Miércoles, 21 Noviembre 2007 19:00

En el Amazonas se internacionaliza el referendo por el agua. Del 23 de noviembre al 2 de diciembre

Escrito por Gustavo Reyes
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Por ello, y porque hoy significa para Colombia un excelente escenario internacional para encontrarse y dialogar con sus vecinos de Brasil y Perú, además de hacerlo con líderes indígenas, ambientalistas, académicos, autoridades territoriales, representantes gubernamentales y de organismos internacionales, la Campaña por el Agua y por la Vida lo ha elegido como su segunda travesía para promover el Referendo por el agua.

 

De esta manera, 25 fluvionautas navegarán durante once días, en esta ocasión 500 kilómetros del río Amazonas, cubriendo la distancia existente entre Iquitos en el Perú y Benjamín Constant en Brasil, atravesando el territorio colombiano ribereño desde Puerto Nariño hasta Leticia.

 

Se internacionaliza la navegación

 

Esta nueva incursión náutica, a diferencia de la realizada durante tres semanas en el río Magdalena, cuyo carácter fue marcadamente nacional, se propone involucrar a países limítrofes directamente afectados por los malos manejos de su cuenca, como Brasil y Perú, así como a personalidades de todo el continente suramericano, e incluso de Europa.

 

En consecuencia, los expedicionarios internacionales de esta nueva navegación se han multiplicado. Compartirán experiencias y saberes con las comunicades locales y con su colegas colombianos, el hidrólogo español Javier Martínez Gil, de la Fundación Nueva Cultura del Agua, el francés Andre Abreu, de France Liberté, la uruguaya Adriana Marquisio, del Comité del Agua y de la Vida, y su coterráneo el músico Fabián Marquisio; Boris Ríos, de la Red Vida de Bolivia, el ecuatoriano Ricardo Buitrón, de Acción Ecológica, el peruano Luis Isarra, de Fentap  y la Red Vida, Alberto Villareal, Food and Water Watch Red Vida. Entre los nacionales asistirán Humberto Polo, Sintraemnsdes y el Comité Nacional en Defensa del Agua y de la Vida (CNDAV), el líder local Nilson Alvear, Presidente de Azcaita, Tatiana Roa y Danilo Urrea, de Censat Agua Viva y (CNDAV); Emperatriz Cahuache, Presidenta del Consejo Regional Unidad Amazonas, de Ecofondo, José Cely, Avocar, Gloria González, Coordinadora Regional Amazonía Campaña por el Agua; Rafael Colmenares y Enrique Galán, respectivamente Director ejecutivo y Vicepresidente de Ecofondo, Juan Camilo Mira, Coordinador Nacional de la Campaña del Agua y la documentalista Pilar Mejía

 

Durante los 11 días de navegación se espera analizar la problemática de los recursos hídricos de los departamentos Loreto, en Perú, y Amazonas, Colombia, así como el estado de Amazonas en Brasil. Se espera contar con la participación de organizaciones étnicas, sociales y académicas, así como con las entidades con competencia directa frente al agua.

 

La etapa definitiva

 

Esta navegación coincide con el final de la primera etapa del proceso de referendo tendiente a consagrar en la Constitución Nacional el derecho fundamental a acceder al agua potable, el manejo público y no privado de los servicios de acueducto y alcantarillado, el mínimo vital gratuito y la protección especial a los ecosistemas estratégicos para el ciclo hidrológico. En efecto, en los próximos días se entregarán a la Registraduría Nacional del Estado Civil las 220.000 firmas que respaldan la iniciativa y el Comité Promotor, esperando que dicha dependencia autorice la segunda fase, en la cual será necesario recolectar 2.000.000 de firmas en el lapso de seis meses. Esta etapa deberá comenzar a fines de enero de 2008.

 

Con esta navegación, el Comité Nacional en Defensa del Agua y de la Vida – CNDAV-, Ecofondo y las demás organizaciones que integran y apoyan la campaña en defensa del agua, dan continuidad al proceso de navegar los ríos  colombianos y limítrofes que comenzó con la del río Magdalena en el pasado mes de agosto y continuará en el 2008 con el Orinoco, el Cauca y el Atrato.


 

 

Recuadro

Proyecto de articulado

 

La campaña «El agua, un derecho fundamental», está finalizando su primera etapa (recolección de 220.000 firmas) con la cual se garantiza el derecho a impulsar el referendo reformatorio de la Constitución Nacional, que deberá garantizar que efectivamente el agua sea un bien común y público al cual podamos acceder todos los habitantes del territorio nacional. A continuación la propuesta de articulado (aún en discusión) estructurada por los impulsores de esta iniciativa.

 

Para garantizar en Colombia el derecho al agua como bien común y público

 

Título I.- De los principios fundamentales

 

El Estado garantizará una protección especial al agua por ser esencial para la vida de todas las especies y por consiguiente un bien común y público. 

 

Título II.-  Capítulo I.- De los derechos fundamentales

 

El acceso al agua potable es un derecho fundamental de todas las personas. El Estado tiene la obligación de suministrar agua suficiente y de buena calidad a la población y proveerá un mínimo vital gratuito a todos los habitantes del territorio nacional. Se reconoce el valor cultural del agua

 

Capítulo II.- De los derechos culturales económicos y sociales

 

Artículo 63

 

Paragrafo nuevo

 

El mar territorial, los ríos y todas las aguas que corren por cauces naturales son bienes de la nación, de uso público. Lo son igualmente: el álveo o cauce natural de las corrientes, el lecho de los depósitos naturales de agua, las playas marítimas, fluviales y lacustres, una faja paralela a la línea de mareas máximas o a la del cauce permanente de ríos y lagos, de treinta metros como mínimo, las áreas ocupadas por los nevados y los cauces de los glaciares y los estratos o depósitos de aguas subterráneas.

Los bienes de uso público mencionados en este artículo que se encuentren en los territorios étnicos son parte integral de dichos territorios. Se garantizará además el valor cultural del agua como elemento sagrado en la cosmovisión de dichos grupos.

 

(Esta formulación será objeto de especial consulta con la ONIC y organizaciones afrodescendientes).

 

Capítulo III.- De los derechos colectivos y del ambiente

 

Artículo 80 inciso tercero

 

Los ecosistemas asociados al ciclo hidrológico gozarán de especial protección por parte del Estado y se destinarán prioritariamente a garantizar el funcionamiento de dicho ciclo y por consiguiente la disposición de agua abundante y limpia para todos los seres vivos.

 

(La Unión de Usuarios de los Servicios Públicos se reserva el derecho de hacer consultas sobre el concepto de “destinación  prioritaria”, en la medida en que pueda ser utilizada en contra de sectores campesinos ubicados en los páramos, por ejemplo)

 

Capítulo V.- De la finalidad social del Estado y de los servicios públicos.

 

Art. 365

Paragrafo

 

El servicio de acueducto y alcantarillado será prestado en forma directa e indelegable por el Estado o por comunidades organizadas. Las entidades estatales o comunitarias que se organicen para dicha prestación no tendrán ánimo de lucro y garantizarán la participación ciudadana, el control social y la  transparencia en el manejo de los recursos financieros y demás aspectos de la operación.

 

Las comunidades organizadas, sin ánimo de lucro, para la prestación de este servicio se fundamentarán en la autogestión, por lo cual todos sus integrantes pagarán las tarifas que ellas mismas acuerden. Dichas comunidades recibirán apoyo financiero del Estado para garantizar la calidad del agua que suministren.

 

Sobre este texto surgen las siguientes dudas que deben ser consultadas:

 

1.- ¿Son suficientes los calificativos de directa e indelegable para garantizar que no intervenga el capital privado, nacional o extranjero, en la prestación del servicio?

2.- ¿Es suficiente la declaración de que es el Estado el que provee, a su costa, el mínimo vital gratuito para efectos de los acueductos comunitarios o es necesario especificar  como se hace en el inciso segundo del parágrafo que estos definirán autónomamente sus propias tarifas, lo cual permite que cobren toda el agua que suministran?

 

Bogotá, ante los efectos del cambio climático mundial

 

En pasados días, dos sucesos alarmaron la ciudad: el 3 de noviembre llovió como casi nunca se había visto en la capital. El aguacero no fue normal, el agua que inundó la ciudad cayó condensada en forma de granizo. Carros atrapados entre el hielo. Techos destruidos. Calles cubiertas por masas de hielo. En fin, un fenómeno anormal para una ciudad ubicada en el trópico, a 2.600 metros de altura.

 

Tres días, después, el 6 de noviembre, cuando en la ciudad aún se comentaban los estragos sufridos pocas horas antes, un vendaval azotó sin clemencia el norte de la urbe. Sus efectos, similares a los de la granizada: techos caídos, carros destruidos, familias aterrorizadas, estructuras de edificios dañadas. Caos.

 

¿Coincidencia? ¿Castigo divino? ¿Calentamiento global o efecto invernadero? Las preguntas son muchas y la respuesta una sola: calentamiento global, efecto invernadero. Vivimos, de manera abierta y contundente, los efectos de un modelo de desarrollo que no ha respetado la naturaleza, asumiéndola como simple mercancía,  como un objeto, como una cosa, como un cuerpo sin vida.

 

Innumerables ríos contaminados, más parecidos a masas de grasa que de agua; ríos sacados de su cauce normal, resumidos en represas; bosques arrasados, quemados en el afán de ampliar la frontera agrícola; monocultivos sostenidos con la aplicación de miles de toneladas de agroquímicos; el uso indiscriminado de aerosoles, millones de carros arrojando sobre la biosfera miles de toneladas de gases de efecto invernadero (GEI), como el dióxido de carbono (CO2), óxido nitroso (N2O), metano (CH4), dióxido de azufre (SO2), agua (H2O), monóxido de nitrógeno (NO); ozono (O3), consumo desaforado de toda clase de productos, para cuya producción hay que devastar cada día miles de kilómetros de naturaleza o realizar mezclas de químicos y productos altamente contaminantes, en una evidente sobre explotación de la naturaleza.

 

Desde décadas, el primer efecto de este demencial sistema de “destruir vida para sostener vida” evidenció sus efectos: la perforación de la capa de ozono (que protege la vida en la tierra) y con ello la exposición directa del planeta a los rayos ultravioleta. Sus efectos: incremento de la temperatura, afecciones de piel y  otros, no han demorado en evidenciarse.

 

Pero las manifestaciones de estos cambios no paran ahí. Las cimas de los nevados se deshielan, las lagunas que están en algunas de sus bases pierden sus tamaños históricos, tendiendo a secarse; los nacimientos de los ríos se secan; los polos pierden su tamaño e inclusive masas enormes de hielo se desprenden y “viajan” –descongelándose– por el mar Pacífico; la temperatura del planeta se incrementa, a tal punto, que en Bogotá ya se puede salir sin chaqueta o Medellín pierde su categoría de “ciudad de la eterna primavera”. Pero el calor aumentará mucho más, se preveé que en las próximas cinco décadas el clima del planeta variará, aumentando, en por lo menos 4 grados centígrados, con lo cual numerosas especies vegetales y animales perecerán.

 

¿Qué nos queda? Numerosos grupos sociales ponen en práctica nuevos modelos de convivencia: se consume menos y se armoniza la cotidianidad con la naturaleza. En las ciudades, algunos añoran el campo de sus abuelos. Todo esto es válido y hay que aplicarlo. Pero la única salida radical a esta catástrofe que heredaremos a las generaciones venideras es cambiar el modelo económico que lo propició: el capitalismo. No hay otra vía para atacar la raíz de estos males.


 

Apartes de la agenda

 

La segunda navegación iniciará el 23 de noviembre con el recorrido Leticia - Iquitos. En esta ciudad se llevará a cabo el foro, «Integración y alternativas en la gestión pública del agua», al que seguirá una reunión con la Red Vida de Perú, la más importante de su tipo en el país vecino.

 

El siguiente trayecto, lunes 26 de diciembre, será Iquitos – Puerto Nariño. En este último puerto se llevará a cabo un encuentro, en horas de la mañana, con la comunidad indígena de Macedonia y en la tarde una jornada etnopedagógica que permitirá a los niños y niñas indígenas de las escuelas ribereñas de Colombia exponer sus trabajos referentes al agua. Paralelamente se desarrollará un taller (Ordenamiento territorial, inversión pública y conservación), y en la noche la actividad cultural denominada “Cuénteme un cuento. Mitos y leyendas del agua”.

 

La  mañana del martes 27 se cubrirá la ruta Macedonia – Benjamín Constant. En esta población se efectuará el foro «Salud y agua potable, epidemias y calidad de vida», tras cuya culminación, los fluvionautas regresarán a Leticia al finalizar la tarde. Los días 28 - 1 de diciembre se permanecerá en Leticia.

 

El viernes 30 se inaugurará en esta ciudad el foro: “El agua en el Amazonas, entre las realidades y los proyectos”, que culminará el sábado 1 de diciembre a la una de la tarde, con la aprobación de una declaración.

 

Se espera que este nuevo impulso fortalezca aun más la determinación de los defensores locales e internacionales del agua, no solo desde la tradición indígena sino también desde el convencimiento intercultural compartido de su importancia defintiva y común, al tiempo que contribuye a comprender socialmente los riesgos que implican el modelo privatizador de los bienes públicos y el patrimonio de la nación en Colombia.

 

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