En acuerdo de ambos países: Irán cultivará alimentos en un millón de hectáreas en Venezuela

El viceministerio del Interior para Asuntos Económicos de Irán, Mohsen Kushki Tabar, elogió este martes el acuerdo agrícola entre ambos países, que forma parte del plan de cooperación de 20 años firmado durante la visita del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, a Teherán (capital iraní) en junio.


El acuerdo agrícola entre Venezuela e Irán prevé el cultivo de un millón de hectáreas por parte de Teherán en suelo venezolano, recalcó este martes el viceministerio del Interior para Asuntos Económicos de Irán, Mohsen Kushki Tabar.

Dicho acuerdo forma parte del plan de cooperación de 20 años firmado en junio durante la visita a Teherán del presidente de la República, Nicolás Maduro, en un acto con su par iraní Seyed Ebrahim Raisi.

Tabar manifestó que este acuerdo, que se produce en medio de la crisis de las reservas estratégicas de alimentos en el mundo, muestra que «el Irán fuerte y grande ha alcanzado un nivel de intercambio de conocimientos al que acudan otros países”.

Destacó también que pone de manifiesto el alto conocimiento técnico de las empresas iraníes basadas en el conocimiento a nivel internacional, reseñó HispanTV.

Irán requiere 7 millones de hectáreas de tierras agrícolas en el extranjero para garantizar su seguridad alimentaria. Además de Venezuela, Rusia ofreció recientemente 100.000 hectáreas, según la agencia IRNA, para los proyectos agrícolas iraníes.

El director de la Asociación de Cultivos Transterritoriales de Irán, Ali Rezvanizade, aseguró este mes que Venezuela puede brindar una mejor oportunidad que Brasil y Rusia para los proyectos agrícolas de Irán en el extranjero, incluido el cultivo de soja y maíz.

La mayor ventaja del cultivo en el extranjero para Irán es la preservación de sus valiosos recursos hídricos. La agricultura de Irán utiliza alrededor del 85% de todos los recursos hídricos disponibles.

Tras suscribir los nuevos acuerdo con Irán, el presidente Maduro destacó los avances agrícolas de Irán, tras referir que producen alimentos pese a que el país está conformado por casi un 70% de territorio desértico.

En esa oportunidad, Maduro dijo que los acuerdos agrícolas priorizaban dos aspectos claves: la cooperación tecnológica «para producir más alimentos en Venezuela» y los proyectos conjuntos «Irán-Venezuela para exportar a Irán y a toda esta región de Asia».

Durante una reunión con su homólogo iraní, Maduro señaló que Venezuela está interesada en emplear la experiencia histórica de Irán, así como sus capacidades en varios campos, para superar el difícil período de las sanciones y ampliar la cooperación y las relaciones entre los dos países.

“Una de nuestras prioridades para ampliar la cooperación con Irán es utilizar la tecnología iraní para desarrollar la producción agrícola en Venezuela”, enfatizó el mandatario venezolano.

Además, Maduro señaló, en rueda de prensa con su par iraní, que 70 % del territorio de Irán es desierto, por lo que la producción de sus alimentos se da solo en un 30 % de sus tierras, esto mientras que en Venezuela hay 30 millones de hectáreas cultivables que permiten no solo elevar la producción interna de alimentos, sino también “producir alimentos para exportar a Irán y toda esta región del Asia”, explicó.

El presidente venezolano remarcó que la alianza tecnológica es una arista fundamental para incrementar los niveles de producción, basados en la experiencia histórica de Irán.

Venezuela ha suscrito con Irán más de 250 documentos de cooperación a lo largo de sus relaciones diplomáticas.

Con información de Ültimas Noticias / CiudadCCS

27/07/2022

 

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Jueves, 21 Julio 2022 06:24

La población mundial: desafíos

La población mundial: desafíos

Los datos ofrecidos por la ONU en sus Perspectivas sobre la Población Mundial 2022 dan cuenta de una población global creciente, que plantea desafíos importantes que pueden resolverse aprovechándolos para mejorar las condiciones de vida de los más desfavorecidos. Lo que más se ha difundido es que el 15 de noviembre próximo nacerá el habitante 8 mil millones. Junto con ello, se advierte que en 2023 China ya no será el país más poblado, siendo desplazado por India. Para valorar esta información conviene ver hacia adelante, es decir, las proyecciones, pero también recordar la situación demográfica reciente.

Viendo hacia atrás, tenemos que el 11 de julio de 1987 el mundo alcanzó una población de 5 mil millones de personas. Doce años después, el 12 de octubre de 1999, llegamos a ser 6 mil millones, creciendo 20 por ciento. El 31 de octubre de 2011 fuimos 7 mil millones, creciendo en estos nuevos doce años 16.7 por ciento. Cuando el 15 de noviembre próximo lleguemos a 8 mil millones, habremos crecido 14.3 por ciento. Crecemos, pero reduciendo el ritmo. Viendo hacia adelante, considerando las proyecciones, en 2030 podríamos llegar a 8.5 miles de millones, a 9.7 en 2050 y a 10.4 miles de millones en 2100. Dimensiones poblacionales que, sin duda, plantean desafíos mayores. Definitivamente crecemos, y alcanzamos una población de un tamaño desafiante, pero lo hacemos a un ritmo menos rápido.

Este crecimiento poblacional está explicado por la tasa de fertilidad y el decrecimiento de los niveles de mortalidad. La primera se ha mantenido en niveles altos, pero que han disminuido: en 2021 la fertilidad promedio por mujer durante su vida llegó a 2.3 nacimientos, lejos de los 5 nacimientos registrados en 1950. Para 2050 se estima que esta tasa llegará a 2.1 nacimientos. Hay claramente un descenso en este indicador que ilustra consideraciones sociales que han modificado la dinámica poblacional.

El segundo factor para explicar el crecimiento poblacional es la reducción de los niveles de mortalidad. Medida a través de la esperanza de vida al nacer (EVN), registramos un dato de 72.8 años en 2019. Esta EVN aumentó nueve años desde 1990. Este dato promedio incorpora que las mujeres tienen globalmente 5.4 años más esperanza de vida que los hombres, de modo que su EVN es de 73.8 años, en tanto que la de los hombres es de 68.4. Las proyecciones sugieren que la EVN promedio llegará en 2050 a 77.2 años. Globalmente vivimos un proceso de envejecimiento poblacional que será más intenso en las siguientes décadas. Tenemos ya una importante parte de la población con necesidades diferentes.

Este panorama global difiere a niveles nacionales. Existen países que siguen teniendo altos niveles de fertilidad, en tanto que otros muestran una población relativamente estable o incluso decreciente. Estas diferencias se asocian a los desiguales entornos en los que se vive. El crecimiento poblacional de los 10 países más poblados en 1990 ilustra estas diferencias: entre 1990 y 2022, las poblaciones de China y Estados Unidos, las dos potencias mundiales, crecieron entre 25 y 37 por ciento; India, segundo país más poblado, Indonesia, Brasil, y Bangladesh crecieron entre 50 y 60 por ciento; la Federación Rusa, resulta un caso especial ya que decreció 2.3 por ciento; Japón, por su parte, mantuvo su población prácticamente igual entre 1990 y 2022; Pakistán y Nigeria duplicaron su población creciendo más de 100 por ciento. México, que en 1990 era el undécimo país por su población creció 58 por ciento, ubicándose en el décimo lugar en 2022.

Las consecuencias de la desigualdad se confirman cuando más de la mitad del crecimiento poblacional entre 2022 y 2050 se concentrará en ocho países claramente pobres: Congo, Egipto, Etiopía, India, Nigeria, Pakistán, Filipinas y Tanzania, en tanto que 61 países reducirán su población en los próximos 28 años uno por ciento o más. Esta situación señala una posibilidad de actuación global importante: en países con tasas de fertilidad muy altas, con estructuras demográficas con predominio de jóvenes, es posible a través de la acción global disminuir las tasas de fertilidad en medidas no despreciables, asegurando que los nuevos habitantes tengan mejores condiciones de vida.

México también presenta modificaciones en su estructura demográfica como los que se registran globalmente. En 2000, la población mayor de 60 años representaba 7.1 por ciento; en 2010 subió a 9.9 por ciento, este 2022 alcanzó 15.5, para 2030 se proyecta 22.1, para 2040 un 30.1, y para 2050 llegaríamos a 37 por ciento. La consolidación de estos cambios en la estructura demográfica propone necesidades que ya han aparecido en los países desarrollados y que han propuesto la creación de nuevos puestos de trabajo. De esta experiencia habrá que aprender.

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Domingo, 03 Julio 2022 05:21

Nubes sobre la agricultura campesina

Nubes sobre la agricultura campesina

Del campo al plato, la digitalización de los sistemas agroalimentarios avanza por todo el planeta, con impactos poco conocidos. Se podría pensar que al ser un paquete de alta tecnología solamente es usado en sistemas agrícolas industriales, pero avanza también sobre países del sur y áreas de agricultura familiar y campesina, con falsas promesas de mayor eficiencia e información para mejorar la producción.

Muchas preguntas surgen con esta nueva ola de tecnificación del campo. ¿Qué es y qué significa? ¿Qué impactos tiene para el campesinado y la agricultura familiar y de pequeña escala? Comparto aquí un documento con ejemplos de impactos posibles y reflexiones sobre estas preguntas (https://tinyurl.com/ytrkzw76).

En México, entre enero y mayo de 2022, las mayores empresas globales de semillas y agrotóxicos como Bayer-Monsanto, Basf y Corteva (fusión de DuPont y Dow) lanzaron nuevas plataformas digitales agrícolas, que venden servicios a los agricultores. Se suman a las que estaban presentes en años recientes y al despliegue de las mismas en otros países de América Latina.

Básicamente, para entrar en las plataformas digitales las o los agricultores deben hacer un contrato de suscripción, con lo que a través sistemas que pueden ser drones, satélites o fotografías de celular tomadas por los propios agricultores de sus cultivos y enviadas a las plataformas, las empresas registran datos de sus campos, como por ejemplo datos del suelo, humedad, semillas, producción, enfermedades de las cultivos, plantas invasoras e insectos que podrían ser considerados plagas, vegetación y bosques, etcétera. Almacenan y procesan la información en las nubes informáticas de grandes empresas tecnológicas y devuelven “consejos” a los agricultores que indican qué, cuánto y dónde usar en su campo ciertos productos. Generalmente los contratos establecen como condición para lograr resultados el compromiso de usar las semillas y agrotóxicos de las propias empresas.

Bayer –que luego de comprar Monsanto, se hizo dueña de la plataforma digital Climate Fieldview, una de las más extendidas– anunció su acuerdo en 2022 con Microsoft Azure (nube de computación) para además de actuar en los campos, seguir digitalmente las cadenas de suministro. Microsoft ya ofrecía el programa Farmbeat. Basf lanzó en México la plataforma Xarvio, que promete detectar malezas, plagas y enfermedades locales en los principales cultivos a partir de fotos de celular. Corteva agrega a varias de sus plataformas –como Granular y MiLote con funciones similares a las anteriores– una nueva para medir “la huella de carbono” en los campos. Se suma así a Bayer en la incursión de potenciales créditos de carbono en suelos agrícolas, un tema con muchas aristas, todas negativas.

El despliegue de la digitalización y robotización en los campos ha ido de la mano con acuerdos y fusiones entre las mayores empresas de agronegocios –semillas, agrotóxicos, fertilizantes, comercializadoras– con las de maquinaria agrícola y los titanes tecnológicos. Cada uno de los pasos de la cadena agroalimentaria industrial está dominado por pocas empresas: entre 5 y 10 en cada sector controlan más de la mitad del mercado global. El cambio más fuerte en el sector agroalimentario en años recientes es la irrupción de las gigantes tecnológicas estadunidenses (conocidas como GAFAM antes de cambiar sus nombres empresariales: Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft) junto a las chinas Alibaba y Tencent.

En proporción cada vez mayor, las empresas que deciden sobre la producción, suministro y mercados agroalimentarios no tienen historia ni conocimiento del sector. El hecho de que el principal interés de las trasnacionales agronegocios no es la producción de alimentos, sino la ganancia, gana nuevas facetas con la entrada de poderosas compañías igual o más inescrupulosas, cuyo objetivo inmediato es recolectar la mayor cantidad posible de datos, para vender la información y formas de manipulación de las conductas de producción y consumo alimentario de grandes grupos sociales.

Lo que Shoshana Zuboff llamó capitalismo de vigilancia, tiene así su versión de “agricultura de vigilancia”. Lo que comemos, cómo y dónde se produce y se comercia es información fundamental sobre el medio rural y sobre la sociedad en general.

Por ello, las plataformas digitales no van dirigidas solamente a grandes propietarios y agricultura industrial. Para lograr la más mayor recolección de datos de campos y procesos alimentarios, hay un vasto mercadeo y facilidades para enganchar a la agricultura de pequeña escala y campesina, que es la mayoría de habitantes rurales.

La introducción de plataformas digitales consolida la dependencia de agricultores de todas las escalas con las grandes empresas, por contratos que obligan a usar sus productos y manejos agrícolas, mecanismo que ya existía, pero con la virtualidad se expande significativamente. Ahora, además, el nuevo negocio es que los oligopolios se apropian de infinidad de datos de cada campo (incluidos tierra, bosques, agua, territorios), de conocimientos de producción, semillas, manejo de suelos y cultivos, formas de comercialización, hábitos alimentarios de consumidores. Lejos de proveerles “servicios" a las comunidades campesinas, éstas son objeto de extracción masiva de información que al ser “datificada” e interpretada por sus algoritmos se convierte en mercancía para lucro y mayor control de las empresas.

Investigadora del Grupo ETC

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Satoshi Matsuoka señaló que la tecnología de infraestructura de la información acelera la solución de los problemas. Foto cortesía del especialista

Los efectos en la salud, alimentos, ambiente o por desastres naturales en México, como en otros países, se pueden prevenir o mitigar con simulaciones de inteligencia artificial (IA) y de alto rendimiento, lo que sólo se alcanzaría a realizar, hasta ahora, con la supercomputadora Fugaku, una de las más rápidas del mundo, creada por el Centro de Ciencias de la Computación Riken –el centro de supercómputo más grande de Japón– y la compañía Fujitsu.

Satoshi Matsuoka, científico informático y director de ese centro, en entrevista con La Jornada destacó que de esta forma Fugaku contribuye en la consolidación de la Sociedad 5.0, proyecto de reordenamiento social basado en superinteligencia, como una tecnología de infraestructura de la información que acelera la solución de los problemas con simulaciones, mientras avanza en el desarrollo de las tecnologías de la IA, y la distribución y el procesamiento datos.

"Tenemos que hacer dos tipos de simulaciones, una es a través de IA, y otra es la tradicional, con fórmulas de física. Ambas deberían hacerse y las supercomputadoras tienen que procesarlas rápidamente para la obtención de resultados puntuales", explicó.

Fugaku contribuye en más de 30 proyectos planteados en los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Organización de Naciones Unidas relacionados con medicina, salud y farmacéutica; reducción de desastres naturales, como terremotos; atención al calentamiento global; operación del sector energético renovable, incluida la neutralización del carbono; sector manufacturero, y la solución de problemas de materiales punteros, incluidos la construcción naval o mega edificios, entre otros puntos.

Análisis de propagación del covid-19

Planeada en 2014 y plenamente operativa en 2021, esta supercomputadora destaca por sus investigaciones en torno al covid-19 en pleno auge de la pandemia.

"Algunos dicen que otras supercomputadoras más pequeñas o las computadoras personales de alto rendimiento podrían obtener el mismo resultado, pero no es así, porque para simular la propagación del virus, por ejemplo, se necesitan hacer los análisis y computación de innumerables situaciones: cómo estaría una sala de karaoke, en la oficina, en la escuela, dentro de un avión o en un taxi".

Matsuoka aseguró que otras supercomputadoras, incluso las que están entre los cinco primeros lugares del mundo, no podrían hacer estos cómputos, "aun demorando un año o más".

Fugaku mantuvo este año el primer puesto durante cinco periodos consecutivos en las clasificaciones de computadoras de alto rendimiento High-Performance Conjugate Gradient, que aprueba el rendimiento para los métodos informáticos aplicados en la realidad, y en Graph500 Breadth-First Search, que evalúa los sistemas de rendimiento analítico de gráficos.

En los resultados, dados a conocer en la Conferencia de Computación de Alto Rendimiento, obtuvo el segundo lugar en la clasificación TOP500, que evalúa a las 500 supercomputadoras con mayor rendimiento del mundo, y en HPL-AI, que califica el rendimiento de las unidades aritméticas de precisión simple y mediana en IA.

En junio de 2020 y noviembre de 2021, Fugaku obtuvo el primer lugar en los cuatro ejercicios. Se espera la segunda actualización de estas clasificaciones de 2022, principalmente en TOP500.

"Creo que esta supercomputadora también puede contribuir en recursos científicos de primera clase en el mundo, a la prevención de desastres o salvación de vidas humana de México", consideró Matsuoka. Señaló que el país es sísmico, con problemas de huracanes y contaminación ambiental.

En sus aportaciones a la Sociedad 5.0, Fugaku busca consolidar una ciudad inteligente virtualizada, que incluye sensores, terminales y redes de la Internet de las cosas, así como detalles específicos de entornos y climas, ante las dificultades de simulaciones experimentales sobre terrenos reales o a escala.

"Si lo deseamos, una urbe como la Ciudad de México podríamos meterla en el espacio cibernético totalmente entera y podemos hacer la simulación de, por ejemplo, en el caso de la contaminación atmosférica o un terremoto", para "entender las causas del fenómeno e impedir daños a la sociedad".

Matsuoka señaló que Fugaku tiene cientos de proyectos; está abierta de forma internacional, por lo que la comunidad científica mexicana también puede ser usuaria.

El ABCD globalista que amenaza colapsar (sic) el sistema alimentario, advierte The Guardian

Desde hace 14 años advertí sobre la "guerra alimentaria" propalada por el cártel anglosajón "ABCD", como resultado de la "desregulación" globalista neoliberal y la privatización agrícola, donde brilla(ba) el autonombrado "filántropo (sic)" George Soros, “convertido en el dueño de la pampa argentina, donde 50 por ciento de las tierras arables son prácticamente de monocultivo de soya, a expensas de otros granos (https://bit.ly/3b5uRt3)”.

Desde entonces desglosé a "una docena de compañías claves, aliadas a unas 40 (sic) empresas medianas", que "dominan la cadena alimenticia en cuya cúpula se encuentra el cártel de las seis trasnacionales de granos", donde destaca su "ABCD: Archer Danields Midland (ADM); Bunge/Born; Cargill, y Dreyfus".

Sin adentrarnos a la "guerra alimentaria de los panes", a la que alerta en forma dramática Luigi di Maio, ministro de Relaciones Exteriores de Italia –reportado por el exorcizado Russia Today (https://bit.ly/3MS7mRL)–, el editorialista británico George Monbiot (GM), del rotativo The Guardian, muy cercano al globalista neoliberal jázaro George Soros, advierte que “nuestro (sic) sistema alimentario está a punto de colapsar (¡mega-sic!) como sucedió con los bancos en 2008 (https://bit.ly/3NXoZAF)”. Se infiere que por "nuestro", GM se ha de referir al cártel alimentario anglosajón "ABCD".

La ONU anda en búsqueda de la extraviada "seguridad alimentaria" –(https://bit.ly/3tH0Nul) y (https://go.nature.com/3xuoRln)–, mientras GM expone que los grupos científicos han alertado sobre la vulnerabilidad y fragilidad del sistema alimentario global.

La administración Biden –que en forma insólita padece una penuria inconcebible de "alimentos para bebés" por la disrupción de la cadena de suministros– con sus epígonos de la OTAN y la Unión Europea inculpan el disparo de los precios de alimentos a la captura del ejército ruso de las tierras fértiles de Ucrania (https://tmsnrt.rs/3tEjKOi): su famoso Chernozem.

Ya en 2019 Rusia y Ucrania exportaron más de 25 por ciento del trigo a escala mundial (https://bit.ly/3tEtf01).

GM juzga que, si bien es cierto que la "combinación de la pandemia y la invasión de Ucrania son factores importantes" en la etiología de la crisis alimentaria, en realidad, sólo "agravaron un problema subyacente (sic)".

Devela que "sólo cuatro (sic) trasnacionales controlan 90 por ciento (¡mega-sic!) del comercio global de granos", con base en una clásica investigación de Oxfam de hace 10 años: “Los Secretos (sic) de los Cereales: Los Máximos Mercaderes de Granos en el Mundo y la Agricultura Global (https://bit.ly/3baNjRq)”, donde descuellan las mega-ganancias del "cártel ABCD", al unísono de su especulativo "modelo de negocios", y la "financiarización" de la producción agrícola y su subsecuente bursatilización.

GM resume y rezuma que las mismas trasnacionales "ABCD" forman parte de la compra de semillas, químicos, procesamiento, empaque, distribución y menudeo. ¡No dejan nada!

GM demuestra persuasivamente cómo la “industria alimentaria se ha vuelto íntimamente acoplada al sector financiero (https://bit.ly/3xTArYH)” lo que, a juicio de los científicos, hacen a la industria alimentaria “más susceptible a quiebras en cascada (https://bit.ly/3NY1uYr)”.

GM cita una publicación de Nature Sustainability que reporta que en los sistemas alimentarios, la "frecuencia de impactos se ha incrementado a una escala global a través de los tiempos en tierra y mares".

GM cita su libro Regénesis (https://amzn.to/3Ohsr93), donde arguye que "esta serie en escalada de impactos contagiosos, exacerbadas por la especulación financiera, es lo que ha empujado la hambruna global".

Por lo pronto, en África, Chad, con 17 millones de habitantes, decretó la urgencia alimentaria (https://bit.ly/3Hyye87), mientras India –segundo productor mundial de trigo–, un país obligado a alimentar a mil 300 millones de habitantes, invocó “amenazas a su seguridad alimentaria (https://bit.ly/3b2jS3J)”, por lo que prohibió sus exportaciones de trigo, lo cual alienta una ola de "proteccionismos alimentarios". ¿Quién sigue?

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Cepal, crisis acumulativa y casi 100 millones de pobres extremos

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) señala que la desaceleración económica, la mayor inflación y la lenta e incompleta recuperación de los mercados laborales aumentarán la pobreza, la pobreza extrema y la inseguridad alimentaria en la región en 2022.

El informe titulado Repercusiones en América Latina y el Caribe de la guerra en Ucrania: ¿cómo enfrentar esta nueva crisis?, subraya que 7,8 millones de personas se sumarían a los 86,4 millones cuya seguridad alimentaria ya está en riesgo en la región. La incidencia de la pobreza regional alcanzaría un 33,7% (1,6 puntos porcentuales más que el valor proyectado para 2021), mientras que la pobreza extrema alcanzaría un 14,9% (1,1 puntos porcentuales más que en 2021).

Por ello señala que en lo inmediato es necesario sostener el bienestar de los sectores más pobres y reafirma que la seguridad alimentaria debe ser una prioridad, para lo cualo no se debe restringir el comercio internacional de alimentos y fertilizantes pues hacerlo aceleraría la inflación y dañaría a los más pobres.

Añade la Cepal que se deben considerar acciones como mantener o aumentar los subsidios a alimentos, implementar acuerdos de contención de precios de la canasta básica con productores y cadenas de comercialización, y reducir o eliminar aranceles a la importación de granos y otros productos básicos.

El nuevo informe especial de la Cepal analiza los impactos económicos y sociales de la guerra en Ucrania en la región, el contexto externo de incertidumbre, inflación (en especial de alimentos y energía) y desaceleración de la actividad económica y el comercio, y entrega recomendaciones a sus países sobre cómo enfrentarlos.

El estudio indica que, después de la expansión económica observada en 2021 (6,3% de crecimiento del PIB regional), la región alcanzará en 2022 un crecimiento anual promedio de 1,8% y tiende a regresar al lento patrón de crecimiento de 2014-2019 (solo 0,3% promedio anual, con la consiguiente caída del PIB por habitante).

Los avances en la vacunación, las menores restricciones a la movilidad y la reapertura de las escuelas impulsarán una recuperación de los niveles de participación laboral, en especial de la femenina, que ha sido la más afectada pues las mujeres salieron en mayor proporción del mercado laboral durante la pandemia.

La acción conjunta de una mayor participación laboral y un bajo ritmo de crecimiento, y por lo tanto de la creación de empleos, llevaría a un aumento en la tasa de desocupación en 2022, afirma el informe del organismo de Naciones Unidas.

Las economías de América Latina y el Caribe comenzaron a experimentar un incremento de la tasa de inflación en 2021. Mientras al cierre de 2021, la inflación anual de la región alcanzó un 6,6%, esa tasa aumentó a 8,1% en abril de 2022, al tiempo que muchos bancos centrales anticipan que la inflación se mantendrá elevada en lo que resta de año, agrega el documento, presentado en una conferencia de prensa por el Secretario Ejecutivo Interino de la Comisión, Mario Cimoli.

El informe resalta que la presente coyuntura no debe ser vista como un fenómeno aislado pues sus efectos se combinan con los causados por más de un decenio de crisis acumuladas: la crisis financiera internacional, las tensiones económicas entre Estados Unidos y China, y la pandemia.

Teniendo en cuenta los efectos del lento crecimiento y la aceleración de la inflación, la Cepal prevé que la pobreza y la pobreza extrema se elevarán por sobre los niveles estimados para 2021, lo que refleja el fuerte aumento de los precios de los alimentos. Estos niveles son notoriamente superiores a los observados antes de la pandemia e implican otro retroceso en la lucha contra la pobreza, recalca el informe.

Añade que los mayores precios de las materias primas, el aumento de los costos de transporte y las perturbaciones en las cadenas internacionales de suministro impactarán las exportaciones de bienes de la región.

En diciembre de 2021, la Cepal proyectaba un aumento del 10% del valor de las exportaciones regionales de bienes y del 9% del valor de las importaciones. Pero el alza de los precios de varios de los principales productos que la región comercializa eleva la proyección para 2022 a una expansión del 23% tanto de las exportaciones como de las importaciones.

Para responder a la coyuntura y dinamizar un crecimiento sostenible e inclusivo se requerirán políticas fiscales y monetarias procrecimiento señala la Cepal, que propone seguir utilizando la política fiscal como elemento central de la política de desarrollo, lo que requiere fortalecer los ingresos públicos para ampliar el espacio fiscal.

Señala que es necesario reducir la evasión, reorientar gastos tributarios y fortalecer la progresividad de la estructura tributaria. Para contener las presiones inflacionarias, fundamentalmente impulsadas por factores de oferta, es necesario que la política monetaria utilice el más amplio espectro de herramientas disponibles.

Ello requiere combinar el uso de la tasa de política monetaria con instrumentos macro prudenciales y cambiarios, a fin de enfrentar la inflación minimizando los efectos negativos sobre el crecimiento y la inversión.

A mediano plazo, son necesarias políticas agrícolas e industriales que fortalezcan el apoyo a la producción agropecuaria, así como aumentar la eficiencia en el uso de fertilizantes, priorizando los biofertilizantes. La política industrial es clave para reducir la dependencia de la importación de fertilizantes en el mediano plazo, añade el informe.

En materia de seguridad energética Cepal asegura que es imprescindible avanzar en las fuentes renovables y en la integración energética regional. En la coyuntura, son necesarios mecanismos de estabilización de los precios de los combustibles; así como subsidios focalizados y temporales a los grupos de población más vulnerables y a los sectores productivos orientados al mercado interno, recalca el informe.

Cimoli concluyó que “América Latina y el Caribe enfrenta nuevos escenarios geopolíticos. La ruptura de la globalización puede llevar a diferentes configuraciones regionales que determinarán sus políticas con base en objetivos de soberanía en defensa, energía, alimentos y sectores industriales clave, desde los de más alta tecnología hasta algunos de insumos de amplio uso, como los fertilizantes”, indicó.

“Ante la regionalización de la economía mundial, la región no puede continuar actuando de manera fragmentada. Es necesario aumentar el papel de la articulación regional en las respuestas a la crisis: formular e implementar respuestas de América Latina y el Caribe en su conjunto o de sus bloques de integración”, concluyó el alto directivo de Cepal.

11/06/2022

Por Rodolfo Koé. Periodista económico argentino, analista asociado a al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, promulgó ayer nueve proyectos de ley para mejorar el acceso de los veteranos de guerra a la atención médica. Foto Afp

Rusia gana la "guerra económica" (https://bit.ly/3xohBsg) que le impuso EU-OTAN –que controla a una irreconocible Unión Europa (UE)– cuando el petróleo y el gas se han disparado a la estratósfera, mientras el rublo, hoy la impensable divisa más poderosa del mundo, cotiza en menos de 61 por un dólar.

The Wall Street Journal lo señala estupendamente: “No se rían (sic): La Casa Blanca quiere hacer paneles solares y bombas de calor para detener a Vladimir Putin” (https://on.wsj.com/3GTQxo5).

Biden atribuye a la guerra de Putin en Ucrania su "emergencia energética" –que pone en riesgo el abasto de electricidad a cinco meses de las elecciones intermedias– mediante la enmienda de producción de defensa, exhumada desde la guerra contra Corea, con el fin de impulsar los paneles solares y otras "energías limpias" (https://bit.ly/3tjoaKg). El problema con las "energías renovables" –solar (nota: tres cuartas partes de sus módulos provienen del sudeste asiático) y eólica– es su característica "intermitente" que depende de los caprichos climáticos.

Biden también inculpa a Putin del alza irrefrenable de la gasolina, la máxima inflación de los recientes 40 años y el despliegue de la grave crisis alimentaria global. Hasta ahora no lo ha culpado de la surrealista crisis de "alimentos para bebés" en EU.

Como aquí utilizamos el método dialéctico, es conveniente escuchar el punto de vista del presidente Putin quien, en una entrevista a Rossiya 1 Tv, desnudó la manipulación financiera de Wall Street que se encuentra detrás de la crisis alimentaria, con bastante antelación a su "operación militar" en Ucrania: “la masa monetaria en EU creció 5.9 millones de millones de dólares en menos de dos años, desde febrero de 2020 a finales de 2021, con una productividad (sic) sin precedentes de las máquinas impresoras de dinero” cuando la "tasa total de liquidez creció 38.6 por ciento".

Putin considera que se trató de un “error (¡megasic!) de las autoridades económicas y financieras de EU, que no tiene nada que ver con los actos de Rusia en Ucrania, no tiene correlación alguna”.

Es evidente que Putin se encuentra muy bien asesorado por Sergey Glazyev, connotado economista ruso, cuyas teorías sobre la "economía física" están prevaleciendo por encima de la "especulativa economía financierista" de la dupla anglosajona de Wall Street y La City (Londres), y cuya obra reciente es digna de ser consultada.

A juicio de Putin, la impresión desregulada de la masa monetaria por Wall Street “fue el primer estadio –uno inmenso– hacia la presente situación desfavorable de alimentos” que se "dispararon de inmediato". Y eso que Putin no aborda la manipulación del cártel alimentario anglosajón, su famoso ABCD: ADM-Bunge- Cargill-Dreyfus (https://bit.ly/3Q5ohmv).

También fustigó las políticas de "energía verde" de la UE que exageraron las capacidades de la "energía alternativa", que no puede ser producida “en las cantidades requeridas, con la calidad (sic) requerida y a precios aceptables” (sic) cuando "al mismo tiempo, empezaron a empequeñecer la importancia de los tipos convencionales de energía, incluyendo, sobre todo, los hidrocarburos".

Putin deduce que el resultado de todo ello fue que los “bancos cesaron de emitir empréstitos (…) Las empresas de seguros cesaron de garantizar los arreglos. Las autoridades locales cesaron de garantizar los contratos, de asignar parcelas de tierra para expandir la producción y redujeron la construcción de transporte especial, incluyendo gasoductos”.Todo ello desembocó en una escasez de inversiones de energía y los precios se elevaron: "Los vientos no fueron tan fuertes como esperaron el año pasado, el invierno se retrasó y los precios se dispararon en forma instantánea, y con el alza de los precios de gas se incrementaron los de los fertilizantes", lo que los "anglosajones" empeoraron al "imponer sanciones sobre los fertilizantes rusos".

Ahora se entiende la sombría pesadumbre que pende sobre la Casa Blanca, según el portal Político (https://politi.co/3xz7UaR).

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Rusia y Occidente compiten por conseguir una salida segura para el trigo ucraniano

20 millones de toneladas de grano deben ser exportadas rápidamente

Los envíos están parados por el bloqueo naval ruso del puerto de Odesa en el Mar Negro y por las minas flotantes ucranianas plantadas para defender el puerto de los ataques rusos

 

En un juego diplomático del gato y el ratón, Rusia y Occidente están proponiendo ideas similares, aunque a veces enfrentadas, para que el grano de Ucrania que hace tanta falta pueda ser transportado con seguridad por el Mar Negro y pueda llegar así a los mercados mundiales. También compiten en la batalla por el relato ante la opinión pública mundial si los planes fracasan. Y libran otra batalla diplomática en África y Oriente Medio para presentar a su adversario como el culpable de la espiral de precios de los alimentos y de los fertilizantes.

Rusia y Ucrania exportan más de una cuarta parte del trigo mundial y Rusia es el primer exportador de fertilizantes del mundo. El índice de precios de los fertilizantes del Banco Mundial aumentó casi un 10% en el primer trimestre de 2022, hasta alcanzar un máximo histórico en términos nominales. Los 20 millones de toneladas de grano que están parados en Ucrania deben ser exportados rápidamente para evitar una nueva explosión de los precios de los alimentos, y también para que pueda conservarse en condiciones la próxima cosecha ucraniana, que en estos momentos no puede ser enviada a los graneros de almacenamiento porque están al máximo de su capacidad.

Los envíos están parados por el bloqueo naval ruso del puerto de Odesa en el Mar Negro y por las minas flotantes ucranianas plantadas para defender el puerto de los ataques rusos. Moscú, a cambio de levantar el bloqueo, quiere que se levanten las sanciones a su transporte marítimo y a sus productos fertilizantes. La cuestión es si hay un acuerdo al que se pueda llegar.

Turquía como mediador

En lo que empieza a parecerse al plan principal, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, ha aceptado reunirse con el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, el 8 de junio para hablar de la posibilidad de que Turquía retire las minas de Odesa y luego escolte a los barcos que transportan grano hasta el Bósforo a través de un corredor naval. Erdoğan habló con Vladímir Putin sobre la propuesta el lunes y, según la versión turca, Putin estaba dispuesto a cooperar, pero con condiciones.

En virtud de la Convención de Montreux sobre el paso por los Estrechos de 1936, Turquía es el árbitro del tráfico marítimo dentro y fuera del Mar Negro, y precisamente este papel que tiene asignado es la justificación que utiliza, como miembro de la OTAN, para motivar su negativa a imponer sanciones a Rusia. El martes, el ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlüt Çavuşoğlu, señaló que la seguridad alimentaria está en el centro de las negociaciones: “Nos estamos centrando en la seguridad alimentaria. Queremos establecer un centro en Estambul para poder monitorear el corredor”.

En cuanto al papel desempeñado por los países de la Unión Europea, el primer ministro italiano, Mario Draghi, ha mostrado una actitud pragmática y ha tomado la iniciativa. Draghi habló de la cuestión con el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, a mediados de mayo; la semana pasada mantuvo conversaciones con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, más tarde con Putin y, tras esta conversación, de nuevo con Zelenski.

La dudas de Ucrania

Ucrania ha avanzado que está abierta a la retirada de las minas de Odesa, pero señala que habría que poner condiciones para que la marina rusa no aproveche para acercar sus buques de guerra al puerto. El ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, ha indicado que es necesario ser cautos “porque una garantía unilateral del Kremlin (de no acercar posiciones) no es suficiente. Necesitamos que terceros países asuman la responsabilidad de hacer cumplir el acuerdo”.

Italia y el Reino Unido se han ofrecido para llevar a cabo la operación de desminado, una misión que podría llevar 15 días, pero Turquía puede ser la opción preferida por Rusia para completar esta peligrosa tarea. Según Draghi, Putin ha indicado que abriría el acceso a Odesa siempre que se pudieran realizar controles válidos para garantizar que los barcos que transportan el grano no transporten también armas para su uso por parte de Ucrania. También existen cuestiones sin resolver sobre la nacionalidad de los barcos que escoltan el convoy y sus condiciones de actuación en caso de amenaza por parte de Rusia.

Según Moscú, Putin señaló la “disposición de la parte rusa” a facilitar el tránsito marítimo de mercancías sin obstáculos en coordinación con los socios turcos. Sin embargo, Rusia quiere a cambio el levantamiento de las sanciones occidentales sobre los fertilizantes, algo que, según Draghi, también está siendo exigido a la UE por África y que hace necesario volver a evaluar los términos de la negociación.

Estados Unidos también muestra cierta flexibilidad. Su representante ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield, ha indicado que están dispuestos a dar “cartas de patrocinio” a las compañías navieras y de seguros para facilitar las exportaciones de cereales y fertilizantes rusos. Ha puntualizado que el grano y los fertilizantes no están sujetos a sanciones del Tesoro estadounidense, pero que “las empresas están un poco nerviosas y estamos dispuestos a darles una respuesta tranquilizadora si eso les ayuda a animarse”. Ha subrayado que no se trata de un acuerdo para conseguir el levantamiento del bloqueo ruso del puerto de Odesa.

En este momento, el Reino Unido y la UE pueden estar yendo en direcciones opuestas al coordinar la prohibición de asegurar los barcos que transportan petróleo ruso en cualquier parte del mundo. Distinguir los seguros para los buques de grano de los de petróleo es factible, pero podría resultar complicado.

El papel de Naciones Unidas

Una posibilidad es que Rebecca Grynspan, alta funcionaria de la ONU (secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo) que ha viajado recientemente a Moscú para tratar esta cuestión, pueda ayudar a negociar un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad que respalde el corredor humanitario, una idea que apoya el presidente francés, Emmanuel Macron. Un alto cargo de un Gobierno occidental ha señalado que ve poco probable que “algún país, ni siquiera Rusia, pueda vetar una resolución para alimentar al mundo solo porque las exigencias rusas sobre el levantamiento de las sanciones no han sido satisfechas”.

Draghi no se opone a la participación de la ONU, pero teme que su entrada frene el ritmo de la negociación. “Puede desempeñar un papel importante en la resolución de la crisis, pero tenemos el deber de preguntarnos cómo podemos ayudar. Cómo acelerar las negociaciones, para que la solución no llegue demasiado tarde”, ha indicado.

El Reino Unido, Polonia y los países bálticos han mostrado su escepticismo ante la posibilidad de que Putin acepte. Reino Unido ha respaldado la propuesta de Lituania de un plan de convoyes que es parecido, pero que no depende de la cooperación rusa. Ha propuesto una coalición de voluntarios –no una fuerza de la OTAN– para escoltar a los barcos.

El nombre de Egipto, uno de los muchos países de ingresos medios y bajos que dependen en gran medida del grano ucraniano y ruso, ya ha sido mencionado como uno de los posibles miembros de esta coalición. La secretaria de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Liz Truss, normalmente partidaria de la línea dura o más militarista, pareció estar a favor de este plan cuando se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores lituano, Gabrielius Landsbergis. También ha sido muy significativa la inusual visita del presidente polaco, Andrzej Duda, a El Cairo esta semana para hablar de la crisis de los cereales.

El general Mark Milley, jefe del Estado Mayor de Estados Unidos, advirtió el martes en Londres: “Abrir esas vías marítimas requeriría un esfuerzo militar muy importante”. Si los responsables políticos optaran por ello, “sería una operación militar de alto riesgo que requeriría un esfuerzo considerable”, dijo. Es por este motivo que Draghi, Macron y el canciller alemán, Olaf Scholz, son partidarios de, primero, estudiar las intenciones de Putin.

Si ninguna de las opciones de la ruta marítima funciona, la única alternativa es intensificar el uso de las rutas existentes, mucho más caras, que llevan el grano en camiones a través de Polonia hasta los puertos bálticos y polacos, o en barcazas por el río Dniéper hasta los puertos rumanos y finalmente por tren hasta Polonia. La opción de llevar el grano por tren a través de Bielorrusia parece imposible debido a las exigencias de Minsk de que se levanten las sanciones sobre la potasa. En el principal punto de paso hacia Rumanía hay un atasco de 20 kilómetros de camiones esperando a ser inspeccionados. En el río Dniéper había una cola de 100 barcazas esperando para llegar al Mar Negro. Solo se autoriza el paso de siete embarcaciones al día.

Aparte de la necesidad humanitaria de evitar la hambruna, Draghi considera reales e inminentes los riesgos para Occidente de la espiral de subida del precio del pan, en términos de flujos migratorios, terrorismo e inestabilidad política. Como ha indicado un funcionario italiano: “Nos quedan dos semanas para solucionar esta situación o nos enfrentamos a una crisis muy grave”.

Traducción de Emma Reverter

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Creció la cifra de personas con hambre en AL y el Caribe: PMA

Montevideo. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó ayer que aumentó en más de medio millón el número de personas con inseguridad alimentaria severa en América Latina y el Caribe entre diciembre y marzo pasados. Son 9.3 millones de habitantes los afectados en los países de la región en los que el programa está presente.

La directora regional del PMA, María Dolores Castro, explicó que "millones de personas podrían verse empujadas a la pobreza y la inseguridad alimentaria si continúa el conflicto en Ucrania", dado que generó un incremento en los costos de la materia prima y la energía.

La organización asegura que aumentaron 27 por ciento los precios promedio de arroz, frijoles negros, lentejas y aceite vegetal en la región durante el primer cuatrimestre del año, y 111 por ciento entre enero de 2019 y abril de 2022.

"Podríamos volver a los puntos máximos de inseguridad alimentaria del punto álgido de la pandemia, ya que la pérdida de empleos e ingresos, la inflación y otros factores impactan a las personas más vulnerables", advirtió Castro.

"La región ya está lidiando con la covid-19, el aumento de los costos y los extremos climáticos", expresó la directora regional.

Prevén tendencia negativa por la guerra

La semana pasada, la alta comisionada para los Derechos Humanos de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, advirtió que la elevada carestía generará un aumento de la tensión en América Latina.

"La guerra en Ucrania ha provocado y va a continuar haciéndolo, una crisis tridimensional en los alimentos, la energía y las finanzas, y esto va a tener un impacto serio en América Latina y el Caribe", declaró Bachelet en un foro económico. "Vamos a ver una gran inquietud y tensión política" en una región que "ya ha sido impactada por la covid-19", agregó.

"El precio alto de los alimentos normalmente crea tensión social de manera tal que hay que pensar y prepararse para esto", advirtió la comisionada.

La inseguridad alimentaria califica situaciones cuando la ingestión de comida es insuficiente para la salud humana y puede ser temporal, transitoria o severa, de acuerdo con los conceptos de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura.

El PMA estima que, si la guerra continúa, el hambre podría afectar a 13.3 millones en la región.

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El presidente ruso, Vladimir Putin, visitó ayer en un hospital de Moscú, por primera vez, a soldados heridos en la operación militar desplegada desde el 24 de febrero en Ucrania. Foto Afp

 Los puertos ucranios, bloqueados desde la invasión

 

Moscú. El vicecanciller ruso, Andrei Rudenko, aseguró ayer que Rusia está dispuesta a “garantizar un corredor humanitario” a los barcos por el Mar Negro y exigió el fin de las sanciones impuestas por Occidente para evitar una crisis alimentaria mundial debido a la interrupción de las exportaciones ucranias de cereales desde que la ofensiva rusa comenzó, el 24 de febrero.

Rusia y Ucrania suelen representar casi un tercio del suministro mundial de trigo y la falta de exportaciones significativas de grano desde los puertos ucranios está contribuyendo a una creciente crisis alimentaria mundial. Las potencias occidentales debaten la idea de establecer “corredores seguros”, aunque éstos necesitarían el consentimiento de Rusia.

“Hemos dicho varias veces que una solución al problema alimentario requiere un enfoque global que implica sobre todo el fin de las sanciones que se han impuesto contra las exportaciones y transacciones financieras rusas”, señaló Rudenko.

Además, apuntó que se “requiere el desminado por la parte ucrania de todos los puertos donde están anclados los barcos” y garantizó que “Rusia está dispuesta a proporcionar el paso humanitario necesario”.

La agencia de noticias RIA citó a Rudenko diciendo que Rusia estaba en contacto con la Organización de Naciones Unidas sobre este asunto. Los puertos ucranios en el Mar Negro están bloqueados desde la invasión y más de 20 millones de toneladas de grano están atascadas en los silos del país.

El canciller ucranio, Dmytro Kuleba, rechazó la sugerencia de Moscú al asegurar que “no se puede encontrar un ejemplo mejor de chantaje en las relaciones internacionales”.

En un encuentro al margen del Foro Económico Mundial de Davos, Kuleba acusó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte de “no estar haciendo literalmente nada” para responder a la invasión rusa de su país, y garantizó que Kiev no tiene “condiciones previas” para reanudar las conversaciones diplomáticas con Rusia para el fin de este conflicto.

Al rechazar el levantamiento de sanciones propuesto por Rudenko, el ministro de Defensa británico, Ben Wallace, afirmó que Rusia debe permitir la salida de los buques cargados con cereales de Ucrania.

Hizo un llamado a Rusia “a hacer lo correcto para mostrar humanidad”, luego de una reunión en Madrid con su homóloga española, Margarita Robles.

El jefe del Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, coronel Mijail Mizintsev, anunció la apertura de corredores humanitarios marítimos, garantizados por las autoridades rusas de 8 a 19 horas (locales), para evacuar barcos extranjeros de los puertos de Jerson, Mikolaev, Chernomorsk, Ochakov, Odesa y Yuzhni, todos en el Mar Negro, mientras en el Mar de Azov atenderá a los de Mariupol.

El alto mando militar, citado por la agencia Interfax, detalló que en el Mar Negro hay unas 70 embarcaciones de 16 países y denunció que el gobierno ucranio “no permite que los barcos salgan a mar abierto”.

El vocero del Ministerio de Defensa de Rusia, mayor general Igor Konashenkov, agregó que el puerto de Mariupol volvió a operar luego de que fue desminado, por lo que zarparon cinco barcos extranjeros.

En el frente bélico, el ejército ruso siguió su avance en el este del país eslavo que enfrenta una situación “en extremo difícil” y un riesgo de destrucción masiva, afirmó el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, y lamentó la “falta de unidad” de Occidente para entregar armas a su país.

En tanto, el mandatario ruso, Vladimir Putin, quien visitó por primera vez a soldados heridos en la invasión en un hospital militar de Moscú, dispuso un aumento de 10 por ciento en pensiones y salario mínimo para amortiguar la inflación local.

Putin firmó una orden que permite a los residentes de las regiones de Zaporiyia y Jerson, en el sur de Ucrania, solicitar la ciudadanía rusa mediante un procedimiento acelerado. Pasaportes rusos fueron distribuidos en Mariupol, indicó Petro Andryushchenko, asesor del alcalde del estratégico puerto, Vadim Boychenko.

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