Marine Le Pen en Cavallion, sudeste de Francia.. Imagen: AFP

La crisis de la izquierda de cara a las elecciones del 2022

La dilución de la “conciencia de clase”, así como los fenómenos que la precipitaron, introdujeron cambios sociopolíticos que las izquierdas no supieron interpretar. Las clases conectadas votan a la socialdemocracia.

 Si se cumplen los anticipos del oráculo electoral, por segunda vez consecutiva no habrá un candidato de la izquierda o de la derecha liberal conservadora en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de abril de 2022. En 2017 el duelo final lo disputaron el actual presidente, el liberal Emmanuel Macron, y la candidata del partido de ultraderecha Reagrupamiento Nacional, Marine Le Pen. 2022 parece configurarse con esa tendencia que se repite desde hace varios años en todos los sondeos de opinión. 

La única variante sería que el polemista de extrema derechaEric Zemmour oficialice su candidatura y, en consecuencia, supere en votos a Le Pen. En cualquier caso, la derecha heredera del general Charles de Gaulle, reagrupada luego en torno al ex presidente Jacques Chirac (1995-2007) y más tarde refundada por el ex jefe del Estado Nicolas Sarkozy (2007-2012) no despega en los sondeos. En cuanto a la izquierda, sea de origen socialista con la candidatura de la Intendenta de Paris Anne Hidalgo, la del líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon (Francia Insumisa) o los ecologistas, está predestinada a observar de lejos la disputa presidencial

Sus déficits son plurales, pero el más importante sigue siendo la deuda popular de las candidaturas progresistas. El socialismo francés, Mélenchon, los comunistas y los trotskistas han perdido desde hace mucho tiempo el voto obrero y popular. Todos los intentos por recuperar lo que fueron sus bastiones electorales se esfumaron en las urnas de la extrema derecha. Elección tras elección los trabajadores y las clases más modestas votan por el partido fundado por el padre de Marine Le Pen, Jean-Marie. Sin ese voto no hay ni presidencia ni segunda vuelta.

Desindustrialización

La batalla previa entre la izquierda y la extrema derecha se sitúa hoy en la reconquista de ese voto sin el cual ninguna esperanza es posible. La victoria del actual presidente estadounidense Joe Biden, gracias a que los demócratas reconquistaron parte del voto obrero en el norte, señaló un camino posible. Sin embargo, para el conjunto de la izquierda francesa, los estudios de opinión revelan cuán profunda es la distancia entre estos partidos y el voto obrero. Las clases populares han dejado huérfana a la izquierda.

En la elección presidencial de 2017, 39 por ciento del voto obrero se dirigió a las urnas de Marine Le Pen, el 25 votó por Mélenchon, el 6 por el socialista Benoít Hamon y el 4 por las dos opciones trotskistas (Lucha Obrera y el NPA). El electorado popular suma un total del 20 por ciento del cuerpo de votantes y es, por consiguiente, un aporte sustancial para configurar una victoria. 

El socialismo es para los diplomados

La dilución de la llamada “conciencia de clase” así como los fenómenos que la precipitaron introdujeron cambios sociopolíticos que las izquierdas, sobre todo los socialistas, no supieron interpretar. La desindustrialización de Francia (desaparición de grandes industrias, de la minería, la deslocalización de la industria automotriz) y la regresión de las redes sindicales tornaron audible la retórica de una izquierda cuyo mensaje se orientó más a seducir a las clases con diplomas, urbanas y conectadas que al electorado popular. El socialismo francés es percibido como un partido reservado a los jóvenes de las ciudades, que circulan en bicicleta, trabajan con las nuevas tecnologías y están a salvo de las inclemencias de la pobreza, la exclusión y los trabajos rudos. 

Los valores comunes que aunaban a la izquierda se disiparon de su raíz. La diputada del partido Francia Insumisa Clémentine Autain constata que “el electorado obrero se desestructuró y la ultraderecha aprovechó la ocasión para agarrarlo”. En un amplio estudio sobre el voto de ultraderecha, el director del polo opinión y estrategias de la encuestadora IFOP anota que todo ocurre “como si el partido lepenista hubiera capitalizado el resentimiento y el sentimiento de relegación cultural de quienes tienen menos diplomas”. 

Los ecologistas, a su vez, sufren de otras carencias fundamentales: no cuentan con vínculos en los medios populares y sus propuestas constituyen una espantapájaros para quienes aún trabajan en las industrias y están muy lejos de percibir el sentido de frases como la “transición ecológica”.

Fractura

1995 y 2002 constituyen las dos fechas a partir de las cuales el voto popular cambia de orientación. En 1995,  Jean-Marie Le Pen (entonces líder del partido de ultraderecha Frente Nacional) irrumpió en el territorio reservado a los socialistas y comunistas y, siete años más tarde, en la elección presidencial de 2002, Le Pen le ganó al candidato socialista y Primer Ministro Lionel Jospin y terminó disputando la segunda vuelta ante Jacques Chirac. La propia mutación de los socialistas en una suerte de social democracia liberal europeísta y partidaria de la globalización acabó por instaurar un muro que la izquierda jamás pudo derribar. 

Sin candidatos con arraigo popular y con un discurso pegado a los manuales liberales, el socialismo francés consumó la ruptura. Las dos únicas figuras genuinamente populares que quedan en el paisaje son las de Mélenchon y Marine Le Pen. La izquierda de la transformación social, de la solidaridad, de la justicia social perdió su mensaje y, con él, sus electores. Pierre Jouvet (Partido Socialista) reconoce que “los medios populares se sienten abandonados. El discurso de la izquierda, demasiado concentrado en las metrópolis, no respondió a la crisis. El electorado obrero o la clase media consideró que no tomábamos en cuenta sus preocupaciones cotidianas”. 

La imposibilidad de la unidad

El pugilato por la candidatura presidencial de la izquierda también empaña el horizonte. Los sondeos muestran de forma regular que una candidatura única de la izquierda tendría más posibilidades de convertirse en una fuerza verosímil. Sin embargo, entre socialistas, izquierda radical y los verdes no ha habido ni hay un clima que favorezca la designación de una sola figura. Por fuera de los partidos un movimiento ciudadano (primaria popular) propone reunir en una sola figura las candidaturas de la izquierda, pero la iniciativa no ha prosperado. En suma, la elección presidencial se acerca y la utopía de la unión de la izquierda se aleja. 

El electorado popular está del otro lado de la verja y la izquierda hace muy poco para reconectar con él. El voto de las clases populares que, en los años 60, 70 y 80, escribió las mejores páginas del Partido Comunista francés cambió de vereda. Los estudios de opinión más recientes indican que de cada diez votantes de las clases populares más de 4 votarán en 2022 por la ultraderecha (45 por ciento). 

El economista Thomas Piketty codirigió este año un amplio estudio sobre los comportamientos electorales en unas 50 democracias ("Clivages politiques et inégalités sociales"). El Autor de "El Capital en el Siglo XXI" y "Capital e Ideología" escribe en esa obra que “para comprender el ascenso del populismo es preciso analizar el ascenso del elitismo”. Es decir, cuanto más elitista aparece un partido, o sea, liberal, más se aleja del electorado popular, el cual, a su vez, se reconoce en la ultraderecha y su retórica arraigada en la identidad. La oposición clásica entre “partidos socialdemócratas y conservadores parecía eterna, pero se esfumó”, escribe Piketty. El economista francés resalta también que “la izquierda y la ecología política se convirtieron en partidos de letrados. Ambos se ven favorecidos por las clases con más diplomas”. 

En un libro ya famoso ("The road to somewhere") David Goodhart describió la fractura que atraviesa la mayoría de las democracias liberales entre una elite integrada y movediza (los anywhere) y las poblaciones más arraigadas en sus valores y territorios (los somewhere). Los primeros ganaron con la globalización, los segundos, menos conectados y capacitados, perdieron. Los anywhere y los somewhere son también protagonistas de los trastornos electorales que conducen a que los obreros voten a la ultraderecha y las clases conectadas a la socialdemocracia. La izquierda no tiene aún la formula para reconquistar ese voto del pueblo. Todo apunta a que 2022 se jugará de nuevo entre la opción liberal de Macron y la ultraderecha francesa cuyo renacimiento en los años 80 se apoyó en el voto obrero que las izquierdas perdieron por los caminos del somewhere.

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17 de octubre de 2021

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MacMillan, a la izquierda, y List, a la derecha, de forma independiente, usaron prolina, una molécula simple, barata y que respeta el medio ambiente.Foto Afp y Ap

El trabajo del alemán Benjamin List y del escocés instalado en EU David MacMillan ha vuelto más limpia esa ciencia y ha mejorado la investigación farmacéutica, expresa el jurado

 

Estocolmo. El Premio Nobel de Química fue otorgado ayer al alemán Benjamin List y al escocés instalado en Estados Unidos David MacMillan por haber desarrollado una nueva herramienta de construcción de moléculas que ha vuelto más "limpia" esa ciencia y ha mejorado la investigación farmacéutica.

Los dos científicos, ambos de 53 años, desarrollaron en 2000 la catálisis asimétrica (u organocatálisis), nuevo componente revolucionario que ha avanzado "a una velocidad prodigiosa" desde entonces, explicó el jurado del Nobel.

List, del Instituto Max Planck, y MacMillan, de la Universidad de Princeton, cada uno por su cuenta, informaron que se pueden utilizar pequeñas moléculas orgánicas para realizar el mismo trabajo que las grandes enzimas y los catalizadores metálicos en reacciones que "son precisas, baratas, rápidas y favorables para el ambiente. Esta caja de herramientas es de uso generalizado en la actualidad, por ejemplo, en el descubrimiento de drogas y la producción de sustancias químicas finas".

Los catalizadores –sustancias que controlan y aceleran las reacciones químicas, pero que no forman parte del producto final– son mecanismos fundamentales para los químicos.

Sin embargo, durante mucho tiempo, los científicos pensaron que sólo había dos tipos de catalizadores disponibles: los metales y las enzimas.

De manera independiente, List y MacMillan pusieron en marcha un tercer tipo, utilizando "pequeñas moléculas orgánicas" como la prolina, y siguen siendo punteros en este ámbito, precisó el jurado.

Al contrario de los metales y las enzimas, la prolina es el mecanismo "soñado" por los químicos: es una molécula muy simple, barata y que respeta el medio ambiente.

"Esto cambia la situación porque aporta una nueva herramienta", se congratuló Peter Somfai, miembro de la Academia de las Ciencias. "En el ajedrez, sería como introducir una nueva pieza en el tablero con nuevas reglas del juego".

Gracias a la organocatálisis, los investigadores en farmacia pueden fabricar grandes cantidades de moléculas diferentes de forma relativamente simple.

"Es una inmensa sorpresa", reaccionó List, contactado por teléfono por la Fundación Nobel.

“Pensé que alguien me estaba haciendo una broma. Desayunaba con mi mujer. Ella, normalmente, me dice ‘mira tu teléfono por si alguien te llama de Suecia’, pero hoy no hizo la guasa”, explicó el investigador del Instituto Max Planck, con sede en la región del Ruhr.

"Cuando Suecia apareció efectivamente en el teléfono (...) fue un momento muy especial que nunca olvidaré", afirmó List.

Por su parte, MacMillan, nacido en Escocia y profesor en la Universidad de Princeton, también pensó que era objeto de una broma. Contó que se había vuelto a dormir cuando comenzó a recibir textos de Suecia.

“Cuando miré la portada de la web de The New York Times y vi mi fotografía, casi me caigo de la silla”, sostuvo MacMillan en declaraciones a Afp.

"La parte de la que estamos muy orgullosos es que no hace falta tener grandes cantidades de equipo ni de dinero para hacer cosas buenas en química", destacó.

Tóxicos

MacMillan, desde Nueva Jersey, donde trabaja y vive, con doble nacionalidad británico-estadunidense, concedió una entrevista a Afp pocas horas después del anuncio.

–¿Por qué la organocatálisis es tan diferente e importante en comparación con los catalizadores anteriores?

–Las reacciones químicas producen todas las cosas que nos rodean: medicamentos, materiales, etcétera, y a menudo requieren "catálisis". Para hacerla, el mundo utilizó muchas cosas que eran tóxicas o creaban problemas para el medio ambiente.

“Hace unos 23 años, pensamos: ‘¿Qué pasaría si pudieras usar los mismos tipos de moléculas que encontrarías en tu cuerpo?’ En otras palabras, moléculas orgánicas, porque sabemos que están bien en el medio ambiente y felices en nuestra atmósfera.”

–¿Puede recordar un momento eureka específico?

–Estaba parado frente a una pizarra con un estudiante a quien le mostraba una reacción. De repente tuve la idea sobre cómo podríamos tomar todo esto de una manera muy diferente usando moléculas orgánicas, así que ese fue el primer momento eureka.

“El segundo fue cuando otro estudiante de hecho intentó la reacción y funcionó. Fue una sensación fantástica en ese momento, igual que como me siento ahora.

"Cuando lo publicamos, se difundió como loco y entró rápidamente en la comunidad y la gente comenzó a adoptarlo a gran velocidad, lo que también fue muy emocionante."

–¿Por qué se descuidaron las moléculas orgánicas en el pasado?

–Es una gran pregunta. Creo que es porque cuando la gente intentó usar metales por primera vez, funcionó. Como muchas cosas en la vida cuando algo funciona, la gente va en esa dirección.

–Las aplicaciones de su descubrimiento son abundantes, pero ¿hay alguna de la que esté más orgulloso?

–La gente los usa para fabricar estos medicamentos a una escala muy, muy grande, porque el mundo es un lugar muy grande.

"Usar estos catalizadores para hacer eso, y al mismo tiempo que sea seguro y bueno para el ambiente es la parte de la que estoy más orgulloso."

–En la actualidad, usted es líder en catálisis fotorredox, que usa luz para romper y volver a unir enlaces atómicos, un electrón a la vez. ¿Qué le emociona de eso?

–Ese trabajo ahora también es muy empleado por personas que fabrican medicamentos y otros materiales.

"Recién comenzamos a llevar eso a la biología y creemos que podemos comenzar a tener nuevos conocimientos que serán realmente importantes para desarrollar nuevos medicamentos."

–¿Adónde se remonta su amor por la química?

–A cuando era estudiante en la Universidad de Glasgow y por primera vez hice una molécula, y el profesor con el que trabajaba me dijo que nadie en el mundo la había hecho antes.

"Era muy joven. Apenas sabía lo que estaba haciendo y ya había hecho una molécula. Creo que tengo suerte de trabajar con jóvenes todos los días que tienen al menos ese nivel de entusiasmo."

–¿Conoce a Benjamin List, ganador del Nobel junto con usted?

–Publicamos nuestros artículos por separado, aproximadamente al mismo tiempo, pero nos conocemos desde siempre.

“Él fue quien me envió un mensaje de texto a las 5:30 de la madrugada para contarme del premio, y de hecho pensé que era una broma. Le dije: ‘Es sólo una guasa, la gente está bromeando’, y me volví a dormir.

“Unos 20 minutos después, mi teléfono empezó a sonar, así que fui a ver la portada del The New York Times y allí estaba mi foto.

"Estoy increíblemente feliz, pero al mismo tiempo tratando de encontrar mis pies y entender lo que está sucediendo, todo es un torbellino", concluyó MacMillan.

El año pasado, este galardón fue otorgado a la francesa Emmanuelle Charpentier y la estadunidense Jennifer Doudna, dos genetistas que investigaron sobre las "tijeras moleculares", un avance "revolucionario" para modificar los genes humanos.

Ninguna mujer fue galardonada en ciencias este año, un caso frecuente incluso en la historia reciente del Nobel (2019, 2018 y 2016, entre otros).

A causa de la crisis sanitaria, por segundo año consecutivo los laureados recibirán el premio en su país de residencia, aunque todavía hay esperanza de que el galardonado con el de la Paz pueda recogerlo en Oslo.

Lunes, 04 Octubre 2021 05:45

Suministros

Suministros

Hay una extensa discusión acerca del problema de los suministros en la economía global. Las cadenas de abastecimiento ( supply chains) están trastocadas y la repercusión es muy variada y costosa. Esto se asocia a las condiciones creadas por la pandemia del coronavirus y sus efectos en la producción y el consumo. Pero hay más en esta cuestión.

Las cosas se alteran ahora con la recuperación económica que está en curso y presiona las condiciones de la oferta. Esto se advierte en los procesos de producción justo a tiempo, bajo los que se organiza una parte relevante de la producción; involucra cadenas de abasto transfronterizo y con ellas, las condiciones de funcionamiento de los puertos y, en general, de los sistemas de transporte; afecta la producción y precios de la energía.

Se han hallado carencias en los suministros en áreas tan diversas como son: la electricidad; materiales para laboratorios; microcomponentes para fabricación de autos; abasto en supermercados, restaurantes y farmacias.

Hay una enorme falta de choferes de camiones en Gran Bretaña a causa del Brexit que, a su vez, corta la oferta en gasolineras, comercios y fábricas. Afecta incluso la disponibilidad de refacciones para reparar los propios camiones. La imagen parece la de un perro tratando de morder su propia cola. En China hay una crisis de abasto de electricidad. Rusia aprovecha la situación para extender su influencia energética en Europa.

En Estados Unidos faltan papas fritas en Burger King en Florida, se espera la escasez de pavos para el Día de Gracias y árboles artificiales de Navidad. También hay carencia de trabajadores en los sectores de esparcimiento por los cambios que se han dado en el mercado laboral.

En el mercado se expresan las condiciones que tienen que ver con las cantidades y los precios. La esclerosis en los canales de distribución tiende a crear mayor inflación, la que a su vez se aviva por las políticas monetarias y fiscales, aun cuando se discuta si sus efectos son temporales o no.

La crisis de los suministros se complica, además, con una situación como la que priva en el sector de la energía, donde los precios están subiendo de manera notoria e impacta los costos de producción, los precios de los bienes y servicios.

Los problemas en las cadenas de suministros exhiben las repercusiones de un fenómeno inesperado como es la pandemia. Se afectaron la organización productiva y las condiciones sociales. El proceso continúa. Pero se muestran también las consecuencias de cambios de índole estructural en la conformación de la producción y de los mercados.

Durante muchos años, en la medida en que se extendía y profundizaba el fenómeno de la globalización, se ensalzaba la eficiencia de las cadenas globales de suministros y el entramado que las sostenía. China se encumbró en esa red. Se alteraron los esquemas productivos y financieros, los mercados laborales, las configuraciones regionales, las corrientes de inversión, los patrones de consumo. Se privilegiaba expresamente la "soberanía del consumidor".

Como ocurre en los periodos de crisis hay otros elementos que surgen y exigen atención. Así ocurrió con el derrumbe financiero de 2008. Ahora hay que hacerlo también.

Hay factores que se ponen de relieve en la situación actual y que remiten a una serie de políticas que formaron parte esencial de la globalización y que repercuten en las condiciones de la oferta. Entre ellas: una laxa política que ha alentado la consolidación de condiciones monopólicas en muchos sectores clave (como farmacéutico, transporte marítimo y de ferrocarril, electrónica); la creación de nuevas pautas de producción a escala nacional y el impulso a las transacciones financieras sobre la inversión productiva.

Los políticos, estén en el poder o en la oposición; los técnicos que diseñan las diversas políticas públicas; quienes las gestionan en el gobierno; los que administran los recursos del Estado; los que estudian los procesos económicos asociados con el crecimiento y el desarrollo, no pueden perder de vista las cuestiones asociadas con la organización industrial.

Digamos que esta se asienta en el funcionamiento microeconómico y que a su vez se agrega en la macroeconomía. Lo usual es que esta última se considere el elemento clave de la gestión económica y hasta del lucimiento político, y que en ese entorno se tomen medidas para afectar supuestamente lo que pasa el nivel del suelo. Ése es, precisamente, el nivel, en donde operan los inversionistas, los empresarios, los trabajadores, los consumidores, y toda una amplia serie de agentes económicos. Ahí reside la cuestión del impulso sostenido de la expansión productiva y el bienestar de la población.

La transmisión del entorno macro, expresado en el presupuesto federal anual, hasta el nivel micro, el de suelo, es muy problemático. No puede darse de modo automático y lo que requiere es el trabajo sistemático, continuo, persistente, de impulso a las actividades productivas, el incremento de la productividad, la educación y capacitación, la generación y el alza de los salarios y las prestaciones. Esto no ocurre en México, no de manera oportuna y suficiente aun con el T-MEC. Los trastornos de la crisis de suministros pueden ser ahora más relevantes.

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Las industrias se ven forzadas a suspender la producción

La crisis eléctrica en el gigante asiático y su impacto internacional

Hogares y fábricas enfrentan cortes de luz para compensar la escasez de oferta energética que sufre el país, principalmente por problemas de suministro de carbón.

China atraviesa una crisis energética con impacto en buena parte de su producción manufacturera y por ende en el crecimiento del tercer trimestre de la segunda mayor economía del mundo. El gobierno está aplicando cortes de luz a hogares e industrias para atender el desbalance entre la escasez de oferta energética y la renovada demanda empujada por la recomposición de la economía mundial, que tiene al país asiático como una de sus grandes factorías. Efecto colateral del freno productivo del año pasado, tensión geopolítica con Australia y compromisos para reducir el uso del carbón están dentro de la canasta de argumentos que se barajan para entender la crisis.

Según consigna la Deutsche Welle, nueve provincias chinas están sufriendo interrupciones en el servicio eléctrico. Los propios gobiernos piden a las fábricas que suspendan la producción. Los sectores afectados son los intensivos en el uso de la energía, como aluminio, acero, cemento y fertilizantes. También se requirió a los hogares que limiten el uso de calentadores de agua y microondas.

"Hay cortes de luz importantes, también fuertes parates de fábricas, lo cual puede resentir a las cadenas globales de valor. De hecho, no está claro que las previsionees económicas de China para el tercer trimestre se vayan a cumplir", explicó a este diario Gustavo Girado, director de la carrera de posgrado de “Especialización en Estudios en China Contemporánea” en la Universidad Nacional de Lanús (UNLa).

La situación de China se encuadra en un mercado energético global que está en tensión. Europa está en vilo de cara al invierno a raíz de la escalada en el precio del gas, que ya roza los 30 dólares por millón de BTU, frente a valores del orden de los 5 dólares hace un año, y también Asia enfrenta esos precios para sus importaciones.

Impacto

El banco de inversión Goldman Sachs estima que los cortes de luz en China afectan al 44 por ciento de la actividad industrial y redujo la estimación de crecimiento para este año por parte del gigante asiático de 8,2 a 7,8 por ciento. También achicaron sus estimaciones Morgan Stanley y la financiera japonesa Nomura.

"Hay una larga serie de complicadas razones. Pero más allá de lo que uno diga, no puede haber apagones en nuestra transición energética. En una sociedad moderna, los hogares no pueden soportar la falta de electricidad", dijo el pasado miércoles Jiang Liping, vicepresidente del State Grid's Energy Research Institute. State Grid es la empresa estatal eléctrica más grande de China.

El precio del carbón está en un récord histórico de 213 dólares la tonelada, pero hace poco más de un año llegó a cotizar un mínimo de 40 dólares. En consecuencia, el precio del aluminio, mercado que domina China, está en su mayor nivel en 13 años. La tonelada de este metal cotiza 2800 dólares en la Bolsa de Londres, mientras que el año pasado, apenas iniciada la pandemia, estaba en 1429 dólares la tonelada.

Razones

Analistas energéticos advierten que los problemas eléctricos en China se explican por una demanda que viene en franco ascenso luego del parcial parate de la pandemia en contraposición a una oferta que no responde con la misma rapidez.

Las centrales térmicas de China dependen del carbón, que explica el 60 por ciento de su matriz energética. Su mayor proveedor fue históricamente Australia, principal productor global. Sin embargo, el enfrentamiento político entre ambos países hizo cortar ese suministro, en medio de compromisos de descarbonización cada vez más exigentes por parte del gobierno de Xi Jinping.

El gobierno de la provincia de Guangdong, principal centro manufacturero de China, señaló también que los bajos niveles de agua en las centrales hidroeléctricas, que explican el 20 por ciento de la potencia eléctrica instalada, también juegan un rol en la escasez energética. En tanto, desde la provincia de Liaoning, una de las más afectadas por los cortes, se hizo referencia a la merma en la generación eólica.

"Hay una crisis de suministro en varias cadenas de bienes que se encuadra en un fenómeno más grande, que es el paso de la globalización de costos a una globalización de riesgos. La globalización de costos estuvo motorizada desde la posguerra fría por la deslocalización de la producción en función de tener los menores costos posibles, en un contexto de relativa estabilidad política, bajos costos logísticos y abundancia de energía. Ahora estamos viendo una globalización de riesgos, signados por la disputa entre Estados Unidos y China, el desorden de la pandemia, el cambio climático y la posibilidad de cyberataques", explicó a Página/12 Esteban Actis, doctor en Relaciones Internacionales y docente e investigador de la Universidad Nacional de Rosario (UNR). 

"La oferta no ajusta tan rápido como antes y eso incrementa la tensión de precios y abastecimiento. La crisis energética responde en primer lugar a que la recuperación de la demanda de los últimos meses generó cuellos de botella a raíz del freno masivo del año pasado", agrega Actis.

Por Javier Lewkowicz

4 de octubre de 2021

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Dos personas pasan por delante de las torres de alta tensión en Shenyang, provincia de Liaoning (Foto: REUTERS/Tingshu Wang)

El régimen aplicó severas restricciones al uso de energía en grandes extensiones de la nación, mientras crece la preocupación a nivel mundial por el posible impacto en la cadena global

 

Una ola de apagones sin precedentes está golpeando a gran parte de China a raíz de la creciente escasez de energía. Esto, a su vez, está obligando a las fábricas locales a reducir la producción, lo que amenaza con ralentizar una economía que viene agobiada por la crisis inmobiliaria y de deuda.

Si bien los problemas energéticos se vienen registrando desde hace semanas, en la última semana han ido en ascenso. Según lo consignado por Foreign Policy, 20 de las 31 provincias y regiones continentales se vieron obligadas a cortar la electricidad de forma intermitente, provocando cierres de fábricas y apagones en miles de hogares.

La capital Beijing, incluso, puso en marcha en las últimas horas un plan de racionamiento de energía ante esta situación. Una situación que era habitual en la década de los 2000, cuando los cortes eran rutinarios, pero que luego se estabilizó en los últimos diez años.

Los recientes apagones han dejado a los residentes de los grandes rascacielos sin ascensores y han causado problemas de tráfico en varias ciudades del país.

Muchos hogares e instituciones cuentan con sus propios generadores. No obstante, el problema no pasa por la capacidad de esos generadores, sino por los incentivos económicos y gubernamentales. El 56% de la energía de China procede del carbón, y los precios del carbón térmico se han duplicado con creces en todo el mundo tras el impacto inicial de la pandemia. En esa línea, remarca la revista norteamericana, la prohibición china del carbón australiano no ha ayudado.

Mientras en gran parte de los países estos precios se trasladarían a los consumidores, China limita estrictamente el precio máximo de la electricidad, lo que obliga a los generadores a reducir su oferta o a cerrar antes de perder dinero.

Por ese motivo, los gobiernos locales se han esforzado por cumplir los objetivos impuestos por el régimen chino de doble control del consumo energético, que exige a los gobiernos restringir el consumo total de energía y mostrar una relación favorable entre el consumo de energía y la productividad.

Este miércoles las autoridades exigieron que las compañías ferroviarias y las autoridades locales mejoren los envíos de vitales suministros de carbón a las empresas de servicios públicos, en momentos en que las regiones clave para la economía del país sufren cortes de energía que han paralizado la producción industrial.

La orden, transmitida por el poderoso planificador estatal de China, ocurre después de que una combinación de suministros de carbón escasos, reglas más estrictas de emisiones y una fuerte demanda de fabricación hicieron escalar los precios del combustible, la mayor fuente de electricidad del país, mientras se acerca la temporada de invierno.

Las autoridades aplicaron restricciones al uso de energía en grandes extensiones del país, especialmente en tres provincias del noreste que albergan a casi 100 millones de personas. La ciudad de Huludao, por ejemplo, ordenó a sus residentes que no usen aparatos electrónicos de alto consumo de energía, como calentadores de agua y hornos microondas, durante los períodos de mayor consumo.

“Si hay un corte de energía en el invierno, tampoco tendremos calefacción”, dijo Fang Xuedong, de 32 años, conductor de reparto en Shenyang, la capital de la provincia de Liaoning, a unos 90 minutos de vuelo al noreste de Beijing.

Tengo un niño y una persona mayor en casa, si no hay calefacción, eso es un problema”, explicó a la agencia Reuters.

La alarma entre los residentes por la escasez de energía, ahora en su segunda semana, llevó al planificador estatal, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC), a pedir a las autoridades, firmas de energía y compañías ferroviarias locales que refuercen los envíos de carbón para satisfacer el consumo de los hogares, ante “la fuerte demanda de calefacción durante la temporada de invierno”.

“Cada empresa ferroviaria debe fortalecer el transporte de carbón a las centrales eléctricas (servicios públicos) con un inventario de menos de siete días y lanzar un mecanismo de suministro de emergencia de manera oportuna”, dijo la NDRC.

China, el principal consumidor de carbón del mundo, importó un total de 197,69 millones de toneladas en los primeros ocho meses de 2021, una baja de 10% interanual. Pero las importaciones de carbón de agosto aumentaron en más de un tercio debido a la escasez de suministros domésticos.

Esta semana, los funcionarios han tratado reiteradamente de garantizar a los residentes que habrá energía para uso doméstico y calefacción durante el invierno.

Pero el racionamiento de energía se ha implementado durante las horas pico en muchas partes del noreste de China desde la semana pasada, con informes de noticias y publicaciones en las redes sociales que señalan cortes de semáforos y caídas de redes de comunicaciones 3G en la región.

China está considerando subir los precios de la energía industrial para aliviar la crisis del suministro, informó Bloomberg News el miércoles, citando fuentes no identificadas.

La NDRC dijo más tarde el miércoles que el régimen no evitará que las tarifas de la electricidad aumenten dentro de un rango razonable y que les permitiría reflejar los fundamentos del mercado y los cambios en los costos.

Las restricciones también continúan afectando a la industria pesada, como la producción de metales y las fábricas. Un documento interno de un importante fabricante de componentes tecnológicos en China -revisado por Reuters- dijo que más de la mitad de su producción diaria en Kunshan, en la provincia industrial oriental de Jiangsu, había sido suspendida desde principios de esta semana.

La grave crisis energética también frenó la producción en muchas plantas que suministran a compañías como Apple y Tesla, mientras que algunos negocios se vieron obligados a operar a la luz de las velas y algunos centros comerciales cerraron anticipadamente.

29 de Septiembre de 2021

(Con información de Foreign Policy y Reuters)

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Greta Thunberg pidió acciones reales y acabar con las excusas

Este martes comenzó en Milán, Italia, la conferencia Youth4Climate ("Jóvenes por el clima"). La referente del movimiento Greta Thunberg dijo que los lideres políticos han pronunciado palabras altisonantes que son solo excusas: "Si esto es lo que consideran acción climática, no la queremos".

 

La activista sueca por el clima Greta Thunberg reclamó hoy en la apertura de la conferencia Youth4Climate ("Jóvenes por el clima") de Milán (norte de Italia) acciones reales contra el cambio climático y definió las promesas sobre el medio ambiente de los líderes políticos como un continúo "bla,bla, bla".

"Escuchamos de nuestros líderes palabras altisonantes que no se han convertido en nada. Basta de bla, bla, bla", dijo Thunberg.

La joven activista lamentó que los líderes políticos "no actúan" y les acusó de hacerlo "a propósito", porque mientras dicen implementar medidas "contra el cambio climático, continúan abriendo minas y explotando recursos", pero "no aumentan los fondos para los países vulnerables".

"Si esto es lo que consideran acción climática, no la queremos", denunció Thunberg, que acusó a los líderes de "fingir" que escuchan a los jóvenes que invitan a los actos por el clima, aunque en realidad "no escuchan nunca".

Thunberg recordó que "la ciencia no miente" y que "las emisiones siguen creciendo" ante los cerca de 400 jóvenes de todo el mundo presentes en esta reunión celebrada en Italia, uno de los países organizadores de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático (COP26) de Glasgow del próximo noviembre junto al anfitrión Reino Unido.

La activista finalizó su intervención preguntando a los jóvenes varias veces: "¿Qué es lo que queremos y cuándo lo queremos?", a lo que el público respondió: "acción climática ahora".

La cumbre Youth4Climate de Milán, con la participación de cerca de 400 jóvenes de 197 países de todo el mundo, dos por país, tiene lugar desde hoy hasta el próximo jueves, para que estos activistas debatan sobre el papel de la juventud en la toma de decisiones por el clima.

Tras esta cumbre se celebrará también en Milán la Pre-COP26, una reunión ministerial oficial que reunirá hasta el sábado 2 de octubre a delegaciones de cerca de 40 países para discutir "potenciales obstáculos al aumento de la ambición climática y establecer estrategias para superarlos durante la próxima COP26" y que tendrá en cuenta las propuestas de Youth4Climate.

La reunión tiene lugar a unos días de la Huelga Global por el Clima que se realizó en numerosas ciudades alrededor del mundo y a un mes y medio del último informe del Panel Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC), que encendió las alarmas sobre la gravedad de la situación.

La denuncia de Thunberg a los Gobiernos que solo hablan pero no actúan, expresa la realidad de una situación en la que los líderes políticos actúan en común, y cubriendo, a las grandes empresas que son responsables de las emisiones de gases de efecto invernadero, el extractivismo, la extensión de las fronteras agrícolas. Todas actividades íntimamente relacionadas con la depredación del propio capitalismo sobre el medio ambiente.

Como señala una declaración de jóvenes anticapitalistas de 14 países que se movilizaron el último viernes 24 de septiembre alrededor del mundo: "El calentamiento global como resultado de la producción capitalista representa una amenaza directa para la vida de cientos de millones en las próximas décadas. Pero en lugar de sucumbir a la desesperación y la desmoralización climáticas, debemos canalizar nuestra frustración hacia la lucha para derrocar el sistema capitalista. No es demasiado tarde para evitar niveles catastróficos de calentamiento. Pero no debemos hacernos ilusiones en los partidos del capital para hacer los cambios que necesitamos. Solo la clase trabajadora y sus aliados tienen el poder de construir un nuevo sistema en interés del conjunto de la humanidad."

Martes 28 de septiembre

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La ciudad del sol de Campanella.

Hoy sentimos el tiempo como un presente perpetuo y amenazante que lo devora todo. Luchar contra la crisis ecológica supone volver a poner el tiempo en marcha, reconciliar la esperanza del futuro con la rabia del pasado. Lanzarnos hacia delante pero escuchar a los muertos.

 

No sé cómo lo hicimos. En estos cien años me he hecho esta pregunta miles de veces pero no tengo respuesta. Nunca la he tenido. Durante un tiempo me dediqué a repasar los hechos en orden cronológico, una y otra vez. Creía que podría dar con el momento exacto en el que todo saltó por lo aires, que si lo pensaba detenidamente podría dar con la palabra, el gesto, la decisión que nos llevó a la victoria. Pero con el tiempo ese recuento obsesivo de los hechos me ha ido pareciendo cada vez más estúpido. Los hechos concretos no importan demasiado. No, espera, borra eso. Los hechos importan, pero no contienen ninguna verdad. Mejor así. Lo que quiero decir es que si no hubiésemos hecho lo que hicimos no lo habríamos conseguido, pero eso no explica nada. Podríamos volver a hacerlo todo paso a paso y fracasar.

Imagino que esto no es lo que quieres oír. Me llamas desde el otro lado del tiempo, consigues encontrarme entre miles de voces, de lamentos y de maldiciones perdidas en los pliegues de los relojes y lo único que te puedo decir es que no tengo respuestas. Menuda desgracia, ¿eh? Buscabas al héroe de la revolución de octubre y encuentras a un viejo con el cerebro deshecho diciendo estupideces. Mira, si quieres escuchar, te diré algo. Hay cientos de miles de análisis sobre lo que pasó. Algunos son brillantes, otros estúpidos, muchos ridículos. Pero hay tantos que ahora incluso sus detractores piensan que lo que ocurrió fue inevitable. Eso sucede con las revoluciones: al principio parecen imposibles y al final inevitables. No voy a hacer otro recuento, pero si estás dispuesta a escuchar te diré un par de cosas que llevo pensando todos estos años.

Una es que la fe es tan importante como los hechos. Una revolución es un salto de fe. Esto suena poco marxista, pero solo si eres idiota y crees que el marxismo es un caballo con las patas trabadas o un alfiler oxidado. Marx ya habló de sentimientos y de creencias, qué son si no la alienación o la falsa conciencia. Lo que quiero decir es que si quieres cambiar las cosas, tienes que creer que es posible cambiarlas y tienes que hacer que la gente lo crea. El poder parece intocable solo hasta que te acercas lo suficiente para verle las grietas. La corona francesa parecía eterna hasta que la cabeza de Luis XVI rodó por el patíbulo. Pero para que esa cabeza ruede no solo necesitas afilar la guillotina: necesitas creer que es posible ir en ese mismo momento a Versalles, sacar al rey a bofetadas del sueño y a rastras de la cama, de la habitación, del palacio; arrastrarle hasta París y colocarle el cuello en el lugar exacto, en el sitio preciso donde va a caer la cuchilla, ni un centímetro más allá o más acá.

Ellos intentan que creas que ningún pordiosero puede tocarles, que ningún desgraciado va a entrar en su palacio a estrellar su vajilla contra el suelo taza a taza. Su poder se basa en esa creencia, pero siempre hay grietas. Esto es lo más importante de todo: siempre hay grietas. Las grietas no bastan por sí solas, claro, pero tienes que creer que están ahí, porque siempre están. Y cuando lleguéis allí, frente a las grietas, se os van a venir a la cabeza cientos de argumentos para no aprovecharlas, para no meter en ella la cuchara, la pala, y hacer de ellas un pozo, un agujero que se lo trague todo. Y tendréis razón, habrá cientos de razones para no cambiar las cosas y miles para pensar que ese cambio va a fracasar. Pero es que una revolución no es un cálculo racional. Si intentas calcular racionalmente el momento exacto, el lugar preciso, nunca te van a salir las cuentas. Una revolución no es el cuaderno de un contable. Ya te lo he dicho: una revolución es un acto de fe. Pero no la fe podrida de los clérigos, sino la fe luminosa de los niños o la fe ardiente de los amantes. Me he vuelto un viejo cursi, pero escucha: creed contra todo pronóstico, contra todo cálculo, contra todo argumento. Lanzaos a esa fe como el que se tira a un mar que no conoce en un día de niebla. Eso no garantiza nada, no hará que vuestra revolución triunfe, pero lo que es seguro es que sin ella fracasará.

Nosotros lo sabemos bien porque lo tuvimos todo en contra. Una guerra dentro y otra fuera, un país hecho pedazos y asediado, un pueblo que solo había conocido las patadas del amo, enfermo, ciego, febril por la falta de alimentos. No había nada que salvar, nada que sirviese, hubo que destrozar a hachazos hasta los pianos. Nos equivocamos en muchas cosas, acertamos en muchas otras. Fuimos implacables y crueles con quien lo mereció, compasivos y sensibles con los demás. Hicimos cosas que nunca pensábamos que íbamos a hacer, dijimos cosas que nunca pensábamos que íbamos a decir. Todo eso lo tendréis que hacer también vosotros. Habrá pocas cosas que salvar, mucho que reconstruir. Tendréis que arrancar al capitalismo de dentro de la misma tierra porque ahí es donde tiene sus garras, en los fósiles de animales muertos hace millones de años. Tendréis que sacarlo de dentro de vosotros mismos porque ahí también tiene sus garras. Tendréis que hacerlo todo de nuevo: el trabajo, el ocio, la vivienda, el transporte, la comida, el amor, los afectos, los deseos. Tendréis que partir el tiempo en dos y poner a los muertos de vuestro lado.

Eso es lo otro que quería decirte. Las revoluciones no las hacen solo los vivos: los muertos también toman parte. Al fin y al cabo, qué es el comunismo sino un espectro. Qué es el socialismo sino una mano helada bajo la cama del burgués, esperando para agarrarle los tobillos mientras está desprevenido en el sueño. Qué es una revolución sino una sombra que duerme bajo el suelo esperando a que algo la despierte, cualquier cosa, una piedra rompiendo un cristal, un gesto de rabia, un deseo de venganza heredado de alguien a quien no conoces.

No se puede ganar sin tener a los muertos de tu lado, eso he descubierto en estos cien años. La revolución debe permitir que te apropies del futuro que han intentado robarte, pero también del pasado. Vivís en una época que ha querido estar más allá del tiempo y ha acabado siendo un eterno presente, un sumidero que devora el pasado y el futuro. ¿No lo ves? Está todo lleno de muertos y ninguno tiene descanso porque hay un mismo daño que no deja de producirse. Qué es un fantasma sino un trauma que regresa una y otra vez, una herida que no deja de sangrar.

Hacer una revolución es también darle descanso a los fantasmas, reconciliar al fin la vida y la muerte, tender un hilo entre el pasado y el futuro. Cuál es vuestra tarea sino la restitución del daño, la sutura de la herida. Esa es vuestra labor: sanar la fractura, apagar las llamas, quitarle la traba de las patas al caballo. No sé cómo lo haréis, pero lo que sí sé es que es posible. Tendréis miedo, desesperación, tristeza, desconfianza, rabia, pero es posible. Y cuando os deis cuenta de ello también habrá esperanza, alegría, euforia. Y entonces solo quedará saltar

19 sep 2021 04:47

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Extractivismo y uso intensivo de energías fósiles causaron crisis ambiental

La crisis medioambiental que vive el mundo se gestó desde hace varios decenios debido a las actividades depredadoras de empresas extractivas y al patrón de consumo energético basado en el uso intensivo de energías fósiles, coincidieron especialistas de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).

Por tanto, la respuesta para hacer frente a la crisis, evidenciada aún más por la pandemia de COVID-19, debe provenir de la sociedad, concluyeron durante el conversatorio La crisis ecológica: horizonte de respuestas, dentro del ciclo Diálogos en CECAD. Acceso al conocimiento, organizado por la Coordinación de Educación Continua y a Distancia de la Unidad Xochimilco.

La doctora Aleida Azamar Alonso, coordinadora de la Maestría en Sociedades Sustentables, señaló que esta situación crítica tiene un origen multidimensional que, entre otras causas, se originó por el incremento desproporcionado de la demanda de bienes y servicios debido al crecimiento poblacional.

“Mientras a principios del siglo pasado la población mundial llegaba a mil 650 millones de personas, ahora somos siete mil 400 millones habitantes, y esa cifra en lugar de estabilizarse está previsto que ascienda a 11 mil millones de seres humanos a finales del siglo XXI”.

Otro detonador es el incremento de conflictos bélicos de grandes proporciones, ya que toda confrontación de esa naturaleza ocasiona un proceso de destrucción de las cadenas productivas en los modelos de vida de las regiones y genera pobreza, mortalidad mayor y crisis socioambientales. “Tan sólo en el siglo XX se contabilizan 38 conflictos bélicos y 40 por ciento de ellos están relacionados por el control de los recursos naturales”, señaló la también presidenta de la Sociedad Mesoamericana y del Caribe de Economía Ecológica.

“Vivimos una urbanización descontrolada, en este siglo más de 50 por ciento de la población vive en ciudades. Con ese crecimiento resulta complicado satisfacer las demandas y esos asentamientos humanos destruyen áreas verdes y afectan los ciclos climáticos”.

Modelos como el capitalismo neoliberal, extractivismo o neodesarrollismo están centrados en esencia en el aprovechamiento intensivo de los recursos naturales como si se tratara de sistemas cerrados, “pero no consideran que tenemos un esquema donde todos los residuos se tienen que desalojar”.

Los macroprocesos industriales y el boyante comercio internacional de siglo XIX fueron fundamentales para el incremento en la producción y la competencia, pero también representaron el punto de partida de la crisis climática actual y las consecuencias de este modelo de desarrollo se mostraron hacia 1950 por la gran aceleración de la economía mundial.

La doctora Mayra Nieves Guevara, responsable de la Oficina Universidad Sustentable de la sede Xochimilco, reconoció la urgencia de apostar por la sustentabilidad para establecer una relación armónica entre la sociedad y la naturaleza, ya que la priorización de lo económico ha ocasionado el cambio climático y el incremento de riesgos que genera vulnerabilidad social y económica al acrecentar la pobreza y las desigualdades sociales.

En este contexto, “el enfoque de la economía verde de que el que contamina paga y por tanto tiene derecho a contaminar, así como apropiarse de los recursos, incluso de bienes culturales, ha ocasionado el despojo y el acaparamiento de la tierra. El consumo verde exacerba el problema ambiental, pues sólo una parte de la sociedad puede acceder a este tipo de esquemas consumistas”.

Por tanto, “es necesario apostar a la sustentabilidad que recupere al pasado cultural de nuestros pueblos y para desarrollar una perspectiva más holística e integral, que incluya lo individual y lo colectivo para rehacer el vínculo sociedad-naturaleza. Necesitamos un equilibrio que restablezca la comunidad, no podemos esperar que un cambio de gobierno resuelva los problemas ambientales, se requiere de la participación de las comunidades para cambiar las conductas personales y los patrones de consumo”.

El doctor David Barkin Rappaport, académico del Departamento de Producción Económica, coincidió en que la economía verde y las soluciones tecnológicas no son las adecuadas para hacer frente a la crisis ambiental; por el contrario, es necesario explorar el concepto de comunidad, que se expresa en una comunalidad basada en el buen vivir.

La comunalidad es la construcción de otro mundo que se aparta del consumismo, del individualismo con una visión distinta a la sociedad capitalista, que debe construirse al margen del capitalismo y que requiere de la edificación de un modelo alternativo dentro de un proyecto comunitario.

“Hablar de comunidades no es referirnos a sitios aislados sino que es una forma distinta de alianza para enfrentar los horrores que genera el capitalismo. El poscapitalismo debe construir otro mundo distinto al modelo dominante, que respete el medio ambiente”, agregó el Profesor Distinguido de la UAM.

La maestra Aída del Rosario Malpica Sánchez y el doctor Rafael Calderón Arózqueta, académicos de los departamentos El Hombre y su Ambiente y de Producción Agrícola y Animal, respectivamente, coincidieron en que en la actualidad la sustentabilidad es empleada de acuerdo con los intereses de las empresas trasnacionales mientras que las comunidades originarias son las que mejor cuidan el medio ambiente.

Al inaugurar el conversatorio, el rector de la Unidad Xochimilco de la UAM, doctor Fernando De León González, enfatizó la importancia de reflexionar en torno a la crisis climática, por lo que celebrar este tipo de encuentros resulta pertinente, en el marco del desastre ecológico que padece México.

16 septiembre 2021

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Aire contaminado cruzando unos rascacielos en China. — Xu Jingbo / Europa Press

Un informe de las Naciones Unidas concluye que la covid-19 causó solo una reducción temporal de las emisiones de carbono y que estamos aún lejos de cumplir los Acuerdos de París.

 

La pandemia no retrasó el avance implacable del cambio climático. No hay indicios de un crecimiento más ecológico: las emisiones de dióxido de carbono están aumentando de nuevo rápidamente después de una disminución pasajera debida a la desaceleración de la economía, que no se acerca en absoluto a las metas de reducción.

dice un informe de las Naciones Unidas en el que se advierte que las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera se mantienen en niveles sin precedentes y condenan al planeta "a un peligroso calentamiento futuro".

El aumento de las temperaturas a nivel mundial provoca fenómenos meteorológicos extremos devastadores en todo el planeta, cuyos efectos en las economías y las sociedades están siendo cada vez más graves. Se han perdido miles de millones de horas de trabajo solo a causa del calor. La temperatura media mundial durante los últimos cinco años fue una de las más altas jamás registrada.

De acuerdo con el informe, es cada vez más probable que las temperaturas superen temporalmente el umbral de 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales en los próximos cinco años.

Según se indica en el informe, aun con la adopción de medidas ambiciosas encaminadas a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, el nivel del mar seguirá aumentando y constituirá una amenaza para las islas de baja altitud y las poblaciones costeras de todo el mundo.

Lejos de cumplir las metas del Acuerdo de París

"Este año es decisivo en lo que respecta a la acción climática. En el informe, elaborado por las Naciones Unidas y organizaciones científicas internacionales asociadas, se brinda una evaluación integral de los últimos conocimientos adquiridos en el ámbito de la climatología. El resultado es una constatación alarmante de lo alejados que estamos del rumbo previsto", afirmó Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas.

"Aún estamos muy retrasados con respecto a la consecución de los objetivos
establecidos en el Acuerdo de París. Durante este año, hemos presenciado un nuevo crecimiento de las emisiones de combustibles fósiles, el aumento constante de las concentraciones de gases de efecto invernadero y los fenómenos meteorológicos violentos intensificados por las actividades humanas que han afectado a la salud, las vidas y los medios de subsistencia en todos los continentes", ha continuado Guterres.

A menos que las emisiones de gases de efecto invernadero se reduzcan de manera inmediata, rápida y a gran escala, limitar el calentamiento a 1,5 °C será imposible, lo que traerá aparejadas consecuencias catastróficas para las personas y el planeta del cual dependemos", explicó en el prólogo.

"Durante la pandemia hemos escuchado que debemos reconstruir para mejorar, a fin de trazar un camino más sostenible para la humanidad y evitar los peores efectos del cambio climático en la sociedad y las economías. En este informe se señala que, hasta el momento en 2021, no estamos avanzando en la dirección correcta", advirtió el profesor Petteri Taalas, Secretario General de la OMM.

El informe Unidos en la Ciencia 2021, el tercero de esta serie, está coordinado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), y cuenta con aportes del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), el Proyecto Carbono Global, el Programa Mundial de Investigaciones Climáticas (PMIC) y la Oficina Meteorológica del Reino Unido.

En él se presentan los últimos datos y resultados científicos sobre el cambio climático que fundamentan la adopción de medidas y políticas  a escala mundial.

16/09/2021 09:32 Actualizado: 16/09/2021 10:02

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En el Congreso Mundial de la Naturaleza se mezclan debates sobre ecología con negocios

La trastienda de la cumbre en Marsella

La Unión Mundial por la Naturaleza, organizadora del evento, ya cerró acuerdos con Huawei, la OMT y el gobierno alemán. Grandes compañías como BMW, Volvo, Google y Samsung reciclan sus discursos ante acusaciones de contaminar. 

 

Para entrar al Congreso Mundial de la Naturaleza que se desarrolla en Marsella entre el 2 y el 11 de septiembre y que organiza la Unión Mundial por la Naturaleza (UICN) en el Centro de exposiciones Chanot, hay que atravesar dos controles de seguridad y sanitarios. Se puede entrar gratis hasta los más de 500 stands de gobiernos, empresas y ONG 's. El objetivo de cada stand es “generar conciencia”. En un rincón de uno de los nueve pabellones, una soprano coreana emula el canto de las ballenas que aparecen en una pantalla detrás de ella. En otro rincón la gente descansa en unas reposeras organizadas en círculo alrededor de parlantes que reproducen el sonido de pájaros del Amazonas. Para tener acceso a las conferencias -de las que en total al finalizar el congreso habrán participado más de 1400 panelistas- hay que pagar una acreditación que sale 1500 euros. Quienes lo hacen en su mayoría no llegan aquí para aprender a reciclar sino para cerrar tratos y dar debates alrededor de la conservación.

Los debates

Los temas a discutir están organizados en siete categorías: paisaje, agua dulce, derecho y gobernanza, sistemas económicos y financieros, innovación, océanos y cambio climático. Hay mesas redondas, plenarios, debates, monólogos, conferencias y algunas cumbres: de la juventud, de jueces, de jefes de empresa y de indígenas.

En la “Cumbre de la juventud'', Brighton Kaoma, director de juventud de ONU Sustentable, le habló a “los viejos”: “estamos cansados de sus palabras, todo lo que necesitamos es que entren en acción. Si ustedes no pueden actuar dejen a los jóvenes que lo hagan”.

La “Cumbre de Jefes de Empresa” nuclea a líderes industriales para “explorar los pasos que pueden dar para acelerar la transformación hacia una sociedad sostenible”. Allí una representante del Banco Mundial dijo por qué le parecía importante: “más de la mitad del PIB mundial está generado por industrias que dependen en gran parte o de forma moderada en los servicios de los ecosistemas, tales como la polinización, el filtrado de aguas y las materias primas”. WWF aprovechó para recordar que “el costo real de producir plástico y soportar su contaminación” es superior al PIB de la India.

A las 9.25 de la mañana del martes en Francia, las 4.25 en Argentina, en un encuentro titulado “Jueces y el medio ambiente” expuso por videollamada el juez de la Corte Suprema de Argentina, Ricardo Lorenzetti. Frente a pares de México, Barbados, Costa Rica, Pakistán y la Unión Europea, no se mostró nada conservador: “Debemos cambiar lentamente nuestra concepción de derechos basados puramente en la propiedad y en lo individual y abrir un paradigma legal diferente, un enfoque ecocéntrico y sistémico".

El financiamiento

Un representante de la COMIFAC (la Comisión de Bosques de África Central) se acerca a este cronista para dejar un folleto. Está promocionando el stand de la Cuenca del Congo que tiene un slogan: “Un capital de biodiversidad excepcional”. Justo en esa región es donde se denuncia que la ONG conservacionista WWF quiere expulsar a los indígenas baka para crear el parque nacional Messok Dja. Paul Kanyinke Sena, un camerunés que dirige el Comité de Pueblos Indígenas de África y que articula con la UICN dialogó con PáginaI12 en una conferencia de prensa tras la cumbre de pueblos indígenas y desafió: “esas denuncias las estamos investigando pero las organizaciones de derechos humanos que las hicieron necesitan que haya problemas, si no hay violaciones a los derechos humanos no tienen cómo financiarse”.

El líder indígena guatemalteco Ramiro Batzin, de la Asociación SOTZ´IL, tomó la palabra tras Kanynke: “yo sé que los conservacionistas, como con este proyecto del 30% de la tierra como área protegida para el 2030, tienen buenas intenciones, pero tienen que respetar el consentimiento previo libre e informado de los indígenas”. Los conservacionistas se defendieron en primera persona: “Nuestras metas globales de proteger la Tierra y conservar la biodiversidad no pueden lograrse sin el liderazgo, el apoyo y la colaboración de los Pueblos Indígenas”, dijo Bruno Oberle, Director General de la UICN.

Como se contó en este diario el sábado, el proyecto “30 x30”, que impulsa la ONU y consiste en tener dentro de 10 años a la tercera parte del planeta como área protegida, es el eje de este congreso y fue el disparador de una contra cumbre la semana pasada. Para Lara Domínguez del Minority Rights Group es un proyecto político pero no científico: “no hay estudios serios de impacto económico y social y 300 millones de personas podrían ser desplazadas”.

Los tratos

Algunas grandes empresas aprovecharon este encuentro global para reciclar su discurso sobre acusaciones que pesan sobre ellas. BMW, Volvo, Google y Samsung se comprometieron a "no utilizar minerales extraídos de aguas profundas o financiar la explotación minera en aguas profundas hasta que se haga un nuevo estudio de impacto”. La UICN, por su parte, ha cerrado varios tratos en lo que va de su Congreso. Hizo un acuerdo con la tecnológica china Huawei para “mejorar la conectividad digital en 300 áreas protegidas”, un covenio con la Organización Mundial del Trabajo para fomentar la creación de “empleo verde” y otro con el gobierno alemán, que invertirá 17 millones de euros en fomentar el ecoturismo en áreas protegidas.

El antecedente

En enero de 1994 este mismo Congreso Mundial por la Naturaleza se realizó en Argentina. Fue en el Sheraton del barrio de Retiro y lo inauguraron Menem y la entonces Secretaria de Ambiente María Julia Alsogaray. Así lo recuerda Raúl Montenegro, el ecologista cordobés laureado con el Premio Right Livelihood (conocido como el premio Nobel alternativo): “entre quienes fueron mencionados por su aporte económico, o asimilable, a ese Congreso figuraron Cemento Avellaneda, Loma Negra y Celulosa Argentina, no precisamente paladines de la conservación ambiental”.

Para Montenegro, que dirige la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) en la provincia de Córdoba, la UICN “no cuestiona los estilos de vida ni las peores fuentes de disturbio ambiental y social” (como la desigualdad o las guerras) y “ofrece un modelo sesgado e ineficaz donde coexisten la conservación que excluye a las personas y registros muy serios del creciente deterioro de la biodiversidad clasificada”.

En un comunicado divulgado este martes la UICN informó que “ha estudiado 138.374 especies, de las cuales 38.543 se clasifican bajo amenaza”. Por ejemplo: el 37% de las especies de tiburones y rayas en el mundo están en peligro.

Para Raúl Montenegro “el concepto de biodiversidad nativa manejado por la UICN y la mayoría de los gobiernos es fragmentario e inexplicablemente incompleto. En Argentina por ejemplo no tenemos mapas de biodiversidad. Solo mapas de algunos grupos dominantes y visibles de la biodiversidad, por ejemplo árboles y vertebrados”. Además recuerda que hay una biodiversidad “no clasificada”: “son entre 10 y 100 millones de especies, solo a nivel de virus se han clasificado algo más de 6.000 especies y se estima que existen unas 900.000 a 1.000.000 de especies de virus sin clasificar”.

Para el director de la FUNAM esta no es una cumbre por la naturaleza, sino un encuentro de miembros gubernamentales y no gubernamentales. Ya desde la época en la que este Congreso se hizo en Argentina Montenegro insistía en algo que aún no se hizo: “la necesidad de una Convención de Naciones Unidas sobre estilos de vida y conducta humana”.

10 de septiembre de 2021

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