Ambientalistas ganan en la UE batalla contra alimentos transgénicos

Deben cumplir estrictas normas, indica tribunal; ONG aplauden la decisión; industrias, la cuestionan


Bruselas

La corte superior de la Unión Europea (UE) determinó que los alimentos producidos mediante técnicas de crianza biotecnológicas deben considerarse organismos genéticamente modificados y, por tanto, están sujetos a las estrictas normas del bloque so-bre esos productos.


Las nuevas técnicas de “mutagénesis” generan organismos genéticamente modificados (OGM) y deben seguir las reglas europeas que buscan prevenir daños en el medio ambiente y la salud, de acuerdo con el fallo de ayer de la justicia europea.


La mutagénesis permite desarrollar variedades de semillas resistentes a ciertos herbicidas.


A diferencia de los transgénicos (los OGM más conocidos y controvertidos), la mutagénesis permite alterar el genoma de una especie viva sin insertar ADN extraño. Las asociaciones ambientalistas reclamaban la equiparación de ambos en la legislación europea.


Los magistrados del alto tribunal consideraron que, como “las técnicas o métodos de mutagénesis modifican el material genético de un organismo de una manera que no se produce naturalmente”, éstos deben regirse por la directiva sobre los OGM.


Sin embargo, el tribunal abrió la puerta a los países para incluirlas si así lo consideran.


Los jueces responden a una duda del Consejo de Estado francés que debe pronunciarse sobre las acciones interpuestas por ocho asociaciones galas, entre ellas, el sindicato agrícola Confédération Paysanne, contra la normativa local sobre estos organismos.


La sentencia, que obligará a los alimentos a pasar por verificaciones especiales y restricciones en el etiquetado, fue considerada una victoria para los ambientalistas contra la industria biotecnológica.


En su fallo de ayer, el Tribunal de Justicia señaló que los organismos creados mediante las nuevas técnicas “caen, en principio, bajo el alcance de la directiva OGM y están sujetos a las obligaciones impuestas por esa directiva”.


La industria biotecnológica asegura que las nuevas técnicas facilitan la creación de organismos resistentes a la sequía y las enfermedades, y, a la vez, dan mayor rendimiento nutritivo. Dice que sujetarlas a las regulaciones estrictas de la directiva OGM limitaría su desarrollo. Otros afirman que la producción irrestricta pondría en riesgo a la naturaleza y la salud humana.


“Estamos felices por esta decisión”, declaró a la agencia de noticias Afp uno de los fundadores de la Confédération Paysanne, Guy Kastler, para quien “todos los productos, incluidos los animales, obtenidos mediante técnicas desarrolladas tras 2001 debe regularse como OGM”.


Greenpeace también celebró la decisión de la justicia europea que confirma, a su juicio, las “advertencias de los científicos de que estas modificaciones genéticas podían causar daños involuntarios en el ADN con consecuencias inesperadas”.


La ministra alemana de Ambiente, Svenja Schulze, dijo que la sentencia es una “buena noticia para el ambiente y la protección del consumidor”.
Mute Schimpf, de la organización Amigos de la Tierra, dijo que con la sentencia las nuevas técnicas “deben ser sometidas a prueba antes de soltarlas en el campo y en nuestra comida”.

 

 

 

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Viernes, 08 Junio 2018 06:22

Las abejas saben contar desde cero

Las abejas saben contar desde cero

Por primera vez un insecto demuestra entender el valor numérico de ‘nada’


Muchos animales saben contar. Mejor dicho, muchos animales saben ordenar mentalmente cantidades diferentes, por ejemplo de comida o de otros animales con los que compiten. Su supervivencia depende de ello. Los chimpancés, en algunos casos, hacen estos cálculos más rápido que las personas. Pero son pocos los animales que empiezan a contar desde cero, o sea, los que entienden que nada tiene un valor numérico por debajo de la unidad. Al menos eso piensan los científicos, que hasta ahora solo habían identificado esta habilidad en delfines, loros, simios y en humanos mayores de cuatro años. Un estudio publicado hoy en Science demuestra que las abejas se suman a este selecto grupo.


Para poner a prueba a los insectos, varios investigadores de Australia y Francia entrenaron a dos grupos de abejas. Sobre una pantalla rotatoria, los científicos colocaron parejas de cartas blancas estampadas con dos, tres, cuatro o cinco figuras geométricas negras —como naipes—. En un grupo, las abejas recibieron una recompensa dulce al posarse sobre las cartas con el mayor número de figuras. En el otro, la recompensa estaba asociada al valor menor. Cuando los animales aprendieron las reglas del juego, los científicos introdujeron dos elementos nuevos: el naipe en blanco (cero) y el naipe de una sola figura geométrica (uno). Las abejas entrenadas para buscar los valores más pequeños fueron capaces de extrapolar la regla y volar hacia el naipe vacío en lugar del naipe con la figura.

“Demuestran comprensión de que el conjunto vacío es más pequeño que el uno, lo cual es difícil para otros animales”, escriben los autores en Science, aludiendo a estudios previos con loros y chimpancés. En una ampliación del experimento, los insectos también escogieron el cero en lugar de los naipes con los que ya habían entrenado u otros con figuras geométricas nuevas.


La ejecución no fue perfecta; unas pocas abejas se equivocaron. Pero también a algunas personas se les dan mejor las matemáticas que a otras. Además, en algunos casos pueden entrar en conflicto distintas experiencias del entrenamiento. Por ejemplo, una abeja entrenada con naipes del dos al cinco está acostumbrada a ganar la recompensa siempre que salga el dos. Sin embargo, ante la nueva posibilidad de elegir entre el dos y el cero, la abeja tiene un dilema: está condicionada para buscar el valor más pequeño, pero su experiencia es que el dos siempre ha llevado recompensa. Los investigadores realmente pueden afirmar que estas abejas entienden el concepto del cero porque en su último experimento demostraron el llamado efecto distancia: los animales tenían menos problemas para identificar el cero como el valor más bajo cuanto más alto fuese el valor del segundo naipe.

“Me parece un estudio muy bien hecho y me ha fascinado leerlo”, afirma la psicóloga Rosa Rugani de la Universidad de Padua (Italia), que no participó en esta investigación. En 2015, Rugani y sus compañeros demostraron en la misma revista científica que los pollitos de gallina asocian valores numéricos pequeños con el lado izquierdo y grandes con el derecho. “Las abejas mostraron el efecto distancia, que es crucial para demostrar y poder hablar de competencia aritmética en los animales. Su ejecución es más precisa y más rápida cuando la distancia entre los valores es mayor”, explica: “Por ejemplo, es más fácil diferenciar un conjunto de nueve junto a uno de 100 que diferenciar un conjunto de nueve frente a uno de diez”.


El descubrimiento es particularmente emocionante porque, hasta la fecha, la comprensión del valor cero solo se había observado en animales vertebrados, separados de las abejas en el árbol de la vida hace 600 millones de años, observa el biólogo Andreas Nieder, de la Universidad de Tübingen (Alemania). Nieder, que no participó en el estudio pero firma un artículo de análisis adjunto en Science, también señala que el cerebro de la abeja apenas reúne un millón de neuronas, mientras que las personas tenemos unas 86.000 millones.


“Que un cerebro tan pequeño como el de las abejas pueda aprender el concepto de cero abre la posibilidad para que podamos entender cómo cerebros más grandes y complejos desarrollaron esta capacidad”, explica uno de los autores del estudio, Jair García, de la universidad RMIT en Melbourne (Australia). Según Caroline Strang, una experta en cognición de abejorros de Western University (Canadá) que no participó en esta investigación, los resultados demuestran la simplicidad del procesamiento aritmético, más que la inteligencia elevada de los insectos.


Rugani añade que este estudio apunta a la evolución convergente de la competencia aritmética, es decir, la aparición independiente de la misma cualidad en dos linajes muy distintos (como la evolución de las alas en las aves y en los insectos). De hecho, tanto ella como Strang creen probable que estas complejas habilidades matemáticas descubiertas en las abejas sean mucho más comunes de lo que pensamos, y tan solo haga falta que la ciencia ponga a prueba a más animales para descubrirlas en otros grupos. “Computamos cantidades para elegir las mejores fuentes de alimento, para evitar depredadores, para encontrar compañeros sociales… Los animales silvestres tienen que hacer esto constantemente, por eso creo que la competencia aritmética es tan común en el reino animal”, explica Rugani.

7 JUN 2018 - 13:08 COT

Un mono tití pigmeo en el Parque Zoológico Santa Fe de Medellín, Colombia. Joaquin Sarmiento AFP

Viñedos cubiertos de nieve en Chamery, Francia. François Nascimbeni AFP

 

Participante de la carrera del Mud Day, o el 'día del barro', en Tel Aviv, Israel. Jack Guez AFP

 

Mujeres sirven el té antes de un discurso del presidente chino Xi Jinping en el Gran Palacio del Pueblo en Pekín. Nicolas Asfouri AFP

 

Un perro observa una casa cubierta de hielo en la costa de la bahía de Faxe, Dinamarca. Mads Claus Rasmussen / Ritzau Scanpix Reuters

 

Una modelo presenta una obra del diseñador Yukihiro Teshima en la Fashion Week de Tokio, Japón. Issei Kato Reuters

 

Pingüinos en Neko Harbour, Antártida. Alexandre Meneghini Reuters

 

Un hombre transporta bolas de plástico infantiles en Nueva Delhi, India. Cathal McNaughton Reuters

 

Pingüinos suben a una montaña en la isla Danco, Antártida. Alexandre Meneghini Reuters

 

Miembros de la guardia de honor cerca de la Tumba del Soldado Desconocido en Moscú, Rusia. David Mdzinarishvili Reuters

 

 

Vacas pastan cerca de Glasgow, Escocia, Reino Unido. John Linton AP

 

La celebración de Nowruz, o el Año Nuevo persa, en Diyarbakır, Turquía. Umit Bektas Reuters

 

Un elefante juega al baloncesto durante un 'show' en Colombo (Sri Lanka). Dinuka Liyanawatte Reuters

 

Un globo aerostático sobrevuela la Pirámide del Sol, México. Edgard Garrido Reuters

El cohete Soyuz MS-08 y su tripulación despegan rumbo a la EEI, Baikonur, Kazajistán. Shamil Zhumatov Reuters

 

Un canguro en una calle vacía, Tathra, Australia. Fairfax Media Gettyimages.ru

 

Dos hombres se bañan con motivo del Día Mundial del Agua, lago Puzhal, Chennai, India. P.Ravikumar Reuters

 

Vista aérea de un automóvil por un camino forestal tras una nevada, afueras de Krasnoyarsk, Rusia. Ilya Naymushin Reuters

 

 

Congoleños que huyeron de República Democrática del Congo llegan al campamento del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados, Kyangwali, Uganda. James Akena Reuters

 

Dos cachorros de león en el zoológico de Johannesburgo, Sudáfrica. Themba Hadebe AP

 

 

Un delegado vestido con ropa de una minoría étnica sale del Gran Salón del Pueblo, Pekín, China. Andy Wong AP

 

El presidente de EE.UU., Donald Trump, antes de firmar el memorándum sobre nuevos aranceles para China. Evan Vucci AP

 

Pensionistas en una protesta, Madrid, España. NurPhoto Gettyimages.ru

 

El festival Luminale, Fráncfort, Alemania. Thomas Lohnes Gettyimages.ru

 

 

Un empleado del Ministerio de Emergencias entrena con un perro, Jabárovsk, Rusia. Igor Onuchin Sputnik

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Pangolin

 

Ginebra.

 

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) aseguró que el número de especies animales y vegetales amenazadas alcanzó un nuevo récord en 2017.

Con la publicación de su Lista Roja anual, la UICN explicó que 30 por ciento de todas las variedades de la flora y la fauna examinadas están en riesgo de desaparecer.

Dicha lista contiene 25 mil 800 especies, entre las cuales los pangolines (mamífero con la piel cubierta de escamas), los koalas, los caballitos de mar y los insectos voladores fueron los más afectados en 2017, indicó la agencia internacional.

La extinción masiva no sólo ocurre en lugares lejanos, sino también frente a nosotros, pues las abejas y otros insectos desaparecerán sin hacer ruido de nuestros campos y prados, advirtió la entidad.

 
Peligran insectos polinizadores en Europa

 

La UICN vaticinó que los insectos polinizadores pronto podrían empezar a escasear en Europa a causa del uso masivo de pesticidas en la agricultura.

Precisó que esa realidad ya se ve en Alemania, donde la presencia de insectos voladores cayó en 75 por ciento en 27 años.

Denunció que los pangolines fueron una especie particularmente diezmada en 2017 por los contrabandistas, a pesar de que su comercio internacional está prohibido desde el pasado enero.

Indicó que la situación de los elefantes en los bosques de África central es dramática y su número bajó en 66 por ciento, hasta contar con menos de 10 mil ejemplares, principalmente a causa del tráfico ilegal de sus colmillos.

Sobre los caballitos de mar, el reporte estimó que su población ha disminuido en 30 por ciento en las aguas de Europa durante la última década.

La situación de los koalas también es considerada nefasta. Los expertos estiman que 80 por ciento de su población ha desaparecido de ciertas regiones de Australia desde los años 90, entre otras causas por la destrucción de bosques enteros de eucalipto que constituyen su hábitat natural.

 

 

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Sábado, 19 Agosto 2017 07:04

Secretos sucios de la carne vegetal

Secretos sucios de la carne vegetal

La industria de la carne es un problema grave para la salud, el ambiente y los animales que tienen que vivir toda su vida en condiciones deplorables. Por todo ello, cada vez más personas optan por comer menos carne o dejar totalmente su consumo. Ante esta demanda, la industria de los sustitutos vegetales de carne crece aceleradamente, pero ¿realmente son mejores?

Por ejemplo, la llamada "hamburguesa imposible" (Impossible Burger) de la empresa de alta tecnología Impossible Foods, es uno de los productos de este floreciente mercado, en el que muchos actores vienen de la industria bioquímica e informática, más que de la alimentaria. La presentan como totalmente vegetal, pero con una "salsa secreta" que la hace "sangrar" y tener un sabor y color muy parecido al de la carne.

El ingrediente que le da ese efecto, la leghemoglobina (abreviado en inglés SLH o simplemente "heme"), es en este caso un producto derivado de ingeniería genética, que no fue aprobado como seguro para la salud humana por la Administración de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés), pese a lo cual la empresa lo puso en el mercado desde 2016.

El tema salió a la luz por un artículo del New York Times del 8 de agosto 2017, a partir de que las organizaciones Amigos de la Tierra y Grupo ETC obtuvieron mediante la ley de acceso a la información, los documentos que la empresa presentó a la FDA, intentando obtener su aprobación (https://tinyurl.com/yd9aglax).

Según explica Jim Thomas, del Grupo ETC, "La FDA dijo a Impossible Foods que su hamburguesa no alcanzaba los estándares de inocuidad, y la compañía admitió que no conocía todos sus ingredientes. Aún así la ha vendido a miles de consumidores incautos. La empresa debería retirar del mercado sus hamburguesas hasta que la FDA establezca la seguridad del producto y se ofrezcan disculpas a quienes fueron puestos en riesgo."

La leghemoglobina usada para esta hamburguesa es una proteína creada en laboratorio que imita una presente en la raíz de las plantas de soya, pero producida en tanques por microbios alterados mediante biología sintética. En los documentos presentados por la empresa a la FDA, la agencia advirtió que según los datos aportados, el heme, ingrediente clave de la hamburguesa, no cumplía los estándares para el estatus de seguridad generalmente reconocidos (GRAS, por sus siglas en inglés). La empresa admitió que en el proceso de ingeniería genética para el heme se habían generado 46 proteínas adicionales "inesperadas" de las cuales ninguna había sido evaluada en el dossier presentado a la FDA. Para evitar que la FDA rechazara la solicitud, la empresa la retiró voluntariamente, asegurando que realizaría nuevas pruebas, las cuales actualmente asegura haber realizado exitosamente –en experimentos de alimentación con ratones de laboratorio– pero pese a ello, el estudio no es público. Aunque la empresa sostiene que la proteína en la soya ha sido consumida por mucho tiempo y no se conocen efectos adversos, la versión construida mediante biología sintética, así como las proteínas adicionales inesperadas, son desconocidas y tienen potencial alergénico y otros desconocidos.

El caso de esta hamburguesa vegetal "sangrante" es significativo del desarrollo en esta industria. No se trata, como uno podría pensar, de alternativas sustentables, sino que en muchos casos son sustitutos con ingredientes excretados en tanques de fermentación, por microbios o levaduras alteradas genéticamente mediante biología sintética, un campo escasa o nulamente regulado, en el cual no existen siquiera normas de bioseguridad adecuadas a este proceso industrial nuevo y nada natural. Otros ejemplos del mismo tipo son los sustitutos que imitan leche de vaca producidos por la empresa Perfect Day o las "claras de huevo" de Clara Foods, ambos producidos con biología sintética.

Son empresas que intentan aprovecharse comercialmente de los vacíos regulatorios y la crítica y sensibilidad de cada vez más gente ante la producción industrial de carne y la crueldad de la cría animal, pero sin explicar que el proceso de producción se basa en tecnologías riesgosas, sea en estos u otros casos, como los que producen carne en laboratorio, otra aventura de alta tecnología que implica riesgos de salud no evaluados.

El motor de esta industria es que el mercado de sustitutos de productos animales es enorme y de muy rápido crecimiento, el fundador de Impossible Foods estima que será de billones de dólares en pocos años. Seguramente también es la razón para que Impossible Foods consiguiera inversiones de 200 millones de dólares por parte de Bill Gates, Khosla Ventures y el también billonario Li Ka-Shing, de Hong Kong, a la que este mes se sumaron 75 millones de dólares más del fondo soberano de inversión de Singapur (NYT, http://tinyurl.com/yag68oql).

El cuestionamiento a la cría industrial de animales está totalmente justificado por un amplio espectro de razones, pero no necesitamos cambiarlo por otra industria nociva y riesgosa. La producción campesina, agroecológica, de pastores y pescadores artesanales, nos brinda abundantes alternativas reales, sanas y probadas.

 

Silvia Ribeiro, investigadora del Grupo ETC

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La empresa afirman que su logro representa uno de los avances tecnológicos más grandes para la humanidad.

 

La empresa estadounidense Memphis Meats ha logrado producir carne a partir de células de pollos y patos, sin la necesidad de sacrificar animales.

“Una mejor carne, un mejor mundo”. El lema de la empresa estadounidense Memphis Meats, que aboga por producir carne sin necesidad de matar a los animales, ha impulsado a sus investigadores a desarrollar un método innovador de producción de uno de los alimentos básicos de muchas cocinas del mundo.

El método se basa en la fabricación de carne mediante el cultivo de células de los animales. A partir de esta técnica, Memphis Meats han conseguido por crear carne de pollo y de pato primera vez en el mundo.

Desde la ‘startup’ estadounidense afirman que su logro representa “uno de los avances tecnológicos más grandes para la humanidad”, dado que su método de fabricación de carne podría requerir “hasta un 90 % menos de terrenos, agua y emisiones de gases de efecto invernadero que la producción convencional de carne”.

El año pasado Memphis Meats realizó albóndigas de ternera utilizando la misma técnica. Entre las ventajas del proceso de fabricación de carne destacan la ausencia de “degradación medioambiental, de preocupaciones en torno al bienestar de los animales y de riesgos para la salud pública”.

 

 

Lunes, 26 Diciembre 2016 08:30

Regreso a la culpa del mono ladrón

Regreso a la culpa del mono ladrón

Este estremecedor texto de Roberto Herrscher sobre un mono castigado es una deriva que nos interroga, a fin de cuentas, con la misma potencia que el rostro partido de un mesías.

 

I) El 12 de febrero de 2016 vi esta foto en la revista digital The Objective, donde colaboro con columnas en las que pienso y cuento a partir de lo que veo.


Vi esta foto. Y escribí esto: “‘No nos une el amor sino el espanto’, declaró Jorge Luis Borges sobre su relación con Buenos Aires, la ciudad que amaba odiar. A los humanos y a los animales nos unen muchas cosas, pero hasta ver esta foto no había notado que lo más importante es el espanto: la capacidad para ser humillados, castigados, reducidos a la infelicidad.


En su tragedia, este mono es como nosotros.


Esto explica el pie de esta triste foto: un mono que robaba a los tenderos y toqueteaba a las mujeres en Bombay fue ‘atado, enjaulado y expuesto a la humillación pública’. Era un mono juguetón y hábil: robaba cojines de una tienda, los despanzurraba, se divertía viendo volar los pedacitos, y huía con celeridad.


Tras seis meses de sufrir sus monerías, los vecinos contrataron a un experto, quien capturó al mono. Los medios se hicieron eco de su humillación pública.


No se alarmen. Según sus declaraciones a diarios locales, los tenderos no piensan acabar con el macaco. Aseguran que lo ‘pondrán en libertad aunque aún no se sabe los días que permanecerá enjaulado para cumplir la pena por lo que ha hecho’.


II) Pero mírenlo: ¿no les da lástima? En su cabeza gacha, su boca entreabierta en un lamento, sus manos atadas detrás de la espalda y su visible tristeza, el mono es más humano que nunca. No le pegan, no lo mutilan, no lo matan: lo humillan. Y en su sentirse humillado se humaniza mucho más que los perros que aprenden a sumar, que los delfines que cumplen órdenes en el acuario o que los caballos danzantes de Viena.


Los animales inteligentes pueden ser más o menos inteligentes que nosotros. Pero no nos identificamos con sus proezas intelectuales. Podemos admirarnos con la mente del otro, no identificarnos. Lo que une es el sentimiento.


¿Cualquier sentimiento? Yo creo que no todos valen. La alegría del perro que se vuelve loco cuando volvemos nos simpatiza, pero es demasiado loco. La elegante indiferencia del gato nos causa gracia, pero es demasiado poco.


En cambio este mono dolido, vencido, nos llega al alma. Cuando humillan a un semejante nos humillan a nosotros. La humillación del otro nos subleva, debe sublevarnos.


No venimos del mono: vamos a su dolor. ¿Cuántas veces no nos hemos sentido como este mono atado?”.


III) Vuelvo a mirar la foto a pedido de Brecha. Pasaron diez meses desde que la imagen del mono humillado se volviera viral. Busco ahora, ya en los estertores de 2016, alguna seña de qué pasó con el simio culpable, y su rastro desaparece. Después del 12 de febrero, nada.


Así funcionan los medios: desde Londres hasta Santiago, de Tokio a Bombay, el mono preso se extendió por diarios y revistas en la segunda semana de febrero.


Hoy las redes sociales están llenas de nuevos monos: por ejemplo, una actriz o modelo que se muestra enroscada en la jirafa que mató en un safari. ¡Una jirafa, tan pacífica! ¿Qué heroísmo es ese asesinato? Y por supuesto, fotos y más fotos de las calles atestadas de cadáveres en Alepo, la ciudad mártir.


¿Qué habrá sido del mono?, me pregunté durante toda esta mañana, mientras braceaba por la sopa espesa de la red. ¿Qué habrá sido de lo que éramos cada uno de nosotros cuando nos estrujó el alma su cabeza gacha, su vista astillada, su insoportable humanidad?

 

Por ROBERTO HERRSCHER, argentino, ex combatiente de Malvinas, es considerado uno de los maestros del periodismo narrativo en lengua española.

 

 

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