Sábado, 27 Agosto 2016 11:53

Hablemos de ideología y de género

Escrito por CARLOS IVÁN PACHECO SÁNCHEZ*
Valora este artículo
(1 Voto)
Hablemos de ideología y de género

En la tarea de oponerse a cualquier cambio que represente su pérdida de privilegios, el pasado 9 de agosto, la Iglesia mostró una vez su cobre, y batió incienso: defensora de privilegios y derechos, salió a gritar contra una posible reflexión escolar que aluda a la igualdad y los derechos entre mujeres y hombres. Cuestionar la estructura familiar de siempre, los escandaliza. El Ejecutivo recula, la Ministra calla y Fecode no tercia en un asunto que es de su total incumbencia.

 

Por mi mala cabeza
creí en la libertad.
Otro respira incienso
las fiestas de guardar.
José Agustín Goytisolo

 

¡Hasta que procedieron! Se demoraron en introducir el “concepto” de ideología de género en Colombia, pero ahora actuaron. Ya en otras latitudes su utilización mostró su ventajoso impacto para mentir, para ocultar la exclusión, la discriminación y el estigma. En sus tiempos cardenalicios Ratzinger ya pontificaba “La ideología de género es la última rebelión de la creatura contra su condición de creatura”. Salta el miedo para apropiarse de quienes quieren conservar sus privilegios basados en la ignorancia, en la no posibilidad de argumentar y en la mentira.

 

Para quienes han elaborado y aprovechado un mundo de privilegios concedidos por el poder y la desigualdad, controvertir con argumentos categorías analíticas científicamente poderosas cómo la categoría género, les resulta imposible. No puede negarse la realidad de las desigualdades existentes entre hombres y mujeres en la historia, a partir de lo que la sociedad fue determinando sobre la diferencia sexual. Todos tenemos madres, abuelas, bisabuelas, que fueron conminadas al espacio del hogar y a quienes les quitó la voz, la autonomía, la posibilidad de aprender. Basta con devolverse unos años en la historia personal y familiar de cada uno de nosotros para encontrar de manera patente la exclusión, la discriminación, la negación de la libertad y la muerte de las mujeres, y de todas aquellas personas con cuerpos, identidades, sexualidades que no cuadran en la supuesta “normalidad” de curas, pastores, procuradores, conservadores y dictadores.

 

En la tarea de oponerse a cualquier cambio que represente su pérdida de privilegios, acuden a deformar conceptos y planteamientos construidos desde la rigurosidad del pensamiento. Hacen piruetas para, a partir de conceptos como la construcción social del sexo –esto es, el género– y su planteamiento de igualdad, plantear que lo pretendido es la aniquilación de la diferencia. Reflejan en los otros su deseo de permanecer inmutables, bebiendo de la fuente de la naturaleza y de Dios, cómo únicas verdades que no requieren comprobación. Acusan al resto de su propio deseo. Tergiversan género, igualándolo a orientación sexual y planteando que las minorías les quieren imponer la homosexualidad o el lesbianismo al resto de la comunidad humana. No reconocen que la construcción social de la diferencia sexual produce desventajas para mujeres y varones, principalmente para las primeras.

 

Si dices inclusión y respeto de la diferencia para orientaciones sexuales, géneros, razas, etnias, discapacidades, ellos dirán que estamos promoviendo la dictadura de la minoría. Si les muestras los feminicidios, los crímenes de odio, las vidas truncadas como las de Sergio Urrego, los sufrimientos de niñas y niños excluidos en sus colegios por ser diferentes, te dirán que eso es resultado de no seguir la moral de la familia, que eso es culpa de las mujeres que ahora por su autonomía deciden no cuidar a sus hijos, o peor –que horror– por no tenerlos. Lo fáctico: los crímenes, el techo de cristal, la discriminación, los abusos sexuales en las familias “núcleo de la sociedad”, la violencia contra las mujeres, etcétera, que es dato puro y duro, ellos lo llaman ideología de género. Pero la ideología es realmente la de ellos, que sin ninguna base fáctica ni argumental pretenden imponerle al resto sus creencias, porque así lo dice Dios, o la Biblia, o el pastor.

 

Cómo dice una de mis maestras, Argelia Londoño Vélez, “el monismo moral: una sola moral, una solo ética, una única visión del mundo y sus vínculos suele ser la base de todos los fundamentalismos y sus cruzadas, desde la quema de los herejes, la persecución a las sabias brujas, hasta las posturas del procurador Ordoñez y el Estado islámico”. Contra eso nos queda el aprender a observar y a respetar la diversidad, a promover la pluralidad para la democracia y esto incluye la pluralidad de género y sexual, la pluralidad de credo, de opinión, etcétera.

 

A los compañeros de izquierda, y a los luchadores de derechos humanos que súbitamente están hablando de proteger a la familia e ir en contra de la ideología de género, hay que confrontarlos y preguntarles si se dieron cuenta que están del mismo lado del Procurador y de Uribe. Hay que aportarles explicaciones que les permitan revisarse. Los derechos humanos no son para los creyentes, ni para los que están de acuerdo con mis convicciones. Son para todos los miembros de la comunidad humana, sin importar los marcadores de diferencia que tenga con otros u otras. En nuestras comunidades que beben de la matriz cultural conservadora hay que involucrarlas en procesos de transformación como nos enseñaron Freire, Fals Borda y tantos otros.

 

La ideología de los que hablan de “la ideología de género” sólo se derrota con conocimiento, con experiencia, con la posibilidad de contrastar, de reflexionar, de emocionar. Con la sensibilidad suficiente para entender y comprender el yugo de poder construido por esa matriz cultural, para ir transformándola en una matriz basada en una ética civil y laica que permita el reconocimiento y respeto de todas las personas.

 

* Médico, Ph.D. en Sociologóa. Investigador asociado de la Corporación para la investigación acción en sociedad, Salud y Cultura

Información adicional

  • Autor:CARLOS IVÁN PACHECO SÁNCHEZ*
  • Edición:227
  • Sección:Sociedad
  • Fecha:Agosto 20 - Septiembre 20
Visto 2536 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.