Jueves, 19 Junio 2008 19:00

El dolor ahogó El Socorro. Medellín

Escrito por Paulina Tamayo
Valora este artículo
(1 Voto)

Producto de esta realidad se conformó con todanitidez una ciudad de los ricos y aquella de los pobres. La urbe del centro yla periférica. La del Norte y la del Sur. La de los edificios y la de las casasque arañan en la montaña un terreno para escamparse del agua y protegerse delsol. Casas que se van construyendo poco a poco, mes a mes, pasando muchas vecesdel cartón, del paroí (tela asfáltica) o de las latas, al material. Ese avancese vive y se goza con el esfuerzo de todos los miembros de la familia, con elaporte que cada uno brinda, con los ladrillos que de manera creciente vanacumulando al lado o dentro de la casa, hasta poder echar otra pieza o elsegundo piso. Así se le hace una burla al duro destino de ser un ‘nadie’, asíse le gana espacio al aire para poder darle ese piso a la hija o el hijo que secasa, o para arrendarla y mejorar el ingreso familiar.

Así se construyó el barrio San Javier enMedellín, hoy parte de la conocida Comuna 13, y más arriba el barrio ElSocorro, afectado el primero de junio por un derrumbe que sepultó a 28 de sus habitantes.


                      

Una ciudad por rehacer

 

Según las normas modernas, muy pocos barriosperiféricos cumplen con los requerimientos para excluirlos de aquello que sedenomina zonas de alto riesgo. En Medellín, construidos sobre altas pendientes,debieran relocalizarse o fortalecerse las estructuras de gran parte de losbarrios que conforman las comunas noroccidental y nororiental. Ello esimposible, bien por su costo, bien porque la ciudad cuenta con muy poco espacioplano para ubicar a esos miles que “viven cerca de las nubes”, bien porque noexiste un proyecto político decidido a construir una ciudad de la gente y parala gente.

 

                                                                                  


Así, por ejemplo, un gobierno local queempiece por enfrentar el hacinamiento, que en estas comunas es del 30 porciento, o que asuma la construcción de vivienda de verdad digna, es decir, mucho más allá de esas piezas que hacen en Medellín, de 4,5 x 10 metros enpromedio, por no poner como reto la superación de ese enorme déficit de 270 mil casas que hacen falta en toda la ciudad.



Ese reto nunca será asumido por administracióntradicional alguna; por tanto, la situación obliga a todos aquellos que siguenllegando a la urbe procedentes del Chocó, del Urabá antioqueño, del oriente odel occidente a continuar su ruta hacia lo más alto de la cima, para ubicar allí sus primeras tablas, tela o latas. Y con ello, el riesgo de que se presente otro suceso como el que padeció El Socorro seguirá tan latente como la pobreza y los malos gobiernos.

Visto 4578 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el Código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.