Martes, 20 Junio 2006 19:00

La ‘revolución de los pingüinos’. Protesta estudiantil chilena

Escrito por Anonimo
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Quien ve al pollito... y lo que camina”. Quizás es la conclusión de todo lo acontecido en los últimos meses en Chile. Más de 600 mil estudiantes de secundaria paralizaron sus actividades, con el apoyo de profesores y universitarios, que al cabo de 10 días de paro y disturbios dejaron más de 800 detenidos.

 

La multitudinaria movilización conocida como la «revolución de los pingüinos» debido al color azul y blanco de sus uniformes desató fuertes incidentes en varios puntos del país, poniendo a prueba la conducción política de la presidenta Michelle Bachelet. Además visibilizó en la opinión pública una capacidad de organización que algunos como el poeta Elicura Chihuailaf llegaron a comparar con el movimiento mapuche. Quien iba a pensar que las demandas de un grupo de jóvenes se extendieran a más de un millón de estudiantes y maestros en todo el país.

 

Con tomas y paros consiguieron que Bachelet les entregara beneficios por 193 millones de dólares este año y el próximo, que incluye pases escolares gratis en el transporte público y gratuidad en una prueba de selección universitaria para los más pobres, 200 mil raciones alimenticias extra, mejoras en infraestructura para 500 escuelas y prácticas pagadas para 70 mil estudiantes de colegios técnicos. Pero las medidas no son ambiciosas al comprarlas con los gastos militares, los buques que compró recientemente el gobierno superan los 500 millones de dólares. ¡Las Fuerzas Armadas, entre 2005 y 2006, recibirán alrededor de 2.000 millones de dólares!

 

La respuesta del gobierno es muy pequeña, realmente una migaja, en relación a los excedentes del cobre. Sólo en términos comparativos tenemos que el    monto para educación equivale al 0,3% de la deuda externa total del país durante 2005.

 

En eso, el pliego de demandas eran más profundas pues deliberaba la Ley Orgánica Constitucional de Educación, que podría abrir la posibilidad de poner en cuestión, y de deslegitimar de una vez por todas la constitución de Pinochet como un todo.

 

Las demandas del costo del PSU (prueba de ingreso para la educación superior) y el pase escolar gratis son un gasto de segundo o tercer orden en comparación con otros puntos que preocupan por la calidad de la educación. Pues ¿de qué sirve una PSU gratis, si finalmente no se puede pagar las mensualidades de la universidad? Existen las becas, pero sólo benefician entre el 5 y 10% de los estudiantes, por lo que aún queda un 90-95% que no puede acceder a la educación superior a pesar de que la PSU sea gratis.

  

La revuelta no podía durar tanto tiempo y mientras los líderes de los jóvenes debatían si aceptaban la oferta de Bachelet que se trata de un órgano integrado por 74 miembros, entre los cuales los estudiantes de secundaria y universitarios tendrán 12 representantes. Ya varios miles regresaron a clases y devolvieron unas 500 escuelas que mantenían ocupadas desde hacía un par de semanas.

 

Los estudiantes de secundaria depusieron el 9 de junio el paro y las tomas. El fin de esta protesta responde ante todo al desgaste físico que han sufrido sus compañeros. Pero demostró a la sociedad chilena que los jóvenes del movimiento social no son tan alejados después de todo y a pesar de una dictadura.

 

Con base en artículos (mayo - junio 2006)

del diario La Jornada y de la Agencia informativa Nuestramerica.

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