Miércoles, 14 Abril 2004 19:00

Iraq: Ni sunitas ni chiítas: unidad islámica. Con cada día que pasa Iraq se transforma en una mayor sorpresa para los Estados Unidos y todos los países que le secundan en su invasión

Escrito por Equipo desde abajo
Valora este artículo
(0 votos)
Tomado de La Jornada, México, abril 2004El levantamiento de la población de Fallujah, atizado por los asesinatos de civiles indefensos y por el irrespeto a sus costumbres y sitios sagrados, por parte del ejército invasor, es la mejor muestra de ello. La rabia y el dolor de los pobladores iraquíes se expresó con toda nitidez, con la mutilación e incineración de cuatro estadounidenses miembros de una empresa de seguridad. La respuesta de los invasores no se dejó esperar. La operación Determinación Vigilante, se puso en marcha. Ametrallamiento de la población desde helicópteros artillados, ataque a sitios sagrados y mezquitas y en una de ellas, el asesinato de 40 civiles por la explosión de una bomba dirigida de 226 kilogramos. Al día siguiente, 7 de abril, el levantamiento de sunitas y chiitas ya era evidente. Estimulados por llamados de sus líderes religiosos, se movilizaron por miles dentro de algunas de sus principales ciudades (Kerbala, Mosul Najaf, Fallujah), recuperando territorio y posiciones a las fuerzas ocupantes. Los principales combates se llevaron a cabo en esta última ciudad, donde los cuatro estadounidenses fueron incinerados. Sitiada y castigada por el fuego de los invasores, los habitantes de esta última ciudad, sufrieron el ataque indiscriminado de sus barrios. A tal punto llegó este modo de actuar, que el más importante clérigo chiíta en Iraq, el ayatola Alí al Sistani, condenó la manera torpe en que las fuerzas estadounidenses enfrentan a la resistencia. «Condenamos la manera en que las tropas de la coalición están tratando los hechos actuales, así como las agresiones contra la propiedad pública y privada, lo que sólo conduce a generar desórdenes e impide a los funcionarios iraquíes llevar a cabo su tarea de servir al pueblo», afirmó. Unidos por el terror El nivel de estos combates ha sido tal que voceros de las fuerzas ocupantes, como el teniente coronel Brennan Byrne reconoció: «Las operaciones militares en terreno urbano constituyen el tipo de combate más intenso. Es como Hue, en Vietnam», agregó, en referencia a la ex capital imperial donde las tropas estadounidenses tuvieron feroces combates de calle, en 1968, contra los comunistas. Esta intensidad de combates la sintetizó el doctor Tahr al Issawi, director del principal hospital de Fallujah, al estimar en 280 las personas muertas y 400 las heridas en esa ciudad, en tan sólo cuatro días. Por su parte Los marines, que participaron en los combates que provocaron la derrota del ejército de Saddam Hussein hace un año, afirmaron que la resistencia en Fallujah es más fuerte que la oposición de las tropas de la antigua guardia republicana iraquí. Pero la lucha no quedó relegada a combates entre fuerzas armadas. La población sintonizada con sus tropas, respondió con prontitud a los llamados de sus líderes espirituales. Tanto chiítas como sunitas, provistos con comida, mantas y medicinas, realizaron una marcha hacia Fallujah. El grito era uno: "Ni sunitas ni chiítas: unidad islámica". Esta sintonía del pueblo con la lucha en marcha se hizo más evidente con el masivo respaldo que tuvo el llamado a huelga general de cuatro –en territorio Sunita- y del boicot a productos estadounidenses y británicos. La situación llega al extremo de resquebrajar el débil consejo provisional de gobierno iraquí –títere- designado por los Estados Unidos: dos de los ministros de este consejo, los responsables de Interior y Derechos Humanos, presentaron su renuncia indeclinable. Adnan Pachachi, miembro sunita del consejo de gobierno impuesto por Estados Unidos, tachó la operación estadounidense en Fallujah de acto «ilegal y totalmente inaceptable». Otro integrante del mismo consejo, Abdel Karim al Mohamadaui, suspendió su participación en ese cuerpo tras haberse reunido en Najaf con Sadr.

Sitiadores sitiados

«Desde antes de empezar esta campaña, sabíamos que eso (una guerra de guerrillas) era una posibilidad, y todo el ejército y los marines de Estados Unidos están preparados para entrar en este tipo de operación. De hecho ha tenido que enfrentarse a la resistencia iraquí en un combate casa a casa, de manera principal en los barrios Al Yulan, Al Nazal, Al Dubat y Al Askari.
Visto 2808 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.