Viernes, 04 Agosto 2017 15:56

La mirada de China sobre Venezuela

La mirada de China sobre Venezuela

Conocer los criterios que maneja la potencia emergente sobre América Latina, y en particular sobre Venezuela, es sumamente importante ya que raramente sus medios de comunicación dejan entrever las opiniones que circulan en el gobierno chino. El 1º de agosto el periódico chino Global Times publicó un extenso artículo editorial titulado "Venezuela un microcosmos del enigma latinoamericano" (goo.gl/ksmY77).

Global Times pertenece al órgano oficial del Partido Comunista de China, Diario del Pueblo, pero está centrado en temas internacionales y sus opiniones tienen más autonomía que el medio que lo auspicia.

El artículo analiza las recientes elecciones a la Asamblea Constituyente mostrando cierto apoyo al proyecto pero, a la vez, tomando distancias. Reserva sus mayores críticas a la Casa Blanca, al mencionar que "Washington sólo está preocupado por tomar el control del continente como su patio trasero, y no está interesado en ayudarlos".

Destaca que los objetivos de Estados Unidos consisten en "la eliminación de Maduro y la destrucción del legado político de Chávez", pero también señala que todos los gobiernos de izquierda del continente tienen una relación "incómoda" con Washington.

Según Global Times, "sin una industrialización plenamente desarrollada, las economías latinoamericanas dependen en gran medida de los recursos", razón por la cual muchos países presentan fuertes brechas sociales y de riqueza, como sucede en Venezuela, donde los campesinos y los pobres urbanos apoyan al gobierno mientras la clase media rica sostiene a la oposición.

Hasta ahí no hay novedades. Pero en este punto arranca un análisis que devela las posiciones del gobierno chino. "El sistema político que adoptaron desde Occidente no ha logrado abordar estos problemas", explica Global Times.

Por lo tanto, dice el diario, "independientemente de quién gane, Venezuela tendrá dificultades para ver luz al final del túnel. Las divisiones sociales no pueden ser resueltas, y la intervención de Estados Unidos no se detendrá. Venezuela puede ser arrastrada a una prolongada batalla política". Con total transparencia, la dirigencia china estima que el país se encamina hacia conflictos mayores.

En segundo lugar, sostiene que Venezuela es un "importante socio de China". Defiende relaciones de cooperación "independientemente de quién gobierne el país", porque "el comercio con China será beneficioso para los venezolanos". Por eso estiman que mantener relaciones fluidas y estrechas "trasciende intereses partidarios en Venezuela".

Los chinos abren el paraguas y advierten que las relaciones no están subordinadas a los gobiernos de turno, o sea, que son de larga duración y no van a renunciar a ellas aunque caiga el gobierno de Nicolás Maduro.

El tercer punto es clave: "Los disturbios políticos significan riesgos para las inversiones chinas y China debe aprender a lidiar con ellas. China no puede renunciar a su presencia económica en América Latina sólo por su inestabilidad política", afirma el artículo.

Finalmente, sostiene que la presencia de China en América Latina "no implica un motivo geopolítico", cosa harto dudosa; pero también asegura que "China no interferirá en el proceso político de Venezuela o de cualquier otro país latinoamericano", algo que hasta ahora es completamente cierto.

Aunque circunspecto, el análisis chino revela tres cuestiones centrales. La presencia china en la región llegó para quedarse; está claro que existe un conflicto con Estados Unidos; y no van a interferir en las relaciones derecha-izquierda, porque –aunque lo nieguen– su presencia es de carácter estratégico.

En otro momento, habrá que reflexionar sobre el "sistema político" que China propone, indirectamente, a los países amigos del mundo que, evidentemente, no se parece a las democracias electorales del tipo occidental.

Las relaciones de China con la región abarcan una variada gama de asuntos, desde inversiones económicas hasta acuerdos militares y crecientes vínculos culturales con la apertura de cientos de centros de estudio de lengua china. En varios países se han instalado industrias, en particular de montaje y construcción de automóviles, lo que amplía sus inversiones focalizadas en una primera etapa en materias primas.

Llama la atención la potencia de las relaciones económicas. China es uno de los principales socios comerciales con los países de la región y ha desplazado, desde 2005 a 2016, al Banco Mundial y al BID como principal fuente de préstamos, con 141 mil millones de dólares volcados hacia América Latina y el Caribe, según Inter-American Dialogue (goo.gl/8iuAR7).

Venezuela absorbe casi la mitad del total de préstamos, con 62 mil 200 millones de dólares, seguido por Brasil con 36 mil 800 millones, y bastante más atrás Ecuador y Argentina. Las inversiones en Venezuela tuvieron un pico en 2010 y luego descendieron considerablemente, pero siguen ocupando un lugar destacado. El grueso de sus inversiones se destinan a energía, o sea hidrocarburos, pero también a minería e infraestructura.

Las inversiones más notables fueron destinadas al terminal marítimo de la petroquímica Pequiven y a la empresa mixta Sinovensa, formada por PDVSA y la Corporación Nacional China de Petróleo, creada después de la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco, en 2007. Gracias a los 4 mil millones de dólares invertidos por China, Sinovensa pasó de producir 30 mil barriles diarios de petróleo a 170 mil barriles (goo.gl/9QDaCp).

El último préstamo importante se registró en noviembre de 2016, con 2 mil 200 millones de dólares en el sector petrolero, para llevar la producción chino-venezolana a 800 mil barriles diarios en los próximos años ( goo.gl/MZE7nZ ).

De seguir por este camino, China terminará desplazando a Estados Unidos como principal mercado del petróleo venezolano, siendo el país que ostenta las mayores reservas mundiales de crudo. Esta realidad, más que el "socialismo del siglo XXI", explica los motivos de Washington para derribar a Maduro.

 

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"Te tapas la nariz y lo asumes... Sabes que no hay alternativa"

El primer ministro griego habla sobre las concesiones que hizo a Europa a pesar del rechazo popular en referéndum: "Sabes que no hay alternativa porque ya has hecho todo lo posible por mantenerte con vida"

 

Alexis Tsipras, el primer ministro griego, ha prometido desafiar a sus críticos sacando a Grecia de la crisis más larga que ha sufrido el país en la era moderna. "Claramente, lo peor ya ha pasado", afirma en una entrevista exclusiva con el periódico the Guardian.


Han pasado dos años y medio desde que Tsipras asumió el cargo. Este antiguo activista comunista llegó como el líder menos pensado cuando estalló el gran drama de la deuda de Atenas y ahora es el primer ministro que más tiempo se ha mantenido en el cargo en los ocho años que Grecia ha pasado luchando por mantener la bancarrota a raya.


Pero Tsipras ha pagado un precio enorme por ello y, en ocasiones, ha recibido duras críticas, algo que definitivamente le ha dolido. "Cuando asumí el cargo, no tenía experiencia y no tenía ni idea de lo grandes que serían las dificultades diarias", admite. "Creo que ahora tengo una visión de panorama distinta a la que tenía al principio".
Dos veranos después, Tsipras reflexiona. Con solo 42 años, la responsabilidad y el día a día del gobierno pesan mucho. "He cometido errores... grandes errores", dice, y agrega que tal vez su mayor error fue "la elección de algunas personas para cargos claves". ¿Eso es una referencia directa a su primer ministro de Economia, el economista rebelde Yanis Varoufakis? Tsipras lo niega. Dice que fue la elección correcta para la estrategia inicial de "política de choque" pero descarta el plan que Varoufakis había presentado en caso de que Grecia se hubiera visto forzada al dramático cambio de adoptar una nueva moneda. "Tan vago, que no valía la pena discutirlo", asegura.


Su partido izquierdista Syriza era en 2015 la gran esperanza contra la austeridad del país. Insolvente y ahogada en deudas, Grecia amenazaba con destruir la unión económica en Europa. Bajo la amenaza de expulsión de la Eurozona y, según sus asistentes, ante el riesgo que corría Grecia de convertirse "en Afganistán", el joven político, la cara mundial del movimiento de extrema izquierda en contra del establishment, terminó cediendo. Tsipras aceptó un programa de rescate financiero cuyas severas condiciones eran más duras que las del referéndum rechazado sólo unos días antes por más del 61% de los votantes.


Las consecuencias de ese giro radical fueron descomunales. La popularidad de Syriza se desplomó; los propios índices de popularidad de Tsipras cayeron en picado. Todas las encuestas parecen reflejar la opinión de que el carismático político "mintió" al adoptar los despiadados y neoliberales recortes presupuestarios y aumentos de impuestos de los que alguna vez había prometido deshacerse.


Al eslabón más débil de la Eurozona aún le falta mucho para estar fuera de peligro. Con una increíble deuda acumulada de casi 340.000 millones de euros (un 180% del PIB), la recuperación económica sigue siendo un sueño lejano. El patrimonio neto de los hogares del país cayó un 40% entre el año 2009, cuando estalló la crisis, y 2014. Más de un millón de griegos, el 21,7% de los trabajadores, están desempleados. Menos que el 27,9% de desempleados de 2013.


"Varoufakis amaba a Schäuble"


A principios de este mes, con el desembolso de 8.500 millones de euros en fondos de emergencia, se han cerrado por fin unas negociaciones con los acreedores de la Eurozona que parecían interminables y plagadas de problemas. Además, se han relajado los controles sobre los capitales impuestos para impedir el pánico bancario tras la caída del sistema financiero en los vertiginosos días de junio de 2015.


"Todo este tiempo hemos seguido negociando y luchando continuamente para llegar a un acuerdo entre nuestro programa y el memorándum [de las condiciones del rescate financiero]", asegura Tsipras. Aunque la supervisión continuará hasta que se termine el actual rescate financiero del país, insiste en que los próximos 12 meses serán más fáciles. "El gran avance llegará en agosto de 2018, cuando después de ocho años salgamos del programa y de la supervisión internacional. Considerando el clima negativo imperante hoy en día, es algo que los ciudadanos de Grecia todavía no pueden creer".


En un frente doméstico muy pocas veces desprovisto de tensión, el temerario Varoufakis vuelve a las noticias, esta vez por el alboroto que provocaron sus revelaciones sobre la moneda paralela y el plan de contingencia previsto en caso de que se hubiera producido la salida de Grecia de la UE (Grexit).


Tsipras no quiere preocuparse hoy ni por Varoufakis, al que muchos griegos culpan del fallido "juego de la gallina" que llevó a la UE y al FMI a imponer las medidas de austeridad más duras hasta la fecha, ni por su archienemigo, el ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schäuble.


"Yanis está tratando de escribir otra versión de la historia", se permite afirmar Tsipras. "Tal vez, en algún momento, salgan a luz ciertas verdades... Cuando llegó el momento de leer el plan que presentaba como su plan B, vimos que era tan confuso que no valía la pena ni siquiera hablar del tema. Simplemente era débil e inútil".


Lejos de odiarlo, Varoufakis estimaba mucho a Schäuble, dice Tsipras. "Creo que era su alter ego. Lo amaba. Lo respetaba mucho y lo sigue haciendo".


En un intento por dejar las cosas claras, Tsipras dice que aunque la estrategia original del gobierno de Syriza fue una política de choque ("en línea con nuestro mandato"), nunca se discutió abandonar la moneda única y, por extensión, la UE, ni siquiera en el momento más caldeado de la crisis, cuando Atenas se encontraba a solo unos días de entrar en suspensión de pagos.


"Dejamos Europa y ¿a dónde vamos? ¿A otra galaxia?", bromea Tsipras. "Grecia es una parte integral de Europa. Sin Grecia, ¿cómo se vería Europa? Perdería una parte importante de su historia y de su herencia". Además, el Grexit equivaldría a aceptar el "plan de castigo" elaborado por Schäuble, donde estaba previsto que Atenas se tomara "un descanso" en su pertenencia al bloque.


Para Tsipras, hacer concesiones era la única opción, como el medicamento horrible que se debe tomar cuando la vida está en riesgo. "Te tapas la nariz y lo asumes... Sabes que no hay alternativa... porque ya has hecho todo lo posible por sobrevivir, por mantenerte con vida".


El honor intacto


A pesar de la lluvia de críticas que ahora recae sobre él, los observadores extranjeros afirman que el que fuera un líder activista ha demostrado valentía al implementar políticas que evidentemente detesta. Tsipras ha logrado persuadir a muchos miembros de su propio partido contrarios a la austeridad para que pasaran por este amargo trago que ha mantenido a Grecia dentro de la familia de naciones con la que largamente se ha identificado. El hipotético escenario de un "paréntesis de izquierdas" difundido por sus enemigos políticos a principios de su mandato ha sido dejado de lado.


Ahora, explica Tsipras, ha llegado el momento de seguir adelante con "un nuevo modelo de desarrollo". Un modelo que explote a los jóvenes profesionales más cualificados del país, que corrija la fuga de cerebros por la que ya se han ido quinientas mil personas y que garantice que los errores del pasado, pecados encarnados por una corrupción y nepotismo monumentales, nunca se vuelvan a repetir.


La sociedad griega ha cambiado y madurado. "Nuestra primera prioridad es recuperar nuestra soberanía [económica]", explica Tsipras, y agrega que ya están en marcha los planes para explotar la excelente ubicación geopolítica de Grecia, en la intersección de tres continentes, y para promover su potencial como centro internacional de energía, transporte y telecomunicaciones.


No será fácil. La inclinación de Syriza por los impuestos altos no solo ha acabado con la clase media, base de cualquier sociedad, sino que ha desacelerado las inversiones extranjeras, de vital importancia. Las empresas que no han cerrado se están yendo en masa. Para muchos, la economía real nunca ha estado peor.


Pero la izquierda sostiene que tiene la autoridad moral. Según una reciente encuesta, los griegos no creen que el principal partido opositor de centro-derecha ni que el Movimiento Socialista Panhelénico (PASOK) de centro-izquierda (la fuerza más asociada con los males que se esconden detrás del colapso económico de Grecia) hubiesen podido manejar mejor la crisis.


Habiendo dejado atrás lo peor y con el honor del partido intacto, Tsipras insiste en que Syriza puede provocar una revolución moral que cambiará profundamente la manera en que Grecia es gobernada. "Si sales a la calle a preguntar por este gobierno, quizás muchos digan ‘mentirosos’, pero nadie dirá que somos corruptos ni deshonestos o que metimos la mano en la caja".


En última instancia, la gran disputa entre Atenas y los acreedores que mantienen a flote a Grecia será lo que quede grabado en la memoria colectiva, pero su legado, dice Tsipras, recaerá sobre otra cosa. "Se basará en que logré sacar al país del pantano en que lo habían metido aquellos que lo llevaron a la quiebra... y que lo saqué adelante mediante un programa de profundas reformas".


Al menos eso espera. Porque Grecia se ha convertido en un lugar impredecible y, como sucede en la historia misma, no hay caminos rectos. "Nadie puede nunca estar seguro de que la crisis no volverá", dice.


Traducido por Francisco de Zárate


Respuesta a los mensajes contradictorios de Tsipras sobre mi nombramiento como ministro de Economía


Yanis Varoufakis


25/07/2017 - 20:50h

EFE


En una entrevista con the Guardian, el primer ministro griego, Alexis Tsipras, admitió “grandes errores” y se le preguntó si nombrarme a mí como su primer ministro de Economía fue uno de ellos. De acuerdo con el entrevistador, Tsipras dijo: " Varoufakis fue la elección correcta para una estrategia inicial de 'política de choque". Sin embargo, el primer ministro describe el plan que él mismo presentó en caso de que Grecia se hubiese visto obligado a tomar la dramática decisión de poner una nueva moneda en circulación como "tan confuso, que ni siquiera merecía la pena discutirlo•.


Dado que yo presenté a Tsipras mis planes para evitar la agresión de la Troika y para responder a un posible callejón sin salida (así como cualquier movimiento de la Troika para echar a Grecia de la eurozona) antes de ganar las elecciones en enero de 2015 y aún así fui nombrado su ministro de Economía gracias a ellos (se supone), la respuesta de Tsipras refleja una gran incoherencia.


O fui la elección correcta para iniciar el “choque” con la Troika porque mis planes eran convincentes, o mis planes no eran convincentes y, entonces, fue una mala decisión nombrarme su primer ministro de Economía.


Argumentar, como hace el señor Tsipras, que yo fui la elección correcta para la confrontación inicial y que mi plan B era tan confuso que no merecía la pena ni siquiera discutirlo es hipócrita. Sin embargo, es revelador porque demuestra que es imposible mantener una crítica radical a sus predecesores y, al mismo tiempo, adoptar la doctrina de 'no hay otra alternativa'.


Mi relato de los acontecimientos de 2015 está ahí (en el libro Adultos en la habitación) y no me gustaría añadir nada más sobre ese periodo. Lo que importa ahora es acabar con la desertificación de Grecia, que ha tomado un ritmo desgarrador bajo la entrega del tercer rescate, sus nuevos créditos insostenibles, el crecimiento económico debilitándose y la austeridad autodestructiva que se retroalimenta. ¿Acaso es mejor jugar al “dilema del prisionero” con nuestros acreedores que el plan que el señor Tsipras descarta por “débil e inútil”? Esa es la cuestión.

Helena Smith - Atenas (Grecia)

25/07/2017 - 20:50h


Traducido por Javier Biosca Azcoiti

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Trump insiste contra Alemania: “Paga mucho menos de lo que debería a la OTAN... esto cambiará”

“Tenemos un déficit comercial masivo con Alemania y, además, [los alemanes] pagan mucho menos de lo que deberían a la OTAN y en gastos militares. Eso es muy malo para EE.UU. Esto cambiará”, ha tuiteado este martes el presidente de EE.UU., Donald Trump.


El mandatario estadounidense publicó este mensaje poco después de que la canciller alemana diera a entender que no está para nada satisfecha con los resultados de la cumbre del G7 celebrada la semana pasada, en particular con la actitud de Trump respecto al cambio climático. Asimismo, hizo referencia a que los europeos ya no pueden contar con sus tradicionales aliados, EE.UU. y Reino Unido.


Además de la canciller, otras voces del Gobierno alemán han criticado en los últimos días al mandatario norteamericano. El ministro de Exteriores, Sigmar Gabriel, declaró este lunes que las acciones de Trump habían “debilitado” a Occidente y que las políticas “cortas de miras” de su Administración perjudican a los intereses de la Unión Europea.


El presidente de EE.UU. no pasó por alto uno de sus temas recurrentes: las “noticias falsas”, y en otro mensaje publicado el mismo martes se refirió a las acusaciones dirigidas por la excandidata demócrata Hillary Clinton y otros políticos contra Moscú por interferir en las pasadas presidenciales.


“Los funcionarios rusos deben de estar riéndose” de Estados Unidos al ver cómo “una pobre excusa” para justificar por qué los demócratas perdieron las elecciones “se ha apoderado de las noticias falsas”, comentó Trump.


Además, en un tuit anterior Trump escribió que “muchos países de la OTAN se han puesto de acuerdo en aumentar los pagos considerablemente”, tal y como “deberían hacer”, lo que hará que la OTAN sea “mucho más fuerte” ahora que “el dinero está empezando a llegar”.


En cuanto a los gastos militares, el presidente estadounidense respalda los esfuerzos dirigidos a conseguir que los países miembro del bloque destinen al menos el 2% de su PIB en Defensa, informa la agencia AP. De momento, solo cinco países cumplen con el objetivo, mientras que las otras naciones se han comprometido a alcanzarlo para 2024.

30 mayo 2017 | 5 |

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EE UU: ¿Otra burbuja inmobiliaria? Entrevista

SHARMINI PERIES: Justo antes del colapso económico de 2007-2008 hubo varios indicadores económicos que podrían dar una idea de la catástrofe inminente. Si nos fijamos en la situación económica actual en los EE.UU., nos encontramos con muchos de estos mismos indicadores. Los precios de la vivienda están creciendo mucho. La deuda de las tarjetas de crédito ha comenzado a crecer de nuevo. El impago de préstamos para estudiantes ha aumentado, y los mercados de acciones y bonos han alcanzado su punto histórico más alto.


¿Estamos ante otra burbuja inmobiliaria como hace nueve años? Tengo conmigo a Michael Hudson para hablar de ello. Michael es profesor de Economía en la Universidad de Missouri, Kansas City. Y es el autor The Bubble and Beyond y Finance Capitalism and Its Discontent, Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy. Su libro más reciente es J is for Junk Economics.


Michael, unas 10 millones de familias perdieron sus hogares en la crisis de 2007 a 2008, y muchas de esas casas fueron compradas por los fondos buitres, como Blackstone. Los fondos buitres en realidad no revenden las viviendas que compraron, sino que las alquilan. Pero empecemos con los indicadores que me ha señalado en un correo electrónico, diciendo que podríamos estar ya en el umbral de otra crisis. Denos la esencia de esos indicadores y por qué predice eso.


MICHAEL HUDSON: Muchos de los indicadores pueden ser similares, pero el carácter de la crisis es muy diferente a la de 2008. Se menciona, por ejemplo, que los precios de bienes raíces superan sus niveles de 2008. Todo eso es cierto, pero como se acaba de señalar, 10 millones de personas perdieron sus hogares. Eso es lo que los economistas llaman "traspasar la vivienda de manos débiles a fuertes", y lo aplauden porque en lugar de que familias pobres, minorías, afroamericanos e hispanos compren viviendas que están mucho más allá de su capacidad de pagar la hipoteca, estas casas ya han sido perdidas o desahuciadas y Blackstone y otros fondos buitres las han comprado. Las compraron en efectivo.


La razón por la que lo hicieron así, en lugar de apalancar deuda, que es como la gente había comprado sus casas desde la Segunda Guerra Mundial, es que las tasas de interés son muy bajas. La Fed ha bajado los tipos de interés a cero (ZIRP) con el fin de volver a inflar una burbuja. Sin embargo, con estas bajas tasas de interés, Blackstone y otros fondos buitres, Wall Street, pueden hacer más dinero alquilando estas propiedades que vendiéndolas o especulando, o invirtiendo en el mercado de bonos.


El efecto es muy interesante. Hasta 2008, los alquileres en realidad bajaban. Cuanto más subían los precios de los bienes raíces, más caían los alquileres, porque el 17% del mercado era para “ciclistas”, especuladores que compraban una casa o un apartamento a crédito. Pensaron: vamos a comprar un condominio, una casa, vamos a esperar que el precio se infle. Todos estaban desesperados por encontrar a alguien para alquilar esos apartamentos, al menos para ayudarles a cubrir los intereses de las hipotecas.


El resultado fue que los alquileres cayeron. En este momento es todo lo contrario. Los alquileres suben, porque hay muchas menos propiedades disponibles, ya sea para comprar o para alquilar. La gente no puede permitirse el lujo de calificar para un préstamo bancario, por lo que no pueden permitirse el lujo de comprar una vivienda, y no pueden encontrar casas porque éstas han sido monopolizadas, tal vez el 20% en algunas áreas, por los fondos buitres, Blackstone y otros.


Mi amigo Gary Null, por ejemplo. Blackstone compró su edificio, rompieron la caldera, no encendían la calefacción, y le obligaron a cambiarse para vaciar la propiedad y tratar de aumentar el precio. Eso es en los bienes raíces comerciales. Estos chicos están poniendo de nuevo de moda la guerra de clases en los negocios.


Los precios de la vivienda están subiendo en Canadá y Australia, pero de nuevo: no se trata de una burbuja como antes. La estructura financiera se ha desplazado, en gran parte porque está siendo comprada por propietarios absentistas muy ricos en lugar de por la población en su conjunto. Por lo que la tasa de propiedad de la vivienda en Estados Unidos ha disminuido en alrededor de seis puntos porcentuales. Eso es alrededor del 10% de la población con vivienda, por lo que tenemos viviendas más allá de la capacidad de pago de la mayoría de los estadounidenses y más allá de lo que los bancos están dispuestos a prestar para comprar una casa.


¿Cómo beneficia esto a los titulares de la propiedad, al igual que a los propietarios de fondos buitres?


Pueden hacer grandes beneficios alquilando. Pueden obtener un 5, 10, 15%. Eso es mucho más dinero que en el mercado de bonos y es mucho más seguro que la bolsa, porque los precios de las acciones pueden bajar y las ventas de las empresas pueden bajar cuando la economía se contrae, pero la gente está desesperada por tener alojamiento. Es la única cosa que necesitan imperiosamente, así que los alquileres ahora están aumentando como porcentaje del presupuesto de las familias estadounidense. Suponen un 40% o un 50% de los ingresos en lugares como Nueva York, San Francisco, las zonas de alta renta del país.


¿Qué son los préstamos NINJA?


Esa es otra cosa que ha cambiado. Lo que calentaba y empujaba hacia arriba los precios en 2007 y 2008 eran préstamos a prestatarios sin ingresos, sin empleo, ni activos. Como Bill Black ha explicado, se trataba de préstamos en gran medida fraudulentos. Los defraudadores fueron los bancos. Los defraudadores eran las compañías hipotecarias que falseaban los ingresos de los compradores y prestaban la casi totalidad de la hipoteca.


Ahora sólo queda un tipo de mercado NINJA, y esos son los estudiantes. Los préstamos para estudiantes han sido los préstamos de más rápido crecimiento en el país. Suponen alrededor de $ 1.3 billones de dólares, más que los préstamos de las tarjetas de crédito, más que la mayoría de otros tipos de préstamos. Todo el mundo sabe que los estudiantes no son capaces de ganar lo suficiente para pagarlos, porque las tasas de morosidad de los préstamos estudiantiles crecen. No en las hipotecas. Están cayendo en las hipotecas – hipotecas de casas - pero están subiendo en los préstamos estudiantiles.


Pero los bancos sabían que no podrían pagar y el gobierno sabía que no podrían pagar, por lo que el gobierno hizo un acuerdo ventajoso para los bancos: “Se pueden hacer todos los préstamos a estudiantes que se deseen. Se les puede dar el dinero que se quiera para cualquier tipo de educación, incluso para una educación basura, para Universidades de filfa, o universidades con fines de lucro, como la universidad de Trump, y sabemos que los estudiantes van a quebrar, pero vamos a garantizar sus préstamos y garantizaremos unos tipos de interés más altos que en cualquier otro tipo de préstamo, porque sabemos que estos préstamos son de riesgo. Sabemos que no van a pagar, pero el gobierno va a asumir todo el riesgo y pagará como si el banco estuviera asumiendo el riesgo y como si estuviera haciendo un préstamo auténtico, pensando que será devuelto“.


Todo el escándalo de los préstamos estudiantiles es pura corrupción. Esto demuestra hasta que punto se han apropiado de las universidades y del sistema de préstamos del gobierno los bancos que dan los préstamos a expensas de los contribuyentes.


Michael, el gobierno federal ya garantizaba los préstamos estudiantiles, así que ¿cuando quiebran estos préstamos, su cobertura sale de las arcas públicas?


Sí. No sólo el préstamo, sino el préstamo con enormes intereses, más altos que los que los bancos pueden conseguir en cualquier otro tipo de préstamo, y multas muy duras por morosidad, por lo que los bancos están básicamente librándose de los mismos. Los beneficiarios finales, si se les puede llamar beneficiarios, son las universidades, porque el principio básico en el sector inmobiliario que aprendimos en 2008 fue que una casa vale lo que un banco está dispuesto a prestar.

Bueno, lo mismo es cierto para la educación.


Pero la educación vale mucho más que lo que un banco está dispuesto a prestar por ella. El banco prestará todo lo que cuesta, porque no hay riesgo, ¿Los bancos no tienen necesidad de preguntar si se trata de una educación de calidad? ¿Es este un préstamo educativo con el que el estudiante realmente va a ser capaz de obtener un trabajo después? O se trata de un préstamo a la Universidad Trump o un préstamo a una universidad con fines de lucro que no está realmente preparando al estudiante para ganar el suficiente dinero? Y ¿qué alternativas tiene el estudiante?


Lo que ha sucedido es que el precio de la educación ha crecido mucho porque los bancos están básicamente financiando un enorme crecimiento del precio que las universidades pueden cobrar por una educación. Si las universidades cobran más, un pregrado de la Universidad de Nueva York puede llegar a los $40.000 dólares y $ 200.000 anuales para un estudiante de odontología ... la pretensión es que cuanto más se paga, más se aprende. Pero eso no es lo que está sucediendo en absoluto.


Las universidades se han convertido en centros de lucro y no están contratando más profesores, están contratando más trabajadores a tiempo parcial, y están teniendo un enorme crecimiento en la gerencia y la alta dirección. Así que todos estos costes universitarios hinchados van al sistema de gestión, no a la enseñanza, no a los profesores, y no producen un buen producto.


La consecuencia de prestar a los estudiantes ha sido distorsionar el sistema educativo, convertir a las universidades, como la Universidad de Nueva York, en una gran empresa de bienes raíces. Están usando el dinero para comprar más bienes raíces, para construir todo tipo de cosas extrañas que no tienen nada que ver directamente con la enseñanza en clase. Así que, ¿cómo sorprendernos que los estudiantes no estén recibiendo suficiente educación para prepararlos para ganar dinero para pagar estos préstamos?


Michael, por último, quiero preguntarle, usted habla de una crisis lenta en lugar de una gran crisis como la que sufrimos en el período 2007-2008. Háblenos de eso.


El problema fue que en 2008 la economía estaba sobre-endeudada. La manera de resolver el problema fue hacer lo que las crisis suelen hacer: La mayoría de las crisis acaban con parte de la deuda, por lo que la recuperación comienza a partir de una economía con un nivel mucho más bajo de deuda. Pero la administración Obama, a pesar de que se había comprometido a cancelar deudas, nunca lo hizo. Apoyó a los bancos, y mantuvo todas las deudas en los libros de contabilidad, y la economía aún tiene toda la deuda acumulada que tenía en 2008. Y la deuda está creciendo.


El pasado fin de semana, por ejemplo, el New York Times lo celebró, diciendo con optimismo que la economía crece porque la deuda aumenta. Si nos fijamos en la Oficina Nacional de Investigación Económica, sus economistas consideran con “optimismo” esa nueva deuda, porque suponen que toda deuda es voluntaria. Pero la gente no elige voluntariamente estar tan endeudada: son tan pobres que tienen que recurrir a endeudarse con la tarjetas de crédito y pedir más dinero prestado a los bancos.


El hecho es que las personas no se endeudan porque sean optimistas sobre la economía. Piden prestado porque no pueden permitirse el lujo de llegar a fin de mes y pagar su vivienda y pagar por su educación sin endeudarse. Y tienen que pagar tanto dinero en servicio de la deuda que no pueden permitirse el lujo de comprar bienes y servicios.
Si se da un paseo alrededor de la Universidad de Nueva York, por ejemplo, que solía ser una zona próspera, la calle 8 y las grandes calles comerciales verá que hay muchos negocios que están tapiados. Los escaparates están cerrados. Nadie entra en ellos, porque nadie puede permitirse el lujo de ir a comer fuera o comprar libros o incluso comprar zapatos y ropa como antes en estas calles comerciales, porque tienen que pagar más por su educación como consecuencia de unos préstamos estudiantiles irresponsables.


Michael Hudson, es un antiguo economista de Wall Street. Distinguido profesor e investigador de la Universidad de Missouri, en la ciudad de Kansas (UMKC), es autor de numerosos libros, incluidos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire (nueva edición en Pluto Press, 2002). Su nuevo libro es: Killing the Host: How Financial Parasites and Debt Bondage Destroy the Global Economy (edición digital de CounterPunch).

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Domingo, 28 Mayo 2017 06:15

El origen

El origen

Brasil está sumergido en una crisis de proporciones que esta teniendo impactos negativos en la región. Restar importancia al lugar central que ocupa en la dinámica económica y política de su entorno geográfico es una muestra de desconocimiento del recorrido histórico del líder latinoamericano. No sólo aparecieron cientistas sociales que han empezado a minimizar la relevancia de Brasil como potencia, sino que también han concentrado la explicación del estallido exclusivamente en la debacle de los políticos asociada con una red de corrupción pública-privada. De ese modo desplazan del debate el origen que gatilló el derrumbe y que dejó al desnudo las miserias de un sector importante de la clase política y del establishment brasileño. Ese punto de partida es la crisis económica precipitada por un descomunal ajuste fiscal y monetario. La descomposición de una forma de hacer política y de un sector de la clase política brasileña es el síntoma del desastre económico al que condujo una estrategia de gestión dominada por la bicicleta financiera y el ajuste permanente.


El dispositivo para exculpar a las medidas económicas de castigo a los sectores populares con concentración de la riqueza se basa en orientar el análisis acerca de una clase política decadente. Así quedan libres de responsabilidad quienes han promovido e implementado iniciativas que lanzaron a la principal economía latinoamericana a la depresión. Es la inversión del sentido común. Brasil se hunde, en un contexto externo no tan favorable, cuando comienza a satisfacer todas las demandas del establishment, especialmente la de reducción del gasto público social. El objetivo exigido era la destrucción de las bases económicas del populismo. La ortodoxia económica arrastró al país de ese modo hacia el desastre. La inestabilidad política, característica de las históricas alianzas brasileñas en un Congreso atomizado, ha sido potenciada por la crisis económica.


Otras experiencias en la región e incluso en Brasil enseñan que las tormentas políticas son manejables cuando la economía ofrece indicadores positivos en un contexto de bienestar general. Las crisis políticas con desenlace en represión, muertes y desorden social son consecuencia de una crisis económica previa desencadenada por el ajuste. Cuando comienza ese circuito de deterioro, la política y la economía se van retroalimentando, pero el origen se encuentra en lo último.


La habilidad del poder económico dominado por la lógica de las finanzas globales, cuyos representantes públicos en cargos o en los medios son economistas de la ortodoxia o heterodoxos conservadores, es desentenderse de los efectos de medidas que castigan a la mayoría de la población y hunden a la economía en la recesión. Cuando irrumpe la reacción por el hastío social por la pérdida del bienestar, gran parte de la clase política no sabe dar respuesta a esa situación porque, convencida por ideología o comprometida por negocios corporativos, se abrazó a los verdugos o son parte de ellos. En ese momento comienza la cacería de políticos, arrinconados por casos ciertos o inventados de corrupción o por la ineptitud en la gestión diaria, pasando a ocupar el lugar de los principales culpables de la crisis. Es repudiable el manejo irregular de fondos públicos y la red de corrupción pública-privada asociada a campañas políticas o enriquecimiento personal. Esa clase política obviamente es responsable de la debacle pero lo es, fundamentalmente, por haber dispuesto programas que hunden a la economía en la depresión.


Causalidad


La debacle económica brasileña con su derivación en la política tiene antecedentes en la región que sirven para entender la causalidad de esos procesos. El caso argentino puede ofrecer dos experiencias no muy lejanas para comprender en forma amplia la secuencia de una crisis generalizada.


El derrumbe del gobierno de Raúl Alfonsín, con saqueos, muertes, represión y entrega adelantada del poder político, fue el saldo traumático de una política económica que derivó en hiperinflación. Fue el fracaso de economistas radicales que no supieron como administrar los efectos negativos de un contexto internacional desfavorable y las pujas por los recursos públicos entre la banca acreedora y los grupos económicos locales, entonces denominados “Capitanes de la Industria”. El liderazgo político se diluyó al quedar subordinado a la lógica del ajuste, que comenzó con la llamada “Economía de guerra” de 1985. Con breves períodos de cierta estabilidad, el deterioro se fue acelerando hasta el estallido en 1989. El ocaso de Alfonsín fue el síntoma de una economía desquiciada.


Varios de los economistas que transitaron esa experiencia reincidieron en el gobierno de la Alianza de Fernando de la Rúa y fueron parte de otro acontecimiento traumático en términos políticos (hoy sus ahijados del Torcuato Di Tella son funcionarios del gobierno de Macri). El saldo final fue la crisis de 2001 donde se sucedieron cinco presidentes en pocos días. Fue otro fracaso de un grupo de economistas que no supieron, estaban convencidos o no se animaron a romper con la lógica del ajuste de la convertibilidad, hasta que fue convocado el padre de la criatura para terminar de desmadrar el cuadro económico. Además de un marco externo que no ayudaba, la economía venía de una recesión que había comenzado en agosto de 1998 por la inflexibilidad extrema que imponía la paridad cambiaria inamovible por ley. La crisis política fue consecuencia de medidas económicas regresivas que castigaron a gran parte de la población.


El ciclo político del kirchnerismo es la contra cara de esos procesos caóticos. La preservación del bienestar general en ese período de doce años pese al shock externo negativo de 2009, la irrupción de la restricción externa en 2011 y la devaluación del 2014, incluso con un sendero económico no tan bueno en el segundo gobierno de CFK, permitió mantener la fortaleza política. No hubo ajuste ni endeudamiento. El establishment postulaba con ganas la inminencia del estallido de una crisis económica y, tras ese deseo, la anunciaba una y otra vez sin éxito, para debilitar al gobierno con la expectativa de un derrumbe político. No pudieron cumplir con esa meta pese a que lo intentaron con entusiasmo. CFK terminó el mandato y se despidió con una Plaza de Mayo colmada. La situación de la economía en ese último año de gobierno, con un crecimiento de 2,5 por ciento, logró desarticular las fuerzas de inestabilidad provenientes de la política.


El recorrido económico de la gestión de la Alianza macrismo-radicalismo es inquietante teniendo en cuenta lo que está sucediendo ahora en Brasil y las experiencias traumáticas que se vivieron en el país en el pasado reciente. Analistas del establishment eluden evaluar la debilidad económica de base. Plantean que los interrogantes que tiene el poder para decidir inversiones se deben al temor a un eventual retorno del populismo con el triunfo electoral de CFK. Los intelectuales orgánicos del macrismo saben que tienen que adelantarse en la construcción del sentido para que el fracaso neoliberal no sea identificado en el origen de sus propias recetas. El argumento que ya han instalado es que la economía no arranca y puede ser que no arranque por la presencia dominante en el escenario electoral de CFK. Es una excusa para eludir los profundos desequilibrios que existen en el frente fiscal, financiero y del sector externo. La restricción no es la figura y lo que representa Cristina, o sea la situación política que enfrenta el gobierno, sino la economía que no logra reactivarse para consolidar un proyecto de y para las elites.


La economía está transitando una crisis autoinfligida con elevados costos sociales y laborales. La emisión descomunal de deuda facilita su maquillaje. El crecimiento acelerado de las Lebac y del pago de intereses de la deuda del Tesoro Nacional son dos potentes perturbadores de la estabilidad. Cuando la política no pueda dar respuesta a esas dos restricciones, no será la incertidumbre de un eventual resultado electoral débil del oficialismo lo que acelerará la crisis económica, sino que será oportuno recordar, como enseña hoy el caso brasileño y las experiencias argentinas de 1989 y 2001, que el deterioro económico fue el origen para la posterior debacle política de otro capítulo neoliberal.


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La fachada de la sede principal de la Reserva Federal Kevin Lamarque / Reuters

 

Por primera vez en la historia del país, los gastos para amortizar las obligaciones estadounidenses han superado este año medio billón de dólares. Gran parte se encamina al extranjero.

 

La retórica del presidente Donald Trump ha inculcado en muchos la creencia de que gran parte del mundo tiene con Estados Unidos una deuda enorme. Y no es tan impreciso, a juzgar por los datos recopilados recientemente por la entidad financiera Title Max. La cifra de la deuda contraída por otros países con EE.UU. llega casi a 9,5 billones de dólares.

Sin embargo, el propio país norteamericano también debe mucho al resto del mundo: más de 6 billones de dólares. Y es aún mayor el endeudamiento interno, acercándose la cifra total de la deuda federal a los 20 billones. La dinámica de los últimos ocho años ha sido impresionante en ese último aspecto.

Barack Obama llegó al Despacho Oval el 20 de enero de 2009 con una deuda federal equivalente a 10.626.877.048.913 dólares. En la tarde que expiró su segundo mandato presidencial, el 18 de enero de 2017, llegaba ya a los 19.961.467.137.974 dólares, es decir casi se duplicó en esos 8 años.

Para el fin de su administración (diciembre del 2016) el despliegue detallado de las obligaciones financieras del Gobierno federal de EE.UU. fue:

Deuda pública: 14.202.100 millones de dólares.

Deuda interna del Estado: 5.395.700 millones.

En total: 19.597.800 millones.


En la deuda pública, las obligaciones de Washington con el extranjero son el componente predominante, pero no es el único: 6.154.900 millones de dólares. Cerca del 43% fue contraído por Gobiernos, empresas e inversores privados de distintos países. El resto se distribuye de la siguiente manera:

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Las obligaciones internas son los bonos emitidos por unos cuerpos federales autorizados, cuyos titulares son otros entes federales. Entre ellos destacan los bonos del Tesoro, los cuales acumulan ante todo los Fondos Fiduciarios del Seguro Social.

Entre los países acreedores de la economía de EE.UU. destacan dos: Japón y China. Tradicionalmente los estadounidenses contabilizan la deuda con Pekín (1.058,4 miles de millones de dólares) y con Hong Kong (191,4) aparte una de la otra y también aparte de Taiwán (189,3), siendo tres centros financieros autónomos. Puestos juntos, marcarían el liderazgo absoluto de China. La aportación nipona es de 1.091 miles de millones de dólares.

Irlanda, Islas Caimán y Brasil también conforman el 'top' 5 de los acreedores.

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Washington no solo exige que le paguen países como Alemania, sino que también aumenta los pagos al exterior para amortizar su deuda. Según los cálculos publicados en abril por el Banco de la Reserva Federal de St. Louis, los gastos de EE.UU. para abonar los intereses han superado este año medio billón de dólares, por primera vez en la historia estadounidense.

Dado que la política adoptada por el presidente Trump implica un importante aumento de gastos (en gran parte, a cuenta de los recursos prestados), es inevitable que EE.UU. gaste cada vez más para satisfacer a los acreedores.

 

 

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Grecia esquiva el impago de su deuda prometiendo aún más austeridad

El Gobierno pondrá en marcha más recortes en las pensiones y una subida de impuestos para contentar a Europa
Los sindicatos anuncian una primavera plagada de huelgas, mientras el Gobierno confía en que el camino que marca el FMI les permitirá volver a los mercados

 

El largo camino griego para superar su peor crisis financiera de la era moderna vivió otro hito histórico este martes cuando el país concluyó una revisión crucial y complicada que permitirá evitar el impago en julio.


A costa de una austeridad todavía más dolorosa –con más recortes en las pensiones y subidas de impuestos– los acreedores internacionales acordaron desembolsar 7.500 millones de euros en forma de préstamos de emergencia para permitir que Atenas cumpla el vencimiento de los pagos de la deuda. Y algo más importante todavía, los acreedores aceptaron iniciar conversaciones para conseguir que el total de la deuda griega sea más manejable. Se trata de algo vital para que el país consiga tener acceso a los mercados de capitales de los que ha estado casi completamente excluido desde 2009.


El logro, después de un maratón de 12 horas de conversaciones, fue anunciado por el ministro griego de Finanzas, Euclid Tsakalotos, ya de madrugada. "Hay fumata blanca... la negociación ha terminado con un acuerdo en todos los asuntos. Ahora toca que el gobierno griego cumpla lo acordado a través de leyes y decisiones".


El acuerdo pone fin a más de seis meses de intensas disputas sobre las reformas fiscales y estructurales que Atenas debe implementar a cambio de los préstamos de su tercer programa de rescate de 86.000 millones de euros.


Aunque el borrador del programa se realizó en 2015, en un momento en el que Grecia estuvo cerca de quedar fuera de la Eurozona y volver al dracma, las condiciones del rescate permanecieron abiertas a negociación. Los puntos de discordia en los que se centraba el debate más reciente han sido las reformas laborales y las pensiones –dos asuntos en los que Tsakalotos, un profesor de economía marxista formado en Reino Unido, se había mostrado especialmente firme.


Con este acuerdo, el Gobierno liderado por la izquierda se compromete a seguir recortando las pensiones un 18% a partir de 2019. Las pensiones se han recortado ya 12 veces desde el comienzo de la crisis: un 40% en los últimos seis años.
Con familias sin trabajo y cada vez más empobrecidas, dependiendo directamente de las pensiones, la noticia de más recortes cayó como un jarro de agua fría sobre los líderes sindicales, que inmediatamente anunciaron huelgas.


La coalición de dos partidos liderada por el primer ministro, Alexis Tsipras, también acordó ampliar los umbrales libres de impuestos a través de exenciones fiscales a partir de 2020. Se espera que ambas medias produzcan ahorros por valor de 3.600 millones de euros o un 2% del PIB del país.


"Va ser una primavera calurosa", aseguró Odysseus Trivalas, presidente en funciones del sindicato de trabajadores del sector público. "Todavía tenemos que ver los detalles de este acuerdo pero lo que sí sabemos es que significará más recortes. Habrá muchas huelgas y un parón total de 24 horas cuando la medida se lleve al Parlamento para ser votada".
El principal líder de la oposición, Kyriakos Mitsotakis, dijo que con una mejor negociación se podrían haber evitado recortes tan dolorosos en lo que equivale a un "cuarto memorándum" o acuerdo de rescate financiero.


El acuerdo, que también incluye la liberalización del mercado energético a los competidores y la liberalización del comercio los domingos, probablemente se cerrará en el próximo encuentro de los ministros de finanzas de la eurozona el 22 de mayo. Se espera que lo acordado se transforme en leyes y medidas concretas antes del 17 de mayo, de modo que Syriza pedirá por anticipado el apoyo completo de todos los parlamentarios.


El Gobierno sigue con paso firme


"El Gobierno cree que su camino, a pesar de las dificultades, les llevará a que el país consiga librarse de los rescates", comentó el ministro de Interior Panos Skourletis en el canal estatal ERT TV. "Lo importante después de cerrar la revisión del rescate es tener una hoja de ruta para aliviar la carga de la deuda".


El FMI, que ha asegurado abiertamente que la carga de la deuda griega es insostenible y que no quiso sumarse al último programa de rescate, ha insinuado que podría suscribirlo en breve. La participación del FMI se ve como algo vital para Berlín, el mayor proveedor de fondos de rescate para Grecia. Angela Merkel se enfrenta a unas elecciones en el mes de septiembre y a un electorado cansado del drama griego.


En un comunicado conjunto con los prestamistas europeos de Grecia, el FMI asegura: "Las autoridades griegas han confirmado su intención de poner en marcha sin demora el paquete de medidas políticas. Este acuerdo preliminar se complementará ahora con más negociaciones en las próximas semanas sobre una estrategia creíble que asegure una deuda griega sostenible".


Al parecer, el alivio de la deuda consistirá en prórrogas y rebajas de intereses más que de una quita extraordinaria. La deuda griega –un 180% del PIB del país– no es solo sorprendente sino que es la mayor, y por mucho, de los 27 miembros de la UE. La economía del país se ha reducido un 27% desde el comienzo de la crisis, un porcentaje incluso peor que la contracción que experimentó EEUU durante la Gran Depresión.


En el Gobierno aseguran que, una vez que el alivio de la deuda entre en vigor, el objetivo es que Grecia vuelva a los mercados internacionales. El Banco Central Europeo ha señalado que incluirá al país dentro de su programa de compra de bonos si su deuda se hace más manejable.


Hacia esa meta señalaba el portavoz del gobierno, Dimitris Tzanakopoulos, en la rueda de prensa tras el acuerdo: "El Gobierno griego aspira a aprovechar los mercados tan pronto como sea posible y a conseguir un acuerdo global sobre las medidas a medio plazo para la deuda".

 

Helena Smith - Atenas

• theguardian
03/05/2017 - 20:20h


Traducido por Cristina Armunia Berges

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Viernes, 07 Abril 2017 06:07

Cara a cara entre Trump y Xi

Cara a cara entre Trump y Xi

Discuten sobre comercio y Corea del Norte en Mar-a-Lago

 

Trump y la primera dama, Melania, dieron la bienvenida a Xi y su esposa, Peng Liyuan, en la mansión de West Palm Beach.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, recibió ayer a su homólogo chino, Xi Jinping, en su residencia y club privado de Mar-a-Lago (Florida) para dar inicio a su primera cumbre, marcada por el contencioso nuclear de Corea del Norte y el comercio.


Trump y la primera dama, Melania, dieron la bienvenida a Xi y su esposa, Peng Liyuan, en la mansión de West Palm Beach, adonde la pareja china llegó en una limusina negra entre un pasillo de militares. Xi había aterrizado en el aeropuerto Internacional de Palm Beach a las 13.40 hora local, donde él y su esposa fueron recibidos al pie de la escalinata de un avión de Air China por el secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson. Aproximadamente una hora después, llegó Trump a bordo del famoso avión presidencial Air Force One, de donde descendió en compañía de la primera dama.


Las actividades de los líderes de las dos mayores economías del mundo, que durarán unas 24 horas, comienzan hoy por la tarde, con la degustación de un té para conocer a sus equipos previo a una cena en honor del mandatario chino. La parte formal de la cita se desarrollará hoy, con una serie de reuniones que concluirán con un almuerzo de trabajo y de las que se informará a través de comunicados. Antes de partir hacia su club privado, Trump afirmó ayer en Washington que “nadie sabe realmente” qué puede salir de la cumbre con Xi, que se celebra entre fuertes medidas de seguridad. El magnate volvió a denunciar que China no ha sido justa con EE.UU. en el plano comercial y que Corea del Norte supone un problema muy grande.


“Va a ser muy interesante. Nadie sabe realmente qué ocurrirá”, señaló el mandatario estadounidense. “No nos han tratado de forma justa en lo relativo al comercio durante muchos, muchos años. Ningún presidente se ha hecho cargo de eso como deberían haberlo hecho, y tenemos un gran problema con Corea del Norte, así que veremos qué ocurre”, añadió Trump en una breve entrevista con la cadena conservadora Fox. Preguntado por si su objetivo es conseguir que China presione más a Corea del Norte, el presidente se limitó a indicar que “ya se verá lo que ocurre”, que él planteará su argumento a Xi y que cree que le irá muy bien.


Trump afirmó este domingo al diario The Financial Times que está totalmente dispuesto a actuar unilateralmente ante las amenazas de Pyongyang, al asegurar que “si China no va a resolver el problema de Corea del Norte, nosotros lo haremos”. Por tanto, el mandatario republicano advertirá a Xi que “se ha agotado el tiempo” para la paciencia en las gestiones diplomáticas, y Washington tiene ahora “todas las opciones sobre la mesa”, según adelantó un funcionario de la Casa Blanca, que pidió el anonimato.


En concreto, Trump presionará para que China “implemente estrictamente las sanciones y resoluciones de la ONU” contra Corea del Norte, dado que alrededor del 90 por ciento del comercio exterior de Pyongyang se produce con Beijing, según la misma fuente.


A ese respecto, Tillerson utilizó ayer un lenguaje más suave y afirmó que EE.UU. espera “que China encuentre vías para ejercer influencia sobre las acciones de Corea del Norte para desmantelar sus armas nucleares y sus programas de tecnología de misiles”. Para Tillerson, “ya sea usando su autoridad en el Consejo de Seguridad de la ONU o nuevas palancas de poder, China puede ser parte de una nueva estrategia para acabar con el comportamiento temerario de Corea del Norte y asegurar la seguridad, estabilidad y prosperidad en el noreste de Asia”.


Se espera que el comercio sea el otro gran tema de la cumbre, donde Trump insistirá en su denuncia de la falta de equilibrio en la balanza comercial entre Estados Unidos y China, uno de sus grandes temas de la campaña electoral del año pasado. “Hemos sido tratados injustamente y hemos tenido acuerdos comerciales terribles con China durante muchos años. Esa es una de las cosas de las que vamos a hablar”, declaró Trump a los periodistas a bordo del Air Force One.


No obstante, la Casa Blanca no ha aclarado si el líder estadounidense ejercerá algún tipo de presión sobre Xi para que detenga la manipulación de divisas.

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Ann Pettifor, economista especializada en finanzas y deuda soberana. Su último libro es La Producción del Dinero.

 

"Hay que negar a las empresas globales el acceso a los tribunales financiados por los contribuyentes mientras no paguen impuestos", dice la autora de 'La producción del dinero: cómo acabar con el poder de los bancos'


"En EEUU amplios sectores de la clase obrera se suicida, es drogadicta y se muere temprano. No me sorprende que votasen por Donald Trump".


La economista aboga por obligar a repatriar el dinero offshore y a imponer controles de capitales

 

Ann Pettifor es conocida por su trabajo sobre la deuda soberana de los países más pobres, y el crecimiento de la deuda en la OCDE. Lideró la organización Jubilee 2000 que consiguió una condonación sustancial de la deuda de los países más pobres y cambios en las políticas nacionales e internacionales. Es autora de varios libros sobre economía política. La entrevistamos en Madrid con motivo de la presentación de su último libro, La producción del dinero: cómo acabar con el poder de los bancos(Ed. Los Libros del Lince).

 

En la introducción escribe que su objetivo es hacer el dinero y las finanzas accesibles, sobre todo para mujeres y ecologistas. ¿Qué espera lograr a través de ellos?

Las mujeres se llevan la peor parte de las malas políticas económicas, porque no son influyentes dentro del sistema monetario. Tiende a ser un juego de hombres, y eso tiene que cambiar. Su ignorancia del funcionamiento del sistema hace la situación más difícil para ellas. También significa que no hay un reto efectivo al sistema.

Los ecologistas piensan en el ecosistema sin pensar en cómo el sistema monetario alimenta el consumo, que a su vez alimenta las emisiones tóxicas. La expansión masiva del consumo desde la década de 1970 ha tenido un impacto sobre el ecosistema. Y no nos fijamos en algo que es causal, el dinero fácil, pero caro. Entonces no entendemos que hemos pasado de un sistema monetario bien regulado a uno donde cualquiera podía tener una tarjeta de crédito e ir de compras.


¿Puede explicar el dinero fácil y caro frente al dinero escaso y barato?

Lo tengo muy claro, en parte debido a mi experiencia con la deuda soberana. Lo que sucedió a los países pobres fue que sus administraciones impagaron su deuda. Los acreedores que se hicieron con la deuda, en el momento del incumplimiento, acumularon nuevos intereses. Muchos deudores soberanos iban al Club de París y descubrían que tenían “deudas fantasma” de las que no sabían, debido a los tipos de interés.

El dinero fácil sencillamente se asigna sin regular, para especular, sin preguntas. El dinero caro es el que tiene un precio alto. Suscribo la opinión de John Maynard Keynes de que en promedio, históricamente, las empresas en su conjunto tienen beneficios de alrededor de un 3% anual, y si los tipos de interés son más altos la deuda se hace impagable. Es absolutamente crítico que los tipos de interés se mantengan bajos.

Todo el mundo habla del entorno de tipos bajos de interés desde la crisis. No creo que los hayamos tenido. Sí ha sido así para instituciones financieras que pueden pedir prestado a bancos centrales. Las empresas pagan tipos mucho más altos que el tipo bancario, que es casi irrelevante para la economía real. Cuando la inflación ha sido efectivamente negativa, los tipos de interés son altos en términos reales.

Me fascina que los tipos de interés de alguna manera se han desconectado del negocio de prestar. En el mercado de derivados de tipos de interés, el tipo se ha convertido en una cosa en sí misma, casi independiente. Al comienzo de la crisis, en agosto de 2007, los bancos dejaron de prestarse entre sí, pero todavía había especulación sobre el Libor.


¿Qué determina el tipo de interés real?

Cada tipo de interés se determina individualmente en una relación social entre el deudor y el acreedor. No existe tal cosa como un tipo de interés natural. Hay un tipo del banco central determinado por un comité de hombres y mujeres. Ciertamente no depende de la demanda o la oferta de dinero. Como argumentaba Keynes, el tipo de interés se determina por la demanda de activos, no por la demanda de ahorro. En este momento hay escasez de activos contra los que pedir prestado, por lo que su precio ha aumentado. Los gobiernos no han producido la suficiente deuda soberana, que es uno de los activos más valiosos y fiables.

 

Esto va en contra de la austeridad y la consolidación fiscal. ¿Qué piensa sobre la hacienda pública?

El crédito no es dinero-mercancía, es dinero bancario, a menudo sólo digital. Se crea de la nada. Los prestatarios son fundamentales para la oferta de dinero y ahorro en la economía. Como funciona el sistema es: un prestatario solicita un crédito, se le concede en forma de depósito, que puede utilizarse como ahorro. No se empieza con ahorro. Para tener más ahorro en la economía necesitamos más deuda.

El prestatario más fiable es el gobierno. Y que el gobierno no pida prestado, en un entorno en el que el sector privado a) está demasiado endeudado para pedir prestado; y b) también carece de confianza para ello, ha creado una escasez de deuda. Los fondos de pensiones la necesitan para sus inversiones a largo plazo. Cuando el gobierno gasta, la cuestión no es la acumulación de la deuda. La cuestión es que gasta en la economía real y beneficia al sector privado. El gobierno genera los ingresos necesarios para luego generar ahorros, y luego más inversión y más ingresos.


Describe la creación del crédito bancario como algo político, y no una función de mercado.

Es una función social y muy politizada ahora. Hay control político sobre ello, y los bancos a su vez controlan el sistema político. El sistema bancario es un sistema de relaciones sociales entre los que tienen unos derechos y los que tienen la obligación de satisfacer esas demandas. Este sistema de activos y pasivos es el sistema monetario. Es un sistema de relaciones sociales que una pequeña élite ha capturado. Que el sector financiero se haya separado de la democracia reguladora y opere en la estratosfera ha politizado todo el proceso, porque el público es consciente de irregularidades, corrupción, y sobre todo de que muchos se enriquecen sin esfuerzo extrayendo rentas. Y esto causa las insurgencias que hemos visto.


¿Qué solución sugiere?

En primer lugar tiene que haber voluntad política de subordinar los intereses del sector financiero a los de la sociedad. Las empresas globales no puedan operar más allá de los límites de la democracia reguladora. Las políticas se aplican dentro de unas fronteras, tienen ciertos límites democráticos. El dinero detesta las fronteras. El sector financiero tiene que repatriarse y operar dentro de los límites reglamentarios de las democracias. Puede que sea demasiado tarde. Ya hay una insurgencia tan seria contra las finanzas globalizadas que soy bastante pesimista.

La segunda cosa importante es que, como muchos otros, me gustaría ver restaurada el equivalente de la ley Glass-Steagall (que en EEUU separaba la banca de inversión de la banca comercial).

Pero me gustaría ver a los gobiernos utilizar su poder de negociación. Estas grandes compañías globales quieren separarse de la democracia reguladora, y sin embargo poder personarse en los tribunales de las democracias para hacer cumplir contratos. Les podemos negar el acceso a los tribunales financiados por los contribuyentes, en tanto no paguen impuestos.


Esto enlaza con los tribunales de arbitraje inversor en tratados como CETA y TTIP.

Que están diseñados para estar fuera del control de la democracia. Karl Polanyi argumentaba que, si los mercados deciden ir más allá de los límites de la democracia reguladora, el pueblo se rebela casi al mismo tiempo, debido a que este proceso los empobrece. En Estados Unidos [Anne] Case y [Angus] Deaton muestran que amplios sectores de la clase obrera se suicida, es drogadicta y se muere temprano. Se debe a la desesperanza provocada por la determinación de estas fuerzas del mercado de desligarse de la democracia, y luego castigar a la población. La gente no lo puede soportar y se revuelve rápidamente. No me sorprende que votasen por Donald Trump.


¿Qué reforma monetaria necesitamos?

Ya he tocado la repatriación del capital offshore. Estoy a favor del control de capitales, porque los bancos centrales han perdido el poder de regular los tipos de interés sobre todo en el espectro de préstamos. La teoría de Keynes de la preferencia de liquidez muestra que la demanda de activos en todo el espectro puede satisfacerla el gobierno emitiendo deuda a varios plazos. Y cumple con diferentes motivos: el especulativo, el de ahorrar, o el de recuperar el dinero rápidamente.

Me gustaría que los bancos centrales gestionasen activamente los tipos de interés en todo el espectro de préstamos dentro de las economías nacionales. Para eso no se puede permitir a los flujos de capital transfronterizos subvertir la gestión de los tipos de interés dentro de la economía nacional. Ése fue su gran idea, y ha sido firmemente enterrada por la profesión económica. Pero es esencial para la reactivación de la economía y para luchar contra el cambio climático, porque necesitaremos gran cantidad de fondos. Tendremos que financiar una sorprendente transformación de toda la economía para apartarla de los combustibles fósiles. Y esta financiación no puede ser cara.

Para mí se trata de control de capitales, la preferencia de liquidez, y herramientas macroprudenciales. Hélène Rey, una economista distinguida y ortodoxa, ha discutido con los bancos centrales que deben gestionarse los flujos de capital transfronterizos. Puede terminar siendo asesora del señor Macron (candidato a la presidencia de Francia), así que podemos ver algún progreso. No sólo se llega a esto desde una perspectiva keynesiana. También los ortodoxos están empezando a darse cuenta de que la movilidad del capital es increíblemente desestabilizadora y desencadena insurgencias.

 

 

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Domingo, 19 Marzo 2017 15:16

“Alemania debe sumas enormes”

“Alemania debe sumas enormes”

Donald Trump acusó ayer a Alemania de deber sumas enormes de dinero a la OTAN, y afirmó que Berlín debería pagar más a Estados Unidos en materia de defensa.

 

“Alemania debe sumas enormes de dinero a la OTAN y Estados Unidos deberá recibir un mayor pago por la poderosa, y muy onerosa defensa que proporciona a Alemania”, tuiteó el mandatario estadounidense un día después de reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, en Washington. En un tweet previo desde su lujosa residencia en Florida, Trump afirmó que tuvo una “excelente” reunión con Merkel, rechazando las afirmaciones de la prensa acerca de que el encuentro fue gélido y dejó al descubierto las diferencias entre ambos líderes en asuntos como migración y comercio internacional. “Pese a lo que han escuchado de las falsas noticias, tuve una excelente reunión con la canciller Angela Merkel”.

 

En la conferencia de prensa que ofreció junto a Merkel ayer desde la Casa Blanca, Trump reiteró su fuerte apoyo a la OTAN, pero subrayó que es necesario que todos los países miembros “paguen su parte justa”. “Muchas naciones deben vastas cantidades de dinero (a la OTAN) y es muy injusto para Estados Unidos. Estas naciones deben pagar lo que deben”, señaló Trump. Por su parte, luego de la conferencia, Merkel dijo que se comprometió con el mandatario estadounidense a aumentar los gastos de defensa de Alemania. “Nos comprometemos hoy a un objetivo de 2 por ciento (del PIB) hasta el año 2024”, dijo Merkel y subrayó la importancia de la Alianza Atlántica y aseguró que Alemania reconoce la necesidad de aumentar su gasto en la defensa común. “Vamos a trabajar en ello”, prometió la canciller alemana. El gobierno alemán no tenía previsto responder ayer y un portavoz remitió simplemente a estas declaraciones de Merkel durante la conferencia de prensa.

 

Sin embargo, dos ex embajadores estadounidenses ante la OTAN durante la administración Obama, criticaron la lógica de Trump. “No se trata de un documento contable con una columna de crédito y una de débito. Se trata de un programa de inversiones a diez años y los aliados hacen progresos, lentamente”, explicó Douglas Lute.

 

Por su parte, Ivo Daalder, escribió en una decena de tweets que no se trata de una transacción financiera, en la que los países de la OTAN pagan a Estados Unidos por la defensa. “Se trata de nuestro compromiso con un tratado”, aseguró. “Estados Unidos está fuertemente comprometido militarmente en la OTAN. Pero no es por agradar a Europa. Es vital para nuestra propia seguridad”, agregó.

 

Los reproches de Trump no son nuevos: de hecho fueron asuntos que planteó durante la campaña electoral, en la que subrayó que Estados Unidos, que gasta más de 3 por ciento de su PIB en defensa, carga con la mayor parte de los costos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La retórica electoral de Trump hizo mella y colocó sobre la mesa el financiamiento de la OTAN entre los miembros que han reducido durante años sus presupuestos militares.

 

Las veladas críticas de Trump cobraron mayor importancia en momentos en que los aliados europeos perciben una postura cada vez más agresiva de Rusia tras la anexión de Crimea y el apoyo a los rebeldes de Ucrania. Y también preocupa a Europa la actitud más flexible que Trump a exhibido hacia Moscú.

 

En el 2014, los Estados miembro de la OTAN acordaron aumentar sus gastos militares hasta alcanzar un 2 por ciento de su PIB en 10 años. El PIB de Estados Unidos representa un 46 por ciento de la riqueza acumulada de los países aliados, pero sus gastos militares (679.000 millones de dólares en 2016) representan el 68 por ciento del total de los presupuestos de defensa de los 28 integrantes de la OTAN. Aparte de Estados Unidos (3,36 por ciento del PIB), sólo Reino Unido (2,17 por ciento), Polonia (2,01 por ciento), Estonia (2,18 por ciento) y Grecia (2,36 por ciento) alcanzan el objetivo marcado en el 2014, según las estimaciones de la OTAN del 2016.

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