Alerta secretario de la ONU sobre crecimiento y envejecimiento poblacional

Antonio Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, alertó hoy en el marco del Día Mundial de la Población, que entre los problemas demográficos del mundo figuran el crecimiento y envejecimiento de la población, la migración y la urbanización.

 

En su mensaje con motivo del Día Mundial de la Población, que se celebra cada año el 11 de julio desde 1989, Guterres indicó que el mayor desafío es el envejecimiento de la población, que hace necesario promover el envejecimiento activo y con salud, así como proporcionar una protección social adecuada.

 

Sostuvo que el Día Mundial de la Población es la ocasión para refrendar los compromisos globales en favor de un futuro mejor para todos en un planeta sano, contemplados en la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

 

El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dijo que la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es el plan que ha adoptado el mundo y que su misión guarda una estrecha relación con las tendencias demográficas.

 

A medida que el mundo siga urbanizándose, según las previsiones el 68 por ciento de la población mundial vivirá en zonas urbanas en 2050, el desarrollo sostenible y el cambio climático dependerán cada vez más de una gestión adecuada del crecimiento urbano, agregó.

 

En su mensaje publicado en la página web de la ONU, Guterres resaltó la necesidad de gestionar estas tendencias demográficas teniendo en cuenta la relación existente entre población, desarrollo y bienestar de las personas.

 

Hace 25 años, en la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo de El Cairo, los dirigentes mundiales enunciaron por primera vez los vínculos entre población, desarrollo y derechos humanos, incluidos los derechos reproductivos.

 

Este año, el Día Mundial de la Población busca llamar la atención del mundo sobre los asuntos pendientes de la Conferencia de El Cairo.

 

Reconoció que a pesar de los progresos en la reducción de la mortalidad materna y los embarazos no planeados, aún quedan muchos problemas por resolver, en especial los relacionados con los servicios de salud esenciales.

 

Las complicaciones del embarazo siguen siendo la principal causa de muerte entre las niñas de 15 a 19 años, mientras la violencia de género, que tiene sus raíces en la desigualdad, sigue causando estragos.

 

El Consejo de Administración del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo estableció en 1989 el Día Mundial de la Población, con el que se pretende centrar la atención en la urgencia e importancia de las cuestiones relativas a la población.

 

La población mundial actual es de siete mil 600 millones de personas y se calcula que alcanzarán los ocho mil 600 millones para el año 2030, según la ONU, que destaca que China e India siguen siendo los países más poblados.

 

(Con información de Notimex)

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Descubren método para rejuvenecer células humanas

Una nueva investigación descubrió un método para reavivar las células viejas del organismo, un avance que podría cambiar de manera radical la forma de envejecer de los humanos, informó la Universidad británica de Exeter.

La fórmula rejuvenece las células senescentes humanas y consegue que estas vuelvan a dividir, explicaron los investigadores de Exeter y la Universidad de Brighton.

El experimento mostró que las células rejuvenecidas no solamente parecen jóvenes, sino también se comportan de la misma forma que éstas.

La investigación se basa en los hallazgos preliminares que mostraron que los genes conocidos como factor de empalme, cruciales para el pleno funcionamiento del organismo, se desactivan a medida que envejecemos. Al respecto, los científicos hallaron la manera de reiniciar esta función mediante una intervención química.

Conforme a los investigadores, su método podría cambiar la manera en que nos hacemos mayores, dándonos la oportunidad a los humanos de experimentar menos degeneración durante el proceso de envejecimiento.

Igualmente, las personas de avanzada edad son más propensos a sufrir apoplejías, enfermedades cardíacas y otras dolencias, pero de conseguirse un rejuvenecimiento celular, se podría reducir muchos de estos riesgos.

(Información de PL)

Martes, 26 Septiembre 2017 15:06

El diagnóstico inesperado

El diagnóstico inesperado

Falta de ejercicio. De repente me vi dando la tercera vuelta a esa inmensa cancha de fútbol a la cual debía darle 15 vueltas, las piernas me temblaban. Una vuelta más. La fatiga era evidente, ya no podía mantener la respiración por la nariz, abrí la boca para inhalar la mayor cantidad de aire posible y así lograr respirar; mis piernas no daban más. A la mitad de la décima vuelta mi cuerpo no respondía, estaba desconectado; correr o trotar era imposible, cada paso lo sentía más difícil, más pesado, tuve que renunciar y echar mi cuerpo sobre el césped.

 

A lo mejor, una sensación similar es la que viven los pacientes antes de ser diagnosticados. Un cansancio constante, un cuerpo que no responde. Quizás ese cansancio se calma cuando le mencionan el nombre de la patología, cuando le hablan de esa sigla que nunca se le pasó por la mente, la misma que ahora le pondrá una nueva carrera en la vida y que lleva por título ELA.

 

Como se mencionó en otro artículo*, la Esclerosis Lateral Amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa que representa la muerte de las neuronas motoras –las que comandan el movimiento voluntario de los músculos en el cuerpo–, lo que lleva a que el/la paciente quede en estado de inmovilidad pese a que su mente está intacta, pues no afecta cognitivamente nada.


Esta enfermedad es un proceso degenerativo e irreversible de carácter progresivo e inevitable que finalmente lleva a un paro respiratorio. Según la doctora Martha Peña Preciado, se necesitan tres factores para tener la enfermedad: susceptibilidad genética, que se tiene desde el nacimiento –no se desarrolla en todos los casos–; envejecimiento, con el pasar de los años las neuronas del pensamiento o control motor se deterioran y pueden morir, lo cual es un factor de riesgo; medio ambiente, aunque aún falta investigar este último factor, el cual es bastante importante y debe tenerse presente.

 

Aunque no se asegura que sea su causa, se cree que el cigarrillo, derivados de sustancias químicas que hay en el ambiente, petroquímicos, solventes, fungicidas, pueden tener componentes que desatan la enfermedad. Curiosamente, luego de la guerra del Golfo, varios militares norteamericanos regresaron con esta patología.

 

Los casos de ELA no se presentan de la misma manera, por un patrón común, es heterogénea. Si los síntomas inician por miembros inferiores, puede presentarse con problemas como: pie caído, dificultad para caminar y generalmente múltiples tropiezos o caídas. De igual manera, si se presenta en una mano, esta se va atrofiando y debilitando progresivamente, comprometiendo otras partes del cuerpo. Según la doctora Peña, la forma más severa es cuando la enfermedad empieza por los músculos de la cara y la faringe, como la lengua y los músculos para deglutir y hablar, variedad más agresiva de la enfermedad porque el paciente puede entrar en falla respiratoria más rápidamente, al sufrir el degeneramiento de los músculos del tórax, responsables de que los pulmones puedan captar oxígeno.

 

Pacientes con ELA en Colombia

 

En el país la enfermedad integra el grupo de enfermedades huérfanas y raras, de las cuales siempre ha existido un subregistro. Según la doctora Martha, el Ministerio de Salud dice que para 2015 había cerca de 350 a 400 pacientes afectados por ELA. No existe un registro oficial de los años 2016 y 2017, pero se sospecha que al día de hoy existen entre 800 y 1.000 personas vivas con la enfermedad. La mayoría de casos se presenta en hombres entre los 60 y 65 años de edad, no quiere decir que no se presenten pacientes de 14, 20, 30 o 80 años.

 

A continuación la historia de Antonio, un paciente que lleva alrededor de 10 años con la enfermedad, quien nos cuenta cómo fue su diagnóstico:

 

Tantos trámites para recibir el golpe

 

Transcurría el año 2008, enamorado de mi trabajo como comunicador social tenía la responsabilidad de consolidar un ejercicio en la capacitación y formación de emisoras escolares en la ciudad de Bogotá. A mi cargo estaba un proceso en 10 colegios de la localidad de Bosa, donde había que jugársela por dar todo el conocimiento y compartir el saber con niñas, niños y docentes para lograr el fortalecimiento de las emisoras, las cuales debían cumplir un papel pedagógico y comunicativo al interior de la comunidad educativa, aportando cambios en la cotidianidad conflictiva que vivía la gente.

 

Caminar de colegio en colegio era mi rutina diaria, que se volvía placentera al encontrarme con la energía y vitalidad de los jóvenes participantes y con la entrega de los docentes que hacían parte del proceso. Después de las jornadas gratas y productivas llegaba a descansar a casa; un día comencé a sentir un leve dolor lumbar, que al siguiente día aminoraba y se volvía imperceptible –quizá por el goce que sentía al realizar mi labor.

 

El malestar se repetía constantemente. Como cargaba un maletín en la espalda con documentos, cds, grabadora y material para los talleres, pensé en esa como la razón del dolor; para cerciorarme saqué una cita médica adaptándome a los tiempos de mi EPS-Compensar. El día de la cita con el médico general me dijo que tenía que mandarme a tomar unas placas de rayos x o una radiografía para ver qué pasaba.


Luego de ir a la toma de la radiografía, tuve que volver a pedir una cita con un especialista para que hiciera la lectura. El médico abrió la placa, la observó y dijo que mi dolencia se debía a una escoliosis; me recomendó revisar las posturas del cuerpo al levantar objetos pesados, dormir con una almohada entre las rodillas y hacer unas terapias para la corrección de la columna.

 

Seguir un diagnóstico médico sin saber lo que me esperaba

 

Varios meses después, a pesar de cumplir con las recomendaciones médicas, la dolencia no tenía mejoría. Tomé unas terapias, primero por Compensar en la Clínica San Rafael y luego en la Universidad Nacional por colaboración de una amiga que trabajaba en rehabilitación. Asistí a las terapias, dos por semana, a lo largo de seis meses, a la par me hacían exámenes de seguimiento y tenía que ir a citas con el médico especialista, quien cada vez pedía nuevas radiografías para ver cómo había evolucionado.

 

Con la ansiedad de saber cuál era mi estado, seguía juiciosamente las indicaciones del médico, me tomaba las placas de rayos x una y otra vez; el resultado no cambiaba: escoliosis. Mi salud se deterioraba lentamente, así pasaron dos años y medio. Los síntomas avanzaban y en cada nueva cita le decía al doctor que sentía los pies cada vez más pesados para caminar, no podía subir y bajar andenes como antes, tenía que caminar lentamente, pasar las calles era un complique. Ante esto el doctor me dijo que si seguía así tenía que operarme, no veía otra salida. “Yo lo puedo operar y tengo un amigo que es anestesiólogo, entonces toca que se tome otra placa de rayos x y una electromiografía”, dijo.

 

En el papeleo de pedir la autorización de los exámenes, realizármelos y esperar los resultados, pasó más de un mes. Llegué de nuevo a verme con el doctor, tenía los resultados en mis manos, iba acompañado de Mariana, por entonces mi compañera.

 

Entramos al consultorio y el médico se encontraba hablando por teléfono, nos pidió que lo esperáramos, estaba programando un viaje para el exterior y discutía porque no le habían realizado la reserva del pasaje, a la par de su discusión me pidió los resultados de los exámenes. Entre la charla por teléfono revisó la radiografía y dijo: “bueno, toca programar la cirugía, la dejamos para cuando regrese, voy a hacer las órdenes”. En ese momento no había revisado la electromiografía. Cuando leyó los resultados dijo “esto toca que lo vea un neurólogo porque puede ser otra cosa”. Elaboró la orden para neurología y tuve que esperar otro mes para que me ordenaran la cita con el neurólogo.

 

El día de la cita, me encontré en el consultorio con un médico joven, tenía acento caribeño; le pregunté que de dónde era y me dijo que salvadoreño, había hecho sus estudios en Cuba y ahora trabajaba en Colombia. Abrió los resultados de la electromiografía y la radiografía, de inmediato me dijo a quemarropa: “esto parece que es una enfermedad de las neuronas motoras, las que hacen que uno pueda moverse, hay que recetar urgente el medicamento existente para retrasar el avance, tenemos que cerciorarnos del resultado, hay que repetir la electromiografía para estar seguros, conozco un médico que se la puede hacer de inmediato”.

 

El examen me lo realizaron en el hospital San José, antiguo Lorencita Villegas. Este examen, privado, de urgencia, costaba medio millón de pesos, tuve que conseguir el dinero por todos los medios. Llegó la toma de la electromiografía y el resultado dos días después, el neurólogo salvadoreño me atendió sin pedir cita y me dijo que, efectivamente, tenía Esclerosis Lateral Amiotrófica, me dijo que iba a ir perdiendo paulatinamente la movilidad y que lo que me esperaba no sería fácil.

 

Dos meses después el mismo médico se accidentó y se rompió las dos piernas, tuvo que regresar a su país y nunca supe nada más de él. Quedé perdido, sin guía, tenía claro el resultado pero no sabía qué hacer. Pedí una nueva cita de neurología en la EPS y me encontré con una neuróloga que no sabía mucho de la enfermedad, lo único que me dijo es que tenía máximo dos años de vida, que la enfermedad era implacable.

 

Después, otra doctora me remitió con la neuróloga que está al frente de la investigación de esta enfermedad en el país, la doctora Martha Peña Preciado. Solicitamos una cita al Instituto Roosevelt, donde ella trabajaba. Me realizó otra electromiografía y comprobamos que la ELA estaba conviviendo silenciosamente conmigo. En abril de 2010 mi mundo se partió en dos.

* https://www.desdeabajo.info/ediciones/32283-ante-la-paulatina-despedida-del-cuerpo.html

Publicado enEdición Nº239
La autofagia permite entender patologías por el envejecimiento

El descubrimiento logrado por el japonés Yoshinori Ohsumi del mecanismo de la autofagia, merecedor del Premio Nobel de Medicina, podría contribuir a la mejor comprensión de patologías como las vinculadas al envejecimiento y tal vez un día permitir vivir más tiempo gozando de buena salud, estimaron varios especialistas.

La autofagia es un proceso de limpieza y, sobre todo, de "reciclaje" de las células.

"Los hallazgos de Ohsumi condujeron a un nuevo paradigma de nuestro entendimiento sobre cómo las células reciclan su contenido", explicó el Instituto Karolinska de Estocolmo en un comunicado.

"Abrieron el camino a entender la importancia fundamental de la autofagia en muchos procesos fisiológicos, como la adaptación al hambre o la respuesta a la infección", agregó.

"Este proceso es muy importante, pues si la célula no es capaz de limpiarse, habrá una acumulación de desechos", explicó Isabelle Vergne, investigadora del Centro Nacional de Investigaciones Científicas, de Francia, que trabaja sobre el tema. "Si este proceso se desbarata completamente, puede desatar numerosas patologías", agregó.

Si hay mutaciones en los genes del proceso autofágico, pueden producirse enfermedades como Parkinson, diabetes tipo 2, cáncer u otras que, sobre todo, aparecen con la edad

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Amplia gama de padecimientos

 

Los descubrimientos de Ohsumi, de 71 años, están "muy involucrados en (...) nuestra forma de tratar y contrarrestar las enfermedades", explicó Anna Wedell, de la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska.

"Eso se aplica a una amplia gama de padecimientos como el cáncer y las enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer, las inflamatorias o la diabetes", agregó.

Asimismo, otras patologías como la obesidad, algunas enfermedades cardiovasculares o intestinales e incluso la artrosis estarían involucradas. "La mayoría de las grandes patologías están ligadas a una insuficiencia o a una disfunción del proceso autofágico", señaló el profesor Guido Kroemer, otro especialista francés que trabaja en el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (INSIM) de Francia.

La autofagia (que significa "comerse a sí mismo") es un proceso que se conoce desde los años 60. Ohsumi identificó los genes esenciales en la autofagia en los 90 al experimentar con levadura para hacer pan y demostrar que las células humanas empleaban un mecanismo similar.

El descubrimiento provocó el florecimiento de investigaciones, que por el momento se han limitado a plantas y animales.

"Intentamos comprender por qué este proceso disminuye con la edad y encontrar innovaciones capaces de activarlo para mantener nuestras células en buen estado más tiempo y tener una vida mejor y más larga", señaló Ioannis Nezis, profesor de la Universidad Británica de Warwick. En la mayoría de las patologías, la autofagia debe ser estimulada, como en las enfermedades neurodegenerativas, para eliminar los agregados de proteínas que se acumulan en las células enfermas.

Ocurre lo mismo con la diabetes, la arterosclerosis o las enfermedades infecciosas cuando se trata de estimular la reacción inmunitaria. "Es más complejo en el cáncer", según el profesor Kroemer, quien precisó que, según el caso, se puede intentar "estimular o, al contrario, inhibir" el proceso autofágico.

Trabajos en animales han revelado que los estimuladores de la autofagia podían mejorar la respuesta anticancerígena, por medio de la respuesta inmunitaria. En cambio, otros investigadores han trabajado para inhibir la autofagia y así "reducir el estrés celular ligado a la quimioterapia", matizó.

Según Vergne, quien trabaja con la micobacteria que origina la tuberculosis, cada vez más resistente a los antibióticos, la estimulación de la autofagia permite controlar la infección. Una estrategia que se emplea igualmente con otro organismo de esos, muy presente en personas con fibrosis quística, muy difícil de tratar.

"Creemos que si llegamos a aumentar la autofagia, podríamos eliminar esa micobacteria (...) pidiendo al organismo que la mate por medio de ese proceso", explicó. Otra patología, la artrosis, que afecta principalmente a personas mayores, está en primera línea.

Según Claire Vinatier, investigadora del INSIM, estudios preclínicos realizados en ratones han revelado que la activación de la autofagia ralentiza la aparición de la artrosis y mejora "los signos de movilidad", aunque precisó que todavía se está lejos de experimentar con humanos.

Entre las moléculas ya ensayadas en ese animal figura la rapamicina, medicamento antirrechazo que se utiliza en humanos cuando se realizan trasplantes.

Además se barajan otras opciones, como la proteína Klotho, presente en el cuerpo humano. Mientras llegan los ensayos clínicos en personas, algo que todavía podría llevar años, ya se puede estimular la autofagia con la alimentación, vía el resveratrol, antioxidante que se puede encontrar en el vino tinto, algunas frutas y el chocolate.

Otra alternativa sería la espermidina, otra arma secreta antienvejecimiento, presente en el queso roquefort, indicó Patrice Codogno, especialista del INSIM.

 

Instituciones en las que se desarrolla

 

Nacido en 1945 en Fukuoka, Oshumi se doctoró en la Universidad de Tokio en 1974 e hizo un posdoctorado de tres años en la Universidad Rockefeller de Nueva York. Después volvió a la Universidad de Tokio, donde formó su equipo en 1988. Es profesor en el Instituto de Tecnología de Tokio desde 2009.

Al conocer la noticia, reaccionó con un "¡Ahhhh!", relató Thomas Perlmann, secretario general de la Asamblea Nobel del Instituto Karolinska. También preguntó "si podía salir del edificio" en el que estaba, a lo que Perlmann respondió que tenía que estar preparado para recibir muchas llamadas telefónicas.

"Me sorprendí. Estaba en mi laboratorio", contó el galardonado, que en declaraciones al canal japonés NHK dijo sentirse "sumamente honrado. Es una alegría insuperable para un investigador", afirmó.

"En coherencia con mis convicciones, quería hacer investigaciones que no hacían otros", explicó a la pregunta de por qué se centró en el estudio de la desintegración de proteínas y no de su composición.

“Ese campo no recibía mucha atención entonces, aunque sí recientemente.

"Trabajo desde hace 27 años en el tema, pero no tengo la sensación de que lo haya entendido todo. Todavía hay mucho que descubrir y quiero seguir adelante con mi investigación", añadió.

El concepto de la autofagia surgió en los años 60, cuando los investigadores observaron que la célula puede destruir sus componentes envolviéndolos en membranas y formando vesículas que son transportadas para su degradación a un compartimento de reciclaje denominado lisososma. Christian de Duve recibió el Nobel por ello en 1974.

Científicos españoles descubren por qué unas personas envejecen más rápido que otras

Las mitocondrias, componentes diminutos de las células que producen energía, regulan el envejecimiento del organismo, según han demostrado científicos del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC). Sus resultados, que se presentan en la revista Nature, indican que este es uno de los factores principales -aunque no el único– de los que depende que unas personas envejezcan más rápido que otras.


Aunque la investigación no tendrá aplicaciones prácticas a corto plazo, supone un avance en la comprensión de los mecanismos biológicos del envejecimiento. De este modo, abre la vía a desarrollar estrategias en el futuro para prolongar los años vividos con buena salud.


Los resultados, además, rompen con la idea extendida de que los radicales libres son siempre perjudiciales para la salud y los antioxidantes son siempre beneficiosos. “Esta generalización es incorrecta y para algunas personas tomar antioxidantes puede ser incluso perjudicial”, declara José Antonio Enríquez, investigador del CNIC y director del trabajo.


Las mitocondrias, que suelen tener forma de una alubia de una micra de diámetro, han fascinado a los biólogos desde su descubrimiento a finales del siglo XIX. Son tan pequeñas que las células que necesitan mucha energía, como las del hígado, pueden tener más de mil mitocondrias.


Son el único componente de las células, aparte del núcleo, que tiene ADN. Pero mientras el ADN del núcleo se forma combinando el material genético que se hereda del padre y el de la madre, las mitocondrias se transmiten únicamente por vía materna. Y mientras el ADN nuclear es enorme, con más de 20.000 genes en una célula humana, el de las mitocondrias es mínimo, con sólo 37 genes.


La investigación se ha basado en comparar dos tipos de ratones que tenían el mismo ADN en el núcleo pero mitocondrias distintas. Para ello, el equipo del CNIC ha desarrollado una estirpe de ratones en los que han sustituido las mitocondrias originales por otras procedentes de otros ratones. “No podemos hacer este tipo de experimentos con personas”, explica Enríquez. Pero, dado que las células de los ratones y las humanas funcionan de modo muy similar, los resultados se consideran extrapolables a las personas.


Estos resultados muestran que los ratones a los que se han modificado las mitocondrias viven, de media, un 16% más que aquellos que conservan sus mitocondrias originales. “Al principio nos sorprendió porque esperábamos que los resultados serían peores en los animales que habíamos modificado”, señala Enríquez.


La explicación es que, al introducirse una discrepancia entre el ADN de las mitocondrias y el ADN del núcleo, las células activan mecanismos de protección. Esta protección adicional es lo que retrasa el envejecimiento en los animales con mitocondrias modificadas.


El beneficio es similar al que se consigue con la actividad física, que aumenta la respiración celular en las mitocondrias. Esto genera radicales libres y activa los mecanismos antioxidantes naturales del organismo.


Los investigadores han analizado múltiples parámetros relacionados con el envejecimiento y todos han resultado ser más favorables en los animales con mitocondrias modificadas. No tienen tanta tendencia a ganar peso con la edad. Regulan bien el azúcar en la sangre hasta edades más avanzadas. Tienen un mejor metabolismo de las grasas. Mantienen niveles de colesterol adecuados. Tienen menos moléculas inflamatorias en la sangre. Tienen los telómeros más largos. Mantienen durante más tiempo un buen funcionamiento del hígado y del corazón. En hembras, mantienen más tiempo la función de los ovarios y la fertilidad. Tienen menos cánceres cuando se hacen mayores...


“Es la primera vez que se demuestra que la interacción entre el ADN mitocondrial y el nuclear regula el envejecimiento”, declara el director de la investigación, en la que también han participado las universidades de Santiago de Compostela y de Zaragoza, así como el Medical Research Council del Reino Unido y la Universidad Rey Abdulaziz de Arabia Saudí. Los resultados, destaca Enríquez, “marcan un antes y un después” en la comprensión del envejecimiento.


Aunque la supervivencia media de los animales aumenta de manera significativa, la supervivenvia máxima no se ha modificado. Esto significa que tener unas buenas mitocondrias ayuda a alargar los años que se viven con buena salud. Por el contrario, no está demostrado por ahora que ayude a vivir más años.


Enríquez advierte que la velocidad a la que envejece el cuerpo humano no depende únicamente del ADN. “Factores ambientales como la actividad física o la dieta también influyen”, recuerda. Pero su investigación “refleja que cualquier cosa que afecte al metabolismo tiene consecuencias sobre el envejecimiento; y el ADN mitocondrial es un componente central del metabolismo”.


De cara al futuro, la investigación abre la vía a desarrollar tests que indiquen si una persona tiene una buena interacción entre su ADN nuclear y mitocondrial o si está destinada a un envejecimiento precoz. “Tenemos la tecnología para descubrirlo y sabemos cómo hacerlo; que lo hagamos o no es una cuestión de financiación”, declara Enríquez. Por el contrario, añade, no es técnicamente viable modificar el ADN de las mitocondrias para retrasar el envejecimiento.


Por ahora, la consecuencia más inmediata de la investigación del CNIC es que reabrirá el debate sobre la técnica de trasplante de mitocondrias recientemente aprobada en el Reino Unido. Esta técnica permite que un embrión tenga ADN de tres progenitores distintos para prevenir enfermedades mitocondriales. Pero los nuevos resultados indican que sustituir las mitocondrias puede tener efectos hasta ahora insospechados. “Estamos a favor del trasplante de mitocondrias”, afirma Enríquez. “Pero, mientras no entendamos mejor sus efectos, defendemos que las mitocondrias que se implantan sean lo más parecidas posible” a las que se sustituyen.

Sábado, 02 Mayo 2015 06:40

Una vacuna contra el paso del tiempo

Una vacuna contra el paso del tiempo

Sal a la calle y pide a la gente un ejemplo de lo inevitable. El paso del tiempo, te dirán, la condena universal a envejecer y morir como todas las cosas de este mundo. Y todos se equivocarán, porque envejecer no es un efecto inevitable del paso del tiempo. Pese a estar hechos de los mismos materiales, las moscas se mueren de viejas a las seis semanas, los ratones a los cuatro años, los caracoles a los 15 , los delfines a los 30, los leones a los 40, los monos a los 50, los búhos a los 65 y los humanos a los 90. El envejecimiento es negociable en biología, y los científicos ya tienen una buena idea para pararlo, o incluso revertirlo.


El investigador español Juan Carlos Izpisúa y sus colegas del Instituto Salk de California y la Academia China de las Ciencias en Pekín presentan en Science un descubrimiento clave no para curar el envejecimiento, sino para algo todavía mejor: entenderlo. La historia de la ciencia muestra que el conocimiento profundo de un fenómeno anticipa de manera invariable su aplicación tecnológica y social. El envejecimiento no va a ser menos que la gravitación, el electromagnetismo o el bosón de Higgs. Es solo que ha llegado más tarde a la agenda científica.


El enfoque del envejecimiento que han concebido los científicos del Salk es un cóctel de audacia y vanguardia tecnológica. No han hecho papilla las células de un joven y un viejo para comparar el cosmos de agujas en un pajar que se revelan allí. En vez de eso, han metido las narices en el mismo centro lógico del proceso. Y las pistas estaban allí desde hace décadas.


El síndrome de Werner, se llama en los textos de patología. Progeria adulta, se le dice también, y se clasifica como una enfermedad rara porque solo afecta a una de cada 20.000 personas. Consiste en un envejecimiento prematuro, y su nombre se debe al científico alemán Otto Werner, que lo describió en cuatro hermanos que ya eran viejos a los 20 años para la tesis doctoral que leyó en 1904. Hay 1.300 casos descritos en la literatura médica, lo que da una idea de la atracción fatal que ejerce sobre los investigadores esta singular mutación: un desafío genético al paso del tiempo.


El estudio del grupo de Izpisúa demuestra que la causa genética del síndrome de Werner, la mutación de un gen llamado WRN, provoca un envejecimiento prematuro al perturbar la organización geométrica a gran escala del ADN de cada núcleo de cada célula (heterocromatina, en la jerga). Son los interruptores generales que activan o reprimen grandes geografías genómicas en según qué tiempos y lugares. Los artífices de la epigenética, los coreógrafos de la construcción del cuerpo de cualquier animal del planeta.


"Demostramos", explica Izpisúa, "que la mutación que causa el síndrome de Werner conduce a la desorganización de la heterocromatina, y que ello es uno de las causas clave del envejecimiento". Izpisúa no tiene ningún interés obsesivo en el Werner: más bien lo ve como un modelo ideal para estudiar las causas profundas del envejecimiento en general. Lo que persigue no es una cura de la progeria, sino una vacuna del envejecimiento. No precisamente una enfermedad rara.
"Hemos identificado un mecanismo central del envejecimiento", dice Izpisúa, "y es la desorganización de la heterocromatina, que ya sabemos que es reversible". ¿Se imaginan? El reloj de la biografía funcionando hacia atrás, como una máquina del tiempo de serie B. La B de biología.


Los pacientes de síndrome de Werner no suelen vivir mucho más allá de los 50 años. Pese a ello, sufren desde una temprana edad cataratas, diabetes de tipo 2, arterosclerosis, osteoporosis y cáncer: las enfermedades de la edad, solo que antes de tiempo. No es que las personas con Werner parezcan más viejas. Es que lo son, pese a todo lo que diga el calendario.


Los científicos norteamericanos y chinos han utilizado las tecnologías biológicas de vanguardia. Se han basado en cultivos de células madre embrionarias humanas, y han utilizado las rompedoras técnicas de edición genómica para inactivar su gen WRN. Han generado así un modelo celular en cultivo del envejecimiento. Las células se deterioran de la manera normal, pero a una velocidad acelerada. A esos cultivos se les pueden hacer todas las perrerías que no se puede hacer a un ser humano. Los resultados son rápidos y brillantes.


Izpisúa espera que también sean extrapolables a los cuerpos del mundo real. ¿Y quién no?

La economía mundial, condenada a crecer menos, según el FMI

Las economías avanzadas y emergentes crecerán durante los próximos cinco años a un ritmo muy inferior al registrado antes de la crisis. Es la consecuencia del derrumbe del sistema financiero hace seis años. Pero como señala el Fondo Monetario Internacional (FMI) en un estudio que acompañará al informe de perspectivas globales, también hacen de lastre en el crecimiento el envejecimiento de la población, un menor incremento de la productividad y la débil inversión privada. Todo esto implica que los tipos de interés seguirán bajos durante un tiempo.


A partir de ahí, los técnicos del Fondo hacen cálculos tomando como referencia a 16 países del G20. En los años previos a la Gran Recesión, el crecimiento potencial de las economías avanzadas llegó a estar en el 2,4%. De ahí se redujo hasta el 1,3% de media entre 2008 y 2014. El estudio muestra que hubo un repunte de dos décimas porcentuales en los dos últimos ejercicios, pero la proyección es que ronde solo el 1,6% de aquí a 2020.


Davide Furceri, responsable del informe, explicó después en rueda de prensa que "parte" de este descenso en el potencial de crecimiento en las economías avanzadas era "esperado" por factores demográficos y la caída en la innovación. De hecho, señala que empezó a bajar a mediados de la pasada década, "antes de la crisis financiera". Pero gran parte del problema está en el hecho de que la economía crece menos de lo esperado tras el colapso financiero.


Es lo que los economistas llaman el "nuevo normal". Los países emergentes, los que hicieron de flotador de la economía global durante la crisis, tampoco se escapan de la corrección. Si durante el periodo de expansión entre 2001 y 2007 su crecimiento potencial llegó al 7,4%, ahora se proyecta que siga cayendo, casi dos puntos, hasta el 5,2% de media para el periodo 2015 a 2020.


Las economías más punteras del mundo en desarrollo lograron mantener el crecimiento potencial en el 6,5% durante el periodo posterior a la crisis financiera, en gran medida porque se convirtieron en una alternativa para las inversiones. Pero durante los últimos dos años se observó ya un cambio de tendencia en el perfil de crecimiento de las economías emergentes, como advierte el Banco Mundial.


Envejecimiento de la población


Aunque los dos grupos son diferentes, hay elementos comunes que explican la reducción del crecimiento potencial. El más evidente es el "efecto negativo" vinculado a factores demográficos, y en concreto el envejecimiento de la población. El segundo, las trabas que afectan a la creación de capital y la inversión. Y tercero, un menor crecimiento de la productividad porque los avances tecnológicos y las posibilidades de mejora se acercan cada vez más al límite.


Este menor crecimiento a medio plazo, advierte el FMI, presenta un nuevo reto. Cita, en concreto, las dificultades para preservar la sostenibilidad de las cuentas públicas, es decir, complicará el recorte del déficit y la deuda. También anticipa que este bajo perfil de crecimiento provocará que los tipos de interés estén más bajos de lo normal y eso restará margen de maniobra a los bancos centrales al hacer frente a situaciones adversas.


"Elevar el crecimiento potencial debe ser una prioridad", reiteran los autores. El Fondo Monetario Internacional presentará en una semana sus previsiones de crecimiento, en vísperas de celebrar su cumbre semestral en Washington. El organismo insiste en la necesidad de apuntalar el crecimiento con reformas estructurales, a la vez que se invierte en innovación e infraestructuras.


Para apoyar esta idea, el FMI publica un estudio específico sobre la inversión privada en los países avanzados. La recuperación, señalan los relatores, ha sido "pequeña" tras la contracción del 25% que sufrió durante los años de la crisis financiera -en España se acercó al 40%. Es un síntoma, señala, de la debilidad que sigue sufriendo la economía. La baja demanda es un factor dominante.


También cita restricciones del lado financiero que hacen que las empresas se lo piensen antes de invertir. El Fondo identifica además como factor la incertidumbre política en algunos países del sur de Europa, entre los que cita a España. Por eso insiste en que es necesario un esfuerzo fiscal y monetario para apoyar el crecimiento y así elevar la inversión, aunque admite que será difícil que recupere la tendencia previa a la Gran Recesión.

Publicado enEconomía
Martes, 23 Octubre 2012 20:32

¿Armas de destrucción masiva?

Con la publicación del documento “Envejecimiento sin crisis: políticas para la protección de los ancianos y la promoción del crecimiento”, el Banco Mundial oficializó en 1994 el argumento del aumento de la esperanza de vida (envejecimiento creciente de la población) como amenaza para las finanzas de los países si no se reconsideraba el sistema de pensiones predominante en ese momento, conocido como de “prestación definida”. Éste, sea público o privado, consiste en que al trabajador se le descuenta periódicamente, durante un tiempo determinado, una parte de su salario, y cuando cumple los requisitos de cotización y edad recibe un monto preestablecido que normalmente se tasa como un porcentaje de la última remuneración, o del promedio de lo devengado durante un lapso previamente acordado o establecido.

Si el sistema es público, los argumentos que se esgrimen descansan en suponer que el flujo que rentan los recursos ahorrados por el trabajador es menor que lo que éste recibe como mesada, por lo cual una parte de su ingreso debe ser subsidiado, y, si vive más años, se hace aún más oneroso para el Estado. De otro lado, también se sostiene que el aumento de la esperanza de vida hace crecer la población de pensionados, y que cada vez es menor el número de trabajadores activos (y, por tanto, cotizantes) por cada uno de los jubilados, debilitándose la base que sustenta el sistema.

Lo que no se cuenta es que en el período comprendido entre 1950 y 2010, por ejemplo, mientras la población crecía 2,7 veces el PIB mundial, en términos reales se multiplicó por 10, en una muestra irrefutable del aumento de la productividad per cápita de los trabajadores, lo que deja sin piso la simple relación numérica cotizantes/jubilados como causa de insostenibilidad del sistema pensional. Y también se ve que la esperanza de vida al nacer depende del nivel de ingresos, por lo que se trata de una variable y no de un parámetro, mucho menos de carácter irreversible (ver cuadro), que cuestiona la extensión de la permanencia en la empresa.


La privatización de las pensiones y la suerte de la mesada pensional sujeta al resultado de las apuestas de los grupos del sector financiero en el casino del capitalismo especulativo son en realidad el objetivo perseguido por el alarmismo de los expertos de las entidades multilaterales. Los países de América Latina, que tuvieron en Chile el ratón de laboratorio del nuevo sistema, y Europa del Este, que era depredada por todos los costados, fueron las primeras presas obligadas a rendirse ante las nuevas y leoninas condiciones. El aumento de los montos periódicos de la cotización y del número de cotizaciones, así como la extensión de la vida laboral, no son otra cosa que un ataque adicional a la remuneración del trabajo, que hoy, con la crisis desatada en el centro capitalista, se ceba en su propia clase trabajadora (en 28 de los 34 países miembros de la OCDE se ha aumentado la edad de retiro).

El ahorro de los trabajadores, un tesoro grande y peligroso


El historiador británico Robin Blackburn califica como “capitalismo gris” a la etapa que se inicia en la segunda mitad de la década de los 90 del siglo pasado, por la importancia que los fondos de pensiones adquieren en la inversión financiera. Entre 1998 y 2010, los activos de los fondos de pensiones pasaron de cinco billones a cerca de 30 billones (millones de millones) en el mundo (valor equivalente a poco menos del 50 por ciento del PIB mundial), constituyéndose en unos de los inversionistas institucionales más importantes. Blackburn narra que, cuando Clinton propuso utilizar una parte de los fondos públicos pensionales de Estados Unidos para invertir en la bolsa de valores de ese país, Milton Friedman no sólo se escandalizó sino que, además, en un ejercicio mental, sostuvo que si se hubiera seguido la política de invertir los excedentes de esos fondos desde 1937, éstos habrían terminado apropiándose de todas las empresas de la Bolsa, inaugurando una vía al socialismo que sus cultores no habían imaginado, pues en esta forma los trabajadores habrían terminado como dueños de las compañías, con lo cual, de paso, desnudaban la importancia y el potencial del tamaño del ahorro de los trabajadores, de cuyo manejo siempre han estado marginados.

Ese tipo de conclusiones ha exacerbado quizás el afán de completar el proceso de privatización de las pensiones, que las entidades multilaterales han hecho evidente en las últimas décadas, y les da la razón a quienes sostienen, como el economista norteamericano Randall Wray, que detrás del alza sostenida de los precios de los alimentos, y en general de las materias primas, están las inversiones que los fondos de jubilación han realizado en los mercados de futuro de dichos productos, autorizadas desde 1999. Ello, de ser cierto, se constituiría en una singular aberración histórica, pues los ahorros de los trabajadores se habrían convertido en el nudo que aprieta su propio cuello, haciendo inalcanzable su alimento.

Este economista, profesor de la Universidad de Missouri-Kansas City, muestra que el índice compuesto de los 33 productos básicos más comercializados declinó a una tasa anual de 1,2 por ciento durante los últimos 110 años, y en el período que va de 2003 a 2008 su comportamiento sufre un cambio de dirección que lo eleva en 203 por ciento. Se da la coincidencia de que, cuando en 2008 el Senado de Estados Unidos amenaza con investigar la causa de la burbuja, los fondos de pensiones retiran sus inversiones del sector, y el índice tiene un descenso brusco (en el caso particular del petróleo, la caída de precios se dio de 150 a 50 dólares por barril). Cuando la tormenta se calmó, los fondos regresaron sus inversiones al sector y de nuevo se escalaron los precios. La inquietud sobre el tema ya no es ajena a las autoridades europeas, hasta el punto de que la comisión del Parlamento Europeo sobre Asuntos Económicos y Monetarios votó a finales de septiembre a favor de regular el mercado financiero de los derivados de energía y los alimentos.



En el mismo sentido, cabe hacer eco de la denuncia que GRAIN viene formulando sobre la presencia de inversiones de los fondos de pensiones en el acaparamiento de tierras. Según esa organización, entre 5 y 15 mil millones de dólares de esas compañías se encuentran ya invertidos en la adquisición de tierras, y se espera que para 2015 este tipo de inversiones se duplique. Si recordamos que la política del Banco Mundial sobre pensiones se convirtió en evangelio, que como verdad revelada se repite por todos los académicos oficiosos del mundo, no es conveniente olvidar que ese mismo banco impulsa simultáneamente el acaparamiento de tierras y la aceleración del proceso de concentración de la población en las ciudades más grandes, con su lógica de la “nueva geografía”. ¿Estaremos caminando hacia un encarcelamiento masivo en el que la apropiación absoluta de lo rural por parte del capital termine confinándonos en verdaderos guetos urbanitas? ¿Además del ataque al trabajo, que ya está bastante avanzado, se planifica un ataque sistemático para la apropiación total de la base natural, por parte del gran capital?

No está de más recordar los magros resultados que la actual política laboral ha heredado a los trabajadores: según la OIT, el 75 por ciento de la población o no tiene acceso a la protección social o el que tiene es insuficiente, lo cual representa una población nada despreciable de 5.100 millones de personas. Y tan solo el 15 por ciento de los sin trabajo recibe algún subsidio de desempleo, sesgándose este beneficio hacia los trabajadores del centro capitalista, pues en los países de ingresos medianos-altos el promedio de los parados cubiertos con algún subsidio desciende a 10 por ciento, y en aquellos clasificados como de ingresos medianos-bajos o ingresos bajos esos porcentajes se reducen a 4 y 2 por ciento, respectivamente.
La tecnocracia colombiana repite como loro la lección

El lunes 2 de abril, los trabajadores de lo que quedaba del Seguro Social se veían sorprendidos porque la institución en que laboraban se había esfumado. Aparecía, como por arte de magia, la Administradora Colombiana de Pensiones (Colpensiones), que abarca a 1,2 millones de retirados y casi dos millones de cotizantes activos, en un paso más hacia la privatización de esta prestación social. Las quejas de los gestores privados de pensiones, que, pese a las maravillas que dicen ofrecer, veían un número creciente de traslados hacia el fondo público, daban sus primeros frutos.

El jueves 4 de octubre, vaya coincidencia, el gobierno colombiano radicaba la reforma tributaria, cuyo punto central es la reducción de los llamados “impuestos a la nómina”, también conocidos como parafiscales. La justificación de la reducción de estos pagos, que es una cantilena de vieja data de los tecnócratas colombianos, consiste en sostener que el régimen laboral del país presenta unos elevados “costos laborales no salariales” que estimulan el desempleo y el empleo informal. Esos ‘costos’ no son otra cosa que lo que en el lenguaje coloquial se conoce como “prestaciones sociales”.

El lenguaje alrevesado de la discusión es muestra de su carga ideológica, y se pretende esconder que la remuneración del trabajador contempla todos los factores que les permiten acceder a él y a su familia a una canasta de bienes y servicios con los cuales garantizar su existencia como individuos, y general en cuanto a la permanencia de su grupo social en el tiempo. Esos factores contemplan el salario directo (la remuneración monetaria o en especie que le es entregada material y regularmente); los salarios diferidos, que son parte de la remuneración retenida por el capital, que se le puede entregar a final de año, tales los casos de las llamadas primas y las vacaciones, o en la etapa final de la vida, como son las pensiones (que se traduce en retenciones por muy largos períodos); o cuando es despedido, como en las denominadas “cesantías”. Igualmente, se cuenta con un salario indirecto que se deriva normalmente de fondos de solidaridad entre trabajadores y que apuntan al suministro de servicios de consumo masivo como salud, educación y recreación. Hablar entonces de costos laborales no salariales es tanto como hablar de costos laborales no laborales, un verdadero sinsentido que pretende velar que la reducción de esos montos no es más que una disminución del salario que asume el trabajador en el peor de los casos, o se traslada al Estado para transformarse en subsidio, en aras de favorecer el capital.

Los trabajos de la academia convencional que se muestran como “pruebas científicas” de la supuesta relación directa entre parafiscales y desempleo fueron puestos en cuestión en marzo de 2010, en un estudio del Boletín Nº 12 del Observatorio del Mercado de Trabajo y la Seguridad Social, de la Universidad Externado de Colombia (con argumentos de la misma lógica convencional), sin que hasta ahora se hayan dado respuestas serias. En ese estudio se concluye, además, que los efectos de las reducciones en los parafiscales sobre el empleo son por lo menos inciertos.

El periódico español Público señalaba en su edición del 7 de agosto de este año que en España el 55 por ciento de las empresas no tiene asalariados, es decir, que deben considerarse unipersonales en el sentido estricto de la palabra. Y, como es sabido, el tamaño de la empresa es un factor decisivo en su grado de ‘formalidad’, por lo que cabe preguntar en Colombia, donde la situación es aún más marcada, si la reforma a los parafiscales tendrá como efecto aumentar el tamaño de las empresas para que ceda la informalidad laboral. Que las disciplinas sociales son por principio ideológicas es algo que cualquier persona seria y medianamente informada acepta, pero que se alcancen los extremos a los que llega la economía convencional ya es un verdadero escándalo.

La reforma laboral de 2002, plasmada en la Ley 789 de ese año y que se llamó pomposamente “de la empleabilidad”, eliminó algunos recargos salariales al redefinir el trabajo nocturno, reduciendo los rangos para horas extras, dominicales y festivos, y disminuyó los costos de despido sin que se tuviera el más mínimo efecto sobre el comportamiento del empleo. Pero esa no es la única predicción fallida de nuestros economistas ultraliberales, pues desde 1990 le prometieron al país que la concesión de vías (privatización, pura y dura) nos ubicaría en el primer mundo de la interconexión, y en 2004 Colombia apenas contaba con 205 kilómetros por cada millón de habitantes, mientras que Argentina disfrutaba de 1.604. La práctica eliminación de la salud pública se mostraba como la más grande revolución social, y hoy, con el sistema privado casi quebrado, dando muestras de grados superlativos de ineficiencia y corrupción, cuando el país clama por una gran reforma, los académicos aupadores y justificadores de lo privado hacen mutis por el foro.

Y si bien la reforma a las pensiones no se incluyó en la presente legislación, eso no implica la renuncia del capital a forzarla más adelante. La cartilla del Banco Mundial se sigue recitando y el argumento del aumento de la esperanza de vida no se hace esperar. En el caso de Colombia, se debe comenzar a dejar claro que el 84 por ciento de quienes cotizan para jubilación son personas que ganan menos de dos salarios mínimos, y ¡oh, sorpresa!, si se consulta la esperanza de vida al nacer de la Organización Mundial de la Salud, la diferencia entre los que reciben bajos ingresos y quienes obtienen altos ingresos es de 23 años (57 contra 80), lo que convierte al argumento en deleznable.

¿No se hace urgente, entonces, poner en el primer nivel de las conquistas por alcanzar de parte de los trabajadores la exigencia de la autogestión de sus propios fondos de ahorro? Ahora, cuando la precarización también amenaza a los asalariados del centro capitalista, parece más oportuna que nunca una acción conjunta que exija la devolución al trabajo de aquello que devengado es nuevamente enajenado por el capital. La ofensiva sobre el trabajo y la naturaleza, apuntalada, paradójicamente, por lo menos en parte, en los propios ahorros concentrados y centralizados del trabajo, es algo que se debe confrontar con entereza si queremos conservar algo de humanidad.


Recuadro

Esperanza de vida al nacer (años)

Nivel de ingresos Total Hombres Mujeres
Ingresos bajos 57 55 59
Ingresos medios bajos 68 66 69
Ingresos medios altos 71 68 75
Ingresos altos 80 77 83

Fuente: OMS.




Publicado enEdición 185
–Mire, yo empiezo siempre estos diálogos preguntando en qué está trabajando y mucha gente me dijo que está podrida, así que este diálogo no lo voy a empezar preguntando en qué está trabajando.

–Bueno, básicamente yo estoy llevando a cabo dos líneas de trabajo. Una que tiene que ver con aprendizaje de memoria en moscas, que es una continuación de un trabajo que estuve haciendo en el exterior. Yo descubrí un mecanismo que podríamos llamar de aprendizaje por inducción de memoria de la adulta. Era algo que estaba descripto desde 1800 pero no se conocían bases mecanísticas. La otra línea tiene que ver con el estudio del rol de las células madre en el envejecimiento.

–¿Qué le parece si, para que entre el diálogo en esta página, nos focalizamos en la segunda de las líneas?

–Me parece, me parece.

–Bueno, entonces: ¿cuál es el rol de las células madre en el envejecimiento?

–Justamente lo estudio porque es un tema de discusión...

–Eso es lo interesante.

–Claro. El punto es que hay mucha evidencia, a partir de estudios en tejidos, que indican que las células madre del tejido adulto en metazoos (en organismos multicelulares) tienen un rol de mantener los tejidos. En la estructura de los tejidos hay células que envejecen y tiene que haber otras células que las reemplacen. El envejecimiento es un decaimiento de los tejidos: distintas células funcionan menos eficientemente, hay menor cantidad de células. Se especula con que las células madre sean fundamentales para mantener la integridad de los tejidos y, por lo tanto, de los órganos. Sin embargo, cuando uno va al plano del organismo ya se hace un poco más complicado predecir qué es lo que sucede. Mucha de la evidencia de tejidos dice que efectivamente las células madre son fundamentales para evitar el envejecimiento. Durante el envejecimiento hay una pérdida en las células madre: hay una caída de número y de capacidad proliferativa. Lo cierto es que también hay trabajos que indican que esa pérdida de función de las células madre es un mecanismo adaptativo para prolongar la vida.

–¿Cómo es eso?

–Bueno, porque muchos tumores también derivan de células madre. Y así los tejidos más dependientes de célula madre (como el tubo digestivo, la sangre, la piel) son los que tienen mayor probabilidad de producir un cáncer.

–¿Las células madre pueden dar cáncer?

–Son células que pueden dar origen al cáncer. Para tener cáncer tiene que tener una célula que se multiplique. Si esa célula pierde su capacidad de dividirse, entonces no puede producir cáncer. Las células del organismo del individuo adulto son de tipo quiescente, es decir, no se van a dividir más.

–Pero se van a morir.

–Sí, y ahí entran a jugar un rol fundamental las células madre del tejido adulto.

–Que las reemplazan.

–Claro. Cuando tiene un tipo celular (las células madre) que tiene la capacidad de dividirse y lo viene haciendo a lo largo de toda la vida, también tiene mayores posibilidades de que se originen mutaciones durante la replicación del ADN. El marco temporal para la probabilidad de tener mutaciones es mucho mayor. Algunas mutaciones no tendrán ningún efecto, otras producirán un efecto mínimo y otras producirán una mayor capacidad de proliferar. Eso es básicamente un cáncer. Entonces: ¿son importantes para evitar el envejecimiento o no lo son? Se ve por qué es una discusión complicada.

–¿Y usted qué cree?

–Yo creo que depende bastante de cada tejido. Hay regulaciones entre tejidos, y eso es algo que se ha podido estudiar poco. Hay tejidos como la grasa, o células madre del tubo digestivo, que tienen la posibilidad de modificar el envejecimiento de todas las células del resto del organismo. Todos estos trabajos se hacen en moscas. Y en moscas tenemos una serie de herramientas que nos permiten modificar la expresión de genes en forma muy específica en los distintos tejidos. Ahora nosotros identificamos un gen que modifica la tasa de supervivencia. Uno sobreexpresa el gen y las moscas viven más; reduce su expresión y viven menos. La idea es entonces estudiar un poquito cómo ese gen introduce esos efectos y expresarlo en distintos tejidos para estudiar lo que se conoce como “efectos no autónomos”, es decir, los efectos que tiene, por ejemplo, el sistema nervioso y no depende de sus propios genes sino de los que tiene, por ejemplo, la grasa. En moscas tenemos muchas herramientas para estudiar eso. Además, para estudiar longevidad, necesitamos un bicho que tenga un ciclo de vida corto.

–La famosa “drosophila”, ¿no? Que se usa también para estudiar los efectos de las radiaciones y las mutaciones.

–Claro. Y toda la parte genética, la base cromosómica de la herencia se descubre en la drosophila, la genética de comportamiento también se descubre en la drosophila... Bueno, si me permite (y ya que veo que le queda algo de espacio en la hoja) le diría que la línea que usted propuso dejar de lado es mucho más interesante.

–¿Cómo no me lo dijo antes?

–No sé, pero aprovechemos lo que nos queda. Lo que intentamos estudiar allí son los mecanismos moleculares de la inducción de la memoria de largo término. Tanto en humanos como en cualquier organismo que aprenda existe la capacidad de formar una cantidad de memoria a un determinado plazo. Si uno quiere aumentar la memoria, un mecanismo universal es repetir el entrenamiento o las sesiones de estudio. Ahí hay dos opciones: se pueden repetir todas las sesiones juntas o se puede repetir dejando espacio entre una y otra. Si se repiten todas juntas, se mejora un poco la memoria. Pero si se las repite dejando cierto espacio, mejora muchísimo más. Eso es lo que se llama “efecto de espaciamiento”. Esa memoria no sólo es mayor sino que es de otro tipo. Es biológicamente más cara (requiere síntesis de proteínas, transcripción de genes) e induce lo que uno llama “memoria de largo término”. Eso tiene un uso tremendo: se usa tanto para pacientes que tienen problemas de memoria en Alzheimer como en instituciones educativas, para publicidad... Hasta ahora no se conocían las bases de eso. Nosotros descubrimos un gen que lo puede modular. Ahora vamos a investigar una vía en la cual estaría involucrado el gen que descubrimos. Probamos esto en un modelo de noonam syndrom (una enfermedad que genera en el niño retardo mental, problemas de desarrollo, malformaciones óseas, alta tasa de leucemia). Lo que nosotros identificamos es que este mismo gen que aparece mutado en los chicos produce un efecto en la memoria de largo término en las moscas. Y después de haber descubierto un mecanismo de cómo se induce la memoria de largo término con este gen, pudimos pensar que modificando los intervalos podíamos recuperar la memoria de las moscas con problemas de memoria. Aumentamos de 15 a 40 minutos los intervalos, y las moscas tienen una memoria normal. Lo cual nos sugiere que los humanos que tienen problemas cognitivos pueden llegar a tener un aprendizaje normal si les proponemos un tipo con sesiones de estudios distintas.

Por Leonardo Moledo
(el hipotético jinete de la nada)

Informe: Nicolás Olszevicki.
www.leonardomoledo.blogspot.com
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Las mamás de Sun City, un bloque de apartamentos modernos en el centro de Pekín, suelen esperar a que caiga el sol y el calor afloje para sacar a sus retoños al patio. Entre ellas están Li Dong y Wu Yan, dos jóvenes treintañeras que pasan la tarde sentadas en un banco con sus bebés en el regazo y compartiendo la experiencia de ser madres por primera vez. Sus bebés tienen 2 y 3 meses, pero ambas ya sueñan con tener otro. "Ser hijo único es muy solitario", dice Li, entornando sus ojos verdosos, característicos de la etnia mongola. "Y encima, de mayor, tendría que responsabilizarse de cuatro abuelos", añade Wu, pellizcando con cariño el moflete de su hijo. Li y Wu no tienen por qué preocuparse. Una, por pertenecer una minoría étnica, y la otra, al estar casada con un extranjero, no están sujetas a la llamada "política de hijo único", que obliga a pagar una sustanciosa multa a las parejas que deseen tener más de un vástago y que amenaza con acelerar el envejecimiento de la población en el país más poblado del mundo.

Problemas económicos

"La política de hijo único puede acarrear graves problemas económicos y sociales en los próximos años", explica Mu Guangzong, profesor del Instituto de Estudios de la Población de la Universidad de Pekín. Las propias autoridades empiezan a mostrar su preocupación por los efectos de esta política, introducida en 1979 para controlar el riesgo de superpoblación: el rápido envejecimiento de la población, que pone en peligro la creación de un sistema universal de seguridad social y de pensiones de jubilación, y un desequilibrio de sexos cada vez mayor, provocado por una sociedad con preferencia por el varón. Se calcula que la política de hijo único ha fomentado miles de abortos, aunque la identificación fetal del sexo por razones no médicas es ilegal. Según Mu, la proporción de mujeres y hombres en China es de 100/122, cuando lo máximo aceptable sería 100/107.

Frente al problema del envejecimiento de la población, Shanghai la ciudad más poblada de China ha sido la primera en tomar acción y acaba de anunciar la puesta en marcha de una campaña para animar a las parejas en las que ambos sean hijos únicos a que tengan dos niños, informó a finales de julio el rotativo oficial China Daily. El objetivo es aumentar el número de jóvenes en edad laboral y rebajar la carga económica que recae sobre las familias a la hora de mantener a sus mayores.

"Espero que pronto muchas otras ciudades sigan el ejemplo de Shanghai", explica Ye Ting Fang, investigador en la Academia China de Ciencias Sociales (CASS) y defensor de la relajación de la política de hijo único. En 2007, Ye se hizo conocido por presentar su campaña "un hijo está bien, pero dos mejor" ante la Conferencia consultiva del Parlamento chino.

De hecho, la iniciativa de Shanghai no supone ningún cambio en la política de hijo único, que actualmente permite tener dos hijos a las parejas en que ambos padres no tengan hermanos. La regulación también excluye a las minorías étnicas, que pueden tener dos o más hijos, y a la población rural (más de 700 millones), que tienen permiso para un segundo hijo si el primero es niña.

Las autoridades de Shanghai han asegurado que visitarán casa por casa, repartirán panfletos informativos y ofrecerán asesoramiento emocional e incentivos financieros para asegurar que las parejas que cumplan con los requisitos tengan un segundo hijo. Pero esto no es suficiente, según Mu, partidario de que "el Gobierno sustituya la política impositiva por un sistema de planificación familiar adaptado a cada lugar, con atención personalizada para las familias, más educación y ayudas económicas".

Li Dong, la joven madre treintañera, lamenta que "tener un hijo es cada vez más caro". Lo dice mientras deposita su bebé en brazos de su madre. Los abuelos se han convertido en una figura imprescindible para sacar adelante a los niños desde que la mujer china se ha incorporado al mercado laboral. Además, los costes cada vez más elevados de la educación y el nivel de vida impiden que muchas parejas se muestren recelosas a la hora de tener más hijos, aunque cumplan con los requisitos.

"Pequeños emperadores"

Los matrimonios formados por hombres y mujeres sin hermanos son cada vez más numerosos como resultado de tres décadas de la política de hijo único. Se trata de la llamada generación de "pequeños emperadores", jóvenes consentidos, egoístas, con poca habilidad para socializarse y con falta de espíritu independiente, según Ye Ting Fang. "La política de hijo único fue introducida sin tener en cuenta su impacto en el desarrollo psicológico de los niños ni el derecho natural de las personas a reproducirse", opina el experto. Y agrega: "La consecuencia es un entorno familiar insano".

Según las previsiones de la ONU, la población mayor de 60 años en China se triplicará de aquí a 2050, hasta los 440 millones de personas (el 31% de la población total). Se espera que en los próximos 10 años la población de entre 18 y 50 años de edad se reduzca en 100 millones en China. "Eso comporta una gran pérdida de creatividad, productividad y vitalidad para el país", concluye el investigador de la Academia China de Ciencias Sociales.

ANDREA RODÉS - CORRESPONSAL - 22/09/2009 02:30

 

 

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