El comportamiento animal, eje de estudio para pronosticar desastres

Sigue la movilidad de 13 mil ejemplares distintos mediante sensores remotos; se analiza la trasmisión de enfermedades, seguridad alimentaria e importancia de la biodiversidad

 
Bryson Voirin, integrante del Instituto de Ornitología del Instituto Max Planck, presentó el proyecto Cooperación Internacional para la Investigación Animal usando Sistemas de Información Geográfica (Icarus, por sus siglas en inglés) en el simposio Fronteras de la Ciencia, organizado por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Sociedad Max Planck.


Es una iniciativa de biólogos, ingenieros e innovadores que sigue el movimiento de 13 mil animales distintos en el planeta, por medio de sensores remotos, que registran las migraciones de aves, insectos y mamíferos.


Además de la movilidad típica de esta fauna, con los sensores remotos se busca otra información: “El principal propósito es enfocarnos en ciertas áreas, como el pronóstico de desastres.


“México es una zona volcánica y sísmica, una de las ideas con las que trabajamos es que a lo largo de la historia de la humanidad, siempre se ha creído que los animales actúan de forma extraña antes de que ocurra un sismo o una erupción volcánica. Tratamos de usarlos de guardianes para que nos alerten cuando algo vaya a ocurrir”, expuso Voirin.


Aunque todavía se trata de algo hipotético, al vigilar el comportamiento animal se ha buscado la posible relación entre las erupciones del Monte Etna –volcán activo en Italia– y el de cabras que habitan la zona. De acuerdo con el expositor, los resultados han hecho que el gobierno italiano apoye con mayor interés el proyecto Icarus.


“Normalmente estas cabras están en la montaña y sólo pastan sin hacer demasiado, pero cuando el Etna estalla actúan de manera extraña. Por lo regular están tranquilas, pero de repente una noche se alteran y enloquecen...; después de seis horas, el volcán hace erupción”, señaló Voirin.


Las investigaciones que conduce Icarus presentan una nueva visión en la movilidad del reino animal, estudiando temas como la trasmisión de enfermedades, seguridad alimentaria, el reconocimiento público acerca de la importancia de la biodiversidad, el clima y el tiempo.


El ingeniero Raúl Jiménez Rosenberg expuso el trabajo de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) a lo largo de 25 años en lo que respecta a la recolección, análisis y registro de la biodiversidad mediante los Sistemas de Información Geográfica.


“Contamos con poco más de 13.2 millones de registros en nuestra base de datos de fauna y flora. De hecho, la Conabio dio fondos para la investigación de alrededor de 800 proyectos”.


El acervo de biodiversidad consiste en la distribución de peces, plantas, aves, mamíferos, anfibios, entre otras especies, las cuales usa Conabio para resolver los problemas que enfrenta México. “Una de las más grandes tareas es la de la valoración de los ecosistemas realizada por investigadores externos que analizan la información generada por la comisión”, explicó Jiménez.


Mostró las aplicaciones de los mapas de distribución de biodiversidad en México y explicó la importancia económica y social de este acervo para usos comerciales y de conservación.

 

El diario.es

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"Los precios de la comida basura son bajos porque cultivamos monopolios industriales con nuestros impuestos"

"La agroecología va mas allá del producto ecológico, porque une al productor con la soberanía alimentaria, la justicia social y un sueldo digno", dice Vandana Shiva, filósofa y activista de la agroecología.


"Si queremos verdaderamente ser dueños de nuestras vidas, hemos de ser dueños de nuestras semillas. Los biopiratas las acumulan todas por su importancia estratégica"

El 15M le pilló en el despacho de Zapatero. Su consejo al presidente fue que bajara a la calle a dialogar, a escuchar. Vandana Shiva era la única mujer en aquel grupo de asesores. Los demás desaconsejaron rotundamente su propuesta.


En India las mujeres profesionales y universitarias ya no llevan sari, sin embargo ella, en medio de su agenda internacional de élite, aun siendo una intelectual, viste como visten las campesinas más pobres. Es una mujer menuda con una tremendo confianza en sí misma y en ser la voz de los vencidos por la industria agrícola mundial.
Han pasado cuatro décadas desde que empezó a predicar cosas consideradas insólitas en su tiempo. Ahora, tanto en su país como en el resto del mundo, se la lee y escucha con fervor en salas abarrotadas de un público que, gracias a su esfuerzo, ya conoce a la perfección conceptos agrarios y bioéticos, de soberanía alimentaria, de justicia social y, sobre todo, de justicia ambiental.


Shiva ha acuñado términos como biopiratería, agroecología y democracia de la tierra, y se ha convertido en la pesadilla de los gigantes de la ingeniería genética (en particular Monsanto), luchando por la protección de la biodiversidad mundial y por los campesinos que se suicidan o se arruinan a causa de ellos. Ha triunfado contra la piratería del arroz Basmati, del árbol Neem y del trigo en India, así como en la reducción del número de suicidios de campesinos en Kerala, India.


Mientras en su país muchos la descalifican como "antiprogreso", ella se mueve con agilidad entre universidades, gobiernos, ONG y activistas. Tiene un premio Right Livelihood, es autora de 22 libros, y fundadora de muchas redes políticas (muchos son bancos de semillas), además de su granja instituto Navdanya.


Capitan Swing acaba de publicar en España Quién alimenta realmente al mundo. El fracaso de la agricultura industrial y la promesa de la agroecología. Actualmente se bate contra el gigante que ha emergido de la fusión de Bayer y Monsanto.


Científicos del entorno de National Geographic parecen estar adelantando el final del deshielo de los polos a una horquilla entre 4 y 10 años, eso es...


Eso no es el futuro, como nos dicen, ni una pesadilla, eso es nuestro presente. No queremos verlo pero así es. Por eso insisto en que lo primero que puede revertir sus consecuencias es preservar la biodiversidad de la tierra. Y no disminuir la biodiversidad, como hacemos con el modelo extraccionista y de producción industrial de alimentos en el que aún seguimos. El camino a seguir es aumentar la resiliencia de los ecosistemas preservando su equilibrio natural. Sin diversidad genética no podemos sobrevivir al cambio climático.


La agricultura ecológica comenzó buscando un modelo socioagroalimentario, pero ahora parece importar más el aspecto saludable y el reciclado, dejando atrás reducir el transporte kilométrico y la explotación económica. Cuando llega a las ciudades el producto ecológico todavía es caro y a veces ha dado la vuelta al mundo. ¿Qué lo diferencia del modelo agroecologico?


La producción ecológica no es un producto, es un proceso con retorno para la tierra y la comunidad. El modelo agroecológico es la aplicación de la visión ecológica a la economía. Necesitamos que ambas partes, las comunidades que producen y las redes honorables que distribuyen, sean reconocibles por la otra. El comer y el mercado se han de encontrar y permanecer unidos, esto es imprescindible para que se dé el cambio que asegure la biodiversidad y la fertilidad de la tierra y el acceso al alimento de todas las comunidades planetarias.


Lo agroecológico va mas allá del producto ecológico, porque une al productor con la soberanía alimentaria, la justicia social y un sueldo digno. Va más allá de producir sin residuos. Por ejemplo el cultivo hidropónico no es más ecológico por no consumir terreno, pues es altamente dependiente de la química y se hace en bandejas de porexpan. Pero la industria lo está adoptando a grandísima escala y dice que es más ecológico, pero son plantas que no tocan la tierra y están pensadas por el hombre en su totalidad desde una idea de carencia.


En mi libro desmitifico cada uno de los principios del modelo industrial y las falsas creencias, como que los pesticidas son imprescindibles, que nos llevan a una destrucción planificada de nuestra existencia. Uno de ellas es que la tierra escasea. Los cultivos hidropónicos, hechos sin tierra, no pueden darnos la cosecha mundial que necesitamos. Pero la tierra fértil esta siendo destruida por la agricultura industrial que es un sistema que niega la fertilidad de la tierra y defiende que sólo con fertilizantes químicos es capaz de producir. Con el agua pasa lo mismo. No escasea, la hemos destruido. Por eso Bill Gates ha sido convencido para repetir el modelo fallido de la Revolución Verde en África.


Si la producción ecológica supone absorción de gases invernadero, ¿reconocerlo lo desvirtuaría para hacer bonos de aire puro?


La agricultura industrial rompe muchos ciclos y uno de ellos es el de la emisión de gases y absorción de las emisiones. Absorbe menos carbodióxidos, cosa que sí hace la agricultura ecológica que sirve para absorber y cerrar el ciclo. Desde que publiqué Soil not oil, he sido contactada por algunos gobiernos y debo decir que el más proclive a promover esta idea es Alemania.


Estoy a favor de que se promocione la agricultura ecológica como la solución, pero estoy en contra de hacer bonos ecológicos y que los pequeños agricultores sean controlados por la filosofía de Wall Street, porque la Bolsa produciría explotación y para crear certificados limpios aparecerían granjas gigantes que requieren mucha demanda de petróleo, como ya hemos visto en Kioto.


Yo prefiero pensar en grandes zonas del mundo proclamando que no van a emitir, zonas libres de emisiones, apoyadas por la economía pública. Respecto a la contaminación producida por las granjas cárnicas industriales, creo que toda persona no vegana debiera declarar públicamente su rechazo a la existencia de estas granjas.


La reciente fusión de Bayer y de Monsanto ha provocado el repentino control del 35% del mercado global de semillas de maíz, el 28% de las de soja, el 70% de las de algodón y el 69% de las tolerantes a herbicidas.


Solo la firma de la fusión ya ha subido el precio de todas las semillas un 5,5%, y las de algodón un 20%. Si queremos verdaderamente ser dueños de nuestras vidas, hemos de ser dueños de nuestras semillas. Nos estamos quedando sin semillas, los biopiratas las acumulan todas por su importancia estratégica.
Hoy la concentración de poder es de tres grandes empresas mundiales que monopolizan este bien de la humanidad. Hemos de preguntarnos ¿quiénes son los grandes zares y quiénes los nuevos siervos? Si miramos el caso de el inexplicable uso del veneno glifosato en Europa, la razón detrás de esta victoria solo se llama poder económico e influencia política.


Monsanto también ha comprado la gran base de datos Clime Data, que le proporciona algoritmos y patrones del clima. Plantix es una aplicacion informática que detecta plagas, y proporcionando una foto de la planta te indica qué producto aplicar, cuando 200.000 personas mueren al año por el efecto de los pesticidas. Seguimos exportando pesticidas y devastación.


Dice usted que el 75% de las enfermedades crónicas viene de la comida industrial.


Cuando la comida contiene todos sus micronutrientes, la gente no tiende a enfermar. Cuando el sistema que los produce no se autocuestiona los métodos abusivos que utiliza para crear alimento barato, la enfermedad es una consecuencia inmediata y epidémica de tanta avaricia.


Seguimos colonizando y toxificando sobre falsas premisas y nuestra tierra no está muerta, está bien viva. Hoy incluso sabemos que sus raíces soportan y llevan nutrición a todo el ecosistema mas allá de 12 kilómetros por debajo del suelo. La supuesta Revolución Verde, que dio una segunda vida a la industria armamentística de la II Guerra Mundial, poniéndola otra vez en circulación en forma de productos químicos para la tierra, es la base ideológica de nuestra catástrofe ambiental, climática y de salud humana.
Un ejemplo es que la agricultura química industrial es dependiente de los subsidios públicos europeos. Los precios de la comida basura son bajos porque cultivamos monopolios industriales con nuestros impuestos sin saberlo. Lo que recibimos a cambio son enfermedades crónicas.


El coste real de lo que comemos se ha camuflado detrás de sus precios tan baratos durante mucho tiempo, pero el número de enfermedades que están aflorando y el coste que eso supone para la sanidad de nuestros países sigue interesando a las grandes fusiones de industrias alimentarias y farmacéuticas.


Amazon acaba de comprar Whole Foods, que fue el supermercado pionero en comercializar alimento ecológico en EEUU, y tiene la red de consumidores específicos para el sector que ya quiere comer orgánico mas grande del país. El mercado se está asegurando también a los que no quieren comer su comida basura.


En mi red de agricultores en India (Navdanya) los agricultores ganan 10 veces más, por el simple hecho de ser dueños de sus semillas y tener un mercado propio y una comunidad de apoyo.


Acaba usted de presentar ante la Comisión India de la Competencia sus últimas objeciones contra el efecto de la fusión de Monsanto y Bayer para la soberanía y alimentación mundiales y para los derechos de los campesinos indios y de todo el mundo.


No es difícil hacer la revolución. La lucha de la gente contra el poder es la lucha de la gente contra el olvido. Cuando era estudiante y durante 11 años después, dos compañeros de universidad y yo conseguimos que una gran multinacional agrícola se doblegara ante nuestro sencillo poder de resistir. La verdadera revolución es decir al mundo que, aunque hayamos cruzado los límites, esta es nuestra casa y la de las futuras generaciones por venir. Rechazar extinguirnos es la más alta de las revoluciones.

 

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Mario Gustavo Fiorucci, de Santa Rosa, Argentina, fue el ganador de la categoría Portafolio. Todas las lechuzas parecen estar contentas mirando a la cámara, excepto una. Foto: Mario Fiorucci / CWPA.

Estas son las imágenes de la Competencia de Fotografías Cómicas de la Fauna. El concurso, que comenzó en 2015, intenta crear conciencia sobre la importancia de la conservación, con imágenes livianas y divertidas.

 

Según explicó Paul Paul Joynson-Hicks, organizador de la competencia, ésta es una forma alternativa de hablar del problema de la conservación de las especies, que en muchos casos puede ser más efectiva dado que ya estamos acostumbrados a ver imágenes terribles de la naturaleza.

 

Las bases del concurso (cómo participar, los premios, los jueces, etc.) están disponibles en el sitio web del Comedy Wildlife Photography Awards.

 

La competencia está divida en varias categorías y cada fotógrafo puede enviar hasta un total de seis imágenes y dos videos. Hay también una categoría específica para menos de 16 años.

 

El ganador se llevará como premio un trofeo y una semana de safari liderada por un fotógrafo en Kenia. La competencia no contempla una compensación económica por las imágenes.

 

Estas son las fotos ganadoras en 2016

 


Orgulloso con su rama cual guerrero con su lanza. La foto de este reptil fue tomada por Anup Deodhar. Foto: Anup Deodhar/ CPWA.

 


¿Un rinoceronte de dos cabezas? Foto: George Dian Bala/ CPWA.

 


El intento fallido de este oso por atrapar a un salmón fue captado por la cámara de Rob Kroenert en el Parque Nacional Katmai, en Alaska. Foto: Rob Kroenert/ CPWA.

 


Estas dos hormigas coloradas en Bata, Indonesia, parecen haber sido descubiertas durante una pausa en una danza. Foto: Usman Priyona/ CPWA.

 

Esta foto tomada por Angela Bohlke, de Estados Unidos, fue la que se llevó el primer premio. Fue tomada en el Parque Nacional de Yellowstone. Foto: Angela Bohike/ CPWA.

 


Con esta fotografía en la que un pez (Antennarius pictus), parece estar dándole un cachetazo a otro, Jim Chen obtuvo el primer premio en la categoría de fotos submarinas. Foto: Jim Chen/ CPWA.

Al menos no le cayó en el ojo... La imagen del búfalo y el ave fue captadas en el Parque Nacional Meru, en Kenia. Foto: Tom Stables/ CPWA.

 

Con una sonrisa envidiable esta rana parece encantada de mirar hacia el fotógrafo. La foto es de Artyom Krivosheeev. Foto: Artyom Krivosheev/ CPWA.

 

Mientras la madre duerme una siesta en Manitoba, su cría levanta la pata en lo que parece un divertido saludo a la cámara. La imagen fue tomada por Philip Marazzi en Canadá, y le valió una mención. Foto: Philip Marazzi/ CPWA.

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Sábado, 29 Abril 2017 07:38

Destrucción neta de biodiversidad

Destrucción neta de biodiversidad

 

Se puede medir cuánto vale la vida de un pueblo indígena o campesino? ¿O cuánto vale su muerte? Las empresas que quieren explotar sus territorios y a las cuales esas comunidades les molestan, piensan que sí. Por eso inventaron el concepto de compensaciones por biodiversidad (biodiversity offsets). Así, una empresa minera o hidráulica, una constructora, enormes plantaciones de monocultivos de árboles, o cualquier otro megaemprendimiento que implica devastar un territorio, podría compensar la destrucción, supuestamente conservando biodiversidad en otra parte. Las que más están usando este perverso concepto son mineras, pero otras, como Cemex, no se quedan atrás.

La propuesta que se discute en el senado sobre una Ley General de Biodiversidad, de la senadora Ninfa Salinas del PVEM, aunque no nombra esta modalidad específicamente, la facilita a través de los vacíos y las nuevas regulaciones que establece y sobre todo, por el desconocimiento que predomina en la propuesta sobre el rol esencial, histórico y actual, de las comunidades indígenas y campesinas en el cuidado y crianza de la biodiversidad.

El concepto de compensaciones por biodiversidad es una mina de oro para las empresas, porque les permite aumentar sus ganancias y aparecer como verdes. Primero ganan con el emprendimiento contaminante que instalen y por salir impunes por la devastación causada. Segundo, se apropian o pasan a gestionar un área de biodiversidad en otra zona, con la que pueden conseguir ganancias adicionales, sea por el incipiente mercado secundario de bonos de compensación por biodiversidad, como por la venta de servicios ambientales, mercados de carbono, o por contratos que podrían firmar para patentar elementos de la biodiversidad, como plantas, insectos o microorganismos que se encuentren en ese predio, como dice la propuesta de ley nombrada.

Parte de la estrategia de las empresas para facilitar la operación es denigrar a los pueblos que viven allí, a quienes acusan de que si la empresa no se hubiera hecho cargo, hubieran devastado su territorio, por lo que al desplazarlos, están cuidando la biodiversidad.

El desplazamiento de territorio, como bien saben todos los pueblos que lo han sufrido, es una sentencia de muerte para las comunidades, sus culturas, sus formas de vivir y trabajar. Cuando las reubican, las trasladan a zonas que no conocen, que no son fértiles y donde no pueden practicar sus formas tradicionales de sustento. Un ejemplo de compensación por biodiversidad que presenta la minera RioTinto como modelo, es el caso de una mina en Madagascar, a partir de la cual reubicaron a una comunidad. Nunca les informaron que no podría acceder al bosque y que el lugar que les dieron para sembrar eran dunas de arena. El Movimiento Mundial de Bosques fue allí y publicó un informe sobre lo que realmente ocurrió, que muestra el significado de este tipo de compensación. Un modelo, sí, de cómo operan las trasnacionales. (http://tinyurl.com/mdm4gd5)

Estas compensaciones parten de las mismas bases teóricas que los mercados de carbono, los pagos por servicios ambientales y el concepto de cero emisiones netas en cambio climático. El supuesto básico es que las emisiones de gases, la contaminación y la devastación, pueden ser compensadas. No se trata de parar la devastación y contaminación ambiental ni la destrucción de la biodiversidad, sino de hacer la contabilidad correcta: si el daño producido supuestamente se compensa en otra parte, la suma total dará cero. Esto de nada sirve para frenar el cambio climático, cuidar la biodiversidad y mucho menos a los pueblos desplazados o a quiénes ya no pueden beber más agua de su río, a quiénes pierden su bosque, su tierra y su sustento. Pero cuantificar la destrucción, permite emitir bonos y créditos comerciables.

En el caso del cambio climático, esta operación obvia realidades muy graves. No existe ninguna evidencia de que los mercados de carbono hayan mejorado en nada el cambio climático, aunque sí hay evidencias de las ganancias de quienes comercian emisiones. Pero de todos modos, ya no queda espacio climático para seguir emitiendo, porque el exceso de gases de efecto invernadero de unos cuantos países ha sido tan grande que no hay posibilidad de compensar para seguir emitiendo gases; la única solución real es reducir las emisiones. En el caso de la biodiversidad, el planteo es descabellado, porque la diversidad biológica y cultural son procesos locales, co-evolutivos y de larga historia, no se puede destruir un espacio y pensar que conservar otro lo compensará, mucho menos que se puede arrancar a una comunidad de su territorio.

En el contexto de la COP 13 del Convenio de Biodiversidad que se realizó en 2016 en Cancún, esta modalidad de compensación fue un tema entusiasta del Foro de Negocios y Biodiversidad, con empresas de todo el mundo. También integra la visión de la Alianza Mexicana de Biodiversidad y Negocios, formada poco antes de la COP13, integrada por empresas mexicanas y transnacionales como Bimbo, Cemex, Grupo México, Nestlé, Basf, Syngenta, Walmart, Banorte, CitiBanamex, Proteak, BioPappel, Televisa, Masisa, Canaco Cdmx, junto a instituciones y ONG como Cespedes, Pronatura, The Nature Conservancy, Rainforest Alliance, Conservación Internacional México, Reforestamos México, Fondo Mexicano para la Conservación de la Naturaleza, Biofin, Cemda, COBI y Ecovalores, muchas de las cuales han tenido un rol clave en la mercantilización de la biodiversidad.

Es importante conocer y no permitir que avancen estas nuevas trampas que justifican la destrucción de la biodiversidad y nuevos ataques a comunidades campesinas e indígenas, sus verdaderos custodios.

 

*Investigadora del Grupo ETC

 

 

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Sábado, 15 Abril 2017 08:40

Ley de biodiversidad legaliza el saqueo

Ley de biodiversidad legaliza el saqueo


La propuesta de Ley General de Biodiversidad presentada en octubre de 2016 por una senadora del Partido Verde Ecologista de México plantea un mecanismo de privatización de los recursos genéticos del país y de los conocimientos indígenas asociados a éstos. Según la propuesta, el gobierno tendría la potestad de autorizar la privatización, incluso sin consentimiento real de los pueblos indígenas, o con opiniones contrarias de otras instituciones, ya que éstas quedan reducidas a meras opiniones. El "consentimiento fundamentado previo" que se cita en dicha propuesta de ley es mero discurso, ya que puede ser cumplido si una empresa encuentra una persona o una sola comunidad que esté dispuesta a firmar un contrato, aunque se trate de recursos y conocimientos colectivos de pueblos enteros, que en muchos casos están en varios países.

 

La propuesta se está discutiendo en el Senado y ha sido criticada por muchas organizaciones, principalmente ambientalistas y conservacionistas, porque además de no haber sido consultada, deja muchos huecos en otros temas relativos a la biodiversidad, como bosques, áreas naturales protegidas, conservación de especies amenazadas, incluso violando convenciones internacionales de las que México es firmante.

 

Esto porque pretende convertirse en una "superley", que abroga y/o subsume varias otras: elimina la Ley General de Vida Silvestre y estipula que las leyes General de Desarrollo Forestal Sustentable, General de Pesca y Acuacultura Sustentables y la de Desarrollo Rural Sustentable, se deben atener a ésta, al tiempo que deroga una parte de la Ley General de Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente y "todas las disposiciones jurídicas que se opongan a la presente ley".

 

Greenpeace México llamó a esta propuesta un "monstruo creado con parches de otras leyes que sólo logra contradicciones, incongruencias, lagunas jurídicas y confusiones, que de ser aprobada será un retroceso en la conservación de la biodiversidad" (...) algo que sólo se puede entender si se considera que uno de los autores de dicha ley es un ex funcionario que fue denunciado por el propio Partido Verde por tráfico de especies.” ( http://tinyurl.com/k6abqhl )

 

El único tema "nuevo" de esta propuesta, es que se propone legislar sobre el uso, acceso y reparto de beneficios derivados de la utilización de recursos genéticos, para incorporar en una ley nacional el contenido del Protocolo de Nagoya, del Convenio de Diversidad Biológica (CDB).

 

El Protocolo de Nagoya es, entre otras cosas, un canal para legalizar la biopiratería. Para éste, la privatización de un recurso o conocimiento colectivo sólo se considera biopiratería si no está legalizada. Biopiratería es lo que las trasnacionales farmacéuticas, agrícolas, cosméticas y otras instituciones han hecho por décadas, con las semillas, plantas, hierbas medicinales, microbios, hongos. Pero exactamente el mismo acto se convertiría en legal si existe un contrato con supuestos "dueños" de esos recursos o conocimientos, con alguna mínima compensación. Así las empresas puede asegurar legalmente su monopolio e impedir el acceso a todos los demás. Esa privatización de bienes colectivos, no la objeta el Protocolo de Nagoya ni esta propuesta.

 

El capítulo III de la propuesta de ley afirma: "El acceso a los recursos genéticos para su uso sustentable estará sujeto al consentimiento fundamentado previo de la nación, otorgado a través de una autorización por la Secretaría [Semarnat] considerando las opiniones de otras autoridades competentes y de la Comisión [Conabio], así como del consentimiento fundamentado previo y participación de los propietarios o poseedores legítimos de los predios o instalaciones en los que se realice el acceso..."

 

Esto significa que la Semarnat será la que autorice el acceso, mientras todo lo demás son opiniones, que pueden o no ser tomadas en cuenta. Además, legaliza que el propietario o poseedor de un solo predio (!) puede firmar un contrato que da el monopolio a una trasnacional sobre recursos genéticos que son colectivos y ancestrales de pueblos indígenas y comunidades campesinas, incluso que pueden estar en varios países.

 

Igualmente, en el capítulo IV, sobre acceso de conocimientos tradicionales asociados a recursos genéticos, afirma que este acceso estará sujeto al "consentimiento fundamentado previo" de pueblos indígenas y comunidades locales, pero admite que si varias comunidades tienen el mismo conocimiento (que es lo que suceden en casi todos los casos), la Semarnat solamente debe "procurar" la inclusión de éstas, pero si no lo consigue, podrá autorizar el acceso con la participación de una sola comunidad o a quien designe como "propietario".

 

En la COP 13 del CBD, realizada en México en diciembre 2016, las y los delegados de pueblos indígenas allí presentes reclamaron la inclusión de "consentimiento previo, libre [de coerciones] y fundamentado" y la "participación y aprobación" de los pueblos indígenas –no de comunidades o individuos–, tanto sobre los recursos genéticos como los conocimientos asociados a éstos. La propuesta del PVEM los limita seriamente y elimina el concepto de efectiva aprobación o negación al acceso de parte de los pueblos.

 

Tanto Costa Rica como Guatemala negaron la aplicación del Protocolo de Nagoya en leyes nacionales, debido a la denuncia de organizaciones indígenas y civiles sobre estos temas y a la falta de consulta. (http://tinyurl.com/kv7j3m9). Este "monstruo" de propuesta de ley debería ser descartado en totalidad.

 

*Investigadora del Grupo ETC

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Resguardan en Rusia simientes capaces de revivir plantas olvidadas

La colección incluye una variedad de trigo etíope desaparecido a causa de las guerras civiles en los años 70, así como granos europeos, explica Nikolai Dziubenko, director del recinto

 

En un ministerio de la época zarista, en pleno centro de San Petersburgo, un instituto vela por una colección de valor inestimable: cientos de miles de variedades de simientes capaces de hacer revivir o redescubrir las plantas olvidadas.

El Instituto Vavilov, creado hace 100 años, es un guardián de la biodiversidad vegetal. Sobrevivió a los sobresaltos de la historia y hubo quien dio la vida por salvar el patrimonio.

"En Europa, casi todas las variedades han desaparecido a causa de la Segunda Guerra Mundial y de la industrialización. Las especies locales que había después de la guerra fueron destruidas por variedades más productivas importadas de Estados Unidos", resumió el director del Instituto Vavilov, Nikolai Dziubenko.

"Sin embargo, gracias a nuestra colección, el mundo tiene una oportunidad de recuperar especies olvidadas", aseguró.

La colección incluye tanto granos europeos como simientes más exóticas como la de una variedad de trigo etíope desaparecido a causa de las guerras civiles en los años 70.

Este trigo volvió a los campos de Etiopía cuando este país pidió a la Unión Soviética el envío de muestras recogidas por el fundador del instituto, Nikolai Vavilov, durante una expedición realizada en 1930, explicó el agrónomo y profesor del centro Igor Loskutov.

Vavilov, genetista y botánico ruso nacido en 1887, hizo expediciones por el mundo entero, que le permitieron crear un banco con más de 250 mil simientes en 1940, en que fue detenido, víctima de las purgas estalinianas.

Su colección perduró y en la actualidad cuenta con 345 mil especies vegetales, de las cuales 80 por ciento son únicas en el mundo.

Vavilov dirigió el instituto de 1921 a 1940, efectuando expediciones en 64 países para recoger especies silvestres o sembradas. "Él y sus colaboradores fueron verdaderos cazadores de genes", contó Igor Loskutov.

 

Biodiversidad vegetal

 

"A Vavilov no le interesaban las plantas exóticas, sino la biodiversidad vegetal, las especies locales. Es lo que da importancia científica a nuestra colección", explicó.

Hoy la colección del instituto ocupa tres salas. El primer almacén, de 50 metros cuadrados, conserva el aspecto de la época. Las simientes se guardan en pequeñas cajas de hierro, a temperatura ambiente.

"No parece muy moderno, pero es muy seguro. La colección conservada aquí no depende de la electricidad ni del equipamiento", afirmó Loskutov. Sin embargo, los granos no se pueden conservar más de cinco o siete años.

Los otros dos almacenes guardan granos e injertos congelados, que se pueden conservar hasta 50 años. Hay que regenerarlos regularmente y cada año, 10 por ciento se siembra para que las plantas crezcan y se puedan recolectar.

"Contra viento y marea, los científicos del instituto mantuvieron esta colección hasta nuestra época. Algunos sacrificaron su vida por ello", agregó Igor Loskutov.

El agrónomo muestra los retratos de colaboradores del instituto muertos de hambre durante el bloqueo impuesto por los nazis a Leningrado (antiguo nombre de San Petersburgo) entre 1941 y 1943.

Nikolai Vavilov murió en la cárcel en 1943, tras haber sido acusado de traición y de "ideología burguesa". El instituto lleva su nombre desde 1964.

Seguridad alimentaria mundial depende de México: COP 13

Cancún, QR.

Con la advertencia de dirigentes de instituciones internacionales de que la pérdida de biodiversidad es alarmante, ya que se ha dado en forma acelerada, de tal forma que rebasa sus límites, comenzó este día la 13 Conferencia de las Partes (COP) de la Convención de Diversidad Biológica (CDB).

En la inauguración del segmento de alto nivel de la conferencia, a la que asisten ministros de medio ambiente, pesca, agricultura y forestales de alrededor de 190 naciones, se destacó que las medidas que se han adoptado hasta ahora no han sido suficientes para frenar la pérdida de biodiversidad.

Helen Clark, administradora de la Organización de las Naciones Unidas, sostuvo que durante las tres décadas pasadas se perdió 10 por ciento del desierto del planeta, lo cual equivale a la mitad del Amazonas, y han declinado en 80 por ciento las pesquerías comerciales.

Naoko Ishii, titular del Global Enviromental Facility (Gef), que se encarga de financiar las iniciativas de conservación, sostuvo que la "pérdida de biodiversidad avanza a ritmo alarmante; hay quienes dicen que estamos en la sexta era de extinción. Estamos llevando a los sistemas terrestres al extremo, rebasan sus límites, por eso es importante lograr los Objetivos de Desarrollo Sustentable".

En la última conferencia a la que asiste como secretario ejecutivo de la CDB, el brasileño Braulio Ferreira de Souza advirtió que la seguridad alimentaria del mundo depende de la protección de especies en México, centro de origen de diversos alimentos.

En esta conferencia se buscó poner el acento de la diversidad biológica en los sectores productivos; "México es centro de origen de plantas de las que depende nuestro sustento, es importante que se celebre en la península de Yucatán, aquí fue donde por siglos estuvieron los mayas, civilización compleja en su día. En su complejidad se enfrentó a importantes desafíos, quizá por la sobrexplotación de sus recursos desapareció."

Hay muchos retos, pero la diversidad biológica es parte de la solución al problema "si no hay más atención a las cuestiones ambientales, si no hay planificación sostenible, fracasaremos, por eso esto es importante", señaló.

Aseveró que la biodiversidad se requiere para comer, tener acceso a medicina, agua y aire de buena calidad. Detalló que se ha perdido más de la mitad de bosques en el mundo, 90 por ciento de humedales, y la extinción de especies creció desde la revolución industrial, es más de mil veces más alto que lo que había antes de su inicio.

Por su parte, Rafael Pacchiano, titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), dijo que "estamos conscientes que los modelos actuales de desarrollo están acabando con el patrimonio natural, por eso estamos sumando otros actores, porque la agenda medioambiental no puede avanzar si no involucramos el trabajo de otros socios y si no se toman en cuenta los planteamientos de la sociedad civil, de los jóvenes, de los pueblos indígenas, del sector privado y de los gobiernos locales y estatales".

A su vez, Erik Solheim, director del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente sostuvo que para conservar la biodiversidad se debe trabajar de manera conjunta, "así se puede avanzar, sólo si permanecemos juntos. Si las fuerzas políticas nos dividen no hay éxito, hay que restaurar la palabra: juntos".

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En 42 años desapareció 58% de los vertebrados del planeta: WWF

La cantidad de mamíferos, peces, aves, anfibios y reptiles se redujo 58 por ciento en el mundo entre 1970 y 2012; el declive seguirá si los humanos no hacen nada para evitarlo, advierte el Fondo para la Vida Salvaje (WWF, por sus siglas en inglés) en su informe Planeta vivo 2016.

"Si sigue la caída de la biodiversidad, el mundo natural que hoy conocemos se desmoronará en su conjunto", advierte el director general del WWF Internacional, Marco Lambertini, en un balance del estado del planeta.

Según el organismo de defensa del medio ambiente, "el declive que padecen las poblaciones de especies salvajes es cada vez más preocupante", y agrega: "Llegará en promedio a un 67 por ciento de aquí a 2020", si no se hace nada para revertir la tendencia.

"Asistimos a una regresión de la vida sobre el planeta, de la cual somos en parte responsables (...) es un factor de riesgo importante para nosotros", destaca Pascal Canfin, director general de la WWF Francia. "Si desaparece lo vivo, desaparece el capital natural, destruimos nuestra capacidad para vivir en el planeta a largo plazo", continúa. "La humanidad se está poniendo en peligro ella misma", resume.

El informe anterior, publicado en 2014, mencionaba una caída de 52 por ciento de las poblaciones de vertebrados en el mundo, entre 1970 y 2010. Para medir su evolución, el WWF, en colaboración con la Sociedad Zoológica de Londres, estudió 14 mil 152 poblaciones pertenecientes a 3 mil 706 especies vertebradas.

Los animales de agua dulce se encuentran particularmente afectados. Su población está en caída libre: disminuyó 81 por ciento en promedio entre 1970 y 2012. Son víctimas de la sobrexplotación, a veces involuntaria, como cuando quedan atrapados en las redes de pesca, como los delfines de río, o la pérdida y degradación de su hábitat.

La población de las especies terrestres cayó 38 por ciento. Por la caza ilegal, el número de elefantes de África, por ejemplo, disminuyó en 111 mil ejemplares desde 2006, estabilizándose en unos 415 mil, según las estadísticas.

Las poblaciones marinas cayeron por 36 por ciento. Un tercio de las especies de tiburones y de rayas están ahora amenazadas de extinción, fundamentalmente a causa de la pesca excesiva.

De manera general, la amenaza más frecuente que pesa sobre las poblaciones en declive es la pérdida o la degradación de su hábitat a causa de las actividades agrícolas, la explotación forestal, la extracción minera, los transportes o la producción de energía.

Otras causas son la sobrexplotación (caza, pesca), la contaminación (industrias, urbanización), las especies invasivas y las enfermedades.

Por el momento, el cambio climático sólo tiene un impacto "relativamente marginal (...) porque apenas estamos en un grado de calentamiento" planetario con relación a la era preindustrial, precisa Pascal Canfin.

En unos pocos días, la comunidad internacional reunida en una nueva conferencia en Marrakech intentará comenzar a concretar el compromiso adoptado en la COP21 hace casi un año en París, para limitar el calentamiento "muy por debajo de los 2 grados centígrados".

Este año, la humanidad vive "de fiado" desde el 8 de agosto, es decir, ya había consumido la totalidad de los recursos que el planeta puede renovar en un año, según la organización no gubernamental Global Footprint Network. En 2015, ese día llegó el 13 de agosto, comparado con el 23 de diciembre, en 1970.

Actualmente, la humanidad necesita el equivalente a 1.6 planetas para lograrlo.

Sin embargo, la población mundial, hoy de 7 mil 400 millones de personas, alcanzará los 9 mil 700 millones en 2050. A ese ritmo se necesitaría un segundo planeta.

"Las consecuencias de la presión humana sobre el medio ambiente se conocen y se observan cada vez mejor"; sin embargo, "no hay ninguna reacción económica racional", deplora el WWF, que llama a un "desarrollo económico sustentable".

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Las cuatro manos que controlan las semillas de todo el mundo

La industria agroquímica está sumida en un intenso proceso de consolidación que va a dejar prácticamente todo el negocio de semillas, herbicidas y pesticidas concentrado en manos de cuatro gigantes globales. El temor de los productores es que esta oleada de fusiones limite las opciones que tienen para gestionar sus cosechas, encarezca los precios y acelere la reducción de la diversidad de los cultivos.


El sector ya estaba dominado por un grupo reducido de firmas antes de que se formara este huracán corporativo que va a cambiar la forma de trabajar el campo. Hace una semana, mientras Bayer perfilaba el acuerdo para adquirir Monsanto , el segundo sindicato de agricultores de Estados Unidos se movilizaba en Washington para denunciar que estas alianzas van a estrangular aún más sus bolsillos.


Era una manifestación inusual, porque los representantes de los agricultores suelen tener mucho cuidado al criticar en público a la mano que les da de comer. “Una consolidación de esta magnitud no puede ser el estándar de nuestra agricultura”, lamenta el presidente de la National Farmers Union, Roger Johnson. “No hay que permitir que estas corporaciones vayan a definir el futuro del campo”.


La misma preocupación la tienen los agricultores en Europa, América Latina y Asia. La combinación del negocio agrícola de Bayer con Monsanto genera ya una cifra de negocio anual de 23.100 millones de euros. Eso le convierte en la empresa líder, por delante de los 14.800 millones de ChemChina y Syngenta.


Las divisiones agrícolas de DuPont y Dow Chemical, también en proceso de integración, registraron el pasado ejercicio ingresos conjuntos de 14.600 millones. En el cuarto lugar en la industria, muy rezagada, estaría la alemana BASF, con una facturación anual de 5.800 millones. Casi el 85% del mercado quedará así en manos de estos conglomerados. Y esta misma semana las canadienses Potash y Agrium anunciaron la fusión de sus negocios de fertilizantes.
Los pequeños, los más vulnerables


Los pequeños productores son los que están en una posición más vulnerable, porque tienen menos margen para negociar precios. Aunque el Congreso no tiene autoridad para bloquear estas operaciones, el factor político puede complicar el examen de los reguladores. John Deere, por ejemplo, está tratando de salvar la compra de Precision Planting, otra de las grandes adquisiciones anunciadas en la industria agrícola.


Los grupos de agricultores tienen, sin embargo, opiniones enfrentadas. La National Corn Growers Association admite que la consolidación creará una pérdida de competencia. Pero también señalan que la fusión de Dow Chemical con DuPont servirá para contrarrestar el liderazgo de Monsanto en el negocio de las semillas. “Tener a dos empresas luchando por el mercado es beneficioso”, opinan.


Estas fusiones se producen, además, en un momento complicado para los agricultores por la caída del precio del grano. El beneficio para el sector este año en EE UU se estima en 71.500 millones, la mitad que en 2012. Los ejecutivos de la industria responden a las críticas diciendo que esta combinación le permitirá desarrollar productos más eficientes y eso, aseguran, ayudará en los momentos de dificultad.


Además, consideran que combinan el esfuerzo de innovación al para atender la demanda de alimentos. Los cultivos, explican, deben crecer un 5% anual para cubrir el aumento de la población. Pero las proyecciones apuntan a una reducción del 17% en la tierra disponible por habitante hasta 2050. “Estas fusiones son un prerrequisito necesario para cerrar la brecha entre la oferta y la demanda”, reiteró el consejero delegado de Bayer, Werner Baumann.
Pérdida de diversidad


Otro de los temores es que con la consolidación se acelere la reducción de la diversidad que ya sufren los cultivos. Los activistas medioambientales advierten que estas empresas podrán, con su posición dominante, decidir virtualmente que se va a cultivar y los químicos que se usarán en los productos que entran en la cadena alimentaria. Por eso consideran que los reguladores deben prestar atención a este aspecto.


Monsanto, además, tiene un problema de reputación por sus semillas genéticamente modificadas, hasta el punto de ser conocida como el “Frankenstein de la agricultura. El uso de estos productos está muy extendido en EE UU pero su introducción en Europa está rodeada de controversia y protestas. “Nadie fuerza los agricultores a comprar Monsanto”, señala Baumann, “y si lo hacen es porque les beneficia elevando su eficiencia”.

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Los monocultivos ya están dándose en algunos países, con los daños que generan, asevera la activista y científica
 
Vandana Shiva, activista y científica de India, advierte que el nuevo colonialismo se da mediante la biopiratería: Bill Gates, dueño de Microsoft, busca mapear territorios y obtener la información genética de más de siete millones de especies de flora y fauna. Esto se debe detener, porque es patrimonio de la humanidad, señala.

 

 

En entrevista con La Jornada, apunta que en varios países ya es una realidad la presencia de monocultivos de alimentos básicos, producidos a partir de semillas genéticamente modificadas que las empresas trasnacionales venden. Son los casos de Argentina y Brasil con la soya. El riesgo aún es para países como México e India, centros de origen y biodiversidad del maíz y la berenjena, respectivamente.

 

La ganadora del premio nobel alternativo (Right Livelihood Award) en 1993, quien estuvo de visita en México la semana pasada para participar en el primer Foro Mundial de los Derechos de la Madre Tierra, advierte que –además del monopolio de los alimentos– las empresas fabrican pesticidas que ocasionan enfermedades y al mismo tiempo desarrollan las medicinas para curarlas.

 

Toxina cancerígena

 

–¿Se cumplieron las promesas hechas sobre los transgénicos cuando se crearon, hace casi 20 años? –se le pregunta.

 

–La promesa principal fue que iba a mejorar la productividad y a resolver el problema del hambre, pero fue una farsa. Lo que hicieron fue introducir la toxina BT al maíz, la soya, el algodón y la canola, así como desarrollar el herbicida round up. Los productos han sido utilizados para elaborar biocombustibles y alimentos de animales; sólo 10 por ciento es para consumo humano. Originalmente las empresas dijeron que se iban a emplear menos químicos, pero en realidad ocupan más. Quienes entonces trabajábamos en investigaciones anunciamos que se darían efectos negativos. Nuestra predicción fue validada. Las promesas de las empresas no se cumplieron. El fin real era patentar la semilla y ser dueños de los alimentos.

 

“La Organización Mundial de la Salud ha señalado que el round up, desarrollado por Monsanto, es cancerígeno. Francia y Sri Lanka han demostrado que produce tumores en el riñón. Nuestra alimentación tiene que ser entera para que nosotros estemos enteros, pero está siendo rota, contaminada y robada. Nuestros cuerpos serán igualmente contaminados y dañados.”

 

–Ante el control de los alimentos que buscan estas empresas, ¿qué se puede hacer?

 

–Hay tres formas en que trabajan las trasnacionales de alimentos. Una, con la semilla, ya que así controlan la alimentación, la vida en la Tierra; la segunda es con tratados de libre comercio, pues tienen el mercado para sus propios fines, y el tercer mecanismo es que se están uniendo. Bayer lo va a hacer con Monsanto; Dow con Dupont, y Syngenta con otras. Se están uniendo, pero estos tres grupos ya son uno. Hablamos de que son un grupo con mucho dinero, que busca controlar la alimentación. Tenemos que ser una unidad para proteger la biodiversidad del planeta.

 

“El nuevo colonialismo se da mediante la biopiratería. Bill Gates es una figura importante en este neocolonialismo de la alimentación. Busca obtener, junto con Carlos Slim, el conocimiento de los pueblos originarios y utilizarlo en fines científicos. Microsoft y la tecnología de computación se unen con la tecnología de organismos genéticamente modificados; mapean los territorios y obtienen la información genética de más de siete millones de especies.

 

“Tenemos que decirle: ‘No, ese es patrimonio de la humanidad y no lo pueden patentar’. Por eso en diciembre, cuando se realice la Convención de Diversidad Biológica en Cancún, voy a regresar para decirlo.”

 

–Hay casos en que estas empresas atacan a quienes cuestionan sus desarrollos. ¿Usted ha sido afectada?

 

–Por supuesto. Las compañías quieren mentir sobre quién produce más comida, pero la vida es un regalo de la tierra, no es invención de Monsanto. Cuando se dice que los pesticidas causan cáncer de riñón y otras enfermedades, persiguen a quien dice la verdad. No es la primera vez que sucede. Sabemos que somos parte de la Tierra, de nuestra biodiversidad y la cultura. Todos esos ataques y periodistas pagados son pequeñas voces que van a desaparecer con la evolución de la historia. Dos o tres años pueden atacar, pero no pueden detener a la Tierra. No pueden detener nuestra libertad.

 

–Monsanto y otras empresas tienen varios años insistiendo en el cultivo de maíz transgénico en México. ¿Usted ve en ello una amenaza del centro de origen del maíz, que se encuentra aquí?

 

–Las empresas se enfocan a ir al centro de origen de las semillas. Llegaron a India, donde hay cientos de especies de la berenjena; buscaron entrar, pero se detuvo la introducción transgénica. En México se ha logrado parar. Hay odio de Monsanto hacia la biodiversidad y la libertad de la alimentación. La defensa debe venir desde un amor a la biodiversidad, a la tierra.

 

–¿Ve el riesgo de que se lleguen a establecer monocultivos de alimentos que son básicos, como el caso del maíz o la berenjena?

 

–No es un riesgo: eso ya está pasando. Hay que ver a Argentina, donde se extendió el cultivo de soya transgénica y sufren los efectos de los pesticidas o el medio oeste de Estados Unidos, es un monocultivo de maíz y soya; Brasil es un monocultivo de maíz. En muchos lugares ya vemos el monocultivo y los daños que esto ocasiona.

 

"En India existe el sistema Navdanya, parecido a la milpa. Son de biodiversidad interna, autosustentables. Lo que las empresas promueven es destruir la biodiversidad, establecer un solo cultivo y la dependencia a una alimentación externa basada en pesticidas. Las compañías que causan las enfermedad son las mismas que trabajan en dar el remedio. La misma que produce el pesticida también tiene la medicina para curar la enfermedad que provocó".

 

 

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