Liu He y Janet Yellen, en diálogo comercial y político.. Imagen: AFP

Ambas delegaciones señalaron sus preocupaciones

Estados Unidos y China vuelven a dialogar sobre sus disputas comerciales. El viceprimer ministro chino, Liu He, que supervisa asuntos económicos, y la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, hablaron por video conferencia en un intento por reanudar el diálogo seriamente dañado durante el mandato de Donald Trump.

El líder negociador comercial chino y uno de los vice primeros ministros del país, Liu He, y la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, celebraron hoy una reunión virtual en la que mantuvieron un "amplio diálogo" sobre economía, informó la agencia de noticias Xinhua. Según ese medio el intercambio, celebrado en la mañana de este martes se centró en asuntos como la situación macroeconómica o la cooperación multilateral, y fue "franco, práctico y constructivo".


Ambas delegaciones estuvieron de acuerdo en que la recuperación económica mundial se encuentra en "un momento crucial" y que, frente a ella, es importante que ambas superpotencias "fortalezcan la coordinación y la comunicación de sus políticas macroeconómicas", informó Xinhua. La delegación china mencionó su preocupación por las sanciones y los aranceles impuestos por Estados Unidos y por el trato que reciben las empresas chinas.

Preocupaciones

Por su parte, Yellen "planteó con franqueza cuestiones que le preocupan". El gobierno estadounidense emitió un brevísimo comunicado sobre la conversación. En el texto no detallaron las preocupaciones de Washington, pero añaden que la funcionaria estadounidense espera mantener futuras conversaciones con Liu, encargado de liderar las relaciones comerciales del gigante asiático con EE.UU.

En un comunicado del ministerio de Comercio de China indicaron que ambas partes señalaron la importancia de reforzar la comunicación y la coordinación de las políticas macroeconómicas. Beijing también expresó su preocupación por los aranceles estadounidenses y el trato justo a las empresas chinas, según el comunicado.

Esta es la segunda reunión entre Liu y el Gobierno de Biden este mes después de un intercambio con la Representante Comercial de Estados Unidos, Katherine Tai.
"La evolución de nuestras economías tienen importantes implicaciones para la economía mundial", señaló Yellen, según el informe oficial estadounidense, que califica el intercambio con Liu de "franco".

Los dos países habían firmado una tregua a principios de 2020, justo antes de que el mundo fuera paralizado por la epidemia de Covid-19. Según los términos del acuerdo, China aceptó comprar productos estadounidenses por dos años por un monto de 200.000 millones adicionales de dólares. 

China y Estados Unidos intentan reanudar el diálogo sobre sus disputas comerciales desde que el presidente Joe Biden llegó a la Casa Blanca. Las relaciones entre las dos potencias se habían deteriorado bajo la anterior administración del presidente Trump (2017-2021), que lanzó una guerra comercial contra el gigante asiático. El enfrentamiento llevó a tarifas aduaneras adicionales recíprocas sobre muchos bienes, que aún se aplican a pesar de una tregua firmada entre los dos países en enero de 2020. 

Después de Trump

Durante el gobierno de Trump otros aranceles se adoptaron como una forma de castigar a empresas “consideradas como una amenaza para la seguridad nacional” de Estados Unidos. La Casa Blanca incluso publicó una lista de entidades con las que el país norteamericano no podía comerciar y que llegó a 300 inclytendo a grandes empresas de telecomunicaciones como Huawei y ZTE, Corporación Internacional de Fabricantes de Semiconductres SMIC (fabricante de tarjetas informáticas a quien Trump limitó el acceso a las tecnologías de última generación de EEUU) y al fabricante de drones DJI.

El gobierno de Biden también tiene en su gabinete a funcionarios con una línea dura sobre las relaciones comerciales con China. La secretaria de Comercio de EE.UU., Gina Raimondo había asegurado que desde su cargo planeaba "ser muy agresiva para ayudar a los estadounidenses a competir con las prácticas injustas de China”.

“China se comportó de formas que claramente son anticompetitivas”. Tras las declaraciones de Raimondo durante su audiencia de confirmación, Beijing le pidió a Washington "corregir sus errores".  “El último gobierno de Estados Unidos optó por el proteccionismo y la intimidación e inició malévolamente una guerra comercial" contra China, afirmó entonces Zhao Lijian, el vocero del ministerio de Relaciones Exteriores de China.

27 de octubre de 2021

Publicado enInternacional
Una de las mayores afectaciones para los importadores es el alza en los precios del flete marítimo de los contenedores que vienen desde Asia. Foto: Getty.

En todo el mundo, los consumidores y las empresas se enfrentan a una escasez de productos, que incluye desde el café hasta el carbón. Una de las principales causas del problema son las alteraciones en el comercio internacional derivadas de la pandemia de covid-19, pero hay muchos otros elementos en juego.

Expertos advierten que podría haber menos productos disponibles en la época de Navidad y que los atascos en las cadenas de suministro pueden extenderse por varios meses.

Productos electrónicos, autos o juguetes están guardados en contenedores de buques cargueros que no llegan a puerto o a la espera de conseguir un espacio para el transporte marítimo.

En paralelo, la crisis de los semiconductores, otro coletazo de la pandemia, mantiene a ciertas compañías con dudas sobre su capacidad de abastecer una demanda que ha crecido en el contexto de la recuperación económica de 2021.

A esto se suma la crisis energética que está golpeando a varias regiones del planeta, en medio de fuertes presiones inflacionarias.

Estos son ejemplos de productos que escasean o experimentan retrasos en sus entregas, en algunas de las mayores economías del mundo y de América Latina.

China: Carbón y papel

Una “tormenta perfecta” en China está afectando a clientes y a negocios, tanto en el país como en el exterior.

La escasez está afectando casi a todos los productos, desde papel, alimentos, textiles y juguetes, hasta chips para los iPhones, explica Michal Meidan, investigadora del Instituto Oxford de Estudios Energéticos.

Muchos de esos artículos, agrega, “pueden terminar con poco suministro en Navidad”.

El problema se debe principalmente a una crisis eléctrica, por la que más de 20 provincias chinas han sufrido cortes de energía.

Más de la mitad de la electricidad del país proviene del carbón, cuyo precio ha aumentado en todo el mundo.

Estos costos no se pueden traspasar a los consumidores chinos debido a un estricto control de los precios, por lo que las empresas de energía están reduciendo la producción.

La producción de carbón también se ha visto afectada por nuevos controles de seguridad en las minas, normas ambientales más estrictas y recientes inundaciones, señala Meidan.

Eso significa que incluso mientras aumenta la demanda de productos chinos, se ha pedido a las fábricas que reduzcan el uso de energía o cierren algunos días.

Estados Unidos: Juguetes y papel higiénico

En Navidad, “habrá cosas que la gente no podrá conseguir”, advirtió un funcionario de la Casa Blanca.

Los inventarios de juguetes se verán afectados, al igual que los productos básicos como el papel higiénico, el agua embotellada, la ropa nueva y la comida para mascotas.

Parte del problema es un cuello de botella en los puertos estadounidenses. Cuatro de cada 10 contenedores que ingresan a EE.UU. lo hacen a través de solo dos puertos: Los Ángeles y Long Beach, en California.

Muchos barcos se ven obligados a hacer fila a la espera de poder descargar sus contenedores.

Ambos puertos ahora operan 24 horas por día, siete días a la semana, para tratar de aliviar las presiones logísticas.

En algunos casos, la escasez de productos en la mayor economía del mundo también ha sido causada por problemas vinculados a la pandemia en otros países desde los cuales importa productos.

Por ejemplo, el gigante estadounidense Nike fabrica muchos de sus productos en países del sudeste asiático como Vietnam, donde se han cerrado algunas fábricas debido a la pandemia.

Incluso, cuando se fabrican los productos, la entrega a los minoristas se ha vuelto más difícil, dice el profesor Willy Shih, investigador de la Escuela de Negocios de Harvard.

En estos meses, ha habido un aumento en el gasto de los consumidores estadounidenses, pero la interrupción en las fábricas, los puertos y las redes de carreteras y ferrocarriles “sobrecargadas” han creado un cuello de botella, apunta.

India: Autos y chips de computadoras

El mayor fabricante de automóviles de India, Maruti Suzuki, ha visto caer en picado su producción, en parte debido a la escasez mundial de semiconductores.

Los chips gestionan funciones como el suministro del motor y el frenado de emergencia. Su escasez está siendo impulsada por problemas relacionados con los efectos de la pandemia en países como Japón y Corea del Sur.

La situación se volvió más crítica, dado que la demanda mundial de chips, que también se utilizan en teléfonos y computadoras, ya estaba aumentando desde antes del inicio de la pandemia, por cuestiones relacionadas con la adopción de la tecnología 5G.

Adicionalmente, el cambio al teletrabajo, como consecuencia de la propagación del virus, provocó un fuerte aumento de la demanda por semiconductores, ya que los empleados necesitan computadoras portátiles o cámaras web para trabajar.

La escasez de componentes que llegan a India se ha agravado por la propia alteración del suministro energético en el país. Las reservas de carbón se están agotando peligrosamente.

La economía se recuperó después de la mortal segunda ola de covid-19 en el país, lo que provocó un aumento en la demanda de energía.

Pero los precios mundiales del carbón aumentaron y las importaciones de India cayeron. El impacto ha sido generalizado, dijo Zohra Chatterji, exjefa de Coal India Limited.

“Todo el sector manufacturero (cemento, acero y construcción), todo se ve afectado una vez que hay escasez de carbón”.

Las familias en India también se verán afectadas, dicen los expertos, en la medida en que aumenten los precios de la electricidad.

Y los altos niveles de inflación han empujado al alza los precios de productos básicos como alimentos y aceite.

Nigeria: Gas para cocinar

Nigeria está experimentando escasez de gas licuado de petróleo (GLP), que se utiliza principalmente para cocinar.

Esto ocurre a pesar de que el país tiene las mayores reservas de gas natural de África.

El precio del GLP subió casi un 60% entre abril y julio, un aumento que ha dejado a muchos nigerianos sin posibilidades de comprar el producto.

Como resultado, los hogares y las empresas recurrieron al carbón o la leña para cocinar.

Una de las razones del aumento de precios es la escasez mundial de suministro, el país todavía depende del GNL importado.

Es probable que la situación se haya agravado por la depreciación de la moneda local y la reintroducción de impuestos sobre el GNL.

Los expertos advierten que la escasez podría tener consecuencias alarmantes para la salud y el medioambiente, ya que las personas recurren a alternativas de combustible más baratas, pero más peligrosas.

América Latina: Computadores, celulares, electrodomésticos y autos

Aunque la situación es diferente en cada país de Latinoamérica, hay patrones que se repiten: retraso en la entrega de productos a los consumidores y aumento de precios.

Los mayores problemas se han presentado en productos electrónicos (como computadoras, tabletas o celulares), electrodomésticos y autos.

Pero como la mayoría de los trastornos que está viviendo el comercio internacional son una consecuencia de la pandemia, los efectos son bastante transversales.

América Latina importa muchos de sus productos desde Asia y, en las actuales circunstancias, el transporte marítimo se ha encarecido a niveles alarmantes, con aumentos de 500% en el valor promedio del flete de un contenedor desde China hacia países de la región.

En ese escenario, los compradores probablemente tendrán que pagar precios más altos en un contexto de alza inflacionaria.

Colombia

“Hay retraso en la llegada de algunos productos electrónicos, electrodomésticos, autos y muchos otros”, le dice a BBC Mundo Javier Díaz, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior de Colombia (Analdex).

Explica que los problemas logísticos derivados de la pandemia han generado grandes ganancias para las compañías navieras, pero les han hecho las cosas más difíciles a los importadores.

Daniel Pardo, corresponsal de BBC Mundo en Colombia, dice que “aunque por el momento en Colombia no se ha evidenciado una escasez de productos, las exportaciones y el manejo de fletes sí se vio trastocado”.

Las princiaples tiendas y asociaciones gremiales han dicho que para diciembre, y para los “días sin IVA” de noviembre, esperan tener suficientes inventarios para suplir la demanda. Sin embargo, añadieron que Colombia no es la excepción en el fenómeno mundial de escasez, sobre todo en lo que se refiere a electrodomésticos y celulares, agrega Pardo.

Chile

George Lever, gerente de Estudios de la Cámara de Comercio de Santiago (CCS) de Chile, dice que hay una fuerte presión sobre los inventarios.

Sin embargo, afirma, los consumidores tienen disponibilidad de productos. La gran diferencia es que deben esperar más tiempo de lo habitual.

“Hay compras con plazos de entrega extendidos, como ocurre claramente en el caso de automóviles y algunos productos durables, como mobiliario, y algunas líneas de electrónica y tecnología”, apunta Lever en diálogo con BBC Mundo.

En paralelo, los mayores aumentos de precios en lo que va del año se han dado en muebles, autos, herramientas eléctricas, equipos de sonido y microondas.

En Chile, agrega, además de los problemas derivados de la congestión en las cadenas productivas y de distribución global, “tenemos el efecto de la abundante liquidez en los hogares por los retiros anticipados de fondos de pensiones y por el reforzamiento reciente de las transferencias fiscales”.

Eso contribuye a que circule más dinero en el país y genera una mayor demanda de productos.

Argentina

La industria argentina depende fuertemente de insumos importados.

El retraso en la entrega de algunas partes y materias primas está generando escasez de distintos productos, desde electrodomésticos y computadoras hasta automóviles, calzado, artículos para la construcción y hasta pelotas de tenis.

La escasez “está haciendo que los precios de estos productos suban, en un país en el que la inflación anual ya supera el 50%”, dice Verónica Smink, periodista de BBC Mundo en Argentina.

Si bien el problema tiene su origen en la crisis logística internacional que ha generado interrupciones en la cadena de suministros, también se debe a un factor interno.

“Hay una estrategia del Gobierno argentino de restringir algunas importaciones para frenar la salida de dólares, ante una baja de reservas”, agrega Smink.

Otro bien escaso del cual dependen varias industrias son los envases de vidrio.

El aumento del consumo de alimentos y bebidas durante la cuarentena y el freno en la producción, hicieron que se consumieran los stocks de reserva en todo el planeta y la fabricación no ha logrado cubrir la demanda.

Esto está afectando principalmente a la industria vitivinícola argentina.

México

Expertos consultados por BBC Mundo señalan que, a diferencia de otros países latinoamericanos, en México no hay problemas en la disponibilidad para satisfacer la demanda.

Sergio Quiñonez, vicepresidente nacional de la Asociación Nacional de Importadores y Exportadores de la República Mexicana (Anierm), asegura en diálogo con BBC Mundo que “no se ha visto escasez de productos”.

“No será la Navidad en los barcos como dicen algunas personas”, agrega.

Una de las razones que han contribuido a que no se produzcan atascos en la llegada de productos importados, explica, es que uno de los mayores puertos del país, Manzanillo, ha tenido la capacidad de recibir un mayor flujo de embarcaciones, incluso superior a 2019.

Ahora bien, si hay algo que está afectando a los importadores mexicanos es la escalada en el precio del flete marítimo de los contenedores que vienen desde Asia a México.

El valor promedio de un contenedor solía ser de 2 500 dólares y ahora ha subido a 15 000. Es decir, un incremento en el valor del transporte marítimo de un 500%.

A ese aumento se suma el alza en el precio del flete por carretera, que ha subido 30%.

Esos costos, explica, probablemente pueden terminar siendo ser traspasados a los consumidores.

Amapola Grijalva, presidente de la Cámara de Comercio y Tecnología México-China, le confirma a BBC Mundo que se ha disparado el costo de los contenedores para traer productos desde países asiáticos.

“Todas las entregas de productos estén con un retraso bastante significativo”.

Si antes el viaje de un contenedor desde China a México era de unos 45 días, señala Grijalva, hoy es de 90 o 100.

“Nosotros importamos muchísimas cosas de China. El 75% son partes, componentes y equipos, es decir, máquinas. Y un 25% son productos de consumo. Cuando usted trae un barco lleno de contenedores, trae de todo. Por eso afecta a la industria y al comercio”.

Pese a este telón de fondo, agrega, “las tiendas se ven surtidas y no hay signos de escasez, solo retraso en la entrega de productos”, apunta.

Por su parte, Héctor Tejada, presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo de México, argumenta que no tiene información sobre problemas con la cadena de suministro.

“Hasta el momento no se prevé ninguna afectación, desabasto o escasez”, le dice a BBC Mundo, refiriéndose a la disponibilidad de productos para una de las épocas de mayores ventas en México llamada El Buen Fin, que va del 10 al 16 de noviembre.

Sin embargo, un estudio reciente de Drip Capital México indicó que la escasez de insumos para la producción de aparatos electrónicos y la falta de contenedores puede provocar una menor disponibilidad de productos textiles, juguetes y de electrónica (sobre todo, telefonía y computación) en épocas de alto consumo.

Como México es uno de los mayores fabricantes de autos del mundo, “la escasez global de chips o semiconductores está afectando al sector automotriz hasta el punto de que algunas fábricas tuvieron que parar o reducir turnos de trabajo”, explica Marcos Gonzalez, corresponsal de BBC Mundo en México.

Solo en septiembre, la industria produjo un 33% menos que en el mismo mes de 2020, en plena pandemia.

“Analistas creen que esta escasez podría prolongarse y seguir afectando a México hasta inicios de 2023”, agrega.

Esta semana, la consultora IHS Markit alertó sobre potenciales efectos en el mercado automotriz.

“Prevemos que podría no haber disponibilidad de productos en el mes de diciembre porque Estados Unidos acaparará el volumen”, dijo Guido Vildozo.

Y en el sector de los alimentos, el Banco de México también atribuyó a la falta de insumos y problemas logísticos la escalada en el precio de la tortilla de maíz, elemento fundamental de la dieta mexicana, cuyo valor aumentó casi 30% en el último año.

Los productores aseguran que el incremento se debe al encarecimiento de insumos como la harina, la electricidad y el precio del gas.

Brasil: La sequía afecta la disponibilidad de agua y la cosecha de café

La sequía más severa de Brasil en casi un siglo es en parte culpable de la decepcionante cosecha de café de este año.

Combinada con las heladas y el ciclo natural de las cosechas, ha contribuido a una caída significativa en la producción.

Los desafíos para los productores de café se han agravado por los altos costos del transporte marítimo y la escasez de contenedores.

Es probable que los crecientes costos se trasladen a los precios del café en todo el mundo, ya que Brasil es el mayor productor y exportador del producto.

Dado que la mayor parte de la electricidad del país proviene de la energía hidroeléctrica de embalses, la falta de agua está teniendo un impacto directo en el suministro de energía en el país.

A medida que suben los precios de la energía, las autoridades piden a los ciudadanos que limiten su consumo de electricidad para evitar el racionamiento.

22 octubre 2021

(Tomado de BBC Mundo)

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Estados Unidos y China. La polarización del orden internacional

China ha conseguido convertir su crecimiento en desarrollo, resurgiendo respecto de un siglo atrás, y se pone a la par de EE.UU., e incluso más poderosa en ciertos segmentos. Cuáles son los puntos de conflicto. 

 

Los caminos que llevan a la OMC

Por Julieta Zelicovich (*)

La proximidad de la 12º Conferencia Ministerial de la Organización Mundial de Comercio (OMC) lleva a poner la mirada en Ginebra -sede de este organismo- y a evaluar cómo las tensiones de la política mundial se enlazan con las dinámicas del comercio y la economía global. Y es que, en el marco de un orden internacional signado por la polarización creciente entre EE.UU. y China, la dimensión comercial ha tenido una relevancia destacada. Por un lado, porque en la dimensión comercial ha sido donde se ha manifestado parte de esa transición hegemónica, expresándose entre otros en el crecimiento de China como principal socio comercial de la mayoría de los países del mundo, así como en el abultado déficit comercial que Washington registra respecto de Beijing. Por otro lado, porque fue a partir de la “guerra comercial” que EE.UU. buscó revertir esa situación.

En el medio de estos procesos se encuentra la OMC: organismo internacional en el que se establecen los marcos normativos para la política comercial y el espacio para la cooperación multilateral necesaria para lidiar con las fricciones que genera el movimiento constante de contenedores alrededor del mundo. Dos cambios sustantivos en el plano de las ideas y narrativas respecto de las relaciones comerciales internacionales resultan relevantes para entender el presente y futuro inmediato de esta organización:

En primer lugar, el cambio de énfasis en las relaciones exteriores, especialmente por parte de los EE.UU., de un enfoque de “ganancias absolutas” en el cual el énfasis se pone en el largo plazo y en la idea de que todos los países pueden ganar en el comercio internacional, a un enfoque de “ganancias relativas”, en donde lo que es significativo para la política internacional es quién se lleva la principal rebanada de ese reparto. El comercio global deja de ser pensado en términos de especializaciones competitivas y beneficios globales y se aproxima a un juego de suma cero.

Para la administración Biden esta lógica es especialmente clara en sector del acero, de paneles solares y en algunos sectores agrícolas y en semiconductores. En la base de este cambio hay un dato ineludible: en 20 años mientras que EE.UU. duplicó sus exportaciones de 729.100 millones de dólares en 2001 a 1.431.610 millones de dólares en 2020, China las multiplicó por 10 pasando de 266.098 millones a 2.590.221 millones de dólares.

En segundo lugar, y de la mano de lo anterior, hay un cambio en la manera de entender la globalización. La internacionalización de los capitales y la interdependencia, otrora vistos como oportunidad y como dinámica hacia la explotación de las eficiencias del sistema capitalista global, hoy son redefinidos como amenazas potenciales y no solo como oportunidad.

La globalización es interpretada como un factor que incrementa la vulnerabilidad de las economías. Surgen como respuesta nociones de “seguridad económica” como pilares claves en la definición de las acciones de política económica y comercial, destacándose el crecimiento de medidas proteccionistas a la par del desarrollo de iniciativas que impulsan aumentar la “resiliencia” de las cadenas de valor mediante una fuerte intervención estatal.

En un mundo de ganancias relativas por sobre ganancias absolutas, y de la globalización entendida como vulnerabilidad, la cooperación multilateral se presenta como una meta ambiciosa. Sin embargo, el hecho de que el comercio internacional sigue siendo un fenómeno global (y la certidumbre y estabilidad del mismo, un bien público colectivo), genera los incentivos para que aquello que acontece en Ginebra siga siendo relevante.

A seis semanas de la Conferencia Ministerial de la OMC la administración Biden-Harris ha realizado una nueva movida en el tablero de la gobernanza del comercio internacional. La directora del USTR, Katherine Tai, presentó en Ginebra un discurso con los lineamientos centrales de EE.UU. hacia la OMC, después de años en los que la administración Trump amenazara incluso con retirarse del organismo. En los lineamientos de política comercial establecidos en febrero 2021 se había anunciado una articulación simultanea de estrategias bilaterales y el multilateralismo, pero no había habido hasta ahora definiciones sustantivas respecto de la OMC, y en los hechos salvo por la aceptación de nombramiento de Ngozi Okonjo-Iweala como Directora General, la política de Biden era muy similar a la de Trump.

En este nuevo discurso, EE.UU. plantea su compromiso hacia el multilateralismo, con una mirada optimista y de largo plazo, lo que es ciertamente un cambio. De momento, se anuncia un mayor involucramiento por parte de EE.UU. en negociaciones multilaterales por cuestiones como transparencia y subsidios a la pesca, así como un mayor compromiso en términos del consenso e inclusividad en los procesos decisorios. Sin embargo, el cambio puede ser cosmético: perdura el bloqueo al órgano de apelaciones y se siguen desarrollando acciones que cuestionan abiertamente el orden basado en reglas.

Además, no puede dejar de ponerse en relación estas nuevas declaraciones con la estrategia bilateral hacia China enunciada a comienzos de mes. En efecto, respecto de Beijing, la autoridad comercial de los EEUU (USTR) presentó una combinación de acciones unilaterales y bilaterales con la búsqueda de “aliados” para construir una “economía internacional más justa” en las que las democracias de mercado puedan “llegar a la cima”. Así, esta vuelta hacia Ginebra podría ser parte de esa estrategia en la que la OMC será disputada, como reflejo de esas concepciones de ganancias relativas. La reunión de ministros que arranca el 30 de noviembre será una ocasión estratégica para discernir cómo este complejo conjunto de elementos se articula en el multilateralismo realmente existente, que surfea entre las lógicas de competencia, coexistencia y cooperación.

(*) Doctora en Relaciones Internacionales. Profesora en Universidad Nacional de Rosario e Investigadora en CONICET.

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El mundo que cruje

Por Gustavo A. Girado (**)

Hacia el fin de la Segunda Guerra Mundial, los vencedores crearon un marco institucional que respondiera a sus intereses. La Organización de las Naciones Unidas, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y toda una gran parafernalia institucional fue diseñada al calor de los valores e intereses que marcaba la agenda de aquellos que habían ganado y, más aún, ellos establecieron formatos, normas y estándares para el funcionamiento institucional y la producción de bienes y servicios. Era el momento de las instituciones “Post-Bretton Woods”, uno en el cual los valores de oriente no se encuentran contenidos, pues no había lugar para considerar los de aquellos que habían perdido -Japón-, ni tampoco los de quienes estaban en guerra civil -Corea, China-, que desde entonces consolidaron su dependencia.

Los que fijaron estándares eran dueños del conocimiento, los que generan valor agregado manufacturero y destinan recursos a inventar, patentar y finalmente innovar, y que se hacen del mercado pues llegan primero. Pero una vez que nace la República Popular China, sus necesidades la hacen trabajar intensamente para reducir aquellos grados de dependencia para convertirse en un país soberano. Hoy China cuestiona aquellos formatos institucionales y por eso aquel mundo Post-BW cruje pues otros reclaman una participación acorde a su importancia relativa, y bogan por una nueva arquitectura internacional, por refundar gran parte de aquella institucionalidad y estimulan esquemas de gobernanza global que contemplen más los intereses de las economías en desarrollo. Hasta ahora, la ausencia de respuesta política global ha conseguido que China establezca otra institucionalidad, la suya (AIIB, BRICS, OCS, BRI, etc.). Que China había ya entrado en una “nueva era”, se supo de la misma boca de Xi Jinping en 2017, y que incluso debía “ocupar un lugar central en el mundo”.

Dos años después, y frente a la visible escalada del conflicto comercial (en el marco de la mencionada “guerra”, en particular desde Trump en adelante) y la menos visible del conflicto tecnológico, la misma autoridad china usó la idea de una “Nueva Larga Marcha” para describir el empeoramiento de la relación de China con Washington y preparar a la población para los eventuales momentos turbulentos que se avizoraban.

Hoy EE.UU. ya no es el hegemón que cuenta con una red de alianzas que refuerza gran parte de aquel orden que supo forjar, caracterizado por estar basado en (sus) reglas. China ha conseguido convertir su crecimiento en desarrollo, resurgiendo respecto de un siglo atrás, y se pone a la par de EE.UU., e incluso más poderosa en ciertos segmentos. La lista de puntos de fricción es larga y el espectro, amplio. De todos, la tensión en el frente tecnológico está en el centro de la disputa pues el objetivo de EE.UU. es detener el escalamiento tecnológico chino. En la zona cero del conflicto se encuentran los semiconductores y los circuitos requeridos por los microchips. Se llegó a sanciones tecnológicas con alcance extraterritorial, prohibiendo la venta de semiconductores y los medios para fabricarlos en terceros países que emplean grandes cantidades de tecnología estadounidense, y hasta a persuadir al gobierno de Países Bajos para que detenga las ventas de equipos avanzados de litografía en chip a China (caso ASML, único fabricante de máquinas ultravioleta extremas), boicot tecnológico que empujó a China a impulsar su autosuficiencia. Con el Congreso norteamericano en homogénea hostilidad bipartidista contra China, con Biden no se ven diferencias políticas importantes (excepto liberar a la directora de Huawei), y así la competencia basada en tecnología se intensifica. El éxito competitivo depende críticamente del control que se tenga de los derechos de propiedad intelectual y de la capacidad de controlar estándares de interfaz y arquitectura abiertos, pero propios, lo que termina aumentando la importancia política y económica de la estandarización, lo que creo constituye la pelea de fondo: quién establece las normas, patrones y estándares de la tecnología por venir (5G, IoT, etc.).

(**) Director – Posgrado en Estudios en China Contemporánea UNLa.

 

 18 de octubre de 2021

Producción: Javier Lewkowicz

Publicado enInternacional
Lunes, 04 Octubre 2021 05:45

Suministros

Suministros

Hay una extensa discusión acerca del problema de los suministros en la economía global. Las cadenas de abastecimiento ( supply chains) están trastocadas y la repercusión es muy variada y costosa. Esto se asocia a las condiciones creadas por la pandemia del coronavirus y sus efectos en la producción y el consumo. Pero hay más en esta cuestión.

Las cosas se alteran ahora con la recuperación económica que está en curso y presiona las condiciones de la oferta. Esto se advierte en los procesos de producción justo a tiempo, bajo los que se organiza una parte relevante de la producción; involucra cadenas de abasto transfronterizo y con ellas, las condiciones de funcionamiento de los puertos y, en general, de los sistemas de transporte; afecta la producción y precios de la energía.

Se han hallado carencias en los suministros en áreas tan diversas como son: la electricidad; materiales para laboratorios; microcomponentes para fabricación de autos; abasto en supermercados, restaurantes y farmacias.

Hay una enorme falta de choferes de camiones en Gran Bretaña a causa del Brexit que, a su vez, corta la oferta en gasolineras, comercios y fábricas. Afecta incluso la disponibilidad de refacciones para reparar los propios camiones. La imagen parece la de un perro tratando de morder su propia cola. En China hay una crisis de abasto de electricidad. Rusia aprovecha la situación para extender su influencia energética en Europa.

En Estados Unidos faltan papas fritas en Burger King en Florida, se espera la escasez de pavos para el Día de Gracias y árboles artificiales de Navidad. También hay carencia de trabajadores en los sectores de esparcimiento por los cambios que se han dado en el mercado laboral.

En el mercado se expresan las condiciones que tienen que ver con las cantidades y los precios. La esclerosis en los canales de distribución tiende a crear mayor inflación, la que a su vez se aviva por las políticas monetarias y fiscales, aun cuando se discuta si sus efectos son temporales o no.

La crisis de los suministros se complica, además, con una situación como la que priva en el sector de la energía, donde los precios están subiendo de manera notoria e impacta los costos de producción, los precios de los bienes y servicios.

Los problemas en las cadenas de suministros exhiben las repercusiones de un fenómeno inesperado como es la pandemia. Se afectaron la organización productiva y las condiciones sociales. El proceso continúa. Pero se muestran también las consecuencias de cambios de índole estructural en la conformación de la producción y de los mercados.

Durante muchos años, en la medida en que se extendía y profundizaba el fenómeno de la globalización, se ensalzaba la eficiencia de las cadenas globales de suministros y el entramado que las sostenía. China se encumbró en esa red. Se alteraron los esquemas productivos y financieros, los mercados laborales, las configuraciones regionales, las corrientes de inversión, los patrones de consumo. Se privilegiaba expresamente la "soberanía del consumidor".

Como ocurre en los periodos de crisis hay otros elementos que surgen y exigen atención. Así ocurrió con el derrumbe financiero de 2008. Ahora hay que hacerlo también.

Hay factores que se ponen de relieve en la situación actual y que remiten a una serie de políticas que formaron parte esencial de la globalización y que repercuten en las condiciones de la oferta. Entre ellas: una laxa política que ha alentado la consolidación de condiciones monopólicas en muchos sectores clave (como farmacéutico, transporte marítimo y de ferrocarril, electrónica); la creación de nuevas pautas de producción a escala nacional y el impulso a las transacciones financieras sobre la inversión productiva.

Los políticos, estén en el poder o en la oposición; los técnicos que diseñan las diversas políticas públicas; quienes las gestionan en el gobierno; los que administran los recursos del Estado; los que estudian los procesos económicos asociados con el crecimiento y el desarrollo, no pueden perder de vista las cuestiones asociadas con la organización industrial.

Digamos que esta se asienta en el funcionamiento microeconómico y que a su vez se agrega en la macroeconomía. Lo usual es que esta última se considere el elemento clave de la gestión económica y hasta del lucimiento político, y que en ese entorno se tomen medidas para afectar supuestamente lo que pasa el nivel del suelo. Ése es, precisamente, el nivel, en donde operan los inversionistas, los empresarios, los trabajadores, los consumidores, y toda una amplia serie de agentes económicos. Ahí reside la cuestión del impulso sostenido de la expansión productiva y el bienestar de la población.

La transmisión del entorno macro, expresado en el presupuesto federal anual, hasta el nivel micro, el de suelo, es muy problemático. No puede darse de modo automático y lo que requiere es el trabajo sistemático, continuo, persistente, de impulso a las actividades productivas, el incremento de la productividad, la educación y capacitación, la generación y el alza de los salarios y las prestaciones. Esto no ocurre en México, no de manera oportuna y suficiente aun con el T-MEC. Los trastornos de la crisis de suministros pueden ser ahora más relevantes.

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El Salvador está usando volcanes para minar Bitcoins

Las pruebas que se realizan en el primer país en utilizarla como moneda legal

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció este viernes que el país está "probando" minar bitcoin, la criptomoneda que tiene curso legal en el país, utilizando energía geotérmica proveniente de los volcanes.

"Todavía estamos probando e instalando, pero esta es oficialmente la primera minería bitcoin a partir de un volcán", señaló el mandatario en un breve mensaje en inglés desde su cuenta de Twitter.

El minado de bictoin es el proceso mediante el cual se crean nuevos bitcoins usando computadoras que resuelven problemas matemáticos complejos y cuya operación demanda una gran cantidad de energía eléctrica.

El 7 de septiembre, El Salvador se convirtió en el primer país en utilizar bitcoin como moneda de curso legal, con el propósito de recuperar su estancada economía, dolarizada hace dos décadas.

Bukele no brindó mayores detalles sobre cómo se hará el proceso de minado, aunque el martes compartió en su cuenta de Twitter un corto video antecedido por la frase "primeros pasos".

En el material compartido se aprecia una planta geotérmica de producción de energía ubicada en el oriente del país, en la que ingresa un camión con un gran contenedor en cuyo interior trabaja un hombre conectando cables a equipos informáticos que serían usados para el minado de bitcóin.

Meses antes de que la criptomoneda comenzara a tener curso legal en el país, Bukele manifestó la disposición para que se pudiera minar bitcoin en El Salvador usando la energía geotérmica de sus volcanes.

El gobierno espera que el uso de la moneda virtual contribuya a captar los más de 400 millones de dólares de comisión proveniente de las remesas que envían salvadoreños desde el extranjero. 

El total de esos envíos representa 22 por ciento del PIB del país, mientras que unos 3 millones de salvadoreños viven fuera de su territorio, 2,5 millones de ellos en Estados Unidos.

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Los déficits de diversidad de la economía y sus consecuencias

Aunque los economistas finalmente están abordando los desequilibrios raciales y de género de su profesión, la economía no será una disciplina verdaderamente global si no se produce una mayor representación de voces de fuera de América del Norte y Europa Occidental.

Al principio de su carrera, el economista Joseph E. Stiglitz pasó una larga estancia en Kenia, donde le llamaron la atención varias rarezas en el funcionamiento de la economía local. La aparcería era una de esas anomalías. Si se exigía a los agricultores que entregaran la mitad de su cosecha a los terratenientes, se preguntaba Stiglitz, ¿no supondría esto un sistema muy ineficiente, equivalente a un impuesto del 50% sobre la actividad del trabajador? ¿Por qué persiste este sistema?

La búsqueda de Stiglitz para resolver esta paradoja lo llevó a desarrollar sus teorías fundamentales sobre la información asimétrica, por las que más tarde recibiría el Premio Nobel de Economía. «El tiempo que pasé en Kenia», recuerda, «fue fundamental para el desarrollo de mis ideas sobre la economía de la información».

Del mismo modo, el economista Albert O. Hirschman estaba en Nigeria cuando observó un comportamiento que le pareció desconcertante. La compañía de ferrocarriles, durante mucho tiempo un monopolio público, había empezado a enfrentarse a la competencia de los camioneros privados. Pero en lugar de responder a esta presión abordando sus numerosas y evidentes ineficiencias, la empresa simplemente se deterioró aún más. La pérdida de consumidores, razonó Hirschman, había privado a la empresa estatal de una valiosa retroalimentación. Esta observación sobre el transporte ferroviario en Nigeria fue la semilla que dio lugar a su fenomenal e influyente libro Exit, Voice, and Loyalty [Salida, voz y lealtad]. (Hirschman también merecía plenamente un Premio Nobel, pero nunca lo obtuvo).

Estas historias atestiguan el valor de poder ver el mundo en toda su variedad. Las ciencias sociales se enriquecen cuando la sabiduría recibida se enfrenta a comportamientos o resultados «anómalos» en entornos desconocidos, y cuando se tiene plenamente en cuenta la diversidad de las circunstancias locales.

Esta observación debería ser incontestable. Sin embargo, no lo sabríamos por la forma en la que está organizada la disciplina económica. Las principales revistas de economía están pobladas predominantemente por autores con sede en un puñado de países ricos. Los guardianes de la profesión proceden de instituciones académicas y de investigación de esos mismos países. La ausencia de voces del resto del mundo no es meramente una inequidad; empobrece la disciplina.

Cuando recientemente asumí la presidencia de la Asociación Económica Internacional, busqué datos sobre la diversidad geográfica de los colaboradores de las publicaciones económicas, pero me encontré con que la información exhaustiva y sistemática era sorprendentemente escasas. Afortunadamente, los datos recogidos recientemente por Magda Fontana y Paolo Racca, de la Universidad de Turín, y Fabio Montobbio, de la Università Cattolica del Sacro Cuore de Milán, ofrecen unos primeros resultados sorprendentes.

Como sospechaba, sus datos muestran una extrema concentración geográfica de la autoría en las principales revistas económicas. Casi 90% de los autores de las ocho revistas más importantes se encuentran en Estados Unidos y Europa Occidental. Además, la situación parece similar con los miembros del consejo de redacción de estas publicaciones. Dado que estos países ricos solo representan alrededor de un tercio del PIB mundial, la extrema concentración no puede explicarse totalmente por la insuficiencia de recursos o la menor inversión en educación y formación en el resto del mundo, aunque estos factores seguramente deben desempeñar algún papel.

De hecho, algunos países que han hecho grandes progresos económicos en los últimos años siguen estando muy poco representados en las revistas de alto nivel. Asia oriental produce casi un tercio de la producción económica mundial, pero los economistas de la región aportan menos de 5% de los artículos de las principales revistas. Del mismo modo, los porcentajes de publicaciones de Asia meridional y el África subsahariana son ínfimos, y considerablemente inferiores al ya escaso peso de estas regiones en la economía mundial.

Más allá de los recursos y la formación, el acceso a las redes es clave en la generación y difusión del conocimiento. Que un trabajo de investigación se tome en serio depende fundamentalmente de que los autores hayan acudido a las escuelas adecuadas, conozcan a las personas adecuadas y viajen por el circuito de conferencias adecuado. En economía, las redes relevantes están basadas predominantemente en Norteamérica y Europa Occidental.

La objeción previsible en este caso es que muchos de los economistas más destacados de la actualidad proceden de los propios países en desarrollo. Es verdad que, en cierto modo, la economía se ha vuelto más internacional. El número de investigadores nacidos en el extranjero en los principales departamentos de economía y redes de investigación de Norteamérica y Europa Occidental ha aumentado. Como estudiante de Turquía que llegó por primera vez a Estados Unidos a los 18 años, no cabe duda de que me beneficié de estas redes.

Los investigadores de las economías avanzadas también han prestado más atención a los países en desarrollo, lo que refleja que la economía del desarrollo se ha convertido en un campo mucho más prominente dentro de la disciplina. En el programa de máster de economía del desarrollo que dirijo en la Universidad de Harvard, por ejemplo, solo una minoría de los profesores proceden de Estados Unidos. El resto son de Perú, Venezuela, Pakistán, India, Turquía, Sudáfrica y Camerún.

Pero ninguno de estos desarrollos positivos puede sustituir por completo el conocimiento y la percepción locales. Los economistas occidentales nacidos en el extranjero suelen estar absorbidos en un entorno intelectual dominado por los problemas y preocupaciones de los países ricos. La exposición del economista visitante a diversas realidades locales permanece limitada a la casualidad y la coincidencia, como en las historias sobre Stiglitz y Hirschman. Basta pensar en todas las ideas importantes que quedan sin descubrir porque los investigadores de la periferia académica carecen de un público receptivo.

La economía atraviesa actualmente un período de examen de conciencia con respecto a sus desequilibrios raciales y de género. Se están llevando a cabo muchas iniciativas nuevas en América del Norte y Europa Occidental para abordar estos problemas. Pero la diversidad geográfica permanece en gran parte ausente de la discusión. La economía no será una disciplina verdaderamente global hasta que también hayamos abordado este déficit.

Fuente: Project Syndicate 

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El Banco Central de China declaró ilegales todas las transacciones con criptomonedas

La entidad financiera anunció que prohibirá que las bolsas extranjeras brinden servicios a inversores de China continental a través de Internet. Cae la cotización del Bitcoin y otras monedas digitales

 

El Banco Central de China se comprometió este viernes a tomar medidas enérgicas contra las actividades ilegales de comercio de criptomonedas, prohibiendo que las bolsas extranjeras brinden servicios a inversores de China continental a través de Internet.

La entidad también dijo que prohibirá a las instituciones financieras, las empresas de pago y las empresas de Internet facilitar el comercio de criptomonedas, y fortalecerá el monitoreo de los riesgos de tales actividades.

“Todas las criptomonedas, incluidas Bitcoin y Ether, no son moneda fiduciaria y no pueden circular en el mercado”, subrayó el Banco Popular de China en su sitio web. “Ponen en peligro seriamente los haberes de la gente”, detalló.

Todas las transacciones relacionadas con las criptomonedas, incluidos los servicios proporcionados por intercambios en el extranjero a los residentes nacionales, son actividades financieras ilícitas, agregó la entidad en un comunicado.

Bitcoin cayó hasta un 4,5% este viernes. Ethereum también cayó, junto con otras acciones relacionadas con las criptomonedas. En conjunto descienden en torno al 7%, según Bloomberg.

Mientras tanto, la agencia de planificación económica de la nación dijo que es una tarea urgente para China erradicar la criptominería y que la represión es importante para cumplir con los objetivos de carbono.

¿Un terremoto para el Bitcoin?

El valor del Bitcoin y otras divisas digitales cayó en forma acelerada esta semana debido al temor de los mercados mundiales por el efecto que pueda generar la potencial quiebra del promotor inmobiliario chino Evergrande.

Al respecto, el precio del Bitcoin cayó más de un 10% en los últimos tres días; y el valor de otras criptodivisas importantes, como el Ethereum, el Cardano, el BNB de Binance, el XRP de Ripple y la Solana, bajó todavía más después de haber registrado grandes ganancias. 

Según un artículo de Forbes, los contratos de opciones de Bitcoin -que habilitan a los inversores comprar o vender la criptomoneda a un valor específico dentro de un período de tiempo determinado- por casi 80.000 Bitcoins, -o alrededor de 3.400 millones de dólares a los precios actuales-, expiran este viernes.

Así lo detalló el sitio de cripto noticias ABMCrypto: ”El pronto vencimiento de las opciones de Bitcoin podría desencadenar un brote de volatilidad en los precios, ya que los grandes vencimientos anteriores atrajeron la atención de los inversores”.

Al respecto, el tamaño del mercado de intereses abiertos de Bitcoin se ha disparado en el último año y se duplicó desde el verano boreal del 2020. En este sentido, las operaciones reflejan que los especuladores “se sienten optimistas sobre el Bitcoin antes del vencimiento de las opciones de 3.400 millones de dólares”.

“Actualmente hay más interés abierto en las opciones de compra (apuestas a que el precio del Bitcoin subirá) que en las opciones de venta” (apuestas a que el precio bajará)”.

De todos modos, la fuerte caída del precio del Bitcoin y de las criptomonedas en los últimos días significa que “muchos de los contratos alcistas van a ser liquidados, y algunos observadores del mercado han advertido que el precio del Bitcoin podría hundirse más”.

“El Bitcoin ha perdido el soporte en la marca de 44.000 dólares y parece que va a poner a prueba su suelo de 39.000 dólares”, advirtió Tim Frost, director ejecutivo de la plataforma de inversión financiera descentralizada Yield App a Forbes.

24 de Septiembre de 2021

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Las autoridades italianas advirtieron sobre el avance de la 'Ndrangheta en el tráfico ilegal de cocaína.

Con técnicas de "infiltración silenciosa" en la economía

El dato surge de un informe de la Dirección de Investigación Antimafia de Italia. El trabajo advierte también sobre el avance de la Cosa Nostra y la Camorra.

Según un informe de la Dirección de Investigación Antimafia (DIA) divulgado este miércoles, la 'Ndrangheta, organización mafiosa de Calabria, ha logrado consolidarse "firmemente" como "líder del tráfico internacional" de cocaína al infiltrarse "silenciosamente" en la economía, una tendencia que también se ve en Cosa Nostra, la mafia siciliana, y la Camorra napolitana.

El modus operadi correspondiente al segundo semestre 2020, de acuerdo con el documento enviado al Parlamento italiano, consistió en "aprovechar las oportunidades ofrecidas por las repercusiones originadas por la emergencia sanitaria, diversificando las inversiones según la lógica de maximizar los beneficios y orientándolas hacia contextos con graves dificultades financieras".

"Según un modelo probado, la delincuencia organizada calabresa persistirá en su intento de acreditarse ante empresarios en crisis de liquidez (...) imponiendo formas de apoyo y planteando la salvaguarda de la continuidad de la empresa, con la intención verosímil de tomar el control de los activos propietarios y de la gobernanza empresarial", explicó el informe.

De esta forma, la 'Ndrangheta logra un doble objetivo: "reciclar sus ingresos de procedencia ilegal y contaminar la economía legal, apoderándose de campos productivos cada vez más amplios", como la construcción, el transporte por carretera, la restauración, la gestión de instalaciones deportivas y hoteleras, el comercio al por menor y el sector sanitario.

La DIA advirtió, sin embargo, que pese a su liderazgo en el tráfico internacional de cocaína y "la fuerte connotación familiar que la ha hecho hasta hace poco casi totalmente inmune al fenómeno del arrepentimiento", la mafia calabresa "ya no parece tan monolítica e impermeable a la cooperación con la justicia por parte de afiliados, empresarios y comerciantes, hasta ayer obligados a la omisión por temor a graves represalias".

En el último tiempo, detalló el informe, la criminalidad organizada está tendiendo a "sustituir el uso de la violencia, cada vez más residual, por líneas de acción de infiltración silenciosa" en el tejido económico social, un mecanismo que los efectos de la pandemia han acelerado.

Frente a la "criminalidad muy violenta que se expresaba con asesinatos, con violencia, con explosiones de bombas a través de una actividad que estaba dirigida sobre todo a controlar el territorio", la estrategia "tanto la Camorra como la Mafia y la 'Ndrangheta" se inclina por "infiltrarse en la economía y utilizar los delitos tradicionales sólo como fuente de su caja para reinvertir y, por tanto, como una fuente de riqueza que debe ser movida en la economía ", concluyó el fiscal nacional Antimafia, Federico Cafiero De Raho.

22 de septiembre de 2021

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Sábado, 18 Septiembre 2021 06:32

Una feria de vanidades

Viñeta de Matador dedicada al presidente colombiano y su moneda (tomada del canal de Instagram del autor)

Ni libros ni medallas, que no les confundan. En Colombia no ha lugar para ferias, aunque se sigan dando. Hoy imperan las balas, las que su policía dispara contra la población por ejercer su derecho a la protesta, y las monedas, las que el propio presidente se ha dedicado para que su imagen quede grabada en algún sitio más allá de en los anales de la estulticia.

A este aprendiz de político, que sigue los dictados de su maestro, lo que le importa es figurar, que hablen de él aunque sea mal. Por eso se dedicó a presentador de televisión, a exprimir la economía con sus promesas naranjas y a formar parte de la numismática nacional. Revisen lo bien que lo retrata Matador en sus viñetas.

No deberíamos equivocar el objetivo de las manifestaciones, o al menos no dejar como diana solamente al presidente colombiano. Habría que preguntarse de quién ha sido la idea de concederle una condecoración española al gobernante más inútil de la historia del país. Pero también, de quién ha partido, en estos tristes tiempos que corren, nombrar a Colombia como país invitado de la Feria del Libro de Madrid. Sin ir más lejos, acaba de vetar al periodista y escritor Daniel Samper Ospina impidiéndole participar en un programa de televisión en el que el gobernante iba a someterse a las preguntas de los medios.

Durante el gobierno de este señor, al que el Estado español condecora y recibe con honores, se han sucedido cientos de asesinatos de líderes sociales (Indepaz reporta 116 solamente en lo que va de año), que en muchos casos también eran defensores ambientales de esa diversidad y vitalidad que aparece en el logo de la Feria; se han producido numerosas masacres, que el “insigne” presidente ha cambiado por el eufemismo de homicidios colectivos; se han reprimido con violencia, mucha más de la habitual y con participación de civiles disparando a sus paisanas y paisanos, las manifestaciones populares para reclamar paz, trabajo y dignidad; se han incumplido los acuerdos de La Habana que terminaron con los enfrentamientos con la guerrilla de las FARC-EP, que, a pesar de haber abandonado las armas, sigue poniendo una parte importante de los muertos; se ha negado a reconocer púbicamente, y a ponerle algún remedio, a algo que la mayoría ya sabía pero que los gobernantes no querían saber, que fueron seis mil cuatrocientos dos los falsos positivos, personas asesinadas y  presentadas como bajas en combate, entre 2002 y 2008, y se han seguido dando los mismos o más casos de corrupción de siempre, el último el protagonizado por la ya exministra de las TIC que ha hecho desaparecer 70 mil millones de pesos (aproximadamente 15 millones de euros al cambio actual) que deberían haber servido para llevar conectividad a las áreas rurales, mayoría todavía en el territorio, en las que niñas y niños no tienen acceso a internet (por cierto, la susodicha no se merece que su apellido se convierta en verbo, aunque sea para recordarnos que ha robado). Y podríamos seguir enumerando.

Por suerte, la creatividad y el arte colombianos, no sólo su literatura, también su cine, su fotografía, su teatro, su música, su pintura y su escultura, están muy por encima de sus políticos y las políticas que practican, de sus legisladores y sus inacciones y de sus jueces y sus sentencias. Pero si el Gobierno colombiano invita a la Feria de Madrid a autoras y autores “neutros”, que otros organismos en el Estado español (ya sean organizaciones sociales, partidos políticos o editoriales) inviten al personal crítico para hacer contrapeso. No solamente o las y los conocidos, sino a toda una pléyade de jóvenes, y no tanto, que llenan la producción literaria, las salas de exposiciones, los teatros y los múltiples festivales al parque y a las calles que se dan en todo el país.

Si es el Gobierno español el que le premia, habría que sancionarle por anteponer los posibles beneficios económicos a la defensa de los derechos humanos y las libertades públicas. Claro, porque detrás de esa medalla debe haber un montón de intereses comerciales para que los buitres empresariales españoles “invadan” económicamente el país andino y echen a los cóndores de allá, a pesar de las muchas águilas negras que sobrevuelan el cielo colombiano.

Creo que es a todas luces injustificable el reconocimiento ofrecido al presidente de Colombia, tanto el de carácter político dado por el Gobierno español como el premio literario que supone que un presidente censurador represente a su país en la Feria del Libro de Madrid.

17SEP2021

Publicado enCultura
Lunes, 13 Septiembre 2021 06:11

Un nuevo espejismo económico

Un nuevo espejismo económico

Tan sólo 13 años después de la publicación del White Paper, texto en el cual su presunto creador, Satoshi Nakamoto, sentó las bases para el funcionamiento y desarrollo de la criptomoneda, la República del Salvador se ha convertido en el primer Estado-nación en aceptar el bitcóin como moneda de curso legal. La medida, impulsada por el presidente Nayib Bukele y aprobada rápidamente por la Asamblea Nacional Salvadoreña, entró en vigor el pasado 7 de septiembre en medio de una polémica de alcances y repercusiones mundiales.

Tan pronto como comenzó su circulación oficial, usuarios en ese país centroamericano experimentaron problemas técnicos con la billetera electrónica desarrollada con el propósito exclusivo de operar contratiempos con dicha moneda, que resultaron un inconveniente menor si se les compara con la caída de 9.2 por ciento que el bitcóin experimentó en su debut en dicha nación.

Diversas encuestas han mostrado que la población salvadoreña se encuentra reticente a aceptar la criptomoneda debido a su alta volatilidad y a la poca información que existe respecto a la misma. En ello parecen coincidir con el Fondo Monetario Internacional, institución que ha señalado que su adopción pone en riesgo el sistema de precios, el financiero y la estabilidad macroeconómica del país, así como con el Banco Mundial, que se negó a brindar asesoría para su implementación.

Bukele argumenta que su adopción permitirá a El Salvador ser menos dependiente de la emisión de dólares por parte de las autoridades financieras estadunidenses y evitar la inflación que ello puede llegar a producir. La lógica del mandatario, compartida por importantes sectores del mundo financiero, es simple, la política monetaria expansiva de la Reserva Federal de Estados Unidos puede generar presiones inflacionarias, particularmente en una economía dolarizada como la de El Salvador, y el bitcóin es un paliativo ante dicho fenómeno.

A diferencia de otras divisas que dependen de un banco central o un Estado que las respalde, el bitcóin lo es de una "prueba criptográfica en lugar de confianza, permitiendo que dos partes interesadas realicen transacciones directamente entre ellas, sin necesidad de un tercero de confianza." Dicho de otro modo, no depende de un banco central o casa de moneda, sino de la capacidad computacional descentralizada que verifica las operaciones y que éstas no sean duplicadas. La descentralización de la criptomoneda y su número limitado (establecido por diseño en su algoritmo) impiden que esta "moneda" se devalúe como consecuencia de una inyección adicional por parte de un banco central. No pocos analistas han señalado que el interés del presidente de El Salvador por el bitcóin coincide con sucesos políticos, como la irrupción del ejército en la Asamblea Nacional, la remoción de jueces y el fiscal general, Raúl Melara, y de manera reciente, el fallo de la Suprema Corte que habilita la relección presidencial, actos que en un futuro próximo podrían ser objeto de sanciones económicas internacionales.

Cuba, país con una larga experiencia en recibir este tipo de sanciones, anunció a finales de agosto que explora la posibilidad de regularizar y reconocer las criptomonedas como divisas de curso legal, sumándose a Venezuela, que ya cuenta con su propia unidad digital llamada petro.

La implementación del bitcóin como moneda de curso supone múltiples retos para El Salvador. La población ha mostrado escepticismo con respecto a adoptarla, lo cual ha llevado al gobierno a aclarar que, si bien su aceptación es obligatoria, su convertibilidad a dólares puede ser inmediata y garantizada por el gobierno a través de su plataforma Chivo. Esto elimina el riesgo asociado de la volatilidad del tipo de cambio del bitcóin a dólares para la población, trasladándolo efectivamente al gobierno, lo cual también supone retos y riesgos importantes.

Los problemas de la moneda no se limitan a que ésta encuentre apoyo entre la población. Aun sin él, El Salvador podría atraer flujos y transferencias del bitcóin del extranjero, remesas, inversión directa o en portafolio, por ejemplo, que podrían ser convertidas a dólares. Esto supondría que el gobierno acumularía posiciones "largas" en el bitcóin que, de no intercambiarse de inmediato en el mercado cambiario, presionarían sus finanzas públicas en caso de una caída abrupta en el precio de la criptomoneda, fenómeno que hasta hoy ocurre con cierta frecuencia.

De cumplirse dicho escenario, el gobierno deberá proveer dólares al mercado a cambio de bitcóins, incrementando la necesidad de financiamiento en la divisa estadunidense para un país que actualmente se encuentra en problemas para fondearlos.

Adicionalmente, una vez recibidos estos dólares podrían salir del país para buscar mejores condiciones, lo cual causaría problemas en la balanza de pagos de la nación.

Todo ello, sin mencionar los riesgos regulatorios asociados al lavado de dinero y financiamiento del terrorismo, a los cuales también es proclive la moneda.

Como toda tecnología, el bitcóin tiene beneficios y desventajas de que deben ser estudiados de manera cuidadosa antes de emprender una reforma como la que se está llevando a cabo en El Salvador. La tecnología es útil, pero hay que saber dónde, cuándo y para qué aplicarla.

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