Vacunas transgénicas: experimento masivo en favor de trasnacionales

La vacunación contra el SARS-CoV-2, causante del Covid-19, alcanzó en septiembre de 2021 un promedio de 44 por ciento de la población mundial. En realidad sólo una veintena de países ha vacunado de 60 a 80 por ciento de su población, mientras en África no llega a 3 por ciento. Un apartheid de vacunas, le llaman organizaciones sociales y gobiernos. Refleja una situación de desigualdad sistémica, ya que las trasnacionales farmacéuticas, con el apoyo de sus gobiernos sede, principalmente en Europa y Estados Unidos, han causado la escasez de vacunas para mantener mercado, altos precios y poder de negociación (https://tinyurl.com/3pcdz88k).

Hay otros aspectos también muy preocupantes. La mayoría de las vacunas aplicadas son transgénicas, con procesos de elaboración nóveles, que nunca se habían usado en seres humanos. Por ejemplo las que usan ARN modificado (Pfizer-BioNTech y Moderna) o ADN vectorizado por adenovirus modificados (AstraZeneca, Janssen, Sputnik V y CanSino).

Otras vacunas aplicadas en América Latina son Sinovac y Sinopharm (chinas, públicas). Esas usan métodos convencionales probados por décadas. Son nuevas para Covid y tienen algunos efectos secundarios, pero no conllevan los altos riesgos e incertidumbres de las vacunas transgénicas. Las vacunas producidas en Cuba (en instituciones públicas) usan métodos biotecnológicos, pero no son transgénicas, sino basadas en métodos probados por más de 15 años.

Desde el principio de la pandemia, las trasnancionales farmacéuticas afirmaron que sus nuevas vacunas genéticas serían más efectivas y estarían disponibles mucho más rápido que otras. Sin embargo, a medida que avanzó el experimento sin precedente de inocular a cientos de millones de personas con vacunas corporativas transgénicas, varias empresas, ya con su mercado establecido, reconocieron que sus porcentajes de efectividad son menores que los alegados. Incluso algunas vacunas transgénicas podrían tener menor nivel de efectividad que las convencionales.

Por otro lado, la "gran diferencia de tiempo" para disponer de vacunas convencionales, que en diciembre 2020 se argumentó "esencial" para iniciar la vacunación "prometiendo a la gente que sería el boleto de salida de la pandemia", apenas fue de un par de meses. Resumiendo, no existió ninguna razón objetiva, salvo afirmaciones vacuas e intereses comerciales, para exponer a millones de personas a los riesgos e incertidumbres de vacunas transgénicas: se podrían haber desarrollado vacunas con métodos convencionales, tanto públicas como privadas. Algo que habría facilitado que muchos más países e instituciones nacionales pudieran producir y distribuir vacunas más ágilmente.

Sobre los riesgos de las vacunas transgénicas, la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad y la Naturaleza en América Latina (UCCSNAL) acaba de publicar un pronunciamiento y un extenso artículo científico de revisión bibliográfica que plantea elementos que se deben tener en cuenta para la evaluación de riesgos de las nuevas vacunas de ARN modificado y/o adenovirus recombinantes contra SARS-CoV-2 (https://tinyurl.com/3b5xcsym).

Entre otros aspectos, el artículo plantea los impactos potenciales a corto y largo plazos de las vacunas transgénicas. Se basa en un centenar de artículos científicos y en el análisis de los efectos adversos a vacunas reportados en Estados Unidos y otros países. Uno de los efectos graves con vacunas de ADN vectorizadas son coagulopatías y trombosis, a los que se ha agregado el síndrome de Guillain-Barré (parálisis) y el aumento del riesgo de contraer VIH. Las vacunas de ARN se han asociado, entre otros, a riesgos de efectos inflamatorios multisistémicos y miocarditis. En el caso de la Pfizer, puede haber también reacciones posteriores causadas por el uso de nanolípidos como vectores, que al ser nanopartículas, no son reconocidas por el sistema inmunológico y se pueden acumular en diferentes órganos. Estudios científicos han mostrado en ratones de laboratorio la presencia de ARN modificado en múltiples órganos y no sólo en el lugar de inoculación. Los reportes de efectos adversos, incluyen varios miles de muertes que podrían estar relacionadas a vacunas transgénicas, cuya vinculación causa-efecto es difícil de establecer, aunque se considera probable si ocurre dentro de los 3 días posteriores a la vacunación y en relación a los efectos antes mencionados.

Si bien es cierto que el porcentaje de efectos adversos graves reportados es un porcentaje mínimo en relación con cientos de millones de personas vacunadas, existiendo alternativas vacunales y otros tratamientos posibles, no se debería haber expuesto a nadie, mucho menos a miles de personas, a esos riesgos. Las estadísticas indican que la vacunación ha reducido la mortalidad y hospitalización, pero también las vacunas con metodologías convencionales.

Tampoco está claro cuánto dura la inmunidad con las vacunas, por lo que de todos modos es un enfoque limitado, que se ha impuesto a despecho de considerar seriamente tratamientos más integrales y fuera del control de las empresas. A dos años de la debacle múltiple que ha provocado esta pandemia, es hora de un debate mucho más amplio sobre todos sus aspectos, incluso sus causas y qué ciencia y otros enfoques necesitamos para fortalecer nuestros sistemas inmunológicos personales, como comunidades y sociedades.

Por Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

Sábado, 25 Septiembre 2021 05:30

Covid, amor y autocuidado masculino

Covid, amor y autocuidado masculino

Juan Pablo y Mariángela son pareja y viven juntos desde hace un año. En junio de 2021 se enfermaron simultáneamente de covid-19. Mariángela superó el virus en un par de días, pero Juan Pablo necesitó oxígeno y tuvo neumonía. Esta es una conversación íntima, un par de meses después de haber vivido todo el proceso de contagio y recuperación, que hoy comparten generosamente para que no sea un relato perdido entre dos personas que se aman y cuidan. Nos comparten su vivencia y letras con el deseo de que en ellas encontremos posibles y útiles referentes para nuestros propios procesos; se trata del intercambio entre lo masculino y lo femenino, para entender el cuidado, la atención de sí, la confianza y el amor bonito, tan necesario en estos tiempos de pandemias que no cesan.

Juan Pablo: En medio de todo el proceso, ¿Cuándo sentiste tu mayor miedo?

Mariángela: Yo tuve dos grandes picos de miedo. El primero fue cuando te empezó a bajar la saturación. Así le había pasado a la mamá de una amiga nuestra que había muerto pocos días atrás; era muy aterrador porque la muerte estaba muy cerca. Cuando la saturación te bajó, el miedo a la muerte se volvió real. Eso me devolvió a la sensación de la depresión, que conozco bien. La depresión (y la tristeza) es el miedo al final. A mí me llegó de muy niña la consciencia del fin, pero nunca había sentido ese miedo así de paralizante en la vida real. La gente podrá decir que es una exageración pensar en la muerte, pero solo yo vi esa noche tus ojos vidriosos y tu incapacidad para respirar en medio de un contexto tan desolador.

Mi segundo gran pico de miedo fue cuando nos dijeron que tenías neumonía, porque todo este tiempo una piensa que no puede ser, que estamos haciendo lo que toca. Cuando nos dijeron eso, el diganóstico me parecía sin sentido porque convivía con el hombre más deportista del país después de Cuadrado, comías bien, tenías buenos hábitos, eras joven (cada día menos).

¿Por qué? La única explicación que encontré en ese aturdimiento es que era culpa mía; culpa porque sentí que no te había cuidado lo suficientemente bien. Ser mala cuidadora es ser mala mujer porque a las mujeres nos han enseñado el cuidado como lo –nuestro– desde que somos niñas, desde los primeros juguetes que nos regalan. Pero cada médico que venía o al que consultábamos tenía una fórmula o percepción distinta sobre lo que había que tomar, entonces al final la responsabilidad de lo que tomabas era mía y por eso tanta culpa. Sin embargo, sé que las mujeres tenemos la culpa insertada en el chip desde que Eva sacó a la humanidad del Paraíso. Y aunque yo sé que esa es una invención del cristianismo, en medio del momento de oscuridad es muy difícil liberarse de ese pensamiento intrusivo.

Juan Pablo: Qué fuerte eso de la culpa. No es justo ni por un segundo que la hayas sentido.
Mariángela: ¿Tú tuviste miedo en algún momento?

Juan Pablo: Siento que en medio de todo tuve mucha tranquilidad. Tal vez en un momento tuve una sobrestimación de mi cuerpo (nunca me había enfermado, comía bien, hacía ejercicio); y una subestimación de la enfermedad (“no voy a ser de esos que se los lleva el covid”), tal vez porque te tenía como mi cuidadora y sabía que por encima de cualquier cosa ibas a encontrar la forma de ayudarme; y tal vez porque así soy con la mayoría de problemas que tengo en la vida. ¿Crees que mi tranquilidad te sirvió? ¿Crees que sí estaba tranquilo?

Mariángela: Creo que fuiste un buen paciente y que esa tranquilidad para enfrentar la vida, en general, hace muy buen equipo con mi permanente acelerador para resolver todo. Lo que me gustaría que reflexionaras es si esa tranquilidad viene –o no– precisamente de un estado de arrogancia con el cuerpo que es herencia del machismo: “puedo con todo, esto no me va a hacer daño, me dio covid y voy a jugar fútbol bajo la lluvia a la semana siguiente”.

A diferencia de nosotras, la mayoría de ustedes no aprendieron a cuidar a otros, pero tampoco a sí mismos. Contigo pasa una cosa particular y es que eres un gran cuidador hacia afuera de nuestra casa, de tus amigas y amigos; me cuidas bien cuando me enfermo, pero siento que te estás debiendo mucho en cuidarte a tí, a tu cuerpo. Y creo que estabas –más que tranquilo– infinitamente enfermo: muchos estados de inconsciencia, de fiebre, de no estar tan aquí como crees que estuviste. No sé, no romantizo esa tranquilidad en ese contexto. Lo que sí romantizo es que me acompañaste mucho aún estando tan enfermo, me diste mucho amor incluso en los peores momentos.

Juan Pablo: Puede ser, pero también defiendo que pueda creer en mis fuerzas. Tal vez tengo que moderarme en eso, pero sí creo que hay una fortaleza mental que puede funcionar. De todas formas, sí concluyo y reitero que para mí y para nosotros (creo que puedo hablar por ambos en esto), la gran enseñanza es la importancia de reconocer esa balanza de cuidador – cuidado. Porque eso repercute en otros ámbitos: no solo es la salud, sino las emociones… reconocer que el otro conoce mejor el camino. Soltar, dejarse guiar, confiar en otras intuiciones, en otra forma de hacer las cosas; salirse del lugar que uno conoce para conocer el de la otra persona. Eso es clave para el amor. Nuestras peleas han estado atravesadas mucho por eso, entonces fue una prueba muy bonita, sobre todo para mí.

Mariángela: Para mí es un recuerdo aún miedoso, sin embargo, es lindo saber que toda esa sabiduría del cuidado de mi bisabuela, abuela, mamá y todas las que vinieron antes estaban en mí. De repente –y con años de no ponerlo en práctica, desde que mi ahijado era bebé–, yo sabía vestir y desvestir, hacer aromáticas especiales, organizar fórmulas médicas y hasta poner inyecciones. También fue lindo saber que en el cuidado nos acompañamos entre nosotras. Tu mamá y mi mamá como los grandes sostenes tuyos, pero también míos, me mantuvieron a flote. Vivimos juntas el miedo.

Juan Pablo: Acabo de ver las fotos del momento en que tuvimos covid; fue muy impactante y sirve como cierre de todo esto. Yo no las había visto, así como no viví bien muchos de esos días. Me di cuenta que esos días estuvieron llenos de recuerdos borrosos, y ver las fotos, verme desde fuera, fue ver un fantasma. Repasar esas imágenes fue entender cómo me viste durante tres semanas, y no era un paisaje alentador para nada. Admiro y amo tu valentía y amor, tu persistencia y tenacidad, tu compromiso y tus cuidados. Estoy seguro que, por más fuerte que me crea, no lo habría logrado solo.

Mariángela: Me hiciste llorar muy bonito. Yo no soy capaz de verlas, pero tampoco de borrarlas. Te amo.

*Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que nos acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres narraciones acerca de la experimentación de la enfermedad de la COVID-19.
A las mujeres se nos ha endilgado la responsabilidad del cuidado y se nos ha remitido al escenario doméstico como jaula, para proveer afectos, comida, medicina y todo lo necesario para la supervivencia de otres y de nosotras mismas. Allí también hemos construido resistencias, saberes, brujerías. ¿Cómo aparecen estas herramientas cuando somos nosotras las que nos enfermamos?
Estas narrativas nos dejarán ver algo de ello. Están hiladas como un tritono disonante y subversivo, figura musical que se ha considerado siniestra desde el Medioevo, y las mujeres que aquí tejen sus historias, se han hecho cada vez más feministas y más siniestras. En sus historias perdidas encontraron algo de conexión con su identidad y potencia, así que aquí está la tercera entrega de nuestro sexto tritono.
Erika Rodríguez Gómez @unaconcubina

** Respectivamente: Escritora, periodista y cofundadora de Las Igualadas y artista visual y creativo digital.

 

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Publicado enEdición Nº284
Sábado, 25 Septiembre 2021 05:30

Covid, amor y autocuidado masculino

Covid, amor y autocuidado masculino

Juan Pablo y Mariángela son pareja y viven juntos desde hace un año. En junio de 2021 se enfermaron simultáneamente de covid-19. Mariángela superó el virus en un par de días, pero Juan Pablo necesitó oxígeno y tuvo neumonía. Esta es una conversación íntima, un par de meses después de haber vivido todo el proceso de contagio y recuperación, que hoy comparten generosamente para que no sea un relato perdido entre dos personas que se aman y cuidan. Nos comparten su vivencia y letras con el deseo de que en ellas encontremos posibles y útiles referentes para nuestros propios procesos; se trata del intercambio entre lo masculino y lo femenino, para entender el cuidado, la atención de sí, la confianza y el amor bonito, tan necesario en estos tiempos de pandemias que no cesan.

Juan Pablo: En medio de todo el proceso, ¿Cuándo sentiste tu mayor miedo?

Mariángela: Yo tuve dos grandes picos de miedo. El primero fue cuando te empezó a bajar la saturación. Así le había pasado a la mamá de una amiga nuestra que había muerto pocos días atrás; era muy aterrador porque la muerte estaba muy cerca. Cuando la saturación te bajó, el miedo a la muerte se volvió real. Eso me devolvió a la sensación de la depresión, que conozco bien. La depresión (y la tristeza) es el miedo al final. A mí me llegó de muy niña la consciencia del fin, pero nunca había sentido ese miedo así de paralizante en la vida real. La gente podrá decir que es una exageración pensar en la muerte, pero solo yo vi esa noche tus ojos vidriosos y tu incapacidad para respirar en medio de un contexto tan desolador.

Mi segundo gran pico de miedo fue cuando nos dijeron que tenías neumonía, porque todo este tiempo una piensa que no puede ser, que estamos haciendo lo que toca. Cuando nos dijeron eso, el diganóstico me parecía sin sentido porque convivía con el hombre más deportista del país después de Cuadrado, comías bien, tenías buenos hábitos, eras joven (cada día menos).

¿Por qué? La única explicación que encontré en ese aturdimiento es que era culpa mía; culpa porque sentí que no te había cuidado lo suficientemente bien. Ser mala cuidadora es ser mala mujer porque a las mujeres nos han enseñado el cuidado como lo –nuestro– desde que somos niñas, desde los primeros juguetes que nos regalan. Pero cada médico que venía o al que consultábamos tenía una fórmula o percepción distinta sobre lo que había que tomar, entonces al final la responsabilidad de lo que tomabas era mía y por eso tanta culpa. Sin embargo, sé que las mujeres tenemos la culpa insertada en el chip desde que Eva sacó a la humanidad del Paraíso. Y aunque yo sé que esa es una invención del cristianismo, en medio del momento de oscuridad es muy difícil liberarse de ese pensamiento intrusivo.

Juan Pablo: Qué fuerte eso de la culpa. No es justo ni por un segundo que la hayas sentido.
Mariángela: ¿Tú tuviste miedo en algún momento?

Juan Pablo: Siento que en medio de todo tuve mucha tranquilidad. Tal vez en un momento tuve una sobrestimación de mi cuerpo (nunca me había enfermado, comía bien, hacía ejercicio); y una subestimación de la enfermedad (“no voy a ser de esos que se los lleva el covid”), tal vez porque te tenía como mi cuidadora y sabía que por encima de cualquier cosa ibas a encontrar la forma de ayudarme; y tal vez porque así soy con la mayoría de problemas que tengo en la vida. ¿Crees que mi tranquilidad te sirvió? ¿Crees que sí estaba tranquilo?

Mariángela: Creo que fuiste un buen paciente y que esa tranquilidad para enfrentar la vida, en general, hace muy buen equipo con mi permanente acelerador para resolver todo. Lo que me gustaría que reflexionaras es si esa tranquilidad viene –o no– precisamente de un estado de arrogancia con el cuerpo que es herencia del machismo: “puedo con todo, esto no me va a hacer daño, me dio covid y voy a jugar fútbol bajo la lluvia a la semana siguiente”.

A diferencia de nosotras, la mayoría de ustedes no aprendieron a cuidar a otros, pero tampoco a sí mismos. Contigo pasa una cosa particular y es que eres un gran cuidador hacia afuera de nuestra casa, de tus amigas y amigos; me cuidas bien cuando me enfermo, pero siento que te estás debiendo mucho en cuidarte a tí, a tu cuerpo. Y creo que estabas –más que tranquilo– infinitamente enfermo: muchos estados de inconsciencia, de fiebre, de no estar tan aquí como crees que estuviste. No sé, no romantizo esa tranquilidad en ese contexto. Lo que sí romantizo es que me acompañaste mucho aún estando tan enfermo, me diste mucho amor incluso en los peores momentos.

Juan Pablo: Puede ser, pero también defiendo que pueda creer en mis fuerzas. Tal vez tengo que moderarme en eso, pero sí creo que hay una fortaleza mental que puede funcionar. De todas formas, sí concluyo y reitero que para mí y para nosotros (creo que puedo hablar por ambos en esto), la gran enseñanza es la importancia de reconocer esa balanza de cuidador – cuidado. Porque eso repercute en otros ámbitos: no solo es la salud, sino las emociones… reconocer que el otro conoce mejor el camino. Soltar, dejarse guiar, confiar en otras intuiciones, en otra forma de hacer las cosas; salirse del lugar que uno conoce para conocer el de la otra persona. Eso es clave para el amor. Nuestras peleas han estado atravesadas mucho por eso, entonces fue una prueba muy bonita, sobre todo para mí.

Mariángela: Para mí es un recuerdo aún miedoso, sin embargo, es lindo saber que toda esa sabiduría del cuidado de mi bisabuela, abuela, mamá y todas las que vinieron antes estaban en mí. De repente –y con años de no ponerlo en práctica, desde que mi ahijado era bebé–, yo sabía vestir y desvestir, hacer aromáticas especiales, organizar fórmulas médicas y hasta poner inyecciones. También fue lindo saber que en el cuidado nos acompañamos entre nosotras. Tu mamá y mi mamá como los grandes sostenes tuyos, pero también míos, me mantuvieron a flote. Vivimos juntas el miedo.

Juan Pablo: Acabo de ver las fotos del momento en que tuvimos covid; fue muy impactante y sirve como cierre de todo esto. Yo no las había visto, así como no viví bien muchos de esos días. Me di cuenta que esos días estuvieron llenos de recuerdos borrosos, y ver las fotos, verme desde fuera, fue ver un fantasma. Repasar esas imágenes fue entender cómo me viste durante tres semanas, y no era un paisaje alentador para nada. Admiro y amo tu valentía y amor, tu persistencia y tenacidad, tu compromiso y tus cuidados. Estoy seguro que, por más fuerte que me crea, no lo habría logrado solo.

Mariángela: Me hiciste llorar muy bonito. Yo no soy capaz de verlas, pero tampoco de borrarlas. Te amo.

*Decirle a una mujer que es una perdida es decirle que ha incumplido con todo lo que se esperaba de ella, así que nosotras queremos reivindicar ese perderse de las mujeres, porque han fracturado el molde patriarcal que nos acecha. En Relatos de Mujeres Perdidas presentaremos tres narraciones acerca de la experimentación de la enfermedad de la COVID-19.
A las mujeres se nos ha endilgado la responsabilidad del cuidado y se nos ha remitido al escenario doméstico como jaula, para proveer afectos, comida, medicina y todo lo necesario para la supervivencia de otres y de nosotras mismas. Allí también hemos construido resistencias, saberes, brujerías. ¿Cómo aparecen estas herramientas cuando somos nosotras las que nos enfermamos?
Estas narrativas nos dejarán ver algo de ello. Están hiladas como un tritono disonante y subversivo, figura musical que se ha considerado siniestra desde el Medioevo, y las mujeres que aquí tejen sus historias, se han hecho cada vez más feministas y más siniestras. En sus historias perdidas encontraron algo de conexión con su identidad y potencia, así que aquí está la tercera entrega de nuestro sexto tritono.
Erika Rodríguez Gómez @unaconcubina

** Respectivamente: Escritora, periodista y cofundadora de Las Igualadas y artista visual y creativo digital.

 

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Publicado enColombia
Martes, 14 Septiembre 2021 08:14

La pandemia va a juicio

Reiner Fuellmich

El abogado alemán Reiner Fuellmich es la cara visible de las demandas que se harán en tres continentes por el “escandaloso fraude en torno al coronavirus”. Denuncia que las medidas contra el covid llevaron a la ruina económica y que la inoculación masiva de la población mundial con vacunas experimentales es un crimen de lesa humanidad. Apunta al inadecuado uso de las pruebas de PCR como pilar del castillo de naipes que hay que derribar.

El abogado alemán Reiner Fuellmich está convencido de que ha recabado una cantidad suficiente de datos y evidencia que respaldan sus gravísimas denuncias: que la pandemia es un escandaloso fraude basado en pruebas de PCR que no fueron diseñadas para el uso que se les ha dado desde el comienzo de la crisis sanitaria y que la inoculación masiva de la población mundial con productos experimentales -junto con las arbitrarias medidas dispuestas para combatir el SARS-CoV-2- constituyen crímenes de lesa humanidad, incluso más graves que los ocurridos durante el tercer Reich. Como no podía ser de otra manera, el letrado fue acusado de negacionista y conspiracionista, aunque él no niega que haya un virus ni que éste sea potencialmente mortal.

Fuellmich -reconocido internacionalmente por haber ganado, entre otros, el juicio contra Volkswagen por la manipulación de los catalizadores de sus vehículos diésel- llegó a estas conclusiones junto con un grupo de colegas tras conformar un Comité alemán de investigación del Coronavirus mediante el cual entrevistaron, desde mayo de 2020, a numerosos científicos, médicos y especialistas de diversas áreas con vasta experiencia, que brindaron información clave para entender qué es lo que está pasando.

En una reciente entrevista con el escritor y periodista británico James Delingpole, quien le preguntó si tenía miedo o le preocupaba convertirse en un “blanco” por pararse “frente al crimen organizado al nivel más inimaginado”, reconoció: “Sí, pero no soy el único. Quizás por el trabajo que hemos hecho desde el Comité de investigación de Corona es que creo que estoy en posición de actuar como lo estoy haciendo. Pienso que no tengo opción, que nosotros no tenemos opción. Todos debemos combatir esto porque realmente -y nunca hubiera anticipado que diría algo así porque soy abogado- es una lucha del bien contra el mal”.

“Tengo protección de muchas personas. Y, aunque sea probablemente peligroso, está destinado a suceder así. Tengo una tarea que cumplir, al igual que todos los que están trabajando conmigo. Somos necesarios. Debemos hacerlo para detener esto”, explicó con absoluta claridad.

Según anticipó en esa entrevista, “habrá una serie de juicios que se iniciarán en las próximas dos o tres semanas en tres continentes y ahí veremos si los sistemas legales aún funcionan o si están completamente bajo el control de la otra parte, lo cual dudo que sea así”.  Para ello, Fuellmich conformó junto a más de 200 abogados de distintos países una red de colaboración internacional y ha puesto a disposición de ellos los documentos y testimonios de los expertos, recabados por el Comité alemán de Investigación del Coronavirus.

Pero ¿A quién o quiénes se refiere el letrado alemán cuando habla de “la otra parte”? Fuellmich aseguró que en este gran fraude hay grupos y personas con una agenda específica, que, entre otros objetivos, busca “la reducción de la población mundial -algo que probablemente logren mediante estas llamadas ‘vacunas’ sin testear y con serios efectos adversos-, la destrucción de la clase media y de las pequeñas y medianas empresas -que serán supuestamente tomadas por algunas de las grandes plataformas angloamericanas, como Amazon-“. Agregó que los lineamientos de esa “agenda” están a la vista de todos desde hace años y que basta con buscar en internet para encontrar videos y documentos que así lo evidencian. Como ejemplos mencionó el rol de la Fundación Bill & Melinda Gates y la Wellcome Trust.

“Mientras todos están mirando en dirección al coronavirus, la mayoría no ve lo que realmente está pasando o lo ven pero no entienden por qué está pasando”, alertó el letrado alemán para luego resaltar que “el hecho de que se haya desacreditado sistemáticamente en los medios de comunicación a estos científicos y expertos que hemos entrevistado, que ni siquiera se los invite a debatir y que si se habla con ellos en algún video, es muy probable que lo bajen de las redes sociales, ocurre porque la otra parte tiene realmente miedo y sabe que una vez que comience esta discusión, una vez que se mire hacia el otro lado, las otras personas podrían llegar a advertir esto también. Nada tiene que ver con la salud. Lo que algunos llaman ‘daños colaterales’ no son daños colaterales sino el daño pretendido. Lo único que les importa es el dinero y el poder”.

 

DERRIBAR EL CASTILLO DE NAIPES

 

El abogado reconoció que en esta trama siniestra, así como hay protagonistas, hay también “marionetas” contra las cuales él y sus colegas dirigirán sus demandas. Descuenta que a estas figuras visibles no se dudará en tirarlas “debajo de un autobús” cuando se las siente en el banquillo de los acusados. Entre otras, Fuellmich identificó a Christian Drosten -el virólogo alemán que desarrolló los tests de PCR para la supuesta detección de los casos de covid-19-, al veterinario Lothar H. Wieler, -director del Robert Koch Institut (equivalente alemán a los CDC de EE.UU.), y a Tedros Adhanom, director de la Organización Mundial de la Salud.  Apuntó que el epidemiólogo Anthony Fauci -principal asesor del gobierno estadounidense respecto de la actual pandemia- se encuentra en una situación similar.

“Al igual que los automóviles diésel de VW eran productos que funcionaban, pero eran defectuosos debido a un denominado dispositivo de desactivación porque no cumplían con las normas de emisiones, también las pruebas de PCR -que son productos perfectamente buenos en otros ámbitos- son productos defectuosos cuando se trata de diagnosticar infecciones”, contrastó Fuellmich en un video de 49 minutos en el que explica los fundamentos y antecedentes de las demandas colectivas que han planeado realizar en Estados Unidos y en Canadá. Si bien en este último país el Tribunal Superior de Ontario ha desestimado el caso presentado por el abogado Michael Swinwood, la medida ya ha sido apelada.

“Si destruimos las pruebas de PCR, luego eso será todo. No más infecciones. Todo el castillo de naipes caerá”, enfatizó el letrado alemán, quien relató a Delingpole el camino que condujo a la utilización de esta metodología para la detección de casos de covid-19, pese a no haber sido diseñada por el ya fallecido premio Nobel, Kary Mullis, para el diagnóstico de infecciones.

“Dos ex empleados de la OMS -uno de ellos, la doctoraAstrid Stückelberger-nos dijeron que a fines de enero de 2020 la industria farmacéutica presionó a la OMS para que anuncie una emergencia de salud pública de interés internacional durante una reunión. Esto era muy importante para ellos porque necesitaban este anuncio para cumplir con su agenda: lograr que todos se vacunaran. Y, para lograr que las personas se vacunaran con algo que ni siquiera es una vacuna sino una terapia génica experimental que nunca se ha probado antes, primero necesitaban la declaración de una emergencia de salud pública de interés internacional”, recordó Fuellmich, para luego añadir: “Esa sería la base para que Estados Unidos otorgara la aprobación de uso de emergencia o que Europa diera a esta droga una aprobación de uso condicional. Esto es lo que perseguían”.

“Sin embargo, en esa reunión mantenida a fines de enero no había casos. Entonces la mayoría de los participantes se preguntaban de qué se trataba esto si no ocurría nada malo. Dos semanas después, volvieron a reunirse y de repente tenían los casos. ¿Por qué? Porque mientras tanto Drosten proveyó su test de PCR y, al usarlo, lograron obtener miles de casos. Eso fue suficiente para declarar la emergencia de salud pública de interés internacional”, agregó.

Fuellmich aseveró que ahora saben cómo funcionó todo: “Tiene que ver con el alto porcentaje de falsos positivos que arroja el test de PCR cuando la muestra se somete a más de 35 ciclos de amplificación. Y este tipo (Drosten) dijo que su test tenía que someterse a 45 ciclos de amplificación”.

Los resultados positivos de las pruebas, al contrario de lo que afirman Drosten, Wieler o la OMS, no significan nada con respecto a las infecciones, como saben incluso los CDC de Estados Unidos (ver información en página 39 bajo el título "limitations"), insistió el abogado, quien puso de manifiesto que una serie de científicos muy respetados en todo el mundo asumen que nunca ha habido una pandemia de coronavirus, sino sólo una pandemia de la prueba PCR.

“Esta es la conclusión a la que han llegado muchos científicos alemanes, como los profesores Bhakdi, Reiss, Mölling, Hockertz, Walach y muchos otros, entre ellos el mencionado profesor John Ioannidis, y el premio Nobel, el profesor Michael Levitt de la Universidad de Stanford. La opinión más reciente es la del doctor Mike Yeadon, antiguo vicepresidente y director científico de Pfizer, que ocupó este cargo durante 16 años”, puntualizó.

Por otra parte, Fuellmich agregó que los confinamientos -tal como descubrieron Yeadon y sus colegas- no funcionan. “Suecia, con su enfoque de laissez-faire, y Gran Bretaña, con su estricto cierre, por ejemplo, tienen estadísticas de enfermedad y mortalidad completamente comparables. Lo mismo descubrieron los científicos estadounidenses en relación con los distintos estados de ese país: no hay ninguna diferencia en la incidencia de la enfermedad si un estado aplica un confinamiento o no”, destacó.

Para finalizar, el letrado confió en que estos escandalosos hechos en torno al coronavirus pronto se demostrarán como verdaderos, ya sea en un tribunal de justicia o en muchos tribunales de justicia de todo el mundo. “Estos son los hechos que arrancarán las máscaras de las caras de todos los responsables de estos crímenes. A los políticos que les creen a esos corruptos, estos hechos se les ofrecen como un salvavidas que puede ayudarles a reajustar su curso de acción y a iniciar la tan esperada discusión científica pública para no hundirse con esos charlatanes y criminales”, concluyó.

 


ANTECEDENTES

 

La actual situación de crisis por el covid-19 fue precedida por una serie de hechos que vale la pena recordar, según enfatizó el abogado alemán Reiner Fuellmich.

En ese sentido, apuntó que la definición de “pandemia” se cambió hace 12 años. Hasta ese momento, se consideraba pandemia cuando una enfermedad se había propagado en el mundo y había llevado a muchas afecciones serias y muertes. “De pronto, y por razones que nunca se explicaron, se estableció que era solo una enfermedad presente a nivel mundial. Ya no se requería de muchas afecciones serias ni muchas muertes para poder anunciar una pandemia”, recordó.

En opinión de Fuellmich, debido a estos cambios, “la OMS -que está íntimamente vinculada con la industria farmacéutica global- pudo declarar la gripe porcina como una pandemia en 2009. El resultado fue que se produjeron y vendieron en todo el mundo vacunas, sobre la base de contratos que se han mantenido en secreto hasta hoy”.

“Estas vacunas mostraron ser completamente innecesarias porque la gripe porcina resultó ser eventualmente un gripe leve y nunca se convirtió en el horroroso escenario que la industria farmacéutica y sus universidades afiliadas siguieron anunciando en que se convertiría, con millones de muertes que ocurrirían si las personas no se vacunaban”, prosiguió el letrado, quien enfatizó que esas vacunas también condujeron a problemas de salud serios: “Alrededor de 700 niños en Europa enfermaron de manera irreversible pornarcolepsia y ahora viven con severas discapacidades”.

En esa línea, Fuellmich hizo hincapié en que aquellas vacunas compradas con millones provenientes de las personas que pagan los impuestos, tuvieron que ser destruidas con todavía más dinero de quienes pagan impuestos. “Ya en ese entonces, durante la gripe porcina, el virólogo Christian Drosten fue uno de los quegeneró pánicoen la población repitiendo una y otra vez quela gripe porcina se cobraría miles e incluso millones de vidas en todo el mundo, aseveró.

“Al final, fue principalmente gracias al doctor Wolfgang Wodarg y sus esfuerzos como miembro del parlamento alemán y del Consejo Europeo que se le puso fin a ese engaño antes de que condujera a consecuencias aún más serias”, remató.

Messi y Neymar intentaron interceder para que el partido siguiera su curso.

El partido de fútbol más importante que Sudamérica tiene para lucir ante el mundo iba a jugarse con un contexto extraño de antemano: un domingo por la tarde y, aunque habitual en tiempos de Covid-19, con un ínfimo puñado de público presente, solo 1500 invitados especiales. Pero el escenario del clásico sudamericano más esperado, quizá el más atractivo del mundo, potenciado exponencialmente tras el Maracanazo que le dio a Argentina la Copa América y un título después de 28 años ni más ni menos que en tierras brasileñas, siempre será una vidriera significativa. Lo que sucedió este domingo en el Arena Corinthians de San Pablo, sin embargo, fue que el estadio no fue esta vez globalizada vidriera para un partido de fútbol, sino para algo más. Principalmente, por una razón: no hubo fútbol. El partido que la Selección que conduce Lionel Scaloni debía disputar ante Brasil por la sexta fecha pendiente de las Eliminatorias Sudamericanas, como es sabido, se suspendió en medio de una escena de tintes dramáticos y espectaculares: personajes desconocidos discutiendo con figuras del fútbol mundial sobre el verde césped, fantasmas de jugadores deportados, presuntas declaraciones juradas falsas, cinco minutos de fútbol y más de tres horas de incertidumbre del plantel que ganó la última Copa América, una delegación extranjera en el Brasil gobernado por Jair Bolsonaro.

Scaloni había puesto en cancha al mismo equipo que ganó la última Copa América en el Maracaná, ese certamen polémico desde su origen y de frutos malditos en su final para el Brasil de Bolsonaro, que abrazó su realización ni bien supo que Argentina y Colombia no alojarían el torneo en unos tiempos especialmente duros de la pandemia para la región.

Lautaro Martínez había ganado una pelota a pura presión y el “Cuti” Romero le había quitado limpiamente la bola a Neymar. Esas dos jugadas y no mucho más fueron lo que se pudo ver de Argentina antes de que bajara el telón del fútbol. El partido, visto con la lejanía de unas horas, no fue más que un entremés, un entreacto, de un juego más grande y complejo, todavía confuso e indescifrable, y de múltiples actores.

Las causas de lo que sucedió en el Arena Corinthians se envuelven en una nebulosa de informaciones cuyos actores involucrados no se han encargado aún de detallar con claridad. No se comprende por qué la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa) esperó hasta iniciado el partido para interrumpirlo y llevarse a los cuatro futbolistas argentinos (que estaban desde el viernes en su territorio), a quienes había denunciado por aparentemente violar las normas migratorias relacionadas con la pandemia de coronavirus, cuando según el ente ingresaron al país "infringiendo las normas sanitarias" al "declarar supuestamente, en un formulario oficial de la autoridad sanitaria brasileña, informaciones falsas", respecto de su estadía en los últimos 14 días en el Reino Unido. Tampoco la AFA se ha expresado explícitamente sobre la cuestión de tales acusaciones a sus jugadores, aun cuando su presidente Claudio “Chiqui” Tapia aseguró que “acá no se puede hablar de ninguna mentira porque hay una legislación sanitaria bajo la cual se juegan todos los torneos sudamericanos” y recordó que “las autoridades sanitarias de cada país aprobaron un protocolo que venimos cumpliendo al máximo”.

Florencia Carignano, directora nacional de Migraciones, fue una de las autoridades legitimadas en el tema que también desconfió de lo sucedido: “Todas las personas que ingresan a un país, también los jugadores de fútbol, al presentar su pasaporte a las autoridades migratorias, estas tienen las herramientas para trazar su procedencia. Si Brasil consideraba el país de dónde venían los jugadores argentinos como zona de riesgo, más allá del protocolo establecido por la FIFA, podría haber actuado en el momento del ingreso a su territorio. Esperar tres días y meterse en el campo de juego suspendiendo un partido parece más una puesta en escena que una medida sanitaria”.

https://twitter.com/premierleague/status/1430217212112089095

Pero como se ha dicho, aquello del campo de juego no pareció más que un entremés de otras motivaciones y tiempos. Que quizás empezó con la puja que enfrentó a los clubes con la FIFA y aquella decisión de la Premier League, la liga inglesa de fútbol, de avalar a los clubes que no quisieran ceder a sus jugadores para la triple fecha FIFA de Eliminatorias Sudamericanas. O, tal vez, con la determinación encontrada de los dos grandes del fútbol sudamericano: mientras que los argentinos que juegan allí (Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso, Cristian Romero y Emiliano Buendía, los cuatro denunciados por el gobierno brasileño) desoyeron el alerta británico y se sumaron al plantel de Scaloni, Tité optó por desafectar de su convocatoria a los que que militan en Inglaterra, incluidos entre ellos Thiago Silva, Firmino, Gabriel Jesus y Richarlison.

O quizás, la cuestión escaló, en realidad, como un despliegue simbólico más de la avanzada de Bolsonaro contra el poder judicial, con el que se ha ensañado en el último tiempo, acorralado entre los efectos de su manejo de la pandemia y las elecciones del año que viene. No parece casual lo que vendrá luego de lo sucedido con el clásico sudamericano, allí donde el gobierno de Brasil actuó ante el mundo como "defensor de su pueblo", contra la supuesta "transgresión argentina": mañana 7 de septiembre, Día de la Independencia en Brasil, esperan programadas masivas movilizaciones de simpatizantes del mandatario contra los magistrados de la Corte y con el fin de promover la intervención del Ejército en el Supremo Tribunal Federal, marchas que el propio presidente animó. “Dudo que esos uno o dos que osan desafiarnos, que desafían a la Constitución y no respetan al pueblo brasileño no vuelvan a su lugar; quien da el ultimátum no soy yo, es el pueblo brasileño”, amenazó Bolsonaro el último viernes. Su hijo, el senador Flavio Bolsonaro, fue el que apuntó ante la “transgresión” en el Arena Corinthians: “Los argentinos jugaron malas pasadas. Sabían que estaban infringiendo la ley brasileña, impidieron que Anvisa se fijara en ellos y, a la fuerza, subieron a 4 (jugadores) de Inglaterra. Argentina debería ser severamente castigada”.

La AFA publicó una foto a las 21.19 del plantel ya subido en un avión rumbo a Argentina. Lo que suceda a nivel futbolístico, la Conmebol dijo que lo definirá la FIFA, pues es su área de arbitraje la clasificación rumbo al Mundial de Qatar 2022. No está claro, con la ilusión futbolera de ver brillar a Lionel Messi ante la verdeamarelha todavía tibia y escéptica, escenario de qué fue el campo de juego corinthiano en la tarde en la que lo único que brilló fue justamente el fútbol, pero por su ausencia. El ingreso intempestivo de las autoridades sanitarias a la arena paulista parece ir perdiendo a cada hora que pasa su tono de sorpresa, para dejar paso a lo que sí parece la mayor puesta en escena: el sorpresivo interés sanitarista de un gobierno que desdeñó desde sus comienzos al coronavirus, tildando la enfermedad de “gripezinha” y enarbolando la bandera negacionista hasta convertirse en el segundo país con más muertos a causa de la pandemia.

05/09/2021

Publicado enInternacional
Jueves, 26 Agosto 2021 05:49

El capital es la verdad neoliberal

El capital es la verdad neoliberal

Fe y progreso en la democracia de los desiguales

 

Tras la conmoción del Covid retorna la música del «business as usual» en una normalidad tan aparente que para diferenciarla de la anterior se le llama eufemísticamente «nueva normalidad». Nueva, pese a que persiste el desorden climático, el crecimiento de las desigualdades sociales, la expansión de los niveles de endeudamiento, la automatización del trabajo, el impulso de la Inteligencia Artificial, y el avance del capitalismo cognitivo, además del ritmo de agotamiento de las fuentes de energía, etc. Es decir; la nueva normalidad es la persistencia de la anormalidad habitual.

Así pues, la nueva normalidad se sostiene tanto sobre la fe tecnológica, como sobre el dopaje monetario de los mercados a los dos lados del Atlántico. Dopaje que recibe el pomposo nombre de fondos «next generation» en la Unión Europea y el gran «Plan de Recuperación» de Biden en EE.UU. En ambos casos el sostenimiento del sistema privado –más allá del clásico neoliberal de la competitividad y de la libertad de mercado sin intervención estatal–, se fundamenta en la financiación pública de las grandes corporaciones y en el mantenimiento de la rentabilidad óptima del capital inversor. Si bien parece contradictorio, lo cierto es que en el mundo real no hay alternativa.

El delirio neoliberal

Si usted es de los que piensan que el neoliberalismo es la fase más avanzada del capitalismo, no se asuste; es normal, pues se trata es una afirmación que muchos pueden compartir sin entrar en más detalle. La anormalidad surge justo en el intento de definir en qué consiste cada cosa. Algunos expertos en la materia piensan que el capitalismo tiene que ver con el mundo bipolar organizado bajo la tensión capital–patrimonio, mientras que otros especialistas, más filantrópicos, son de la opinión de que el neoliberalismo tiene que ver con la lógica que justifica la acumulación de capital en el mundo capitalista.

Sea como fuere existe también la idea extendida de que el neoliberalismo constituye una doctrina de política económica fundamentada en la excelencia de la competitividad por encima de ideas caducas como la igualdad, la justicia basada en la equidad, o la solidaridad. Así, entre los más académicos el neoliberalismo se define, más bien, como una forma de pensamiento pragmático incongruente, de núcleo egocéntrico, que resurge en las primeras décadas del siglo XX en la Europa de entreguerras como revisión del fracasado «laissez faire» del liberalismo del siglo XIX. Revisión que se efectúa frente al avance de los distintos colectivos que revindicaban una democracia de voto universal, la extensión de los derechos y un empoderamiento de los trabajadores.

Desde entonces el neoliberalismo presenta diferentes variantes y capas históricas hasta convertirse en un concepto poliédrico difícil de concretar. Desde una perspectiva histórica el neoliberalismo recibe un primer impulso importante en la Alemania autoritaria de principios del siglo XX bajo el dueto del jurista Hans Kelsen y su influyente doctrina del «positivismo jurídico», y el más reaccionario Carl Schmitt y su doctrina jurídica del «derecho amigo» «el concepto de lo político». Las ideas de ambos no solo sobrevivieron la segunda guerra mundial, sino que fueron modulando con éxito gran parte del pensamiento político y jurídico occidental desde la posguerra hasta nuestros días. No obstante, si el primer impulso tiene alma alemana, el segundo se genera en los Estados Unidos de los años 60 y 70 del siglo XX como proyecto ideológico y económico promovido por el capitalismo corporativo norteamericano que se siente amenazado (1). Consecuentemente el neoliberalismo puede describirse como un pensamiento pragmático que funde dos almas del convulso siglo XX; la alemana y la norteamericana.

El liberalismo del orden, el positivismo jurídico y la libertad de la desigualdad

Bajo la impronta del espíritu alemán –y antes del denominado «Coloquio Walter Lippmann» en 1938 y de la constitución de la Sociedad Mont Pelerín en 1947–, el núcleo económico del ideario neoliberal se empieza a cocer en la Escuela de Friburgo, en la Alemania de los años 30 del siglo XX. El conjunto de ideas se agrupó entonces bajo la denominación de «ordoliberalismo»; o lo que es lo mismo; «liberalismo del orden». Un «orden» que se distingue por detestar la democracia al considerarse incompatible con las dinámicas del mercado y la libre expansión del capitalismo.

Pronto se vio que el «liberalismo del orden» no es posible sin el positivismo jurídico que desecha el concepto de justicia social basado en la equidad para sustituirlo por el más funcional de una sociedad regulada por reglas. De esta forma se hace desaparecer del debate político y académico la lógica de los equilibrios armónicos en un conjunto social integrador, en favor del principio de competitividad entre individuos y de la libertad de mercado. Aquí no hay reparto equitativo porque no se reconoce la riqueza común, y las ganancias son solo atributo del capital.

Ni siquiera el planeta es patrimonio común de la humanidad, y el ejemplo más delirante de esta paradójica realidad lo constituye la explotación de los combustibles fósiles en la doble vertiente de su extracción del subsuelo, como en la vertiente de su enorme responsabilidad destructora del bien común que constituye el medioambiente. Ni el Derecho tiene una concepción ecológica o medioambiental, ni ninguna contabilidad capitalista repercute en su cuenta de resultados las consecuencias negativas de su producción en el medio ambiente físico y social. Sólo China acaba de limitar el desarrollo de su potente industria de videojuegos bajo el convencimiento de que «ninguna industria puede desarrollarse de forma que destruya una generación». (2)

En el capitalismo, la realidad se reduce a lo que se conoce como la economía de goteo que establece, de facto, la estructura jerárquica de la sociedad capitalista. La riqueza pierde entonces su carácter de capital social que solo puede generarse de manera colectiva para transferirse como derecho privado en forma de patrimonio y capital. Napoleón no solo dilapidó el sueño revolucionario de «Liberté, Égalité, Fraternité» con el art. 544 de su código de 1804 por el que establecía la propiedad privada como derecho absoluto natural, sino que también facilitó la lógica ordoliberal alemana de una «libertad» fundamentada en la desigualdad.

Una idea que se desarrolla con fuerza en la segunda mitad del siglo XX bajo la impronta pragmática del espíritu corporativo norteamericano en respuesta tanto al avance del keynesianismo en la Europa de la posguerra, como en contra del despertar de los movimientos sociales con la oleada de huelgas y reivindicaciones de las décadas de los años 60 y 70. No obstante David Harvey (3) destaca, en este sentido, el gran papel decisivo que, en la promoción global de las ideas neoliberales, desempeñan los grandes capitales corporativos que no solo financian las campañas electorales de los políticos norteamericanos, sino que también marcan la agenda política y legislativa del país más influyente del planeta desde la perspectiva económica y militar.

La democracia de los desiguales y el derecho amigo

Así pues, la denominada «democracia liberal» conforma hoy el oxímoron de «la democracia de los desiguales» donde la equidad se reduce a puro formalismo y la armonía social es un sueño irracional. Sin embargo, en la democracia liberal las reglas son la clave del sistema capitalista pues, a duras penas, responden al interés común, sino que, mediante el mecanismo de las mayorías, el poder legislativo sigue, en lo fundamental, la lógica de los intereses de las élites en una sutil variante del «derecho amigo».

Se trata del secreto, a voces, mejor guardado del siglo XX, pese a que la jurisprudencia del derecho positivo está plagada de numerosos ejemplos de esta praxis en todas las ramas del derecho –tanto en España como en el resto de países occidentales–, solo varía la intensidad y la forma. Un positivismo que con la globalización ha transferido, de facto, el poder legislativo nacional a la soberanía de los grandes fondos de inversión internacionales mediante la dinámica de los numerosos tratados internacionales que aseguran los intereses globalizados de las grandes corporaciones económicas (4). No obstante, el ejemplo más lacerante de esta realidad es la modificación exprés en 2011 del art. 135 de la Constitución Española para proteger los intereses de la banca alemana y europea.

En todo occidente los grandes inversores no solo controlan la economía, sino también el orden jurídico. O lo que es lo mismo; la soberanía del inversor corporativo triunfa sobre la soberanía nacional. Consecuentemente, la justicia «positiva», fundamentada en reglas, está también urbanizada con gran diversidad de lagunas y ambigüedades, a la vez que embellecida con leyes placebo y otras bromas togadas. Con el neoliberalismo la justicia asume la función del cancerbero encargado de asegurar el estatus quo del capitalismo como único orden social posible, o lo que es lo mismo; sin alternativa. No en vano; «El derecho no es un simple complemento, como consideran algunos, sino el núcleo mismo de la riqueza» (5). Consecuentemente no es, pues, la economía; es el derecho lo que conforma el núcleo eficiente de la doctrina neoliberal. Si bien «resulta cuando menos paradójico que, siendo el capital la piedra angular de nuestro sistema, desconocemos las características más básicas que permiten y promueven tal acumulación de riqueza y de desigualdad» (6).

El laboratorio neoliberal de la Unión Europea para sostén del capital

Es por esta razón que en el marco de la denominada «guerra fría» entre capitalismo y comunismo, el ideario liberal asume el estandarte de guerra ideológica contra toda clase de valores colectivos, cobrándose su primera víctima en la socialdemocracia europea. Así, pues, la lógica neoliberal se imbrica en instituciones y gobiernos como un credo antikeynesiano; o lo que es lo mismo; una doctrina favorable a las restricciones tanto a la acción del Estado –a la que tildan de intervencionismo–, como al alcance de la democracia mediante la austeridad en el gasto público; o ajuste presupuestario. Y todo en favor del orden competitivo del mercado y la protección de la sociedad de los empresarios (7). En la misma línea, un reciente libro de Thomas Biebricher publicado por la Universidad norteamericana de Stanford señala a la Unión Europea como el laboratorio más avanzado de las formas políticas neoliberales. (8)

Sin embargo, Biebricher en su libro sobre «Teoría Política del Neoliberalismo» señala «la sorprendente incapacidad del pensamiento neoliberal para teorizar una política de reforma neoliberal, al menos no sin violar los mismos supuestos que subyacen a sus propios análisis y críticas de las deficiencias de la política democrática» (9).Biebricher resalta aquí la paradoja general de que el neoliberalismo, si bien carece de relato coherente, muestra una extraordinaria eficacia en la implantación de sus ideas urbi et orbe.

Quizás la virtud principal de esa eficacia desarrollada en los últimos decenios del siglo XX sea la de haber transformado el clásico eslogan de Margaret Thatcher «There is no alternative» (No hay Alternativa), en materia de fe en el siglo XXI. Fe que deviene incomprensible a la luz de las crisis económicas, por cuanto éstas muestran diáfanamente la incongruencia de que, lejos de ser antiestatales, los neoliberales ven el Estado como el instrumento de garantía para la defensa a ultranza del orden capitalista; y no tienen reparo alguno en el desarrollo de generosas políticas monetarias para sostén del capital financiero y accionarial cada vez que el sistema capitalista colapsa. No importa la enorme masa de damnificados y perdedores que, en proporciones desconcertantes, causan las crisis. Lo realmente paradójico es que es entonces cuando los intereses del capital se elevan públicamente a interés general, transformando la deuda privada en deuda pública, para que las élites sigan haciendo caja con la bendición de los Bancos Centrales. Ciertamente ¡No hay alternativa!… ¡¡¡para el capital!!!

El socialismo neoliberal de la realidad compartida

Quizás una explicación a este fenómeno social de subordinación masiva a la doctrina neoliberal se encuentre en el hecho de que frente al empuje neoliberal en la crisis del petróleo del año 1973 –que puso fin al periodo conocido como «los treinta gloriosos», 1945–1973, o «el boom de la posguerra»–, la socialdemocracia no supo defender, con eficacia, ni las ideas keynesianas, ni los equilibrios básicos de un Estado democrático del bienestar. Así mientras Thatcher arrasaba en Inglaterra a los sindicatos del carbón declarando ilegal la huelga de 1984 (10), las socialdemocracias escandinavas balbuceaban tímidamente con la democracia económica incorporando a los representantes de los trabajadores en los consejos de administración de las empresas.

No obstante, el intento no tuvo mayor impacto toda vez que el laborismo inglés terminó sucumbiendo a las principales tesis económicas del neoliberalismo thatcheriano; –competitividad y libre mercado–, integrándolas en la conocida como «tercera vía» de Tony Blair (11). Sin embargo, no deja de sorprender que laboristas y socialdemócratas europeos terminaran aceptando no solo el postulado thatcheriano de que «la sociedad no existe», sino que además se sumaran pasivamente al programa neoliberal de cambiar el concepto mismo de vida social borrando toda idea de lo común. Incluso desde el punto de vista jurídico hay constitucionalistas que ven hoy la esfera social como una «realidad compartida» entre individuos.

Esa pasividad de la izquierda europea en la tolerancia de la denominada «democracia liberal» –la creación maestra del fundamentalismo neoliberal del siglo XXI–, hay que conectarla directamente tanto con las facultades de derecho, como con los propios órganos parlamentarios legislativos. Así, la idea de un individualismo mecanicista –sin más vínculos reconocidos jurídicamente que los transaccionales (contratos) y patrimoniales (propiedades)–, es la piedra angular del neoliberalismo que penetra instituciones, gobiernos y partidos como pauta evidente de sentido común.

En ningún momento la izquierda occidental –europea, norteamericana, o latinoamericana–, ha criticado a fondo los postulados del positivismo jurídico, ni planteado revisión alguna de sus fundamentos en orden a formular un ordenamiento jurídico neutral, alejado de la peregrina visión de la sociedad como un taller mecánico propiedad de la élite. Un ordenamiento, en definitiva, regido más por un principio de equidad integradora que reconozca la amplia gama de vínculos que rigen la vida en común, y se fundamente, también, en el equilibrio armónico del conjunto social vinculado (12). Y todo sin darle prioridad alguna a la protección de los intereses en juego en la competencia entre desiguales. Consecuentemente, sin poner fin al positivismo jurídico es imposible siquiera modificar el capitalismo. ¡¡¡No hay alternativa!!!… ni para la sociedad humana, ni para el planeta. (13)

La toxicidad letal del derecho positivo de la desigualdad y la nueva tribu de jíbaros

No importa cuantas alarmas estén ya activadas, ni cuantos informes haya sobre amenazas de catástrofes sociales o naturales. Ni siquiera importa el descubrimiento de una energía limpia y gratuita. Si nuestro Derecho sigue defendiendo el imperio de la desigualdad y la primacía de la propiedad privada sobre el interés general, la lógica capitalista acabará irremediablemente con el planeta.

La ficción histórica de la separación de poderes mantiene vigoroso el juego trilero de la política en el que izquierdas y derechas se alternan en un profesionalismo de élites del cambio para que todo siga igual. La lógica del mercantilismo liberal lejos de palidecer se refuerza constantemente pese a que la estructura institucional, y su sistema de gobernanza, carecen de rumbo y empiezan a mostrar signos preocupantes de deterioro consecuencia de muchos factores. Entre estos factores destaca su cambio de sentido, una burocratización irracional, una eficacia fluctuante y grandes bolsas de inoperatividad frente a las graves crisis económicas sanitarias y medioambientales.

En este ambiente tóxico, el lenguaje político desvanece su certeza en una niebla espesa de jeroglíficos sintagmáticos y algoritmos retóricos convertida en el gran teatro de las tragicomedias trileras de conveniencia. En el reparto de papeles, los medios de comunicación asumen la función de amplíar y mantener densa la niebla como parte fundamental de su negocio convirtiendo las noticias en una dimensión más del entretenimiento donde el reduccionismo de la realidad acompaña a la jibarización de sus seguidores.

La IDA de Madrid y el Júpiter de Francia; il faut s’adapter

En este orden de cosas se impone la idea de que los derechos sindicales, la justicia social, los impuestos progresivos, los servicios públicos, etc. son delirios colectivistas que constituyen rigideces del mercado y que, por tanto, deben limitarse y preferiblemente eliminarse. Madrid es un ejemplo extremo de este discurso que en Francia se abre paso bajo la idea de Macron de modernizar y liberalizar el país pese a que las fuertes protestas callejeras de los chalecos amarillos y otros colectivos se oponen continuamente a la ideología de la competitividad y el libre mercado.

Júpiter, como Macron gusta llamarse a sí mismo, rompió con la izquierda reformista francesa cuando bajó considerablemente los impuestos a los accionistas e inversores, al mismo tiempo que reducía los derechos sociales, bajaba las ayudas a la vivienda y recortaba las pensiones. Pero Macron, al igual que Thatcher, combate también a los movimientos sindicales bajo la convicción de que el capital es la única verdad real, y toda alternativa al neoliberalismo la define como «populismo». Llegados a este punto, la pregunta vuelve al centro del debate¿cómo es posible que poblaciones, asombrosamente mayoritarias, asuman su subordinación a unas élites tan sorprendentemente minoritarias?

Una respuesta obvia es que a diferencia del «pueblo», las élites detentan el control histórico de los poderes legislativo y coercitivo; policía y ejército. Sin embargo, durante los últimos 50 años el éxito del neoliberalismo como corriente de pensamiento se ha visto reforzado por la aceptación generalizada de su lógica por gran parte del mundo, a excepción de unos pocos países, entre los que destaca China. En todo caso, la globalización de esta doctrina se ha efectuado sobre la transferencia de las ideas de Darwin al campo de la economía competitiva, mezclando las ideas de progreso y evolución social con el realismo del capital inversor. Así, el capitalista empresario, rico, es considerado como el «Big Man» con capacidad para crear empresa, dar trabajo y pagar salarios.

Pero si el capital es la verdad, los flujos de capital son la realidad. Esta es, al menos una de las tesis que desarrolla Barbara Stiegler (14) en su ensayo publicado en 2019 «Il faut s’adapter» (Es necesario adaptarse) (15). Stiegler enfrenta la vieja tesis de Walter Lippmann sobre un modelo psudodarwiniano que marca la dirección de la evolución social en la sociedad del mercado y la competencia. Según Lippmann el imaginario de la masa de individuos se encuentra anquilosado en la vieja sociedad estática que gravita en torno a ideas como la igualdad, la justicia social o el control de los excesos. Se trata de un imaginario atrasado e inadecuado porque ignora «los flujos»; ignoran la realidad. Razón por la que la democracia obstaculiza el progreso y debe ser sustituida por la regla de los expertos. El razonamiento podría parecer sensato en el siglo XX, si no se tiene en cuenta el hecho de que son los expertos los que han llevado al planeta a la comprometida situación del siglo XXI.

El determinismo evolutivo y la dictadura de la adaptabilidad

No obstante, la idea de progreso está todavía impregnada en el imaginario occidental de un determinismo evolutivo en la secuencia de más riqueza, más especialización, más tecnología, más división del trabajo, más globalización y una vida humana totalmente absorbida por la dinámica del mercado y la competencia. Ni siquiera la pandemia del Covid, o las amenazas del cambio climático tienen fuerza suficiente para frenar la inercia de este determinismo evolutivo neoliberal de crecimiento perpetuo.

En su libro Stiegler denuncia lo que denomina «la dictadura de la adaptabilidad» a este determinismo evolutivo ya que el principal problema del neoliberalismo es la exigencia de adaptación pragmática de los individuos a los nuevos entornos resultantes de los cambios industriales y tecnológicos generados por la dinámica del mercado y su desarrollo tecnológico. La autora defiende la tesis de que el modelo neoliberal fundamentado en «reglas del juego» (16) que organizan las interacciones de los individuos, requiere algo más que el control legislativo a los efectos de conseguir una verdadera «acción social» (17) neoliberal en la línea evolutiva de producir individuos plenamente adaptados al juego de la competitividad en los mercados. O lo que es lo mismo; individuos eficazmente formados y con el máximo grado de productividad. El problema serio es que el progreso de la desigualdad es cada vez más excluyente generando preocupantes cifras de individuos plenamente inadaptables.

El ensayo de Stiegler trasciende el análisis de las originarias ideas de Lippmann y del pragmático John Dewey en el entorno de principios del siglo XX para mostrar en la segunda década del siglo XXI que el proyecto neoliberal es plenamente intervencionista más allá del mero ordenamiento jurídico, pues reorienta y estructura los entornos sociales e institucionales a los efectos de generar las individualidades adecuadas a cada momento tecnológico para la generación de beneficios. O lo que es lo mismo: ¡¡¡sin negocio no hay nada; solo el abismo del vacío!!!

El capital es la verdad… constitucional.

El Estado se convierte así en el principal instrumento neoliberal capaz de reorientar las instituciones en la dirección necesaria. Su aprovechamiento varía según las características internas de cada Estado. Si bien es fácil observar que todos los sistemas públicos de formación están reorientados en la dirección de la capacitación laboral. Los sistema públicos sanitarios se conciben como empresas de servicios bajo lógica mercantil antikeynesiana, la producción de vacunas Covid es solo un ejemplo. La justicia se concibe como un sistema bunkerizado (soberano), en sus aspectos más relevantes, para servicio y protección del estatus quo. El sistema militar, también; tan solo hay que mirar las cuentas de resultados de todas las guerras desde Vietnam hasta Afganistan, así como los presupuestos astronómicos de los ministerios de defensa. Y así sucesivamente con todas las instituciones del Estado. No deviene, pues, irracional pensar que; ¡¡¡El capital es la verdad!!!

Tan verdad que ya se habla en las facultades de derecho españolas de la «Constitución económica» separada de la «Constitución política». Reaparece ahora la vieja idea del ordoliberalismo alemán que veía la necesidad de separar el orden político del orden económico. En la Constitución Española de 1978, algunos juristas acostumbran a extraer los artículos que afectan al Derecho Mercantil para agruparlos bajo la denominación de «Constitución económica». Otros la amplían añadiendo aquellos que afectan al trabajo y al consumo. En cualquier caso el Tribunal Constitucional reconoce en sentencia de 1982 el concepto de Constitución Económica ligado al Título VII de la Constitución de 1978, (18) donde en su art. 128.1 se afirma algo tan eufemísticamente lírico como que; «toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.» Precepto tan cierto como inútil si como «interés general» se entiende el interés del capitalOtra cosa muy distinta es si el «interés general» cambia de criterio.

En cualquier caso un reciente artículo de mayo 2021 (19) va más allá del criterio de independencia de los Bancos Centrales y defiende «la desvinculación conceptual de las Constituciones económica y política, lo que implica aceptar una separación funcional entre el mercado y la política.»  Seguidamente Daniela Dobre, investigadora predoctoral de la Universidad de Granada, afirma que; «Alcanzar un equilibrio entre el principio democrático y el mercado libre representa uno de los retos más importantes del Derecho constitucional en la actualidad.» (20) Equilibrio que la autora fija claramente en el resumen inicial señalando «…dos posibles funciones de la Constitución económica, definidas como efectos de la regulación jurídica: la función constitutiva (reconocimiento del mercado como herramienta de protección de la libertad económica en sentido estricto) y la función potenciadora (garantía de la libertad económica sustantiva y su armonización con el resto de vertientes de la libertad humana).»

Llegados a este punto, la pregunta vuelve al centro del debate¿cómo es posible que poblaciones, asombrosamente mayoritarias, asuman su subordinación a unas élites tan sorprendentemente minoritarias? O lo que es lo mismo; ¿Estamos ya tan adaptados al neoliberalismo que somos las propias masas de subordinados los que en realidad sostenemos las élites minoritarias?

Por Francisco Muñoz Gutiérrez | 26/08/2021

 

Notas:

(1).- Ver; https://www.jacobinmag.com/2016/07/david-harvey-neoliberalism-capitalism-labor-crisis-resistance/ Ver también: David Harvey, Breve historia del neoliberalismo. Akal, 2007.

(2).- Ver; https://www.xataka.com/empresas-y-economia/a-china-nadie-se-le-sube-a-chepa-asi-como-estan-parando-pies-a-sus-gigantes-tecnologia-distracciones?utm_source=recommended&utm_medium=DAILYNEWSLETTER&utm_content=recommended6&utm_campaign=20_Aug_2021+Xataka

(3).- Ver; https://www.jacobinmag.com/2016/07/david-harvey-neoliberalism-capitalism-labor-crisis-resistance/

(4).- «La ofensiva contra la democracia representativa se culmina con la apuesta por una justicia privatizada en defensa de la constitución económica global. Esta nueva legalidad, además de alterar el procedimiento de toma de decisiones, precisa también de un sistema judicial ad hoc, de parte. De esta manera, al igual que los acuerdos bilaterales firmados en las últimas décadas, ahora todos los tratados de nueva generación incorporan un capítulo o hacen explícita referencia a la protección de las inversiones. Se aboga así por implantar a escala global una serie de tribunales privados de arbitraje, con mayor capacidad jurídica que la propia justicia pública.» Fernández, Gonzalo (2018) Mercado o democracia. Los tratados comerciales en el capitalismo del siglo XXI, Barcelona: Icaria. Pág. 108

(5).- Las palabras son de Katharina Pistor, profesora de derecho de la Universidad de Columbia y directora del Center on Global Legal Transformation de la misma institución, autora del libro The Code of Capital (Princeton University Press, 2019). La cita está extraída de la entrevista realizada por Hernán Garcés publicada el 19 de sep. 2019: https://www.eldiario.es/alternativaseconomicas/concentracion-riqueza-aumento-desigualdad-derecho_132_1351846.html

(6) ibid.

(7).- Ver https://www.jacobinmag.com/2016/06/keynes-roosevelt-fdr-depression-inflation-imf-world-bank/

En todo caso, no hay que perder de vista que la idea de «Estado mínimo» neoliberal se basa en una visión instrumentalista del Estado, fundamentada en un poder judicial y un poder coercitivo –policía y ejército–, cuya función principal es la protección y defensa de los intereses del capital, mientras que la función de gobierno e instituciones se limita a una función de agencia encargada de las labores de gestión diaria de las necesidades del mercado.

(8).- Thomas Biebricher, The political theory of neoliberalism. Stanford University Press, 2018

(9).- T. Biebricher, The political theory of neoliberalism, p. 31.

(10).- Ver Selina Todd, El pueblo. Auge y declive de la clase obrera (1910-2010) (Akal, Madrid, 2018).

(11).- https://www.sinpermiso.info/textos/el-pueblode-selina-todd-un-libro-de-historia-para-pensar-hoy-la-clase-obrera

(12).- La idea kantiana de que «la libertad de cada uno sea compatible con la de los demás» fundamenta no solo la doctrina positivista de Hans Kelsen, sino también la de John Rawls en su libro de 1993 «El liberalismo político». Rawls traduce la idea kantiana de compatibilidad en derechos básicos iguales para todos, fijando la idea de equidad en el formalismo abstracto de la «igualdad de oportunidades» para justificar a continuación las desigualdades mediante lo que denomina «principio de la diferencia», que no es otra cosa que la ilusión moral de la economía de goteo. Es decir: que un mayor beneficio privado resulta justo a condición de que también se beneficien con la ganancia aquellos que obtienen menos. Sin embargo, inversión y fiscalidad no resuelven el problema fundamental del capitalismo en su intento de conciliar libertad e igualdad en un contexto democrático. Así, la creciente desigualdad inherente al desarrollo del capitalismo bajo el impulso de las tecnologías, expulsa cada vez más personas del sistema que dejan de ser sujetos libres, y dueños de su propia vida, para convertirse en objetos de carga sin vínculo alguno con la sociedad. Incluso urbanísticamente los excluidos tienden a compartir  realidad en las ciudades con otros excluidos en zonas muy determinadas, a los efectos centrífugos de que no pueden compartir realidad con los «incluidos». Y solo a los efectos de supervivencia hay excluidos que pueden percibir, como derecho, un subsidio limitado, nunca un vínculo de integración. Otros subsisten de la caridad contingente.

(13).- Ver; https://www.eldiario.es/theguardian/Atrevete-dar-muerto-capitalismo-mate_0_892411706.html

(14).-https://fr.wikipedia.org/wiki/Barbara_Stiegler#S’adapter,_un_credo_n%C3%A9olib%C3%A9ral

(15).- Barbara Stiegler, «Il faut s’adapter». Sur un nouvel impératif politique, Paris, Gallimard, coll. «NRF Essais», 2019.

(16).- Ibid, pág. 209.

(17).- Ibid, pág. 230.

(18).- Ver; https://app.congreso.es/consti/constitucion/indice/titulos/articulos.jsp?ini=128&tipo=2

(19).- Ver http://www.revistasmarcialpons.es/revistaderechopublico/article/view/573/580

(20).- Ibid, apartado 4. Conclusiones.

Publicado enEconomía
Bogotá de espaldas a los retos abiertos por el cambio climático y el covid-19

En Bogotá se discute desde hace varios semanas el Plan de Ordenamiento Territorial –POT– que regirá en el periodo 2022-2035, un debate que debiera estar acompañado de amplia participación ciudadana; no obstante, la actual administración de la ciudad da muchas señales de desconexión con su población, no concurre a las deliberaciones y si lo hace oye pero no escucha.

Para conocer algunos detalles de este proceso, desdeabajo conversó con Gloria Stella Moreno, antropóloga con maestría en gestión ambiental, quien hace parte del Consejo de Planeación Local de Teusaquillo y es delegada al Consejo Territorial de Planeación Distrital (Ctpd) que actualmente debate el POT presentado por la administración de Claudia López. De ser aprobado por el Concejo de la ciudad, ¿Cómo se transforma el uso del suelo? ¿Sirve el POT para brindar garantías de vida digna a los más empobrecidos? ¿Quiénes se beneficiarán en los próximos años del norte decidido para la capital del país?

desdeabajo (da). Empecemos por lo más sencillo, para sentar las bases del tema urbanísico que nos concita: ¿Qué es un Plan de Ordenamiento Territorial?
Gloria Stella Moreno (GSM). De acuerdo a la Ley 388 de 1997, el POT es un instrumento de planeación del territorio de superior jerarquía, por encima de los Planes Parciales y otros instrumentos de gestión y de normas que deciden el uso del suelo. Aplica para todos los municipios del país. En mi concepto, un Plan de Ordenamiento debería ser un instrumento de resolución de conflictos territoriales, que de suyo son conflictos ambientales y sociales.

da. Cuéntenos, ¿cuáles son las principales características del proyecto de acuerdo del POT presentado por la administración de Claudia López?
GSM. Antes quisiera señalar que este POT corresponde a una revisión del vigente, el decreto 190 del 2004; en la realidad, duele decirlo, el proyecto de acuerdo es una reformulación del Plan de Ordenamiento de Bogotá, con cambios de fondo. ¿Qué lo caracteriza? Que incorpora algunos elementos que no tenía el anterior POT en los ejes estructurantes del Plan, el anterior tenía 3 ahora son 4.

da. ¿Cuáles son esas cuatro estructuras?
GSM. De manera simple: la estructura ecológica principal; la estructura funcional y del cuidado (antes era funcional y de servicios); la estructura socioeconómica y cultural, y la estructura integral de los patrimonios, ésta última es la novedad. Estos cuatro ejes estructurantes dan la pauta de cómo conciben el ordenamiento; este análisis se cruza con la clasificación del suelo: rural, urbano, de expansión y de protección. Adicionalmente, se establecen los instrumentos de financiación e instrumentos de gestión, programas y proyectos a 13 años que es el horizonte temporal en el que está formulado el POT.

da. Al analizar el presente POT, ¿es posible hablar de continuismo con la propuesta presentada por la administración de Enrique Peñalosa?
GSM. Este POT tiene algunos elementos favorables, incorpora el sistema del cuidado, que básicamente retoma el enfoque de la política de género y del cuidado que hoy existe para Bogotá y lo mencionado sobre lo patrimonial; no obstante, hay que decir que sigue el mismo modelo en los temas propiamente de decisiones urbanísticas. Peñalosa proyectaba la consolidación del Centro Ampliado de Bogotá, es decir las zonas centrales de la ciudad, como las localidades de Barrios Unidos, Teusaquillo, Puente Aranda y Santa Fe, transformadas en áreas estratégicas para el desarrollo inmobiliario en altura, es decir la densificación, y este es uno de los pilares de este POT.

Es así como estamos ante desarrollos regidos por unos tratamientos urbanísticos que básicamente son de renovación, con la modalidad de “revitalización”, otorgando incentivos a los constructores para que a través de Planes Parciales decidan el número de pisos.

da. ¿Qué significa e implica revitalizar?
GSM. Significa que transforman unas áreas de la ciudad (aprox. 6.500 hectáreas) que actualmente se caracterizan por vivienda residencial y bajo la idea de optimizar el suelo se transforman en vivienda de propiedad horizontal, los constructores y el sector inmobiliario definirán las alturas de estos proyectos, y con ello tienen la oportunidad de una significativa plusvalía; es un negocio más que rentable porque la especulación ha elevado el precio del suelo en las localidades centrales.

Entonces, se incentiva una densificación en el centro ampliado, mientras que en la periferia los pobres seguirán a expensas de los urbanizadores ilegales, profundizando la segregación, socioespacial, así han modelado la ciudad y en ello no cambian.

Otra similitud es que existen proyectos previstos desde la administración anterior, que, aunque sin la aprobación del POT, Peñalosa los dejó por decreto. Se trata, entre otros, de proyectos como Lagos de Torca, iniciativa polémica porque afecta la conectividad ecológica de los Cerros Orientales, la Reserva Van der Hammen y el río Bogotá, pasando por los humedales de Torca y Guaymaral; ese es un proyecto que densifica y propicia la conurbación con Chía porque es en el borde norte de la ciudad. También está el Reverdecer del Sur, levantado sobre antiguas canteras en la cuenca del río Tunjuelo, llamado anteriormente Lagos de Tunjuelo. Las comunidades hablan del concepto de justicia ambiental y del pago por la deuda ambiental y social que tiene Bogotá con el sur, en particular las localidades de Usme, Ciudad Bolívar, Tunjuelo, Rafael Uribe, localidades que han recibido el impacto de la ciudad en materia, de basuras, de contaminación y de vivienda informal, pese a lo cual el proyecto de marras no responde a las propuestas de territorio construidas por los procesos sociales arraigados en estos territorios.

Cambios en los usos del suelo de la ciudad

GSM. En esta materia el POT propone una mezcla que básicamente fomentará el uso comercial y de varios servicios, combinado con el de vivienda. En localidades como Teusaquillo y Barrios Unidos, en lo fundamental residenciales, los usos mixtos, de ser aprobado el POT, tendrán impactos importantes en estos sectores.

Son afectaciones que ocurrirán como materialización de las 32 actuaciones estratégicas previstas, sobre más de 6.500 hectáreas donde se interviene con renovación o consolidación. De estas las afectaciones más graves se dan en las que promueven la renovación, es decir proyectos en altura y mezcla de usos, porque los moradores, ante la presión de los mercaderes seguramente tendrán que vender e irse, y los que persistan en vivir allí quedarán sometidos a la depreciación de sus viviendas o buscar opciones de 26 metros cuadrados en apartamentos tan “a la moda”, cambiando su modo y calidad de vida.

da. Al ser así se continúa perdiendo la memoria de la ciudad…
GSM. Sí. Ese es parte de los problemas que genera una visión de homogenización urbana, porque son manchas que no reconocen la historia de los barrios, no reconocen la existencia de un tejido social, de una tradición, de una forma de habitar el territorio, y sí provocan gentrificación, además de densificar con unos precios que son bastante especulativos, del orden de 9 millones por metro cuadrado en ciertas áreas, en beneficio de sectores de financieros, hoteleros, etcétera. Esta memoria también se rompe por la vía de la creación de localidades, donde la unidad de UPZ y barrio se pierde.

da. Entones, ¿el mercado impone su lógica?
GSM. El proyecto de POT lo estimula. Se tratará de una ciudad sometida al mercado, una ciudad que privilegia la conexión para el mercado entre el aeropuerto y el centro financiero. Entonces, se pone en función de eso, de los grandes negocios y por supuesto quien desarrolla es quien tiene el músculo financiero para poder hacer inversiones en áreas de mínimo 2.000 m².

Entonces, aunque aparentemente se protege a los moradores, no deja de ser inequitativo pues la mayoría de quienes allí habitan y son propietarios de una casa, no tienen la posibilidad de hacer una inversión si el Estado no le respalda. Por tanto, ¿en manos de quién queda el suelo?, pues del sector inmobiliario que fuerza el cambio del territorio hacia usos mixtos y redensificación.

da. Podría contarnos, ¿en qué consiste el cambio de la categoría del Parque Simón Bolívar y otros parques como el San Carlos o el Bosque de Santa Helena?
GSM. El Parque Metropolitano Simón Bolívar ya es un área incluida dentro de la Estructura Ecológica Principal (EEP) de la ciudad como área de espacio público, el cambio planteado es otorgarle la categoría de suelo protegido como parte de la Estructura Ecológica. (Ver págs. 17-18).
Hay un aspecto importante que decir sobre este tema de la EEP, eleva la categoría de los humedales, de parques a reserva, en principio es una decisión adecuada otorgando una relevancia a la función de los humedales en Bogotá; sin embargo no les quita las reservas viales previstas desde el POT anterior; la segunda línea del Metro pasará sobre el humedal de Tibabuyes, las vías como la ALO afectan tanto los humedales de Capellanía como Tibabuyes.

da. La lectura entre líneas de los documentos permite entender que dicen una cosa pero el resultado será contrario, ¿es así?
GSM. En cierta modo es así, ya que la superposición de la malla vial prevista contradice el enfoque de ordenar el territorio alrededor de la EEP, porque se privilegia la malla vial, lo que ocasiona una fragmentación de la conectividad ecológica, y aunque dicen que imponen medidas de compensación estas no son suficientes para mantener la estructura y función de cada ecosistema de humedal, que ahora quedan en riesgo.

Estamos ante una contradicción evidente en la formulación del POT. Allí dicen buscar adaptarse y mitigar el cambio climático, es decir manejar la crisis ambiental y sin embargo los ecosistemas de los humedales que son favorables a la amortiguación de inundaciones, y por supuesto un espacio natural para adaptarse a la crisis climática, serán afectados por la malla vial, con un impacto enorme.

da. ¿Y eso no lo resuelven las mitigaciones?
GSM. Claro que no. Eso no se resuelve exigiéndole al constructor que haga una conectividad hídrica y garantice ciertas medidas de compensación. Lo que correspondería es hacer nuevos trazados, pensar la ciudad desde otra perspectiva, desestimular el vehículo y proteger esas áreas como reservas realmente intocables.

Veo en este POT demasiados nombres sonoros, bonitos, casi éslogan, como bosques urbanos, reverdecer Bogotá, descarbonización; resulta que uno va a mirar el bosque urbano de Santa Helena y es una arborización ya existente, y que estará fragmentada por una vía, y entonces los árboles quedan a lado y lado de la misma,

Al ser así, ¿cuál bosque en términos funcionales, de diversidad, de porte, de densidad? ¿Será un bosque? No, será una vía con lo que queda de la arborización actual del parque, vía que la comunidad ha dicho que no necesita, comunidad que ha demostrado que la conexión vial entre la autopista y la Avenida Boyacá ya existe; sin embargo, la vía quedó priorizada dentro de este POT.

da. Construcciones que implican demandas de más recursos naturales, ¿es así?
GSM. Claro, el crecimiento poblacional de Bogotá y la región demanda agua. Hay que recordar que esta proviene de Chingaza, que capta de la cuenca del Orinoco, y provee a Bogotá y 11 municipios más. Esa densificación estimula la migración a la ciudad, aunque el crecimiento vegetativo no sea tan alto, la demanda de agua no se ha calculado, esto frente al cambio climático, de 1,5 grado de temperatura en 20 años es un riesgo enorme, toda vez que los páramos sufrirán con el calentamiento global.

Es una alteración ecosistémica que no está prevista en el POT, como tampoco lo está el suministro de aguas residuales; tampoco temas también importantes como los efectos derivados de tanta construcción, como las islas de calor. Entonces, la estructura ecológica quedará minimizada y pasa a un segundo plano frente a esta visión urbanística que tiene el POT.

da. ¿Qué ocurre con Usme como frontera con el Páramo de Sumapaz y la constante construcción urbanística que allí realizan?
GSM. Aunque en el discurso se dice que el área de expansión es muy poca, lo cierto es que en Usme se destinan 901 hectáreas, de las cuales 490 en la operación Usme, un proyecto de vivienda en los bordes de ciudad, de entrada al corredor con Sumapaz.

Esa zona de expansión implica proyectos de vivienda tipo Nuevo Usme, que disparan conflictos culturales con la gente que ha desarrollado toda su vida allí, sobre todo con quienes tienen raíz campesina y aún están ligados al trabajo de la tierra. Una llegada de miles de personas que demandarán servicios públicos y de salud, educación, recreación, y ello implica equipamientos de todo tipo, además de nuevas vías de ingreso y salidad que, como todo el que recorre esta parte de la ciudad sabe, ahora no tiene o son totalmente insuficientes.

Esta mayor urbanización traerá, muy seguramente, un proceso de suburbanización de las zonas de acceso hacia el páramo de Sumapaz, o sea, afectará diversas veredas mucho más al fondo de Usme, con un crecimiento de nuevas construcciones que irán fragmentado la zona rural en sus predios, llegando a crear, incluso, un fenómeno de suburbanización como el que terminó por afectar a La Calera.


Participación de la sociedad en la toma de decisiones

GSM. La participación realmente ha sido de una ciudadanía receptora de la información brindada por parte de la administración. La gente ha participado entendiendo, primero, de qué se trata; solo la comprensión de un documento que tiene 693 artículos, muchos de ellos técnicos, con sus documentos de soporte y la cartografía, entender eso hasta para los expertos no es fácil, ni que decir de la comprensión sobre el POT para los y las habitantes del común.

Entonces, entender un poco qué nos propone la administración para ordenar la ciudad es un tema nada fácil y en ese proceso, más que una interlocución donde se reciban y se incorporen las inquietudes y las propuestas de las comunidades y diferentes colectivos, lo que prima es una promoción del POT, una socialización sin unos procesos que sean realmente concertados para que la ciudadanía pueda incidir de manera definitiva en las modificaciones del mismo.


De ahí que veamos con mucha preocupación una supuesta participación, a todas luces más receptora de la promoción del POT que un diálogo entre pares para que la ciudadanía incida con instrumentos que le permitan, en efecto, afectar lo previsto con su punto de vista y pensarse la ciudad de una manera distinta.

da. ¿Sirve el POT para brindar garantías de vida digna a los más empobrecidos?
GSM. De aplicarse el POT como está proyectado, contrario a lo esperado, no ayuda a minimizar temas como pobreza, marginalidad, desplazamiento interno, inequidad, segregación socioespacial, sino que los agudiza.

¿Por qué? 1. Por qué estimula un crecimiento de la ciudad hacia el sur y el occidente, alejando aún más a la gente de sus sitios de trabajo, dificultando su movilidad, con más horas día de transporte, lo que reduce aún más calidad de vida; 2. En la ciudad hay un déficit de 778.000 viviendas de interés social y prioritario y el POT se propone hacer 199.000, las restantes seguirán siendo caldo de cultivo para los tierreros, para los constructores ilegales, seguirán especulando con “soluciones” sobre las rondas de ríos, quebradas y reservas como el Parque Entre Nubes que ya está ocupado; 3. La demanda de vivienda seguirá desplazando a mucha gente hacia municipios cercanos, como Soacha, Mosquera y otros, agudizando la problemática de servicios que allí viven; 4. En esa demanda de vivienda los constructores no están tan preocupados por ofertar vivienda de interés social –VIS, que está sobreofertada– sino la que pueda adquirir el estrato tres, y de ahí para arriba. El interés de los constructores es más de negocio que de solucionar un tema social, lo que demandaría que en el POT se abordará el tema de la tierra urbana con una reglamentación que controle su encarecimiento casi exponencial.

da. Para terminar ¿qué implicaría un POT alternativo?
GSM. En un POT construido con la sociedad civil, la participación con incidencia debe ser un principio. La crisis ambiental, las carencia de fuentes de empleo, de redistribución de ingresos, de transporte con energías alternativas y accesible, son realidades que exigen concertación, tener el derecho a soñar una ciudad distinta, repensarla entre todas y todos, sin dejarle las decisiones estructurantes, y otras de supusto segundo nivel, al sector inmobiliario. El derecho a la ciudad debe ser un ejercicio de construcción social que exige cambios culturales y de consumo.

Entonces, la participación tiene que ser concertada, con posibilidades para analizar las diferencias existentes entre los distintos territorios que conforman una Bogotá que parece ser una pero que en realidad son varias: una cosa es el sur, otra cosa es el centro, el occidente… Conscientes de ello, la concertación es clave para permitir que haya proyectos elaborados de la mano de las comunidades, para pensarse la vivienda, los servicios públicos, el uso del suelo, la economía popular, en pocas palabras para mirar la ciudad de manera integral. En un reto inmenso y en ello los movimientos sociales tendrían que preocuparse más por el territorio que habitan, imaginando cómo gobernarlo de manera abierta con toda la población, sin dejarse ganar por los afanaes de cada día, por eso que llaman coyuntura.

 

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Publicado enEdición Nº283
Bogotá de espaldas a los retos abiertos por el cambio climático y el covid-19

En Bogotá se discute desde hace varios semanas el Plan de Ordenamiento Territorial –POT– que regirá en el periodo 2022-2035, un debate que debiera estar acompañado de amplia participación ciudadana; no obstante, la actual administración de la ciudad da muchas señales de desconexión con su población, no concurre a las deliberaciones y si lo hace oye pero no escucha.

Para conocer algunos detalles de este proceso, desdeabajo conversó con Gloria Stella Moreno, antropóloga con maestría en gestión ambiental, quien hace parte del Consejo de Planeación Local de Teusaquillo y es delegada al Consejo Territorial de Planeación Distrital (Ctpd) que actualmente debate el POT presentado por la administración de Claudia López. De ser aprobado por el Concejo de la ciudad, ¿Cómo se transforma el uso del suelo? ¿Sirve el POT para brindar garantías de vida digna a los más empobrecidos? ¿Quiénes se beneficiarán en los próximos años del norte decidido para la capital del país?

desdeabajo (da). Empecemos por lo más sencillo, para sentar las bases del tema urbanísico que nos concita: ¿Qué es un Plan de Ordenamiento Territorial?
Gloria Stella Moreno (GSM). De acuerdo a la Ley 388 de 1997, el POT es un instrumento de planeación del territorio de superior jerarquía, por encima de los Planes Parciales y otros instrumentos de gestión y de normas que deciden el uso del suelo. Aplica para todos los municipios del país. En mi concepto, un Plan de Ordenamiento debería ser un instrumento de resolución de conflictos territoriales, que de suyo son conflictos ambientales y sociales.

da. Cuéntenos, ¿cuáles son las principales características del proyecto de acuerdo del POT presentado por la administración de Claudia López?
GSM. Antes quisiera señalar que este POT corresponde a una revisión del vigente, el decreto 190 del 2004; en la realidad, duele decirlo, el proyecto de acuerdo es una reformulación del Plan de Ordenamiento de Bogotá, con cambios de fondo. ¿Qué lo caracteriza? Que incorpora algunos elementos que no tenía el anterior POT en los ejes estructurantes del Plan, el anterior tenía 3 ahora son 4.

da. ¿Cuáles son esas cuatro estructuras?
GSM. De manera simple: la estructura ecológica principal; la estructura funcional y del cuidado (antes era funcional y de servicios); la estructura socioeconómica y cultural, y la estructura integral de los patrimonios, ésta última es la novedad. Estos cuatro ejes estructurantes dan la pauta de cómo conciben el ordenamiento; este análisis se cruza con la clasificación del suelo: rural, urbano, de expansión y de protección. Adicionalmente, se establecen los instrumentos de financiación e instrumentos de gestión, programas y proyectos a 13 años que es el horizonte temporal en el que está formulado el POT.

da. Al analizar el presente POT, ¿es posible hablar de continuismo con la propuesta presentada por la administración de Enrique Peñalosa?
GSM. Este POT tiene algunos elementos favorables, incorpora el sistema del cuidado, que básicamente retoma el enfoque de la política de género y del cuidado que hoy existe para Bogotá y lo mencionado sobre lo patrimonial; no obstante, hay que decir que sigue el mismo modelo en los temas propiamente de decisiones urbanísticas. Peñalosa proyectaba la consolidación del Centro Ampliado de Bogotá, es decir las zonas centrales de la ciudad, como las localidades de Barrios Unidos, Teusaquillo, Puente Aranda y Santa Fe, transformadas en áreas estratégicas para el desarrollo inmobiliario en altura, es decir la densificación, y este es uno de los pilares de este POT.

Es así como estamos ante desarrollos regidos por unos tratamientos urbanísticos que básicamente son de renovación, con la modalidad de “revitalización”, otorgando incentivos a los constructores para que a través de Planes Parciales decidan el número de pisos.

da. ¿Qué significa e implica revitalizar?
GSM. Significa que transforman unas áreas de la ciudad (aprox. 6.500 hectáreas) que actualmente se caracterizan por vivienda residencial y bajo la idea de optimizar el suelo se transforman en vivienda de propiedad horizontal, los constructores y el sector inmobiliario definirán las alturas de estos proyectos, y con ello tienen la oportunidad de una significativa plusvalía; es un negocio más que rentable porque la especulación ha elevado el precio del suelo en las localidades centrales.

Entonces, se incentiva una densificación en el centro ampliado, mientras que en la periferia los pobres seguirán a expensas de los urbanizadores ilegales, profundizando la segregación, socioespacial, así han modelado la ciudad y en ello no cambian.

Otra similitud es que existen proyectos previstos desde la administración anterior, que, aunque sin la aprobación del POT, Peñalosa los dejó por decreto. Se trata, entre otros, de proyectos como Lagos de Torca, iniciativa polémica porque afecta la conectividad ecológica de los Cerros Orientales, la Reserva Van der Hammen y el río Bogotá, pasando por los humedales de Torca y Guaymaral; ese es un proyecto que densifica y propicia la conurbación con Chía porque es en el borde norte de la ciudad. También está el Reverdecer del Sur, levantado sobre antiguas canteras en la cuenca del río Tunjuelo, llamado anteriormente Lagos de Tunjuelo. Las comunidades hablan del concepto de justicia ambiental y del pago por la deuda ambiental y social que tiene Bogotá con el sur, en particular las localidades de Usme, Ciudad Bolívar, Tunjuelo, Rafael Uribe, localidades que han recibido el impacto de la ciudad en materia, de basuras, de contaminación y de vivienda informal, pese a lo cual el proyecto de marras no responde a las propuestas de territorio construidas por los procesos sociales arraigados en estos territorios.

Cambios en los usos del suelo de la ciudad

GSM. En esta materia el POT propone una mezcla que básicamente fomentará el uso comercial y de varios servicios, combinado con el de vivienda. En localidades como Teusaquillo y Barrios Unidos, en lo fundamental residenciales, los usos mixtos, de ser aprobado el POT, tendrán impactos importantes en estos sectores.

Son afectaciones que ocurrirán como materialización de las 32 actuaciones estratégicas previstas, sobre más de 6.500 hectáreas donde se interviene con renovación o consolidación. De estas las afectaciones más graves se dan en las que promueven la renovación, es decir proyectos en altura y mezcla de usos, porque los moradores, ante la presión de los mercaderes seguramente tendrán que vender e irse, y los que persistan en vivir allí quedarán sometidos a la depreciación de sus viviendas o buscar opciones de 26 metros cuadrados en apartamentos tan “a la moda”, cambiando su modo y calidad de vida.

da. Al ser así se continúa perdiendo la memoria de la ciudad…
GSM. Sí. Ese es parte de los problemas que genera una visión de homogenización urbana, porque son manchas que no reconocen la historia de los barrios, no reconocen la existencia de un tejido social, de una tradición, de una forma de habitar el territorio, y sí provocan gentrificación, además de densificar con unos precios que son bastante especulativos, del orden de 9 millones por metro cuadrado en ciertas áreas, en beneficio de sectores de financieros, hoteleros, etcétera. Esta memoria también se rompe por la vía de la creación de localidades, donde la unidad de UPZ y barrio se pierde.

da. Entones, ¿el mercado impone su lógica?
GSM. El proyecto de POT lo estimula. Se tratará de una ciudad sometida al mercado, una ciudad que privilegia la conexión para el mercado entre el aeropuerto y el centro financiero. Entonces, se pone en función de eso, de los grandes negocios y por supuesto quien desarrolla es quien tiene el músculo financiero para poder hacer inversiones en áreas de mínimo 2.000 m².

Entonces, aunque aparentemente se protege a los moradores, no deja de ser inequitativo pues la mayoría de quienes allí habitan y son propietarios de una casa, no tienen la posibilidad de hacer una inversión si el Estado no le respalda. Por tanto, ¿en manos de quién queda el suelo?, pues del sector inmobiliario que fuerza el cambio del territorio hacia usos mixtos y redensificación.

da. Podría contarnos, ¿en qué consiste el cambio de la categoría del Parque Simón Bolívar y otros parques como el San Carlos o el Bosque de Santa Helena?
GSM. El Parque Metropolitano Simón Bolívar ya es un área incluida dentro de la Estructura Ecológica Principal (EEP) de la ciudad como área de espacio público, el cambio planteado es otorgarle la categoría de suelo protegido como parte de la Estructura Ecológica. (Ver págs. 17-18).
Hay un aspecto importante que decir sobre este tema de la EEP, eleva la categoría de los humedales, de parques a reserva, en principio es una decisión adecuada otorgando una relevancia a la función de los humedales en Bogotá; sin embargo no les quita las reservas viales previstas desde el POT anterior; la segunda línea del Metro pasará sobre el humedal de Tibabuyes, las vías como la ALO afectan tanto los humedales de Capellanía como Tibabuyes.

da. La lectura entre líneas de los documentos permite entender que dicen una cosa pero el resultado será contrario, ¿es así?
GSM. En cierta modo es así, ya que la superposición de la malla vial prevista contradice el enfoque de ordenar el territorio alrededor de la EEP, porque se privilegia la malla vial, lo que ocasiona una fragmentación de la conectividad ecológica, y aunque dicen que imponen medidas de compensación estas no son suficientes para mantener la estructura y función de cada ecosistema de humedal, que ahora quedan en riesgo.

Estamos ante una contradicción evidente en la formulación del POT. Allí dicen buscar adaptarse y mitigar el cambio climático, es decir manejar la crisis ambiental y sin embargo los ecosistemas de los humedales que son favorables a la amortiguación de inundaciones, y por supuesto un espacio natural para adaptarse a la crisis climática, serán afectados por la malla vial, con un impacto enorme.

da. ¿Y eso no lo resuelven las mitigaciones?
GSM. Claro que no. Eso no se resuelve exigiéndole al constructor que haga una conectividad hídrica y garantice ciertas medidas de compensación. Lo que correspondería es hacer nuevos trazados, pensar la ciudad desde otra perspectiva, desestimular el vehículo y proteger esas áreas como reservas realmente intocables.

Veo en este POT demasiados nombres sonoros, bonitos, casi éslogan, como bosques urbanos, reverdecer Bogotá, descarbonización; resulta que uno va a mirar el bosque urbano de Santa Helena y es una arborización ya existente, y que estará fragmentada por una vía, y entonces los árboles quedan a lado y lado de la misma,

Al ser así, ¿cuál bosque en términos funcionales, de diversidad, de porte, de densidad? ¿Será un bosque? No, será una vía con lo que queda de la arborización actual del parque, vía que la comunidad ha dicho que no necesita, comunidad que ha demostrado que la conexión vial entre la autopista y la Avenida Boyacá ya existe; sin embargo, la vía quedó priorizada dentro de este POT.

da. Construcciones que implican demandas de más recursos naturales, ¿es así?
GSM. Claro, el crecimiento poblacional de Bogotá y la región demanda agua. Hay que recordar que esta proviene de Chingaza, que capta de la cuenca del Orinoco, y provee a Bogotá y 11 municipios más. Esa densificación estimula la migración a la ciudad, aunque el crecimiento vegetativo no sea tan alto, la demanda de agua no se ha calculado, esto frente al cambio climático, de 1,5 grado de temperatura en 20 años es un riesgo enorme, toda vez que los páramos sufrirán con el calentamiento global.

Es una alteración ecosistémica que no está prevista en el POT, como tampoco lo está el suministro de aguas residuales; tampoco temas también importantes como los efectos derivados de tanta construcción, como las islas de calor. Entonces, la estructura ecológica quedará minimizada y pasa a un segundo plano frente a esta visión urbanística que tiene el POT.

da. ¿Qué ocurre con Usme como frontera con el Páramo de Sumapaz y la constante construcción urbanística que allí realizan?
GSM. Aunque en el discurso se dice que el área de expansión es muy poca, lo cierto es que en Usme se destinan 901 hectáreas, de las cuales 490 en la operación Usme, un proyecto de vivienda en los bordes de ciudad, de entrada al corredor con Sumapaz.

Esa zona de expansión implica proyectos de vivienda tipo Nuevo Usme, que disparan conflictos culturales con la gente que ha desarrollado toda su vida allí, sobre todo con quienes tienen raíz campesina y aún están ligados al trabajo de la tierra. Una llegada de miles de personas que demandarán servicios públicos y de salud, educación, recreación, y ello implica equipamientos de todo tipo, además de nuevas vías de ingreso y salidad que, como todo el que recorre esta parte de la ciudad sabe, ahora no tiene o son totalmente insuficientes.

Esta mayor urbanización traerá, muy seguramente, un proceso de suburbanización de las zonas de acceso hacia el páramo de Sumapaz, o sea, afectará diversas veredas mucho más al fondo de Usme, con un crecimiento de nuevas construcciones que irán fragmentado la zona rural en sus predios, llegando a crear, incluso, un fenómeno de suburbanización como el que terminó por afectar a La Calera.


Participación de la sociedad en la toma de decisiones

GSM. La participación realmente ha sido de una ciudadanía receptora de la información brindada por parte de la administración. La gente ha participado entendiendo, primero, de qué se trata; solo la comprensión de un documento que tiene 693 artículos, muchos de ellos técnicos, con sus documentos de soporte y la cartografía, entender eso hasta para los expertos no es fácil, ni que decir de la comprensión sobre el POT para los y las habitantes del común.

Entonces, entender un poco qué nos propone la administración para ordenar la ciudad es un tema nada fácil y en ese proceso, más que una interlocución donde se reciban y se incorporen las inquietudes y las propuestas de las comunidades y diferentes colectivos, lo que prima es una promoción del POT, una socialización sin unos procesos que sean realmente concertados para que la ciudadanía pueda incidir de manera definitiva en las modificaciones del mismo.


De ahí que veamos con mucha preocupación una supuesta participación, a todas luces más receptora de la promoción del POT que un diálogo entre pares para que la ciudadanía incida con instrumentos que le permitan, en efecto, afectar lo previsto con su punto de vista y pensarse la ciudad de una manera distinta.

da. ¿Sirve el POT para brindar garantías de vida digna a los más empobrecidos?
GSM. De aplicarse el POT como está proyectado, contrario a lo esperado, no ayuda a minimizar temas como pobreza, marginalidad, desplazamiento interno, inequidad, segregación socioespacial, sino que los agudiza.

¿Por qué? 1. Por qué estimula un crecimiento de la ciudad hacia el sur y el occidente, alejando aún más a la gente de sus sitios de trabajo, dificultando su movilidad, con más horas día de transporte, lo que reduce aún más calidad de vida; 2. En la ciudad hay un déficit de 778.000 viviendas de interés social y prioritario y el POT se propone hacer 199.000, las restantes seguirán siendo caldo de cultivo para los tierreros, para los constructores ilegales, seguirán especulando con “soluciones” sobre las rondas de ríos, quebradas y reservas como el Parque Entre Nubes que ya está ocupado; 3. La demanda de vivienda seguirá desplazando a mucha gente hacia municipios cercanos, como Soacha, Mosquera y otros, agudizando la problemática de servicios que allí viven; 4. En esa demanda de vivienda los constructores no están tan preocupados por ofertar vivienda de interés social –VIS, que está sobreofertada– sino la que pueda adquirir el estrato tres, y de ahí para arriba. El interés de los constructores es más de negocio que de solucionar un tema social, lo que demandaría que en el POT se abordará el tema de la tierra urbana con una reglamentación que controle su encarecimiento casi exponencial.

da. Para terminar ¿qué implicaría un POT alternativo?
GSM. En un POT construido con la sociedad civil, la participación con incidencia debe ser un principio. La crisis ambiental, las carencia de fuentes de empleo, de redistribución de ingresos, de transporte con energías alternativas y accesible, son realidades que exigen concertación, tener el derecho a soñar una ciudad distinta, repensarla entre todas y todos, sin dejarle las decisiones estructurantes, y otras de supusto segundo nivel, al sector inmobiliario. El derecho a la ciudad debe ser un ejercicio de construcción social que exige cambios culturales y de consumo.

Entonces, la participación tiene que ser concertada, con posibilidades para analizar las diferencias existentes entre los distintos territorios que conforman una Bogotá que parece ser una pero que en realidad son varias: una cosa es el sur, otra cosa es el centro, el occidente… Conscientes de ello, la concertación es clave para permitir que haya proyectos elaborados de la mano de las comunidades, para pensarse la vivienda, los servicios públicos, el uso del suelo, la economía popular, en pocas palabras para mirar la ciudad de manera integral. En un reto inmenso y en ello los movimientos sociales tendrían que preocuparse más por el territorio que habitan, imaginando cómo gobernarlo de manera abierta con toda la población, sin dejarse ganar por los afanaes de cada día, por eso que llaman coyuntura.

 

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París fue el centro de las protestas contra el pasaporte sanitario.. Imagen: EFE

Más de 230 mil personas salieron a las calles

Desde el lunes en adelante será necesario presentar un certificado de vacunación, un test PCR negativo o un certificado de recuperación de la enfermedad para poder acceder a los cafés y restaurantes, salas de espectáculo y ferias profesionales.

 

Más de 230 mil personas salieron a las calles en diferentes ciudades de Francia para protestar en contra de las medidas sanitarias para controlar la propagación de covid-19, como la vacunación obligatoria para el personal sanitario y el pase sanitario (certificado de vacunación o test negativo de coronavirus) para ingresar a cafés, restaurantes, y viajes de larga de distancia en bus, tren o avión.

Las marchas fueron convocadas en más de 150 ciudades de Francia y en total participaron cerca de 237 mil personas. La cifra total supera a las 204 mil personas que salieron a las calles la semana pasada.  En París se movilizaron unos 17 mil manifestantes, según informó el ministerio de Interior. En el departamento de Provenza-Alpes-Costa Azul, en la costa Mediterránea, al menos 37.000 personas se manifestaron en ciudades como Toulon, Niza o Marsella. La mayoría de marchas fueron pacíficas pero en Lyon hubo siete detenidos por lanzar proyectiles. El ministerio de Interior informó de 35 detenidos y siete agentes con heridas leves.

"Macron, no quiero tu pase (sanitario)" y "Macron, no queremos ni verte" fueron algunas de las consignas en el centro de París, en una protesta que contó con "chalecos amarillos" entre los participantes. "El problema con el pase sanitario es que nos lo están imponiendo", lamentaba Alexandre Fourez, un empleado de marketing de 34 años.

Las marchas  vuelven dos días después de la entrada en vigor de gran parte de las medidas. Este jueves el Tribunal Constitucional respaldó la extensión del pase sanitario a más espacios públicos y la obligación de que se vacune el personal sanitario.

A partir del próximo lunes, será necesario presentar un certificado de vacunación, un test PCR negativo o un certificado de recuperación de la enfermedad para poder acceder a los cafés y restaurantes, salas de espectáculo y ferias profesionales. Los empleados de escuelas y universidades, así como los estudiantes universitarios, también deberán tener este certificado que, a partir del 1 de septiembre, será necesario para vuelos domésticos y trenes de larga distancia.

Las medidas impulsadas por Macron buscan apurar la campaña de vacunación que hasta el momento alcanzó a 44 millones de franceses con al menos una dosis (cerca del 66 por ciento de la población) y como una forma de presionar a las personas renuentes a inmunizarse contra la covid-19. Según las autoridades sanitarias el país ya registra más de 120 mil muertes desde el inicio de la pandemia. En las últimas 24 horas hubo 32 muertes y más de 25 mil contagios. Según el sitio web Covid Tracker, actualmente Francia registra una media de 146 ingresos diarios a las Unidades de Cuidades Intensivos.

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Un anciano es trasladado para recibir atención médica en Bangkok, Tailandia.Foto Afp

Las infecciones han aumentado 80% en todas las regiones del mundo en el último mes, señala el organismo

 

Washington. El mundo corre el riesgo de perder los logros alcanzados en la lucha anti-Covid a medida que se propaga la variante delta, pero las vacunas aprobadas aún son eficaces contra la enfermedad, indicó ayer la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos advirtieron que la variante delta es tan transmisible como la varicela y que podría causar una enfermedad grave, según el Washington Post, que cita un documento interno de los CDC.

Las infecciones por Covid-19 han aumentado en 80 por ciento en las últimas cuatro semanas en la mayoría de las regiones del mundo, informó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. Las muertes en África –donde sólo 1.5 por ciento de la población está inoculada– se incrementaron 80 por ciento en el mismo periodo.

"Los logros alcanzados con mucho esfuerzo están en peligro o se están perdiendo, y los sistemas sanitarios de muchos países se están viendo desbordados", informó Adhanom Ghebreyesus en una conferencia de prensa.

La variante delta se ha detectado en 132 países, convirtiéndose en la dominante en el mundo, de acuerdo con la OMS.

"Las vacunas aprobadas por la OMS proporcionan una protección significativa contra la enfermedad grave y la hospitalización de todas las variantes, incluida delta", sostuvo el principal experto en emergencias de la OMS, Mike Ryan.

Maria van Kerkhove, directora técnica de la OMS para el Covid-19, declaró que delta es aproximadamente 50 por ciento más transmisible que las variantes ancestrales del SARS-CoV-2, identificado por primera vez en China a finales de 2019.

Algunos países han informado de un aumento de las tasas de hospitalización, pero no se han registrado tasas de mortalidad más elevadas por la variante delta, agregó.

Por otra parte, una serie de diapositivas de los CDC subrayaron que "la guerra cambió" a causa de delta. La directora de los CDC, Rochelle Walenksy, citó esta presentación esta semana para justificar el retorno al uso de mascarillas en lugares de alto riesgo.

Los CDC publicaron un informe preliminar sobre un evento de sobrepropagación en Massachusetts, en el cual casi las tres cuartas partes de las personas que asistieron a diversos actos públicos estaban vacunadas.

Una de sus conclusiones más relevantes es que los brotes en vacunados son altamente contagiosos, según datos que provienen de estudios anteriores y del análisis del brote por delta en Provincetown, Massachusetts.

Los expertos se apoyan en un número denominado "umbral del ciclo" (CT), que indica cuánta carga viral tiene una persona. Cuanto menor es el número, mayor es la carga. En Provincetown "no hubo diferencia en los valores medios de CT en los casos de vacunados y no vacunados", indicó el texto.

Otro documento interno indicó que delta era aproximadamente tan transmisible como la varicela, mientras que una variante temprana estaba más cerca del resfriado común. Además indica que podría causar una enfermedad más severa.

La agencia de salud señaló que los no vacunados tienen tres veces más probabilidades de infectarse y más de 10 veces de probabilidad de enfermar gravemente o morir por dicha mutación.

Es muy probable que la protección que ofrecen las vacunas y la enfermedad potencialmente grave disminuyan con el tiempo, por lo que las campañas de inmunización continuarán durante los próximos años, indicaron científicos al grupo consultivo del gobierno británico.

Las personas que no han sido vacunadas representan al menos 85 por ciento de los hospitalizados en Francia y 78 por ciento de los decesos a causa del virus.

Un viajero proveniente de Perú que no cumplió el aislamiento obligatorio a su llegada a Argentina, y que era portador de la variante delta, contagió al menos a 13 personas en Córdoba, donde además fueron aisladas 160 personas con las que tuvo contacto.

El Salvador inició la inmunización de los mayores de 12 años y embarazadas desde las 16 semanas de gestación, en momentos en que el país reporta un incremento de contagios y fallecidos por la enfermedad.

"El más extenso contagio desde Wuhan". Así es como los medios estatales en China describen un nuevo brote debido a delta que se detectó por primera vez en la ciudad china de Najing y que se ha propagado a cinco provincias y Pekín.

Australia desplegó cientos de efectivos del ejército para hacer cumplir la cuarentena en Sídney.

La pandemia ha dejado en el mundo 197 millones 228 mil 998 casos confirmados y 4 millones 206 mil 208 fallecidos, de acuerdo con la Universidad Johns Hopkins.

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