Domingo, 12 Abril 2009 07:08

China reclama su papel de potencia

El pasado 9 de febrero, el despliegue de fuegos artificiales organizado de forma ilegal por directivos de la televisión pública china (CCTV) con motivo del fin de las festividades del Año Nuevo convirtió en una tea un rascacielos de 159 metros de altura en Pekín, que forma parte del ciclópeo complejo arquitectónico de la nueva sede del ente público. El edificio, que albergaba el hotel Mandarin Oriental, debía ser inaugurado este año.

El incendio fue un gigantesco bochorno para el Gobierno, que había hecho del proyecto uno de los iconos de la capital y un símbolo del ascenso y la creciente influencia de China en el mundo. La torre se eleva hoy vacía y chamuscada en el corazón del barrio de negocios de Pekín, desvestida de las grandes vallas publicitarias que antes la rodeaban, y poco se sabe de lo que ocurrirá con ella, ya que, desde un principio, las autoridades dieron orden de minimizar la información sobre el desastre.

Sin embargo, al lado del gigante tiznado se yergue resplandeciente y poderoso -no resultó alcanzado por el fuego- el rascacielos principal, una estructura de 230 metros de altura en forma de tres eles entrelazadas, obra también del arquitecto holandés Rem Koolhaas, que acogerá las oficinas y los estudios de la CCTV.

La visión de las dos torres juntas simboliza quizá mejor que nada el fulgurante crecimiento que ha experimentado China desde que Deng Xiaoping lanzó el proceso de apertura y reforma hace 30 años, los logros alcanzados y el precio pagado a cambio. China ha crecido a una media del 9,8% desde 1979; se ha convertido en la tercera economía del mundo, detrás de Estados Unidos y Japón; tiene dos billones de dólares en reservas extranjeras -de ellos, un billón en deuda pública estadounidense- y cada vez más se permite dar lecciones de gestión económica al resto del planeta. Pero el país -en el que las desigualdades sociales son extremas; la corrupción, rampante, y la degradación ambiental, ubicua- cuenta aún con decenas de millones de pobres, y su producto interior bruto (PIB) per cápita lo sitúa, según el Banco Mundial, entre naciones como Cabo Verde, Marruecos o Guatemala. Para el Fondo Monetario Internacional (FMI), China es un país en desarrollo.

La reemergencia del antiguo Imperio del Centro, hasta el punto de ser considerado uno de los motores que puede sacar al mundo de la crisis actual, mientras su población sigue siendo relativamente pobre, ha provocado la perplejidad de políticos y economistas en busca de nuevas definiciones para este país que funciona bajo la denominada economía de mercado socialista, dictada por Deng Xiaoping; es decir, capitalismo bajo el control único de un partido nominalmente comunista.

Es esta China dual, gran desconocida para muchos -en parte por el mantenimiento en Occidente de tópicos caducos y en parte por el secretismo habitual del Gobierno de Pekín- la que ha ocupado un papel protagonista en la cumbre del G-20, celebrada a principios de mes en Londres; una cumbre de la que, según analistas y observadores políticos, ha salido reforzada.

Durante la reunión, el presidente chino, Hu Jintao, trasladó una serie de mensajes directos. Uno: es necesario construir la confianza global para combatir la crisis. Aunque los problemas aún no han acabado, la economía mundial es lo suficientemente fuerte para vadearla. Dos: hay que incrementar la cooperación internacional porque el mundo está cada vez más integrado y asegurarse de que las políticas macroeconómicas son consistentes y coherentes con una visión clara del futuro. Tres: es necesario implantar regulaciones financieras más estrictas y potenciar los sistemas de supervisión; mejorar el gobierno del Banco Mundial y del FMI, incrementando el papel de los países menos desarrollados, y mejorar el sistema internacional de reserva de divisas. Cuatro: hay que evitar el proteccionismo comercial. Cinco: los países en desarrollo deben recibir más ayuda para minimizar el impacto sobre ellos de la crisis.

La petición de Pekín de adoptar una moneda de reserva supranacional, diferente del dólar, basada en una cesta de divisas, efectuada días antes del cónclave, y que comparte Rusia, no fue discutida en Londres. Pero el mensaje ha sido lanzado, y puede marcar el principio de un cambio. "China tiene inmensas reservas en dólares, por lo que está muy preocupada por su valor. Aunque el uso de los derechos especiales de giro del FMI propuesto por el gobernador del banco central chino no va a concretarse pronto, la sugerencia envía un fuerte mensaje a Estados Unidos para que mantenga el valor del billete verde. A largo plazo, esto abre también la puerta a conversaciones para modificar el sistema actual", explica Zhongxiang Zhang, investigador del centro Este-Oeste, en Honolulú (Hawai). En paralelo, Pekín ha declarado su intención de seguir comprando deuda estadounidense.

China está interesada en la progresiva internacionalización del yuan, que no es totalmente convertible, en su proceso de búsqueda de mayor peso económico y político. Durante el encuentro que mantuvo con Hu Jintao, en el marco del G-20, el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, propuso iniciar conversaciones para realizar el comercio bilateral en sus respectivas divisas (el real y el yuan). "Hay una necesidad de mejorar la multilateralidad del sistema financiero global", afirma Ken Peng, analista para China de Citigroup.

No son pocos quienes critican que China esgrime su posición como gran potencia económica cuando se trata de pedir más peso en los organismos internacionales, mientras dice que es un país en desarrollo cuando hay que hacer frente a mayores obligaciones pecuniarias. China -cuyo PIB representa el 6% del mundial- contribuye con un poco más del 2% al presupuesto de Naciones Unidas, mientras Estados Unidos paga el 22%. Unos días antes de la reunión del G-20, el viceprimer ministro Wang Qishan reiteró la petición de más poder en el FMI, pero insistió en que la aportación china debe basarse en el PIB per cápita. Hu Jintao aceptó en Londres pagar 40.000 millones de dólares al FMI para ayudar a los países con problemas. A cambio logró promesas de reformas en el organismo, que le darán más peso.

Mientras multiplica su influencia internacional, la tercera economía del mundo tiene que hacer frente a la situación interna. China se ha visto menos afectada que muchos otros países por la crisis porque no depende de la financiación exterior, su sistema financiero cerrado ha protegido a sus bancos, y cuenta con músculo fiscal y macroeconómico para implantar medidas de estímulo de forma tajante.

Pero a medida que la situación global se ha ido degradando, los efectos se han hecho notar en la fábrica del mundo. La caída de la demanda de Estados Unidos, Europa y Japón ha desplomado las exportaciones, que representan el 40% del PIB chino, obligando a cerrar a miles de empresas. En febrero, las ventas en el exterior se hundieron un 25,7%, y el índice de precios de consumo cayó por primera vez en seis años. La economía creció un 6,8% en el último trimestre de 2008, frente a un 9% en el conjunto del año y un 13% en 2007.

El impacto sobre el empleo ha sido demoledor. El paro urbano registrado subió al 4,2% a finales de diciembre; una cifra que no representa, sin embargo, la verdadera magnitud del problema, ya que excluye, entre otros, a los emigrantes rurales que trabajan en las ciudades y se han quedado en la calle. Según el Ministerio de Agricultura, 20 millones de emigrantes -el 15% del total- perdieron el trabajo antes de las fiestas de Año Nuevo. No hay cifras oficiales sobre el paro en el campo, donde vive el 60% de la población.

El Gobierno asegura que lo mejor que puede hacer para contribuir a sortear la tormenta global es mantener el crecimiento. Con este fin, aprobó en noviembre un plan de estímulo por valor de cuatro billones de yuanes (443.200 millones de euros) hasta 2010, que incluye, entre otros, obras de infraestructuras, vivienda pública e inversión en innovación tecnológica. Además, ha aumentado un 24% el gasto gubernamental, que disparará el déficit hasta 950.000 millones de yuanes (105.300 millones de euros) en 2009. Rondará así el 3% del PIB, cuando el año pasado fue del 0,4%. Pekín ha recortado cinco veces los tipos de interés a un año desde septiembre y ha bajado el ratio de reservas requerido a los bancos.

El Gobierno pretende con el abanico de medidas garantizar un crecimiento de la economía del 7% u 8%, valor mínimo necesario, según los economistas, para crear suficiente empleo. El primer ministro, Wen Jiabao, ha advertido que el país se enfrenta a "dificultades y desafíos sin precedentes", pero que será capaz de crecer alrededor del 8% este año. El FMI calcula, sin embargo, que la cifra será del 6,7%, y el Banco Mundial recientemente la ha reducido del 7,5% al 6,5%. Si la recuperación no va según lo esperado, Pekín ya ha dejado claro que tiene más dinero en el zurrón, y podría lanzar un nuevo plan de estímulo. "Tenemos preparados los planes para afrontar tiempos incluso peores", ha dicho Wen.

El paro es una de las principales preocupaciones de Pekín, ya que la precariedad de la cobertura sanitaria y el coste de la educación convierten la falta de trabajo en un factor muy desestabilizador en este país de 1.340 millones de almas. Para el Partido Comunista Chino (PCCh), que ha buscado legitimarse en el poder, en gran parte, gracias al meteórico progreso experimentado por el país en las tres últimas décadas, está en juego, también, su propia continuidad.

"Los numerosos despidos, unidos a la falta de programas de apoyo social van a incrementar significativamente el riesgo de disturbios sociales, especialmente en este año de aniversarios importantes, como el 60 de la fundación de la República Popular China, el 50 del levantamiento en Tíbet o el 20 del movimiento de Tiananmen", dice Zhang. Otros expertos creen, sin embargo, que el riesgo de protestas no es tan alto y que el Partido Comunista saldrá reforzado de la crisis.

"Lo más importante para las autoridades es mantener un crecimiento doméstico saludable, y en este aspecto están haciendo un trabajo bastante bueno. Pueden alcanzar el 8% este año", dice Peng. Zhang disiente: "El plan de estímulo chino ha sido una respuesta rápida y totalmente necesaria para evitar que la economía caiga por debajo del 6%, pero no es suficiente para llegar al 8%. Afortunadamente, China tiene un déficit bajo".

El núcleo de la política económica de Pekín pasa por aumentar la demanda interna. Y para ello es imprescindible que la población rural consuma. Las autoridades han puesto en marcha una serie de programas para disminuir la brecha social -en el campo, la renta per cápita anual, 4.761 yuanes (527 euros), es 3,3 veces inferior a la de las ciudades, y la diferencia no cesa de crecer- e incentivar a los habitantes de las zonas rurales para que compren más.

Los chinos se ven obligados a ahorrar un elevado porcentaje de sus ingresos para hacer frente a los gastos de educación de los hijos y a cualquier imprevisto sanitario. Una enfermedad grave puede destruir los ahorros de toda la vida de una familia, en este país en el que la Sanidad es un negocio más, ya sea pública o privada.

Pero la situación está cambiando. El Consejo de Estado ha anunciado esta semana el proyecto para extender la cobertura sanitaria básica al 90% de la población en tres años, frente al 30% actual, y a toda la población para el 2020.

A la espera de que estos planes a largo plazo surtan efecto, Pekín ha tomado decisiones inmediatas. Está impulsando el crédito al consumo y va a conceder subsidios por valor de 40.000 millones de yuanes (4.400 millones de euros) para incentivar la adquisición de electrodomésticos, maquinaria agrícola y motocicletas en el campo.

Políticos y expertos comienzan a ver la luz al final del túnel. El presidente chino aseguró hace unos días que las medidas adoptadas han empezado a dar frutos. Y el Banco Mundial ha afirmado esta semana que la recuperación del país asiático comenzará a mediados de año, ayudando de paso al resto de Asia. La actividad manufacturera creció en marzo por primera vez en seis meses.

Mientras tanto, Pekín está tensando las riendas políticas y sigue reprimiendo sin contemplación cualquier asomo de disidencia y encarcelando a activistas y opositores. Hu ha afirmado que la crisis va poner a prueba "la capacidad del Partido Comunista para gobernar". "Sin estabilidad no podemos hacer nada, y perderemos todo lo logrado (...) De ningún modo copiaremos el modelo de sistema político occidental", advirtió en diciembre pasado, con ocasión del 30 aniversario del inicio de las reformas.

¿Podría minar la crisis el Gobierno del Partido Comunista? "Dependerá de cómo la gestione. Si se extienden las protestas sociales, resultará minado. Si China vadea la crisis mucho mejor de lo que la gente espera, esto proporcionará una oportunidad al PCCh para convencer a la población de que el sistema socialista es superior al capitalista y de la legitimidad de su Gobierno", señala un experto.

Algunos economistas calculan que el país asiático superará en 2012 a Japón como segunda economía del mundo, y para 2035 a Estados Unidos, aunque seguirá estando muy por debajo en renta per cápita. También creen que la reemergencia de China ayudará a los países pobres -especialmente aquellos situados en el sureste asiático, África y Latinoamérica- y dibujará un planeta más multipolar. Un objetivo al cual debe contribuir la nueva sede de la CCTV, difundiendo la imagen de una nueva China. Una China más poderosa e influyente, que pide paso en un mundo en el que el equilibrio de poderes está cambiando.

Por, JOSE REINOSO 12/04/2009

 

 

 

Publicado enInternacional
El presidente cubano, Raúl Castro, de 77 años, que inició el pasado fin de semana una visita de tres días a Argelia, se reunió ayer durante 90 minutos con su homólogo, Abdelaziz Bouteflika, de 71 años. Fue un encuentro de viejos amigos que entablaron relación en los años sesenta, cuando soñaban con la revolución, y que casi medio siglo después se empeñan en que perdure su vínculo en un mundo globalizado.

Castro llegó el sábado por la tarde a Argel después de haber visitado Moscú y Luanda. Su visita fue anunciada oficialmente con tan sólo horas de antelación por las autoridades argelinas y su programa oficial no fue divulgado. Tanto secretismo habría sido inimaginable si el huésped extranjero de Bouteflika hubiera sido un mandatario europeo. Esta gira por capitales aliadas es el primer viaje del presidente cubano fuera de Latinoamérica desde que en julio de 2006 sustituyó a su hermano Fidel, de 82 años, en la jefatura del Estado.

La relación entre La Habana y Argel "se remonta a mucho antes de la independencia", declaró Castro a la salida del palacio presidencial de La Mouradia, donde le recibió Bouteflika. Es "muy fuerte", añadió, según la agencia de prensa argelina APS. Ambos países "tienen muchos puntos en común", recalcó.

Bouteflika no se dirigió a la prensa, pero es probable que su reflexión haya quedado de antemano recogida por el editorial que publicó El Moujahid, el diario del Gobierno: "Argelia y Cuba han estado siempre juntas (...), en primera línea de la lucha por la libertad, el derecho de los pueblos a la independencia y allí donde los intereses del Tercer Mundo deben ser defendidos".

En sintonía con estas proclamas, el huésped cubano depositó ayer una ofrenda floral en el Santuario de los Mártires caídos por la independencia y después visitó el Museo de los Mujahidines, los combatientes que entre 1954 y 1962 lucharon contra la colonización francesa hasta lograr la independencia. La guerra fue "larga y cruel", recordó Castro.

Apoyo castrista

La Cuba castrista empezó mostrando su solidaridad, a principios de los sesenta, acogiendo en sus hospitales a guerrilleros heridos en la lucha contra Francia, pero su apoyo fue más decisivo en la guerra que enfrentó a Argelia con Marruecos en 1963, justo después de la obtención de la independencia. Raúl Castro despidió en octubre de ese año a un batallón de carros de combate que desembarcó en Orán dos semanas después. El envío del contingente cubano incitó probablemente a los marroquíes a hacer las paces.

La amistad que se fraguó entonces ha perdurado gracias, por ejemplo, a las siete visitas que efectuó Fidel Castro ?la última, en 2001?, siempre devueltas por los diversos jefes de Estado argelino. El conflicto del Sáhara Occidental brindó incluso, a partir de 1975, a ambos países una nueva causa común por la que luchar.

Marruecos se hizo aquel año con el control del grueso de la antigua colonia española, pero parte de su población se refugió en el suroeste de Argelia. Un movimiento de liberación, el Frente Polisario, lucha por la independencia del territorio de 250.000 kilómetros cuadrados. Goza del apoyo de Argel y también de La Habana.

En la isla han estudiado además, con becas cubanas, miles de adolescentes y jóvenes saharauis, y en los campamentos de refugiados de Tinduf trabajan cooperantes cubanos.

Pese a su buena sintonía política, Argelia y Cuba no son estrechos socios económicos. Las relaciones políticas "con los hermanos argelinos están por encima de las comerciales", reconoció Castro. Los clientes y proveedores de Argelia son EE UU y los principales países europeos.

Argel y La Habana desarrollan, sin embargo, lo que el diario El Moujahid describe como "un relación ejemplar" de cooperación Sur-Sur. La ayuda cubana a Argelia es desde luego vistosa y además la prensa local la airea mucho. Hace 10 meses fue, por ejemplo, inaugurado en Djelga un primer hospital oftalmológico atendido por personal cubano.

Otros tres están en construcción en lugares remotos del país (Ouargla, Béchar y El Oued) y, si se cumplen los planes, dentro de un lustro el número total de centros médicos cubanos alcanzará la docena. Actualmente, 123 médicos cubanos trabajan en Argelia.

La colaboración farmacéutica es también estrecha. Hace una semana, la empresa pública argelina Saidal firmó un acuerdo de asociación con el grupo cubano Heber Biotic para la fabricación masiva de vacunas contra la hepatitis B.

Ignacio Cembrero
Publicado enInternacional

La Paz, Bolivia. En protesta por los ataques israelíes en la franja de Gaza que han dejado un millar de palestinos muertos, Bolivia y Venezuela anunciaron por separado que rompen relaciones con Israel.

"Quiero informar que Bolivia tenía relaciones diplomáticas con Israel, frente a estos hechos graves de atentado a la vida y a la humanidad, Bolivia rompe relaciones diplomaticas con Israel", dijo Morales.

Por su parte, la cancillería venezolana informó a través de un comunicado que su gobierno -el cual expusló hace una semana al embajador Shlomo Cohen por estos mismos hechos- insistirá ante la comunidad internacional para que los líderes iraelíes sean denunciados ante la Corte Penal Internacional por "crímenes de lesa humanidad".

Indicó que ante la "violación del principio de convivencia pacífica entre los pueblos y la utilización sistemática de la guerra como política de expansión y herramienta de persecución contra el pueblo palestino", el gobierno decidió romper las relaciones diplomáticas con Israel.

Agregó que la conducta de Israel elimina "cualquier posibilidad de justificación de estas acciones atroces y muestran el frío cálculo realizado por el gobierno" israelí.

"El gobierno de la República Bolivariana de Venezuela hace pública, ante los pueblos y gobiernos del mundo, su indignación por el reiterado desacato y desconocimiento del estado de Israel de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, la última de las cuales fue aprobada el 8 de enero de 2009", se advierte en el comunicado.

Asimismo, calificó de "infame" el comportamiento del gobierno de Israel, que se ha traducido en 19 días de continuos de "bombardeos, el asesinato de más de mil personas y el arrase de la infraestructura de la población de Gaza; una catástrofe humana se está desatando ante los ojos del mundo entero".

"Este repugnante ensañamiento contra la población civil, no es sino fiel ejemplo de la utilización reiterada del terrorismo de Estado por parte de Israel, cobrándose las vidas de los seres más débiles e inocentes: los niños, las mujeres y los ancianos", alertó.

 

Publicado enInternacional

Brasilia, 30 de diciembre. El presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, criticó hoy duramente a la Organización de Naciones Unidas (ONU) y a Estados Unidos por no conseguir una resolución que detenga los bombardeos de Israel sobre la franja de Gaza, por lo que llamó a una reunión internacional de emergencia con miras a terminar con estos actos de violencia.

“Lo que está probado es que la ONU no tiene valor para tomar una decisión y poner paz en ese lugar. Y no tiene valor porque Estados Unidos tiene el poder de veto –en el Consejo de Seguridad–, por tanto las cosas no suceden”, dijo el mandatario en un acto público en el noreste del país.

Subrayó que ha quedado demostrado que “no funcionan” los intentos de mediación de Estados Unidos en aquella región. En consecuencia, apuntó, “vamos a trabajar para hacer un esfuerzo muy grande, con otros países, para que esos pueblos dejen de matarse, de violentarse”, tras calificar lo ocurrido allí de “acciones desproporcionadas” por parte de Israel.

El mandatario alertó sobre el riesgo de que las inminentes elecciones que se celebrarán en 2009 en Israel influyan en la decisión de atacar Gaza para agudizar el conflicto con los palestinos, que ha dejado hasta hoy unas 380 personas muertas, muchas de ellas civiles.

“Hay elecciones el año próximo y temo que la persona, con encuesta en la mano, creyendo que debe atacar, haga lo que hizo el presidente George W. Bush en la guerra de Irak. Él tenía una encuesta (que mostraba que) que los estadunidenses eran favorables e hizo la guerra para ganar la elección en el segundo mandato”, aseguró.

Anunció que le pidió a su ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, hablar con el primer ministro de Francia, Francois Fillon, y con el presidente de ese país, Nicolas Sarkozy, para proponer una reunión de emergencia y analizar los ataques en Gaza.

Destacó que se hará el esfuerzo porque “tampoco puede sólo Estados Unidos estar negociando, porque ya probó que no sirve”.

En tanto, la Unión Europea (UE) y el Cuarteto para Medio Oriente –que integran Estados Unidos, Rusia, la ONU y el organismo europeo– pidieron un alto del fuego “inmediato y permanente” en la franja de Gaza, sometida desde el sábado a bombardeos israelíes en respuesta a disparos de cohetes artesanales del movimiento Hamas, que controla ese territorio.

Los ministros de Relaciones Exteriores de la UE, reunidos en París, emitieron una declaración en que exigieron un “alto del fuego inmediato y permanente” entre Israel y Hamas, que se permita una “acción humanitaria inmediata”, y anunciaron el envío, “muy próximamente”, de una delegación ministerial a Levante, dijo el ministro francés Bernard Kouchner, cuyo país ejerce hasta este miércoles la presidencia semestral de la UE.

De su lado, el cuarteto pidió un cese del fuego inmediato y “plenamente respetado” en Gaza, según un informe divulgado por la ONU en Nueva York, al final de una conferencia telefónica entre los miembros del grupo.

Insta además a las partes a “continuar por la senda de la paz”, y hace énfasis en “las necesidades urgentes en materia humanitaria y económica en Gaza y a tomar todas las medidas necesarias para asegurar la distribución continua de ayuda humanitaria”.

Bush se concretó a hablar por teléfono con el presidente Mahmoud Abbas, de la Autoridad Nacional Palestina, sobre la forma de lograr “un sustentable cese del fuego”. Luego anunció que donará 85 millones de dólares a la agencia de ayuda de la ONU para los refugiados palestinos.

En ese contexto, cientos de personas protestaron en reclamo del fin de los ataques israelíes a Gaza en las inmediaciones del Departamento de Estado en Washington, con gritos de “paren la matanza”, “detengan el genocidio de palestinos”, y en repudio a la ayuda de Estados Unidos a Israel.

Asimismo, miles de ciudadanos protestaron en varias ciudades de Francia –París, Lyon, Toulose, Marsella, Burdeos, Saint Etienne, Angers, Rousen y Le Havre– en repudio a Israel y en favor de paz en los territorios palestinos

A la par, otros miles de marroquíes protestaron en las calles de Casablanca, Rabat y una veintena de ciudades más, así como miles en Yemen y Panamá.

Gran Bretaña exigió un alto del fuego y la restauración de los estándares humanitarios en Gaza, mientras España anunció el envío de ayuda sanitaria a la zona palestina bajo fuego israelí e Italia dijo haber recibido “seguridades” de Israel de que “no tiene intención de recurrir” a una ofensiva con tropas terrestres en Gaza.

En tanto, Egipto volvió a cerrar el paso de Rafah con la franja de Gaza, en previsión de posibles ataques israelíes en esa frontera.

La Organización Mundial de la Salud reclamó un cese inmediato de las hostilidades y pidió a Israel levantar el bloqueo para permitir el suministro de ayuda.
 

Publicado enInternacional
Viernes, 06 Agosto 2010 06:48

Los retos del gobierno de Santos

La llegada del presidente Juan Manuel Santos a la Casa de Nariño genera expectativas entre los ciudadanos que habitan en  Colombia. Cada uno de ellos,  que en total suman 48 millones, tiene sus prioridades, pero  la de mayor importancia  es su situación económica.    

Así lo determina una encuesta  publicada por Invamer Gallup, que indica que el 42% de los encuestados cree que el principal problema que el Gobierno debe atender es su capacidad adquisitiva.   

Según el informe de la Misión de Empleo, Desigualdad y Pobreza, el 45,5% de los colombianos vive en la pobreza y el 16,4% en la pobreza extrema. A esto se suman las cifras del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane), que determinan que hay más de 2 millones 600 mil personas sin empleo. 

Por ello,  tal como lo aseguró  el Presidente electo Juan Manuel Santos -quien mañana asume el poder- durante  una entrevista con El Telégrafo,  su Gobierno  tiene como meta reducir los índices de pobreza  y aumentar las plazas de trabajo  a 2,5 millones de empleos nuevos.  

Otro de los temas que deberá afrontar  de inmediato el nuevo Mandatario es reforzar  la seguridad y  mejorar las relaciones internacionales, sobre todo con Ecuador y Venezuela.  Para el ex viceministro de Justicia, Rafael Nieto, el Gobierno entrante enfrentará tres retos importantes en materia de seguridad: la culminación del conflicto armado, la reducción de la actividad del narcotráfico y la disminución de los índices de criminalidad urbana. 

“El conflicto armado obliga a la distracción de una gran parte de los recursos del Estado e implica un costo muy alto en vidas humanas. La producción de narcóticos hace un gran daño a la economía, sigue siendo el principal elemento corruptor de la política y es el motor de la violencia”, explica Nieto.

Una de las principales metas de Santos, como lo demostró en su corta gira como presidente electo por Latinoamérica y Europa, será tener una relación más abierta y cordial con los demás países, pero sobre todo darle un rumbo distinto a las relaciones con los vecinos.   

La especialista en Relaciones Internacionales Socorro Ramírez señala que  “el comienzo de un nuevo Gobierno es una oportunidad para comenzar a construir una política exterior de Estado, de largo aliento, que vincule a los estamentos institucionales”. A su juicio, no es suficiente con los gestos y anuncios de cambio, se requiere con urgencia una política exterior integral, “que tenga una mirada de conjunto”. 

En medio de la ruptura diplomática de Venezuela con Colombia se abre la pregunta entre los expertos sobre cuáles serán los rasgos que caractericen la política exterior del Mandatario electo. Nadie puede predecir sus efectos, pero sí  advertir, desde ya, algunos de sus lineamientos. Por ejemplo, en medio de la ruptura de relaciones con Venezuela, Santos ha preferido guardar silencio, lo que ha sido calificado por los especialistas como una actitud prudente.  

La gira de Santos por Europa (Inglaterra, Alemania, Francia y España) y la actual por América Latina puede considerarse como la primera piedra de esa política de diversificación en las relaciones exteriores.  “Esa fue una señal de que la política exterior tendrá muchos cambios”, señala la politóloga Laura Gil, tras agregar que América Latina no estaba en el radar de la política exterior, salvo para buscar algún acercamiento con Venezuela. 

Otro elemento que destacan los analistas    en la nueva política externa del Gobierno, es  que Santos será amigo de EE.UU., pero sin la subordinación que demostró Uribe.  La internacionalista Socorro Ramírez destaca: “El país debe cambiar su forma de relacionarse, construir una política exterior más diversificada, que entienda que sus intereses no pueden ser iguales a los de Washington. Que mire a la región con respeto”. El politólogo Alejo Vargas considera que, al mismo tiempo, Santos tendrá que mantener la política de seguridad democrática impulsada por su antecesor, “pero introduciendo ajustes tácticos y estratégicos que se adecuen a las nuevas condiciones de la confrontación con las guerrillas y especialmente con las bandas emergentes o neo-paramilitares”, asegura Vargas.

Sin embargo, el Mandatario deberá dar también prioridad a la política de seguridad ciudadana para las grandes ciudades y a una política de seguridad fronteriza que reconozca los esfuerzos de los países vecinos.

El director del Observatorio de Conflicto Armado, Mauricio Romero, sostiene que entre  la lista de prioridades también  está una política de seguridad más activa para las zonas fronterizas. “La guerrilla se desplazó a las zonas limítrofes, lo mismo hicieron estructuras que quedaron de la desmovilización de las autodefensas, en aras del control de la producción de la droga”, explica. 

Y agrega que   no solo se requiere de una política de seguridad, sino de generación de desarrollo específica para las zonas fronterizas, y atención a los desplazados. También, cooperación con los gobiernos vecinos, no  confrontación, pues sin la normalización de las relaciones es imposible resolver el problema fronterizo.
Publicado enColombia
Bogotá, 5 de agosto. En la percepción de un amplio sector de la sociedad colombiana –70 por ciento, según las encuestas–, el presidente Álvaro Uribe, que abandonará este sábado la Casa de Nariño, es prácticamente un héroe que derrotó al narcoterrorismo, que abatió la inseguridad en las principales ciudades y recuperó para los ciudadanos la posibilidad de transitar por las carreteras del país sudamericano sin el riesgo de caer en alguna pesca milagrosa (secuestro y extorsión) con las que asolaban, hasta hace sólo algunos años, las guerrillas y los paramilitares.
 
Un halo de leyenda construido alrededor de Uribe es lo que lleva a su ex asesor José Obdulio Gaviria –conocido como su mosquetero– a expresarse exaltadamente en su artículo del periódico El Tiempo del pasado miércoles. La providencia nos regaló a una inteligencia superior; un guía para dirigir a su pueblo en la travesía del desierto, asegura.
 
Lo cierto es que, según los estudios más serios sobre la materia, la popularidad del presidente Uribe, que se la debe en buena medida a su estrategia de Seguridad Democrática, es más un fenómeno de percepción social, producto de una sólida propaganda oficial que se ejerció con el concurso de los poderes mediáticos –el periodismo patriótico, como lo llamó irónicamente el periodista español José Manuel Medem– que una realidad que pueda constatarse con datos duros.
 
Ariel Fernando Ávila, coordinador del Observatorio del Conflicto Armado de la Corporación Nuevo Arco Iris (CNAI), define en entrevista con La Jornada un enfoque mucho más estrecho de la alabada Seguridad Democrática: Es una política contrainsurgente y casi sólo contra las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia). Y más nada.
 
La culebra sigue viva, pese a los anuncios oficiales
 
El recuento de las acciones guerrilleras del último año y medio, de las bajas en el ejército y las nuevas zonas de expansión de tropas insurgentes demuestran que Uribe no logró su obsesión de derrotar militarmente a la guerrilla o, puesto en sus propias palabras, terminar de matar a la culebra.
 
En la mayor parte de los balances sobre estos ocho años sostienen que las FARC sufrieron una derrota histórica y que de la guerra de guerrillas más antigua del continente americano sólo quedaría por rematar a los restos de columnas rebeldes aisladas en territorios remotos. Pero un estudio más detallado permite llegar a una conclusión muy diferente.
 
Se trata del reporte La guerra contra las FARC y la guerra de las FARC, que publica la CNAI en su revista anual Arcanos. En esta investigación del Observatorio del Conflicto Armado, cuyo autor es Ávila, se demuestra que en los dos últimos años las FARC y en menor medida el Ejército de Liberación Nacional (ELN) se consolidaron en zonas que comprenden una tercera parte del territorio nacional. Hoy en día el ejército gubernamental controla solamente 50 por ciento del país.
 
Pese al discurso de la derrota militar de las FARC, Ávila concluye que hay un empantanamiento en el conflicto armado y que en los últimos meses de 2009 las FARC comenzaron a retomar algunos territorios. Explica que a pesar de la tendencia de 2008, de grandes golpes contra los rebeldes con las operaciones Jaque y Fénix, hoy la guerrilla mantiene una fuerte capacidad bélica.
 
Estadísticas, gráficas y mapas permiten sostener que la política de Seguridad Democrática llegó a un techo en cuanto a resultados militares en 2008, y en 2009 empezó a revertirse: Esto es evidente principalmente en La Guajira, Guaviare, Cauca y Nariño, que años atrás no eran escenarios bélicos y hoy sí lo son.
 
–¿No hay un triunfo que acreditarle al gobierno en su lucha?
 
–Sí, bueno, su logro es haber sacado a las FARC del centro de nuestro país. Pero en la periferia la guerra es otra cosa.
 
Error, definir a rebeldes como una narcoguerrilla
 
–¿En su opinión es correcta la definición de narcoguerrilla que acuñó el gobierno? ¿Qué tanto controlan las FARC de las rutas del narcotráfico?
 
Ávila se apoya en mapas para marcar: “La mayoría de la coca sale por Tumaco (suroccidente, en el Pacífico), que va a México; por el Tapón del Darién, a México vía Panamá, y por Buenaventura (Pacífico), que también va a México. Todas estas rutas son controladas por los grupos de paramilitares y neoparamilitares y los nuevos cárteles de la droga. Hay otras, como las rutas que van hacia Venezuela en la Arauca, pero esas también son de paramilitares, Aguilas Negras y Señor Cuchillo.
 
“Existe otra ruta, que es la de Brasil, que es la que controlan las FARC. Por ahí sale 15 por ciento. No es correcto calificarlos como narcotraficantes, y no porque sean buenos o malos. Es que no saben del negocio. No lavan dólares ni invierten. No lo permiten porque se les corrompería la tropa, saben que si lo anterior se expande internamente, ellos se acaban.
 
–¿Es cierto que sostienen su logística con dinero del narco?
 
–En 40 por ciento. Lo demás viene del secuestro y la extorsión.
 
–¿También las FARC se descentralizaron y atomizaron, como lo hicieron los narcos y los paras?
 
–Sí. Ellos vieron lo que le pasó a Abimael Guzmán (Sendero Luminoso) en Perú. Cuando capturan a Gonzalo, al año siguiente se acabaron. Las FARC dividieron el país en siete bloques, cada uno con sus comandantes, que actúan como comisarios: Mono Jojoy (segundo en la línea de mando), Pablo Catatumbo, Timochenco, Mauricio, Alfonso Cano (sucesor de Manuel Marulanda en la comandancia general), Iván Márquez, Joaquín Gómez.
 
De modo que cuando hay un golpe duro en un bloque, la gente de los demás bloques no se desmovilizan. Eso pasó cuando mataron a Raúl Reyes; fue un golpe duro, pero no logró incapacitar a los demás frentes.
 
Nadie está convencido de que pueda ganar la guerra
 
–¿Alguno de los grupos puede ganar esta guerra?
 
–Así como está, no. Hay que preguntarle ahora a Juan Manuel Santos. Por lo pronto las FARC saben que no la ganan. El año pasado hubo más de mil 300 militares fuera de combate (muertos, 470). Este año la cifra va a ser mucho mas alta. Ésta es una guerra terrible, lo que pasa es que no se ve.
 
–¿Puede ser que con Santos en la presidencia el tema de una salida negociada se ponga sobre la mesa en algún momento?
 
–La sociedad tiene una imagen negativa de la negociación por lo que pasó en Caguán (el fracaso de la negociación que impulsó Andrés Pastrana). Aquí es muy difícil sostener en público que ese proceso tuvo algo de positivo. Yo creo que antes de finales de 2011 va a ser muy difícil que se abra un proceso de negociación. Va a ser después, con la crisis económica, con el contexto internacional, porque los vecinos están muy incómodos con el conflicto.

Por Blanche Petrich
Enviada
Publicado enColombia
Viernes, 23 Julio 2010 06:37

Chávez rompió relaciones con Colombia

“Yo me veo obligado a romper relaciones con el gobierno de Colombia por dignidad y estaremos alertas”, afirmó el presidente venezolano, Hugo Chávez, desde Caracas, mientras su gobierno acusaba al presidente saliente de Colombia, Alvaro Uribe, y su gobierno de montar un circo mediático con estas supuestas pruebas de la presencia de fuerzas guerrilleras de Colombia en territorio venezolano. El embajador venezolano ante la OEA, Roy Chaderton, respondió las denuncias colombianas diciendo que se trata de una campaña mediática que tiene como objetivos “la descalificación y el ablandamiento para ambientar una intervención armada a Venezuela”. Las “pruebas” no representaron para Venezuela ninguna evidencia, pues no se sabe dónde se tomaron las fotografías y los videos, según dijo Chaderton.
 
Chávez anunció que rompía relaciones y los dos países alcanzaron uno de los puntos más altos de tensión en sus ya deterioradas relaciones cuando quedan dos semanas para que en Colombia termine el gobierno de Alvaro Uribe y tome posesión Juan Manuel Santos.
 
Chávez anunció que las relaciones con Colombia pasaron de estar “congeladas” a definitivamente rotas, minutos después de que el gobierno colombiano, en sesión de la OEA en Nueva York, comenzó la presentación de las supuestas pruebas de que la guerrilla colombiana ocupa territorio venezolano. Durante la sesión extraordinaria pedida por Colombia a la Organización de Estados Americanos (OEA), Bogotá afirmó que en Venezuela la guerrilla tiene “campamentos de verano”. Cuando Chávez anunció la ruptura de relaciones estaba acompañado por Diego Armando Maradona. “Rechazamos de plano que haya emplazamientos guerrilleros en territorio venezolano y menos que el gobierno de Venezuela los tolere”, afirmó.
 
El mandatario colombiano acusa a Chávez de ser “tolerante” con los “terroristas” de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN). “Colombia mejoró (en la lucha contra el cultivo y el tráfico de drogas), pero si Venezuela deja las puertas abiertas, ¿a quién deja eso tranquilo?”, preguntó el embajador colombiano Luis Hoyos en la plenaria de ayer ante los 32 países miembros de la OEA, la mayoría de los cuales habían aconsejado posponer las denuncias de Uribe quien finalmente logró su intención con el respaldo de Estados Unidos, Canadá y otros países.
 
La semana pasada, a pocos días de terminar sus ocho años de gobierno, Uribe anunció que tenía y publicaría pruebas de que en Venezuela se albergan los principales cabecillas rebeldes, comenzando una tormenta diplomática que escaló con el retiro del embajador de Venezuela en Bogotá y el reciente llamado a consultas de su par colombiano en Caracas. Ayer, una vez más Venezuela desmintió que su país protege a los rebeldes izquierdistas. Su embajador ante la OEA, Roy Chaderton, pidió a Colombia que le “cuente una de vaqueros”, descalificando esta denuncia aireada por Uribe de hace más de tres años, y presentada ayer formalmente por Luis Alfonso Hoyos, quien exhibió fotografías y videos que corresponden, según afirmó enérgicamente, a campamentos guerrilleros en Venezuela, pero cuya situación geográfica es difícil de comprobar. Ninguna de las supuestas pruebas de Uribe pueden ubicarse claramente en Venezuela (ver aparte).
 
Estos documentos, explicó Hoyos, los consiguió el gobierno gracias a milicianos que hoy se encuentran desmovilizados planteando una situación similar a las denuncias que Uribe realizó antes contra el gobierno de Ecuador y que determinaron una crisis entre ambos países. Hoyos cerró sus quejas pidiendo que se constituya una comisión internacional de verificación con todos los estados presentes en la OEA para que compruebe su denuncia en terreno. “Si todo eso es falso y todo eso es un montaje, no deben tener ninguna dificultad en que vayamos allá”, agregó, sugiriendo que la visita se haga en menos de treinta días, tiempo máximo que tomaría a los rebeldes desmontar los campamentos. Chaderton contrapropuso que se cree una delegación para visitar las siete bases militares de Estados Unidos en Colombia.
 
La sesión de la OEA fue citada de manera extraordinaria a petición de Colombia, lo que tampoco fue bien visto por los venezolanos. “Esto fue el capricho de un gobernante (Alvaro Uribe) lleno de rabia que no tuvo capacidad para controlar sus emociones”, explicó Chaderton con gesto de molestia. La movida de Colombia para conseguir que el organismo internacional citara a la reunión de ayer provocó la renuncia del presidente de turno del Consejo Permanente de la OEA, el ecuatoriano Francisco Proaño. La noche del martes, Proaño entregó su dimisión por, según expresó, presiones de su propio gobierno para que no fijase una fecha a la presentación de la denuncia colombiana. Esta sesión fue solicitada, según explicó el gobierno de Uribe, “ante la imposibilidad de lograr la cooperación bilateral (de Venezuela)” en la lucha contra la guerrilla.
 
Para Chávez, “Uribe se va al basurero de la historia” en pocos días cuando deje el Palacio de Nariño, y ésa sería una razón para ventilar el escándalo. “Hago responsable al presidente Uribe de una guerra con Colombia, enfermo de odio, ficha del imperio yanqui, que no derrotó ni a la guerrilla ni al narcotráfico”, agregó el mandatario venezolano. Su embajador ante la OEA remató su intervención deseando tiempos mejores. “Había ambientes de cambio para mejorar las relaciones, a pesar de las diferencias políticas. Con el gobierno de Alvaro Uribe fue imposible.” Por su parte, el presidente colombiano electo, Juan Manuel Santos, prefirió guardar silencio.

Mucha foto, ninguna prueba concreta

En sesión extraordinaria del Consejo Permanente de la OEA, Colombia presentó en forma teatral documentos que, supuestamente, comprueban su denuncia acerca de presencia de campamentos guerrilleros en territorio venezolano. Las fotografías y los videos fueron presentados y comentados por Luis Alfonso Hoyos, embajador colombiano ante la OEA. Hoyos entregó las coordenadas de los sitios donde, según aseguró, se tomaron los registros que ayer llevaron al rompimiento de relaciones entre Colombia y Venezuela, a solicitud del presidente Hugo Chávez, pero no hay ninguna señal o prueba decisiva para determinar realmente el lugar donde fueron obtenidas, más allá de las afirmaciones del gobierno colombiano que ya ha hecho estas acusaciones con anterioridad. El presidente Alvaro Uribe incluso se enfrentó con el gobierno ecuatoriano de Rafael Correa por denuncias similares que fueron desestimadas a nivel internacional.
 
Colombia afirmó que hay cinco campamentos en Venezuela, cercanos a la frontera con Colombia. Tres de ellos serían los más importantes: campamento Berta, el campamento Bolivariano y el centro de instrucción Santrich. Este último, según denunció Hoyos, es utilizado para entrenar a los guerrilleros en el manejo de armas y explosivos. “Las coordenadas de Santrich son N 10 40 55 W 72 30 23”, dijo Hoyos.
 
Hoyos mostró las fotografías donde aparece el líder rebelde Iván Márquez, además de alias Jesús Santrich y alias Pablito. Al tiempo que se proyectaba las imagenes de los guerrilleros, el embajador colombiano insinuaba la protección que tendrían de parte de Venezuela.
 
“Son campamentos de verano”, expuso el diplomático, comentando imágenes de un cerdo a punto de servirse. Dijo también que hay varias quintas por las que transitan las tropas de grupos ilegales de izquierda. Estas serían La Mochila, Grillo, Maquercal, donde, supuestamente, dan capacitación a los milicianos y estarían ubicadas a treinta minutos de un campamento. “La Mochila es una quinta que visita alias Iván Márquez unas tres veces por mes”, precisó Hoyos sin dar pruebas que sustenten sus afirmaciones.. El funcionario no precisó si las cosechas de esas quintas se utilizan para abastecer a campamentos guerrilleros.
 
Sobre alias Pablito, Hoyos exhibió una foto donde aparece en una playa, supuestamente que podría ser Cartagena, pero que Hoyos ubicó en la isla Margarita. Sería la playa Chichirivichi y el guerrillero se estaría tomando una cerveza Polar, producida en Venezuela.
 
Ante la poca precisión de las imágenes, el embajador de Venezuela ante la OEA alegó que la playa parece ser una de Santa Marta –ciudad colombiana– y la cerveza una Pilsen de fabricación colombiana. Mientras mostraba los videos, Hoyos pidió a Venezuela que “persiga esos angelitos” en vez de a la gente en las fronteras. Y pidió a los venezolanos del común que rechacen la presencia guerrillera en su país. “Allá se tranquilizan, aumentan de peso, preparan las extorsiones, los secuestros, las tomas y entonces eso es muy preocupante”, agregó, dandoexageradas muestras de enojo.
 
Sin el discurso de Hoyos, las pruebas presentadas aparecen como fotografías de guerrilleros en lugares que es imposible ubicar.

Artículos relacionados
 
Publicado enColombia