Sábado, 22 Septiembre 2012 18:56

Chávez con toda la maquinaria, a la caza de votos

Escrito por Omar Roberto Rodríguez
Valora este artículo
(0 votos)
Chávez con toda la maquinaria, a la caza de votos
♫Por una cabeza…♪ o “demoler a la extrema derecha” como ha ordenado el presidente Hugo Chávez en las tres últimas elecciones, es el interrogante con respecto a la subsistencia de la Revolución «institucional aunque…no desarmada» que se resolverá el 7 de octubre. Hace 50 días la diferencia con el candidato Capriles era (solo) de 8 puntos, según confidencias con mucha reserva en la cúpula chapista. Aun frente a la superioridad moral de un discurso por el socialismo y con el peso en contra de la deuda social, del arrodillarse ante las transnacionales del petróleo antes de 1998 y del golpe de abril de 2003 por parte del sector que representa, ¿por qué y hasta dónde llegará el candidato de la oposición?



…amante de la libertad, pero de una libertad
que sólo acepta por compañeras a la verdad y la justicia.
(Carta de Champagneux, a Francisco de Miranda.
Ambos presos en La Force durante la Revolución Francesa.)


“Chávez no es derrotable”. Al respecto, en su pensamiento y charla, para los militantes y los activistas con desafío por el socialismo, para quienes encuentran acomodo, y para el grueso del chavismo acumulado hasta ahora, no hay un asomo de duda. En apoyo de esa convicción, acuden las cifras oficiales y públicas del Partido Socialista Unificado de Venezuela, PSUV. Con actividad y promesa de votar rojo, en su riguroso detalle y lista, hasta el lunes 10 de septiembre tienen anotados con cédula, teléfono y dirección 6.729.361 sufragantes.

Todos y cada uno, guardan vínculo con los 13.679 comandos y 886.345 patrullas Carabobo que ya cumplieron con la tarea de registrar el «1por10» votantes. Antes, en otro informe sobre el avance y preparación para arribar a estas cifras, Diosdado Cabello, vicepresidente del PSUV y presidente de la Asamblea Nacional, declaró el 5 de junio, que el PSUV había visitado, casa por casa, 1.719.790 hogares y conectado con 2.166.324 ciudadanos mayores de 18 años. Unos datos que indican el ritmo y la velocidad de organización de la campaña “¡Chávez ♥ corazón de mi patria!”. Unos números que, sin embargo, mantienen un interrogante abierto desde el 26 de septiembre 2010. Día de las elecciones para la Asamblea-Congreso cuando una mayoría electoral, sin hacer la diferencia por circunscripciones, produjo un voto castigo o voto de contrapeso que no permitió al PSUV y su líder “obtener las dos terceras partes” que agitó, sin lograr, como una necesidad sustancial para la revolución.

Vistas las cosas, cuando escasamente faltan tres semanas de campaña, y con el aumento del padrón electoral, la cifra de 6.729.361 que tiene volumen y representación visible en las marchas y concentraciones, no sobrepasa el número de simpatizantes con inscripción en el PSUV ni iguala la votación triunfal de 7.309.080 –contra el candidato Rosales en 2006–, que contó entonces, con el apoyo de los gobernadores de Lara y Monagas, quienes hoy ya no respaldan a Chávez. Entonces, resulta grave, no cabe pensar en un número mayor y abigarrado de simpatizantes del chavismo, sordo ante la “polarización”, que guarda su presencia y no participa ni se inscribe en forma activa, ¿qué sólo espera ir a votar el 7? ¿Cuántos son o pueden ser?

Al parecer, el Presidente sin la cita de …soy inmenso, contengo multitudes.1, hace poco advierte y sabe que con la polarización tanto necesaria por la “profundización de la revolución”, como la derivada, por el discurso del poder que aplica2 –con excesos en palabras, sin autocrítica ni decisión colectiva–; su universo de voto no (le) basta para triunfar. Por tanto, en busca de otro segmento de electores, lanzó la consigna “ricachones voten por mi”. Un llamado que no aplauden el millón o millón y medio de los seguidores ‘más que radicales’. Por supuesto, un efecto que el Presidente no pasa por alto. Entonces, a la reciente consigna la acompaña con un mensaje tranquilizador de triunfo para ahora y para largo. Desde ya anuncia su reelección en 2019 con el juicio: “para una revolución, 20 años son nada”.

A diferencia, hace unos años, Chávez extendía sus respuestas para decir que no gobernaría sino hasta 2012. Con base en su fundamento filosófico directriz –arriba solo mencionado– y con la conexión emocional construida con su imagen casi a diario, el 7 de octubre sacará a flote la proporción real y de territorios existente entre “conciencia-poder popular”, “posición política de inercia con el poder” y “clientelismo-beneficio” que en diversos segmentos y posturas agrupan la “muchedumbre” que Chávez cultiva y mueve para efectos electorales.

En busca del triunfo, en un marco del proceso venezolano, con sus avances de gobierno y poder –sin victoria estratégica o de un “hecho constituyente originario”3 como Cuba (1959) y Nicaragua (1978), ni cultural4– están en plena puja: (Chávez) Revolución/capitalismo de estado en expansión ¿en paso a una nueva etapa?, ciclo; dice el Presidente, versus, (Capriles) Capitalismo con aceptación acomodo o/ violación de la nueva constitución. La referencia o denominación “Revolución-capitalismo de estado”, calza en tanto Venezuela en su estructura económica y de clase es usufructuaria y administra –antes que una industrialización–, la nacionalización de la renta petrolera desde 1976, de su comercio internacional sistémico global, que es funcional con el poder financiero mundial y es partícipe de la contaminación ambiental,5 y que determina un contexto de individualidad y consumo, en el cual, ronda que por la riqueza del subsuelo, con nacer, todo venezolano tiene derecho y puede vivir mejor.

Al respecto de las encuestas, unos cincuenta días atrás, un reconocido revolucionario colombiano de la esfera teórica, política y social, que visitó Venezuela, con invitación e intervenciones en una Universidad y un centro de investigación, preguntó, ¿cuál es la estrategia ante una victoria y cuál ante una derrota?, a varios protagonistas y a un miembro de la dirección nacional del PSUV. Éste argumentó sobre el cariño popular al líder, la decisión de “un millón para defenderlo hasta las últimas consecuencias” y contó que “Chávez tiene ocho puntos de ventaja”. Días después, en conversación con un revolucionario de larga trayectoria y miembro del Comando Nacional del Gran Polo Patriótico, confió que un prestigioso operador a quien contratan las principales firmas encuestadoras dejó saber que “tres cuestionarios diferentes arrojaban ocho puntos de diferencia”.

Bajo el signo de interrogación

Capriles en su campaña llama “a debatir”. Pero no, a debatir sobre la corresponsabilidad de su partido Primero Justicia –similar a la Nueva Fuerza Democrática que hace unos años lideró en Colombia Andrés Pastrana– en el intento de golpe del 11 de abril de 20036, que tuvo un resultado de 19 víctimas fatales y 137 heridos y lesionados y, 66 muertos y 436 lesionados durante los días 13 y 14 de abril7. Tampoco, llama a debatir sobre los intereses de la fracción comercial, importadora, de servicios y banca privada de Venezuela, con voceros y acumulación capitalista en: Fedecámaras, el Grupo Financiero de los 13, el Grupo Polar y los Cisneros. Y mucho menos, debatir sobre las condiciones de los trabajadores de Espectáculos SA. y de Salas de sonido y Visión CA que laboran en la Cadena Cinex, heredera del antiguo Circuito Radonsky que en 1999 hizo fusión con Venefilms/y el grupo Blanco.8

Pero, tras catorce años en el gobierno y liderazgo de Chávez o, al menos diez, luego de la victoria y legitimación popular contra el golpe de abril en 2003 y del directo control, dominio y manejo de la renta petrolera por parte del Presidente, y los enunciados de “Plan” o de “Gestión Bolivariana Socialista”, ineficientes en su ejecución y administración algunos; Capriles en su campaña increpa a Chávez: “¡Vamos a debatir sobre los apagones eléctricos! ¡Vamos a debatir sobre el mantenimiento de la infraestructura! ¡Vamos a debatir sobre los centros de salud en desmejora o cierre! ¡Vamos a debatir sobre la inseguridad! ¡Vamos a debatir sobre la realidad interna de los penales y las demoras procesales! ¡Vamos a debatir sobre el empleo para todos! ¡Vamos a debatir sobre la maratón de promesas repetidas! ¡Vamos a debatir sobre los refugios y la ocupación de hoteles! ¡Vamos a debatir sobre el monto de los salarios! ¡Vamos a debatir sobre el petróleo!, yo los reto”.

Asuntos que quedan en el ambiente y la disputa electoral. Los discursos electorales –titulares y en la banca– solo juegan…

Notas

1Canto a mi mismo, de la sección 51. Walt Whitman. Hojas de Hierba.
2 Diferente al esquema clásico de organización con base en el materialismo dialéctico e histórico que en un comienzo manejó en su juventud y consignó en Un Brazalete Tricolor. Vadell Hermanos. 1992, el presidente Hugo Chávez concibe como motor histórico el enunciado «Caudillo-Ejército-Pueblo La Venezuela del Comandante Chávez» que durante varios años intercambió con el autor Norberto Ceresole. Estudios Hispano árabes. Primera edición, 2000.
3 Concepto de Sieyés, teórico de los enunciados constitucionales de la Revolución Francesa y el poder napoleónico. También con referencia en Henri de Saint-Simon.
4 Gustave Le Bon. La civilización de los árabes. “…Al final, cada pueblo posee una constitución mental tan fija como sus caracteres atómicos, de la que derivan sus sentimientos, sus pensamientos, sus instituciones, sus creencias y su arte.”
5 “Rentismo petrolero” que habilita síntomas de ‘legitimación’ y puesta en marcha de conceptos de estado y gobierno o poder prolongado, o sucesorio con relevos, en algunos casos hereditario, por ejemplo, la monarquía saudita y sus adláteres en países vecinos, Putin-Medvéded, Ahmadineyad, Assad, Hussein (†), Gadafi (†).
6 Diferente a Eisenhower contra Arbenz en Guatemala y de Nixon y Kissinger contra Salvador Allende.
7 Diario Ciudad Caracas. pp.10 y 11, 30 de marzo de 2011.
8 "Contra la corriente". Columna de Ernesto Villegas en el semanario Quinto día, 7 de septiembre 2012.

Recuadro

Cifras con un ayer, hoy y mañana

En la historia, hay unas elecciones que tienen más trascendencia que otras. En su diferencia, marcan episodios o el destino de los pueblos por largos años. Así entre otras, en España, la victoria del 14 de abril de 1931 en las elecciones municipales, botó a Alfonso XIII del trono y fue el cimiento que proclamó la República, conquista que a la postre Franco derrotó. En Guatemala, la victoria del excoronel Jacobo Arbenz con la aprobación de su ley de reforma agraria, originó su derrocamiento en 1954, mediante una invasión desde Honduras bajo la orden de Eisenhower en la Casa Blanca de Washington, el secretario de estado John Foster Dulles y su hermano Allen, director de la CIA. Más reciente, en Chile, no fue en su lógica la resistencia armada que definió la salida de Pinochet, sino un referendo que citó y perdió el dictador en 1988.

 

Información adicional

  • Antetítulo:Los errores del “socialismo real inexistente” podrían incrementar síntomas de no crecer
  • Autor:Omar Roberto Rodríguez
  • Edición:184
  • Sección:Internacional
  • Fecha:Septiembre 20 - octubre 20 de 2011
Visto 8686 vecesModificado por última vez en Sábado, 22 Septiembre 2012 19:04

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.