Martes, 21 Septiembre 2021 05:40

La crisis de la inmobiliaria china Evergrande dispara el miedo al ‘efecto contagio’

Escrito por Macarena Vidal Liy
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Un grupo de gente se aglomera para protestar frente a la sede de Evergrande en Shenzhen, en el sureste de China, el pasado 16 de septiembre.NOEL CELIS / AFPUn grupo de gente se aglomera para protestar frente a la sede de Evergrande en Shenzhen, en el sureste de China, el pasado 16 de septiembre.NOEL CELIS / AFP

Los mercados temen que el gigante del ‘ladrillo’, el más endeudado del mundo, pueda quebrar ante los vencimientos millonarios de esta semana

 

Pekín - 20 sept 2021 - 17:01 CEST

La crisis de liquidez de Evergrande, una de las principales inmobiliarias de China y la promotora más endeudada del mundo, se deteriora a marchas forzadas. Las Bolsas asiáticas se desplomaron este lunes ante el temor a una quiebra de la compañía que pueda arrastrar al sector en China e incluso en toda Asia. El gigante con sede en Shenzhen afronta pagos millonarios de intereses esta semana y los analistas temen que no pueda satisfacerlos. Los mercados temen que, si Pekín no interviene, las dificultades de Evergrande puedan desatar una ola de quiebras y contaminar al sector financiero, que bombeó créditos a compañías y compradores.

Evergrande, que acumula deudas oficialmente por valor de más de 300.000 millones de dólares (unos 255.000 millones de euros) ―el 2% del PIB chino, o el tamaño de toda la economía de Sudáfrica―, debe pagar este jueves intereses por valor de 84 millones de dólares (71,6 millones de euros) de sus bonos offshore, y otros 47,5 millones (unos 40 millones de euros) el próximo miércoles 29. En una jornada festiva en las bolsas de la China continental, la cotización de la compañía retrocedió este lunes un 10% en los mercados de Hong Kong, para quedar en su nivel más bajo en los últimos 11 años. El índice Hang Seng Inmobiliario cayó cerca de un 7%, hasta un su valor más bajo desde 2016, mientras que el índice general de la bolsa hongkonesa cerró en mínimos anuales. Las pérdidas se replicaron horas más tarde en los mercados europeos y norteamericanos, que se tiñeron de rojo.

La firma, fundada en 1996 y convertida en símbolo de los excesos de la burbuja inmobiliaria china, creció de modo desmesurado en los años de bonanza de las dos primeras décadas de este siglo. Su modelo de negocio aprovechó el crédito fácil para construir con dinero prestado ―por los bancos, por sus proveedores, de sus clientes e incluso por sus empleados― edificaciones que vendía antes de estar terminadas. Con ese dinero ejecutaba nuevos proyectos.

El modelo le permitió expandirse en numerosos sectores, desde el financiero, a través de una unidad de gestión de la riqueza, a los vehículos eléctricos, pasando por el fútbol. Pero el año pasado comenzó a verse en dificultades, a raíz de una serie de medidas adoptadas por los organismos reguladores para evitar unos niveles de deuda alarmantes en la economía china, y en el sector inmobiliario en concreto: esta industria acumula cinco billones de dólares de endeudamiento (4,26 billones de euros). Entre otras medidas, las compañías ya no puede recurrir a la venta por adelantado de sus promociones, lo cual ha supuesto graves problemas de liquidez para Evergrande.

Según la revista Caixin, el grupo tiene en construcción cerca de 800 proyectos, de los que la mitad se han paralizado debido a la escasez de efectivo. Ha puesto en marcha un plan de desinversiones y de venta de sus promociones a precios rebajados para hacerse con liquidez, mientras intenta renegociar los plazos para la devolución de deuda a sus acreedores. Pero las protestas de suministradores o pequeños inversores de vivienda que reclaman su dinero se han convertido casi en un acontecimiento diario en su sede de Shenzhen. Un banquero cuya entidad es una importante acreedora de Evergrande ha declarado a Caixin que hay un “99,99%” de posibilidades de que la promotora no pueda hacer frente a los intereses de su deuda en el tercer trimestre. En lo que va de año, las acciones de la compañía han perdido en torno a un 90% de su valor, y las agencias de calificación de riesgo han relegado su crédito a la categoría de bonos basura.

Una plantilla de 200.000 trabajadores

Ahora, los compradores de vivienda que adelantaron depósitos para hacerse con alguno de los apartamentos que construía Evergrande encaran la posibilidad de que sus pisos no lleguen a terminarse. Los contratistas y suministradores se arriesgan a no poder recibir pagos por los servicios prestados, lo cual a su vez puede provocarles una crisis de liquidez que ponga en peligro su propia subsistencia. Al mismo tiempo, los bancos y otras entidades que facilitaron créditos a la compañía pueden no recibir el dinero que esta les debe, lo cual podría acarrear graves consecuencias para todo el sistema financiero: cerca de 300 firmas son acreedoras de préstamos desembolsados a Evergrande. Una quiebra de la inmobiliaria podría provocar un encarecimiento del crédito, entre otras cuestiones.

Una de las grandes incógnitas, por el momento, es si el Gobierno chino considerará acudirá al rescate del gigante, que emplea a 200.000 personas directamente y de la que dependen otros 3,8 millones de trabajos indirectamente. O si dejará a su suerte a Evergrande, como una especie de aviso a navegantes en una economía china donde la deuda acumulada es uno de los grandes problemas. El director del periódico de ideología nacionalista Global Times, Hu Xijin, ha escrito en su blog personal que Evergrande no debería apostar por un rescate del gobierno, sino recurrir a los mecanismos de mercado para evitar su desplome. Pero otros no opinan lo mismo.

“Sospechamos que las autoridades intervendrán, pero optarán por una reestructuración organizada más que un rescate. Lo más probable es que algo así ayudase a los compradores de vivienda afectados, mientras que los acreedores privados tendrían que asumir algunos costes”, considera la consultora Capital Economics en una nota. “Dado lo hinchado que está el sector de la promoción inmobiliaria, podría haber toda una ola de quiebras a la vuelta de la esquina, lo que tendría el potencial de precipitar un aterrizaje duro. Pero llegados a ese punto probablemente se pueda contar con medidas estatales para impedir un estrangulamiento del crédito en China; con todos sus defectos, esta es una de las ventajas de contar con un sistema financiero muy controlado, en lugar de un sistema de mercado más libre”, agrega la consultora.


 Las claves del 'crash' de la inmobiliaria china Evergrande, que invoca el fantasma de una crisis como la de Lehman Brothers

La empresa mantiene con bancos, inversores y fondos una deuda de más de 250.000 millones de euros a la que no parece poder hacer frente, lo que entraña riesgos de contagio en la segunda economía del mundo, y la posibilidad de que salte sus fronteras, y augura conflictos sociales por la volatilización de ahorros de familias que no han recibido sus casas.

 

20/09/2021 23:09

Eduardo Bayona@e_bayona

Diario Público

La inmobiliaria china Evergrande, uno de los gigantes empresariales de la segunda economía del mundo, se dirige a la quiebra en un proceso que tiene en vilo al mundo de las finanzas por los evidentes riesgos de contagio que esa situación genera en una economía globalizada e interconectada, en un episodio que pone sobre la mesa la existencia de una crisis de deuda en el país asiático al mismo tiempo que augura conflictos sociales en él ante la volatilización de los ahorros de miles de familias que no van a recibir las casas en las que los habían invertido.

Las bolsas asiáticas y occidentales registraron este lunes notables caídas (la española cayó de los 8.700 puntos) al aparecer como inminente la situación de insolvencia de la empresa, que hace ya semanas que perdió el apoyo de bancos occidentales que operan en Asia en sus intentos por refinanciarse y soltar lastre, mientras los analistas debaten sobre si va a tratarse de un caso aislado o en realidad es, como ocurrió con el banco estadounidense Lehman Brothers, un síntoma de algo más inquietante y de alcance global.

"El grupo tiene riesgos de impago de préstamos y litigios fuera de su curso normal de negocios", admitió la compañía en un comunicado difundido hace tres semanas.

¿Qué es Evergrande?

Con sede en Shenzhen, en el sur del país, se trata de una de las principales empresas del sector inmobiliario chino, en el que maneja una cartera de 1.300 proyectos en 280 ciudades. Según el portal de datos financieros Tradingview, al cierre de 2020 sus activos sumaban un valor de 351.878 millones de dólares, tras crecer casi un 30% en tres años, y su pasivo 297.888.

¿Cuál es hoy la situación de su negocio?

Sin embargo, pese a esa aparente solvencia, a fecha de hoy arrastra deudas por valor de 254.000 millones de euros, el equivalente a un 2% del PIB de China (y a casi un 23% del español), y no dispone de recursos para pagar los 70 que le exige una emisión de bonos que vence esta semana y otra de algo más de 40 que lo hace a fin de mes.
Sus compromisos de pago alcanzan los 570 millones de euros hasta final de año mientras sus ventas se encuentran en caída libre, y sus acciones valían ayer 8,75 dólares, la quinta parte que a principios de año, tras derrumbarse su valor en la bolsa de Shangai. Esa caída arrastró a la baja a los mercados bursátiles de varios países asiáticos y occidentales, en la enésima manifestación de la hipersensibilidad de los parquets.

¿En qué consisten sus problemas financieros?

Tienen dos vertientes: por un lado, tiene problemas más que serios para hacer frente a esas deudas, en las que figuran como acreedores principalmente bancos, inversores y fondos chinos, y, por otro, lleva camino de dejar colgadas a miles de familias que habían entregado sus ahorros como entradas para adquirir unas casas que tienen bastantes probabilidades de acabar por no recibir. A eso se le suma el futuro de sus 200.000 empleados, en un cuadro que evoca, aunque con magnitudes mucho mayores, lo ocurrido en el sector del ladrillo en España durante la primera década de este siglo.

¿Eso puede tener repercusiones internacionales?

Está por ver, aunque el modelo económico de la globalización apunta más en esa dirección que en la opuesta: Evergrande tiene un problema de solvencia y sus acreedores se enfrentan a otro de liquidez por valor de 255.000 millones de euros que no van a recuperar, o al menos no en su totalidad, algo que, obviamente, les hará replantearse sus políticas de negocio y de inversión tanto en el interior de China como en sus operaciones en el exterior. Eso, si el crash de la inmobiliaria, que amenaza con provocar parones productivos y en los planes de inversión de los afectados, no se los lleva por delante claro.

¿Cómo lo ven los analistas?

"No afectará directamente a bancos europeos por no tener pasivos directos, pero en una economía interconectada puede haber efectos en pocos pasos", explica Carlos Sánchez Mato, profesor de Economía Aplicada en la universidad Complutense, quien alerta del riesgo de que puedan producirse "quiebras en cadena" y "cierres de mercados" a partir de la insolvencia de Evergrande.

Fuentes del sector de la inversión, por su parte, descartan que pueda haber afecciones en los mercados internacionales, informa Europa Press. "Para que el contagio llegue a los mercados financieros mundiales sería necesario que los efectos de la situación de Evergrande de segundo y tercer orden desencadenasen una crisis interna mucho mayor en China, algo que consideramos improbable", indicó Paul Lukaszewski, responsable de deuda corporativa en la región de Asia-Pacífico de Aberdeen Standard Investments, que tampoco cree que haya un riesgo de contagio en los mercados mundiales.

No obstante, empresas como Amundi, uno de los principales gestores de activos financieros de Europa y que tiene intereses en empresas españolas como Repsol, se encontraban hace unos meses entre los principales tenedores de bonos de Evergrande.

¿Qué hace el Gobierno chino?

En principio, nada, ni siquiera pronunciarse, lo que en algunos ámbitos se interpreta como una decisión de dejarla caer mientras en otros, más oficialistas, se apunta a que la empresa puede superar esta crisis por sus propios medios y que, en todo caso, no seria el momento para un eventual rescate.

¿Hay similitudes entre la situación actual de Evergrande y la de Lehman Brothers en 2008?

Ninguna de ellas tenía, más allá de las aportaciones de dinero de los compradores de las viviendas en el caso de Evergrande, depósitos de sus clientes. Ambas funcionaban a base de endeudamiento. Y en los dos casos sus instrumentos de deuda perdieron valor, lo que activa la cadena de insolvencia en sus titulares, que ven cómo el dinero prestado o invertido en esas firmas se esfuma.

La quiebra de Lehman fue un síntoma de la crisis financiera que estalló a finales de la pasada década, con el trasiego de las hipotecas ‘subprime’ y otros activos tóxicos como espoleta, mientras que la situación de la inmobiliaria sería la primera afloración de las consecuencias de un endeudamiento desmesurado en el país asiático.

"Esto no le afecta solo a esta compañía ni se trata de algo que comience ahora. La crisis de deuda en China es para echarse a temblar", explica Sánchez Mato, que plantea una de las paradojas que revela la crisis de la inmobiliaria: "¿Cómo se pueden tener 250.000 millones de pasivo en un país socialista? Una burbuja así solo se puede generar en un país capitalista. Empresas como esta y el sector bancario chino utilizan las mismas fórmulas que Wall Street".

"¿Hubiera sido sostenible ese modelo sin una situación de crédito barato?", plantea el economista, que advierte de que esas tendencias burbujeantes de la economía "solo funcionan mientras se mantiene el dopaje del crédito bajo. El problema de la deuda china no es de ahora, viene de atrás. Lo que ocurre ahora es que ha explotado".

¿Hay alguna derivada inmediata para Europa?

Parece lógico que en este escenario se enfríen las intenciones de comenzar a retirar las medidas monetarias de estímulo y de inyección de recursos en el sistema bancario que llevan semanas valorando tanto la Reserva Federal de EEUU como el Banco Central Europeo (BCE). Una retirada de esas medidas implementadas al comienzo de la crisis asociada a la pandemia entrañaría el riesgo de agravar las consecuencias de una eventual crisis global por contagio a partir del crash de Evergrande.

Información adicional

  • Autor:Macarena Vidal Liy
  • País:China
  • Región:Asia
  • Fuente:El País
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