¿Hay que abandonar el feminismo? Potencias y límites en la coyuntura actual

Desde el grupo coordinador del espacio “Tranfeminismos y luchas queer” de Communia, planteamos estas líneas surcadas de preguntas para utilizar como material en los debates

 

Cuando el feminismo se vuelve institucional, clasista y punitivista –y esto está ocurriendo incluso en muchos movimientos contraculturales europeos–, este feminismo  –que hoy es hegemónico– ¿nos resulta útil para afrontar las luchas en las que estamos?

Después de unos años de gran potencia del movimiento feminista parece que nos encontramos con algunos de sus límites. La fuerza que hemos sido capaces de desplegar no está exenta de peligros si apostamos por un feminismo que sirva para transformar la sociedad y no para apuntalar el statu quo. El primero al que se enfrenta es el de su institucionalización: el de su conversión en ideología que sirva para dar legitimidad “feminista” a políticas neoliberales, gobiernos, instituciones y al propio Estado –que también sostiene nuestra opresión–. A veces parece que esta configuración del poder en la que estamos lo asume todo siempre que nuestras luchas no aparezcan como suficientemente trabadas con la redistribución del poder y la riqueza. ¿Lo están las luchas feministas? ¿Todas? ¿O necesitamos un feminismo “con apellidos”? También hemos visto como este movimiento es utilizado para impulsar políticas de carácter punitivo y de reforzamiento del sistema penal –como aquellas que criminalizan la prostitución o las que buscan nuevas penas o el castigo como única vía de solución para la cuestión de la violencia machista–. ¿El feminismo mainstream solo genera víctimas necesitadas de protección estatal? Y si es así ¿cómo cortocircuitamos estos planteamientos?

Frente a este feminismo de Estado, luchas feministas de base –como las de carácter sindical o de clase– proponen una agenda autónoma hermanándose con aquellos feminismos latinoamericanos con fuertes componentes de feminismos comunitarios, decoloniales y populares –de pobres, de putas, de trans…–, capaces de desbordar la agenda de paridad neoliberal. Por tanto, la principal fractura del feminismo hoy no es la cuestión de la prostitución o de los derechos trans, sino aquella que separa a un feminismo del poder –que sirve como herramienta de gobierno– y uno de base o autónomo –capaz quizás de generar contrapoder–.

Pero, ¿qué podría ser un feminismo autónomo más allá de definir por contraposición a lo que no está en las instituciones? ¿Podemos hablar de unos contornos definidos que nos permitan lanzar propuestas conjuntas? ¿A la potencia de esta oleada feminista le ha correspondido un nivel equiparable de nuevas organizaciones de base? ¿Qué “demandas” se han visibilizado estos años de lucha? ¿Hemos generado una agenda propia? ¿Cuáles serían sus contenidos? ¿Se han transformado en conquistas? ¿A qué otros desafíos nos enfrentamos con la popularización del feminismo? ¿Necesitamos un feminismo que ponga en el centro el reparto de la riqueza aunque no parezcan temas “de mujeres”? ¿Esta nueva ola ha relanzado los nuevos pánicos morales sobre el sexo, nuevos puritanismos, intentos de criminalización del trabajo sexual o que han impulsado un aumento de la transfobia? ¿Puede que nuestros discursos estén reforzando algunos de los efectos indeseables de esta nueva ola? ¿Estamos asistiendo a un declive de esta ola y qué lo provoca? ¿Esto constituye solo un problema o abre nuevas oportunidades?

Punitivismo, represión y pánicos sexuales

En los últimos años, el #Metoo y la insistencia en poner en primer plano la violencia sexual ha tenido resultados ambivalentes. Por un lado, hemos puesto en la agenda la violencia sexual y los abusos en todos los ámbitos, también los militantes. Cosas que estaban normalizadas por fin se verbalizan, por fin dejan de excusarse. Probablemente este cambio cultural es uno de los mayores logros de este último ciclo de movilización feminista. Sin embargo, quizás hemos construido sin querer un imaginario de pánico sobre la sexualidad. Quizás la hemos dibujado como un ámbito únicamente de peligro y no de disfrute, de exploración. Nos ha faltado (y mucho) hablar del placer, de lo que implica conquistar ese espacio siendo mujeres, de lo que ganamos en libertad, en autonomía, en goce.

Vale también la pena abrir el debate sobre nuestra categorización como víctimas porque esta concepción católica y pasiva de la sexualidad de las mujeres también es un pilar que sujeta el orden de género, enquista sus lógicas y refuerza los marcos estructurales de la violencia de género. A ellos se les presupone un deseo siempre despierto y el pleno dominio de su voluntad y sexualidad. Aunque a veces esta se representa también como algo salvaje e incontenible, un argumento que ha servido históricamente tanto para legitimar la violación, como para sexualizar el racismo -los moros, los negros, los “otros” racializados de turno, esencialmente incapaces de contener sus impulsos sexuales-. A nosotras, por el contrario, se nos presupone pasivas, atesoradoras de un deseo celosamente guardado para recompensar, para agradecer con él a un varón. De ahí provienen algunas de las objeciones feministas a la Ley del Sí es Sí, que tal y cómo está formulada nos ata a esta concepción de la sexualidad femenina, mientras sitúa la agencia y el deseo en el terreno masculino. Nos envía un mensaje inequívoco: el sexo y el placer son dominios de los hombres, territorios hostiles para las mujeres.

Asistimos también a esos peligros: de la victimización y el mojigatismo sexual. Las campañas de terror sexual desatadas en los medios después de violaciones y asesinatos son funcionales a la limitación de los comportamientos y movimientos de las mujeres; a su contención, personal y sexual. El miedo nos hace más pequeñas, nos encierra, nos hace restringir movimientos y dejar escapar oportunidades.

También inaugura un nuevo peligro de reforzamiento del sistema penal, tanto por la cuestión de las violencias machistas, como por los llamados “delitos de odio” –que se han impulsado en parte por una demanda de colectivos LGTBIQ–. Aquí, en vez de atender a una dimensión política que tiene como horizonte la transformación social, se buscan respuestas en un sistema judicial que es patriarcal y que pone en el centro el castigo y la victimización; se individualizan los casos y las soluciones mientras se deja de lado su dimensión estructural.

¿Qué hemos ganado y qué nos queda por ganar en la lucha contra todas las violencias? ¿Hay que volver a hablar de sexo o simplemente confiar en que la sociedad ya está en lugares distintos? ¿Los discursos reaccionarios respecto de la sexualidad/identidades no normativas pueden tener consecuencias más allá de lo simbólico? ¿Cómo trascendemos la victimización? ¿Qué soluciones más allá del Estado somos capaces de imaginar y de poner en marcha? ¿Qué significa realmente tener una visión antipunitiva, se refiere solo a rechazar el ámbito penal –como solución privilegiada– o podemos estar reproduciendo su marco político/afectivo en nuestros entornos y organizaciones? ¿Qué pasa con la violencia que recibimos las disidentes sexuales o de género? ¿Cómo se combaten? ¿Cuando hablamos de violencia machista estamos incluyéndolas? ¿Por qué no?

La cuestión del sujeto

El feminismo ilustrado de la órbita PSOE –pero también sectores de los nuevos feminismos radfem– quieren erigirse en vigilantes de las fronteras del sexo: quién puede definir qué es una mujer podrá convertirse en portavoz de sus demandas –sobre todo en portavoz institucional–. En el feminismo de base, que hace bandera de la diversidad de su composición, hay menos debate pero lo hay ¿hemos retrocedido en esta cuestión? Tanto esta guerra como la de la prostitución en muchos sitios también se han lanzado para romper las asambleas del 8M –cuyas demandas les resultan demasiado radicales- y descomponer parte de la fuerza del movimiento con el objetivo de obtener un feminismo más “manejable” para el poder. Además, sabemos que no es un debate teórico porque el sujeto del feminismo (como cualquier otro sujeto de transformación) se forma en las propias luchas.

Cuando los fundamentalismos cristianos y las extremas derechas hablan de ideología de género no distinguen, hacen causa común contra los derechos de las mujeres y las disidencias sexuales: ambos desestabilizan el orden social. Entienden, mejor que algunas feministas, que es parte de la misma guerra. Desde una perspectiva de las visiones más emancipadoras, no podemos pensar un feminismo como exclusivo de las mujeres, de sus cuerpos o de sus experiencias. ¿Ha dejado de tener valencia política la categoría mujer? ¿Es útil? ¿Podemos superarla incluyendo a todos los sujetos que desafían el orden de género? ¿Y a los hombres? ¿Siguen siendo útiles estas identidades? ¿Cómo rompemos fronteras identitarias de nuestras luchas que nos impiden lanzar luchas más fuertes? ¿Se pueden tratar de derrocar el orden social desde luchas compartimentadas? ¿O cómo se podrían componer entre sí? ¿Tenemos que abandonar estas luchas compartimentadas y sumarnos a movimientos de transformación más amplios? ¿Las llevamos al interior de las organizaciones por la vivienda, el trabajo, a los espacios de apoyo mutuo, etc…)? ¿O seguimos en espacios “separatistas”?

La cuestión de la clase

El feminismo institucional se mueve mejor en las cuestiones sexuales. Si el eje que explica la desigualdad de género es el sexual, todas estamos oprimidas por igual, mientras que si se le da centralidad a la división sexual del trabajo quizás hay que empezar a reconocer las diferencias entre nosotras. No somos todas iguales. Hacerse con el capital político del feminismo se vuelve así más resbaloso cuando su contenido se une a cuestiones materiales y redistributivas como pretende el movimiento de base. Desde ese feminismo nos llegan demandas que son ignoradas o arrinconadas por los partidos “feministas” de gobierno, como las sindicales, muchas de ellas relacionadas con el sector de cuidados, –las de las trabajadoras domésticas que no tienen todos los derechos o las de las Kellys, descontentas con la reforma laboral, entre otras–. También se omiten las luchas que tienen que ver con la desprotección en la que quedan las migrantes sin papeles o las que están sujetas a las restricciones que les impone la Ley de Extranjería. El feminismo como ideología de gobierno tiene muchas dificultades para asumir estas demandas.

Nosotras creemos que desestabilizar el orden de género tiene que hacer parte de un proyecto más amplio de transformación de carácter universalista que se oponga al capitalismo y al colonialismo. ¿Sirve el feminismo para hacer esto? ¿Por qué? ¿Es deseable seguir apoyando un feminismo interclasista como la alianza que se materializa en las grandes manifestaciones del 8M donde caminamos junto a ministras, empresarias y aquellas que quieren su 50% del infierno? ¿Para qué nos es útil? ¿Justifica la ofensiva reaccionaria la necesidad de estas alianzas? ¿Cómo avanzar entonces con nuestras propias propuestas?

Organización y herramientas de lucha

Hablar de organización es hablar de cómo imaginamos las luchas presentes y futuras, sus conflictos y los espacios de articulación y potencia que despliegan. A nuestro modo de ver es pensar los lugares posibles de creación de contrapoder y actualizar nuestras prácticas para ir construyendo otra sociedad posible. Si abandonamos cualquier ilusión de lo que se puede alcanzar mediante la política institucional ¿cómo construimos estos otros espacios que articulen unas prácticas autónomas, antipunitivistas capaces de poner la reproducción de la vida, la clase, las luchas antiracistas en el centro? ¿Cómo generamos contrapoderes que transformen la realidad existente? ¿Tiene el feminismo que atravesar otras luchas en marcha o debe configurarse en espacios separatistas que impulsen una agenda feminista específica? ¿Deben acaso estos espacios hacerse eco de las otras luchas de transformación social o de ampliación de los sujetos políticos? ¿Se puede hacer una política de transformación efectiva desde el identitarismo? ¿Qué fuerzas nos dejamos fuera si definimos estrechamente los límites del sujeto de lucha? Si decimos que nuestra lucha es por cambiar la sociedad, ¿acaso para eso no necesitamos también a los hombres cis?

21 jul 2022

Publicado enSociedad
Laboratorios del CIM, en La Habana, en capturas de pantalla.

El biológico fue diseñado en el Centro de Inmunología Molecular de la isla y desarrollado con la institución Roswell Park, de EU

Los enfermos de cáncer de pulmón avanzado tienen una esperanza con CIMAvax-EGF®, vacuna terapéutica creada en Cuba, fruto de más de dos décadas de investigaciones y que ha beneficiado a más de 10 mil pacientes en la isla con ese padecimiento en atención de salud secundaria y terciaria, y que ahora está conquistando a la comunidad científica estadunidense, según la prensa cubana.

Ayer, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, destacó los avances alcanzados por el biológico, diseñado por el Centro de Inmunología Molecular (CIM). En su cuenta de Twitter el mandatario compartió el artículo de Granma en el que se describe cómo la alianza entre el CIM y el Centro de Investigación del Cáncer Roswell Park, en Estados Unidos, propició el desarrollo del medicamento, pese al bloqueo que por más de 60 años Estados Unidos mantiene contra la isla.

Para contextualizar, el CIM y el Centro de Investigación del Cáncer Roswell Park, en Buffalo, Estados Unidos, se aliaron hace algunos años para facilitar el acceso a equipamiento y a los reactivos, a fin de propiciar el desarrollo del medicamento, relación que no ha estado exenta de dificultades, a causa de la política de bloqueo económico contra Cuba.

El CIM es una empresa biotecnológica cubana de investigación-desarrollo, producción y comercialización de productos para el cáncer y otras enfermedades del sistema inmunitario. El Centro de Investigación del Cáncer Roswell Park, ubicado en Buffalo, Nueva York, es el primero en Estados Unidos en enfocarse específicamente en las investigaciones oncológicas.

Elia NeningerVinageras, con 44 años de experiencia en oncología, asegura en un artículo de Granma que el medicamento tiene dos grandes ventajas: pocas reacciones adversas y una solución a un grave problema de salud en Cuba como es el cáncer de pulmón.

Kalet León Monzón, director adjunto del CIM, explicó que los beneficiados se pueden recuperar de un cáncer de pulmón avanzado y podrían tener una perspectiva de sobrevida en condiciones normales a muy corto plazo.

Combinación de tratamientos

De acuerdo con declaraciones de la directora de Investigación Colaborativa y profesora asociada de oncología del centro Roswell Park, Mary Reid, éste es el único lugar en Estados Unidos que utiliza esa vacuna con fines investigativos. Se efectúa, detalló, un primer ensayo en cáncer de pulmón avanzado, combinado con las terapias estándares aprobadas para el tratamiento de esa dolencia en la nación norteamericana. El segundo tiene un enfoque preventivo, refirió, pues se usa en personas con alto riesgo de padecer la enfermedad y en otro grupo de pacientes curados para evitar una recaída.

En Cuba, el producto transita por un ensayo en su fase cuatro, reveló la directora de investigaciones clínicas del CIM, Tania Crombet, publicó Prensa Latina. La experta reveló que en territorio antillano se emplea ya en la atención primaria de salud y, según detalló, los datos recabados hasta la fecha confirman la efectividad mostrada en las investigaciones anteriores. Doctora en ciencias, resaltó que una de las ventajas más importantes es su uso en la atención primaria de salud.

"Ello es una oportunidad porque no es imprescindible que el paciente tenga que acudir a la atención secundaria, es decir, a un hospital para recibir la vacuna. Hemos demostrado que es suficientemente segura y que el uso en la atención primaria garantiza una mejor adherencia al tratamiento", agregó la investigadora.

En el estudio realizado por el Roswell Park, añadió, se usa el fármaco cubano combinado con un droga inmunomoduladora, un monoclonal llamado Nivolumab, que demostró ser segura y también incrementó la inmunogenicidad, gracias a lo cual un conjunto de pacientes está obteniendo una supervivencia muy larga.

Mary Reid destacó a la prensa que "la colaboración entre el centro Roswell Park y el CIM comenzó basada en la ciencia, sin intereses de negocios o políticos. Simplemente, creímos desde el inicio que CIMAvax-EGF® podía tener un impacto en la prevención del cáncer de pulmón, uno de los problemas más graves de salud que afecta a Estados Unidos, y también a Cuba".

Miguel Creus, un paciente que empezó a recibir CIMAvax hace 15 años, cuando la enfermedad se encontraba en la fase cuatro y la vacuna en ensayos clínicos, asegura que el fármaco le "ha prolongado la vida con un estado de salud satisfactorio", puesto que en la actualidad no tiene rastros ni de tumores ni de síntomas de la enfermedad.

A pesar de los efectos del bloqueo económico de la Casa Blanca, la colaboración entre ambas instituciones no se detiene, y la vacuna se sobrepone a los desafíos. En la actualidad hay ensayos clínicos, como los que menciona la investigadora Tania Crombet, que combinan esta vacuna cubana con otros tratamientos exitosos contra el cáncer, y se estudian sus efectos en pacientes de alto riesgo o en estadio inicial de la enfermedad.

Un policía antidrogas hace guardia junto a la cocaína incautada en una instalación aduanera en el puerto de Callao, Perú, el 11 de junio de 2022. — Cris Bouroncle / AFP

Naciones Unidas reporta un aumento sin precedentes de la fabricación de cocaína. Junto a los Gobiernos progresistas de Colombia y Bolivia, se abre un nuevo tiempo para hacer frente común al problema e impulsar el desarrollo de productos alternativos a la hoja de coca.

 

Lima. El presidente ejecutivo de la oficina antidrogas de Perú, Ricardo Soberón, instó este miércoles a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para revertir la creciente demanda de cocaína que, aseguró, es la "espada de Damocles" que está devastando la Amazonía y entorpeciendo las políticas nacionales contra el narcotráfico.

"No es por nuestra condición macroeconómica que estamos exigiendo más cooperación, sino porque la demanda internacional de cocaína sigue subiendo (...) mientras continúe esta tendencia, América Latina no podrá atacar de manera sustantiva el narcotráfico", sentenció el responsable de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida) en un encuentro con la Asociación de Prensa Extranjera de Perú.

Para Soberón, es "urgente" que el Gobierno peruano se reúna con sus homólogos de Colombia y Bolivia a fin revisar el principio de "responsabilidad compartida", para señalar a la comunidad internacional que las medidas adoptadas hasta la fecha para atajar la lucha contra el tráfico ilícito de drogas "no parecen estar funcionando".

El funcionario, quien calificó de "preocupante" el último informe mundial de drogas de Naciones Unidas (ONU) que reportó un aumento sin precedentes de la fabricación de cocaína, insistió en que ahora, con la llegada de Gustavo Petro al poder en Colombia, es el momento oportuno para encontrar puntos en común entre los países productores de esta sustancia con miras a "mejorar los mecanismos" y "modificar los términos de intercambio" con organismos internacionales.

"Por primera vez en la historia reciente de América del Sur habrá tres Gobiernos (Perú, Colombia y Bolivia) que tienen un interés particular en revisar la forma como abordamos problemas que nos afectan en conjunto", resaltó, tras recordar que la cooperación internacional a los países andinos "viene reduciéndose" en los últimos años, salvo en Bolivia.

Precisó que uno de los componentes que habría que plantear a la ONU, a la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es que "no son suficientes los mecanismos del libre mercado" para impulsar el desarrollo de productos alternativos a la hoja de coca, la materia prima de la cocaína.

"Hay que entregarle un plus a los productos (...) que sustituyan la coca. Eso debe de pagar(se), si no es (con) un bono, por lo menos (con) condiciones favorables de mercado", dijo el presidente de Devida.

Y esbozó un segundo planteamiento: "El norte, por decirlo de alguna manera, nos exige a nosotros reducción de oferta (de droga) (...), quisiéramos la misma acuciosidad para evidenciar cómo Alemania, Inglaterra, Francia, Bélgica, España, Italia, no pueden detener la demanda creciente de cocaína".

Insistió en que la tendencia al alza de los consumidores mundiales de cocaína, que escalaron de 14 millones en 1998 a 21 millones en 2020, principalmente concentrados en Europa y Norteamérica, "se convierte en un factor absolutamente determinante" de las políticas nacionales antidrogas.

Ucayali, nuevo foco cocalero

Sobre las estrategias del Gobierno peruano para combatir el narcotráfico, que en la última década sumaron más de 500 millones de dólares, Soberón destacó los esfuerzos para articular un "pacto social" entre el Estado y la población para reducir los cultivos de hoja de coca con fines ilícitos y contribuir al desarrollo integral y sostenible de la región andino-amazónica del país.

Además, reveló que desde enero hasta la fecha las autoridades del país andino erradicaron de manera forzosa 10.000 hectáreas de cultivos de hoja de coca, aunque el objetivo para fines de año es triplicar la cifra de 2020 y alcanzar las 18.000 hectáreas.

En paralelo, y través del pacto social, Devida se trazó la meta de reducir 1.000 hectáreas de cultivos de manera voluntaria en el céntrico Valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (Vraem), la mayor cuenca cocalera de Perú, considerado el segundo productor mundial de cocaína al producir entre 400 y 600 toneladas métricas al año.

El camino para esta erradicación voluntaria, agregó Soberón, parece haberse allanado ante la "situación de abandono" por la que está atravesando ahora el Vraem debido al desplome de los precios de la hoja de coca, la pasta básica y el clorhidrato de cocaína.

Las alarmas, en cambio, se están desviando hacia la selvática región de Ucayali, que ya es un "nuevo foco cocalero" que "preocupa" a las autoridades peruanas. Al colindar con Brasil, este departamento goza de una localización estratégica para las rutas del narcotráfico.

Tan solo entre 2020 y 2021, según precisó el presidente de la oficina antidrogas, los cultivos de arbusto de hoja en Ucayali casi se triplicaron, al pasar de 3.810 hectáreas a 10.220.

En la zona de Aguaytia, en Ucayali, el incremento registrado el año pasado en la superficie cultivada de hoja de coca fue del 82%, mientras que en Callería, en el mismo departamento, la subida fue del 145%.

14/07/2022 10:12  

 

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Cuba saldrá de la "situación compleja", dice Díaz-Canel, a un año de las manifestaciones

La Habana., El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró ayer que la isla saldrá de la "situación compleja" en la que se encuentra, mientras que las calles de La Habana estaban en calma durante el primer aniversario de protestas impulsadas desde Estados Unidos.

"De esta situación compleja también vamos a salir. Y vamos a salir revolucionando", porque así es "la revolución, y lo ha hecho en un escenario de frecuente asedio económico, político e ideológico", tuiteó Díaz-Canel .

"Si hay algo que conmemorar este 11 de julio es la victoria del pueblo cubano, de la revolución", añadió el mandatario.

El 11 y 12 de julio de 2021 se registraron las mayores manifestaciones desde la victoria de la revolución cubana en 1959, cuando miles de personas se lanzaron a las calles en alrededor de 50 ciudades al grito de: "Libertad" y "Tenemos hambre", cuando recrudecía la crisis económica que enfrenta la isla, sometida desde hace más de seis años a un bloqueo por parte de Estados Unidos.

790 personas fueron detenidas en julio de 2021

El gobierno ha informado que 790 personas detenidas hace un año fueron procesadas, y 488 recibieron sentencia definitiva, muchas por el delito de sedición con penas hasta de 25 años de cárcel.

Acusado por La Habana de haber orquestado esas manifestaciones, Washington reconoció ayer "la determinación" del pueblo cubano "frente a la opresión" y apoya "su lucha", afirmó el jefe de la diplomacia Antony Blinken.

"Al pueblo cubano: los estadunidenses observaron con admiración el 11 de julio de 2021 cómo decenas de miles de ustedes salieron a las calles para alzar sus voces por los derechos humanos, las libertades fundamentales y una vida mejor", añadió Blinken, dos días después de que Washington sancionó a 28 funcionarios cubanos por su papel en la "represión de las protestas" de julio pasado.

La respuesta de La Habana fue inmediata: "Rechazamos los comentarios del Secretario de Estado de Estados Unidos que confirman el involucramiento directo del gobierno de ese país en intentos de subvertir el orden y la paz en #Cuba, en violación del Derecho Internacional", tuiteó el canciller cubano, Bruno Rodríguez.

El portavoz de la cancillería china, Wang Wenbin, urgió a Estados Unidos a levantar por completo el bloqueo contra Cuba.

Wang señaló que China apoya firmemente los esfuerzos del gobierno y el pueblo de Cuba para mantener la estabilidad social. Las sanciones unilaterales impuestas por Estados Unidos contra funcionarios cubanos, que no tienen base en el derecho internacional, son típicas de la "diplomacia coercitiva", añadió.

Recordó que, en 29 ocasiones consecutivas, la Asamblea General de las Naciones Unidas ha adoptado resoluciones que exigen abrumadoramente que Estados Unidos ponga fin a su embargo económico, comercial y financiero contra Cuba.

"Instamos a Estados Unidos a que preste atención al llamado de justicia de la comunidad internacional, que cumpla con los propósitos y principios de la Carta de la Organización de Naciones Unidas y levante por completo las sanciones unilaterales contra Cuba", afirmó Wang.

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Rita Segato: "Un juez tiene el mismo sentido común que un carnicero, porque está formateado por el patriarcado"

Madrid. La antropóloga argentina Rita Segato tiene tantos títulos y reconocimientos que intentar plasmarlos en este artículo ocuparía la mayoría del espacio. El último homenaje lo recibió la semana pasada en forma de Doctor honoris causa por la Universidad de Salamanca. En su discurso, Segato desgranó su idea de intelectual, algo de lo que conversa también en esta entrevista. Pasó por España para recibir ese galardón, participar en una clase magistral en la Fundación Reina Sofía y para asistir a un desayuno auspiciado por el eurogrupo The Left y la Fundación Espacio Público. Y es en estos contextos, pero también cuando habla para Público, cuando afirma sin pestañerar que "un juez tiene el mismo sentido común que un carnicero, porque está formateado por el patriarcado". 

Feminista convencida, dirige la cátedra llamada de Pensamiento Incómodoen la Universidad San Martín de Argentina. Autora y divulgadora de términos como "dueñidad", "mandato de masculinidad" o "colonialidad", afirma que la labor de los intelectuales es la de buscar o inventar palabras que puedan describir y nombrar la realidad cotidiana que viven las personas. "Lo que no se nombra no existe". Explica a Público que vivimos en un mundo "adueñado", porque el término desigualdad se queda corto para explicar la rápida concentración de la riqueza que vive el planeta y que esta acumulación hace que las leyes no funcionen.

Es una convencida de que las nuevas líderes están emergiendo de las estructuras comunales, como Francia Marquez en Colombia y que hay sectores del feminismo que hablan y actúan "de una forma autoritaria".

Habla de la importancia de nombrar las cosas. Incluso inventa términos para referirse a distintas realidades: como "dueñidad". ¿Por qué es importante el hecho de nombrar?

En toda sociedad, en todo pueblo, en la aldea más pequeña, la gente más rica o la gente más pobre, en cualquier grupo o colectividad humana, siempre hay algunas personas que tienen, digámoslo así, el vicio de pensar. La vocación de pensar. No se trata de ser letrados o letradas para pensar. Yo soy antropóloga y cuando llego a cualquier pueblo siempre hay algunas personas con la que hablo y te da una visión de las cosas, de la historia o alguna reflexión de cómo se vive allí.

Esas personas están en todas partes. Y yo soy una de esas personas que me gusta pensar. Es como jugar. Por eso defino al intelectual de esta forma no académica. Incluso pienso que en la academia faltan pensadores. Porque la academia va como cohibiendo el juego de pensar por diversas razones. El pensador, el intelectual, es un donador de palabras. Lo que hace en el marco de las ciencias sociales es esa dación de nombres. Son cosas que la gente conoce, pero las conoce en la práctica y les falta una retórica. Falta un nombre que permita después trabajar encima de eso. Una de las cosas que digo es que los países del norte, los países centrales, los de la modernidad avanzada y "desarrollados", así entre comillas, tienen fortísimas retóricas para lo que hay que defender en su mundo. Y nosotros en América Latina, en nuestro mundo, tenemos cosas que cuando salgo de mi pueblo no las tengo (como ahora que llevo más de un mes fuera) y las extraño muchísimo, pero no tienen una retórica que señale lo que vale la pena defender. El intelectual es el que va construyendo esas retóricas, las va nombrando, señalando lo que hay que cambiar, que transformar.

¿Qué engloba un concepto como "dueñidad"?

En ese caso, la dueñidades un nombre que utilizo porque en el mundo de hoy hablar de desigualdad como lo hacíamos en los años 60 y 70 ya es poco para nombrar lo que está pasando. Y lo que está ocurriendo es que estamos en un mundo adueñado, donde hay pocos dueños. Pero el problema no es que sean pocos, sino la velocidad de la concentración de la riqueza. Con una concentración de la riqueza como la del presente, las leyes no funcionan. Y este es uno de los problemas más graves que tenemos en el presente: que la ley no está funcionando. No está consiguiendo circunscribir o impedir la muerte, por ejemplo. Y esto no ocurre solo en América Latina. Es en el mundo. ¿Qué ley hay?. La ley del más fuerte.

Usted afirma que es necesario hablar desde los márgenes. ¿Cuáles son esos márgenes?

Yo creo que desde el margen se puede pensar con mucha más claridad. Es más, lo he constatado. Pienso que no hay inteligencia sin imaginación. Y que cuando uno está distante del lugar de la hegemonía y el prestigio, la imaginación florece más. En política esto no es una apuesta, sino que está sucediendo ya. 

Muchas de las grandes figuras de la política están saliendo de la comunidad. Francia Marquez [recientemente elegida vicepresidenta de Colombia] es el paradigma, pero hay muchísimas más. En Brasil y en el resto de América Latina están emergiendo muchas mujeres indígenas, pero no es por el hecho de ser indígenas, es porque haber salido de una gestión de la vida que es comunal. Hace tiempo lo explicaba porque lo vi venir, pero ahora es una realidad. En Mexico estuve en un seminario precioso a tres con [el filósofo] Amador Fernández Savater y una mujer indígena llamada Yasnaya. Ella era una persona con una inteligencia absolutamente deslumbrante, pero viene del mundo comunal y puede pensar la política de otra forma. He cobrado una cierta desconfianza (no en el sentido de sospecha), sobre la capacidad de los partidos políticos de volver a ser realmente representativos, porque la lucha por el poder empieza a jugar muy pesado dentro y a jugar en contra. A hacer goles en contra del proyecto cuando éste es de transformación del mundo.

¿Qué propone el multiculturalismo?

El multiculturalismo propone una política de las minorías, es decir, la minoritización: las mujeres como minoría, los negros como minoría, los indígenas como minorías, los LGTBIQ+ como minoría… lo cual fue una trampa. Porque esas minorías son los defectivos. Es decir que hay un sujeto universal y sus defectivos: la mujer es un defectivo del hombre, el blanco lo es del negro… Lo que quiere decir que son identidades incompletas y no completamente políticas. No existe un sujeto universal y sus minorías. No existe un sujeto completo plenamente político y sus defectivos, es decir, sus deficientes. No hay eso en el mundo. Hacia donde hay que ir es a un pluralismo radical. Antes que feminista soy pluralista. Una democracia no pluralista es una dictadura de la mayoría. El pluralismo es para mí en política la estrella guía, la proa hacia la dirección de un mundo mejor. Un mundo sin hegemonía, esa es mi aspiración.

¿Cuál es la situación del feminismo hoy en día?

El feminismo vive situaciones complejas. Una de ellas es la vanguardización. El intento de algunos sectores dentro del feminismo en transformarse en vanguardia y así controlar la pluralidad que es necesaria dentro de las filas del feminismo. Hay sectores que hablan y actúan de una forma absolutamente autoritaria. Si llevamos el autoritarismo al interior del feminismo se acabó. Mi cátedra en la Fundación Reina Sofía se llamó: ¿Es posible un feminismo con una episteme patriarcal?. Es decir, inquisitorial, autoritario, espurgador, linchador… La respuesta es no. No se posible. Tenemos que inventar otra manera de hacer política y otras metas de la política, no orientadas a la toma del poder. Tomar el poder es la ruina. ¿Cómo hacer política sin pensar en tomar el poder?. Para mí el secreto está ahí. Y el secreto del feminismo está ahí.

El feminismo es un movimiento plural al interior y los feminismos no pueden verse como un conjunto de movimientos contra los hombres. Es un movimiento antisistémico y el patriarcado es un sistema político. Por eso somos un movimiento antisistema, como lo era el movimiento anticapitalista de los años 60 y 70. No llegó a destino. No conseguimos crear el mundo que queríamos crear y a lo mejor fue porque nos faltaba una pieza fundamental: que es la pieza antipatriarcal.

Hablando de esta pluralidad. En España en los últimos tiempos se ve una división dentro del feminismo y un cierto divorcio entre una parte del feminismo y las personas LGTBI que siempre habían ido muy de la mano.

He visto e inclusive le he llamado la atención a algunas personas que considero mis amigas. Porque creo que no pueden adherirse a un discurso como el de la señora Amalia Valcarcel, que es una vergüenza. Ya la había escuchado en alguna ocasión cuando coincidimos en Montevideo, pero cuando la oí hablar en la mesa de la UNAM este año en una mesa redonda de mujeres a las que quiero, como Marcela Lagarde, como Alda Facio, se dejaron capturar por una actitud colonial de esa persona en el presente, autoritaria de una manera en la que no puede ser considerada feminista y con una transfobia tan aberrante. ¿Como puede ser que tenga miedo de que las mujeres trans tomen el protagonismo, le roben el movimientos?. No es aceptable su discurso. Y llega a decir en esa mesa redonda que no usemos más la categoría género. Cuando esta categoría, como nos enseñan los antagonistas de nuestro proyecto histórico, quieren cancelarla y hablan de una ideología de género. No tiene el alma del feminismo. Si vamos a hacer lo mismo que hacen los hombres de empezar a agredir a los demás, a montar una inquisición, generar una vanguardia que domine todas las opiniones. Porque saben que su discurso acaba coincidiendo plenamente con el de nuestros enemigos, los enemigos del feminismo.

Hay una frase suya que me parece muy reveladora: "Yo pienso en delantal y cocinando huevos fritos". ¿Es la cocina un lugar político?

En el mundo precolonial no intervenido, y esto lo vemos en muchos lugares América Latina y en algunos lugares de España también, es un mundo dual: existe una política de los varones que es pública, de la casa hacia afuera, de la aldea hacia fuera. Ese es el espacio de acción de los hombres. Y existe un espacio que es doméstico, pero no es ni privado ni íntimo, no tiene los muros de la familia nuclear. No es un encierro y está atravesado por muchísimas presencias.

Yo vi lo que significa la nuclearización de la familia en el proceso de Brasil trabajando ás de 10 años con las leyes contra la violencia doméstica. Al llevarla a muchos lugares e Brasil me fui dando cuenta que la violencia aumentaba porque se nuclearizaba la familia. Esta nuclearización la transforma en íntima, en privada y sobre todo la desprotege del ojo público. Ahí es cuando se despolitiza el espacio doméstico. Antes de eso, las mujeres tenían mucho más valor. Cuando en 1966 cuando yo llegué a Tilcara (Jujuy, Argentina) donde vivo ahora, las mujeres tenían infinitamente más poder económico y político de lo que tienen hoy. Ese es una caída violentísima del poder de las mujeres con el avance de la colonial modernización.

El control del cuerpo de las mujeres, aunque resulta a veces difícil verlo, es la piedra angular, la fundamental, la primera lección, la primera pedagogía de expropiación de valor, la primera forma de opresión, tanto en la historia de la especie, como en las historias personales, las biografías individuales. El lugar donde aprendemos la diferencia, la desigualdad, que es en el patriarcado. Es comprensible. Quien tiene el poder quiere permanecer en el poder en un mundo donde l apolítica se diseña y se persigue como la lucha por el poder. Algo ha visto que nuestro movimiento amenaza para que tan rápidamente se orquesta una manera de bloquearle el camino.

¿Y esto cómo sucede?

Un Estado siempre es una administración exterior a la vida de la gente. Como el policía del Estado con la pistola en el bolsillo o como la escuela racista. Algo ajeno a la propia vida de la gente. Es una gestión desde afuera de la vida. En América Latina, a no ser para un grupo pequeñísimo de personas, es un administrador que nunca perdió su exterioridad con relación a lo administrado. Esa administración externa es colonial. Este estado es la mejor definición de lo colonial inclusive hoy en día.

Lo que sucede es que al nuclearizarse la familia, el espacio de los hombres se va transformando en la esfera pública y en el Estado que es patriarcal, aunque las mujeres podamos entrar en los cargos estatales, pero el género del Estado, de las posiciones institucionales es un género masculino: la distancia, la gestión burocrática… varias características que viene de la gestión masculina en una profundidad histórica muy grande.

El otro espacio político era el de la gestión de la vida, porque tenía un impacto en la vida colectiva. Pero dejamos de percibirlo como una gestión política. La tarea de las mujeres se ha vuelto una vida en la intimidad, un cuerpo vinculado a lo íntimo, a lo privado y no a una forma de gestión.

Por eso muchas veces digo que maternar el político. Cuidar es político. No creo que sea asalariable, creo que se le tienen que dar las condiciones para poderlo hacer bien, pero transformar ese dar las condiciones a un salario medido en cantidad de tiempo, significaría (usando a Marx) alienar el trabajo de cuidados. Y es inalienable. El salario es una forma de alienación del trabajo, de compra del tiempo, de compra del cuerpo. Eso no se puede hacer.

Existe una discriminación de la mujer en la Justicia, un desamparo que se produce cuando las mujeres buscan protección. ¿Por qué pasa esto?

Lo voy a decir de la manera más rápida bruta que sé. Un juez, un fiscal, un promotor de justicia, un procurador, un defensor, una defensora… tiene el mismo sentido común que un carnicero, que un panadero, que un físico, un químico o un vendedor comercial. Su entrenamiento en la justicia no les ha llevado a sofisticar o a transformar de manera adecuada su sentido común, que está formateado por el patriarcado.

En mi experiencia un juez piensa de manera perfecta su garantismo cuando ante él tiene a una persona pobre y no blanca. Es decir ven la desigualdad de raza y clase. Me fui dando cuenta que esta afirmación positiva, que es darle una garantía mayor a quien por un efecto de la historia no tiene garantían en un tribunal, funciona con las personas más pobres y racializadas. Pero cuando el juicio es sobe un tema de género, esta acción positiva debería ir en dirección a la víctima, porque son las mujeres las que en una profundidad histórica enorme, casi bíblica te diría, arrastran una desigualdad. Escuché a un violador una vez hablarme de que Eva desobedeció y tomó la manzana y de que merecía un castigo porque fue la culpable de que le fuera mal a la humanidad. Y esta estructura mítica y profunda está en la mente de toda la humanidad.

Se lleva hablando mucho tiempo de que los operadores judiciales tienen que tener una formación en perspectiva de género, pero esto nunca llega.

Yo he dado clases cuando se volvió muy común que se dieran clases de derechos humanos para policías. Pero la sensación que yo tenía es que se hacía una prueba en la que sacaban muy bien diez. Pero les entraba por una oreja y les salía por la misma oreja. Sí, es necesario dar clases de género muy bien dadas con absoluta convicción a operadores de la Justicia, pero no es simplemente para asentir. Tienen que conseguir entender en profundidad el tema de la violencia como para desmontar la sospecha en relación a la mujer. Porque las mujeres estamos siempre bajo sospecha. Tenemos intenciones indebida o nos toman por menos capaces. Y eso no se ha alterado de una manera suficientemente fuerte como para que cambie el mundo.

Hay dos cosas que hay que desmontar: la sospecha sobre el cuerpo de mujer y el mandato de masculinidad. Mis pensamientos fundamentales, que nunca fueron modificados sustancialmente, pero sí fueron desdoblados, están escritos en el libro Las estructuras elementales de la violencia. Ahí a la unión entre los hombres le llamo fratria, fraternidad o cofradía. No lo descubro yo, sino un psiquiatra norteamericano cuando se le ocurre contar cuántas violaciones son hechas por hombres solitarios y cuántas por grupos. Y se da cuenta que la mayor parte son hechas en grupos de varones. Es decir, que es un crimen en sociedad, no de un individuo anónimo, malo, loco, desviado y que tiene una perturbación. Si están hechas en grupo en su gran mayoría es porque es un crimen inteligible, o sea social. Entonces me voy dando cuenta por los entrevistados que aún cuando el violador está solo, en el fondo está acompañado. En sus sombras tiene interlocutores a quienes les va demostrando algo.

El crimen sexual es un crimen de exhibición, de prueba, de titulación. El hombre exhibe lo que puede hacer. Sin los ojos de los otros hombres no tiene sentido. No es un crimen del deseo. Eso es lo que los juristas no consiguen entender. Lo siguen concibiendo como un crimen de la libido desbordada de los hombres que se mueren por penetrar a una mujer. Nunca jamás he visto por ningún lugar por donde anduve y donde investigue, incluso en crímenes de guerra contra las mujeres, el deseo como razón. Más bien la obligación como razón. Una demostración para adquirir una titulación, para permanecer como miembro de esa cofradía, de esa fratria.

Más recientemente me di cuenta de que esa fratria tiene una estructura y esta es corporativa. Esta corporación masculina tiene dos características fundamentales: la primera es que su principal valor y el único que no se puede infringir es la lealtad corporativa. Y la segunda característica es que es internamente jerárquica. Esta estructura corporativa se va a replicar en todas las otras corporaciones. Se aprende ahí y luego se replica en la corporación de la Justicia, en la corporación policial, en la corporación mafiosa, en la académica. Se replica en las corporaciones institucionales. Hay una primera corporación que las funda y donde se blinda el aprendizaje. Por eso hay que acabar con el mandato de masculinidad, que es el que va a reproducir la corporación.

Y el feminismo ¿qué papel juega o debe jugar?

Hay muchos hombres que me han venido a decir: "Muchas gracias Rita". Porque obedecer el mandato de masculinidad es un mal negocio para los hombres. Los hace morir temprano, no pueden experimentar ciertas formas de humor, de felicidad… Cuando un hombre viene y pregunta: "¿Como podemos hacer los hombres para ayudar al movimiento de las mujeres?". Yo les digo que se ayuden ellos porque les va mal. Muy mal. Hagan su movimiento, desobedezcan, enseñen. Únanse en la capacidad de desobedecer el mandato de masculinidad y no reproducirlo. Es una tarea de la política de los hombres. La nuestra es otra. Nuestro camino es de la autodefensa.

Es como lo que ocurre con el racismo. Hace poco dos profesoras negras me contaban que las habían llamado para ver cómo acababan con el racismo en una universidad de Estados Unidos. Y ellas respondieron que los que tienen un problema con el racismo son los blancos. Que ellas bastante tienen con protegerse. Francia Márquez lo acaba de decir hace pocos días en Colombia, cuando la cantante Marbelle le dijo que era una orangutana, una expresión racista muy fea y resentida. Entonces Márquez le respondió: "Yo a Marbelle le mando un abrazo para que se sane, porque los blancos se perjudican inmensamente siendo racistas. No consiguen disfrutar de la vida en un mundo diverso". ¡Qué grande!.

 Por Marisa Kohan@kohanm

11/07/2022 21:50

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La primera ministra francesa, Élisabeth Borne, adelantó en un discurso ante la Asamblea Nacional que el gobierno controlará de forma inminente 100 por ciento del capital de la compañía abastecedora de energía en el país

Seremos la primera gran nación en salir de los combustibles fósiles, pero necesitamos manejar la producción, argumenta

 

Madrid. Francia anunció un cambio histórico en pos de recuperar la soberanía energética perdida durante las últimas décadas por la liberalización del sector: la nacionalización total de la energía eléctrica, que en este caso está gestionada por el empresa Electricidad de Francia (EDF). La primera ministra francesa, Élisabeth Borne, adelantó en un discurso ante la Asamblea Nacional que el gobierno controlará de forma inminente 100 por ciento del capital de la compañía abastecedora de energía en el país, con el objetivo de fortalecer su independencia energética y alcanzar las emisiones cero.

En un contexto cada vez más volátil, en el que el precio de la electricidad se decide en el mercado mayorista y a expensas de las subastas y las pujas de las grandes multinacionales, Francia decidió dar un vuelco en la tendencia europea para mitigar la cada vez más acuciante pérdida de soberanía energética, dos palabras que en los últimos meses han vuelto al debate público, así como el de la nacionalización. El gobierno francés augura que en unas circunstancias como las actuales, agravadas con la guerra en Ucrania, el resto de los mercados de la energía en Europa seguirán sus pasos, con nacionalizaciones totales o parciales.

El Estado francés controla actualmente 83.88 por ciento de la empresa EDF, es de los pocos países europeos que no han renunciado a controlar desde el Estado un sector tan crucial y esencial para vida de la ciudadanía, si bien ahora se dará un paso y se llevará a cabo una nacionalización total.

Estamos en un periodo de la historia en que los países deben ganar también la batalla de la energía y la producción, por eso les confirmo hoy que el Estado tiene la intención de controlar 100 por ciento del capital de EDF, anunció Borne, que además defendió el modelo francés, que mantiene en actividad sus centrales nucleares al tiempo que impulsa los modelos alternativos más limpios.

Seremos la primera gran nación ecológica en salir de los combustibles fósiles, pero para eso necesitamos tener el control total de la producción y de nuestro futuro energético, advirtió la funcionaria francesa, quien no ocultó que su decisión también está vinculada a la volatilidad provocada por la guerra en Ucrania: Aunque nuestro país es menos dependiente del gas ruso que nuestros vecinos, no podemos creer ni hacer creer que seremos inmunes a las decisiones unilaterales de Rusia. Si Rusia cortara sus exportaciones de gas, también nos veríamos afectados. Así que a partir de ahora debemos considerar todos los escenarios posibles, incluso los más difíciles, y compartir sus consecuencias con todos los actores y con el pueblo francés. Podemos resistir, pero todos debemos poner de nuestra parte.

El gas y la industria nuclear, energías verdes para la UE

La medida adoptada por Francia también está relacionada con los cambios jurídicos y estratégicos adoptados por la Unión Europea (UE), que a partir de ahora considera el gas y la industria nuclear como energías verdes. Para dejar atrás el carbono adoptaremos un mix energético equilibrado alrededor de las energías renovables y de la nuclear. Aceleraremos el despliegue de energías renovables e invertiremos en la nuclear con la construcción de nuevos reactores e innovaciones para la energía nuclear del futuro, aseguró.

Arrastra pasivos por 43 mil millones de euros

La medida provocó una ola de reacciones en Europa, tanto a nivel bursátil como político, ya que muchos países se están planteando volver a las nacionalizaciones de la energía eléctrica ante la escalada sin freno de los precios y la vulnerabilidad que está provocando en la sociedad.

EDF arrastra un pasivo de 43 mil millones de euros (900 mil millones de pesos), con el que tendrá que asumir el objetivo impuesto por el presidente de Francia, Emmanuel Macron, de poner en marcha a partir de 2035 seis nuevos reactores nucleres, con un precio estimado de 52 mil millones de euros, monto al que hay añadir 50 mil millones de euros, necesarios para mantener en servicio el parque atómico actual, compuesto de 58 reactores que normalmente generan 70 por ciento de la electricidad del país.

El anuncio de la nacionalización provocó una subida inmediata de la cotización bursátil de la empresa, que se mantenía a la baja desde la apertura de la sesión en el mercado europeo, por debajo de los 7.3 euros, pero tras conocerse la noticia subió cerca de 8 por ciento hasta casi 8.6 euros.

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Miércoles, 06 Julio 2022 05:22

El sexo del marido

El sexo del marido

A veces el consultorio nos acerca historiales asombrosos, pero por lo general las consultas responden a problemas habituales para los cuales contamos con experiencias previas. Cuando un historial que nos resultó original comienza a repetirse, estamos frente a un modelo que pone patas para arriba lo que habíamos aprendido a reconocer como lo común y corriente.

Hace años la consultante era una señora de cincuenta años que llevaba veinte años de matrimonio.

Con doloroso ritmo comenzó a contarme cómo habían sido sus años de matrimonio y las rarezas que últimamente había encontrado en su compañero. En ese punto le resultaba difícil retomar la narración hasta que alcanzó a decirme: “¡Ahora Jorge me confiesa que es homosexual!”.

 El llanto la inundó y no pudo continuar la narración. Fue preciso hacer una larga pausa para que lográsemos incorporar los detalles que ella suponía que yo precisaba; su ansiedad alcanzó la desesperación cuando confirmó: “¡¡Ahora me dice que va a irse a vivir con su pareja y me pide el divorcio!!”.

El psicoanálisis tiene sus limitaciones y ésta es una de ellas. Interpretar su desesperación frente a un cambio de identidad del compañero y la modificación del estilo de vida, todo junto, justifica la desesperación de un ser humano. Allí estaba yo, desconcertada y con estrechos recursos interpretativos. Era una mujer que esperaba, quizás, una palabra milagrosa para explicar lo que consideraba inexplicable. 

Finalizó su entrevista preguntándome si yo “podría verlo, atenderlo, porque seguramente estaba enfermo”. Esta persona continuó con sus descripciones hasta rebalsar su historial que selló con su decisión de no concederle el divorcio a su marido, priorizando el matrimonio. 

Meses más tarde otra mujer, de alrededor de sesenta años, al enterarse de la homosexualidad de su compañero, dadas sus indiscreciones, eligió la solución que implicaba mantener el matrimonio, pero cada cual en su habitación. No se hablaban, pero ambos mantuvieron la pareja matrimonial. La diferencia con la mujer anterior era que aquella no podía hacer otra cosa como no fuera aceptar el divorcio. Y no deseaba hacerlo. Era otro modelo.

En otra ocasión, cercana en el tiempo, se repitió la consulta pero se trataba de una mujer joven, quien afirmaba que era una vergüenza para ella y su familia. Asumió un divorcio muy ruidoso.

Cuando una mujer que contaba alrededor de sesenta años planteaba que su marido tenía otra pareja, pero era un varón, yo ya no me sorprendía.

Cuando el varón asume el mundo desiderativo del hombre con energía suficiente como para reconocerse como una persona con una identidad diferente de la habitual, el matrimonio no es fatalmente un obstáculo. Lo que se convierte en un obstáculo es el criterio de normalidad que se impone en las comunidades, que nos espanta e impone la huida ante las rarezas de aquellos que se alejan de la norma. Pero es verdad que la Biblia nos explicó que los hombres y las mujeres funcionan de manera diferente y juntos “para toda la vida”. 

¿Qué será lo mejor para recomendar a quienes ya invirtieron sus vidas?

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Células madres de la orina humana tienen potencial regenerativo

Investigadores del Instituto Wake Forest de Medicina Regenerativa, en Estados Unidos, demostraron que las células madres de la orina humana tienen potencial para la regeneración de tejidos, y continúan su investigación sobre el poder de estas células.

En su trabajo, publicado en la revista Frontiers in Cell and Developmental Biology, se centran en cómo la actividad de la telomerasa afecta al potencial regenerativo de estos y otros tipos de células madres.

La telomerasa es una enzima esencial para la autorrenovación y el potencial de diferentes tipos de células madres. Su actividad también está estrechamente relacionada con la longevidad. El equipo estudió la importancia regenerativa de esto último, sobre todo en lo que respecta a la expresión de los marcadores característicos de la superficie celular, la capacidad de diferenciación multipotente, la estabilidad cromosómica y la seguridad de la formación de tumores in vivo.

Sus hallazgos proporcionan una perspectiva novedosa a fin de evaluar la capacidad de las células madres humanas derivadas de la orina que son positivas a esa enzima para convertirse en una amplia variedad de otros tipos ellas, y ser utilizados como una fuente óptima de la terapia con células madres o la regeneración de tejidos basada en esas unidades.

Yuanyuan Zhang, autora principal del artículo, asegura que las células madres humanas derivadas de la orina pueden aislarse fácilmente a partir de muestras del líquido, lo que ofrece claras ventajas respecto de las de otras fuentes, como la médula ósea o el tejido adiposo, cuya obtención suele requerir un procedimiento quirúrgico.

Ventaja terapéutica

"Utilizar las células madres del paciente para la terapia se considera ventajoso porque no inducen respuestas inmunitarias ni rechazo. Además, el método no invasivo para obtenerlas es adecuado para una rápida traslación clínica", explica Anthony Atala, coautor del trabajo.

El estudio demuestra que las células madres urinarias primarias humanas con actividad telomerasa positiva actúan como una subpoblación distinta con capacidad de regeneración potencial tanto en el crecimiento celular como en su capacidad de convertirse en otras células. Entender mejor las alteraciones de esta subpoblación a lo largo de la vida humana, y cómo se traducen en el envejecimiento el daño renal o el cáncer, entre otros, será beneficioso en general.

"Como fuente celular segura, esas células tienen un sólido potencial regenerativo que podría inducir una mejor reparación de los tejidos", concluye Zhang.

La inercia que nos impide reaccionar al colapso

Que la humanidad está comenzando a sufrir la confluencia de crisis y pandemias que configuran una situación de caos o colapso de la vida en el planeta, parece fuera de discusión. Que las clases dominantes hacen su propio juego para seguir en su lugar de privilegio y que los políticos tienen pocas intenciones de moverse, también parece evidente para gran parte de la población.

Lo que desconcierta y causa angustia, es la escasa reacción de los sectores más afectados por el colapso en curso. Asistimos a manifestaciones, huelgas, incluso algunos levantamientos de carácter insurreccional como el que estos días sacude Ecuador, pero la tendencia principal es hacia la inercia, hacia la vuelta a una normalidad que, muy en el fondo, todas y todos deseamos.

Las razones de la inexistencia de respuestas a la altura de los desafíos, son muy diversas. Una de ellas es que las viejas formas de acción colectiva, acuñadas sobre todo por el movimiento obrero, resultan ya insuficientes ante los desafíos que enfrentamos. Una nueva cultura política no puede nacer de la noche a la mañana, aunque existen experiencias territoriales que son sumamente auspiciosas.

Días atrás el Laboratorio Europeo de Anticipación Política, centro de pensamiento francés dedicado a analizar y anticipar los desarrollos económicos globales desde una perspectiva europea independiente, advirtió algunos temas centrales en su editorial del boletín de junio.

La primera es que estamos abocados a "una crisis total de una civilización de 500 años", que nos conducirá de cabeza a "una nueva Edad Media mundial" (https://bit.ly/3OR7oL8). Más allá de la referencia más que discutible a ese periodo supuestamente "oscuro" de la historia, el gran problema es que "no se ha preparado la transición a una nueva organización sistémica y, por tanto, no se producirá de forma controlada".

En suma, los años que siguen pueden ser dramáticos. Estima el Laboratorio que incluso este año puede producirse una "ruptura", ante la parálisis de los gobiernos, la escasez, el empobrecimiento generalizado "sin precedente", las hambrunas y catástrofes naturales, que configuran un colapso potenciado por el crecimiento insostenible de la desigualdad.

El segundo, apunta al tema central: "Crisis potencialmente aterradoras y sin precedente histórico se suceden unas a otras, sin llegar a tener un impacto irreversible en nuestra vida cotidiana, lo cual disminuye el miedo a las mismas y la gente acaba retomando el curso normal de sus vidas".

Este asunto nos interpela de lleno como movimientos y personas anticapitalistas. La debacle a la que asistimos, nos halla mal preparados para enfrentarla. Desventaja que puede superarse con organizaciones colectivas territoriales, capaces de asegurar la sobrevivencia y la vida en tiempos de muerte y destrucción. La crisis en Ucrania nos enseña que apostar a los Estados, como hacen las izquierdas europeas, es un mal camino. Si no nos hemos preparado para esta situación, los daños pueden ser enormes.

Como señala el editorial citado, ni siquiera los grandes Estados del Norte están siendo capaces de detener el derrumbe. Por ello, el sistema apuesta a la represión y la militarización. "La irresistible tentación de estrechar su control sobre las masas es ahora la única manera de mantener lo que queda de su sistema", estima el Laboratorio. Control facilitado por las nuevas tecnologías que ofrecen "a los que tienen el mando una amplitud de poder sin precedente".

Los de arriba tienen una estrategia largamente probada en otras transiciones: el militarismo y la guerra para rediseñar el mundo que está colapsando. Es la opción de Estados Unidos y la Unión Europea, pero también de Rusia y China, y de cualquier otra gran potencia, más allá del discurso que enarbolen.

Hay quien dice que China no actúa de ese modo, pero no quiere recordar cómo Pekín aplastó la protesta popular en Hong Kong, apelando a la violencia policial y la brutalidad armada, como cualquier otro país que pugna por la hegemonía.

Décadas de "democracia" y "progreso" han anestesiado a buena parte de la población que sigue creyendo que el Estado o los dirigentes políticos nos van a salvar, o que el dinero servirá de algo en los momentos extremos del colapso. El individualismo nos condena.

Siete años atrás los zapatistas advirtieron sobre la inminencia de una tormenta sistémica, pero fueron pocos los que comprendieron la urgencia del llamado a organizarse. Los poderes de arriba lanzan manadas armadas contra las comunidades mejor organizadas, a las que los medios bautizan como narcos para disimular que son la punta de lanza del capitalismo.

El mundo que conocimos ha desaparecido; el capitalismo colapsará del mismo modo que nació: "chorreando sangre y lodo por todos sus poros" (Marx). Sólo nos queda crear formas colectivas de poder, poderes de abajo, para sobrevivir como pueblos al colapso y al caos.

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Indígenas demandan su inclusión en nuevo Marco Mundial sobre la biodiversidad

Los violentos desalojos de una de las comunidades del pueblo masái en Tanzania este mes de junio, elevó la preocupación de los pueblos indígenas sobre la pérdida de sus tierras ancestrales bajo el plan del nuevo Marco Mundial sobre la Diversidad Biológica.

BULAWAYO, Zimbabue – A principios de junio, más de 30 personas del pueblo masái del municipio de Loliondo, en el norteño distrito de Ngorongoro, en Tanzania, resultaron heridas y otra más murió durante los enfrentamientos con las fuerzas de seguridad por la demarcación de sus tierras ancestrales para una nueva reserva de caza.

Según las organizaciones de derechos humanos, la comunidad masái estaba bloqueando el desalojo de sus lugares de pastoreo en Loliondo, en la región de Arusha, tras la demarcación de 1500 kilómetros cuadrados de sus tierras ancestrales, que el gobierno de Tanzania ha arrendado como reserva de caza a una empresa de los Emiratos Árabes Unidos.

El desalojo de los masáis es la materialización de los temores de las comunidades indígenas sobre la pérdida de sus tierras ancestrales según el Plan 30×30 propuesto en el borrador del Marco Mundial  de la Diversidad Biológica posterior a 2020, que viene negociándose desde ese año y debe aprobarse a fines de este año.

El plan exige la conservación de 30 % de la superficie terrestre y marina del planeta. Cerca de 100 países han apoyado la propuesta, respaldada por la ciencia, de proteger 30 % del planeta para 2030, que es la tercera meta de las 21 que componen el futuro Marco Mundial.

A las comunidades indígenas alrededor del mundo les preocupa que el plan actual no proteja sus derechos y su control sobre las tierras ancestrales y que provoque desalojos masivos de comunidades al crear áreas protegidas destinadas a salvar la biodiversidad.

La Cuarta Reunión del Grupo de Trabajo de Composición Abierta sobre el Marco Mundial sobre biodiversidad se inauguró el martes 21 y se prolonga hasta el domingo 26, en Nairobi, donde tiene su sede mundial su entidad organizadora, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma).

Se espera que la reunión negocie el texto del nuevo pacto internacional para para su adopción en la 15 Conferencia de las Partes (COP15) del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) de las Naciones Unidas, que se celebrará en la ciudad canadiense de Montreal en diciembre.

Los derechos humanos en el tratado

Los grupos indígenas reclaman un enfoque de derechos humanos para la conservación y el fortalecimiento de la tenencia comunitaria de la tierra.

Hacen hincapié en que el pacto internacional para detener y revertir la pérdida de biodiversidad debe incluir a las comunidades indígenas como los masáis, un pueblo seminómada dedicado al pastoreo que se extiende por Kenia y Tanzania.

“Destacamos la situación de los masáis en Tanzania como un ejemplo de lo que no debería seguir ocurriendo, y la mejor manera de evitarlo es asegurar que haya un lenguaje de derechos humanos en el marco posterior a 2020” en materia de biodiversidad, dijo a IPS en una entrevista telefónica la abogada indígena y experta en políticas globales Jennifer Corpuz.

La experta, perteneciente al pueblo  kankanaey, que habita en el norte de Filipinas, dijo que “en particular, identificamos la meta 3 del marco, que es la conservación basada en áreas y la propuesta de ampliar la cobertura de las áreas de tierra y mar que están protegidas”

Para la también integrante del Foro Internacional Indígena para la Biodiversidad (FIIB), “es importante que se reconozcan los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales”.

Corpuz dijo que cada vez se reconoce más entre los científicos la importancia de los conocimientos tradicionales y cómo pueden orientar la toma de decisiones sobre el cambio climático y la biodiversidad, así como la participación de los pueblos indígenas en el seguimiento de la biodiversidad, que son el centro de las metas 20 y 21 del Marco Mundial.

Se espera que la COP15 del CDB haga un balance de los progresos realizados en la consecución del Plan Estratégico para la Diversidad Biológica 2011-2020 de ese convenio.

Pero sobre todo la Conferencia de Montreal debe decidir el nuevo Marco Mundial para la biodiversidad, que luego se actualizará cada 10 años. El CDB es un tratado internacional sobre recursos naturales y biológicos ratificado por 196 países para proteger la biodiversidad, utilizarla sin destruirla y compartir equitativamente los beneficios de la diversidad genética.

Los líderes indígenas afirman que la evidencia es clara sobre el importante papel de los pueblos indígenas en la protección de la biodiversidad y que ello ha sido ratificado por los últimos informes del Pnuma y de organizaciones conservacionistas como el Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF).

“La consecución de los ambiciosos objetivos y metas del marco global de biodiversidad para después de 2020 no será posible sin las tierras y territorios reconocidos, sostenidos, protegidos y restaurados por los pueblos indígenas y las comunidades locales”, señala un informe del Pnuma.

Bajo asedio en todo el mundo, desde las selvas tropicales de la Amazonia y el Congo hasta las sabanas de África Oriental, los pueblos indígenas podrían seguir desempeñando un papel protector, según sus líderes y los científicos cuyo trabajo apoya el protagonismo de los pueblos indígenas en el control de lo que ocurre en sus territorios.

Biodiversidad en extinción

El último e histórico informe de la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES), ha advertido que alrededor de un millón de especies animales y vegetales están ahora en peligro de extinción, muchas de ellas en pocas décadas.

El informe de evaluación destaca que al menos una cuarta parte de la superficie terrestre mundial es de propiedad, gestión y uso tradicional de los pueblos indígenas.

 “La naturaleza gestionada por los pueblos indígenas y las comunidades locales está sometida a una presión cada vez mayor pero, en general, está disminuyendo menos rápidamente que en otras tierras, aunque 72% de los indicadores locales elaborados y utilizados por los pueblos indígenas y las comunidades locales muestran el deterioro de la naturaleza que sustenta los medios de vida locales”, señala el informe.

Añade que las zonas del mundo en las que se prevé que el cambio climático, las funciones de los ecosistemas y las contribuciones de la naturaleza a las personas tengan efectos adversos significativos son también zonas en las que viven grandes concentraciones de pueblos indígenas y muchas de las comunidades más pobres del mundo.

Financiamiento

Los expertos han advertido también sobre otro factor determinante para el éxito del futuro Marco Mundial de la biodiversidad: la existencia de una financiación adecuada para alcanzar sus metas y objetivos.

“El componente financiero necesita más atención, prioridad política y progreso”, dijo Brian O Donnell, Director de la Campaña por la Naturaleza, en una sesión informativa para los medios de comunicación, aludiendo al último marco que no logró revertir la pérdida de biodiversidad debido a la falta de compromiso financiero.

“No es momento de medias tintas. Es el momento de que los gobiernos de todo el mundo sean ambiciosos… Creemos que es necesario un compromiso global de al menos 1 % del producto interno bruto (PIB) anual (del mundo) para hacer frente a la crisis de la biodiversidad”, planteó.

El especialista insistió en que ese es el nivel de financiación que se necesita para 2030, a fin de frenar la crisis de la biodiversidad y revertirla.

“Creemos que los países ricos deben aumentar el apoyo a los países en desarrollo en términos de inversión de al menos 60 000 millones anuales para la conservación de la biodiversidad en el mundo en desarrollo”, concluyó.

Por Busani Bafana | 29/06/2022

 

Fuente: https://ipsnoticias.net/2022/06/indigenas-demandan-su-inclusion-en-nuevo-marco-mundial-sobre-la-biodiversidad/

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