Ariel Henry participaba de una misa para celebrar el 218º aniversario de la independencia del país. Imagen: AFP

Al menos una persona murió y varias resultaron heridas en la ciudad haitiana de Gonaives durante el ataque de una banda armada contra el primer ministro, Ariel Henry, y su comitiva que salían de una iglesia tras el oficio de una misa en conmemoración del 218º aniversario de la independencia. En el interior de la parroquia Saint Charles de Borome no había fieles, solo autoridades locales y la delegación del gobierno. 

La ceremonia se celebró a pesar de las amenazas del grupo armado, que le sugirió a Henry que no se presentara en la ciudad. Los irregulares fuertemente armados que controlan la zona dispararon en dirección a la delegación oficial, mientras las fuerzas que protegían respondían la agresión y sacaban del lugar al primer ministro a toda velocidad.

Haití atraviesa una grave crisis en prácticamente todos los órdenes, siendo uno de los más difíciles de superar la operación de bandas fuertemente armadas que controlan parte de Puerto Príncipe y otras zonas del país. La situación empeoró aún más tras el asesinato del presidente Jovenel Moise por un comando que entró sin resistencia a su casa el pasado siete de julio.

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El presidente de Rusia, Vladimir Putin, al participar ayer en una videoconferencia desde la residencia de verano de Bocharov Ruchey, en Sochi.Foto Ap

Llamó la atención que la visita del zar Vlady Putin a India a reunirse con el premier Narendra Modi se haya escenificado un día previo a su cumbre virtual con Biden –sobre el candente contencioso de Ucrania– a la que concurrirá muy fortalecido.

Parece que fracasó el BRICS: aquel bloque geoeconómico de Brasil/Rusia/India/China/Sudáfrica cuando hoy Putin intenta resucitar el concepto geoestratégico RIC –Rusia/India/China– elaborado por el ex premier ruso Yevgeny Primakov (https://bit.ly/3rQSw6S), en plena caída libre de la ex URSS, al que es adicta la diplomacia rusa hoy a cargo de Sergei Lavrov, mientras el eje anglosajón de EU/Gran Bretaña, más Australia, pretende contener el ascenso irresistible de China mediante su AUKUS que hasta busca(ba) acoplarse al sinófobo T-MEC (https://bit.ly/3p0BDUp).

El ideal del AUKUS, para que sea fácticamente persuasivo, es acoplarse al concepto aún muy etéreo del QUAD: "cuadrilátero" de EU/Japón/Australia/India, curiosamente diseñado por Trump para detener, más que contener, a China.

Hindustan Times (7/12/21), cercano a Modi, expone que la "cooperación militar, durante mucho tiempo pilar primordial de la asociación estratégica de India y Rusia, fue parte prominente de la cumbre", donde brilló intensamente la "conectividad" del Corredor Comercial Internacional Norte Sur y el otro Corredor Marítimo Chennai/Vladivostok” en pleno océano Índico. A propósito, no pasó desapercibido en Hong Kong y China que Putin haya calificado a India de “superpotencia (https://bit.ly/3yfX3kR)”.

El titular del Wall Street Journal (WSJ) lo dice todo: “Rusia e India consolidan lazos militares pese a presión de EU: procede la entrega de un sistema misilístico ruso a pesar de las amenazas de sanciones de EU (https://on.wsj.com/31FhQBL)”. Sucede que la cooperación bilateral en materia de defensa salió muy fortalecida entre Rusia e India, al tiempo que Nueva Delhi asentaba su vocación independentista y soberanista. WSJ cita la "preocupación" del canciller Lavrov sobre el pacto de seguridad AUKUS de EU y GB, y su explosivo aserto de que India "se ha distanciado claramente (sic)" de este último, mientras participa en el QUAD.

Según sus funcionarios, India mantiene una "relación privilegiada tanto con Moscú como con Washington". Lo real es que prevalecen la cosmogonía y la religión hindú de Modi de corte politeísta que difícilmente sucumbe al inviable maniqueísmo teológico de Biden.

El portal Sputnik dio mucho vuelo, en el marco de la cumbre 21 de Rusia e India, a la transcendental visita de Putin a Nueva Delhi, con peculiar énfasis en la cooperación aeroespacial (https://bit.ly/31GFbTF). Moscú y Nueva Delhi firmaron un acuerdo intergubernamental sobre un "programa de cooperación técnico-militar de 2021 a 2030", además de la multifactorial colaboración –política, estratégica, económica, energética, agrícola, humanitaria, cultural, securitaria, científica y tecnológica– en concordancia con la cosmogonía multipolar de ambos países.

India y Rusia desean incrementar su comercio bilateral a 30 mil millones de dólares en 2025, también vislumbran una profunda colaboración nuclear, en ciberseguridad y aeroespacial, a grado tal que cuatro cosmonautas de India cumplen satisfactoriamente su entrenamiento en el célebre Centro Yuri Gagarin. En medio del reacomodamiento geoestratégico en el subcontinente indio, estalló la furia relativamente contenida de Biden contra China a unos días de su cumbre maniquea sobre la ilusa "democracia global".

Biden decidió un boicot "diplomático" a los juegos olímpicos de invierno de Pekín 2022 –bajo el hiperbólico cuento chino agringado de violación a los "derechos humanos" en Hong Kong y Xinjiang–, sin prohibir la participación de los atletas estadunidenses (https://wapo.st/3EMFfQN). Hasta donde se sabe, Putin asistirá muy complacido a los Juegos Olímpicos de Inverno de Pekín, donde será agasajado mejor que nunca. A fortiori, tras su visita triunfal a India.

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Domingo, 17 Octubre 2021 13:59

El imperio no baja las armas

Eduardo Esparza, sin título (cortesía del autor)

Estados Unidos nunca permanece humilde por mucho tiempo. Apenas un mes después de su derrota afgana, el orden imperial ha sido restablecido. La ofensa que Washington acaba de infligirle a París lo demuestra.


¿Un mes? Ni siquiera. Apenas los talibanes se apoderaban del aeropuerto de Kabul, que los neoconservadores volvían a salir de sus guaridas. ¿Occidente había “perdido Afganistán”? Era necesario entonces que reafirmara su presencia en todo el resto del mundo para hacer comprender a sus rivales estratégicos, China y Rusia particularmente, que no retrocedería ante el próximo combate. “La guerra no terminó –resumió el senador Mitt Romney, ex candidato republicano a la elección presidencial–. Estamos más en peligro que antes. Y vamos a tener que invertir más para garantizar nuestra seguridad” (1). Luego de haber regado el caos en Medio Oriente, Estados Unidos se vuelca entonces hacia el Pacífico y dirige su Marina contra China. Lo que será, imaginamos, un pequeño problema...

Cachetadas diplomáticas


Ese es, en todo caso, el principal desafío de la actual crisis diplomática entre Francia y Estados Unidos, no el enojo de París por haber sido despojado de un jugoso contrato de armamento naval. Se trata en efecto de saber cómo Europa debe reaccionar ante la alianza militar antichina que Washington acaba de anunciar con el Reino Unido y Australia. Porque en lo que respecta a lo otro –la espectacular humillación pública, la deslealtad de los “aliados”, la falta de concertación respecto de una decisión geopolítica mayor– el Elíseo se acostumbró a las afrentas estadounidenses desde hace unos quince años, ya se trate del espionaje a los Presidentes de la República revelado por WikiLeaks, del desmembramiento de Alstom por parte de General Electric (gracias a maniobras judiciales cercanas a un robo a mano armada), o de las multas faraónicas arrancadas a empresas y bancos franceses que no habían aplicado sanciones, contrarias al derecho internacional, decretadas por Estados Unidos contra Cuba o Irán (2). Para responder a la cachetada australiano-estadounidense de otra forma que a través de un llamado a consulta sin consecuencias a sus embajadores en Canberra y Washington, Emmanuel Macron habría hecho bien en otorgar sin hesitar el asilo político a Julian Assange y Edward Snowden, que revelaron los subsuelos del imperio. El mundo entero habría notado este golpe de efecto.


Mientras sus Presidentes conversan, Francia pierde prestigio. Se reintegró al mando integrado de una Organización del Tratado del Atlántico Norte (Otan) dirigido por Washington; abandonó una parte creciente de su soberanía diplomática a una Unión Europea poblada de vasallos de Estados Unidos; mantiene contra Rusia una batería de sanciones que impiden todo tipo de entendimiento “del Atlántico a los Urales”, única perspectiva susceptible de lograr que el Viejo Continente evite el control estadounidense o chino. Para no hundirse en la insignificancia, Francia debe hacer comprender de manera urgente a Washington, pero también a Pekín, Moscú, Tokio, Hanoi, Seúl, Nueva Delhi, Yakarta, que jamás se resignará a la guerra del Pacífico que preparará Estados Unidos (3).

 

1. CNN, 29-8-21.
2. Véase Jean-Michel Quatrepoint, “La ofensiva legal del imperio”, Le Monde diplomatique, edición Colombia, febrero de 2017.
3. Véase Martine Bulard, “Delirios atlantistas en Asia”, Le Monde diplomatique, edición Colombia, junio de 2021.

*Director de Le Monde diplomatique.
Traducción: Micaela Houston

 

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Lunes, 09 Agosto 2021 06:47

El negocio

En imagen de archivo, las instalaciones de Beretta U.S.A. en Accokeek, Maryland. El gobierno mexicano interpuso una demanda contra fabricantes y distribuidores de armas de Estados Unidos, incluidos algunos de los nombres más importantes del ramo, el pasado día 4, ante un tribunal federal en Boston, argumentando que sus prácticas comerciales han desatado un tremendo derramamiento de sangre. Foto Ap

El año 2020 fue el que más violencia registró por armas de fuego en más de dos décadas, con casi 20 mil muertos y cerca de 40 mil heridos en Estados Unidos. Más de 5 mil jóvenes fueron asesinados o lesionados, casi 300 de ellos niños. En 2021, hasta ahora, va peor, con 54 vidas perdidas a causa de estas armas cada día (https://www.gunviolencearchive.org).

El principal fabricante y vendedor de armas en el mundo es la principal víctima del uso de ese producto entre los países desarrollados. Lo que cultivas es lo que cosechas, dice el dicho, y aquí se abona el terreno con sangre. Todos saben el precio, pero en un sistema como este, el mercado es rey y durante 2020, en plena pandemia, la gente compró 23 millones de armas más, un incremento de 64 por ciento sobre el total de 2019, calculó el Washington Post.

Según investigaciones recientes, 39 por ciento de los hogares estadunidenses tienen armas (un incremento de 7 puntos desde 2016). El gobierno federal no mantiene un registro de la cantidad de armas que se venden en Estados Unidos, pero se calcula que existen hasta 400 millones de armas de fuego en manos privadas, o sea, más que suficiente para armar a la población entera del país.

Gran parte de las ventas de armas en Estados Unidos es legal, incluyendo las que fluyen a otros países como México. Los fabricantes, incluidos los 11 ahora demandados en una acción civil del gobierno de México registrada la semana pasada, afirman que ellos actúan estrictamente dentro del marco de la ley. Técnicamente eso es cierto. Más aún, a través de la asociación de fabricantes de armas, el National Shooting Sports Foundation (NSSF), argumenta que ellos no determinan el uso de sus productos, y que las licencias para adquirir y portar armas son establecidas y determinadas por leyes estatales y federales, no por ellos. También eso es cierto.

La Asociación Nacional del Rifle (NRA) que dice representar a los usuarios civiles de armas y que trabaja en conjunto y recibe apoyo de la industria, insiste que promueven la compra y uso legal de éstas, repitiendo su consigna de que "las armas no matan a la gente, la gente mata a la gente" (o sea, las armas no tienen la culpa). Estas asociaciones y sus aliados políticos conservadores han nutrido el antiguo y complejo argumento de que la tenencia de las armas por individuos es un derecho constitucional, y hasta tal vez un derecho divino, algo que los "izquierdistas" e intereses "extranjeros" les quieren arrebatar.

Como toda industria, saben cómo proteger su mercado y, por lo tanto, esas leyes que tanto dicen obedecer son casi redactadas por ellos mismos a través del juego corrupto (pero legal) donde invierten los fondos necesarios para que los políticos les paguen ese favor con legislación, es nada menos que el American way of life (o death en este contexto). Por ejemplo, en 2005 lograron que los republicanos promulgaran la Ley de Protección del Comercio Legal de Armas de Fuego, que prohíbe casi toda demanda legal contra los fabricantes de armas en el país.

Pero al final son los políticos los responsables de promulgar y mantener las leyes que favorecen a esta industria –mucho de lo cual se hace a nivel estatal, no federal. Por lo tanto, las luchas a favor de un mayor control de armas en este país, muchas encabezadas por sobrevivientes, víctimas y familiares de la violencia de armas (y que deberían ser aliados naturales en esfuerzos como el de México) se han enfocado en hacer que los políticos rindan cuentas y presionarlos a abandonar su relación con la industria de las armas. Sin un cambio en esta alianza macabra de la industria con una parte de la clase política, no es posible un cambio real en el ámbito de control de las armas.

La violencia es negocio para los mercaderes de la muerte.

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 Christoph Harnisch, jefe de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja en Colombia. CAMILO ROZO

El Comité Internacional de la Cruz Roja lleva cincuenta años en Colombia y ha visto las mutaciones y las distintas formas en que la población ha padecido a varios grupos armados. Christoph Harnisch (Suiza, 1958), su actual delegado, lleva cinco en el país y alerta sobre un nuevo escenario de mayor complejidad.

El diplomático, que fue intermediario neutral en las negociaciones en La Habana a solicitud del Gobierno de Colombia y las Farc, habla con EL PAÍS sobre las actuales dimensiones del conflicto; del aumento de un 300 por ciento de las víctimas de artefactos explosivos improvisados, que pasó de 57 en el 2017 a 221 en 2018, sobre su preocupación por cómo los migrantes venezolanos son aún más vulnerables en medio del conflicto y de los desafíos de la búsqueda de desaparecidos.

 

Pregunta. ¿Cuál es la situación del conflicto armado después del acuerdo de paz? ¿Se mantiene o ha empeorado?

Respuesta. El CICR nunca ha utilizado la palabra posconflicto. La realidad de muchos países en conflictos no se puede resumir en estas categorías intelectuales, es mucho más compleja. Y nunca hay que olvidar que la idea fundamental de este acuerdo de paz fue que la paz no es la firma, es construir algo durante años y años y años. Por eso nosotros siempre preferimos utilizar el término pos acuerdo. Ya sabíamos que solamente un acuerdo con una parte, con las FARC, pero no con la otra, iba a ser una paz parcial. Entendemos y entendíamos que había un interés político de proyectar una imagen de un país en paz, lo cual sería muy bueno. Ahora, lo que hemos visto con presencia en el terreno nos muestra otra realidad. Había esperanza en muchas de esas zonas muy dejadas por años y no hubo estabilización. Y en esas zonas hubo una situación peligrosa que es el desarrollo de lo que es ilegal. Esto afectó la población civil.


P. ¿Cuáles son las violaciones que más les preocupan?

R. No es que el CICR quiera ser ave de mal agüero, son simplemente observaciones que hacemos. Hay intimidación, amenazas, restricción de movilidad, artefactos explosivos improvisados y enfrentamientos. Eso no quiere decir, como me critican algunos: ¡ah entonces para usted la paz no fue útil! La paz fue muy útil, pero hay que reconocer una realidad para muchas personas que están en estas zonas. Vemos con preocupación también el desplazamiento individual por razones de amenazas. Son las mismas violaciones al DIH del pasado.

 

P. ¿Por qué habla de cinco conflictos armados actualmente?

R. Hemos visto que están presentes las mismas prácticas de control social del pasado, en las que se les dice a los campesinos si pueden trabajar o no. Y en las zonas donde hubo voluntad de cambiar cultivos ilícitos por lícitos se presentó un choque entre los campesinos y los grupos que tienen la posibilidad de influenciar de manera negativa a la población. Para nosotros, el enfoque no es jurídico sino humanitario. Por eso hablamos de cinco conflictos.

 

P. ¿Cuáles son y cómo operan?

R. Primero, está el actor con el que hubo negociaciones de paz, (la guerrilla) del Ejército de Liberación Nacional (ELN). Ahí vimos fortalecimiento en regiones como Chocó, Nariño, Cauca y Catatumbo. El segundo conflicto armado es con la estructura del Clan del golfo. Muchas veces dicen, bueno ellos no tienen una motivación ideológica, para nosotros eso no es un criterio, lo importante es que esos grupos están en terreno y afectan a la población civil. El tercero, es el EPL (Ejército Popular de Liberación), que es una estructura que en el 2016 estaba bastante débil y se fortaleció desde 2017. En cuarto lugar está la situación que ocurrió en la última fase de La Habana. Algunos de las FARC, concretamente del Frente 1, 7 y 40. En este, hemos tenido largos meses de análisis. ¿Qué es esto, en términos jurídicos? Porque las Farc ya fue un grupo insurgente que no se puede llamar un grupo armado. Ahí la prensa inventó el término disidencias o grupos residuales. Para complicar todo, hubo enfrentamientos entre el ELN y el EPL, y así hicieron el quinto conflicto armado.

 

P. ¿Todos atravesados por la coca?

R. Lo que pasó después del inicio de 2017 es que estos grupos se habían preparado para lo que venía después de la eliminación en la geografía militar de las Farc y ahí vimos un reagrupamiento y la pelea por el dinero rápido o las economías ilegales, no solo coca sino también la minería ilegal. Un campesino que quiere cambiar de la coca al café, a la yuca, no puede hacerlo en muchas zonas porque si lo intenta tiene problemas con estos grupos, o bandas, que en algunos casos son pequeños.

 

P. Es decir, lo mismo del pasado pero con grupos dispersos

R. Lo nuevo en Colombia es que no hay una dimensión nacional en el conflicto armado, hay micro regiones con dinámicas que no tienen mucho que ver unas con otras. Es una situación más compleja en donde la pregunta fundamental es cómo proteger a las poblaciones y neutralizar las economías ilegales. Ese es el gran dilema del Estado colombiano, y no depende de un gobierno. Además, el pasado era más sencillo en términos de análisis: todo mundo conocía los frentes, bloques, comandantes de las Farc; hoy pasa eso con el ELN, pero el tema se complica en las fronteras. Hay una fragmentación, un análisis mucho más difícil de lo que son esos grupos, los civiles muchas veces nos dicen que no saben quiénes son. Y eso es muy diferente del pasado. Entonces estamos entrando en una nueva cara del conflicto, la cara de estos grupos es más difícil.

 

P. La atención está en las disidencias, ¿pero cuáles son los que afectan más a la población?

R. Todos utilizan artefactos explosivos improvisados y sus peleas para la reorganización de rutas ponen en riesgo la población. El efecto es el confinamiento, accidentes, heridos, y este es el aspecto más triste porque afecta a los niños, a los campesinos. En Colombia siempre se habló de reclutamiento forzado de menores; hoy estos grupos no utilizan la fuerza sino el dinero. Es una nueva dimensión. Esas dinámicas ponen en contradicciones muy duras a las familias por la pobreza en la que se encuentran.

 

P. ¿Cómo ha sido la respuesta del actual gobierno?

R. Es un poco temprano para evaluar los éxitos y las dificultades. Con todas las críticas que se pueden hacer, es mucho más complejo que en el pasado. El del ELN y las Farc fue un conflicto muy tradicional. Diría que la respuesta debe ser con esfuerzos muy contextualizados. No se puede hacer un plan nacional que implemente de la misma manera en todo el país, porque el Catatumbo, Nariño o Chocó son totalmente diferentes. Cabe destacar muy claramente que no es responsabilidad de un solo gobierno. La situación fue compleja ya en 2017, no es una acusación al gobierno que no hace suficiente. Lo que sí es que se necesitan respuestas. La gente nos dice, es importante que ustedes vengan, para ver lo que pasa, pero no es suficiente.

 

P. Ha insistido en poner el foco en los desaparecidos

R. En el marco del acuerdo de paz se habló de la necesidad de dar recursos para los más de 80 mil desaparecidos, o tal vez más, y hoy lo que nosotros sabemos es que siguen desapareciendo personas por el conflicto armado. Desaparece una persona cada cuatro días.

 

P. Se esperaba que el pos acuerdo permitiera a acceder a información para encontrar desaparecidos.

R. Estamos trabajando fuerte en eso. Para este tema es importante que tengamos la información más actualizada sobre sitios de entierro, no solo de combatientes, sino de civiles. Hubo resultados buenos en 2017 y 2018. Ahora hay ciertos miedos de hablar de estos temas.

 

P. ¿Por qué?

R. Primero, muchos de los exguerrilleros se dispersaron; también hay temor a palabras como inseguridad jurídica, y claramente lo que pasó a nivel nacional (se refiere a la fuga del excomandante de las Farc, Jesús Santrich) impactó a estas personas. Tercero, los primeros casos de asesinatos de ex Farc.

 

P. Usted había alertado por falta de presupuesto en la Unidad de Búsqueda de personas Desaparecidas

R. Apoyar la Unidad de Búsqueda debe ser un objetivo estratégico, porque tendrá el papel de encontrar, con una organización extrajudicial y humanitaria, los desaparecidos durante al menos 30 años. El primer punto positivo es que existe y tiene recursos pero no son suficientes. La Comunidad Internacional ayuda de manera eficaz, lo que hace falta es la voluntad del Estado de priorizar esto y no simplemente decir nosotros tenemos dudas sobre ese sistema integral. No, en este tema de los desaparecidos no debe existir polarización. Todo el mundo está de acuerdo en que esta es la tarea de la sociedad colombiana de los próximos años y entonces hay que darle apoyo a la Unidad. Entendemos las dificultades del presupuesto, pero presupuestos traducen voluntad.

 

P. Pero con un gobierno que no creía en la existencia del conflicto armado, ¿sí habrá interés de encontrar los desaparecidos? Eso mostraría las dimensiones de lo que pasó.

R. Ese debate sobre conflicto armado nunca ha sido útil. Estas situaciones necesitan un fondo político, pero claramente si detrás de este debate hay una voluntad de no implementar, eso sería lamentable. No sé si estamos en esa situación, pienso que no, pero hay unos elementos de duda que tendrían que ser esclarecidos. Se sabe muy bien que los gobiernos siempre quieren disimular con el tema de los desaparecidos porque es doloroso para toda la sociedad y entendemos que ahí hay opiniones divergentes. Lo que hay que aprender es que tenemos una Unidad de Búsqueda que forma parte del sistema integral y eso es un logro inmenso.

 

*Delegado del Comité Internacional de la Cruz Roja, habla de su preocupación por el escenario de violencia que vive el país.

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Sábado, 13 Julio 2019 05:46

Cuánto cuesta un soldado

Cuánto cuesta un soldado

EE.UU. gasta hasta 17.000 dólares por cada marine o infante

Llevan hasta setenta kilos encima y cada cosa cuesta una fortuna: armaduras de 1600 dólares, cascos de más de 300, mochilas de mil dólares.

 

 La evidencia está en los noticieros en blanco y negro, en las obras maestras del reportaje de guerra, en las toneladas lineales de imágenes de lugares como Kursk, Anzio, Iwo Jima o Berlín. Ahí se ve, jóvenes para siempre, a soldados ingleses, alemanes, rusos, americanos, franceses, japoneses y varios, varios etcéteras, peleando la mayor guerra jamás vista. Van con un uniforme de brin, un casco de metal, un cinturón y botas de cuero, un arma en la mano. A lo sumo, se molestan en colgar de la cintura una cantimplora, alguna granada, cargadores, un puñal. Si se los ve con una mochila, es chiquita como las que usan hoy los chicos, o una bolsa con tres piolines, a la rusa. Esa era gente que ganaba sus guerras sin accesorios, durmiendo en el suelo, comiendo lo que hubiera.

 Los países por los que peleaban no habían inventado lo que Estados Unidos inventó a partir de los años sesenta y sobre todo al profesionalizar sus fuerzas armadas, eliminando todo servicio militar. Para la Francia de 1940, para la Gran Bretaña de Churchill, para el Japón de Hirohito, para la URSS amenazada de exterminio, para los Estados Unidos después de Pearl Harbor y para la Alemania después de Stalingrado, la guerra era un peligro existencial, una carga atroz. Pagar una guerra era fundirse, empeñarse por años. Pero arrancando en Corea, acelerando en Vietnam, afirmándose en la guerra fría y la colección de guerra imperiales que no se podían perder, Estados Unidos transformó la guerra en un negocio espectacular. Fue el triunfo de lo que el presidente Eisenhower, que era general y había comandado Europa en la segunda guerra mundial, llamó el complejo industrial militar.

La carga de todo esto la llevan, literalmente, los soldados americanos de hoy, que van como burros llevando encima hasta 70 kilos de equipo obligatorio. Que necesiten todo es debatible, porque últimamente si un americano muere en combate es porque lo mató un insurgente en chancletas y de civil, armado con un Kalashnikov usado, una bolsa de pan y una botella de agua envuelta en un trapo. Pero lo que no queda duda es que equipar al marine o al infante moderno puede costar hasta 17.500 dólares, un negocio soñado para más de uno.

Esto se gasta en darle una armadura, rodilleras, coderas, antiparras, máscara antigás, radio, visión nocturna, guantes con tejido antiflama, un casco de kevlar y una carabina modular M4 con más accesorios que una Ferrari. Para darse una idea, el casquito de plástico laminado le cuesta al ejército, que los compra de a centenares de miles, 322 dólares, la radio 580 y el chaleco antibalas 1620. La mochila llena de cachivaches cierra a 1031 dólares y los borceguíes a 105. El fusil básico bajó de los 1200 que cobraba cada uno la Colt, su creador, a 700 y ahora a 642 en la última licitación, que compró 120.000 unidades por 77 millones. Esta baja subraya el sobreprecio que se paga por la munición, que se calcula en 787 dólares por hombre para que salga en descubierta, nomás. Y por supuesto, falta considerar la cantidad de cosas que se le pueden adosar a un M4: dos tipos de lanzagranadas, dos tipos de agarres frontales, tres tipos de mira laser, dos tipos de mira telescópica, de cerca y de lejos.

A todo esto, lo más barato es el soldado raso, que gana cincuenta dólares por día –una miseria en Estados Unidos- más un extra de cinco si está en una zona de combate. Que el negocio no es para el que lleva la mochila queda claro cuando se calcula el costo total de tener un hombre bajo bandera en una unidad de combate. La OTAN calcula un promedio de 180.000 dólares por año por persona, cifra en la que los 26.000 anuales de salario básico es lo de menos. Cada soldado en operaciones en Afganistán le cuesta a Washington 2.100.000 por año.

Roosevelt se debe estar revolviendo en su tumba viendo estos gastos. Cuando el presidente mandó tropas a medio mundo, cada soldado llevaba 170 dólares encima, a moneda corregida y actualizada. Los GI iban con un casco metálico, pesado e incómodo, un rifle M1 que pateaba como una mula, borcegos de cuero, ropa de algodón, un cinturón con bolsitas para cargadores y un Zippo. Para Vietnam, el costo de cada hombre equipado ya había subido a 1112 dólares, en buena parte porque los fusiles M16 costaban casi 600 cada uno. Vale la pena anotar que Estados Unidos movilizó 11.300.000 hombres y mujeres en la segunda guerra mundial, y 2.300.000 en Vietnam, pero hoy apenas araña los 800.000 en unidades de combate.

Quien tenga vocación de estudiar estas cosas puede encontrar en internet –cuando no- un vívido debate sobre la cantidad de cachivaches que lleva encima un infante. Según un estudio encargado por el mismo Pentágono, un soldado no debería llevar encima más que el 33 por ciento del peso corporal. En promedio, esto significa que en todo concepto un soldado no debería cargar más de 27 kilos y una mujer bajo bandera hasta 20. El estudio se encargó porque los soldados llevan hasta el 60 por ciento de su peso encima, con picos absurdos como el final del examen de oficiales de los Marines, en que los candidatos tienen que marchar quince kilómetros en menos de tres horas, cargando setenta kilos de equipo encima. Alguien se debe haber acordado de los soldaditos de la gran guerra, tan livianos ellos, y hasta haber recordado que los legionarios romanos caminaron medio mundo conocido llevando hasta la mitad de su peso, contando las armaduras de metal martillado.

El informe fue prolijamente ignorado porque sacarle equipo de encima a los soldados significa cancelar contratos, algo que de ninguna manera es una opción. No asombra que los militares estén invirtiendo en soluciones más caras y lucrativas, como robots de carga que le lleven el bolso al pelotón, o exoesqueletos como los de la película Elysium para que cada uno sea un superhombre cargado de accesorios.

Mientras, en el resto del mundo en el que se acuerdan que la guerra es un sacrificio más que una industria, los costos son otros. Los chinos ponen un soldado en el campo con 1523 dólares, y la principal crítica que les hacen –y aceptan- es que hay muy pocas radios como para coordinar movimientos. El precio es relativamente alto porque el arma de combate, el Modelo 95 –nieto o bisnieto de un Kalashnikov- cuesta 4300 yuan, unos 700 dólares.

Pero si se quiere una comparación precio-calidad que desgaste la excusa americana de “lo nuestro es más avanzado”, hay que ir a Rusia. Moscú acaba de presentar la super-armadura integrada Ratnik-2, un sistema que consta de casco, chaleco antibalas, radio, antiparra inteligente con visor infrarrojo y de visión nocturna, tanquecito de agua con filtros, un botiquín y hasta una bolsa de dormir. Esta pieza pesa apenas 20 kilos y cuesta 3500 dólares, mayorista, pero le resulta tan cara al Kremlin que la van a usar únicamente los comandos de las fuerzas especiales. Al final, son los rusos los que saben de economía y los especialistas en defensa ya se acostumbraron a ver equipos de rendimiento comparable al occidental, a un tercio del costo. Por ejemplo, el nuevo supertanque Armata, que no llega a los cuatro millones de dólares y es el par de cualquier cosa que produce la OTAN a doce millones.

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Alertan sobre el uso de 'robots asesinos' en futuras guerras: no existe aún regulación

La Cruz Roja afirma que abordar el problema de las futuras armas autónomas será crítico ya que plantea cuestiones éticas sobre la delegación de decisiones letales a las máquinas. Mientras, una reciente encuesta internacional muestra un importante rechazo de la ciudadanía de 26 países, entre ellos España, a este tipo de armamento.

 

Los sistemas armamentísticos autónomos letales, los 'robots asesinos', no existen aún. No obstante, la creciente automatización de las armas mantiene abierto desde hace años un debate internacional sobre la necesidad de una regulación o, directamente, una prohibición de los mismos. El problema de fondo es si dejar o no en manos de un algoritmo la decisión de matar a un ser humano.


Mientras países como EEUU, China, Reino Unido, Rusia, Francia e Israel desarrollan armamento cada vez más automatizado, no existe aún un tratado o una legislación internacional que regule lo que, probablemente, será una realidad en un futuro cercano: los 'robots asesinos'.


Este tipo de sistemas de armas serán capaces de seleccionar objetivos de forma independiente, es decir, sin intervención humana, y atacarlos. Por lo tanto, son diferentes a los drones operativos hoy en día, ya que en este caso los humanos seleccionan y atacan objetivos, pero a distancia.


El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, apoya una prohibición total [] de estos sistemas armamentísticos autónomos, y muchas ONGs y activistas exigen que exista, al menos, un marco normativo suficientemente estricto.


De momento, ese marco no existe. Si bien se negocia un protocolo para este mismo año en el marco de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCV), una encuesta de Ipsos publicada este martes y encargada por Human Rights Watch y la Campaña Contra los Robots de Combate —una alianza de 88 ONG que trabaja en este asunto desde octubre de 2012— muestra que el 61% de los participantes de 26 países se oponen a la existencia de este tipo de armamentoautónomo (el 65% en España).

Las Naciones Unidas están revisando las implicaciones estratégicas, legales y morales de los sistemas de armas autónomos letales. Sin embargo, tras una reunión en noviembre del CCV, tan solo 28 países en el mundo están dispuestos a prohibir este tipo de armamento. España no se encuentra en este grupo (PDF).


Donde sí está España es en el grupo que precisamente no apoya una negociación de un nuevo tratado sobre este asunto, al lado de Australia, Bélgica, Francia, Alemania, Israel, Corea del Sur, Rusia, Suecia, Turquía, EEUU y el Reino Unido.


Cruz Roja


En una entrevista concedida a la Fundación Thomson Reuters en Yakarta, Yves Daccord, director general del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), afirmó que este sería un tema crítico en los próximos años, ya que planteaba cuestiones éticas sobre la delegación de decisiones letales a las máquinas y la responsabilidad que conllevan las acciones de estas máquinas.


"Tendremos armas que vuelan sin ser manejadas remotamente por un humano y tendremos suficiente inteligencia para localizar un objetivo y decidir si es la persona adecuada para eliminar", dijo Daccord. "No habrá un ser humano que tome esa decisión, será la máquina quien decida: el mundo esencialmente delegará la responsabilidad en un algoritmo para decidir quién es el enemigo y quién no, quién vive y quién muere".

Significativamente, Cruz Roja no aboga por la prohibición total, sino por "mantener un nivel de control humano sobre tales armas". "Esto significa que, en cualquier momento de la operación, un humano puede intervenir", dijo Daccord. Según el CICR, las normas deberían abordar cuestiones como la definición de armas autónomas, el nivel de supervisión humana sobre estas armas, como la capacidad para intervenir y desactivar, así como las condiciones operativas para su uso.


Los partidarios de las armas autónomas alegan que éstas harán la guerra más humana, al ser más precisas en la localización y eliminación de los objetivos. Para afirmar lo anterior, argumentan que los robots carecen de emociones humanas como el miedo o la venganza y minimizarán las muertes de civiles, sostienen los defensores de estros robots.


No obstante, Daccord recuerda que tales máquinas podrían funcionar mal, y esto puede generar dudas sobre la responsabilidad ante un error. "Se puede responsabilizar a las personas, según el derecho internacional humanitario, con armas gestionadas a distancia, como los drones, pero con las armas autónomas nos estamos movemos en un nuevo territorio", dijo.
Problema ético


Para Milton Meza Rivas, investigador de la Niversidad de Barcelona y asesor del Grupo de Trabajo sobre sistemas de armas autónomas letales de la ONU, "un robot autónomo letal, por muy bien diseñado y programado que esté, probablemente no podría cumplir a rajatabla los principios básicos del derecho internacional humanitario (especialmente los de distinción, proporcionalidad y precaución) ya que, en razón de la complejidad que involucra una operación militar, es difícil que la máquina pueda contar con una base de datos que le permita evaluar todo el contexto".


Así, este experto sostiene, en un análisis publicado por el Institiuto Español de Estudios Estratégicos (IEEE) en agosto de 2016 (PDF), que podría haber un incremento en el riesgo de que se produzcan daños no previstos e indiscriminados contra inocentes, ya que, como recuerda, "los principios rectores del derecho internacinal humanitario implican una capacidad de discernimiento propia del ser humano".

El problema de fondo es, por tanto, ético. Así al menos lo consideran expertos como Carlos Espósito, catedrático de Derecho Internacional Público en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid.


En una conferencia en la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa (Fide) en 2017 alertaba de que, desde la perspectiva del derecho internacional, habrá problemas cuando "la tecnología permita que los drones sean totalmente autónomos, es decir, que su programación le permita disparar sin esperar una orden o autorización de un operador humano".


Es decir, es necesario resolver el dilema que plantea dejar que un robot, que a priori no tiene capacidad empática, decida y mate por sí mismo a una persona. Así, para Espósito, mientras que la atribución de responsabilidad y la reparación de los daños y perjuicios son problemas que se resuelven jurídicamente, la cuestión relativa a si es justo delegar la decisión de matar en una máquina es un problema ético.

MADRID
23/01/2019 07:42 Actualizado: 23/01/2019 07:42
P. ROMERO | AGENCIAS

 

EEUU vive una guerra cultural, de clase y racial

Cuando una parte de la población de una nación está armada para defenderse de otra parte de la población, estamos ante una guerra civil no declarada. Cuando el Estado no tiene el monopolio de la violencia legítima, ¿podemos pensar que se trata de un 'Estado fallido'?


Las masacres en escuelas y centros de estudio pueden considerarse una emergencia de la violencia en la sociedad estadounidense. En los primeros 45 días de 2018, hasta la masacre de San Valentín, hubo 18 tiroteos en escuelas, en diez de las cuales hubo muertos, según el Everytown for Gun Safety, un grupo que defiende un mayor control sobre la venta de armas. En el mismo lapso se han registrado 18 tiroteos en escuelas de EEUU, en 10 de los cuales hubo heridos o muertos. Desde 2013 la cifra trepa hasta los 290 tiroteos en centros educativos.

Otro informe de prensa asegura que en el primer mes y medio hubo 1.800 personas que murieron en Estados Unidos por herida de bala. Desde 2011 fueron 200.000. Una verdadera guerra. La notable cantidad de muertes por armas de fuego, y en particular la sucesión de matanzas en escuelas, han llevado a diversas organizaciones a convocar la Marcha por Nuestras Vidas (March for our Lives, en inglés) el sábado 24 de marzo en Washington, para que la libertad de poseer armas de grueso calibre sea regulada


Los convocantes de la protesta demandan la prohibición de la venta libre de fusiles de asalto, por considerarlas armas de guerra que van más allá de la defensa personal. Pero defienden "el derecho de los estadounidenses respetuosos de la ley a poseer y portar armas, como se establece en la Constitución de los Estados Unidos".


Los organizadores también reclaman la prohibición de las revistas especializadas en armas de guerra, asegurando que aquellos estados que las prohíben tienen la mitad de tiroteos. Y sostienen que la verificación de antecedentes de los compradores reduce drásticamente los sucesos violentos.

Lo que sorprende es que aún los opositores a las armas de fuego muestran su respeto por la "segunda enmienda" de la Constitución que defiende "el derecho del pueblo a poseer y portar armas". Lo cierto es que en EEUU hay más armas que habitantes y que la mitad de las armas del mundo en posesión de civiles está en este país.


El Congreso nunca autorizó la creación de una base de datos sobre la cantidad de armas en poder de particulares ni la cantidad de muertos por armas de fuego. No cualquiera tiene un arma. Una pista sobre los poseedores la ofrece el Departamento de Justicia de Estados Unidos: en 2013 se vendieron 16,3 millones de armas de fuego (45.000 cada día), un aumento del 130% en relación a 2007, cuando Barack Obama llegó a la Presidencia y se desató el pánico a que el Gobierno restringiera la venta.

Aunque la violencia crece, cada vez son menos los ciudadanos de EEUU que tienen armas. En la década de 1980, la mitad de las familias tenían armas, cifra que cayó a un tercio en la actualidad. Lo que indica que los que tienen un rifle, una escopeta o una pistola cada vez acumulan más cantidad de armas. Según un estudio de EFE, el 66% de los estadounidenses posee más de un arma en su casa.

El estudio ofrece algunas pistas sobre quiénes tienen armas y contra quiénes las utilizan. El 65% afirma que posee un arma para protección, seguido de los que las tienen para uso deportivo y caza, y muy lejos por los coleccionistas. La mitad afirma que creció en un hogar con armas.


La distribución entre grupos sociales es la clave. El 57% de los republicanos está armado frente a sólo el 25% de los demócratas. La mitad de los blancos (49%) tiene armas frente a menos de un tercio de los negros (31%) y apenas una quinta parte de los latinos (20%). El 72% de los estadounidenses disparó alguna vez un arma.


El panorama se aclara. Una minoría de hombres blancos republicanos está armada. Por otro lado, sabemos que la policía ha disparado y matado más de mil personas cada año desde el comienzo de la crisis de 2008, en su inmensa mayoría negros, lo que ha dado pie al nacimiento de movimientos como Black Lives Matter (Las vidas negras importan, en inglés), entre otros.

¿Cómo entender y cómo analizar estos datos?

La primera cuestión es que estamos ante un país que vive una larga guerra civil. Cada día 309 personas reciben heridas de bala y 93 mueren por disparos. Desde 1967 murieron por disparos 1,59 millones de personas, más que los ciudadanos de EEUU que perdieron la vida en guerras, que suman 1,2 millones en estos 50 años.


Son cifras elocuentes. Es una guerra interna de la que no se puede acusar a ninguna potencia extranjera. Es una forma de vida que está en el ADN de los estadounidenses y que probablemente esté arraigada en la forma como se creó la nación. Por algo la segunda enmienda se formuló en 1791, cuando la rebelión contra la monarquía inglesa llevó a los rebeldes a crear milicias armadas para defenderse de los ejércitos coloniales.


La segunda cuestión es la identidad de los estadounidenses, punto en el que aparecen fuertemente divididos. El hecho de que 'sólo' la mitad tenga armas, y que apenas uno de cada cuatro votantes demócratas las posea, enseña una fractura identitaria muy fuerte. Más aún porque cada vez son menos los que creen que las armas resuelven los problemas de seguridad, tal y como muestran el descenso constante en la posesión y los movimientos que se han disparado este año contra las armas de guerra.

El tercer aspecto es el que siento más importante. Los más oprimidos, negros e hispanos, los más débiles socialmente, son los que menos armas tienen. Son las víctimas principales de los que tienen armas, tanto de los civiles como de los policías, guardias nacionales y militares que son mayoritariamente blancos, en particular los mandos medios y superiores.

Por lo anterior, debemos concluir dos cuestiones: el Estado no tiene el monopolio de las armas y la violencia se ejerce principalmente contra los pobres, focalizada en negros e hispanos. Una frase casi prohibida en EEUU, resume la cuestión: lucha de clases.

 

09:04 22.03.2018(actualizada a las 09:59 22.03.2018)URL corto

 

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Miles de alumnos de EEUU alzan la voz por un mayor control en la venta de armas

Decenas de miles de estudiantes salieron el miércoles a las calles en todo Estados Unidos o se concentraron en sus escuelas en señal de dolor por la matanza perpetrada el pasado 14 de febrero en un instituto de Parkland, en el sur de Florida, y en demanda de un mayor control en la venta de armas.

 

Al cumplirse un mes del tiroteo, estudiantes de más de 3.000 centros educativos de todo el país dejaron sus clases y se concentraron en los campus e instalaciones o marcharon por las calles para reclamar a la autoridades acciones concretas para restringir el acceso a las armas de fuego.


La masiva participación y protesta tuvo su acto central a las 10:00 hora local durante el paro de 17 minutos de duración, uno por cada vida segada en la matanza perpetrada en la escuela secundaria Marjory Stoneman Douglas, de Parkland.


Unos 3.000 alumnos y profesores de esta escuela de Florida se concentraron en el campus en memoria de las víctimas y para pedir a los legisladores cambios efectivos a las leyes de control de armas.


"Es muy emocionante. Mi corazón está roto y está siendo muy duro, pero estoy orgullosa de la acción de estos estudiantes", dijo Carla Madeiros, madre de una alumna del centro, para añadir que "no hay lugar para las armas automáticas y tiene que haber un cambio" en las leyes.


Alumnos del cercano colegio West Glades se sumaron a la concentración en Parkland bajo el lema de "No más rifles", un mensaje de protesta que resonó contundente en todo el país en rechazo a las permisivas leyes actuales de control de armas.


Los alumnos que abarrotaban las gradas y el campo de deportes del colegio de Parkland entonaron con emoción "Shine", el himno que ellos mismos compusieron en señal de duelo por la muerte de 14 estudiantes y tres adultos en el tiroteo.


"Lo que pasó fue horrible", señaló Gloria de Jesús, madre de otro estudiante en referencia a la masacre que perpetro Nikolas Cruz, de 19 años, quien disparó indiscriminadamente con un fusil de asalto en este centro educativo.


A Parkland se acercaron personas de todas partes de la nación, como una joven conmocionada de Pensilvania que entregó a los familiares de las víctimas del tiroteo un retrato de cada uno de los asesinados.


En el camino desde la escuela hasta el parque Pine Trails, el estudiante Liam Kiernan aseguró que "nunca se había sentido tan fuerte y entusiasmado" y se mostró conmovido por la "resistencia" de toda la comunidad.


"Sólo podemos mirar hacia delante", dijo el joven mientras caminaba hacia el parque donde el día posterior a la masacre tuvo lugar la vigilia en recuerdo a las víctimas.


Muchos alumnos, como en Nueva York, salieron pronto a las calles para mostrar pacíficamente su rechazo a la violencia por armas de fuego en los colegios y llamar al Congreso de EEUU a que actúe de manera decisiva para aprobar leyes que endurezcan el acceso a las armas.


En Washington, centenares de estudiantes se concentraron frente a la Casa Blanca y al Capitolio con pancartas y con gritos de "Basta es basta" ("Enough is enough") y "¿Cuántos más?".


Líderes demócratas salieron al encuentro de los jóvenes para conversar con ellos sobre sus reivindicaciones de un mayor control de armas.
Las voces airadas de muchos alumnos y líderes comunitarios culpan de la escalada de ataques armados en colegios a la inacción de los legisladores, más pendientes de "enviar mensajes de solidaridad y pesar por las víctimas" que por generar un cambio real con nuevas leyes, señaló su página web el grupo Women's March Empower, organizadora de la protesta.


Esta jornada histórica jalonada por las protestas de miles de estudiantes se sintetizaba en la demanda escrita en uno de los carteles que se agitaba en Parkland: "!Las oraciones y condolencias no son suficiente! Nuestros funcionarios del Gobierno necesitan actuar ya o renunciar a su puesto".


Una de las principales reclamaciones de numerosos estudiantes, padres, profesores y líderes comunitarios es la prohibición de la venta de armas de asalto como el fusil semiautomático AR-15 usado en la matanza por Cruz, exalumno de Marjory Stoneman Douglas.


Cruz, autor confeso de la matanza, afronta 17 cargos por intento de asesinato en primer grado y otros 17 por asesinato premeditado en primer grado, delitos que un gran jurado le imputó la semana pasada.

 

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Lunes, 19 Febrero 2018 06:00

Jóvenes al rescate

Jóvenes al rescate

“Estamos juntos aquí porque si lo único que puede hacer nuestro gobierno y el presidente es enviar sus condolencias y oraciones, entonces es momento de que las víctimas sean el cambio que necesitamos ver”, declaró Emma Gonzalez durante un mitin contra las armas el sábado en Fort Lauderdale, cuatro días después de sobrevivir a la matanza en su preparatoria en el pueblo de Parkland, Florida, a unos kilómetros de donde hablaba con voz firme y entre lágrimas de ira y tristeza.

Gonzalez, de 18 años, señaló que ya todos conocen las estadísticas sobre los tiroteos masivos y cómo se repiten estas tragedias por todo el país. De hecho, ella y sus compañeros se han sumado a los más de 150 mil estudiantes en más de 170 escuelas primarias, secundarias y preparatorias que han atestiguado un tiroteo en sus instalaciones desde la matanza en la preparatoria Columbine, en 1999, según un análisis del Washington Post.

“Vamos a ser los jóvenes de los cuales ustedes después leerán en sus libros de texto. No porque vamos a ser otra estadística sobre tiroteos masivos en Estados Unidos, sino porque vamos a ser el último tiroteo masivo (…) vamos a cambiar las leyes”, prometió a los más de mil estudiantes, padres de familia y otros que se congregaron para decir ya basta.

Si el presidente quiere presentarse frente a mí y decirme en mi cara que esto fue una tragedia terrible y que nunca debió haber ocurrido, y si quiere seguir diciendo que nada se puede hacer al respecto, felizmente le preguntaré cuánto dinero ha recibido de la Asociación Nacional del Rifle. Y ¿quieren saber algo? No importa, porque ya sé: 30 millones de dólares (...) A todo político que recibe donativos de la NRA (Asociación Nacional del Rifle): vergüenza, y en ese momento cientos de sus compañeros y padres de familia corearon: vergüenza, vergüenza.

“Los gobernantes electos nos están mintiendo. Y parece que nosotros los jóvenes somos los únicos que nos damos cuenta, y estamos aquí para decir que eso es BS (bullshit, una pendejada). Empresas que hacen caricaturas de los jóvenes estos días, diciendo que sólo nos importa lo nuestro y que estamos obsesionados con los trends… estamos preparados para decirles BS. Políticos que están sentados en sus curules dorados financiados por la NRA diciendo que nada se podría haber hecho para evitar esto, decimos BS... Dicen que ninguna ley podría haber prevenido cientos de tragedias que han ocurrido. Decimos BS. Que no sabemos de lo que estamos hablando, que somos demasiado jóvenes para entender cómo funciona el gobierno. Les decimos BS”. Y con ello respondió un coro: no más BS.

Gonzalez no está sola. Un nuevo grupo de líderes feroces acaba de nacer de las muertes violentas de 17 de sus compañeros en el más reciente tiroteo masivo en este país. Cualquier político que está aceptando fondos de la NRA es responsable, declaró Cameron Kasky, otro estudiante de la preparatoria en Parkland, a ABC News. Y dirigiéndose directamente al senador de su estado, Marco Rubio, agregó: “no es nuestra tarea decirte cómo protegernos. Nuestra tarea es asistir a la escuela, aprender y no ser baleado (…) Su tarea es protegernos y nuestra sangre está en sus manos”.

Vale señalar que Rubio está entre los más beneficiados por la generosidad de la Asociación Nacional del Rifle, la entidad más poderosa contra el control de las armas en manos privadas.

Otro estudiante sobreviviente David Hogg, en una entrevista con CBS News, se dirigió directamente a Trump este domingo denunciando: hemos visto el cierre de gobierno, hemos visto la reforma de impuestos, pero nada para salvar las vidas de los niños. Usted me enferma.

Respondiendo a un tuit de Trump que acusa a la FBI de no haber seguido alertas sobre el sospechoso porque estaban demasiado ocupados en investigar la colusión que no existe entre los rusos y su campaña electoral, Aly Sheehy, otra sobreviviente, respondió: 17 de mis compañeros ya no están. Esos son 17 futuros, 17 jóvenes y 17 amigos robados. Pero tienes razón, siempre se tiene que tratar de ti. Qué tonta, se me había olvidado.

Estudiantes, algunos que ya realizaron acciones locales, anunciaron que están organizando movilizaciones a escala nacional, algo que está preocupando a políticos hasta ahora muy cómodos, quienes habían logrado frenar iniciativas anteriores para imponer controles sobre las más de 300 millones de armas que están en manos privadas en este país.

En la convocatoria a la “Marcha para nuestras vidas, acción impulsada por estudiantes a través del país y citada para Washington el 24 de marzo, se declara: Ni uno más. No podemos permitir que un niño más sea baleado en la escuela. No podemos permitir que una maestra más tenga que decidir si ponerse en frente de un rifle de asalto para salvar las vidas de sus estudiantes. No podemos permitir que una familia más esté esperando una llamada o un texto que nunca llega. Nuestras escuelas no están seguras.Nuestros hijos y maestros se están muriendo. Tenemos que hacer que nuestra prioridad principal sea salvar estas vidas. (www.marchforourlives.com/mission-statement).

El 14 de marzo se está convocando a una huelga estudiantil de 17 minutos, por las 17 víctimas, y otras el 20 de abril, el aniversario de Columbine, donde se pide que todos se vistan de anaranjado para exigir el cambio, entre otras.

En otra entrevista con CNN, Kasky resumió: mi mensaje a aquellos que están en cargos de elección es: están con nosotros o están en contra. Estamos perdiendo nuestras vidas mientras los adultos están jugando.

O como lo resumió el editor en jefe de Wired, Nicholas Thompson, en un tuit: Estados Unidos: donde los estudiantes de prepa actúan como líderes, y los líderes actúan como si estuvieran en la prepa.

En un país donde más personas han fallecido por violencia de armas de fuego desde 1968 hasta hoy día que el total de estadunidenses muertos en todas sus guerras desde su independencia, donde el pueblo más armado del mundo comete masacres y donde en promedio hay cinco balaceras en sedes académicas cada mes, serán los jóvenes quienes tal vez podrán rescatar a su país de esta barbarie.

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