Viernes, 24 Enero 2014 16:40

"El gran valor de esta administración es luchar contra la depredación, enfrentar el cambio climático y ordenar el territorio alrededor del agua"

Escrito por Equipo desde abajo
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Néstor García - Secretario de AmbienteNéstor García - Secretario de Ambiente

desdeabajo. (da). El Plan de Desarrollo de la administración Petro definió como uno de sus ejes ordenar el territorio alrededor del agua y combatir el cambio climático, ¿la Secretaría de Ambiente, como ente rector de la política ambiental distrital, qué estrategia ha trazado para hacer realidad este programa?
Néstor García (NG). La Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) tiene diez políticas públicas que pueden enmarcarse dentro de este eje de enfrentar el cambio climático y ordenar el territorio alrededor del agua. Para enfrentar el cambio climático tenemos la política pública de seguimiento a la calidad del aire, con la que proponemos mitigar la emisión de gases de efecto invernadero. Aquí encontramos que son las fuentes móviles las que más emiten este tipo de gases en la ciudad, sobre todo el transporte público masivo, de ahí que nos propongamos depender cada vez menos de los combustibles fósiles y aplicar una política pública de ascenso tecnológico: que el transporte público masivo dependiente de la alcaldía se surta de combustible como gas natural híbrido, incluso combustible eléctrico, que para nuestro caso, ya que la energía en la ciudad proviene de hidroeléctricas, casi que es una manera de decir que en Bogotá el transporte público masivo se mueve con un combustible que es el agua.

 

da. A dos años de esta administración, ¿cuál es el diagnóstico que en materia de ambiente caracteriza a la capital?
NG. Hace unos siete años teníamos unos indicadores de contaminación del aire de 70 partículas UG por metro cúbico, gracias a otra política pública que viene de la administración pasada, que hizo un convenio con Ecopetrol para que el diesel que se le suministre a Bogotá sea de mejor calidad, en estos momentos los indicadores del material particulado en la atmósfera es de 48, o sea 2 puntos por debajo del estándar internacional, y con el ascenso tecnológico, a unos 7 u 8 años, la meta es bajar a 10.

 

El otro problema ambiental es el de los cuerpos de agua, han desaparecido quebradas y humedales; en el siglo XIX teníamos 50 mil hectáreas de humedales, hoy sólo setecientas; han desaparecido aproximadamente 85 ó 90 quebradas.

 

La ciudad también es vertidora de muchos contaminantes, sobre todo hogares e industrias, lo cual es un problema crucial para la ciudad. Esto nos obliga a recuperar las fuentes de agua, las quebradas, los humedales, los vallados y también el paisaje urbano, que está muy denso, hay mucho cemento y poco verde. El indicador de arbolado en la ciudad es es de 1 árbol por cada 7 habitantes, por eso hay que recuperar el verde, la calidad del aire, hay que reforestar sobretodo con especies nativas. Desde esta Secretaría es política erradicar el retamo espinoso y reforestar con especies nativas y sacar del paisaje especies extrañas como el pino y el eucalipto.

 

da. ¿Y en cuanto a minería?
NG. La minería cero es una meta del Plan Distrital de Desarrollo y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT). En la parte rural no podemos hacer nada, ya que por ley la competencia es de la CAR, pero sí en el sector urbano; a las canteras de explotación de arenas, arcillas, gravas hasta minerales, les proponemos acogerse a un plan de restauración geomorfológica de esos suelos. Mucha gente cree que la explotación sigue pero no es así, allí estén adecuando terrenos para devolverlos reconstruidos a la ciudad, para que se conviertan en más paisaje o en más espacio público.

 

da. En cuanto a contaminación y polución, ¿cuáles son los indicadores que agravan en la ciudad?
NG. Indiscutiblemente la movilidad, el transporte, el automóvil. Tenemos una ciudad donde el gran problema es la movilidad, su bloqueo, hay demasiados vehículos por habitante y este es el factor que más contribuye a contaminar su calidad del aire. El transporte público masivo es responsable de un 70% u 80% de la polución que tiene la ciudad, y ahí como administración pública tenemos injerencia, pero no podemos limitar la compra particular de un auto, por eso se piensa, hacia el futuro, en los peajes dentro de la urbe.


Por ahora, el transporte público masivo sí es un escenario donde la administración pública pueda incidir y en ello estamos, que cada día dependamos menos del acpm y del diesel. Pero también hemos dicho que para una ciudad tan congestionada como Bogotá lo más ecológico, lo más revolucionario, la tecnología de punta no es ni siquiera que sean vehículos eléctricos, lo mejor es el uso de la bicicleta. Y hacia allí apunta el ideario futuro de Bogotá: que la mayor parte de la población use la bicicleta.

 

da. ¿Cuál es la situación en materia de ruido en la ciudad?
NG. Muy delicada. Tenemos estaciones móviles para monitorear las 24 horas el grado de decibeles con que afectan la ciudad las fuentes fijas (discotecas, amanecederos, etc). Hay un problema: como autoridad ambiental solo llegamos a metro y medio del establecimiento porque como son propiedad privada no podemos entrar, entonces se deben instalar afuera los equipos y monitorear; el indicador internacional es de 50 decibles, tenemos zonas con menos de esto y otras que en ciertas horas pico superan este rango, cuando determinamos que alguien supera el rango abrimos el expediente ambiental y una vez encontramos que hay infracción damos curso y trámite a la alcaldía local, que con la policía determinan si visitan, entran, allanan, cierran, lo que sea ya que es su función. Es muy preocupante el problema del ruido que en mucho tiene que ver con cultura ciudadana.
da. ¿Qué aspecto negativo nos dejaron un siglo largo de administración de la ciudad?
NG. Permitir que el territorio se ordenara bajo la lógica del mercado, del capital, de los constructores. Tenemos una ciudad muy densa, necesitamos suelos más permeables, edificaciones más ambientales, con techos verdes, jardines verticales, etc..

 

da. ¿Cómo miran la aplicación y el resultado del mínimo vital?
NG. Es donde más avances hemos logrado en cultura ciudadana. Por tener el mínimo vital en el hogar racionalizan mucho el consumo y casi quisieran pasar el mes sin pasar del mínimo vital, de manera que tienen muy buenas prácticas de economía del agua, porque saben que si se pasa del mínimo, entonces empiezan a facturarse.

 

da. Hay una meta a cumplir: recuperar 57 kilómetros de quebradas, ¿cómo se negocia al interior de la administración el logro de esa meta?, ¿qué avances tienen?
NG. Por normas heredadas, a la empresa de acueducto le corresponde recuperar 25 kilómetros de quebradas, que son muy costosos por estar dentro de los problemas de la ciudad, de las urbanizaciones ilegales, de la expansión urbana irregular, tienen que entrar a recuperar rondas, comprar predios, reasentar todas estas familias; en cambio los otros 32 kilómetros que se le asignan a la SDA son más como de mantenimiento, de conservación ambiental. Esto quedó dilucidado con la iniciativa, de las más revolucionarias de la alcaldía de Petro: la transformación del Fopae, que era un Instituto de atención de emergencias en el nuevo Instituto de gestión integral de riesgo y cambio climático.

 

da. En administraciones anteriores plantearon la recuperación del río Tunjuelito a través de un proyecto de canalización, ¿se mantiene esta propuesta? Y qué pasa con Holcim y Cemex que son mineras, ¿están dentro del área rural o urbana?
NG. Lo que pasa es que por ley, aunque la SDA es autoridad ambiental en Bogotá, pero en lo urbano, y la CAR regula lo rural; la nación, a través de la agencia de ambiente otorga las licencias a la gran minería. Holcim, Cemex y la Fundación San Antonio son grandes mineras, pero aún así, en nuestra función como autoridad ambiental las tenemos suspendidas porque encontramos impactos ambientales. Y esto sí nos corresponde: Controlamos y decimos cuando contaminan la carga, sobre todo los acuíferos de las aguas subterráneas, y esto forma parte de esta política pública de recuperar la cuenca del Tunjuelo, pero también la del Fucha, el Salitre y Guaymaral-Torca.

 

da. Al respecto de las 400 hectáreas sustraídas por el ministerio del Medio Ambiente a la reserva forestal de los Cerros Orientales, ¿qué medida han planteado ustedes?
NG. Nosotros demandamos ese decreto porque nos imponen desde el ministerio de Minas y del Medio Ambiente unas medidas que contradicen nuestro Plan de Desarrollo y el POT, y el propósito Minería Cero, precisamente porque necesitamos garantizar la descontaminación del río Bogotá, y son las explotaciones mineras ilegales y legales en general las que más afectan la calidad del agua de nuestras quebradas, lo que redunda en la mala calidad del agua del río Bogotá.
Demandamos esas medidas porque en Colombia, según la Constitución y las leyes prevalece la legislación ambiental sobre la legislación civil. Todos los permisos mineros, los registros, las licencias forman parte de la legislación civil y por otro lado está la legislación ambiental; estamos haciendo que prevalezca la legislación ambiental sobre la legislación civil.

 

da. El Foro nacional ambiental definió estrategias de gestión de una estructura ecológica principal, ¿qué esperan de esto ustedes?
NG. Requerimos mucho de la ciencia, del conocimiento científico, de la participación de la academia, pero también del conocimiento ancestral, de la sabiduría popular; si los páramos todavía existen es porque muchos años atrás las comunidades ancestrales preservaban y cuidaban esos páramos, esas fuentes de agua, estas quebradas, cuidaban los humedales.

 

Retomando ambos saberes, partiendo de la gente, pues "el desarrollo es con la gente, o no lo es", como dijo Amartya Sen, tenemos que garantizar que la estructura ecológica principal de Bogotá tenga que ver con la conectividad ecológica entre los páramos y los cerros orientales como un ecosistema con el río Bogotá, y ahí es donde encontramos todo el quehacer: entre los páramos y el río Bogotá está arbolado, minería, quebradas, humedales, vallados, está la ciudad, la gente; entonces la estructura ecológica principal es un asunto demasiado importante para la SDA, de pronto con una diferencia más conceptual o de concepción, porque para nosotros la gente forma parte de la estructura ecológica principal, el ser humano es naturaleza, no somos robots, entonces nada sacamos tampoco con unos páramos muy lindos si tenemos que excluir a los campesinos de ahí.

 

da. ¿Cómo han avanzado con la participación ciudadana? ¿Ha existido suficiente concertación con la comunidad en esta problemática?
NG. Acá es un lugar común que cualquier proyecto, una urbanización industrial o empresarial se queje porque ambiente se atraviesa. En el mundo siempre que hay una autoridad ambiental es normal que siempre esté en permanente colisión con la oficina de planeación, con la de salud, con la de desarrollo económico; el día que ambiente no esté confrontándose con estas otras entidades, es porque no está cumpliendo su función. Recalco mucho en esto, y sé que los determinantes ambientales de los proyectos se deciden a través de la participación de la comunidad. Cuando hablo del conocimiento ancestral es porque la participación es fundamental.

 

da. Puede decir que tiene alguna satisfacción particular de un proyecto de participación en que haya sido notorio ese papel que pudieron tenerse como parámetro?
NG. Bueno, el fallo reciente con los Cerros Orientales que implicaba sacar a las 120 mil familias que habitan allí porque los ocupan de manera ilegal, desordenada, alrededor de todas estas familias también se colaron las organizaciones de estratos '10', '12', '15'; pero gracias a la mesa de Cerros Orientales, con la participación de la comunidad, se logró este fallo. Y con las áreas que no están construidos, zona verde, organizar un gran parque, en convivencia con los cerros
Donde tengo frustración es en la zona del CAN; allí hay una participación muy fuerte de la comunidad pero se va a imponer la voluntad del gobierno nacional a través de la empresa de renovación urbana; es posible que vaya a quedar muy bonito lo que construyan, pero ese sector forma parte de esa estructura ecológica principal, es de lo poco que nos puede garantizar conectividad de los cerros y el río Bogotá, y parece que la lógica del mercado va a terminar imponiéndose a pesar de la resistencia fuerte de la comunidad que está muy organizada. En Bogotá es muy fuerte la red de organizaciones sociales ambientales.

 

da. ¿En la creación del Instituto de gestión de riesgo y cambio climático, el trámite fue exclusivamente administrativo o hubo participación del conglomerado de organizaciones?
NG. Hay dos instrumentos de planeación producto de la participación: el Plan Distrital de Desarrollo –con los 20 planes locales de desarrollo– y el POT. Con base en ese mandato lo más consecuente era tener un Instituto ambiental, que no existía, que el Fopae dejara de estar para la atención de emergencias porque más que apagar incendios hay que evitarlos. Por eso es muy importante el Instituto, por ser producto del proceso de participación, correspondía a la administración la parte técnica, cómo se instrumentaliza ese mandato de un territorio que se ordena alrededor del agua y el POT –como lo orienta el Plan Distrital de Desarrollo–, que son los espacios públicos más otros espacios como los paisaje, las reservas de todo tipo, de nutrición, de conservación de los cuerpos de agua y del verde y de la naturaleza en Bogotá.

 

da. En relación con la realidad política del país y con la gestión ambiental, ¿qué efecto y qué papel frente a la situación del alcalde Petro?
NG. El fallo de la Procuraduría es absurdo porque a Bogotá se le reconoce en todo el mundo precisamente por la gestión ambiental. Hay premios internacionales y el Alcalde va a los grandes foros del mundo porque solo en Bogotá se aborda de lleno el cambio climático, que aún en otras partes es debate académico, aquí es político y concreto. La prensa oficial involucró a la SDA como una de las que "hundieron" al Alcalde. Recuérdese que según la Procuraduría en Bogotá se había presentado un daño ambiental en los 3 días del problema de las basuras, y resulta que lo que había dicho esta Secretaría, es que monitoreó 25 puntos críticos y concluyó que no hubo ningún daño ambiental, para nada, pero el expediente de la Procuraduría interpreta lo que dijo el doctor Pulido como ahí hay una amenaza potencial, parece que el Procurador entendió eso como una potente amenaza. Un fallo sin mucho sustento, por lo cual ya la misma Fiscalía ha dicho: si encuentra argumentos subjetivos se puede suspender, no puede fallar, pero sí puede suspender, así lo estipula una sentencia de la Corte Constitucional de 2008.
El gran valor de esta administración, además de luchar contra la corrupción y contra la segregación, es precisamente luchar contra la depredación que es el segundo eje del Plan Distrital de Desarrollo, que enfrenta el cambio climático y se ordena alrededor del agua.

 


 

Recuadro

 

da. En el POT se mantiene el esquema de ciudad región, lo que alimenta problemas, como el del agua con sus vecinos, ¿cómo es este problema?
NG. La Constitución del 91 consagró hace 23 años que Colombia es una república descentralizada. Descentralizar es generar unos territorios como los municipios, los departamentos, los distritos especiales, la capital, los territorios indígenas y hay otras figuras como las regiones administrativas de planificación. Entonces, en la reciente ley de ordenamiento territorial, que fue la última de la Constitución Política –se demoraron 21 años para sacarla– se habla de la Región Administrativa y de Planeación Especial (Rape), para el caso de Bogotá hay que fortalecerla, porque dice la Constitución en sus art. 306 y 307 'cuando dos o más departamentos' en este caso dos o más departamentos y el Distrito Capital se constituyan en región administrativa de planificación, es la antesala de una nueva región, y lo discutíamos en el Foro nacional ambiental, precisamente eso, ese es el llamado que hacía esta autoridad ambiental allí: señores, piensen que vamos a ser una región ecosistémica que incluye Cundinamarca y Meta con Bogotá. ¿Cuál es el territorio que nos imponen al tener estos cuatro páramos, estos cerros orientales y este río Bogotá, que región ecosistémica sale de ahí?, eso evitaría ese problema que tenemos con Cundinamarca, que genera el agua de Bogotá, y no hay una compensación en nada. Miremos ecosistémicamente de dónde viene el agua que consume Bogotá, les garantizo que viene de la cuenca del Magdalena y de la cuenca de la Orinoquia, pero como los constructores también volvieron eso un negocio al sacar las aguas de los acuíferos subterráneos de manera indiscriminada, por eso la medida del Alcalde de no dejar que se venda el agua en bloque.

 

 

Información adicional

  • Antetítulo:NÉSTOR GARCÍA, SECRETARIO DEL MEDIO AMBIENTE
  • Autor:Equipo desde abajo
  • Edición:198
  • Sección:Informe especial: 2 años de gobierno distrital
  • Fecha:Enero 20 - febrero 20 2014
Visto 8597 vecesModificado por última vez en Viernes, 24 Enero 2014 18:22

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