La Fed renueva la licencia a Chevron para operar en Caracas

Washington. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos renovó ayer hasta noviembre próximo una licencia a la compañía de energía Chevron para operar en Venezuela, cuya industria petrolera está bajo sanciones de Washington, en un permiso emitido bajo los mismos términos que las autorizaciones otorgadas a la firma desde 2020.

Chevron había redoblado esfuerzos este año para negociar más privilegios en su licencia, principalmente buscando recobrar miles de millones de dólares de deuda pendiente mediante el comercio de cargamentos de petróleo venezolano. También ha buscado sin éxito obtener mayor control de empresas mixtas con la petrolera estatal venezolana PDVSA.

La posibilidad de que el crudo venezolano regresara a Estados Unidos, que alguna vez fue su mercado individual más grande, también fue discutida por funcionarios estadunidenses y venezolanos en una reunión de alto nivel en Caracas en marzo.

Sin embargo, los obstáculos para reanudar un diálogo político clave entre el presidente venezolano, Nicolás Maduro, y el líder de la oposición Juan Guaidó, reconocido por Washington como dirigente legítimo de Venezuela, limitaron en última instancia las expectativas sobre el alcance de la licencia de Chevron en este momento.

Los funcionarios estadunidenses quieren ver avances en las negociaciones entre Maduro y la oposición antes de decidir sobre cualquier ampliación de los términos de la licencia de Chevron, expuso una fuente en Washington familiarizada con las conversaciones.

Los representantes ante el diálogo político, que se reiniciaría en México, aún no han fijado una fecha para la primera reunión, en la que esperan discutir elecciones libres y la liberación de presos políticos, entre otros temas.

La semana pasada, la petrolera estadunidense recibió del Tesoro una autorización separada que le permite, también hasta noviembre, entablar conversaciones con funcionarios del gobierno de Maduro y de la estatal PDVSA, una medida que analistas y fuentes consideran un paso preliminar a la posible ampliación de su permiso a finales de este año.

La licencia emitida permite a Chevron realizar "transacciones y actividades necesarias para la seguridad o la preservación de los activos en Venezuela", incluidas aquellas para garantizar la seguridad del personal y la integridad de las operaciones, la participación en juntas de accionistas y pagos de facturas de terceros, impuestos locales, servicios públicos y salarios.

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El gobierno de Biden confirmó la exclusión de Cuba y Venezuela.

El coordinador del evento, Kevin O'Reilly, explicó la decisión de Biden ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado.

EE.UU. confirmó este jueves que no ha invitado a Venezuela ni a Nicaragua a la Cumbre de las Américas, que se celebrará en junio en Los Ángeles, y se mostró más ambiguo sobre Cuba al señalar que "todavía" no ha cursado una convocatoria para este país. El coordinador de la Cumbre de las Américas, Kevin O'Reilly, compareció este jueves ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, donde a preguntas del legislador Marco Rubio, de origen cubano, ratificó que ninguno de esos países ha sido invitado por el momento, aunque fue tajante con que ni Venezuela ni Nicaragua lo serán.

Respuesta ambigua

"¿Hemos invitado a alguien del régimen cubano a tomar parte en la cumbre?", interrogó Rubio, a lo que el funcionario del Departamento de Estado contestó que esta decisión corresponde a la Casa Blanca. Presionado por el senador sobre si eso significa que todavía no se ha invitado a Cuba, O'Reilly insistió en que se trata de algo que tiene que decidir a la Casa Blanca, a lo que Rubio volvió a preguntar si desde allí se ha hecho una convocatoria para la isla caribeña. "Bajo mi conocimiento, no", indicó O'Reilly, quien agregó que EE.UU. ha invitado a representantes de la sociedad civil de Cuba. O'Reilly explicó que el Gobierno de EE.UU. quiere "tener una amplia participación de la sociedad civil de cada país donde los autoritarios, los dictadores, busquen terminar con el debate público". 

Sea o no invitada finalmente, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó este miércoles que "en ningún caso" asistirá a la cita. “Se sabe que el gobierno de Estados Unidos concibió desde un inicio que la Cumbre de las Américas no fuera inclusiva. Era su intención excluir a varios países, entre ellos #Cuba, a pesar del fuerte reclamo regional a que se le pusiera fin a las exclusiones”, tuiteó el mandatario. “Agradecemos la valiente y digna posición de los países que han levantado su voz contra las exclusiones. Compartimos la posición de los líderes de la región que han reclamado con firmeza que todos tienen que ser invitados en pie de igualdad. Puedo asegurar que en ningún caso asistiré”.

Ortega y Maduro

Acto seguido, Rubio preguntó sobre si EE.UU. ha invitado a la cumbre al "régimen" de Nicolás Maduro o a cualquiera de sus representantes, ante lo que el coordinador de este encuentro dijo que "absolutamente no". "No los reconocemos como un Gobierno soberano", zanjó O'Reilly. En respuesta a una cuestión similar sobre si se ha invitado al Gobierno del presidente nicaragüense, Daniel Ortega, O'Reilly contestó con un "no" rotundo.

Respecto a la oposición venezolana, el funcionario afirmó que EE.UU. reconoce a Juan Guaidó "como el presidente interino legítimo de Venezuela" y añadió que están en "discusiones constantes" con el "Gobierno transitorio" venezolano sobre cómo pueden participar y colaborar en la cumbre. Ante la pregunta de Rubio, O'Reilly indicó que le corresponde a la Casa Blanca cursar esa invitación y que esta por el momento no se ha enviado.

Exclusiones criticadas

El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, adelantó que este viernes definirá su asistencia a la Cumbre de las Américas ante la exclusión de Nicaragua y Venezuela a la cita que se celebrará en junio en Estados Unidos. López Obrador condicionó su asistencia a que la Casa Blanca invite a todos los países de la región, incluyendo a Cuba, Nicaragua y Venezuela, a la cumbre.

Bolivia, Guatemala y naciones de la Comunidad del Caribe (Caricom) han secundado la postura de México, mientras que países como Argentina, Honduras y Chile han criticado la postura estadounidense, aunque sus presidentes asistirán a la reunión. Durante la audiencia, Rubio se interesó por la postura de México y O'Reilly subrayó que están manteniendo discusiones con el Ejecutivo de ese país y todos los Gobiernos de la región sobre "la organización y la estructura del debate". Si no asiste, López Obrador enviaría a su canciller Marcelo Ebrard.

En la página web del Departamento de Estado el gobierno de Joe Biden se refiere a la cumbre de la siguiente manera: "Estados Unidos desarrolló el lema de la Novena Cumbre ”Construyendo un futuro sostenible, resiliente y equitativo” con gobiernos, la sociedad civil y el sector privado en la región, así como con las trece organizaciones internacionales que conforman el Grupo de Trabajo Conjunto de Cumbres (GTCC) y que apoyan el proceso de la misma.

Gira de Dodd

Por su parte presidente argentino Alberto Fernández pronunció este jueves un discurso  en el que cuestionó los bloqueos y sanciones económicas a Cuba y Venezuela, horas antes de reunirse con el exsenador Christopher Dodd, enviado de por Biden a los países del Cono Sur para promover la cumbre. Fernández habló ante una platea integrada por ministros de Educación de América Latina y el Caribe, que se reunieron en la Cancillería, luego de que la vocera presidencial, Gabriela Cerruti, confirmara la presencia del mandatario argentino en la cumbre de Los Angeles. 

"En nuestro continente tenemos un país que lleva bloqueado seis décadas y sobrevive como puede. Deberíamos estar muy avergonzados de que eso pase en nuestro continente. Hay otro país que hace cinco años está bloqueado y fue bloqueado en plena pandemia, cuando la solidaridad era más importante que nunca," dijo Fernández.

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El presidente ruso, Vladimir Putin, visitó ayer en un hospital de Moscú, por primera vez, a soldados heridos en la operación militar desplegada desde el 24 de febrero en Ucrania. Foto Afp

 Los puertos ucranios, bloqueados desde la invasión

 

Moscú. El vicecanciller ruso, Andrei Rudenko, aseguró ayer que Rusia está dispuesta a “garantizar un corredor humanitario” a los barcos por el Mar Negro y exigió el fin de las sanciones impuestas por Occidente para evitar una crisis alimentaria mundial debido a la interrupción de las exportaciones ucranias de cereales desde que la ofensiva rusa comenzó, el 24 de febrero.

Rusia y Ucrania suelen representar casi un tercio del suministro mundial de trigo y la falta de exportaciones significativas de grano desde los puertos ucranios está contribuyendo a una creciente crisis alimentaria mundial. Las potencias occidentales debaten la idea de establecer “corredores seguros”, aunque éstos necesitarían el consentimiento de Rusia.

“Hemos dicho varias veces que una solución al problema alimentario requiere un enfoque global que implica sobre todo el fin de las sanciones que se han impuesto contra las exportaciones y transacciones financieras rusas”, señaló Rudenko.

Además, apuntó que se “requiere el desminado por la parte ucrania de todos los puertos donde están anclados los barcos” y garantizó que “Rusia está dispuesta a proporcionar el paso humanitario necesario”.

La agencia de noticias RIA citó a Rudenko diciendo que Rusia estaba en contacto con la Organización de Naciones Unidas sobre este asunto. Los puertos ucranios en el Mar Negro están bloqueados desde la invasión y más de 20 millones de toneladas de grano están atascadas en los silos del país.

El canciller ucranio, Dmytro Kuleba, rechazó la sugerencia de Moscú al asegurar que “no se puede encontrar un ejemplo mejor de chantaje en las relaciones internacionales”.

En un encuentro al margen del Foro Económico Mundial de Davos, Kuleba acusó a la Organización del Tratado del Atlántico Norte de “no estar haciendo literalmente nada” para responder a la invasión rusa de su país, y garantizó que Kiev no tiene “condiciones previas” para reanudar las conversaciones diplomáticas con Rusia para el fin de este conflicto.

Al rechazar el levantamiento de sanciones propuesto por Rudenko, el ministro de Defensa británico, Ben Wallace, afirmó que Rusia debe permitir la salida de los buques cargados con cereales de Ucrania.

Hizo un llamado a Rusia “a hacer lo correcto para mostrar humanidad”, luego de una reunión en Madrid con su homóloga española, Margarita Robles.

El jefe del Centro de Control de Defensa Nacional de Rusia, coronel Mijail Mizintsev, anunció la apertura de corredores humanitarios marítimos, garantizados por las autoridades rusas de 8 a 19 horas (locales), para evacuar barcos extranjeros de los puertos de Jerson, Mikolaev, Chernomorsk, Ochakov, Odesa y Yuzhni, todos en el Mar Negro, mientras en el Mar de Azov atenderá a los de Mariupol.

El alto mando militar, citado por la agencia Interfax, detalló que en el Mar Negro hay unas 70 embarcaciones de 16 países y denunció que el gobierno ucranio “no permite que los barcos salgan a mar abierto”.

El vocero del Ministerio de Defensa de Rusia, mayor general Igor Konashenkov, agregó que el puerto de Mariupol volvió a operar luego de que fue desminado, por lo que zarparon cinco barcos extranjeros.

En el frente bélico, el ejército ruso siguió su avance en el este del país eslavo que enfrenta una situación “en extremo difícil” y un riesgo de destrucción masiva, afirmó el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, y lamentó la “falta de unidad” de Occidente para entregar armas a su país.

En tanto, el mandatario ruso, Vladimir Putin, quien visitó por primera vez a soldados heridos en la invasión en un hospital militar de Moscú, dispuso un aumento de 10 por ciento en pensiones y salario mínimo para amortiguar la inflación local.

Putin firmó una orden que permite a los residentes de las regiones de Zaporiyia y Jerson, en el sur de Ucrania, solicitar la ciudadanía rusa mediante un procedimiento acelerado. Pasaportes rusos fueron distribuidos en Mariupol, indicó Petro Andryushchenko, asesor del alcalde del estratégico puerto, Vadim Boychenko.

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Esta flexibilización es una continuidad de los gestos de buena voluntad de Maduro después de reunirse en marzo con representantes de la administración del presidente Joe Biden. . Imagen: Xinhua

En medio de la crisis desatada por las sanciones a Rusia

Los cambios anunciados implican el permiso a la petrolera norteamericana Chevron a negociar su licencia con la petrolera estatal PDVSA, entre otros.

El gobierno de Estados Unidos dispuso este martes medidas para aliviar sanciones económicas contra Venezuela, en otro gesto destinado a alentar la reanudación de las negociaciones con el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Los cambios anunciados implican, entre otros, el permiso a la petrolera norteamericana Chevron a negociar su licencia con la petrolera estatal venezolana PDVSA, según dijeron dos altos funcionarios del gobierno estadounidense, que a su vez indicaron que no hay avances en el permiso para perforación ni exportación de petróleo de origen venezolano. 

También eliminaron de la lista de personas sancionadas a Carlos Erik Malpica-Flores, exfuncionario de alto rango de PDVSA y sobrino de la primera dama de Venezuela, sancionado en 2017.

Esta flexibilización es una continuidad a los gestos de buena voluntad entre ambos países, luego de que en marzo funcionarios estadounidenses viajaran a Caracas a reunirse con Maduro, luego de que la invasión rusa en Ucrania obligó a Washington a repensar sus prioridades de seguridad nacional. 

De todas maneras, desde el gobierno del presidente Joe Biden ratificaron que continuarán las sanciones contra decenas de venezolanos, incluido el fiscal general del país y el jefe del sistema penitenciario, y más de 140 entidades, entre ellas el Banco Central de Venezuela. 

Además, el Departamento del Tesoro continuará prohibiendo transacciones con el gobierno venezolano y PDVSA dentro de los mercados financieros de EE.UU. El propio Maduro está bajo acusación en ese país, acusado de conspirar para “inundar Estados Unidos con cocaína” y utilizar el narcotráfico como “arma contra Estados Unidos”.

El negocio del petróleo

Con sede en California, Chevron es la última gran compañía petrolera estadounidense en hacer negocios en Venezuela, donde invirtió por primera vez en la década de 1920. 

Sus cuatro empresas mixtas con PDVSA produjeron alrededor de 200.000 barriles por día en 2019, pero el gobierno de EE. UU. le ordenó en 2020 que redujera la producción y, desde entonces, solo permitió realizar trabajos esenciales en pozos petroleros para preservar sus activos y mantener los niveles de empleo en Venezuela.

La relación entre Estados Unidos con Nicolás Maduro

Estados Unidos y otros países retiraron el reconocimiento a Maduro tras acusarlo de manipular su reelección presidencial de 2018. En su lugar, reconocieron a Juan Guaidó, quien encabezaba el entonces congreso dominado por la oposición y sigue siendo el líder de la Plataforma Unitaria.

Durante los últimos cinco años, EE.UU. impulsó sanciones financieras y acusaciones penales para destituir a Maduro. Pero en marzo, funcionarios estadounidenses viajaron a la capital venezolana para reunirse con él. Tras la reunión, Maduro liberó a dos presos estadounidenses y prometió reanudar las negociaciones con sus opositores.

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Miembros del servicio de las tropas prorrusas esperan encima de un vehículo blindado de transporte de personal ante la evacuación de los soldados ucranianos heridos de la asediada fábrica de acero de Azovstal, Mariúpol. — ALEXANDER ERMOCHENKO / REUTERS

 La evacuación de la acería se ha logrado gracias al alto al fuego decretado entre ambos lados de la contienda. Moscú se hace con el control total de la ciudad, lo que supone una gran victoria geoestratégica para el Kremlin.

La batalla por el control de la acería de Azovstal, en Mariúpol llega al principio de su fin. Rusia tiene ahora vía libre para hacerse con el control total de la ciudad portuaria después de que el Ejército ucraniano haya dado por terminada su "misión de combate". En los últimos días, Kiev y Moscú han llegado a un acuerdo para evacuar a los soldados ucranianos que seguían en la acería, último reducto de resistencia.  

Este lunes se ha evacuado un total de 264 militares ucranianos de la fábrica de acero de Azovstal, al este del país. Del total de evacuados, 53 heridos considerados graves, fueron trasladados a un centro médico en Novoazovsk para recibir atención médica. El resto fueron llevados a la región de Olenivka a través del corredor humanitario abierto entre ambos bandos.

La región a la que los heridos y militares han sido evacuados está en manos de las tropas del Kremlin, en la zona del Donetsk, por lo que los evacuados podrían ser objeto de un posible intercambio de prisioneros con Rusia. En la actualidad se ha implantado un alto al fuego en la zona, abriéndose por tanto un corredor humanitario por el que los militares heridos serán trasladados. Esto supone que Rusia se alce con el control total de la región

Este acto ha sido agradecido por el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, tras señalar en su habitual aparición nocturna que "Ucrania necesita héroes ucranianos vivos". A su vez, agregó que espera se pueda "salvar la vida del equipo negociador".

Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia había informado ya este lunes desde Moscú de un acuerdo para evacuar a combatientes ucranianos heridos de la fábrica de acero ucraniano. "El 16 de mayo como resultado de negociaciones con los representes de los militares ucranianos bloqueados en el territorio de la planta metalúrgica de Azovstal se llegó a un acuerdo para la evacuación de heridos", apuntaba un comunicado de Defensa ruso, aunque sin concretar el número exacto de rescatados. 

La viceprimera ministra para la Reintegración de los Territorios Temporalmente Ocupados de Ucrania, Iryna Vereschuk, dijo la semana pasada que en la acería se encontraban entre 500 y 600 militares heridos, pero que las partes estaban negociando por el momento la evacuación de los "más graves", que ella cifró en 38 personas.

Región clave en la guerra

El acuerdo entre Kiev y Moscú pone fin a la batalla más larga y sangrienta de la guerra de Ucrania, pues Azovstal se había convertido en el centro de resistencia de esta región clave en el conflicto. Mientras el resto de los distritos de Mariúpol se encontraban bajo dominio ruso, cientos de tropas (entre ellos miembros del Batallón Azov,unidad militar de ideología neonazi) y civiles ucranianos se refugiaron en Azovstal. 

Mariúpol da acceso al mar de Azov, al noroeste de la península de Crimea, considerado como uno de los puertos comerciales más importantes de la región. Ha sido escenario de multitud de ofensivas de Moscú en la guerra. El acceso de las tropas ucranianas al mar lleva bloqueado desde principios del mes de marzo, y la importancia de este enclave portuario es notable. 

Por esta razón, a pesar de que "la guarnición de Mariúpol ha cumplido su misión de combate" según apunta el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Ucrania en un comunicado, los medios cercanos al Kremlin consideran la evacuación comouna gran victoria rusa, pues supone un gran golpe a la moral ucraniana y el control total de la región. 

madrid

17/05/2022 10:59

 

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Ante el pedido de Ingreso de Finlandia y Suecia en la OTAN: otra muestra de debilidad rusa

El presidente ruso Vladimir Putin dijo este lunes que Rusia no considera que la adhesión de Finlandia y de Suecia a la OTAN amenace su gobierno, pero que Moscú va a reaccionar si hay un despliegue de infraestructura militar.

La primera ministra sueca, la socialdemócrata Magdalena Andersson, y el líder de la oposición, el conservador Ulf Kristersson, han anunciado formalmente este lunes que Suecia solicitará el ingreso en la OTAN. “Hay una clara mayoría parlamentaria que respalda la adhesión”, ha asegurado Andersson en rueda de prensa.

La decisión llega un día después de que Finlandia —país con el que Suecia ha mantenido una estrechísima cooperación en materia militar durante el último decenio— informara formalmente de su intención de adherirse al bloque militar. La mandataria sueca ha reconocido en el Riksdag que la decisión final de Estocolmo ha estado “profundamente influenciada” por los acontecimientos en Helsinki.

Por su parte, Vladimir Putin ha señalado que Rusia tolerará que Finlandia y Suecia se unan a la OTAN, pero ha advertido que el Kremlin responderá si la alianza instala bases o equipos militares en cualquiera de los dos países. Según la agencia de noticias Interfax, Putin dijo hoy que la propuesta de ampliación de la OTAN no suponía "ninguna amenaza directa para Rusia". Añadió que no tenía "ningún problema" ni con Finlandia ni con Suecia, al tiempo que advirtió que "la expansión de la infraestructura militar en este territorio provocaría una respuesta por nuestra parte [...] basada en las amenazas que crean para nosotros".

Sus comentarios parecían indicar que el Kremlin podría aceptar la adhesión de Finlandia y Suecia a la OTAN siempre que la alianza militar no enviara armas o tropas a ambos países, como hizo en los Estados bálticos y en Polonia en el periodo previo a la invasión rusa de Ucrania.

Militarmente, Finlandia y Suecia tienen unas fuerzas armadas grandes y capaces, por lo que no tendrían necesidad del envío de medios y tropas desde el extranjero, como a las repúblicas bálticas de la ex URSS, donde también hay grandes minorías de habla rusa, como potenciales quintas columnas.

Después de las declaraciones grandilocuentes de los funcionarios rusos, desde quienes hablaban de "respuestas técnico-militares" (la misma fórmula adoptada en la preguerra con Ucrania) hasta quienes amenazaban con desplegar armas nucleares tácticas en los 1.300 kilómetros de frontera con Finlandia y en Kaliningrado [NdE: territorio ruso ubicado al norte de Polonia y oeste de Lituania sobre el Mar Báltico], las declaraciones de Putin son un paso atrás. Las mismas muestran que Rusia es extremadamente cautelosa a la hora de ampliar el campo de rivalidad con el frente occidental. Una muestra de profunda debilidad.

Por Juan Chingo

Lunes 16 de mayo

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Un coche pasa junto a la embajada de EEUU en La Habana, Cuba, en una imagen de archivo de octubre de 2020. — Alexandre Meneghini / REUTERS

Las restricciones habían sido impuestas durante la administración de Donald Trump.

El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, anunció este lunes que restablecerá los vuelos comerciales a Cuba, que solo llegaban a la ciudad de La Habana, y que suspenderá el límite de 1000 dólares por trimestre a las remesas. El mandatario da así marcha atrás a algunas de las medidas más duras de la gestión de Donald Trump. Además, el demócrata también restablecerá un programa de reunificación familiar que llevaba suspendido desde hace años.

Las recientes novedades fueron comunicadas por el Departamento de Estado. El portavoz, Ned Price, sostuvo que las medidas buscan mostrar apoyo al pueblo cubano y darles herramientas para conseguir una "vida libre" fuera de la "opresión" del Gobierno de su país y para ayudarles a buscar mejores oportunidades económicas.

"Con estas acciones pretendemos apoyar las aspiraciones de libertad y mayores oportunidades económicas de los cubanos para que puedan llevar una vida exitosa en su hogar. Seguimos pidiendo al Gobierno cubano que libere de inmediato a los presos políticos, que respete las libertades fundamentales del pueblo y que permita que puedan determinar su propio futuro", remarcó Price en un comunicado oficial.

De esta manera, se especificó que se restaurarán tanto los vuelos comerciales como los vuelos chárter y que se permitirán algunos que el expresidente Trump había restringido, como aquellos con fines educativos o relacionados con fines profesionales. También se autorizarán los viajes de grupos de estadounidenses destinados a hacer contactos con el pueblo cubano, conocidos en inglés como "people to people travel", pero seguirán prohibidas las visitas individuales de esta clase.

Hasta ahora, las aerolíneas estadounidenses solo podían volar a La Habana, lo que dejaba a los cubano-estadonidenses con pocas opciones para visitar a sus familiares en otras partes de la isla. Asimismo, el departamento comandado por Anthony Blinken anunció que incrementará su apoyo a los emprendedores cubanos con autorizaciones para que accedan a plataformas de comercio electrónico, entre otras acciones.

El cambio de política se produce después de una revisión interna dentro de la Administración Biden que duró, supuestamente, meses. Esa revisión comenzó tras las manifestaciones antigubernamentales del 11 de julio de 2021 en la isla, que provocaron la imposición de sanciones por parte de EEUU en castigo por el encarcelamiento de algunos de sus líderes y participantes.

Tras esos roces, representantes de EEUU y de Cuba se reunieron en abril de 2022 en Washington para hablar de asuntos migratorios, en el primer diálogo de alto nivel entre ambos países desde la llegada de Biden a la Casa Blanca.

17/05/2022 09:14

Página 12@pagina12

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Rebelión contra Estados Unidos y su Cumbre de las Américas excluyente

Varios presidentes ya condicionaron su participación: puede convertirse en un traspié para Biden 

El mandatario mexicano, Andrés Manuel López Obrador, lideró el rechazo a la no invitación de Cuba, Venezuela y Nicaragua; lo imitó el de Bolivia Luis Arce y se sumó la Comunidad de Naciones Caribeñas.

 

La Cumbre de las Américas puede convertirse en un duro traspié diplomático para Estados Unidos. Un golpe a su hegemonía fisurada cuando juegue de local. Prevista para el 6 de junio en Los Angeles, California, la reunión perdería consistencia porque varios presidentes de América Latina ya anunciaron o deslizaron que no concurrirán. El motivo es el descontento que generó la exclusión de Washington a Cuba, Venezuela y Nicaragua. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) lideró el rechazo a la decisión, lo imitó el de Bolivia Luis Arce y se sumó la Comunidad de Naciones Caribeñas (CARICOM) integrada por quince países, la gran mayoría ex colonias de habla inglesa. Sus líderes dijeron que no asistirán si no se revisa la medida. También sumaron sus críticas Xiomara Castro, la primera mandataria de Honduras, y el presidente argentino, Alberto Fernández. Tampoco viajaría el de Brasil, Jair Bolsonaro, enfrentado con Joe Biden desde que le diera su apoyo a Donald Trump en las últimas elecciones.  Sesenta años después, EE.UU vuelve a tomar una determinación con la misma lógica que la adoptada por la OEA cuando en 1962 expulsó a la isla en la Conferencia de Punta del Este. Como si continuara la Guerra Fría con la Unión Soviética en pleno siglo XXI.

Esta Cumbre, prevista para 2021, se postergó un año por la pandemia y se extenderá del 6 al 10 de junio próximos. Será la novena desde la primera realizada en Miami en 1994, cuando gobernaba Bill Clinton. Estados Unidos no eligió a Los Ángeles como sede porque sí. Es la segunda ciudad del país, tiene una comunidad latina muy representativa y la tercera cantidad de consulados en el mundo.

El Departamento de Estado señala en su página oficial algo que no se verifica en la práctica. El declamado carácter abierto y sin restricciones de su convocatoria a la Cumbre. Dice que “Estados Unidos ha demostrado, y seguirá demostrando, su compromiso con un proceso inclusivo que incorpora las aportaciones de las personas que representan la inmensa diversidad de nuestro hemisferio e incluye las voces indígenas y otras históricamente marginadas”.

Los CEOs de las Américas

La Cumbre se celebra, con ligeros cambios, una vez cada tres años desde 1994. Es la única reunión de todos los líderes de América del Norte, América Central, Sudamérica y el Caribe que suelen alinearse con la Casa Blanca. Esta vez se acentuará la impronta empresarial que le reserva siempre Estados Unidos. El gobierno de Washington tiene previstos tres foros. El que más representa sus intereses comerciales es la llamada Cuarta Cumbre de los CEOs de las Américas. Habrá otros dos; uno de la sociedad civil y otro de los Jóvenes de las Américas.

La exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua que EE.UU suponía que atravesaría sin demasiados sobresaltos, se transformó en un problema para Biden. El presidente mexicano declaró el martes pasado en una de sus habituales conferencias de prensa: “Si se excluye, si no se invita a todos, va a ir una representación del gobierno de México, pero no iría yo”. Acababa de regresar de La Habana donde se reunió con su colega, el presidente Miguel Díaz Canel.

A diferencia de otro mandatario mexicano, el derechista Vicente Fox, López Obrador no temió a la represalia de su poderoso vecino. Aquel quedó en la historia como un pusilánime en la Cumbre de 2004, cuando la grabación de un diálogo con Fidel Castro lo expuso al ridículo. Fox le pidió al líder revolucionario que viajara a México para el encuentro de presidentes, pero con una condición: “Mira Fidel, vienes, comes y te vas”, le dijo. No quería que se predispusiera mal George W. Bush, quien ocupaba la Casa Blanca.

El No al ALCA en Mar del Plata

Historias de sumisión como ésa y otras de rebeldía hacia lo que representa Estados Unidos, se dieron a lo largo de las ocho Cumbres realizadas hasta ahora. La de 2005 en Mar del Plata siempre será recordada como la del No al ALCA y en la de 2009 que organizó Trinidad y Tobago, el expresidente de Venezuela, Hugo Chávez, le regaló el libro Las venas abiertas de América Latina de Eduardo Galeano al presidente Barack Obama. Todo un gesto simbólico del comandante bolivariano. Eran otros tiempos aunque en Washington gobernara un miembro del partido Demócrata, como ahora.

En el mismo camino de AMLO, el presidente boliviano Arce escribió en su cuenta de Twitter: “De persistir la exclusión de pueblos hermanos, no participaré de la misma”. Se refería a que “una Cumbre de las Américas que excluye a países americanos no será una Cumbre de las Américas plena”. También desde la misma red social, la presidenta de Honduras, Xiomara Castro, señaló: “Si no estamos todas las naciones, no es Cumbre de las Américas”.

El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, no se guardó nada sobre la determinación de Washington: “Poco podrá exhibir el gobierno de Estados Unidos en la Cumbre de las Américas después de la última campaña y elecciones presidenciales, del asalto al Capitolio, del involucramiento de políticos en la sedición y de la insuperable corrupción de la política”.

La descripción del ministro no es ajena a cómo funciona la relación de fuerzas en EE.UU, donde según el New York Times del 12 de mayo “el plan del gobierno de Biden para excluir a Cuba refleja las presiones políticas internas, incluido el intento de evitar provocar a Robert Menéndez, senador demócrata cubano-estadounidense por Nueva Jersey, presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado y crítico acérrimo del gobierno cubano”.

Aunque Estados Unidos todavía no formalizó la entrega de las invitaciones a la Cumbre de Los Ángeles, su subsecretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Brian Nichols, anticipó en una entrevista con el diario El País de España de que son bajas las chances de que “Washington invite a Cuba, Venezuela y Nicaragua”.

López Obrador, en cambio, sostuvo que no está todo perdido. Su viaje a La Habana el 7 de mayo demostró la solidez de los lazos históricos entre los dos países que ya llevan 120 años. Criticó el bloqueo de EE.UU, pidió por la presencia de la isla, Venezuela y Nicaragua en la Cumbre y anunció que le haría un desplante a Biden si mantiene la medida.

Estados Unidos pretende tratar en Los Ángeles dos temas – entre otros - que urgen a su gobierno: las políticas migratorias y de salud. México tiene demasiado que decir sobre el primero y Cuba demostró sobre el segundo que fue vanguardia mundial durante la pandemia. Es el único país latino que fabricó sus propias vacunas y envió a sus brigadas médicas Henry Reeve a veinte naciones cuando la Covid- 19 hacia estragos en 2020.

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Victoria, de siete años, dispara balas de plástico a un retrato del presidente ruso Vladimir Putin, en una atracción callejera en el centro de Leópolis, Ucrania.Foto Ap

En una entrevista a Henry Kissinger (HK) del británico Edward Luce (EL) –un clintoniano avant la leerte–, editor de la política interna de Estados Unidos (EU) en el Financial Times (https://on.ft.com/3FYKP3X), aborda, sin citarlo, el G-2 de Rusia y China, las relaciones de Rusia con la OTAN/Europa, y el tema poco mencionado del uso de las armas nucleares en esta delicada coyuntura, lo que en su totalidad define como una "nueva era".

HK considera que "en principio", la alianza (sic) sino-rusa está "contra intereses establecidos". Desliza que no le parece que se trate de "una relación intrínsecamente permanente (sic)". Obvio: nada es permanente en la dinámica de la geoestrategia, y aquí HK repite su axioma, hoy erróneo, de la inviabilidad de un G-2 entre Rusia y China, como afirmó en su libro Orden mundial (https://amzn.to/3sBvXCV)”.

EL propone que el "interés geopolítico de EU consiste en estimular una mayor distancia entre Rusia y China", a lo que replica HK que "no piensa que (EU) pueda generar desacuerdos posibles, pero sí las circunstancias". No especifica cuáles son tales circunstancias y comenta como "imprudente tener una posición adversaria con dos adversarios (sic) de manera simultánea que los empuje a estar juntos", por lo cual aconseja "no agrupar a Rusia y China juntos como elemento integral".

HK desecha implícitamente la dicotomía de Biden de su "gran desafío geopolítico" en la confrontación entre "democracia y autocracia" que, por cierto, constituye una banalidad extrema.

El republicano HK desmonta los teoremas de "cambio de régimen" al que es muy adicto el Partido Demócrata: “debemos estar conscientes de las diferentes ideologías (sic) y de la interpretación que existe (…). Al menos que estemos preparados para hacer del cambio de régimen el principal objetivo de nuestra política”, lo cual da a entender no es una tarea sencilla cuando se trata con una superpotencia nuclear como Rusia, "dada la evolución de la tecnología, y la enorme destructividad de armas que ahora existen".

El británico filo-clintoniano EL se le arroja sin recato al suelo a HK, a quien califica de poseer "mayor experiencia que cualquier otra persona viviente de cómo manejar un enfrentamiento entre dos superpotencias nucleares".

En forma correcta HK aduce que “no existe casi ninguna discusión a escala internacional sobre lo que pasaría si las armas actuales son usadas (…) vivimos ahora en una nueva era” y "conforme la tecnología avanza en el mundo, en forma inherente, la diplomacia y la guerra necesitarán un contenido (sic) diferente" cuando la "rapidez de los intercambios (nucleares), la sutileza de los inventos, pueden producir niveles de catástrofe (sic) que no eran ni siquiera imaginables", ya que las "armas se multiplican en ambos (sic) lados y su sofisticación aumenta cada año".

EL explora cuál es la "línea roja de Putin" y la "doctrina militar nuclear de Rusia" a lo que HK aduce que Putin "estaba ofendido y amenazado porque Rusia fue amenazada por la absorción por la OTAN del área entera (sic) de Europa".

HK pregunta si Putin es capaz de una escalada "moviendo una categoría de armas que en 70 años de su existencia no han sido jamás (sic) usadas", y se contesta que "si tal línea roja" es cruzada, "ello será un evento extraordinariamente significativo". HK y su muy cómodo entrevistador EL se atragantan que hasta hoy el único país que ha lanzado dos bombas nucleares, en Hiroshima y Nagasaki, ha sido EU, con Truman, en agosto de 1945. ¡Hace 75 (sic) años; no 70! EL deja atrás su legendaria rusofobia y el "error de cálculo" de Putin en Ucrania y "a nivel internacional", para preguntar "cuáles son las lecciones que debe sacar China".

A sus 99 años, HK no cesa de ser un viejo zorro y ahora aconseja a China "evitar" entramparse en una "situación como en la que se encuentra Putin" para que "no tengan a la mayor parte del mundo en su contra", lo cual es muy discutible, ya que desde el punto de vista de la numerología de los países es cierto, pero no cuando se suma a la mayoría de los habitantes del planeta (https://bit.ly/3PjtE19).

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AMLO no irá a la cumbre si EU excluye países; mandará a Ebrard

Si Estados Unidos no reconsidera e insiste en no convocar a la novena Cumbre de las Américas a todas las naciones del hemisferio, el presidente Andrés Manuel López Obrador no acudirá a la cita, y enviará en su representación a una delegación encabezada por el canciller Marcelo Ebrard.

Así lo informó el mandatario en su conferencia de prensa de ayer a pregunta expresa, debido a que La Casa Blanca –anfitrión de la cumbre que se realizará en junio en Los Ángeles– no contempla la participación de Cuba, Venezuela y Nicaragua (este último ya anunció su desinterés en acudir), naciones con las que tiene diferencias políticas.

De concretarse su inasistencia al foro continental, López Obrador se convertiría en el primer presidente mexicano en tiempos recientes en rechazar una invitación del vecino del norte. "Si se excluye, si no se invita a todos, va a ir una representación del gobierno de México, pero no iría yo", advirtió, aun cuando ya había confirmado su presencia en Los Ángeles.

Descartó que su eventual ausencia en el foro impacte de forma negativa en la relación bilateral México-Estados Unidos o moleste a su homólogo Joe Biden. "Todavía falta para la cumbre y podemos llegar a un acuerdo. Pero sí, tenemos que unirnos todos, buscar la unidad de América".

Sin embargo, horas más tarde de las afirmaciones del mandatario, el embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, acudió a Palacio Nacional, igual que el canciller Ebrard. Ambos se retiraron sin hacer declaraciones.

En la última llamada telefónica entre López Obrador y Biden –el 29 de abril–, el mexicano le planteó la necesidad de invitar a todas las naciones de la región, a lo que su par estadunidense respondió que lo analizaría. Fuentes de la cancillería dijeron ese día a La Jornada que eso fue motivo de un diferendo entre los dos mandatarios durante esa conversación.

–¿Sería un mensaje de protesta? – se le insistió al Presidente durante la mañanera.

–Sí, porque no quiero que continúe la misma política en América y quiero en los hechos hacer valer la independencia, la soberanía, y manifestarme por la fraternidad universal. No estamos para confrontaciones, sino para hermanarnos, unirnos. Y aunque tengamos diferencias, las podemos resolver cuando menos escuchándonos, dialogando, pero no excluyendo a nadie. Nadie tiene el derecho de excluir.

Para apoyar su posición, López Obrador se acogió a una frase de George Washington: "Las naciones no deben aprovecharse del infortunio de otros pueblos".

Consideró que la negativa a invitar a ciertos países responde al interés de grupos minoritarios en Estados Unidos que "sacan provecho de esa política facciosa, pero eso no es la mayoría del pueblo" estadunidense.

Insistió en su propuesta de la unidad de América y dejar atrás la política "intervencionista" de más de dos siglos.

Subrayó una vez más que el bloqueo económico a Cuba –firmado por el presidente John F. Kennedy en febrero de 1962– "es indebido e inhumano. Es una vileza utilizar una estrategia política de esta naturaleza con propósitos políticos-electorales", expuso.

En cambio, ponderó que en su gira por Centroamérica y Cuba, "la gente nos trató de maravilla", y eso no es un reconocimiento a su gobierno, sino al pueblo mexicano.

Contrastó con la "actitud irresponsable y servil" de Vicente Fox en el episodio del "comes y te vas", para evitar que el comandante Fidel Castro se cruzara en Monterrey con George W. Bush. Y justo en su visita a Cuba, dijo, le informaron que Castro, por su afecto a México, evitó difundir en la isla ese "vergonzoso incidente, porque no quiso que se ofendiera al pueblo de México".

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