensa correspondientes, intentan argumentar sin ninguna consideración de tipo ético, que la inversión en Gasto Militar, " genera empleo"....

Un estudio elaborado por Heidi Garre-Peltier y publicado por el Watson Institute de la Brown University, asegura que por cada millón de dólares de inversión en el sector militar, se generarían 6,9 puestos de trabajo. En cambio si la misma inversión se realizará en el sector de las energías renovables, se crearían un total de 8,4 puestos de trabajo en el caso de la energía eólica y de 9,5 en el caso de la energía solar. La modernización para mejorar la eficiencia energética reportaría 10,6 puestos de trabajo.

La creación de empleo en los sectores de educación y sanidad es aún mayor. Así, por cada millón de dólares de inversión se generarían 14,3 puestos de trabajo en el caso de que la inversión fuese dirigida a la sanidad y de 19,2 si la inversión se realizará en enseñanza primaria y secundaria.

Es decir, una determinada inversión realizada en el sector sanitario, genera un empleo 2,8 veces superior( casi el triple), a la misma cantidad invertida en el sector militar.

Como se sabe, después de la Segunda Guerra Mundial, a Alemania y a Japón se les prohibió realizar investigación en I+D Militar, de esta manera pasaron a ser las 2 industrias más competitivas de la segunda mitad del siglo XX.

Los cinco Países que más gastan en gasto militar son EEUU, China, India, Rusia y Reino Unido. Estados Unidos es por mucho la nación con mayor Gasto Militar del mundo, con 649.000 millones de dólares, y como dijo el Ex-Presidente Jimy Carter, " la nación más predispuesta a la guerra, dado que solo ha tenido 16 años de Paz, de los 242 de su historia como nación".

En el libro " Gasto Militar y seguridad global", coordinado por Jordi Calvo del Centre Delás y en el que participan diversxs investigadorxs, se nos cuenta cómo funciona el sistema: " En 2018, el contribuyente medio envió 3456 dólares al Pentágono y sólo 39 dólares a la agencia de Protección Medioambiental…., los ciudadanos Estadounidenses están pagando los incrementos del Gasto Militar de la Administración Trump con un recorte del 36% de los programas medioambientales, un 35% de los programas de vivienda y comunitarios, un 41% en el Departamento de Estado y ayuda exterior y 700.000 familias han perdido ayudas para la alimentación".

Y seguimos leyendo al equipo comandado por Jordi Calvo cuando hace referencia al Gasto Militar y su impacto en el Cambio Climático: " Las actividades militares tienen un impacto significativo en el Cambio Climático. Siendo el mayor usuario mundial de petróleo y el principal productor de gases de efecto invernadero en todo el mundo, el ejército es una causa determinante del calentamiento global..., en este contexto, consideramos que una reducción mundial de los Gastos Militares, junto con una reorientación de esos fondos para cubrir las necesidades humanas y mejorar la seguridad humana mundial, sería una herramienta para reducir el calentamiento global y mitigar los efectos del cambio climático".

Interesante asimismo, la reflexión que hace este grupo de investigadorxs cuando hablan sobre la relación entre el comercio de armas y los conflictos: "....a medida que aumenta el Gasto Militar, las exportaciones de armas tienden a aumentar en una proporción similar…., cuanto mayor la intensidad de un conflicto, más elevado el Gasto Militar el año anterior a la observación del conflicto…, cuanto mayor el volumen de importaciones de armas de un gobierno, mayor la intensidad del conflicto en el que interviene el año posterior".

El mercado armamentístico a nivel global mueve 640 millones de armas y cada año se fabrican 8 millones más.

A nivel mundial, más de 500.000 científicos realizan investigación militar.

Cada año se fabrican más de 12.000 millones de balas…

Cada minuto muere una persona como consecuencia de la violencia armada.

Solo las guerras de Afganistán e Irak han producido más muertos que el Covid 19 a nivel mundial.

Desde 1989, mueren una media de 250.000 personas cada año víctimas de los conflictos armados y cientos de miles son desplazados, heridos, lisiados…

Cada día miles de personas refugiadas se hacinan en las fronteras o se echan al mar, huyendo de las guerras y de las miserias que estas producen.

En la actualidad existen más de 14.000 armas nucleares en el mundo, aunque son suficientes para destruir nuestro planeta más de 50 veces, parece que esto no será un impedimento para que se gasten al año más de 125.000 millones de dólares.

Según el informe " The Military Balance 2017 ", en el mundo existían 19,8 millones de soldados. Para la ONU, para realizar labores de " Paz Mundial", serían suficientes entre 400.000 y 500.000 soldados.

En el 2020, 88.000.000 de personas sufrían de hambre aguda como consecuencia de conflictos e inestabilidad.

Con el dinero empleado en Gasto Militar a nivel Mundial, habría suficiente dinero como para terminar con el hambre en el mundo 32 veces.

El rechazo al Gasto Militar nos llevaría sin duda hacia otra distribución mucho mas justa de los servicios públicos y haría que estos irían destinados en muchísima mayor medida, a la sanidad, al medio ambiente, a la educación, a la lucha contra la pobreza y la desigualdad, a la construcciòn de la Paz…, en definitiva harían posible que comenzaramos a dar forma a otro mundo bien distinto, uno que se pareciera mucho más al que llevamos en nuestros corazones...

" A lo largo de la Historia, los ejércitos sólo han servido para oprimir a los pobres en favor de los ricos, y el único soldado que merece un aplauso es el desertor."

                                        ( Arcadi Oliveres )

Por Bernard López Uranga

18 octubre 2021 | Antimilitarismo

*Bernard Lopez Uranga es miembro de Bake-Ekintza Antimilitarista

Publicado enInternacional
Venezuela: Siete (7) ásperos comentarios sobre la reciente reconversión monetaria

El advenimiento de la tercera reconversión monetaria (2008, 2018 y 2021) no sorprendió a nadie. Sin embargo, hay cosas muy llamativas que saltan a la vista, partiendo desde la lacónica paginita que el BCV publicó en forma de sumaria “razón” por la cual hacen la reconversión, hasta la más plena ausencia del más mínimo programa de estabilización que acompañe a la misma. Como quien anuncia una tarde estival ligeramente lluviosa, la tercera reconversión se ha soltado sin perspectivas ni contexto. Veamos.

I.

Luego de eliminar tres ceros al cono monetario en 2008, cinco ceros en 2018 y seis ceros en 2021; el gobierno no ha dado mayor explicación del por qué han fenecido 14 ceros en la familia dineraria. Venezuela ha superado a los 13 ceros que Argentina eliminó de su moneda, a los 10 ceros que Bolivia borró y a los 12 ceros que quitó Zimbabue en la explosión de su hiperinflación (2008). A pesar de semejante “record”: eliminar un poco más de un cero al año, no hay una explicación concreta del proceso hiperinflacionario que ha pulverizado a tres conos monetarios. Ante semejante desaguisado, ni una explicación.

II.

Si bien es cierto que es completamente erróneo afirmar que esta “faena” monetaria causará más inflación, o depreciación del tipo de cambio, tampoco hay absolutamente nada que nos lleve a pensar en un “fortalecimiento” de nuestro símbolo dinerario. El cambio que entrará en vigor a partir del primero de octubre, es puramente nominal y tiene como principal intención simplificar las operaciones de diversos pagos. Ello era muy necesario desde hace más de dos años, cuando el tipo de cambio ya superaba los diez mil bolívares por dólar. En la actualidad pagar un taxi para una distancia corta podría costar alrededor de 41 millones de bolívares, necesitando, por ende, 41 billetes de la más alta denominación del cono monetario a punto de ser sustituido. Un verdadero despropósito.

III.

La “poda” de ceros puede ser un buen ejemplo de cómo colocar a la carreta delante de los caballos. Es decir, el nuevo cono monetario debería ser la “corona” de un plan de ajuste y de estabilización macroeconómica de amplio calado. Lamentablemente, y de nuevo, esta reconversión entra en ausencia total de un plan que combata el flagelo que ha destruido a sus antecesores: la hiperinflación. En ninguna parte aparece el más mínimo atisbo donde se plantee lo que todos se preguntan a diario: cómo vamos a detener la constante subida de precios. Es evidente que hace falta: un plan económico que explique cómo frenar la escalada de precios. Sin esa “guía para la acción” no hace falta ser un arúspice romano para imaginar que los resultados serán los mismos: más inflación y un cono monetario que durará menos de un parpadear.

IV.

Los billetes de Venezuela han sido víctima de artísticas intervenciones que han mancillado su más profunda razón de ser: representar valor. A pesar de lo “folclórico” que resulta ver billetes convertidos en: carteras y adornos de navidad, esa gracia es la expresión de una profunda y costosa crisis. Cada billete es generalmente importado, el billete de Bs. 100 aparecido en 2008 costó alrededor de 10 centavos de dólar por unidad. De ese solo billete se emitieron casi 7 mil millones de piezas que han terminado en la basura, por perder por entero su utilidad. Por tanto, el mero desperdicio de una sola de las piezas dinerarias, costó más de 700 millones de dólares, más del 12 % de las escuetas reservas internacionales actuales. Con sólo el 23 % de lo desperdiciado en la emisión del billete de Bs. 100, se pudo haber importado las 2 dosis de la vacuna AstraZeneca para 20 millones de habitantes.

V.

Aunque las emisiones de dinero sin respaldo continúan siendo el pan de cada día, lo cierto es que tales acciones hechas para cubrir el déficit fiscal, sólo expresan lo que a leguas se observa: la caída estimada de la producción en más de 90 % (2013-2020), lo que parece ser otro “record” histórico. No recuerdo haber leído en la historia económica una caída tan grande en la economía. El peor resultado económico en la historia se había sido tres países devastados por sanguinolentas guerras: Liberia, Sudán y Siria. Venezuela supera, en casi todas las estimaciones, los guarismos de las tres naciones nombradas. Por tanto, cabe pensar que la voraz inflación es una especie de consecuencia del intento del gobierno por recabar impuestos donde simplemente no se puede. Es decir, los tributos no alcanzan para cubrir los gastos de un Estado hipertrofiado. Marx decía que: “La manera cómo se presentan las cosas no es la manera como son; y si las cosas fueran como se presentan la ciencia entera sobraría…” En este caso se observa a simple vista que la continuidad de esta política económica, debe seguir dando los mismos (nefandos) resultados.

VI.

Hegel solía decir: tengan el valor de equivocarse. Tan linda frase no puede ser una patente para cometer los más pingues desaguisados una y otra vez, sin parar. Aunque la reconversión es absolutamente necesaria, no resuelve en nada los problemas estructurales de la economía y ni siquiera puede subsanar la paradoja que se expresa en la tremebunda escasez de medios de pagos. Si tomamos en cuenta la cantidad de dinero (M2) por habitante, notaríamos que, de tener bolívares equivalentes a 1600 dólares por habitante en 2011, actualmente se tienen alrededor de 16 dólares per cápita, una caída del 99 %. La liquidez monetaria actual apenas roza a un equivalente de 600 millones de dólares, lo cual es absolutamente nada para un PIB que podría alcanzar los 20 o 30 mil millones de dólares, en el mejor de los casos.

La gravísima escasez de medios de pagos asfixia a la economía, hace imposible el apalancamiento financiero, el crédito en todas sus vías y hace imposible tan siquiera pensar en la recuperación económica. De nuevo, se requiere un plan que permita lograr una paz política realmente democrática que sea la base para construir un programa económico de recuperación. En voz de Rosa Luxemburgo: La democracia es indispensable para la clase obrera, sólo así el proletariado adquiere conciencia de su tarea histórica.

VII.

Venezuela ya tiene la segunda hiperinflación más larga en la historia, luego de la acaecida en la Nicaragua sandinista, y casi 8 años de continuo decrecimiento económico. Tristemente el corte de ceros no aporta ninguna solución a tan infamante flagelo que sin duda es la causa del éxodo de más de 5 millones de connacionales. Dicha emigración ya es la segunda más grande en magnitud en el orbe actual. De continuar esta situación, ignorada por completo en las propuestas del nuevo “capitalismo bodegonero importador”, se podría esperar que la emigración continúe y supere a la de Siria, la mayor del planeta.

Por todo lo anterior, es extremadamente urgente deponer ambiciones políticas personalistas y trabajar todos por la recuperación política, social y económica del país. Venezuela aún tiene ventajas que podrían impulsar una recuperación muy rápida. Por ende, es menester lograr un acuerdo humanitario-político-económico, que de la mano de la ONU y programas como el de “Petróleo por alimentos y medicinas” pueda coadyuvar a poner fin a la crisis humanitaria actual. Ello implicaría, obviamente, la eliminación completa de oprobiosas “sanciones económicas” que causan un enorme y pavoroso daño a una economía que antes de ser castigada, ya sufría de una crisis histórica. Hay muchas cosas que se pudieran hacer con voluntad ciudadana y política.

 09/10/2021

Por Manuel Sutherland

economista y director del Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), Caracas.

Publicado enInternacional
Fuentes: Tierra viva [Foto: Sofía Monsalve, secretaria general de FIAN Internacional, organización por el derecho a la alimentación y la nutrición]

Entrevista a Sofía Monsalve, secretaria general de FIAN Internacional

La Cumbre sobre Sistemas Alimentarios, espacio de diseño de políticas globales para el agro, funcionó en total sintonía con los pedidos de las grandes empresas. Sofía Monsalve, de la organización FIAN Internacional, denuncia las falsas soluciones propuestas por corporaciones y gobiernos, y reitera la necesidad de escuchar a campesinos y organizaciones sociales.

La Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios de Naciones Unidas siguió el camino que denunciaron durante meses los movimientos campesino e indígenas, las organizaciones de la sociedad civil y de pequeños productores: fue coptada por los intereses de las empresas multinacionales nucleadas en el Foro Económico Mundial. Es que los ejes a futuro planteados en la cumbre encienden las alarmas sobre la gobernanza global de los sistemas alimentarios, con mayor poder de decisión para las multinacionales y ratifican los discursos  de maquillaje verde para no realizar cambios profundos y urgentes, que tendrán repercusión en la próxima Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 26) de diciembre.  

Los funcionarios de los gobiernos y de la ONU han permitido que las empresas sean el centro de la Cumbre, basándose en la creencia de que las empresas transnacionales son esenciales para el suministro de alimentos, ya que tienen más capital, tecnologías e infraestructuras que la mayoría de los países y que las Naciones Unidas, pero son los pequeños productores los que alimentan la mayoría de la población mundial”, sentenció Sofía Monsalve, secretaria general de FIAN Internacional, organización por el derecho a la alimentación y la nutrición, en entrevista con Agencia Tierra Viva sobre las conclusiones de la cumbre.

FIAN es parte de la coalición global de organizaciones de pequeños productores, sociedad civil y académicos que se manifestó, a través de la campaña “Sistemas Alimentarios para los Pueblos”, en contra de los posicionamientos concretados por la ONU, con complicidad de la mayoría de los Estados miembro —entre ellos la Argentina, que tuvo al presidente Alberto Fernández como orador en el panel de apertura de la Cumbre—.  

“Estamos especialmente preocupados porque la Cumbre socava los mandatos y las funciones de la plataforma intergubernamental e internacional inclusiva más importante de la gobernanza alimentaria mundial, el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la ONU (CSA) y su Grupo de Expertos de Alto Nivel (Ganesan), la interfaz de política científica más innovadora en este ámbito”, analiza Monsalve a dos semanas del cierre de la cumbre. 

La cooptación corporativa denunciada se transformó en realidad a partir de la “Declaración de Acción” pronunciada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien anunció que las agencias con sede en Roma —la FAO, el FIDA y el PMA— dirigirán conjuntamente un «centro de coordinación» para “aprovechar las capacidades más amplias del sistema de las Naciones Unidas” y apoyar el seguimiento de la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios. “Este ‘centro de coordinación’ y un ‘Grupo Asesor’ por ser creado invadirían las funciones del CSA, que es precisamente el Comité de la ONU que tiene el mandato de garantizar el desarrollo de políticas inclusivas, la coherencia, la coordinación y la convergencia en todos los sistemas de la ONU sobre cuestiones de seguridad alimentaria y nutrición”, denuncia Monsalve y apunta que “el Secretario General de la ONU no tiene el mandato de establecer mecanismos de seguimiento de esta Cumbre”

La Secretaria General de FIAN advierte que las organizaciones de pequeños productores y la sociedad civil deberán reforzar su participación “en espacios públicos legítimos para poder incidir” desde la organización de “consejos alimentarios para influenciar en las políticas municipales” hasta la participación a escala global en espacios como el Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial, que intenta ser vaciados por la última decisión de Guterres. También alzarán su voz en el encuentro global sobre la soberanía alimentaria, el Nyéléni III, que organiza la Comité Internacional de Planificación para la Soberanía Alimentaria (CIP) para 2022.  

Monsalve desmonta además las supuestas soluciones anunciadas por la Cumbre y asegura que  «no mitigarán el cambio climático, el hambre o los conflictos sociales y políticos; de hecho, aumentarán las desigualdades entre países, empujando a más personas a la pobreza» y «promoverán aún más la ‘agricultura sin agricultores’» . De cara a la COP26, denuncia la influencia que pueden tener las denominadas “soluciones basadas en la naturaleza”.   

—Durante el encuentro de contramarcha a la Cumbre fue tajante y sostuvo que «la Cumbre falló» por haberse construido a través del sistema de «múltiples partes interesadas» ¿Podría explicar qué significa este cambio significativo en el modo de gobernanza de la ONU?

—La gobernanza de «múltiples partes interesadas» es una forma de gobernanza que reúne a diversos actores que tienen un “interés” potencial en un asunto, con el fin de que lleguen a un acuerdo, pero ignora que las diferentes partes interesadas que se reúnen son diferentes en cuanto a su poder, intereses, derechos y obligaciones. La gobernanza de «múltiples partes interesadas» es contradictoria al multilateralismo y a los derechos humanos. En el multilateralismo los gobiernos (titulares de obligaciones) toman decisiones sobre cuestiones globales en nombre de sus ciudadanos (titulares de derechos) que se traducen en obligaciones y compromisos, que los Estados y las organizaciones internacionales deben cumplir. En el enfoque de derechos humanos los más afectados deben estar en el centro de la toma de decisiones y los gobiernos deben rendir cuentas a sus ciudadanos y hacer responsables a las empresas de sus violaciones de los derechos humanos.

—¿Cómo se modificó esta lógica con la decisión de aplicar el sistema de “múltiples partes interesadas” en la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios? 

—Los funcionarios de los gobiernos y de la ONU han permitido que las empresas sean el centro de la Cumbre, basándose en la creencia de que las empresas transnacionales son esenciales para el suministro de alimentos, ya que tienen más capital, tecnologías e infraestructuras que la mayoría de las naciones y las Naciones Unidas, cuando en realidad son los pequeños productores los que alimentan la mayoría de la población mundial. Esta actitud legitima al sector empresarial como parte de la solución, cuando en realidad es el responsable de muchos problemas; a la vez que impide adoptar regulaciones vinculantes para las empresas transnacionales y aumenta la responsabilidad de los Estados poderosos. Resulta especialmente preocupante que las formas de gobernanza de múltiples partes interesadas estén marginando a los países menos desarrollados en la toma de decisiones internacionales.

—¿Qué debe esperarse a partir de la irrupción de este esquema de múltiples partes?

—Es un cambio significativo en la gobernanza de la ONU que les ofrece una entrada preferencial a las corporaciones en la toma de decisiones sobre políticas públicas y evadir la responsabilidad jurídico-material de sus operaciones. Representa una amenaza directa para la democracia participativa y la gobernanza justa basada en los derechos humanos. Estamos especialmente preocupados porque la Cumbre socava los mandatos y las funciones de la plataforma intergubernamental e internacional inclusiva más importante de la gobernanza alimentaria mundial, el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial de la ONU (CSA) y su Grupo de Expertos de Alto Nivel (Ganesan), la interfaz de política científica más innovadora en este ámbito.

—Guterres confirmó en su declaración que los objetivos de la Cumbre se seguirán a partir de un «centro de coordinación», pero que la base serán los «diálogos nacionales». Desde Agencia Tierra Viva pudimos confirmar que en la Argentina se dieron con una nula participación del campesinado, organizaciones sociales y pueblos indígenas. ¿Cuáles son las opciones para los pequeños productores y para la sociedad civil para reclamar políticas públicas sobre los sistemas alimentarios que estén destinadas a cubrir sus derechos?

—Para poder reclamar políticas públicas que estén destinadas a cubrir sus derechos es importante que los pequeños productores y la sociedad civil participen en espacios que permitan una participación real y significativa. Para ello es importante oponerse a la influencia indebida de las corporaciones en los espacios públicos, buscar la implementación de salvaguardias contra los conflictos de intereses, y proteger el derecho de la sociedad civil a la auto organización, todos aspectos que fueron ignorados en la organización de los diálogos nacionales en el marco de la Cumbre. Los pequeños productores y la sociedad civil pueden reclamar políticas públicas sobre los sistemas alimentarios a través de diferentes modalidades en diferentes escalas.

—¿Cuáles considera las más relevantes? 

—En primer lugar es importante la unión de la sociedad civil y la participación en espacios públicos legítimos para poder incidir. Por ejemplo, a nivel local pueden organizarse en consejos alimentarios para influenciar en las políticas municipales. En el sistema de las Naciones Unidas encuentran apoyo jurídico en la Declaración sobre los derechos de los campesinos y de otras personas que trabajan en zonas rurales (Undrop). A nivel global el mecanismo de participación directa en la elaboración de directrices y recomendaciones sobre seguridad alimentaria y nutrición es en el Mecanismo de la Sociedad Civil y Pueblos Indígenas del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial

—Los Estados miembro fueron parte de este nuevo esquema de gobernanza y en sus discursos pusieron el eje en las soluciones que se ofrecen desde las corporaciones: nuevas tecnologías, biotecnología y una perspectiva basada en la «seguridad alimentaria», el comercio internacional y los commodities antes que la «soberanía alimentaria». ¿Por qué cree que no se habló de «soberanía alimentaria»? 

—El enfoque tomado en la Cumbre es para mantener el statu quo del modelo de producción y distribución de alimentos industrial, globalizado y controlado por las empresas y por eso ignora la “soberanía alimentaria” la cual es una visión totalmente opuesta que pone sobre la mesa cuestiones de poder y busca cambiar profundamente el sistema dominante. Es posible que los que no han seguido el debate no caigan en la cuenta de que las “soluciones” promovidas en la Cumbre no son soluciones reales. A largo plazo, estas «soluciones» empeorarán los problemas globales a los que nos enfrentamos porque están incrustadas en las ganancias corporativas. Estas soluciones no mitigarán el cambio climático, el hambre o los conflictos sociales y políticos; de hecho, aumentarán las desigualdades entre países, empujando a más personas a la pobreza.

—¿Cómo describiría estas falsas soluciones?

—Son intensivas en capital y están muy lejos de atender las necesidades y realidades de los países del Sur Global. Las soluciones impulsadas en la Cumbre exacerbarán la dependencia de las cadenas globales de valor y de las empresas transnacionales, y promoverán aún más la “agricultura sin agricultores”, que es lo contrario de lo que necesitan los países del Sur Global, que sería recuperar su autonomía sobre sus sistemas alimentarios y asegurar sistemas alimentarios locales funcionales y resilientes que puedan permanecer estables en tiempos de crisis.

—Desde la Respuesta Autónoma de los Pueblos se insiste en que el camino es la «agroecología», una palabra eliminada de los discursos oficiales de la Cumbre. ¿La negativa de la ONU y los Estados de optar por ese camino se debe a que no están preparados para desmontar el actual sistema económico?

—La Cumbre habla de agroecología, estuvo incluida en su pista de acción 3 e incluso se impulsó una coalición de acción sobre agroecología. Sin embargo, el enfoque tomado es muy contradictorio. La agroecología es mencionada como una opción entre muchas, como la agricultura de precisión, la intensificación sostenible y otras. Y la coalición de acción sobre agroecología es una coalición de múltiples partes interesadas, que cuenta con los mismos problemas de gobernanza que explicamos sobre la Cumbre en general. En el desarrollo de la coalición no hubo una participación real de productores de pequeña escala que son los que realmente practican la agroecología. Parece que la Cumbre quiere cooptar el concepto de agroecología para quitarle su potencial transformativo para no hacer cambios reales en los sistemas alimentarios, sobre todo respecto al tema de poder.

—Los objetivos de la Cumbre dicen estar sujetos a los Objetivos de Desarrollo y que el cuidado del ambiente debería ser central, al igual que las políticas que se coordinen en la próxima COP26. ¿Se puede tener alguna esperanza en la COP26 después de lo que se exhibió en esta Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios? 

—Aunque aún no lo sabemos con exactitud, lamentablemente parece que la Cumbre sobre los Sistemas Alimentarios va a tener un impacto en la COP26. Nos preocupa especialmente que el tema de las soluciones basadas en la naturaleza pueda jugar un rol importante. Es un nuevo nombre para referir a soluciones que enumeramos bajo la “economía verde” o el “capitalismo verde”, que no son claramente definidas y pueden fácilmente ser usadas para el maquillaje verde (greenwashing) de las empresas. También muchas veces son relacionadas con la financiarización de la naturaleza. En la Cumbre sobre Sistemas Alimentarios se promueve por ejemplo un “Global Soil Hub”, el cual va claramente en la dirección de volver a los suelos en un objeto de inversión y por ende de especulación, en nombre de la captura de carbono y la conservación de los suelos.

Por Nahuel Lag | 11/10/2021

* Este artículo forma parte de la serie «Recuperando la narrativa de los sistemas alimentarios», que cuenta con el apoyo de la Fundación Rosa Luxemburgo.

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Lunes, 11 Octubre 2021 05:12

La estética de todos los días

La estética de todos los días

¿Dónde acaba el artista que presume de serlo y empieza el que prefiere no serlo? ¿Puede un autor renunciar a ser él mismo con un pestañeo, a partir de determinada hora o con determinados clientes?

 

Todos nos hemos preguntado en alguna ocasión de dónde salen los cuadros anodinos que adornan bufetes de abogados, habitaciones de hotel y consultas de dentistas; qué tipo de personas los pintan y en qué mercados se compran y venden sus trabajos. Las marinas apagadas, los retratos urbanos pintorescos, las pastorales bucólicas que solemos ver en oficinas y despachos carecen de personalidad; late casi un misterio en ese anhelo por no expresar nada con la pintura, que sea tan solo un elemento decorativo más, una forma de eludir nuestro horror vacui mientras esperamos con inquietud la lectura de un testamento o un diagnóstico.

Pero, sin duda, los creadores de estos cuadros sí tienen una personalidad, y puede que se hayan cuestionado más de una vez el papel que juegan sus obras en lo que entendemos por práctica artística. No debemos olvidar que, si se recurre a originales de artesanos contemporáneos o a su reproducción masiva es porque resultan más baratos que las reproducciones de cuadros célebres, lo que supone un agravio añadido: estas pinturas no solo están obligadas a ser ruido blanco, si existen es además porque sería más costoso comprar pinturas de verdad.

Se ha escrito mucho sobre el carácter funcional, imitativo y un tanto kitsch de estos cuadros, equivalente al de las imágenes fotográficas de stock y la música de ascensor. Diane Keaton ha adquirido durante años cuadros de payasos que encontraba en hospitales, colegios, domicilios particulares y comercios. En 2002 coordinaba un volumen colectivo,Clown Paintings, en el que ella misma y comediantes amigos como Robin Williams, Whoopi Goldberg, Steve Martin y Woody Allen reflexionaban sobre lo que podía deducirse de figuras tan elocuentes como los payasos a partir de los retratos sin vida, debidos casi siempre a pinceles anónimos, coleccionados por la actriz y directora.

A un nivel más ensayístico, Martin S. Lindauer estima que las pinturas originales producidas en masa constituyen una “estética de todos los días”; un aporte necesario a los escenarios en que desarrollamos nuestras actividades más prosaicas, al tender puentes entre los sentidos del arte elevado y las inquietudes cotidianas. Para Lindauer, “los bodegones lúgubres, las estampas chillonas de niños y payasos, las abstracciones de colores neutros, satisfacen el criterio estético de muchos ciudadanos que no se sienten representados en las obras de arte consideradas como tales por museos y especialistas, que incluso son percibidas como amenazas para la estabilidad psicológica de quien las contempla”.

Estos espectadores, concluye el investigador estadounidense, son ajenos a las nociones canónicas de arte bueno y arte malo. Por razones educativas o ideológicas las desconocen, o recelan de los cánones establecidos por las autoridades culturales. Se limitan a integrar en su campo visual manifestaciones artísticas en las que perciben un hálito popular, cercano, de trazos que podrían llegar a reconocer como suyos, y que no interrumpen su flujo de pensamiento en cuanto a lo que les corresponde hacer en el lugar donde se hallan. A juicio de Lindauer, “nos gusta decir que una imagen vale por mil palabras, pero, en el caso de la estética de todos los días, preferimos que no nos diga nada o, en su defecto, que sea una interlocutora amable”.

Esta idea trae aparejada la de un cierto conformismo político ligado al estético. Hermann Hesse condensaba en El lobo estepario (1927) el desprecio recurrente del intelectual moderno ante la producción artística de masas y sus implicaciones en cuanto a la integración acrítica del individuo en el sistema. El protagonista de la novela de Hesse se topa en el salón de un conocido rendido a la normalidad con un Funko de la época: un retrato cualquiera de Goethe que convierte al exaltado poeta romántico en “un académico apuesto y honorable, idóneo para servir como estampita en un hogar burgués”.

El malestar de Hesse ante la reducción de lo extraordinario a lo conveniente y apropiado trasciende las producciones humanas para abarcar a las plantas, que no dejan de ser en domicilios y oficinas adornos asimismo artificiales, a la medida de nuestro espacio y nuestro sentido del decoro: “La araucaria del vestíbulo estaba siempre limpia y magníficamente cuidada, trasladando a quien pasaba por allí un aroma de civilización”. En Que no muera la aspidistra (1936), una de las novelas más agudas jamás escritas sobre la sumisión amorosa del individuo a los cantos de sirena del establishment, George Orwell vinculaba también las plantas adaptadas a los domicilios con la estética de todos los días, con la música de ascensor.

No todos los artesanos al servicio de la producción y distribución de cuadros al peso se sienten avergonzados por el conformismo que enmarcan sus obras. Alisa y Lysandra Fraser, hermanas célebres en Australia por su labor indisociable como pintoras, fotógrafas y diseñadoras de interiores, presumen sin complejos de que sus cuadros “tienen un impacto emocional en los espacios tan profundo o más que el que pueden causar los artículos para el hogar o los utensilios de cocina”. Pero, por lo general, se estila la invisibilidad, que no atenta contra la autoestima de los patronos y garantiza más encargos indistinguibles los unos de los otros. El capital simbólico de un artista del ruido blanco radica en su humildad y su eficacia.

Hay una tercera razón para el anonimato, y aquí las cosas se ponen interesantes: que el artífice de cuadros de payasos, música de ascensor, fotografías de stock o estéticas de todos los días más gentrificadas —campañas publicitarias, manuales y guías, encargos institucionales, galerías de arte en barberías—, tenga una doble vida como creador de mayor o menor renombre en ámbitos artísticos legitimados como tales, pero que no procuran emolumentos suficientes para la supervivencia.

Los interrogantes saltan a la palestra de inmediato: ¿dónde acaba el artista que presume de serlo y empieza el que prefiere no serlo? ¿Puede un autor renunciar a ser él mismo con un pestañeo, a partir de determinada hora o con determinados clientes? ¿Es legítimo rendir pleitesía al aroma de la civilización para poder aullar a la luna en los días de libre disposición? ¿Y cuál de las dos pulsiones tiene un cariz más político, responde en mayor medida a las inquietudes del común de los mortales?

Vienen al caso las siguientes reflexiones de C.S. Lewis, que nos invitan a profundizar en las cualidades de las estéticas ligadas a la vivencia de la realidad y a poner en cuestión las que pretenden arrogarse una posición superior a ellas aprovechando la fortaleza de sus hombros: “A la gente no le gusta la mala pintura porque los rostros que se le muestran parezcan de títeres, porque las líneas carezcan de dinamismo o porque el conjunto del cuadro en cuestión esté exento de gracia. Sencillamente, la gente no percibe esos defectos porque no interfieren ni con sus ilusiones ni con sus propósitos. Son tan invisibles para ellos como lo es el rostro real del osito de peluche para el niño imaginativo que juega absorto con él. Los ojos del peluche son cuentas de vidrio, pero el niño no las ve”.

Elisa McCausland

@reinohueco

Diego Salgado

@diegos_lgado

11 oct 2021 09:50

Publicado enCultura
Lunes, 04 Octubre 2021 05:45

Suministros

Suministros

Hay una extensa discusión acerca del problema de los suministros en la economía global. Las cadenas de abastecimiento ( supply chains) están trastocadas y la repercusión es muy variada y costosa. Esto se asocia a las condiciones creadas por la pandemia del coronavirus y sus efectos en la producción y el consumo. Pero hay más en esta cuestión.

Las cosas se alteran ahora con la recuperación económica que está en curso y presiona las condiciones de la oferta. Esto se advierte en los procesos de producción justo a tiempo, bajo los que se organiza una parte relevante de la producción; involucra cadenas de abasto transfronterizo y con ellas, las condiciones de funcionamiento de los puertos y, en general, de los sistemas de transporte; afecta la producción y precios de la energía.

Se han hallado carencias en los suministros en áreas tan diversas como son: la electricidad; materiales para laboratorios; microcomponentes para fabricación de autos; abasto en supermercados, restaurantes y farmacias.

Hay una enorme falta de choferes de camiones en Gran Bretaña a causa del Brexit que, a su vez, corta la oferta en gasolineras, comercios y fábricas. Afecta incluso la disponibilidad de refacciones para reparar los propios camiones. La imagen parece la de un perro tratando de morder su propia cola. En China hay una crisis de abasto de electricidad. Rusia aprovecha la situación para extender su influencia energética en Europa.

En Estados Unidos faltan papas fritas en Burger King en Florida, se espera la escasez de pavos para el Día de Gracias y árboles artificiales de Navidad. También hay carencia de trabajadores en los sectores de esparcimiento por los cambios que se han dado en el mercado laboral.

En el mercado se expresan las condiciones que tienen que ver con las cantidades y los precios. La esclerosis en los canales de distribución tiende a crear mayor inflación, la que a su vez se aviva por las políticas monetarias y fiscales, aun cuando se discuta si sus efectos son temporales o no.

La crisis de los suministros se complica, además, con una situación como la que priva en el sector de la energía, donde los precios están subiendo de manera notoria e impacta los costos de producción, los precios de los bienes y servicios.

Los problemas en las cadenas de suministros exhiben las repercusiones de un fenómeno inesperado como es la pandemia. Se afectaron la organización productiva y las condiciones sociales. El proceso continúa. Pero se muestran también las consecuencias de cambios de índole estructural en la conformación de la producción y de los mercados.

Durante muchos años, en la medida en que se extendía y profundizaba el fenómeno de la globalización, se ensalzaba la eficiencia de las cadenas globales de suministros y el entramado que las sostenía. China se encumbró en esa red. Se alteraron los esquemas productivos y financieros, los mercados laborales, las configuraciones regionales, las corrientes de inversión, los patrones de consumo. Se privilegiaba expresamente la "soberanía del consumidor".

Como ocurre en los periodos de crisis hay otros elementos que surgen y exigen atención. Así ocurrió con el derrumbe financiero de 2008. Ahora hay que hacerlo también.

Hay factores que se ponen de relieve en la situación actual y que remiten a una serie de políticas que formaron parte esencial de la globalización y que repercuten en las condiciones de la oferta. Entre ellas: una laxa política que ha alentado la consolidación de condiciones monopólicas en muchos sectores clave (como farmacéutico, transporte marítimo y de ferrocarril, electrónica); la creación de nuevas pautas de producción a escala nacional y el impulso a las transacciones financieras sobre la inversión productiva.

Los políticos, estén en el poder o en la oposición; los técnicos que diseñan las diversas políticas públicas; quienes las gestionan en el gobierno; los que administran los recursos del Estado; los que estudian los procesos económicos asociados con el crecimiento y el desarrollo, no pueden perder de vista las cuestiones asociadas con la organización industrial.

Digamos que esta se asienta en el funcionamiento microeconómico y que a su vez se agrega en la macroeconomía. Lo usual es que esta última se considere el elemento clave de la gestión económica y hasta del lucimiento político, y que en ese entorno se tomen medidas para afectar supuestamente lo que pasa el nivel del suelo. Ése es, precisamente, el nivel, en donde operan los inversionistas, los empresarios, los trabajadores, los consumidores, y toda una amplia serie de agentes económicos. Ahí reside la cuestión del impulso sostenido de la expansión productiva y el bienestar de la población.

La transmisión del entorno macro, expresado en el presupuesto federal anual, hasta el nivel micro, el de suelo, es muy problemático. No puede darse de modo automático y lo que requiere es el trabajo sistemático, continuo, persistente, de impulso a las actividades productivas, el incremento de la productividad, la educación y capacitación, la generación y el alza de los salarios y las prestaciones. Esto no ocurre en México, no de manera oportuna y suficiente aun con el T-MEC. Los trastornos de la crisis de suministros pueden ser ahora más relevantes.

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El Salvador está usando volcanes para minar Bitcoins

Las pruebas que se realizan en el primer país en utilizarla como moneda legal

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este viernes que el país está "probando" minar bitcoin, la criptomoneda que tiene curso legal en el país, utilizando energía geotérmica proveniente de los volcanes.

"Todavía estamos probando e instalando, pero esta es oficialmente la primera minería bitcoin a partir de un volcán", señaló el mandatario en un breve mensaje en inglés desde su cuenta de Twitter.

El minado de bictoin es el proceso mediante el cual se crean nuevos bitcoins usando computadoras que resuelven problemas matemáticos complejos y cuya operación demanda una gran cantidad de energía eléctrica.

El 7 de septiembre, El Salvador se convirtió en el primer país en utilizar bitcoin como moneda de curso legal, con el propósito de recuperar su estancada economía, dolarizada hace dos décadas.

Bukele no brindó mayores detalles sobre cómo se hará el proceso de minado, aunque el martes compartió en su cuenta de Twitter un corto video antecedido por la frase "primeros pasos".

En el material compartido se aprecia una planta geotérmica de producción de energía ubicada en el oriente del país, en la que ingresa un camión con un gran contenedor en cuyo interior trabaja un hombre conectando cables a equipos informáticos que serían usados para el minado de bitcóin.

Meses antes de que la criptomoneda comenzara a tener curso legal en el país, Bukele manifestó la disposición para que se pudiera minar bitcoin en El Salvador usando la energía geotérmica de sus volcanes.

El gobierno espera que el uso de la moneda virtual contribuya a captar los más de 400 millones de dólares de comisión proveniente de las remesas que envían salvadoreños desde el extranjero. 

El total de esos envíos representa 22 por ciento del PIB del país, mientras que unos 3 millones de salvadoreños viven fuera de su territorio, 2,5 millones de ellos en Estados Unidos.

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El nuevo billete de 10 bolívares. Foto Ap

La inflación interanual es de mil 743% y el salario mínimo equivale a 2.5 dólares al mes

 Caracas. Venezuela empezó ayer con la tercera reconversión monetaria en 13 años, que elimina seis ceros a la moneda local, el bolívar, lo que simplifica las cuentas, pero no alivia la larga crisis económica del país sudamericano, y eleva la preocupación de la población ante el alza del dólar. Con la nueva reforma, empresas, comercios y bancos modifican sus sistemas contables que ya no aceptaban las enormes cifras producto de la hiperinflación.

"Nadie debe aumentar ningún producto, sencillamente se le quitaron seis ceros para mejorar el aspecto del comercio, facilitarlo, mejorar el aspecto sicológico de la recuperación económica", explicó el presidente Nicolás Maduro durante una alocución desde Caracas. Aseguró que las autoridades se encuentran desplegadas en los comercios del país para revisar y controlar que no se incrementen los precios.

Junto a la nueva medida, sale a la calle un nuevo cono monetario: una moneda de un bolívar y billetes de 5, 10, 20, 50 y 100. La máxima denominación equivaldrá a unos 24 dólares, de acuerdo con las tasas del Banco Central de Venezuela (BCV).

Con la antigua denominación, el dólar pasó de 4 millones 100 mil a 5 millones 250 mil bolívares. Con la reconversión se le restan seis ceros, es decir, el valor del dólar paralelo se ubicó en 5.25 bolívares. El mayor billete de la vieja familia, de un millón, apenas representa 25 centavos de dólar y ni siquiera alcanza para comprar un caramelo.

El cambio tiene como objetivo facilitar tanto las transacciones en efectivo como los cálculos contables en bolívares que ahora requieren hacer malabarismos con cadenas casi infinitas de ceros.

Muchos comercios habían adoptado la nueva expresión monetaria desde la mañana. Cafeterías ya daban los precios en nuevos bolívares. Un estacionamiento en el acomodado barrio de Chacao, no obstante, advertía a los usuarios que no estaba aceptando pagos en moneda nacional.

"Hice compras esta mañana sin problemas", explicó Josefina Galindo, empleada doméstica, pero criticó que "los nuevos precios estaban arriba de los viejos y con el precio en dólares", moneda preferida para cualquier transacción en medio de la erosión del bolívar.

En el país sudamericano, la inflación interanual es de mil 743 por ciento, según cálculos del Observatorio Venezolano de Finanzas, lo que ha golpeado el ingreso de las familias. Un salario mínimo apenas equivale a 2.5 dólares al mes.

El más reciente indicador del crecimiento de los precios divulgado por el Banco Central es de mayo, cuando la inflación se aceleró a 28.5 por ciento con respecto al mes anterior y cerró en 24.6. La variación interanual de los precios fue de 2 mil 719.4 por ciento, según cálculos de la agencia de noticias Reuters.

Antes de la reforma, anunciada en agosto por el Banco Central, se necesitaban 7 millones de bolívares para comprar una barra de pan en un país que fue considerado uno de los más ricos de Sudamérica gracias a su petróleo, y que ha visto caer su producto interno bruto 80 por ciento desde 2013, principalmente por la baja de su producción de crudo y de los precios del oro negro, pero también por la mala gestión y la crisis política.

El gobierno de Maduro en 2018 quitó cinco ceros a la moneda por los altos precios, proceso posterior a la reconversión del fallecido mandatario Hugo Chávez de 2008, en la que se restaron tres ceros al bolívar con la promesa de llegar a una inflación de un dígito, lo que no se logró.

Venezuela enfrenta una severa recesión que ha llevado a millones de venezolanos a emigrar. Maduro culpa de esta crisis económica, agravada por la pandemia de Covid-19, a las sanciones de Estados Unidos, pero analistas y críticos señalan que el colapso ha obedecido a un modelo de controles estatales.

Tras las sanciones, el gobierno flexibilizó las regulaciones permitiendo mayores transacciones en divisas, lo que diluiría aún más la relevancia del nuevo esquema.

El viernes muchos usaron sus divisas en efectivo por precaución para cancelar sus compras en supermercados, farmacias y en los negocios de ventas de útiles escolares y uniformes. Los sistemas de la banca, que fueron suspendidos por unas horas mientras se realizaba la rexpresión monetaria, estaban operativos desde temprana hora de la mañana.

Los bancos locales ya recibieron las denominaciones más bajas de la nueva familia de billetes, dijeron dos fuentes bancarias. Esas piezas coexistirán con las actuales de 500 mil y un millón de bolívares. Algunos cajeros automáticos comenzaron a dispensar los nuevos billetes.

Los bolívares en efectivo en Venezuela dejaron de emplearse en compras de rutina y tres cuartas partes del papel moneda que circula se usa en el pago de los pasajes en autobuses, según estimaciones del sector financiero.

El Banco Central colocará el lunes en la banca local unos 50 millones de dólares en efectivo que luego serían vendidos a privados, dijo una de las fuentes bancarias consultadas. La medida buscaría evitar una mayor depreciación del tipo de cambio y saltos en los precios.

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Familiars de detenidos se abrazan después del motín en la entrada a la cárcel de Guayaquil. . Imagen: AFP

La nueva masacre deja al descubierto la crisis penitenciaria que atraviesa el país

Más allá de los supuestos vínculos con el narcótrafico de las bandas enfrentadas, subyace el desmantelamiento de las políticas implementadas por el gobierno de Rafael Correa que habían logrado reducir los daños.

 

Un feroz enfrentamiento entre bandas por el control de una cárcel en Guayaquil dejó al menos 116 muertos, 80 heridos y el sistema penitenciario de todo el país en estado de excepción, según lo establecido por el presidente Guillermo Lasso. La masacre, producto de un enfrentamiento entre bandas criminales en el Centro de Privación de Libertad Nº 1 de Guayaquil, pone de manifiesto la crisis carcelaria que atraviesa el país desde hace al menos tres años. 

Más allá de los supuestos vínculos de estas bandas con poderosos carteles del narcotráfico subyace el desmantelamiento, primero bajo el mando de Lenin Moreno y ahora en la continuidad de Lasso, de políticas implementadas por el gobierno de Rafael Correa que habían logrado reducir los daños. "Si el Estado no tiene el control y la administración de las cárceles, definitivamente no hay Estado de derecho en Ecuador", asegura Jorge Vicente Paladines, profesor de la Universidad Central del Ecuador, en diálogo con Página/12.

Un imponente contingente militar llegó el miércoles a la Penitenciaría de Guayaquil, dando cuenta de que la situación estaba lejos de resolverse. El propio Lasso confirmó cerca de la noche del miércoles que había al menos 116 muertos y 80 heridos, y que todas las víctimas eran detenidos. Horas antes el flamante director del sistema carcelario de Ecuador (SNAI), Bolívar Garzón, calculó que habría más de 100 fallecidos y que, junto a la policía, las autoridades penitenciarias continuaban "entrando a los pabellones del conflicto y descubriendo más cadáveres".

El motín, según el SNAI, se originó en una pelea entre bandas por el control del penal, una situación que se viene repitiendo en los últimos tiempos. "Lo que está pasando en el Ecuador es que el Estado no tiene el control ni la administración penitenciaria. Las cárceles están en manos de organizaciones criminales", advierte en ese sentido Paladines. "Hay una masacre sistemática. Las cifras de personas asesinadas, descuartizadas, decapitadas en las cárceles ascienden bajo esos componentes que son claros signos del narcotráfico que los carteles mexicanos aprendieron de los grupos paramilitares y del narco colombiano", agrega el jurista. 

Una crisis sostenida en el tiempo

El incidente más grave hasta el momento se había dado en febrero de este año con un amotinamiento en cuatro cárceles a la vez, que dejó un saldo de 79 muertos. El pasado 22 de septiembre durante un registro en una cárcel de Guayaquil, la policía encontró tres armas de fuego, 150 municiones, una granada, 12 tacos de dinamita y más de 200 municiones de distinto calibre. "La Fiscalía de Ecuador debe investigar si ese armamento militar ingresa a los penales como consecuencia de haber corrompido a funcionarios del Estado", sostiene Paladines al respecto.

La crisis carcelaria en Ecuador viene por lo menos desde 2018, cuando empezaron a producirse asesinatos en el interior de los centros penitenciarios y también otros vinculados fuera de ellos. Mario Ramos, director del Centro Andino de Estudios Estratégicos (CENAE), asegura a este diario que antes de esta última masacre Ecuador ya tenía un índice per cápita de muertes muy alto sobre las cárceles de América latina. "Brasil tenía la punta pero es un país con un población mucho mayor. Ahora seguramente el Ecuador ya lleve la delantera", plantea Ramos, considerando que en lo que va del año ya son más de 200 los muertos en motines.

El desmantelamiento de las políticas del correísmo

Ecuador había desarrollado, bajo el gobierno de Correa, una política pública que intentaba atender los problemas urgentes en las cárceles. Con ese fin se creó el ministerio del Interior, que se dedicó a las cuestiones de seguridad y le dio conducción política a la policía. También se instaló el ministerio de Derechos Humanos, abocado a las cárceles, y se estaba creando una escuela de guías penitenciarios. "Todas estas cuestiones desaparecieron en el gobierno de Moreno. Todas esta políticas públicas que se llegaron a implementar no hay que verlas como de izquierda o derecha, eran cosas de sentido común", enfatiza Ramos.

Debido a la crisis penitenciaria, alimentada por la sobrepoblación, la corrupción, la insuficiencia de guardias y la violencia, los militares se dedican desde hace meses al control exterior de las cárceles. Paladines explica que "las cárceles están militarizadas y policializadas", pero la estrategia de la mano dura tuvo consecuencias adversas. "A más policías en las cárceles, a más militares en las cárceles, más violencia y esto va íntimamente de la mano de la cooperación militar con los Estados Unidos en nombre de la guerra contra las drogas", explica el criminólogo.

Las promesas de Lasso

Las cárceles de Ecuador albergan a más de 39 mil presos, una cifra que se triplicó en los últimos tres lustros. Además el índice de hacinamiento llegó al 36 por ciento en los últimos años y actualmente ronda el 30 por ciento. Paladines remarca que aproximadamente 1500 personas hacen seguridad penitenciaria en las cárceles ecuatorianas, mientras que no hay más de 62 trabajadores sociales. "Hay más cárceles que trabajadores sociales en Ecuador", enfatiza. Para mejorar el estado crítico del sistema penitenciario, el presidente Lasso anunció que destinará 75 millones de dólares en los próximos cuatro años.

Más allá de lo prometido, que iría principalmente a reparar los daños materiales producidos por los motines de este año, Paladines cree que es importante que se apliquen instrumentos internacionales como el denominado Protocolo de Minnesota para investigar el rol del Estado en las masacres. "Si el Estado incumplió con el deber de cuidado de los bienes jurídicos, por ejemplo la vida, la seguridad, la salud de las personas privadas de la libertad, entonces el Estado tiene que ser sancionado", explica el jurista y sostiene: "No podemos asistir a una película de terror cada vez que hay una noticia sobre las cárceles en Ecuador".

30 de septiembre de 2021

Publicado enInternacional
Los déficits de diversidad de la economía y sus consecuencias

Aunque los economistas finalmente están abordando los desequilibrios raciales y de género de su profesión, la economía no será una disciplina verdaderamente global si no se produce una mayor representación de voces de fuera de América del Norte y Europa Occidental.

Al principio de su carrera, el economista Joseph E. Stiglitz pasó una larga estancia en Kenia, donde le llamaron la atención varias rarezas en el funcionamiento de la economía local. La aparcería era una de esas anomalías. Si se exigía a los agricultores que entregaran la mitad de su cosecha a los terratenientes, se preguntaba Stiglitz, ¿no supondría esto un sistema muy ineficiente, equivalente a un impuesto del 50% sobre la actividad del trabajador? ¿Por qué persiste este sistema?

La búsqueda de Stiglitz para resolver esta paradoja lo llevó a desarrollar sus teorías fundamentales sobre la información asimétrica, por las que más tarde recibiría el Premio Nobel de Economía. «El tiempo que pasé en Kenia», recuerda, «fue fundamental para el desarrollo de mis ideas sobre la economía de la información».

Del mismo modo, el economista Albert O. Hirschman estaba en Nigeria cuando observó un comportamiento que le pareció desconcertante. La compañía de ferrocarriles, durante mucho tiempo un monopolio público, había empezado a enfrentarse a la competencia de los camioneros privados. Pero en lugar de responder a esta presión abordando sus numerosas y evidentes ineficiencias, la empresa simplemente se deterioró aún más. La pérdida de consumidores, razonó Hirschman, había privado a la empresa estatal de una valiosa retroalimentación. Esta observación sobre el transporte ferroviario en Nigeria fue la semilla que dio lugar a su fenomenal e influyente libro Exit, Voice, and Loyalty [Salida, voz y lealtad]. (Hirschman también merecía plenamente un Premio Nobel, pero nunca lo obtuvo).

Estas historias atestiguan el valor de poder ver el mundo en toda su variedad. Las ciencias sociales se enriquecen cuando la sabiduría recibida se enfrenta a comportamientos o resultados «anómalos» en entornos desconocidos, y cuando se tiene plenamente en cuenta la diversidad de las circunstancias locales.

Esta observación debería ser incontestable. Sin embargo, no lo sabríamos por la forma en la que está organizada la disciplina económica. Las principales revistas de economía están pobladas predominantemente por autores con sede en un puñado de países ricos. Los guardianes de la profesión proceden de instituciones académicas y de investigación de esos mismos países. La ausencia de voces del resto del mundo no es meramente una inequidad; empobrece la disciplina.

Cuando recientemente asumí la presidencia de la Asociación Económica Internacional, busqué datos sobre la diversidad geográfica de los colaboradores de las publicaciones económicas, pero me encontré con que la información exhaustiva y sistemática era sorprendentemente escasas. Afortunadamente, los datos recogidos recientemente por Magda Fontana y Paolo Racca, de la Universidad de Turín, y Fabio Montobbio, de la Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán, ofrecen unos primeros resultados sorprendentes.

Como sospechaba, sus datos muestran una extrema concentración geográfica de la autoría en las principales revistas económicas. Casi 90% de los autores de las ocho revistas más importantes se encuentran en Estados Unidos y Europa Occidental. Además, la situación parece similar con los miembros del consejo de redacción de estas publicaciones. Dado que estos países ricos solo representan alrededor de un tercio del PIB mundial, la extrema concentración no puede explicarse totalmente por la insuficiencia de recursos o la menor inversión en educación y formación en el resto del mundo, aunque estos factores seguramente deben desempeñar algún papel.

De hecho, algunos países que han hecho grandes progresos económicos en los últimos años siguen estando muy poco representados en las revistas de alto nivel. Asia oriental produce casi un tercio de la producción económica mundial, pero los economistas de la región aportan menos de 5% de los artículos de las principales revistas. Del mismo modo, los porcentajes de publicaciones de Asia meridional y el África subsahariana son ínfimos, y considerablemente inferiores al ya escaso peso de estas regiones en la economía mundial.

Más allá de los recursos y la formación, el acceso a las redes es clave en la generación y difusión del conocimiento. Que un trabajo de investigación se tome en serio depende fundamentalmente de que los autores hayan acudido a las escuelas adecuadas, conozcan a las personas adecuadas y viajen por el circuito de conferencias adecuado. En economía, las redes relevantes están basadas predominantemente en Norteamérica y Europa Occidental.

La objeción previsible en este caso es que muchos de los economistas más destacados de la actualidad proceden de los propios países en desarrollo. Es verdad que, en cierto modo, la economía se ha vuelto más internacional. El número de investigadores nacidos en el extranjero en los principales departamentos de economía y redes de investigación de Norteamérica y Europa Occidental ha aumentado. Como estudiante de Turquía que llegó por primera vez a Estados Unidos a los 18 años, no cabe duda de que me beneficié de estas redes.

Los investigadores de las economías avanzadas también han prestado más atención a los países en desarrollo, lo que refleja que la economía del desarrollo se ha convertido en un campo mucho más prominente dentro de la disciplina. En el programa de máster de economía del desarrollo que dirijo en la Universidad de Harvard, por ejemplo, solo una minoría de los profesores proceden de Estados Unidos. El resto son de Perú, Venezuela, Pakistán, India, Turquía, Sudáfrica y Camerún.

Pero ninguno de estos desarrollos positivos puede sustituir por completo el conocimiento y la percepción locales. Los economistas occidentales nacidos en el extranjero suelen estar absorbidos en un entorno intelectual dominado por los problemas y preocupaciones de los países ricos. La exposición del economista visitante a diversas realidades locales permanece limitada a la casualidad y la coincidencia, como en las historias sobre Stiglitz y Hirschman. Basta pensar en todas las ideas importantes que quedan sin descubrir porque los investigadores de la periferia académica carecen de un público receptivo.

La economía atraviesa actualmente un período de examen de conciencia con respecto a sus desequilibrios raciales y de género. Se están llevando a cabo muchas iniciativas nuevas en América del Norte y Europa Occidental para abordar estos problemas. Pero la diversidad geográfica permanece en gran parte ausente de la discusión. La economía no será una disciplina verdaderamente global hasta que también hayamos abordado este déficit.

Fuente: Project Syndicate 

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El Banco Central de China declaró ilegales todas las transacciones con criptomonedas

La entidad financiera anunció que prohibirá que las bolsas extranjeras brinden servicios a inversores de China continental a través de Internet. Cae la cotización del Bitcoin y otras monedas digitales

 

El Banco Central de China se comprometió este viernes a tomar medidas enérgicas contra las actividades ilegales de comercio de criptomonedas, prohibiendo que las bolsas extranjeras brinden servicios a inversores de China continental a través de Internet.

La entidad también dijo que prohibirá a las instituciones financieras, las empresas de pago y las empresas de Internet facilitar el comercio de criptomonedas, y fortalecerá el monitoreo de los riesgos de tales actividades.

“Todas las criptomonedas, incluidas Bitcoin y Ether, no son moneda fiduciaria y no pueden circular en el mercado”, subrayó el Banco Popular de China en su sitio web. “Ponen en peligro seriamente los haberes de la gente”, detalló.

Todas las transacciones relacionadas con las criptomonedas, incluidos los servicios proporcionados por intercambios en el extranjero a los residentes nacionales, son actividades financieras ilícitas, agregó la entidad en un comunicado.

Bitcoin cayó hasta un 4,5% este viernes. Ethereum también cayó, junto con otras acciones relacionadas con las criptomonedas. En conjunto descienden en torno al 7%, según Bloomberg.

Mientras tanto, la agencia de planificación económica de la nación dijo que es una tarea urgente para China erradicar la criptominería y que la represión es importante para cumplir con los objetivos de carbono.

¿Un terremoto para el Bitcoin?

El valor del Bitcoin y otras divisas digitales cayó en forma acelerada esta semana debido al temor de los mercados mundiales por el efecto que pueda generar la potencial quiebra del promotor inmobiliario chino Evergrande.

Al respecto, el precio del Bitcoin cayó más de un 10% en los últimos tres días; y el valor de otras criptodivisas importantes, como el Ethereum, el Cardano, el BNB de Binance, el XRP de Ripple y la Solana, bajó todavía más después de haber registrado grandes ganancias. 

Según un artículo de Forbes, los contratos de opciones de Bitcoin -que habilitan a los inversores comprar o vender la criptomoneda a un valor específico dentro de un período de tiempo determinado- por casi 80.000 Bitcoins, -o alrededor de 3.400 millones de dólares a los precios actuales-, expiran este viernes.

Así lo detalló el sitio de cripto noticias ABMCrypto: ”El pronto vencimiento de las opciones de Bitcoin podría desencadenar un brote de volatilidad en los precios, ya que los grandes vencimientos anteriores atrajeron la atención de los inversores”.

Al respecto, el tamaño del mercado de intereses abiertos de Bitcoin se ha disparado en el último año y se duplicó desde el verano boreal del 2020. En este sentido, las operaciones reflejan que los especuladores “se sienten optimistas sobre el Bitcoin antes del vencimiento de las opciones de 3.400 millones de dólares”.

“Actualmente hay más interés abierto en las opciones de compra (apuestas a que el precio del Bitcoin subirá) que en las opciones de venta” (apuestas a que el precio bajará)”.

De todos modos, la fuerte caída del precio del Bitcoin y de las criptomonedas en los últimos días significa que “muchos de los contratos alcistas van a ser liquidados, y algunos observadores del mercado han advertido que el precio del Bitcoin podría hundirse más”.

“El Bitcoin ha perdido el soporte en la marca de 44.000 dólares y parece que va a poner a prueba su suelo de 39.000 dólares”, advirtió Tim Frost, director ejecutivo de la plataforma de inversión financiera descentralizada Yield App a Forbes.

24 de Septiembre de 2021

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