Esta flexibilización es una continuidad de los gestos de buena voluntad de Maduro después de reunirse en marzo con representantes de la administración del presidente Joe Biden. . Imagen: Xinhua

En medio de la crisis desatada por las sanciones a Rusia

Los cambios anunciados implican el permiso a la petrolera norteamericana Chevron a negociar su licencia con la petrolera estatal PDVSA, entre otros.

El gobierno de Estados Unidos dispuso este martes medidas para aliviar sanciones económicas contra Venezuela, en otro gesto destinado a alentar la reanudación de las negociaciones con el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Los cambios anunciados implican, entre otros, el permiso a la petrolera norteamericana Chevron a negociar su licencia con la petrolera estatal venezolana PDVSA, según dijeron dos altos funcionarios del gobierno estadounidense, que a su vez indicaron que no hay avances en el permiso para perforación ni exportación de petróleo de origen venezolano. 

También eliminaron de la lista de personas sancionadas a Carlos Erik Malpica-Flores, exfuncionario de alto rango de PDVSA y sobrino de la primera dama de Venezuela, sancionado en 2017.

Esta flexibilización es una continuidad a los gestos de buena voluntad entre ambos países, luego de que en marzo funcionarios estadounidenses viajaran a Caracas a reunirse con Maduro, luego de que la invasión rusa en Ucrania obligó a Washington a repensar sus prioridades de seguridad nacional. 

De todas maneras, desde el gobierno del presidente Joe Biden ratificaron que continuarán las sanciones contra decenas de venezolanos, incluido el fiscal general del país y el jefe del sistema penitenciario, y más de 140 entidades, entre ellas el Banco Central de Venezuela. 

Además, el Departamento del Tesoro continuará prohibiendo transacciones con el gobierno venezolano y PDVSA dentro de los mercados financieros de EE.UU. El propio Maduro está bajo acusación en ese país, acusado de conspirar para “inundar Estados Unidos con cocaína” y utilizar el narcotráfico como “arma contra Estados Unidos”.

El negocio del petróleo

Con sede en California, Chevron es la última gran compañía petrolera estadounidense en hacer negocios en Venezuela, donde invirtió por primera vez en la década de 1920. 

Sus cuatro empresas mixtas con PDVSA produjeron alrededor de 200.000 barriles por día en 2019, pero el gobierno de EE. UU. le ordenó en 2020 que redujera la producción y, desde entonces, solo permitió realizar trabajos esenciales en pozos petroleros para preservar sus activos y mantener los niveles de empleo en Venezuela.

La relación entre Estados Unidos con Nicolás Maduro

Estados Unidos y otros países retiraron el reconocimiento a Maduro tras acusarlo de manipular su reelección presidencial de 2018. En su lugar, reconocieron a Juan Guaidó, quien encabezaba el entonces congreso dominado por la oposición y sigue siendo el líder de la Plataforma Unitaria.

Durante los últimos cinco años, EE.UU. impulsó sanciones financieras y acusaciones penales para destituir a Maduro. Pero en marzo, funcionarios estadounidenses viajaron a la capital venezolana para reunirse con él. Tras la reunión, Maduro liberó a dos presos estadounidenses y prometió reanudar las negociaciones con sus opositores.

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Detrás de la guerra, ¿qué pasa con las economías latinoamericanas?

Las consecuencias del conflicto desatado en Ucrania ya se deja sentir en cada región del mundo, tanto por que constituye un territorio de relevancia geoestratégica, como por las características de interconexión del sistema económico global.

La energía y la producción agrícola, como sectores fundamentales para la economía global, se ubican en el ojo de la tormenta.

En el marco de la disputa por imponer las reglas de juego en la nueva fase digitalizada-virtualizada del capitalismo global en la que el mundo se encuentra, acelerada a partir de la pandemia de Covid-19, ¿cómo reaccionaron las economías mundiales, particularmente la local y las regionales, a la guerra en Ucrania?

Los acontecimientos, en pleno desarrollo, prueban, una vez más, que este conflicto se dirime en múltiples dimensiones, más allá de una guerra convencional entre ejércitos que pujan por el control de un territorio. 

El superciclo de los commodities se afianza con el conflicto 

El sector agroalimentario fue uno de los primeros, junto al energético, en el que impactó globalmente el conflicto ucraniano. Parte de los alimentos que el neoliberalismo convirtió en commodities, se dispararon en las Bolsas. El precio de la soja, el maíz, el trigo y el girasol, saltaron rápidamente en la bolsa de Chicago.

Al día siguiente en que Putin reconoció la autonomía de las provincias del Donbás, la soja aumentó un 5%, cotizando a U$S 645 la tonelada en el Mercado de Chicago; el trigo aumentó U$S 18 la tonelada, hasta los U$S 340; mientras que el maíz aumentó en U$S 13, para alcanzar los U$S 282 por tonelada.

Esto se debe en gran medida a que Ucrania es uno de los países del mundo con mayor porcentaje de superficie destinada al cultivo, cerca del 56%. El país euroasiático, se ubica en el primer lugar a nivel planetario en exportación de aceite de girasol. En la presente campaña debería exportar 6,65 millones de toneladas (Mtn), casi la mitad de la oferta mundial. En cuanto al trigo, alcanza el tercer lugar en materia de exportaciones, con 24 Mtn de oferta prevista por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) para 2021/22, y junto a Rusia proporcionan alrededor del 30% del trigo que se exporta a nivel global. Además, se situá en el 4° lugar en materia de exportaciones a nivel mundial de maíz, con embarques proyectados para la presente campaña de 33,5 Mtn, por detrás de EEUU, Brasil y Argentina.

Los fertilizantes, insumos claves

En 2019, la FAO publicó un informe prospectivo sobre los equilibrios entre oferta y demanda de fertilizantes hasta 2022, un componente determinante para la producción agrícola. Según su análisis, la oferta mundial estaría ligeramente por encima de la demanda, lo que provocaría una escasez en algunas regiones. América Latina era el subcontinente que presentaba más desequilibrios, dada su fuerte dependencia de fertilizantes importados.

Rusia es el principal proveedor de fertilizantes de todo tipo en el mundo. Anualmente exporta cerca de 35 millones de toneladas, por unos U$S 8.100 millones. Aporta el 20% de estos insumos al mercado global, siendo el segundo mayor productor de amoníaco, urea y potasa, y el quinto mayor productor de fosfatos procesados. El país representa el 23% del mercado mundial de exportación de amoníaco, el 14% de la urea, el 21% de la potasa y el 10% de los fosfatos procesados.

En diciembre de 2021, Rusia anunció la introducción de restricciones a la exportación de fertilizantes, con vigencia hasta junio de 2022. La estrategia del gobierno de Putin se enmarcaría dentro de lo que algunos denominan “diplomacia de fertilizantes”. Por ejemplo, PhosAgro, una de las principales empresas rusas del sector, anunció que los suministros a Brasil no serían afectados y a principios de febrero, Reuters reveló que la misma PhosAgro negociaba acuerdos de suministro con empresas indias.

Un punto central es el hecho de que el gas natural es fundamental para la fabricación de fertilizantes nitrogenados; un factor determinante para la producción de compuestos como el amoníaco, otro insumo indispensable para la producción agrícola. Así, la producción y la exportación de fertilizantes depende en forma directa de la producción y flujo del gas natural.

Estos fertilizantes son fundamentales para la agricultura, especialmente para el maíz, por lo que ya están en alerta los productores de Iowa, Estados Unidos, próximos a empezar la campaña, mientras que los de Brasil y Argentina, aún tienen algunos meses de preparación, pero ya encendieron las luces amarillas.

Si bien los principales abastecedores de fertilizantes a la Argentina tienen sede en Marruecos, Estados Unidos y China, Rusia aparece en quinto lugar con un 7% del valor total importado. “Su influencia en los precios mundiales de los fertilizantes es, sin dudas, decisiva”, según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR).

El pasado 15 de febrero de 2022, coincidiendo con la escalada irreversible de la tensión entre Rusia y Ucrania, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, inició una visita oficial al país presidido por Putin. Aunque en apariencia era un mal momento para visitas, en realidad el encuentro tenía un motivo casi urgente: la dependencia de Brasil de los fertilizantes de Rusia, en un contexto de encarecimiento mundial de estos insumos, aunque la versión oficial brasileña se excusó en una cita programada mucho antes del empeoramiento de la crisis.

Durante el 2021, el 23% del total de fertilizantes importados por Brasil llegó desde Rusia, la mayoría potasa. Si la industria rusa de fertilizantes es alcanzada por las sanciones, -algo altamente probable-, el agro brasilero enfrentaría una crisis de abastecimiento con fuerte impacto negativo sobre los rendimientos agrícolas, principalmente de cultivos como la soja y el maíz.

En Colombia, la preocupación la manifestó el presidente del Consejo Nacional de Secretarios de Agricultura de Colombia (CONSA) y el secretario de Agricultura de Antioquia, Rodolfo Correa, quién en declaraciones radiales manifestó que “Colombia necesita de fertilizantes como la urea; que es una mezcla de varios elementos químicos, solo ese producto que consume Colombia, proviene de Rusia en un 29% y de Ucrania en un 13%. El 42% del principal fertilizante agrícola de Colombia proviene de los dos países que están en guerra”.

El impacto no es solo en América, también la Unión Europea depende en gran medida del abastecimiento externo de estos insumos. En Francia, se necesita alrededor del 380% más de los fertilizantes que se producen localmente; en Irlanda cerca del 340%; en Italia un 230%; en Portugal el 154%; mientras que en España casi un 115% más. Un poco menos dependientes son: Polonia, donde es necesario un 67% más de fertilizantes; Alemania, un 45% más y Holanda, que necesita casi el 12% más de estos insumos. Es decir, que estos países necesitan importar fertilizantes para desarrollar la actividad agroalimentaria.

La volatilidad en los precios de los fertilizantes ya comienza a transformarse en una preocupación para las siembras de los cultivos de la próxima campaña agrícola, la 2022/2023.

La energía, niña bonita en medio de la guerra

El 75% del suministro de gas natural que llega a Europa y al Reino Unido se realiza vía gasoducto, principalmente el Nord Stream ruso, que alcanza a cubrir un tercio del continente, según datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Rusia abastece el 40% del gas que consume Europa, principalmente a través del Nord Stream, mientras que la puesta en funcionamiento del Nord Stream 2, duplicaría la capacidad de suministro, llegando a 110 mil millones de metros cúbicos. No es casual que la chispa de la escalada del conflicto se encendiera con la firma en puertas de las certificaciones del gasoducto por parte de Alemania.

Estados Unidos es el principal productor de gas a nivel mundial y tiene las empresas con la infraestructura capaz de abastecer por vía marítima a Europa. Sin embargo, según los datos de Gasindustrial, el precio del GNL que llega desde Estados Unidos a España se paga un 40% más caro que el que se recibe desde Rusia.

A esto se suma que los envíos de gas desde Rusia se redujeron un 41% en enero con respecto al mismo mes del 2021. Para suplir ese faltante, Europa necesita unos 50 buques adicionales de GNL por mes. Si bien la empresa controlada por el Estado ruso está cumpliendo con los contratos de entrega de gas en firme, no está vendiendo gas en el mercado spot europeo por fuera de esos contratos. También se observa una disminución de la capacidad almacenada de gas en Europa, según los datos de Gas Infrastructure Europe, además de una mayor competencia global por el GNL.

Según información oficial, la producción rusa de GNL aumentó un 15,8% en 2021 y las exportaciones a China aumentaron interanualmente en un 50,5% a través de Power of Siberia 1 (gasoducto 100% propiedad de Gazprom que opera desde 2019). Los volúmenes enviados a través de los gasoductos rusos crecieron 154,2%. Dicho intercambio se está profundizando, ya que el 22 de febrero de este año, dos días antes del estallido del conflicto en Ucrania, Gazprom anunció en un comunicado oficial la firma de un acuerdo con CNPC de China para elevar su contrato actual de compraventa de gas natural en 10.000 millones de metros cúbicos adicionales por año. De esa forma, Gazprom podría pasar a exportar hasta 48.000 millones de m³ de gas a China por año. Es el mayor contrato de exportación de gas del mundo en términos de volúmenes. Gazprom exportó a China 16.500 millones de m³ en 2021: unos 8 millones de m³ a través de Power of Siberia y otra gran parte en forma de GNL.

Si bien el GNL ruso es propiedad del gobierno en más del 50%, aparecen como accionistas Vanguard Group, Blackrock y JP Morgan, los principales fondos de inversión a nivel global. ¿Curioso? No tanto, “todo tiene que ver con todo”, dijo Cristina Fernández de Kirchner.

El control de las nuevas tecnologías, entendidas como los medios de producción que permiten dar el salto de escala, resulta clave en la guerra del siglo XXI en la que la riqueza, cada vez más concentrada, se disputa entre dos fracciones de un mismo polo, el del capital,. Una contradicción entre dos proyectos que a veces se presentan como disputas entre estados naciones (Estados Unidos y China) y otras veces, excediendo las estructuras institucionales de gobernanza, como proyectos estratégicos de la Aristocracia Financiera Tecnológica Global (modelo Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft, GAFAM y el modelo Huawei, en alianza con sectores angloamericanos que aportaron y se beneficiaron de la expansión económica y financiera del gigante asiático), articulados accionariamente a las grandes firmas financieras globales.

En este contexto, Argentina puede jugar un rol preponderante a nivel mundial, en términos de provisión de gasm ya que tenemos la segunda reserva a nivel mundial, de gas no convencional en Vaca Muerta. En ese sentido, a fines del 2021, el gobierno nacional anunció el inicio del proceso para la construcción de la primera etapa del gasoducto Néstor Kirchner y del Sistema de Gasoductos Transport.Ar Producción Nacional. Esto permitirá ahorros por más de U$S 1.500 millones entre importaciones y subsidios. Cabe mencionar además que, en febrero, la empresa estatal Nucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA) junto a la Corporación Nuclear Nacional de China (CNNC), firmaron un contrato comercial para la construcción de Atucha III, con una inversión que se estima en 8.300 millones de dólares, la mayor de origen chino en el país.

Crisis u oportunidad

Dos caras de una moneda que está girando en el aire. No será el azar quien defina el escenario. Jamás lo fue en ninguna guerra. Es la decisión y el accionar político-estratégico lo que determina que sea crisis u oportunidad. En realidad, lo central pasa por definir quiénes pagan las crisis y quiénes tendrán oportunidades de resolverla a su favor.

Lo cierto es que la guerra convoca a establecer lazos comerciales entre los países latinoamericanos, donde se desarrollen cadenas regionales de valor, intercambiando productos que permitan a nuestras naciones establecer vínculos comerciales de nuevo tipo, productos como el gas, o el litio que se producen en Bolivia, los granos y subproductos de Argentina, plásticos y petróleo de Venezuela, es decir, buscar suplantar el lazo comercial que nos sujeta a los países en conflicto. Podría ser una oportunidad para restablecer una economía regional profundamente integrada, en red, dispuesta a autoabastecerse ante cualquier situación crítica que se presente en estos tiempos de guerra.

Es tiempo de desempolvar el Mercosur, sobre el que tanta tierra echaron Uruguay y Brasil. Junto a la UNASUR y la CELAC, el Mercosur es la herramienta que resultaría central para el momento que atraviesa el mundo y la región. Profundizar este organismo supranacional, en un primer momento, el momento comercial, relacionar entramados productivos entre las empresas nacionales y, por qué no, privadas, priorizando el mercado interno regional con perspectiva latinoamericana y caribeña.

Puede ser un sueño, puede ser una utopía, pero la “realidad efectiva” también presionará sobre los gobiernos para solucionar los problemas de inflación, desabastecimiento y pobreza que acarrea una guerra.

Si se impone el plan del mercado manejado por los de arriba, el resultado será oportunidad para aumentar la concentración de las riquezas socialmente producidas por las fuerzas de trabajo, incidiendo sobre la naturaleza, por parte de las Empresas Transnacionales  agroalimentarias y energéticas, por los grandes fondos de Inversión, etc.

Los gobiernos están ingresando en una encrucijada histórica, donde los de abajo presionaremos por el bienestar y la justicia social y los de arriba presionarán para que elijas de qué lado vas a estar: Arriba y dominado, o abajo y luchando.

 Por Lina Merino Kirilenko, María Rizzo | 07/03/2022

Lina Merino Kirilenko es licenciado en Biotecnología y Biología Molecular (UNLP) y Doctora en Ciencias Biológicas (UNLP). Investigadora del Observatorio de Energía, Ciencia y Tecnología (OECyT) asociado a la plataforma Pueblo y Ciencia y al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE).

MaríaRizzo es médica veterinaria (UNRC). Maestranda en Desarrollo Regional y Políticas Públicas (FLACSO). Co-coordinadora del Centro de Estudios Agrarios (CEA).

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Una firma inglesa proyecta que economía venezolana crecerá al finalizar el 2021

08.10.21 - La firma inglesa de inteligencia financiera Grupo EMFI pronosticó esta semana un crecimiento del 6,2% en la economía de Venezuela luego de ocho años de caída de su producto interno bruto.


"Nuestro amplio análisis de los datos económicos disponibles nos lleva a revisar nuestra previsión de crecimiento del PIB para 2021 hasta el 6,2%, desde el 2,0% anterior. El crecimiento en 2021 no debería ser una sorpresa, dado el efecto base relacionado con Covid-19, los fuertes vientos de cola internacionales y la continua dolarización y liberalización informal de la economía", refiere el informe.

El pronóstico de la empresa europea se conoce luego de que Venezuela registrara una caída acumulada del 90% de su producto interno bruto entre 2013 y 2020, que representa "la más grande en la historia del capitalismo", según valoraciones de economistas locales como Manuel Sutherland.

Sube la exportación petrolera

EMFI, con sede en Londres, estimó que el valor de las exportaciones petroleras podría cerrar el año con un incremento de 57,7 %, luego de que en los primeros nueve meses del 2021 se registrara un alza de 55,2 %.

El informe detalló que la producción petrolera venezolana fue de un promedio de 515 tbd entre enero y agosto, lo que representa 6,5 % inferior a la media del mismo periodo en 2020 (551 tbd), pero un 2,6% superior a la media de todo el año(502 tbd), según fuentes secundarias.

Sin embargo, esto se confirma con las cifras compartidas por el Informe Mensual del Mercado del Petróleo de la OPEP, muestran una producción superior a los 530 tbd, revelando una tendencia alcista.

"Si la producción se mantiene estable en los niveles de los últimos tres meses, la media del año completo cerraría en 520 tbd, lo que representa un 3,6 % más que el año anterior", destaca el documento.

Del mismo modo, el valor de las exportaciones de petróleo, aproximado por Reuters Tanker Trackers y la Cesta Merey, ha aumentado 55,2% interanual en los primeros 9 meses de 2021 y cerraría el año completo con un aumento del 57,7% si se mantienen las tendencias actuales .

El país completará en noviembre cuatro años seguidos en hiperinflación, es decir, de un aumento exacerbado de los precios de bienes y productos. Si bien desaceleró en septiembre, con el 9,7%, la inflación nacional de los últimos 12 meses es de 1.456%, según el opositor Observatorio Venezolano de Finanzas.

Sábado 9 de octubre

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La riesgosa apuesta de China por la diplomacia de las vacunas

América Latina está siendo la región que mayores daños sufre por la pandemia de coronavirus, en gran medida porque Brasil representa 'la tormenta perfecta', con altas tasas de contagios y escasos controles, según afirma el profesor Domingo Alves de la Universidad de Sao Paulo.

Una opinión confirmada estos días por la publicación académica British Medical Journal, en un artículo titulado COVID-19: ¿Cómo la variante brasileña se apoderó de Sudamérica?

Según el informe científico, Brasil "es responsable del colapso sanitario que sufre la región desde marzo del 2021", momento en que comenzó "una fuerte circulación comunitaria de la variante P1 (Manaos) que ocasionó que el país registrara más de 4.000 muertos en un día".

En efecto, a partir de marzo los contagios tuvieron un aumento exponencial en países limítrofes de Brasil como Paraguay y Uruguay, pero también crecieron verticalmente en Argentina, Chile, Colombia y Perú.

"El caso de Uruguay resulta el más paradigmático de esta situación ya que pasó de un vértice al otro, de la menor incidencia a la más alta del mundo", señala el informe.

Michael Touchton, del Observatorio para la Contención del COVID-19 de la Universidad de Miami en las Américas, agrega en una entrevista con el British Medical Journal que "la distribución de la vacuna no es lo suficientemente rápida para contrarrestar la variante más contagiosa y aparentemente más letal".

Por lo anterior, los países de la región se vieron impulsados hacia aquellos proveedores que les aseguraron la mayor cantidad de vacunas, siendo China el más destacado.

América latina "es el mayor receptor per cápita de vacunas chinas, que para muchos países son la única opción por ahora", de acuerdo con el diario de Hong Kong, South China Morning Post.

El mencionado informe científico destaca que "América Latina ha firmado acuerdos para 225 millones de dosis de vacunas chinas", lo que equivale a 36 dosis por cada 100 personas, por delante del sudeste asiático con 31 dosis por cada 100 personas y Oriente Medio con 35 dosis. Por su parte, Europa Central y Oriental van a la zaga con solo seis dosis por cada 100 personas, pero por delante de África con cuatro dosis.

En cuanto a los países, Chile compró 323 dosis por cada 100 personas, seguido de Brasil con 47 dosis. South China Morning Post asegura que "Pekín ha estado luchando por ganar influencia más allá de la esfera económica", lanzando ensayos clínicos en Brasil en julio de 2020 y en noviembre en Chile. "A principios de febrero de 2021, tanto Brasil como Chile fueron los primeros en administrar las vacunas Sinovac al público".

El puntillazo lo dio el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien a comienzos de mayo dijo en un acto junto al embajador de Pekín: "nunca olvidaremos la hermandad de los chinos durante los amargos y angustiosos meses de la pandemia", destacando la rapidez con la que llegó la ayuda.

Sin embargo, la ayuda de China no es gratuita ni desinteresada. El Dragón es el segundo socio comercial de América Latina y el primer destino para las exportaciones de Brasil, Chile y Perú, pero es también la segunda fuente de inversión directa para la región, sobre todo en el sector energético, con 60.000 millones de dólares en los últimos cinco años.

Uno de los objetivos estratégicos de China consiste en el despliegue en América Latina de las redes 5G. La empresa Huawei ya consiguió establecer centros de datos en la nube tanto en Brasil como en México, mientras en Chile lanzará un segundo centro de datos.

Huawei logró posicionarse en el top 3 en dispositivos móviles; partiendo de una posición marginal, está operando ahora en 20 países latinoamericanos.

"En 14 de estos países su presencia en el mercado supera los dos dígitos, mientras que en cuatro de ellos tiene una presencia por arriba del 20%", sostiene la página Latinoamerica Tech.

Pese a estos innegables avances, la vacuna china más difundida en la región está bajo escrutinio.

"Sinopharm tiene una tasa de eficacia del 78%, pero representa solo el 6% de los compromisos de vacunas de China en América Latina. CanSino, con un contrato por 100 millones de dosis a México, muestra una eficacia del 66%. Pero Sinovac, que representa el 90% de las compras chinas en América Latina, tiene una tasa de eficacia de solo el 50,4%, según los últimos ensayos clínicos en Brasil", señala el British Medical Journal.

Por su parte, Pfizer, Moderna y Sputnik V tienen tasas de eficacia en torno al 90-95%. Una de las grandes preocupaciones consiste en la propagación de nuevas cepas y la incierta respuesta de Sinovac ante ellas, en particular la variante P-1 con origen en Manaos, que es la principal responsable del actual incremento de los contagios.

La preocupación es razonable y no es menor, aunque detrás de ella, como telón de fondo, aparece la tremenda competencia geopolítica entre EEUU y China. Aunque Washington está ofreciendo muy pocas vacunas a una región que las necesita con urgencia, un paso en falso de China puede ser muy perjudicial para sus intereses.

Por eso el informe del medio científico concluye: "si los lanzamientos de vacunas en América Latina se quedan cortos y la inmunidad colectiva comienza estar cada vez más fuera de alcance, podría desencadenar una reacción popular y, en última instancia, poner en peligro los objetivos económicos de China en la región".

No debe olvidarse que el talón de Aquiles de las mercancías chinas es su calidad, por lo menos en la percepción del público. Los países latinoamericanos vienen exportando a China minerales, hidrocarburos y alimentos con bajo valor agregado, e importan productos industrializados livianos. En pocos años China pasó de vender a la región vestimenta y calzados a "exportar cada vez más productos electrónicos, maquinarias, instrumentos médicos, coches".

Sin embargo, el made in China no goza de prestigio, pese a los avances del Dragón en tecnologías de punta y al esfuerzo que viene realizando para mejorar su imagen. Cualquier tropiezo, por pequeño que sea, puede tener consecuencias desagradables para las aspiraciones chinas en América Latina.

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La erradicación de la indigencia en China

Resultado de la fuerte expansión económica de las últimas décadas

Néstor Restivo y Gustavo NG presentaron su libro "“China -La superación de la pobreza” donde explican cómo hizo el gigante asiático para lograrlo. 

 

La erradicación de la pobreza extrema que recientemente anunció China es producto no sólo del derrame derivado de la impresionante expansión económica a lo largo de las últimas tres décadas sino también de un amplio número de programas enfocados en el acompañamiento de las familias indigentes, la capacitación, mejora en las redes de comercialización, acceso a la energía, infraestructura y ampliación de la protección social. Este complejo proceso representa un hito en la historia moderna, dado que China explica una quinta parte de la población mundial, y fue el motivo de la investigación plasmada en el libro “China -La superación de la pobreza”, de los autores Néstor Restivo y Gustavo NG.

El libro fue presentado en un evento virtual que organizó el grupo de estudios China y América del Centro Cultural de la Cooperación. Contó también con la participación de Wang Xiaolin, Ministro Consejero de la Embajada de China en Argentina, quien además de enfatizar el logro de la erradicación de la indigencia en el país asiático se refirió al tema de las vacunas. “China es el mayor proveedor de vacunas hacia países en vías de desarrollo. Vamos a seguir con la distribución en forma global para salvar la grieta en el acceso desigual a las vacunas entre países”, dijo.

“Entre 2016 y 2019, viajamos muchas veces a China y entrevistamos a académicos, dirigentes y militantes en territorio. Uno de los ejes que reconocemos es que el tema de la erradicación de la pobreza es un compromiso asumido por muchos actores. En primer lugar, involucra al Estado central, pero también todos los ministerios, el Partido y los estados provinciales y municipales. Y se trata de algo de particular interés para nosotros, que vemos pasar las décadas sin poder resolver este flagelo”, comenzó Restivo, historiador y director de la revista Dang Dai, especializada en China.

Gustavo NG, co-autor junto a Restivo, consideró que “el hecho de que el país más poblado del mundo, que concentra a un quinto de la población mundial, no tenga más indigencia y esté camino a erradicar la pobreza, es casi delirante. Estamos hablando de algo que es hito de la humanidad, una sociedad sin niños que se van a dormir con hambre”.

¿Cómo?

“Hay dos grandes instancias en la superación de la pobreza. La primera es generar riqueza para distribuir y la segunda distribuir de manera ecuánime. En China, la fabulosa riqueza que se generó desde la década del ’80 tuvo un lugar en un sistema fuerte de redistribución, lo cual ha permitido una repartición ecuánime, lo cual no quiere decir igualitaria, ya que en China hay una clase con mucho más poder de consumo que otras. Sin embargo, el resto de la sociedad ha ido mejorando. Pero aun así, en determinadas zonas y sectores no alcanzaba la economía socialista. Ahí aparecieron muchos programas focalizados”, explicó Gustavo NG.

Los autores relevaron las medidas puntuales adoptadas en zonas con malas condiciones para la agricultura y con situaciones de atraso estructural. “Se procuró enganchar a esos sectores a la marcha de la economía nacional. Esas poleas consistieron en la creación de caminos, provisión de energía, mejora de los sistemas de comercialización, temas incluso de marketing basados en las tradiciones locales. También capacitación para modernizar sistemas de producción que eran muy antiguos, junto con cobertura social y servicios básicos como educación, salud, vivienda, servicios urbanos y agrícolas y protección tercera edad”, continuó Gustavo NG.

Un capítulo importante se vincula al turismo, ya que a medida que las clases medias urbanas fueron aumentando su poder adquisitivo, parte de ese dinero fue al turismo internacional pero sobre todo nacional. Hubo un fuerte trabajo para que las minorías étnicas de zonas alejadas, retrasadas económicamente pero con gran tradición, pudieran ofrecer servicios turísticos culturales.

“A lo largo de dos décadas hubo programas muy ambiciosos de acompañamiento casa por casa, familia por familia, para que la gente salga de la condición de indigencia. Esto se hizo en un territorio gigantesco, con responsables por familia y seguimiento periódico. La erradicación de la indigencia es un programa multifacético, pero para mí lo fuerte es la capacitación laboral para que los pobres produzcan no solo para subsistencia diario sino para colocar en el mercado, incluso para exportar”, agregó Restivo.

Por su parte, Paule Decrop, politóloga y especialista en Derechos Humanos y Democratización, mencionó las críticas desde Occidente a China por temas vinculados a participación política y libertad de prensa y remarcó que “desde 1949 la esperanza de vida en China pasó de 35 a 77 años y la tasa de alfabetización, del 20 al 96,84 por ciento. El 95 por ciento de la población es cubierta por el sistema de salud pública y hay participación política de las minorías étnicas”.

Por Javier Lewkowicz

Mariano Ciafardini, coordinador del Grupo de Estudios de China y América latina en el CCC, enfatizó que “ningún país capitalista es capaz de hacer esto. No solo no es capaz sino que no tiene intención de hacerlo porque los gobiernos son manipulados por las grandes corporaciones financieras y económicas a quienes no les interesa la franja de excluidos. Es más, históricamente al capitalismo le viene bien que haya excluidos”.

 

17 de mayo de 2021

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Viraje económico para la China post-Covid

s cada vez más evidente que el modelo de desarrollo que protagonizó el milagro económico chino está llegando a su fin. China no puede seguir dependiendo de un modelo productivo anclado en las exportaciones si quiere aspirar a convertirse en una economía desarrollada. El sistema está cayendo por su propio peso, y con la progresiva pero imparable tendencia al alza de los salarios, China es un destino cada vez menos atractivo para la producción de manufacturas de bajo valor añadido. Toca reinventarse o morir.

Con este fin, los altos cargos del partido llevan meses hablando de un nuevo modelo de desarrollo, el sistema de circulación dual. Su mecánica es simple: consiste en priorizar el mercado doméstico o la “circulación interna” para poder continuar la senda del crecimiento económico, sin depender excesivamente del comercio internacional o “circulación exterior”, como viene siendo el caso desde que China se integró en la economía mundial. En definitiva, busca construir una economía más autosuficiente y equilibrada que se sustente en un mercado doméstico potente y capaz de contrarrestar los devenires del exterior.Sin embargo, esto no significa una vuelta al aislamiento o el abandono de la circulación externa, sino que esta pasa ahora a un segundo plano como motor de crecimiento. Es más, fomentar el consumo interno pasa inevitablemente por abrir las puertas a la inversión foránea y mejorar el trato a las empresas extranjeras, como ha prometido Xi repetidas veces en los últimos meses. La introducción del modelo de circulación dual no es una mera cuestión semántica. Se espera que se convierta en uno de los temas centrales del XIV plan quinquenal que se está siendo discutido esta semana por el Comité Central del PCCh y que se convertirá en hoja de ruta para el periodo 2021 – 2025.

Que Beijing necesita recalibrar la economía china hacia un modelo más sostenible a largo plazo es un secreto a voces desde hace tiempo. La pasada década estuvo marcada por el foco en la oferta, con una fuerte inversión en ciencia e investigación, así como la famosa iniciativa Made in China 2025, encaminada a convertir al país en una potencia tecnológica. La diferencia que trae el sistema de circulación dual es la voluntad por parte del Buró Político de hacer del estímulo de la demanda interna el eje central de un nuevo modelo de desarrollo. Queda claro que el objetivo ahora es reducir la sobreexposición a un contexto global marcado por un incipiente viraje al proteccionismo y una suerte de nacionalismo económico.

Y es que a las cuestiones estructurales hay que sumarle un escenario geopolítico cada vez más hostil para el gigante asiático. Sin duda alguna, la mayor confrontación proviene de Estados Unidos: la guerra comercial, el veto a ciertas empresas tecnológicas como Huawei o ByteDance (Tik-Tok) o las restricciones a la exportación de chips y semiconductores -componentes imprescindibles de cualquier producto electrónico- en aras de la seguridad nacional o la protección de la propiedad intelectual, están poniendo en aprietos a Beijing. Pero hasta Bruselas se muestra ahora recelosa de las relaciones sino-europeas, llegando incluso a tachar a China de “rival sistémico”. Si añadimos a esto una creciente percepción desfavorable en países industrializados -como muestra una reciente encuesta de Pew Research Center– así como la incesante tensión en el mar del sur de China, el panorama para Xi no se muestra muy alentador. Aunque China no se habría desarrollado a tal velocidad de no haberse convertido en la fábrica del mundo, es ya más que evidente que esta dependencia del exterior se está tornando progresivamente en una amenaza para la supervivencia del régimen.

Un círculo vicioso difícil de escapar

La misión es clara: que sean los propios chinos los que absorban una producción nacional cada vez más sofisticada. Y aunque las oportunidades de crecimiento que presenta un mercado doméstico de más de mil millones de personas son incomparables, romper con este círculo vicioso no será tarea fácil para Xi.

Resulta paradójico que mientras las altas instancias del PCCh llevan meses enfatizando la importancia del mercado doméstico, China haya protagonizado un repunte espectacular gracias precisamente a los mastodónticos estímulos a la oferta. Estas inversiones no han hecho más que alimentar la máquina de las exportaciones, anclando la recuperación económica en este viejo modelo y engrosando unos niveles de deuda pública y privada cada vez más preocupantes.

De todas formas, la jugada le ha salido bien a Xi, convirtiendo a China en la envidia de unas economías occidentales que agonizan entre confinamientos y restricciones. Las exportaciones se han disparado durante los últimos meses, protagonizando un espectacular crecimiento del 4,9% interanual en el tercer trimestre. Los datos de septiembre corroboran la tendencia al alza de la producción industrial -con un incremento del 6,9% anual-, mientras que el consumo, estancado desde hace meses, arroja algo de esperanza por primera vez desde el inicio de la pandemia, gracias al aumento de ventas de productos de lujo. Ahora que las economías occidentales echan de nuevo el cierre en esta segunda ola, todos los ojos están pendientes de si la confianza del consumidor chino se mantendrá a flote lo suficiente para poder absorber la demanda externa perdida.

Es aquí donde yace el verdadero problema. En ausencia de políticas redistributivas destinadas a aumentar los ingresos de las clases medias -las cuales conforman el grueso del consumo en países desarrollados- será muy difícil potenciar la “circulación interna”. Las prestaciones al desempleo y demás beneficios sociales son insuficientes, y en muchos casos, ligadas a la posesión del permiso de residencia o hukou -al que no tienen acceso millones de trabajadores migrantes. Si le añadimos la tendencia natural de las sociedades confucionistas al ahorro, está cada vez más claro que el aumento de la demanda pasa necesariamente por poner dinero en los bolsillos de los consumidores, cueste lo que cueste.

Por Isabel Valverde | 29/10/2020

Isabel Valverde es Graduada en Negocios y Relaciones Internacionales por IE University y estudiante de máster en Política Pública Internacional en la Queen Mary University of London.

Fuente: https://politica-china.org/areas/sociedad/viraje-economico-para-la-china-post-covid

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México se coloca como el mayor socio comercial de EU

El valor total del comercio entre México y Estados Unidos ascendió a más de 290 mil millones de dólares entre enero y julio, con lo que México se situó como el primer socio comercial de dicho país, informó la subsecretaria de Comercio Exterior, Luz María de la Mora, en la red social Twitter.

De acuerdo con datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos, en el periodo referido, el comercio entre México y Estados Unidos fue de 290 mil 600 millones de dólares, lo que representó 14 por ciento de las transacciones de comercio exterior de Estados Unidos.

Enseguida se colocó Canadá, cuyas operaciones comerciales con Estados Unidos fueron por 288 mil 500 millones de dólares, 13.9 por ciento del total.

En el tercer sitio se ubicó la relación comercial con China, la cual totalizó 280 mil 400 millones de dólares, equivalente a 13.5 por ciento.

Para el mes de julio, las exportaciones de México a Estados Unidos sumaron 29 mil 87 millones de dólares, mientras las importaciones fueron por 18 mil 448 millones de dólares, lo que significó un superávit histórico de 10 mil 639 millones de dólares.

Déficit de EU en su nivel más alto desde 2008

En tanto, el déficit comercial de Estados Unidos aumentó en julio a su nivel más alto desde 2008 ante un incremento récord en las importaciones, lo que sugiere que el comercio podría ser un lastre para el crecimiento económico en el tercer trimestre.

De acuerdo con el Departamento de Comercio, la brecha comercial se amplió 18.9 por ciento a 63 mil 600 millones. Economistas consultados por Reuters habían previsto un déficit de 58 mil millones de dólares.

Las exportaciones subieron 8.1 por ciento a 168 mil 100 millones y las importaciones aumentaron 10.9 por ciento a 231 mil 700 millones.

Pese a que el comercio ha retomado fuerza “sigue por debajo de los niveles de antes de la pandemia, lo que refleja el impacto continuo del Covid-19, en la medida que muchos negocios continúan operando de forma limitada o cerraron completamente y el movimiento de viajeros transfronterizos sigue restringido”, indicó el Departamento de Comercio.

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El no tan saludable cultivo de los superalimentos

 

Considerados como pilares de las actuales dietas saludables de Occidente, superalimentos como el aguacate, la quinoa o la leche de coco atesoran historias tan turbias como denunciables en sus países de origen. Conocemos las diferentes miradas desde Tailandia a México, con escala en los salares de Bolivia.

 

A menudo lo vemos en Instagram. Bowls colmados de yogur, cacahuetes y frutas tropicales bajo hashtags como #foodporn que viralizan una determinada tendencia o alimento. De Nueva York a Hong Kong; de Helsinki a Tel Aviv. En la era de lo masivo, la demanda de un producto puede dispararse en cuestión de horas, especialmente cuando prima el espíritu de vida sana que encuentra respuesta en ciertos alimentos antaño desconocidos en un mundo desglobalizado. Y hoy, los más cotizados son los llamados superalimentos.

Producto de marketing o no, el Santo Grial de la comida sana se compone de ciertos alimentos como el aguacate, la quinoa o la leche de coco convertidos ya en referentes del estilo de vida occidental dadas sus muchas propiedades. Sin embargo, esta voraz demanda también suscita daños colaterales (y directos) en diferentes rincones del mundo.

Lugares donde cultivos antaño reservados a las pequeñas familias hoy se expanden hasta el horizonte al mando de grandes multinacionales y todas las consecuencias que ello supone.

Cuando los cocoteros son demasiado altos

Todas las mañanas, Kulap despierta en la trastienda de una vieja fábrica del sudeste asiático. Antes del amanecer, ya viaja en el remolque de una furgoneta para ser conducido a un campo de palmeras donde desempeñar una misión que nunca eligió: recolectar los cocos de las copas de los árboles que no alcanzan los humanos. Kulap es un mono, uno de los muchos utilizados como esclavos agrícolas en la provincia de Chumphon, al sur de Tailandia.

El uso de monos amaestrados para la recolección de cocos supone una antigua tradición cuyos vestigios aún laten en las zonas rurales del país asiático. Así al menos lo demuestra un documental grabado con cámara oculta y difundido por PETA, la organización de derechos de los animales más poderosa del planeta. La grabación, alentada por un previo encuentro entre activistas de la organización y diferentes granjas de cocos en julio de 2019, muestra la realidad de muchos de estos animales: algunos lucen encadenados en jaulas a merced de las lluvias tropicales, mientras otros son golpeados por terratenientes impasibles que les susurran órdenes al oído.

“Según nuestros informes, muchos monos son secuestrados ilegalmente de sus familias y hogares cuando tan solo son bebés”, cuenta a El Salto Elisa Allen, Directora de PETA. “Monos como Kulap son equipados con rígidos collares de metal y permanecen atados durante largos períodos bajo la lluvia, en granjas o enormes vertederos. Además, son obligados a realizar duras tareas desde altas alturas y, si se rebelan, pueden llegar incluso a extraerles los dientes caninos”, continúa. Una realidad que doblega al medio sin tener en cuenta los efectos: “Cuando a los monos se les niega la libertad de movimiento o relacionarse con otros semejantes van perdiendo la cabeza poco a poco hasta enloquecer. De hecho, un mono en su hábitat natural puede llegar a vivir hasta 25 años. Bajo estas condiciones, apenas supera los 15 años de vida.”

La presencia del documental de PETA no solo ha suscitado la ira del gobierno de Tailandia, el cual ha tildado de “fraude” el material, sino que más de 15.000 tiendas en Reino Unido ya han retirado de sus estantes diferentes marcas de leche de coco. Concebido como uno de los principales superalimentos al ser rico en fibra y minerales, la leche de coco supone más de 400 millones de dólares para la industria de Tailandia, el principal exportador de esta bebida utilizada en típicos zumos y platos de foodies e influencers. A miles de personas abiertas al consumo de productos llegados, de forma masiva, desde cualquier lugar del mundo.

El impacto del documental de PETA ha llevado también a numerosos establecimientos a rechazar ciertas marcas y apostar por otras como Theppadungporn, productora de marcas como Chaokoh o Mae Ploy que sí emplean equipos humanos para recolectar cocos de las copas de los árboles.

“Tanto en otras zonas de Tailandia como en regiones de países como Brasil o Colombia, los cocos se cosechan utilizando métodos humanos como elevadores hidráulicos, sistemas de cuerdas y escaleras. Incluso hay personas que escalan los árboles o plantan cocoteros de menor tamaño”, continúa Elisa. “Los estudios demuestran que estos métodos son superiores al uso de monos, ya que estos no pueden distinguir entre los cocos maduros e inmaduros, ya que los maduros suelen romperse en cuanto caen al suelo”.

Quinoa: el superalimento vulnerable

Si aterrizas en Medellín y preguntas a un taxista dónde probar el mejor café de Colombia, posiblemente te conteste “en Nueva York”. Algo que también sucede con otros productos como el açai de Brasil, los plátanos de Honduras o, especialmente, la quinoa real que se cultiva entre los altiplanos y salares de Bolivia.

Antaño tildado como “plato de indios”, la conocida como “quinua” por la población quechua es hoy un famoso grano integral oriundo del territorio inca cuya importancia es evidente: cuenta con el doble de proteína que el arroz y aporta calcio, magnesio, potasio, sodio, fósforo y vitaminas B y C.

Un diminuto superalimento que desde principios del siglo XXI se ha convertido en un obligado en los platos de medio Occidente, especialmente tras su introducción por parte de los mejores chefs y su posterior auge en las dietas fit.

El cambio climático supone el principal problema para el cultivo de la quinoa, un superalimento típico del altiplano boliviano donde las lluvias ya no son tan previsibles, las altas temperaturas ahogan cosechas enteras y las plagas agujerean esta planta milenaria.

Cultivada en el departamento de Potosí, no lejos del turístico Salar de Uyuni, la quinoa se nutre de un suelo acariciado por llamas y flamencos cuyas condiciones son idóneas para su cultivo: temperaturas entre – 4º y 38 º y un margen de humedad entre el 40% y 70%. Características propias de un microcosmos a 4.000 mil metros de altura rico en suelos salinos y volcánicos rebosantes de nutrientes. Un margen vulnerable dilatado estos últimos años por el nuevo enemigo de los cultivos: el cambio climático.

Aunque décadas atrás los agricultores eran capaces de anteponerse a los caprichos del clima, hoy el altiplano potosí sucumbe a inclemencias impredecibles, en las que un mismo mes las heladas pueden enlazar con lluvias y el aumento de polillas o mariposas devorar plantaciones enteras en apenas unos días.

“Actualmente el altiplano boliviano vive afectado por fuertes corrientes de viento y cambios extremos de temperatura que congelan la planta de la quinoa obstruyendo el ciclo”, cuenta Maxi Noel López, productor de quinoa en Potosí. “También tenemos problemas con el agua, ya que algunas zonas no cuentan con la cantidad de lluvia suficiente y esto implica que los suelos con bajas humedades pierdan porcentaje de producción de la quinoa. También el aumento de las temperaturas combinadas con lluvia producen granizo y las plagas agujerean las plantaciones. Todos estos problemas siempre han existido, pero ahora se han incrementado con el cambio climático.”

Aguacate: la naturaleza es secundaria

El pasado 13 de enero, el activista mexicano Homero Gómez González desapareció sin dejar rastro. Dos semanas después, su cadáver fue hallado en un pozo agrícola en el municipio de Ocampo, en el estado de Michoacán, México. Homero era un fiel protector de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca, el mayor reducto de este insecto de todo el mundo ubicado en esta zona. El activista llegó a denunciar en múltiples ocasiones el daño que el cultivo masivo estaba provocando en este ecosistema, algo que quizás no gustó a las muchas personas interesadas en las 125.000 toneladas de aguacates exportadas a Estados Unidos para la Superbowl de 2020.

El ya conocido como “oro verde” es uno de los superalimentos más codiciados del mundo. Estrella de las principales recetas veganas e ingrediente esencial del guacamole que hace años se coló en la liga del fast food, el aguacate es un alimento tan versátil como adorado gracias a sus ingestas cantidades de “grasa buena”, además de propiedades como fibra o potasio.

México abastece un 75% de las exportaciones de aguacate de Estados Unidos, concretamente desde el mismo estado de las mariposas monarca: Michoacán, donde el auge de las exportaciones en los años 90 introdujo los conocidos como “testículos de los dioses” por los antiguos aztecas en la carrera occidental de la exportación. Hoy, zonas como Uruapan, el principal epicentro del aguacate de Michoacán, adolece de un sobrecultivo que ha absorbido parte de sus lagos y bosques.

 “El impacto del cultivo masivo en Michoacán es negativo y brutal sobre los ecosistemas. Por poner un ejemplo, en los últimos años se han pasado de 3 millones de hectáreas de bosques a 1.182.000; se ha perdido un 68% de nuestros bosques y la principal causa es el monocultivo del aguacate”, cuenta a El Salto Pavel Guzmán, coordinador del Consejo Supremo Indígena de Michoacán, una de las víctimas que ve su tierra mutar sin que nadie haga nada: “La situación es compleja porque ninguna autoridad federal, estatal o municipal quiere enfrentarse a este problema. Dejan al pueblo y las comunidades locales abandonadas. Además, se suspenden las asambleas generales, impidiendo a los agricultores el cambio de uso de suelo o el cultivo por cuenta propia”.

Además de la erosión medioambiental, durante los últimos años otro frente se suma al interés por los cultivos de Michoacán: los cárteles como principal nexo entre el reparto de esta tierra fértil y los intereses de las grandes empacadoras. En verano de 2019, 9 cuerpos mutilados aparecieron colgados en un puente de la ciudad de Uruapan bajo el cartel “¡Gente bonita, siga con su rutina!”. El asesinato fue atribuido por el propio Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el cual domina ciertas zonas de Michoacán. Un primer atisbo de que las matanzas ya no son resultado exclusivo de las guerras por la droga, sino por un dominio del control de la tierra donde crecen los nuevos “diamantes” verdes del planeta tan codiciados por las naciones avanzadas.

"El gran beneficiario de la siembra masiva de aguacate son las grandes multinacionales que acaparan el fruto y que imponen los mercados, precios y las políticas agroindustriales en Michoacán”, asegura Pavel. “El oro verde, el dinero. Eso es lo único que parece importar.”

Por Alberto Piernas

@AlbertoPiernas

16 ago 2020 06:30

Ecuador recortará 4 mil mdd al gasto fiscal por la pandemia del Covid-19

Quito. Ecuador, en crisis económica por la pandemia de coronavirus, recortará 4 mil millones de dólares en el gasto fiscal mediante la reducción de la jornada laboral de los empleados públicos, la eliminación de ministerios, entidades estatales, embajadas y consulados, pero ofrecerá mil millones de dólares para la reactivación privada, anunció ayer el presidente Lenín Moreno.

Agregó que son medidas "para evitar el derrumbe de la economía nacional... el país jamás ha enfrentado una situación tan grave: Ecuador dejará de recibir 8 mil millones de dólares por los estragos de la emergencia, además de los 4 mil millones de déficit del presupuesto general del Estado".

Destacó que sumadas todas las guerras y desastres naturales que ha sufrido el país en toda su historia "nunca llegaríamos a las pérdidas humanas y económicas que hoy vivimos".

Con estas medidas la masa salarial bajará 980 millones de dólares y los bienes y servicios otros 400 millones. Los empleados públicos trabajarán seis horas diarias en lugar de ocho y recibirán un pago por la jornada reducida. Médicos, militares y policías seguirán trabajando ocho horas y en el sector educativo se laborará siete horas.

Moreno explicó que desde que empezó la crisis sanitaria, 150 mil personas han perdido su empleo. Al detallar su plan mencionó que desaparecerán o se fusionarán 10 ministerios, siete empresas públicas, como ferrocarriles, medios de comunicación y correos, y algunas embajadas. Las entidades que no cierran deberán reducir su presupuesto entre 10 y 15 por ciento.

En el caso de la aerolínea Tame, que ha perdido más de 400 millones de dólares en los últimos cinco años, Moreno indicó que entrará en proceso de liquidación.

Durante la gestión de Moreno, que comenzó en 2017 y concluye en 2021, más de 40 ministerios e instituciones públicas han sido eliminadas. El mandatario, quien se desempeñó como vicepresidente del pasado gobierno, ha desarticulado los principales programas sociales creados por su antecesor Rafael Correa.

La difícil situación económica de Ecuador, por el alto endeudamiento de 65 mil millones de dólares (con un PIB de 110 mil millones de dólares) y su dependencia del petróleo como principal producto de exportación en un contexto de caída de precios, se agravó con la pandemia del coronavirus.

El ministro de Finanzas, Richard Martínez, aseguró que las decisiones adoptadas por el gobierno tienen "un claro enfoque de sacrificio y esfuerzo en el sector público... estamos actuando con la mayor responsabilidad posible y protegiendo a sectores prioritarios como salud y seguridad".

Moreno ofreció más de mil millones de dólares para el sector privado con el fin de reactivar la economía y dispuso una reducción en el precio de la gasolina de 1.85 1.75 dólares el galón.

Ante este panorama, el lunes se reportaron protestas de miles de trabajadores de diversos sectores sociales en Quito, Guayaquil y Cuenca, contra la nueva Ley Humanitaria, que flexibiliza el régimen laboral, ya que favorece a los patrones, pues podrán descontar hasta 45 por ciento del salario a sus empleados, denunció Mesías Tatamuez, presidente del Frente Unitario de Trabajadores de Ecuador.

Por otra parte, Guayaquil, epicentro de la pandemia en el país, entrará hoy en una nueva fase que le permitirá relajar las medidas de confinamiento, anunció la alcaldesa Cynthia Viteri

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El efecto económico del coronavirus: la globalización teme por China

China juega un papel muy importante en la economía mundial y la crisis del coronavirus puede tener consecuencias largas y profundas en todo el mundo

 

En el momento de publicar este reportaje hay más de 40.000 infectados por el Coronavirus, la mayor parte en China. Han muerto más de 900 personas y se han registrado contagios en casi 30 países. Dado el papel que China juega en la economía mundial, el efecto rebote podría ser largo y profundo.

¿Por qué juega China un papel tan importante en la economía mundial?

El extraordinario crecimiento económico chino a lo largo de los últimos 40 años ha tenido como consecuencia que se haya convertido en la segunda potencia económica mundial. Tiene un PIB de casi 13,6 billones de dólares (frente a los 20,5 de Estados Unidos) y un crecimiento interanual consolidado del 7%, muy por encima del resto de las economías desarrolladas.

China ha llegado a esta situación porque ha logrado sustituir a Estados Unidos como base del comercio mundial. China es el mayor vendedor de bienes de consumo del planeta y se acerca a Estados Unidos en servicios comerciales. Tan rápido que sólo en 2018 creció un 18%. La estrategia consolidada hace tiempo de comprar componentes y partes en China, junto con el crecimiento del inmenso mercado interno, ha servido de aliciente a miles de empresas extranjeras para abrir fábricas en China, participar en las redes de distribución locales y abrir puntos de venta en el país.

China juega un papel muy importante en las cadenas logísticas globales: gran parte de las materias primas de todo el mundo viajan a China antes de ser transformadas en producto final. La batalla de aranceles librada el año pasado con Estados Unidos ha mostrado el poder de la economía china para irrumpir en el mercado global e imponer nuevas reglas.

¿Cómo está afectando el virus a la actividad económica interna de China?

La mayor parte de las industrias en China cierran las dos semanas alrededor del año nuevo lunar. La mayor partes de las fábricas no iban a abrir en cualquier caso hasta este fin de semana y algunas ya lo han retrasado hasta el 14 de febrero por precaución. Hay decenas de millones de personas encerradas en ciudades por todo el país que no pueden regresar a sus lugares de residencia.

Los fabricantes de automóviles cierran sus plantas y los puertos registran mucha menos actividad que de costumbre. Las empresas pequeñas y medianas que funcionan a partir de contratos a corto plazo ya sienten los problemas. Quienes tienen pocas reservas financieras o de almacén ya están sufriendo. Algunas informaciones apuntan a que determinadas granjas están a pocos días de quedarse sin comida para sus animales.

Wuhan, que tiene unos 11 millones de habitantes y es el epicentro del estallido de coronavirus es un importante centro industrial que funciona como plataforma de la industria automovilística e imán para la inversión extranjera.

Es la tercera ciudad más importante de China en cuanto a educación e investigación. Tiene dos de las 10 universidades más importantes del país. Es mejor no imaginarse lo que podría suceder si la situación actual se alarga durante semanas. El impacto económico puede ser muy alto. El presidente Xi Jinping ya lo reconoció la semana pasada.

En respuesta, las autoridades redoblan sus esfuerzos por reforzar el armazón económico con medidas como una importante reducción de tarifas a las importaciones de productos estadounidenses o un abaratamiento del precio del dinero para empresas y consumidores.

¿Cuál podría ser el impacto final en China?

La economía creció un 6% en 2019, según las cifras oficiales del Gobierno chino. Es la tasa de crecimiento más baja de los últimos 30 años y supone una reducción importante respecto del 10% de crecimiento que se registraba en 2010. Se esperaba que 2020 fuera el año de una recuperación relevante una vez concluida la larga guerra comercial de 2019 con la Administración del Presidente Donald Trump.

Pero el coronavirus da al traste con esos planes. La mayor parte de los analistas aún predicen un crecimiento que podría superar el 5% incluso asumiendo la extensión del virus y su impacto en el consumo, el sistema productivo y la administración pública.

Zhang Ming, miembro de la Academia China de Ciencias Sociales, es pesimista. En declaraciones a la revista Caijing ha dicho que "el crecimiento del PIB en el primer cuatrimestre de 2020 podría ser del 5%, pero no podemos descartar la posibilidad de que caiga por debajo de esa cifra".

La economista jefa de Enodo, Diana Choyleva, cree que la cifra real de crecimiento en 2019 estuvo en realidad más cerca del 3,7% que de la cifra oficial. La economista es mucho más pesimista sobre el impacto del virus y cree que este año estará por debajo de esa cifra. Los hay que hablan hasta de contracción del crecimiento en el peor de los casos

Algo que jugará un papel muy importante es que los inversores que esperan un fuerte rebote decisivo una vez contenido el estallido del virus podrían verse decepcionados. Choyleva apunta a la gran cantidad de deuda de difícil cobro que sobrevuela la industria estatal, muy desactualizada y que arrastra las posibilidades de crecimiento del país desde hace tiempo.

El Banco Central de China ya está bombeando fondos a la economía para que el ritmo de endeudamiento no baje debido al virus. De ese modo creen que la inversión empresarial no decaerá. Pero Choyleva cree que ese dinero, barato y en grandes cantidades sólo sirve para que no se hundan totalmente algunas empresas que ya están muertas.

¿Cuáles son los sectores más vulnerables?

El sufrimiento económico comenzó a notarse en la industria turística y todo lo relacionado con los desplazamientos, sobre todo porque el virus estalló en una época del año en la que China se va de vacaciones. Ha habido muchas cancelaciones de vuelos y reservas hoteleras en China y por toda la región, que depende del turismo chino. Toda la red ha resultado afectada desde el centro del país hasta Hong Kong. Algunas aerolíneas han disminuido ya su oferta. Cathay Pacific ha anunciado un recorte del 30% de sus vuelos a lo largo de las próximas semanas y ha pedido a sus empleados que se vayan de vacaciones sin cobrar.

Neil Shearing, economista jefe de Capital Economics, señala: "El número de pasajeros ha caído un 55% en comparación con el año nuevo lunar de 2019. Como los turistas chinos gastan mucho en la región, el impacto se siente más allá de las fronteras chinas".

Si la crisis continúa, las consecuencias serán muy visibles. Los ciudadanos chinos realizaron 173 millones de desplazamientos el año pasado y su gasto asciende a más de un cuarto de billón de dólares. China gasta más que cualquier otro país del mundo en viajes.

Y el turismo es sólo el vértice de la pirámide. Hay cadenas de suministro en el sector automotriz, en la electrónica o en la industria pesada que ya empiezan a sentir el crujido de la economía china. Las empresas de transporte marítimo ya informan de una fuerte caída en el número de contenedores alquilados.

Por otro lado, China consume muchísimas bebidas y alimentos. Uno de los indicadores de la semana pasada y que ha caído totalmente es el del café. Starbucks tiene 4.000 cafeterías en China. La mitad están cerradas.

¿Qué sucede en las bolsas?

Los mercados asiáticos han pasado por una semana de vértigo. Comenzaron cayendo por un descenso de las ventas minoristas, los servicios de consumo y los de transporte y luego se recuperaron por la esperanza de contención del virus. Los mercados occidentales siguieron la misma tendencia.

Los precios del petróleo también han sentido la presión. Anticipan un frenazo en la demanda global, como sucede con otras materias primas. China es el mayor importador mundial de crudo y consume muchos metales como cobre y hierro. Las empresas de viajes, fabricantes de automóviles y los productos de lujo son algunos de los sectores más afectados por la volatilidad.

Antecedentes históricos de este tipo de crisis

En 2002 y 2003, el SARS se extendió por 37 países sin que nadie supiera como detenerlo ni, a veces, como darse cuenta de que estaba sucediendo. Hubo pánico, más de 8.000 personas infectadas y 750 personas fallecidas. Se cree que los daños causados por el SARS estuvieron entre los 30.000 y los 50.000 millones de dólares. Es mucho dinero, pero se trata de una gota de agua en el mar si se compara con el producto económico global de 35 billones de dólares.

El coronavirus se extiende a una velocidad seis veces mayor que el SARS, sobre todo por contagio entre personas que no muestran síntomas. China es una economía mucho más abierta ahora que en 2002 y por eso el impacto se prevé mucho mayor.

¿Qué empresas internacionales sufrirán más impacto si China entra en crisis?

Muchas empresas internacionales dependen de proveedores chinos. 290 de los 800 proveedores de Apple están en China. El país es responsable del 9% de toda la producción televisiva del mundo. Según el índice de Resiliencia DHL 360, que mide la capacidad de adaptación de las cadenas logísticas, la mitad de toda la producción de Wuhan está vinculada con la industria del automóvil y el 25% a los suministros tecnológicos.

Los ejecutivos del sector del autómovil en Europa y Estados Unidos advierten de que están a semanas de que comience la escasez. Hyundai ya ha detenido sus operaciones en Corea del Sur debido a que le faltan materiales que deben llegar de China.

Como muestra de la integración de algunas empresas extranjeras con China, Corning, una corporación estadounidense del sector del vidrio y la cerámica, ha construido 19 fábricas en China y más de 5.000 empleados chinos. La empresa tiene pensado incrementar su actividad después de invertir 1.000 millones de dólares en una fábrica puntera de vidrio negro como el que se usa en las pantallas LCD.

Apple compra a fábricas en China. Y allí cuenta con una red de 42 tiendas Apple que han cerrado durante la crisis del virus. Otras empresas estadounidenses, desde Starbucks, con más de 4.000 cafeterías, a Levi's han cerrado. Aunque Levi's solo ha cerrado la mitad de su operación en China y sólo representa el 3% de sus ventas globales.

¿En qué países?

El sudeste asiático está expuesto y las economías regionales vinculadas a lo que suceda en China, también. Merece la pena recordar que por la peor crisis financiera de la Asia de posguerra, en el 97 y 98, se culpó a la devaluación de la moneda china.

Japón puede ser una economía rica, pero está muy expuesta. China es un gran comprador de la maquinaria industrial japonesa, así como de sus coches y camiones o de productos tecnológicamente avanzados. Las partes chinas viajan en la dirección contraria, alimentando las fabricas japonesas.

Y luego están los millones de turistas chinos que visitan a su vecino del este cada año. 400.000 personas de Japón ya han cancelado viajes en el primer cuatrimestre de 2020.

La economía australiana también está muy vinculada con China. El primer Ministro Scott Morrison advirtió la semana pasada del "peso real en la economía". Incluso las universidades australianas sufren porque han regresado menos estudiantes chinos para este semestre.

Reino Unido, al igual que otros países europeos, está en una situación en la que se puede reducir el número de viajeros chinos sin demasiado impacto en la economía. El mayor impacto se sentirá si el comercio global, como se espera, comienza a ralentizarse.

¿Puede afectar la crisis en las elecciones de EEUU?

Hay muestras de que el impacto del virus comienza a pesar sobre la economía de las pequeña y mediana empresa estadounidense. Las empresas pueden encontrar mayores dificultades para acceder a los componentes necesarios para elaborar sus productos. Podrían arrastrar a la recesión a un sector, el manufacturero, que ya sufrió el año pasado.

Cierres de fábricas en la América profunda como Ohio o Pensilvania podrían generar problemas en la reelección de Trump, que ha puesto el foco en los empleos industriales que devolvería a ciertos estados.

Pero aún quedan nueve meses para la posible reelección de Trump. Queda mucho partido. Todavía es difícil aventurar posibles consecuencias. Dependerá de lo que dure el virus.

¿Entonces cuál será el impacto global en la economía?

Los economistas especulan con cuidado. Podría perderse un 0,3% de crecimiento global, aunque este permanecería en torno al 3%.

Christian Keller, responsable de investigación económica de Barclays, ha dicho que el impacto en la economía mundial podría no llegar nunca. Que la previsión del 3,3% de crecimiento para 2020 podría mantenerse. Pero los pesimistas advierten de que si el virus continúa expandiéndose y la economía china sigue sufriendo consecuencias durante meses, sería posible que haya alguna recesión global, sobre todo dada la poca munición monetaria de la zona euro en caso de emergencias.

Keller sostiene que "hay un riesgo de que el mecanismo de contagio adverso y lo limitado de la respuesta política pueda empujar a la economía global a la recesión".

 

Por Phillip Inman

10/02/2020 - 21:23h

Traducido por Alberto Arce

Publicado enEconomía
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