Cumbre del G7: la desigualdad como leitmotiv

Los siete países más industrializados del planeta representan el 40% del PIB mundial y apenas agrupan al 12% de la población mundial. 

 

 La cumbre del Grupo de los 7 países más industrializados del planeta que se inicia este viernes en la localidad francesa de Biarritz es un abismo sin paracaídas y un concurso de groserías, burlas, narcisismos y provocaciones. 

El jefe del Estado francés, Emmanuel Macron, tendrá que remar a todo pulmón para devolverle a la cumbre del G7 el espíritu con el cual el ex presidente francés Valery Giscard d’Estaing la creó en 1975. En aquel entonces Giscard quiso construir un ámbito de concertación. Comparado con los estertores que turban a varios de sus invitados, Macron se parece a un sabio que intenta frenar la vertiginosa velocidad del ridículo. Ocasiones ya no faltan. El G7 2019 es un concierto cacofónico entre opereta y guignol (obra de títeres). 

No hay que ser muy imaginativo para escuchar la melodía cómica: Italia llega sin gobierno (el primer ministro, Giuseppe Conte, presentó su renuncia) y manchado de inhumanidad por su gestión de la crisis migratoria en el Mediterráneo (particularmente con el barco de rescate Open Arms), el presidente norteamericano, Donald Trump, acude con su idea de comprar Groenlandia bajo el brazo, una casi guerra con Irán en el Golfo Pérsico y otra guerra comercial con China, su gran aliado británico, el primer ministro Boris Johnson, viene con la firme intención de chantajear a sus socios europeos: o aceptan una renegociación de la salida de Gran Bretaña de la Unión Europea o habrá un Brexit duro. A su vez, la canciller alemana Angela Merkel llega a Biarritz en pleno ocaso político y el líder canadiense Justin Trudeau aterriza en Europa debilitado por un caso de corrupción. Con estos ingredientes pimentados, más el crepúsculo ecológico del planeta como aroma dominante, el tema de la cumbre elegido por París ha quedado como esfumado: ”la lucha contra la desigualdades”.

De hecho, tal vez nunca se haya visto algo tan desigual y tan cómico en las altas esferas del poder mundial. Algunos dirigentes han conservado la inspiración para el diálogo y las posturas elegantes, otros son adictos a los portazos y los caprichos. Occidente siempre ha mirado con paternalismo a los países del sur. Quizá ahora la condescendencia cambie de región. Con solo pensar en que esa gente que quiere comprar Groenlandia y desencadena con ello una crisis diplomática con Dinamarca, otra que deja un barco en altamar con gente muriendo y otros más con unas cuantas iniciativas destructoras y con su legitimidad mermada, Occidente no protagoniza su ciclo más coherente. Como referencia está la pasada cumbre del G7 que se llevó a cabo en Canadá (Quebec). Donald Trump retiró la firma de Estados Unidos del comunicado final, le tiró un caramelo a la cara a la Canciller alemana Angela Merkel y luego acusó el Primer Ministro de Canadá, Justin Trudeau, de ser “deshonesto”.

Emmanuel Macron explicó que en en esta cumbre del G7 que se realiza entre el 24 y 26 de agosto (Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia, Canadá y Japón) se tratará de “recuperar la savia de los G7, la de los intercambios y el diálogo”. Con la primera potencia mundial embelesada con una locomotora que arremete contra todo, la savia del diálogo sabe a café amargo. Los reparadores del mundo han perdido sus útiles y hasta su poder. El mundo de ahora no es el de 1975. Esos siete países que componen el grupo han perdido influencias. Juntos representan el 40% del PIB mundial y apenas agrupan al 12% de la población mundial. El G7 rehusó evolucionar y abrir el juego a otras potencias emergentes para terminar siendo un retrato de la impotencia y la comicidad de las relaciones internacionales. Eso es precisamente lo que explicó Emmanuel Macron hace unos días. El jefe del Estado argumentó que, antes, ”el orden internacional reposaba sobre la hegemonía occidental desde el el Siglo XVIII: en ese caso Francia, luego, en el Siglo XIX, Gran Bretaña y en el XX Estados Unidos. Pero esa hegemonía está hoy en tela de juicio”. 

Cuando concluyó el cumbre del G7 en Quebec, Macron la calificó como “un teatro de sombras y de divisiones”. En 2019 le tocará a él ser el director de un teatro aún mas sombrío y fracturado. Macron admitió que no compartía con Donald Trump sus ideas sobre “el orden del mundo ni sus objetivos”. No obstante, no por ello servirá el juego trumpista de la confrontación permanente. Los temas no faltan: Irán y el impuesto instaurado por Francia a los gigantes de Internet, los GAFA (Google, Apple, Facebook, Amazon) son ya dos temas de ruptura. Sobre el impuesto a los GAFA, Trump habló en un twitt sobre “la estupidez de Macron”. No obstante, el presidente francés no ha renunciado a denunciar un “sistema loco” donde esas empresas evaden todos los impuestos. En cuanto a Irán, Macron se entrevistará estre viernes con el canciller iraní Mohammad Javad Zarif en busca de un acercamiento con Washington, idea que el Mister del gran Norte rehúsa tajantemente. Todas las tareas diplomáticas se esbozan con un trazo muy enredado y objetivos en tinieblas. Será difícil obtener algo. Quizá en esta modernidad trastornada el mayor logro esté en evitar el ridículo.

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Xiomara Castro, ex candidata presidencial y esposa de Manuel Zelaya.

Castro afirma que en estos diez años después del golpe se privatizaron los servicios públicos y los recursos naturales. Ahora están en riesgo la salud y la educación.

 

“Yo estoy convencida de que cuando las mujeres gobiernan los pueblos cambian”, dijo Xiomara Castro, candidata a presidenta y vicepresidenta en las dos últimas elecciones de Honduras. Su breve paso por Buenos Aires le permitió tomar un descanso de las tensiones que vive diariamente en su país, sumido en un estado de excepcionalidad permanente desde que el ex presidente Manuel Zelaya, su marido, fuera derrocado hace diez años, el 28 de junio de 2009. “En Honduras hoy sos culpable hasta que demuestres lo contrario. El país y el pueblo están en una indefensión total”, afirmó.

Esta mujer de hablar suave estuvo en la ciudad recientemente en su rol de presidenta de la Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal) Mujeres, que junto con el Observatorio Electoral de Copppal organizó el Conversatorio “Desafíos actuales de la participación política de las mujeres en América Latina y el Caribe” en la UMET. 

 

–¿Cómo evaluaron la situación de las mujeres políticas en la región?

– Hay avances en muchos países. En México se ha aprobado la paridad en todas las áreas (los tres poderes). Hay otros países con bastantes avances. En el caso de Honduras se aprobó, está dentro de la ley del Tribunal Supremo Electoral y nosotros como partido hemos impulsado una iniciativa que nos permita que exista una verdadera participación. En las elecciones pasadas no solo tenemos la paridad, sino la alternancia (#unoyuna), como un mecanismo de que las mujeres también lleguemos a posiciones de primer lugar.

–Comentó que hay más de un 11 por ciento de mujeres analfabetas en Honduras…

–Así es. Entonces, en Honduras hay gran analfabetismo pero también existe el problema de la falta de formación política para poder participar. Igual una de las grandes desventajas que la mujer tiene es lo económico, no podemos competir. Muchas veces lo que tenemos es para subsistir, pero ya cuando nos toca entrar a competir no tenemos la capacidad de afiches, de propaganda, de acceso a los medios de comunicación. Yo comentaba que en mi primera campaña fui invisibilizada por los medios.

También fue maltratada. Le dijeron que era un “títere de su esposo”, que “regrese a casa a cuidar a sus hijos”, entre otros tantos comentarios misóginos.

–Usted ha dicho que no tenía entre tus objetivos de vida dedicarse a la política ¿verdad?

–En absoluto. Mi esposo sí más de 35 años ha estado en política. He estado acompañándolo en forma activa y en su gobierno desarrollamos programas importantes que apoyaron especialmente al sector social para salir de las condiciones en que se encontraban. Me tocó a mí coordinar dentro del gobierno el programa más sensible que era el de erradicar la extrema pobreza. Fue en el único gobierno en que se ha logrado disminuir la extrema pobreza, el gobierno de Zelaya. Y desde el golpe de Estado, cuando atentan contra la democracia, dimos un pie adelante, nos pusimos a la par del pueblo, acompañando al pueblo, nunca fue una aspiración personal la política; yo pude haber ocupado puestos, pero nunca lo vi.

–¿Fue una necesidad después del golpe?

–Al crear el partido, que es un partido nuevo, Libertad y refundación, después del retorno de Mel del exilio y ahí son las mismas bases las que piden que yo encabece las listas.

Castro le dice Mel a su marido, Manuel Zelaya, hoy presidente del joven partido que se ha convertido en el principal opositor al gobierno. Castro explicó, café de por medio en una Buenos Aires demasiado fría para sus acostumbrados treinta y tantos grados, que en Honduras la reelección presidencial no está permitida, por lo que Zelaya no puede volver a candidatearse a no ser que se modifique la Constitución (imposible en este contexto).

–¿Cómo está Honduras a diez años del golpe, siguen en estado de excepcionalidad?

–No le dan un golpe de estado a un presidente sacándolo de su casa, asesinando como fue después... no lo van a dar solo para después decir “no, mira, nos equivocamos”. Al contrario, han venido profundizando un modelo neoliberal que ha privatizado todos los servicios públicos, los recursos naturales y en este momento está pretendiendo privatizar también la salud y la educación. Y a partir de eso se ha establecido una dictadura, donde no hay derecho a protestas, donde pueden entrar a tu casa sin una orden judicial, requisarte, meterte preso. Sos culpable hasta que demuestres lo contrario. Entonces el país y el pueblo están en una indefensión total.

–Durante el Conversatorio comentó que la gran cantidad de migrantes que buscan salida afuera es producto del golpe.

– ¿Cómo funciona una dictadura? Funciona generando miedo y terror. Entonces nos convertimos en el país más violento. Hay grupos paramilitares que funcionan y que cumplen con una cantidad de personas que hay que asesinar. Unas son escogidas muy estudiadas y otras al azar porque la idea es precisamente sembrar miedo.

–¿Tienen estadísticas?

–Después del golpe de estado más de 350 personas fueron asesinadas, personas que estaban en las movilizaciones. Otras fueron (asesinatos) selectivos, en sus casas. Después el fraude electoral de 2017, 22 personas fueron identificadas por Naciones Unidas como asesinadas por armas militares. El resto muchas veces ni se menciona porque muchas familias prefieren ocultar para no ser ellas también identificadas y perseguidas. Honduras es un estado fallido. 

El hermano del presidente está acusado y preso en EE.UU. por narcotráfico.

Castro se indigna ante la evidencia del vínculo de los gobernantes con EE.UU. “Acusan a otros países por violadores de los derechos humanos pero callan cuando en Honduras se están violando los derechos humanos y se asesina”, comentó. Recordó en ese sentido, el asesinato de la líder indígena y feminista Berta Cáceres sucedido en 2016 y cuyos autores intelectuales todavía no fueron identificados por la justicia.

–En 2016, decidió dar un paso al costado para que sea candidato a presidente un compañero, mientras usted fue candidata a vicepresidenta, algo que se puede comparar con lo que hizo Cristina Fernández con Alberto Fernández ¿por qué lo hizo? 

–Yo te hablaba de la conciencia de las mujeres, que va más allá de un interés personal, que sobrepasa un interés partidario. Nosotros consideramos que si somos parte de una lucha de un país sabemos que hay que buscar lo mejor para el pueblo. La decisión que me tocó tomar fue dura. Después de venir de un golpe de estado, de humillaciones, de persecuciones, haber ido a elecciones y que nos la robaran, y luego volver a otro proceso electoral y tomar esa decisión con dignidad y decir queremos la unidad porque nuestro propósito es derrotar a la dictadura, derrotar a los que tienen a nuestro pueblo sumido en la pobreza… Si era necesario dar ese paso había que darlo.

Yo entiendo perfectamente a Cristina. 

Los ojos negros de Castro enrojecen y se humedecen apenas. Se emociona al recordarse y al reconocerse en Cristina Fernández, a quien siempre admiró. “Y la sigo admirando porque ella con todas las posibilidades de ganar dice “este es el momento de buscar una alianza, una unidad con otros partidos” que al final estando a la cabeza no se da. Una tiene que ceder para que los otros puedan entonces unirse. Eso hicimos nosotros y logramos ganar. Pero claro el fraude volvió a presentarse”.

 

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Sábado, 27 Abril 2019 06:08

La vuelta del hombre del rifle

Trump se sintió como en casa en la convención del NRA en Indianápolis. Imagen: EFE

EE.UU. se baja del tratado de armas convencionales. Trump hizo el anuncio en el encuentro anual de la Asociación Nacional del Rifle, el lobby a favor de la posesión de armas.

 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció ayer que revocará el estatus de su país como firmante del Tratado sobre Comercio de Armas convencionales, suscrito por más de cien naciones y que regula el intercambio global de armamento, municiones y aviones o buques de combate.


“La ONU recibirá pronto una notificación formal de que Estados Unidos rechaza este tratado”, dijo Trump durante un discurso ante el encuentro anual de la Asociación Nacional del Rifle (NRA), el mayor grupo de presión en Estados Unidos a favor de la posesión de armas.


Estados Unidos firmó ese tratado de la ONU en 2013, durante el Gobierno de Barack Obama, pero el Congreso estadounidense nunca lo ratificó, por lo que no llegó a entrar en vigor en el país, como sí ocurrió en un centenar de naciones a partir de 2014.


“Revocaremos el efecto de la firma de Estados Unidos de este tratado tan profundamente equivocado. Vamos a retirar nuestra firma”, aseguró Trump.


A continuación, el mandatario rubricó un documento en el que, según explicó, pidió al Senado “que interrumpa el proceso de ratificación del tratado” y se lo envíe “al Despacho Oval”, donde prometió “deshacerse” de él. “Bajo mi Administración, nunca entregaremos la soberanía estadounidense a nadie. Nunca dejaremos que burócratas extranjeros pisoteen la Segunda Enmienda. Y por eso nunca ratificaremos el Tratado sobre el Comercio de Armas”, subrayó.


El anuncio supone un paso más en la tendencia del Gobierno de Trump a retirarse de pactos internacionales, tras su salida del acuerdo nuclear con Irán y del de París sobre el clima, además de su plan de abandonar en agosto el tratado INF (Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio) que comprometía a Estados Unidos y Rusia a eliminar muchos de sus misiles nucleares y convencionales.


Para los partidarios de la decisión, asegurarse de que Estados Unidos no ratifique el tratado es un paso más hacia la desregulación que Trump ha defendido. En una llamada con reporteros, un alto funcionario de la administración dijo que un factor importante en su decisión fue la falta de cumplimiento del tratado por parte de otros grandes exportadores de armas convencionales, entre ellos China y Rusia. El funcionario, que habló bajo condición de anonimato, dijo que Estados Unidos tenía su propio conjunto de controles para asegurar la venta adecuada de armas en el extranjero, y agregó que la administración de Trump se oponía a posibles enmiendas futuras al tratado para su consideración en 2020.


La NRA y otros grupos de Estados Unidos se opusieron a la firma en 2013 del Tratado sobre Comercio de Armas, por considerar que podría contravenir su derecho constitucional a la tenencia de armamento. “Este tratado amenazaba con subyugar sus derechos”, dijo Trump a los afiliados de la NRA congregados en Indianapolis, estado de Indiana.


Trump prometió a ese poderoso grupo de presión, que donó 30 millones de dólares a su campaña electoral en 2016, que “nunca les decepcionará” mientras siga en el poder.
El tratado de la ONU busca regular el comercio de equipos como tanques y aviones de combate, misiles, vehículos de guerra blindados, helicópteros para operaciones bélicas y armas cortas.


Entre otros elementos, el acuerdo también prohíbe el traslado de armas convencionales, municiones o componentes a países donde se determine, tras una evaluación de riesgos, que pudieran usarse para genocidios o crímenes de guerra. Si retira su firma del tratado, Estados Unidos se sumará a otros países que nunca llegaron a rubricarlo, como Rusia, Siria y Corea del Norte.

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El mundo a merced de dos dueños de casinos: Trump y el israelí Sheldon Adelson

Los casinos han unido las vidas de Trumpy Sheldon Adelson. En 2017, días después de haber sido ungido presidente, Trump –quien poseyó dos casinos que quebraron en Atlantic City– solicitó al primer nipón Shinzo Abe la construcción de casinos en Japón para favorecer a su amigo/aliado/socio Sheldon Adelson (https://bit.ly/2XAvdw5).

Chris McGreal, del The Guardian, asevera que Sheldon Adelson "conduce la política del Medio Oriente de Trump".

Sheldon Adelson, multimillonario del imperio Casino Las Vegas Sands, con una fortuna de 35 mil millones de dólares (número 14 en EU en el ranking de Forbes), dio al Partido Republicano 82 millones de dólares para las elecciones de 2016 cuando sus puntos de vista y su "apoyo indefectible al primer Netanyahu de Israel representan ahora la línea oficial de EU" (https://bit.ly/2McJCJV). ¡Cómo dejan los casinos!

Un año antes Sheldon Adelson, más israelí que estadunidense, había sido demandado por su anterior director Stevens Jacobs por crapulosas operaciones de juego en su casino de Macao (China): le imputó haber colaborado con el “crimen organizado (el c á rtel Las Triadas)” y sobornado a los funcionarios (https://bit.ly/2ViEScU). ¿No es la práctica común de los dueños de casinos?

En la elección de 2012, Sheldon Adelson "invirtió" 150 millones de dólares para desbancar al "socialista" –"estigma político" que vuelve a resonar con los publicistas de Trump– y "anti-Israel" Barack Obama (https://bit.ly/2ZlZVKU).

Según Chris McGreal, Sheldon Adelson ha dejado la impronta de sus "pasiones políticas" en “una gama de las decisiones más controvertidas de Trump, la abolición del Acuerdo Nuclear con Irán, el traslado de la embajada de EU a Jerusalén (https://bit.ly/2DntqTm) y el nombramiento del ultra-halcón John Bolton como consejero de Seguridad Nacional”.

El objetivo de Sheldon Adelson, de 85 años de edad, es "entrelazar al Partido Republicano con Israel". ¿No es el rol de los "evangelistas sionistas" (https://bit.ly/2COnHG5) asentados en el “Cinturón Bíblico ( Biblebelt)”?

NYT expuso que Sheldon Adelson es miembro del "Consejo Nacional de Seguridad fantasma (sic)" que asesora a Bolton.

Nadie dice si Trump gobierna, o está hipotecado por este gabinete en las penumbras, o es una vulgar polichinela a quién el Deep State (https://nyti.ms/2IXZ1il) coloca en jaque cuando se portal mal.

Sheldon Adelson financió el vuelo privado y los viáticos de la "delegación" de Guatemala para asistir al traslado de la embajada de EU a Jerusalén(https://bit.ly/2UOXLVF). ¡Que baratos!

También financió la nueva matriz de AIPAC (American Israel Publics Affairs Committee): el grupo cabildero más poderoso a favor de Israel en EU.

Sheldon Adelson sigue comprometido con el irredentista supremacismo racista del "Gran Israel" y admite que “Israel no será un país democrático. ¿ So what?”.

William Binney, del portal Sic Semper Tyrannis (https://bit.ly/2GB3rdf), afirma que el "verdadero patrón de John Bolton es Sheldon Adelson", quien ha lubricado al Partido Republicano con decenas de millones de dólares "con el fin de reconfigurarlo a su propia imagen".

Sheldon Adelson incrustó en los más altos niveles, del siempre rotatorio equipo de Trump, a varios neoconservadores straussianos quienes "han tenido un éxito considerable, particularmente en el tema de Irán" y también en el caso de Venezuela” –se pudiesen agregar Nicaragua y Cuba, pero que fracasó con Norcorea.

Según William Binney, “ahora que el Rusiagate está muerto, las relaciones de EU con Rusia no mejoran” debido justamente a la fauna neoconservadora.

En forma estrujante, la "única preocupación de Sheldon Adelson, según sus propios términos, es proteger a Israel por lo que aboga el bombardeo nuclear de Irán". ¡Mega-Uf!

William Binney agrega que Mike Pompeo, ex director de la CIA y hoy secretario de Estado, es otro vástago de Sheldon Adelson.

Por "azares" lúdicos del destino, la"estabilidad estratégica global" está en manos de dos casineros, Trump y Sheldon Adelson –con la operatividad del eje neoconservador Bolton/Pompeo–, mientras el botón nuclear de EU –que se desdibuja cada vez más para parecerse a Israel en la fase de Netanyahu y Jared Kushner– lo detenta uno, si es que no los dos.

Ahora resulta que la política exterior se hace en los casinos de EU e Israel. ¡La decadencia total!

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Coca-Cola revela que genera tres millones de toneladas de plástico al año

La empresa Coca-Cola ha revelado por primera vez la cantidad de envases de plástico que produce de manera anual: tres millones de toneladas, el equivalente a 200.000 botellas por minuto. Lo ha hecho después de que un informe reclamara a otras compañías internacionales que pusieran fin al secretismo en torno al aporte que hacen a la contaminación por plástico global.

La compañía de refrescos entregó la información a la activista Ellen MacArthur, que lidera la lucha para que las empresas y los gobiernos tomen medidas contra la polución por plástico.
Los datos -que antes la empresa se negaba a revelar- reflejan la cantidad de embalajes plásticos que Coca-Cola produjo en 2017. No dio detalles sobre la producción de botellas de plástico, concretamente, pero si la cantidad de envoltorios se traduce en botellas PET de medio litro, equivaldría a un total de 108.000 millones de botellas al año, más de una quinta parte de la cantidad de botellas PET que se producen cada año en el mundo (500.000 millones).


Coca-Cola es una de las 31 empresas -junto con Mars, Nestlé y Danone – que han revelado cuántos envases plásticos producen, una medida enmarcada en la lucha por la transparencia que lidera la Fundación Ellen MacArthur. Todas estas empresas juntas producen 8 millones de toneladas de plástico al año.


Sin embargo, la mayoría de las 150 empresas que se han adherido al compromiso global de MacArthur para reducir la contaminación por plástico aún se niegan a hacer públicas sus propias cifras de contaminación por este tipo de material. Entre estas empresas están Pepsi Co, H&M, L’Oréal, Walmart, Marks & Spencer y Burberry –que el año pasado recibió fuertes críticas cuando se supo que la empresa cada año quema unos 32,8 millones de euros en existencias para evitar falsificaciones.


En un informe publicado el jueves pasado, la Fundación Ellen MacArthur afirmó que estos datos que salen a la luz por primera vez -junto con la información que dan algunas empresas sobre qué medidas toman para combatir la contaminación por plástico- ofrece un nuevo nivel de transparencia sobre el plástico y los esfuerzos para poner freno a incrementar los desechos de este tipo y a la contaminación.


No obstante, la fundación remarcó que tanto las empresas como los gobiernos de todo el mundo deben tomar más medidas. "La decisión de más de 30 empresas de hacer públicos sus volúmenes anuales de envases plásticos es un importante paso hacia una mayor transparencia", dijo la fundación. "Aplaudimos a las empresas que están haciendo públicos sus datos y animamos a todas las empresas que producen y utilizan plástico a revelar su aporte a la contaminación por plástico".


Ya son 150 las empresas que se han adherido al compromiso global de la fundación de reducir los desechos plásticos, que tiene tres objetivos: eliminar envases plásticos innecesarios y pasar de los desechables a reutilizables; innovar para asegurar que el 100% de los envases plásticos puedan, en el año 2025, reutilizarse, reciclarse o ser convertidos en compost de forma fácil y segura; y crear una economía circular de plástico, aumentando significativamente la cantidad que se pueda reutilizar o reciclar para hacer nuevos envases.


Sander Defruyt, de la fundación, dijo que los planes de empresas y gobiernos que detalla el informe son un importante paso adelante. Sin embargo, añadió que "todavía estamos lejos de tomar medidas a la escala del problema, especialmente cuando se trata de la eliminación de artículos innecesarios e innovar a la hora de reutilizar los modelos. "Los niveles de ambición deben seguir aumentando para que podamos reducir la contaminación global por plástico hacia el año 2025, y para ello es esencial pasar del compromiso a la acción".


Un primer paso para las empresas que han adherido al compromiso es asegurar una mayor transparencia. Junto con los datos de Coca-Cola, Nestlé reveló que produce anualmente 1,7 millones de toneladas de envases plásticos. Unilever 610.000 toneladas y Danone 750.000 toneladas.


Sólo dos fabricantes de materia prima plástica del mundo han firmado el compromiso – Indorama y Borealis –, pero no lo ha hecho ninguna línea aérea, ni cadenas de comida ni hoteles.

 

Por 

Sandra Laville 

14/03/2019 - 21:22h


Traducido por Lucía Balducci

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El fantasma de Saadi Kadafi ronda tras la cabeza de Justin Trudeau en Canadá // El premier está implicado en un escándalo

Otro mandatario socio de México en el antiguo TLCAN es implicado en un grave escándalo por obstrucción de la justicia que puede costar su puesto al premier canadiense, Justin Trudeau.

Sin contar su pleito montado contra la telefónica china Huawei (https://bit.ly/2EePRtn), el otrora carismático líder de 47 años había empezado a perder la brújula con viajes estrafalarios a la isla privada del dignatario Aga Khan y a India, donde apoyó a los legendarios sijs, y su santa alianza con el atribulado presidente francés Macron contra Trump en la pasada cumbre del G-7.

Ahora, un megaescándalo, que ha sacudido las entrañas judiciales y políticas de la apacible Canadá, pone en tela de juicio su relección en los próximos comicios de otoño, en donde ya figura como perdedor con su Partido Liberal, frente al Partido Conservador que tampoco luce muy bien pero que se aprovecha de los graves errores de juicio de Trudeau.

La constructora SNC-Lavalin, con sede en Montreal (Quebec), cuenta con más de 50 mil empleados en más de 50 países y operaciones en más de 160 naciones, con ingresos de 6 mil 932 millones de dólares estadunidenses (en 2017).

Sucede que la pestilente constructora/minera/metalúrgica/ energética/hidráulica, debido a sus presuntas lubricaciones al Partido Liberal, gozó de la laxitud legal del gabinete de Trudeau, según explosivas acusaciones de la ex procuradora Jody Wilson-Raybould, quien acusó al premier y a otros 11 funcionarios de recibir "amenazas veladas" para obligarla a recusarse de la investigación (https://tgam.ca/2VH4AEv).

Las acusaciones versan sobre la conducta inapropiada de la constructora quebequense que sobornó a funcionarios de Libia, durante el mandato del luego sodomizado (literal) Muammar Kadafi, además de haber contratado hetairas al servicio de Saadi, hijo del mandatario libio, para complacerlo durante una visita a Canadá en 2008 (https://bit.ly/2IWSiqn). Ahora sí que los negocios de la constructora eran redondos e integrales.

La comparecencia de la ex procuradora –degradada a un puesto menor por desobediencia– ante el Comité de Justicia del Parlamento desencadenó una serie de renuncias que empezó con Gerald Butts, principal asesor político y amigo de adolescencia del premier.

El líder de la oposición del Partido Conservador, Andrew Scheer, conminó al premier a presentar su renuncia, quien reviró que serán las elecciones de otoño las que definan si debe continuar en su cargo.
El alegato de Trudeau para defender a la macabra constructora se centraba en la defensa de empleos y en la probable transferencia de la empresa de Montreal a otro lugar (https://bit.ly/2BSJ5cj).

Moon of Alabama diagnostica que “Trudeau está acabado (https://bit.ly/2HkXIZD)”: La matriz de la empresa y 3 mil 400 de sus empleados se encuentran en Quebec, donde el Partido Liberal "necesita colectar votos" en la elección federal de otoño "para conservar su mayoría". Un juicio contra la pestilente empresa la hubiera anatemizado de todos los contratos públicos en Canadá durante 10 años, lo cual "hubiera costado empleos y votos".

Curioso mundo neoliberal: el primer escándalo de Trudeau y está apunto de ser eyectado del poder, mientras que la putrefacta SNC-Lavalin destila desde 1995 (antes de que apareciera en el radar Trudeau) una espesa estela de azufre con una serie de escándalos: desde la presa hidroeléctrica de Kerala (India), pasando por la "reparación" del puente Jacques Cartier en Montreal (¡No perdonan ni a sus conciudadanos!), hasta su tsunami corruptógeno en Libia (por pitazo del gobierno suizo).

No podía faltar su eslabón del “México neoliberal itamita”, en la etapa aciaga de Calderón, cuya filial participó en "la trama para trasladar a México a Saadi Kadafi" mediante las tratativas bajo la mesa de los canadienses Stéphane Roy y Cynthia Vanier con la "mexicana" falsificadora de documentos Gabriela Dávila Huerta de Cueto (https://bit.ly/2SVIaxu).

El premier de Canadá niega rotundamente su injerencia legal y atribuye las renuncias a una "erosión de la comunicación" en su gabinete (https://bit.ly/2H8ZUnA). A ver qué dicen los electores.

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La justicia europea obliga a desclasificar informes sobre la peligrosidad del glifosato

El tribunal dice que el derecho a conocer sus efectos prima sobre el interés comercial

El secretismo y la opacidad no tienen cabida cuando se trata de la salud y el medio ambiente. El Tribunal de Justicia de la UE ha dictaminado este jueves que los estudios sobre la posible toxicidad del glifosato han de ser públicos. La Corte de Luxemburgo rompe así el velo de oscuridad que rodeaba a los informes sobre el herbicida más usado del continente, vetados a la consulta por la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Cuatro eurodiputados ecologistas y un investigador habían solicitado sin éxito tener acceso a los papeles. El organismo alimentario les entregó parte de la información, pero rechazó proporcionar otros pasajes alegando que su difusión podía provocar un perjuicio comercial y financiero a las empresas que lo venden, entre las que se encuentran multinacionales como Monsanto. Además, negó que hubiera un interés público superior que justificase la divulgación. Los solicitantes no se dieron por vencidos y acudieron al Tribunal General de la UE, que les ha dado la razón.


El glifosato, un producto químico utilizado en los plaguicidas, es legal, y fue declarado como no cancerígeno por la EFSA, pero la sospecha sigue acompañándole. En 2015, el grupo de investigación sobre cáncer de la Organización Mundial de la Salud alertó de sus probables efectos cancerígenos, pero tanto la Comisión Europea como los Estados miembros se mostraron contrarios a prohibirlo, aunque sin unanimidad. La Unión Europea extendió a finales de 2017 su licencia durante otros cinco años con el apoyo de 18 socios comunitarios, nueve votos en contra —entre ellos Francia— y una abstención.


En su sentencia, los jueces anulan las resoluciones de la EFSA que impiden el acceso a los estudios. Y lo justifican argumentando que el derecho del público a tener información sobre las consecuencias del glifosato para el medio ambiente y la salud es más importante que la protección de datos sensibles. "Una institución de la Unión, que tramita una solicitud de acceso a un documento, no puede justificar su negativa a divulgarlo basándose en la excepción relativa a la protección de los intereses comerciales de una persona física o jurídica", señala el fallo.


La autoridad alimentaria suele ser celosa en la protección de esa información, dado que puede contener claves sobre cómo elaborar el producto que pueden ser aprovechadas por los competidores. Por ello, trata de mantener un equilibrio entre el interés público y el secreto comercial para no ser objeto de demandas si desvelan determinadas informaciones. "Gracias a la publicación de todos los estudios, en el futuro científicos independientes podrán hacer doble control sobre la ciencia detrás de las evaluaciones de los plaguicidas", celebró el eurodiputado de Los Verdes Florent Marcellesi.


Fuentes de la agencia alimentaria europea indican que sus servicios legales estudian ahora cómo llevar a la práctica la sentencia del TJUE, pero han valorado positivamente que los magistrados aporten claridad sobre cómo deben actuar. "La decisión de la Corte es importante porque nos orienta sobre cómo interpretar la legislación europea en el acceso a documentos públicos", ha indicado la EFSA en un comunicado.

Por Álvaro Sánchez
Bruselas 7 MAR 2019 - 14:02 COT

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Martes, 04 Diciembre 2018 05:40

Siria y la misteriosa muerte de Khashoggi

Siria y la misteriosa muerte de Khashoggi

Beirut. Los sauditas saldrán impunes. Mohammed bin Salmán también. Tal vez paguen un precio –nos referiremos a eso más tarde–, pero siguen siendo la "visión de luz" contra la "visión de oscuridad" de Irán, en palabras del más egregio ministro saudiárabe del exterior de la historia.

Por desgracia, todos hemos cometido el mismo error en Medio Oriente: pensar que los chicos malos serán derrocados o castigados por sus crímenes y transgresiones y que los chicos buenos (los que sean) acabarán venciendo.

Jamal Khashoggi fue víctima del crimen más abyecto. Pero en la guerra civil sectaria de Medio Oriente, los sunitas tenían que vencer a los chiítas y los sauditas tienen el dinero, y el presidente estadunidense –para quien el epíteto "demente" es hoy tan irrelevante como obvio– se las ha arreglado para afirmar que los sauditas consideraban a Khashoggi "enemigo del pueblo" y miembro de la Hermandad Musulmana. Aunque, eso sí, su asesinato fue "terrible" y "un crimen horrendo". Bien podría ser, anunció el líder del mundo libre esta semana, que Bin Salmán haya tenido conocimiento del hecho. "¡Tal vez sí y tal vez no!"

El relato avanza vacilante, como un viejo jamelgo, y todos trotamos detrás de esa amable y conocida bestia peluda.

Tuvo algo de inevitablemente trágica la más reciente aparición de Adel al Jubair como ministro saudita del exterior en Bahrein, monarquía sunita con una mayoría chiíta en la que el Reino Unido acaba de abrir una nueva base naval junto al cuartel de la Quinta Flota estadunidense. Al Jubair acusó a la prensa –sí, a nosotros, colegas de Khashoggi– de hacer una cobertura "histérica" del asesinato. Fue como si estuviera corriendo la película hacia atrás, hasta la declaración original de inocencia, cuando el reino afirmó que nada tenía que ver con este crimen, que de hecho el periodista había salido vivo del consulado saudita en Estambul y que ellos no tenían idea de qué le había ocurrido. Histeria, cómo no. Cómo se atreven los medios a continuar diciendo que Khashoggi fue asesinado, descuartizado y enterrado en secreto. Y a ver, ¿dónde está el cuerpo?

Si hubo un asesinato, tendría que haber un cuerpo. Y así, en breve, retrocedemos a Estambul y al sultán mismo, a quien, aunque no culpa el buen rey Salmán, sí le gustaría que se encontrara el cuerpo y tal vez –aquí vamos de nuevo– tenga una cinta más de Khashoggi que enviar a los servicios de inteligencia del mundo. Den por seguro que nuestros líderes políticos no se mancharán los oídos escuchándola; Trump se refirió a la grabación original como "una cinta insoportable". El canadiense Trudeau optó por no escucharla. Pero la verdad es que debieron haber puesto el oído en la bocina: escuchar a un periodista árabe decir a sus asesinos que se estaba sofocando habría sido un símbolo bastante acertado de la democracia actual en Medio Oriente.

Sin embargo, Erdogan debe tener otros planes. Y aquí, sospecho, deberíamos desplazarnos un poco al sur de la Puerta Sublime y extender la mirada sobre las planicies de Idlib, la provincia siria en la que hace tiempo se nos dijo que deberíamos esperar –según advertencias de Trump, la ONU, los británicos, Amnistía Internacional y todo dios– una sangrienta invasión infectada de gas por las fuerzas sirias y rusas para destruir por completo a los combatientes islamitas del Isis, Al Nusrah, Al Qaeda y sus compañeros yihadistas, junto con decenas de miles de civiles. Idlib es el basurero donde se pone a los enemigos del régimen sirio. Su única ruta de escape es por la frontera turca… de donde vinieron en un principio.

Pero, como el sultán no quiere verlos regresar, y como Siria y Rusia no le ven sentido a otro baño de sangre cuando la guerra en Siria prácticamente ha concluido –aunque los lectores pueden verificar esta conclusión contra sucesos futuros–, la pregunta relevante sigue siendo: ¿adónde deben ir esos diversos combatientes islamitas sunitas y sus familias? Puesto que su dinero y armas provienen del Golfo sunita y la fe wahabita sunita fue inspirada por el mismo credo que gobierna a la monarquía saudita, ¿qué mejor ubicación para su guerra futura que una de las vastas extensiones de arena de Arabia Saudita? ¿Podría haber un lugar más humano y conveniente para su "reducación" que los ascéticos páramos del gran desierto de Rub al Jali?

Sin duda los sauditas, que según Trump "se retirarían con gusto de Yemen", podrían albergarlos a todos, salvando –una vez más– a Occidente del "terrorismo mundial" mientras se libran de una segunda cinta de Erdogan y del súbito y muy inconveniente descubrimiento de partes del cuerpo de una víctima cuyo deceso tal vez fue conocido –o tal vez no– por Mohammed bin Salmán. Tal vez lo supo o tal vez no, como debemos decir ahora.

Los rusos sin duda lo aprobarían. Los estadunidenses también. Los sauditas de seguro se sacrificarían por todos nosotros asumiendo una carga tan onerosa como sería el aprisionamiento de las legiones del Isis y Nusrah dentro de su propio desierto. Después de todo, esas legiones de crucificadores y verdugos –hablo del Isis, claro– acatarían sin chistar las reglas de la prisión porque sus custodios serían expertos en cortar en público la cabeza con alfanjes a supuestos drogadictos y asesinos de niños, para no mencionar el desmembramiento de un periodista con una sierra cortadora de huesos.

¿Vemos un acuerdo en proceso sobre este tema? La guerra en Yemen llega a su fin (gracias a los vendedores de armas en Occidente que la hicieron posible) y la guerra en Siria llega a su pacífico final con la bendición de Vladimir Putin. De los 450 mil millones de dólares que Arabia Saudita ha prometido gastar en armas en Estados Unidos –ya no hablemos de un pedazo de papel–, 110 mil millones irán a Boeing, Lockheed Martin, Raytheon "y muchos otros grandes contratistas estadunidenses de defensa". La "visión de luz" de Adel al-Jubair –Arabia Saudita, claro– puede ya marchar a la guerra contra la "visión de oscuridad que busca propagar el sectarismo en toda la región", o sea Irán.

Quizá Khashoggi tuvo cierta visión de oscuridad cuando le pusieron la bolsa de plástico en la cabeza en el consulado saudita el mes pasado, pero en Medio Oriente los chicos buenos no siempre acaban venciendo. Hay que hacer la guerra con Irán. Hay que hacer la guerra contra los chiítas. Israel y Netanyahu –¿advierten cómo esos nombres nos han eludido hasta ahora en nuestro triste recuento?– estarán satisfechos con su alianza "secreta" con los sauditas contra Irán. Boeing y Lockheed Martin florecerán, junto con muchos otros contratistas estadunidenses de defensa. Y el príncipe heredero saudita –a diferencia de Khashoggi– se habrá asegurado una larga vida y un honorable entierro en su vejez. De preferencia en una sola pieza.

The Independent

Traducción: Jorge Anaya

 

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Cinco puntos en la disfuncional cumbre del G-20 en Buenos Aires, según Breitbart

Las cumbres del desfalleciente Occidente se han vuelto disfuncionales, como sucedió con el G-7 en Canadá (http://bit.ly/2LCoQlO) y luego con el APEC (http://bit.ly/2zxSqp2) donde ni siquiera pudo acordar un comunicado conjunto, lo cual refleja la fractura y el "(des) Orden Global en la Era Post-EstadosUnidos" (http://bit.ly/2zzcffD).

El G-20 de Buenos Aires tampoco será la excepción y va que vuela al fracaso: creado con un enfoque economicista/reduccionista después de la quiebra de Lehman Brothers en 2008 no sirve para nada ni ha tenido concreciones saludables.

La única gracia del G-20, como las demás cumbres aludidas, es haberse convertido en un "punto de contacto" para trascendentales reuniones tangenciales al margen de sus deliberaciones.

Este G-20 de Buenos Aires pudo haber sido el catalizador del nuevo orden tripolar global entre EU/Rusia/China o cual hubiera marcado el hito histórico del siglo 21 cuando se habían programado sendas reuniones de Trump con el zar Vladimir Putin y con el mandarín Xi a quien invitó a cenar (http://bit.ly/2PacRxh).

Todo es posible con la volatilidad del estadunidense, quien puede cambiar de opinión en el último instante con el fin de sacar ventajas transaccionales a sus rivales, cuando ya canceló la anhelada cumbre con su homólogo ruso debido al recalentamiento del contencioso ucraniano, el cual Réseau Voltaire se debió a un sabotaje deliberado de EU e Israel para torpedear la reunión bilateral de Trump y Putin (http://bit.ly/2P8UkBf).

Una cumbre inesperada es la que entablarán el zar Vlady Putin y el premier nipón Shinzo Abe que puede llevar a la firma de un acuerdo de paz con consecuentes arreglos geopolíticos (http://bit.ly/2P8We4R).

El portal Breitbart, portavoz oficioso de Trump –quien al primer día ya había maltratado al anfitrión Macri y al presidente saliente Peña– avanza "cinco puntos a seguir en el G-20":

1. La cumbre de Trump y Putin: ya fue cancelada. El estadunidense deseaba hasta el último minuto reunirse con su homólogo ruso, pero fue desaconsejado por su primer círculo, lo cual no descarta que se puedan reunir, quizá de contrabando, en cualquier momento.

2. La cena del jefe de Estado de la Unión Americana con el mandarín Xi: China ha mostrado flexibilidad en ciertos rubros que han sido desechados por el estadunidense como "inaceptables". Sin embargo, NYT considera que a pesar de su "dura retórica" Trump “busca una tregua comercial con la nación asiática (https://nyti.ms/2zAYsW1)”, lo cual se empata con mi hipótesis de un "cese al fuego". La pésima noticia es que el sinófobo súper-halcón Peter Navarro fue reincorporado a la lista de seis funcionarios que acompañarán a Trump durante la cena, quien fungirá de espantapájaros. Es curioso que los multimedia chinos estén optimistas (https://reut.rs/2zzcRlr). Como que no suena lógico que inviten a cenar al mandarín Xi para humillarlo, de lo cual es capaz Trump.

3. Arabia Saudita y las secuelas del asesinato del periodista saudita Khashoggi: el presidente turco Erdogán ha reclamado la suavidad del tratamiento especial al príncipe heredero saudí Mohamed Bin Salman quien ha recibido cordiales saludos de Trump, la primera ministra británica Theresa May, el zar Vlady Putin y el primer indio Narendra Modi, mientras queda "volando" la tragedia bélica en Yemen.

4. Las sanciones de Irán: "significativa fuente de tensión entre EU y Europa que desea continuar haciendo negocios con Teherán y preservar vivo el arreglo nuclear de Obama", lo cual tendrá un impacto sobre el precio del petróleo que EU exige disminuir. ¿Vendió Trump el cadáver de Khashoggi, columnista de The Washington Post, por un barril de petróleo?

5. Brexit: Trump interpeló que el acuerdo entre la primera ministra británica May otorgó demasiadas concesiones a la Unión Europea, lo cual “pudiera interferir en el pacto comercial GB-EU (http://bit.ly/2zyked0)”.

El G-20 de Buenos Aires llega a una bifurcación: dependiendo del resultado de las gestiones EU-China, que apunta a un cese al fuego, dejará su impronta histórica; otro camino marcará la tragedia del comercio.

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Viernes, 30 Noviembre 2018 09:22

Medidas de seguridad prontas

Medidas de seguridad prontas

En un Buenos Aires “militarizado”, según las palabras de la ministra de Seguridad, el presidente Mauricio Macri espera que la reunión del Grupo de los 20 (G 20) lo ayude a cumplir su promesa de “reinsertar a Argentina en el mundo”.

CON UNA INFLACIÓN galopante, una deuda externa creciente (que ya alcanza los 265.000 millones de dólares), y 36,8 por ciento de la población debajo de la línea de pobreza, la imagen del presidente argentino está muy devaluada. Este viernes 30 y sábado 1 de diciembre, con la celebración de la cumbre del G 20 en Buenos Aires Mauricio Macri espera poder mostrar algo positivo al mundo, y en cierto sentido, también hacia adentro, a su pueblo. La realización del evento constituye un logro en sí para su gobierno, en medio de la gran aspereza que enfrenta de cara a las elecciones presidenciales del año próximo.


El G 20 surgió en 1999 e incluye a 20 países de todos los continentes cuyas reuniones anuales involucran no sólo a sus mandatarios, sino a ONG, organizaciones comerciales y financieras y organizaciones feministas valoradas como tales por cada gobierno que las invita a esas reuniones. Los países que integran el G 20 representan el 66 por ciento de la población mundial y el 85 por ciento del PBI mundial, lo cual lo convierte en el principal foro de debates económicos y financieros. El grupo cuenta además con instituciones asociadas, todas vinculadas a las Naciones Unidas y al sistema multilateral de gobernanza. Algo que choca frontalmente con la doctrina del presidente Donald Trump, que descree del multilateralismo y que podrá generar debates en la cumbre en la capital argentina (véase entrevista con Jane Kelsey). Estados Unidos ha manifestado su postura en una gran serie de acciones concretas, como cuando el pasado 18 de junio Nikki Haley, su embajadora ante la ONU, anunció el retiro de su país del Consejo de Derechos Humanos por orden de Trump, quien considera que favorece a países como China, Venezuela, Congo y Cuba, y no utiliza la misma vara con Israel en su conflicto con Palestina.

DISPUTAS AGENDADAS.

Una escena registrada en una foto de la pasada cumbre del G 7, en Francia, el 9 de junio pasado, ilustra bien la posición de Trump: en primer plano figuran la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Emmanuel Macron, con un gesto de reclamo hacia un Donald Trump sentado, con los brazos cruzados y observándolos de manera displicente. Tras debatir durante dos días temas de política exterior, acuerdos comerciales, desarme y cambio climático, los mandatarios del G 7 emitieron un comunicado conjunto, del que Trump se desvinculó mediante un twit que rechazaba todo lo que horas antes había acordado con sus pares.


En consecuencia, una furiosa Merkel planteó la necesidad de una “Europa unida junto con Canadá y Japón, para hacer frente a las políticas de Estados Unidos”, según aseguró en la televisión nacional alemana.
En Buenos Aires se reunirán, entre otros, Vladimir Putin, el presidente ruso que había sido excluido del G 8 desde 2014, cuando se anexó Crimea en medio del conflicto con Ucrania (que, dicho sea de paso, volvió a crisparse el fin de semana pasado cuando Rusia capturó tres buques ucranianos en aguas que rodean la península). Merkel ve con buenos ojos la reincorporación del gigante europeo “a su debido tiempo y en otras condiciones diplomáticas”, aseguró a la prensa alemana a mediados de este año. Este punto también marca tensiones con Trump, que prefiere no encontrarse con Putin en una reunión bilateral en Buenos Aires.
El mar de fondo no será tratado durante los dos días en los foros y reuniones, sino en los encuentros de alto nivel fuera de protocolo, donde Trump buscará frenar los avances chinos y su programa Made in China 2025, con que el gigante asiático pretende torcer el brazo de la economía estadounidense. En el medio se encuentra Europa, representada por Merkel y Macron, que buscarán sostener su discurso multilateralista.
Para Sudamérica, representada en este foro por Argentina y Brasil, resta observar y tratar de meter algunos bocados. Como presidente del país anfitrión, Mauricio Macri tiene derecho a designar dos países invitados y a fijar tres temas de discusión en la agenda. Invitó a Chile y Holanda, y propuso como temas el trabajo y empleo en el futuro; la conectividad global y el acceso a las nuevas tecnologías, y la seguridad alimentaria. Tres asuntos que Trump prefirió dejar en manos de sus técnicos, para encarar la guerra comercial con China. Las patentes son un dolor de cabeza para los empresarios estadounidenses, que ven en los chinos una amenaza real.

VISITA DEL FMI Y UN TENEBROSO PRÍNCIPE SAUDÍ.

La titular del FMI, Christine Lagarde, ya avisó que asistirá a la cumbre y que va a hacerse tiempo para una reunión a solas con el presidente Macri, para felicitarlo, porque el primer monitoreo de la comisión encargada de vigilar las cuentas nacionales aprobó las medidas tomadas por el equipo económico del gobierno argentino (capitaneado por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, con la asistencia del titular del Banco Central, Guido Sandleris).


Otro potencial punto de conflicto durante la reunión será la presencia del príncipe Mohamed bin Salman, heredero del trono de Arabia Saudita, criticado y acusado de ser responsable del desastre humanitario en Yemen y de la muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi, quien desapareció en el consulado saudí en Estambul.


Al llegar a Buenos Aires en la mañana del miércoles 28, el príncipe se enteró de que la justicia argentina estaba tramitando una denuncia en su contra realizada por la organización internacional de derechos humanos Human Rights Watch (HRW). El juez federal argentino Ariel Lijo y el fiscal Ramiro González lo están investigando por delitos de lesa humanidad. Tanto HRWcomo Amnistía Internacional (AI) consideran que Bin Salman es responsable de crímenes de guerra en Yemen, donde Arabia Saudita encabeza una coalición militar para terminar con los rebeldes hutíes que se alzaron contra el gobierno en 2015. Los bombardeos de la coalición de países árabes han hecho blanco en la población civil más que en las fuerzas irregulares que pretenden combatir. Además las dos organizaciones humanitarias consideran que el príncipe heredero tiene responsabilidad en la muerte del periodista saudí Jamal Khashoggi, asesinado tras ingresar al consulado saudí en Turquía, el 2 de octubre pasado. La Constitución argentina reconoce la jurisdicción universal en cuanto a delitos de lesa humanidad, y el Código Penal acepta la presentación de denuncias ante los jueces federales del país de quien se considere damnificado o tenga conocimiento de este tipo de delitos.
No obstante, según fuentes judiciales consultadas por Brecha, en los tribunales federales consideran improbable la detención del príncipe, especialmente porque para avanzar con la denuncia debiera corroborarse que se trata de uno o varios delitos de lesa humanidad y que no haya una causa similar radicada en otro país. Algo que fue confirmado ayer por el canciller argentino, Jorge Faurié, quien señaló que el príncipe saudí tiene inmunidad diplomática.


25 MIL EFECTIVOS DE SEGURIDAD


Si pueden irse de la ciudad durante toda esa semana, sería mucho mejor”, fue el consejo que dio el 16 de noviembre la ministra de Seguridad argentina, Patricia Bullrich, a los habitantes de la capital, durante un programa de televisión. Una propuesta insólita que implicaría el traslado de 3,5 millones de ciudadanos, además del no ingreso de los casi 6 millones que cada día circulan en la capital provenientes del Gran Buenos Aires. Por este último motivo el propio gobierno decidió declarar feriado el viernes 30, primer día de la reunión, para evitar calles inundadas de transeúntes al ritmo del trabajo cotidiano. Al mismo tiempo decidió suspender el transporte público a partir de las 18 horas del jueves.


La medida no sólo reducirá la circulación de personas en la ciudad, sino también la llegada de manifestantes que se sumen a las protestas planificadas contra los líderes mundiales. “Buenos Aires va a estar militarizada y bajo control de las fuerzas de seguridad nacionales, con operativos en toda la ciudad e incluso en las afueras”, anunció Bullrich.


La ministra ya había desplegado operativos de la Policía Federal, Bonaerense y Gendarmería Nacional en las últimas semanas. Los resultados fueron motivos de burla en las redes sociales, porque por considerarlos objetos sospechosos se incautaron bolsas de compras con pollos crudos, televisores convertidos en chatarra dejados en las calles por vecinos, y un juego de sábanas que fue confundido con una bomba en el Aeroparque Jorge Newbery.


El miércoles 14 de noviembre una bomba casera le destrozó la mano a una joven en el Cementerio de La Recoleta y Bullrich encontró la excusa necesaria para volver a la carga. “Se trata de un grupo anarquista vinculado a los manifestantes antiglobalización y a los mismos que apoyan a los mapuches”, aseguró.
La bomba explotó anticipadamente en las manos de su portadora frente al mausoleo del ex jefe de policía Ramón Falcón, responsable de la represión de obreros socialistas y anarquistas durante la Semana Roja de Buenos Aires, en 1909, cuando fueron asesinados 11 trabajadores anarquistas durante un acto del Primero de Mayo. Falcón había participado en 1879 de la llamada Campaña del Desierto, al mando del general Julio Roca, que diezmó a la nación mapuche en la Patagonia. El 14 de noviembre de 1909 Falcón fue asesinado con una bomba por el anarquista ruso Simón Radovitzky.


El Comité de Seguridad encabezado por la ministra Bullrich incluye 22 mil efectivos de las fuerzas federales, es decir: Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía Aeronáutica, además de otros 3 mil efectivos de la Policía de la Ciudad y la Bonaerense. Los servicios de inteligencia de los países participantes tienen contacto permanente desde fines de setiembre con la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) argentina, y las tres fuerzas armadas aportan logística en reserva para el caso excepcional de que deban intervenir a pedido del presidente.

LA CONTRACUMBRE.

Una suerte de Estado de sitio tiene en vilo a los habitantes de la ciudad, que desde el lunes 26 ven por todos lados los cortes de calles y manifestaciones de las organizaciones nucleadas en el colectivo Fuera G 20 y FMI. La propia ministra Bullrich designó al premio Nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel, referente del colectivo, como mediador para garantizar la seguridad y evitar disturbios durante los días previos a las reuniones oficiales y en el transcurso de la cumbre.


En los días previos a las manifestaciones previstas para hoy y mañana, Fuera G 20 y FMI organizó una Semana de Acción Global con reuniones, charlas, debates, manifestaciones y fiesta de cierre en la Plaza del Congreso. Las actividades se desarrollaron en centros culturales de la ciudad y en la sede de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, con mesas de discusión sobre políticas extractivistas en el continente, la migración producto de conflictos armados en todo el mundo, la situación de la mujer frente a la violencia machista y el cambio cultural que se inició hace tres años en Argentina; también se analizó la situación política en Centroamérica, y un capítulo especial merecieron la Nicaragua de Daniel Ortega y el Brasil de Jair Bolsonaro. En la Cumbre de los Pueblos fueron recibidas delegaciones de movimientos sociales de toda América Latina y algunos países europeos y africanos. Entre los actos complementarios de la Semana de Acción Global se destaca la conferencia del historiador francés Pierre Salama sobre la globalización en América Latina, organizada por el Instituto Argentino para el Desarrollo Económico, una de las usinas de pensamiento desarrolladas bajo el kirchnerismo.

 

Fabián Kovacic
30 noviembre, 2018

 

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