Miércoles, 26 Agosto 2015 18:58

Cuba es humanidad

Cuba es humanidad

ALAI AMLATINA, 26/08/2015.- Entre los muchos problemas que enfrentamos a nivel mundial se encuentra el fin del cruel bloqueo de Cuba por Estados Unidos –un bloqueo que duró más de cincuenta años-. La reanudación de relaciones diplomáticas, familiares, turísticas, comerciales, culturales y financieras entre ambos países nos provoca una mezcla de júbilo por el cese de la agresiva medida y una natural preocupación sobre la mejor forma de seguir construyendo y luchando por la libertad, el socialismo y la emancipación.

Los avances de Cuba durante estos cincuenta años son por todo el mundo reconocidos. En medio del cerco y los incesantes asedios del imperio, la pequeña Isla del Caribe logró uno de los primeros lugares en la lucha contra la desigualdad y por la seguridad social; alcanzó los más altos índices de alfabetización y escolaridad, realizó la más profunda reforma agraria y dio uno de los más fuertes apoyos económicos y técnicos a los agricultores y trabajadores del campo; consiguió una reducción óptima del desempleo; redujo la criminalidad de delitos del orden común y dio un grado de seguridad interna a sus habitantes, poco común en otros países; alcanzó altos niveles en la educación universitaria así como en la preparación de técnicos, ingenieros, médicos y otros profesionales; impulsó las artes y las ciencias y realizó numerosos descubrimientos científicos reconocidos a nivel internacional, sobre todo en el terreno biológico y en la medicina. Música, ballet, teatro, cine y otras bellas artes, así como innumerables deportes, merecieron un fuerte impulso del Estado.

Pero si todos esos logros son innegables y realmente impresionantes, desde el punto de vista de la emancipación humana, para muchos no son de creer.

Hoy, en Cuba vive un pueblo cuya conciencia se ha convertido en voluntad, su voluntad en inteligencia y su inteligencia en organización. Y si semejante afirmación parece exagerada piénsese por qué Cuba, no sólo ha logrado resistir durante más de medio siglo el bloqueo y las numerosas agresiones de que ha sido objeto, sino en este año de 2015 en que todos los países del mundo son capitalistas, y en que ya todos los que fueron o se dijeron socialistas han restaurado abierta y hasta agresivamente el capitalismo, Cuba es el único que sobrevive en medio de esa tragedia humana. Y es que la Revolución Cubana, lejos de ser la última marxista-leninista (ya debemos acostumbrarnos) es la primera de un nuevo tipo de revoluciones que inició el "26 de Julio". En ella, no fue sólo un decir que José Martí es el autor intelectual de la Revolución Cubana; es el impulsor histórico de la actual moral de lucha y cooperación, y de coherencia impresionante entre lo que se dice y se hace.

La moral fuerza es, además, una fuente motriz que a partir del pensar de los actores, en lucha por su propio país, los lleva a seguir aquel otro precepto de inmenso valor: el de "Patria es Humanidad". Al postularlo enriquece el enlace del internacionalismo proletario y la inmensa cultura en que destacan Marx, Lenin, el Che y, a la cabeza ayer y hoy, el propio Fidel.

De la junta de humanismos surge una manifestación Latinoamericana del socialismo, que entre sus variadas fuentes cuenta con el liberalismo radical y otros humanismos que incluyen al Padre Varela y al humanismo cristiano que más tarde, y por su parte, se expresa en la teología de la liberación. Esa es la realidad, si nos dejamos de mitos y de dogmas; esa es la esperanza, si ahora repensamos lo que pasó y por lo que se luchó y consideramos lo que puede pasar, y por lo que se debe luchar.

Los hechos son ciertos y las propuestas vienen de un futuro que ya llegó. El futuro que entrevemos nos permite explorar el qué hacer y el cómo hacerlo. Primero nos lleva a fijarnos en el momento que vivimos y a reparar en la política que sigue el complejo empresarial-militar-político y mediático de Estados Unidos de Norteamérica. De inmediato advertimos que en este mismo momento Estados Unidos está pasando más y más a la ofensiva en su proyecto globalizador neoliberal. Sus triunfos son innegables en la Unión Europea, donde ya es el jefe militar de la OTAN y en que con la lógica de "la eficiencia" hace que los Jefes de Estado impulsen por sentido común las empresas de la paz y la guerra, e impongan más y más la política neoliberal de la "acumulación por desposesión" o saqueo, que Estados Unidos encabeza.

Día a día más obsecuentes y sujetos a Estados Unidos. Los países dominantes en la Unión Europea no sólo se pliegan a su creciente fuerza financiera, militar, política y mediática, sino que destruyen su propio proyecto de una Europa Unida con sus presiones sobre Italia y España y su cruel maltrato de Grecia.

Desconocimiento y descalificación de la democracia en Grecia, acaban de convalidar su inexorable imperio financiero sobre los países endeudados a quienes habían ya impuesto una política fiscal, financiera y monetaria que los llevaba al abismo de la deuda pública y a romper el compromiso de mantener un equilibrio presupuestal. Su creciente asedio a los partidos que proponen una política socialdemócrata está desprestigiando a éstos de tal manera que al "fin de las ideologías" se añade cada vez más el fin de los partidos que luchan por resolver los problemas sociales y nacionales y no cumplen en nada. Que esa responsabilidad es atribuible a la propia Europa y a sus clases dominantes, desde la tristemente famosa Thatcher mal llamada dama de hierro, no cabe duda, pero que seguir esa política primero impulsada por Estados Unidos con Pinochet en Chile, nos presenta un panorama en que el predominio de Estados Unidos es cada vez mayor, y en que ante el desprestigio de los partidos con membrete de izquierda tiende a suceder --entre los desheredados, los pequeños propietarios y el "Lumpen"--el predominio de nuevos lideres y clientelas neofascistas, como ya ocurre en Francia y se manifiesta cada vez más en Estados Unidos.

En medio de una crisis a la vez financiera, económica, ideológica y política –en que no deja de tener un peso inmenso la restauración del capitalismo en Rusia y China, los demás países gran "campo socialista" y los gobiernos de la Trilateral y de Bandung-, los proyectos globalizadores adquieren un carácter particularmente violento con la resistencia que muestra Rusia a ser tratada como si fuera una república bananera y hace alarde para ello de su inmenso poderío nuclear.

Lejos de detenerse, la política de la globalización continúa y juega con el individualismo y con la lucha de clases para su cosecha. El "individualismo", el clientelismo, el particularismo, el sectarismo constituyen un arma de muchos filos capaz de destruir las luchas de liberación y las de la clase obrera y los pueblos despojados y oprimidos o, las más amplias de los pueblos por sus soberanía y las de los trabajadores que se limitan a la defensa de sus derechos, o las de las de las comunidades por sus territorios y su autonomía, o las más antiguas por la Patria Chica, la Patria Grande y la Humanidad, a las que dividen y enfrentan para vencerlas.

Parecida fuerza a la del individualismo tiene otra arma que en términos genéricos es la corrupción. En ella destacan la colusión, la cooptación, el soborno, el cohecho, el mercado negro y sus mercaderes de mayoreo, y hasta llega a quienes usan la economía informal para resolver problemas apremiantes que los llevan a ceder y comprar artículos de primera necesidad y que no por ello dejan de desmoralizar a una parte de la población que tiene parecidas carencias y menos o ningún recurso. La profusa y seductora publicidad que al mismo tiempo hace la sociedad de consumo –sin aclarar que del mismo sólo goza una mínima parte de la población- llega a despertar sueños ilusos sobre todo entre los jóvenes que no vieron ni vivieron la inmensa miseria en que estaba Cuba antes de la Revolución, y la que vive la inmensa mayoría de la humanidad. La publicidad -con el individualismo y la corrupción-, es la mejor arma del Complejo empresarial militar.

Allí no queda todo. La globalización neoliberal está extendiendo y acentuando el uso de otra de sus armas principales: la privatización.

La privatización es −como el individualismo y la corrupción− un arma de muchos filos que se utiliza en formas abiertas y encubiertas, legales e ilegales, y en este momento hegemónicas entre los dirigentes de los complejos y corporaciones dominantes, y en los asociados a ellos y sus subalternos, o que dependen de ellos y dominan en todos los continentes del mundo.

Los promotores y protectores de la privatización, en este mismo momento, están proyectando −con los gobiernos de cincuenta países− aumentar todavía más el poder y la propiedad de los señores y dueños que tienen como móvil la maximización de utilidades y riquezas. Según la prensa, los gobiernos de cincuenta países se están reuniendo en secreto para elaborar un plan de privatización de todas las actividades económicas a su alcance. Quieren llevar al máximo y a la organización global un proyecto de por sí ya muy avanzado: que las corporaciones tengan a su cargo toda la producción, la distribución, el intercambio, los servicios y el consumo que en el mundo existe.

Imaginar cómo sería un mundo así sería pensar en un inmenso quiebre histórico en que sobre la contradicción entre las fuerzas y las relaciones de producción se montaría la contradicción entre las fuerzas de represión y las relaciones de represión, fenómeno que de por sí ya se está dando con la construcción de soldados que son robots y que tienen capacidad de distinguir (eso piensan sus productores) a quienes deben eliminar y a quienes deben respetar e incluso defender.

Pero no es necesario imaginar semejantes peligros para reconocer aquéllos a que ya nos enfrentamos y de que hay amplias y repetidas pruebas. No me refiero sólo al cambio climático y sus consecuencias para la vida en la Tierra, ni sólo me refiero a la gran cantidad de bombas nucleares y sistemas de lanzamiento que numerosos países tienen con muchos de sus gobernantes y ayudantes que rezuman una creciente cultura del odio, del sectarismo racial, religioso, machista, sádico, xenófobo, por lo demás bien armado y bien provisto de municiones y sustancias letales cuyos productores y proveedores gozan de buena salud y bella vida.

Todo ocurre en medio de supuestas religiones que ni sus rituales cumplen ni sus sagrarios dejan a salvo. Se da con un terrorismo natural y comercial que al amparo de las corporaciones y gobiernos rinde beneficios billonarios de que las huestes no gozan, empeñadas como están en destruirse unas a otras y en destruir sobre todo pueblos, presas, calles, casas, ciudades y zonas arqueológicas de sus propios antepasados.

Esos horrores acostumbrados, y muchos más, que hasta los científicos y especialistas de las comisiones intergubernamentales convalidan, son mirados e incluso negados, de la manera más irresponsable que quepa imaginar, por los ideólogos y apologistas del sistema y por sus víctimas subalternas en quienes también domina una especie de patología cognitiva, que hasta los lleva a perseguir, con todos los descalificativos, y por todos los medios a su alcance a quienes no ven como inevitable el ecocidio antropogénico que amenaza la vida en la Tierra.

Crisis ecológica y crisis social plantean la inminente necesidad de otra organización del trabajo y de la vida en el mundo, en que no predomine la lógica y la cultura de la maximización de utilidades y riquezas sino la que en busca de la libertad humana se desarrolló desde los inicios del capitalismo mercantil y usurario, y en la cultura, desde el Renacimiento y la Ilustración hasta el nuevo pensamiento revolucionario, que con Cuba y los Zapatistas, encabeza hoy en Roma el Papa Francisco, y que es cultivada cada vez más por esa juventud que empezó a andar en l968 y a la que hereda la que hoy no sólo va a prever el futuro sino va a vivir el futuro.

Es en estas condiciones como se advierte que Cuba no debe limitarse a una cultura de la resistencia, sino desempeñar como Estado Nación, un doble papel mundial que ningún otro país puede realizar, y es, en primer lugar, el de ser la sede de encuentros entre las fuerzas que luchan en su tierra por un mundo mejor y que no por haber recurrido a las formas violentas porque les niegan el derecho de luchar en formas pacíficas, dejan de estar dispuestas a negociar y a defender en formas pacíficas el interés general de comunidades, ciudadanos, pueblos y trabajadores. La experiencia cubana en ese terreno –así como en la resistencia y construcción del socialismo y sobre todo la verdadera democracia y soberanía de esa nación- hace de ella la Isla de la Tierra más adecuada para dar hospitalidad a semejantes tareas.

A la enorme capacidad que tiene Cuba para contribuir a resolver ese proyecto se añade otro no menos sino igual o más importante. En Cuba puede darse la última tabla de salvación para la vida humana y emprender la creación de un organismo autónomo mundial en que los expertos más destacados y responsables de las variadas posiciones críticas y científicas que existen en el mundo diseñen los modelos de una transición pacífica a un modelo de organización de la vida y el trabajo que asegure la vida en la tierra y aleje los actuales peligros de destrucción de la biósfera y del ecocidio.

Que semejantes proyectos suenen a pura ilusión, ingenuidad y utopía es un juicio digno de reconsiderar ahora que se acaba un cruel bloqueo que duró más de medio siglo y más de veinte años de la restauración mundial de países que se decían socialistas y cuyos dirigentes han llevado a cabo la acumulación primitiva más cuantiosa de toda la historia.

Que la revolución cubana es del todo diferente es algo que no se necesita probar porque ya se probó. Sus nuevas relaciones con Estados Unidos se dan sin que la doblaran ni la quebraran.

Es hora de la utopía, del proyecto que no parece realista y que es el único que puede salvar --con la libertad-- la vida en nuestro planeta. Toda la historia de la emancipación y de la humanidad ha empezado con utopías. Esta no será la excepción.

Las utopías abrieron metas sin saber cómo seguir. Por eso y para pensar qué hacer y cómo hacer es necesario por lo pronto luchar por la paz y prepararse para la guerra defensiva, por si acaso. Y hacerlo sin esas divisiones de intereses que hicieron perder a Espartaco.

 

-Por Pablo González Casanova, exrector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

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Resurgen protestas en España contra políticas de ajuste del presidente Rajoy

A pesar de la lluvia y del intenso frío, decenas de miles de personas se manifestaron este sábado en Madrid bajo la convocatoria de las Marchas de la Dignidad, que reúne a unas 300 organizaciones y sindicatos que representan a los sectores más golpeados por la crisis económica. El objetivo de la movilización fue alzar nuevamente la voz contra las políticas de ajuste impuestas por los tecnócratas de la Unión Europea, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional aplicadas por el gobierno conservador del presidente Mariano Rajoy.


La manifestación de hoy, a la que se sumaron más de 40 mil personas, según los organizadores, fue el inicio de lo que se espera sea uno de los años de mayor agitación política en España de las últimas décadas, con varias elecciones cruciales, como la que renovará al Congreso de los Diputados y, por tanto, el gobierno del país.


Las Marchas de la Dignidad llegaron a Madrid luego de partir desde todos los puntos del país en una caminata en la que recorrieron pueblos y ciudades para sumar a más personas a su reivindicación.


En la manifestación se lanzaron varias iniciativas, entre ellas la de convocar a una huelga general para el próximo otoño –el 22 de octubre, a sólo unos meses de las comicios generales– y desalojar del poder a la vieja política, en sintonía con el mensaje que lanzan desde hace unos meses las fuerzas políticas emergentes que pugnan por el voto del descontento, como Podemos –desde la izquierda– y Ciudadanos –desde la derecha.


Las reivindicaciones de los manifestantes eran claras: Pan, trabajo, techo y dignidad.


Entre las peticiones más claras de los colectivos destacaron el no pago de la deuda, el derecho a la vivienda, empleo digno y servicios públicos para todas las personas. Así lo expresaron en su discurso final, que leyeron miembros del movimiento: Millones de trabajadores y trabajadoras se encuentran sin empleo. Tener unas manos para trabajar; tener una carrera terminada; disponer de tu capacidad tanto manual como intelectual y no encontrar un trabajo digno es humillante. Se está desperdiciando el talento colectivo de una sociedad, hipotecando indefinidamente su futuro. Los trabajadores y trabajadoras no se merecen este atropello a nuestra dignidad colectiva.


Y lanzaron un grito de auxilio ante las miles de familias que han perdido sus casas por deudas bancarias. "No hay nada más inhumano que desalojar a una familia de su hogar, sólo para alimentar la voracidad insaciable de unos banqueros sin escrúpulos. Banqueros a los que los estados siervos de la troika alimentan a costa de empobrecer aún más a la clase trabajadora y a las personas más indefensas".

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Domingo, 15 Febrero 2015 05:52

Sin principios no hay ética política

Sin principios no hay ética política

La política se ha definido, genéricamente, como el arte de lo posible. No es posible negociar sin principios ni valores. Los actores políticos deben reconocerse, defender su proyecto, sea cual fuere su ideología. La política no es un juego que se resuelve en ganar, si para ello se renuncia a la conciencia ética. Sin principios la política acaba siendo un conjunto indeterminado de actos tendientes a justificar la indignidad. Baste recordar los acuerdos de San Andrés.


En España, el secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, aludiendo a Izquierda Unida, sentenció: Se vive muy cómodo en el 12 por ciento, siendo un partido bisagra del PSOE, siendo fiel a tus principios y sabiendo que vas a ser minoritario. Que un político argumente la necesidad de renunciar a los principios y valores bajo el paraguas de ganar a toda costa es inquietante. La moraleja: no vale la pena mantener principios si pierdes.


Me parece que tal opinión –muy extendida en el ámbito deportivo: no importa jugar mal y ganar– nos sitúa en el mundo donde el quehacer político se reduce a gozar del poder por el poder. El EZLN lo aclara magistralmente: "En la historieta del poder, el problema de la relación entre la moral y la política es ocultado (o desplazado) por el de la relación entre política y éxito, y entre política y eficacia. Maquiavelo resucita en el argumento de que, en política, la moral superior es la eficacia y la eficacia se mide en cuotas de poder, es decir, en el acceso al poder (...) En consecuencia, ahora hay una ética de la 'eficacia política' que justifica los medios que sean necesarios para obtener resultados".


Los principios y los valores marcan la diferencia. En lenguaje cotidiano, no todo puede adscribirse a lógica del poder o conseguir éxitos electorales. Los ejemplos no son pocos. Albert Einstein, por principios, renunció a la presidencia de Israel, ofrecida por los sionistas. Emile Zola –ese genio de la literatura– no claudicó y, a pesar de las presiones, escribió Yo acuso, dirigido al entonces presidente de Francia, desenmascarando el amaño de juicio contra el teniente Dreyfus, acusado de traición a la patria. Su actitud le valió el exilio. Sin embargo, descartó vender más libros y gozar de la fama a cambio de su silencio.


Salvador Allende tampoco renunció a sus principios ni aceptó chantajes a cambio de seguir en el gobierno. Fue fiel a la Unidad Popular. Mantuvo sus principios y defendió el programa político, muchas veces en contra de su partido, el socialista. Hoy la izquierda mundial lo reconoce como patrimonio universal. Vidas ejemplares donde figuran hombres y mujeres como Sócrates, Giordano Bruno, José Martí, Rosa Luxemburgo, Tina Modotti, Haydee Santamaría o García Lorca. Sin olvidarnos de la gente que lucha desde el anonimato poniendo como aval sus principios, conciencia y dignidad. Ellos son un valor agregado abajo y a la izquierda. No se puede renunciar a los principios izando la bandera del pragmatismo electoral, soslayando la memoria histórica, renegando de la conciencia política y abandonando los principios éticos en la lucha emancipadora de los pueblos por la democracia y la justicia social.


Los principios, así como los valores éticos del bien común, la justicia social y la dignidad, son irrenunciables. En América Latina, durante las dictaduras, hubo militares que no aceptaron la ordenanza de ley debida para violar los derechos humanos. Su actitud los enfrentó a sus compañeros de armas. Fueron repudiados, expulsados, perseguidos, torturados o asesinados. Pudieron guardar silencio, mirar hacia otro lado y conseguir un ascenso. Sin embargo, prefirieron no traicionar su conciencia. Seguro que tenían miedo, pero no fueron cobardes. Actuaron en consonancia. Sabían a lo que se enfrentaban. Vivir acorde con los principios no es fácil. Supone una crítica diaria de lo hecho.


¿Dónde situar, pues, la afirmación vivir en la comodidad de la oposición y los principios? El sitio adecuado es la mentira política. Federico II, rey de Prusia, convocó en 1778 a un concurso de ensayos bajo el título ¿Es conveniente engañar al pueblo? Sostenía que era necesario hacerlo en beneficio de la propia gente. Condorcet, rechazando tal afirmación, aunque sin ánimo de presentarse al concurso, respondió a tal felonía: Es imposible concluir un error a partir de una verdad sin haber razonado en falso; o bien que todo razonamiento falso presupone una proposición falsa. No será, pues, la verdad la que habrá conducido a un error funesto, sino una opinión falsa la que habrá conducido a una falsa conclusión. Por tanto, en política es mejor decir la verdad que mentir y engañar.


La política no se construye desde la mentira o las verdades a medias. Resulta contraproducente, aunque se obtengan réditos inmediatos. La democracia se fundamenta en conceptos éticos del bien común, justicia social y responsabilidad.Mantiene una relación unívoca entre lo que se dice y lo que se hace. ¿Acaso no demandamos a los partidos políticos que cumplan su programa? Vivir con principios, mantener la dignidad y no perderla por el camino no es tarea fácil. En eso consiste tener conciencia y levantar un programa emancipador. Otra cosa es justificar lo injustificable a cambio de un puñado de votos y del poder. Para ese camino no se necesitan alforjas.

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Cuba y Estados Unidos restablecen relaciones: ¡Feliz Año Nuevo!

El 17 de diciembre de 2014, el presidente estadunidense, Barack Obama, y el presidente cubano, Raúl Castro, anunciaron simultáneamente que ambos países restablecerían relaciones diplomáticas normales, las cuales las había terminado el presidente Dwight D. Eisenhower en enero de 1960. La mutua decisión fue resultado de 18 meses de negociaciones bastante secretas, lo suficientemente secretas como para que los anuncios fueran una sorpresa.


Pronto fue del dominio público que el papa Francisco había alentado activamente este restablecimiento. Los emisarios de los dos países se reunieron en el Vaticano, y el papa Francisco, junto con el arzobispo cubano de La Habana, el cardenal Jaime Ortega, jugaron un papel clave en promover el acuerdo. Ambos presidentes expresaron el franco aprecio a la ayuda del Vaticano. Esta reunión fue el último paso antes de la llamada de 45 minutos entre los dos presidentes.


Menos notorio, pero también importante, fue el papel jugado por el primer ministro canadiense, Stephen Harper, quien facilitó el diálogo dando cabida a las pláticas iniciales en Canadá, un papel reconocido y apreciado por ambos presidentes. El involucramiento de Harper fue importante debido a que su política general se parece a aquella de los políticos republicanos de la corriente principal en Estados Unidos, excepto por el hecho de que Canadá nunca rompió relaciones diplomáticas con Cuba. Las reacciones adentro de Estados Unidos han sido entreveradas. El acuerdo fue denunciado, como era predecible, por los principales políticos republicanos, con algunas notables excepciones: como el senador Jeff Flake, de Arizona, y el senador Rand Paul. No obstante, tuvo gran respaldo de la Iglesia católica, la Cámara de Comercio estadunidense –en una declaración pública–, Human Rights Watch y grandes empresas agrícolas cerealeras. También fue bien recibida en las encuestas de opinión pública y parece que también entre una mayoría de cubano-estadunidenses más jóvenes. Fue notable que se le tratara con cautela pero sin hostilidad en el Miami Herald, fuente de noticias importante para los cubano-estadunidenses. Llamó el acuerdo tirada de dados y dijo que, pese a que la decisión era un acto de valentía y el inicio de una nueva era, el resultado era incierto. El periódico confió en que la jugada rindiera frutos.


Las reacciones fuera de Estados Unidos han sido en gran medida positivas. Fue saludada por toda América Latina –públicamente por Ernesto Samper, secretario general de la Unión de Naciones de América del Sur (Unasur); José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), y por el presidente de Panamá, bastante conservador, Juan Carlos Varela, quien ve la aceptación de ambos presidentes de ir a Panamá para la séptima Cumbre de las Américas como la realización de un sueño de tener una región unificada. La aprobación fue expresada por toda Europa, Asia y África también. Si un acuerdo importante se concreta entre los dos países que han expresado tan constante y abierta hostilidad por más de medio siglo, debe haber alguna ventaja significativa para concretarlo por parte de ambos lados. Obama planteó como su argumento clave: Estos 50 años han mostrado que el aislamiento no ha funcionado. Dijo que Estados Unidos mantiene su compromiso con la libertad para Cuba. La cuestión es cómo hacer para mantener en alto ese compromiso. No creo que podamos seguir haciendo la misma cosa por más de cinco décadas y esperar una resultado diferente.

El énfasis de Castro en su anuncio fue ligeramente diferente. Hemos podido encaminarnos en la solución de algunos tópicos de mutuo interés de ambas partes... El progreso logrado en nuestro intercambio prueba que es posible hallar soluciones a muchos problemas. Sin embargo, queda por resolver lo esencial, que es el cese del bloqueo económico y financiero. No obstante, la decisión del presidente Obama merece el respeto y el reconocimiento de nuestro pueblo.

Entonces, ¿qué fue lo que de hecho se decidió? ¿Qué cedió cada parte? Hubo un intercambio de prisioneros. Esto es maravilloso para los prisioneros, pero en sí mismo no es poco común, aun entre los enemigos más acérrimos. Obama está suavizando las restricciones sobre las remesas, las operaciones bancarias y los viajes, pero no ha terminado con las restricciones totalmente. Algunos argumentan que ya las suavizó tanto, que ya les quitó casi toda la significación. Castro permitirá más acceso al Internet y liberó a 53 presos políticos cubanos. Obama instruyó al secretario de Estado, John Kerry, para que comience el proceso para retirar a Cuba de la lista de Estados que fomentan el terrorismo. Anunció su voluntad de estar en reuniones hemisféricas junto con Castro, diciendo en español: Somos todos americanos.


A final de cuentas, ambos lados han mantenido el mismo debate interno. ¿Acaso una línea dura quiebra al oponente? ¿Un acercamiento entre los dos disuelve al otro? Éste fue el debate en ambas partes que precedieron al llamado détente entre Estados Unidos y la Unión Soviética, a la reunión entre Richard Nixon y Mao Tse Tung en Pekín, y a la reapertura de relaciones normales entre Vietnam y Estados Unidos. La experiencia ha mostrado que ni el quiebre ni la dilución han ocurrido de hecho. Para el analista de izquierda Emir Sader, Cuba sale victoriosa. Ha forzado al entierro de la lógica de guerra fría que prevaleció hasta ahora. Al principio Cuba quedó aislada por Estados Unidos. Pero después de 50 años se revirtió la situación. Resultó que quien estaba aislado era Estados Unidos. Han logrado relaciones diplomáticas basadas en el respeto entre iguales. La izquierda latinoamericana prevé pérdida de respaldo público en Estados Unidos para la continuación del embargo. Cree que ahora será más difícil para Estados Unidos emprender un embargo a Venezuela. Y todo mundo parece pensar que estos desarrollos acelerarán un acuerdo entre el gobierno colombiano y la oposición guerrillera, las FARC, en la cual Cuba ha jugado un papel de mediación.


Desde mi punto de vista, la jugada de Obama fue la decisión singular de política exterior más positiva que ha hecho desde que asumió el cargo en medio de un récord que indica que en otros muchos asuntos su actuación ha sido muy pobre. No es magia, pero cambia la atmósfera. Si los republicanos en el Congreso resultan demasiado intransigentes, sólo forzarán a Obama a ir más allá. En una entrevista con Associated Press, él ya ha dicho que no descarta emprender una jugada semejante en Irán, aunque dice que será más difícil.


Escribiendo en La Jornada, Marcos Roitman Rosenmann aplaude el acuerdo con el título Cuba, la dignidad gana batallas. Tal vez también es ésa la lección para Obama. En el largo plazo, lidiar con otros países de manera exitosa requiere dignidad, no sólo del débil, sino también del fuerte. Cabe la posibilidad remota de que, con alguna renuencia, Obama, su secretario de Estado John Kerry y la potencial candidata demócrata y anterior secretaria de Estado Hillary Clinton se vean empujados a reconocer esto en lugar de continuar en la perorata de que Estados Unidos es el líder de los virtuosos que mantienen a raya a la lacra del mundo.


Traducción: Ramón Vera Herrera

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Viernes, 21 Noviembre 2014 18:34

México en el día de la revolución

México en el día de la revolución

ALAI AMLATINA, 21/11/2014.- Cada 20 de noviembre se conmemora la revolución mexicana. Era un día feriado de marchas militares y niños en las plazas. Desde que el neoliberalismo llegó al poder, el feriado se trasladó a inicios de la semana para dinamizar el turismo interno y el sentido del feriado quedó diluido. Pero este año, este 20 de noviembre ha sido el día en que las fuerzas sociales desatadas tras la desaparición de los 43 estudiantes normalistas en Ayotzinapan decidieron expresar su malestar con las consignas: ¡Contra la impunidad y la criminalidad!, "¡vivos se los llevaron y vivos los queremos!" y "¡que se vayan todos!". La impresión que comienza a desprenderse es que la consigna "¡que se vayan todos!" está diluyéndose probablemente ante la reacción pública de explicaciones sobre la casa comprada por la primera dama y la declaración de bienes del presidente el día 19.

Lo que se puede ver es que el partido de gobierno se ha puesto en acción y la Universidad Nacional no se ha pronunciado ni ha parado el día 20, mientras otras 114 universidades del país si lo hicieron. El sindicato de la UNAM no paró este día respondiendo a las necesidades partidarias, y el rector no ha expresado, en el tono que corresponde, un llamado a la justicia ni el alto a la barbarie. Más bien, aparentemente, autorizó el ingreso de un policía armado dentro del campus universitario el sábado 15 de noviembre, resultando un estudiante herido en un conflicto turbio.

Las evidencias comienzan a salir e indican que hubo militares involucrados en las matanzas de los normalistas y también que las fuerzas que aparecen al final de los actos, vestidos con pantalones de jeans, camisetas negras y las caras cubiertas, son de una fuerza paramilitar o militar. Se recordará que la fuerza de Los Halcones fue la que operó en la masacre de Tlatelolco de 1968 donde mataron a 1500 estudiantes. Esto es lo que la periodista Carmen Aristegui sugiere con el video donde uno de los encapuchados de la noche que irrumpieron con violencia, al final del mitin, aparece, más temprano, sentado en un camión del ejército.

Si se observan los videos de la huelga de los maestros del 2012 y el modo como terminó, se parece sobremanera al final del mitin del día 20. En ambos, lo que ocurrió fue el desalojo del Zócalo capitalino como si fuera propiedad privada ocupada. En la huelga de los maestros, estos habían tomado la plaza y estaban acampando en ella mientras esperaban la solución a sus demandas. Dijo el presidente que era momento de terminar con eso, porque se acercaba el día nacional que se celebra en el Palacio Nacional cuando sale al balcón a dar el grito de la independencia. El resultado fue que la policía, por un lado, y un grupo de muchachos vestidos con jeans y camisetas negras, y con las cabezas cubiertas, trepados a unos tractores, entraron al Zócalo capitalino. Unos empujaron a los maestros fuera de la plaza mientras los otros desmantelaron lo que quedó del campamento con el uso de los tractores.

Al final del mitin pacifico del día 20, estuvo un grupo de muchachos, algunos retratados en camiones militares más temprano por el equipo de Aristegui, que enarbolaban la consigna "prensa No", que es una consigna anti política, y, por tanto, no tiene sentido. Estos de la consigna "prensa no" proceden a lanzar bombas molotov contra el Palacio Nacional y unos cohetones que no hacen daño pero asustan, en el contexto de un mitin, mientras la policía de asalto avanza y empuja a los estudiantes y sus familiares fuera del Zócalo, en una acción que parece coordinada. Con poca violencia, este pequeño núcleo de encapuchados, terminó ayudando a la policía de choque para que terminara el mitin antes de las 10 de la noche, en una sociedad que justamente está harta de la violencia. En México, una opinión escrita en el diario La Jornada en el 2009 señalaba: "Siempre detrás de la matanza a la población, detrás de la muerte de Colosio y otros más, ahora está detrás del narco y la violencia que le precede, ¿quién más?" (www.jornada.unam.mx/2009/10/04/politica/003n1pol)

Aunque la demanda de "¡que se vayan todos!" haya disminuido en el mitin del 20 de noviembre, la sociedad en su conjunto y la clase política e intelectual, en especial, han tomado nota de la irregularidad de la compra de una casa de 6 millones de dólares a una empresa constructora que ganó la licitación para la construcción de un tren rápido a Querétaro, licitación que fuera anulada a última hora, días antes del viaje a China del Presidente Peña Nieto. Estos hechos además están afectando el riesgo país y el tipo de cambio. Se percibe el problema de la falta de ley por los estudiantes muertos y la falta de reacción del Estado para explicar lo ocurrido donde el presidente se ha solidarizado con las familias y la Secretaria de Gobierno federal ha creado una comisión mixta el 3 de noviembre para reparar los daños. Está poco claro porque el Estado había de reparar daños si no los causó. Tampoco está claro porque no sale nadie del gobierno a explicar lo ocurrido dado que tienen al alcalde responsable detenido. Ya se sabe que el ejército estuvo presente, de modo que solo faltan las explicaciones de qué pasó. Mientras tanto, aparecen más fosas, como ya había destapado el poeta Javier Sicilia a raíz del asesinato de su hijo y tres amigos en Cuernavaca hace dos años.

El gobierno parece jugar con el factor navideño y las vacaciones universitarias para diluir este movimiento que parece fuera de control. El analista político Silva Herzog, el 20 en la noche, en el programa de la periodista Aristegui, dijo que tenía la impresión que el presidente no tenía conciencia de la magnitud de la crisis política que vive el país, que la gente está diciendo "ya estuvo bueno".

Por Oscar Ugarteche, economista peruano, Coordinador del Observatorio Económico de América Latina (OBELA), Instituto de Investigaciones Económicas de la UNAM, México - www.obela.org. Miembro del SNI/Conacyt y presidente de ALAI www.alainet.org

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Miércoles, 19 Noviembre 2014 06:13

Pepe Mujica: el vocho no se vende

Pepe Mujica: el vocho no se vende

¿Qué convierte a un hombre en gigante o chiquito? ¿Poder, fama, fortuna, éxito, afán de trascender? Nada de esto confunde al presidente saliente de Uruguay, José Pepe Mujica, quien así como el otro Pepe, Artigas, renegó a escribir la historia de su país con letra chiquita.

La señora más terca de nuestra especie se llama Historia, y así fue desde que el hombre empezó a ser gigante. Sin embargo, cuando la brújula de la historia se pierde, grande es el riesgo de escribirla con la melindrosa letra de los chiquitos.


Después de José G. Artigas (1764-1850), Manuel Oribe (1792-1857) y Aparicio Saravia (1856-1904), tocó al Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN-T, 1965) retomar la causa de la Patria Grande en el río de la Plata. Y a contramano de lo que historiadores descafeinados, como Tulio Halperin Donghi, han sostenido, el MLN-T no fue a consecuencia de la revolución cubana, aunque así lo entreviera el clima de la época.


En el prólogo a Raúl Sendic, el primer tupamaro (Sergio Góngora, 2007), el Pepe Mujica escribió refiriéndose a su jefe: Era muy heterodoxo, tenía una cabeza terriblemente abierta, tanto que daba miedo. Porque también los hombres de izquierda inventan su Biblia. Y después creen en ella, aunque la realidad les esté rompiendo la cabeza. Es casi una actitud humana el ser un tanto conservadores y es muy difícil mantener la frescura, poder remover y remover neuronas.


Sigue: "Ningún pueblo va a salir adelante si no acumula trabajo, si no reparte el fruto de su trabajo real, y sobre todo cuando hay que tapar en lo inmediato la brecha social, no de los que tienen algún trabajo, de la brecha social de los que no tienen nada. Y esos deben estar primero... hay que tener la audacia de revisarlo todo..."


Continúa: Si se pierde el camino al corazón de las masas, todo lo demás será filosofía militante de boliche. En suma, y siendo justos con la verdad histórica, el Pepe Mujica terminó defraudando a los hombres bíblicos de las izquierdas. Pues si no llegaba tarde a la conferencia Retos y desafíos del Mercosur, con la nariz herida tras ayudar a un vecino en problemas a causa de una tormenta, daba una charla de aliento a los jóvenes del humilde club de futbol Huracán, aferrado a la tapa para inodoro que acababa de comprar en la ferretería del barrio.

Muchos de los que junto con el Pepe padecieron en las mazmorras de la dictadura cívico-militar (1973-85), y no pocos militantes de boliche, le pegan y continúan pegándole durísimo al señor presidente, que fue herido seis veces en enfrentamientos armados, apresado cuatro ocasiones, fugado de la cárcel en dos oportunidades, y con un total acumulado de 15 años en prisión, 11 de los cuales en aislamiento, platicando con las hormigas.


En 2009, el supermarxista de cinco estrellas James Petras opinó desde Nueva York para CX36 Radio Centenario de Montevideo: "Mujica no es sólo indigno para Uruguay, sino para toda América Latina. Parece un Berlusconi del Cono Sur... Yo creo que por lo menos un candidato conservador como Astori (Danilo, vicepresidente) pero hombre serio, es algo más digno que este payaso que se presenta como populista".


Por su lado, las derechas creen que Mujica es una suerte de Gandhi rioplatense. A lo que responde: "Yo no soy pobre. Pobres son los que creen que soy pobre. Tengo pocas cosas, es cierto, las mínimas, pero sólo para poder ser rico... Si tengo muchas cosas me tengo que dedicar a cuidarlas para que no me las lleven. No, con tres piecitas (cuartos), me alcanza. Les pasamos la escoba entre la vieja y yo y ya, se acabó. Entonces sí tenemos tiempo para lo que realmente nos entusiasma. No somos pobres".


En junio pasado, durante la pasada cumbre de países del G-77+China que tuvo lugar en la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra, un jeque árabe le ofreció al presidente uruguayo un millón de dólares por su vocho color celeste de 1987. Vehículo conservado en perfectas condiciones, y que en la declaración jurada de bienes el gobernante valuó en 2 mil 850 dólares.


El dueño respondió: Nunca podríamos venderlo. Fue fruto de una colecta, y ofenderíamos a los amigos que se juntaron para darnos ese regalo. Luego, en septiembre, el embajador de México en Montevideo, Felipe Enríquez, ofreció al Pepe 10 camionetas 4x4 nuevas a cambio del vocho. La respuesta fue similar a la anterior: el vocho no se vende.

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Miércoles, 24 Septiembre 2014 11:19

¡Ese toro sí está bravo!

¡Ese toro sí está bravo!

"La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la manera como ésta trata a sus animales"

MAHATMA GHANDI.

 

Taurinos y defensores de los animales están de lidia, la corrida aún no termina.

Tras la decisión de la Corte Constitucional de volver a dar vía libre a las fiestas bravas, los taurinos embisten a defensores de animales y el tema de las corridas de toros vuelve sobre la arena de la vida pública nacional. A raíz de una huelga de hambre por parte de ocho novilleros en las puertas de la Plaza Santamaría (exigiendo, según ellos, el derecho al trabajo digno y la libre expresión) y una tutela radicada por la Corporación Taurina en contra de la Alcaldía de Bogotá, por la terminación unilateral del contrato para el préstamo de la Plaza para las fiestas bravas.

La decisión quedó en manos de la Corte Constitucional, quien finalmente falló a favor de los taurinos, dando un plazo de seis meses para reanudar las fiestas bravas. Sin embargo, según estudios del Distrito, la plaza de Santamaría tiene serios problemas estructurales, estando por debajo de los niveles de seguridad, por lo que requiere, según los estudios, año y medio para su restauración y un costo aproximado de 7.000 millones de pesos.

Según Carlos Lizarazo, novillero en huelga de hambre, "el supuesto problema estructural de la plaza, es una jugada de la alcaldía para dilatar las corridas [...] y que el alcalde está en la obligación de acatar el fallo", por lo que mantendrán la huelga "hasta ver el primer toro en el ruedo". Felipe Negret, vocero de la Corporación Taurina, asegura por su parte que realizarán estudios independientes para corroborar o no, el diagnóstico hecho por el Distrito sobre el estado actual de la Plaza.

Por su parte, animalistas y organizaciones afines, con el apoyo de la ciudadanía que está en contra de estas prácticas1, pretenden dar la estocada final a toreros y taurinos.

Fueron varias las iniciativas para prohibir las corridas2: recolección de firmas, plantones y movilizaciones. Sin embargo, no fue suficiente.

Según Andrea Padilla, vocera de Anima Naturis "para superar a jueces y Congreso, que no están preparados para abordar responsablemente este tema", se requiere "apelar a un mecanismo de democracia directa como es la consulta popular".

A diferencia de las corridas de toros, quien pone término aquí es la sociedad; ejerciendo su derecho a la participación directa, tal como lo señala la llamada "constitución verde".

 

Arte o barbarie

 

El arte es algo que está constantemente en evolución, es plástico como nuestro cerebro, de ahí que haya sido puesto en tela de juicio a lo largo de la historia.

Picasso fue criticado por la libertad con que hacía y expresaba su arte, y no es para menos, rompió con una tradición, una manera de pensar y actuar, incluso puso en cuestión la noción de "la verdad en el arte". Esta libertad dio paso al posmodernismo, que por un lado brindó a los artistas una sensación de libertad y desapego de los conceptos establecidos y, por otro, condujo el arte "al vacio".

Varias han sido las críticas realizadas al arte contemporáneo, justamente por no representar "nada". Tal fue la polémica instalación del artista Habacuc en la Bienal de Honduras en 2007, en la cual, supuestamente, deja morir de hambre un perro amarrado a una pared frente a un texto hecho con "comida para perros".

Ciertamente una "buena" obra de arte debe generar un impacto, una transformación en el espectador, a tal punto, si es el caso, de producir repulsión. Sin embargo, cabe preguntarse: ¿Hasta qué punto el arte es arte? Y por más sofisticado que éste sea, ¿se justifica la muerte de un animal para querer significar algo?, o peor aún, ¿por puro placer del espectador?

 

Cultura y tradición

 

Las culturas llevan sus tiempos4 en formarse, pero esto no justifica que todas las culturas y tradiciones sean o estén acordes a nuestra época, es por ello que no extraña el dicho de que "El tiempo no pasa en vano".

Para no ir muy lejos, la esclavitud, el servilismo eran (¿o son?) parte de nuestro legado histórico pero no por ello hoy son reivindicables las prácticas sociales inscritas dentro de estas expresiones socio-económicas. De igual manera, formas de machismo provenientes y prevalecientes dentro de las culturas indígenas, hoy están cuestionadas y deben replantearse, si de verdad queremos la igualdad dentro de estos pueblos, así como la real posibilidad del pleno goce y libertad para las mujeres.

La muerte como espectáculo, la guerra (con todo y sus promotores), disuenan en la actual coyuntura nacional que va en busca de la paz. Conflicto, enfrentamiento, muerte y rupturas, siempre van a existir, ¿por qué deben ser practicadas o suceder de manera macabra? ¿Acaso somos macabros?


Los animales

 

Para algunas culturas indígenas, y subculturas urbanas, los animales son considerados "seres sintientes". Según la etología5 "existen comportamientos espirituales e incluso religiosos entre muchos animales", así como "el arte está presente y formas sofisticadas de organización (enjambres)".

Tal apreciación conlleva una nueva relación con los animales/naturaleza, y por lo tanto una transformación de la cultura, en contravía de la ingenua pretensión de poner al ser humano por encima de la misma naturaleza.

Finalmente, como se menciono antes, es la sociedad quien mide y decide el porvenir de las corridas de toros; pues "no es la ley la quien cambia la realidad, sino que fundamentalmente la realidad tienen que estar ajustada a la ley"6.

  1. Según varias encuestas, un promedio del 70% de los colombianos.
  2. En su momento, 2 de septiembre, fueron entregadas en la Corte Constitucional 26.163 firmas, hoy suman más de 37.000.
  3. Yolanda Puyana Villamizar.
  4. El tiempo en la poesía ¿Hubo un tiempo sin tiempo?: Hubo un tiempo, hace ya mucho tiempo, en que el tiempo aun no tenía su tiempo... Poema Zelta, La Montaña Gris.
  5. Parte de la biología que estudia el comportamiento de los animales en su propio ambiente.
  6. "La cultura no es humana". Carlos Eduardo Maldonado. Artículo publicado por desde abajo.

Las fiestas bravas en la literatura

En la literatura, los toros de lidia tienen su primera aparición en El Quijote, en aquel pasaje en el cual éste va a tener un destemplado encuentro con unos toros que son llevados a las fiestas bravas: "para mí no hay toros que valgan, aunque sean de los más bravos que cría Jarama en sus riveras".

 

 


Orígenes

La tauromaquia, o lidia de toros, es una práctica que data como espectáculo desde el siglo XII en el Mediterráneo y la península Ibérica. La relación del hombre con el toro o uro*, se remonta a la prehistoria, al periodo Paleolítico; En pinturas rupestres halladas al norte de España, en la zona cantábrica, se evidencia este contacto de los cazadores con los toros salvajes. Los cuales, al parecer proveyeron a los cazadores de alimentación, ropaje y herramientas.

Incluso para algunas civilizaciones posteriores trascendió a ser un símbolo de culto religioso.

Hoy en día la tauromaquia se practica en algunas regiones de España, en el sur de Francia, en México, Ecuador, Perú, Venezuela y Colombia

 

* Bóvido salvaje muy parecido al toro, pero de mayor tamaño, que habitó Europa central y cuya especie se extinguió en 1627.

 

 

Publicado enEdición Nº206
Pan, trabajo y techo para todos, la dignidad reivindicada

En España, los índices de pobreza se han disparado. El Instituto Nacional de Estadística (INE) desglosa para 2012 los siguientes datos: una de cada cuatro personas está en situación de pobreza, 2 por ciento de hogares se retrasa en el pago de sus facturas domésticas, agua, luz, teléfono, y 12 por ciento tiene dificultades para llegar a finales de mes. Igualmente, 21.1 por ciento de la población vive por debajo del umbral de pobreza. El Unicef recalca que la pobreza infantil ha superado 27 por ciento. Y nuevamente el INE subraya que los ingresos anuales de los hogares disminuyeron 1.31 por ciento respecto de 2011 y el ingreso medio por persona se sitúa por debajo de 6.320 euros. Igualmente, 3 millones de familias viven (sobreviven, mejor dicho) con menos de 300 euros al mes y como último dato, lo que antes era una realidad para la mayoría de las familias españolas, tomar vacaciones una semana al año hoy es un lujo asiático. Un 44.5 por ciento de familias no pueden vacacionar, cifra 5.6 puntos más elevada que en 2011. Lo dicho refleja un creciente aumento de las desigualdades sociales. El informe de la OCDE de 2014 evidenció que 10 ciento de hogares españoles con menos ingresos perdió un tercio de sus ingresos entre 2007 y 2010, con una caída anual de 14 ciento, aproximadamente. Mientras tanto, el 10 ciento más rico sólo disminuyó 1 ciento. En conclusión, en 2013 los ingresos del decil más rico fueron 13 veces más altos que el más pobre.


En cuanto al desempleo, tampoco las cosas han cambiado de rumbo. En 2013, el porcentaje se sitúa en 26.7 ciento de la población activa. En los pasados 12 meses de gobierno del Partido Popular se han perdido 800 mil empleos. Además, 2.7 millones de parados no cobran ningún tipo de prestación social, lo cual sitúa la tasa de cobertura por desempleo en mínimos históricos. Si en 2012 era de 64.05 ciento, en diciembre de 2013 bajó a 61.44 ciento. Asimismo, el paro juvenil afecta a 57.7 ciento del colectivo. A todo lo anterior debemos agregar que el empleo ha visto crecer los contratos basura, a tiempo parcial y en formación, en detrimento de los contratos fijos, de calidad e indefinidos. Es decir, la reforma laboral se cobra frutos en todas las esferas. Abaratando el despido, favoreciendo contratos miserables, disolviendo la negociación colectiva y haciendo que empresas con pingües beneficios se acojan al decreto de solicitud de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE). Es la manera expedita de reducir personal, quitarse de encima a trabajadores experimentados y con sueldos por encima de mil 500 euros, cuya edad supera 45 años. El caso más sangrante: Coca Cola. Su dirección en España solicita el despido de un quinto de su plantilla y promueve el cierre de cuatro de sus 11 plantas, entre ellas la joya de la corona, situada en Fuenlabrada, extra radio de Madrid, cuya tecnología de punta la hace ser la más rentable de Europa en la relación coste-beneficio. El objetivo pretendido con su cierre es recontratar en otros sitios al personal bajando los sueldos y empeorando las condiciones de trabajo. Ejemplo: su planta en Portugal, cuyos trabajadores cobran poco más de 500 euros al mes.


A lo anterior sumemos la política de desahucios llevada a cabo por los bancos en connivencia con el Partido Popular, que se negó a legislar la dación en pago cuando las familias no pueden hacer frente al crédito hipotecario. Según el Banco de España, en 2013 hubo una media diaria de 216 actos de ejecución hipotecaria. Sólo en los primeros seis meses de 2013 la cifra alcanzó 19 mil 567 ejecuciones. En 2012 fueron 32 mil 490 actuaciones judiciales. En la actualidad se produce una cada 15 minutos. El drama que asola a las familias abocadas a vivir en la calle, albergues, coches o regresar a la vivienda de sus padres, perseguidas como delincuentes por los acreedores, crecen exponencialmente. Los bancos prefieren mirar hacia otro lado y continuar los embargos. Entre ellos destacan Santander, el BBVA, Bankia, Caixa o Ibercaja. El suicidio ha sido considerado una alternativa de protesta y constituye un llamado de atención. Valga señalar que en 2012 fueron 16 casos reconocidos por impago.


Pan, trabajo y techo para todos,son las reivindicaciones que este 22 de marzo las marchas por la dignidad recorren Madrid. Mujeres, jóvenes, desempleados, jubilados, trabajadores en paro, estudiantes, sindicalistas, militantes de organizaciones no gubernamentales, actores, intelectuales y la sociedad civil en su conjunto confluyen pidiendo un cambio de rumbo. Un basta a la política neoliberal de privatizaciones, austeridad y recortes iniciada con el gobierno de Rodríguez Zapatero y continuada por el actual de Mariano Rajoy.


Miles de personas enarbolan pancartas. En las calles vemos a discapacitados acompañados de familiares pugnando por recuperar los fondos de ayuda de la ley de dependencia, esquilmados por el Partido Popular. Observamos a estudiantes que reivindican sus becas anuladas por los recortes, jóvenes pidiendo acceso a la vivienda pública. Mujeres contra la ley del aborto, trabajadores exigiendo el respeto a sus derechos laborales y un empleo digno. Migrantes sin papeles solicitando su regularización. También los jubilados se hacen notar, exigiendo una pensión digna. Desahuciados que claman la eliminación de la deuda eterna de sus viviendas en manos de los bancos. Así, las marchas por la dignidad caminan y se hacen notar en Madrid.


Pan, trabajo y techo para todos. Una reivindicación que no hace mucho tiempo podría ser considerada un exceso en España, hoy es el punto de partida para reconducir el despropósito de la barbarie capitalista. El eslogan no responde a una reivindicación retórica. Sintetiza las dificultades y miserias que pesan sobre la clase trabajadora y las familias españolas en medio de una crisis que ha tenido al capital financiero, las empresas trasnacionales y los fondos buitres de riesgo entre sus beneficiarios. La dignidad de España, como de costumbre, se sitúa abajo y a la izquierda.

Publicado enInternacional
Hace casi 20 años, despertamos con la rebeldía zapatista

Compañ[email protected]:


Hace casi 20 años, nos despertamos con la noticia de que los indígenas mayas del estado de Chiapas se habían levantado en armas en contra del mal gobierno del inefable Carlos Salinas de Gortari. A partir de ahí, grandes movilizaciones y un diálogo no siempre fácil se desarrolló con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

De manera fundamental, una nueva generación salió entonces a las calles y se identificó con la rebeldía zapatista. Fueron [email protected] los que marcaron una buena parte de las movilizaciones que se desarrollaron en esa primera fase de la lucha zapatista.


La insurrección zapatista del 1 de enero había cimbrado la conciencia nacional. Efectivamente, como dijo José Emilio Pacheco: "Cerramos los ojos para suponer que el otro México desaparecería al no verlo. El primero de enero de 1994 despertamos en otro país. El día que íbamos a celebrar nuestra entrada en el primer mundo retrocedimos un siglo hasta encontrarnos de nuevo con una rebelión como la de Tomochic. Creímos y quisimos ser norteamericanos y nos salió al paso nuestro destino centroamericano. La sangre derramada clama poner fin a la matanza. No se puede acabar con la violencia de los sublevados si no se acaba con la violencia de los opresores" (José Emilio Pacheco, La jornada, 5 de enero).


La izquierda mexicana y mundial se encontraba en ese momento en un aparente callejón sin salida. El 11 de noviembre de 1989, comenzaron a caer, como pinos de boliche, las llamadas "democracias populares" (República Democrática de Alemania, Checoeslovaquia, Hungría, Bulgaria, Polonia, Rumania, Albania). En 1991, la Unión de República Socialistas Soviéticas se "desmerengó" y, más allá de lo que cada quien pensábamos de ese proceso, lo que no se puede negar es que, en la práctica, su derrumbe abrió paso a la llegada de un capitalismo salvaje dirigido por una mafia criminal.


En América Latina, el 25 de febrero de 1990, los sandinistas pierden las elecciones y se inicia no sólo el proceso de despojo en contra de los campesinos nicaragüenses, lo mismo que el final del cooperativismo, sino que también se desarrolla una dinámica de corrupción entre los dirigentes sandinistas. Todavía pesaba que uno de los fundadores del sandinismo y figura emblemática de la revolución, Tomás Borge, hubiera realizado un libro-alabanza-libelo —disfrazado de entrevista a Carlos Salinas de Gortari— titulado "Dilemas de la modernidad".


El 16 de enero de 1992, se firman los acuerdos de Chapultepec que ponen fin a la guerra en El Salvador, sin que una serie de demandas centrales del pueblo pobre se hayan conquistado, en especial, el derecho a la tierra. En medio de ese proceso, el señor Joaquín Villalobos ("dirigente" del FMLN), quien ya cargaba sobre sus hombros la terrible decisión de matar al gran poeta Roque Dalton, le entrega su AK-47 a Carlos Salinas de Gortari.


Después de esto, se buscó ubicar todo en el marco institucional, de la democracia representativa.Todos abogaban por una izquierda que se limitara a ser cliente respondón del Estado capitalista.


En medio de la euforia anticomunista y de los coloquios en los que se pregonaba el fin de la historia y la llegada de un nuevo orden mundial, alguien describió bien la época que vivíamos e hizo una afirmación que le dio sentido a nuestra necedad: Eduardo Galeano, quien escribió un texto memorable: "En Bucarest, una grúa se lleva la estatua de Lenin. En Moscú, una multitud ávida hace cola a las puertas de McDonald's. El abominable muro de Berlín se vende en pedacitos, y Berlín Este confirma que está ubicado a la derecha de Berlín Oeste. En Varsovia y en Budapest, los ministros de Economía hablan igualito que Margaret Thatcher. En Pekín también, mientras los carros de combate aplastan a los estudiantes. El Partido Comunista Italiano, el más numeroso de Occidente, anuncia su próximo suicidio. Se reduce la ayuda soviética a Etiopía y el coronel Mengistu descubre súbitamente que el capitalismo es bueno. Los sandinistas, protagonistas de la revolución más linda del mundo, pierden las elecciones: Cae la revolución en Nicaragua, titulan los diarios.Parece que ya no hay sitio para las revoluciones, como no sea en las vitrinas del Museo Arqueológico, ni hay lugar para la izquierda, salvo para la izquierda arrepentida que acepta sentarse a la diestra de los banqueros. Estamos todos invitados al entierro mundial del socialismo. El cortejo fúnebre abarca, según dicen, a la humanidad entera.


Yo confieso que no me lo creo. Estos funerales se han equivocado de muerto". (Eduardo Galeano: El niño perdido a la intemperie).


La insurrección zapatista del 1 de enero abrió un nuevo ciclo de confrontaciones sociales. La capacidad de trasmitir su mensaje, que era y es el de los condenados de la tierra, abrió una brecha para poder re-andar el camino en la búsqueda de una práctica emancipadora.


El pensamiento libertario zapatista abrió un gran hoyo en el aparentemente sólido edificio ideológico del poder del capital, y permitió que por ahí se expresaran viejas buenas ideas y nuevas buenas ideas.


En medio de la mayor euforia de la clase dominante; cuando se levantaban las copas de champagne para brindar por nuestro ingreso al primer mundo (el 1 de enero entraría en vigor el Tratado de Libre Comercio); cuando el priísmo estaba más seguro, en tanto había logrado "destapar" a su candidato sin que se dieran grandes fisuras en su interior; cuando las 15 familias más ricas del país festejaban la capacidad que habían tenido los mecanismos de control para dominar a los "jodidos" (como le gusta decir de los pobres, al zar de la televisión privada: Emilio Azcárraga Milmo); se dio el levantamiento de los pueblos zapatistas. Escogieron esa fecha como para demostrar que la memoria no había sido derrotada por una modernidad excluyente.


Ni el gobierno y los partidos de derecha, ni la izquierda o los sectores democráticos, teníamos la menor idea de que algo semejante iba a suceder. Sabíamos del rencor que se venía agolpando en el pecho de una manera soterrada, pero no pensábamos que se podría expresar de esta manera.


Empezamos a tratar de comprender. Por supuesto, no sólo no siempre entendíamos a cabalidad el conjunto de la nueva gramática de la rebeldía zapatista, sino que muchas ideas nos eran ajenas y, muchas veces, las malinterpretamos.


Lo más importante es que el 1 de enero fue una bocanada de aire fresco. Salimos a las calles no sólo para exigirle al gobierno parar la guerra, sino para evidenciar que todos los cantos al fin de la historia eran, antes que nada, vacíos discursos ideológicos.


La idea de que NO todo estaba perdido fue clave para comprender que, al final, esa rebelión no era sino una grieta por donde podíamos ver que todavía había muchas luchas por delante. Que la historia no sólo no había terminado, sino que era, todavía, una-muchas páginas en blanco.
Ahora podemos agregar que, para nosotros, la insurrección zapatista no es una efeméride, un evento que corre el peligro de ser deglutido por el carácter omnívoro del capitalismo. Que, a pesar de los intentos llevados a cabo por los medios de comunicación, el zapatismo no forma parte de la sociedad del espectáculo.


El zapatismo ha sido un proceso, efectivamente, lleno de varios momentos luminosos pero, antes que nada, ha sido un proceso ininterrumpido de luchas, acciones, experiencias que, encadenadas entre sí, han constituido una nueva práctica de la izquierda de abajo.


Entonces, a pesar de las veces que los comentaristas y analistas —que confunden su ilusión con la realidad— han dado por muerto al zapatismo, éste no sólo ha continuado sino que ha ido generando nuevos procesos sociales.


A lo interno, con el desarrollo de la autonomía (auténtico proceso de auto-organización sin paralelo en la historia, por lo menos de manera tan profunda y prolongada) y la construcción de nuevas relaciones sociales, es decir, de nuevas formas de vida. Y hacia afuera, al no buscar hegemonizar u homogeneizar ni dirigir a otros movimientos sociales.


Ubicándose siempre al lado de los perseguidos, humillados y ofendidos, en especial, de los más perseguidos, más humillados y más ofendidos.
No en función de la defensa en abstracto de la patria o de la nación, sino en función de los seres humanos que,viviendo abajo y más abajo, son considerados como prescindibles o como simple carne de cañón que no merece ninguna otra cosa que ir atrás de sus dirigentes siempre tan dispuestos a decirles cuándo levantar la mano. Esos seres humanos que son la esencia fundamental de la patria o de la nación.


Si alguien le preguntara a un zapatista: ¿Cuáles han sido tus mejores años? Éste contestaría: "los que vendrán". Porque algunas de las cosas más importantes que nos ha mostrado el zapatismo es su permanente voluntad de lucha, su capacidad organizativa y su convicción —a prueba de todo, incluso de la incomprensión de [email protected]— de que vamos a ganar.


Si la rebeldía zapatista —de la cual queremos ser cómplices— no es una fecha, ni un cumpleaños, ni un acontecimiento, ni algo petrificado, dogmático o terminado, entonces, es algo que se arma, se construye, se cimienta todos los días.


Si otros quieren darse por derrotados porque consideran que ya se perdió "la madre de todas las batallas", ése es su derecho. [email protected] preferimos la visión de que, como decían los estudiantes franceses del mayo de 1968: "esto no es más que el inicio, el combate continúa".
Mucha agua ha corrido bajo el puente desde el 1 de enero de 1994. Y muchos los ataques de los señores del dinero, la clase política y sus palafreneros, "intelectuales" de pacotilla que desde el primer día fueron contratados para una misión imposible: denigrar con cierta credibilidad a los pueblos zapatistas y a su ejército. Las plumas verde olivo se ofrecieron al mejor postor, desde el líbelo Nexos hasta lo que hoy es su espejo: el diario La Razón. Todos ellos han acogido a varios tinterillos proclives a exhibirse como lo que son: mercenarios que escriben con la mano derecha y cobran con la izquierda

.
El impulso vital que venía de abajo fue escuchado y entendido sólo por una parte de toda la izquierda mexicana. La que no sufre de esa enfermedad del cuello que es la tortícolis, producto de tener la cabeza y la mirada siempre volteando hacia arriba, suspirando por un poder que —aunque nadie de ellos se ha dado cuenta— ya no existe, que es un holograma.


Por nuestro lado, los que mantuvimos el planteamiento rebelde de la Otra Izquierda decidimos, con la ayuda del ejemplo de los pueblos zapatistas, mantenernos abajo y a la izquierda. Empeñados en construir otra realidad, donde los mecanismos comunitarios de auto-organización sean el motor de las transformaciones prácticas y teóricas. Al lado de quienes viven en los sótanos y la planta baja del edificio capitalista.
Para lograr esa construcción fue necesario estar [email protected] a reaprender muchas cosas, como lo veremos más adelante.

 

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En ese proceso en el que "el educador debe ser educado" reaprender ha sido fundamental.
Desde luego, el camino no ha sido fácil. Varios paradigmas teóricos del pensamiento de izquierda fueron puestos en cuestión:
La idea de una vanguardia que dirige desde el exterior al movimiento social.
La idea de que la teoría es algo exclusivo de los pensadores universitarios.
La idea de que la clase obrera es la única clase revolucionaria.
La idea de que lo que importa en el concepto lucha de clases, es el segundo elemento y no el primero.
La idea de que la diversidad y la diferencia es un estorbo para luchar juntos.
La idea de que el Estado es el único instrumento que se puede utilizar para cambiar de manera duradera las condiciones de vida y la organización social del pueblo

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La idea de que luchamos por una revolución socialista a la que se le debe firmar un cheque en blanco, dejando de lado las mal llamadas luchas minoritarias (indígenas, mujeres, homosexuales, lesbianas, otros amores, punks, etcétera).


La idea de la izquierda —que también tiene un pensamiento único— de que quien no cuadre en su visión es un enemigo.


Frente a esa crisis de paradigmas hemos comenzado a construir un pensamiento muy Otro. Lo primero ha sido romper con esa visión de que la política es una tarea que únicamente pueden acometer los especialistas. Que se trata de un discurso lleno de secretos arcanos no apto para la población en general.


Descubrimos poco a poco que existe otra teoría: la que nace del seno de los movimientos de verdad, aquéllos que no son golondrinas que no hacen verano. Que es ahí en las comunidades, los barrios, los ejidos, los pueblos, donde la gente comienza a reflexionar sobre el significado de tomar en sus manos el control de sus destinos y, a partir de ahí, a elaborar una teoría producida por ella misma.


Esa irrupción de los "peatones de la historia", como dicen los compañeros zapatistas, ha puesto en crisis a más de uno de los que se piensan a sí mismos como los poseedores del pensamiento político, de los que tienen "respuestas" para todo lo que pasa en el mundo, producto de una lectura profunda... de los periódicos. Desde luego, como siempre sucede, ningún pueblo les hace caso.

Las y los indocumentados de la política, los que no tienen papeles ni títulos universitarios son los que, desde hace ya varios años, están haciendo la verdadera teoría política.


La gran pregunta para los que se reivindican como organizaciones de vanguardia y para los que se consideran "formadores de opinión" es saber si van a tener la modestia de escuchar esas voces. Si van a ser capaces de bajar el volumen del estruendo que producen sus teorías, casi siempre producto de diseños analógicos, que son válidas para cualquier momento de la historia, es decir, para ninguno.


Aprender a escuchar solamente se logra cuando uno se calla. ¿Será posible que después de tantos años de hablar, la izquierda tenga la capacidad para callarse y escuchar? Las voces que vienen de abajo, aunque de pocos decibeles, son claras y nítidas. Solamente es indispensable inclinarse un poco y prestar atención.


Y, entonces, nos daremos cuenta que desde lo más profundo de la sociedad mexicana, cual torrente, están brotando tal nivel de ideas y pensamientos como los que hoy vemos en la Escuelita Zapatista. Si aguzamos el oído para mirar tendremos que reconocer que sí, es cierto, las nuevas generaciones de zapatistas son mucho más lúcidas y capaces que aquéllas que hicieron la insurrección. Las múltiples voces de las bases de apoyo zapatistas nos confirman que, a pesar del importante esfuerzo de su jefe militar y vocero, sólo logró trasmitirnos un pálido reflejo de lo que estaba pasando en territorio zapatista.


La riqueza de esa experiencia nos ha dado nuevas herramientas prácticas y teóricas. Es responsabilidad nuestra que su uso sea fructífero. Sabemos que no ha sido fácil, y estamos lejos de haberlo logrado, pero lo estamos intentando, realmente intentándolo. Y hoy podemos decir que aquí estamos.


Que no nos rendimos, que no nos vendemos, que no renegamos. Que, sin duda, nos hemos equivocado, pero hemos logrado preservar el fuego y separar la ceniza. Que ese fuego es hoy apenas un llama, a lo mejor una llamita, pero que todos los días es alimentado con dos cosas: las acciones destructivas de un poder neoliberal excluyente y rapaz que nos obliga a mantenernos en el imperativo categórico de eliminarlo, y la voluntad inquebrantable de lo que somos.


Todos los días con nuestra práctica y pensamiento velamos esa llama o llamita, que representa nuestra voluntad de luchar en contra de la explotación, el despojo, la represión y el desprecio, es decir, en contra de la esencia del capitalismo.


Que hacemos nuestras las siguientes palabras, que ustedes pronunciaron en el festival de la Digna Rabia:


"Permítanos contarles: El EZLN tuvo la tentación de la hegemonía y la homogeneidad. No sólo después del alzamiento, también antes. Hubo la tentación de imponer modos e identidades. De que el zapatismo fuera la única verdad. Y fueron los pueblos los que lo impidieron primero, y luego nos enseñaron que no es así, que no es por ahí. Que no podíamos suplir un dominio con otro y que debíamos convencer y no vencer a quienes eran y son como nosotros pero no son nosotros. Nos enseñaron que hay muchos mundos y que es posible y necesario el respeto mutuo...


"Y entonces lo que queremos decirles es que esta pluralidad tan la misma en la rabia, y tan diferente en sentirla, es el rumbo y el destino que nosotros queremos y les proponemos...


"No todos somos zapatistas (cosa que en algunos casos celebramos). Tampoco somos todos comunistas, socialistas, anarquistas, libertarios, punks, skatos, darks, y como cada quien nombre su diferencia..."
(Fragmentos del discurso del Subcomandante Insurgente Marcos: "Siete vientos en los calendarios y geografías de abajo").
Esa concepción nos interpela para ir formulando una respuesta. A continuación daremos unas ideas, que desde luego solamente son una reflexión inicial.

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"En la Sexta no decimos que todos los pueblos indios se entren al EZLN, ni decimos que vamos a dirigir obreros, estudiantes, campesinos, jóvenes, mujeres, otros, otras, otroas. Decimos que cada quien tiene su espacio, su historia, su lucha, su sueño, su proporcionalidad. Y decimos que entonces echemos trato para luchar juntos por el todo y por lo de cada quien y cada cual. Por echar trato entre nuestras respectivas proporcionalidades y el país que resulte, el mundo que se logre esté formado por los sueños de todos y cada uno de los desposeídos.


"Que ese mundo sea tan abigarrado, que no quepan las pesadillas que vivimos ninguno, ninguna, ningunoa, de abajo.


"Nos preocupa que en ese mundo parido por tanta lucha y tanta rabia se siga viendo a la mujer con todas las variantes de desprecio que la sociedad patriarcal ha impuesto; que se siga viendo como raros o enfermos o enfermoas y raroas a las diversas preferencias sexuales; que se siga asumiendo que la juventud debe ser domesticada, es decir, obligada a "madurar"; que los indígenas sigamos siendo despreciados y humillados o, en el mejor de los casos, enfrentados como los buenos salvajes a los que hay que civilizar.


"Vaya, nos preocupa que ese nuevo mundo no vaya a ser un clon del actual, o un transgénico o una fotocopia del que hoy nos horroriza y repudiamos. Nos preocupa, pues, que en ese mundo no haya democracia, ni justicia, ni libertad".

"Entonces les queremos decir, pedir, que no hagamos de nuestra fuerza una debilidad. El ser tantos y tan diferentes nos permitirá sobrevivir a la catástrofe que se avecina, y nos permitirá levantar algo nuevo. Les queremos decir, pedir, que eso nuevo sea también diferente".


(Fragmentos del discurso del Subcomandante Insurgente Marcos: "Siete vientos en los calendarios y geografías de abajo")

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¿Qué escribiríamos si hoy tuviéramos la pretensión de decir qué es lo que nos muestra la experiencia zapatista?


Cada vez que un hombre, una mujer, un niño o un anciano base de apoyo zapatista habla de su lucha, de su autonomía, de su resistencia hay una palabra que se repite con insistencia: organización. Pero ¿Cómo llegar a ella? El problema no se resuelve utilizando la palabra como una especie de "ábrete sésamo", buena para todo.


Tampoco se puede simplemente elevar a modelo lo que ellos mismos nos dicen que no es un modelo. Que ellos lo han hecho así, pero que otros modos habrá.


Si rechazamos el pensamiento único de la derecha, es imposible pensar que ahora vamos a implantar una especie de pensamiento único de la izquierda de abajo.


No, de lo que se trata es de aprender de las experiencias diarias que vamos trabajando. Y esas experiencias aunque semejantes no serán iguales. Pero, ¿habría algo que nos permitiera orientarnos en ese sinuoso camino?


Sí, hay varias cosas, por lo menos eso creemos [email protected]


Ubicarnos siempre al lado de los condenados de la tierra.


No mirar para arriba, pero tampoco para abajo. Buscar siempre echar miradas de complicidad a los lados, es decir adonde pertenecemos, a abajo.


Privilegiar la escucha al discurso. Dar oportunidad a que el abajo hable y nos diga lo que él sabe.


Entender que es inevitable que desde el poder y sus medios se van a realizar labores de linchamiento en contra de aquellos [email protected] que desentonan, que no se cuadran ni cuadran: en contra de los rebeldes.


Rehuir la tentación de dirigir los movimientos. Esto siempre provoca vértigo. Siempre surge la pregunta de cómo se van a expresar los que luchan, la población que abajo habita, si no hay quien les dirija. Pues la respuesta siendo sencilla tiene una gran complejidad aceptarla: por ellos mismos.


Respetar las formas organizativas que cada quien se dé, aunque nos parezcan tortuosas y desesperadamente lentas. Cada quien su modo.
No perseguir las coyunturas que de arriba nos imponen, sino trabajar para crear nuestras propias coyunturas. Mover el tablero de la política quiere decir no respetar las reglas de lo "políticamente correcto". Aspiramos a ser "políticamente incorrectos".


Trabajar y construir en la diferencia. Generando espacios habitables donde las mujeres no sean hostigadas por el simple hecho de ser mujeres. Donde se acepte las diversas preferencias sexuales. Donde no se imponga una religión pero tampoco el ateísmo. Donde se promueva el encuentro de los diversos, de los [email protected]


Donde no nos auto limitemos porque la polis es mucho más complicada que la selva. Muchos han dicho que los zapatistas pueden hacer lo que hacen porque su sociedad no es compleja. Pero que en las grandes urbes vivimos una sociedad compleja que impide la posibilidad de que la gente tome el control de su destino. Eso ha sido teorizado, tanto desde la derecha como en la izquierda. Este "argumento" contiene dos estupideces: pensar que los pueblos zapatistas conforman una sociedad simple. Quien dice eso nunca ha pisado territorio zapatista, donde casi cada compañ[email protected] es un municipio autónomo. Simplemente hay que recordar que en una Junta de Buen Gobierno conviven compañ[email protected] que hablan hasta cuatro idiomas diferentes. La otra estupidez es achicar a los pueblos de las grandes ciudades y expropiarles su capacidad de decisión, por un problema técnico: la dificultad en la comunicación. Digo, esos mismos son los que cantan las glorias del Internet y las redes sociales.


En fin, éstas son solamente algunas ideas. Ni son todas y muy probablemente no sean las mejores.


La cuestión es que si como dicen algunos: la historia nos muerde la nuca, debemos voltearnos y comerle la nuca a la historia. Claro, todo esto hecho con gran serenidad y paciencia.


En ese proceso surgirán muchas experiencias de las cuales aprender. Aquí sí que "florecerán cien flores", que representen cien o más formas de organización diversa. No hay límites más que los que nos pongamos nosotros mismos.


En las palabras que recordamos de [email protected] compañ[email protected] del EZLN durante el festival de la Digna Rabia, se ubica lo fundamental de lo que sería la nueva buena nueva: Sí, es verdad que el pueblo unido jamás será vencido, pero siempre y cuando se entienda que será en la diversidad que se construya el gran [email protected] que este país y el mundo necesita.


Por nuestro lado, finalmente, queremos decir que desde el 1 de enero de 1994 decidimos que nuestro futuro estaba al lado de [email protected] [email protected] y compañ[email protected] zapatistas. Que no fuimos de los que buscaron simplemente tomarse la foto en el momento en que los medios de comunicación, y los que siempre persiguen la moda, acechaban a los dirigentes zapatistas, en especial al Subcomandante Insurgente Marcos.
Y hoy, casi 20 años después de su gran insurrección y 20 años después de que supimos que su rebelión era también la de [email protected], les decimos compañ[email protected] zapatistas: aquí estamos, aquí seguiremos, buscando caminar con ustedes, hombro con hombro, como parte de la Sexta.

Les decimos que, efectivamente, [email protected] también tenemos un objetivo muy modesto: cambiar la vida, cambiar el mundo.


Por todo lo anterior y por muchas otras razones y sinrazones, un grupo de hombres, mujeres, niñ@s, [email protected], [email protected], hemos decidido organizarnos, porque hemos entendido que la rebeldía organizada es uno de los caminos, para [email protected] el más importante, que sí nos llevan a donde queremos ir.


No a construir un camino único y sin obstáculos, sino uno donde nos encontremos a [email protected] [email protected] y podamos trabajar [email protected] sin que eso quiera decir que les digamos: "vengan a éste, el bueno es éste". Porque después de veinte años estamos aprendiendo que los caminos se hacen andando, en la acción y no en debates teóricos sin raíces prácticas.


Desde las visiones zapatistas del mundo, de México y de la vida, buscamos generar un marco común, un refugio habitable a nuestra rebeldía, una casamata que sea un punto de apoyo para poder continuar con nuestra labor del viejo topo (o mejor: de un escarabajo llamado Don Durito de la Lacandona) que corroe los cimientos del capital.


Por eso, [email protected], rebeldes e [email protected], manifestamos nuestra voluntad de caminar junto a [email protected] zapatistas y nuestro deseo de ser sus compañ[email protected] Les decimos que vamos a poner todo el empeño en ello y que, efectivamente, en la larga noche que ha sido lo que algunos llaman día, tarde que temprano "noche será el día que será el día".


Afuera ya no es medianoche... ya se mira el horizonte.


México, diciembre de 2013.

Publicado enInternacional
Jueves, 24 Octubre 2013 11:54

Micoahumado: Un viaje a la dignidad

Micoahumado: Un viaje a la dignidad

El sur del departamento de Bolívar, en especial el segmento medio del río Magdalena, es una de las zonas del país más afectadas por las dinámicas del conflicto armado. Allí, en la Serranía de San Lucas, está Micoahumado, pequeño corregimiento perteneciente al municipio de Morales, con sus 11 veredas y su pintoresco casco urbano. Micoahumado es el escenario de un proceso comunitario resultado del valor y la determinación de una comunidad que hace diez años decidió tomar en sus manos las riendas de su vida colectiva.

 

La ruta

 

Desde Aguachica en el departamento del Cesar, arrancan vehículos colectivos para dirigirse hacia el municipio de Morales. En la ruta, el paisaje llano y caluroso se ambienta con el rítmico vallenato que emana de la consola de sonido del carro, que hace dúo con los coros de los pasajeros. La monotonía de la sabana se ve interrumpida de vez en cuando por el paso de coloridos iridiscentes lagartos y diversas bandadas de aves. Extensiones habitadas por manadas de reses expiden un hedor ácido. Al final del tramo, se transita la ribera del Magdalena y una brisa fresca alivia la inclemencia del sol. Ya en Morales el cruce del río es en chalupa, en su otra orilla está empotrado el pequeño caserío de Moralito, donde hay otro carro o una motocicleta que por senderos sin pavimentar, los mismos que cuarenta años atrás, a la llegada de los primeros colonos, se recorrían a pie durante largas jornadas, transportan a los habitantes del sector.

 

El carro avanza por la montaña, adentro, el sombrío de la espesa vegetación mengua el calor y reduce la potente luz del sol que metros atrás entorpecía la vista. Ya los ojos bien abiertos captan extasiados el estallido del vuelo de mil mariposas que parecen celebrar el paso del vehículo. Esta es la Serranía de San Lucas que, exuberante sin ser agreste, exhibe al paso la bucólica variedad característica de la vida campesina, allí, en donde en pocos metros cuadrados conviven el cacao, el plátano, la guanábana, el café, el mango, el coco y el borojó, acompañados de borricos, reses, cabros, cerdos y el infaltable perro de finca. La especie humana acá no es ajena a este popurrí de diferencias: razas, acentos, jergas y creencias conviven compartiendo la apertura y la risa que se instala en el ambiente desde el mismo momento en que se aborda la chalupa en Morales.

 

Este escenario no es más que el presagio del talante de los micoahumadeños, alegres, serenos, y muy francos. Dado que el corregimiento está en una zona en la que el conflicto armado continúa vigente, la confianza en los extraños está sensiblemente afectada; aun así, los viajeros gozamos de especial recibimiento. Vamos de la mano de personas que los han acompañado por años de manera comprometida y oportuna: los profesionales de la Corporación de Desarrollo y Paz del Magdalena Medio.
El proceso comunitario

 

Micohaumado tiene origen en un tardío poblamiento de colonos madereros, que poco a poco diversificaron su actividad con la agricultura y la minería. En la época en que las guerrillas en Colombia expandieron sus frentes al abandono estatal, a esta zona llegó el Ejército de Liberación Nacional –eln–, y fue precisamente en este corregimiento en dónde decidió establecer su base regional. La inexistencia de autoridades civiles y militares brindó a esta guerrilla la oportunidad para ejercer su poderío en la zona, dirimiendo los conflictos locales y cubriendo el vacío de autoridad, protección y provisión. Si bien los lugareños dicen que la guerrilla no ejercía una autoridad excesiva, injusta o violenta, reconocen que su presencia sometió a la comunidad a dinámicas propias de la guerra, todas ellas de gran perjuicio para sus habitantes, tales como cultivos ilícitos, fuego cruzado con el ejército, reclutamiento de menores, empobrecimiento de la autonomía civil y el falso estigma como colaboradores de la guerrilla.

 

Fue la peor parte que vivieron cuando, finalizando la década de los 90, llegó la arremetida paramilitar, como estrategia de las fuerzas de derecha, para disputar los territorios de las guerrillas. Disputa, dado que esos terrenos que antes eran indiferentes para los sectores poderosos, cobraron de pronto interés ante las nuevas dinámicas globales de los grandes capitales.

 

Los habitantes de Micoahumado, que sólo sabían de oídas sobre la barbarie de las auc en la región, frente a las amenazas se organizaron creativamente para una protección sin renunciar a la permanencia en el territorio, y asesorados por sectores de la iglesia y la sociedad civil, gestaron un proceso de diálogo con los actores armados, a través del cual exigieron ser sacados del conflicto y del cruce de fuegos.

 

El apoyo casi unánime de la población, la valentía demostrada al ir en pleno cruce de fuegos al encuentro de las tropas, y la razonabilidad de sus demandas reforzada por la elocuencia de su más célebre acompañante, el padre Francisco de Roux, mereció a la comisión de diálogo; el respeto por parte de la guerrilla y los paramilitares que cesaron el fuego en una memorable tregua navideña y que luego –al restablecer su sangriento enfrentamiento– mantuvieron el respeto hacia los civiles. Incluso, la comunidad logró que la guerrilla desminara el territorio. El ejército nacional que ocupó el lugar tras la salida de los ilegales, fue más difícil de convencer. Pero la perseverancia de los líderes dio frutos y la tropa fue finalmente retirada.

 

¿Qué hizo que estos herméticos y escépticos guerreros de la muerte hallaran razonables las demandas de los humildes pobladores de Micoahumado? En la lógica de procesos como éste, el adversario no es visto como un monstruo incapaz de razonar, sino como un humano que erra, en medio de la convicción de que hace lo mejor que puede hacer. La comisión de diálogo de Micoahumado se conectó justo con este rescoldo de humanidad, que sobrevive con obstinación al duro entrenamiento militar.

 

La magia de Micoahumado

 

Se dice que el comandante paramilitar que encabezó la entrada de la tropa a Micoahumado en el 2002, afirmó que este lugar tenía una magia, porque él venía con la orden de no dejar piedra sobre piedra, pero al entrar al pueblo "se le borró el casete". Y no era para menos, pues la estampa de doña María, una abuelita menuda y digna, los esperaba sentada en el umbral de su casa con una gran bandera blanca izada en el portal, el rosario católico en la mano y la mirada serena y altiva.

 

Con todo, y esto nos consta, quien llega hoy a Micoahumado siente esa magia en el aire, se revitaliza, olvida el cansancio por el rigor del viaje y quiere quedarse.

 

El proceso hoy

 

El Proceso Comunitario Soberano de Micoahumado, no se limitó a declarar su territorio como espacio neutral en el marco del conflicto armado. La comunidad organizada a su alrededor asumió, cívicamente, las funciones sociales y políticas frente a las cuales el Estado no responde: la resolución de sus conflictos internos, la educación de sus nuevas generaciones, la salud, la productividad, el cuidado de sus adultos mayores, en fin... Al tiempo que exige al Estado el cumplimiento de sus obligaciones, ante la falta de respuesta, gestiona y se encarga de la vida comunitaria.

 

Igualmente, el Proceso reflexiona y planifica sobre el futuro de la comunidad; en sus asambleas su pregunta, entre otros asuntos, cómo enfrentará las inminentes concesiones mineras que buscarán explotar el oro y el cobre de la región a una escala depredadora.

 

Micoahumado no protagoniza la única iniciativa de auto-agencia social y política en nuestro país. Otras experiencias fueron incluso sus inspiradoras y enseñan a todos un camino de construcción de paz digno y efectivo si lo vemos con los lentes que valoran el buen vivir, más que la vida nuda.

 


 

Recuadro


Población y economía

 

La población que habita el corregimiento de Micoahumado suma alrededor de 7.000 habitantes, distribuidos entre su casco urbano y sus once veredas (Conformidad 1, Conformidad 2, Conformidad 3, Caoba, Guácima, Media Banda, Chiquillo, Progreso alto, Progreso bajo, Providencia alta y Reflejo).

 

Su economía depende de la actividad agrícola, ganadera y minera. Cultiva café, fríjol, cacao y caña panelera. Durante muchos años la coca fue una de las formas de sustento más importantes de su población, pero a partir del proceso comunitario, avanza en la sustitución de cultivos con un compromiso considerable de la comunidad.

 

La actividad minera artesanal de la región ha decaído en los últimos años a causa del conflicto armado, las insuficiencias tecnológicas en la explotación de oro y los efectos ambientales derivados de esta misma labor. No es casual, por tanto, que una de las mayores preocupaciones de los líderes de la comunidad esté relacionada con la política extractivista del país, dado que su territorio puede ser afectado por las concesiones mineras que están en proceso.

 

Micoahumado cuenta con servicios e instalaciones que muy pocos corregimientos de la zona rural de Morales tienen, como líneas telefónicas, canchas de futbol, cooperativa de transporte, centro de salud y escuela. Muchas de estas ventajas se deben a la gestión y el trabajo de la misma comunidad a través de las instancias de liderazgo de su proceso soberano, pues el abandono estatal en buena parte de la región es un hecho que persiste.Es así que pese a los avances logrados, la calidad de los servicios públicos y sociales es precaria, en especial la educación es hoy una de las mayores preocupaciones de los micoahumadeños por la falta de maestros y las limitaciones en infraestructura. Así mismo, el poblado carece de buenas vías para acceder a hospitales, centros de acopio, notarías, juzgados, y para sacar sus productos agrícolas a la venta.

Publicado enEdición N°196