Viernes, 19 Febrero 2021 05:30

Patricio Lumumba

Escrito por Pedro Miguel Tapia
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Patricio Lumumba

Hace sesenta años, el 17 de enero de 1961, fue ejecutado el primer ministro congolés Patricio Lumumba, un revolucionario por la liberación nacional y social del Congo y de toda África del dominio colonial. Primer Ministro de la República Democrática del Congo entre junio y septiembre de 1960 tras la independencia del dominio de Bélgica. Derrocado de su cargo de Primer Ministro en septiembre de 1960, detenido y asesinado en 1961.

En 1958 Lumumba creó el Movimiento Nacional Congolés (MNC) y se acercó a las discusiones con el argelino Franz Fanón, el ghanés Kwuane NKrumah y el camerunés Felix-Roland Moumie, con quienes coincide en la lucha por la liberación nacional del dominio colonial europeo. Lumumba fue detenido en enero de 1960, en medio de fuertes luchas lideradas por el MNC, y liberado un mes después.

En medio de tal disputa, el Congo Belga logra su independencia el 30 de junio de 1960, ocasión aprovechada por Lumumba, en el discurso que celebra tal suceso, para desnudar las atrocidades ejecutadas por Leopoldo II –rey de Bélgica– a lo largo de veintiocho años, durante el denominado Estado Libre del Congo (1885-1906).

El prestigio del MNC era muy grande y en mayo de 1960 gana las elecciones y Lumumba es nombrado Primer Ministro. Dado que el aparato militar existente en el Congo era de mercenarios y tropa belga, ordena su africanización. Comienzan así una serie de reformas impulsadas por Lumumba.

Para neutralizar las políticas impulsadas por los anticolonialistas, los imperialistas belgas, apoyados por los EEUU y Londres, se inventan la “independencia de Katanga”, región al sur del país con minas de cobre, a cuya cabeza colocan a Moise Schombe como una manera de bloquear las reformas revolucionarias en macha. Lumumba envía tropas pero la ONU bloquea el ejército congolés. El 4 de septiembre el presidente del Congo, Joseph Kasa-Buvu, destituye a Lumumba, así como varios ministros del MNC, la disputa se encona y el Congreso apoya a Lumumba y este destituye a Kasa-Buvu por alta traición. Acto seguido llega el golpe de estado del jefe del ejército Mobutu y Lumumba huye en diciembre de la capital para intentar tomar la ciudad de Stanleyville donde tenía una buena base social, pero las tropas de la ONU y de Mobutu lo interceptan, logrando detenerlo y enviarlo a Katanga.

Allen Dulles, por entonces jefe de la CIA, dijo sobre Lumumba: “Hemos decidido que su eliminación es nuestro objetivo más importante y que, en las circunstancias actuales, merece alta prioridad en nuestra acción secreta”.

Su propósito no quedó en proyectos y el dirigente congolés fue asesinado, acción que tuvo la directa intervención de los EE.UU. (CIA) y de la ONU, con la responsabilidad directa del gobierno de Bélgica.

Antes de ello, en junio de 1960, después de la intervención de Bélgica en el Congo y de la independencia de la región de Katanga, los EE.UU. presionaron a la ONU para que detuviera a Lumumba, que a su vez pidió apoyo de los ejércitos africanos aliados y de la Unión Soviética para enfrentar la agresión congo-katanguesa. Las tropas de la ONU, los Cascos Azules, protegieron a Katanga y fueron actores importantes en la destitución del gobierno congolés.

El presidente de los EE.UU., Eisenhower, dio la orden de ejecutar a Lumumba por medio de un comando de la CIA y otro de Bélgica. Pero no solo los EE.UU. y Bélgica eran los países imperialistas preocupados por el peligro que para los intereses neocoloniales, de saqueo minero, representaba el liderazgo descolonizador de Lumumba, también rondaban la tranquilidad de aquel país, y el derecho de su población a ser soberanos, Londres y la entonces Rodesia –una colonia británica, hoy Zimbabue–, Francia Portugal, Mobutu y Chombe en el Congo.

Algunos estudiosos dicen que tal asesinato estuvo enmarcado en el conflicto entre los EE.UU. y la Unión Soviética por el control de África, posición que legitima la versión oficial de los imperialistas, y la que olvida que Washington, Londres y Bruselas acusaron a los rusos de querer acaparar el centro de África.
“Olvidan” quienes sostienen tal visión que en ese momento, restaurado ya el capitalismo en la ex URSS, Nikita Kruhshev había lanzado su política de coexistencia pacífica con Occidente por lo que no estaban muy interesados en generar conflictos en el continente africano.

Una realidad palpable, ya que los soviéticos no hicieron gran cosa para apoyar a Lumumba. Una inacción que permitió la destrucción del movimiento revolucionario nacionalista congolés, acción que significó un fuerte golpe para los intereses de liberación nacional africanos.


Oleada revolucionaria

Por entonces una diversidad de pueblos estaban movilizados a lo largo y ancho de varios continentes; movilización con alzamientos de todo tipo y favorecidos para ello por el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. La lucha por la independencia del Congo es parte de este proceso en el cual las luchas anticolonialistas toman diversas expresiones y también alcanzan al continente asiático: guerra populares, huelgas generales y desobediencia civil en India –1947, China –1949–, Vietnam del Norte –1954–, Argelia –1959–, segunda guerra de Indochina.

Los levantamientos logran su propósito y para 1969 ya son veintiséis los Estados africanos con asiento en la ONU (cuando 15 años atrás eran solo cuatro) lo que demanda nuevas formas de control y dominación por parte de las potencias imperialistas, que dan cuerpo al dominio neocolonial, una forma indirecta de someter y expoliar.

Era una forma de controlar de la cual ya se contaba con evidencias al inicio de la década de 1960 y que encontró oposición en Lumumba; su propuesta de total descolonización de los pueblos africanos resume tal visión.

El de Lumumba era una pretensión y un proceder político y humano que los grandes monopolios, con sus inmensos capitales volcados sobre la minería, no podían permitir que prosperara pues de ganar espacio podían desencadenar una lucha de gran magnitud en todo el continente. Estas son las razones por las que Wall Street, el centro financiero de Londres y de Bruselas fraguaron la destitución y posterior ejecución de Patricio Lumumba.

 


Breve historia

 

La República Democrática del Congo es el país más pobre del mundo, pese a ser uno de los más ricos en recursos mineros: carbón, petróleo, zinc, cobre, cobalto, oro, caucho y coltán. Su pobreza proviene de su riqueza, codiciada por los grandes monopolios y países imperialistas y grandes burgueses nacionales.


El genocida rey de Bélgica Leopoldo II, compró la región del Congo en 1885, como parte de la repartición territorial imperialista alcanzada en la Conferencia de Berlín; el déspota convirtió este territorio en su negocio personal de extracción de caucho, llamándolo “Estado libre del Congo”, destruyendo la civilización nativa, el reino de Manikongo, gracias a los invasiones de Henry Morton Stanley.


Un genocidio sistemático donde fueron asesinados y llevados a la muerte por diversas vías entre ocho a diez millones de personas, hombres, mujeres y niños, miles de ellos mutilados de manos y pies por no cumplir la cuota de caucho familiar impuesta por los genocidas. Una política de exterminio prolongada entre 1885 y 1906.


Leopoldo II, los católicos, y protestantes dijeron que todo lo hacían por el bien de los nativos, por hacer civilización y salvarlos de la esclavitud de los árabes. En realidad no fueron árabes sino afro-árabes pues gran parte de los traficantes eran de territorios de lo que hoy es Kenia y Tanzania, aunque si eran llevados a los sultanatos, Persia y Madagascar y, por supuesto, con “su gran humanismo” los ingleses tenían que denostar a esas raza “incivilizada de árabes” para esconder su propio negocio y el de los portugueses.


Desde 1908 hasta 1960 se llamó Congo-Belga, cuando el reino de Bélgica toma directamente ese territorio después de conocerse los genocidios llevados a cabo por Leopoldo II. El control directo de Bruselas no dejó a un lado ni la explotación ni la opresión contra la población que desde siempre había habitado allí.


En 1960 los congoleños lograron su independencia. La alegría duró poco pues el golpe de Estado de Mobutu los somete a nuevos intereses imperiales. En ese periodo, que va de 1960 a 1965, el país recibe el nombre de Congo-Leopolville.


Luego Mobutu le cambiaría el nombre a Zaire, con el que se mantuvo desde 1971 y hasta 1997. En medio de la primera guerra del Congo el nacionalista Laurent Kabila, por medio de una insurrección derroca a Mobutu que había gobernado por treinta y seis años. Kabila le da el nombre de República Democrática del Congo, y gobierna hasta su asesinato en 2001, en medio de la segunda guerra del Congo o del coltán. Después gobierna su hijo Joseph Kabila.

 

 

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Información adicional

  • Autor:Pedro Miguel Tapia
  • Edición:276
  • Fecha:Periódico desdeabajo Nº276, febrero 20 - marzo 20 de 2021
Visto 585 vecesModificado por última vez en Miércoles, 31 Marzo 2021 20:53

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