El Director General de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, durante una conferencia de prensa en apoyo a Ucrania el pasado 7 de mayo de 2022. — EP

 Los expertos habían optado en una primera reunión celebrada el pasado junio por no declarar la emergencia, si bien el número de casos en aquel momento rondaba los 3.000. Ahora ya son 16.000 casos registrados en 75 países de todo el mundo.

 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha declarado este sábado la emergencia internacional a causa del brote de viruela del mono. Lo hace después de que se hayan detectado más de 16.000 casos registrados en 75 países y territorios del mundo, que han dejado cinco fallecidos. 

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, ha comunicado la decisión dos días después de la cumbre de expertos en esta enfermedad. La declaración obligará a las  redes sanitarias nacionales a aumentar sus medidas preventivas.

Los expertos habían optado en una primera reunión celebrada el pasado junio por no declarar la emergencia, si bien el número de casos en aquel momento rondaba los 3.000. En este segundo encuentro, y pese a que no hubo consenso entre los científicos, el director general ha decidido declarar la emergencia en vista del alto y creciente número de casos en diversas regiones de todo el planeta.

"Tenemos un brote que se ha propagado por todo el mundo rápidamente, a través de nuevos modos de transmisión, sobre los cuales sabemos muy poco y que cumple con los criterios del Reglamento Sanitario Internacional", ha explicado el jefe de la OMS en rueda de prensa este sábado.

Ghebreyesus ha asegurado además que, en términos generales, "la evaluación de la OMS es que el riesgo de la viruela del mono es moderado a nivel mundial y en todas las regiones, excepto en la región europea, donde evaluamos el riesgo como alto".

En su comparecencia, además, el doctor Ghebreyesus ha hecho un llamamiento a la calma y ha recomendado a los países que sigan el protocolo de contención establecido para esta clase de emergencias. "Con las herramientas que tenemos ahora, podemos detener la transmisión y controlar este brote", ha manifestado.

El jefe de la OMS ha matizado que, "de momento, se trata de un brote que se concentra entre hombres que mantienen relaciones homosexuales, en especial con compañeros múltiples" aunque ha recordado que "el estigma y la discriminación son tan peligrosos como cualquier virus".

"Además de nuestras recomendaciones a los países, también hago un llamado a las organizaciones de la sociedad civil, incluidas aquellas con experiencia en el trabajo con personas que viven con el VIH, para que trabajen con nosotros en la lucha contra el estigma y la discriminación", ha declarado.

23/07/2022 16:42  

Publicado enSociedad
Periodistas armados, periodistas descuartizados

1. Cuando después del asesinato de Shireen Abu Akleh, periodista palestino-estadunidense de Al Jazeera baleada por un francotirador israelí (bit.ly/3ajlbeJ) el vocero del ejército (IDF) salió a decir –incluso antes de que empezara todo el festival de negaciones, mentiras y fake news reproducido por los medios internacionales– que las IDF consideran a los periodistas palestinos "blancos legítimos" (sic) ya que "en los territorios ocupados andan armados de cámaras" (sic), parecía que la realidad de la brutal ocupación israelí de Palestina jamás superaría cualquier ficción (nyti.ms/3n4Gfbw).

Y cuando el martes pasado un periodista israelí, fotógrafo de Yedioth Ahronoth, uno de los principales periódicos de Israel, sacó una verdadera arma –no su cámara– y baleó en un ilegal asentamiento israelí a un atacante palestino que venía "armado" con un desarmador, hiriéndolo, las cosas se volvieron aún más raras (o más "normales", dentro de lo que es la ocupación).

De hecho, fue la segunda vez que este comunicador hacía lo mismo: hace seis años de igual modo "neutralizó" a otro atacante palestino. Al parecer algunos periodistas sí andan armados por allí, pero éstos no son estigmatizados ni criminalizados –mediante las acusaciones de portar armas imaginarias– a fin de deshumanizarlos y justificar sus muertes. Al final, portan armas reales y ellos deciden si infligen la muerte.

De hecho, pronto, después del asesinato de Abu Akleh, la prensa israelí –e internacional, reproduciendo otra vez los "puntos de discusión" y la propaganda israelí ( hasbara)–, trató de justificar, ¡ejem!, "contextualizar", su muerte con el argumento de que fue de Jenin, donde ella se hallaba cubriendo una "redada antiterrorista", de donde vinieron varios de los atacantes palestinos en la última ola de ataques con cuchillos en Israel (bit.ly/3RTif9F). Es decir, "algo pasaba allí", por eso ella "murió". Bueno, claro que pasaba algo: desde principios del año las fuerzas israelíes asesinaron en Jenin a otros 25 palestinos, todos, desde luego, "terroristas armados" (algunos, aparentemente, incluso de cámaras).

No hace falta imaginación (bit.ly/3yNOtvi) para pensar en la diferencia de cómo habría sido la reacción si en los territorios ocupados, en Israel propio o en algún asentamiento ilegal, hubiera sido baleada una periodista israelí (o, por otro lado, si una comunicadora palestina portaría y/o usaría un arma, incluso en defensa legítima).

Ahora tampoco hace falta imaginarse cómo sería el trato a un periodista (israelí) que porta una verdadera arma y la usa en la calle en contra de un terrorista "armado" de un desarmador (sic): felicitaciones y cita con el primer ministro (bit.ly/3oiVa2n).

  1. Estoy de acuerdo en que "hay que darle chance a Biden" ( cut him some slack). Pero no porque "los presidentes tienen que tratar con tiranos" (wapo.st/3b01xVq), sino porque –dadas sus últimas meteduras de pata que a menudo quedan relegadas por sus colaboradores a "gajes de su edad" (sic)–, su memoria ya le puede estar fallando.

Tal vez ya no se acuerda de que durante la campaña, con la boca llena de cuentos sobre "libertad de la palabra" y "defensa del periodismo y de los periodistas en el mundo" prometió hacer de Arabia Saudita, tras el “ affaire Khashoggi” (bit.ly/2SB24OR), un columnista del Washin­gton Post –y residente permanente estadunidense– asesinado por órdenes del príncipe bin Salmán, "un Estado-paria" (bit.ly/3v6NgND).

El mismo bin Salmán – "Mr. Bone Saw"− con quien Biden, durante su reciente visita a este país, acaba de chocar los puños: ¡ bump! (¡qué chulo!).

Jamal Khashoggi, el crítico de la casa real, fue secuestrado en 2018 por los agentes del príncipe heredero, partes de un escuadrón de muerte especializado en "neutralizar" a los oponentes ( Tiger Squad), torturado, descuartizado y disuelto en ácido en el consulado saudita en Estambul.

Pues por allí también se fueron los ideales de la "libertad de prensa" pregonados desde Washington: por la alcantarilla, junto con los restos de Khashoggi.

Los sauditas, de hecho −mintiendo igual que los israelíes en el caso de Abu Akleh− al principio trataron de culpar a la víctima por su propia muerte, asegurando que el periodista venía armado de puños (sic) y "murió en una pelea que él mismo inició con agentes de seguridad" (sic).

No es que uno se extrañe que las críticas de pisotear la libertad de la palabra siempre aplican a los países enemigos (China, Rusia et al.), pero no a los regímenes mata-periodistas –sea con balas o con sierras para huesos− que se inscriben en la agenda imperial estadunidense. Los sauditas y los israelíes, en cuyo acercamiento Washington está trabajando desde hace años ( Abraham Accords) −dicho sea de paso, la "normalización" entre Tel Aviv y Riad deja abandonados a los palestinos, perpetuando la ocupación israelí− son un perfecto ejemplo (wapo.st/3aUxdeR).

Por supuesto, la realpolitik (bit.ly/3v5hWys): la guerra en Ucrania, los precios del petróleo, la inflación, la venta de armas, la "amenaza iraní". Biden, en Arabia Saudita, ni siquiera mencionó el nombre de Khashoggi (curiosamente la semana anterior habló de Abu Akleh, pero estando en territorios palestinos, no cuando estaba en Israel (bit.ly/3Pp5jGK).

En fin, no olvidemos la envidia. Muchos en Washington, si sólo pudieran, le habrían hecho lo mismo −lo que bin Salmán le hizo a Khashoggi− a Julian Assange por haber filtrado sus crímenes de guerra. En vez de esto −de descuartizarlo− desde hace años le aplican lingchi: la muerte por mil cortes.

Publicado enSociedad
El calentamiento global y las futuras pandemias

Actualmente, al menos 10.000 virus capaces de “saltar” a los humanos circulan “de manera silenciosa”

Un estudio publicado por la revista Nature señala que la migración de animales por el aumento de la temperatura global y destrucción de hábitats provocará una «red de nuevos virus» que podría afectar a la salud humana. Como posible plan de mitigación instan a los gobiernos a mejorar la capacidad de control zoonótico y de respuesta del sistema sanitario.

El calentamiento global podría desencadenar una próxima pandemia. Así lo revela el estudio científico titulado “El cambio climático aumenta el riesgo de transmisión viral entre especies”, publicado en la revista Nature. La investigación analiza una futura «red de nuevos virus» que saltará de especie en especie y que aumentará a medida que se calienta el planeta, debido a la migración de animales salvajes por el aumento de la temperatura planetaria. El trabajo indica que el epicentro de este fenómeno será África tropical, el sureste asiático y las zonas donde la población humana sea más densa en 2070. El estudio considera «inevitable» que el mundo sea «más cálido y más enfermo», pero señalan que existen otras variables para que no impacten directamente en la salud humana.

El estudio sostiene que en los próximos 50 años el cambio climático podría provocar más de 15.000 nuevos casos de mamíferos que transmitan virus a otros mamíferos. Actualmente, al menos 10.000 virus capaces de “saltar” a los humanos circulan “de manera silenciosa” entre mamíferos salvajes, señala el informe publicado en Nature. Este sondeo es uno de los primeros en predecir cómo el calentamiento global cambiará los hábitats de la vida silvestre y aumentará los encuentros entre especies capaces de intercambiar patógenos.

El cambio climático llevará a un gran número de animales a huir de sus ecosistemas. Al mezclarse entre sí, las especies transmitirán más virus, lo que favorecerá la emergencia de nuevas enfermedades potencialmente transmisibles al ser humano, anticipa el estudio. Asimismo, revela que cada vez son más animales salvajes los que huyen de sus hábitats deteriorados por el aumento de las temperaturas, la regresión de los bosques tropicales, el avance de la urbanización y las áreas cultivadas, y el tráfico de especies silvestres.

Los animales emigran hacia nuevos territorios, más favorables a su presencia, pero corren el riesgo de toparse con especies desconocidas para ellos. De esta manera, los ecosistemas se redistribuyen geográficamente y podrían ocurrir más de 300.000 «primeros encuentros» entre especies. Al mezclarse por primera vez, estos mamíferos formarán nuevas comunidades. Se trata de un terreno fértil para nuevos cruces de infecciones, especialmente virales.

Por ejemplo, los murciélagos juegan un papel central -dice el estudio- ya que portan numerosos virus pero sin desarrollar la enfermedad. Sin embargo, pueden infectar a los humanos a través de otro animal. Este proceso se llama zoonosis y es el origen de varias epidemias como el Covid-19 o el Ébola. “Los murciélagos tienen un gran potencial de dispersión del virus y pueden infectar a un gran número de especies con las que se encuentran por primera vez”, señala el estudio. El equipo dice que, en parte porque los murciélagos pueden volar, es menos probable que experimenten barreras para cambiar sus hábitats.

Los autores de la investigación sostienen que el futuro incremento de la temperatura global «es irreversible, incluso si se limita el calentamiento global a 2ºC». Precisan que la zona del Sahel —al sur del desierto del Sahara, en África—, las tierras altas de Etiopía y el valle del Rift —en el este de África tropical—, India, el este de China, Indonesia, Filipinas y algunas poblaciones de Europa central serán afectadas.

La investigación, que se realizó durante cinco años, cruzó varias modelizaciones climáticas, datos sobre la destrucción de hábitats naturales y la manera en que los virus se transmiten entre especies. El estudio se realizó tomando en cuenta un total de 3139 especies de mamíferos, siendo esta clase de animales la que alberga una gran diversidad de virus susceptibles de ser transmitidos a los humanos.

El equipo que realizó este trabajo está conformado por Colin Carlson, Gregory Albery, Cory Merow, Christopher Trisos ,Casey Zipfel, Evan Eskew, Kevin Olival, Noam Ross y Shweta Bansal.

Un planeta más caliente y enfermo: ¿nada por hacer?

Durante la pandemia de Covid 19, al menos tres estudios académicos postularon que la epidemia comenzó cuando un coronavirus previamente desconocido pasó de un animal salvaje a un humano, o sea, transmisión zoonótica. «Proporcionamos evidencia de que en las próximas décadas el mundo no solo será más cálido, sino también más enfermo«, advirtió Gregory Albery, biólogo de la Universidad de Georgetown en Washington y coautor del estudio a la agencia DW.

Este estudio es «un primer paso crítico para comprender el riesgo futuro del cambio climático y del uso de la tierra en la próxima pandemia», dijo por su parte Kate Jones, quien modela las interacciones entre los ecosistemas y la salud humana en el University College London.

Jones ponderó el estudio aunque instó a la cautela al discutir sus implicaciones para la salud humana. “Predecir el riesgo de saltos virales de mamíferos a humanos es más complicado, ya que estos efectos secundarios tienen lugar en un entorno socioeconómico humano y ecológico complejo”, afirmó. Muchos factores podrían reducir el riesgo para la salud humana, incluida una mayor inversión en atención médica o que un virus no pueda infectar a los humanos por algún motivo, agregó.

Gregory Albery y Colin Carlson, autores del trabajo publicado por Nature, dicen que aunque es inevitable cierto aumento en la transmisión de enfermedades, eso no es excusa para la inacción. Por esto, los investigadores hacen un llamado a los gobiernos y a la comunidad internacional para que mejoren el monitoreo y la vigilancia de los animales salvajes y las enfermedades zoonóticas, particularmente en futuros puntos críticos como el sudeste asiático. Mejorar la infraestructura de salud también es esencial, alertan.

Las muertes por la contaminación del aire y el agua

Por otro lado, la revista The Lancet publicó un informe que señala que la contaminación ambiental causó nueve millones de muertes en un año. Uno de cada seis fallecimientos prematuros están asociados a los componentes nocivos en el medio ambiente, dice la revista científica británica. La cifra se agrava por la mala calidad del aire y la presencia de contaminantes químicos, destacó la Comisión sobre Contaminación y Salud de Lancet.

En el año 2019, alrededor de 6,7 millones de muertes prematuras son atribuibles a la contaminación del aire, 1,4 millones a la contaminación del agua y 900.000 a la intoxicación por plomo, informa la investigación publicada el 18 de mayo.

El autor principal del estudio, Richard Fuller, agregó que «el impacto de la contaminación sobre la salud sigue siendo mucho mayor que el de la guerra, el terrorismo, la malaria, el VIH, la tuberculosis, las drogas y el alcohol. El número de muertes causadas por la contaminación rivaliza con las causadas por el tabaco».

La contaminación y los desechos expulsados al aire, el agua y el suelo no suelen matar directamente, pero son causantes de graves enfermedades cardíacas, cáncer, problemas respiratorios y diarreas agudas, indica el informe. «Los efectos sobre la salud son enormes y los países de ingresos bajos y medios son los más afectados», manifestó el especialista.

04/07/2022

Fuente: https://agenciatierraviva.com.ar/el-calentamiento-global-y-las-futuras-pandemias/

Publicado enMedio Ambiente
Descubren red cerebral vinculada a las adicciones

Logran hallazgo por medio de un estudio de personas que dejaron el cigarrillo de forma abrupta tras sufrir daños en el cerebro

 

Mediante la técnica conocida como mapeo de redes de lesiones, investigadores de la Escuela de Medicina de Harvard cartografiaron una red cerebral vinculada a las adicciones a través del estudio de fumadores que dejaron abruptamente el cigarrillo tras sufrir daños de este tipo.

Los expertos captaron la remisión de la adicción en circuitos cerebrales completos en lugar de regiones específicas, apuntando a nuevos objetivos para el tratamiento. Las afecciones humanas conducen a un circuito cerebral que podría ser el punto para tratar las adicciones.

Sus resultados se publicaron en Nature Medicine.

En opinión de Juho Joutsa, uno de los autores del estudio y neurólogo de la universidad finlandesa de Turku, "la red identificada proporciona un objetivo que puede ser probado para los intentos de terapia".

Los tratamientos de neuromodulación, como la estimulación cerebral profunda y magnética transcraneal, así como la ecografía guiada por resonancia magnética, permiten ir directamente a los circuitos del cerebro y mejorar los síntomas de maneras que tal vez no sean posibles con medicamentos. Pero conocer la ubicación del objetivo es fundamental, según dicta un boletín emitido por la institución.

En una investigación anterior, especialistas usaron el mapeo de la red de lesiones para examinar a los pacientes cuyos temblores esenciales estaban resueltos, confirmando los logros del tratamiento con estimulación cerebral profunda.

Los autores del estudio se propusieron aplicar el mismo enfoque a la remisión de la dependencia. "Aunque sabemos mucho sobre los mecanismos neurobiológicos de la adicción, las opciones de tratamiento aún son muy limitadas. Nuestros hallazgos con el temblor esencial hicieron que nos dieramos cuenta del potencial de este enfoque para localizar los circuitos cerebrales claves que median en la mejora de los síntomas", agregó Joutsa, miembro del Centro de Cerebro y Mente y Neurociencias Clínicas, de Turku.

Una de las causas de muerte entre jóvenes en EU

En Estados Unidos, los trastornos por uso de sustancias son una de las principales causas de muerte entre los jóvenes. Los tratamientos como la estimulación cerebral profunda son prometedores para ayudar a las personas a superar la adicción. El nuevo trabajo aumenta el conocimiento obtenido de los pacientes que no son adictos a la nicotina después de sufrir una lesión cerebral, como un derrame.

Los investigadores estudiaron a 129 pacientes que fumaban a diario y que sufrieron una lesión cerebral. Más de la mitad siguió con el cigarrillo después de la afección y una cuarta parte lo dejó inmediatamente sin dificultad.

Las lesiones asociadas a la remisión se ubican en varias zonas del cerebro, pero estarían vinculadas a la "red de remisión de la adicción", indicaron.

Hallaron que una lesión que llevaría a una persona a renunciar a una adicción probablemente afectaría a partes del cerebro como el córtex cingulado anterior dorsal, el córtex prefrontal lateral y el córtex insular, pero no al córtex prefrontal medial.

Análisis anteriores habían mostrado que las lesiones en la corteza insular reducían la adicción, pero no tomaron en cuenta otras partes del cerebro, identificadas en este nuevo estudio. Para confirmar los resultados, examinaron a 186 pacientes con daños en ese órgano que se habían sometido a una evaluación del riesgo vinculado al alcohol. Hallaron que las lesiones de la red cerebral relacionadas con la adicción que descubrieron en los fumadores también reducían el riesgo de alcoholismo, "lo que sugiere una red compartida de adicción a través de estas sustancias".

"Al mirar más allá de las regiones cerebrales individuales y, en cambio, en el circuito cerebral, hemos encontrado objetivos para la remisión de la dependencia y estamos ansiosos por probarlos a través de ensayos clínicos", agregó Michael D. Fox, profesor asociado de neurología en el Hospital Brigham y Mujeres, donde se ubica la escuela de medicina de Harvard. "En última instancia, nuestro objetivo es dar pasos más grandes a fin de mejorar las terapias existentes para la adicción y abrir la puerta a la remisión", precisó.

(Con información de agencias)

Miércoles, 18 Mayo 2022 05:02

El asesinato y la ocupación de Palestina

El asesinato y la ocupación de Palestina

La muerte de la periodista palestina Shireen Abu Akleh conmocionó a la opinión pública mundial. Aunque el gobierno de Israel niega su responsabilidad sobre los hechos, no son pocos los que lo sindican como autor del crimen y piden que se lo excluya como parte de cualquier investigación, sobre todo tras la feroz represión de las fuerzas policiales durante el funeral de la reportera. Este caso ha reavivado las iniquidades de la ocupación israelí de los territorios palestinos.

En esta ocasión no hubo calma que precediera a la tormenta. Luego de un turbulento mes de Ramadán con una ola de atentados en ciudades israelíes y una conducta extremadamente violenta de sus fuerzas de seguridad contra militantes palestinos en Cisjordania y fieles musulmanes que rezaban en su mes santo, sucedió lo que nadie se había imaginado: el asesinato de la periodista Shireen Abu Akleh mientras cubría una redada del ejército israelí contra milicianos en la ciudad cisjordana de Jenin. 

El miércoles 11 de mayo por la mañana, la periodista palestina que trabajaba desde hace 25 años en la cadena qatarí Al Jazeera, había salido como de costumbre desde su casa en Jerusalén Este (la parte árabe de la ciudad) hacia el norte de la Cisjordania ocupada. Su misión era cubrir las intensas operaciones de las fuerzas israelíes contra la insurgencia palestina. Mientras trataba de acercarse a la escena de los enfrentamientos junto a su productor Ali Al-Samudi (quien también resultó herido y se encuentra estable), Abu Akleh fue asesinada de un tiro en la cabeza a pesar de estar provista de un chaleco antibalas que llevaba en letras grandes la leyenda «PRENSA» sobre el pecho.

A partir de ese momento, aparecieron diversas versiones sobre el asesinato. Sin embargo, todos los periodistas que se encontraban trabajando junto a Shireen no dudaron en colocar unánimemente la responsabilidad del crimen en manos del ejército, argumentando que ellos se encontraban mucho más cerca del lado israelí que del palestino. A solo media hora del asesinato de Abu Akleh, el aparato de relaciones públicas de Israel comenzó a desarrollar en una estrategia de desvío de información. 

El periodista israelí Barak Ravid reveló en un informe en hebreo en el sitio web Walla que «hubo una consulta urgente de la Sede Nacional de Hasbara (órgano de propaganda) junto con representantes de la oficina del primer ministro, el Ministerio de Relaciones Exteriores y las Fuerzas de Defensa de Israel. Decidieron que el objetivo principal era tratar de defenderse de la narrativa que comenzaba a aparecer en los medios de comunicación internacionales, según la cual Abu Akleh había sido asesinada por fuego israelí». 

Así, horas después de su muerte, la Cancillería israelí publicó un video que mostraba a guerrilleros palestinos disparando contra blancos no definidos, al mismo tiempo que comentaban entre ellos que creían que habían herido a un soldado israelí. Para el Ministerio de Relaciones israelí esto era prueba suficiente de una supuesta responsabilidad palestina, debido a que en ese día no se habían reportado heridos en las fuerzas ocupantes. No obstante, la organización de derechos humanos israelí B'Tselem contradijo rápidamente la versión de su servicio exterior y mediante otra filmación que geolocalizaba de manera precisa la escena de los dos hechos (el asesinato y los disparos de los militantes) dejaba en claro que los protagonistas palestinos del video se encontraban demasiado lejos de la escena y no tenían ninguna trayectoria posible para realizar los disparos que  causaron el deceso de Abu Akleh. Incluso en un vergonzoso tuit, la Cancillería de Israel elucubraba que el chaleco y el casco que comúnmente utilizan los periodistas en zonas de conflicto habría confundido a los militantes palestinos. Pero la renombrada organización de investigación periodística Bellingcat –conocida por su estudio del uso de armas químicas por parte del gobierno sirio y los ataques rusos contra civiles en Ucrania– estableció las diferentes ubicaciones de los protagonistas del incidente, incluidos Shireem Abu Akleh, el ejército israelí y los militantes palestinos a través de un análisis forense de audio. 

A través de ese análisis se pudo indicar fehacientemente que los posteriores disparos contra un hombre que intentaba rescatar a la ya moribunda Shireen se realizaron desde unos 180 metros de distancia. Esto colocaba al tirador cerca de las posiciones del ejército israelí y muy lejos de las posiciones militantes palestinas. El informe agrega que las fuerzas israelíes estaban en una posición más directa para realizar el disparo, en contraste con «las posiciones más obstruidas y distantes de los grupos armados palestinos».

Rápidamente, las máximas autoridades de Israel se sumaron a la rauda negativa sobre la responsabilidad en los hechos. El primer ministro Naftali Bennett, sostuvo que existía la «posibilidad considerable» de que los culpables hayan sido «palestinos armados, que dispararon salvajemente». Con más experiencia en cuestiones de responsabilidad, el ministro de Defensa de Israel, Benny Gantz, dijo: «pueden ser los palestinos quienes le dispararon. Trágicamente, también podría ser alguien de nuestro lado. Lo estamos investigando». 

En lo que sí coincidieron las autoridades israelíes es en que debía existir una investigación conjunta entre israelíes y palestinos. Los líderes palestinos se negaron terminantemente a ello. La Autoridad Palestina afirmó el sábado pasado que agradecería la participación de organizaciones internacionales en la investigación sobre la muerte de la reportera, pero sostuvo que a Israel aún no se le permitiría unirse a su investigación, citando el pasado israelí de autoexculparse en casi todos los casos en los que fue acusado de atacar, deliberadamente o no, a la prensa y a civiles palestinos. Asimismo, los propios familiares de la periodista palestina asesinada, quienes creen firmemente que los soldados israelíes son los responsables de su muerte, rechazaron los pedidos israelíes para una investigación compartida. «Apoyamos la participación de cualquier parte en la investigación, excepto de los israelíes. Si te acusan de un delito, no tiene sentido que lo investigues», sentenciaron. Estados Unidos, el aliado más cercano que tiene Israel, se sumó a los pedidos de una investigación rápida y efectiva, debido a que Abu Akleh era también ciudadana estadounidense. Sin embargo, Washington no se hace ilusiones con los resultados de la investigación. Y no le faltan razones. En enero de este año el palestino Omar Andalmajeed As'ad, que había vuelto a Cisjordania después de vivir cuatro décadas en Estados Unidos, perdió la vida luego al ser detenido en el norte de Ramallah mientras se dirigía tarde en la noche de regreso a su casa. Abdalmajeed As'ad murió de un paro cardiaco, esposado en el suelo en medio del frío y dentro de una obra en construcción donde los soldados israelíes lo habían amordazado y vendado los ojos después de golpearlo. El comandante del pelotón y el de la compañía de las tropas fueron reprendidos y excluidos de cualquier puesto de mando por los próximos dos años, pero los soldados no fueron castigados. 

Los palestinos también citan los casos del periodista Yasser Murtaja, del joven de 14 años Mohamed Ayoub y de la médica Razan al Najar, todos asesinados por francotiradores israelíes durante las protestas contra el bloqueo de Gaza en 2018. El primero fue muerto por una bala en el abdomen mientras lucía un chaleco protector con la leyenda de «Prensa», el segundo recibió un tiro en la cabeza mientras estaba a una distancia considerable de la cerca que separa a la Franja de Gaza de Israel y la tercera fue abatida mientras atendía a un grupo de heridos. El caso de Al Najar mereció una exhaustiva pesquisa del respetado Equipo de Investigaciones Visuales del New York Times, que dejó en claro la responsabilidad de francotiradores israelíes en su deceso. 180 palestinos fueron asesinados por balas israelíes en el marco de las protestas de ese año en Gaza, lo que suscitó una investigación interna del propio ejército israelí encabezada por el brigadier general Moti Baruch, quien concluyó que ninguna de todas esas muertes fueron «intencionales», sino producto de «percances operativos».

Vale la pena recordar que, de acuerdo a la organización Reporteros sin Fronteras, 35 periodistas fueron asesinados trabajando en Israel y los territorios palestinos desde 2000. El año pasado, en medio de una guerra de baja intensidad entre Israel y el grupo islámico Hamas, misiles israelíes derribaron un edificio de 11 pisos donde se ubicaban las redes de medios palestinos y la agencia estadounidense Associated Press. Israel justificó la destrucción diciendo que Hamás estaba utilizando el edificio para refugiarse, pero aún no ha aportado pruebas concluyentes para sostener la acusación. «Con el debido respeto hacia nosotros, digamos que la credibilidad de Israel no es muy alta en tales eventos», afirmó Nachman Shai, actual ministro de Asuntos de la Diáspora Judía y famoso ex-portavoz del ejército durante la Guerra del Golfo de 1991. A solo dos días del asesinato de Shireen Abu Akleh, en una discusión interna del Estado Mayor de Israel se sostenía que «la posibilidad de que soldado israelí le haya disparado (de manera no intencional) a la periodista de Al Jazeera es muy razonable».

El mismo 13 de mayo se vieron imágenes que dieron la vuelta al mundo e hicieron desconfiar aún más a la comunidad internacional de que los israelíes pudiesen realizar una investigación justa y transparente. Todo empezó la misma tarde del asesinato de Abu Akleh, cuando la policía israelí se apersonó en un velorio improvisado sin el cuerpo y le exigió a la familia de la periodista que bajasen las banderas palestinas de la puerta del recinto donde se realizaba el servicio fúnebre. Ante la negativa, se desplegó a la temida policía de frontera israelí que, junto al oficial a cargo, procedió a secuestrar las banderas. Es importante recalcar que, desde la sanción de los Acuerdos de Oslo, no está penado por la ley mostrar o flamear las banderas palestinas en Israel, por lo que la policía se atribuyó una peligrosa prerrogativa que la coloca por encima de la propia ley del estado judío. No contentos con ese vergonzoso atropello sobre los dolientes, lo peor estaba aún por llegar. 

Durante el funeral de Abu Akleh, que sin duda ha sido uno de los más concurridos de la historia palestina de los últimos 50 años (personalmente solo recuerdo el de Faisal Husseini con una cantidad de concurrentes similar), la policía israelí procedió a reprimir no solo a los asistentes, sino también a quienes llevaban en andas al féretro hacia el cementerio cristiano del Monte Zion en Jerusalén (la periodista profesaba esa confesión religiosa y vivía en la histórica ciudad). Aún para quienes desde hace décadas cubrimos desde el terreno las terribles vicisitudes del conflicto israelí-palestino, las imágenes de las fuerzas de seguridad israelíes golpeando violentamente con bastones a los portadores del féretro en un día de recogimiento fueron brutalmente singulares y serán difíciles de olvidar. En esta ocasión, la policía también intentó ensayar una justificación de lo injustificable, esgrimiendo que había intervenido a pedido de la familia (que supuestamente no quería que se llevase el féretro en andas hasta el cementerio) y solo luego de que la multitud hubiera agredido a los oficiales. Para respaldar la acusación, la policía volvió a compartir otro video, en este caso filmado por un dron, en el que se ve a un hombre arrojando una botella (sin que esté claro si es de vidrio o plástico) desde detrás de la multitud. Pero el video no explica que el acto se produjo solo luego de que la policía irrumpiese en el hospital donde estaba el cuerpo ni da razones de la violencia de los uniformados contra las personas que cargaban el ataúd, pues no hay imagen alguna donde se muestre que ellos hayan iniciado un ataque contra la policía. El mismo video muestra a un hombre utilizando una bandera palestina contra la policía, aunque esa acción se produce como acto de defensa después de que la policía comenzara con los golpes.

Anton Abu Akleh, el hermano mayor de Shireem que trabaja para la Organización de las Naciones Unidas (ONU), descartó de plano las declaraciones de las fuerzas israelíes: «Les informamos [a las fuerzas de seguridad] sobre los arreglos que habíamos hecho, los caminos que planeábamos hacer, desde la Puerta de Jaffa hasta el Monte Sion. Exigieron que no levantáramos la bandera palestina ni coreáramos consignas alusivas». Anton Abu Akleh también rechazó terminantemente los pedidos israelíes para una investigación conjunta y dijo que cree que los soldados israelíes son los responsables de matar a su hermana. Observando las imágenes de la represión en el funeral donde se ve a la policía israelí arrancar la bandera palestina del coche fúnebre queda claro que no sería apropiado confiar en un actor que trata a los palestinos de esa manera (y que se encuentra comprometido en la acusación) para realizar una investigación imparcial. ¿O acaso alguien exigiría una investigación conjunta ruso-ucraniana por cada uno de los siete periodistas asesinados por las fuerzas rusas en Ucrania?

¿Cómo puede Israel animarse a reprimir en el mismo funeral de la persona de la que está acusada de asesinar (de manera intencional o involuntaria)? ¿Por qué hace esto Israel? La respuesta es simple: porque puede. La gran mayoría de los ciudadanos israelíes no le han prestado la más mínima atención al asesinato de la periodista palestina, que solo ocupa un pequeño segmento de los clásicos noticieros del país. Es evidente que Israel no sufrirá ninguna condena internacional efectiva y que la situación seguirá siendo igual. De hecho, el mismo día del asesinato de Shireem Abu Akleh, colonos judíos en la ciudad palestina de Hebrón –donde 800 israelíes viven custodiados entre 250.000 palestinos– tomaron una casa palestina sin los permisos necesarios para hacerlo. En esa misma jornada, otros colonos israelíes de un asentamiento en las colinas del sur de Hebrón golpearon a palestinos y a activistas israelíes que protestaban por una decisión de la Corte Suprema que avaló la destrucción de ocho poblados palestinos en áreas ocupadas y administradas por el poder militar israelí (Israel gobierna la Cisjordania ocupada con un órgano militar llamado, en lo que parece un verdadero chiste, «Administración Civil»). La excusa empleada por Israel para la expulsión de 1.800 personas –lo que constituye el mayor desplazamiento de palestinos desde la década de 1970– resulta difícil de comprender: arguye que los palestinos tienen sus poblados en una zona reservada por el ejército para la «práctica de tiro» en territorio ocupado. 

La ocupación militar israelí sobre los palestinos ya ha durado demasiado. De los 74 años de vida del Estado de Israel, 55 han sido de ocupación militar sobre los palestinos. Durante dicha dictadura militar sobre otro pueblo, Israel ha desarrollado uno de sus mayores proyectos nacionales: la construcción de más de 120 asentamientos (hay otros cien que aún no han recibido autorización oficial, pero todo parece indicar que solo es cuestión de tiempo) donde 700.000 israelíes gozan de derechos exclusivos entre millones de palestinos. Las colonias no son pequeños parajes, sino que algunos ya se han convertido en ciudades (Modin Illit, Maaleh Adumin, Ariel, etc.). 

Israel se considera a sí misma una democracia para todos, pero no lo es: se trata de una democracia con derechos de privilegio para los judíos (cualquier judío del mundo que quiera emigrar a  puede convertirse en ciudadano israelí al instante), pero limitada e imperfecta para los árabes que viven dentro de Israel (que estuvieron bajo dominio militar dentro de Israel desde la fundación del estado hasta 1966 y al día de hoy no pueden instalarse en cualquier zona del país). Los palestinos de Cisjordania y Gaza están en el último peldaño de la pirámide. Son ellos quienes deben lidiar día a día con el sistema que «la única democracia en  Medio Oriente» ideó para ellos: un régimen pergeñado para que este sector nunca experimente tal democracia.

La gran mayoría de los palestinos está dispuesta a aceptar un compromiso que les otorgue todos los territorios previos a la conquista israelí en la Guerra de los Seis Días de 1967, es decir solo 22% de todo lo que ellos mismos denominan como la «Palestina Histórica» (concepto de por sí controvertido, pero que comprende lo que hoy es Israel, Cisjordania y Gaza). Esta constituye una concesión enorme de su parte. Sin embargo, los israelíes sostienen que no es suficiente y continúan votando masivamente a representantes que consideran a Cisjordania (los israelíes llaman a esa zona con el nombre bíblico de Judea y Samaria) como parte de Israel. Si se  conduce por cualquier ruta israelí, en los carteles que indican cómo ir a Tel Aviv o Haifa también se señala como llegar a las colonias de Betar Illit o Alfei Menashe, entre muchas otras. Muchos israelíes argumentan que es imposible la paz con los palestinos, algo que será difícil corroborar mientras Israel mantenga su presencia militar y civil en sus territorios. Incluso si los palestinos no quisieran tener paz con los israelíes, no existe excusa alguna para desarrollar un enorme y millonario proyecto colonial en sus tierras. Líbano, por ejemplo, no desea hoy la paz con Israel y dicho país no fue perforado como un queso por colonias judías durante la pasada ocupación israelí. Israel podría incluso esgrimir que mantiene su presencia militar en Cisjordania para garantizar una supuesta seguridad, pero los asentamientos israelíes indican otra cosa. No es solo una lucha por la supervivencia, sino una guerra de dominio y control.

La periodista palestina Shireem Abu Akleh no tenía por qué estar en Jenin relatando cómo el ejército israelí daba caza a «terroristas», que es como cualquier noticiero televisivo de Israel denomina a los palestinos armados, sin importar que operen o no en ciudades israelíes o que resistan contra una potencia militar en territorio colonizado. Uno puede estar en completo desacuerdo con la estrategia armada de lucha palestina (siete décadas de ella comprueban que la misma solo consigue polarizar el sentimiento israelí de estar constantemente amenazados), pero Israel tampoco ve con buenos ojos la forma no violenta de la desobediencia civil palestina. Es más, esta estrategia pone aún más nervioso al gobierno y sus fuerzas de seguridad, pues no saben cómo contrarrestarla, lo que quedó en evidencia en la Primera Intifada o en el funeral de Shireem. 

El asesinato de Abu Akleh y la extrema represión de su procesión fúnebre han generado una indignación mundial que los israelíes no deben ignorar. Sin la protesta extranjera, la muerte de la reconocida periodista hubiese sido un número más entre las víctimas palestinas. No existe algo parecido a una ocupación militar justa o a un colonialismo sano. Es un contrasentido. Es preciso terminar con la dictadura militar sobre los palestinos lo más pronto posible, primero por su derecho a la autodeterminación, pero también por el propio bienestar israelí. Lo cierto es que, al contrario de lo esperado por muchos, la ocupación no se suavizará. Pero solo hay dos alternativas: o Israel termina con la ocupación o la ocupación terminará desde adentro con el Estado de Israel y el refugio que tienen los judíos en el mundo. Ya no hay tiempo que perder.

Este artículo fue escrito desde Jerusalén

Publicado enInternacional
Ecuador: tras la masacre, la ONU exigió una reforma urgente del sistema penitenciario

"Debo enfatizar que la responsabilidad del Estado en la seguridad de todas las personas que están bajo su custodia, crea una presunción de responsabilidad estatal por estas muertes", sostuvo la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, reiteró su "alarma" por la situación penitenciaria de Ecuador luego de que se registraran 44 muertos en un motín que tuvo lugar el lunes, y reclamó una reforma "urgente" que involucre también al sistema judicial. El incidente, ocurrido poco más de un mes después de otra matanza que dejó 20 reclusos muertos, puso nuevamente de manifiesto la crisis de la violencia carcelaria en Ecuador, que el gobierno de Guillermo Lasso atribuye a una encarnizada lucha de bandas ligadas al narcotráfico.

Decenas de personas, en su mayoría mujeres, esperaban este martes noticias de sus familiares presos en la cárcel Bellavista de Santo Domingo, a unos 80 kilómetros de Quito, donde un choque entre pandillas dejó 44 muertos y decenas de heridos, mientras que las autoridades empezaban a recapturar a parte de los 220 detenidos que escaparon durante los desmanes.

Responsabilidad estatal y reforma urgente

"Debo enfatizar que la responsabilidad del Estado en la seguridad de todas las personas que están bajo su custodia, crea una presunción de responsabilidad estatal por estas muertes", sostuvo Bachelet en un comunicado leído por su vocera en una rueda de prensa en Ginebra. El gobierno ecuatoriano debe considerar una hoja de ruta que le propusieron "para garantizar la seguridad en las prisiones, mejorar las condiciones de los reclusos y garantizar una mejor gestión carcelaria, lo que incluye combatir la corrupción", precisó la expresidenta chilena.

En el caso de lo ocurrido el lunes, la violencia habría estallado en la cárcel de Santo Domingo por el traslado de un preso, pero Bachelet destacó que no se trata de un caso aislado. "Estos preocupantes incidentes subrayan una vez más la urgente necesidad de una completa reforma del sistema de justicia penal, también del sistema penitenciario", manifestó la funcionaria de la ONU, quien recordó que todo Estado tiene como "responsabilidad" la seguridad de las personas bajo custodia, por lo que es también culpable indirecto de lo que ocurre en las cárceles y debe emprender una "plena investigación".

La espera de los familiares

Decenas de familiares de los reclusos se desesperaban por segundo día frente a las puertas del penal sin tener noticias de sus seres queridos, mientras militares armados con escopetas custodiaban las inmediaciones. "No nos dan ninguna información. Dicen que los jóvenes que se escaparon por salvar sus vidas van a ser trasladados y entre esos está un hermano mío", afirmó Leisi Zambrano. "Hay muchas madres que hasta la actualidad no les han dado noticias de sus hijos, de si están vivos", agregó la mujer ama de casa, de 48 años.

Ni bien supo de los enfrentamientos, Zambrano dijo haber acudido con otros familiares al penal en la madrugada y escuchaba que desde el interior "los presos pedían auxilio, que no los dejaran morir", y definió la escena como una "carnicería".

En el motín en Santo Domingo en un principio se había confirmado la muerte de 41 reclusos. Minutos después la Fiscalía volvió a actualizar la cifra a 43, y al cierre de la jornada se confirmó otra muerte. El ministro del Interior, Patricio Carrillo, informó temprano el mismo lunes que la mayoría de los cuerpos "fueron expuestos y agredidos en los pabellones y en las celdas".

La mayoría de las víctimas murió por armas blancas en sus celdas, y luego algunos presos usaron armas de fuego en su intento de fuga. Las autoridades hallaron fusiles, pistolas, cuatro granadas y municiones en el penal. En este nuevo motín, que se inició en torno a la 1.30 hora local, se fugaron de los pabellones al menos 220 presos ya sea para salvar su vida o recuperar su libertad, y hasta el momento solo han logrado ser recapturados por las fuerzas de seguridad 112.

El ministro Carrillo señaló que los responsables de este motín pertenecen a la misma organización delictiva que llevó a cabo otra masacre en la cárcel de El Turi, un mes atrás. Según las autoridades, los enfrentamientos del lunes fueron provocados por el traslado a Bellavista de unos de los líderes del denominado grupo "R7", gracias a una medida judicial. "Este tipo de traslados son los que perjudican la gobernanza de los centros carcelarios", dijo el jefe de los servicios penitenciarios, Pablo Ramírez.

El gobierno ecuatoriano decretó un estado de excepción hasta finales de junio en tres provincias del oeste (Guayas, Manabí y Esmeraldas), las más golpeadas por el tráfico de drogas, ante la violencia en las calles del país atribuida al narcotráfico.

Una crisis sistémica

Esta nueva masacre es más la más grande de este año 2022, por encima de la anterior, ocurrida un mes atrás en la cárcel de la sureña ciudad andina de Cuenca, donde murieron 20 reclusos y al menos otros 10 resultaron heridos. Ambos episodios tienen detrás a las mismas bandas rivales, según afirmó el ministro Carrillo en una rueda de prensa, con una organización llamada "Los Lobos" como la supuesta causante de estas masacres al atacar al grupo disidente que se hace llamar R7.

Antes de estos episodios el presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, presumía de que en los tres primeros meses de 2022 apenas habían fallecido ocho presos en las cárceles ecuatorianas, y que las muertes intracarcelarias se habían reducido más del 90 por ciento sobre el año anterior, cifras que saltaron por los aires con las dos últimas matanzas.

Recientemente, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) emitió un informe sobre la crisis carcelaria de Ecuador en el que instaba al gobierno a recuperar el control interno de las cárceles, dar condiciones dignas a los presos y elaborar una políticas de prevención del delito donde no prime el encarcelamiento.

Publicado enInternacional
Prueba PCR en el albergue del estadio Indira Gandhi, en Nueva Delhi, India. Foto Afp

Ginebra. El covid-19 provocó entre 13 y casi 17 millones de muertes en el mundo de enero de 2020 a diciembre de 2021, alrededor del triple del total de los balances oficiales, estimó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS), al mostrar la devastación de la peor pandemia vivida en el planeta desde hace un siglo.

Nuevos datos de la OMS muestran que el balance total asociado directa o indirectamente con la pandemia en el lapso mencionado es de 14.9 millones de muertes (con un margen de variación de entre 13.3 y 16.6 millones). La recolección de datos fue irregular o incluso inexistente en algunos países, indicó la agencia Afp. La OMS consideró que seis de cada 10 muertes no son registradas a nivel mundial.

La sobremortalidad se calculó haciendo la diferencia entre el número de decesos reales en ese periodo y la cifra considerada normal sin que haya una pandemia, basándose en las estadísticas.

En el caso de México, el organismo reporta 626 mil 217 decesos. Al respecto, el gobierno de México ha informado sobre el exceso de mortalidad desde julio de 2020, afirmó Hugo López-Gatell, subsecretairo de Prevención y Promoción de la Salud, que a diciembre de 2021 reportaba 689 mil 298 muertes.

El funcionario destacó que el análisis de la OMS se realizó con la misma metodología utilizada por México, por lo que sus resultados son similares al trabajo de la Secretaría de Salud, el Instituto Nacional de Salud Pública, el Instituto Mexicano del Seguro Social y la Organización Panamericana de la Salud.

El número en el exceso de mortalidad se obtiene del registro de decesos confirmados con prueba de laboratorio y la revisión de actas de defunción. También están las pérdidas de vidas por causa de otras enfermedades no atendidas durante la emergencia sanitaria, sea por la "perturbación" que hubo en la prestación de servicios médicos o porque las personas decidieron no acudir a las unidades médicas, comentó el subsecretario de Salud.

El reporte oficial más reciente de la Ssa señala que las muertes esperadas desde el inicio de la pandemia, por diferentes causas, eran un millón 474 mil 338, y se registraron 2 millones 163 mil 636. De ahí se obtiene la cifra de 689 mil 298, que representa el exceso de mortalidad. De éstas, 70 por ciento se atribuyen al coronavirus.

En tanto, de acuerdo con el reporte semanal del 2 de mayo de 2022, suman 324 mil 334 decesos confirmados con prueba de laboratorio.

Desde el inicio de la pandemia, las cifras de los países miembros reunidas por la OMS daban un total de 5.4 millones de fallecidos por covid-19 en estos dos años, pero desde hace mucho, la agencia de la ONU advirtió que estas cifras estaban lejos de ser reales.

Del promedio de los 14.9 millones de muertos excedentes, de acuerdo con las estimaciones de la OMS, 5.99 millones están en el sudeste de Asia, 3.25 en Europa, 3.23 en América, 1.25 en África, 1.08 en el Mediterráneo oriental y 0.12 millones en el Pacífico occidental. Destacó que 84 por ciento se centraron en el sudeste en las tres primeras regiones.

India, Rusia, Indonesia y EU, con mayor mortalidad

Según las estimaciones de la OMS, 68 por ciento de este exceso de mortalidad se concentró en 10 países: India (4.7 millones), Rusia e Indonesia (más de un millón cada uno) y Estados Unidos (932 mil); siguen Brasil (681 mil 267), México (626 mil 217), Perú (289 mil 668), Turquía (264 mil 41), Egipto (251 mil 102) y Sudáfrica (238 mil 671).

"Estos números, que obligan a reflexionar, subrayan no solamente el impacto de la pandemia, sino la necesidad de todos los países de invertir en sistemas de salud más fuertes", declaró el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Las causas indirectas pueden deberse a estructuras de salud sobrecargadas y forzadas, por ejemplo, a retardar procedimientos quirúrgicos o sesiones de quimioterapia para los enfermos de cáncer. No obstante, los confinamientos también evitaron muertes como las causadas por accidentes de tránsito.

Restringen vacuna J&J

Los reguladores estadunidenses limitaron estrictamente quién puede recibir la vacuna contra el covid-19 desarrollada por Johnson & Johnson, debido al riesgo persistente de que surjan coágulos sanguíneos raros, pero graves.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos anunció que la vacuna sólo debería ser administrada a adultos que no puedan recibir otra o soliciten específicamente la de J&J.

(Con información de Ángeles Cruz)

Publicado enInternacional
Jueves, 28 Abril 2022 05:47

Tenemos un problema

Tenemos un problema

Biosfera

Hoy hemos dejado de comprender que somos parte de la naturaleza, y eso nos convierte en un peligro para la vida y para nosotros mismos

Es el 20 de julio de 1969. La misión espacial tripulada Apolo 11 aluniza en nuestro satélite y pocas horas más tarde Neil Armstrong da sus primeros pasos sobre la superficie lunar llenando de asombro y admiración al mundo. Con él emerge la profunda emoción de sentir una íntima unión con una Tierra que nos impele a amarla y protegerla. Es el hogar de todos los humanos que hemos conocido y, con gran probabilidad, conoceremos.1 Cuatro años antes, Aleksei Leónov, el astronauta ruso realizó el primer paseo espacial de la historia expresando que la Tierra es “nuestra casa, pequeña, azul y enternecedoramente solitaria”. Un punto perdido en la envolvente oscuridad cósmica.

La preparación del primer viaje a la Luna, su realización y seguimiento posterior fue un proceso largo, costoso, difícil2, pleno de logros, pero también de muchas dificultades. “Un pequeño paso para el ser humano, un gran salto para la humanidad” dijo Armstrong al pisar la Luna simbolizando la enorme proeza humana. Pero otra expresión, a menudo usada jocosamente cuando hacemos frente a una contrariedad, se ha hecho incluso más popular: “Houston, tenemos un problema”3. Hoy no es el Apolo sino la Tierra quien tiene un Problema con mayúsculas. Claro está, la humanidad enfrenta muchas dificultades: la creciente desigualdad social, el peligro de guerra nuclear, el avance hacia una sociedad autoritaria y plutocrática sometida a un férreo control tecnodigital global, el ascenso de los neofascismos, la emergencia de pandemias, un masivo control y vigilancia social, nuevas adicciones colectivas, los riesgos geopolíticos globales derivados del declive del imperio norteamericano y la emergencia de China, y tantos otros más. Ese globo azul suspendido en un espacio infinito y oscuro tiene hoy un problema aún mayor si cabe, el mayor reto al que nunca antes tuvimos que hacer frente. Un reto que llama con insistencia a nuestra puerta: la crisis socioecológica. No, no se trata sólo de limpiar nuestros ríos, plantar árboles, cuidar bosques, reciclar productos o incentivar el uso de energías renovables, iniciativas todas ellas imprescindibles y urgentes. Tampoco significa el crucial hecho de tener que enfrentarnos a una emergencia climática que está ya teniendo consecuencias calamitosas. Nuestro Problema es más complejo, es otra cosa.

La Tierra es nuestra casa. Nuestro planeta es el único mundo conocido en que con certeza sabemos que la materia del Cosmos se ha hecho viva y consciente, aunque no necesariamente tiene por qué ser el único que pueda estar habitado4. La primera ocasión en que la humanidad contempló “nuestra pequeñez” tuvo lugar en la vigilia de Navidad de 1968 durante la misión del Apolo 8 cuando una fotografía hizo estallar nuestra conciencia de especie.

Ese día el poeta Archibald MacLeish escribió:

“Ver la Tierra, tal y como realmente es, pequeña y azul y bonita, en este silencio eterno en que flota, es vernos a nosotros mismos juntos como jinetes sobre la Tierra, hermanos en aquella brillante belleza en el frío eterno, hermanos que saben, ahora, que son hermanos de verdad.”5

En sus libros y programas de televisión, el astrónomo y gran divulgador científico Carl Sagan recordaba que somos el legado de 15.000 millones de años de evolución cósmica y que tenemos el placer de vivir en un planeta donde hemos evolucionado para poder respirar el aire, beber el agua y amar a la naturaleza que nos rodea. Nuestras células han sido forjadas en el corazón de las estrellas. “Somos polvo de estrellas”, decía. Hoy nos enfrentamos a una circunstancia absolutamente nueva, sin precedentes en la historia humana. Hemos creado una civilización en la que hemos hecho progresos sociales y logros tecnológicos formidables pero donde, voluntaria o involuntariamente, hemos alterado profundamente (y cada vez con más rapidez) el entorno global y la vida del planeta. Hoy hemos dejado de comprender que somos parte de la naturaleza, y eso nos convierte en un peligro para la vida y para nosotros mismos. El poeta chileno Nicanor Parra advirtió que hemos cometido el error de “creer que la Tierra era nuestra cuando la verdad de las cosas es que nosotros somos de la Tierra”, y que seguimos teniendo una manera de pensar antropocéntrica, científico-tecnológica y narcisista basada en la “ego-conciencia” en lugar de en una “eco-conciencia”.

Tendemos a ser ciegos, a atenuar lo que nos amenaza, a amortiguar lo nocivo o negativo, a no mirar lo que no nos gusta. A pesar de estar cada día frente a nuestros ojos, no vemos, no sentimos, no comprendemos; no queremos tomar plena consciencia de la atroz crisis socioambiental en la que estamos inmersos. Nos cuesta creer las incesantes y aterradoras advertencias que los científicos nos lanzan continuamente. Vale decir que hay muchas razones para desoír las voces, y hay muchas personas, grupos sociales e instituciones que hacen todo lo posible para impedir que oigamos. No basta con disfrutar de los bienes, recursos y bienestar que nos da la naturaleza, debemos también comprenderla y entendernos. Esa consciencia debe provenir de una mirada limpia, humana, a la vez científica, ético-política y espiritual. No basta con disfrutar de la luz eléctrica, decía el fraile dominico brasileño Frei Betto, hay que entender cómo y por qué se produce: “Solo quien tiene formación de electricista sabe mirar eso con otros ojos, porque comprende cómo llega la luz a la sala… eso es la conciencia política: ver los hilos, saber lo que pasa por detrás”. Lo primero es saber. En un conocido ensayo, el filósofo ilustrado Immanuel Kant recordaba una vieja consigna acuñada por Horacio (siglo I a.c.). Sapere Aude, decía: “Quien ha comenzado, ya ha hecho la mitad: atrévete a saber, empieza”.

Durante mucho tiempo, el planeta nos pareció inmenso, el único mundo explorable. Durante un millón de años la humanidad creyó que éramos el centro del mundo, que aparte de la Tierra no había ningún otro lugar. Hoy la Tierra se ha hecho muy pequeña. En la última parte de la vida de nuestra especie sobre el planeta, nos hemos dado cuenta de que vivimos en un mundo diminuto y frágil perdido en la inmensidad y en la eternidad que está a la deriva en un gran océano cósmico.

El 14 de febrero de 1990, la sonda espacial Voyager 1 fotografió la Tierra desde 6.000 millones de kilómetros de distancia.6 Un punto de luz casi imperceptible.

Carl Sagan explicaba con emoción sus sensaciones:

“Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es nuestro hogar. Eso somos nosotros. En él, todos los que amas, todos los que conoces, todos de los que alguna vez escuchaste, cada ser humano que ha existido, vivió su vida. La suma de todas nuestras alegrías y sufrimientos, miles de religiones seguras de sí mismas, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de civilizaciones, cada rey y campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, niño esperanzado, inventor y explorador, cada maestro de la moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie, vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de sol. La Tierra es un escenario muy pequeño en la vasta arena cósmica… Nuestras posturas, nuestra importancia imaginaria, la ilusión de que ocupamos una posición privilegiada en el Universo… es desafiada por este punto de luz pálida.”

Los seres humanos vivimos en un medio que modelamos y que a la vez nos modela a nosotros. Habitamos un mundo natural creado durante miles de millones de años por los procesos de la física, la química y la biología. Somos una más de las especies.7

Somos capaces de construir cómodas casas para cuidar a nuestros ancianos y también inmensas autopistas de 26 carriles. Inventamos libros o la red global Internet, y también construimos mortíferas armas nucleares, podemos explorar los polos y visitar la Luna o Marte, crear belleza musical y desarrollar elegantes y potentes teorías científicas y tecnologías de gran eficacia. Rehacemos la naturaleza a nuestra medida… Somos una especie capaz de casi todo, pero no somos una especie más.8

Vivimos en dos mundos en constante interacción: la ecosfera o biosfera natural, la fina piel global compuesta por el aire, el agua, la tierra y las plantas y animales que viven en ella, y la tecnosfera creada por el ser humano, con todos los artilugios y productos que hemos sido capaces de inventar. Dos mundos que están en guerra, como nos recordaba el gran biólogo y ecologista Barry Commoner en Making peace with the planet.

La capacidad humana actual de tener el poder suficiente como para intervenir de forma determinante sobre la naturaleza tiene su origen en la revolución industrial capitalista que se inicia a finales del siglo XVIII. En el último siglo hemos asistido a la expansión de un capitalismo fosilista imparable, y en las cinco últimas décadas al triunfo económico e ideológico de un capitalismo neoliberal y cognitivo, capaz de crear crecimientos exponenciales y tecnologías maravillosas, pero también de destruir lazos sociales y de solidaridad muy profundos, difundiendo el consumo masivo y el entretenimiento vacío como forma de vida y “realización” personal. El triunfo del capitalismo neoliberal ha sido amplio, muy profundo, a todos los niveles, en todas partes.

Hoy el sistema capitalista no parece capaz de crear “Estados de bienestar” para toda la humanidad, ni siquiera, como recordaba el añorado urbanista y ecologista Ramón Fernández Durán, “simulacros de bienestar”. El capitalismo destruye, construye, y consume una materialidad que lo abarca todo. La mercantilización se extiende desde el microcosmos al macrocosmos a todos los ámbitos y cosas: la sanidad, la educación, la naturaleza, el conocimiento, la cultura, el arte, el deporte, el cuerpo… El cuerpo se analiza, fragmenta, comercializa y finalmente se vende como una mercancía más. Se patentan genes, bacterias, semillas, tejidos y animales modificados genéticamente, se trafica y compran órganos, se alquilan úteros, familiares y hasta novias/os, y se venden parcelas en la Luna o en los planetas.9 10 Y es también un modo de vida inmaterial. El capitalismo emocional es la causa última de una patogénesis generalizada que entra en nuestros cuerpos y mentes. Penetra en nuestros cerebros, insertándonos ideas, relatos y ficciones que cambian nuestras mentes y transforman las relaciones humanas. Las empresas farmacéuticas, vivas rastreadoras de todo beneficio que se precie, identifican todo tipo de malestares, adicciones, neurosis, trastornos, preocupaciones, dolores, humillaciones y miedos causados por el propio capitalismo, para crear todo tipo de síndromes y enfermedades y vender sus productos. Sin embargo, para una gran parte de la humanidad, disponer de fundamentos vitales tan básicos como comer alimentos, beber agua o respirar aire en condiciones higiénicas y saludables es aún un sueño inalcanzable.

Tenemos los medios y recursos para reeducar nuestra mente, para ver nuestro Problema, pero necesitamos de la decisión y el valor, personal y colectivo, para hacerlo. No podemos resignarnos a no pensar y sentir al mismo tiempo. Debemos usar esa palabra tomada por el sociólogo colombiano Orlando Gals Borda de los pescadores de San Benito Abad en el municipio colombiano de Sucre: el “sentipensar”.

La innovación básica de la revolución científica del siglo XVI y XVII fue hacer preguntas y descubrir nuestra ignorancia, darnos cuenta de que no teníamos todas las respuestas. Aprender que con esfuerzo, tiempo, y recursos podíamos investigar y conocer más cosas, ganando en poder para cambiar la tecnología, la cultura, la economía y el medio natural. La ciencia, el conocimiento y la solución de problemas se inician y nutren continuamente a partir de hacernos preguntas. Albert Einstein apuntaba que la formulación de un problema es más importante que su solución; el escritor Marc Twain señalaba que el problema no es lo que no sabemos sino lo que creemos que es cierto y no lo es; el artista y escritor John Berger nos instaba a vivir con los ojos abiertos sin dejarnos derrotar por el nihilismo, el odio y la desesperación. ¿Seremos capaces de mirar (y cambiar) nuestro Problema?

 Por Joan Benach | 28/04/2022

Notas

  1. Esa emoción se conoce como “efecto general” (overview effect). Al ver el planeta bañado en la oscuridad del espacio, las fronteras se borran y todos somos ciudadanos de la Tierra. Ron Garan, un ex astronauta de la NASA que pasó dos semanas trabajando en la construcción de la Estación Espacial Internacional dijo: «Para mí fue una epifanía en cámara lenta…. un profundo sentido de empatía y comunidad, la voluntad de renunciar a tener una recompensa inmediata y tener una perspectiva de progreso multigeneracional… es el hogar de todos los que alguna vez vivieron y de todos los que serán.» Ver: Ian Sample. Scientists attempt to recreate ‘Overview effect’ from Earth. The Guardian. 26 diciembre 2019.
  2. El coste económico fue de unos 288.000 millones de dólares de 2019, gastados durante poco más de una década. En 1965 el programa llegó a su cenit, con una inversión equivalente al 2% del PIB de EE.UU. de entonces. Antonio Turiel. Cincuenta años del primer hombre en la Luna. 26 julio 2019.
  3. La frase no es exacta ni se dijo durante el primer viaje sino un año más tarde, en el Apolo 13 pero así ha quedado registrada en el imaginario popular. «Houston, we have a problem» es una popular pero errónea cita de una frase del Jack Swigert durante el accidentado viaje del Apolo 13, justo después de observar una luz de advertencia acompañada de un estallido,1​ a las 21:08 CST del 13 de abril de 1970. La frase de Swigert fue: “Bien, Houston, hemos tenido un problema aquí («Ok, Houston, we’ve had a problem here»). A la que siguió la de su compañero Jim Lovell al decir “Ah, Houston, hemos tenido un problema. («Uh, Houston, we’ve had a problem»).
  4. Carl Sagan, uno de los mejores divulgadores de la ciencia y el Cosmos lo dijo con estas palabras: “Hay cien mil millones de galaxias y mil millones de billones de estrellas. ¿Por qué debería ser este modesto planeta el único habitado? Personalmente, creo que es muy posible que el Cosmos rebose de vida e inteligencia. Pero “Hasta ahora, todo ser vivo, todo ser consciente, toda civilización que hayamos conocido vivió allí, en la Tierra. Bajo esas nubes se desarrolla el drama de la especie humana… Las fronteras nacionales no se distinguen cuando miramos la Tierra desde el espacio. Los chauvinismos étnicos o religiosos o nacionales son algo difíciles de mantener cuando vemos nuestro planeta como un creciente azul y frágil que se desvanece hasta convertirse en un punto de luz sobre el bastión y la ciudadela de las estrellas.” Ver: Cap 1 de la serie de 13 documentales Cosmos, basada en el libro Sagan C. Cosmos. Barcelona: Planeta, 1980.
  5. Gore A. Una veritat incòmode. Barcelona: Gedisa, Edicions 62, 2006:12.
  6. La Voyager 1 es una sonda espacial robótica de 722 kilogramos lanzada el 5 de septiembre de 1977 que es el objeto humano más alejado de la Tierra. Su misión es localizar y estudiar los límites del sistema solar y explorar el espacio interestelar inmediato. En junio de 2021 estaba a 22.909.417.919 km del Sol y le quedan unos 17.702 años para salir de la nube de Oort, donde entrará en el siglo XXIV.
  7. Ward B, Dubos R. Only one Earth. New York: Ballantine Books, 1972:XIX.
  8. Si bien el ser humano es una especie humana más, no es una más de las especies. “La especie [humana] ha desarrollado en su evolución, para bien y para mal, una plasticidad difícilmente agotable de sus potencialidades y sus necesidades. Hemos de reconocer que nuestras capacidades y necesidades naturales son capaces de expansionarse hasta la autodestrucción. Hemos de ver que somos biológicamente la especie de la Hybris, del pecado original, de la soberbia, la especie exagerada.” Ver: Sacristán M. Pacifismo, ecologismo y política alternativa. Barcelona: Icaria, 1987:10.
  9. El empresario norteamericano Dennis Hope registró en 1980 la Luna a su nombre. Hope aprovechó un vacío legal, ya que si bien existe un tratado internacional que indica que ningún país puede reclamar la propiedad de la Luna u otro planeta, este no dice nada sobre personas o empresas privadas. El satélite fue dividido iniciándose la venta de parcelas mediante la Lunar Embassy. Mediante su empresa Lunar Embassy Hope vende pedazos de terreno lunary lo mismo podría pasar con Marte, Mercurio y Plutón.
  10. Ver por ejemplo, I. Wallerstein. El capitalismo histórico. Madrid, Siglo XXI, 2012 (2 ed), p. 90 [ed. original 1988]; Y. Varoufakis. Economía sin corbata. Barcelona, Destino, 2013, p. 34 (ed. orig. 2015).

Joan Benach es profesor, investigador y salubrista (Grup Recerca Desigualtats en Salut, Greds-Emconet, UPF, JHU-UPF Public Policy Center UPF-BSM, Ecological Humanities Research Group GHECO, UAM).

Publicado enMedio Ambiente
América Latina, de las regiones más afectadas por el cambio climático

Las peores sequías en 50 años en el sur de la Amazonia y el récord de huracanes e inundaciones en Centroamérica durante 2020 son la nueva normalidad de América Latina y el Caribe, informa el Reporte del Estado del Clima en América Latina y El Caribe 2020 de la Organización Meteorológica Mundial.

La investigación señala que la región es una de las más afectadas por el cambio climático y los fenómenos meteorológicos que están causando graves daños a la salud humana, a la vida silvestre, a la comida, al agua, a la energía y al desarrollo. Los eventos relacionados con el clima y sus impactos cobraron más de 312 mil vidas en la región y afectaron a más de 277 millones de personas entre 1998 y 2020. Las olas de calor, la disminución del rendimiento de los cultivos, los incendios forestales, el agotamiento de los arrecifes de coral y los eventos extremos del nivel del mar, serán más intensos.

El informe es contundente: es vital poner límites al calentamiento global por debajo de 2 grados centígrados, según lo establecido en el Acuerdo de París. “La región seguirá enfrentando graves crisis socioeconómicas debido a los eventos hidrometeorológicos extremos. Esto se ha visto agravado por los impactos de la pandemia. El reporte destaca que 2020 fue uno de los tres años más cálidos de América Central y el Caribe, y el segundo para el sur, con aumentos en la temperatura de 1 grado, 0.8 y 0.6 por encima de la media del periodo 1981-2010.

En el Sur los impactos fueron mayúsculos. La intensa sequía en el sur de la Amazonia y la región del Pantanal fue la peor en 50 años. Los déficit de lluvia son particularmente graves para la región del Caribe, ya que varios de sus territorios se encuentran en la lista mundial de mayor estrés hídrico. 2020 superó a 2019 y se convirtió en el lapso de incendios más activo en el sur de la Amazonia.

La sequía fue determinante. La cuenca del río Amazonas, que se extiende a lo largo de nueve países de América del Sur y almacena 10 por ciento del carbono global, experimenta la mayor deforestación en cuatro años. (https://bit.ly/3LcLSyG).

Twitter: //twitter.com/@aguerraguerra">@aguerraguerra

Publicado enMedio Ambiente
China exige que EU aclare sus planes biomilitares

Pekín. Estados Unidos debe ofrecer una aclaración integral y detallada de sus actividades biomilitares y poner fin a su postura solitaria de oponerse al establecimiento de un mecanismo multilateral de verificación de armas biológicas, aseguró ayer Zhao Lijian, vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de China.

Zhao respondió en conferencia a una pregunta sobre la reiteración de la vocera del Ministerio de Relaciones Exteriores ruso, María Zajárova, del descubrimiento por parte de Moscú de documentos e información sobre el plan biomilitar implementado en Ucrania por el Departamento de Defensa estadunidense.

La parte rusa informó sobre su hallazgo a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a otras organizaciones internacionales, exigiendo explicaciones detalladas de la parte estadunidense, indicó un reportero.

Zhao aludió que Washington no ha ofrecido una explicación convincente de sus actividades y añadió que existen ambigüedades e incluso contradicciones, lo que agrava las preocupaciones de la comunidad internacional.

Además, como uno de los Estados depositarios de la Convención sobre Armas Biológicas, Washington, por un lado, conmemoró el 50 aniversario de la apertura a la firma de ese acto y habló de reforzar el mecanismo, mientras, por otro lado, se opuso en solitario al establecimiento de un mecanismo multilateral de verificación de la convención, añadió Zhao.

En tanto, la Unión Europea y Estados Unidos reclamaron más claridad a China para que se posicione con la mayoría de la comunidad internacional y denuncie expresamente la agresión rusa contra Ucrania, además de que garantice que no ayudará a Moscú a sortear las sanciones.

Publicado enInternacional
Página 1 de 86