El complejo industrial de Vizar, en los suburbios de la capital ucrania, resultó con severos daños. Foto Afp

En represalia por el hundimiento del Moskva, las fuerzas del Kremlin atacan fábrica de misiles antibuque

Kiev. Ucrania informó ayer que trataba de romper el asedio de las fuerzas rusas a Mariupol y que sus fuerzas sostuvieron combates alrededor de la acería y el muelle de Illich en la ciudad, mientras la capital, Kiev, fue sacudida por algunas de las explosiones más feroces registradas en dos semanas.

Rusia indicó que atacó durante la noche una planta en Kiev que fabrica y repara misiles antibuque Neptune, en una aparente represalia por el hundimiento del Moskva, la nave insignia de su flota en el Mar Negro, ocurrido antier.

La planta Vizar y el edificio administrativo adyacente, situados a unos 30 kilómetros del aeropuerto internacional de Kiev, registraron daños importantes, indicaron periodistas de la agencia Afp.

Kiev afirmó que uno de sus misiles Neptune había provocado el hundimiento del Moskva, en un símbolo de su resistencia a un enemigo mejor armado. Moscú dijo que su navío lanzamisiles de 186 metros de eslora se hundió mientras era remolcado en medio de una tormenta después de un incendio causado por una explosión de municiones. Un alto funcionario del Pentágono, citado por Afp, declaró que el barco fue alcanzado por dos misiles Neptune y que Moscú sufrió algunas bajas.

El Moskva, operativo desde hace 50 años, portaba 16 misiles antinavío Bazalt/Voulkan, misiles Fort (la versión marina de los S-300 de largo alcance) y misiles de corto alcance Osa. La tripulación –unos 500 hombres según las fuentes disponibles– fue evacuada tras el incendio, declaró el ministerio de Defensa ruso.

Sin embargo, una oficial militar ucrania negó esta situación. "Observamos cómo los barcos intentaban ayudar, pero incluso las fuerzas de la naturaleza estaban del lado de Ucrania", ya que "una tormenta impidió el rescate del barco y la evacuación de la tripulación", aseguró Natalia Gumeniuk, portavoz del mando militar del sur de Ucrania.

"Somos perfectamente conscientes de que no nos lo perdonarán", añadió, refiriéndose a posibles nuevos ataques rusos.

La pérdida del Moskva es un duro golpe para Rusia porque "aseguraba la cobertura aérea de otras naves durante sus operaciones, especialmente para el bombardeo de la costa y las maniobras de desembarco", explicó el portavoz de la administración militar de Odesa, Serguei Bratchuk.

El presidente ucranio, Volodymyr Zelensky, consideró que "el mundo entero" debería estar "preocupado" por el riesgo de que su par ruso, Vladimir Putin, acorralado por sus reveses militares en Ucrania, utilice un arma nuclear, al hacer eco de comentarios del director de la CIA, William Burns.

Rusia realizó ayer una advertencia directa: "El número y la magnitud de los ataques con misiles en lugares de Kiev aumentarán en respuesta a todos los ataques de tipo terrorista y a los sabotajes perpetrados en territorio ruso por el régimen nacionalista de Kiev", dijo su Ministerio de Defensa, luego de que supuestos helicópteros ucranios atacaron antier un pueblo fronterizo.

Moscú espera tomar el control del puerto

Mariupol, en el Mar de Azov, era hogar de unas 400 mil personas antes de la guerra, pero ha quedado reducida a escombros luego de siete semanas de asedio y bombardeos, con decenas de miles de habitantes aún atrapados en su interior. Miles de civiles han muerto en la ciudad.

"La situación en Mariupol es difícil. Se están produciendo combates en este momento. El ejército ruso llama constantemente a unidades adicionales para asaltar la ciudad", señaló el portavoz del Ministerio de Defensa, Oleksandr Motuzyanyk.

"Pero hasta ahora los rusos no han logrado capturar el área por completo", indicó en rueda de prensa.

Motuzyanyk señaló que Rusia usó bombarderos de largo alcance para atacar Mariupol por primera vez desde que empezó la ofensiva, el 24 de febrero, y que las fuerzas de Moscú se estaban concentrando en otras zonas para apoderarse de las ciudades de Rubizhne y Popasna, en el este de Ucrania.

El Kremlin ha dicho que su principal objetivo de guerra es capturar Donbás, una región oriental de dos provincias que ya está en parte en manos de los grupos separatistas, después de que su unidad fue repelida de los suburbios de Kiev a principios de este mes.

Mariupol es el principal objetivo ruso en Donbás y Moscú ha dicho que espera capturarla pronto, lo que la convertiría en la única gran ciudad de Ucrania sobre la que ha tomado control hasta ahora.

El Ministerio de Defensa de Rusia afirmó que había capturado la acería del muelle de Illich. El informe no pudo ser confirmado. Se cree en buena parte que la defensa ucrania está resistiendo en Azovstal, otra siderúrgica de la zona.

Ambas plantas son propiedad de Metinvest, el imperio del empresario más rico de Ucrania y la columna vertebral del este industrial de ese país, quien dijo a Reuters ayer que nunca permitiría que sus empresas operen bajo una ocupación rusa.

En otros frentes, y al citar a los residentes de Mariupol, el Concejo Municipal dijo que las tropas rusas están exhumando cadáveres enterrados en patios residenciales y que no permiten enterrar a "personas muertas por ellos". No fue posible verificar la denuncia en forma independiente.

Mientras en la región que rodea Kiev, más de 900 cadáveres de civiles han sido descubiertos tras la retirada de las fuerzas rusas, la mayoría de ellos con heridas de bala, informó la policía, en lo que da un indicio de que muchas personas fueron "simplemente ejecutadas".

La viceprimera ministra ucrania, Iryna Vereshchuk, informó que 2 mil 864 personas fueron evacuadas de zonas de conflicto el viernes, incluyendo a 363 residentes de Mariupol que utilizaron su propio medio de transporte.

Mil 982 civiles muertos y 5 millones refugiados

Las víctimas civiles ascendieron a mil 982 fallecidos y 2 mil 651 heridos desde el comienzo de la operación militar de Rusia, indicó la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.

Más de 5 millones de personas huyeron de Ucrania desde que comenzó la ofensiva, indicó el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).

La fiscalía rusa ordenó el cierre del portal de The Moscow Times y la cadena radiofónica francesa Radio France International. Al tiempo, clasificó a nuevas personalidades influyentes y críticas con el Kremlin como "agentes del extranjero".

Publicado enInternacional
Jueves, 20 Noviembre 2008 20:14

El Escuadrón que es necesario disolver

El Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad), de la Policía Nacional, unidad especializada en ‘tratar’ asuntos de orden público, está en el ojo del huracán, cuestionado por su irrespeto continuo a los derechos humanos. Y no como simple reflejo de sus procedimientos al momento de desplegarse para neutralizar las protestas de los estudiantes. Así quedó establecido una vez más, por cuenta de sus técnicas, maniobras, acciones, silencios, complicidades, abusos, al ‘tratar’ las protestas de los pueblos indígenas el pasado octubre.

Para amedrentar


Los comentarios sobre los excesos del Esmad no son nuevos. Creado el 24 de febrero de 1999 como unidad especial de la Policía Nacional, desde entonces ha despertado pronunciamientos negativos sobre su razón de ser y sus procedimientos. Comentarios derivados, bien por el aparataje con que está revestido cada uniformado –del cual se puede desprender un descomunal poder ofensivo y no solo defensivo–; bien por la contundencia con que responden a cada manifestación o protesta, la cual culmina sin excepción con heridos, contusos, intoxicados por la desmedida cantidad de gases y bombas de estruendos disparados al ‘contener’ las protestas; bien por la mentalidad con que son formados sus integrantes, que al parecer no ven sino enemigos al frente, lo cual los lleva a denotar odio en sus procedimientos contra quienes proceden.


¿Mentalidad antipopular?


El sector social que más ha padecido los excesos de este aparato violento del Estado son los jóvenes, en particular los estudiantes. Por los procedimientos desmedidos de sus unidades, han caído asesinados Nicolás Neira, en plena manifestación del 1º de mayo de 2005; Johny Silva, en protestas adelantadas en la Universidad del Valle el 22 de septiembre de 2005, y Óscar Salas, estudiante de la Universidad Distrital, muerto en los predios de la Universidad Nacional y quien perdió su vida a manos de estas unidades el 8 de marzo de 2006. Un analista desprevenido podría decir, quizá, que los miembros del Esmad son escogidos entre gente conservadora y resentida, fustigados y presionados por sus mandos antes de cada operación callejera, para que se desfoguen con los ‘enemigos del país’ y así se reequilibren emocionalmente.

Luego de los operativos contra los estudiantes, los heridos son innumerables, pero precisan en los centros administrativos de las universidades que los estudiantes prefieren ser atendidos en centros médicos privados, a quedar registrados en las unidades de salud oficiales. No es guapura ni capricho sino miedo. Los estudiantes temen ser judicializados.

Cuerpo ilegal. Pues, bien, aunque parezca increíble, sólo a partir del asesinato del joven Nicolás Neira la Dirección de la Policía Nacional se preocupó por expedir una norma, la 0255, con la cual legaliza la existencia de este escuadrón. Pero incluso, hasta octubre de 2008, se desconoce el Manual de Funciones, que establece y delimita sus procedimientos. Es decir, cada uno de sus integrantes actúa de acuerdo a como le corra su adrenalina por el cuerpo.

Rabia y odio sin límite utilizado por el capital privado al poner a su servicio este cuerpo policivo que fundado para el control de protestas callejeras, pero usado también en operativos de desalojo de deudores del sistema financiero, como quedó establecido en los desalojados de las Upac o las UVR, operativos donde esa fuerza –protegida y al servicio del Estado y sus controladores-– termina lesionando a jóvenes y adultos que defienden su vivienda.

 


Odio racista


“Nosotros a ustedes los queremos muertos. Este país va a salir adelante cuando todos ustedes estén muertos”. La amenaza proviene de un miembro del Esmad y fue proferida contra los indígenas el pasado 15 de octubre en el Cauca, en plena Minga por la Resistencia. La amenaza quedó grabada en un video que registra el nivel de violencia que utiliza el Esmad contra el pueblo movilizado en demanda de sus derechos. De acuerdo con numerosos testimonios, estas palabras y acciones de la fuerza pública no son casuales. No. Es la forma tradicional como son tratados los indígenas por este cuerpo de seguridad estatal.

Confirmación de violencia y racismo. Los indígenas, más que cualquier otro sector del pueblo colombiano, han sentido al Esmad en todo su rigor y poder. No sólo en las manifestaciones de octubre pasado; también en años anteriores, en los desalojos de las haciendas La Emperatriz y El Japio, donde los muertos y contusos de todo tipo son numerosos. Así lo evidencia el caso de Belisario Camayo Guetoto, asesinado el 10 de noviembre de 2005 con tiro de fusil en la hacienda El Japio, al igual que Lorenzo Largo Dagua, gravemente lesionado el 29 de noviembre de 2007 por tiros de fusil en La Emperatriz. Lorenzo, a pesar de 16 días de hospitalización, no pudo reponerse de las heridas que le ocasionaron los disparos de este cuerpo policial.

Pero también decenas de heridos causados por el Esmad, bien por tiros de armas de fuego convencionales, bien por tiros de munición recalzada con balines, tuercas, pedazos de alambre, como lo muestran los indígenas en sus videos, pero sobre todo en sus humanidades. Producto de este proceder, pero también de garroteadas o macheteadas, cargan en su cuerpo las heridas no menos de 100 indígenas. La cifra se multiplicó en los desalojos de hace dos años en el resguardo La María, de Piendamó, cuando el Esmad, en unión con el Ejército, penetró en las instalaciones indígenas construidas en ese resguardo y destruyó todo lo que encontró a su paso, además de herir a decenas de los naturales de esa región.


Este procedimiento se repitió con alevosía en los días 14 y 15 de octubre pasado, cuando las acciones del Esmad arrojaron un muerto y 150 heridos, siete de ellos con pérdida de órganos vitales como la vista, 17 heridos por efecto del disparo de cápsulas recalzadas y 21 por golpes de machete. No sólo allí; también en el municipio de Villarica, cuando su intervención produjo la muerte de Jesús Antonio Nene y Elver Brito, además de cinco heridos por disparos de armas convencionales. Heridos que se multiplican. En esas mismas fechas fueron lesionados 26 indígenas en otras acciones de protesta en el Valle del Cauca, y 14 en el departamento de Risaralda.

Violencia, rabia, racismo, odio, que tienen un límite. Por ello las comunidades indígenas, los estudiantes, los defensores de los derechos humanos, además de otros sectores sociales, demandan que este cuerpo policivo, con capacidad de contención y destrucción más allá de lo proyectado por los manuales de control social, sea desmontado. Llegó la hora y el clamor crece. El derecho a la protesta social no se puede tratar como un asunto de guerra.
Publicado enEdición 140